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BIOMASA

La biomasa es aquella materia orgánica de origen vegetal o animal, incluyendo los
residuos y desechos orgánicos, susceptible de ser aprovechada energéticamente. Las
plantas transforman la energía radiante del sol en energía química a través de la
fotosíntesis, y parte de esta energía queda almacenada en forma de materia orgánica.

El término “biomasa” engloba toda la materia orgánica que se encuentra disponible en
una base renovable o recurrente. Es, por tanto, un término muy amplio que abarca desde
todo tipo de cultivos (destinados a la industria alimentaria, a la maderera o a la energética)
hasta los posibles desechos generados, ya sean de origen animal o vegetal (residuos de
mataderos, residuos de madera, etc.). Desde el punto de vista industrial, como materia
prima se incluyen también los cultivos de plantas acuáticas y los residuos orgánicos
potencialmente revalorizables en procesos industriales, como los aceites usados
(Zoebelin, 2001).

La biomasa como fuente energética

Desde tiempos remotos el hombre ha utilizado la biomasa como fuente energética para
realizar sus tareas cotidianas. Cuando el uso de combustibles fósiles comenzó a tomar
fuerza, la biomasa se vio relegada a un plano inferior, donde su aportación a la producción
de energía primaria era insignificante. En la actualidad debido a diversos factores,
detallados a continuación, ha habido un resurgimiento de la biomasa como fuente
energética.

Los factores responsables de favorecer la biomasa como fuente energética son:

 El encarecimiento del precio del petróleo.
 El aumento de la producción agrícola.
 Necesidad de buscar usos alternativos a la producción agrícola.
 Cambio climático.
 Posibilidad de utilizar los conocimientos científicos y técnicos para optimizar
el proceso de obtención de energía.
 Dificultad normativa para desarrollar otro tipo de proyectos, dejando a la
biomasa como la alternativa más razonable para rentabilizar una inversión
económica
TIPOS DE BIOMASA

La biomasa para energía se obtiene de los restos de aprovechamientos forestales, de
las industrias de la primera y segunda transformación de la madera, de los productos
agrícolas y forestales, de los residuos de explotaciones ganaderas, de la fracción orgánica
de los residuos sólidos urbanos, de cultivos implantados y explotados con el único objeto
de la obtención de biomasa, los denominados cultivos energéticos, y, en general, de
cualquier producto de origen orgánico susceptible de aprovechamiento energético.

 Biomasa natural

La biomasa natural es la que se produce en ecosistemas naturales. La explotación
intensiva de este recurso no es compatible con la protección del medio ambiente, aunque
sea una de las principales fuentes energéticas en los países subdesarrollados.

La biomasa natural se produce sin la intervención del hombre para potenciarla o para
modificarla. Se trata fundamentalmente de residuos forestales:

 Derivados de limpieza de bosques y de restos de plantaciones
 Leñas y ramas
 Coníferas
 Frondosas

 Biomasa residual

La biomasa residual es la que generada en las actividades humanas que utilizan materia
orgánica. Su eliminación en muchos casos supone un problema. Este tipo de biomasa
tiene asociadas unas ventajas en su utilización:

 Reduce la contaminación y riesgos de incendios.
 Reduce el espacio en vertederos.
 Los costes de producción pueden ser bajos.
 Los costes de transporte pueden ser bajos.
 Evita emisiones de CO2.
 Genera puestos de trabajo.
 Contribuye al desarrollo rural.
La biomasa residual se divide a su vez en una serie de categorías que se estudian a
continuación.

 Excedentes agrícolas

Los excedentes agrícolas que no sean empleados en la alimentación humana pueden
ser considerados utilizados biomasa con fines energéticos. Este uso de productos
agrícolas utilizados en la cadena de alimentación humana ha provocado una mala fama
injustificada del uso de la biomasa con fines energéticos, al haberse acusado a este uso de
una subida del coste de determinados productos agrícolas que son la base de la
alimentación en muchos países del tercer mundo y en vías de desarrollo.

Estos excedentes agrícolas pueden ser utilizados tanto como combustible en plantas
de generación eléctrica como transformados en biocombustibles.

 Cultivos energéticos

Los cultivos energéticos son cultivos específicos dedicados exclusivamente a la
producción de energía. A diferencia de los agrícolas tradicionales, tienen como
características principales su gran productividad de biomasa y su elevada rusticidad,
expresada en características tales como resistencia a la sequía, a las enfermedades, vigor,
precocidad de crecimiento, capacidad de rebrote y adaptación a terrenos marginales.

Entre los cultivos energéticos se pueden incluir cultivos tradicionales (cereales, caña
de azúcar, semillas oleaginosas) y otros no convencionales (cynara, pataca, sorgo dulce)
que están siendo objeto de numerosos estudios para determinar sus necesidades de
cultivo.

En las biorefinerías se integra la obtención de energía eléctrica, combustibles líquidos
y productos químicos muy variados, desde productos sencillos hasta compuestos de gran
complejidad; todo ello a partir de la biomasa.
Figura 1. Esquema de una biorefinería verde a partir de biomasa lignocelulósica genérica.
(Adaptado de Zwart, 2006)

La composición de la biomasa determina la capacidad con la que puede ser convertida
en productos finales o intermedios útiles e influye en la funcionalidad del producto final.
A pesar de la heterogeneidad de la materia prima, su composición se puede dividir en
cuatro macromoléculas principales, obteniendo una clasificación bastante homogénea.
Principalmente, un 75 % de la biomasa total se corresponde a hidratos de carbono (en
forma de celulosa, hemicelulosa y almidón) y un 20 % está formado por polímeros
aromáticos más complejos (denominados lignina), de forma que sólo un 5 % se
correspondería a productos minoritarios, como aceites, grasas y proteínas (Corma et al.,
2007).

Según el tipo de biomasa que reciban como materia prima, se ha establecido una
clasificación de las biorefinerías, tal y como se recoge en la Tabla 2. De forma general,
el primer paso en las biorefinerías implica la separación de cada una de estas fracciones,
para posteriormente desarrollar procesos más específicos que permitan su conversión en
biocombustibles, productos químicos plataforma y productos químicos finales de elevado
valor añadido.
Tabla 1. Resumen de los diferentes tipos de biorefinerías en función de la materia prima
alimentada. (Fernando et al., 2006)

Los procesos termoquímicos de conversión de la biomasa en energía

Son aquellos en los que se encuentran implicadas reacciones químicas irreversibles, a
altas temperaturas y en condiciones variables de oxidación.

La biomasa, como energía renovable, permite acumular la energía que se ha fijado
durante el periodo de crecimiento de la planta. A través de distintos procesos de
transformación, esta energía se libera, obteniendo calor, electricidad o energía
mecánica.

Una buena gestión de la misma hace que la biomasa sea un recurso inagotable.

 Gasificación en lecho de fluido burbujeante

Proceso en el que la biomasa en presencia de una cantidad limitada de agente
oxidante se convierte en gas combustible(syngas). Este syngas generado tiene el poder
calorífico necesario para su utilización como combustible en motores de combustión
interna, que acoplados a alternadores producen energía eléctrica que se vierte a la Red.
Figura 2. Esquema de gasificación

 Combustión

Proceso en el que el calentamiento de la biomasa se lleva a cabo con un exceso
de aire, produciéndose vapor que mueve una turbina. El alternador acoplado a la
turbina es el encargado de generar la energía eléctrica que se vierte a la Red.

Figura 3. Esquema de combustión

La biomasa para energía se obtiene mayoritariamente de las industrias de primera y
segunda transformación de los productos agrícolas y forestales, de los residuos de
explotaciones ganaderas, de los restos de aprovechamientos forestales, de los residuos de
los cultivos y también de cultivos implantados y explotados con el único objetivo de la
obtención de biomasa. A estos últimos se les denomina cultivos energéticos, pero no dejan
de ser cultivos forestales o agrícolas. La ventaja fundamental de los cultivos es la
predictibilidad de su disposición y la concentración espacial de la biomasa, asegurando
el suministro. La predictibilidad de la disposición de la materia prima es fundamental para
cualquier industria, y la de la energía no es distinta. La concentración del recurso permite
una gestión mecanizada, poco intensiva en mano de obra, y relativamente barata. Los
cultivos energéticos se pueden clasificar de muchas formas, por el tipo de suelo donde
crecen, por el tipo de producto que se cosecha, etc. Según su aprovechamiento final, los
cultivos se pueden clasificar en:

1. Cultivos oleaginosos para la producción de aceites transformables en
biodiésel. 6 Biomasa: Cultivos energéticos • Cultivos alcoholígenos para la
producción de bioetanol a partir de procesos de fermentación de azúcares. •
Cultivos lignocelulósicos, para la generación de biomasa sólida susceptible de
su uso para distintas aplicaciones:
2. Térmicas, como climatización de edificios, agua caliente sanitaria, y
aplicaciones industriales (preparación de cualquier fluido de
proceso).Fabricación de combustibles más elaborados, con un valor añadido a
la biomasa bruta, como astillas o pelets. –
3. Cogeneración generalmente asociada a una actividad industrial, o generación
eléctrica simObtención de biocarburantes de segunda generación. El presente
documento se centra en la producción de biomasa lignocelulósica, como
materia prima para la preparación de combustibles más elaborados o bien para
su utilización directa como combustible, con independencia de la tecnología
que se aplique, para su conversión en energía utilizable. Es decir, la biomasa
que una vez cosechada o recogida del campo es trasladada con o sin
compactación a una instalación de tipo industrial en la que es transformada en
un combustible de características especificables, o es transformada
directamente en calor y/o electricidad. Las actividades que se tratan aquí son,
por un lado, los cultivos de especies tradicionales agrícolas y forestales, pero
desde la nueva óptica de la producción de biomasa, en vez de los enfoques
tradicionales de la producción de alimentos o materias primas para industria.
Por otro lado, se trata el cultivo de especies con escasa aplicación hasta ahora
pero que, como productoras de biomasa, se están revelando de gran interés.
BIBLIOGRAFIA

Zoebelin, H. (2001). Dictionary of renewable resources. Wiley-VCH, Weinheim

Corma, A., Iborra, S. & Velti, A. (2007). Chemical routes for the transformation of
biomass into chemicals.Chem. Rev., 107 (6), 2411-2502.

Zwart, R.W.R. (2006) Biorefinery, The worldwide status at the beginning of 2006.
www.biorefinery.nl, 0603.

Fernando, S., Adhikari, S., Chandrapal, C. & Murali, N. (2006). Biorefineries: Current
Status, Challenges and Future Direction. Energy & Fuels, 20 (4), 1727-1737.