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ÍNDICE Pág.

SALUDO DEPARTAMENTAL Pág. 4

SUGERENCIAS Y RECOMENDACIONES Pág. 5-9

INTRODUCCIÓN Pág. 10

TEMA 1
Decisión Absoluta. Pág. 11-17

TEMA 2
Oración Dependiente. Pág. 18-23

TEMA 3
Fe Inquebrantable. Pág. 24-30

TEMA 4
Humildad Total. Pág. 31-35

TEMA 5
Testificación Incorruptible. Pág. 36-40

TEMA 6
Espiritualidad Constante. Pág. 41-46

TEMA 7
Epílogo: Compañía Angélica. Pág. 47-51
(Basado en el capítulo 10)

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Que alegría poder saludar a todos quienes forman parte del ejercito
juvenil de Dios. Hemos orado y planeado para que esta Semana de
Oración Juvenil 2019, atraves de la oración y estudio de la palabra de
Dios sea un antes y después en nuestra resolución de ser fieles a Dios en
un tiempo espiritual muy difícil.

Por tal razón, este es el tiempo de adorar a Dios de todo corazón, de


buscarlo en estudio de la Biblia y oración, de testificar sus maravillas
y con un sentido de urgencia a despertar y estar preparados para este
tiempo del fin, donde Jesús viene pronto. De ahí el eslogan de este año
2019, “Generación Transformada en el Tiempo del Fin”.

Los jóvenes son llamados a estar alertas y preparados para afrontar el


tiempo del fin, tal como está escrito:
“El tiempo de angustia como no ha habido desde que hubo nación
(Daniel 12:1). Es inminente, y nos encontramos como las vírgenes
dormidas. Debemos despertar y pedirle al Señor Jesús que nos sostenga
con sus brazos eternos y nos lleve a través del tiempo de prueba que
está ante nosotros” (Eventos de los Últimos Días, 14).

Agradecemos al Ptr. Juan Manuel Cuevas por escribir tan inspiradores


mensajes, que serán de mucha bendición en la Semana de Oración
Juvenil.

Que Dios te bendiga grandemente ente año 2019 y logremos con la


ayuda del Espíritu Santo ser la “Generación Transformada en el tiempo
del Fin”.

Ptr. Armando Balan Tamay


Unión Mexicana del Sureste

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ANTES

Para obtener un resultado excelente en la Semana de


Oración Juvenil es necesario orar y planificar, para evitar así
improvisaciones.

En la planificación es necesario establecer estrategias, distribución


de las comisiones y capacitación de las personas que estarán
involucradas.

Además, puedes revisar la pagina de la Unión Mexicana del


Sureste: unionsureste.org.mx para bajar recursos para la semana
de la juventud.
Considere los siguientes puntos:
1. Elija e invite al orador con anticipación: No elija cualquier
persona, obtenga buenas referencias antes de invitar al orador.
Busque alguien que hable el “idioma” de los jóvenes y sobre
todo que sea espiritual.

2. Elija y capacite a su equipo de apoyo: (de acuerdo con la


realidad de su iglesia). El concilio de jóvenes es una verdadera
fuerza élite.

a)Grupo de oración intercesora: Dé un verdadero énfasis a la


oración. Establezca un período antes de comenzar la semana,
para que la iglesia se involucre en una campaña de oración
intercesora en los cultos regulares, grupos pequeños y en otras
reuniones. Proponga horarios donde toda la iglesia unida busque
el poder del Espíritu Santo (por ejemplo: 6 de la mañana, 3 de
la tarde y 7 de la noche). Solicite el apoyo del Ministerio de la
Mujer u otro ministerio.

b)Equipo de investigación y testimonios: Este equipo trabajará


en la búsqueda de testimonios sorprendentes y edificantes que
puedan utilizarse en la programación de la semana.

c)Ministerio de alabanza: Organice un buen equipo de alabanza;


haga una selección de músicas especiales. Si es posible invierta en
sonido instrumental al vivo, con mucho ensayo y preparación.

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Utilicen el DVD Culto Joven 2018 y el Canto Tema 2019 de la
Unión Mexicana del Sureste.

d)Cantantes invitados y músicas especiales: Prepare con


anticipación su lista de invitados. Invite a buenos cantantes. Elija
personas que exalten a Cristo con su canto e infórmeles el tema
del día.

e)Equipo audiovisual: Pueden usarse varios recursos audiovisuales,


pero es necesario proporcionar el equipo necesario y personas
que sepan manejar estos recursos. Este equipo también puede
encargarse de crear los materiales en Power Point, video o en
otros medios.
f)Equipo de comunicación: Invite al director de comunicación
de su iglesia para a lo ayude y le ofrezca un equipo que pueda
ayudarlo a través del uso de diversos recursos de comunicación:
video, twitter, Facebook, WhatsApp, e-mail, equipo de sonido
en carros, cartas, etc.
Además, en cada Grupo Pequeño y en el Culto Joven hay que
promover con fuerza.

g) Equipo de decoración: Seleccione personas que tengan


afinidad en esta área para que puedan dar un toque especial
en la decoración de la iglesia, creando un ambiente hermoso e
inspirador.

h) Equipo de dinámicas y dramatizaciones: Siempre que sea


posible, realice dinámicas y dramatizaciones relacionadas al tema
del día. Analice cuidadosamente si las piezas se pueden enseñar
en la iglesia. Evite crear polémica o cualquier forma de apariencia
de mal. La escenificación muda también es una buena opción.

i) Equipo de actividades para los niños: Póngase en contacto


con el Ministerio del Niño y el Ministerio del Adolescente de su
iglesia y coordine que cada noche haya actividades con los niños,
de preferencia en algún otro ambiente.

3. Haga un presupuesto de gastos: No se olvide de hacer un


estimado de los costos que serán necesarios para llevar a cabo la

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semana de oración y presentarlo a la junta de la iglesia.

Algunas semanas antes es importante prestar atención a algunos


detalles:

a) Reúna a los equipos de apoyo y al orador para los ajustes:


Después de delegar las actividades, es necesario acompañar el
proceso de ejecución de las tareas para ayudar en lo que sea
necesario. Haga reuniones periódicas con el equipo. Comunique
las actividades planificadas al predicador con el fin de que él
pueda entender y sacar provecho de ellas.

b) Intensifique la comunicación interna y externa: Aproveche


el Facebook twitter, WhatsApp, mensajes a celulares y utilice
el #SemanadeOraciónJA #EnelTiempodelFín, colóquelo en la
puerta de la iglesia un banner o un afiche alusivo a la semana,
haga un anuncio dramatizado, grabe un vídeo que atraiga
la atención, exhiba el perfil de los invitados, confecciones
invitaciones personales, etc.

c) Confirmación de los participantes: Confirme con las personas


que forman parte de las diversas participaciones: música, sonido,
cámara de oración, recepción, diaconado, etc.

DURANTE

a) Sea puntual: Comience la programación en el horario


establecido, independientemente de la cantidad de personas
presentes en la iglesia; haciendo esto, usted demostrará respeto
por quien fue puntual, como también dará un recado a la iglesia
de que el orden y la puntualidad son parte de la adoración.
Invite a los colaboradores a llegar a la iglesia por lo menos media
hora antes.

b) Cadena de oración: Las luchas serán grandes durante la


realización de la semana de oración, por eso, establezcan
horarios durante el día para orar. Incentive a las personas que
participarán del culto a usar la sala de oración antes del inicio
del culto. Mantenga la oración intercesora durante todo el culto.

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c) Después de cada programa, reúna al equipo de apoyo y al
orador: Agradézcale a todos por el empeño, evalúen lo que
se hizo, verifiquen las necesidades de ajustes para el programa
posterior y, principalmente, oren juntos.

d) Dinamice el programa: Varíe la secuencia y la forma del culto


para no caer en la rutina. Sea creativo. Despierte la curiosidad del
público lanzando enigmas. ¡Sorprenda a la iglesia! ¡Innove!

e) Actividades especiales a realizar:

• SÁBADO 9: Día de Ayuno y Oración Juvenil.


• DOMINGO 10: Rescate JA y Momento de Convivencia.
(Cada joven llevando a otro joven que se ha apartado de la
Iglesia. Pueden convivir en una cena, juegos sociales u otra
actividad al final del mensaje).
• VIERNES 15: Rito de Humildad y Cena del Señor
• SÁBADO 16: Día Mundial de la Juventud #GYD19 #Adopta

f) Reciba bien a su amigo: Verifique si los amigos están siendo bien


acogidos no sólo por la recepción, sino también por la iglesia.
No pierda la oportunidad de hacer contacto con cada invitado.

g) Mantenga la comunicación: Coloque en la puerta de la iglesia


un banner alusivo al tema del día y al final del culto coloque
el tema del día siguiente. Los diversos medios de comunicación
también pueden ser utilizados para agradecer a las visitas e invitar
al programa siguiente.

h) Registre los hechos: No pierda la oportunidad de registrar los


eventos ocurridos en la semana de oración a través de fotos y
videos. Al final de la semana, podrá hacer una gran síntesis de
todo lo que pasó.

i) Realice bautismos: Vea un momento especial para realizar una


hermosa ceremonia bautismal y utilice esta oportunidad para
hacer un llamado a los demás.

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De preferencia, si hay candidatos decididos. No espere para
realizar la ceremonia el último día, recuerde que un bautismo
genera bautismos. Haga arreglos previos con el pastor del distrito
sobre la fecha y hora de los bautismos.

DESPUÉS

a) Haga en el Culto Joven la retrospectiva de la Semana de


Oración Juvenil, explorando todo lo que se enseñó, informando
sobre las dificultades enfrentadas por detrás de las escenas y
describiendo todas las victorias y bendiciones alcanzadas.

b) Motive a los participantes a continuar cumpliendo los desafíos


que se propusieron durante la semana.

c) Programe un almuerzo para el final de la semana o una noche


social.

d) Realice un paseo con todo el equipo de apoyo, como una


forma de agradecimiento a los colaboradores, o proporcióneles
algún recuerdo.

e) Programe visitas a los amigos que estuvieron presentes en la


semana de oración, obséquieles alguna literatura, invítelos a que
participen de alguna clase bíblica (de acuerdo con la edad), grupo
pequeño o estudio bíblico personal. 


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Como adventistas hemos sido llamados a “un
estudio mucho más detenido de la Palabra de
Dios; especialmente Daniel y el Apocalipsis deben
recibir atención como nunca antes en la historia de
nuestra obra. Podemos tener menos que decir en
algunos respectos, con relación al poder romano y
al papado; pero debemos llamar la atención a lo
que los profetas y los apóstoles han escrito bajo la
inspiración del Espíritu Santo de Dios.

El Espíritu Santo ha dispuesto las cosas, en la forma de dar las profecías y


en los acontecimientos descriptos, para enseñar que el agente humano
ha de ser mantenido fuera de la vista, oculto en Cristo, y que el Señor
Dios del cielo y su ley han de ser exaltados. Leed el libro de Daniel.
Evocad, punto por punto, la historia de los reinos allí representados.
Contemplad a estadistas, consejos, ejércitos poderosos, y ved cómo
Dios obró para abatir el orgullo de los hombres y arrojar la gloria
humana en el polvo[...]” (TM 122.2).

Tal mensaje, no puede darse solo porque debe darse, de una manera
arrebatada o peor aún al “ahí se va”. El portador del mensaje es
importante. Dios reveló el porvenir a Daniel no solo porque las
circunstancias lo apremiaban si no porque él era el hombre adecuado
para esto. Así que esta semana ahondaremos en la primera parte del
libro de Daniel, para conocer al profeta, al hombre que Dios uso para
dar su mensaje. El testimonio de Daniel nos enseñará lo que Dios espera
de la juventud adventista hoy, para ser verdaderos portadores de la
verdad presente. Y guiados por su Palabra estaremos preparados como
un ejército, listos para proclamar “a todo el mundo el mensaje de un
Salvador crucificado, resucitado y próximo a venir” (Ed 244.2).

Te invito a que leas los primeros 6 capítulos de Daniel, antes de leer


estas reflexiones. Ora mientras lees. Pídele a Dios que te use para ser
bendición para los muchachos, ora por los muchachos a quienes vas a
hablar. Luego lee estas reflexiones y predica desde tu relación con Dios
y su Palabra. Espero y oro para serte útil. Nuestro Dios quiere usar a la
juventud de la iglesia para llevar salvación a los que están cerca de ellos.
Estudia, ora, y ve. La iglesia donde compartas estará agradecida.

Ptr. Juan Manuel Cuevas Rebolledo


Pastor Del Distrito Mérida 61
Asoc. Del Mayab

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Texto Clave: Daniel 1:8
Introducción General
¡Bienvenido a esta semana! Estoy convencido de que si estás aquí es
porque Dios te está llamando para incluirte en su plan. Él quiere que
todos los seres humanos sean salvos y vengan al conocimiento de la
verdad (1 Tim 2:4), y está formando un ejército de jóvenes para que
proclamen el evangelio en este tiempo del fin.

La profecía bíblica nos apunta como siendo parte de un grupo de


creyentes en Cristo que esperan ver su pronta venida. Pero fuimos
llamados no solo a ser participantes de ese encuentro sino también a ser
lumbreras para otros. Dios quiere usarnos como anunciantes del clamor
de medianoche, para que todos despierten y vengan en pos del esposo,
a su boda universal.

Pero para poder ser parte de este ejercito fiel, debemos permitir que
el Espíritu obre en nosotros. No cualquiera puede ser un agente de
salvación. Esta semana Dios quiere enlistarnos un grupo de cualidades
que necesitamos para cumplir nuestra tarea. Y las vamos a observar en
uno de sus grandes agentes en la historia: Daniel.

Daniel vivió en el final de una época, (para él fue el tiempo del fin).
La monarquía Davídica estaba siendo destruida en manos del imperio
Neo babilónico. Habiendo advertido Dios a su pueblo, por su apostasía,
ahora dejaba que un ejecutor extranjero los privara de apoco hasta su
totalidad, de la tierra que les había sido prometida. En ese paraje oscuro,

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Dios utilizó a Daniel y a sus amigos, desde su juventud para mantener
esperanza y traer salvación aún a los extraños. Lo escogió porque era
evidente que permitía que Dios trabajaba en él y a través de él. Veamos
en su libro las características de este joven que mantuvo toda la vida y
que lo hicieron ser lo que Dios quiere que seas tú hoy: Un mensajero de
esperanza y salvación en tiempo del fin.

Conquista y robo de identidad


Abre tu Biblia en el libro de Daniel. Daniel capítulo 1. Es el pasaje que
estudiaremos hoy. Daniel está siendo llevado cautivo. Así empieza su
historia: “En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino
Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió” (Daniel 1.1,
RVR60).

Su historia empieza en tragedia. Y que bien para nosotros. Bueno,


entiéndeme. Muchos hemos puesto la tragedia, cualquiera que esta sea,
como impedimento para responder al llamado divino. Pero la historia
de Daniel comienza en el peor de los casos: siendo él un príncipe en
Israel, está siendo conquistado, y deportado por un rey extranjero. Pero
en ese momento trágico, Daniel ve algo que pocos ven: “En el año
tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey
de Babilonia a Jerusalén, y la sitió. Y el Señor entregó en sus manos a
Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los
trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la
casa del tesoro de su dios” (Daniel 1.1–2, RVR60).

“Y el Señor entregó”. Para Daniel Dios sigue al control nada escapa de


su soberanía, él se hace responsable de todo. Aun cuando el enemigo
puede estar lastimándote, Dios está al control. Eso es algo que no debes
olvidar. Todo va a verse distinto cuando tiene eso en tu perspectiva. Si
Dios está al control lo que te esté pasando ahora será para tu bien si
permaneces con él.

Sigamos leyendo: “Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que


trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos
en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en
toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos
para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua
de los caldeos. Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión

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de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años,
para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. Entre éstos estaban
Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. A éstos el jefe de
los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a
Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego” (Daniel 1.3–7, RVR60).

Nota que los primeros en ser llevados fueron los príncipes de Israel.
Nabucodonosor sabe que Israel dejará de existir si acaba con sus
príncipes. ¡El enemigo te está buscando porque eres príncipe de Dios! Él
sabe cuánto daño puede hacer a su obra un ejército de jóvenes del lado
de Dios así que se ha dedicado con empeño a exiliar a los jóvenes.

Hemos creído que el exilio del enemigo es que él te lastime


físicamente, o te haga sentir dolor emocional, o te intimide o te espante
para que te alejes de Dios. Según Daniel capítulo 1 los versículos
que acabamos de leer, el enemigo quiere robarte tu identidad.
Nabucodonosor no se llevó a Daniel y a sus amigos para darles mala
vida, ni para fastidiarlos, ni para tenerlos como esclavos. ¡Los llevó para
ser príncipes caldeos! O al menos eso les hizo sentir. Pero para lograr su
propósito les cambiaría la identidad para imponerse sobre ellos como su
dios valiéndose de cuatro artimañas:

1. Los castra. Aunque la Biblia no lo dice explícitamente, por encargarle


el trabajo al jefe de los eunucos, y por el resto de su preparación
Nabucodonosor quiere que estos príncipes sean eunucos también. Esto
quiebra dos esperanzas para cada hijo de Israel. Todo varón hebreo
entiende que la única manera de mantener el pacto con Jehová es a
través de la transmisión.

Así Satanás quiere que tú seas el último joven de esta iglesia. Sabe que
sin ustedes ya no hay nuevas generaciones de creyentes, no hay fortaleza
no hay todo eso que la juventud puede apartar. Muchas iglesias están
llenas de gente canosa y no es que eso sea malo. Pero qué triste es ver
congregaciones castradas por el enemigo, donde ya no hay una nueva
generación a quiénes pasarles la estafeta.

2.Los reeduca. “Les enseñaran la lengua y la letra de los caldeos”. El


enemigo está trabajando en sus mentes. Les está sembrado sobre lo
sembrado. Les está transmitiendo el conocimiento de adivinación y

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augurio para que sean expertos en leer las estrellas y las vísceras. Les
quiere llenar su mente de nueva información.

Así actúa el enemigo hoy en nosotros. Nos reeduca. Nos hace saber
más sobre series, novelas gráficas, comics, artistas, movimientos
seculares que de su Palabra. Sabemos más de Hollywood que de la
Escritura. Sabemos más de política, de espectáculo y de deportes que
del evangelio; conocemos más detalles de los “famosos” que, de los
personajes bíblicos, sabemos más de este mundo que dé el venidero.

3.Les provee alimento. Hoy en día esto no nos dice mucho, al contrario,
hablaría bien de una persona, pero lo que está pasando aquí es muy
fuerte en el contexto que se desarrolla. En el intento de Nabucodonosor
de formatear las mentes de sus cautivos. Él se vuelve su proveedor.
Dios se había establecido en Gn. 1 como el que proveedor de sustento
y de vida, ahora Nabucodonosor les dice: “tú comerás de mí. En otras
palabras: “tu vida depende de mí y de mis dioses”.

Aunque ciertamente nuestro Dios nos ha dicho que el provee nuestro


alimento (Dt. 8:3; Mt 4:4), nuestra dieta espiritual ahora se rige por lo
provisto por el enemigo. Esperamos con ansiedad el siguiente libro de
la serie fantástica, o que la nueva temporada de la serie se cargue en
streaming. Pareciera que ya no podemos vivir sin usar las redes sociales
y el internet, mientras que el estudio de la Biblia y la oración se vuelve
para nosotros algo tan carente de significado.

4.Les cambia el nombre. Como sello final en su robo de identidad


Nabucodonosor les cambia los nombres a los 4 hebreos. Quitando a
YHWH de su identidad, lo sustituye por los nombres de sus dioses.

El apóstol Juan dijo: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que
seamos llamados hijos de Dios” (1 Juan 3.1, RVR60). Pero el enemigo
te ofrece mejores títulos que este. El enemigo te dice que es mejor tu
título profesional, es mejor tener un “conecte” aquí o allá; “cristiano”
cualquiera, pero esto o aquello – dice él– es mejor para ti.

Muchas veces hemos oido de la anécdota de la rana, que para hacerla


morir la aventaron en agua caliente, y como esta reaccionó brincando
tan pronto hizo contacto con el calor. Más al segundo intento la pusieron

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en agua fresca y ella disfrutó esa agua. No se dio cuenta que por debajo
la estaban calentando y así poco a poco el calor la fue agotando hasta
que pereció hervida en su placer.

Satanás sabe que Dios quiere formar su ejercito y se ha encargado de


conquistar a la juventud y robarle su identidad. Nabucodonosor trazó
un plazo de tres años para lograr su objetivo (Dn 1:5, 18). De igual
manera el enemigo te va conquistando poco a poco, castrando las
iglesias, reeducandote, dandote alimento, cambiandote el nombre.
Decisión Absoluta

¡Qué tragedia! ¿Qué hacer ante esto? ¡Estamos perdidos! No.


Frente a tan abrumadora estrategia enemiga, Daniel reacciona. El no va
a perder su identidad. Él no va a cambiar lo que es por la promesa (o
más bien engaño) de algo mejor. El sabe quien es su Dios. El texto de hoy
dice: “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción
de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al
jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse” (Daniel 1.8,
RVR60).

El verbo “proponer” pudiera sonar en nuestro contexto solo a una buena


intención. Cuántas veces te has propuesto algo y al final no lo cumples,
no lo alcanzas, todo se queda en buenas intenciones. Lo que tiene Daniel
es una resolución decidida, una decisión absoluta. Daniel tiene Dios y ha
decidido no cambiarlo. Sabe que Dios a él no lo ha cambiado. Dios está
al control, no va a permitir que le asimilen una doctrina diferente.

Nabucodonosor ha hecho todo lo que está en sus manos para cambiar la


mentalidad de Daniel y subordinarlo, dominarlo, quitarle su identidad;
pero Daniel tiene algo que no podrán arrebatarle: Decisión Absoluta.
Y es que no solo rechazó la comida; rechazó el nombre y la educación
que le impusieron. El jamás usará para sí el nombre que le dieron. Al
contrario, cuando lo escribe tergiversa la forma del nombre caldeo
como un rechazo a los dioses ajenos. La educación nunca la pondrá en
práctica (como veremos a lo largo de las siguientes noches), la detesta.
Pero la comida es el campo donde puede enfrentarse de manera directa.

Nabucodonosor le está diciendo a Daniel que él será un hombre exitoso


porque come de su mano. Pero Daniel propone un trato a Melsar:

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“Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den
legumbres a comer, y agua a beber. Compara luego nuestros rostros con
los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del
rey, y haz después con tus siervos según veas” (Daniel 1.12–13, RVR60).

Sé que muchas veces hemos usado este pasaje para enseñar acerca de la
buena alimentación, pero aquí lo sobresaliente está distante de ser solo
eso. No digo que no sea importante la buena alimentación. De hecho,
lo es. Hay pasajes en la Escritura que nos hablan de eso, pero aquí el
tema es otro. Daniel quiere probar que su capacidad será mayor no por
sostenerse de Nabucodonosor si no por su dependencia de Dios. Más
allá del contraste en que si Nabucodonosor come carne y Daniel pide
verduras está el hecho de que la comida del rey está dedicada a su dios,
Marduk. Daniel no va a contaminarse. No aceptará subordinarse a un
dios extraño, el comerá lo más sencillo al alcance. El probará que su
valía y capacidad vienen de su fe en Dios no del sustento de Marduk.
Melsar acepta la prueba porque él mismo sabe que esto es un conflicto
entre el YHWH Dios de Daniel y Marduk su “dios”.

Aunque pudiera ser posible que un buen nutricionista pudiera quitarte
el sobrepeso en 10 días, el resultado pasada la prueba va más allá de
lo que un régimen alimenticio puede darte en ese periodo de tiempo:
“No fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías,
Misael y Azarías […]en todo asunto de sabiduría e inteligencia que el
rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y
astrólogos que había en todo su reino”. (Daniel 1.19–20, RVR60).

Según el mismo testimonio de Daniel fue Dios quien les dio conocimiento
e inteligencian (Dn. 1:17). Dios, quien había dado a Nabucodonosor la
victoria sobre Joacim, ahora le estaba dando a Daniel y a sus amigos
la victoria sobre Nabucodonosor, porque ellos habían mantenido una
decisión absoluta. Ellos decidieron depender de Dios de nadie más.

Llamado
Ahora tengo una invitación para ti. Debes tener decisión absoluta. Con
el poder del Espíritu Santo tú puedes mantenerte del lado correcto.
Ante la invitación al mal a asimilarte a él tú debes hoy decir ¡No! No
quiero tu conocimiento, no quiero tu alimento, en el nombre de Jesús
no quiero el nombre que quieres darme.

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Por mi dio Jesús su vida en la cruz, él intercede por mí, él vuelve por
mí, no necesito nada más. Prefiero quedarme sin nada porque mi nada
hará que él sea todo. Él es soberano, él continua al control, él me dará
la victoria.

Es tiempo de abandonar todas las ofertas que nos ha hecho el maligno


y tomar la decisión absoluta de que Jesús es nuestro Dios. Eso debe de
nacer de ti. Dios te dio la capacidad de decidir y respetará siempre tu
elección.

Quiero invitarte a que hoy decidas absolutamente estar del lado de


Jesús. Te invito a que te apartes hoy ya de todo lo que te está asimilando
al enemigo. Déjalo ya. Ven y pide sus fuerzas para mantenerte a su lado.
Él te hará su portavoz.

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Texto Clave: Dn. 2:17-18
Introducción
¡Qué bueno que estés aquí! Dios está buscándote para que seas parte
de sus portadores de luz en el tiempo del fin. Hay un mensaje que
compartir, pero se necesitan jóvenes y señoritas transformados.

He orado para que en tu corazón pongas decisión absoluta para estar


del lado de Dios. Hoy vamos a seguir estudiando Daniel. Vamos al
capítulo 2. Descubramos una característica más de una generación
transformada en el ejemplo de Daniel y sus amigos.

Desarrollo
Lo que encontramos en el capítulo 2 de Daniel es conocido por muchos.
Para nosotros como adventistas del séptimo día, Daniel 2 es base para
la interpretación histórica de la profecía apocalíptica de la Biblia. Pero
esta semana estamos estudiando al profeta. Veamos la narrativa de la
historia bíblica.

“En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor


sueños, y se perturbó su espíritu, y se le fue el sueño” (Daniel 2.1,
RVR60). Para Nabucodonosor es normal que los dioses “le hablen”,
pero el hecho de que Dios le dé un mensaje en sueños y al mismo
tiempo lo imposibilite de recodarlo, le hace encender las alarmas.
Nabucodonosor trae a sus expertos, hombres que como Daniel
han sido educados para dilucidar e interpretar los misterios de los Dioses.
Ellos saben leer tanto las estrellas en los cielos como las vísceras de los

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animales. Están listos para demostrar su sapiencia frente al rey, pero está
el gran problema, el Rey no recuerda el sueño: “Entonces hablaron los
caldeos al rey en lengua aramea: Rey, para siempre vive; di el sueño
a tus siervos, y te mostraremos la interpretación. Respondió el rey y
dijo a los caldeos: El asunto lo olvidé; si no me mostráis el sueño y su
interpretación, seréis hechos pedazos, y vuestras casas serán convertidas
en muladares. Y si me mostrareis el sueño y su interpretación, recibiréis
de mí dones y favores y gran honra. Decidme, pues, el sueño y su
interpretación” (Daniel 2.4–6, RVR60).

Ahora los que habían venido a demostrar lo mucho que saben ¡no saben
que hacer! Este mundo está lleno de tantos que dicen saber tanto, pero
que en los momentos donde su carácter es probado no saben que hacer.
Los caldeos diguen manteniendo su postura: No hay explicación si no se
les dicta el sueño, entonces Nabucodonosor explota: “Si no me mostráis
el sueño, una sola sentencia hay para vosotros. Ciertamente preparáis
respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí, entre tanto
que pasa el tiempo. Decidme, pues, el sueño, para que yo sepa que me
podéis dar su interpretación” (Daniel 2.9, RVR60).

Nabucodonosor está acorralado, como rey no puede perder el control.


La ignorancia de Nabucodonosor primero se convirtió en miedo y ahora
el miedo descontrolado se vuelve ira: “Por esto el rey con ira y con
gran enojo mandó que matasen a todos los sabios de Babilonia” (Dan
2:12 RVR60). Ese es el circulo del autoritarismo que vemos en todos
lados (Espero que no esté en nosotros mismos): ignorancia que se vuelve
miedo, miedo descontrolado que se vuelve ira. Nabucodonosor no va
a perder el control. Y es que Satanás no quiere perder el control. Dios
ha tocado al rey caldeo donde Satanás no tiene lugar, en su mente. El
enemigo puede provocar tus pensamientos pero no los lee. Ahora no
sabe como está actuando Dios y por eso provoca a Nabucodonosor.
Los mismos caldeos han dicho que solo “los dioses” pueden declararle
al Rey el misterio del Sueño. Y … Aquí es donde entra nuevamente el
equipo de Dios en la historia. Van a buscar a Daniel y a sus amigos para
darles muerte junto a todos los sabios de la corte. Satanás está dispuesto
a matar a varios de los suyos si con eso puede acabar con unos cuantos
del Señor. Y son tomados por sorpresa. Hasta ahora no saben de que va
el día pero su puerta es abierta abruptamente. La historia de la vida es
así. Muchos creen que deben ajustarse a un plan de preparación primero
para poder estar listos en el tiempo oportuno. Pero, las circunstancias

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no esperan, de un momento a otro te ves involucrado en la “gran
carpa” llamada vida y debes reaccionar. Tienes la oportunidad ante
gran número de testigos de actuar en el nombre del Dios en quien tú
crees. ¿Cómo reaccionarías ante el golpe que abre tu puerta y te forza
a ir camino a la muerte? ¿Cómo reaccionaste hoy en las situaciones
adversas de tu casa, tu trabajo o de tu escuela? No olvides: eres del
ejercito de Dios, estás en su equipo, él te escogió para llevar su mensaje
en el tiempo del fin. Mira como actuó Daniel.

“Entonces Daniel habló sabia y prudentemente a Arioc, capitán de la


guardia del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia.
Habló y dijo a Arioc capitán del rey: ¿Cuál es la causa de que este edicto
se publique de parte del rey tan apresuradamente? Entonces Arioc hizo
saber a Daniel lo que había. Y Daniel entró y pidió al rey que le diese
tiempo, y que él mostraría la interpretación al rey” (Daniel 2:14–16,
RVR60).

Los dos terminos del versículo 14 son traducidos como: “discreción y


sensatez” en la Biblia de las Américas; “mucho tacto e inteligencia” en
la NVI y como “prudente y sensata” en la Biblia de Jerusalén. Ante
el desplome de la ira de Nabuconodosor en manos de Arioc, Daniel
mantiene un lenguaje inteligente. El es un joven en las manos de Dios.
No va a pelear por sus derechos, no va a a dar un discurso retórico
extraoridnario, no se pondrá al tú por tú frente al capitán de la
guardia, ni tampoco caerá en la desesperación ni en el lamento tóxico
y depresivo, no. Daniel muestra tacto, prudencia, discernimiento,
autocontrol. Eso es lo que pide Dios de ti y de mi. En este mundo y sobre
todo por la tarea que nos ha sido encomendada debemos mantenernos
tranquilos ante la presión. Pero nota tambien que esta traquilidad, no
es pasividad. Cuando Arioc le informa a Daniel lo que había, éste entra
prontamente a hablar con el Rey. La tranquilidad y dominio frente a
las situaciones adversas requiere acción al mismo tiempo. En este caso,
acción inmediata. Daniel no espera. Sabe que Dios está con él y por
eso actua. Actua prudente. No se arrebata a dar una interpretación por
ser él ya de por si un conocido hombre de Dios. No. El entra a pedir
tiempo y le asegura al rey que tendrá lo que el exige.

¿Cómo puede hacer eso?, ¿cómo responder al mismo tiempo tan


rápida y tan traquilamente?, ¿cómo dar una respuesta prudente a un

20
hombre irritado y con poder, aún de quitarte la vida? Jóvenes de ese
talle necesita el Señor. ¿Pero cómo llegar a esa altura? Eso es lo que
Dios quiere decirte este día porque el quiere que tú seas así. Sigamos
leyendo el texto: “Luego se fue Daniel a su casa e hizo saber lo que
había a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros, para que pidiesen
misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y
sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia” (Daniel
2:17–18, RVR60).

Daniel nos enseña la clave para cumplir la tarea que Dios nos ha asignado.
La clave es orar. Nota que Daniel no pide que Dios le revele el sueño
de Nabucodonosor y lo que este significa. El invita a Ananías, Misael
y Azarías a pedir misericordias del Dios del cielo. Su oración no es una
oración que muestre temor a la muerte y se aferre deseperadamente a
la vida. No es una oración que busque el beneficio propio disfrazado de
beneficio en común. Claro que tienen como fin mantenerse vivos y que
los demás sabios también se mantengan así, pero no es esa su petición,
su petición es por la misericordia divina.
Daniel pudo haber pedido “Señor, no quiero morir y de paso pues tambien
no dejes que mueran mis compañeros de trabajo”. Y eso suena a esas
oraciones que a veces hacemos: “Señor, bendíceme y bendice al mundo,
amén”. Que terrible. La oración en los cristianos del tiempo del fin se ha
vuelto en muchos casos un mero formalismo automático. Hablamos con
Dios sin sentido, solo porque nos es una abligación religiosa o solo para
complacer al auditorio que nos acompaña. Pero Daniel no ora así, el se
inclina ante la Majestad del Cielo y pide con intensidad la intervención
de Dios frente a este asunto (el hecho de que la palabrea aramea raham
“compasion, misericordia” este en plural rahanim expresa la energía
con la que el orante pide, según el Theological Wordbook of the Old
Testament).

Al pedir “misericodias sobre este misterio”, Daniel se está sujetando a


Dios con quien habla. Para el la oración no es un apoyo terapeutico.
Es un encuentro con el Dios del cielo, y una rendición de la vida ante
él. Daniel y sus amigos están colocandose en las manos de Dios para
lo que él diga o quiera decir. A eso llamaremos esta semana Oración
Dependiente. Ese tipo de oración es la que logra que permanezcas
incolume ante la presión de esta vida. Y es que la fortaleza, la sabiduría,
el dominio propio, la prudencia, no está en nosotros; pero en Dios si.
Por eso es importante que ores cada día, no para resolver tus problemas

21
sino para rendirte ante aquél que puede resolverlos; no para pedir bajo
tus criterios la solución de tu vida sino para rendirte ante aquél que es la
Solución a tu vida. Debes orar no para pedir si no para depender para
entregarte para pedir con intensidad que Dios tenga compasión de ti.

Y Dios mostró sus misericordias para sus muchachos: “el secreto fue
revelado a Daniel en visión de noche” (Dn 2:19). Quien pide para
sus propios deleites no recibe la intervención divina (Stg 4:3), pero
quien se humilla será enaltecido (Mt 23:12). Daniel a diferencia de los
caldeos no quizo actuar por si mismo y demandar lo que no conocía.
El se sujetó a quien lo sabe y lo puede todo. Así lo reconoce frente
a Nabucodonosor: “Daniel respondió delante del rey, diciendo: El
misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni
adivinos lo pueden revelar al rey. Pero hay un Dios en los cielos, el cual
revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que
ha de acontecer en los postreros días” (Daniel 2:27–28, RVR60).

La oración dependiente no termina cuando la solución se recibe. Daniel


es un joven de oración dependiente y por eso al recibir la visión de
noche no puede más que seguir orando: “Y Daniel habló y dijo: Sea
bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el
poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y
pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. El
revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y
con él mora la luz. A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo,
porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que
te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey” (Daniel
2:20–23, RVR60).

Daniel bendice y agradece a Dios quien le ha revelado el sueño y su


interpretación. La oración dependiente no es un acto donde se cree
que por hacerlo torcerá el brazo divino, no. Es un acto que quien lo
hace se sujeta y reconoce que “toda buena dadiva y todo don perfecto
desciende de lo alto” (Stg1:17). Por lo tanto agradece, no solo pide.
Reconoce, testifica del Dios a quien se ora.

Nabucodonosor por fin puede mirar con claridad lo que ha venido


soñando. La historia de los reinos humanos es puesta con transparencia
ante sus ojos, y el destino del mundo le ha sido revelado: después de

22
que el hombre haya intentado sin éxito gobernar bien el mundo, “el Dios
del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino
dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos,
pero él permanecerá para siempre.” (Dn. 2:44). Ha recibido el mensaje
que Dios tenía para él. No murió nadie más. Al contrario el mesaje dado
ahora ha hechos que el rabioso e impulsivo Nabucodonosor se postre
sobre su rostro y se humille (Dn. 2:46).

Todo, porque 4 jóvenes en medio del tumulto vivian en oración


dependiente.

Llamado
Hoy en día hay muchos, buscando dar un mensaje de alarma al mundo,
advertir de lo que pronto ha de ocurrir, pero lo hacen por sus propias
fuerzas. Quieren llevar un mensaje, que por supuesto es urgente y
necesario, pero evidencian que lo hacen por su conocimiento tecnico,
o supuestamente teológico obtenido bajo sus esfuerzos y criterios. Ese
mensaje solo provoca emociones (a veces positivas, a veces negativas)
pero no transformación. Ese mensaje condena, pero no ofrece salvación.
Tenemos una tarea que cumplir pero solo puede ser cumplida si vivimos
cada día con oración dependiente.

Antes de llevar el mensaje debemos vivir orando cada día para que
nuestro Dios nos utilice; para ser lo que él quiere que seamos; orando
intensamente para que su misericordia se mantenga en nuestra vida. Solo
así podremos dar el mensaje adecuado y adecuadamente.

Te invito este día a que decidas vivir en oración dependiente. Dios quiere
ocuparte en sus filas en este tiempo del fin, humillate ante él pide su
ayuda para lograrlo. Ven oremos juntos.

23
Texto Clave: Dn. 3:17-18
Introducción
¡Qué bueno verte! Estoy seguro de que este día has tenido
la oportunidad de testificar de Dios. En tu casa, en el trabajo, en la
escuela, Dios ha querido ocuparte hoy. Mi oración ha sido para que en
ti haya una decisión absoluta de estar del lado de Dios y para que estés
viviendo ya en oración dependiente. ¡Queremos ser una Generación
transformada para el tiempo del fin!

Por eso, doy gracias a Dios de que estés aquí. Vamos a seguir aprendiendo
de Daniel y sus amigos, las características que nos harán útiles para
cumplir el propósito divino. Hoy vamos a aprender de Ananías, Misael
y Azarías. Vamos a Daniel capítulo 3.

Desarrollo
El capítulo inicia mostrando a Nabucodonosor en una faceta más de la
actitud que de él se ha descrito desde el inicio del libro: Ser dios. En el
primer capítulo del libro de Daniel lo vimos jugando a ser el sustentador
de su imperio y sus conquistas. En el dos él se muestra creyendo que
es el controlador de las vidas ajenas. Ahora ha llegado al clímax de su
orgullo: busca adoración. Abre tu Biblia en Daniel 3.

“El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de
sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó en el campo de
Dura, en la provincia de Babilonia. Y envió el rey Nabucodonosor a que
se reuniesen los sátrapas, los magistrados y capitanes, oidores, tesoreros,

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consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, para que
viniesen a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había
levantado. Fueron, pues, reunidos los sátrapas, magistrados, capitanes,
oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las
provincias, a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había
levantado; y estaban en pie delante de la estatua que había levantado
el rey Nabucodonosor. Y el pregonero anunciaba en alta voz: Manda a
vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, que, al oír el son de la bocina,
de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo
instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey
Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore,
inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo”
(Daniel 3.1–6, RVR60).

Este capítulo tiene como punto focal la adoración. Precisamente el foco


del mensaje del primer ángel de Apocalipsis 14:6-7. En este tiempo del
fin la adoración, se vuelve y se volverá cada vez más lo más importante
¿A quién adoras? ¿Cómo adoras? Miremos algunos detalles que resalta
Daniel en los versículos que hemos leído que nos muestran la falsa
adoración.

1.El verbo “levantar” se repite en los versículos 1, 2, 3 (dos veces), 5, y


también 7, 12, 14 y 18. Siempre aplicado a la estatua de oro y como un
acto de Nabucodonosor. Esto se da en franca oposición a la visión que
recibió en el capítulo anterior. En la visión de Daniel 2, el mismo verbo
se utiliza únicamente en referencia al Reino de Dios (Dn. 2:44) que
destruirá todos los reinos representados en la estatua del sueño. El Rey
entonces no sólo está levantando una estatua de oro queriendo extender
su reino a lo largo de la historia, está aplicándose para sí el ideal del
reino divino. Para Nabucodonosor él está “levantando” el reino eterno.
Ten cuidado de no tomar esa misma actitud. De hacer de ti mismo tu
único Dios. Es más difícil regresar desde ese punto e implicará más dolor.
Tengo que decirte algo más, ten cuidado de los predicadores y dirigentes
religiosos y de las religiones cuando quieren llamar la atención sobre sí
mismas. Por muy cristianos que se llamen si se ponen como el centro de
todo están en un punto peligroso.

2.Nota también que la adoración que promueve Nabucodonosor es


impositiva. No nace de una convicción mucho menos de una relación
positiva. Es impuesta por el Rey y traerá consecuencias de no ser

25
realizada como él dicta. ¡Ten cuidado de no portar un mensaje con esas
características! Muchos reducen la verdad a una regla rígida e invariable:
“No uses”, “No comas”, “No toques” (Nota para el predicador: Lee con
oración Colosenses 2:8-3:4). El evangelio está en Cristo hecho hombre,
crucificado, resucitado, glorificado, Intercesor, y pronto a venir. NO
impongas nada. Si bien los principios que recibimos de las Escrituras son
inmutables, no son forzados por el Espíritu Santo en el corazón de nadie.
Peor aún muchos de los que nos llamamos cristianos ni siquiera estamos
forzando principios sino criterios y formas. El evangelio que llevamos
acerca a la gente a Cristo por los motivos correctos, no por la fuerza.
No dejes que ese sea tu tipo de adoración y rechaza cualquier tipo de
imposición. Pide a Dios que te transforme y que sea él quien transforme
lo corazones de las personas a quienes compartirás su mensaje.

3.Este pasaje también nos enseña sobre el uso de la música en la falsa


adoración. Mucho hablamos de los ritmos, que, si suena a anticuado o
muy moderno, que sí que tipo de instrumentos hay que utilizar, pero
quiero que notes los que enseña este pasaje. Primero nota que se utiliza
música de la mejor calidad. Hay una sinfonía orquestal. Además, los
instrumentos son prácticamente los instrumentos que se ocupan en la
adoración hebrea, no es esa la distinción. Lo que marca la diferencia
es como es usada la música. Nabucodonosor utiliza la música como
manipulador de la voluntad de la gente reunida. Los musicaliza para
motivar sus emociones y de ahí llevarlos a inclinarse. Con esto, al jugar
con sus mentes a través de la música para la mayoría inclinarse ya no es
una imposición lo hacen consciente o inconscientemente ellos mismos
por su voluntad. Es triste ver que muchas congregaciones, que dicen
reunirse para adorar a Dios, invierten la mayoría de tiempo en cautivar
las mentes a través de la música mientras que el estudio de la Palabra
se ha reducido a una expresión de meros discursos motivadores. Y no
hablo de otras iglesias cristianas.
Satanás ocupa la música como motivador, impulsor, manipulador de las
emociones humanas. Por eso ubica la música como lo primero y más
intenso del servicio. A diferencia de las expresiones musicales bíblicas
que en su mayoría nacen como una respuesta de un encuentro previo
con el Señor. En ese sentido Dios nos dio la música como respuesta no
como motivador. Primero es el estudio de la revelación divina. Cuando
esta llega a impresionar el corazón, el mismo se abre en una respuesta
de adoración. No caigas en un sistema de adoración donde la música

26
manipula tus sentidos. No adores por placer sino con entendimiento.

Nabucodonosor está impulsando una falsa adoración. Pero mientras la


gran mayoría se rinde ante este sistema engañoso, Ananías, Azarías y
Misael no ceden ante el capricho regio. Las preguntas nos asaltan otra
vez: ¿Cómo puede pasar esto? ¿Cómo aún entre amenazas de muerte
reales ellos no se inclinan ante la estatua? ¿Cómo es que no ceden ante
la manipulación de las mentes? Antes de encontrar la respuesta veamos
la reacción de quienes los rodean. Lee lo que dice el versículo 8:
“Por esto en aquel tiempo algunos varones caldeos vinieron y acusaron
maliciosamente a los judíos” (Daniel 3.8, RVR60).

Algunos caldeos ven la oportunidad de atacar a quienes se han llevado


las honras del rey aun siendo extranjeros. Qué triste es que haya
acusones en todos lados. El ejercito de Dios no es ese. En proverbios
seis se califica al chismoso como uno de entre los siete que abomina
el alma de Jehová. La expresión aramea literal que se lee donde dice
“acusaron maliciosamente” en Daniel 3:8 es “los devoraron en piezas”.
Y es que eso es lo que hace un chismoso. Destaza a su víctima y se
goza en tragársela pedazo por pedazo. Con razón el Señor los aborrece.
¡Aléjate de los tales!
Sigamos con la historia. Nabucodonosor revienta en ira, como sabe,
y manda a buscar a los tres jóvenes hebreos. Ubicando plenamente
quienes son, no los envía directo al horno, les da una oportunidad. Sabe
que son valiosos.

“Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-


nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que
he levantado? Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que, al oír el son de la
bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña
y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que
he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en
medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os
libre de mis manos?” (Daniel 3.14–15, RVR60)

No quiere perder a semejante equipo de entre sus filas, pero simpre será
más importante su propia reputación. Hará sonar la música, lo único
que tienen que hacer es postrarse, es solo una vez. Después todo será
normal. Solo no hagan quedar mal al rey. Porque de ser así lo estáran
forzando a matarlos. Oh querido joven cuantas veces sucumbinmos ante

27
el “tan solo una vez”. Solo un examen en sábado, solo una relación
sexual antes del matrimonio, solo una vez que vayas al antro, solo una
cerveza, es para no quedar mal… Solo una vez. Pero esa primera vez
cambiará para siempre tus propios paradigmas. Cuántos no han caido
en esa primera vez solo para terminar cambiando todo su sitema de
valores. Aun uno se autoengañan diciendo pero a mi no me ha pasado
nada sin darse cuenta que ya llevan a estas alturaas, una relación tibia
con Dios.

Y aquí está la respuesta a nuestras incongitas. La realidad destrás de la


valentía de no postrarse cuando todos lo hacen. La realidad detrás de
la fuerza de intelecto para no sucumbir a la adoración emocional, a la
musica controladora:“Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey
Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre
este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del
horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no,
sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos
la estatua que has levantado” (Daniel 3.16–18, RVR60).

Ellos poseen lo que Dios espera que tu te apropies hoy, al tener una
adecuada relación con él: una fe inquebrantable. Ananías, Azarías y
Misael creen que Dios tiene el poder de librarlos del horno, y creerán
en él aun cuando el decida no librarlos. ¿Qué tal? Una fe en Dios que
no depende de las circunstancias. Todos hemos creído en la imagen de
internet donde Jesús le pide a una niña el osito que tiene en sus manos
porque en las de él hay uno más grande. Pero no siempre será así,
muchas veces el Señor solo te quitará lo que tienes y no verás venir al
oso grande en el momento. El verdadero regalo de Dios para nosotros
es que Jesús haya dado su vida en el Calvario y que haya prometido
volver para llevarnos a vivir con Él. Nosotros creemos en él no solo
para que nos cumpla nuestros caprichos sino a pesar de que no nos los
cumpla. Creemos en Dios no porque nos permita obtener la carrera
que hemos deseado, el viaje que hemos anhelado, el crush por el que
hemos suspirado. Si Dios nos da todo eso ¡bien! Y si no igual de bien.
Porque no creo en él solo si me quita una enfermedad, o me libra de
que me expulxsen del colegio, creo en él porque dio su vida por mi aun
cuando todo aquí me sea contrario. Creo en él no por las circunstancias
actuales sino por lo que Dios hace, hizo y hará que afecta mi eternidad.
Eso es fe inquebrantable.

28
Los 3 hebreos no agachan la cabeza. No se van a inclinar aunque Dios
haya decidido que de esa manera moriran. La fe inquebrantable es la
que puede decir para mi morir es ganacia (Flp 1:21). Se necesitan jovenes
que estén de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos. (Ed, 53).

Muchos jovenes cristianos están sucumbiendo ante el momento crítico,


ante la presión de grupo, la presión escolar o laboral, y lo hacen bajo
las excusas de “solo es una vez”, “saldré mas beneficiado que dañado”,
“después de esto hasta la iglesia se va a beneficiar”. Pero Dios está
busacando jovenes con una fe inquebrantable. El resto del capítulo y de
esta historia nos es conocida. Los jovenes son lanzados en el horno que
fue calentado siete veces más. Quienes se acercaron a aventarlos fueron
consumidos por las llamas, pero dentro del horno se ven los tres jovenes
no solo protegidos sino acompañados.

La fe debe ser inquebrantable porque es a un Dios inquebrantable. Los


jovenes en un sentido estricto no fueron librados del horno porque
fueron lanzados en él. Pero Dios mismo estuvo con ellos ahí dentro. La
fe inquebrantable sabe que donde quiera que estés, hasta donde seas
llevado ahí estará Dios contigo. No importa que tengas que repetir un
ciclo en la universidad, no importa que tengas que perder un trabajo a
causa de obedecer la ley de Dios, él te va a recompensar con su presencia.
Y tu vida será un verdaderamente un testimonio para queines te vean
permanecer del lado de Dios a toda costa.

Los hebreos salen triunfantes en esta situación porque se aferraron con


una fe inquebrantable al Dios victorioso. Hasta aquí Nabucodonosor es
el único que aprece en todos los relatos.y cda historia termina enfocada
en él. En el primer capítulo aparece reconociendo la superioridad de
Daniel y sus amigos, en el capitulo dos reoconoce al Dios de Daniel y
honra a su vocero Daniel, ahora al final de este tercer capítulo lo vemos
por primera vez intentando adorar al Dios verdadero pero lo quiere
hacer controlando él la adoración: “Entonces Nabucodonosor dijo:
Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió
su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el
edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro
dios que su Dios. Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua
que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea
descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios
que pueda librar como éste” (Daniel 3.28–29, RVR60).

29
Hasta hace un momento estaba dispuesto a matar a quien no lo adrora
a él ahora quiere matar a quien no adore al Dios de Ananías, Azarías y
Misael. Aún le falta mucho por aprender.

Llamado
En un mundo que solo cree cuando es conveniente, Dios está
queriendo ocupar hombres y mujeres, jóvenes y señoritas, con una fe
inquebrantable. No son útiles en la causa de Dios aquellos que poniendo
su mano en el arado voltean hacia atrás (Lc. 9:62). No son útiles aquellos
que son llevados por las circunstancias, aquellos que tienen un punto
de retorno. Lo hermoso aquí es que Dios está queriendo dotarte de esa
fe si tomas hoy la decisión absoluta de estar de su lado, aferrándote a
las Escrituras y viviendo en oración dependiente. Es tiempo de creer en
Dios a pesar de cualquier circunstancia. ¿Cuántos quieren vivir con ese
tipo de fe?

Quiero invitarte a venir y decirle al Señor: rindo mi corazón a ti es mi


decisión absoluta ayúdame a hacerlo cada día, a orar no para pedir si
no para entregarme, quiero en el poder del Espíritu Santo tener una fe
inquebrantable y así cada día a partir de ahora cumplir con la tarea que
me has dado.

30
Texto Clave: Dn. 4:37
Introducción
Estamos ya cruzando la mitad de esta semana. Y quiero recordarte porque
estamos aquí. Dios está buscando un ejército de jóvenes para que la
obra del evangelio sea cumplida aquí donde vivimos. Fuimos llamados
por Dios para ser portadores de luz en este tiempo. Hay un mensaje
que dar, una verdad presente que revelar frente a este mundo que
perece. Muchos predicadores “escatológicos”, catastrofistas, cataclismos,
se escuchan en muchos lados, pero la verdad del evangelio solo será
portada por aquellos que reflejen el carácter del evangelio mismo. De
ahí que Dios te está llamando a ser un joven con decisión absoluta de
seguirle a Él; un joven de oración dependiente, que esté dispuesto a
entregarse antes que pedir un beneficio; un joven de fe inquebrantable
que confíe en Dios por lo que es él antes de por lo que pueda darte.
Sigamos leyendo la Escritura y escuchemos el llamado de Dios
para hoy. Abre tu Biblia en Daniel 4.

Desarrollo
En este capítulo Daniel se hace un lado y le da el protagonismo total a
quien había estado ubicándose en cada escena anterior como principal
antagonista: Nabucodonosor. Y es que bajo la premisa de que Dios quiere
que “todos los hombres sean salvos” (Cita bíblica). Daniel y sus amigos
han sido elegidos para ser los predicadores laicos de Nabucodonosor.
Dios los envió a Babilonia no solo para mantener una luz profética para
el pueblo judío de su tiempo y para todo aquél que creyera en Cristo a
lo largo de nuestra era. Daniel fue llevado a Babilonia en la soberanía
divina para que Nabucodonosor conociera el mensaje de salvación.

31
Por su reaccionar a lo largo de los años muchos hubieran desistido de
predicarle el evangelio a este rey orgulloso. Ha pretendido ser dios,
recién lo dejamos ayer manipulando la religión del Dios verdadero,
promulgando un edicto de muerte para quien no crea en el Dios de
los jóvenes testificadores hebreos y ahora está de pie ante el universo
listo para dar el mismo su testimonio. Eso quiere decir que hoy vamos
a aprender de Nabucodonosor. Vamos a leer: “Nabucodonosor rey, a
todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz
os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que
el Dios Altísimo ha hecho conmigo. ¡Cuán grandes son sus señales, y
cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío
de generación en generación” (Daniel 4.1–3, RVR60).

Por primera vez Nabucodonosor se refiere a Dios como un Rey, como


alguien a quien él no puede manipular o conquistar, se está mirando él
mismo como subordinado del reino del Altísimo. Ha vuelto a tener un
sueño, pero ni aún porque ahora se lo ha revelado a sus sabios, ellos
pueden darle su interpretación. ¡Charlatanes, mentirosos! Su realidad
es expuesta. Entonces Daniel, quien ya es ahora “jefe de los magos”
(Dn .4.9), entra aun cuando no fue invitado y al estar frente a frente,
Nabucodonosor no tiene más que contarle lo soñado: “Estas fueron las
visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama: Me parecía ver en
medio de la tierra un árbol, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y
se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver
desde todos los confines de la tierra. Su follaje era hermoso y su fruto
abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a
la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves
del cielo, y se mantenía de él toda carne. Vi en las visiones de mi cabeza
mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía
del cielo. Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad
sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias
que están debajo de él, y las aves de sus ramas. Mas la cepa de sus raíces
dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba
del campo; sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su
parte entre la hierba de la tierra. Su corazón de hombre sea cambiado,
y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos. La
sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la
resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el
reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre
él al más bajo de los hombres” (Daniel 4.10–17, RVR60).

32
Daniel queda atónito y turbado por casi una hora (Dn. 4:19) él sabe ya
lo que significa el sueño del rey y eso impresiona su corazón.

Dos notas sobre Daniel hasta aquí. Primero el mensajero de Dios predica
a tiempo y fuera de tiempo (2 Tim. 4:2). Daniel llegó a atender la
necesidad espiritual del rey, aunque este no lo había convocado. No
irrumpe para llamar la atención, pero tampoco se queda en silencio
frente a la necesidad del rey. Muchos de nosotros estamos dejando pasar
por alto la oportunidad de testificar ya sea por pena, por no hacer el
ridículo para no vernos “religiosos” delante de los demás, pero ellos
están necesitando un mensajero de Dios y eres tú. Segundo, Daniel sabe
del destino que les espera a Nabucodonosor, y sin embargo no se jacta
del perdido, no lo confronta diciéndole: “te lo dije pecador, eso es lo
que te mereces, necio; sabía que por fin vendría esto para ti”. Como
me avergüenzan esos predicadores de lo que ellos llaman “evangelio”
cuando utilizan la Palabra de Dios para condenar, para burlarse de la
ignorancia espiritual de otros que no conocen de la Biblia como ellos.
Pero Daniel no es ese predicador. Al igual que Jesús frente a los fariseos,
al saber del destino del rey su corazón se turba. Esos predicadores se
ocupan hoy en día. Predicadores que aborrezcan al pecado pero que
se duelan con Cristo por el pecador. Hasta que no te duela la perdición
eterna de alguien no estarás dispuesto verdaderamente a ser instrumento
en las manos de Dios para servir en su salvación.

Nabucodonosor quiere saber qué pasa, aunque ya lo presiente. Le pide


a Daniel que le diga y aquí la respuesta: “Estas fueron las visiones de mi
cabeza mientras estaba en mi cama: Me parecía ver en medio de la tierra
un árbol, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y
su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los
confines de la tierra. Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y
había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a la sombra
las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo,
y se mantenía de él toda carne. Vi en las visiones de mi cabeza mientras
estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo.
Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas,
quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias que están
debajo de él, y las aves de sus ramas. Mas la cepa de sus raíces dejaréis
en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo;
sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su parte entre la
hierba de la tierra. Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado

33
corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos. La sentencia es por
decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para
que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los
hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo
de los hombres” (Daniel 4.10–17, RVR60).

Nabucodonosor es el árbol, pero su grandeza ha envanecido su


corazón. Dios está dispuesto a salvarlo, pero para eso se necesita
cortarlo. Nabucodonosor es carente de algo que Daniel le ha mostrado
ese mismo día: humildad total. El rey mismo se ha referido a Daniel
como alguien “en quien mora el espíritu de los dioses santos” (Dn. 4:8),
ha sido nombrado jefe de los magos y aun así sigue en la misma actitud
de servicio que lo caracterizó desde que llegó a Babilonia. Jamás se ha
dado el crédito por las manifestaciones del poder de Dios. Aún con la
necedad del rey de rechazar el llamado divino, y aunque manifestó en
un tiempo falta de escrúpulos en su intención de matarle, Daniel se ha
mantenido como un ministro leal al reino.

Dios quiere salvar a Nabucodonosor y va a darle una oportunidad de


reconocerlo. Cortará su grandeza en la misma magnitud que se la dio y
Nabucodonosor quedará reducido a la zoantropía hasta que él humille
voluntariamente su corazón.

Humildad total es lo que se requiere de un siervo de Dios. Todos tenemos


facetas de humildad en la vida. Somos “humildes” y reconocemos
nuestras limitantes en algunas cosas, la mayoría de ellas cosas que no
nos importan realmente, pero las aceptamos para vernos humildes.
Pero al mismo tiempo todos tenemos nuestro propio árbol gigante que
ha servido para dar sombra a muchos y eso ha destellado orgullo de
vez en cuando en nuestro corazón. El reino de los cielos es para los
pobres en espíritu (Mt 5:3) y a menos que nuestra humildad delante de
Dios y de todos los hombres sea total no tendremos cabida allí.

Daniel sabe que en su intento por salvar a Nabucodonosor Dios está


dispuesto a confrontar su orgullo y por eso le advierte: “Por tanto, oh
rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades
haciendo misericordias para con los oprimidos, pues tal vez será eso
una prolongación de tu tranquilidad” (Daniel 4.27, RVR60).

34
Como un hombre humilde, Daniel no se arrebata en condenar al
engreído de Nabucodonosor. Le advierte. Lo aconseja. Lo guía hacia el
arrepentimiento. Pero Nabucodonosor se desentiende. Pasa un año y el
asunto ha quedado olvidado. A su vista, él sigue siendo un gran árbol
fuerte y se autocalifica como el hacedor de toda la gloria que le rodea.
Antes de que deje de ensalzarse, el gran árbol es cortado de una. El gran
rey Nabucodonosor, conquistador del mundo conocido queda reducido
a la cautividad de su propia mente (Dn. 4:30-33).
Al fin del tiempo, Nabucodonosor aferrado al último resquicio de
voluntad propia reconoce a Dios como Rey del cielo, se mira así mismo
como nada y a Dios como soberano del universo. En ese momento
Nabucodonosor pasa de su estado casi mortífero, lleno de orgullo que
lo llevó a la locura, de vuelta a la vida. Y no solo a su vida regia, si no
ahora a su vida de salvación y por lo tanto ahora es un testificador.
“Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del
cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él
puede humillar a los que andan con soberbia” (Daniel 4.37, RVR60).

Dios ha vencido por completo a Nabucodonosor. Sin entenderlo


plenamente su derrota le dio la verdadera victoria. A través de
un testificador que se mantuvo en humildad total delante de él,
Nabucodonosor encontró que realmente lo que necesitaba era esa
misma humildad total.

Llamado
Dios quiere usarte en la proclamación del evangelio en este tiempo del
fin. Pero no hay cabida para corazones envanecidos en su conocimiento,
profesionalidad, experiencia o capacidad. La única manera de portar
dignamente la Palabra de Dios es a través de un espíritu humilde. El gran
tesoro del evangelio solo puede estar en vasos de barro “para que la
excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros” (2 Co. 4:7).

Hoy quiero invitarte a que humillarte por completo delante de Dios. Tú


sabes en que cosas te sientes aún autosuficiente, en que aspectos de la
vida aún te postulas como un gran árbol frente a todos los demás. Dios
te está buscando para que portes su Palabra, pero debes ser un vaso de
barro. Humildad total es lo que se necesita ¿Estás dispuesto?

35
Texto Clave: Daniel 5:7
Introducción
“Con semejante ejército de obreros como el que nuestros jóvenes, bien
preparados, podrían proveer, ¡cuán pronto se proclamaría a todo el
mundo el mensaje de un Salvador crucificado, resucitado y próximo a
venir!” (Ed, 244). Dios pensó en ti para ser parte de este ejército.

Y esta semana su Palabra nos ha estado guiando en el entrenamiento


para lograr el propósito divino. Decisión absoluta, oración dependiente,
fe inquebrantable, humildad total, nos capacitan para ser buenos
soldados de Jesucristo. Veamos que nos quiere enseñar Dios a través de
su siervo Daniel en este día. Vamos a Daniel capítulo 5

Desarrollo
El tiempo ha pasado y Nabucodonosor no está ya en la historia. Daniel
ya no es el joven que llegó a Babilonia, pero mientras esté vivo será un
canal del evangelio que Dios puso en su corazón. Ahora reina Nabonido
y ha puesto Babilonia en manos de su hijo Belsasar que funge como
corregente. Este joven buscando burlarse del Dios que transformó a su
abuelo, lo exhibe como trofeo mandando traer los utensilios del templo
de Jerusalén mientras bebe sin control.

Belsasar sabe que el ejército persa viene en camino y busca mostrar


delante de sus súbditos el valor y orgullo que caracterizó a su abuelo en
sus tiempos de auge político-militar. Para hacerlo busca mostrarse como
mayor que el mismo Dios de Israel, pero sus días han llegado al fin. “En
aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre,

36
que escribía delante del candelero sobre lo encalado de la pared del
palacio real, y el rey veía la mano que escribía” (Daniel 5.5, RVR60).

Quien quería mostrarse engreído ahora tiembla como niño aterrorizado,


ante la visión que se exhibe sin censura a la vista de todos (Dan 5:6). Un
grito desesperado es lo único que apaga un poco el ruido que hacen sus
rodillas mientras chocan.

“El rey gritó en alta voz que hiciesen venir magos, caldeos y adivinos;
y dijo el rey a los sabios de Babilonia: Cualquiera que lea esta escritura
y me muestre su interpretación, será vestido de púrpura, y un collar de
oro llevará en su cuello, y será el tercer señor en el reino” (Daniel 5.7,
RVR60).

Ante la impotencia que genera el desconocimiento (algo que vivió igual


su abuelo) y sin el poder y la fuerza que Nabucodonosor tenía para
matar a quien no respondiera, Belsasar recurre a otra gran amenaza del
evangelismo: el soborno.

El no solo busca una interpretación de las palabras que están frente a


él. Las lee, pero no puede darles una interpretación. Por eso promete
el puesto que sigue al suyo para aquél que le dé una glosa favorable
que lo mantenga como centro de la fiesta. Esto que hace Belsasar no es
nuevo. Los reyes de la antigüedad estaban acostumbrados a rodearse
de personas que auguraran solo lo bueno para ellos y sus reinados. El
reino de Judá había perecido años atrás mientras Hananías profetizaba
a conveniencia frente a los sacerdotes y el pueblo (Jer. 28). Del mismo
modo Acab cuando iba camino a pelear contra Ramot de Galaad se
rodeó de profetas convenientes para que hablaran en favor suyo “en
nombre de Jehová” (1R 22:1-8).

Hemos hablado de predicadores que profesan decir “la verdad”, pero lo


hacen con un espíritu incorrecto. Triste también es reconocer que existen
quienes predicarán la mentira a razón de obtener ganancias temporales;
un puesto, o simplemente renombre. ¿Cuántas veces has ocultado
la verdad por obtener un beneficio? Cuántas veces se ha caído en la
argumentación de que al fin de cuentas todos tenemos al mismo Dios
y por lo tanto debemos respetarnos, solo para no perder una amistad.
Se reduce el evangelio a explicaciones convenientes para que nadie
salga ofendido. El evangelio se diluye en las vidas de muchos solo para

37
obtener un mejor lugar en la empresa, para obtener una buena nota en
clase o una beca en la universidad. Belsasar busca sabios de esa clase,
que digan lo políticamente correcto, lo cómodo a cambio del 3er lugar
del reino.

Para su sorpresa, los sabios que le rodean “no pudieron leer la escritura
ni mostrar al rey su interpretación” (Dn. 5:8). Aún con la jugosa oferta
sus mentes están confundidas y no saben qué mensaje tiene para Belsasar
el Dios escritor. Esto ensombrece más el ánimo del joven corregente no
sabe qué hacer. Está expuesto, la borrachera se ha ido de golpe ahora
solo hay confusión y el nombre de Belsasar se está depreciando entre
los que apenas hace unos instantes lo vitoreaban.

Entonces entra en escena alguien que había permanecido en silencio a


lo largo de toda la historia que hemos estudiado estos días. La reina.
Por su irrupción en la sala del banquete y por la manera de dirigirse
al Rey podemos intuir que no es su esposa. La historia nos dice que
ocho años antes del relato aquí descrito murió la madre de Belsasar
entonces tampoco sería ella. Todo apunta que la mujer que entró es la
anciana esposa del difunto Nabucodonosor. Nadie mejor que ella para
saber que recomendación darle al joven rey. Ella en silencio miró la
transformación del monarca babilónico y conoce quien puede ayudar
al muchacho en apuros.

“En tu reino hay un hombre en el cual mora el espíritu de los dioses


santos, y en los días de tu padre se halló en él luz e inteligencia y
sabiduría, como sabiduría de los dioses; al que el rey Nabucodonosor
tu padre, oh rey, constituyó jefe sobre todos los magos, astrólogos,
caldeos y adivinos, por cuanto fue hallado en él mayor espíritu y ciencia
y entendimiento, para interpretar sueños y descifrar enigmas y resolver
dudas; esto es, en Daniel, al cual el rey puso por nombre Beltsasar.
Llámese, pues, ahora a Daniel, y él te dará la interpretación” (Daniel
5.11–12, RVR60).
Belsasar no tiene opción y manda a traer al ya avanzado en años, profeta
del Señor. Solo que, a pesar del testimonio de la Reina madre, Belsasar
teniendo a Daniel frente a él le vuelve a ofertar soborno a cambio de
una interpretación favorable (Dn. 5:16). “Entonces Daniel respondió
y dijo delante del rey: Tus dones sean para ti, y da tus recompensas a
otros. Leeré la escritura al rey, y le daré la interpretación” (Daniel 5.17,
RVR60).

38
Daniel no dará un mensaje a cambio de nada. El mensaje de Dios no se
sujeta a un precio. El dirá lo que Dios tiene que decir. No solo porque
sepa del fin de Babilonia esa misma noche, sino porque el mensaje de
Dios no se intercambia por beneficios para el profeta. Eso es lo que
llamaremos este día una Testificación incorruptible. Lo que Cristo hizo
por ti no se comparte a conveniencia tuya sino para gloria de Dios. Si
bien el pecador necesita esperanza al pecado se le llama por su nombre.
No hay medias tintas en ese respecto. Ser parte del ejercito de Cristo para
salvación de los que te rodean implica que no vas rebajar el evangelio
para obtener un beneficio.

Hoy el “evangelio” se ha vuelto incluyente con tal de que los predicadores


sean bien vistos, aceptados, y afamados. A cambio de reflectores los
predicadores ofrecen una gracia barata que permite al pecador seguir
acariciando su pecado. “Dios entiende” dicen. O tambien “quien soy
yo para decir que esta mal o que esta bien”. Obviamente no somos
nadie para dictaminar sobre que es pecado y que no, pero la Biblia es
clara sobre lo que Dios espera de cada ser humano y tenemos que ser
precisos en señalar la condenación que arrastra el pecado. El mundo que
perece necesita una testificación incorruptible. Daniel le refiere a Belsasar
la humildad total que Nabucodonosor encontró para su salvación,
contrastandola con su carácter pendenciero que ha retado al Dios de
Israel. El mensaje es abrumador y doliente. Contó Dios su reino y le ha
puesto fin; valuado como rey en balanza y hallado falto; roto su poderío
y entregado a los medos y persas.

El mensaje está dado y ante la premura del cumplimiento profético


Belsasar, seguramente fuera de sí, manda cubrir a Daniel de los bienes que
había prometido aun cuando el discurso no le fue favorable. Sabe que
su fin ha llegado, actúa mas por impulso que por conciencia. El silencio
que el profeta incorruptible genera de si mismo ante la palpable caida
del imperio Neobabilónico nos pareciera señalar que así precisamente en
silencio sale de entre el caos que se genera dejando a un lado los regalos
regios que plenamente no significan nada.

Llamado
Dios te está llamando para que seas el portador de la verdad presente
en este tiempo. Él requiere “hombres que no se vendan ni se compren”
(Ed, 54). Pide de ti una testificación incorruptible. Muchos son los que
se han sumado a las filas de un evangelio corrompido con tal de recibir

39
un beneficio personal. Dios está buscando personas que le llamen al
pecado por su nombre mientras luchan por rescatar al pecador.

Tal vez no granjees para ti muchos “likes” en tus redes sociales. Tal
vez no seas reconocido en todo el mundo. Pero habrás cumplido
cabalmente con la tarea que Dios te ha asignado y tu nombre aparecerá
incorruptible por la sangre de Jesús en el libro de la vida.

Te invito a que vengas delante del Señor con la decisión absoluta de


seguirlo a él, con la oración de estrega que él espera de ti. Pidiendo con
una fe inquebrantable que humille tu corazón para que puedas testificar
de manera incorruptible. Ven haz voluntariamente un compromiso con
tu Dios.

40
Texto Clave: Daniel 6:10

Introducción
Estamos por concluir el estudio de la vida de Daniel como ejemplo
nuestro en la preparación para el tiempo del fin. No nos preparamos
para una relación cuasi mística con Dios. Nos preparamos para ser
portadores de su Palabra. En el nombre de Jesús tu y yo seremos una
generación transformada para el tiempo del fin. Con decisión absoluta,
oración dependiente, fe inquebrantable, humildad total y testificación
incorruptible podremos lograr el propósito para el cual Dios nos ha
llamado a servir en su iglesia. Vamos a estudiar el último pasaje de la
sección histórica del libro de Daniel. Vamos al capítulo 6. Aprendamos
juntos algo más del profeta de Dios.

Desarrollo
Han pasado 66 años desde que Daniel vino a Babilonia. Llegó en el
apogeo del imperio de neo babilónico y lo vio sucumbir. En la instauración
del nuevo reino pronto destaca de entre los que están ahora al servicio
de Darío y sabemos por qué. Incluso ahora que es un hombre mayor
es puesto como uno de los 3 gobernadores de los sátrapas del reino
de Babilonia. Lleno de canas como de años Daniel sigue siendo joven,
sigue mostrando superioridad (Dn. 6:3), y es que “los que esperan a
Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas” (Is.
40:31) su cercanía a Dios lo mantiene como cuando llegó a Babilonia.
Darío piensa seriamente ponerlo sobre todo el reino.

41
La manifestación de la gracia divina sobre el siervo de Dios
ha generado envidia entre los que trabajan con él. Están buscando
“ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado en el reino” (Dn. 6:4).
Todo esto es normal. Cuando un ser humano frágil decide aferrarse
al Todopoderoso, el enemigo de Dios comenzará a perseguirlo. Pablo
afirma a Timoteo: “todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo
Jesús padecerán persecución” (2 Tim. 3:12). Mas Jesús había dicho
también:

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,


porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando
por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra
vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es
grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron
antes de vosotros” (Mateo 5.10–12, RVR60).

Ser portador de luz acarreará persecución sobre ti. Tal vez se burlen de
que te vean con una Biblia yendo a la universidad o que te vean con
ella en el trabajo. Tal vez se rían de tu estilo de vida saludable. O seas
la comidilla de la mayoría porque tu no frecuentas los lugares que ellos
sí. No rehúyas a servir por esta causa. Al contrario, gózate en ella. Tu
galardón es grande en los cielos.

Después de buscar y buscar y buscar una falta en Daniel caen en cuenta


que es un hombre íntegro: “No hallaremos contra este Daniel motivo
alguno para acusarlo, si no lo hallamos contra él en relación con la ley
de su Dios” (Dn. 6:5).

“Entonces estos gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y


le dijeron así: ¡Rey Darío, para siempre vive! Todos los gobernadores
del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por
consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera
que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u
hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. Ahora,
oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado,
conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada.
Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición” (Daniel 6.6–9,
RVR60).

42
Es interesante notar que la dependencia a la Ley de Dios se confronte
con la ley de Media y de Persia. En este tiempo del fin la situación será
la misma. Los guardadores de la Ley de Dios serán perseguidos con la
ley humana (Ap. 12 y 13 presta especial atención a 13:11-17). Cada uno
deberá decidir de qué lado ubicarse.

Daniel ha mostrado ser un hombre de decisión absoluta y sabe qué


hacer. No confrontará al Rey por caer en las tretas de sus enemigos. En
su corazón hay humildad total. Así que con Fe inquebrantable se dirige a
su casa y abre las ventanas de su habitación que daba hacia Jerusalén y se
arrodilla para hacer como cada tres veces al día una oración dependiente.
Muchos nos hemos preguntado por qué no hace su oración dependiente
dentro de la casa. ¿Será que Daniel está exponiéndose de más? ¿No
han dicho muchos que no deberíamos de manera innecesaria buscar
problemas con lo que no son de la fe? ¿No se comporta Daniel como
un presuntuoso? Jamás. Él ha hecho esto en tiempos de tranquilidad,
y cambiar ante la persecución sería dar mal testimonio. Sabemos que
Daniel tiene una testificación incorruptible, no cambiará nada para
obtener un beneficio personal.

Nuevamente nos asaltan las preguntas, sobre todo cuando nos vemos en
el tiempo del fin ¿Cómo mantenerse incólume ante la presión absoluta?
¿Cómo ser un testificador valiente ante un decreto de muerte? “Si corriste
con los de a pie, y te cansaron, ¿cómo contenderás con los caballos?”
(Jer 12:5).

Daniel nos da la respuesta. El versículo diez contiene una expresión que


no genera mucho ruido pero le da un marco a la actitud de Daniel.

“Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su


casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se
arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios,
como lo solía hacer antes” (Daniel 6.10, RVR60).

“Como lo solía hacer antes”. La vida devocional de Daniel. Su decisión


absoluta, su oración dependiente, su fe inquebrantable, su humildad
total, su testificación incorruptible, no son una intermitencia en su vida,
con una constante. No se está atreviendo a buscar a Dios ahora que está
en medio de las pruebas. Lo hace porque siempre lo ha hecho. Cada día
de su vida a mostrado una Espiritualidad constante. No un espiritualismo

43
sensacional que se dispara solo cuando su gusto es atendido. Daniel
no era un joven que se mostraba espiritual solo en determinados
programas, campamentos o retiros; o unicamente cuando escuchaba a
predicadores reconocidos o cantantes cristianos famosos. No. El tenía
una espiritualidad constante. La luz de Dios que brillaba en él nacía de
un encuentro íntimo, absoluto, dependiente, inquebrantable, total, e
incorruptible que se daba día con día.

He escuchado a muchos atrevidos asegurar que mientras todo sigue en


calma pueden llevar la vida licenciosa que llevan. –Conozco la verdad y
cuando venga el tiempo dificil sabré ponerme del lado correcto– dicen.
¡No puede haber engaño más grande! El espíritu de profecía nos dice:
“Los tiempos de aflicción y angustia que nos esperan requieren una fe
capaz de soportar el cansancio, la demora y el hambre; una fe que no
desmaye, aunque sea probada severamente. El tiempo de gracia les es
concedido a todos con el fin de que se preparen para ese momento.
Jacob prevaleció porque fue perseverante y resuelto. Su victoria es
una evidencia del poder de la oración importuna. Todos los que se
aferren a las promesas de Dios como lo hizo él, y sean tan fervientes
y perseverantes como él lo fue, tendrán tan buen éxito como él” (CS,
679).

Se necesita una espiritualidad constante desde ahora. “Sólo quienes


hayan sido estudiantes diligentes las Escrituras y hayan recibido el amor
de la verdad serán protegidos de los poderosos engaños que cautivarán
al mundo” (CS, 683).

Sigamos la lectura: “Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron


a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios. Fueron luego
ante el rey y le hablaron del edicto real: ¿No has confirmado edicto
que cualquiera que en el espacio de treinta días pida a cualquier dios
u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones?
Respondió el rey diciendo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de
Persia, la cual no puede ser abrogada. Entonces respondieron y dijeron
delante del rey: Daniel, que es de los hijos de los cautivos de Judá, no
te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que tres
veces al día hace su petición” (Daniel 6.11–13, RVR60).

Al igual que los sabios del capítulo 3 con Ananías, azarías y Misael,
los actuales quieren comerse a Daniel a toda costa. Darío siente mucho

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pesar, pero está sujeto a su propia ley. Así pasa con los que no se han
confiado plenamente al Señor. A pesar de sentir el llamado divino están
sujetos a la ley del pecado. No pueden más que seguir en lo mismo. El
destino de Daniel está en el foso. Entra en silencio. No hay quejas, aunque
pareciera que su oración dependiente no fue escuchada, él tiene una fe
inquebrantable. Si Dios ha decidido que este sea su fin, él mantendrá con
humildad total una testificación incorruptible. Su decisión de permanecer
del lado de Dios es absoluta.

Daniel como portador del mensaje divino fue el instrumento para


ganar el corazón del arrogante rey Nabucodonosor, y ahora también
su testimonio congruente con su hablar está llevando a Darío a una
transformación para salvación. El rey medo no duerme esa noche.
Tampoco come. Su accionar nocturno muestra el comportamiento de
alguien que está arrepentido, no solo por su ultimo accionar, sino por
haber querido ser como Dios.

Corriendo junto al alba, Darío va desesperado hacia el foso con el anhelo


de encontrar una prueba que afirme lo que parece ser fe en su corazón:
“tu Dios, a quien sirves, ¿te ha podido librar de los leones?” (Dn 6.20).
Para su gozo hay respuesta, la espiritualidad constante es reconocida
por Dios a quien se ha sujetado el creyente. Los leones han cerrado sus
bocas. Hay liberación para Daniel, y con su nueva vida hay nueva vida
también para Darío.

El historiador Josefo nos muestra la racionalidad incrédula de alguien


que no es espiritual. Al narrar este pasaje de la historia de Daniel él dice
que “sus enemigos, al comprobar que nada malo había pasado a Daniel,
no lo atribuyeron a la providencia de su Dios, sino que lo explicaron
diciendo que por estar los leones muy bien cebados no se le acercaron; y
así se lo dijeron al rey” (Ant. X.260). El rey, cuenta Josefo, racionalizó con
ellos, mandó alimentar a los leones hasta saciarse para después arrojarlos
al foso. Si tenían razón no les pasaría nada. El testimonio bíblico narra
la consumación de la intervención divina a favor de su siervo diciendo
que “aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se
apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos” (Dn 6:24).

El señor al final del tiempo no solo reconocerá a los que se hayan


mantenido con una espiritualidad constante. Su juicio y condenación
vendrá para todos aquellos que hayan perseguido a su pueblo. La manera

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en que racionalices hoy tu conducta no servirá de nada si no vives en la
espiritualidad constante que Dios está esperando de ti.

Llamado
“Con semejante ejército de obreros como el que nuestros jóvenes, bien
preparados, podrían proveer, ¡cuán pronto se proclamaría a todo el
mundo el mensaje de un Salvador crucificado, resucitado y próximo a
venir!” (Ed, 244). Cada día Dios te ha estado llamando y confirmando
tu llamado a formar parte en la obra del evangelio en este tiempo del
fin. Existimos como iglesia con un solo propósito predicar el evangelio,
pero necesitamos ser una Generación transformada.

Se necesitan jóvenes como Daniel con decisión absoluta; oración


dependiente; fe inquebrantable; humildad total, para dar una testificación
incorruptible. Por eso la invitación de hoy es muy importante.

Quiero orar por los que quieren hacer un compromiso con Dios para
tener una espiritualidad constante. Esto es un compromiso para hacer
algo que nadie verá a partir de hoy más que Dios y tú. Los demás solo
recibirán los frutos de salvación de esa hermosa relación.

Queremos que cada persona a nuestro alrededor escuche de las buenas


nuevas del pronto regreso de Jesús y quiero orar por quienes quieran ser
esa Generación transformada para cumplir tan grande tarea. ¿Vendrás?

46
Texto clave: Dn. 10:19
Introducción
Estamos llegando al final de esta semana. Dios ha escogido a los jóvenes
de este lugar para ser una Generación Transformada para el tiempo
del fin. Hay mucho que hacer para gloria de Dios de aquí en adelante.
No podemos ser los mismos de antes. Recuerda: Decisión absoluta,
Oración dependiente, Fe inquebrantable, Humildad total, Testificación
incorruptible, Espiritualidad constante.

Para cerrar esta semana quiero abrir una cortina extra, para que tengas
una visión más completa de la realidad de la predicación del evangelio.
Vamos a terminar el estudio de la vida de Daniel mirando un pasaje
dos años más tarde de donde nos quedamos ayer. Vamos a leer Daniel
capítulo 10.

“En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Danil,
llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero
él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión. En aquellos días
yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar
delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento,
hasta que se cumplieron las tres semanas” (Daniel 10.1–3, RVR60).

Desarrollo
Daniel está en sus noventa años para este momento. Y a diferencia de
como lo hemos visto a lo largo de su vida, hay angustia en su corazón. El
conflicto es grande. Hace dos años miró en visión que un poder humano
osará hacer daño al pueblo de Dios, quitará el continuo, y echará por

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tierra el ministerio del santuario. Pareciera que los setenta años de
Jeremías nuca llegarán a su fin. En aquella primera agonía se le hizo
saber que, de los dos mil trescientas tardes y mañanas de desolación,
solo 70 semanas tienen que ver con su pueblo.

El año anterior al relato que estamos leyendo, Daniel vio el regreso


de un grupo de exiliados bajo el liderazgo de Sesbasar y eso le trajo
esperanza. Pero ahora está mirando muy de cerca como todo se está
viniendo abajo. Los samaritanos se están oponiendo a la reconstrucción
del templo, y la misma se ha detenido. Daniel siente que ha fallado.

En la tarea de predicar, querido joven muchas veces vas a topar con


la aparente derrota, es más como pueblo remanente seremos llevados
hasta el punto de casi exterminio. Todos esperamos que por el hecho
de estar haciendo la tarea divina de todo corazón tendremos un éxito
desbordante e instantáneo. No siempre será así. Daniel ahora siente que
su vida ha sido en vano.

Ahora bien, nota que la actitud que Daniel toma no es la de culpar


a Dios del aparente fracaso de la obra. Él toma una actitud de
arrepentimiento. Él está buscando en sí mismo el por qué las cosas no
se dan como debieran. La humildad total permanece en su corazón. El
anhela ver a Jerusalén restaurada. Y doblega su corazón delante de Dios
en una oración dependiente para saber que más debe abandonar que
más debe dejar.

Dios entiende el corazón de su siervo. Y no va a dejarlo solo en este
momento difícil. Dos respuestas vienen para él.

Primero le es permitido ver a Cristo como sumo sacerdote. De manera


clara y contundente el Señor le muestra al sumo sacerdote en su
esplendor y como en un papel de batalla. Si a alguien debe de temer al
profeta es a aquél que lo llamó a ser su siervo. No hay poder humano
que debiera intimidarlo. Aun cuando el enemigo de Dios quiera limitar
la obra de la reconstrucción, aun cuando algún poder humano trate de
echar por tierra el santuario, sigue habiendo un Gran Sumo Sacerdote.
Su poder no ha menguado. La visión de Jesús como un sacerdote fuerte
va a ser dada también a Juan en un futuro (Ap. 1:13-15). Cuando el
discípulo, al verse cautivo en Patmos, siente que el evangelio está siendo

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demasiado oprimido, Jesús se muestra para que sepa que el mundo no
está actuando en contra de un pueblo frágil sino contra un Gran Sumo
Sacerdote. Así que en respuesta a su oración dependiente le es mostrado
a Daniel de Quien está dependiendo.

Si permaneces siendo un joven transformado, dependiente, Dios te


mostrará su gloria cuando sea necesario. Pelear en la causa de Dios te
llevará a pensar en algún momento que no hay progreso, que el mal
permanece, que los corazones se resisten. Verás al enemigo llamando a
aquellos que viste a nada de entregarle el corazón a Cristo y esto va a
dolerte, pero no debe desanimarte, lleva tu corazón a Cristo, vuelve a él
en humildad total, Él permitirá verlo de alguna manera.

Mira algo importante: “Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la


vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos
un gran temor, y huyeron y se escondieron” (Daniel 10.7, RVR60).

Solo Daniel pudo ver al Gran Sumo Sacerdote. No todos pueden ver la
visión divina. Así sucedió cuando Pablo vio la visión camino a Damasco
(Hch. 9:7). Son muchos los que ven el fracaso del evangelio. –En esta
ciudad no se puede predicar. –Nadie quiere. –Esa persona nunca se
va a convertir. Pero son pocos los que pueden ver que el que está al
frente de esta tarea es Nuestro Gran Sumo Sacerdote. Se necesita una
espiritualidad constante para poder ver la visión de Dios. “El hombre
natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios… porque se
han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2.14, RVR60). Por eso te
recuerdo: Cada día entregate al Señor que te ha escogido para servirle,
en el momento dificil él te permitirá ver su gloria.

Con todo, la visión es desgastante para Daniel (Dn. 6:8-9), pues ha visto
a Dios. Aquí viene la segunda atención al profeta: “Y he aquí una mano
me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas
de mis manos. Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las
palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado
ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando.
Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que
dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios,
fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas
el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero
he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y

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quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que
ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para
esos días” (Daniel 10.10–14, RVR60).

Un ángel viene a fortalecer al profeta. Daniel está caído y el ángel lo


toca, le habla para darle fortaleza y le muestra la realidad de la lucha
que enfrentan. Gabriel ha sido enviado para mostrarle la realidad más
grande del trabajo angélico. Ellos luchan en el ámbito espiritual contra
los demonios cuando los seres humanos trabajamos por la obra de Dios
en el plano material. El enemigo sabe que le queda poco tiempo y por
eso cada que un ser humano “pecador” se pone del lado de Cristo en
el gran conflicto él envía a sus emisarios para luchar en su contra. Pero,
Daniel 10, nos enseña, nuestro Dios envía igual a sus ángeles para pelear
con nosotros, y para darnos consuelo en el momento difícil.

El versículo 15 dice que Daniel sigue con la vista hacia abajo, Gabriel
toca sus labios para que pueda hablar y repite su accionar con su
compañero de equipo: “Y aquel que tenía semejanza de hombre me
tocó otra vez, y me fortaleció, y me dijo: Muy amado, no temas; la paz
sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las
fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido. Él me dijo:
¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear
contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia
vendrá. Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad;
y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe” (Daniel
10.18–21, RVR60).

Lo toca, lo fortalece y le muestra la realidad del Gran Conflicto. Los


ángeles son nuestros compañeros en esta preciosa obra, ¡no estamos
solos! Muchos quisieran ver ángeles sirviendo a su favor, yendo
y trayendo un milagro desde el trono de la gracia hasta ellos, pero
déjame decirte que los ángeles están para aquellos que sirven a la obra
del evangelio. Su deber está allí, en la obra de salvación y por lo tanto
la compañía angélica es solo para quienes se involucran en esta hermosa
tarea.

Gabriel levanta a Daniel y le dice que debe volver a la batalla, y aunque


no puedan verse por el momento cada uno debe seguir luchando.
Entonces le repite una última palabra que pareciera Daniel no haber

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oído en su fragilidad: aparte de tenerlo a él como compañero en esta
lucha, hay uno más ayudando: “Miguel vuestro príncipe”. Nuestro
amado Jesús está en esta batalla es tu compañero en esta tarea que nos
ha dado. Es su batalla, no la nuestra. Y no nos envió como un rey para
quedarse en su trono mientras estamos en esta lid. Él va al frente nuestro
pues es su deseo que todos los hombres sean salvos (1 Tim 2:4).

Jesús te llamó a su obra y prometió: “y he aquí yo estoy con vosotros


todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28:20). Por más que el
enemigo trate de intervenir, debes levantarte y continuar predicando
cada día de tu vida querido joven. ¡Jesús y sus ángeles están contigo!

Llamado
¿Quiénes son la generación transformada para este tiempo del fin?
¿Puedo orar por ustedes? ¿Quieren venir? Oremos.

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