You are on page 1of 4

El Novecentismo y las vanguardias.

1. El Novecentismo

También se conoce como Generación del 14. Sus objetivos son similares a los de la Generación del 98:
la renovación de España y su equiparación con Europa.

1.1. Características

 Deseo de renovar España. Los novecentistas pretenden reformar España para acompasar su
ritmo cultural y social con el europeo, que se convierte en referencia.
 Búsqueda del arte puro. Se produce un rechazo a los adornos modernistas y se busca lo esencial
y la autonomía de la obra, que se intenta desligar de la realidad.
 Elitismo e intelectualismo. El arte no aspira a dirigirse a todo el pueblo, sino a una minoría

1.2. Novela

1.2.1. Ramón Pérez de Ayala (1880-1962)

1.2.1.1. Características

 Referencias reales. Tanto los ambientes como los argumentos de sus novelas suelen estar
basados en lugares y hechos reales.
 Crítica social. La reprobación de los caciques y de las actuaciones inmorales de la Iglesia centran
buena parte de sus narraciones.
 Renovación técnica. En sus obras emplea nuevas técnicas narrativas. En particular incorpora en
sus novelas estructuras propias de otros géneros (periodísticos, teatrales, etc.).
 Referencias intertextuales. Abundan las citas y referencias a obras de la tradición cultural.
 Perspectivismo. En sus obras se encuentran diversos puntos de vista sobre un mismo
acontecimiento.
 Tendencia a lo ensayístico. En sus obras narrativas son frecuentes las digresiones de tono
ensayístico.

1.2.1.2. Ciclo autobiográfico (→1914)

Sus primeras novelas están protagonizadas por un álter ego del autor. Los títulos del citado ciclo
autobiográfico son «Tinieblas en las cumbres», «A.M.D.G.», «Troteras y danzaderas» y «La pata de la
raposa».

1.2.1.3. Novelas poemáticas (1914-20)

Marcan la transición entre dos épocas. Se trata de novelas cortas que se alejan de lo autobiográfico y
presentan grandes temas colectivos como la paternidad, el honor o el caciquismo desde una perspectiva
crítica y pesimista. Bajo el signo de Artemisa incluye «Prometeo», «Luz de domingo», «La caída de los
limones» y “El ombligo del mundo”.

1.2.1.4. Ciclo intelectual (1920→)

Lo ensayístico cobra mayor importancia dentro de las estructuras narrativas, que se intelectualizan. De
este periodo destaca Tigre Juan (1926), un análisis del machismo social.

1.2.2. Gabriel Miró (1879-1930)

Escribió obras de tempo lento y carácter lírico y descriptivo que se caracterizan por un estilo muy
elaborado. Se centran más en la expresión de sentimientos y sensaciones que en el desarrollo de la acción.
Las obras se estructuran más en torno a una reflexión que en torno a una estructura narrativa propiamente
dicha. Su obras más conocidas son Las cerezas del cementerio (1910) y El obispo leproso(1926).

1.3. Ensayo
1.3.1. José Ortega y Gasset (1883-1955)

Estuvo vinculado principalmente a la filosofía y al periodismo. Fundó la Revista de Occidente, una


publicación de gran prestigio. Escribió ensayos muy influyentes como España invertebrada (1921), que
ahonda en las raíces de España para explica su falta de unidad, La deshumanización del arte (1925), que
profundiza en el análisis de las nuevas tendencias artísticas, o La rebelión de las masas (1930), en el que
critica al “hombre-masa”, incapaz de preocuparse y de modificar la realidad. Como contraste elogia a la
minoría que “se exige más que los demás, aunque no logre cumplir en su persona esas exigencias
superiores”.

1.3.2. Eugenio d'Ors (1882-1954)

Su obra tiene especial importancia para la cultura catalana, donde fue el principal impulsor
del noucentisme. Destacan sus Glosas, pequeños comentarios periodísticos sobre la actualidad que
sobresalen por su profundidad reflexiva.

1.4. Poesía

1.4.1. Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

Ejerció una gran influencia sobre los poetas de la Generación del 27. Su obra muestra una evolución
constante hacia la expresión desnuda, hacia la poesía pura, partiendo de una primera etapa modernista.
Las características principales de su poesía son:

 Vinculación de la exactitud con la belleza.


 Búsqueda de la expresión concentrada, esencial, pura.
 Temas trascendentes que parten de lo cotidiano.

Para estudiar su obra utilizaremos la división que el propio poeta explicitó al final de su vida en etapa
sensitiva, etapa intelectual y etapa verdadera.

1.4.1.1. Etapa sensitiva (→1916)

Sus primeros libros están marcadas por el modernismo. Así ocurre con Almas de
violeta (1900), Jardines lejanos (1904) y La soledad sonora (1911). A este periodo pertenece
también Platero y yo, su obra más conocida, una peculiar narración lírica que recoge numerosas reflexiones
que van desde la apreciación de la belleza de lo cotidiano a la critica social al hilo de su relación con el
burro Platero.

1.4.1.2. Etapa intelectual (1916-1936)

En esta etapa Juan Ramón Jiménez encuentra su voz, más concentrada, conceptual y desnuda. Lo
espiritual gana terreno en libros como Diario de un poeta recién casado (1916), Eternidades (1918)
y Piedra y cielo (1919).

1.4.1.3. Etapa verdadera (1936→)

En 1937 el poeta se exilia debido a la guerra civil. La concentración poética continúa, y lo trascendental
y místico cobra importancia. Dios se identifica con la belleza y con el poeta, que lo busca con ansia y lo
encuentra en su interior. De este periodo es característico el libro Dios deseado y deseante (1948-49).

2. Las vanguardias

El periodo de entreguerras (1914-45) fue una época de profundos cambios, marcada tanto por las
transformaciones políticas y sociales como por el progreso científico y tecnológico. En este contexto surgen
los movimientos de vanguardia, que se se presentan en forma de colectivos artísticos con conciencia de
grupo (los llamados “ismos”) que presentan algunos rasgos en común. En el ámbito literario hispánico tienen
especial relevancia el surrealismo, el ultraísmo y el creacionismo.

2.1. Características
 Valoración de lo novedoso. La novedad se considera un valor en sí mismo.
 Ruptura y provocación. Se quiebran todas las convenciones artísticas y sociales y se rechazan las
manifestaciones artísticas heredadas.
 Exaltación de la libertad y del individualismo. Interesa la originalidad por encima de todo.
 Elitismo. El arte se dirige hacia los que lo comprenden.
 El arte como juego. Predomina la intención lúdica de la obra artística.

2.2. Surrealismo

Es el movimiento de vanguardia con mayor influencia en la literatura castellana. Surgió en Francia en


torno a André Breton, quien en el primer manifiesto surrealista (1924) aboga por “el dictado del pensamiento
con ausencia de toda vigilancia de la razón, fuera de toda preocupación estética o moral”. Acusa una gran
importancia del psicoanálisis de Sigmund Freud, y en particular de su visión de los sueños y del
inconsciente.

Los surrealistas, principalmente los franceses, utilizaron técnicas como la escritura automática o los
cadáveres exquisitos para hacer emerger lo inconsciente. En la literatura en castellano la aplicación estricta
de los postulados surrealistas fue casi irrelevante, pero la esencia del movimiento se incorporó con fuerza
a la obra de la mayoría de los autores de la Generación del 27. Obras de esta generación especialmente
marcadas por el surrealismo son Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca, Espadas como labios de
Vicente Aleixandre, Hijos de la ira de Dámaso Alonso o Sobre los ángeles de Rafael Alberti.

2.3. Creacionismo

Fue impulsado especialmente por el chileno Vicente Huidobro, además de por Gerardo Diego. Se basa
en el rechazo de la imitación de la realidad por parte del arte. El poeta, constituido en dios creador de su
obra, crea un mundo que no tiene referencias externas, sino que tiene sentido en sí mismo.

2.3.1. Vicente Huidobro (1893-1948)

Destaca su capacidad para crear imágenes novedosas y asociaciones de ideas inéditas. Su obra más
destacada es Altazor o el viaje en paracaídas, que muestra una progresiva descomposición de las
estructuras lingüísticas a lo largo de sus siete cantos, hasta llegar a la descomposición de las palabras en
sonidos sin sentido en el Canto VII.

2.4. Ultraísmo

Es un movimiento vanguardista español de rasgos poco definidos. Esencialmente sirvió de cauce propio
para los deseos de ruptura y renovación. Su primer manifiesto fue escrito por Rafael Cansinos Assens en
1918.

2.5. Otros movimientos

Dentro de las artes plásticas tienen importancia además del surrealismo otros movimientos como el
futurismo, el dadaísmo, el fovismo, el cubismo y el expresionismo, que ejercieron su influencia sobre lo
literario, aunque fueran principalmente gráficos.

2.5.1. Futurismo

Muestra atracción por la modernidad y en particular por las máquinas. En lo literario destacan las
“Palabras en libertad” del italiano Marinetti, que juega con la disposición tipográfica de las palabras y su
combinación gráfica con símbolos matemáticos. Podría vincularse con los caligramas del francés
Apollinaire, que tuvo una discreta influencia en la obra de Guillermo de Torre.

2.5.2. Dadaísmo

Es el más rupturista y nihilista de los movimientos de vanguardia. Abogaba por la ruptura con las
tradiciones artísticas y las convenciones sociales. El azar sustituye a la inspiración. El principal impulsor es
el rumano Tristan Tzara. Este movimiento introduce una semilla de aleatoriedad y de absurdo en la obra de
algunos escritores.
2.5.3. Fauvismo

Es un movimiento pictórico en el que el color, aplicado de manera no realista, se impone a la forma, que
se esquematiza y deforma.

2.5.4. Cubismo

Movimiento principalmente pictórico que intenta plasmar la realidad desde diversos puntos de vista a la
vez. En este sentido se puede ver su influencia en diversas obras del siglo XX. No hay escritores relevantes
en castellano que se declaren cubistas.

2.5.5. Expresionismo

Movimiento esencialmente pictórico que vierte la visión del artista sobre la realidad, de manera que sus
sentimientos y pensamientos deforman (habitualmente de manera grotesca) su visión de la realidad. Es
más importante reflejar sentimientos que plasmar realidades.

2.6. Figuras destacadas

Dentro del panorama vanguardista destacan algunas figuran que no se adscriben a ningún movimiento
en concreto, pero que comparten los postulados generales de las vanguardias. Destacaremos dos.

2.6.1. Ramón Gómez de la Serna (1888-1963)

Tiene una obra inmensa que ha llevado a algunos a hablar de “Ramonismo”. En su obra mezcla los
procedimientos de la vanguardia con un tono desenfadado que frecuentemente deriva en humorismo.
Aunque escribió novelas, teatro, biografías y ensayos, lo más conocido de su obra son las Greguerías,
pequeñas sentencias ingeniosas que explotan los recursos del idioma.

2.6.2. César Vallejo (1892-1938)

Poeta peruano de inicios modernistas cuyo libro Trilce (1922) ha tenido gran trascendencia en la
difusión de la vanguardia en Hispanoamérica. En sus obras utiliza todos los niveles del lenguaje, incluyendo
el vulgar, y presenta altos niveles de agramaticalidad, en consonancia con la tendencia rupturista de la
vanguardia.