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LA MÚSICA DE LA REVOLUCIÓN

BEETHOVEN
En 1803, Beethoven quiso componer una obra que
reflejara toda la grandeza de la época que estaba viviendo.
Pensó dedicarla al hombre más famoso en esos años,
Napoleón Bonaparte, pero al final la llamó Sinfonía heroica

STEFANO RUSSOMANNO
CRÍTICO MUSICAL
GENIO DEL ROMANTICISMO
Beethoven compone su Missa Solemnis
en este óleo de Joseph Stieler. Casa
Museo Beethoven de Bonn. A la
izquierda, la firma del músico alemán.
FIRMA: BPK / SCALA, FIRENZE. RETRATO: BRIDGEMAN / ACI
De la misma manera que Napoleón re-
volvió el tablero político europeo y puso en
jaque equilibrios y formas de poder consoli-
dadas desde hacía siglos, también la Tercera
sinfonía de Beethoven marcó un antes y un
después en la historia de la música. Después
de ella, la música pasará a pensarse de otra
forma, se moverá en horizontes más am-
plios, se medirá a la historia en otros térmi-
nos. Para entender el alcance de la novedad,
bastará con mencionar un simple dato nu-
mérico. El primer movimiento de la Sinfonía
nº 2, escrita tan sólo un año antes, medía
363 compases; el Allegro inicial de la Terce-
ra, 695. Casi el doble. Hasta la Novena sin-
fonía (1824) Beethoven no acometerá nada
tan amplio y ambicioso como en la Tercera.

Traición a la república
En realidad, para cuando la obra se publicó en
GRANGER / AURIMAGES
1806, Beethoven había tachado el nombre de
PRIMERA PÁGINA DE LA SINFONÍA Nº 3 DE BEETHOVEN CON LA Bonaparte de la portada y, en su lugar, había
DEDICATORIA «INTITOLATA BONAPARTE» TACHADA DE FORMA VIOLENTA. escogido un título más genérico: Sinfonía
heroica, compuesta para celebrar el recuer-
do de un gran hombre. ¿Recuerdo? En 1806,

D
Napoleón acababa de desbaratar al ejército
EL EMPERADOR os acordes secos como gol- prusiano y Rusia había tenido que entrar en
REPUBLICANO pes de cañón. A continuación, guerra para frenar el avance del ejército fran-
Tras su golpe de
Estado, Napoleón
una melodía se desliza por los cés. Nadie de sus enemigos veía la manera de
fue acumulando violonchelos, noble y cálida, contrarrestarle, y aun así Beethoven hablaba
cada vez más poder y se traslada luego a trompas de él en pasado. Celebraba la memoria de un
hasta proclamarse y clarinetes en un crescendo de intensi- gran hombre sin siquiera mencionarle, co-
emperador. Busto dad que finalmente estalla majestuoso en mo si se tratase de un difunto. Era como si el
de Bonaparte en
su época de primer toda la orquesta. Así empieza la Sinfonía Bonaparte al que había pensado dedicar su
cónsul. Academia nº 3 de Beethoven. La tradición relata que Sinfonía nº 3 fuese ya otra persona. El punto
de San Lucas,, Roma. el compositor la escribió en Viena en 1803 de inflexión en esta relación de amor (pri-
y que en un primer momento la tituló Sin- mero) y odio (después) lo produjo la decisión
fonía Bonaparte. Para entonces, Napoleón de Napoleón de autoproclamarse emperador
acababa de iniciar la guerra contra las po- en 1804. Un gesto que el republicanismo del
tencias del Antiguo Régimen que asolaría compositor consideró como una traición a
Europa durante más de un decenio, pero para los ideales de la Revolución francesa que
Beethoven aquel general extranjero era más Napoleón en un primer momento había da-
un liberador que un invasor. do la impresión de abanderar.

C R O N O LO G Í A

B
BOMBAS, 1770 1792
GUERRA
G Ludwig van Beethoven
nace en Bonn. Durante su
juventud prenden en él los
Beethoven se traslada a
Viena, donde se convierte
en alumno de Joseph
Y MÚSICA ideales republicanos que
llegan a la ciudad.
Haydn. En esa ciudad
residió hasta su muerte.
G
AK

/A
LB
UM
UNA CIUDAD ILUSTRADA
El ambiente cultural de la
ciudad natal de Beethoven,
Bonn, fue permeable a las
ideas ilustradas provenientes
de Francia. En la imagen,
monumento a Beethoven
en la Münsterplatz.

1804 1805 1809 1813


Napoleón, enfrentado a El 7 de abril, Beethoven Viena es bombardeada Beethoven compone La
las potencias absolutistas estrena su Tercera sinfonía, en mayo y el compositor victoria de Wellington. Un
STEFAN ZIESE / AGE FOTOSTOCK

como abanderado de los una pieza rompedora que sufre las miserias de la año después, Napoleón será
valores republicanos, se no fue bien comprendida guerra durante la ocupación derrotado por las potencias
proclama emperador. en ese momento. francesa de la ciudad. y obligado a exiliarse.
RETRATO DE ANTONIE

QUIÉN FUE LA
BRENTANO CON DOS DE
SUS HIJOS EN 181O PINTADO
POR NIKOLAUS LAUER. CASA

«INMORTAL
MUSEO BEETHOVEN, BONN.

AMADA»

M
i ángel, mi todo, mi yo…». Pocos
temas han hecho correr tantos
ríos de tinta como la misteriosa
identidad de la Inmortal Ama-
da a la que Beethoven dirigió tres cartas en
julio de 1812. El misterio que rodea la identi-
dad de la destinataria de tal confesión amo-
rosa ha sido un caldo de cultivo inmejorable
para todo tipo de especulaciones y debates.
Desde el siglo XIX diversos indicios indirec-
tos, más o menos convincentes, han dado
pie a todo tipo de especulaciones y se han
propuesto varias posibles candidatas. En el
pasado, se barajaron los nombres de There-
se von Brunsvick y Giulietta Guicciardi, pero
las preferencias de los estudiosos actuales
se restringen a tres damas: la condesa Jo-
sephine von Brunsvick, Antonie Brentano,
esposa de Franz Brentano, y la hermanastra
de este último, Bettina.

DEA / ALBUM

MÁS QUE UN Las ideas de Beethoven se formaron en clave en su educación lo desempeñó Chris-
PROFESOR DE gran medida en Bonn, su ciudad natal, donde tian Gottlob Neefe. Organista de la corte
MÚSICA
Christian Gottlob residió hasta los veintidós años. Durante del príncipe elector Maximiliano Federico y
Neefe (1748-1798) mucho tiempo se ha minusvalorado esta director musical del Teatro Nacional desde
se estableció en etapa de su vida, que fue en cambio crucial 1782, Neefe se hizo cargo de la formación
Bonn, donde acogió para la maduración de su personalidad hu- musical del joven Ludwig. En sus clases de
a Beethoven bajo
mana y artística. Capital del Electorado de piano y composición, el profesor inculcó en
su tutela. Bajo estas
líneas, en un grabado Colonia, que entonces era un Estado inde- su alumno el amor por la música de los Bach
de la Casa Museo pendiente, Bonn no era desde luego Viena, (Johann Sebastian y Carl Philipp Emanuel) y
Beethoven, Bonn. pero sus menores dimensiones y el carácter enderezó su incipiente carrera musical. Nee-
más descentralizado de su entorno la con- fe era además un hombre de amplia cultura,
vertían en una ciudad abierta al paso de las un gran conocedor de la literatura y filosofía
nuevas ideas. También las relaciones de su tiempo, por lo que transmitió también
personales estaban menos marca- a Beethoven los ideales ilustrados y franc-
das por el protocolo o la pertenen- masones que sustentaban su credo personal.
cia a círculos sociales cerrados.
El ambiente intelectual se bene- El ambiente ilustrado de Bonn
ficiaba de los vientos de novedad El ambiente de la Universidad, en la que
que llegaban de fuera, ya fuese la Beethoven se matricularía en 1789, era
filosofía de Kant o la poesía de otro canal de transmisión de las ideas de la
Schiller y Goethe. Eran años Ilustración, a cuyos planteamientos no era
SCHMID REINHARD / FOTOTECA 9X12

de gran fermento intelectual. hostil el nuevo soberano de la ciudad des-


En ausencia de una figura pa- de 1784. Maximiliano Francisco de Austria
terna sólida –el padre de Beetho- brindaba su apoyo a artistas y literatos,y sim-
ven era un tenor más aficionado a patizaba con un modelo de soberanía ilus-
la bebida que a la música–, el papel trada similar al de su hermano, el emperador
A/
DE

AL
BU
M
ACOMPAÑANDO AL GRAN ELECTOR
En 1791, Beethoven pasó varios días en
el castillo de Johannisburg, en la imagen,
acompañando a Maximiliano Francisco
en un viaje fluvial por el Rin y el Meno.
que el cosmos obedece a leyes racionales
y que la vida es un recorrido cuyos inevita-
bles obstáculos culminan a pesar de todo en
la felicidad del individuo. Por ejemplo, fue
en su juventud cuando grabó en su memoria
el poema A la alegría, de Schiller, el mismo
que utilizaría en el Himno a la alegría de la
Novena sinfonía, con el célebre coro que can-
ta: «La alegría, bella chispa divina, / hija del
Elíseo [...]. Todos los hombres se vuelven
hermanos / allí donde planea tu dulce ala».

Historia de un desencanto
No ha de extrañar por lo tanto que Beethoven
recibiera con ilusión las noticias que llega-
ban desde Francia a partir de 1789, con la
insurrección popular contra Luis XVI y el
posterior derrocamiento de la monarquía y
la creación de la República, en 1792. En esta
última fecha, Beethoven ya se había trasla-
dado a Viena, la ciudad en la que residiría
hasta su muerte en 1827. Allí, el compositor
siguió con interés los éxitos que acompaña-
ban las campañas militares del joven gene-
ALAMY / ACI

ral Bonaparte, primero en Italia (1796-1797)


y luego en Egipto y Palestina (1798-1799).
Proclamado primer cónsul de la República
CONTACTOS CON José II. La muerte de su madre, en 1787, obli- francesa, Napoleón infligió en 1800 una
LA ARISTOCRACIA gó a Beethoven a hacerse cargo económi- derrota decisiva al ejército austríaco en Italia.
Beethoven mantuvo
camente de sus hermanos menores, traba- Beethoven vio en él al paladín de los ideales
buenas relaciones
con la aristocracia. jando como instrumentista en la orquesta de la Revolución y al encargado de difundir-
Arriba, el palacio del local y como profesor particular de música. los fuera de Francia con su ejército,derrocan-
príncipe Lobkowitz, Pese a ello, los años transcurridos en Bonn do al viejo orden encarnado por el absolutis-
en el que estrenó en se contaron entre los más enriquecedores mo con su visión jerárquica de la sociedad,
un pase privado su
Tercera sinfonía. para el músico. También se le abrieron las sus valores arcaicos y sus injusticias.
Abajo, un diapasón puertas de la alta sociedad, como atestiguan Beethoven estaba fascinado por las gran-
del compositor. sus estrechas relaciones con la familia Von des figuras históricas y míticas, persona-
Biblioteca Británica, Breuning o el conde Walsegg. lidades heroicas que se sobreponían a su
Londres.
Todas estas experiencias pro- propio destino en pos de una misión más
porcionaron una directriz clara alta y trascendente. Así lo había mostrado
a su pensamiento, consolida- en 1801 al componer el ballet Las criaturas
ron en él una serie de valores de Prometeo, centrado en el titán que ha-
éticos que le acompañaron bía desafiado el decreto divino de Júpiter
durante el resto de su vi- y había entregado el fuego a los hombres,
da. Entre ellos, su padeciendo por ello un horrible castigo.
fe en los ideales de Beethoven utilizó materiales de este ballet
igualdad, libertad y para su Tercera sinfonía, lo que sugiere que el
fraternidad como compositor veía en Napoleón a un Prometeo
elemento de unión contemporáneo, capaz de desafiar el orden
entre los hombres, los establecido –la Europa del Antiguo Régi-
valores del republica- men– para entregar a sus contemporáneos
BRIDGEMAN / ACI

nismo y del universa- el fuego de la nueva civilización, encarnado


BRITISH
LIBRARY
lismo, la convicción de en los valores ilustrados y revolucionarios.
/ SCALA ,
FIRENZE
UN JOVEN GENIO
Este retrato muestra a
Beethoven a los 33 años.
Lleva un vestido elegante
y el pelo cortado a la moda
neorromana venida de
Francia. Sujeta una lira con
la mano izquierda mientras
que con la derecha marca
el compás. Obra de
Willibord J. Mähler. 1803.
Museo de Viena.
LA CAPITAL IMPERIAL
A los 22 años, Beethoven se instaló en Viena, ciudad en la que residió
hasta su muerte, a los 56. La capital de Austria representaba el viejo
orden contra el que luchaba Napoleón. En la imagen, la Lobkowitzplatz
recreada por Bernardo Bellotto hacia 1760.
ERICH LESSING / ALBUM
RETRATO
MUSICAL DE
UN HÉROE

L
os musicólogos han interpretado
la estructura de la Tercera sinfonía
como el relato del itinerario vital de
un héroe. En su reciente biografía
de Beethoven, Jan Swafford se refiere al
final del primer movimiento de la sinfonía
como «la representación más gráfica del
héroe como líder. La música crece en una
ola ascendente [...] hasta un tutti fortissi-
mo. El efecto es como el de una multitud
de personas reuniéndose tras el líder y
avanzando en pos de una gran acción, ha-
cia alguna victoria final». Según el mismo
Swafford, el movimiento siguiente, una
marcha fúnebre, se propondría represen-
tar el entierro de los muertos en la batalla
en medio de muestras de duelo y conme-
CONQUISTADOR. EL GENERAL
moraciones, aunque también podría ser
BONAPARTE HACIA 1796, VENCEDOR el funeral del héroe sacrificado que re-
EN LA BATALLA DEL PUENTE DE nacería en los movimientos posteriores.
ARCOLE. CASTILLO DE ARENBERG.

DANIEL STEINER / RMN-GRAND PALAIS

EN «RECUERDO DE En 1804, la admiración de Beethoven por príncipes, duques y archiduques, entre los
UN GRAN HOMBRE» Napoleón sufrió un duro revés. Cuando el que se contaban algunos de sus principales
Portada de la Sinfonía
compositor se enteró de que Bonaparte se mecenas. Los aristócratas le garantizaban un
nº 3, Heroica, con su
título definitivo, del había autoproclamado emperador, traicio- sueldo, le encargaban obras o le contrataban
que ha desaparecido nando así los ideales de la República y ali- como profesor de música para sus vástagos.
Bonaparte. La obra neándose de hecho con la conducta de sus Aunque es cierto que Beethoven trataba con
está dedicada al adversarios, su decepción fue total. Bona- ellos de igual a igual, a veces con excesiva te-
príncipe Lobkowitz,
mecenas del parte se había quitado la máscara y se había meridad, el sentido común imponía cierto
compositor. Sociedad revelado como un déspota cualquiera, cuyo respeto a las jerarquías establecidas.
de Amigos de la único móvil era la sed de poder. La sinfonía Por otra parte, es significativo que en 1814
Música, Viena. se transformó en una exaltación de la figura Beethoven compusiera una cantata, Der
del héroe, desligada de cualquier glorreiche Augenblick, «El momento glorio-
referencia histórica e individual. so», dedicada «a los monarcas y estadistas
europeos» reunidos en el congreso de Viena
Oda a los vencedores con el objetivo de restablecer en Europa el or-
A pesar de todo,Beethoven no era den político anterior a la Revolución francesa
un revolucionario convencido y y a Napoleón. Un año antes había compues-
mantuvo una actitud ambigua to La victoria de Wellington para conmemo-
respecto al absolutismo. No de- rar la derrota de Napoleón en la batalla de
ja de ser paradójico, por ejemplo, Vitoria, que le obligó a retirarse de España.
que su renovadora Tercera sinfo- Se trata de una página descriptiva y efectista
nía se estrenara de forma privada (se incluyen disparos de cañón) en donde la
entre las paredes del palacio aris- utilización de los himnos God save the King
tocrático del príncipe Lobkowitz. y Rule Britannia es un evidente guiño a la
ALAMY / ACI

En su vida cotidiana en Viena, nacionalidad del duque y al público inglés,


Beethoven trataba con condes, para el que estaba pensada la obra. También
DEA / ALBUM
ESTRENO OFICIAL
Interior del Theater an der Wien de Viena,
donde se estrenó de manera oficial la Tercera
sinfonía de Beethoven el 7 de abril de 1805. Entre
otras, allí también estrenaría la Sexta sinfonía.
VIENA BAJO LAS BOMBAS.
BOMBARDEO FRANCÉS SOBRE VIENA
EL 12 DE MAYO DE 1809. MUSEO DE
HISTORIA MILITAR, VIENA.

NAPOLEÓN CONQUISTA VIENA


en 1809, cuando Napoleón estaba en ciudad, dejando al archiduque Maxi- Beethoven permaneció todo ese tiem-
la cúspide de su poder, Austria y Gran miliano con la misión de defender la po en Viena. Como hicieron otros vie-
Bretaña formaron la llamada Quinta capital. Bastó un bombardeo noctur- neses, la noche del bombardeo buscó
Coalición y declararon la guerra al no –que no produjo daños materiales refugio en un sótano, en casa de su
emperador francés. Lo que siguió fue pero sí sembró el pánico entre la po- hermano Karl, tapándose los oídos
una repetición de los acontecimientos blación– para doblegar la resistencia. con cojines. Ciertamente, el estado de
de 1805: mientras las tropas francesas El 13 de mayo Viena caía en manos guerra no le complacía. «¡Qué vida lle-
se aproximaban a Viena, el emperador de los franceses, que se quedaron allí na de trastornos a mi alrededor! Nada
austríaco y su corte abandonaron la varios meses. más que tambores, cañones, miseria
ERICH LESSING / ALBUM

humana de toda especie». Sufrió las na, el barón de Trémont, que fue a de temas literarios y artísticos, y tam-
exigencias económicas del ocupante, visitarlo a su casa. Le abrió la puerta bién del emperador francés. «Napo-
al que debía abonar un tercio del alqui- el propio Beethoven, que entonces león preocupaba íntimamente a
ler en concepto de requisa. vivía sin criado. Pese a mostrarse ini- Beethoven –escribió más tarde Tré-
Pese a ello, el compositor no parecía cialmente enfurruñado, el compositor mont– y habló mucho de él conmigo.
resentido contra su héroe, convertido simpatizó enseguida con el visitante Pese a todo su mal humor, pude dar-
ahora en conquistador de su ciudad y lo recibió en varias ocasiones más, me cuenta de que admiraba al empe-
adoptiva. Así lo recoge al menos un en las que hablaron –en una mezcla rador y el modo en que había ascen-
francés aficionado a la música alema- de francés y alemán– de toda suerte dido desde una posición tan baja».
«FANTASÍA
ATREVIDA
Y SALVAJE»

E
scuchar la Sinfonía nº 3 provocó
una verdadera conmoción en sus
primeros oyentes. Admiradores
y detractores de la obra recono-
cieron que se trataba de una pieza de
música como nunca se había escuchado
hasta entonces. El crítico del Allgemeine
Musikalische Zeitung la definió como «una
fantasía atrevida, salvaje y muy extensa»,
con «pasajes hermosos y deslumbran-
tes». Las mayores resistencias tenían que
ver con la duración de la obra y, en espe-
cial, de su primer movimiento. Un par de
años después, una reseña publicada en
la misma revista definía el primer movi-
miento como «impresionante, poderoso
y sublime». Había ya una sensación gene-
ralizada de encontrarse ante una creación
que marcaba un antes y un después en la
INTERIOR DEL THEATER AN DER WIEN DURANTE EL ESTRENO,
EN 1805, DE LA ÚNICA ÓPERA DE BEETHOVEN, FIDELIO. historia de la música.

ERICH LESSING / ALBUM

EL INSTRUMENTO resulta significativo que La victoria de Well- Los valores que Beethoven llevaba en el
PREFERIDO ington fuera una de las piezas de Beethoven corazón desde la época de Bonn permane-
Beethoven sintió
que más éxitos cosechó en vida del com- cían como una tensión interior,emblemas de
una predilección
especial por el positor. Lo mismo sucedió con otras obras una utopía quizás irrealizable en el mundo.
piano, para el que que hoy consideramos «menores», como el Tal como habían demostrado la experiencia
compuso 32 sonatas. Septimino (obra para siete instrumentistas de la Revolución francesa y la trayectoria de
Bajo estas líneas, un compuesta en 1799) o los arreglos de cancio- Napoleón, su puesta en práctica había im-
piano propiedad de
Beethoven. Museo nes populares con los que su música entró plicado casi de inmediato su más completa
de Historia del Arte, en las casas de los aficionados. desfiguración. Aquella revolución política
Viena. En cambio, el Beethoven titá- que tanto ansiaba, Beethoven la transfirió
nico y rompedor de la Tercera o a un plano puramente sonoro. La partitura
de la Quinta sinfonía generó una fue el verdadero campo de batalla en donde
encontrada mezcla de elogios el orden antiguo y el nuevo se enfrentaron en
y de críticas, mien- busca de horizontes inusitados e innovado-
tras que sus últimas res, y la música de Beethoven se convirtió en
sonatas y cuartetos una revolución continua que todavía perdura
fueron objeto de una hasta el día de hoy.
incomprensión casi
unánime por parte de
sus contemporáneos, Para ENSAYO
Beethoven
y tuvieron que esperar saber Jan Swafford. Editorial Acantilado.
más Barcelona, 2017.
hasta el siglo XX antes de
RAINER MIRAU / AGE FOTOSTOCK

Ludwig van Beethoven


Jean y Brigitte Massin.
ser incorporadas de ma- Editorial Turner, Madrid, 2012.
nera estable al repertorio Beethoven
BRIDGEMAN / ACI

Emil Ludwig. Editorial Juventud.


y ser reconocidas en toda Barcelona 1991.
su genialidad.
LUGAR DE REFUGIO
Gran amante de la Naturaleza,
a Beethoven le gustaba pasear
por el bosque de Helenental,
en las proximidades de Viena.
LA VICTORIA
SOBRE
LA SORDERA
n torno a 1798, Beethoven empezó a notar
que estaba perdiendo el oído. Consultó a
diversos médicos, el último de los cuales
le aconsejó, en 1802, que se instalara durante unos
meses en una tranquila localidad próxima a Viena,
Heiligenstadt. Allí compuso varias obras e incluso
comenzó la Tercera sinfonía. Pero en octubre compren-
dió que la cura no surtía efecto y que el avance de la
sordera era imparable. Atormentado por un constante
zumbido en los oídos y por las consecuencias profe-
sionales y humanas del mal, escribió un conmovedor
documento a modo de testamento personal. En él
AKG / ALBUM
confesaba que había pensado en el suicidio, pero que
al final decidió seguir adelante para servir al ideal de su
arte. En cierto modo, se presentaba a sí mismo como LA CARTA CONOCIDA CON EL NOMBRE DE TESTAMENTO DE HEILIGENSTADT,
ESCRITA POR BEETHOVEN EN ESTA LOCALIDAD EN 1803.
un héroe que sufre y renace, igual que el protagonista
de la sinfonía que terminaría poco después.
DAGLI ORTI / AURIMAGES
EL TESTAMENTO DE HEILIGENSTADT
Oh, hombres, que pensáis o decís que soy Sólo mi arte me ha detenido. Oh, me parecía
malévolo, obcecado o misántrópico, qué poco me imposible dejar este mundo antes de haber creado
comprendéis. Desconocéis la causa secreta que todo aquello que soy capaz de crear […]. Divinidad,
me hace mostrarme como tal ante vosotros […] tú ves mi alma más recóndita, tú sabes que en ella
desde hace seis años me he visto atacado por una mora el amor por la humanidad y el deseo de hacer
seria dolencia [...]. Ah, ¿cómo podría aceptar una el bien. Oh, mis semejantes, si alguna vez leéis
enfermedad en el único de los sentidos que, en mi esto, considerad la injusticia que habéis cometido
caso, debe ser más perfecto que los otros…? Oh, no conmigo […]. Adiós, y no os olvidéis del todo de
puedo hacerlo, y por ello os pido que me perdonéis mí cuando esté muerto.
cuando veis que me retiro […] qué humillación la
mía cuando alguien que está junto a mí oye una
flauta en la distancia y yo no oigo nada, o
cuando alguien oye a un pastor cantando y
de nuevo sigo sin oír nada. Incidentes como
esos me llevan a la desesperación; un poco TROMPETILLA FABRICADA POR EL INVENTOR JOHANN
MÄZEL PARA BEETHOVEN, AUNQUE NO SE SABE SI ÉSTE
másás y habría puesto fin a mi vida. LLEGÓ A UTILIZARLA. GRANGER / AURIMAGES

VISTA DE HEILIGENSTADT
A PRINCIPIOS DEL SIGLO XIX.
ACUARELA POR JOHANN TOBIAS
RAULINO.
RAULINO MUSEO MUNICIPAL,
MUNICIPAL VIENA.
VIENA