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Santiago, veinte de febrero de dos mil diecinueve.

Vistos :
Que el abogado José Ignacio Urrutia Aray, por la demandante
Magotteaux Andino S.A., antes Productos Chilenos de Acero Limitada,
recurre de nulidad contra la sentencia de dieciséis de febrero del a ño
pasado, dictada en causa RIT O-482-2017 del Juzgado de Letras de Colina,
que -en lo pertinente al recurso- rechaz ó, con costas, la demanda
interpuesta por la parte demandante de autos, regul ándose las personales en
la suma de $ 1.000.000.-
La recurrente funda su recurso en dos causales, siendo la principal la
del artículo 478 letra c) del Código del Trabajo y, en subsidio, la del
artículo 477 del mismo cuerpo legal en relación los art ículos 5, 7, 9, 346,
348 del Código del Trabajo, antes de su modificación por la Ley N° 20.940;
artículos 9 inciso 1°y 1545 del Código Civil; art ículo 19 N ° 24 de la
Constitución Política de la República y art ículo 22 inciso 1° de la Ley sobre
Efecto Retroactivo de las Leyes. Asimismo, se infringe el actual art ículo 322
del Código del Trabajo, al hacerlo aplicable en forma retroactiva, lo que no
resulta ajustado a derecho.
Pide que se declare que la sentencia recurrida es nula por ser
necesaria la alteración de la calificación jurídica, solicitando se dicte la
sentencia de reemplazo que acoja la demanda en todas sus partes, con
costas; en subsidio, pide que se declare que la sentencia es nula por haberse
dictado con infracción de ley, debiendo dictarse la correspondiente sentencia
de reemplazo en la que se declare que se acoge la demanda en todas sus
partes, con costas.
Declarado admisible el recurso, tuvo lugar la vista del recurso, ocasi ón
en que concurrieron y alegaron los abogados de ambas partes.
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Considerando:
Primero: Que, en lo concerniente a la causal principal, esto es la
que pretende la alteración de la calificaci ón jur ídica de los hechos, sin
modificar las conclusiones fácticas del tribunal inferior, el recurrente se
detiene en el considerando séptimo del fallo impugnado, el cual -en lo
pertinente- indica que la empresa demandante ha otorgado desde 10 a ños a
la fecha los beneficios que enumera a los trabajadores sin afiliaci ón sindical
y sindicalizados y, en consecuencia, conforme a las conclusiones del peritaje
aportado en autos es dable destacar que todos los trabajadores que est án
dentro del rol general de la empresa reciben los mismos tipos de beneficios.
No obstante, la calificación jurídica que efect úa el sentenciador, en
cuanto a que conforme a los hechos de autos no es procedente la regla de
ultractividad, ya que hubo contratos colectivos, carece de todo asidero, por
lo que es necesario alterar esa conclusión jurídica.
Al afecto, discrepa de ese predicamento, porque esa conclusi ón no se
aplica a quienes no eran parte de los contratos colectivos correspondientes y
que pasaron a quedar regidos conforme al art ículo 346 del C ódigo del
Trabajo vigente antes de la reforma de la Ley N° 20.940. As í, el
sentenciador yerra al no dar aplicación al antiguo artículo 348 del C ódigo
Laboral. En suma, los beneficios y/o bonos que percib ían los trabajadores
no sindicalizados de Magotteaux tenían como fundamento la extensi ón que
hizo al efecto el empleador, conforme lo autorizaba el antiguo art ículo 346
del Código del Trabajo, pero luego por la regla de ultractividad, al haber
pasado esos beneficios a ser parte integrante de los contratos individuales de
cada trabajador.
Dicho de otro modo, en la legislación anterior a la reforma, los
trabajadores que no negociaban colectivamente recib ían las prestaciones del
contrato colectivo si les era extendido; luego, atendido a que para ellos el
contrato colectivo anterior se extinguía a su vencimiento, los beneficios
pasaban a su contrato individual de trabajo y, a continuaci ón, por una
nueva extensión, aquellos beneficios pasaban a ser regulados nuevamente
por contrato colectivo. Por ende, el contrato colectivo empezaba a regir
para éstos últimos en la fecha que ocurría el acto de extensi ón y no en la
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fecha siguiente al vencimiento del contrato colectivo anterior. Por lo mismo,


siempre la fecha era posterior a la del contrato colectivo.
De lo anterior se deriva que no es correcto sostener que no procede la
ultractividad en este caso, por haber existido siempre contratos colectivos,
dado que ese razonamiento es solo aplicable a los trabajadores que eran
parte de la negociación colectiva, más no respecto de aquellos que no eran
sindicalizados, pues los beneficios se originaban mediante su extensi ón,
siendo aplicable la norma del artículo 346 del Código del Trabajo. Por lo
mismo la improcedencia de la ultractividad es errónea, lo que influye en el
cumplimiento de los contratos individuales de trabajo, ya que los beneficios
se incorporaron en esos actos.
Segundo: Que, en subsidio de lo anterior, el recurrente invoca la
causal de infracción de ley, segunda parte, con influencia sustancial en lo
dispositivo del fallo. En efecto, el sentenciador hace primar el actual art ículo
322 del Código del Trabajo, por sobre los artículos 5, 7, 9 del C ódigo del
Trabajo, los artículos 348 y 346 del Código del Trabajo, antes de su
modificación por la Ley N° 20.940; los artículos 9 inciso 1° y 1545 del
Código Civil, el artículo 19 N° 24 de la Constituci ón Pol ítica de la
República y el artículo 22 inciso 1° de la Ley sobre Efecto Retroactivo de
las leyes. Lo cierto es que el actual artículo 322 no resulta atinente en la
especie, ya que se hace una aplicaci ón retroactiva de esa norma, lo que no
resulta ajustado a derecho. Vuelve a citar el considerando s éptimo, el cual
trascribe y señala que el razonamiento del sentenciador contraviene
abiertamente las disposiciones citadas, las cuales también trascribe.
Insiste que al darle aplicación retroactiva al actual art ículo 322, el
juez desconoce los derechos adquiridos de los trabajadores no sindicalizados,
que vienen percibiendo desde hace más de 10 años, lo que fue acreditado
en el juicio. El sentenciador, sin embargo, no consideró que hay
trabajadores que no se encuentran en la situación prevista del art ículo 346
del Código del Trabajo, porque no ocupan cargos o desempe ñan funciones
similares al grupo negociador. Respecto de estos trabajadores oper ó las
llamadas "cláusulas tácitas" en sus respectivos contratos individuales de
contrato, al haberse aplicación reiterativa de los beneficios en comento.
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No obstante, el fallo desconoce la calidad y condici ón consensual que


tiene el contrato de trabajo, vulnerando los art ículos 7 ° y 5 ° del c ódigo del
ramo. Por lo tanto, el otorgamiento de esos beneficios no puede calificarse
como extensión de los mismos, sino que la incorporación a sus respectivos
contratos individuales de trabajo, al constituir esas prestaciones no
escrituradas "cláusulas tácitas".
Por otra parte, hay un grupo de trabajadores no sindicalizados a
quienes se les hizo extensión de los beneficios, pero que al vencer los
contratos colectivos, por regla de ultractividad, pasaron a ser parte
integrante de sus respectivos contratos individuales de trabajo. Por ende, el
tribunal debió -respecto de esos trabajadores- aplicar esa regla, ya que la
modificación de la Ley N° 20.940 no podía alterar esos beneficios y bonos a
la fecha de la demandada ni tampoco calificar el otorgamiento de los
mismos como una extensión de beneficios. Para tal efecto, cita el art ículo
348, antes de la reforma, arguyendo que conforme a esa disposici ón los
beneficios y bonos derivados de la extensión de beneficios contenidos en los
contratos colectivos suscritos por la empresa con la demandada se
incorporaron a los contratos individuales de los trabajadores, por lo que hoy
no resulta posible suspender su otorgamiento. Agrega que la nueva
normativa no contiene ninguna norma que prive a los trabajadores
mantener los beneficios adquiridos en virtud de la ultractividad. Por otra
parte, la interpretación del juez, en cuanto a aplicar en forma preferente el
actual artículo 322 del Código del Trabajo infringe tambi én el art ículo 22
de la Ley de Efecto Retroactivo, por cuanto esta disposici ón se ñala que "en
todo contrato se entenderán incorporadas las leyes vigentes al tiempo de su
celebración", lo que en la especie implicaba dar aplicaci ón a los art ículos
346 y 348 del Código del Trabajo, vigentes a la fecha de la extensi ón de los
beneficios.
Obviamente, este beneficio no se aplica a los nuevos trabajadores de
la empresa demandante, después de la entrada en vigencia de la Ley N °
20.940, pero esta situación es diametralmente distinta a la de los antiguos
empleados. Por lo tanto, el fallo también infringe el art ículo 9 ° inciso 1 ° del
Código del Trabajo, por cuanto le da una aplicaci ón retroactiva al nuevo
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artículo 322 del Código del Trabajo.


Dado que el derecho a percibir los bonos y beneficios de marras por
trabajadores no sindicalizados de su representada, son parte de sus
respectivos contratos individuales y por ello están incorporados a sus
patrimonios, en carácter de derechos adquiridos, la decisi ón jurisdiccional
vulnera -además- el derecho de propiedad, consagrado en el numeral 24 del
artículo 19 de la Carta Fundamental.
Por último, habida cuenta que los bonos y beneficios al ser parte de
sus respectivos contratos individuales, la empresa est á obligada a cumplir lo
pactado, conforme al artículo 1545 del Código Civil, con lo cual la
amenaza del sindicato en orden a denunciar a la empresa de incurrir en
práctica antisindical, si continúa otorgando esos beneficios a los trabajadores
no sindicalizados, coloca a su parte en el absurdo de no cumplir los
contratos. Todo esto lo soslaya el tribunal de base. La Ley N ° 20.940
tampoco se pone en este caso.
Tercero: Requisito común de las dos causales invocadas es que no
se contraríe los hechos que fueron asentados por el Tribunal.
En este sentido, en el motivo séptimo, párrafo segundo, del fallo
impugnado, el sentenciador da por establecido que en el acuerdo suscrito
con fecha 16 de octubre de 2017, cláusula 29, ambas partes pactaron un
acuerdo de extensión de beneficios, reglamentando los efectos de la
prohibición de extensión unilateral de beneficios; para los efectos de una
extensión bilateral no solo se diferenciaron para darle un tratamiento
distinto, sino especialmente se determinó la naturaleza de los mismos, para
establecer cuáles serían los derechos que se estimaban extensibles a todos los
trabajadores por la empresa, cuáles por el sindicato y cu áles no estaban
afectos a extensión; en la cláusula 30 del contrato colectivo, las partes
acordaron qué beneficios no constituyen extensión del contrato colectivo
(locomoción, colación, seguro de vida, compensación por gastos m édicos e
implementos de trabajo), lo que configura una ley para las partes
contratantes que deben cumplir cabal y fielmente.
Luego, citando el artículo 322 del Código del Trabajo, modificado
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por la Ley N° 20.940, la sentencia señala que la extensi ón de beneficios se


configura como un acto jurídico bilateral, por el cual las partes pactan que
las estipulaciones o beneficios acordados de un instrumento colectivo sean
aplicables a terceros. Por ende, prosigue el fallo en este predicamento, y
señala que cualquiera de los beneficios estipulados en el respectivo
instrumento que no esté contemplado en el acuerdo de extensi ón, en caso
de existir uno, podría encontrarse dentro de la hip ótesis de pr áctica
antisindical contemplada en el artículo 289 letra h) del actual C ódigo del
Trabajo, con la sola excepción del inciso 2° de ese precepto.
Por último, en el motivo octavo del fallo, en lo medular, el
sentenciador concluye que, consecuencia de existir un contrato colectivo
vigente, una legislación que regula expresamente lo referente a la extensi ón
de los beneficios, la ultractividad cuyo reconocimiento jurisdiccional
pretende la empresa demandante no es procedente, por cuanto siempre
hubo contratos colectivos, no dando lugar a que esta opere, por lo que la
ley debe cumplirse a cabalidad, razón por lo cual la empresa no puede
extender beneficios históricos obtenidos por el sindicato a trav és de las
negociaciones, sin su acuerdo.
Cuart o: Que, además de lo razonado por el sentenciador en los
motivos antes referidos, cabe precisar que a la fecha de suscripci ón del
contrato colectivo, esto es el día 16 de octubre de 2017, ya hab ía entrado
en vigencia la Ley N° 20.940, pues esta normativa, conforme al art ículo 1 °
transitorio, comenzó a regir desde el día 1° de abril de 2017. Por lo tanto,
al contrato colectivo referido le son aplicables, conforme al citado art ículo
22 de la Ley de Efecto Retroactivo, las leyes vigentes a la fecha del
otorgamiento del referido contrato colectivo.
Una de esas normas precisamente es el artículo 322 del C ódigo del
Trabajo, disposición que aplica el juez de base, lo que no podr ía ser de otra
manera, ya que esa disposición estaba plenamente vigente a la fecha de
suscripción del citado contrato colectivo, máxime si en las disposiciones
transitorias de la Ley N° 20.940 no se divisa impedimento alguno para que
cobre vigor desde el 1° de abril de 2017.
Más aun, de su texto se colige inequívocamente que ya no es posible
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sostener la licitud de la extensión de beneficios a terceros no integrantes del


convenio colectivo cuya fuente sea la decisión unilateral del empleador, sin
la aquiescencia del sindicato.
A todo lo anterior, cabe agregar que en caso alguno la norma en
referencia puede operar en forma retroactiva, ya que en la Ley N ° 20.940
no existe una disposición que expresamente así lo contempla, caracter ística
inherente a la retroactividad. Por el contrario, el artículo 322 del C ódigo
del Trabajo, conforme al artículo primero transitorio, comenz ó a regir solo
desde el 1 de abril del año 2.017.
Quinto: Que la pretensión del recurrente, manifestada tanto en la
causal principal como en la subsidiaria radica en que -en su concepto- no
obstante lo establecido en el artículo 322 del Código del Trabajo, respecto
de la extensión de beneficios, para un grupo de trabajadores no afiliados a
la organización sindical de la empresa, subsistiría aun la vigencia de esos
beneficios y bonos, pues habría operado en favor de esos trabajadores una
suerte de ultractividad y de "cláusulas tácitas" en sus respectivos contratos de
trabajo individuales, que emana de los antiguos art ículos 346 y 348 del
Código del Trabajo, conforme a la redacción anterior a la Ley N ° 20.940,
esgrimiendo otras disposiciones legales de distintos cuerpos normativos, antes
aludidas.
Sin embargo, esa tesis carece de todo sustento normativo. En efecto,
ya en el Mensaje de la Ley N° 20.940 (N° 1.055-362 de 29 de diciembre de
2014) se sostenía que "Las partes dispondrán de la facultad de extender los
beneficios de un instrumento negociado a trabajadores sin afiliaci ón sindical,
en la medida que cuente con el acuerdo del trabajador al que se le
extiende. En este caso, la extensión se regirá por los términos del acuerdo."
Y en el párrafo siguiente, agregaba: "En caso de no lograrse este acuerdo,
se sancionará como práctica antisindical otorgar beneficios iguales a las
pactadas en instrumentos colectivos a trabajadores no afiliados a la
organización que ocupen cargos o desempeñen funciones similares."
Sexto: De lo anterior es dable inferir que la nueva regulaci ón en
materia de extensión de beneficios, postula fortalecer la presencia del
sindicato como parte negociadora y evitar un paralelismo a los beneficios
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que obtenga ese órgano en el marco de la negociación, lo que se


ocasionaba, entre algunas de sus manifestaciones por la extensi ón unilateral
de beneficios que efectuaba el empleador a los trabajadores no afiliados.
Hoy, esta materia está regulada en el citado artículo 322 del c ódigo
del ramo, norma que es incompatible con la que se desprend ía de los
antiguos artículos 346 y 348, y que postulaban una extensi ón de beneficios
originada en la decisión del empleador y del trabajador no afiliado, a
espaldas del acuerdo colectivo y del sindicato, disposiciones que no pueden
ser aplicadas después de la vigencia de la nueva ley, ya que ninguna
disposición de esta preceptiva reconoce ahora ese efecto, ni menos una
eventual ultractividad, razón por lo que la tesis del recurrente es del todo
improcedente, tal como lo concluyó el juez de base.
La diferencia entre ambos sistemas de extensión de beneficios la
explica con mucha claridad la profesora Gabriela Lanata Fuenzalida, en su
reciente obra "Sindicatos y Negociación Colectiva", cuando expresa,
respecto del antiguo sistema: "En este peculiar sistema los sujetos que
intervenían eran básicamente dos: el empleador que realiza la extensión y
los trabajadores beneficiados por ella. Thomson Reuters, 2018, pág. 269.
Hoy, en cambio el sistema comprende tres intervinientes: los suscriptores del
contrato colectivo (empresa y sindicato) y el tercero, esto es el trabajador no
afiliado al sindicato.
S éptimo: Respecto de la norma de la Ley de Efecto Retroactivo, por
supuesto que es aplicable al caso sublite, pero en relaci ón con el art ículo
322 del código del ramo, como ya se indicó. En cuanto al resto de las
disposiciones esgrimidas por el recurrente, son del todo inaplicables, ya que
las disposiciones a que pretenden darle apoyo son los ex art ículos 346 y 348
del Código del Trabajo, preceptos que están derogados t ácitamente a la
fecha, por aplicación del citado artículo 322, que contempla un sistema
distinto en cuanto a la concebir la extensión de beneficios.
Octavo: En consecuencia, ninguna infracción puede haber a las
normas denunciadas por el recurso, toda vez que el juez dio correcta
aplicación a la norma decisoria del conflicto, esto es el art ículo 322 del
Código del Trabajo. Por otra parte, la sentencia tampoco contiene error en
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la calificación jurídica, por lo que ambas causales deben ser rechazadas, lo


que ocasiona el rechazo del recurso en todas sus partes.
Por estas consideraciones y con lo dispuesto, adem ás, en los art ículos
322, 479, 481 y 482 del Código del Trabajo, se rec haza el recurso de
nulidad interpuesto por el abogado José Ignacio Urrutia Aray, por la
demandante Magotteaux Andino S.A., antes Productos Chilenos de Acero
Limitada, contra la sentencia de dieciséis de febrero del año dos mil
dieciocho, dictada en causa RIT N° O-482-2017 del Juzgado de Letras de
Colina, la que, en consecuencia, no es nula.
La Ministra suplente señora Ana María Hern ández Medina no firma
no obstante haber concurrido a la vista de la causa y al acuerdo por
encontrarse ausente.
Reg ístrese y comun íquese.
Redacción del ministro Tomás Gray.
Laboral y Cobranza N ° 654- 2018.

MARIA SOLEDAD MELO LABRA TOMAS GUILLERMO GRAY GARIAZZO


MINISTRO MINISTRO
Fecha: 20/02/2019 11:52:20 Fecha: 20/02/2019 11:55:52

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Pronunciado por la Décima Sala de la C.A. de Santiago integrada por los Ministros (as) Maria Soledad Melo L., Tomas
Gray G. Santiago, veinte de febrero de dos mil diecinueve.

En Santiago, a veinte de febrero de dos mil diecinueve, notifiqué en Secretaría por el Estado Diario la resolución
precedente.

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Este documento tiene firma electrónica y su original


puede ser validado en http://verificadoc.pjud.cl o en la
tramitación de la causa.
A contar del 12 de agosto de 2018, la hora visualizada
corresponde al horario de verano establecido en Chile
Continental. Para Chile Insular Occidental, Isla de Pascua
e Isla Salas y Gómez restar 2 horas. Para más
información consulte http://www.horaoficial.cl.