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Autismo Infantil: interpretación que corporiza

Marita Manzotti

IV-¿Los acontecimientos de cuerpo deben ser interpretados?

“¿Qué significa que haya traumatismo? Significa que la desarmonía es originaria, que el sonido de
lalengua jamás es armónico, que no sintoniza con nadie. Significa que la desarmonía no puede ser
remediada que no puede ser reparada, que no puede ser curada. Lalengua hace del ser que la habita
y que la hablará un enfermo, un discapacitado1, esa es la orientación que nos brinda la lectura de
Miller.

En los autistas la posición de poco aprecio, de “desestimación”2 frente a esa animación -


troumatisme- inaugural, además de mantenerlos absortos, como desatentos al “hacer” que supone
ese agujero real en la vida del serhablante, tiene como consecuencia particularidades en el
establecimiento de esa falla como tal.

En la medida que el acontecimiento traumático para Lacan inaugura la incidencia de lalengua sobre
el ser hablante y precisamente sobre el cuerpo, la desestimación del niño autista a la afectación del
trauma altera la función de corporización3.

En el Seminario 20 Lacan llama afecto al “saber en el cuerpo”; al efecto corporal del significante
que altera las funciones del cuerpo viviente, y cuyo efecto total es corporizarse como afecto. Es el
goce4.

Sin ese efecto lo que se mantiene en el serhablante es la “reverberación”5 en el cuerpo, sin ese
punto de fijación al que permanece adherida la pulsión en la conjunción del Uno y del goce.

En su última enseñanza Lacan define al cuerpo como aquello que hace de soporte al goce. “No
sabemos -señala Lacan- que es estar vivo a no ser por esto, que un cuerpo es algo que se goza. No
se goza sino corporeizándolo de manera significante”6

1
Miller Jacques Alain. Piezas sueltas. El traumatismo de lalengua Pag. 47. Paidos. Bs. As. 2013
2
Manzotti, Marita (Compiladora), “Clínica del autismo infantil. El dispositivo soporte”, Grama Ediciones,
Buenos Aires, Argentina, 2012, Tercera Edición.
3
Miller Jacques Alain. Biología Lacaniana y Acontecimiento de cuerpo. El cuerpo schreberiano.
Corporización. Pag. 99.Colección Diva. Bs. As. 2002.
4
Op .cit. pag 102.
5
Reverberación : El efecto acústico producido por la reflexión del sonido que ha sido deformado hasta
hacerse irreconocible
6
Lacan, Jaques: “El Seminario. Libro 20. Aún”, Editorial Paidós, Bs. As., 1998.

1
Queda a la vista en la práctica con estos niños, el desencaje sostenido de la vida en el cuerpo y que
lalengua ex–siste, y a partir de ahí se abren infinidad de interrogantes acerca de la dirección de la
cura y las intervenciones en esta práctica.

Los márgenes para pensar la interpretación como “fragmento de construcción incidiendo sobre un
elemento aislado de la represión” se deshacen en virtud de las dificultades en el acontecer
traumático inaugural que presentan, lo que nos impone intentar aproximar algún caso que nos
enseñe

Emanueli ingresó al Dispositivo Soporte con un diagnóstico de autismo kanneriano a la edad de


cinco años. Desde 1997 su tratamiento continuó sin interrupciones hasta el 2013.
En su ingreso al Dispositivo, recorre las salas caminando, cuando quiere algo emite palabras
inentendibles, acompañándolas de gestos indicativos de la acción que pretende del otro. Sus gestos
indican -al modo de una parodia de acción- lo que su cuerpo no ejecuta. El cuerpo queda afuera de
la escena, hasta que otro cuerpo en acto inicie la acción. Nunca falla en esta sustracción del
cuerpo como instrumento, tampoco equivoca su retiro, jamás toma los objetos con las manos, solo
produce un rodeo sumamente eficaz para que otro realice la acción que él induce. Esta sustracción
se acompaña de una exigencia al otro: que se someta y cumpla la acción sin fallos. Hay uso del
cuerpo con cálculo, no hay evitación ni yerro.
Cuando la ejecución de la acción indicada falla, se imponen los enunciados: “Calláte, llorá, reí,
dormí” al tiempo que el cuerpo entra en acción en la forma de empujones, gritos y golpes para que
el otro entre en el lugar donde él sustrae el cuerpo.
¿Qué nos enseñan las manifestaciones más asombrosas de los autistas, los usos insensatos que
hacen de su cuerpo? En principio se puede apreciar que en esos ojos que no ven, oídos que no oyen,
posiciones corporales inimaginables, maniobras inauditas con los objetos, voces maquinizadas, y
sonoridades únicas, hay particularidades que se sostienen.
Teniendo en cuenta las modulaciones temporales propuestas en “El tiempo Lógico y el aserto de
certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma.”7 , los practicantes van modulando durante este
movimiento denominado Instante de Ver, una observación activa que registra la producción del
niño, su propia producción, que no se instala como una evidencia inmediata sino como precipitado
de la observación minuciosa de los puntos de rechazo, aceptación, los momentos en que se

7
Lacan, Jaques: “El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada. Unnuevo sofisma. Escritos 1.Siglo
XXI, Bs.As., 2008

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producen y las modalidades que cobran. Se va modulando una proposición del orden del “ se sabe
que”
Siguiendo los destinos pulsionales de transformación en lo contrario y vuelta contra sí mismo, las
maniobras de los intervinientes (mas que uno) se despliegan a partir de inversiones (activo –pasivo),
alteraciones de forma y distancia, citas, transformaciones en la intensidad de las manifestaciones
sostenidas en las manifestaciones que trae el niño.
Hacer tolerable nuestra presencia, no intervenir en la vía de la intromisión sino mas bien generar
una lenta pero sostenida invitación a sostener su propio juego; que el niño se disponga a “subir a la
palestra”
Jacques-Alain Miller8 despliega, en su recorrido por el estudio freudiano sobre el chiste, la
condición de similaridad (tiene cierto parecido, comparte las mismas inhibiciones) para que pueda
generar su atención y obtener la eficacia buscada.
El éxito, la risa, exige cierto dominio de la atención del otro al que se trata de sorprender y supone
toda una estrategia de dominio para que desde la simpleza de la intervención se logre convocar su
atención por la vía de cierto engaño y la propuesta de técnicas de enigma.
El instante de ver supone entonces un tiempo no pautado, en el que se puede ir aproximando a la
formulación lógica de “ se sabe que, produciendo una confianza a partir de la condición de
similaridad, que haga posible en un tiempo posterior articular una espera anticipada que sorprenda
al sujeto en cuestión.
El Tiempo de comprender se sostiene al formular la hipótesis anticipada del punto de localización,
del detalle, que se caracteriza por ser ejecutado de manera característica y repetida. Detalle que al
ser deducido de la observación minuciosa, permiten textualizar una hipótesis que orientara una
espera anticipada del encuentro.
Se trata de un texto que puede permanecer callado para quien no sostiene la complicidad de la
sorpresa como clave pero que se trata de una serie de proposiciones ligadas entre sí que se articulan
a partir de huellas o indicios y posibilitan ubicar esa presencia que queda marginada en el encierro o
aislamiento.

Emanuel sostiene su arreglo imponiendo Un solo modo, el sin fallo. La hipótesis que orientó la
espera daba cuenta de esa particularísima forma de apropiación, detalle que fue nombrado por el
equipo como: “El imperativo categórico kantiano”. A partir de localizar esta posición, los dos
terapeutas responden a la indicación de los imperativos pero produciendo un malentendido; se ríen
llorando, se duermen riendo o lloran durmiendo. El Otro no se adiciona, solamente se diferencia.

8
Miller, J.-A.: “Apologia de la sorpresa, en Entonces: Shh”, Minilibros Eolia Barcelona, Bs. As. 1998

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Ante esta situación, se produce un efecto de sorpresa, Emanuel queda desconcertado y se ríe,
sancionando así un encuentro tolerado con el Otro. A partir de ese momento su cuerpo empieza a
funcionar como una herramienta disponible para ejecutar ciertas acciones, toma los objetos con
las manos, se amplía su vocabulario y comienza a utilizar verbos en infinitivo, progresivamente
tolera los malos entendidos.
Dicha disponibilidad del cuerpo se acompaña de un interés peculiar por las máquinas, cuyos
sonidos y movimientos reproduce como irrupciones sin sentido.
En el momento de concluir , los practicantes orientados por la nominación obtenida que sostiene
una localización posible de arreglo quedan a la espera anticipada del encuentro .
Mientras que para el serhablante en cuestión, en acto, ante lo imprevisto, lo no calculado, lo que
escapaba a sus previsiones, en la sorpresa, frente al traumatismo del encuentro queda atrapado en
las redes del otro y con un nuevo arreglo, “es un trabajo de afectación de goce, que va sustituyendo
el goce pleno por un orden pulsional”9 cuya consecuencia se presenta en el caso en la novedosa
disponibilidad del cuerpo. Ubicamos aquí la dimensión del encuentro efectivamente acontecido y su
correlato de sorpresa, que dan lugar a una afectación de goce y su consecuente efecto de
corporización.
Entre tanto, Emanuel, se interesa por los ventiladores de techo, los prende y apaga, aletea saltando
y emitiendo gritos agudos en el momento que se encienden o se detienen. El trabajo con los
ventiladores se extiende por meses, y va complejizando las acciones de modo tal que agrega
movimientos progresivamente, lanza objetos con los cuales procura hacer blanco en la cadena del
ventilador. Sólo en esta situación soporta y acepta indicaciones, requerimientos y órdenes de parte
de los terapeutas sin precipitarse a taparse los oídos ni cerrar los ojos. No amenaza con pegar o
mandar a los terapeutas a la “dirección, o a la secretaría de cultura de la nación”, operatoria
habitual fuera de este contexto.
Esta vez la producción de Emanuel se textualizó en el detalle “El productor de la ausencia de
nexo”. Hay una secuencia lógica que ordena: arrojar un objeto que impacta en la cadena, cuyo
efecto es que el caño del ventilador se balancee. Emanuel espera que ese efecto segundo se
produzca y es allí donde cuerpo y soporte operan en solución de continuidad vía despliegue de
saltos, risas, gritos y movimientos de balanceo.

9
MILLER, Jaques- Alain: “Biología Lacaniana y acontecimiento del cuerpo”, Colección Diva, Bs. As., 2002,
pág. 101

4
La espera anticipada consistió en sancionar su producción de ausencia de conector en esa rutina
que él instauró: basta de producir tanta anulación, al tiempo que se ratifica su eficacia para
producir el movimiento con aplausos y felicitaciones
Se sorprende y sorprende a los terapeutas dirigiéndose en acto a la ventana mientras reproduce los
sonidos de los colectivos y autos que pasan. Agrega por primera vez, mirando para afuera y sin
dejar de saltar desarticulada y continuamente, una serie de ordenes hacia el semáforo, al que le
dirige la secuencia de colores que deben encenderse, para pasar luego a anticipar los coches que
deben parar y los que deben pasar según el color del semáforo. Comienza desde la ventana y con
palabras a ordenar el transito.
Emanuel pondrá luego a disposición nuevas producciones totalmente maquinizadas. Su cuerpo se
maquiniza. Al viajar en auto se hamaca violentamente en forma lateral, sacude los hombros a
destiempo, acompaña estos movimientos con una emisión sonora rítmica: “que tuc tuc tuc”, sin
dirigirse a ninguna de las personas que lo acompañan.
Pasa mucho tiempo en la computadora y repite con idéntica entonación las frases que de allí
provienen. La localización del detalle en “la falta que agrega” posibilitó que nuevamente vía la
sorpresa, su cuerpo detenga la maquinización para operar sobre el otro, en este caso, las
terapeutas que lo esperaban como maquinas.
A partir de aquí habrá un pasaje del cuerpo automatizado, a la producción gráfica. Emanuel
comienza a reproducir en el papel los indicadores luminosos de la videoreproductora, intenta
escribir, lee números y marcas de productos. El ordenamiento de las máquinas comenzará a
funcionar como soporte. Esta producción gráfica se amplía en una proliferación de dibujos donde
siempre aparece algún ordenamiento: aviones que hacen recorridos, la vecindad del chavo, el
sistema solar.
A medida que Emanuel despliega su trabajo, las modificaciones a nivel de la apropiación de su
cuerpo a través de sus “invenciones de corporización”ii, se acompañan de una ampliación cada vez
mas notable de su universo simbólico: armado de series, diferenciación por tamaños, desarrollo de
una memoria nominal, extrema sensibilidad a las diferencias en sus producciones graficas con
respecto al modelo copiado, aumento del vocabulario, etc.
Hacia fines del 2008 concluye su secundaria y se organiza una fiesta de graduación en la
Fundación que por su solicitud es “elegante sport”. Emanuel concurre de traje a la fiesta con su
padre. En ese tiempo comienza a utilizar el lenguaje para intentar circunscribir sensaciones
corporales y afectos. La disponibilidad de su cuerpo es notable: baila, toca la guitarra con otros,
guarda juguetes, etc. La brusquedad en el arranque se reemplaza por ciertos rodeos sobre todo a la
hora de retirarse de la institución. Paralelamente irrumpe en su discurso, por primera vez, la

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cuestión de la excitación sexual. Dice estar enamorado de una modelo y pasa varias horas a la
noche viendo sus fotos en Internet. Señala: “Me acuesto todas las noches enamorado”. En cuanto a
su lazo al otro, busca y se incluye en diversas escenas siempre a condición de mantener una
distancia óptima con el cuerpo del otro.
En los últimos años de trabajo, llegada la adolescencia, Emanuel ha adquirido cierto interés por la
imagen. Se preocupa por disimular sus rarezas frente a la mirada de los otros armando pequeños
artificios (uso de auriculares, celulares, relojes como objetos de los que agarrarse) o quedándose en
su casa privilegiando la computadora y su relación estrecha con la música, intentando reproducir de
manera idéntica las canciones de sus bandas preferidas.

En la Clase del 19 de febrero de 1974 del Seminario XXI señala que ya no se trata de descubrir en
lo real, ya que allí hay un agujero, “para darse cuenta, es preciso inventarlo: para ver dónde está el
agujero, es preciso ver el borde de lo real”. Tomando en cuenta que Lacan, rescata que cada sujeto
se inventa diferentes soluciones frente a la inexistencia de la relación sexual, considerar esta
referencia nos permite pensar de que manera los acontecimientos de cuerpo modifican al viviente y
el modo particular de vérselas con lo que no cesa de no inscribirse, otorgándole así un valor de
trabajo a lo que cada niño produce.