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Escuela de bellas artes Glasgow!

Escuela de Bellas Artes de Glasgow. También conocida como: Glasgow School of Art,
situada en Renfrew street 167 es una obra de Charles Rennie Mackintosh, construida entre
1900 y 1909.

Descripción
En esta obra Mackintosh proporciona una versión del Art Nouveau sensiblemente diferente
de la belga. Consiste en una reducción progresiva a la geometría de las influencias lineales
que soportan el diseño de los objetos y de las decoraciones. Prevalece el gusto por los
planos, los volúmenes y la estructura geométrica.

Podríamos decir que el espacio interior de la arquitectura y los objetos que contiene
pertenecen al dominio de la línea, del color, del juego de las tramas cuadriculadas, mientras
que su espacio exterior entre en el campo del rigor volumétrico, del encuentro de planos, de
la geometría de láminas de piedra, de la clara uniformidad de los colores de los
revestimientos, y todo ello desarrollado con una síntesis perfecta de organicidad y de
abstracción.

El edificio presenta un esquema planimétrico muy lineal: en el lado de la entrada, dos filas
de aulas disfrutan de vistas sobre la Renfrew Street; en la parte posterior está la escalera
principal rodeada por una galería dedicada a museo, en los lados extremos del edificio
existen dos cuerpos destinados respectivamente a la dirección y a la biblioteca. La planta
del edificio tiene forma de E, con los estudios en la fachada norte.

Cada una de estas dos alas dispone de una escalera para comunicarse con el corredor de
acceso a las aulas-estudios. A pesar de esta esquematización distributiva, se observa un
deseo de hacer asimétricos los elementos de la fachada, a los lados del vestíbulo de entrada
se disponen respectivamente cuatro y tres aulas-estudios, siendo la falta de simetría una
característica constante de casi toda la obra de Mackintosh. Así, las dos ventanas del
extremo del edificio son un poco más estrechas que las de los demás estudios. La asimetría
en el trazado de todo el edificio proporciona sutiles irregularidades compositivas.

El edificio principal tiene 75 m de longitud, con un fondo de 28 m. Cuenta con cinco pisos,
más un ático añadido en una segunda fase. El terreno tiene un desnivel de 10 m en su lado
sur, hecho al que se saca partido acentuando la verticalidad de la fachada occidental. La
fachada principal está definida por las grandes cristaleras de las aulas que se abren en un
paramento continuo de piedra, por el cuerpo central, cargado de elementos plásticos, y por
el original cerramiento, tras el cual se eleva la fachada propiamente dicha, muy
retranqueada (para iluminar el sótano) y con un piso bajo el nivel de la calle.

El tratamiento de la fachada expresa la función y la jerarquía espacial del interior del


edificio, algo característico del movimiento moderno. Mediante los módulos verticales
salientes, sin interrupciones horizontales, se acentúa la altura del ala oeste y el volumen
interior de la biblioteca a doble altura. La irregularidad de la piedra en el testero de los
estudios contrasta con la fábrica de sillería del piso bajo.

Las escuadras de hierro forjado refuerzan los delgados maineles de las cristaleras y sirven
para apoyar una plataforma desde la que poder limpiar los cristales. Los remates no repiten
nunca el mismo motivo, sino que introducen sutiles variaciones. La verja lleva unos postes
inspirados en motivos heráldicos celtas y japoneses.

La coronación del edificio consiste en una gran cornisa de losas en voladizo, muy
pronunciada, que protege de la lluvia las inmensas cristaleras y proporciona un potente
remate a la fachada. De esta sencillez geométrica sobresale el cuerpo macizo central,
inspirado en la arquitectura baronial escocesa de la época de los Estuardo.

Charles Rennie Mackintosh: Escuela de Bellas Artes de


Glasgow .
1897-99. Piedra, hierro forjado y acero.
Glasgow, Escocia.

Una de las variantes de l'Art Nouveau se encuentra en Escocia, donde Mackintosh hereda la
tradición de los Arts and Crafts y elabora una aportación original al nuevo estilo en una esfera
privada y en el ámbito de la escuela de arte de Glasgow.

En su obra proporciona una versión del Art Nouveau sensiblemente diferente de la belga.
Consiste en una reducción progresiva a la geometría de las fluencias lineales que soportan el
diseño de los objetos y de las decoraciones. Prevalece el gusto por los planos, los volúmenes y
la estructura geométrica. Podríamos decir que el espacio interior de la arquitectura y los
objetos que contiene pertenecen al dominio de la línea, del color, del juego de las tramas
cuadriculadas, mientras que su espacio exterior entre en el campo del rigor volumétrico, del
encuentro de planos, de la geometría de láminas de piedra, de la clara uniformidad de los
colores de los revestimientos, y todo ello desarrollado con una síntesis perfecta de organicidad
y de abstracción.

El edificio presenta un esquema planimétrico muy lineal: en el lado de la entrada, dos filas de
aulas disfrutan de vistas sobre la Renfrew Street; en la parte posterior está la escalera
principal rodeada por una galería dedicada a museo, en los lados extremos del edificio existen
dos cuerpos destinados respectivamente a la dirección y a la biblioteca. La planta del edificio
tiene forma de E, con los estudios en la fachada norte. Cada una de estas dos alas dispone de
una escalera para comunicarse con el corredor de acceso a las aulas-estudios. A pesar de esta
esquematización distributiva, se observa un deseo de hacer asimétricos los elementos de la
fachada (a los lados del vestíbulo de entrada se disponen respectivamente cuatro y tres aulas-
estudios, siendo la falta de simetría una característica constante de casi toda la obra de
Mackintosh. Así, las dos ventanas del extremo del edificio son un poco más estrechas que las
de los demás estudios. La asimetría en el trazado de todo el edificio proporciona sutiles
irregularidades compositivas.
El edificio principal tiene 75 m de longitud, con un fondo de 28 m. Cuenta con cinco pisos, más
un ático añadido en una segunda fase. El terreno tiene un desnivel de 10 m en su lado sur,
hecho al que se saca partido acentuando la verticalidad de la fachada occidental. La fachada
principal está definida por las grandes cristaleras de las aulas que se abren en un paramento
continuo de piedra, por el cuerpo central, cargado de elementos plásticos, y por el original
cerramiento, tras el cual se eleva la fachada propiamente dicha, muy retranqueada (para
iluminar el sótano) y con un piso bajo el nivel de la calle. El tratamiento de la fachada expresa
la función y la jerarquía espacial del interior del edificio, algo característico del movimiento
moderno. Mediante los módulos verticales salientes, sin interrupciones horizontales, se
acentúa la altura del ala oeste y el volumen interior de la biblioteca a doble altura. La
irregularidad de la piedra en el testero de los estudios contrasta con la fábrica de sillería del
piso bajo.

Las escuadras de hierro forjado refuerzan los delgados maineles de las cristaleras y sirven
para apoyar una plataforma desde la que poder limpiar los cristales. Los remates no repiten
nunca el mismo motivo, sino que introducen sutiles variaciones. La verja lleva unos postes
inspirados en motivos heráldicos celtas y japoneses.

La coronación del edificio consiste en una gran cornisa de losas en voladizo, muy pronunciada,
que protege de la lluvia las inmensas cristaleras y proporciona un potente remate ala fachada.
De esta sencillez geométrica sobresale el cuerpo macizo central, inspirado en la arquitectura
baronial escocesa de la época de los Estuardo.