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11.

La pregunta
Las posibles influencias que se ejerzan sobre el entrevistado no proceden exclusivamente desde
el ámbito del entrevistador; el diseño del cuestionario tiene también un peso importante. Si
consideraremos el modo en que se redacte una pregunta, influye en las respuestas que se
obtienen, en la medida que el entrevistado puede sentirse presionado a contestar de un modo u
otro.
La formulación de las preguntas
Como ya sabemos, la esencia de la entrevista es el juego de preguntas y respuestas entre el
entrevistador y el entrevistado. Las preguntas por sí mismas pueden ser una fuente de error, en
la medida que desorienten al entrevistado, sean demasiado ambiguas, pidan una información de
la que el entrevistado no disponga, o no pueda recordar con seguridad; o cuando sean demasiado
sensibles y provoquen que el entrevistado las evite o las conteste engañosamente.
La redacción de la pregunta es un tema que requiere de mucho cuidado dada la gran influencia
que puede ejercer en las respuestas de los entrevistados. Por ello, en las entrevistas no
estructuradas, el hecho de que los entrevistadores puedan cambiar la redacción de las preguntas
libremente, cuando piensan que el entrevistado no ha entendido la cuestión, conlleva el que, en
esencia, a cada entrevistado se le haga una pregunta diferente. Esto deja un margen muy amplio
a cometer errores al comparar o combinar respuestas que se corresponden formalmente con
diferentes preguntas. Pero en este caso, en el que el entrevistado goza de la libertad de
reformular las preguntas, no solamente se pueden introducir errores al comparar respuestas a
diferentes preguntas, sino que otro motivo de error puede surgir en el momento mismo de
redefinir los temas de modo más comprensible. Cuando un entrevistado no entiende algo
concreto, el entrevistador intenta definirle o aclararle la cuestión. Si fuese un solo entrevistador
el que efectuase las entrevistas, se generaría la misma interpretación para las cuestiones
conflictivas, pero es esta una situación muy excepcional.
Lo habitual es que diferentes entrevistadores realicen las entrevistas, lo que abre la posibilidad
de que los entrevistadores interpreten de forma diferente los temas cuya información deben
cubrir. Como ya sabemos, la flexibilidad que se le concede a un entrevistador en las entrevistas
no estructuradas facilita la comprensión de los temas por parte de los entrevistados, pero a su
vez, deja un margen de incertidumbre con respecto a la comprensión que ellos mismos tengan
sobre la información a cubrir en la investigación. Evidentemente, la pregunta cuanto más
flexible más incertidumbre. Una pregunta que se lee, plantea el problema de que interpreta el
respondiente, mientras que una pregunta que pueda ser aclarada por el entrevistador, presenta el
problema por duplicado, al incorporar lo que cree el entrevistador que está preguntando.
La secuencia
Ya en términos de diseño del cuestionario, el orden que ocupe una pregunta en relación a las
demás es muy importante, dado el carácter acumulativo de la información que se produce en la
entrevista. Una vez enunciada una pregunta, esta será tenida en cuenta por el entrevistado para
valorar las siguientes que se le hagan, de modo que influirá en la percepción del contenido de
esta. En el caso de los cuestionarios auto-aplicados una fuente de error es el hecho de que todas
las preguntas pueden ser leídas por el entrevistado antes de comenzar a contestarlas, de modo
que desaparece la secuencia que se les puede imprimir mediante una entrevista. Es evidente que
en un cuestionario auto-aplicado es muy difícil controlar el efecto de una pregunta sobre las
demás, y ello debe de tenerse en cuenta al elegir esa técnica.
Estructura
Los errores de estructura aparecen especialmente en los cuestionarios multitemáticos. La
situación más óptima que se puede presentar, es la de elaborar un cuestionario para averiguar
acerca de un solo tema. Sin embargo, lo más habitual es que, ya sea por motivos económicos, o
por motivos de urgencia, se plantea la necesidad de conjuntar diferentes temas en un mismo
cuestionario. Esto implica que habrá preguntas sobre temas más o menos dispares. No siempre
se está posibilitado para efectuar transiciones lógicas entre temas, lo que puede provocar
incoherencia y confusión en el entrevistado, al tener que contestar, por ejemplo, a preguntas
tales como, preferencias políticas, drogas y opinión sobre la reforma fiscal. Este es un problema
de difícil solución que debe de ser tenido en cuenta.

Bibliografía:
- Alaminos, A., 1993, Teoría y Práctica de la Encuesta, Cedeal, España.
- Ángeles, M., 2004, Métodos de Encuesta Teoría y Práctica, Errores y Mejora,
EDITORIAL SINTESIS, España.