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Informe preparado por Javier Gómez* y Gustavo Peretti**.

Nupcialidad y mutaciones de las familias argentinas

La familia argentina transita desde los años 70s un recorrido al cual ya se han
anticipado, aunque con sus particularidades, sociedades de otros países. En efecto, se ha
postulado, para intentar explicar estos cambios demográficos y sociales, la Teoría de
Transición Demográfica, la cual plantea que los conjuntos sociales modifican sus
patrones de natalidad, muerte y hasta nupcialidad a partir de factores económicos,
políticos o culturales que se producen en los países a través del tiempo.

En América Latina en general y, en Argentina en particular, se producen una serie de


transformaciones sociales que repercuten en una mayor heterogeneidad de las
trayectorias individuales de las personas, como ser: el retraso de los jóvenes en su
ingreso a la adultez, la mayor libertad para decidir la unión conyugal o civil, como así
también la separación y la manifestación de diversas orientaciones sexuales. Estos
cambios se encuentran acompañados en algunos países, como ser la Argentina, por
adecuación de los marcos normativos, plasmados por ejemplo en la legalización de los
divorcios y las uniones civiles de personas de igual género (Binstock, 2005).

La nupcialidad es un aspecto relevante al momento de analizar las modificaciones que


están atravesando las familias argentinas. Interesa analizar en este sentido la cantidad de
uniones civiles que se dan con el paso de los años, como así también la edad en que se
contraen las uniones, las disoluciones conyugales y civiles y las reincidencias.

Resulta importante también analizar las modificaciones que se dan con el paso del
tiempo en el estado civil y conyugal de las personas, como así también en la
composición de los hogares. El hogar nuclear, concebido este como el constituido por la
pareja con o sin hijos, sigue apareciendo, aunque en declive, como la forma de
co-residencia familiar más generalizada. Los cambios en la constitución de los hogares
como así también las nuevas formas de vivir en familia, deben ser analizados a la luz
de: a) los cambios económicos; b) las nuevas tendencias demográficas, como ser el
aumento en la esperanza de vida, de la feminización y el descenso en la fecundidad; c)
la mayor inserción de la mujer en el mercado de trabajo; d) el aumento de las rupturas o
la disminución del tiempo de duración de las uniones.

Vivir “solos y solas” o en pareja pero sin papeles

Uno de los cambios más notorios se da por la creciente preferencia por parte de las
parejas de convivir consensualmente en lugar de casarse legalmente. Una unión
consensual se define como aquella en la que la pareja comparte la vivienda sin estar
formalmente casados, mientras que un matrimonio formal es una unión basada en
documentos legales o religiosos (Goldman, 1981). Hoy en día, según lo planteado por
Marcela Cerrutti y Georgina Binstock (2009), la unión consensual constituye una
modalidad creciente de formación familiar, ya que de representar en Argentina un
21.1% entre 1990 y 1995 sobre el total de uniones conyugales, dicha participación
asciende a 30,6% para el quinquenio 2000/05. Las especialistas argumentan además
que, si bien ha permeado en los distintos sectores sociales, persisten importantes
diferencias entre quienes son más proclives a convivir sin papeles en contraposición a
quienes optan por casarse legalmente, al afirmar que las uniones consensuales son más
frecuentes en la población de niveles socioeconómicos bajos, con escasa educación
formal. A la par de los cambios señalados, también está teniendo lugar un incremento en
la inestabilidad de las uniones conyugales. Si a ello se pudiera incluir las tasas de
disolución de las uniones consensuales, es decir aquellas en las que la unión se produce
por acuerdo de los convivientes sin legalización, los niveles de ruptura a duraciones
cortas serían significativamente mayores. Por otra parte, las uniones consensuales son
más frágiles que los matrimonios, en las cuales la separación se produce con mayor
frecuencia (García, B.; Rojas, O. 2002).

El tipo de familia nuclear de pareja con hijos, consagrada socialmente como el modelo
normativo no solo culturalmente sino también a través de las políticas estatales,
actualmente se manifiesta tan solo como una de las tantas realidades del vivir en familia
y representa quizá sólo un lapso dentro de trayectorias más extendidas por el que
transitan las personas a través de la vida (Torrado, S; 2003).

Al focalizar la atención en el territorio santafesino, se puede constatar que mientras se


registra un incremento de la soltería, se da una disminución de quienes están casados.
De todas formas entre quienes están solteros casi se duplican, ya que de 222.330 se pasa
a 407.365, quienes conviven con otra persona. Esta situación estaría en consonancia con
los planteos esgrimidos anteriormente acerca del incremento de las uniones de tipo
consensuales (Cuadro 1).

CUADRO 1. Estado civil y convivencia de la población que supera los 10 años de edad. Años 2001 y
2010.
2001 2010
Convive en Convive en
pareja/matrimonio pareja/matrimonio
SI NO Total SI NO Total
Soltero(a) 222330 740107 962437 407365 790546 1197911
Casado(a) 972414 32067 1004481 900043 39577 939620

Divorciado(a) 25894 37540 63434 41605 57337 98942


Separado(a)
legal 14914 31716 46630 14635 31648 46283
Viudo(a) 13589 172291 185880 20519 157693 178212
Ignorado - - - 4033 1380 5413
​Total 1249141 1013721 2262862 1388200 1078181 2466381
FUENTE: Elaboración propia en base a datos de los Censos Nacionales de Población, Hogares y Viviendas 2001 y 2010, INDEC.

En cuanto al estado civil, casi la mitad de las personas que superan los 10 años de edad
están en soltería. Un 38,1% se encuentran casadas y un 5,9% divorciadas, En cuanto a la
viudez, es notoria la preponderancia que se plasma en las mujeres, situación que se
explica por la mayor cantidad de años que viven en comparación con los varones
(Cuadro 2).
CUADRO 2. Estado civil de la población que supera los 10 años de edad según sexo. Año 2010.
Varones Mujeres Total
Cantidad % Cantidad % Cantidad %
Soltero(a) 614.864 52,2 583.047 45,3 1.197.911 48,6
Casado(a) 465.108 39,5 474.512 36,8 939.620 38,1
Divorciado/separado
legalmente 65.412 5,6 79.813 6,2 145.225 5,9
Viudo(a) 30.614 2,6 147.598 11,5 178.212 7,2
Ignorado 2.632 0,2 2.781 0,2 5.413 0,2
Total 1.178.630 100 1.287.751 100 2.466.381 100
FUENTE: Elaboración propia en base a datos de los Censos Nacionales de Población, Hogares y Viviendas. Año 2010, INDEC.

El descenso de la nupcialidad santafesina en los últimos 30 años.

Al tratar la formación y disolución de los vínculos conyugales, el análisis de la


nupcialidad se interesa por aspectos tales como fluctuaciones de la tasa de nupcialidad,
las diferentes formas del vínculo (matrimonios, consensualidad), como así también de
los mecanismos de la disolución del mismo (viudez, divorcio, separación), reincidencia
en sucesivas uniones, etc. (Torrado, 2003).

Un indicador apropiado para analizar el tema es la tasa bruta de ​nupcialidad, ​que se


calcula dividiendo el número total de matrimonios de un año por el total de población.
Es un buen índice como informació​n ​general, pero no nos mide la intensidad dado que
consideran todos los matrimonios y no sólo los de los solteros –o de primera vez-.
Además, está afectado por la estructura de edades al considerar el total de la población y
por último sólo contabiliza las uniones legales ​por lo que un aumento de la
consensualidad determinaría una disminución de la tasa y no se estaría modificando el
interés por formar una unión.

La cantidad de matrimonios registrados en la Provincia de Santa Fe ha venido


disminuyendo en los últimos 30 años, observándose que entre las décadas de los ’80 y
los ’90 los valores más bien se amesetaron, comenzando una inexorable tendencia
decreciente ya con la entrada del siglo XXI.
Si tenemos en cuenta, que en disco lapso, la población santafesina continuó
incrementándose, se deduce, consecuentemente una disminución de la tasa bruta de
nupcialidad.
En el Gráfico 1 se observa la tendencia de las tasas de nupcialidad y de natalidad en la
Provincia de Santa Fe, cada mil habitantes, para el período 1988-2017. La tasa de
nupcialidad, hacia fines de la década de 1980, se ubicaba en 5,1 cada mil habitantes
cayendo a 3,1 por mil en la actualidad. A inicios de la década de 1970, la tasa de
nupcialidad era de 7,4 cada mil habitantes. La caída ha sido muy marcada.
Gráfico 1. Provincia de Santa Fe. Tasas de Nupcialidad, Natalidad y Mortalidad cada
1000 habitantes entre 1988 y 2017 (según trienios).

FUENTE: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Salud de la Nación y del
Registro Civil de Santa Fe.

Si comparamos la evolución de estas tasas de nupcialidad con las de natalidad, aparece


que si bien ambas han disminuido, no lo han hecho en la misma proporción. Sucede que
si bien el matrimonio ha perdido peso como institución para formalizar las uniones, las
personas continúan eligiendo un proyecto de vida en común, bajo otras formas. Por lo
cual, la baja de la nupcialidad podría tener alguna incidencia en el descenso de la
fecundidad, pero parecería que ésta se ve más afectada por cambios en los mercados de
trabajo, como por ejemplo la creciente incorporación de la mujer al desempeño laboral,
la mayor dedicación de años a la formación educativa o la postergación de los planes de
concebir a los niños.
El interés por la vida en común persiste, los datos consignados en el Cuadro 1 así lo
evidencian, pero estamos ante un cambio en las maneras de vivirlo y de los encuadres
legales. Recientes modificaciones en el Código Civil han dado cabida a la ‘unión
convivencial’, que otorga derechos y obligaciones a los convivientes mediante pactos de
convivencia.

Bibliografía
· Binstock, Georgina (2003) Transformaciones en la formación de las familias:
Evidencias de la Encuesta Anual de Hogares de la Ciudad de Buenos Aires, en VII
Jornadas Asociación Argentina de Estudios de Población, Tomo II, Buenos Aires:
INDEC-AEPA.
· Binstock, Georgina (2004) Cambios en las pautas de formación y disolución de la
familia entre las mujeres de la Ciudad de Buenos Aires, en Población de Buenos Aires.
Revista de datos y estudios demográficos Año 1, Vol. 0. Dirección General de
Estadísticas y Censos. Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
· Cerrutti, Marcela; Binstock, Georgina (2009) Familias latinoamericanas en
transformación y demandas para la acción pública, en Serie Políticas Sociales Nro. 147,
CEPAL, Naciones Unidas. Chile.
· García, Brígida; Rojas, Olga (2002) Cambios en la formación y disolución de las
uniones en América Latina, en Papeles de Población, vol. 8 Nro. 32. Universidad
Autónoma de México. México.
· Goldman, N. (1981) Dissolution of First Unions in Colombia, Panama and Peru.
Demography.
· Torrado, Susana (2003) Historia de la Familia en la Argentina Moderna 1870-2000.
Ediciones de la Flor. Buenos Aires.

(*)Profesor en Geografía (UNL). Doctor en Geografía (UNNE).


Profesor Titular de las Cátedras ‘Geografía Urbana’ y ‘Sistemas de Información
Geográfica II’.
Investigador Adjunto del Conicet.
Departamento de Geografía. Facultad de Humanidades y Ciencias (UNL).

(**)Profesor en Geografía (UNL). Especialista en Problemáticas Sociales de la


Geografía (UNL).
Profesor Titular de las Cátedras ‘Geografía Argentina’ y ‘Geografía de la Población’.
Departamento de Geografía. Facultad de Humanidades y Ciencias (UNL).