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REFLEXIONES

Vol. 30, No. 100 (2009) 119

Fecha de entrega: 26 de noviembre de 2008


Fecha de aprobación: 3 de abril de 2009

AMÉRICA LATINA FRENTE A LA


POSMODERNIDAD: ANÁLISIS Y
PERSPECTIVAS
LATIN AMERICA IN FRONT OF THE POST-MODERNITY:
ANALYSIS AND PERSPECTIVES

Darío Botero Uribe1

Resumen
En este ensayo se hace una crítica a la posmodernidad planteada por Lyotard, a la vez
que se muestra cómo los pilares teórico-culturales que fundaron la modernidad se han
hundido. Se sostiene que los actuales procesos técnico-científicos y de la información no
representan algo nuevo: son la continuación de parte de los procesos modernos. Por último,
se plantea en once tesis un manifiesto que contiene los presupuestos que deben regir el
destino de América Latina. Esos presupuestos dan razón de la especificidad cultural de
Latinoamérica y sus tres culturas fundadoras.

Palabras clave
Posmodernidad, modernidad, vitalismo cósmico.

Abstract
In this essay is realized a critic to the post-modernity posed by Lyotard, at same time that
is showed how the theoretic and cultural piers that instituted the modernity have plunged.
It’s sustained that the actual processes technical, scientific and of the information don’t
represent something new: they are the continuation in part of the modern processes. Lastly
is established in eleven thesis a manifest that contains the budgets that should guide the
destiny of Latin America. These budgets give reason of the cultural specificity of Latin
America and its three founders cultures.

1 Profesor emérito y maestro de la Universidad Nacional de Colombia.


120 Cuadernos de filosofía latinoamericana

Key Words
Post-modernity, modernity, cosmic vitalism.

Acercamiento al pensamiento de para ser valorado en una nueva producción:


Lyotard en los dos casos para ser cambiado” (1989,
p. 16). No estoy seguro que Lyotard hubiese
Lyotard en La condición postmoderna podría pensado en esa afirmación. De ella se deduce
haberse preguntado cómo irían a responder el lógicamente que, para no recurrir a los vili-
lenguaje y la estructura del discurso filosófico pendiados metadiscursos, Lyotard recomen-
ante el desafío que le plantea la utilización daría a sus hijos, a sus nietos o en general a los
progresiva en la vida social de un lenguaje jóvenes formarse con el modelo insuperable
performativo, conformista y aproblemático de un manual de comercio. Nadie discute que
por parte de la informática, la telemática, los el medio comercial y financiero tiene cada
ordenadores y los mass-media; pero lo que vez un espacio mayor en la vida social, en
hace con una falta de rigor extraordinaria es nuestra civilización, pero que un intelectual,
comparar el discurso filosófico con el proce- un filósofo por más señas, afirme que el saber
samiento de la información, la cual se destina ya no es indispensable en la formación, es un
a la investigación, pero también al mercado. adefesio. Para hacer una afirmación de esta
De ese cotejo no puede concluirse nada, salvo naturaleza debió estar alucinado. El saber
la incompetencia filosófica de Lyotard. Com- podía recomponerse; de hecho el saber es
parar el discurso filosófico con el “lenguaje histórico y cada época lo reformula de con-
de máquina” es especulativo y trivial. Se trata formidad con la proyección cultural, con el
de dos formas inconmensurables que apuntan desarrollo de la filosofía, de la ciencia y del
a momentos y a preocupaciones distintas. arte, pero no con los balances de las entida-
Sostiene Lyotard: “se sabe que el saber se des financieras y los bancos, señor Lyotard.
ha convertido en los últimos decenios en la Se vende el conocimiento, no el saber, y un
principal fuerza de producción” (1989, p. 16). tipo de conocimiento científico- técnico, no
No es el saber sino el conocimiento. Lyotard el conocimiento humanista- emancipatorio.
busca asimilar saber con conocimiento;
conocimiento con información. De ahí que Afirma Lyotard: “En su forma de mercancía
aparezcan en un mismo plano información informacional indispensable para la potencia
y saber, la primera invalidando el segundo. productiva, el saber ya es, y lo será aún más,
Dice Lyotard: “El antiguo principio de que un envite mayor, quizá el más importante, en
la adquisición del saber es indisociable de la la competición mundial por el poder” (1989,
formación (Bildung) del espíritu, e incluso de p. 17). Lyotard con un lenguaje equívoco y
la persona, cae y caerá todavía más en desu- pernicioso descubre lugares comunes: que el
so. Esa relación de los proveedores y de los control del conocimiento científico-técnico y
usuarios del conocimiento con el saber tiende su aplicación práctica a la industria confiere
y tenderá cada vez más a revestir la forma poder; pero no es el conocimiento psicoana-
que los productores y los consumidores de lítico, ni el de las artes plásticas, ni el de la
mercancías mantienen con estas últimas, es música el que le da poder a las multinacio-
decir, la forma valor. El saber es y será produ- nales, sino el conocimiento científico-técnico
cido para ser vendido, y es y será consumido que potencia la producción de mercancías.
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¿Será que no hay necesidad de distinguir el Con respecto a la crítica del totalismo, de la
conocimiento que proviene de las artes, de la concepción de sistema que aplica el organi-
filosofía y en general de la gran cultura, del cismo social (Parsons) y a la sociedad escin-
conocimiento que se utiliza para producir dida en explotadores y explotados (Marx),
medias y zapatos? la crítica ya la había formulado Nietzsche,
quien sostenía que los sistemas son falsos
Más adelante, Lyotard parece aceptar que por su pretensión omnisciente, aún antes de
existe otro saber distinto al científico- demostrarlo probatoriamente. Así lo expresa
técnico; ese excedente de líneas borrosas
Lyotard:
lo llama saber narrativo. Esa expresión está
calculada para subvalorar todo lo que no sea
Uno está tentado a escapar a esa al-
conocimiento científico-técnico. Narrativo
ternativa distinguiendo dos tipos de
se aplica a historias, a cuentos y leyendas.
saber, uno positivista que encuentra
Un saber que no es objetivo y no tiene como
fácilmente su explicación en las
meta la verdad. Lo que hace Lyotard en este
técnicas relativas a los hombres y
caso es servirse de un positivismo extremo
a los materiales y que se dispone a
para considerar que más allá de la ciencia –
convertirse en una fuerza produc-
ciencia en sentido restringido, es decir, la que
tiva indispensable al sistema, otro
produce conocimiento científico-técnico– no
crítico o reflexivo o hermenéutico
hay conocimiento.
que, al interrogarse directamente
El concepto de legitimación del conocimiento o indirectamente sobre los valores
científico, que presenta Lyotard es excesivo. o los objetivos, obstaculiza toda
Aduce que los enunciados científicos son recuperación (1989, p. 34).
legitimados por un legislador externo, quien
somete el enunciado a una regla, para saber si Esos sistemas o cosmovisiones son falsos,
es científico; o sea, si la comunidad científica puesto que son acríticos: así el diagnóstico
puede aceptarlo como tal (1989, p. 23). Los fuera correcto, no tienen ni pueden tener
enunciados científicos en general no necesi- una metodología para medir los cambios
tan ser legitimados, a menos que se suscite relativos en cada uno de los elementos que
una discusión porque una teoría o un conjunto participan en ese universo omnicompren-
de enunciados científicos al aplicarse podrían sivo. No obstante, en ese texto mediocre y
eventualmente traer graves consecuencias superficial que es La condición postmoderna,
para la comunidad o ser discutidos lógica o Lyotard pasa del lugar común de que esos
epistemológicamente por los filósofos. Por sistemas son falsos a declararse positivista
ejemplo, la ingeniería genética desarrolla un de una manera ingenua, porque prevé que el
procedimiento para aplicar en humanos, el positivismo se ocupa aproblemáticamente de
cual supondría lograr un prototipo de hombre los conocimientos y técnicas, que aplicados
con unas características genéticas especiales. a la producción son necesarios para la vida
Por supuesto, es legítimo que la ética se pre- social. El ingenuo señor Lyotard se declara
ocupe por las implicaciones y riesgos de un partidario sin reservas de un positivismo
proyecto de esa naturaleza. Lyotard considera prefilosófico. Qué, señor Lyotard, regresamos
que ese tipo de legitimación va a desaparecer, a Augusto Comte, su paisano. Eso nos per-
tanto si nos gusta como si no nos gusta (1989, mitiría concluir que usted no está pensando
pp. 22-23). el mundo contemporáneo, sino reiterando
los anodinos conceptos de Comte sobre la
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renuncia a la investigación causal y a la crítica privilegiado de aplicación de la matemática.


y permanecer en la superficie contemplando La razón conduce a la aplicación del mecani-
lo obvio, lo evidente, lo trivial. cismo para la investigación de la naturaleza,
la cual se expresa en la ley de la causalidad
De pronto, Lyotard introduce la perspectiva como explicación de los fenómenos.
posmoderna. La posmodernidad había sido
teorizada por los críticos para referirse a 2. La idea de la historia como un proceso po-
las novísimas tendencias en arquitectura, livalente organizado en torno a la economía;
escultura y pintura, en Estados Unidos en los el cual generaría a partir de ella las formas
años setenta se trataba de superar el escalo- sociales y culturales de un modo coherente en
namiento de la evolución del arte, precedido el ámbito nacional y se proyectaría, debido a
por las vanguardias y aceptar la coexistencia las corrientes económicas internacionales en
de una floración de tendencias y estilos di- una historia mundial.
ferentes. Esa ruptura con la tradición de la
modernidad fue llamada posmoderna. En su 3. La idea que le da nombre a la moderni-
afán innovador, Lyotard trasladó la categoría dad es la de lo nuevo. Modernidad del latín
posmodernidad desde el arte a la cultura en modernus, reciente, nuevo. De acuerdo con
general, en forma apresurada, ligera y sin esto, la modernidad sería un período carac-
justificación. ¿Cuál es el ámbito de aplicación terizado por las innovaciones; una época en
y el significado de las categorías modernidad la cual el cambio y la novedad impondrían
y posmodernidad? La modernidad y la pos- una dinámica social extraordinaria. Como
modernidad no son épocas históricas, pues en corolario aparece la idea del progreso. Ésta
ese caso se trataba de un macrosistema que consistiría en una escala que se iría reco-
abarcaba las más diversas disciplinas y con- rriendo progresivamente, representando cada
ceptos. Una construcción de esa envergadura escalón un avance en el conocimiento, en la
era absolutamente ficticia y especulativa. La técnica y en el mejoramiento de la vida social.
modernidad es una categoría que se aplica En el arte las vanguardias estarían encarga-
al mundo cultural. Alude a un conjunto de das de jalonar el movimiento incesante de
rasgos que tipifican la cultura en una época innovaciones que iría marcando las nuevas
determinada. En estricto sentido, no existe tendencias del arte.
un programa de la modernidad: sólo que los
En efecto, los tres pilares de la modernidad,
pensadores y los historiadores de la cultura se
que hemos mencionado, se han hundido.
han puesto de acuerdo con algunos elementos
Veamos cómo:
tipificadores del movimiento cultural, en un
período determinado. 1. La hegemonía de la razón fue definitiva-
mente destronada por tres grandes pensado-
Voy a señalar tres rasgos que a mi juicio son
res de los siglos XIX y XX: Schopenhauer,
suficientes para sintetizar la modernidad:
Nietzsche y Freud. Para estos pensadores la
1. La modernidad es el período en el cual razón es unilateral; el hombre actúa pulsional-
el conocimiento, el pensamiento, el arte e mente por medio de la voluntad, la voluntad
incluso algunos usos de la política y de la de poder o la libido, respectivamente. Existe
vida social pueden explicarse y organizarse una conciencia intelectual, la cual nos hace
en torno a la razón. Esa razón emancipada de creer que todo nuestro comportamiento es
la teleología cósmica hace comparecer ante sí consciente, pero esto es una ilusión. El mundo
toda realidad, en primer lugar la naturaleza, pulsional de una manera preponderantemente
la cual en adelante aparece como un campo inconsciente mueve no sólo el mundo amoro-
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so, sino en gran medida el mundo intelectual escapar a esa metahistoria que postula el
y el de la creación. Sin excluir desde luego, el historicismo. Su concepción es la de una
concurso de la razón, en la configuración de historia desde y a la medida del hombre
los perfiles concretos de las obras o acciones. frente a la concepción de una historia desde
y a la medida de lo universal, que reduce al
Precisamente en mi filosofía presento el pa- individuo a un alfeñique, como sucede con las
radigma razón, no-razón, el cual plantea la categorías de Hegel y Marx, que marcan des-
pluridimensionalidad humana. Los embates de una altura sideral el mundo del individuo
contra la razón requerían un nuevo estatuto existente. Tanto en Hegel como en Marx el
teórico. No podemos dejar de lado la razón determinismo toma una fuerza descomunal.
por el riesgo de caer en el irracionalismo, pero Sostiene Hegel:
tampoco podemos regresar al racionalismo
omnipotente. Pero podría hacerse muy cuestiona-
2. Para criticar la concepción de la historia ble y en realidad se ha hecho, eso
universal y, en general de la visión metahis- de que las actividades todas de los
tórica, voy a oponerle la crítica de Heidegger, individuos y pueblos, al tratar de
tal como la desarrolló en su libro inédito: conseguir y satisfacer lo que apete-
Martín Heidegger: la filosofía del regreso a cen, vienen a ser, al propio tiempo,
casa, en el que puede leerse: “La temporeidad los medios e instrumentos de algo
se revela como el sentido del cuidado propio” superior y trascendente, de lo cual
(1998, p. 344). En tanto que Newton conci- nada saben y a lo que dan cumpli-
be la temporeidad que rige a los vivientes miento de un modo inconsciente;
como externa, Heidegger se inclina por la esto ha sido negado de varias mane-
concepción de Aristóteles, quien piensa que ras, ha sido desacreditado como cosa
la temporeidad es inmanente a los vivientes. de ensueños y filosofías y no se ha
Heidegger la aplica al Dasein. Esta tempo- prestado a ello ninguna atención. En
reidad propia es un fenómeno existencial, en cuanto a mí, ya me he explicado des-
el cual el Dasein vive resolutoriamente su de buen comienzo a este respecto,
existencia precursora y manifiesta cuidado afirmando nuestra hipótesis (la cual
(Sorge) en tanto predisposición existencial debería aparecer tan sólo al final,
del ser propio como sí-mismo, manifestación como resultado) y nuestra creencia
auténtica de vida. La temporeidad no se pade- de que la Razón rige el mundo, con
ce, se vive, se temporiza. El cuidado (Sorge) lo que ha regido también la historia
es un concepto central en Ser y tiempo, no universal (1970, p. 53).
es un fenómeno vivencial, ni un impulso de
vivir sino una manifestación existencial del Como puede apreciarse claramente en el
ser propio [...] Son tan profundas y ricas las párrafo citado, por encima de las cabezas de
reflexiones de Heidegger sobre la historici- los asociados se mueve la historia universal,
dad, la historiografía y la historia, que apenas de lo cual ellos nada saben, pero por una
podrían compararse por su valor con las de astucia de la razón ellos son instrumentos
Hegel y las de Vico, aun cuando no son tan inconscientes de ese espíritu universal. Hegel
prolijas como las de estos pensadores. no se detiene ante resultados parciales, ante
comprobaciones empíricas; la razón accesible
Heidegger coloca como centro de gravitación sólo al filósofo conduciría el proceso con una
de la historiografía y la historia al Dasein (el coherencia total. Ese totalismo desmesurado
individuo humano existente); por eso puede hace aparecer al individuo como instrumento
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ciego de una razón omnipotente que se com- interacción social. Por ejemplo, se abre la
place en burlarse de él. En estas condiciones, sesión o adjunto al presente recibo, le envío
la perspectiva del individuo aparece desdi- el dinero que le adeudaba. Los enunciados
bujada, nunca conocerá a ciencia cierta los performativos se limitan a dar curso a un
designios que lo mueven. En esta perspectiva, proceso que ha sido determinado de una vez
lo mismo que en la concepción medioeval por todas y es indetenible; lo cual equivale a
de la vida, de nada sirve la conciencia, la decir que somos parte de una macroeconomía
lucidez y el esfuerzo. Es preferible dejarse y una macroempresa que dispone de nuestras
llevar por la corriente del devenir, que ella vidas, por lo cual debemos estar atentos a
con seguridad nos conducirá a puerto seguro dar el paso que debemos dar, para que todo
(Botero, 2004). el proceso en el cual estamos inmersos siga
su curso; los enunciados prescriptivos son
3. La modernidad es cierto que sigue ligada los que enuncian posibilidades que pueden
formalmente a las innovaciones, a lo nove- realizarse. Por ejemplo, es necesario mejorar
doso, a la moda. Lo que ocurre más bien es los salarios o debemos invertir las tendencias
que la modernidad en tanto fuerza innovadora dominantes para evitar la catástrofe.
estaba cargada ideológicamente de promesas:
libertad, igualdad, emancipación, liberación, El pensamiento de Lyotard se torna intransi-
lucha contra la ignorancia, deísmo e incluso tivo; piensa que el mundo en que vivimos es
ateísmo; bienestar y felicidad para todos. La perfecto y sólo debemos pedir que nos seña-
Ilustración, el marxismo y las filosofías de la len nuestro puesto para que el mundo siga
historia estaban cargadas de promesas que al su curso ineluctable. El análisis de Lyotard
cabo del tiempo se esfumaron. es tan ingenuo como el fin de la historia de
Francis Fukuyama. Todo está concluido, no
El reto es precisamente asumir el estudio del hay tampoco necesidad de pensar, bastaría
derrumbe de la modernidad. Por supuesto leer a Fukuyama y a Lyotard para saber cómo
hay necesidad de replantearse los proyectos se llegó al más perfecto de los mundos. Si no
de cambio, que en distintas versiones se estuvieran inscritos en un mundo académico
ofrecían a construir un pensamiento acorde e intelectual muy respetable, diríamos que
con la realidad histórica sobreviniente. Hay hemos llegado a la esfera de la esquizofre-
necesidad de dejar a un lado toda clase de nia. En su entusiasmo por la informática, la
preconceptos e intentar pensar el mundo de telemática, los procesadores y los bancos de
hoy en toda su complejidad sin reducirlo a la datos, a Lyotard no se le ocurrió considerar
información ni a otros procesos unilaterales críticamente las ideologías que encubren los
por importantes que sean. Es, por lo menos, mass-media y que se filtran en la informa-
lo que he hecho en mi obra. La otra posición ción que fluye a través de los computadores.
es la de Lyotard. Es la de considerar que toda Lyotard rindió todas sus armas y las de la
posibilidad de cambio se ha eclipsado. Lo filosofía ante la teoría de sistemas. Henos
que ha muerto no es la dinámica del mundo aquí idiotizados en el mundo de la informa-
contemporáneo, sino la filosofía europea que ción con la aprobación de los filósofos. La
intentaba pensarlo. Algo tan simple como la posmodernidad es el colapso de la filosofía
diferencia entre los enunciados performativos europea, la decadencia del pensamiento re-
y los enunciados prescriptivos, con los cuales flexivo y de la lucidez.
juega Lyotard, puede dar idea de su preten-
sión: el primero enuncia un hecho objetivo ¿Qué sentido tiene la posmodernidad?
que se pone de presente para que adoptemos Posmoderno es lo que ha remontado la mo-
la conducta requerida en el proceso de la dernidad, lo que la ha superado, lo que ha
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iniciado un nuevo período cultural; no obs- la transmodernidad, los rudimentos de una


tante, Lyotard no ha superado la modernidad, filosofía de la cultura, que aparece en el lado
ni siquiera la ha asumido críticamente. Lo opuesto a la modernidad, como alternativa
que Lyotard ha tomado como posmodernidad a la misma.
son algunas tendencias de la información y
del pensamiento científico-técnico, pero la La posmodernidad es hoy un proyecto de
gran cultura y el pensamiento humanista- futuro, la cual se consolidará con una pers-
emancipatorio se le ha diluido entre las ma- pectiva de filosofía de la cultura que ponga
nos. Lo que ha tomado como posmodernidad los pivotes sobre los cuales irá a desarro-
no son más que procesos técnicos derivados llarse la normatividad cultural, las formas
de la racionalidad, de la aplicación de la de creación y el patrón de racionalidad
innovación tecnológica, formas típicas de científico-tecnológico. La filosofía de Lyo-
progreso, es decir, unilaterales y discutibles. tard es simplemente una claudicación ante
Todo esto no es más que un producto típico la tecnociencia moderna.
de la modernidad. No expresa una ruptura
sino una continuidad; la apariencia de corte
epistemológico resulta de la comparación del La filosofía como crítica cultural en
saber con el conocimiento tecno-científico y América Latina
la información. El derrumbe de los sistemas América Latina nunca fue contemporánea
que Lyotard llama metadiscursos es un proce- de Europa. Existe un desfase fundamental.
so importante de la evolución cultural, pero al Mientras en Europa se luchaba por la libre
vincularlo sin justificación a los mass-media expresión, por el deísmo, por los derechos
y a los procesadores, el desarrollo parece sociales, los europeos imponían en América
converger en la irracionalidad. Pues bien, Latina la opresión, la desigualdad, el desco-
la aporía es precisamente que Lyotard nos nocimiento de las culturas nativas, la intole-
hace aparecer la posmodernidad como un rancia y la crueldad de la contrarreforma y
período cerrado, concluso, dominado por el la inquisición. A comienzos del siglo XIX se
discurso de la tecnociencia, sin posibilidades da la independencia, pero los estados latinoa-
de cambio o de humanización. Es preferible mericanos, formalmente libres, se vinculan al
el infierno de Dante al apocalipsis de una intercambio con otras potencias europeas y
posmodernidad regida por el lenguaje de más tarde con Estados Unidos en condiciones
máquina y gobernada por unos burócratas de inferioridad. El saqueo y la imposición de
ocultos entre bambalinas, quienes deciden lo políticas imperiales cubre el siglo XIX y parte
que la gente puede saber o conocer. del siglo XX. La modernidad fue en Europa
La modernidad fue herida de muerte por la consecuencia de unas sociedades que se
Nietzsche y ese proceso se consumó con el abrían a la libertad; del rechazo de la teleo-
derrumbe del determinismo, de las filosofías logía cósmica que impedía la investigación
de la historia y con la crisis total de las pro- científica; del perfilamiento de la razón como
mesas que fundaban todas las posibilidades una herramienta profana que potenciaba la
en el progreso y en la razón política. La acción del hombre y de un ansia de perse-
modernidad no se ha agotado, el intenso guir lo nuevo, que hacía que los hombres se
crecimiento científico- tecnológico es sólo desligaran del pasado como algo superado.
una de las manifestaciones más relevantes; Es evidente que rasgos de la modernidad se
lo que colapsó fueron los supuestos teórico- filtraron en nuestro universo cultural mezcla-
culturales. En la actualidad se está formando dos en un abigarrado sincretismo con formas
diversas de tradicionalismo y de premoderni-
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dad; pero también de una creatividad y de una floración del Nuevo Mundo, si somos capaces
búsqueda de emancipación y de liberación de ver, de sentir, de oír, de palpar, de oler la
más consistentes que en Europa. En Europa emergencia de algo nuevo. Si rechazamos
el proceso de emancipación cultural se ha la política de los críticos colonizados que
dado de una manera dosificada a través de los recomiendan e imponen incluso no pintar
siglos; en América Latina es un huracán que más y hacer instalaciones, porque así ocurre
barre formas y que crea otras nuevas con un en Nueva York; y si repudiamos la recomen-
vigor sin precedentes. Quienes sostienen que dación implícita y también la imposición de
hay necesidad de completar la modernidad los profesores de filosofía colonizados que
en América Latina no saben de qué hablan, nos prescriben hoy atenernos a la perspectiva
pues en ese proceso de los dos últimos siglos cerrada del pensamiento europeo, en vez de
al socaire de una relativa libertad cultural adoptar la perspectiva abierta, vigorosa de
configuramos nuestra particularidad. En la no-razón latinoamericana. No podemos
América Latina, una cultura precedida por la continuar repitiendo las filosofías europeas
no- razón, a diferencia de Europa organizada porque resultan disfuncionales. Además de
preferentemente en torno a la ratio, hace que que la tempestad que está arrasando con la
hoy seamos respecto a los europeos dos mun- modernidad arrasó también con la filosofía
dos asimétricos que evolucionarán en forma europea, y los pensadores y creadores latinoa-
diversa, si se permite a la evolución cultural mericanos no tenemos porqué hacer parte del
encontrar su camino y no persistimos como derrumbe y de la decadencia de la lucidez.
opera la intelectualidad colonizada, pidiendo
que lo que falta en América Latina es copiar La filosofía en América Latina además de
más, parecernos más a un mundo extraño ejercer su función general de reflexionar
culturalmente, es decir, autoemascularnos. sobre el mundo, la naturaleza y la vida inte-
lectual, cultural y social y ejercer la crítica de
América Latina ha comenzado desde hace la ciencia y el arte, tiene que ocuparse de la
tiempo a construir la transmodernidad en un particularidad de nuestro mundo; en especial:
sincretismo que manifiesta que aún se están
fundiendo los elementos culturales diversos 1. Pensar la sincronía de nuestra historia.
que hacen parte de su configuración cultural.
2. Asumir el paradigma razón, no-razón.
Esa transmodernidad como alternativa a
la modernidad puede verse en la literatura, 3. La posmodernidad en América Latina será
en la arquitectura, en la pintura y de alguna la aplicación del Vitalismo Cósmico.
manera en una reflexión filosófica que asoma
en el horizonte; en la danza, en el teatro, en la La cronología cultural europea es simplemen-
música. Todo esto se consolidará si dejamos te inaplicable en América Latina. En tanto
fluir la creatividad de la no-razón que se ex- que en Europa premodernidad y modernidad
presa en la narrativa de García Márquez, en se dieron de una forma completa y paradig-
la pintura y la escultura de Fernando Botero, mática; en América Latina la realidad es la
en la arquitectura de Rogelio Salmona; en la sincronía de formas premodernas y moder-
escultura de Arenas Betancourt; en la danza nas, todo ese proceso, como he explicado,
y la música que se perfila en el Caribe; en desemboca en la transmodernidad. Perseguir
ciertos rasgos del teatro que comienzan a la completitud de la modernidad entre no-
aparecer incluso en la recreación de obras sotros sería aceptar la cronología europea,
clásicas. En la filosofía, el Vitalismo Cósmico adoptar la dependencia en el pensamiento.
se inscribe en esa tradición. Estamos ante la
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De conformidad con la perspectiva del Vita- Si los angloestadounidenses decidieron


lismo Cósmico y el paradigma filosófico ra- que el dinero es el fin de la vida, nosotros
zón, no-razón debo presentar once principios de conformidad con el Vitalismo Cósmico
que sintetizan de alguna manera la expresión planteamos que la vida es el fin del dinero y
de las tres culturas fundadoras de nuestro de todos los demás medios. A la austeridad de
ser latinoamericano; la evolución cultural e los puritanos, a su moral mezquina y propicia,
intelectual a través de 500 años de historia a la acumulación y posesión de riquezas;
del encuentro tridimensional y la proyección nosotros preferimos el espíritu de goce de la
previsible a partir de una eventual ruptura danza afrocaribe; la imaginación de los narra-
posmoderna, la cual desarrollará nuestra dores del realismo mágico y la potencialidad
particularidad cultural. de los pensadores que reflexionamos con el
paradigma razón, no-razón.
1. La vida como fin. La ratio que ha jalonado
la economía y la vida social, primero en Gran 2. La adopción del paradigma razón, no-
Bretaña y después en otras naciones europeas razón. Con el paradigma razón, no-razón
y en Estados Unidos, no se ajusta a nuestro pretendo fijar las diferencias de las grandes
ser latinoamericano. Nosotros anteponemos tradiciones culturales e intelectuales que tipi-
la no-razón (creatividad) a la ratio (cálculo) fican grosso modo el espíritu de una nación,
en el comportamiento social; somos más en tanto comunidad de vida. En el Manifiesto
propensos al logos (discurso), a lo lúdico, a del pensamiento latinoamericano, tercera
la imaginación, a la creatividad, al ritmo, a la edición, he definido los caracteres de ese
búsqueda, a la improvisación, a la inspiración paradigma (Botero, 2000, pp. 133 y ss). En
que a la organización sistemática, progresiva este ensayo me basta contrastar dos grandes
que hace del trabajo una obsesión obnubilan- tradiciones culturales modernas, que nos
te, como se da en la ratio británico-estado- interesan para el análisis: a) la anglosajona,
unidense. Mientras la esencia de esa ratio ho- caracterizada por un espíritu pragmático,
bbesiana es el esfuerzo sostenido, el ahorro, un ethos del trabajo, que valora el esfuerzo
la productividad y la valorización del dinero como expiación de las faltas y como forma de
como las más grandes conquistas de la vida; productividad y acumulación (Max Weber);
pienso que en América Latina no sólo por la un espíritu filosófico empirista y fisicalista y
exuberancia de nuestro mundo sino por el una alta valoración de la ratio (Hobbes) en
ímpetu de las tres culturas conformadoras de la vida social y en la producción.
nuestro ser cultural, la vida es el principio y
el fin, somos una cultura del deseo, del juego, 3. La filosofía latinoamericana, configurada
de la danza, de la imaginación y la creación por la convivencia (imposición brutal, en
artística. Nuestros dirigentes colonizados en gran medida) y el cruce de formas de sentir,
vez de dejar fluir las energías potenciales en de crear y de entender el mundo de las tres
la gran cultura de la creación y del logos se culturas originarias: los indígenas america-
apresuran –prolongando la dependencia– a nos, quienes tienen una comunicación mágica
establecer como modelos insuperables para con la naturaleza; un espíritu comunitario
nuestro proceso histórico el de culturas como y ceremonial y una mitología que expresa
la angloestadouniense, bien diferentes a la el logos. En la antropología tradicional se
nuestra. A fuerza de copiar y copiar un genio considera al logos como lo racional opuesto
extraño al nuestro, hemos ido perdiendo la al mito, que sería lo irracional. Para mí el
capacidad de ser nosotros mismos. logos puede ser tanto razón como no-razón,
y el mito no es irracional, de ninguna manera
sino no-racional. El logos está tomado acá
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como discurso de la no-razón que recrea el rrollan una cultura y una civilización como
mundo; los africanos con sus valores musica- un intercambio de formas de vida, en tanto
les y de danza, el culto al cuerpo y su cultura que el occidental forma una cultura y una
profana; los hispanos, con su creatividad, su civilización que se alimentan de la vida, pero
imaginación y un sentido que condiciona que la oprimen y la ultrajan.
todo al servicio del buen vivir. En las tres
culturas configuradoras de nuestro ser latino- 5. La producción para satisfacer las nece-
americano domina la no-razón en el quehacer sidades de la vida social y no el hombre al
cultural, es decir, la sensibilidad, el logos, la servicio de la producción. Las tres culturas
creatividad, la sensualidad, la delectación de originales (indígenas, africanos e hispanos)
la vida, la pasión por el arte, el gusto por la en su tradición ancestral concibieron siempre
artesanía y las labores gratificantes sobre la la producción como medio para conservar y
ratio, simbolizada por el cálculo, la previsibi- perpetuar la vida y cumplir fines diversos:
lidad, la disciplina, el tesón, e incluso a veces metafísicos, religiosos, culturales o simple-
el sacrificio. Los latinoamericanos somos tan mente el disfrute de la vida. La ratio es una
laboriosos como los británico-estadouniden- concepción latina, una categoría persistible
ses, sólo que requerimos un ritmo, una forma del pueblo romano, el cual desarrolló con-
y una motivación diferentes. A partir de ese siderablemente el comercio y el derecho. La
aserto, me interesa sacar las consecuencias en ratio es cálculo, cuenta, cómputo, pero unida
torno a la posibilidad de fundar una civiliza- a otras palabras latinas denotaba capacidad
ción latinoamericana a partir de la cultura y el de razonamiento (ratio disserendi); forma
ser propios, es decir, una civilización material de preguntar (ratio rogandi); lucidez (ratio
fundada en la sensibilidad, en las formas de perfecta), etc. La ratio, pues, es una forma de
sentir, pensar y crear. razón, que por abstracción acabó significan-
do, ya no el intelecto, en cuanto tal, sino un
4. Vivir en armonía con la naturaleza. En procedimiento concreto al cual se aplicaba.
América Latina tenemos a este respecto La razón que nos ennoblece porque permite
una herencia valiosísima que no solemos concebir el mundo en toda su variedad y
apreciar debidamente. Las civilizaciones riqueza llegó a significar para los burgueses,
precolombinas todas vivieron en armonía con y desde luego para la cultura dominada por
la naturaleza. El respeto de los indígenas por burgueses, contabilidad, o como decía Hob-
la naturaleza no nace de algo superfluo o cir- bes, la razón es suma y resta (1940, p. 33).
cunstancial, sino de la concepción misma de La civilización anglosajona que desarrolló
la vida: la naturaleza es la madre generadora el capitalismo olvidó que la razón en algún
de vida, el hogar del hombre y el circuito en momento de la historia se había ocupado de
el cual ejerce sus simbolizaciones y la co- todos los asuntos humanos (logos, intelecto,
municación con todas las formas vivas como pensamiento) y pasó a significar solamente
manifestación de una espiritualidad mundana. cálculo. Ya el hombre no es como lo fue para
Aristóteles el ente que piensa; para Hobbes
Las formas vegetales y animales presentan y la civilización anglosajona, hombre es el
una animación que recogen los mitos, la cual ente que calcula. Tal vez con estas referencias
permite una rica comunicación del hombre podamos entender el poder distorsionante que
con todas las especies, en esa fábrica encan- tiene la introducción de la concepción del
tada de vida, que configura la naturaleza. hombre-cálculo en una civilización como la
Entre naturaleza y transnaturaleza no se da nuestra presidida por la no-razón.
la oposición que se presenta en el mundo
intelectual occidental. Los indígenas desa-
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Por supuesto que hoy la civilización no se ocasión escribí que la economía se hace con
puede mantener con una economía precaria; sueños, con esperanzas, con ilusiones, con
pero la dinámica económica no tiene porqué deseos. La economía no es un fin sino un
colocar como fin de la vida la producción; medio para las ambiciones humanas, para los
cuando evidentemente en un orden lógico, proyectos y la supervivencia del hombre y de
la producción es un medio y la vida es el fin la civilización. De ahí deduzco lógicamente la
de todos los medios. idea de que cada cultura puede y debe desa-
rrollar un sistema de producción que consulte
6. Una corporoespiritualidad avenida. La la índole de los rasgos socioculturales de los
civilización cristiana europea ha escindido pueblos. Pienso hoy que la decadencia de
el cuerpo del alma, mente o espíritu. Esa España en el siglo XVI se debió a la incapa-
escisión ha roto la unidad del hombre en dos cidad de generar un sistema de producción
principios independientes y enemigos: cuerpo hispánico equivalente al capitalismo de
y espíritu. Esa ruptura produce un desajuste estirpe británica. En América Latina se han
emocional, una incapacidad de vivir placente- ido imponiendo rasgos de capitalismo con
ramente sin complejos de culpa o sufrimiento un costo enorme para la población y para
por la vislumbre del pecado. la cultura raizal. Lo que propongo es que se
Los indígenas y negros, por lo menos, han busquen las coordenadas de un sistema de
tenido siempre una cultura corporoespiritual producción dinámico, eficiente, que utilice
sólida; la espiritualidad para ellos está ligada en forma óptima las energías sociales sin
a la vida, al cuerpo, a sus actos ceremoniales, adoptar patrones culturales extraños que
a la danza, a la lúdica. Jamás concibieron una afectan el ritmo económico y la vida social.
espiritualidad contra la vida, contra el goce De acuerdo con nuestra cultura, la vida es el
y el deseo. fin de la producción; el dinero es un medio va-
lioso, pero un medio al servicio de la vida. El
7. Un sistema de producción acorde con capitalismo en los estados de América Latina
nuestro ser cultural. La economía genera la genera desempleo y desigualdad. Se buscaría
vida intelectual y cultural, como pensaba un sistema económico que aproveche mejor
Marx; o la vida intelectual y cultural genera las energías sociales; que aumente la produc-
la economía, como pienso yo. Que la clave ción, sustente la democracia y brinde mejores
de todo el edificio social es la economía, oportunidades para todos.
es una idea moderna que Marx heredó del
capitalismo anglosajón. En verdad, la eco- 8. Intercambio progresivo y selectivo en
nomía capitalista moderna tiene una pujanza vez de globalización colonialista. El signo
extraordinaria e influye en todos los campos de nuestra época parece ser el intercambio
de la vida social. Esta concepción es común intenso comercial, financiero y comunicativo.
a Adam Smith y a Marx. El error consiste La respuesta de América Latina no puede
en que se tomó como original lo que era un ser la globalización, esa ideología de una
resultado. Fue un fenómeno cultural britá- presunta integración al mercado mundial, de
nico el que produjo la salida de madre de la economías poderosas y débiles, de grandes
economía. El ascetismo de los puritanos (M. potencias y de pequeños estados, porque esa
Weber); el espíritu pragmático; el cambio del integración favorece a las grandes potencias y
ímpetu aventurero de los nobles por el espíri- a las economías poderosas, sin que tengamos
tu sórdido y activo de los burgueses (Hobbes) necesidad de agotar una argumentación pro-
lo que sirvió para acuñar intelectualmente ese lija. La ideología globalista hace perder a los
papel desmesurado a la economía. En alguna pequeños estados la comprensión exacta de
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sus intereses. El aislamiento es impracticable saber en abstracto sino al desarrollo de un


y no beneficia a nadie, pero hay necesidad conocimiento emancipatorio y propiciar un
de preguntarse cuál integración, cuál tipo diseño teórico-práctico de la particularidad,
de intercambio. Las grandes potencias y las la cual implica que cada nación y cada pue-
economías poderosas tienen una conciencia blo deben preocuparse por la identidad de la
muy clara de sus intereses y permanentemen- vida intelectual y cultural o la determinación
te están buscando sacarlos a flote a toda costa. del perfil de la diversidad cultural e intelec-
Sólo en los pequeños estados la ideología tual. Identidad cultural no quiere decir que
globalista puede hacer aparecer retóricamente la cultura sea unívoca. En América Latina
la globalización como algo providencial. No, muy especialmente la característica más
los estados pequeños y débiles tienen mayor sobresaliente es la diversidad cultural, luego
obligación que las potencias de cuidar sus la identidad tiene que ver con el respeto al
intereses, pues ellos resultan vitales para su perfil diverso, multívoco, complejo y rico.
población. La apertura de las economías al Identidad se forma del latin idem y configura
mercado mundial y el intercambio intenso el identitas-atis. La referencia etimológica
puede resultar muy beneficioso para los de identidad no se refiere a algo que es uní-
estados de América Latina si manejan una voco sino a algo que se refiere a sí mismo.
estructura económica y de exportación ade- La identidad es, por tanto, autorreferencial,
cuadas. La globalización es una retórica de comporta un descubrimiento del ente y del ser
las potencias para ampliar sus mercados y el que configuran una cultura y un mundo de la
horizonte de sus economías; para América vida. Esa concreción compleja que representa
Latina puede ser o no beneficiosa, dependien- la diversidad en la unidad.
do de la manera como se maneje.
El desarrollo de un pensamiento propio
9. Una ciencia que si bien es universal, (filosofía) que gravite sobre nuestras co-
en tanto desarrollo de un conocimiento ordenadas, dispuesto al diálogo con todas
científico-técnico, se vincule más estrecha- las culturas sin chovinismos. En América
mente a la solución de nuestras necesidades Latina pensar significa repetir. La devoción
económicas, sociales y en tanto conocimiento por el pensamiento europeo ha sido tal, que
humanista-emancipatorio desarrolle la par- los intelectuales entre nosotros se dividen
ticularidad que corresponde a la cultura y a en el apoyo a uno u otro pensador, a una u
la vida intelectual latinoamericana. Lo que otra escuela del viejo continente. Por esa
determina hoy el avance de la producción es razón, América Latina no ha sido pensada
crecientemente el conocimiento y decrecien- en su especificidad. Hemos dejado a un
temente el trabajo. Por tanto, el esfuerzo por lado la regla de oro, según la cual el mundo
la universalización y la calidad de la educa- concreto en el que se desarrolla nuestra vida
ción, tiene que ser grande y progresivo. La tiene que ser mediado teóricamente para
importancia de la investigación radica no sólo poder ser comprendido. La abstracción es
en producir conocimiento sino, en muchos sólo un momento del pensamiento, pero éste
casos, en adaptar el conocimiento científico- tiene que avanzar a lo concreto para poder
técnico a las necesidades específicas de cada captar la riqueza y complejidad del mundo
país. En cuanto al conocimiento humanista- real. Necesitamos un aliento teórico que se
emancipatorio es un tipo de conocimiento plasme en la particularidad de nuestro mundo
vinculado con la formación de los individuos latinoamericano, para que el discurso resul-
y el desarrollo de la vida intelectual. Este tante configure nuestra carta de navegación
conocimiento tiene que referirse no sólo al en la historia. Es posible que mucha gente
Vol. 30, No. 100 (2009) 131

no se haya planteado la pregunta de si es de la creación, pero sólo si logramos superar


preciso descifrar las coordenadas del mundo el complejo Bochica somos una cultura de
en el cual se inscribe nuestra perspectiva vital la no-razón. La raza cósmica de que hablara
para poder actuar lúcidamente. El panorama Vasconcelos es imaginación, logos, pasión,
de la vida, de la ciencia, de la producción, lúdica, sensibilidad. Hemos sido amorda-
de la paz o de la guerra, de los conflictos, zados por el colonialismo de la dirigencia
de los logros sociales y culturales, del arte... política y tristemente por una intelectualidad
tiene que ser objeto de la reflexión y no sólo resignada y pusilámine. Permitamos que el
del estudio de disciplinas especializadas, arte encuentre su punto de gravitación en el
porque sólo la filosofía puede dar cuenta inconsciente, en el pasado y el presente de
críticamente de las corrientes ocultas que nuestra vida, en el ethos, el logos, el eros y el
amenazan los derroteros culturales o que pathos de nuestro ser latinoamericano y no en
ofrecen posibilidades inéditas. Hay necesidad la copia servil de otras culturas que pretenden
de tomar el pensamiento en el sentido griego: impresionarnos encaramadas en el lomo de
una herramienta para descifrar y para poner ese monstruo de mil cabezas, el capitalismo
en movimiento nuestra perspectiva vital. Lo financiero, comercial e industrial.
que podamos alcanzar como individuos y
como pueblos depende siempre de lo que 11. Un diseño de instituciones, códigos y le-
hemos sido capaces de concebir, no porque yes que interprete nuestra realidad, en vez de
no haya distancia entre concebir y realizar, una copia vulgar de instituciones extranjeras
que evidentemente existe, sino porque sólo que no se adecuan a la índole de nuestra vida
a partir de una exploración teórica podemos social y nuestros problemas. Existe un desfa-
comprender qué y cómo debemos hacer para se entre la vida social y la institucionalidad
alcanzar un fin que ponemos como propio. en Colombia, éste se manifiesta en la copia
de normas constitucionales, leyes y códigos,
10. Un arte emancipado de los modelos de las que agravan nuestros problemas en vez de
grandes potencias, que busque una expresión resolverlos. Esto tal vez tiene que ver con la
genuina de la cultura y de la tradición inte- herencia de formalismo político y jurídico.
lectual propia. Como el arte es una expresión La política y el derecho se estudian como
fundamentalmente y en primera instancia de órdenes inmanentes y autónomos, que no
la sensibilidad, una universalización forzosa dependen de la vida social y de la cultura. De
implica el desarraigo de la cultura propia. ahí se ha pasado a una mentalidad oportunista
En los últimos años se han impuesto entre de políticos y juristas que andan a la caza de
nosotros, por críticos desarraigados, los instituciones, formas y normas en cualquier
modelos del arte neoyorquino, esas obras parte del mundo. No se estudia la referencia
deben juzgarse como un subproducto del a las condiciones particulares de su suelo
arte neoyorquino y no como arte colombiano, nutricio, simplemente se amputan y se injer-
peruano o venezolano. tan en nuestra incoherente institucionalidad.

La independencia nacional no se conquista Este es, tal vez, uno de los campos en los
con armas sino con una expresión genuina, cuales se percibe más claramente la ausencia
plena y auténtica de la tradición intelectual de un pensamiento filosófico, cultural, social,
y cultural nacional y latinoamericana. Si económico, político... que nos permitiera
permitimos que nos midan por el rasero comprender la evolución institucional, las
económico somos un país pobre, pero si nos necesidades de ajuste, las reformas para
valoramos por la cultura y la vida intelectual, responder a las necesidades y los problemas
somos una gran potencia del pensamiento y sociales. Las instituciones políticas y jurídi-
132 Cuadernos de filosofía latinoamericana

cas no son buenas en sí, independientemente Botero Uribe, D. (2004). Martín Heidegger:
de los perfiles sociales y culturales: una la filosofía del regreso a casa. Bogotá: Uni-
institución que funciona maravillosamente versidad Nacional de Colombia.
en Gran Bretaña puede ser catastrófica en
Colombia. No recomiendo el aislamiento ni Hegel, G. W. F. (1970). Filosofía de la histo-
el nacionalismo, sino el estudio de la realidad ria. Barcelona: Ediciones Zeus.
propia que genere un pensamiento que ponga
Heidegger, M. (1998). Ser y tiempo. Santiago
de presente la especificidad indispensable
de Chile: Editorial Universitaria.
para diseñar las instituciones.
Hobbes, T. (1940). Leviatan. México: Fondo
de Cultura Económica.
Referencias
Lyotard, J. F. (1989). La condición postmo-
Botero Uribe, D. (2000). Manifiesto del pen- derna. Madrid: Ediciones Cátedra.
samiento latinoamericano. Bogotá: Editorial
Magisterio.