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Independientemente del tipo de forma jurídica en el que vayas a constituir tu empresa, vas a

necesitar realizar obligatoriamente una serie de gestiones y trámites. A continuación te


guiamos en los pasos indispensables para dar de alta una empresa:

1. Elegir la forma jurídica

Lo primero es determinar el tipo de empresa que vas a crear y determinar la forma jurídica:
sociedad anónima, sociedad limitada, cooperativa… Puedes mirar aquí la que más se adapte
a tu situación según tus características.

2. Certificación negativa

Deberás obtener en el Registro Mercantil Central la Certificación negativa del nombre de


la sociedad (CNN) que acredite la exclusividad y no existencia de otra sociedad con el
mismo nombre. Se puede tramitar presencialmente con un impreso en las oficinas del
Registro Mercantil, por correo o a través de la web.

3. Capital social

Depositar en una entidad bancaria una cantidad de dinero, que variará en función del
capital social exigido en cada caso. Para una sociedad limitada el mínimo son 3.000 euros,
y para una sociedad anónima el capital no podrá ser menor de 60.000 euros.

4. Solicitar el NIF

Obtener el Número de Identificación Fiscal en la Agencia Tributaria, primero provisional


presentando la documentación necesaria (modelo 036, copia de la escritura de
constitución y copia de los estatutos), y después el definitivo (no más tarde de 6 meses)
presentando la escritura.

5. Creación de la sociedad

Debes realizar una escritura pública ante notario en el que los socios firman la constitución
de la sociedad.

6. Inscripción en el Registro Mercantil

Inscripción de la empresa en el Registro Mercantil Provincial para obtener la plena


competencia jurídica. Tendrá lugar en la oficina del Registro Mercantil de la misma
provincia donde la empresa esté domiciliada.
7. Alta en IAE

Hay que darse de alta en el Impuesto sobre Actividades Económicas con la actividad
empresarial que se va a realizar, en una oficina de la Agencia Tributaria.

8. Libros de sociedades

Legalizar los libros de sociedades (libro de inventarios, libro de cuentas anuales y libro
diario) en el Registro Mercantil correspondiente de la provincia. Consiste en poner un
certificado oficial en la primera página de los libros y marcar el resto de las hojas con el
sello del Registro.

9. Registro de patentes y marcas

Registro de signos distintivos como pueden ser palabras, frases, imágenes o símbolos en
la Oficina Española de Patentes y Marcas, ya que haber registrado anteriormente una
denominación en el Registro Mercantil no significa tenerla protegida como marca.

10. Puesta en marcha

Después de realizar las gestiones anteriores estarás casi listo para empezar con tu negocio
aunque dependiendo de la tipología puede que tengas que hacer alguna más, por ejemplo, si
vas a tener trabajadores deberás comunicar la apertura del centro de trabajo a la Dirección
Provincial del Ministerio de Empleo y Seguridad Social y obtener un libro de visitas para
las inspecciones. Además, es muy recomendable obtener un certificado electrónico para
poder firmar documentación electrónicamente y agilizar procesos.

Todo este proceso puede parecer tedioso, aunque todos los que hemos montado alguna
empresa hemos pasado por ello y al final es ponerse. Pero tengo una buena noticia.

10 claves para crear una empresa en la actualidad


Aparte de los pasos y trámites obligatorios expuestos anteriormente, a continuación te
damos algunas claves para orientarte a la hora de desarrollar cada una de las etapas de
emprendimiento de tu negocio:
1. Investiga el mercado y analiza las posibilidades de tu negocio

No te lances a lo loco y antes de embarcarte en la aventura


conoce bien el mercado en el que se mueve tu proyecto. Cada sector es un mundo y los
negocios no funcionan igual en todos los países o ciudades. Puede que si te dedicas a la
venta online tu actividad traspase fronteras, pero si lo que ofreces es un servicio o se trata
de un negocio físico, tu trabajo se desarrollará en un ámbito local.

Establece cuáles son las debilidades y las fortalezas de tu negocio: en qué puedes mejorar y
qué puntos te hacen más fuerte o te diferencian del resto. También debes conocer las
amenazas que puedes encontrarte, si podrías superarlas y las oportunidades que te ofrece el
entorno. El análisis DAFO es un elemento básico para el lanzamiento de una empresa.

Analiza de qué forma trabaja tu competencia directa, no te fijes sólo en las grandes
marcas. Tener claro en qué franja de competidores te mueves puede ser revelador.

2. Crea una estrategia de marketing

Tu estrategia de Marketing debe estar alineada con tus


objetivos. Establece dónde está tu público objetivo (target), cuáles serán tus canales de
difusión, cómo y con qué asiduidad crearás contenidos en tu blog, la intención de los
mismos (serán enfocados a venta directa, aportarán valor -inbound marketing-), cómo lo
hace tu competencia.

Si andas un poco perdido, podemos echarte un cable con este manual completo de
marketing online. Pero si tu negocio no es exclusivamente online, tendrías que pensar en
cómo utilizar las estrategias de marketing para atraer clientes (descuentos, regalos,
packaging personalizado, etc).

3. Elige un dominio con el nombre de tu negocio

¿Te acuerdas de lo que antes hablábamos de la importancia


de elegir un nombre que incluya una keyword? Ahora ya sabes por qué. Vas a necesitar
una web que te dé visibilidad online, si tu nombre y dominio incluyen esa palabra mágica
vas a tener unos puntos extras. Aunque todavía no tengas hecha la web, deberías comprar el
dominio. Que tú registres un nombre de empresa al constituirla no quiere decir que ese
nombre quede también reservado en el mundo online.

Ten en cuenta dónde vas a desarrollar tu proyecto, no es lo mismo poner .es, que .com
o .mex. La terminación del dominio indica el país de ubicación, por lo que lo recomendable
es .com.

Un dominio cuesta entre 5 y 15 euros, depende dónde lo compres.

4. Contrata un hosting para alojar tu web

El hosting es el servidor dónde estará alojada la web de tu


empresa. Los precios pueden ser muy dispares. Ten en cuenta que muchos de ellos no
trabajan en castellano, sino en su idioma nativo, por lo que si el más barato está en los
EE.UU y no hablas inglés, posiblemente no sea tu mejor opción.

Yo te recomiendo Webempresa como hosting. Atienden en castellano, servicio 24 horas,


son súper rápidos en solucionarte cualquier problema y tienen un blog lleno de información
útil. De igual forma, si quieres mirar otras opciones, te dejo este artículo de los mejores
hosting web para que puedas compararlos y escoger el que más te guste.

5. Crea una página web que sea irresistible para tu cliente

Tu web será tu centro neurálgico de operaciones, es como


las oficinas de la CIA o el FBI. Medirás comportamientos, probarás estrategias, será un
punto de información útil para tus potenciales clientes.

El aspecto visual y la usabilidad web son dos puntos fundamentales para que el cliente
se interese por tu propuesta. Hay todo un mundo de plugins que puede ayudarte a ello si
trabajas con WordPress. Algunos, como el Visual Composer, han supuesto un antes y un
después en el diseño web. Si no sabes de qué te hablo, léete este tutorial de Visual
Composer de Ernesto G. Bustamante y sabrás a qué me refiero.

Una web tiene que ser visualmente atractiva y, a la vez, debe tener una navegación clara y
concisa. Cuando la tengas hecha, pídele a un conocido que navegue por ella y luego
pregúntale si le ha resultado fácil.

En nuestro curso de WordPress presencial y online, te enseñamos a crear páginas web que
cumplan con todo lo que te he comentado en este apartado, también te ayudamos a escoger
tu dominio y el mejor hosting para que puedas alojar tu página.
6. Construye una marca personal y un branding potente

El branding abarca sobre todo cuestiones como logos,


diseño, colores corporativos, etc. Esto no solo deberás incorporarlo a tu web, también
deberás hacerlo en tus tarjetas, documentos o local. Tener unos colores que nos identifiquen
ante el cliente de un solo vistazo o un logo que se grabe a fuego en la memoria, nos ayuda a
posicionarnos frente a la competencia.

Con la marca personal sucede lo mismo, tu presencia en redes sociales debe estar en línea
con el tipo de negocio que tengas. Una empresa que se dedique a la construcción no puede
utilizar el mismo tono en su comunicación que otra que se dedique a las fiestas infantiles.
En ambos casos es importante la marca personal, ya que lo que transmitimos al cliente
puede ser el detonante para que se genere una venta de servicio o producto.