You are on page 1of 15

ADIVINANZAS

1. Me llamo Leo,
me apellido Pardo,
quien no me adivine
es un poco tardo.
Respuesta: el leopardo.

2. Alto, altanero,
gran caballero
gorro de grana
copa dorada,
espuelas de acero.
Respuesta: el gallo.

3. El roer es mi trabajo
el queso mi aperitivo
y el gato ha sido siempre
mi más terrible enemigo.
Respuesta: el ratón.
4. Llevo mi casita a cuestas
camino con una pata
y voy dejando mi huella
con un hilito de plata.
Respuesta: el caracol.

5. Un animal que tiene


ojos de gato,
orejas de gato,
patas de gato,
rabo de gato
y no es gato.
Respuesta: la gata.
El cuento Un conejo en la vía, cuenta una bonita historia que hará reflexionar y
pensar a los niños sobre el valor de la bondad, de la compasión, de la gratitud,
responsabilidad y compromiso, hacia la naturaleza. Los valores son las reglas de
conducta y actitudes según las cuales nos comportamos. Guiainfantil.com nos
ofrece un cuento para fomentar la compasión en los niños.

Un conejo en la via. Educar en valores

Daniel se reía dentro del auto por las gracias que hacía su hermano menor,
Carlos. Iban de paseo con sus padres al Lago Rosado. Allí irían a nadar en sus
tibias aguas y elevarían sus nuevas cometas. Sería un día de paseo inolvidable.
De pronto el coche se detuvo con un brusco frenazo. Daniel oyó a su padre
exclamar con voz ronca:

- ¡Oh, mi Dios, lo he atropellado!

- ¿A quién, a quién?, le preguntó Daniel.

- No se preocupen, respondió su padre-. No es nada.

El auto inició su marcha de nuevo y la madre de los chicos encendió la radio,


empezó a sonar una canción de moda en los altavoces.
- Cantemos esta canción, dijo mirando a los niños en el asiento de atrás. La mamá
comenzó a tararear una canción. Pero Daniel miró por la ventana trasera y vio
tendido sobre la carretera el cuerpo de un conejo.

- Para el coche papi, gritó Daniel. Por favor, detente.

- ¿Para qué?, responde su padre.

- ¡El conejo, le dice, el conejo allí en la carretera, herido!

- Dejémoslo, dice la madre, es sólo un animal.

- No, no, para, para.

- Sí papi, no sigas - añade Carlitos-. Debemos recogerlo y llevarlo al hospital de


animales. Los dos niños estaban muy preocupados y tristes.

- Bueno, está bien- dijo el padre dándose cuenta de su error. Y dando vuelta
recogieron al conejo herido.

Pero al reiniciar su viaje fueron detenidos un poco más adelante por una patrulla
de la policía, que les informó de que una gran roca había caído sobre la carretera
por donde iban, cerrando el paso. Al enterarse de la emergencia, todos ayudaron
a los policías a retirar la roca.

Gracias a la solidaridad de todos pudieron dejar el camino libre y llegar a tiempo al


veterinario, que curó la pata al conejo. Los papás de Daniel y carlos aceptaron a
llevarlo a su casa hasta que se curara

Unas semanas después toda la familia fue a dejar al conejito de nuevo en el


bosque. Carlos y Daniel le dijeron adiós con pena, pero sabiendo que sería más
feliz en libertad.

FIN
Itzerina quería coger para ella sola todos los rayos de sol, pero se encontró con
varios animalillos del bosque que le hicieron cambiar de opinión. El cuento
de Itzerina y los rayos de sol enseña a los niños las ventajas de respetar a los
demás y de compartir.

El valor del respeto y la bondad convierte a los niños en mejores personas. El


bien común debe perseguirse como una de las metas a seguir en nuestras vidas.

Itzerina y los rayos de sol. Cuento para niños sobre el


respeto

Itzelina Bellas Chapas era una niña muy curiosa que se levantó temprano una
mañana con la firme intención de atrapar, para ella sola, todos los rayos del sol.

Una ardilla voladora que brincaba entre árbol y árbol le gritaba desde lo alto. ¿A
dónde vas, Itzelina?, y la niña respondió:

- Voy a la alta montaña, a pescar con mi malla de hilos todos los rayos del sol y
así tenerlos para mí solita.
- No seas mala, bella Itzelina - le dijo la ardilla - Deja algunos pocos para que me
iluminen el camino y yo pueda encontrar mi alimento. -

Está bien, amiga ardilla - le contestó Itzelina -, no te preocupes. Tendrás como


todos los días rayos del sol para ti.

Siguió caminando Itzelina, pensando en los rayos del sol, cuando un inmenso
árbol le preguntó. ¿Por qué vas tan contenta, Itzelina?

- Voy a la alta montaña, a pescar con mi malla de hilos todos los rayos del sol y
así tenerlos para mí solita, y poder compartir algunos con mi amiga, la ardilla
voladora.

El árbol, muy triste, le dijo:

- También yo te pido que compartas conmigo un poco de sol, porque con sus
rayos seguiré creciendo, y más pajaritos podrán vivir en mis ramas.

- Claro que sí, amigo árbol, no estés triste. También guardaré unos rayos de sol
para ti.

Itzelina empezó a caminar más rápido, porque llegaba la hora en la que el sol se
levantaba y ella quería estar a tiempo para atrapar los primeros rayos que lanzara.
Pasaba por un corral cuando un gallo que estaba parado sobre la cerca le saludó.

- Hola, bella Itzelina. ¿Dónde vas con tanta prisa?

- Voy a la alta montaña, a pescar con mi malla de hilos todos los rayos del sol y
así poder compartir algunos con mi amiga la ardilla voladora, para que encuentre
su alimento; y con mi amigo el árbol, para que siga creciendo y le dé hospedaje a
muchos pajaritos.

- Yo también te pido algunos rayos de sol para que pueda saber en las mañanas a
qué hora debo cantar para que los adultos lleguen temprano al trabajo y los niños
no vayan tarde a la escuela.
- Claro que sí, amigo gallo, también a ti te daré algunos rayos de sol – le contestó
Itzelina.

Itzelina siguió caminando, pensando en lo importante que eran los rayos del
sol para las ardillas y para los pájaros; para las plantas y para los hombres; para
los gallos y para los niños.

Entendió que si algo le sirve a todos, no es correcto que una persona lo quiera
guardar para ella solita, porque eso es egoísmo. Llegó a la alta montaña, dejó su
malla de hilos a un lado y se sentó a esperar al sol.

Ahí, sentadita y sin moverse, le dio los buenos días, viendo como lentamente los
árboles, los animales, las casas, los lagos y los niños se iluminaban y se llenaban
de colores gracias a los rayos del sol.

Este cuento quiere enseñarnos lo importante que es el respeto al bien común.

Cuento de Luis Antonio Rincón García (México)

Ejercicios de comprensión lectora

Entender el mensaje del cuento es importante a la hora de inducir al niño a la


lectura. Por eso te dejamos algunas preguntas para saber si tu hijo ha entendido el
significado del cuento.

La comprensión lectora es uno de los primeros pasos de iniciación a la lectura.

- ¿Por qué quería Itzelina coger los rayos de sol?

- ¿A quién se encontró en un árbol?

- ¿Qué le pidió el gallo?

- ¿Dónde fue Itzerina a coger los rayos del sol?

- ¿Cogio la niña los rayos de sol?


ANECDOTA

Una anécdota es una historia muy corta que es significativa para el tema
del que se está hablando. Suelen agregar una experiencia personal o
conocimiento específico sobre dicho tema.

De hecho, las anécdotas son historias. Al igual que muchas historias, las
anécdotas se cuentan generalmente de manera oral. Son habladas más que
escritas.

El término anécdota proviene de la frase griega ἀνέκδοτα, que significa


“cosas sin publicar”. Las anécdotas se utilizan en la vida diaria, y además en
la literatura, en las películas o series, y también en la poesía y el teatro.
Poseen gran variedad de estilos, tonos y utilidad. Además, pueden ser
utilizadas en cualquier situación y por cualquier persona. Un contexto se
vuelve más interesante con una anécdota.

Los 5 tipos principales de anécdotas

1- Humorística

Se trata de una anécdota que agrega un toque de humor a la conversación.

Ejemplo

Dos amigos discuten acerca de cómo llegar al destino hacia el que están
conduciendo. El conductor le dice al acompañante que apague el GPS porque
conoce el camino. El acompañante responde:

“Sí, claro, ¿como ese día que apagamos el GPS y terminamos en medio de
un campo lleno de vacas?”

En ese momento aparece en sus memorias la imagen de las vacas rodeando


el coche, lo que lleva a un momento jocoso.

2- Recordativa

Es una historia que recuerda algo general acerca del pasado o un evento
específico. Se expresa con frases tales como: “esto me recuerda
cuando…”, “cuando era niño…”, “recuerdo una vez que…”, y así
sucesivamente.

Ejemplo

Un ejemplo puede ser la historia de una madre y un padre que discuten sobre
si adoptar un perro para la familia o no.
Entonces el padre dice: “¿Sabes algo? Cuando yo era niño mi perro era mi
mejor amigo. Mi infancia fue más feliz gracias a él”.

Entonces la madre, reflexiona acerca de la anécdota y acepta adoptar un


perro.

3- Filosófica

Este tipo de anécdota hace pensar en profundidad acerca de un tema.

Ejemplo

Un grupo de estudiantes universitarios discuten si es moral mentir. La


mayoría está de acuerdo con que nunca es correcto mentir.

Entonces, uno de ellos cuenta la siguiente anécdota: “¿Qué opinan de las


familias que les mentían a los soldados alemanes? No les decían que estaban
ocultando judíos en sus casas. ¿Salvar vidas no justifica decir mentiras?”

Por consiguiente, luego de escuchar la anécdota los estudiantes cuestionan


la validez de sus argumentos anteriores.

4- Inspiracional

Se trata de una anécdota que se cuenta para inspirar esperanza u otras


emociones positivas.

A menudo se tratan de no abandonar, de alcanzar los sueños u objetivos, y


de hacer posible lo imposible.

Ejemplo

Un médico cuenta a un grupo de soldados que regresaron de la guerra y que


han sufrido amputaciones, la historia de otro soldado que llegó sin sus manos
y sin esperanzas. Pero cuando dejó el hospital, llevaba a su bebé recién
nacido en sus manos ortopédicas.

5- De advertencia

Son anécdotas que hablan de los peligros o consecuencias negativas que


conlleva una determinada acción.

Ejemplo

Un orador cuenta a un grupo de adolescentes acerca del peligro de usar


drogas.

Durante la presentación les cuenta la anécdota de un buen estudiante, muy


inteligente, que sacaba siempre las notas máximas, y que murió de
sobredosis de heroína unos años atrás. De esta manera les advierte que la
dependencia puede afectar a cualquiera.
Título de la obra: Noche de navidad
Autora: Janet Mora

3 personajes:

1. Alejandro (trece años)


2. Lucas (niño de la calle de trece años)
3. Abuela

AMBIENTACIÓN: Encendido del árbol de navidad en la plazoleta del pueblo.

INTRODUCCIÓN: Es la primera noche de navidad. Vemos como todos los niños


del pueblo disfrutan en la plaza jugando y otros comiendo deliciosos dulces
navideños.

Alejandro: ¡Al fin ha llegado la navidad! vacaciones, regalos y mucha comida


exquisita es lo que me espera durante todo este mes. Hablando de exquisita
comida… Compraré un postre, ¡no tardo, abuela!

Abuela: ¡Aquí te espero querido!

Al rato vemos regresar a Alejandro con dos postres; uno para la abuela y otro para
él.

Alejandro: ¡Abuela, sin duda alguna los dulces de este pueblo son los mejores del
mundo! ¡Antes de irnos compraré otro para comerlo en casa!

Abuela: Ay mi hijo, ¿no será mucho dulce para ti?

Alejandro: Estamos en navidad abuela, se vale comer así no tengas hambre.

(se escucha una voz un poco débil por detrás de abuela)


Lucas: (con una tristeza evidente) Buenas noches. Disculpen, ¿podrían ayudarme
con un poco de comida? Tengo mucha hambre y no cuento con suficiente dinero
para comprarme algo.

Abuela: ¡Qué barbaridad! ¿Cuántos años tienes mijo? ¿Cómo te llamas? ¡Debes
tener la misma edad de mi nieto!

Lucas: Mi nombre es Lucas y tengo trece años señora.

Alejandro: (exaltado) Sí, tenemos la misma edad. Dudo mucho que sea verdad lo
que él está diciendo abuela. Vete de aquí muchacho, déjanos comer tranquilos a mi
abuela y a mí.

Lucas: Discúlpenme. Pero como escuché que irías por otro dulce solo por el placer
de comer, pensé que no sería una molestia para ti ayudarme.

Lucas se aleja. Abuela y Alejandro lo siguen con la mirada.


Significado de Sinónimos y Antónimos
.
Sinónimos

Las palabras sinónimas son aquellas que se escriben diferente pero tienen el mismo
significado. Ejemplo: bella/hermosa; apetito/hambre

Los sinónimos se usan para no repetir palabras. Lee el siguiente texto:

En una clase de mi colegio hay dos niños que son muy amigos, uno es feliz y el otro triste.
Los dos niños, el feliz y el triste juegan en el patio.

Como puedes observar, las palabras destacadas se repiten y esto hace que el texto esté mal
escrito. Para evitar esto podemos usar palabras sinónimas. Niños / chicos; feliz/alegre;
triste/apenado.
De esta manera, el texto quedaría mucho mejor redactado:

En una clase de mi colegio hay dos niños que son muy amigos, uno es feliz y el otro triste.
Los dos chicos, el alegre y el apenado juegan en el patio.

Sin embargo, debes tener en cuenta que no siempre puedes sustituir en un texto una palabra
por su sinónimo. Esto depende del contexto. Por ejemplo, encontrar y hallar son dos palabras
sinónimas, pero no puedes decir 'No hallo el libro de matemáticas' en lugar de 'No encuentro
el libro de matemáticas'.

Antónimos

Las palabras antónimas expresan significados contrarios. Ejemplo: lento/rápido; bueno/malo;


grande/pequeño

En algunas ocasiones, algunos antónimos se forman con los prefijos a, in, des, i, im, anti.
Ejemplo: típico/ atípico; moral/ inmoral; legal/ ilegal; borrable/ imborrable; abrochar/
desabrochar; héroe/ antihéroe.

Related Interests