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INTRODUCCIÓN A LA MECÁNICA DE FLUIDOS

La Mecánica de Fluidos es la disciplina que estudia el comportamiento estático y


dinámico de un fluido. Entenderemos como fluido cualquier substancia (líquida o
gaseosa) que se deforma en forma continua cuando se ejerce sobre ella un esfuerzo de
cizalle. Los fluidos se diferencian de los sólidos básicamente por su estructura
molecular. Estos últimos poseen una gran densidad molecular con fuerzas
intermoleculares cohesivas fuertes que permiten que el sólido mantenga su forma y
que sea muy difícil deformarlos.

Los líquidos poseen un espacio intermolecular mayor que el de los sólidos con fuerzas
cohesivas menores por lo que las partículas tienen mayor libertad de movimiento.
Además ocupan un volumen fijo independiente de la forma de éste. Los Gases
poseen un espacio intermolecular aún mayor. La atracción intermolecular es
prácticamente despreciable por lo que se deforman fácilmente, son compresibles y
llenan el volumen del recipiente que los contiene.

Si bien la estructura molecular de los fluidos es importante no sirve para describir el


comportamiento de estos en reposo o movimiento. Es por esto que el estudio de
los fluidos se realiza caracterizando el valor medio o macroscópico de la variable de
interés (velocidad, presión, etc.), donde este valor medio se evalúa en un volumen
pequeño con un gran número de moléculas. Supondremos además que las
propiedades del fluido como las variables del flujo varían en forma continua y homogénea
de un punto a otro del fluido.
FLUIDOS Y SÓLIDOS

Los sólidos en virtud de su rigidez tienen una forma definida, que sólo varía si se aplican
fuerzas de considerable intensidad. Sin embargo, la distinción entre sólidos y fluidos no es
nítida, pues muchos materiales que se comportan como sólidos bajo ciertas
circunstancias, en otras circunstancias se comportan como fluidos. Llamaremos sólido
simple a un medio en el cual las posiciones relativas de sus elementos sufren cambios de
pequeña magnitud cuando las fuerzas que actúan sobre él tienen cambios pequeños.

Es decir: pequeñas fuerzas producen deformaciones pequeñas. Análogamente,


llamaremos fluido simple a un medio en el cual las posiciones relativas de sus elementos
sufren cambios no pequeños, aun cuando sean pequeños los cambios de las fuerzas que
actúan sobre él. En otras palabras: fuerzas pequeñas dan lugar a deformaciones de gran
magnitud. Aquí conviene distinguir entre deformaciones con cambio de volumen pero sin
cambio de forma (expansiones o contracciones puras) y deformaciones con cambio de
forma pero sin cambio de volumen (distorsiones puras). En general, la deformación es
una combinación de ambas.

Llamaremos fluido a una porción de materia incapaz de contrarrestar el efecto de fuerzas


que producen deformaciones sin cambio de volumen. Esto no quiere decir que el fluido no
opone resistencia a tales deformaciones, pero sí significa que esta resistencia tiende a
cero cuando tiende a cero la rapidez con la cual se produce la deformación,
independientemente de la magnitud de la deformación. En consecuencia, dicha
resistencia limita la rapidez con la cual ocurre la deformación, pero no su magnitud.

Resumiendo, en un sólido la deformación tiende a cero si la fuerza que la produce tiende


a cero, mientras que en un fluido es la rapidez de la deformación la que tiende a cero
cuando la fuerza tiende a cero.
PROPIEDADES DE LOS FLUIDOS

 Estabilidad: Se dice que el flujo es estable cuando sus partículas siguen una
trayectoria uniforme, es decir, nunca se cruzan entre sí. La velocidad en cualquier
punto se mantiene constante en el tiempo.

 Turbulencia: Debido a la rapidez en el que se desplaza las moléculas el fluido se


vuelve turbulento. Un flujo irregular caracterizado por pequeñas regiones similares
a torbellinos.

 Densidad: Describe como están unidas los átomos que componen el fluido. Es
decir, el grado de compactación que existe internamente. La densidad de una
sustancia se define como el cociente de su masa entre el volumen que ocupa. La
unidad de medida en el S.I. de Unidades es kg/m3, también se utiliza
frecuentemente la unidad g/cm3.

 Gravedad específica: Indica la densidad de un fluido respecto la densidad del


agua a temperatura estándar. La gravedad específica es adimensional, no tiene
unidades debido a que resulta del cociente entre dos unidades de igual magnitud.

 Peso específico: El peso específico se define como el peso por unidad de


volumen y se relaciona con la densidad mediante la siguiente relación:
γ=ρ·g
Donde g representa la aceleración de gravedad.

 Viscosidad: En general la viscosidad es una propiedad de los fluidos que se


refiere al grado de fricción interna. Se asocia con la resistencia que presentan dos
capas adyacentes moviéndose dentro del fluido. Debido a la viscosidad parte de la
energía cinética del fluido se convierte en energía interna

 Tensión Superficial: Numerosas observaciones sugieren que la superficie actúa


como una membrana estirada bajo tensión. Esta fuerza, que actúa paralela a la
superficie, proviene de las fuerzas atractivas entre las moléculas. Este efecto se
llama tensión superficial. Se define a la fuerza como: 𝑭 = 𝜸𝑳
Donde L es la longitud de la superficie a través de la cual actúa la fuerza y 𝜸 es el
coeficiente de tensión superficial, que depende fuertemente de la temperatura y de
la composición del líquido.

 Presión de un fluido: Se define presión como el cociente entre la componente


normal de la fuerza sobre una superficie y el área de dicha superficie. La unidad
de medida recibe el nombre de Pascal (Pa). 1 Pa =1 N/m2.
LÍQUIDOS Y GASES

La propiedad fundamental que caracteriza a los fluidos (líquidos y gases) es que carecen
de rigidez y en consecuencia se deforman fácilmente. Por este motivo un fluido no tiene
forma y diferentes porciones del mismo se pueden acomodar dentro del recipiente que lo
contiene. En esto difieren de los sólidos, que en virtud de su rigidez tienen una forma
definida, que sólo varía si se aplican fuerzas de considerable intensidad.

La distinción entre líquidos y gases, en lo referente a su comportamiento dinámico, es


mucho menos fundamental. Típicamente, la densidad de una sustancia en la fase líquida
suele ser mucho mayor (por varios órdenes de magnitud) que en la fase gaseosa, pero
esto no afecta el tipo de movimiento, y sólo implica que se requieren fuerzas de diferente
magnitud para producir la misma aceleración. La diferencia más significativa (en cuanto a
sus efectos dinámicos) entre las propiedades mecánicas de líquidos y gases está en su
compresibilidad. Los gases se comprimen más fácilmente que los líquidos: en
consecuencia, cualquier movimiento que involucre variaciones apreciables de presión
está acompañado por cambios de volumen que son mucho mayores en un gas que en un
líquido. En general, podemos decir que los líquidos son poco compresibles y que los
gases son bastante compresibles.