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Harvard Theological Review, 96:1, January 2003, pp. 25-62 Brujeria y sentido-de-lo-imposible en la Espatia temprano-moderna: reflexiones en torno a la literatura antisupersticiosa (ca. 1500-1800). Fabian Alejandro Campagne, Universidad de Buenos Aires 1- Las brujas de Bodin. Un arduo problema de la historia cultural europea obsesion6 durante mucho tiempo a Lucien Febvre: ; como pudieron creer en brujas algunos brillantes intelectuales de la Europa del Renacimiento ?, Influido por la identificacion entre mentalidad infantil y mentalidad primitiva realizada por Lucien Levy-Bruhl’, el historiador francés ensayé tuna respuesta: en la modernidad temprana muchas creencias podian sostenerse porque entonces no existia un verdadero sentido de lo imposible. En su ensayo sobre la incredulidad en el siglo XVI, Febvre afirmaba: “los hombres de 1541 nunca decian imposible (...). Para ellos no habia ninguna nocién tiranica, absoluta, con constriccién de ley, que pusiera barreras al ilimitado poder de una naturaleza creadora y productora sin freno, La critica del hecho no comenzara, precisamente, hasta el dia en que esa nocién de ley entre en vigor de una manera universal, el dia en que, a consecuencia de eso, adquiera sentido la nocién de imposible (...); el dia en que el 110m posse engendre, para todos los espiritus, el non esse. En el siglo XVI aiin no habia nacido ese dia”*, Seis afios después Febyre insistia sobre el mismo tema. El dilema se planteaba explicitamente en el titulo de un articulo publicado en los Annales: “Sorcellerie, sortise ow révolution mentale?” , Como pudo Jean Bodin conciliar la publicacion de Los Seis Libros de la Repiblica con la defensa de las ridiculas posturas asumidas en su Démonomanie des Sorciérs ?. Para Febvre, Bodin podia creer en el sabbat porque hasta mediados del siglo XVII no existia en la cultura occidental un verdadero sentido de lo imposible, “No aceptar nunca como verdadera cosa alguna a la que no conociese evidentemente como tal, proponia Cyrano de Bergerac a mediados del siglo XVII. Hermoso texto, aunque un poco tardio: es de 1654. Pero nos permite saludar -por fin- el nacimiento en Francia de un nuevo sentimiento, El sentimiento que yo he llamado sentimiento de lo imposible”* Alexandre Koyré defendia ideas similares en un articulo publicado en 1949: “si se quiere resumir en una frase la mentalidad del Renacimiento, yo propondria la formula: todo es posible”* En efecto, la primera impresién que en un lector actual generan los textos de los siglos XVI y XVI nos impulsa a compartir la sensacion de extrafieza que provocaron en Febvre las absurdas creencias de Bodin, En 1530, Pedro Ciruelo publicé en Aleala de Henares su Reprobacién de supersticiones y hechizerias. A lo largo del libro, el tedlogo espafiol condena gran cantidad de practicas y creencias: el mal de ojo, los amuletos, los hor6scopos, los dias aciagos, la cura por la palabra, los conjuradores de tormentas, los " Cf, LEVY-BRUHL, Lucien: La mentalidad primitive, Madrid, Akal, 1982. La edicién original francesa fie publicada en 1922. * (fr, FEBVRE, Lucicn: El problema de la incredulidad en el siglo XV1. La religion de Rabelais, Mésico, Uihea, 1959, p382. > Cfr; FEBVRE, Lucien: “Sorcelleric, sotise ou révolution mentale 7", en dnnales. S.C, 3eannée, 1, enero-marzo de 1948, p15, “Chr. KOYRE, Alexandre: “La aportacion ciontfica del Renacimiento”, en Estudios de historia del pensamiento cientfico, Madrid, Siglo XXI, 1988, p43. La ponencia fue originalmente presentada en la ‘Quinziéme Semaine de Synthese (Ie junio de 1949) excomulgadores de langastas, Sin embargo, en este mismo tratado, Ciruelo defiende una gama de creencias que no podriamos menos que calificar como propias de la credulidad mas absurda. Por ejemplo, el tratadista acepta como realidad el vuelo nocturno de las brujas’. En otra ocasion, Ciruelo condena los rituales que los sanadores populares empleaban para curar el mal de la rabia. Sin embargo, la terapeutica alteativa que propone parece un ejemplo acabado del principio de magia simpatica: “maten al perro rabioso que mordio al hombre, y con la sangre del, unten la mordedura: y ansi se quita la pongofia... Si no pudieren auer la sangre del perro, tomen de sus pelos del, y quemenlos, y de aquellos poluos echen en la mordedura”® La literatura medica produce la misma sensacion de extrafieza y confusion ante la aparente arbitrariedad con la cual los autores condenaban o aprobaban_practicas especificas. En 1580, el doctor Francisco Nufiez, pionero de la obstetricia espafiola, publicaba en Alcala de Henares su Libro del parto humano. En su segunda parte, el iratado devenia en un manual de pediatria, dedicado a la descripcién las enfermedades mas comunes que podian afectar a los recién nacidos. En Ia lista figuran las aftas en lengua y encias, las infecciones en ojos y oidos, la ficbre frecuente, los dolores estomacales, la tos y las dificultades en al respiracién’, Pero sorpresivamente, Ja trigésimo primer dolencia descripta por el profesor de Alcala llevaba por titulo: “De los remedios para contra las bruxas, y contra todo genero de sauandijas que offenden a los nifios”. El académico sostenia que “ay cierto genero de mugeres malignas, que se dizen bruxas... las quales chupan la sangre de los nifios, y los matan (...), porque se dize que de la vntura de los nifios conficionan cierto hechizo, con el qual se hazen inuesibles, 0 se transmutan al parecer en aues nocturnas que llaman, Striges (..), y no es fabuloso auer muerto muchos nifios, y auer entrado en casas muy cerradas”* Pedro Ciruelo y Francisco Nuitez, profesores de teologia y medicina de la Universidad de Alcala de Henares, clasificaban las creencias licitas y supersticiosas segim criterios que nos parecen arbitrarios e incomprensibles. Lucien Febvre experimentd una sensacién similar cuando se enfrento con las convicciones demonoldgicas de Jean Bodin, No caben dudas al respecto: un abismo cultural nos separa de una vision de! mundo que hace siglos hemos dejado de compartir. 2- De unicornios y rinocerontes Cuando Marco Polo visité la isla de Java en el siglo XII, describid la fauna que poblaba la region en los siguientes términos “Tienen muchos elefantes salvajes y también unicomios, que no son menores que los elefantes: 6st tienen la piel como In det bialo y la pezufia como la del elefante, ‘con un gran cuemno de color negro en medio de la frente. Mas he de advertiros que no 5 CIRUELO, Pedro: Reprohacién de las supersticiones v hechizerias. Libro muy util y necessario a todos fos buenos christianos, Medina del Campo, 1551, fol. xiv v. ® Jbicl, fol. xv T NUNEZ, Francisco: Libro intitlado del parto unnao, en ef qual se contienen remedios muy vils ¥ wales para el pari eifcultoso de les mugeres, com otros muchos secretos a ello pertenecientes. Al de Henares. 1580. (1.124 6, y L24v. El texto puede consultarse en sroficha en edicién realizada por ‘Andrea BAU y Fabian A. CAMPAGNE, 16th.Century Afedical Texts Series 12, Universidad de Wisconsin. Madison, 1997. © Ibid, (LAS8W y 1600, atacan a los hombres ni a los animales con su cucrno... Su cabeza es simitar a ta det jnbali silvestre y siempre Ia Heva baja, inclinada tacia tierra: suclen reposar sobre el limo y el fango de los lagos y bosques y son animales de muy desagradable y horrible aspecio, En nada se parecen a los de tas leyendas que en nuesitas tierras ccuentan..." Marco Polo realizaba con estas palabras una ajustada descripcién del exdtico rinoceronte, No obstante, el veneciano desconocia la palabra moderna. Sélo tuvo a su aleance el unico término que su cultura le proporcionaba para calificar a un animal con un iinico cuerno: wnicornio. La descripcién que Polo realizaba era desusadamente detallista. De hecho, el mercader se sorprendia de la inconsistencia existente entre el bello animal de la fabula y la bestia fangosa que tenia ante sus ojos. El mercader estaba entonces describiendo con obsesiva meticulosidad una bestia que tuvo efectivamente ante su vista, estaba describiendo el mundo que lo rodeaba, el mundo que veia, su mundo. Un cosmos que no podia trascender los términos que le permitian expresarse Como quiere Wittgenstein, los limites del lenguaje significan los limites del mundo: que el mundo es mi mundo se muestra en que los limites del lenguaje significan los limites de mi mundo” La institucidn de la sociedad es en cada momento institucién de un magma de significaciones imaginarias sociales. Pues es lo mismo decir que la sociedad instituye en cada momento un mundo como su mundo o su mundo como ef mundo, y decir que instituye un mundo de significaciones, que se instituye al instituir el mundo de significaciones que es el suyo, y que sdlo en correlacion con él, existe y puede existir para ella un mundo. Correlativamente, no puede haber nada que sea para la sociedad si ho se refiere al mundo de las significaciones, pues todo lo que aparece es aprehendido de inmediato en ese mundo''. Por ello, en el transcurso de las grandes revoluciones cosmoldgicas, los cientificos observan una realidad diferente al mirar con instrumentos nuevos lugares en los que ya habian escrutado, La comunidad profesional parece de pronto transportada a otto planeta, donde objetos hasta entonces familiares comienzan a verse bajo una luz diferente!” Hace tiempo que el hombre moderno ha dejado de hablar el idioma de los intelectuales de la temprana modernidad., Sus palabras, ain cuando guarden semejanza formal con las nuestras, no tenian el mismo significado que tienen hoy para nosotros. No vemos el mundo que ellos veian. Nuestras representaciones del mundo real se han alejado radicaimente de las que ellos elaboraron, Una barrera de inconmensurabilidad nos separa de su vision del mundo. Dos paradigmas cientificos compitiendo por la explicacion de un conjunto de fenémenos naturales no comparten un comin denominador linguistico global. Como resultado, la misma posibilidad de comunicacién y dialogo cientificos deviene problematica'’, Se ha sostenido que la inconmensurabilidad era algo mas que un » Citado por KAPPLER, Claude: Monsirnos, demonios v maravilias fines de la Edad Media, Madd, Akal, 1986, pp.64-65. 1 Cf, WITTOENSTEIN, Ludwig: Tractatus logico-philosophieus, traduecién de Jacobo MUNOZ y Isidoro REGUERA, Barcelona, Altaya, 1994 (1922). pp. 43 y 143. " Cfr, CASTORIADIS. Cornelius: La institucicin imaginaria de la sociedad, vol.2: I imaginario social v {ar insttucién, Buenos Aires. Tusquels, 1989 (1975). pp.312 y ss. "= Chr KUHN, Thomas: fa estructura de ios revoluciones cientificas, México, FCE. 1971 (1962), p.176. °S Cf, KUHN, Thomas: op cit. ,capitulos VII-X). La nocién de inconmensurabilidad gener6 importantes debates posteriores. a los que no fue ajona ta figura de Paul K.FEYERABEND, entre olfos (Ci “Consolations for the Specialists”. cn LAKATOS. Imre and MUSGRAVE, Alan (eds.): Criticism and the