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¿Cuántos tipos de referéndum

se pueden celebrar en España?


En España, la democracia se asienta sobre un sistema de representación

parlamentaria, en el que las decisiones sobre el devenir político del país emanan

de los representantes elegidos por los ciudadanos en las urnas. Precisamente

esta es una de las críticas principales a nuestro sistema, el hecho de que los

ciudadanos sólo ejerzan la soberanía que proclama la Constitución cuando se

celebran elecciones. Sin embargo, la Carta Magna auspicia ciertos instrumentos

de democracia directa, aunque su alcance es limitado. Estas instituciones de

democracia directa son: la iniciativa popular, el Concejo Abierto y el referéndum.

La iniciativa popular es un mecanismo según el cual, los ciudadanos pueden participar

en el proceso legislativo mediante la presentación de proposiciones de ley que cuenten

con un respaldo, como mínimo de 500.000 firmas. Sin embargo, esta iniciativa popular

se topa con unos estrictos límites legales, y es que, las materias que deben ser

reguladas por ley orgánica, los asuntos tributarios, los de carácter internacional, la

prerrogativa de gracia, la planificación de la actividad económica y los presupuestos

generales del Estado, no pueden ser objeto de esta iniciativa. Además, la iniciativa

popular es prácticamente inviable debido a los recelos y restricciones que encuentra

para ser admitida y tramitada por el Parlamento.

El Concejo de Abierto es una forma de democracia directa regulada por el artículo 140

de la Constitución, y sólo aplicable los municipios con menos de 100 habitantes. En

estos lugares, son los vecinos quienes toman las decisiones y ejercen de autoridad,

mediante la figura del alcalde y la Asamblea Vecinal, a la que pertenecen todos los

electores.
El referéndum es una consulta a la ciudadanía, mediante una pregunta a la que sólo

cabe respuesta afirmativa o negativa, es decir, que los ciudadanos expresan su acuerdo

o desacuerdo con una determinada propuesta. La Constitución establece que el Estado

tiene la competencia exclusiva para autorizar la celebración de referéndum, aunque

existen diferentes tipos de consulta.

En el ámbito estatal se distinguen 3 tipos de referéndum:

- Referéndum de ratificación de una reforma de la Constitución, o bien total o bien parcial

pero que afecte a los ‘títulos blindados’: Título preliminar (normas y valores del

ordenamiento jurídico), el Capítulo 2 de la Sección Primera del Título I (derechos

fundamentales), y el Título II (La Corona). Se convocará, de forma obligatoria, cuando

el Congreso y el Senado hayan aprobado el nuevo texto constitucional, y el resultado

de esta consulta será vinculante. Dada la dificultad para emprender una reforma

constitucional de este tipo, hasta ahora no se ha realizado ninguna.

- Referéndum facultativo de ratificación de una reforma de la Constitución, siempre que

ésta no afecte al Título preliminar, Capítulo 2 de la Sección Primera del Título I y Título

II. Se convocará cuando las Cortes Generales hayan aprobado la citada reforma

constitucional, y si una décima parte de los diputados o senadores lo solicitan, de forma

que se trata de una consulta de carácter voluntario y no obligatorio, aunque si se celebra,

su resultado será vinculante. Hasta el momento, sólo se ha celebrado un referéndum de

este tipo, y se llevó a cabo en 1992 cuando se añadieron las palabras “y pasivo” al

artículo 13 de la Constitución, por exigencia del Tratado de Maastricht.

- Referéndum consultivo sobre decisiones políticas de especial trascendencia, regulado

por el artículo 92 de la Constitución. Se trata de un mecanismo que permite al Gobierno

de turno conocer la opinión de los ciudadanos al respecto de alguna decisión o política

que pueda resultar polémica. En este caso, es el Rey quien tiene capacidad para

convocar este referéndum, a petición del Presidente del Gobierno, previa autorización
del Congreso de los Diputados. Aunque el resultado de esta consulta no es vinculante,

es una opción arriesgada para el Ejecutivo. Esta modalidad sólo ha sido empleada una

vez en nuestra democracia, y lo impulsó en el año 1986 el presidente Felipe González

para proponer la permanencia de España en la Organización del Tratado del Atlántico

Norte (OTAN), en la que el resultado fue favorable.

En el ámbito autonómico se pueden realizar 4 tipos de referéndum, aunque tres de ellos

no pueden llevarse a cabo en nuestros días. El referéndum de ratificación de la iniciativa

autonómica y el referéndum de ratificación del proyecto de Estatuto de Autonomía, ya

no pueden realizarse porque se celebraron cuando se terminó el diseño del Estado de

las Autonomías. El referéndum sobre la incorporación de Navarra a la Comunidad

Autónoma Vasca, es de imposible cumplimiento a día de hoy. Por lo tanto, sólo existe

una modalidad abierta de consulta de tipo autonómico, y es el referéndum de reforma

del Estatuto de Autonomía. Por último, algunos Estatutos de Autonomía incorporaron la

posibilidad de que se celebraran referendos municipales.