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CAPITULO VIII “La dialéctica de la globalización”

Este capítulo hace una especie de recuento histórico, que dio pie a que existiera la globalización. A lo
largo de su historia, desde el siglo XVI, tuvo sus centros dinámicos y dominantes en Holanda, Inglaterra,
Francia, Alemania, Estados Unidos, Japón y otras naciones, pero en todos los casos siempre traspasó
fronteras de todos tipos.

El modo capitalista de producción se funda en el juego de las fuerzas productivas con la decadencia del
feudalismo, la aceleración de la acumulación originaria, la reproducción ampliada del capital, el
desarrollo intensivo y extensivo de la producción, distribución, intercambio y consumo. Las fuerzas
productivas básicas, tales como el capital, la tecnología, la fuerza de trabajo, la división del trabajo social,
el mercado y la planeación, entre otras, entran en continua y amplia conjugación, se desarrollan de forma
intensiva y extensiva, rebasan fronteras geográficas e históricas, regímenes políticos y modos de vida,
culturas y civilizaciones. Este es el modelo capitalista de producción muy resumido en palabras de Ianni.

La ironía está en que la globalización del capitalismo es un proceso cuyos orígenes Marx había esbozado
en varios pasajes de sus escritos sobre Irlanda, Polonia, Rusia, India, Estados Unidos, México, Egipto y
otras naciones, nacionalidades o colonias y dependencias del capitalismo europeo y norteamericano. En
sus análisis sobre la dinámica del capitalismo, sobre la reproducción ampliada del capital, que incluían la
expansión y potenciación de las fuerzas productivas. La tarea específica de la sociedad burguesa es el
establecimiento del mercado mundial, al menos en sus líneas generales, y de la producción basaba en este
mercado mundial, asimismo vemos que este proceso productivo capitalista ha provocado el desarrollo de
las ciencias naturales, para investigación, observación y experimentación, que a su vez es
enriquecimiento, por su aplicación a la tecnología.

Se trata sólo de reconocer que algunas de las intuiciones e interpretaciones desarrolladas en sus escritos
contemplan las dimensiones mundiales del capitalismo como modo de producción y procesos
civilizatorio.