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Ejercicio Blended 3 – Derecho a la salud

Para el caso de Claudia, presentado en el capítulo “El núcleo esencial del derecho a la salud” de
Everaldo Lamprea (Alviar, Lemaitre, & Perafán, 2016) considero que de interponerse una tutela para
que se le administre el Sovaldi, esta debería ser concedida.
El derecho a la salud según la OMS y el Comité Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales (CDESC) se define como “el disfrute del más alto nivel posible de salud que le permita
vivir dignamente a una persona” (Alviar, Lemaitre, & Perafán, 2016). Pero si nos enfocamos a un
más en nuestro país, Colombia, debemos considerar que la Corte Constitucional colombiana en la
Sentencia T-760 del 2008 establece a la salud como un derecho fundamental que comprende, entre
otros, el derecho a acceder a servicios de salud de manera oportuna, eficaz y con calidad. Y que,
además, los costos económicos necesarios para esto, deben ser considerados irrelevantes (Corte
Constitucional de Colombia , 2008).
Aunque de conceder la tutela, se estaría beneficiando a una persona que de verdad lo requiere, también
existen opiniones que están en contra de hacerlo. Muchas de ellas se argumentan principalmente en
el aspecto económico y con esto, se debe reconocer que en Colombia no alcanzan los recursos
económicos. Como el medicamento es tan costoso (aproximadamente 80 mil dólares por persona), se
puede llegar a considerar que el gasto por parte del gobierno no es razonable. Y es que, de concederse
la tutela a Claudia, también se le deberá conceder al resto de colombianos que interpongan una tutela
con características similares, hecho que le costará mucho dinero al gobierno que puede ser invertido
en distintas cosas y beneficiar a una mayor cantidad de personas. Pero considero que un pensamiento
así no es acertado.
Se debe aceptar que la economía colombiana no permite garantizar de la mejor manera el derecho a
la salud de todos los colombianos, simplemente los recursos no alcanzan. Y aunque El Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) incluye una provisión por la
cual los Estados están obligados a garantizar algunos derechos, incluyendo el derecho a la salud,
solamente en la medida que tengan los recursos para hacerlo, sin retroceder en lo avanzado; la
Observación General núm.3, sin eliminar lo anteriormente mencionado, insiste en que el estado debe
demostrar que ha realizado todo esfuerzo posible para utilizar todos los recursos disponibles en
garantizar derechos como la salud (Alviar, Lemaitre, & Perafán, 2016).
Basándome en lo anterior, considero que se le debe conceder la tutela a Claudia, ya que, aunque el
estado no cuente con gran cantidad de recursos económicos, puede invertir los que tiene en
garantizarles un derecho tan fundamental como el derecho a la salud a las personas que lo necesiten.
Para esto, es muy posible que deba prescindir de invertirlo en otras cosas, pero lo más seguro es que
esas otras no tengan el nivel de importancia que tiene la salud. Ya que, como afirma la Observación
General núm. 14, “la salud es un derecho humano fundamental e indispensable para el ejercicio de
los demás derechos humanos. Todo ser humano tiene derecho al disfrute del más alto nivel posible
de salud que le permita vivir dignamente”. Y si sólo se garantiza ese derecho cuando los recursos
económicos lo permitan, entonces la salud no sería un derecho sino un favor, y ésta no debería ser
sólo eso.
Bibliografía
Alviar, H., Lemaitre, J., & Perafán, B. (Enero de 2016). Constitución y democracia en movimiento.
Recuperado el 27 de Agosto de 2018, de https://uniandes-ipublishcentral-
com.ezproxy.uniandes.edu.co:8443/pdfreader/constitucin-y-democracia-en-movimiento#

Corte Constitucional de Colombia . (2008). Obtenido de


http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2008/T-760-08.htm