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MISIONERAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y

DE SANTA MARÍA DE GUADALUPE
REGIÓN MARÍA AMADA

EJERCICIOS ESPIRITUALES

VIDA FRATERNA Y ORACIÓN
“La Misionera del Sagrado corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, en razón de su
vocación está llamada a testimoniar y proclamar el amor misericordioso del Padre; por ello
centrará su existencia en el encuentro con Dios y formará con sus hermanas una comunidad
orante, imitando a Jesús, quien vivía en continua comunicación con su Padre”
(Constituciones cap. III-16-1)

BOCHIL, CHIAPAS, MEX.
26-30 DE DICIEMBRE DE 2018

1
MOTIVACIÓN Y DISPOSICIÓN A LOS EJERCIOS ESPIRITUALES

1. Para empezar

“¿Dónde estás?” (Gn. 3, 9)
1. Necesitamos nutrir y fortalecer nuestra vida en su triple dimensión:
corporal-psicoafectiva-espiritual. Especialmente la dimensión del
Espíritu en estos días.

2. Del año trascurrido (2018) hacer memoria y recupera los
acontecimientos, personales y comunitarios, vividos como paso del
Señor, en mi historia como acontecimiento de salvación, experiencia de
fe.
3. En esta etapa de mi vida (edad) cómo me encuentro conmigo misma en
esa triple dimensión: corporal-psicoafectiva-espiritual de cara a Dios.

“¿Qué buscan?” (Jn.1, 38)
1. Qué aspectos quiero tener en cuenta en esta oportunidad anual para
integrarlos en el recorrido anual a lo largo del 2019
2. 2015 Año de la Vida Consagrada: El triple objetivo que se nos propuso
se condensa en este hermoso lema1: “Mirar el pasado con gratitud,
abrazar el futuro con esperanza y vivir el presente con pasión”2.

1 Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica (CIVCSVA)
2
“Memoria agradecida. La memoria colectiva de la VC brinda fuerte motivos de agradecimiento. En conjunto
es una memoria que constituye un relato de la presencia del Espíritu con sus dones en medio del pueblo de
Dios. La narración, la historia de la VC, con sus biografías colectivas y personales, es un motivo de
agradecimiento por el don de Dios a la Iglesia y a la sociedad. Hay muchas vidas entregadas; hay mucha

2
3. Mi experiencia de KAIRÓS en el CRONOS a lo largo de un año.

“Dios es justo y no olvida sus obras ni el amor que mostramos en su Nombre
sirviendo antes y ahora a los consagrados. Pero deseamos que cada uno de
ustedes muestre hasta el final el mismo entusiasmo, para alcanzar lo que
esperan. No queremos que se vuelvan perezosas, sino imitadoras de los que,
por la fe y la paciencia, heredan las promesas” Hb 6, 10-12

¿Cómo quieres vivir estos días de Ejercicios Espirituales?: “es este momento
desde el que se puede atender contemplativamente a Dios, el mundo, la
realidad, a los demás, así misma, en su pasado y en su posible futuro, un tiempo
panorámico, holístico, un presente cualificado, apasionado”. Estos días son un
Kairós.
El silencio
“En la vida contemplativa y, en particular, en la que lo es integralmente,
considero importante prestar atención al silencio habitado por la Presencia,
como espacio necesario de escucha y de ruminatio de la Palabra y requisito para
una mirada de fe que capte la presencia de Dios en la historia personal, en la de

generosidad, creatividad, servicialidad. Es una historia de amor y de esperanza. Hay también muchas
esperanzas aparcadas; y también mucho dolor. Así, se ha renovado el relato teológico de la VC, el estilo de la
autoridad y de la obediencia en la fraternidad, la relación entre fidelidad y creatividad, entre pasividad y
responsabilidad compartida.

Futuro esperanzado. Mirar el futuro con esperanza se hace cuando se sueña, cuando se siguen alentando las
grandes utopías que apuntan hacia una humanidad más humana, más libre, más fraterna. La cuestión no es
qué futuro queremos o imaginamos nosotros; la cuestión es: ¿qué futuro sueña Dios para nosotros? El camino
hacia el porvenir pasa por la cultura de la ubicación y del encuentro de la sociedad secular en la que vivimos.
La pregunta es: ¿cómo miramos el mundo?, ¿qué vemos?, ¿en qué nos fijamos? Se trata de buscar las energías
presentes en cada pueblo, como semillas del Verbo. Es necesario perder el miedo y abrir fronteras.

Presente apasionado. Palabras como servicio, caridad, paz, justicia pertenecen a la entraña evangélica de la
Iglesia y de la VC. El servicio implica la actitud del auténtico servidor como Jesús. En la VC estamos llamados a
ser testigos de un Dios que ha sido “excomulgado” y desfigurado en nuestra historia. A ser comunidades de
puertas abiertas, comunidades formadas por personas que viven alegres y felices su fidelidad a la vocación;
que experimentan que vivir los votos es difícil, pero al mismo tiempo, son una propuesta atractiva y exigente.
Es vivir contra corriente. Son aquellas y aquellos que escuchan a Dios donde la vida clama. Tienen en la mira
tres tareas: la primera, vivir a fondo el carisma fundacional; la segunda, demostrar la valentía a la hora de
responder a las necesidades humanas más acuciantes del mundo de hoy; y la tercera, posibilitar la experiencia
de una conversión personal y congregacional. Los desafíos pendientes tienen que ver con la formación de la
identidad, la vida de comunidad, el carisma y los grandes desafíos de la humanidad.
Por lo tanto, los consagrados y consagradas siguen siendo centinelas en la noche, profetas de misericordia y
memoria permanente para todos los cristianos que sólo Dios basta”. MARTÍNEZ Carlos, CMF, Memoria,
presencia, futuro: La vida religiosa en el pueblo de Dios, 44 Semana de VR, en VR, Madrid, Mayo 2015-número
5/vol. 119, pp. 41-45

3
los hermanos y hermanas que el Señor os da y en los avatares del mundo
contemporáneo. El silencio es vacío de sí para dejar espacio a la acogida; en el
ruido interior no es posible recibir nada ni a nadie. Vuestra vida integralmente
contemplativa requiere «tiempo y capacidad de guardar silencio para poder
escuchar» a Dios y el clamor de la humanidad. Que calle, pues, la lengua de la
carne y que hable la lengua del Espíritu, movida por el amor que cada una de
vosotras tiene para su Señor.

Que en esto os sea de ejemplo el silencio de María Santísima, que pudo
acoger la Palabra porque era mujer de silencio: no un silencio estéril, vacío; por
el contrario, un silencio lleno, rico. Y el de la Virgen María es también un
silencio rico de caridad, que se dispone para acoger al Otro y a los otros.”3

Escribe un salmo de encuentro contigo misma que nace de tu experiencia
personal, agradecida al constatar que Dios ha estado, está y seguirá estando en
las buenas y en las malas de tu vida.

PRIMERA PARTE, VER4: PARTIR DE LA REALIDAD, DEJARNOS
INTERPELAR, ESCUCHAR A DIOS DONDE LA V IDA CLAMA.

3
FRANCISCO, Constitución Apostólica, Vultum Dei Quaerere, Sobre la vida contemplativa femenina, Roma,
29 de junio 2016
4
¿Qué es la realidad?
Es lo concreto de la vida; son acontecimientos y sus problemas, conflictos, anhelos y esperanzas; sus
experiencias religiosas, sus preocupaciones y necesidades, etc.
Son también las propuestas que el pueblo o comunidad están dando a los problemas y conflictos; sus luchas
y reacciones. Percibir esta realidad supone estar con y junto al pueblo.
¿Por qué partir de la realidad?
Se podría decir que la realidad manifiesta la palabra de Dios; más aún, se podría afirmar que es la manera
ordinaria o más usual de la manifestación y comunicación de Dios al hombre (DV 2), a la que hay que dar una
respuesta; la realidad es el escenario único y obligado de la manifestación divina, es ahí donde se desarrolla
la historia de la salvación; y concretamente, para llevar la evangelización integral a los hombres, se requiere
una visión, con sus luces y sombras, de este hombre/mujer que vive en una época determinada de la historia.
Se ha de partir de aquellas realidades que abarca a toda persona y a todos los hombres y mujeres en sus
diversas dimensiones personales y sociales, naturales, y sobrenaturales, temporales y eternas, (GS 3; EN 29.
39,49); que atañen, pues, a su cuerpo y a su alma, a su ser individual y social, a las distintas relaciones que se
establecen entre él, la naturaleza, los otros hombres/mujeres y Dios mismo, y que se expresan en
manifestaciones de orden religioso, cultural, económico y político (EN 32, 33, 34: GS 43; DP 515).
Se han de tocar todas las realidades porque Dios en Jesucristo, ofrece la salvación a la totalidad del hombre,
lo salva todo entero (DP 154); en consecuencia no se puede reducir la salvación a la sola esfera de lo interior
(DP 515) ni tampoco reducir la salvación a un proyecto puramente temporal (EN 32-33).
A partir de la realidad, de la vida, no es, pues, sólo cumplir el primer paso del método, sino que su finalidad, a
través de los otros pasos, es transformarla. Este punto de partida considerado en toda la magnitud de sus
carencias, impulsa a trabajar para superar la situación de pecado personal y social y buscar el nacimiento de
nuevas relaciones en la sociedad, de acuerdo a los criterios del evangelio. Con la convicción de que otro mundo
es posible. Por lo tanto:

4
El papa Francisco señala en EG, que “conviene recordar brevemente cuál es
el contexto en el cual nos toca vivir y actuar. Añade, no queremos “ofrecer un
análisis detallado y completo sobre la realidad contemporánea, pero aliento a
todas las comunidades, a una «siempre vigilante capacidad de estudiar los
signos de los tiempos»”.
“Se trata de una responsabilidad grave, ya que algunas realidades del
presente, si no son bien resueltas, pueden desencadenar procesos de
deshumanización difíciles de revertir más adelante. Es preciso esclarecer
aquello que pueda ser un fruto del Reino y también aquello que atenta contra el
proyecto de Dios. Esto implica no sólo reconocer e interpretar las mociones del
buen espíritu y del malo, sino –y aquí radica lo decisivo–elegir las del buen
espíritu y rechazar las del malo”5
Bien sabemos que “vivimos en el umbral de un tiempo nuevo, más aún,
de un milenio nuevo, un tiempo confuso y al mismo tiempo apasionante. Nadie
podrá negar las tremendas transformaciones que se están produciendo en
nuestro mundo actual. Y no se trata sólo de transformaciones técnicas que nos
sorprenden todos los días. Vivimos también cambios culturales inesperados y
asistimos al nacimiento de culturas y subculturas, de símbolos y estilos de vida
nuevos. En definitiva no vivimos una época de cambios sino un cambio de
época.”6
Enseguida prestamos atención al artículo que nos ofrece un perfil a nivel
nacional de la realidad
.
A. Soberanía, educación y liderazgo.7
“Vivimos hoy una crisis inédita, producto de las amenazas y el odio,
manifestados en repetidas ocasiones contra México y los mexicanos por el

• Partimos de la vida tal como se da en la realidad. La vida está constituida por hechos, situaciones,
comportamientos personales y grupales. Las personas, la familia, las comunidades, los amigos, el sindicato,
los centros educativos, los medios de comunicación, los partidos políticos, etc. Son agentes generadores de
vida, modificadores de conductas, capaces de marcar pautas de comportamiento.
Habremos de estar atentos a todo este entramado de vida, a sus múltiples relaciones, implicaciones y
conexiones, para tratar de ser objetivos. Pero, ante todo, no conviene olvidar que lo importante de la vida son
las personas que están implicadas en la realidad concreta.
5
EG n° 50-51 y siguientes nos hablan de: No a una economía de la exclusión. No a la nueva idolatría del
dinero. No a un dinero que gobierna en lugar de servir. No a la inequidad que genera violencia.
6
CODINA-GUERRERO, Hacer memoria de la Vida Religiosa, Revista Koinonía, N° 103, Sep. 2002, p. 19
7
CALDERON Alzati Enrique, Soberanía, educación y liderazgo. Opinión, La Jornada, CDMX, sábado 03 de
febrero de 2017

5
nuevo presidente de Estados Unidos, sumados a los sentimientos racistas y
prepotentes de un segmento minoritario de la población de ese país que es adicto
a la guerra y a la violencia y que, alimentado por los discursos de su mandatario,
ve en los mexicanos la razón y la culpa de buena parte de sus problemas
actuales, lo que nos hace recordar los sentimientos hacia los judíos de la
población alemana que hace 80 años era alimentada e incitada por un líder cuyas
motivaciones y emociones no eran muy diferentes a las hoy exhibidas y
expresadas por el señor Trump. Existen además dos factores que no podemos
eludir.
El primero radica en la vecindad con Estados Unidos, que integra el
centro de un enorme poder militar y económico, cuyo presidente se siente con
derecho a imponer sus intereses al resto del planeta. La historia del siglo XX
nos indica la dimensión de las consecuencias y problemas originados por el
surgimiento del fascismo alemán, liderado por Adolfo Hitler, hacia sus naciones
vecinas: Austria; Hungría; Checoslovaquia; Polonia; los países bálticos, bajos
y escandinavos, y Francia, problemas que 70 años después siguen presentes en
varios de ellos.
Ciertamente, hay diferencias con lo que ahora estamos viviendo nosotros,
como la repulsa inmediata de hombres y mujeres de todas las edades que
protestan aun en su propio país contra ese personaje sicópata; sin embargo, las
diferentes crisis que vivieron esas naciones deberían hacernos prever las
dimensiones de los problemas que podríamos llegar a enfrentar en un futuro,
que es hoy de incertidumbre.
El segundo problema no es de carácter geográfico, pero sus
consecuencias pueden ser aún más graves. El relacionado con el actual
presidente de México, que durante sus cuatro años de gestión se ha
caracterizado por sus engaños sistemáticos, su desprecio por el pueblo que
gobierna, su carencia de preparación y los altos niveles de corrupción que ha
prohijado, que imitados por gobernadores, diputados y funcionarios federales y
estatales, han convertido a México en territorio de rapiña.
En el ámbito internacional, consumir lo que aquí se produce y la
diversificación de nuestra producción no es algo que pueda lograrse en un
periodo corto. La suspensión o modificación del TLCAN –hoy T-MEC
establecido entre los países de Norteamérica no sólo nos afecta a nosotros;
también, a terceros, como Alemania, Japón, Corea y Francia, que con sus
plantas industriales han utilizado las ventajas del TLC para la comercialización
de sus productos. La sola exportación anual a Estados Unidos en condiciones
preferenciales, de 2.5 millones de autos fabricados en México, representa un
ingreso anual de más de 35 mil millones de dólares. ¿Cuáles serán las reacciones
de esos países ante la renegociación o suspensión del TLC, así como de todos

6
los demás que a partir de ese tratado han hecho inversiones en México? Es
probable que esas reacciones no sean directamente contra nosotros, sino contra
Estados Unidos. Sí, pero no olvidemos que nosotros estamos en medio y que
las amenazas de Trump los afectarán también a ellos y que algunos países
seguramente verán a México como un posible dique para defender sus intereses.
Para que México pueda salir avante en un escenario como el actual, tres
factores son y serán críticos: la soberanía nacional, que permite a nuestras
instituciones actuar con total libertad dentro de sus atribuciones, para el logro
de los objetivos acordes con los intereses de la nación. La educación y
preparación de sus hombres y mujeres, para asegurar una pronta capacidad de
respuesta ante las dificultades y retos asociados al escenario mencionado; y la
unidad nacional en torno a un líder capaz de unir y representar con dignidad a
nuestro país.
Desafortunadamente para nosotros, el primero de los tres es cuestionable,
en tanto las concesiones otorgadas para explotar nuestros yacimientos
petroleros, para la producción y distribución de energía, factores estratégicos
para la nación, además de las innumerables concesiones mineras otorgadas a
empresas extranjeras, constituyen de facto amenazas reales a nuestra soberanía
nacional. (Para comprender las dimensiones de este problema, las experiencias
en torno a la expropiación petrolera nos muestran hasta qué punto esas
concesiones ponen en riesgo la soberanía nacional; la lectura del reciente libro
de Cuauhtémoc Cárdenas sobre la vida del general Cárdenas resulta
fundamental para entender la gravedad del problema.)
En referencia a la educación, son relevantes los resultados de la última
prueba PISA realizada en 2015, la cual coloca a México nuevamente en el
último lugar entre todos sus países miembros, reflejando el fracaso de la reforma
educativa instrumentada por el actual gobierno, lo cual significa un retroceso de
entre ocho y 10 años en los niveles de conocimiento y desempeño de los
estudiantes mexicanos. Finalmente, y en relación con la unidad nacional
propuesta por el PRI y sus partidos satélites, es claro que en las condiciones
presentes es una entelequia. ¿Cómo podría el pueblo de México lograr la unidad
en torno al actual presidente Enrique Peña Nieto, luego de su actuación, sus
declaraciones mentirosas, sus engaños, su nula capacidad de liderazgo, y su
propensión de enajenar los recursos nacionales? ¿Cómo confiar en él, ante su
falta de compromiso con la nación, luego de que habiendo protestado respetar
la Constitución, ordenó la alteración de varios de sus artículos y leyes
secundarias, para enajenar los bienes patrimoniales de la nación?
Todo esto nos ha conducido a una crisis nacional que se pretende soslayar
con rituales oficiales que a nada conducen, salvo a un nuevo engaño. En tanto,
el actual gobierno y el Presidente de la República carecen de nuestra confianza.

7
Así las cosas, los mexicanos habremos de librar dos batallas: una ante los actos
oscuros y antipatrióticos del mandatario y su séquito de cortesanos y la otra,
ante las acciones enfermas de un presidente extranjero sediento de violencia y
carente de visión”.

B. Horizontes y retos8
¿Qué duda hay de que entre los retos más agudos e históricos que
enfrentará el próximo gobierno está el poder alejarse, en los hechos, del
recetario fondomonetarista asentado en la monumental deuda pública y su
gravoso servicio que padecemos desde 1982, cuando estalló la crisis deudora,
seguida años después de incalificables rescates? Por precisión conceptual e
institucional digo fondomonetarista y no neoliberal. Es cierto que, como
muestra la ciencia social, el aparato financiero internacional alienta alta
concentración de la riqueza y receta un infierno a la población. Como ayuda de
memoria, consultar Neoliberalismo: breve historia del infierno, de Eric
Toussaint eldiiplo.org.
El aparato financiero alienta ese endeudamiento para la manufactura de
poder imperial sobre las naciones. Lo hace vía un recetario de desregulación,
apertura comercial y a la IED, privatización, austeridad antipopular y
desnacionalización que, en el caso de México, debe analizarse en el contexto de
la historia geográfica de América del Norte. Se trata de un recetario que alienta
el saqueo de la economía, desde dentro y fuera. Ese infierno es paraíso que
agrega miles de millones de dólares a los de la lista dorada de Forbes. El
recetario cobra fuerza porque se ata a las líneas de crédito del FMI, al tratarse
de mecanismos financieros de extracción de riqueza de lo público a lo
privado tipo asociaciones público-privadas, fomentadas por el Banco Mundial
(BM). Así se ilustra en José María Calderón y Alfonso Vadillo,
coordinadores, Capitalismo financiero, instituciones y tendencias en curso,
FCPyS/UNAM, 2017.
Desde los años ochenta del siglo pasado se detectan graves anomalías en
la conducción de la política económica que se acentuaron y requieren
explicación de los responsables. Sería torpe asumir que además de los
mandatarios en turno, las responsabilidades por aplicar recetarios abiertamente
destructivos del aparato productivo, del mercado interno, que desarticulan y
colocan a remate, a precio vil las paraestatales estratégicas: ferrocarriles,
astilleros, telefonía, electricidad, reserva mineral, de los combustibles fósiles,
recaen sólo en las secretarías de Hacienda, Economía o del Banco de México
de los últimos 36 años. Esas instancias más parecen sucursales del FMI en lo
8
John Saxe-Fernández/II, Horizontes y retos. Opinión, La Jornada, CDMX, 02/08/17

8
macroeconómico y por rama del BM y BID, que entes de una nación soberana,
no operados por presidentes o secretarios de Estado, sino
por countrymanagers dedicados con ahínco a gestionar la condicionalidad
acreedora del ajuste estructural. Y es que, siguiendo a Joseph Stiglitz, ex primer
economista del BM, entre más endeudamiento, mayor la comisión legal
depositada no sólo en la banca suiza.
No es asunto menor. La próxima administración hereda la friolera de
10.88 Billones de pesos, con B mayúscula porque son millones de millones
(trillones en EU) de pesos. En los primeros cinco años de EPN la deuda total
del sector público pasó de 40 por ciento del PIB a 46.1 por ciento del PIB, un
crecimiento que se acompañó del desplome de la inversión pública productiva.
¿Dónde está el billón de dólares, del 2000 a la fecha, por los altos precios del
petróleo (Fox-Calderón) y el endeudamiento prianista?
El fondomonetarismo alentó el abandono del campo, lanzó a millones a
las calles y a EU; impulsó la desatención de las refinerías y la desarticulación
de Pemex. La deuda y sus rescates desplazaron hacia las trasnacionales y
privados de acá y allá el timón energético y alimentario. Eso, junto a la brutal
ofensiva contra el campesinado nos hace importadores de gasolinas y alimentos:
grave vulnerabilidad advertida en materia energética y desde hace años por el
senador Manuel Bartlett en estudios publicados con analistas de reconocido
calibre, como Rosío Vargas Suárez, del Centro de América del Norte, UNAM
(ver, Reforma energética: el poder duro y consensuado para imponerla, Senado
2016), y ponente en seminarios sobre el sector petroeléctrico del Centro de
Investigaciones Interdisciplinarias de la UNAM. Sus aportes, dato en mano, se
distinguen por la precisión conceptual, legal y documental.
El acelerado colapso climático antropogénico (CCA), una amenaza a la
vida planetaria, ya incide en el abastecimiento mundial de alimentos. La
persistencia letal del patrón fósil, sea para la generación eléctrica o el transporte,
es reversible dada la amplia dotación solar de México, un país en que la
electrificación de la movilidad ferroviaria de pasajeros y carga, urbana,
interurbana e internacional de alta velocidad, es esencial. En medio del CCA,
es vital recuperar el timón energético y alimentario. El camino no es en función
de intereses tipo Shell o Monsanto et al (ver Silvia Ribeiro, La
Jornada 21/7/18). Los tiempos están encima. Ante el CCA, urgen amplios
apoyos al campo: sus efectos sobre las cosechas mundiales de maíz, arroz,
verduras y legumbres empiezan a sentirse.

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¿QUÉ lectura hacemos de la realidad inmediata en la Región María
Amada. Cuáles son los aspectos y retos más sobresalientes que contemplamos
desde nuestra experiencia orante y fraternidad?
Redacta un salmo que exprese la súplica al Dios de la vida sobre la
realidad del pueblo.

SEGUNDA PARTE, ILUMINAR9: DEJARNOS INTERPELAR,
CONSOLAR Y CONDUCIR POR EL PROYECTO DEL REINO: UNA
COMUNIDAD FRATERNA Y ORANTE.
9
Este paso se pregunta acerca del porqué de lo acontecido, así se conoce mejor la realidad, se capta
críticamente para poder obrar más eficazmente sobre ella y transformarla.
Este juicio y/o iluminación tiene tres momentos:
1. Conocer las causas de los problemas (juicio analítico)
2. Descubrir las estructuras sociales generales de esta situación problemática (juicio científico-social)
3. E interpretarlo a la luz de la Palabra de Dios (juicio religioso-espiritual o pastoral).
Dejemos a un lado los dos primeros momentos y centremos nuestra atención en el tercero, es decir, la
iluminación de la realidad que se hace desde la Palabra de Dios. Este momento del enjuiciamiento o
iluminación de la realidad consiste en interpretar o juzgar o iluminar la realidad analizada (la persona), a la luz
de la Palabra de Dios para buscar su transformación de acuerdo a los criterios evangélicos.
El análisis científico-social lleva a descubrir las causas profundas del mal que existe en la sociedad, pero por sí
mismo no tiene la capacidad de descubrir la presencia o ausencia de Dios en las realidades que analiza; nunca
verá, por ejemplo que en una situación injusta está el pecado como ruptura con Dios y por tanto con los
demás, esto rebasa sus alcances.
Es necesario iluminar esta realidad (personal y/o social) con la Palabra de Dios y la doctrina de la iglesia y a
través de éstas (reflexión bíblica-teológica-espiritual), descubrir, si aquella está de acuerdo o se opone al plan
de Dios sobre todos, hombres y mujeres, todo el mundo. Por medio de esta reflexión y usando los criterios de
fe (Reino de Dios, salvación, pecado, gracia, justicia, verdad, humildad, caridad) se ha de leer la realidad toda
(personal y social). Sólo así esta realidad, con todas sus contradicciones se convierte en signo o señal por la
que Dios habla, y en la que se puede ver si este tipo de persona y sociedad se orienta o no al designio de Dios;
si en ella se puede identificar la presencia o ausencia de Dios, si se puede señalar como respuesta a su plan
de salvación o más bien como una negación del mismo.
Se podría decir que se trata de ver qué es lo que Dios dice en relación con los problemas y situaciones
personales y sociales captadas por nuestro análisis. Se trata de confrontar la realidad con la Palabra de Dios,
de descubrir críticamente, o de juzgar desde la Palabra de Dios (reflexión bíblica-teológica-espiritual) si las
estructuras y mecanismos que producen la pobreza, el hambre, la incultura, las relaciones conflictivas entre
los pueblos y entre los individuos, tiene algo que ver con el Reino de Dios, con su plan de salvación, o impiden
su implantación o desarrollo.

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Cuatro EJES de lectura de la Resignificación desde el icono de la Visitación
1er eje: Requiere un movimiento físico y espiritual más allá de las fronteras
tradicionales.
2do eje: Requiere la voluntad de cambiar de planes y ponerse en camino.
3er eje: Requiere un cuidadoso discernimiento y un fascinante pragmatismo.
4to eje: Requiere de una contemplación permanente del misterio.

C. La Visitación Lc 1,39-56: Salir aprisa al encuentro de la vida, una salida
urgente al encuentro de la vida10.
“El Horizonte Inspirador asume el icono de la Anunciación-Visitación,
como representación de una VC discípula misionera, que sale aprisa al
encuentro de la vida, para construir en la casa común una cultura del encuentro
entorno a Jesús, porque la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera
de los que se encuentran con Él.
El icono de la Visitación, enmarcado entre los iconos de las
anunciaciones y nacimientos de Juan y de Jesús, nos ayudan a ver a Dios
aconteciendo en la realidad concreta. En este escenario encontramos dos parejas
que creen y esperan en las promesas hechas por el Señor a su pueblo y a sus
familias. Ellos viven la cotidianidad del trabajo y del amor; de la espera, la
oración y la búsqueda. Isabel y Zacarías – María y José, se convierten para la
VC en modelos de quien sabe confiar, esperar y actuar.
En la Visitación, podemos tomar conciencia de quiénes somos ante Dios
y ante la gente que nos rodea. Una VC servidora de Dios, que intenta cumplir
su misión, atenta y abierta al querer de Dios, que solo desea la salvación de la
humanidad entera.
La clave de lectura de este icono son las expresiones de María, Isabel y
las anunciaciones de Juan y Jesús.
◆ Con las expresiones claves de María, que representa “lo latente” de la VC:
• Dios sale al encuentro de nuestra humanidad para hacer su obra: “se
fijó en la humildad de su servidora… obras grandes hizo en mí el Poderoso”
(Lc 1,48-49)
• VC en salida misionera, a partir de la categoría teológica de los pobres:
“Derribó del trono a los poderosos y elevó a los humildes” (Lc 1,52)

10
CLAR, Horizonte Inspirador 2015-2018, “Salgamos aprisa al encuentro de la vida”, CLAR 2016

11
• VC comprometida con la construcción de una nueva forma de
organizar las relaciones: “A los hambrientos los llenó de bienes y a los ricos los
despidió con las manos vacías” (Lc 1,53)
• VC memoria viva de la nueva alianza con el Dios fiel, compasivo y
misericordioso: “Acogió a Israel, acordándose de la misericordia, como lo
había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia por
siempre” (Lc 1, 54-55)
• VC que reconoce su responsabilidad ecológica inter-generacional,
promoviendo decisiones que toman en cuenta aquellos que nos seguirán.
Dejándoles una tierra más vital que la que recibimos: “desde ahora me
felicitarán todas las generaciones” (Lc 1, 48).

El viaje es una metáfora del camino de fe. Caminar es confiar en la
Voluntad de Dios, que nos permite volvernos próximas/os de la humanidad que
encontramos por el mismo camino. Caminar para la VC es: salir aprisa al
encuentro de la vida, que al igual que María implica abrirse al mundo, a la
belleza de una vida dinámica y creativa que solicita apertura continua. Ponerse
en camino, significa dejarse tocar por la realidad del otro para buscar juntas/os
el equilibrio. Esto sin duda, pide poner en juego toda nuestra vida, para hacer
que broten nuevas relaciones, construir nuevos significados y abrirse a nuevos
horizontes. Por esto, María es la mujer del primer paso, del movimiento, del
saber estar.
La VC está invitada a entrar en diálogo con la cultura actual, para
entender su complejidad, sus sueños, sus preocupaciones, sus expectativas, sus
esperanzas, y poderle ofrecer el Evangelio. Pero también, a cantar la acción de
Dios reconocida a lo largo de las generaciones, a poner en juego su dimensión
profética, a ser tejedora de relaciones y artífice de transformaciones a nivel:
personal, social, eclesial y ecológico, invitando a soñar otra posible humanidad
con una mirada esperanzadora.

◆ Con las expresiones clave de Isabel, que representan “lo patente” de la VC:
• Una VC impulsada por el Espíritu: “Llena de Espíritu, exclamó con
gran voz” (Lc 1-41)
• La VC fuente de bendición: “Bendita eres tú” (Lc 1,42)
• Gratitud por el camino recorrido: “Dichosa tú que has creído” (Lc
1,45)

12
• La VC está preñada de alegría: “El niño saltó de alegría en mi vientre”
(Lc 1,44).
La exclamación de Isabel con gran voz manifiesta un verdadero
entusiasmo religioso, que la plegaria del Avemaría sigue haciendo resonar en
los labios de los creyentes, como cántico de alabanza de la Iglesia por las
maravillas que hizo el Poderoso en la Madre de su Hijo. La grandeza y la alegría
de María tienen origen en el hecho de que ella es la que cree…Isabel, con su
exclamación llena de admiración, nos invita a apreciar todo lo que la presencia
de la Virgen trae como don a la vida de cada creyente.
Las palabras pronunciadas por Isabel bajo la acción del Espíritu tienen un
valor universal para toda/o creyente. Ella proclama con voz profética una doble
bendición, donde pone a María en relación con su Hijo, porque Dios bendice
con la vida: “Bendita tú” y “Bendito el fruto de tu vientre”, y la exalta por su
fe: “Dichosa tú porque has creído” en un Dios que hace historia con los
pequeños, y has renovado la relación de Dios con la historia, por ser signo
tangible de su presencia en la vida cotidiana y en los gestos más comunes donde
cada uno es una bendición para el otro.
◆ El Icono de la Visitación en inseparable unidad con los iconos de las
anunciaciones de Juan y Jesús Lc 1, 5-38, los cuales generan esperanza en el
futuro:
• Expresiones “clave” sobre Juan, lleno de gracia, el precursor del
Mesías, que animan el profetismo de la VC en la preparación de los caminos
del Señor: “Te traerá felicidad e inmenso gozo, y muchos se regocijarán por su
nacimiento… Porque estará lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su
madre… Para hacer que vuelvan los corazones de los padres a los hijos… y
preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto…Serás llamado profeta del
Altísimo…” (Lc 1,14.15.17.76).
• Expresiones “clave” sobre Jesús, Dios salva, el Mesías esperado, que
estimulan la profecía, la mística y la esperanza de la VC, para una propuesta
alternativa de sentido: “Concebirás y darás a luz un hijo… Éste será grande,
será llamado hijo del Altísimo… Ha nacido un Salvador, que es el Mesías el
Señor… Veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado. Un niño
envuelto en pañales y acostado en un pesebre… Mis ojos han visto tu
salvación… Luz que se revela a los pueblos” (Lc 1, 31.32; 2, 11.12.15. 30.32).

13
Juan y Jesús. Juan es voz que comunica la Palabra: “voz del que clama
en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas”; Jesús es la
Palabra de Dios viva, encarnada: “La Palabra se hizo carne y habitó entre
nosotros”. Juan es el “hombre enviado por Dios, para dar testimonio de la Luz”;
Jesús es la “luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene al mundo”. Juan
bautiza con agua; Jesús bautiza con Espíritu Santo. Juan tiene clara su identidad
y su misión, él es quien abre paso, prepara el camino, da testimonio e indica con
precisión a aquel que está escondido entre la gente: “he ahí el cordero de Dios”,
quien hace nuevas todas las cosas; Jesús es el “Emmanuel-Dios-con-nosotros”,
“el camino, la verdad y la vida”, quien “guía nuestros pasos por el camino de la
Paz”. Juan deja el espacio a Jesús y comienza a disminuir para que Jesús crezca:
“Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía
antes que yo”; Jesús es la Buena Noticia, el Mesías, el Cristo. Juan es el
precursor; Jesús es el cumplimiento.
Los dos aprecian la costosa generosidad de kénosis, de reducirse para que
el otro tenga más. Así señala Juan: “Es preciso que él crezca y que yo
disminuya” (Jn 3,30). Mientras Pablo, en su himno cristológico, afirma que
Cristo “se despojó de sí mismo tomando condición de esclavo” (Flp 2,7). Hoy,
cuando los seres humanos se aprovechan de casi la totalidad de los bienes
biológicos, los dos maestros de kénosis nos urgen a ceder espacio y recursos a
nuestros vecinos terrenales.
La VC en este sentido, es precursora cuando tiene clara su identidad y su
misión dentro de la Iglesia y en el mundo, alza su voz frente a la complejidad
del mundo actual, hace opciones de vida sobrias que ayudan a una ecología
integral, va delante abriendo caminos e indicando a Jesús como el centro de la
vida e historia, es capaz de disminuir para dar paso a las próximas generaciones,
construye con los demás nuevos lenguajes, significados y símbolos que ayuden
a comprender el sentido profundo de la vida” .
D. En busca de seguridad en un mundo hostil11.
“Las palabras tienen significados, pero algunas palabras producen
además una sensación. La palabra comunidad es una de ellas. Produce una
buena sensación: sea cual sea el significado de comunidad, está bien tener una

11
BAUMAN Zygmunt, Comunidad En busca de seguridad en un mundo hostil, Siglo XXI de España Editores,
Segunda impresión, sep. 2009, pp. V-VII.

14
comunidad, estar en comunidad. Tenemos el sentimiento de que la comunidad
es siempre algo bueno.
La sensación que trasmite comunidad es buena por los significados que
transmite el propio término: todos ellos prometen placeres, y con harta
frecuencia los tipos de placeres que a uno le gustaría experimentar, pero que
parece echar de menos.
La comunidad es un lugar cálido, un lugar acogedor y confortable. Es
como un tejado bajo el que cobijarse cuando llueve mucho, como una fogata
ante la que calentar nuestras manos en un día helado. Ahí afuera, en la calle,
acecha todo tipo de peligros: tenemos que estar alerta cuando salimos, vigilar
con quién hablamos y quién nos habla, estar en guardia en todo momento. Aquí
adentro en comunidad, podemos relajarnos; nos sentimos seguros, no hay
peligros emboscados en rincones oscuros (y qué duda cabe de que aquí adentro
no hay ningún rincón que sea oscuro). En una comunidad todos nos entendemos
bien, podemos confiar en lo que oímos, estamos seguros la mayor parte del
tiempo y rarísimas veces sufrimos perplejidades o sobresaltos. Nunca somos
extraños los unos para los otros. Podemos discutir, pero son discusiones
amables; se trata simplemente de que todos intentamos mejorar todavía más y
hacer nuestra convivencia más amable de lo que había sido hasta ahora y,
aunque nos guíe el mismo deseo de mejorar nuestra vida en común, puede que
no estemos de acuerdo en cuál es la mejor forma de hacerlo. Pero nunca nos
desearemos mala suerte y podemos estar seguros de que todos los que nos
rodean nos desean lo mejor.
Para continuar: en una comunidad podemos contar con la buena voluntad
mutua. Si tropezamos y caemos, otros nos ayudaran a volvernos a levantar.
Nadie se burlará de nosotros, nadie ridiculizará nuestra torpeza ni se alegrará de
nuestra desgracia. Si damos un mal paso nos queda el recurso de confesarlo,
explicarlo y pedir disculpas, arrepentirnos si es necesario; la gente nos
escuchará con simpatía y nos perdonará, así que nadie nos guardará rencor
eternamente. Y siempre habrá alguien que estreche nuestra mano entre las
suyas en un momento de tristeza. Cuando nos lleguen malos tiempos y de
verdad tengamos necesidades, la gente no nos pedirá garantías antes de
decidirse a avalarnos para sacarnos del atolladero; no nos preguntará cómo y
cuándo podremos devolver la ayuda, sino qué necesitamos. Y raro sería que
dijeran que no es su obligación, ni se van a negar a socorrernos porque no hay
contrato alguno que obligue a hacerlo, o porque no se haya leído adecuadamente
15
la letra pequeña del contrato. Nuestro deber, pura y llanamente, es el de
ayudarnos de forma mutua, así que nuestro derecho, puro y llanamente, es
esperar recibir el auxilio que necesitamos.
Es fácil, pues, entender por qué la palabra comunidad transmite tan buena
sensación. ¿Quién no desearía vivir entre personas amables y de buena voluntad
en las que poder confiar y con cuyas palabras y hechos puede contarse? Para
nosotros en particular, que vivimos tiempos despiadados, en tiempos de
rivalidad y competencia sin tregua, cuando la gente que nos rodea parece
ocultarnos todas sus cartas y pocas personas parecen tener prisa alguna para
ayudarnos, cuando en contestación a nuestros gritos de auxilio escuchamos
exhortaciones a cuidar de nosotros mismos, cuando sólo los bancos que
codician hipotecar nuestras posesiones nos sonríen y están dispuestos a decirnos
sí (e incluso esto, sólo en sus departamentos comerciales, no en sus oficinas
principales), la palabra comunidad tiene un dulce sonido. Evoca todo lo que
echamos de menos y lo que nos falta para tener seguridad, aplomo y confianza.
En suma, comunidad representa el tipo de mundo al que, por desgracia,
no podemos acceder, pero que deseamos con todas nuestras fuerzas habitar y
del que esperamos volver a tomar posesión. Comunidad es hoy otro nombre
para referirse al paraíso perdido al que deseamos con todas nuestras fuerzas
volver, por lo que buscamos febrilmente los caminos que puedan llevarnos allí.
Un paraíso perdido o un paraíso que todavía se tiene la esperanza en
encontrar; de uno u de otro modo, no cabe duda de que es un paraíso que no
habitamos, ni el paraíso que conocemos a través de nuestra propia experiencia.
Quizá sea un paraíso precisamente por esas razones. La imaginación, a
diferencia de las duras realidades de la vida, es un lugar de expansión de la
libertad sin trabas. Podemos dar rienda suelta impunemente a nuestra
imaginación, y de hecho lo hacemos, pues no tenemos muchas oportunidades
de someter a la prueba de la vida lo que hemos imaginado.”
Describe los rasgos de tu comunidad familiar, enlista los más
sobresalientes y explica por qué lo son.
E. Comunidad local taller de vida12.
Como vemos, “el objeto de la reflexión apunta más bien a los dinamismos,
internos y externos a la comunidad local, que de hecho provocan acogida y

12
CONFERRE, Comunidad local taller de vida, Editorial, Revista Testimonio, N° 234, año 2009, pp. 3-4

16
encuentro, creatividad y entrega, crecimiento y vida. La comunidad religiosa
taller en aprendizaje, ensayando hoy alternativas de vida. Estamos en búsqueda,
y quien busca no puede olvidarse de lo más valioso: en la búsqueda está dando
sentido a su vida.
Embargados por una situación de tedio que pudiera dibujarse en el
panorama de nuestro estilo de vida, sufrimos el desliz por la rampa del deterioro,
conscientes de llegar a perder todo cuando perdemos lo principal. Vida
comunitaria: cada uno a lo suyo, a su trabajo, a su amor, a su ocio, a su futuro,
y los otros que sigan su camino paralelo y solitario.
Ante la existencia de comunidades mortalmente heridas por la rutina, el
desencanto, el individualismo, la tristeza… Renueva una vez más su fe en el
Espíritu, Señor y dador de vida, que sigue desencadenando dinamismos
creativos. No podemos perder de vista esa vida en el Espíritu, reflejada en
deseos de dinamismo, entusiasmo, transformación, salir de la inercia… El
ánimo se vuelve esperanza. Los religiosos y religiosas siempre nos sentiremos
llamados a conquistar cumbres de utopía, sabiendo también que la realidad se
encargará de poner límites al sueño.
Con ojos diáfanos y claros, capaces de alcanzar una larga mirada, miramos
el presente y el futuro de la comunidad local para poder estar a la altura de las
raíces históricas que alimenta nuestro presente en la vida consagrada.
Renunciemos a deambular con miedo a perder prestigio, a deseos de conseguir
éxitos mediáticos y cuantitativos, dando la impresión de que cada cual vela por
su propia estima. Ajustemos por coherencia la propia forma de vivir a lo que
esperamos de los demás.
Cultivemos lo importante: anteponer el bien de los hermanos a la propia
satisfacción. La vida comunitaria, más que salvadores, necesita enamorados.
La exigencia de revitalización en la comunidad no es un barniz para
exteriores. Es la senda por donde nos lleva el Espíritu ante los desafíos de hoy,
con la conciencia clara y el espíritu decidido de seguir afrontando esos desafíos
por los tres caminos de encuentro con el Señor: el testimonio de fe, vida en
comunidad y servicio a los necesitados. Si efectivamente la vida comunitaria
es una planta que crece en cuanto la cuidamos un poco, también es cierto que
hay un molde de vida consagrada que ya no genera vida.
La comunidad nos remite a energía, sentimientos positivos, cercanía,
apoyo, compasión, empatía, amistad… La vida comunitaria si no es encuentro,
17
es frontera. Si no es apuesta compartida, es peaje de amargura. Si no se llena de
nombres y de sensaciones a flor de piel, es estatua de mármol. Donde no hay
encuentro no hay vida. Hoy la vida comunitaria pasa por épocas de nublado.
Siempre será una nostalgia que rebrota en experiencias suscitadas por el
Espíritu. Y el Espíritu nos va haciendo despertar a la gracia de la vida en
comunidad, conscientes de que nuestros ideales caminan a mayor velocidad que
las realizaciones.
Nos sentimos llamados a celebrar juntos la humanidad compartida,
redescubriendo la propia comunidad local como casa y escuela de
espiritualidad. Buscamos a Dios donde habita el hermano o la hermana
cultivando encuentros humanos. Para que nuestra comunidad sea plataforma
que genere vida, no podemos seguir haciendo del utilitarismo bandera y de la
prisa consigna. Nos acecha el peligro de preferir las teorías a las historias
personales, los conceptos a las anécdotas, las ideas a las imágenes, y nos
quedamos con la verdad abstracta olvidando a las personas.
El dinamismo del amor nos lleva a entusiasmarnos de la vida comunitaria
amando a las personas que la componen. En la comunidad nos integramos, y de
ella somos responsables. Intercambiemos búsquedas, experiencias y proyectos
en la tarea de revitalizar hoy la plataforma de la comunidad local en su
multiformidad y riqueza. Nos sentimos cobijados en el seno de la propia
congregación, que apreciamos como madre de una familia numerosa y variada
en sensibilidades, experiencias y culturas, una madre para quien las diferencias
entre los hijos son motivo de orgullo y alegría y no de predilección cultural o
ideológica de unos en detrimento de otros. Si en algún sentido damos cabida al
miedo, no es a la pluralidad y diversidad, sino a la uniformidad y clonación. El
Espíritu se goza en la pluralidad al multiplicar los carismas. Nos exige diálogo
que no solo sirve para comunicarnos, sino para establecer formas de encuentro.
La ola busca siempre el calor de la arena. No podemos dejar de hacer
referencia a la falta de espacio fraternal y festivo para compartir sin pudor la
experiencia de Dios y celebrarla todos los días. Lo que no pasa por el corazón,
lo que no engendra pasión, no logra cambiar nuestros modos de ser, de percibir,
de vivir. Para ello es fundamental la lectura orante de la Palabra de Dios en la
comunidad. En muchas comunidades la Palabra apenas tiene protagonismo,
más allá del que nos brinda la liturgia de las horas o la celebración de la

18
Eucaristía. La Palabra es árbitro que nos convoca, nos reúne, nos acerca en los
problemas, es cemento de la comunión.”

F. Una comunidad viviente de comunión y fraternidad apostólica.

Acaso “¿no están llamados los religiosos y religiosas, la VC a ser
hombres y mujeres de paz y comunión desde sus comunidades fraternas donde
se acoge al otro, al diferente, se lo valora, se lo apoya, se lo defiende, se pone
uno de parte del más débil, del que más lo necesita porque el mundo nos es
una jungla sino un hogar? ¿No tendrían que ser nuestros espacios ese paraíso
deseado y buscado con tanta urgencia y necesidad en una sociedad a la que la
injusticia rompe la convivencia humana? ¿No será profético el compartir en
solidaridad y comunión lo que somos y tenemos sin discriminar a nadie? ¿No
serían los religiosos y religiosas como un aguijón inquietante hacia un futuro
más solidario y fraterno por ser hombres y mujeres de reconciliación creadores
de solidaridad, despertadores de esperanza? Es decir, la VC está llamada a ser
“expertos en comunión” (JP II, 1993), una memoria provocativa de fraternidad.
Desde sus inicios la VC se abrió la pretensión de vivir al estilo de la
comunidad de los primeros creyentes que “no tenían sino un solo corazón y una
sola alma. Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo era común entre
ellos…” (Hech. 4, 32-34; 2, 42-47). No es extraño que si el amor fraterno es el
núcleo del Evangelio (cfr. Jn 13, 34-35), la experiencia y la práctica comunitaria
sea un pilar insustituible en el proyecto de VR. Que es mucho más que “un
simple compartir un mismo techo, una misma mesa y un mismo horario o
reglamento…No somos voluntarios de una organización multinacional, ni
huéspedes más o menos contribuyentes de nuestras casas” KOLVENBACH,
Peter-Hans SJ, 1998).
Este núcleo es lo que hay que garantizar. Los estilos de vida comunitaria, los
ritmos, las formas. Son cauces, es agua que corre fresca y revitalizadora. Por lo
tanto:
1. De una vida en común a una comunidad de vida

Los tiempos de modernidad y posmodernidad han traído aires nuevos de
subjetividad, de la valoración de la persona, de igualdad entre todos, de
participación y corresponsabilidad, de diálogo y gratuidad…Si esto es así de la
vida en común (la unión siempre frágil y superficial se lograba a base de actos

19
comunes establecidos institucionalmente) se pasará a una comunidad de vida
rica en relaciones personales, donde cobra mucha importancia la amistad, la
acogida, la mutua aceptación, la valoración del otro, del diferente, el respeto a
la libertad de cada uno, la realización plena desde el Evangelio, el diálogo
franco y fraterno, el discernimiento en común, la gratuidad y la fiesta. Más que
la presencia física –siempre añorada entre los amigos de verdad- es la
compenetración de corazones lo que importa.
2. Del calor de nido a la diáspora en la misión

Las comunidades no son sólo para la misión sino por la misión. Son
comunidades hacia fuera, no hacia dentro. Su lugar no será la casa religiosa
aislada y fortificada sino preferentemente las márgenes de la sociedad, allí
donde hay insolidaridad, injusticia, exclusión. Y ahí trabajarán con toda persona
de buena voluntad, no importa la cultura, la raza o las creencias.
La comunidad religiosa se hará oír en los nuevos areópagos no por los
grandes relatos y su aparato institucional, sino por la presencia dialogante y su
capacidad de ser vigorosamente profética y, eventualmente, contracultural.
Por otro lado, muchas comunidades vivirán más aireadas si abrieran puertas
y ventanas, si ensancharan las tiendas y salieran a la calle a tomarle pulso a la
humanidad herida de tantas pobrezas. Hay que estar metidos, pero no perdidos
en el mundo. La sal no es para guardarla en la despensa, pero tampoco sirve
para nada si se vuelve insípida (Cfr., Mt 5, 13)
3. De la minoría de edad a la libertad responsable

Nuestras comunidades resignificadas se hará no con personas en “minoría
de edad” permanente, sino todo lo contrario: sólo los miembros adultos de la
provincia, llenos de creatividad e imaginación y capaces de asumir su propia
responsabilidad y los riesgos que acarrean, serán los más idóneos para llevar
adelante el proceso de reestructuración-resignificación ya que exige mucha
lucidez, serenidad y coraje.
Sin decisión no habrá comunidades nuevas integradas por personas nuevas
ya que para tomar decisiones acertadas hay que conocer la realidad y evaluarla
con objetividad, buscar en discernimiento nuevos caminos y ser siempre
arriesgados e intrépidos para andarlos, a pesar de los riesgos y dificultades. Esto
ciertamente no es para personas pusilánimes.

20
4. De la uniformidad empobrecedora a la unidad en la diversidad

Nada anhela más la persona que ser aceptada como es, por lo que es: única
e irrepetible. Así nos hizo Dios. Somos únicos ante Él. No hay otro como tú y
nunca lo hubo ni lo habrá. Para Él eres insustituible. Ser aceptado significa que
los otros están contentos de que sea quien soy. Significa que me invitan a ser
yo mismo.
No olvidemos que el misterio de la Santísima Trinidad en que todos son
uno, todo es de todos, cada uno se explica por los demás y todos son para y por
el hombre, es no sólo el origen (la mutua relación y autodonación de las
personas divinas abriéndose y entregándose al hombre) sino el término
(comunión real de vida con el Padre, en el Hijo por el Espíritu).
La comunión trinitaria se hace en la diferencia, no en la uniformidad:
cada persona es distinta y actúa distintamente. La comunidad trinitaria no sólo
como origen sino como modelo único de comunión eclesial para la comprensión
más completa y profunda de toda comunidad cristiana y también de la VC.
¿Cómo se puede justificar la nivelación de las personas si Dios las creó
distintas? Sería destruir la originalidad de cada una y, por lo tanto, la unidad en
la diversidad y eso es una comunidad.”13

13
GUERRERO José María SJ., Para vino nuevo odres nuevos, la refundación una obra creativa, Buena Prensa,
3ª edición México 2005, pp., 44-48

21
TERCERA PARTE, ACTUAR14 VIVIR Y COMPARTIR LA
DIGNIDAD DE SER HIJA DE DIOS. LA RESIGNIFICACIÓN
PERSONAL Y COMUNITARIA COMO HERMANA, VIVIDA EN UNA
EXPERIENCIA ORANTE
Bauman en el epílogo de Comunidad hace la siguiente reflexión: “Todos
somos interdependientes en este mundo nuestro, en rápido proceso de
globalización, y debido a esta interdependencia ninguno de nosotros puede ser
dueño de su destino por sí solo. Hay cometidos a los que se enfrenta cada
individuo que no pueden abordarse ni tratarse individualmente. Todo lo que nos
separe y nos impulse a mantener nuestra distancia mutua, a trazar esas fronteras
y a construir barricadas, hace el desempeño de esos cometidos aún más difícil.
Todos necesitamos tomar el control sobre las condiciones en las que luchamos
con los desafíos de la vida, pero para la mayoría de nosotros, ese control sólo
puede lograrse “colectivamente”.
“Aquí, en la ejecución de esos cometidos, es donde más se echa en falta la
comunidad; y es también aquí, para variar, donde está la oportunidad de que la
comunidad deje de echarse “en falta”. Si ha de existir, una comunidad en un

14
El tercer nivel de nuestra metodología es el actuar, que consiste en llevar a una acción lo que fue visto y
juzgado con anterioridad.
La finalidad de los pasos anteriores, no tiene otra intención que generar acciones concretas transformadoras:
conversión, cambio personal y de la sociedad, en una palabra, actuación; ya que el que no avanza, retrocede
o el que no crece decrece. Es diseñar un modelo de hombre/mujer, de comunidad y de sociedad ideales, al
que se ha de aspirar e ir construyendo en el tiempo cuya culminación será la parusía.
La fe, que, al decir de Santiago, debe manifestarse en obras (Sant 2, 14-17) es un implícito rechazo a la
inmovilidad y al conformismo. Sin embargo la fe no se reduce a la acción, comprende también momentos de
contemplación y de acción de gracias (Marta y María) de donde parte la persona, lleno de fuerza divina, a la
acción en la sociedad.
Las acciones han de ser una respuesta concreta y específica (DP 1307), a la realidad personal y social vista y
analizada que contribuyan, a la renovación de la iglesia y a la transformación de la sociedad, impulsando a
hombres y mujeres a buscar con espíritu evangélico, la justicia, el amor, el servicio a los demás, sobre todo a
los excluidos y marginados, el desarrollo, en una palabra: la liberación integral.
Sin embargo con frecuencia las acciones propuestas o realizadas no son adecuadas al tipo de necesidad
detectada o el requerimiento del desarrollo y crecimiento de la persona y de la sociedad. Esto en gran parte
depende del modo o tipo de análisis de realidad, o diagnóstico que se haga.
• En otras épocas se ha acusado a los cristianos de ser capaces de analizar la vida desde la óptica de la fe, pero
de ser incapaces de cambiarla. Según parece, una concepción excesivamente intelectualista de la fe –
subrayando los contenidos intelectuales de la misma- no ofrecía el aliento necesario para que el cristiano
pusiera en ejercicio su voluntad decidida de transformar la vida social y colectiva.
Hoy en cambio, a través de una catequesis renovada e integral y siguiendo el método de la “formación por la
acción”, esto es, de una maduración de la fe cristiana realizada a través de los compromisos asumidos, el
cristiano adulto está dispuesto no sólo a interpretar la realidad sino a cambiarla.
Se trata de establecer un proyecto, con un programa y un plan lo más concreto posible. Evidentemente, un
plan que esté a nuestro alcance.

22
mundo de individuos, sólo puede ser (y tiene que ser) una comunidad entretejida
a partir del compartir y del cuidado mutuo; una comunidad que atienda a, y se
responsabilice de, la igualdad del derecho a ser humanos y de la igualdad de
posibilidades para ejercer ese derecho”15

VIDA FRATERNA EN COMÚN16 (42-53)

Mi PROYECTO anual de VIDA EN EL ESPÍRITU para ser una
comunidad orante, lo escribo en mi cuaderno de Ejercicios Espirituales,
teniendo en cuenta cada uno de los siguientes puntos:

1. Necesitad sentida en el punto de restructuración-resignificación de mi
comunidad y región María Amada

15
BAUMAN Zygmunt, Comunidad, en busca de seguridad en un mundo hostil, Siglo XXI, 3ª edición, 2ª.
impresión, Madrid, 2009, pp.146-147
16
MISIONERAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y DE SANTA MARÍA DE GUADALUPE, Constituciones,
Capítulo V, números 42-53, pp. 32-49

23
2. Justificación: Documento del Capítulo General y Documento del Capítulo de
la Región; reafirmo mi identidad y ayuda a recrear el carisma a nivel personal,
comunidad, región y congregación.
3. Situación actual, cómo me encuentro en la dimensión de mi fe, en mi
experiencia de Dios para volver a lo fundamental.
4. Situación deseada para vivir como discípula misionera, en actitud de salida
aprisa como María al encuentro de Isabel.
5. Objetivo que indique el rumbo de mi caminar en fe en el Espíritu a lo largo
de un año, diciembre 2018-diciembre 2019
6. Metas a lograr durante el año (evaluables)
7. Oportunidades que tengo a lo largo de todo un año en mi Comunidad, en la
Región y Congregación, para sostener, acrecentar mi fe, ensanchar mi
interior en proceso hacia la resignificación.
8. Evalúo mi caminar de cara a Dios a corto, primer semestre, y mediano plazo,
fin de año.
9. Pongo un título a mi proyecto que exprese el sentido del mismo: ser
comunidad orante.
10. Pongo nombre desde mi experiencia a cada uno de los siguientes elementos,
qué son:

1) Raíces………………………………………………………..
2) Tallo…………………………………………………………
3) Hojas………………………………………………………..
4) Flores……………………………………………………….
5) Aves…………………………………………………………
6) Frutos……………………………………………………….
7) Parásitos y plagas…………………………………………,,,
8) Sol y viento…………………………………………………
9) Tierra + Agua + abono……………………………………..

Gloria a Dios y a la Virgen Madre
Raúl Tapia Santamaria, ocd.
Bochil, Chiapas, Méx
Diciembre 2018

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