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Estamos aquí presente para despedir a: Arturo Solano Armijos esposo de nuestra

hermana: Olguita Zumba de Solano, padre, hermano, abuelo, bisabuelo, amigo y


hermano en Cristo.
También estamos aquí para dar esperanza y fortaleza a sus seres queridos y
conocidos.

Hoy quiero hablar de nuestro amigo por excelencia – Jesus.

Proverbios 18:24, “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay
más unido que un hermano.”
Todos tenemos amigos; los amamos y los apreciamos. Nuestro fallecido era miembro
de familia y amigo tenía amigos que prueban serlo ante nosotros con su presencia,
sus oraciones y su apoyo a la familia.
El texto en proverbios nos recuerda de un amigo más grande que lo que usted y yo
podemos ser uno para el otro. El "amigo que es más fiel que un hermano" es Jesús.
Pensemos hoy en este admirable amigo.

1. Jesús es nuestro amigo en la vida. Él dijo a sus seguidores: "Ya no os llamaré siervos,
porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque
todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer." (Juan 15:15). Nuestro
ser querido que se ha ido para estar con el Señor conocía a Jesús como amigo.
Jesús es un amigo que nos salva. Para mostrar su amor por nosotros, Jesús murió en
nuestro lugar. Él dijo en Juan 15:13 "Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga
su vida por sus amigos". Eso es lo que Jesús hizo por nosotros al morir en la cruz para
salvarnos. ¡Qué gozo y qué consuelo es saber que Jesús salvó al que ahora está con
él!
Jesús es un amigo que simpatiza con nosotros. En un tiempo de gran pérdida, Jesús
se extiende y nosotros experimentamos su amor y simpatía. Él lloró ante la tumba de
Lázaro. Él camina con la familia en tiempo de pérdida, en el tiempo de cambio de vida.
Todos nosotros necesitamos conocer la amistad de Jesús.

2. Jesús es nuestro amigo en la muerte. Él está con nosotros en la vida y en la muerte.


Él nunca nos deja. Jesús está presente con su pueblo cuando la muerte llama a la
puerta. Él nunca nos deja ni nos abandona. David sabía esta verdad en el Antiguo
Testamento. Él dijo: "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal
alguno porque tu estarás conmigo". Cuando la gran prueba de la enfermedad o de la
muerte venga, nosotros podemos mantener nuestro oído sintonizado en la voz de
Jesús que dice: "Yo estaré contigo". Isaías 43:2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré
contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás,
ni la llama arderá en ti.” habla de la presencia de Dios cuando todas clases de pruebas
vengan. El Señor está con su pueblo. Podemos tener valor con esta verdad.
Jesús es poderoso en el tiempo de la muerte. Él mismo que murió es Aquel que
resucitó de la tumba. La Biblia dice a la luz de la resurrección (1 Cor. 15:55-57): "
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el
aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean
dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo." Nuestros
cuerpos físicos que mueren serán levantados de nuevo por el poder del Cristo vivo. Él
nos ha traído esperanza por su poder. 1 Tesalonicenses 4:16 “Porque el Señor mismo
con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo;
y los muertos en Cristo resucitarán primero.” Nos está dando una esperanza
renovada.

3. Jesús es nuestro amigo en la eternidad. Juan aclarando un encuentro con Jesús en


el primer capítulo de Apocalipsis v.17-18 “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y
él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el
que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y
tengo las llaves de la muerte y del Hades.” Si el que es amigo de Jesús puede estar
confiado que él tiene las llaves de la vida, de la tumba, y de la eternidad (v. 18).
En la eternidad Jesús nos dará perfecta sociedad y comunión. Vamos a habitar con él
y él con nosotros. Estaremos en la casa de nuestro Padre y será en maravillosa y
emocionante comunión con Jesús. El cristiano – amigo de Jesús – no tendrá ninguna
otra separación con los demás amigos de Jesús ni con el Salvador "cuando estemos
en gloria".

En la eternidad Jesús nos dará eterna protección.


Hoy tenemos que cerrar bien nuestros automóviles y nuestras casas y tener todas
nuestras posesiones bajo llave y candado. En el cielo tendremos la protección de Jesús
sin peligros. El mal estará excluido para siempre. La eternidad será una morada
eternamente segura.
En la eternidad Jesús nos dará provisiones perfectas. El cielo va a ser un "Paraíso"
restaurado. El primero fue un jardín que estaba provisto para las necesidades del
hombre. El paraíso eterno del Señor nos dejará tener el agua de vida, alimento y salud
que nunca faltará. Todas las necesidades van a ser satisfechas.
Nuestro ser amado conocía a Jesús como un amigo y Jesús nos conoce y conoce al que
partió y que está ahora en su presencia como un amigo. Podemos ser alentados por
esa divina amistad, ¿no es verdad?