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Entrenamiento para

El mover del Señor en México


19-21 Julio, 2018
Ciudad de México, México

Para el perfeccionamiento de los santos


Ef. 4:11-12 Y Él mismo dio a unos como apóstoles,
a otros como profetas, a otros como evangelistas,
a otros como pastores y maestros, (12) a fin de perfeccionar a los santos
para la obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo.

2 Ti. 2:2 Lo que has oído de mí


mediante muchos testigos, esto confía a hombres fieles
que sean idóneos para enseñar también a otros

Nombre_______________________________ Localidad____________________
(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usadas con permiso de la editorial).

Tercera revisión

1
Entrenamiento semanal MSM 2018

Introducción (1)
Una vista panorámica

Lectura bíblica: Himno: 419


1. 1 Ti. 1:3b-4 …para que mandases a algunos que no enseñen cosas diferentes, (4) Ni
presten atención a mitos y genealogías interminables, que acarrean disputas más
bien que la economía de Dios que se funda en la fe.
2. 1 Ti. 2:3b-4 …Dios nuestro Salvador, (4) el cual quiere que todos los hombres sean
salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad.
3. Mt. 24:14 Y será predicado este evangelio del reino en toda la tierra habitada, para
testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
4. Mt. 28:18-20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido
dada en el cielo y en la tierra. (19) Por tanto, id, y haced discípulos a todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; (20)
enseñándoles que guarden todo cuanto os he mandado; y he aquí, Yo estoy con
vosotros todos los días, hasta la consumación del siglo.
5. Jn. 21:15 Entonces, cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo
de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; Tú sabes que te amo. Él
le dijo: Apacienta Mis corderos.
6. Ef. 4:11-12 Y Él mismo dio a unos como apóstoles, a otros como profetas, a otros
como evangelistas, a otros como pastores y maestros, (12) a fin de perfeccionar a los
santos para la obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo.
7. Ef. 1:22-23 Y sometió todas las cosas bajo Sus pies, y lo dio por Cabeza sobre todas
las cosas a la iglesia, (23) La cual es Su Cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo
llena en todo.

I. El mover del Señor es para:


A. Predicar el evangelio con el fin de salvar pecadores para engendrarlos como hijos de
Dios.
B. Nutrir a los nuevos creyentes para que crezcan en vida.
C. Perfeccionar a los creyentes para que funcionen para edificar el Cuerpo de Cristo.
D. El aumento en las iglesias locales.
E. La propagación de la vida de iglesia a todas las ciudades en México.
F. Edificar el Cuerpo orgánico de Cristo.
G. Producir un solo y nuevo hombre.
H. Preparar la novia.
I. Traer el reino.
J. Terminar la era.
II. En la actualidad, la urgente necesidad es perfeccionar a los santos para que puedan
perfeccionar a otros—2 Ti. 2:2; Ef. 4:11-12.
A. Hay diferentes ámbitos en los cuales podemos perfeccionar a los santos:
1. Entrenamiento de tiempo completo por dos años en el ETCMx.
2. Perfeccionamiento de edad mediana por un año en el ETCMx.
3. Entrenamiento de corto plazo por una semana o más en el ETC.

2
4. Entrenamiento mensual en grupos grandes de 50 o más, como el entrenamiento de
96-lecciones y el entrenamiento de 128-lecciones.
5. Entrenamiento MITERO.
6. Entrenamiento por video (Invierno y verano).
7. Entrenamiento anual del MSM en el mes de julio.
8. Entrenamiento semanal de 10 a 15 hermanos que llevan la delantera y/o servidores
de un distrito, una iglesia o un racimo de iglesias. Este entrenamiento anual del
MSM está diseñado particularmente para este entrenamiento.
9. Pastoreo y perfeccionamiento de nuevos creyentes y santos buscadores de casa en
casa, día tras día, con las lecciones del PDS3000.
B. Los entrenadores, los dones, son:
1. Los colaboradores y los aprendices.
2. Los hermanos que llevan la delantera en las iglesias y los coordinadores de los
distritos.
3. Los santos perfeccionados.
III. Puntos para abarcar en este entrenamiento anual del MSM:
A. El desarrollo de entrenamientos semanales:
1. Animar a los servidores para que se unan a un entrenamiento semanal.
2. Usar el internet para este entrenamiento.
3. Dar el entrenamiento.
4. Continuar el entrenamiento.
B. Usar las lecciones del PDS3000 para pastorear y perfeccionar a los santos de casa en
casa.
C. Las diez prácticas vitales:
1. Vivir la vida del Dios-hombre:
a. Avivarse cada mañana.
b. Permitir que la palabra de Cristo more ricamente en nosotros.
c. Perseverar en la oración para vivir la vida del Dios-hombre. Son los rieles donde el
señor se mueve estas prácticas nos hacen vivientes orar con mis compañeros
2. Vivir la manera ordenada por Dios con los grupos vitales:hacer grupos atravesó
árabes de oración
a. Formar grupos vitales de dos a cuatro santos.
b. Engendrar hijos de Dios al visitar a amigos del evangelio para que ellos crean y
sean bautizados.
c. Nutrir a los nuevos creyentes de casa en casa.
d. Perfeccionar a los santos individualmente y en grupos.
3. Edificar y propagar la vida de iglesia:
a. Edificar la iglesia al profetizar en los distritos y en la iglesia.
b. Aumentar el número de distritos.
c. Propagar la vida de iglesia a nuevas ciudades.

Porciones del ministerio:


EL MOVER DEL SEÑOR HOY
El mover que el Señor lleva adelante hoy consiste en recobrar la manera ordenada por Dios
revelada en el Nuevo Testamento, en sus cuatro etapas:

3
1) Recobrar el sacerdocio neotestamentario del evangelio.

Esto no consiste en meramente predicar el evangelio, sino en ministrar el evangelio como un


sacerdote, tal como Pablo lo hizo (Ro. 15:16). En 1 Pedro 2:5 y 9, Pedro también hizo referencia
a esto. Él nos dijo que somos conjuntamente edificados hasta constituir un sacerdocio santo que
ofrece sacrificios espirituales aceptables a Dios, y que por ser tal sacerdocio debemos anunciar
las virtudes de Dios, quien nos llamó de las tinieblas a Su luz admirable. Anunciar las virtudes de
Dios, quien nos llamó de las tinieblas a Su luz admirable, es predicar el evangelio, al decir a las
personas cómo Dios nos salvó, sacándonos de las tinieblas e introduciéndonos a Su luz
admirable mediante Sus virtudes, las cuales incluyen Su misericordia, Su gracia, Su perdón y
lavamiento de nuestros pecados, Su justificación y Su regeneración. Ofrecer sacrificios
espirituales a Dios es traer ante Dios a pecadores salvos ofreciéndoselos a Él. En el Antiguo
Testamento, lo que se ofrecía a Dios eran tipos de Cristo, pero hoy lo que debemos ofrecer son
las propias personas salvas, las cuales han llegado a ser miembros de Cristo. Mientras que los
sacerdotes del Antiguo Testamento ofrecieron los tipos de Cristo, nosotros hoy ofrecemos
pecadores salvos como partes del Cuerpo de Cristo. Por tanto, en Romanos 12:1 Pablo dice que
tenemos que presentar a Dios nuestros cuerpos en sacrificio vivo. Nosotros no salimos a predicar
el evangelio meramente con el propósito de ganar almas, ni sólo para que los pecadores sean
salvos, sino con la finalidad de cumplir con nuestro sacerdocio neotestamentario. Al salir a
predicar el evangelio, debemos hacerlo con la comprensión de que somos sacerdotes, los
sacerdotes del evangelio. Éste es un asunto que tiene que ser recobrado.

2) Recobrar las reuniones de hogar para alimentar a los nuevos creyentes.

En Juan 21:15 el Señor Jesús encargó a Pedro que apacentara, que diera de comer, a Sus
corderos, los nuevos creyentes. Los nuevos creyentes necesitan alimentarse de la leche de la
palabra a fin de poder crecer (1 P. 2:2). Después que hayamos traído algunas personas al Señor y
ellas hayan sido bautizadas en el Dios Triuno, debemos volver a visitarlas como madres que
amamantan (1 Ts. 2:7) a fin de darles de comer en sus hogares de manera continua por un
período de varios meses. En el pasado no supimos atender a esta necesidad de manera apropiada
ni adecuadamente. Es imprescindible que esto sea recobrado en el recobro del Señor por causa de
Su mover actual. Tenemos que alentar a los santos a que alimenten a los nuevos creyentes, los
corderos del Señor, al celebrar reuniones en sus hogares.

3) Recobrar el perfeccionamiento de los santos para la obra del ministerio neotestamentario.

Las personas dotadas tienen que perfeccionar a los santos, tal como nos lo revela Efesios 4:11-
12. Esta clase de labor de perfeccionamiento debe llevarse a cabo en las reuniones de grupo. Esta
clase de reunión es la mencionada en Hebreos 10:24-25. En tal reunión, debemos considerarnos
los unos a los otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. También debemos
exhortarnos mutuamente. Sería difícil, en las reuniones grandes, considerar a las demás personas,
animarlas o estimularlas así como exhortarlas. Esto tiene que realizarse en reuniones de grupo
como las mencionadas en Hebreos 10:24-25.

4) Recobrar el profetizar para la edificación de la iglesia como Cuerpo de Cristo.

4
El último asunto de crucial importancia que el Señor viene recobrando hoy es el aspecto de que
todos los santos profeticen en las reuniones, tal como es mencionado en 1 Corintios 14. El
hermano Watchman Nee vio esto hace más de cincuenta años y habló al respecto en su libro La
vida cristiana normal de la iglesia. Después, en el libro titulado Los asuntos de la iglesia, el
hermano Nee dijo que la práctica en el cristianismo que consiste en celebrar un “culto” los
domingos por la mañana en el que una sola persona predica mientras que el resto se limita a
escucharle, no es una práctica que esté de acuerdo con la Biblia sino que se conforma a las
costumbres de las naciones. Por tanto, existe la necesidad definida de recobrar el profetizar para
la edificación de la iglesia como Cuerpo de Cristo, tal como se menciona en 1 Corintios 14.

(Entrenamiento para ancianos, libro 10: El ancianato y la manera ordenada por Dios
(2), Capítulo 2, Sección 1)

Espero que la comunión que les he brindado en estos dos capítulos quede profundamente
grabada en ustedes y sirva para protegerlos, resguardándolos en el recobro del Señor y en la
práctica de la manera ordenada por Él, de tal modo que el Señor pueda valerse de Su recobro,
mediante la manera ordenada por Él, para edificar Su Cuerpo. Si ustedes se mantienen aislados
con respecto a su medio ambiente y situación, ello significará una gran pérdida para ustedes y
para los intereses del Señor. Más aún, si ustedes no se esfuerzan ni luchan al hacer algún
sacrificio y pagar el precio requerido para aprender “la manera computarizada de proceder” tanto
en relación con visitar a las personas por causa del evangelio como en relación con profetizar
para la edificación de la iglesia, quedarán rezagados en lo que respecta al mover del Señor. El
mover del Señor continúa avanzando. A fin de ser guardados en el recobro del Señor, tenemos
que mantenernos abiertos unos a otros. Más aún, el único camino capaz de acelerar nuestro
ingreso en la era del Señor, es decir, en el mover del Señor y la manera ordenada por Él, es que
nosotros paguemos el precio requerido para ello y nos esforcemos por poner en práctica la nueva
manera, “la manera computarizada de proceder”.

(Entrenamiento para ancianos, libro 10: El ancianato y la manera ordenada por Dios
(2), Capítulo 10, Sección 3)

LA DIRECCIÓN DEL MOVER DEL SEÑOR HOY


El mover del Señor hoy tiene una determinada dirección. La dirección del mover del Señor hoy
es:

1) Edificar el Cuerpo orgánico de Cristo como organismo del Dios procesado y que se imparte,
en Su Trinidad Divina, con miras a Su plena expresión.

La dirección que el mover actual del Señor tiene es, primero, edificar Su Cuerpo orgánico (Ef.
4:12), un Cuerpo lleno de Él mismo y edificado con Él mismo (Col. 3:11) quien, como el
Espíritu vivificante, es la esencia, el elemento y la realidad de la iglesia como Cuerpo orgánico
de Cristo (Ef. 4:4a). Dicho Cuerpo llega a ser el organismo del Dios Triuno procesado (Jn. 15:1,
5, 8a), quien en Su Trinidad Divina nos imparte Su propio ser (2 Co. 13:14) a fin de saturar
orgánicamente de Él mismo el Cuerpo de Cristo para que éste pueda ser Su plena expresión en el
universo (Ef. 3:19).

5
2) Preparar la novia como complemento del Novio con miras al matrimonio eterno del Dios
redentor con Sus redimidos.

En segundo lugar, la dirección del mover del Señor hoy es preparar a Su novia, la iglesia, como
complemento Suyo (del Novio) (Jn. 3:29-30) con miras al matrimonio eterno (Ap. 19:7-8), el
matrimonio universal, del Dios redentor con Su pueblo redimido (22:17; 21:1-2, 9b-10). Este
matrimonio universal fue tipificado por la unión del pueblo de Israel con su Dios redentor (Is.
54:5; Os. 2:19) y es claramente revelado en el Nuevo Testamento (Ef. 5:25-27, 32).

3) Traer a la tierra el reino de Dios como propagación de la vida divina con miras a que Dios
ejerza Su administración eterna al dar cumplimiento a Su economía eterna.

En tercer lugar, la dirección del mover actual del Señor es traer a la tierra el reino de Dios como
propagación de la vida divina, la cual es Cristo mismo. El reino de Dios en realidad es Cristo
mismo como semilla de vida que se siembra en Sus creyentes en la era de la iglesia (Lc. 17:21;
Mr. 4:3, 8, 26) y que se propaga como aumento Suyo (Jn. 3:30), a fin de ser el reino venidero de
Dios, Su reino expandido, el cual será establecido por Él a Su regreso (Lc. 19:12, 15a; Ap.
11:15). Esto es representado por la piedra (Cristo) que llega a ser un gran monte (el reino en el
milenio), según se revela en Daniel 2:34-35. Este reino venidero de Dios, Su reino expandido,
será el gobierno universal de Dios en el cielo nuevo y en la tierra nueva, con miras a la
administración eterna de Dios en el cumplimiento de la economía eterna de Dios en Cristo, como
la máxima y consumada administración familiar de Dios por la eternidad.

Tanto Dios como Cristo anhelan ver que sea edificado el Cuerpo de Cristo, que la novia sea
preparada y que el reino de Dios sea traído a la tierra, a fin de que Cristo obtenga Su Cuerpo y Su
novia y que Dios establezca Su reino sobre la tierra para el cumplimiento de Su economía eterna.
No hay otra manera de llevar esto a cabo, sino por medio de la manera ordenada por Dios.

Ésta es mi carga, esto es lo que deseo, y esto es lo que promuevo. Espero que todos hagan suyos
esta carga y este deseo, y se esfuercen por poner en práctica la manera ordenada por Dios.

(Entrenamiento para ancianos, libro 10: El ancianato y la manera ordenada por Dios
(2), Capítulo 2, Sección 2)

En lo que se refiere al apóstol Pablo, él nos dijo en Hechos 20 que después de haber predicado el
evangelio en Éfeso, permaneció allí por tres años, enseñando a cada uno día y noche con
lágrimas, y de casa en casa (vs. 20, 31). Colosenses 1:28 también nos muestra que Pablo
amonestó y enseñó a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto a todo hombre en
Cristo. Aunque Pablo era un gran apóstol, él tuvo que ir de casa en casa para perfeccionar a los
santos uno por uno, a fin de que todos ellos pudieran hacer la obra del ministerio
neotestamentario, que consiste en edificar el Cuerpo de Cristo.

(Los sacerdotes neotestamentarios del evangelio, Capítulo 10, Sección 4)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal. EUA son usados con permiso de la editorial)

6
Entrenamiento MSM 2018

Introducción (2)
Desarrollar un entrenamiento semanal del MSM

Lectura bíblica: Himno: 431


1. Ef. 4:11-12 Y Él mismo dio a unos como apóstoles, a otros como profetas, a otros
como evangelistas, a otros como pastores y maestros, (12) a fin de perfeccionar a los
santos para la obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo.
2. 2 Ti. 2:2 Lo que has oído de mí mediante muchos testigos, esto confía a hombres
fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
3. Ro. 1:9 Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de Su
Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones.
4. Fil. 1:3-4 Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, (4) Siempre
en todas mis peticiones orando con gozo por todos vosotros.
5. Col. 1:3 Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor
Jesucristo.

I. La meta de este entrenamiento semanal del MSM es que un tercio de los santos vivan
la vida de un Dios-hombre y lleven un fruto que permanezca en los próximos doce
meses para el aumento y propagación de la vida de iglesia.
II. Los requisitos de este entrenamiento:
A. Habrá un entrenamiento semanal durante una hora vía internet.
B. Cada término será de cuatro semanas.
C. Los que se entrenan deben registrarse y consagrarse al Señor por un término a la vez.
D. En la medida posible, todos los que se entrenan deben reunirse en un solo lugar. Si no
fuera conveniente, pueden reunirse en otros lugares, pero que sea el mínimo número de
ubicaciones.
E. Los santos que se hallen viajando o que estén enfermos en casa están disculpados, pero
deben intentar conectarse.
F. Los que se ausentaron del entrenamiento deben recuperar toda reunión a la que faltaron
al escuchar las grabaciones.
III. Cómo distribuir las áreas para el entrenamiento:
A. Para alguna de las áreas de México:
1. Un colaborador y un aprendiz pueden formar un equipo y tomar de dos a cinco
iglesias en su área, dependiendo de su tiempo y carga.
2. Una vez que tomen la carga por estas iglesias, ellos serán los responsables de que por
lo menos un tercio de los santos en estas iglesias lleguen a ser vitales y lleven fruto
que permanezca.
B. Para una iglesia con distritos:
1. Los hermanos que llevan la delantera en la iglesia deben orar, tener comunión y
acordar tener tal entrenamiento.
2. El entrenamiento de un distrito puede ser administrado por los hermanos que llevan
la delantera en la iglesia y los coordinadores del distrito.
3. Si los hermanos que llevan la delantera se sienten incapaces deberían invitar a los
colaboradores y aprendices para que les ayuden.

7
C. Cada entrenamiento debe llevarse a cabo con aproximadamente diez a quince santos
servidores y buscadores.
D. Si en una iglesia hay menos de ocho entrenantes, puede agruparse con otra iglesia
cercana a fin de tener una atmósfera apropiada para el entrenamiento.
E. Para las iglesias que cuentan con distritos, el equipo de colaboradores debe perfeccionar
a los que llevan la delantera y los coordinadores de distrito para que ellos puedan dar su
propio entrenamiento para perfeccionar a otros—2 Ti. 2:2.
F. Aquellos que sirven con los santos jóvenes que trabajan pueden dar el mismo
entrenamiento a los santos jóvenes que trabajan con la comunión y aprobación de los
hermanos que llevan la delantera en la iglesia.
IV. Animar a los servidores y buscadores para que se unan a este entrenamiento:
A. Aquellos que han formado un equipo para dar este entrenamiento deben orar y tener
comunión con los hermanos que llevan la delantera en la iglesia para ver si los hermanos
que llevan la delantera están abiertos a tal entrenamiento.
B. No obligue a nadie, sino alumbre a todos.
V. Cómo usar el internet para este entrenamiento:
A. Aprenda a usar Skype y Google Hangouts para el entrenamiento por grupos. (Tendremos
vídeos y bosquejos para enseñarles).
B. Aprenda a usar el PDS3000 para que pueda enseñarles a los entrenantes a usarlo para su
perfeccionamiento y pastorear a sus nuevos.
C. Establezca la aplicación de internet que será usada por todos los participantes de un
entrenamiento.
D. Realice pruebas de conectividad por lo menos una vez antes del tiempo de entrenamiento
para que nadie se frustre con el uso de la aplicación.
VI. Cómo impartir el entrenamiento:
A. Invoquen el nombre del Señor. Practiquen esto para perfeccionar a los santos a ejercitar
su espíritu.
B. Oren. Practiquen esto para perfeccionar a los santos a ejercitar su espíritu.
C. Ore-lean o oren con un versículo. Practiquen esto para perfeccionar a los santos en orar-
leer.
D. Canten una o dos estrofas de algún himno relacionado y perfecciónelos en orar con el
contenido del himno en lugar de sólo leerlo.
E. Usen las lecciones de este entrenamiento del MSM y del PDS3000 para perfeccionarlos
en algunas de las diez prácticas vitales. Hay diez hábitos vitales en los cuales debe
perfeccionarlos:
1. Use lecciones 01 a 03 de este entrenamiento del MSM y L1-01 a L1-12 y L2-04 del
PDS3000 para perfeccionarlos en los hábitos del 1 al 3.
2. Use lección 04 de este entrenamiento del MSM y L2-01 a L2-03 del PDS3000 para
perfeccionarlos en el hábito 4.
3. Use lección 05 de este entrenamiento del MSM y L2-05 a L2-09 del PDS3000 para
perfeccionarlos en el hábito 5. L2-06 se divide en 10 lecciones.
4. Para los hábitos 6-10, las lecciones respectivas de este entrenamiento del MSM. Las
lecciones del PDS3000 para estos cinco hábitos aún no se desarrollan.
Continuaremos con el desarrollo después de este entrenamiento del MSM
comenzando con L2-10.
F. Cada sesión debe grabarse para los entrenantes ausentes.

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G. Al final de la primera reunión de entrenamiento de perfeccionamiento, todos los
entrenantes deben tomar la decisión en cuáles puntos de las diez prácticas vitales
laborarán y practicarán en el término de las cuatro semanas.
H. Durante las sesiones 2, 3 y 4 del término:
1. Los entrenadores deben proveer más perfeccionamiento con el PDS3000.
2. Los entrenantes deben compartir los testimonios de sus experiencias.
3. Se les debe dar oportunidad a los entrenantes para que pregunten acerca de cualquier
dificultad que hayan encontrado. Los otros entrenantes y/o los entrenadores pueden
responder.
I. Durante la parte final de la última sesión del término:
1. Se debe animar a los entrenantes a que se registren para el siguiente término.
2. Los entrenantes deben entregar el resultado del término con la encuesta de 10 puntos
(guardando una copia o foto para futuras referencias).
VII. Continuar con el entrenamiento en todo el término:
A. Los entrenadores deben orar y dar gracias por el progreso de los entrenantes, tomando al
apóstol Pablo como ejemplo—Ro. 1:9; 1 Co. 1:4; Ef. 1:16; Fil. 1:3-4; Col. 1:3; 1 Ts. 1:3;
2 Ts. 1:3; 2 Ti. 1:3; Flm. 4.
B. El entrenamiento no debe limitarse a estas cuatro sesiones; los entrenadores deben
ayudar a los hermanos más buscadores, haciéndoles llamadas durante la semana para
perfeccionarlos.
C. Cada entrenador y entrenante debe cuidar personalmente de por lo menos dos santos a
fin de perfeccionarlos.
D. Los entrenadores sólo deben pastorear a hermanos varones. Las hermanas deben ser
pastoreadas por sus esposos y/o hermanas perfeccionadas.
VIII. Tres clases de santos y obreros en el recobro del Señor:
A. Tres clases de santos y obreros:
1. Los que no son tocados por el Señor a través del ministerio y no practican el avivarse
cada mañana, no permiten que la palabra de Cristo more ricamente en ellos, no viven
a Cristo, no oran con compañeros vitales cada día, no visitan a sus amigos del
evangelio, no pastorean a los nuevos creyentes, no perfeccionan a los santos, etc.—
¡estos son FRIOS!
2. Aquellos que practican algo y están satisfechos con un poco de éxito pero no tienen
los resultados completos que se describen en la Biblia y en el ministerio. Incluso
pueden tomar porciones del ministerio y aplicarlo a sus prácticas incompletas y
enseñarle a otros sus métodos y maneras—¡¡estos están TIBIOS!!
3. Los que perseveran unánimes en oración, para aprender de la Biblia y el ministerio y
para practicar a pesar de fracasos y éxitos. Cuando fracasan, se arrepienten y siguen.
Cuando tienen cierto éxito, oran, aprenden y practican más para mejorar—¡¡¡estos
están CALIENTES!!!
B. ¿Qué clase es usted?
IX. Vea los “Arreglos prácticos” y haga arreglos el día de hoy y anótelos en esa sección
antes de irse el sábado.
X. Evaluando su entrenamiento:
A. Siempre que sus entrenantes tengan preguntas, sugerencias, quejas, etc.
1. Primero anótelos porque son importantes para mejorar su próximo entrenamiento.
2. Envíe estas notas con sus propias sugerencias a: correopdsmx@gmail.com.
3. Ore acerca de estos puntos.

9
4. Si es posible, puede darles algunos versículos de la Biblia, porciones del ministerio o
su propio testimonio para ayudarlos.
5. Si usted necesita ayuda, tenga comunión con otros colaboradores.
B. Obtenga estadísticas—Aumento de 12% cada seis meses y un tercio de los santos
llevando un fruto que permanezca en los próximos doce meses es lo normal.

# Distrito/iglesia # en # en % # Prom # Prom % % de


ent. 1ra últ reu Aumento DS DS Aumento reun en
reun ent 6/18 12/18 ent
1
2
3
4
5
6
7
Total
Porciones del ministerio:
NUTRIR A LAS PERSONAS INMEDIATAMENTE
DESPUES DE BAUTIZARLOS
Durante el tiempo en que investigamos la manera de tocar puertas, en cuanto una persona era
bautizada y se había cambiado la ropa, nos apresuramos a salir para bautizar a la siguiente
persona. Ya no practicamos esto. Es mejor pasar un tiempo para nutrir a la persona
inmediatamente después de bautizarla y volverla a visitar el siguiente día. Necesitamos visitar a
los nuevos creyentes muchas veces durante el primer mes porque es fácil que ellos se enfermen o
mueran prematuros. Lo mejor es invertir los primeros treinta días para estabilizar a los nuevos
creyentes.

Por esta razón, los que bautizamos deben ser visitados por lo menos diez veces en el primer mes
después de su bautismo. De otra manera pueden morir prematuros. Durante las últimas décadas
hemos bautizado a muchos, pero la mayoría han muerto prematuros y pocos han permanecido a
causa de no haber aprendido esta lección. El Señor Jesús dijo, “Yo os escogí a vosotros, y os he
puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca” (Jn. 15:16). El secreto de
llevar fruto que permanezca es nutrirlos. Esto lo podemos comparar con un bebé que se le
alimenta con leche inmediatamente después de nacer. Después de bautizar a alguien, debemos
nutrirlo inmediatamente y continuar nutriéndolo durante los siguientes treinta días.

(Traducción provisional—Three Crucial Matters for the Increase and Building Up of the
Church, Chapter 19, Section 4)

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PERFECCIONAR A LOS SANTOS
Lectura bíblica: 1 Ts. 2:11; Hch. 20:20, 27, 31; Jn. 21:16; Ef. 4:12-13, 15-16
Hemos visto que necesitamos cooperar con el Señor para salvar a pecadores y nutrir y cuidar con
ternura a los recién bautizados. En éste capítulo queremos ver el asunto crucial del
perfeccionamiento de los santos. Ha habido escasez entre nosotros en cuanto a este punto crucial,
pero Pablo enfatiza este asunto a lo sumo en el libro de Efesios, un libro crucial en cuanto al
Cuerpo de Cristo. Pablo dijo que la Cabeza ascendida, Cristo, en Su ascensión dio a algunos
apóstoles, algunos profetas, algunos evangelistas, y algunos pastores y maestros para
perfeccionar a los santos (4:11-12). Puede que nuestro concepto sólo sea que la Cabeza dio todas
estas personas como dones a Su Cuerpo para que ellos hicieran la obra. Los apóstoles establecen
iglesias y designan a los ancianos, los profetas hablan por el Señor, los evangelistas salen a
predicar el evangelio para traer pecadores al Señor, y los pastores y maestros llevan a cabo su
obra de pastoreo y enseñanza. Es correcto decir que estas personas dotadas hacen su obra
particular, pero de acuerdo al Nuevo Testamento, ellos hacen algo adicional a esto. Ellos
perfeccionan a los santos.

PABLO COMO MODELO DE PERFECCONAR A LOS SANTOS


A fin de ver este asunto crucial de perfeccionar a los santos, tenemos que ver al apóstol Pablo en
el libro de Hechos. El apóstol Pablo fue a Éfeso donde predicó el evangelio y estableció la iglesia
en Éfeso. Luego designó a los ancianos de la iglesia. Después, Pablo regresó para visitar la
iglesia en Éfeso. En una ocasión permaneció allí por tres años (Hch. 20:31). De acuerdo a la
experiencia humana, tres años son un curso completo de tiempo. Tal vez nuestro concepto sea
invitar a alguna persona dotada para que nos ayude y después lo despedimos. No tenemos el
concepto de una persona que viene con nosotros, permanece con nosotros durante un periodo de
tiempo extenso para perfeccionarnos. Pablo como modelo en Hechos 20 permaneció con la
iglesia en Éfeso durante tres años. Esto fue después de que la iglesia en Éfeso había sido
establecida y los ancianos habían sido designados. Él permaneció allí para perfeccionar a los
santos.

Tenemos que admitir que estamos cortos en el perfeccionamiento de los santos por parte de las
personas dotadas. Yo practiqué el perfeccionar a los santos en mi pueblo natal, Chifú, en la China
continental desde 1940 hasta 1942. Les enseñé públicamente en reuniones grandes el día del
Señor y el miércoles por la noche. El resto del tiempo, día y noche, visitaba a los santos. Los
visité de dos maneras. En muchas ocasiones, un ayudante y yo íbamos en bicicletas a sus hogares.
También, en las noches cuando no había reuniones, yo invitaba de veinte a veinticinco santos a
cenar conmigo en el salón de reunión. Contrataba a un hermano para que nos cocinara. Hacía
esto cada semana hasta que después de un periodo de tiempo había invitado a varios cientos de
santos de Chifú para cenar conmigo. Comía con ellos y les hablaba frente a frente. ¡Eso fue
maravilloso! Durante el día iba a visitarlos y en la noche los invitaba a cenar conmigo. Después
de tres años de esta clase de labor, un gran avivamiento surgió el 31 de diciembre de 1942. Hubo
un periodo de avivamiento de cien días. El ejemplo de Pablo en Hechos 20 y mi experiencia en
Chifú me mostraron que tenemos la necesidad urgente de perfeccionar a los santos.

En Hechos 20 Pablo dijo que enseñaba a los santos públicamente y de casa en casa, exhortando a
cada uno de ellos por tres años, noche y día con lágrimas (vs. 20, 31). La frase, “de casa en casa”

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significa “según las casas”. Pablo fue a todos los hogares de los santos en Éfeso para enseñarles.
Si solamente tenemos reuniones grandes, sólo podremos dar mensajes generales y hacer una obra
general, y no podremos hacer una obra específica. La obra de perfeccionamiento específico se
puede llevar a cabo en los hogares de los santos. Si visitamos a los santos en sus hogares,
podremos hablar con ellos frente a frente, descubrir sus necesidades específicas y suplir estas
necesidades específicamente. Esto es lo que significa perfeccionar a los santos.

PERFECCIONAR A LOS SANTOS PARA QUE HAGAN


LA OBRA DEL MINISTERIO
Perfeccionar a los santos es equiparlos y suplirles. A las personas que se unen al ejército se les
enseña, equipa y suple con lo que necesitan para pelear la batalla. En otras palabras, ellos son
perfeccionados para ser soldados que pelean. Que un apóstol perfeccione a los santos es suplirles
para que estén calificados para hacer la misma obra que él hace. Un profesor de matemáticas en
un colegio para maestros tiene esa misma intención. Él lleva un currículum planeado mediante el
cual lleva a sus estudiantes para que ellos puedan graduarse. Sus estudiantes entonces son
perfeccionados, equipados y suplidos para que enseñen igual que él. En el pasado, muchos santos
han estado en “clases” año tras año sin jamás “graduarse”. En otras palabras, muchos santos han
asistido a las reuniones por años, sin haber sido perfeccionado para hacer lo que hacen las
personas dotadas. La razón por la cual muchos de entre nosotros no se han graduado, es decir, no
han sido perfeccionado, es porque la mayoría de nuestras reuniones han sido “conferencias”
generales. No hemos tenido la obra de perfeccionamiento específico. Algunos santos que han
estado en el recobro del Señor por treinta y tres años no podrían dar una palabra en cuanto a la
verdad de la justificación por la fe o la verdad en cuanto nuestra reconciliación con Dios. Esto
nos muestra una escasez de perfeccionamiento.

Perfeccionar a los santos es equiparlos y suplirles para que puedan hacer la misma obra como los
apóstoles, los profetas, los evangelistas, y los pastores y maestros. Con el tiempo, todos los
santos tendrán la habilidad de los apóstoles, profetas, evangelistas, y pastores y maestros. Si las
coyunturas (las personas dotadas) se levantan para hacer su trabajo de perfeccionar a los santos,
la iglesia en nuestra localidad se propagará a otras localidades, y habrá muchas iglesias en
nuestra área.

Efesios 4:11-12 dice, “Y Él mismo dio a unos como apóstoles, a otros como profetas, a otros
como evangelistas, a otros como pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la
obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo”. El “ministerio” aquí es el único
ministerio, el ministerio neotestamentario. De acuerdo a la construcción gramática, la edificación
del Cuerpo de Cristo es la obra del ministerio. Las personas dotadas perfeccionan a los santos y
los santos perfeccionados hacen la obra de edificación directamente. Después de haber sido
perfeccionados, los santos perfeccionados hacen la obra del ministerio para la edificación del
Cuerpo de Cristo directamente. Muchos de nosotros no hemos sido tan perfeccionados por los
dones que el Señor ha dado a Su Cuerpo. Cuando hablamos para el Señor al profetizar, el
contenido puede ser bueno, pero nuestra presentación, nuestro tono y nuestro estilo puede que no
sean apropiados porque no hemos sido muy perfeccionados.
(Traducción provisional—The Practical and Organic Building Up of the Church, Chapter 7,
Section 1)

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La iglesia no debe traer a los hombres a la salvación sólo para perderlos después. Si los pierde,
eso es, si salva a algunos en un mes y pierde algunos los siguientes meses, el número total nunca
aumentará, y la iglesia nunca será fuerte. En la iglesia en Taipéi, el hermano Chang Yu-lan dijo
que él estaba entrenando a los hermanos hasta que puedan absorber a todos; si vienen cinco mil,
absorberán a cinco mil. Si vienen cincuenta mil, absorberán a cincuenta mil.

Si el Señor no ha comenzado nada, no tendremos el sentir de la urgencia de la necesidad de


entrenar a los nuevos. Pero en cuanto el Señor comience a hacer algo, y la iglesia continúa
ganando a algunos nuevos, comprenderemos la urgente necesidad de entrenar a los nuevos. En
cuanto los nuevos creyentes vienen a la iglesia, tenemos que entrenarlos y perfeccionarlos.
Tenemos que decirles lo que tienen que hacer. Tal vez una persona vino con nosotros este mes.
En tres o cuatro meses él necesita voltearse y cuidar del siguiente grupo de nuevos. De esta
manera la iglesia cuidará de los nuevos de una manera ordenada ola tras ola. Aquellos que son
salvos en enero cuidarán de los que son salvos en febrero. El Señor bendecirá la iglesia; la iglesia
crecerá y también podrá absorber el resultado de su crecimiento. Esta es la razón por la que tengo
que exclamar, "¡Toda la iglesia tiene que entregarse. Ya no puede demorar!" Nuestras posesiones
sólo son una de tantas cosas que tenemos que entregar. Nosotros no damos demasiadas ofrendas
materiales. Tampoco espero que usted dé demasiadas. Nuestra esperanza es que todos se
entreguen para ser perfeccionados y edificados para que todo el Cuerpo pueda levantarse a servir.

(Traducción provisional—Collected Works of Watchman Nee, The (Set 3) Vol. 62: Matured
Leadings in the Lord's Recovery (2), Chapter 1, Section 2)

También tenemos que darnos cuenta de que las personas dotadas tienen que perfeccionar a los
santos. La mejor manera de perfeccionar a los santos es por medio de las reuniones de grupo, y
estas reuniones son el mejor lugar para dicho perfeccionamiento. Si usted es una persona dotada,
debiera asistir a una reunión de grupo para perfeccionar a los santos en ese grupo. Cuando usted
esté con ellos, podrá observarlos y llegar a conocer la condición en la que todos ellos se
encuentran. Entonces usted no solamente podrá perfeccionarlos en las reuniones, sino también
fuera de las reuniones al pasar tiempo con ellos. Pablo dijo en Hechos 20 que él enseñaba a los
santos públicamente y de casa en casa (v. 20) y que él no cesaba de amonestar con lágrimas a
cada uno (v. 31). Él enseñó a los santos no solamente en las reuniones grandes, sino también en
los hogares e individualmente uno por uno. Ésta es una labor muy fina y detallada; para esto se
requiere de mucha labor y de mucho tiempo. Si soy una persona que posee una porción
específica, cierta capacidad, así como el don de perfeccionar a los santos, entonces debo asistir a
una reunión de grupo todo el tiempo. Al escuchar hablar a todos los que asisten a la reunión de
grupo, podré conocer su verdadera situación. Entonces podré visitarlos en sus hogares a fin de
pasar un tiempo con ellos personalmente. Quizás yo podría visitar a una persona cada semana a
fin de poder tener una conversación personal con ella. Esto tiene como propósito promover los
dones de cada una de esas personas, desarrollar su capacidad y enriquecer el hablar de tales
personas. Podremos proveer una gran medida de tutoría por medio de este contacto personal con
tales santos. De este modo, los santos serán perfeccionados personalmente por algunas de las
personas que tienen dones para ello. Esta labor no será en vano porque algunos santos serán
perfeccionados. A la postre, los santos serán perfeccionados para hacer lo mismo que las
personas dotadas hacen. Más aún, las personas dotadas producirán otras personas dotadas.
(Entrenamiento para ancianos, Libro 09: El ancianato y la manera ordenada por Dios (1),
Capítulo 11, Sección 5)

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TRANSFORMADOS POR EL ESPIRITU TRANSFORMADOR
Y PERFECCIONADOS POR LOS SANTOS PERFECCIONADOS
EN LA VIDA DE IGLESIA

Aquellos perfeccionados que han experimentado esta clase de transformación saben cómo
perfeccionar a otros. Todos necesitamos aprender a perfeccionar a otros con los atributos del
Dios Triuno. Necesitamos saber lo que necesita la persona que está delante de nosotros. No
simplemente debemos ver los errores de las personas. Más bien, debemos saber que tienen
escasez de la naturaleza de oro y vida de Dios. Tienen escasez de la muerte, resurrección y
ascensión de Cristo. Tienen escasez de la obra del Espíritu Santo. Tenemos que añadirles todo
esto. No debemos condenar a otros; más bien, debemos ministrarles el suministro de vida.
Necesitamos impresionarles que en la vida apropiada de iglesia le prestamos nuestra plena
atención al Dios Triuno: Dios el Padre como la naturaleza y vida divina, Dios el Hijo como el
elemento divino y Dios el Espíritu como Aquél que transforma en Su esencia divina. Esto es
ministrarles al Dios Triuno.

(Traducción provisional—Crystallization-Study of Song of Songs, Chapter 3, Section 2)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

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Entrenamiento MSM 2018

Introducción (3)
Progresar en los diez hábitos vitales cada mes para Su mover en México

Explicación
Lectura bíblica: Himno: 408
1. 1 Ti. 4:15 Practica estas cosas; permanece en ellas, para que tu progreso sea manifiesto a
todos.
2. Fil. 3:1 Por último, hermanos míos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el
escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro.
3. 2 P. 1:12 Por esto siempre estaré recordándoos estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y
estéis confirmados en la verdad presente.
4. 2 Ti. 2:2 Lo que has oído de mí mediante muchos testigos, esto confía a hombres fieles
que sean idóneos para enseñar también a otros.
5. Ap. 2:4-5 Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. (5) Recuerda, por tanto, de
dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré a ti, y quitaré
tu candelero de su lugar, si no te has arrepentido.
I. Usted debe comenzar habiendo cumplido con los dos requisitos de haber recobrado su
primer amor y de tener una consagración absoluta. Seleccione “Sí” en ambos ítems para
iniciar.
II. Seleccione los hábitos que desea desarrollar durante este mes:
A. Es necesario ir en orden, desde el primer punto hasta el último. Sin la práctica apropiada
de los puntos I y II, no es posible practicar el III; y sin la práctica del III, no es posible
avanzar al IV, etc.
B. Si usted ha estado practicando alguno de estos puntos, seleccione “Sí” y escriba cuál es
su práctica real. Continúe con perseverancia.
C. Si usted todavía no ha llevado a cabo ningún punto o lo practica parcialmente pero
quiere desarrollar este hábito, marque “Sí” y comience a practicarlo el día siguiente.
Escriba cuál fue su práctica real de la última semana para evaluar su progreso.
III. Desarrollar los hábitos:
A. Practique cada día con ayuda de la reunión semanal de perfeccionamiento.
B. Si algún día no es fiel en practicar, arrepiéntase y confiese su(s) fracaso(s) al Señor la
mañana del siguiente nuevo día. Practique de una manera fresca cada nuevo día—2 Co.
4:16; Lm. 3:22-23; He. 8:12.
C. Cuando tenga buenas experiencias, testifíquelo a su compañero y durante la reunión
semanal de perfeccionamiento.
D. Cuando experimente problemas en su desarrollo, pida ayuda a su compañero y a los
demás en la reunión semanal de perfeccionamiento. Quizá en ocasiones necesite
contactar a los entrenadores directamente por medio de WhatsApp o por correo
electrónico.
E. Independientemente de lo que suceda “no se desanime”, más bien “prosiga firmemente”
y “persevere en la oración”.
IV. Si no logra cumplir todo lo que se había propuesto, intente de nuevo el mes siguiente.
No se rinda hasta que haya cumplido todos los objetivos que haya establecido.
V. Todo lo que usted aprenda y practique, debe enseñarlo también a otros.

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Entrenamiento MSM 2018

Introducción (4)
Perder al Señor como nuestro primer amor
es el origen de la degradación de la iglesia
y la manera de vencer es recobrar nuestro primer amor

Orar-leer: Ap. 2:4-5 Himno: 40, 403

I. El primer mandamiento de todos: “Oye, Israel; el Señor, nuestro Dios, es un solo


Señor. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda
tu mente y con todas tus fuerzas” (Mr. 12:29b-30).
A. Tenemos un Dios amoroso y maravilloso cuyo mandamiento para nosotros es que le
amemos.
B. Debemos amar al Señor nuestro Dios en primer lugar, fervientemente, completamente,
con todo nuestro corazón y con locura.
II. El primer hombre, Adán, no amó a Dios ya que escogió el conocimiento en lugar de la
vida, la cuál es Dios mismo—Gn. 2:9, 16-17; 3:6; 4:8 y la nota 2.
A. A partir de ese tiempo, el hombre llegó a ser independiente de Dios, lo cuál es el
principio del árbol del conocimiento—Estudio-vida de Génesis, Capítulo 14, Sección 1.
B. El hombre comenzó a necesitar, inventar y amar todo lo que no es Dios:
1. Dios era la provisión, protección y satisfacción del hombre, pero después de la caída,
el hombre inventó una cultura con todas estas cosas—Gn. 4:17, 20-22; nota 172.
2. El hombre se ama a sí mismo—2 Ti. 3:2.
3. El hombre ama el dinero—1 Ti. 6:10.
4. El hombre ama el mundo—1 Jn. 2:15-16.
III. Sin embargo, Dios sigue amando al hombre que Él creo para si mismo para ser Su
esposa:
A. La Biblia es un romance de una pareja universal.
B. La mujer buscó a otro en lugar de buscar a Dios.
C. Ella llegó a ser esclava del pecado y fue capturada por Satanás.
D. Dios llegó a ser hombre a fin de salvar al hombre por medio de Su muerte, resurrección
y ascensión.
E. Ahora Él vive en los que creyeron en Él y le recibieron para transformarlos y edificarlos
y lleguen a ser Su Novia gloriosa.
F. Él vendrá, se casará con ella y ellos llegarán a ser la pareja universal como la Nueva
Jerusalén por la eternidad.
IV. Incluso después de que todos los creyentes recibieron Su vida para su transformación
y glorificación, ellos como la iglesia corporativamente dejaron su primer amor y se
degradaron completamente:
A. “Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor”—Ap. 2:4.
B. “Dejar el primer amor es la raíz de toda la degradación en las siguientes etapas de la
iglesia”—nota 2 de Ap. 2:4.
C. “Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete”—Ap. 2:5a.

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D. Ya que estamos en el recobro del Señor, necesitamos recobrar nuestro primer amor al
arrepentirnos. “Arrepentirse es experimentar un cambio en la manera de pensar que lo
lleva a uno a sentir remordimiento, o sea, a cambiar de propósito”—nota 1 de Mt. 3:2.
V. Pedro con los discípulos, quienes nos representan a todos nosotros, fracasaron pero se
arrepintieron para recobrar el primer amor con los resultados apropiados:
A. En el capítulo 18 de Juan, Pedro amó más su propia vida que al Señor; por lo tanto, negó
al Señor tres veces cuando el Señor fue juzgado y el resto huyó cuando el Señor fue
arrestado—Mt. 26:56; Jn. 18:15-18, 25-27.
B. Pero en el capítulo 20 de Juan, ellos recibieron un corazón nuevo que sólo ama al Señor
cuando recibieron el Espíritu Santo—Jn. 20:22; Ez. 36:26; Pláticas adicionales sobre el
conocimiento de la vida, Capítulo 8, Sección 4.
C. Sin embargo, en el capítulo 21 de Juan todavía amaban su profesión y fueron a pescar
cuando no pudieron ver al Señor—Jn. 21:3.
D. Cuando el Señor se les apareció y llamó a Sus discípulos, Juan la dijo a Pedro que era el
Señor. Entonces Pedro nadó a la orilla para ver a Jesús antes que los demás—Jn. 21:4-8.
E. Llegando a los versículos 15-17, Pedro pudo decirle al Señor que le amaba, demostrando
que había recobrado su primer amor completamente. Aparentemente se arrepintió y
ejercitó su nuevo espíritu con el nuevo corazón para amar al Señor.
F. En Hechos capítulo 1, el capítulo que sigue de Juan capítulo 21, Pedro con los 120 tuvo
una consagración en el aposento alto de manera absoluta.
G. En Hechos capítulo 2, el Espíritu de fuego los llenó y comenzaron a predicar el
evangelio y a establecer la iglesia en Jerusalén.
H. Del capítulo 3 hasta el 28 de Hechos, ellos continuaron el mover del Señor con el fuego
espiritual para predicar el evangelio y establecer iglesias locales en todas partes.
I. Al llegar al capítulo 28 de Hechos, el mover del Señor todavía no había terminado; El
Señor continuaría Su mover hasta que el evangelio del reino fuera predicado en toda la
tierra habitada para testimonio y terminar esta era—Mt. 24:14.
VI. ¿Qué acerca de usted?
A. ¿Ha perdido su primer amor?
B. ¿Ha recobrado su primer amor para ser uno que ama a Jesús locamente?
C. ¿Está consagrado de manera absoluta?
D. ¿Tiene el fuego espiritual ardiendo en su corazón?
E. ¿Está predicando el evangelio con el rebosar de vida y el fuego espiritual?
F. ¿Lleva fruto que permanece como los pámpanos vivientes, permaneciendo en la vid?
G. ¿Está saliendo para establecer nuevas iglesias locales como el Señor le comisionó?
H. ¡Este es el recobro del Señor. Este es el mover del Señor. Necesitamos ser vencedores
para cooperar con el mover del Señor. Amén. Aleluya!

Porciones del ministerio:

III. EL ORIGEN DE LA DEGRADACION DE LA IGLESIA


Aunque la iglesia en Éfeso tenía tantas virtudes, estaba degradada porque había perdido su
primer amor. En el versículo 4 el Señor dijo: “Pero tengo contra ti que has dejado tu primer
amor”. La palabra griega traducida primer es la misma que se traduce mejor en Lc. 15:22.
Nuestro primer amor hacia el Señor debe ser nuestro mejor amor a El. La iglesia en Éfeso había
dejado este amor por el Señor.

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La iglesia como Cuerpo de Cristo (Ef. 1:23) está relacionada con la vida; como nuevo hombre
(Ef. 2:15), está relacionada con la persona de Cristo; y como novia de Cristo (Jn. 3:29) está
relacionada con el amor. La Epístola [de Pablo] a los Efesios nos dice que para permanecer en la
vida de la iglesia necesitamos ser fortalecidos en nuestro hombre interior para que Cristo haga Su
hogar en nuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, podamos conocer el
amor de Cristo que sobrepasa a todo entendimiento, para que seamos llenos hasta la medida de
todas las riquezas de Dios (Ef. 3:16-19); y el objetivo de lo anterior es la vida de la iglesia a fin
de que la gracia sea con todos los que aman al Señor Jesús (Ef. 6:24). Esta epístola dirigida a los
efesios [en Apocalipsis 2], revela que la degradación de la iglesia comienza cuando dejamos
nuestro primer amor hacia el Señor. Lo único que nos puede mantener en una relación apropiada
con el Señor es nuestro amor por El. La iglesia en Éfeso tenía buenas obras, trabajaba para el
Señor, soportaba los sufrimientos y ponía a prueba a los falsos apóstoles, pero dejó su primer
amor hacia el Señor. Dejar el primer amor fue la raíz de toda la degradación que hubo en las
siguientes etapas de la iglesia.

Nosotros los que estamos hoy en las iglesias locales debemos estar conscientes de que podemos
perder nuestro primer amor por el Señor. Es posible que hagamos obras y trabajemos para el
Señor y tal vez seamos puros doctrinalmente y rectos espiritualmente, y aun así no tener el
primer amor por el Señor. Es probable que en los años venideros no amemos al Señor tanto como
ahora. Debemos estar alerta en cuanto a esto. Es mejor perder algo de nuestras obras que perder
nuestro amor por el Señor. Nuestro amor por El debe ser nuestro primer amor. Todos debemos
decir: “Señor, te amo. No amo lo que hago por Ti, ni aprecio mi labor. Señor te amo a Ti. Si
laborar por Ti estorba mi amor por Ti, cesaré de hacer obras”. No permita que nada le separe del
amor del Señor. Debemos cuidar el primer amor y constantemente amar al Señor.

Nunca olvidaré un párrafo corto que alguien escribió con respecto a John Nelson Darby. Dicho
párrafo revela que cuando Darby era muy viejo, mientras viajaba, una noche se hospedó en un
hotel. Cuando estaba preparándose para acostarse, oró de una manera simple: “Señor Jesús, te
sigo amando”. Es admirable que un santo de edad avanzada diga esto. John Nelson Darby
empezó a amar al Señor desde su juventud. Después de más de sesenta años, seguía amándolo.
Todos debemos decirle diariamente al Señor: “Señor Jesús, te sigo amando. Tal vez yo cambie
en todo lo demás, pero nunca dejaré de amarte. Quiero que mi amor por ti crezca siempre”. Leí
ese párrafo sobre Darby hace más de veinte años, y no puedo describir la ayuda que me ha sido
todo este tiempo.

Debemos decir constantemente: “Señor Jesús, te sigo amando”. Una vez que dejamos nuestro
primer amor, nuestra degradación ha comenzado. Tal vez sigamos siendo los mismos en todo lo
demás, en nuestras obras y actividades, pero nos hemos degradado porque hemos dejado nuestro
primer amor. Con el tiempo, la iglesia en Efeso llegó a tener más obras y menos amor. Hoy
nosotros debemos decir que deseamos más amor y menos obras. Cualquier cosa que hagamos,
debemos hacerla por amor al Señor. El amor debe ser lo que nos motive a hacer obras para el
Señor. Si el amor al Señor nos impide hacer cierta cosa, entonces no debemos hacerla. Nuestra
obra debe ser simplemente una expresión de nuestro amor por Él. Debemos actuar así; de lo
contrario no vamos a ser preservados en Su presencia.

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IV. EL RESULTADO DE
LA DEGRADACION DE LA IGLESIA
En el versículo 5 vemos las consecuencias de la degradación de la iglesia: “Recuerda, por tanto,
de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y
quitaré tu candelero de su lugar, si no te has arrepentido”. El resultado de la degradación de la
iglesia es que ella pierde su testimonio. Perder el testimonio simplemente significa que el
candelero es quitado. Si perdemos nuestro primer amor hacia el Señor y no nos arrepentimos,
perderemos el testimonio del Señor y nos será quitado el candelero. Hace años el testimonio que
tenían los Hermanos resplandecía, pero ése no es el caso hoy. No hay duda de que el candelero
ha sido quitado de la mayoría de las asambleas de los Hermanos. Cuando usted entra en una de
sus asambleas, no ve ningún brillo allí. No hay luz ni testimonio. Debemos tener cuidado y estar
alerta constantemente para evitar que esto nos suceda. No piense que por el hecho de ser las
iglesias locales, los candeleros y el testimonio de Jesús, no podemos perder nuestro testimonio.
El día que perdamos nuestro primer amor hacia el Señor, será el día que perderemos el
testimonio. En ese día el candelero será quitado.

(Estudio-vida de Apocalipsis, Capítulo 10, Sección 3)

La manera de ser un vencedor


Necesitamos ver lo que dice el Señor acerca de la manera en que vencen las iglesias en las siete
epístolas en Apocalipsis.

Recobrar el primer amor hacia el Señor


En la primera epístola el Señor le pide a los vencedores que recobren o guarden su primer amor
hacia el Señor (2:4-5). Según el orden de las siete epístolas, la desolación de la iglesia comenzó
con la pérdida del primer amor hacia el Señor. Inicialmente el amor de la iglesia hacia el Señor
era fresco. Por causa de este amor fresco, la iglesia seguía y servía al Señor. Sin embargo, en
cierto punto en el tiempo, la iglesia perdió su primer amor hacia el Señor, aunque seguía con
celos sus obras y sus trabajos. Por causa de la pérdida del primer amor, había un problema en
vida. En la primera epístola a Éfeso, vemos el árbol de la vida (v. 7) y el candelero (v. 5). Ya que
la iglesia había perdido su primer amor, tenía un problema en vida, y la luz de su testimonio ya
no estaba clara. Por tanto, el candelero fue quitado. La iglesia se encontraba en una condición de
desolación. Ya que esta es la primera epístola, es un registro del comienzo y la causa de la
desolación. Este comienzo, esta causa, fue la pérdida del primer amor hacia el Señor. Por lo tanto,
los vencedores deben mantener su primer amor hacia el Señor constantemente en la desolación
de la iglesia.

El mundo, la fama y la posición no es lo único que pueden causar nuestra pérdida del primer
amor hacia el Señor; incluso la bendición que Dios nos da o el trabajo en nuestras manos pueden
causar que perdamos nuestro primer amor hacia el Señor. Este es el resultado cuando una obra
no se hace por amor hacia el Señor o si la comunión en amor con el Señor se pierde durante el
curso de la obra. Si somos así, somos derrotados. Toda nuestra obra debe ser un asunto de amor
entre el Señor y nosotros.

19
Predicamos el evangelio porque amamos al Señor. Ya que nuestro amor hacia Él es fresco,
nuestra obra del evangelio no reemplaza al Señor. Edificamos la iglesia por causa de nuestra
comunión de amor con el Señor; administramos la iglesia de manera apropiada porque hay una
historia de amor entre nosotros y el Señor. En nuestro amor hacia el Señor, administramos Su
iglesia y predicamos la verdad a los santos para su edificación. Nuestra obra y servicio deben
resultar de nuestro amor hacia el Señor.

Muchos entre nosotros hemos laborado para el Señor sin amarle. No debemos convertir nuestro
servicio en una profesión. Convertimos nuestro servicio en una profesión cuando perdemos
nuestro primer amor hacia el Señor. Una niñera alimenta a los niños como su profesión, pero una
madre alimenta a sus hijos por amor en lugar de un deber profesional. Si nuestra predicación es
sólo un deber, quiere decir que hemos caído. No debería ser un asunto de deber, sino de amor.

Cada mañana debemos tener comunión con el Señor en amor, con un sentir de amor, el amor de
noviazgo (Jer. 2:2). Debemos volvernos de nuevo al Señor y renovar nuestra consagración hacia
Él. Debemos decir: “Señor, te amo de la misma manera que te amé en el día en que te conocí.
Nuestra relación es como era en los días de noviazgo”. Esto es lo que dice el libro de Jeremías
acerca del amor noviazgo. El asunto de perder el primer amor en la epístola a Éfeso es igual a la
pérdida del amor de noviazgo de los israelitas hacia el Señor. A fin de ser vencedores en la
desolación de la iglesia, tenemos que mantener nuestro amor fresco hacia el Señor. Cada día
debemos decir: “Oh Señor, nuestra relación es como el de una pareja recién casada. Señor, tengo
un corazón fresco para Ti, una esperanza fresca en Ti y un cambio fresco hacia Ti. Señor,
también tengo un disfrute fresco de Ti y un conocimiento fresco de Ti”. Entonces tal amor nos
motivará a hacer Su obra; esto es, ser constreñido por el amor de Cristo (2 Co. 5:14).

Cuando los ancianos administran la iglesia, deben derramarse a sí mismos para los santos porque
están constreñidos por el amor del Señor. Si no nos derramamos para Su iglesia, el corazón de
Dios no estará alegre. Lo que hace más feliz al corazón de Dios es la edificación de Su iglesia;
Dios ama y atesora la iglesia más que cualquier cosa. Porque lo amamos y nos interesa el deseo
de Su corazón, estamos dispuestos a sacrificarlo todo para la iglesia. Este es el primer requisito
para ser un vencedor.

(Traducción provisional: Three Aspects of the Church: Book 2, The Course of the
Church, Chapter 7, Section 2)

LA NECESIDAD DE QUE SEAMOS


LOS QUE AMEN LOCAMENTE A JESUS
Quiero decir de nuevo que usted necesita olvidarse de la corrección, el mejoramiento y las
actividades externas. Siempre ponga plena atención a la parte interior de su ser donde está Jesús.
No trate de servir al Señor, obrar para El o hacer algo para El. Tiene que acudir a El a fin de que
le muestre toda Su belleza y dulzura. Esto lo atraerá a usted para que le ame. Debemos decir:
“Señor Jesús, eres tan dulce para mí. Eres tan amoroso y tan amable para mí. Cada vez que te
invoco, tengo una dulce sensación en lo profundo de mi ser”. Debemos sentir un amor hacia
Jesús que es dulce a nuestro sentir interior. Debemos decirle al Señor todo el tiempo: “Oh Señor
Jesús, te amo”.

20
Muchos queridos cristianos han sido distraídos al tratar de hacer algo para el Señor. Esto se debe
a que Satanás en su sutileza quiere que quitemos nuestra atención del mismo centro de nuestro
ser. No ponga atención a las actividades externas, sino que siempre regrese al espíritu. Desde el
interior de su espíritu debe decirle al Señor mil veces al día: “Señor Jesús, te amo”. El nombre de
Jesús es el nombre más dulce de la tierra. Al decirle al Señor que usted lo ama, espontáneamente
le dará a Jesús más espacio, más lugar dentro de usted.

Decir: “Oh Señor Jesús, te amo”, no es simplemente un dicho. Esto es la respiración espiritual
invocando Su nombre. Cuando usted dice: “Señor Jesús, te amo”, tiene una sensación dulce
dentro de usted. Cuando dice esto, le proporciona más espacio dentro de su ser. El se extenderá
en su ser y lo saturará con todo lo que El es, con todas Sus riquezas. Si usted hace esto día y
noche, será completamente saturado con Jesús. Esto es lo que significa tener a Jesús revelado en
usted (Gá. 1:16a), viviendo en usted (2:20a), formado en usted (4:19), y haciendo Su hogar en
todo el ser de usted (Ef. 3:17a).

Debe usted olvidarse de todo lo demás. Si usted se enoja fácilmente, olvídese de eso. Si no puede
amar a otros, olvídese de eso. Si usted no puede servir o funcionar, olvídese de eso. Cuando yo
era joven, frecuentemente le pedía al Señor que me capacitara en mi ministerio y en mi servicio y
obra para El. No diría que esas oraciones no fueron buenas, sin embargo, hoy en día, tengo una
manera simple de orar. Cuanto más crezco en el Señor, más sencilla llega a ser la manera en que
tengo contacto con el Señor. Simplemente digo: “Oh Señor Jesús, te amo. Simplemente te amo;
eres tan dulce para mí”. Mañana, trate de decir esto cien veces, luego vaya a la reunión y vea lo
que sucede. Necesitamos decir: “Señor Jesús, te amo. Oh Señor Jesús, te amo. Simplemente te
amo. Eres tan dulce. Revélate a mí. Muéstrame Tu belleza. Cautívame, Señor, con Tu belleza.
Quiero estar loco al ser destrozado con Tu belleza”. Luego, usted verá lo que saldrá en la reunión.
Usted será el primero, incluso el mejor, para funcionar.

En la costa del mar de Tiberias, el Señor Jesús le preguntó a Pedro “Simón Pedro, ¿me amas?
¿me amas más que todos éstos?” (Jn. 21:15). La vida cristiana no es un asunto de obrar para El ni
de servirle. Olvídese de todo eso. Satanás, el sutil, vendrá a seducirlo, tentándolo para que sirva
al Señor. Hoy en día, en esta generación el Señor Jesús no necesita una gran cantidad de jóvenes
que obren para El. El necesita muchos jóvenes que lo amen desesperadamente. Si usted
simplemente lo amara por medio día, estaría loco. Hoy en día, el Señor Jesús necesita muchos
que lo amen locamente.

Todos ustedes hermanos jóvenes tienen que orar por esto. Deben orar: “Señor Jesús, haz que te
ame; muéstrame Tu belleza. Muéstrame Tu hermosura. Muéstrame Tu dulzura”. El nombre de
Jesús debe ser tan dulce para usted. Si todos los jóvenes fueran destrozados por la belleza de
Cristo, esto afectaría a toda la nación. No necesitamos predicadores, ministros, o pastores.
Necesitamos los que aman a Jesús.

La generación de hoy, es una generación de los que aman el placer. Hoy día, las personas aman
toda clase de entretenimiento, diversión y disfrute mundano. Nosotros no somos como estos.
Somos los que aman locamente a Jesús. No nos preocupa el entretenimiento, la diversión o el
disfrute mundano. No nos dedicamos a ninguna clase de deporte. Nuestro deporte es Jesús. Jesús
es todo nuestro entretenimiento. ¿Está usted realmente loco a tal grado?

21
Cada uno de los que le ama, es un loco. Si usted es sobrio para amar a alguien, su amor debe ser
falso. Tenemos un proverbio que dice: “El amor ciega”. En un sentido, tengo la carga de cegarlos,
y no de hacerlos tan claros. Cuando Adán y Eva comieron el fruto del árbol del conocimiento,
sus ojos fueron abiertos y ellos llegaron a estar claros (Gn. 3:5-7). Por el otro lado, cuando Jesús
vino a Saulo de Tarso, sus ojos fueron cegados (Hch. 9:8). El amor ciega. No trate de estar claro.
Usted tiene que perder su vista. Cuando Jesús lo atrapa, usted llega a estar ciego a todo, excepto
a El. Hoy día, esta generación no necesita un grupo de jóvenes que estén claros. Necesita muchos
jóvenes que amen locamente a Jesús.

No hay otra manera de que el Señor Jesús tome posesión plena de usted. No puedo enseñarles
que sean así. Pero sí sé que si el Señor Jesús se le presenta a usted con Su belleza, Su hermosura,
usted será plenamente tomado por El. Luego, usted se olvidará de todo. Usted será plenamente
poseído por Cristo. Usted debe estar loco a tal grado que no esté consciente de que está loco.
Usted está loco sin sentir que está loco, sin embargo, sí tiene la plena sensación de Cristo. Esta
clase de persona es lo que esta generación necesita para el recobro del Señor.

Usted no debe tener el pensamiento de servir al Señor de una manera religiosa o de comportarse
de una manera ética. Usted sencillamente debe saber amar al Señor Jesús. Si ustedes son los que
aman locamente al Señor, todo su ser desde lo más profundo será plenamente ocupado por Jesús.
Su sentimiento, su voluntad, su decisión, su intención, su motivo, su deseo y todo dentro de usted,
será plenamente tomado por Jesús. No quiero darles más y más enseñanzas y doctrinas. Quiero
cegarlos, hacer que sean los que amen locamente a Jesús.

Cada continente necesita tales personas que amen. Por toda la tierra tenemos que estar locos por
Jesús. Cada lugar necesita algunos que amen a Jesús. No se preocupe por su vivir, su destino o su
futuro. Su destino es amar a Jesús, estar loco por Jesús. Cada ciudad, cada estado y cada país
necesita un montón de personas que aman locamente a Jesús. Si todos ustedes lo aman locamente,
el número de asistentes en sus reuniones siempre estará aumentando. ¡Todos ustedes necesitan
ser los que amen locamente a Jesús! Esto es lo que la generación de hoy necesita.

(La manera viva y práctica de disfrutar a Cristo, Capítulo 3, Sección 1)

22
Entrenamiento MSM 2018

Introducción (5)
Se necesita una consagración absoluta para hacer descender el fuego divino,
el fuego espiritual para nuestro servicio en el evangelio, el mover de Dios
Orar-leer: Lv. 9:24a; 6:12a; Hch. 2:4. Leer: Hch. 1:12-13. Himno: 132, 296

I. Servir al Señor en el mover de Dios como sacerdotes:


A. “Todo servicio sacerdotal que se rinde a Dios debe basarse en el fuego que procede del
altar del holocausto”.
B. “Nuestro servicio debe ser el resultado de que este fuego arda” (PSAM, Estudio de
cristalización de Levítico, p. 307).
C. “Mientras más fuerte es nuestra consagración, más grande es el fuego sobre el altar".
D. “Dios mandó que el fuego sobre el altar no debía apagarse día y noche”. “La vida entera
de un cristiano, desde que cree hasta que pasa para estar con el Señor, debe estar
acompañada por el fuego".
E. “El fuego proviene del Señor. El Señor echa este fuego a la tierra. Este fuego también es
el evangelio. Nos capacita para servir, para resistir la persecución e incluso para
sacrificar nuestras vidas” (CWWN, Vol. 61, Ch. 3, Sec. 3).
F. Sin embargo, necesitamos recobrar nuestro primer amor antes de tener una consagración
completa y absoluta hecha en el aposento alto. Vea: Introducción (4).
II. Pablo fue nuestro ejemplo:
A. “Pablo era un apóstol quien estaba consagrado por causa del evangelio".
B. “Mientras más avanzaba en su vida espiritual y más profundo se arraigaba su vida, más
ardía en él el fuego del evangelio”.
C. “El evangelio no solo incluye el asunto de salvar a los pecadores del infierno, sino cada
aspecto del evangelio de Dios, eso incluye la salvación, santificación, justificación, la
iglesia, etc.”.
D. “Él también dijo que era menos que el más pequeño de todos los santos, le fue dada esta
gracia de anunciar a los gentiles las inescrutables riquezas de Cristo como evangelio (Ef.
3:8)”.
E. “Estos versículos nos muestran que el Señor nos ha llamado para el evangelio". (CWWN,
Vol. 61, Ch. 3, Sec. 3).
III. Todos necesitamos un espíritu de evangelio:
A. “Tengo que gritar que necesitamos introducir un espíritu de evangelio. Esta es la única
manera para que los hermanos puedan avanzar”.
B. “A menos que tengamos este espíritu, nuestra predicación será como los niños cuando
juegan con juguetes”.
C. “La iglesia no solo debe predicar el evangelio sino que también debe tocar el espíritu del
evangelio”.
D. “La única manera de tocar el espíritu del evangelio es tener una consagración fresca”.
E. “Por un lado, debemos aumentar nuestra predicación del evangelio. Por otro lado,
debemos aumentar nuestra consagración".

23
F. “Nuestra consagración no puede detenerse. Una vez que detenemos nuestra
consagración, el espíritu del evangelio también se detendrá” (CWWN, Vol. 61, Ch. 3,
Sec. 3).
IV. La consagración que necesitamos para Su mover en la tierra:
A. “Necesitamos la visión de la consagración que predominaba en el aposento alto”.
B. “Lo vivido en el aposento alto, lo cual se narra en el primer capítulo de Hechos, fue algo
decisivo. Aquello cambió la era. El giro que ocurrió en esos días, afectó los cielos y la
tierra”.
C. “El resultado de aquella consagración fue que se produjo la iglesia”.
D. “Todo fue entregado de manera práctica a un precio muy elevado”.
E. “Lo único que a ellos les importaba en ese momento era la visión celestial”.
F. “Pagar el precio por la visión celestial":
1. “¿Hemos visto la visión celestial de la cual hablamos?”
2. “Tal vez sí vean claramente, pero quizás no estén dispuestos a pagar el precio”.
3. “Si pagan el precio requerido por el colirio, ciertamente tendrán la visión”.
4. Les animo a orar de esta manera: “Señor Jesús, por Tu misericordia he de comprar el
colirio. Por Tu misericordia estoy dispuesto a pagar el precio para estar en el
aposento alto”.
G. “Debemos romper todos los lazos que nos unen con el pasado":
1. “El cristianismo quedará atrás y uno no tendrá modo de retornar a él. Aun si uno
quisiera regresar allí, ya no sería recibido”.
2. “Por la misericordia del Señor puedo testificar que rompí todos esos lazos hace más
de treinta años. No debemos avergonzarnos de haber hecho esto; antes bien, debemos
alabar al Señor por ello".
H. “Lo que cuesta tomar el camino del recobro del Señor:
1. “Este camino es caro, exige una consagración muy costosa”.
2. “¿Estamos listos para entrar al aposento alto donde se ve claramente la visión
celestial?”
3. “Esta no es una consagración ordinaria, sino una consagración especial, específica y
extraordinaria, la cual es crucial y ha de determinar el rumbo de nuestras vidas”.
4. “Ellos estaban ardiendo, y al consumirse, encendieron a otros. Nosotros también
necesitamos ser completamente quemados, pues sólo entonces arderemos de una
manera que ha de encender a los demás”.
5. “¿Qué expectativas tiene usted hoy?”
6. “Debemos estar aquí por causa del recobro del Señor, el cual es el resultado de la
consagración ofrecida en el aposento alto”.
I. Por este fuego recibiremos poder para practicar las siguientes diez prácticas vitales para
llevar fruto que permanece y para establecer nuevas iglesias locales de manera que el
mover de Dios sea completamente llevado a cabo en la tierra. (La visión
celestial, Capítulo 6, Sección 2-3).

Porciones del ministerio:


FUEGO ESPIRITUAL
En cuanto al segundo punto, eso es, el fuego espiritual, quisiera decir esto: El fuego se relaciona
con el suministro. Individualmente, depende de nuestra consagración. Corporativamente,
depende de la comunión o el suministro en el ministerio. Si no tenemos ningún problema con

24
nuestra consagración personal, es posible que Dios nos esté guiando para buscar Su suministro.
Corporativamente hablando, el asunto del fuego se relaciona a la comunión. Sin la comunión no
hay fuego. Cuando tenemos comunión, tocamos el fuego. Este no es un asunto de dones sino del
ministerio. Donde hay ministerio hay fuego. El ministerio es un asunto corporativo. En el
ministerio hay más que la búsqueda individual, pero abarcaremos esto después. Primero
necesitamos considerar el aspecto individual. Individualmente solo necesitamos ver cómo está
nuestra consagración. Si tenemos un problema con nuestra consagración, tenemos un problema
con nuestro espíritu. Debemos tener una consagración absoluta. Si no la tenemos, no habrá
fuego.

El fuego proviene del Señor. El Señor echa este fuego a la tierra. Este fuego también es el
evangelio. Nos capacita para servir, para resistir persecución e incluso para sacrificar nuestras
vidas. Por el lado personal, el fuego depende absolutamente de nuestra consagración. La cantidad
de consagración que ofrecemos en el altar determina la intensidad del fuego. Si hay escases de
consagración, no habrá fuego. Por lo tanto, no podemos retener nada en nuestra consagración.

La consagración, en cambio, proviene de la luz. Consagramos a Dios conforme a la luz que


recibimos. Sólo podemos consagrar conforme a lo que hemos recibido, lo que nuestros ojos
espirituales pueden ver. La luz que vemos proviene de nuestra comunión con Dios. Por medio de
nuestra comunión constante, Dios resplandece sobre nosotros, y nos da revelación. Cuando
estamos bajo su luz, vemos lo que nos pide y nos consagramos a Él voluntariamente. Entonces
Dios envía Su fuego para llevarse nuestra consagración. Así que el fuego viene de Dios y está
comunicada a nosotros por medio de la consagración; no somos nosotros los que encendemos el
fuego. Este es el fuego del altar. Una vez que el sacrificio está sobre el altar, baja el fuego. La
consagración no se hace una vez por todas, sino que es continuo. En el comienzo no sabemos
qué consagrar. Gradualmente recibimos más luz y nos consagramos más y nuestra consagración
llega a ser más absoluta. Mientras más fuerte es nuestra consagración, más grande es el fuego
sobre el altar. La consagración sigue el resplandor de la luz. La cantidad de luz que recibimos
determina el grado de la consagración que le rendimos. Nuestra consagración debe igualar la luz
que Dios nos ha dado.

Individualmente, cuando ponemos todo sobre el altar, es cuando viene el fuego. Entre la luz y el
fuego está la necesidad de la consagración. Si la consagración sigue la luz, inmediatamente habrá
fuego. Cuanta más consagración hay, más fácil es encender el fuego. Una vez que el fuego se
enciende, otros lo recibirán fácilmente. Si la casa de nuestro vecino se quema, es fácil que
nuestra casa también sea quemada. Este fuego incluso quemará la madera dura. Cuando una
persona intenta avivar una chispa antes de que se convierta en llama, el fuego se apagará. Sin
embargo, cuanto más frotamos y provocamos fricción, más fácil será que se encienda el fuego.
Es por esto que tenemos que frotarnos unos a otros hasta que estemos calientes como el fuego.
Mientras más nos calentamos, más fuego habrá. Si estamos fríos, abanicar sólo apagará el fuego;
el juego no se encenderá.

Nadie debe buscar el fuego. Mientras tengamos suficiente consagración y suficiente fricción,
tendremos el fuego. Si el camino espiritual es demasiado fácil o relajado, el fuego del evangelio
se apagará. Cuanto más avanzamos en el camino espiritual, menos nos consideraremos como
personas con mucha experiencia o maduros. Cuando pensamos que ya consagramos suficiente,

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apagamos el fuego sobre el altar. En el Antiguo Testamento Dios mandó que el fuego sobre el
altar no debía apagarse día y noche (Lv. 6:12-13). La vida entera de un cristiano, desde que cree
hasta el tiempo que pasa para estar con el Señor, debe estar acompañada por el fuego.

En Marcos 8:35 el Señor dijo: “El que pierda la vida de su alma por causa de Mí y del
evangelio....” Esto no solo es por causa del Señor sino también por causa del evangelio. Pablo
era un apóstol quien estaba consagrado por causa del evangelio. Él dijo: “Todo lo hago por causa
del evangelio, para hacerme copartícipe de él” (1 Co. 9:23). Mientras más él avanzaba en su vida
espiritual y más profundo se arraigaba su vida, más ardía en él el fuego del evangelio. Pablo dijo
que era un apóstol llamado, apartado para el evangelio de Dios (Ro. 1:1). El evangelio no solo
incluye el asunto de salvar a los pecadores del infierno, sino cada aspecto del evangelio de Dios,
eso incluye la salvación, santificación, justificación, la iglesia, etc. El evangelio abarca un rango
amplio. Pablo dijo que era el primero entre los pecadores, y así fue llamado para ser un modelo
para otros creyentes (1 Ti. 1:16). El también dijo que era menos que el más pequeño de todos los
santos, le fue dada esta gracia de anunciar a los gentiles las inescrutables riquezas de Cristo
como evangelio (Ef. 3:8). Estos versículos nos muestran que el Señor nos ha llamado para el
evangelio.

Tengo que gritar que necesitamos introducir un espíritu del evangelio. Esta es la única manera
para que los hermanos pueden avanzar. A menos que tengamos este espíritu, nuestra predicación
será como niños jugando con juguetes. En Foochow el fuego del evangelio se ha encendido. La
iglesia no solo debe predicar el evangelio sino que también debe que tocar el espíritu del
evangelio. La única manera de tocar el espíritu del evangelio es tener una consagración fresca.

El autor del libro Visto y oído, Sr. M’Kendrick, era un minero. Ni siquiera fue a la escuela
primaria, pero era una persona completamente consagrada. En él estaba el fuego del evangelio.
Su corazón estaba lleno con un celo ferviente para salvar almas. En una ocasión, mientras estaba
sobre la plataforma, no pudo hablar ni una palabra. Mientras veía a las personas que no estaban
salvas frente a él, comenzó a llorar y las lágrimas bajaron por las mejillas como torrentes. Al
final solo gritó una o dos palabras. El Espíritu de Dios llenó toda la congregación. Todos fueron
convictos de sus pecados y caprichos. No debemos temer gritar. Juan el bautista gritaba en los
evangelios. El Señor Jesús también gritó. Los apóstoles gritaron muchas veces en el libro de
Hechos. Aunque el hermano M’Kendrick no tuviera mucha educación y dones, él tenía el espíritu
del evangelio y números incontables de personas fueron salvas por medio de él.

Puede que una persona joven no tenga el don de Moody, Finney o Spurgeon, pero puede
aprender para ser un M’Kendrick. Un hermano joven no necesariamente tenga el don del
evangelio, pero tiene que tener el espíritu del evangelio. En la historia de la iglesia, Dios sólo ha
levantado grandes evangelistas muy de vez en cuando. Pero todos los que aman al Señor deben y
tienen que tener un espíritu del evangelio.

Por un lado, debemos aumentar nuestra predicación del evangelio. Por otro lado, debemos
aumentar nuestra consagración. Nuestra consagración no puede detenerse. Una vez que
detenemos nuestra consagración, el espíritu del evangelio también se detendrá. A fin de recobrar
el evangelio tenemos que recobrar la consagración. Ambos tienen que ser absolutos en nosotros.
Nuestra insensatez está en nuestra idea errónea de que estamos atrás de la iglesia inicial sólo en

26
el poder del evangelio; de hecho, también estamos muy atrás de los discípulos iniciales en cuanto
a la consagración. Que el fuego del evangelio de Dios continúe ardiendo en nosotros. Que nos
encienda primero a usted y a mi. Que la iglesia no llegue a ser un estorbo en la salvación del
mundo, sino un canal por el cual el Señor puede ser impartido al mundo.

(Traducción provisional: Collected Works of Watchman Nee, The (Set 3) Vol. 61: Matured
Leadings in the Lord's Recovery (1), Chapter 3, Section 3)

LA CONSAGRACION QUE NECESITAMOS HOY


Necesitamos la visión de la consagración que predominaba en el aposento alto. Podemos hablar
mucho de la consagración, pero quizás sólo se trate de una consagración como la de Pedro a
orillas del mar, y no como la del aposento alto. A la orilla del mar renunciamos a algo para seguir
al Señor Jesús; pero probablemente aún no hemos venido al aposento alto. ¿Qué clase de
consagración es la suya, una consagración a orillas del mar o una consagración en el aposento
alto?

Lo vivido en el aposento alto, lo cual se narra en el primer capítulo de Hechos, fue algo decisivo.
Aquello cambió la era. El giro que ocurrió en esos días, afectó los cielos y la tierra. ¿Cuál fue el
resultado de la consagración en el aposento alto? El resultado de aquella consagración fue que se
produjo la iglesia. La iglesia surgió por la consagración o la entrega de aquellas ciento veinte
personas que se encontraban en el aposento alto.

Durante aquellos diez días en el aposento alto, todo fue entregado por aquellas ciento veinte
personas de manera práctica, a un precio muy elevado: el de abandonar la religión de sus
antepasados, hacer a un lado su patria, sus vecinos, amigos y parientes, y aún arriesgar sus
propias vidas. Lo único que a ellos les importaba en ese momento era la visión celestial. Estaban
embriagados con dicha visión. Se habían “casado” con ella, y todo su ser estaba cautivado, al
grado de estar fuera de sí mismos por tal visión. Esta es la clase de consagración que necesitamos
hoy.

PAGAR EL PRECIO POR LA VISION CELESTIAL


¿Hemos visto la visión celestial de la cual hablamos? ¿Hemos visto las visiones de Cristo, la
iglesia, el Cuerpo, el yo y el mundo? Sinceramente sí creo que hemos visto algo. Al encontrarnos
frente al tribunal del Cristo, ¿podríamos decirle que no recibimos ninguna de estas visiones? Sin
duda hemos vislumbrado algo con respecto a Cristo, la iglesia, el Cuerpo, el yo y el mundo; por
lo tanto, no tenemos ninguna excusa con respecto a la consagración.

Algunos pueden argumentar que no han tenido la visión, pero dicen esto porque no están
dispuestos a pagar el precio requerido para estar en el aposento alto. En otras palabras, no están
dispuestos a pagar el precio por la visión celestial. Saben que estas visiones exigen mucho, y no
están dispuestos a pagar tal precio.

Acerca del precio que se debe pagar por causa de esta visión, leamos las palabras del Señor Jesús
en Apocalipsis 3:18: “Yo te aconsejo que de Mí compres oro refinado en fuego, para que seas
rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se manifieste la vergüenza de tu desnudez; y

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colirio con qué ungir tus ojos, para que veas”. En este versículo el Señor no nos aconseja que
oremos, que pidamos, que recibamos ni que aceptemos por fe; más bien, El nos aconseja que
“compremos”. Aquí subrayamos principalmente el tercer artículo que el Señor nos aconseja que
compremos: el colirio con el cuál ungir nuestros ojos para ver. Es posible que uno no haya
recibido la visión celestial, pero en cuanto esté dispuesto a pagar el precio requerido por el
colirio, podrá verla. Lo importante es que estemos dispuestos a pagar el precio. Una vez que
hayamos venido al aposento alto, lo veremos todo claramente, pero si no estamos dispuestos a
subir al aposento alto, no importa cuántos mensajes escuchemos, no veremos nada.

Es necesario comprar el colirio. No se excusen diciendo que no han recibido la visión. Tampoco
argumenten que no tienen claridad al respecto. Tal vez sí vean claramente, pero quizás no estén
dispuestos a pagar el precio. Si no están dispuestos a pagar el precio, no se atreverán a decir que
tienen la visión. Recibir la visión depende de estar dispuestos a pagar el precio. Si pagan el
precio requerido por el colirio, ciertamente tendrán la visión.

Les animo a orar de esta manera: “Señor Jesús, por Tu misericordia he de comprar el colirio. Por
Tu misericordia estoy dispuestos a pagar el precio para estar en el aposento alto”. Si le dicen esto
al Señor, los cielos se abrirán, las escamas caerán de sus ojos y obtendrán la visión celestial.

DEBEMOS ROMPER TODOS LOS LAZOS QUE NOS UNEN CON EL PASADO
Si uno paga el precio que la visión celestial requiere, entonces, romperá todos los lazos que le
unen con el pasado, y no habrá manera de volver atrás. El cristianismo quedará atrás y uno no
tendrá modo de retornar a él. Aun si uno quisiera regresar allí, ya no sería recibido.

Supongamos que recibe una oferta del cristianismo que le da la oportunidad de tener una mejor
posición y un mejor futuro. Los beneficios podrían ser tanto para usted como para su esposa e
hijos. Si calcula esa propuesta, eso significaría que no ha roto todos los lazos de su pasado, y que
se ha reservado una manera de retornar. Por la misericordia del Señor puedo testificar que rompí
todos esos lazos hace más de treinta años. No debemos avergonzarnos de haber hecho esto; antes
bien, debemos alabar al Señor por ello.

LO QUE CUESTA TOMAR EL CAMINO DEL RECOBRO DEL SEÑOR


Elegir el camino del recobro del Señor no es barato; por el contrario, exige una consagración
muy costosa. Al optar por esta senda hemos de pagar el precio de renunciar a la religión de
nuestros padres, de renunciar a nuestra patria, a las relaciones con nuestros vecinos y parientes, y
estar dispuestos a pagar el precio de nuestra propia vida. ¿Estamos dispuestos a efectuar
semejante consagración? ¿Estamos listos para entrar al aposento alto, donde se ve claramente la
visión celestial?

No estamos en un movimiento, sino en el recobro del Señor. ¿Cómo se puede llevar a cabo este
recobro? Sólo experimentando la consagración que vemos en el aposento alto. Esta no es una
consagración ordinaria, sino una consagración especial, específica y extraordinaria, la cual es
crucial y ha de determinar el rumbo de nuestras vidas.

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¿Qué sucedió con los ciento veinte que se encontraban en el aposento alto en el primer capítulo
de Hechos? Todos ellos llegaron a ser un holocausto para Dios, una ofrenda consumida en su
totalidad por el fuego. Ellos estaban ardiendo, y al consumirse, encendieron a otros. Nosotros
también necesitamos ser completamente quemados, pues sólo entonces arderemos de una manera
que ha de encender a los demás.

¿Qué expectativas tiene usted hoy? ¿Espera un avivamiento o un movimiento? ¿Busca acaso una
nueva clase de actividad cristiana? ¿Con qué propósito estamos aquí? ¿Acaso nos reunimos
solamente para escuchar algo que no se escucha en otro lugar? Tal vez éste sea el motivo por el
que estamos aquí, pero eso no es suficiente. Debemos estar aquí por causa del recobro del Señor,
el cual es el resultado de la consagración ofrecida en el aposento alto.

(La visión celestial, Capítulo 6, Sección 2-3)

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Progresar en los hábitos vitales cada mes para Su mover en México
Formulario

Nombre _____________________________ Localidad ___________________ Distrito ___________________

Requisitos previos:
1. Recobrar el primer amor—Ap. 2:4-5: Comience hoy con arrepentimiento y oración. En uno o dos días se
encontrará bien encaminado para alcanzar esta condición. SÍ ____.
2. Tener una consagración absoluta—2 Co. 5:14-15: Él nos ha comprado por Su amor y nosotros lo amamos
también; por tanto, nos consagramos a Él de manera absoluta. SÍ ____.

Diez hábitos vitales:


I. Pase al menos 30 min. diarios con el Señor por 4 días o más por sem.: SÍ ____ T. real ____ min____.
II. Disfrute la Palabra:
A. Lea al menos 7 capítulos por semana: SÍ ____. Capítulos por semana____.
B. Estudiar la palabra del ministerio 30 min. por 4 días o más por sem.: SÍ ___ Tiempo real: ____ min.
III. Persevere en la oración, permanezca en Él, viva a Cristo, lleve el vivir del Dios-hombre: SÍ____. Algunas
señales de que usted vive a Cristo son: gozo, paz interior y con otros, amar a las personas, ser liberado de la
ansiedad, sobrellevar a otros y a las situaciones, hablar Cristo a los demás, etc.
IV. Ore diariamente con 1 a 3 santos que practican los 3 puntos previos (al menos 5 minutos al día, 4 días o más
por semana). Oren por sus amigos incrédulos y los santos buscadores. SÍ ____. Días por semana____.
A. Con quién: _________________________________________________ Cuándo: _____________.
B. Con quién: _________________________________________________ Cuándo: _____________.
C. Con quién: _________________________________________________ Cuándo: _____________.
D. Con quién: _________________________________________________ Cuándo: _____________.
V. Visite incrédulos para predicarles el evangelio por lo menos dos horas a la semana. SÍ ____. Tiempo real/
semana: ____horas.
VI. Visite a santos nuevos y buscadores para pastorearlos al menos dos horas por semana: SÍ ____. Tiempo real
por semana: ____horas.
VII. Visite a santos nuevos y buscadores para perfeccionarlos en llevar fruto que permanezca por lo menos dos
horas por semana (este tiempo puede unirse al punto VI). SÍ ____.
VIII. Prepare una profecía y profetice en la mayoría de las reuniones del domingo. SÍ ____. # veces este mes: ____.
IX. Establezca un distrito en los próximos 12 meses. SÍ ____. Lugar: __________________ Fecha: __________.
X. Establezca una nueva iglesia en los próximos 12 meses. SÍ ____. Ciudad: ___________________________.
Llevar estadísticas para su iglesia local y/o distrito

# en la mesa el Señor: Junio 2017 __________. Junio 2018 __________. Agosto 2018 __________.
# en la reunión de oración: Junio 2017 __________. Junio 2018 __________. Agosto 2018 __________.

Firma: __________________________ WhatsApp: __________________ Correo e.: ________________________

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Entrenamiento MSM 2018

Lección 1
Perfeccionar a los santos en cuanto a ser avivados cada mañana

Lectura bíblica: Himno: 344


1. Ap. 2:4-5 Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. (5) Recuerda, por
tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no,
vendré a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te has arrepentido.
2. Col. 1:18 Y Él es la Cabeza del Cuerpo que es la iglesia; Él es el principio, el
Primogénito de entre los muertos, para que en todo Él tenga la preeminencia.
3. 2 Co. 5:14-15 Porque el amor de Cristo nos constriñe, habiendo juzgado así: que
uno murió por todos, por consiguiente todos murieron; (15) Y por todos murió, para
que los que viven, ya no vivan para sí, sino para Aquel que murió por ellos y
resucitó.
4. Sal. 119:145-147 Te invoqué de todo corazón; respóndeme, oh Jehová. / Guardaré
Tus estatutos. (146) Te invoqué; sálvame, / y observaré Tus testimonios. (147) Me
anticipé al alba y clamé; / en Tus palabras esperé.
5. Mt. 6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre
que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
6. Mt. 4:4 Mas Él respondió y dijo: Escrito está: “No sólo de pan vivirá el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

I. Antes de hacer cualquier cosa, debemos recobrar el primer amor y consagrar nuestro
ser al Señor:
A. La degradación de la iglesia comenzó al perder el primer amor, y debemos recobrarlo
por medio del arrepentimiento—Ap. 2:4-5.
1. “Necesitamos vencer la pérdida del primer amor”.
2. “El primer amor es el amor que es Dios mismo”.
3. “Recobrar el primer amor es considerar al Señor Jesús como el primero en todo”—
Col. 1:18.
4. “En realidad, dejar el primer amor es dejar a Cristo, no tomándole como el primero
en todas las cosas”.
5. “Al comer a Jesús recobramos nuestro primer amor hacia Él”.
6. “Si…los santos disfrutan al Señor Jesús, comiéndole al orar-leer de una manera rica,
habrá un candelero resplandeciente como el testimonio de Jesús en esa localidad”—
Ef. 6:17b-18a.
B. Fuimos comprados por el Señor con Su propia sangre; por lo tanto, somos del Señor con
el fin de vivirle por medio de nuestra consagración absoluta—2 Co. 5:14-15; Ro. 14:8.
1. “Nadie puede ser un buen cristiano sin una consagración absoluta”.
2. “Si un cristiano no tiene problema con su consagración ante el Señor, tampoco tendrá
problema con ningún otro asunto”.
3. “Entre más absolutos seamos, más seremos llenos de gozo interiormente”.
II. Ya que amamos al Señor, le damos el primer lugar cada mañana para ser avivados al
venir a Él a solas:
A. Ser avivados cada mañana:

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1. “Primero, tenemos que pedir que nuestro nuevo hombre sea reanimado”.
2. “Luego debemos permanecer con el Señor para llenar de aceite nuestras lámparas”.
3. “Conforme a mi experiencia, este asunto requiere por lo menos media hora”.
4. “Una hora es el tiempo necesario para estar con el Señor de esta manera”—cf. Mt.
26:40.
5. “Un asunto vital, que es crucial para la práctica de la vida de iglesia en la nueva
manera, es que nosotros tengamos una vida de avivamiento matutino…”.
6. “Ser avivado es sencillamente que el Señor nos toque de nuevo”.
7. “Si simplemente confesamos nuestros fracasos, nuestros defectos, nuestros errores y
nuestras faltas, el Señor nos perdonará y nos limpiará”—1 Jn. 1:9.
8. “…es bueno que nosotros nos acostemos un poco más temprano en la noche para que
podamos levantarnos un poco más temprano en la mañana”—Mr. 1:35.
III. “Necesitamos dedicar tiempo suficiente para orar, lo cual nos permitirá absorber más
de las riquezas de Cristo como la tierra todo-inclusiva”—1:12; 2:6-7; 4:2:
A. “Necesitamos dedicar tiempo para absorber al Señor, contactándolo de una manera
definida y prevaleciente”—Lc. 8:13; Mt. 14:22-23; 6:6.
B. “Encontrarnos con Dios en la mañana no es solamente encontrarnos con Él temprano en
el día; es también encontrarnos con Dios en una condición llena de luz; debemos ir a
Dios a solas, sin ninguna persona, asunto o cosa que nos distraiga o nos ocupe—Prov.
4:18; Éx. 33:11a; 34:3-4; Mr. 1:35”.
C. “Al acudir en oración al trono de la gracia, la gracia se convierte en un río que fluye en
nosotros y nos abastece”—He. 4:16; cf. Ap. 22:1 (PSAM, La meta del recobro del
Señor—consiste en producir un solo y nuevo hombre, p. 76).
D. Debemos procurar disfrutar a Cristo como la realidad de todas las ofrendas en la
confesión de nuestros pecados, etc.—Jn. 1:14; 4:24 y nota 5.
E. Debemos procurar estar al día con la PSAM que la iglesia esté siguiendo para poder
disfrutar la misma porción de Cristo junto con todos los santos:
1. Ore-lea los versículos para comer y disfrutar al Señor—Jn. 6:57; 6:63; Jer. 15:16.
2. Lea los extractos con un espíritu de oración para que no tome meramente los puntos
doctrinales, sino que contacte al Señor con estos puntos—Jn. 5:39-40.
3. Al final del disfrute, puede dar gracias y alabanzas al Padre para adorarlo en espíritu
y con toda la realidad del Cristo que ha disfrutado—Jn. 4:23-24.
IV. Algunas sugerencias prácticas:
A. Tan pronto como se levante, es bueno comenzar a invocar al Señor, háblele de cualquier
cosa y cántele—Sal. 119:145-147; 59:16.
B. Cuando esté listo, vaya a un lugar privado y pase tiempo con Él—Mt. 6:6.
C. Después de la confesión, lo más importante que hay que hacer es orar-leer. Aprenda a
orar-leer.
D. Dé gracias al Señor por lo que Él ha hecho, pero más aún, alábele por lo que Él es.
E. Adore al Padre como hijos.
F. Interceda por los santos, por sus amigos del evangelio y por la iglesia.

(Las citas en el bosquejo sin referencias son de las siguientes porciones)

32
Porciones del ministerio:

VENCER EL ABANDONO DEL PRIMER AMOR


Necesitamos vencer la pérdida del primer amor. La iglesia en Éfeso era una buena iglesia. Era
una iglesia ordenada y formal (Ap. 2:2-3). Indudablemente nos gustaría tal iglesia; no obstante,
esta iglesia ordenada había dejado su primer amor (v. 4). La palabra griega que se
traduce primer es la misma que se traduce mejor en Lucas 15:22. Nuestro primer amor por el
Señor debe ser el mejor amor. Cuando el hijo pródigo, en Lucas 15, regresó a casa, el padre dijo
a sus siervos que trajeran el mejor vestido. Aquí, mejor significa el primero.

Consideremos ahora qué es el primer amor. Muchos cristianos piensan que el primer amor es el
amor con el cual amamos al Señor Jesús cuando recién fuimos salvos. No digo que esto sea
incorrecto, pero sí que no es suficiente. El primer amor, el mejor amor, es mucho más que eso.

El primer amor es el amor que es Dios mismo. En la Biblia se nos dice que Dios es amor (1 Jn.
4:8, 16). En todo el universo, sólo Dios es amor. El Señor exhorta a los esposos a que amen a sus
esposas. Sin embargo, es imposible que los esposos amen a sus esposas en sí mismos ya que
nosotros no somos amor. Sólo existe una persona que es amor: Dios.

Dios no sólo es el mejor, sino también el primero. En todo el universo, Dios es primero. Génesis
1:1 dice: “En el principio Dios...”. Esta es la manera en que comienza la Biblia. Dios es el
principio; Él es el primero. Colosenses nos dice que nuestro Cristo debe tener el primer lugar. Él
debe tener la preeminencia (1:18b). Cristo debe ser el primero. ¿Qué significa recobrar el primer
amor? Recobrar el primer amor es considerar al Señor Jesús como el primero en todo. Si
dejamos que Cristo sea el todo en nuestra vida, habremos vencido la pérdida del primer amor.

Necesitamos considerar nuestra situación. ¿Es Cristo lo primero en todo para nosotros? El primer
asunto que tenemos que vencer es haber perdido a Cristo como el primero, como el mejor y
verdadero amor. El error de Israel fue que ellos abandonaron a Dios, la fuente de agua viva, y la
degradación de la iglesia es el abandono del primer amor. En realidad, dejar el primer amor es
dejar a Cristo, no tomándole como el primero en todas las cosas.

Cristo debe ser el primero no sólo en las cosas grandes, sino también en las cosas pequeñas.
Cuando los hermanos compren una corbata, deben dar a Cristo el primer lugar. Si usara cierta
clase de corbata que tuviera un estilo muy mundano, no podría hablar por el Señor en mi
ministerio. Incluso por causa de mi conciencia, no puedo usar ciertos tipos de corbatas. Las
hermanas deben dar a Cristo el primer lugar en la manera de peinar su cabello. Si las hermanas le
dan a Cristo la preeminencia en la manera en que ellas se peinan, esto quiere decir que están
tomándolo a Él como el primer amor. Las hermanas que tienen un estilo mundano en su cabello
no tienen a Cristo como su primer amor. Ellas no le están dando a Él la preeminencia. Debemos
darle a Cristo la preeminencia en la manera en que nos vestimos y en la manera en que nos
peinamos. Cuando le damos a Cristo la preeminencia en todas las cosas, recobramos el primer
amor.

(Los vencedores, Capitulo 2, Sección 2)

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Recobrar el primer amor hacia al Señor
Puede que perdamos nuestro primer amor hacia el Señor, pero al comer a Jesús recobramos
nuestro primer amor hacia Él (Ap. 2:4). Cuanto más le comamos, más le apreciaremos, más le
amaremos y más diremos “Señor Jesús, Tú eres uno conmigo y yo soy uno contigo. Te amo
Señor”. Comerle es la mejor manera de recobrar nuestro amor por Él.

Preservar la iglesia como candelero


Comer a Cristo como el árbol de la vida es también la manera de preservar la iglesia como el
candelero (Ap. 2:5). El candelero es el testimonio brillante y resplandeciente. Si los santos en
una localidad no saben cómo disfrutar a Cristo, cómo comerle diariamente, tarde o temprano el
candelero, el testimonio del Señor, será removido de esa localidad. Si por el contrario los santos
disfrutan al Señor Jesús, comiéndole al orar-leer de una manera rica, habrá un candelero
resplandeciente como testimonio de Jesús en esa localidad.

El Señor Jesús advirtió a la iglesia en Éfeso: “Arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no,
vendré a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te has arrepentido” (Ap. 2:5). La manera de
mantener el candelero y recobrar el primer amor hacia Él es comer a Jesús como el árbol de la
vida. Este comer mantendrá el testimonio de Jesús de un modo viviente y resplandeciente en la
localidad.

(Traducción provisional—The Scriptural Way to Meet and to Serve for the Building Up of the
Body of Christ, Chapter 11, Section 4)

Nadie puede ser un buen cristiano sin una consagración absoluta


¿Por qué debe un hijo de Dios entregarse por completo y abandonarlo todo? Esto es debido a que
esta es la única manera de ser un cristiano apropiado. Muchas personas no tienen muchos
problemas en otras áreas, pero tienen un problema con su consagración. Hoy en día muchos
cristianos tienen cientos y miles de problemas. De hecho la raíz de sus problemas es solamente
una—la falta de consagración. Si un cristiano no tiene problemas con su consagración ante el
Señor, tampoco tendrá problemas con nada más.

(Traducción provisional—Collected Works of Watchman Nee, The (Set 3) Vol. 61: Matured
Leadings in the Lord's Recovery (1), Chapter 9, Section 3)

EN CUANTO A SER UN CRISTIANO ABSOLUTO


Si queremos consagrarnos, tenemos que hacerlo de modo absoluto. Debemos abandonarlo todo
para seguir al Señor. Un hermano en Shanghai poseía solamente dos diccionarios. Estas eran sus
únicas posesiones; él no tenía nada más. Cuando él escuchó el mensaje sobre abandonarlo todo
para seguir al Señor, regresó a su casa y le preguntó a su padre si había algo en esa casa que le
pertenecía. Su padre respondió que esos dos diccionarios eran lo único que le pertenecía. Él tomo
los dos diccionarios y los entregó a la iglesia. No es un asunto de consagrar más o consagrar
menos; es un asunto de consagrarlo todo. Cuando la viuda pobre ofrendó sus dos leptos, el
corazón del Señor fue tocado (Lc. 21:2). El Señor elogió la consagración de María y dijo que ella

34
había hecho lo que había podido (Mr. 14:8). Debemos ofrendarlo todo por causa del evangelio y
la casa de Dios. O bien no somos cristianos en lo absoluto o bien debemos ser tal clase de
cristianos. No podemos retener nada. Esto es lo que significa ser absoluto. Un hermano en
Shanghai una vez dijo, “está volviéndose cada vez más complicado ser un cristiano. Cuando
alguien nos abofetea en la mejilla, debemos volverle también la otra”. En realidad, este hermano
no conoce al Señor. Él no sabe cómo regocijarse en el Señor. Su única reacción es apretar sus
dientes. Este es un sufrimiento para él. Si volvemos nuestra mejilla derecha inmediatamente
hacia aquellos que abofetearon nuestra mejilla izquierda, volveremos a casa llenos de gozo. Pero
si permanecemos en nosotros mismos, titubeando en cuanto a golpear de vuelta solo porque
creemos que es lo que un cristiano debe hacer y guardándonos toda nuestra ira, solo sufriremos.
Solamente aquellos que se abandonan a sí mismos de una manera absoluta podrán hallar el gozo.
Si ambas de nuestras mejillas han sido abofeteadas, nos regocijaremos en el Señor. Sentiremos
que se nos ha sido dado el honor de demostrar el estándar y la medida de un cristiano apropiado.
Debemos ser cristianos absolutos. No solo debemos negarlo todo, debemos negarnos a nosotros
mismos. En una ocasión yo estaba enfermo de tuberculosis. Al día de hoy, aún tengo problemas
con mi corazón. Si no nos negamos a nosotros mismos, jamás podremos ser felices. Hoy tenemos
a un hermano aquí. Suponga que tratamos de ayudarlo más allá de nuestra capacidad. Suponga
que lo ayudamos hasta que nos duela, hasta comprometer nuestras propias necesidades. Cuando
nuestras manos se vacíen, nos arrodillaremos y alabaremos al Señor. No necesitaremos implorar
por la misericordia de Dios. Tal consagración nos llenará de gozo por todo un mes. El gozo de un
cristiano no es un gozo superficial, sino un gozo en el corazón.

El hermano Philip Luan era un muy buen dador. Después de convertirse en cristiano, el cerró su
fábrica de tabaco. Un hermano trató de pedirle prestado cien dólares, pero él solamente tenía
veinte dólares. Fue a su casa y empeñó la única cobija que tenía, una manta rusa fabricada con
alta calidad y reunió los cien dólares para dárselos al hermano. Cuando su esposa regresó, se dio
cuenta que la cobija ya no estaba. El hermano Luan la consoló diciendo: “Se la estamos dando al
Señor. Somos esclavos del Señor. Estamos aquí para servir al Señor. Lo menos que podemos
hacer es ofrecerle todo a Él”.

Pablo testificó a los Corintios que a pesar de ser pobre, enriquecía a muchos (2 Co. 6:10). Él
también dijo que nuestro Señor Jesús siendo rico se hizo pobre por amor a nosotros, para que
nosotros por Su pobreza fuésemos enriquecidos (8:9). Nuestro Señor se negó a Sí mismo para
enriquecernos. Podemos tocar la misma realidad en el sacrificio que Pablo hizo de sí mismo.

Una consagración absoluta nos llenará de gozo. No podemos decir que está mal que los
cristianos se reserven algo, pero podemos decir que una consagración con reservas siempre
quedará corta. Debemos ser cristianos de manera absoluta, definitiva y cabal. Esta es la única
manera de ser llenos de gozo. Este tipo de gozo no es conocido por los gentiles. Espero ver
cristianos en Hong Kong llenos de alabanzas en sus bocas y de gozo en sus corazones. Entre más
absolutos seamos, más seremos llenos de gozo interiormente.

(Traducción provisional—Collected Works of Watchman Nee, The (Set 3) Vol. 61: Matured
Leadings in the Lord's Recovery (1), Chapter 10, Section 2)

35
III. ¿HA LLENADO USTED SU LAMPARA?
¿Ha llenado usted su lámpara? Esta pregunta está basada en Mateo 25. Las cinco vírgenes
prudentes tenían aceite en sus vasijas y en sus lámparas (v. 4). Pero el problema de las vírgenes
insensatas era que no llevaban aceite para volver a llenar sus lámparas (v. 3). Podemos llenar
nuestras lámparas si pasamos un tiempo con el Señor. Esto no se refiere solamente a la oración.
Primero, tenemos que pedir que nuestro nuevo hombre sea reanimado. Luego debemos
permanecer con el Señor para llenar de aceite nuestras lámparas.

Si pasamos un día completo sin orar, sentimos que no hubo ardor dentro de nosotros y que no
hubo luz. No somos reanimados. Pero si oramos, después de cinco minutos nos damos cuenta de
que algo ha sido reanimado dentro de nosotros, y ese algo es el nuevo hombre. Unos pocos
minutos de oración pueden reanimar nuestro nuevo hombre, pero eso no puede llenar nuestra
lámpara. Para llenar nuestra lámpara tenemos que permanecer con el Señor. Conforme a mi
experiencia, este asunto requiere por lo menos media hora. Una hora es el tiempo necesario para
estar con el Señor de esta manera.

(El entrenamiento y la práctica de los grupos vitales, Capítulo 5, Sección 2)

UNA VIDA DE AVIVAMIENTO MATUTINO Y DE VICTORIA DIARIA


Un asunto vital, que es crucial para la práctica de la vida de la iglesia en la nueva manera, es que
nosotros tengamos una vida de avivamiento matutino y de victoria diaria. No debemos pensar
que es difícil tener un avivamiento personal en la mañana. Ser avivado es sencillamente que el
Señor nos toque de nuevo. Cuando el Señor nos toca, somos avivados. En sólo dos minutos, el
Señor puede tocarnos y avivarnos. Tal vez usted no haya sido avivado por mucho tiempo, y
sienta que está muy lejos del Señor. Sin embargo, el Señor promete que, no importa qué seamos,
dónde estemos, o cómo estemos, Él siempre está cerca de nosotros. Quizá no tengamos una
conciencia pura, pero la sangre del Señor está lista para limpiarnos. Si simplemente confesamos
nuestros fracasos, nuestros defectos, nuestros errores y nuestras faltas, el Señor nos perdonará y
nos limpiará. Entonces inmediatamente le tocamos a Él, y Él nos toca a nosotros. Esto es ser
avivado, y esta clase de avivamiento debe refrescarse cada día.

Hacemos hincapié en que éste debe ser un avivamiento matutino basado en la ley natural
establecida por Dios. Cada veinticuatro horas tenemos una mañana para comenzar el nuevo día.
El sol se levanta de nuevo cada mañana, y nosotros también tenemos que levantarnos cada
mañana. Por lo tanto, es bueno que nosotros nos acostemos un poco más temprano en la noche
para que podamos levantarnos un poco más temprano en la mañana. Cada mañana debemos
levantarnos, tender nuestra cama y pasar un tiempo con el Señor. Si podemos darle diez minutos
al Señor en la mañana antes de hacer cualquier otra cosa, con seguridad seremos avivados. Si nos
levantamos generalmente a las seis en punto, debemos levantarnos a las cinco y cincuenta.
Entonces podemos tener diez minutos para tocar al Señor y ser avivados.

(El ejercicio y la práctica de la manera ordenada por Dios, Capitulo 28, Sección 3)

36
ORAR-LEER LA PALABRA
En griego, el antecedente del pronombre relativo “el cual” del versículo 17 es el Espíritu, y no la
espada. Esto indica que el Espíritu es la palabra de Dios. Tanto el Espíritu como la palabra son
Cristo (2 Co. 3:17; Ap. 19:13).

Debemos recibir la palabra de Dios con toda oración y petición. Según los versículos 17 y 18,
debemos recibir la palabra con toda oración. Estos versículos indican que podemos recibir la
palabra al orar-leer, es decir, al orar con las palabras de la Escritura y con respecto a ellas,
usando las palabras de la Biblia como la misma oración que ofrecemos a Dios. Aunque la
expresión “orar-leer” no se encuentra en la Biblia, el hecho no obstante consta en ella. Así como
la Biblia revela el hecho de que Dios es triuno, aunque la palabra “trinidad” no se halle en las
Escrituras, del mismo modo, la Biblia contiene el hecho de orar-leer, aunque no use esta
expresión.

Puedo testificar que orar-leer la palabra es mejor, más elevado, más rico y más completo que
simplemente leerla. Día tras día el orar-leer la palabra de Dios me refresca, me llena, me
satisface, me aviva, me fortalece, me nutre, y recibo un cuidado tierno. Además, al orar-leer soy
santificado, purificado y transformado. Aunque no estoy de acuerdo en imponer el orar-leer a los
demás, jamás renunciaría a ello; es demasiado dulce, demasiado bueno. Por ejemplo, con el
simple hecho de orar con las palabras de Juan 1:1 soy nutrido, lleno y satisfecho en el Señor.

(Estudio-vida de Efesios, Capítulo 97, Sección 3)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

37
Entrenamiento MSM 2018

Lección 2
Perfeccionar a los santos en cuanto a
permitir que la palabra de Cristo more ricamente en ellos

Lectura bíblica: Himno: 343


1. Col. 3:16-17 La palabra de Cristo more ricamente en vosotros en toda sabiduría,
enseñándoos y exhortándoos unos a otros con salmos e himnos y cánticos
espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones a Dios. (17) Y todo lo que
hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando
gracias a Dios Padre por medio de Él.
2. Jer. 15:16 Fueron halladas Tus palabras, y yo las comí; / y Tu palabra me fue / por
alegría y por gozo de mi corazón, / pues por Tu nombre soy llamado, / oh Jehová,
Dios de los ejércitos.
3. Ef. 6:17-18 Y recibid el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, el cual es la
palabra de Dios; (18) Con toda oración y petición orando en todo tiempo en el
espíritu, y para ello velando con toda perseverancia y petición por todos los santos.
4. Jn. 5:39-40 Escudriñáis las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas
tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de Mí. (40) Pero no queréis
venir a Mí para que tengáis vida.
5. 2 Ti. 2:15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad.

I. Disfrutar la Palabra de Dios—Jer. 15:16; Ef. 6:17b-18a:


A. “Necesitamos orar para tener comunión con Dios porque Dios es Espíritu. Necesitamos
leer la Biblia a fin de tener comunión con Dios porque Dios es la Palabra”.
B. “Tan pronto tocamos la Palabra de Dios, sentimos que hemos tocado a Dios”.
C. “Aunque pueda olvidar lo que leo en la Biblia, siento que he tenido comunión con Dios
y lo he contactado”.
D. “Cuando tocamos el Espíritu, las palabras entrarán en nosotros como el Espíritu”.
E. “…orando con las palabras de las Escrituras y sobre ellas, usando las palabras de la
Biblia como nuestra oración a Dios…”
II. Leer la Palabra de Dios:
A. “Todos los creyentes deben leer la Biblia”.
B. “Si queremos conocer las riquezas de Dios, lo vasto de Su provisión para nosotros,
debemos leer la Biblia”.
C. “Hoy en día, cuando Dios habla personalmente a los hombres, se basa en lo que Él dijo
en el pasado”.
D. “Esta es la razón por la cual necesitamos que la palabra de Cristo more en nosotros
ricamente”.
E. “…Todos los creyentes deben comprender la importancia de leer la Biblia desde el
comienzo mismo de su vida cristiana”.
F. La manera de practicar:
1. Comience leyendo diariamente un capítulo del Nuevo Testamento.

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2. Aumente su lectura hasta que lea tres capítulos del Antiguo Testamento y continúe
leyendo diariamente un capítulo del Nuevo Testamento. De esta manera usted podrá
leer toda la Biblia en un año.
3. Si usted desea entender más la Biblia, lea el texto con las notas conforme al
calendario ubicado en la parte trasera de la PSAM.
III. Estudiar la Palabra de Dios—Jn. 5:39-40:
A. “Le será imposible a una persona entender la Biblia si no dedica un tiempo para
estudiarla”.
B. “Al leer la Biblia consecutivamente, obtenemos la Palabra en toda su extensión. Al orar-
leer la Biblia, disfrutamos al Señor en Su Palabra. No obstante, debemos estudiar la
Biblia para captar la profundidad de la verdad contenida en la Palabra de Dios—1 Ti.
5:17b; 2 Ti. 2:15”.
C. “Debemos conocer los hechos básicos de la Biblia”.
D. “En primer lugar, necesitamos una buena traducción de la Biblia, tal como el Nuevo
Testamento Versión Recobro. Los bosquejos guían nuestro estudio; las notas de pie de
página nos abren la Palabra; y las referencias marginales nos dirigen a otros versículos
similares a los que estamos estudiando”.
E. “En segundo lugar, los mensajes del Estudio-vida nos abren la Palabra aún más, ya que
ellos explican los versículos del Nuevo Testamento. Los mensajes del Estudio-vida son
como notas que explican las notas de la Versión Recobro”. “Mejor todavía, deberíamos
estudiar la Biblia consecutivamente con la ayuda de los mensajes del Estudio-vida”.
F. “En tercer lugar, contamos con libros de lecciones que nos enseñan la verdad paso a paso
y de manera progresiva”.
G. “En cuarto lugar, hay otros libros sobre la verdad, escritos por el hermano Watchman
Nee y el hermano Witness Lee, que nos enseñan la verdad por temas”.
IV. Permitir que la palabra de Cristo more ricamente en nosotros—Col. 3:16-17:
A. “…Debemos permitir que la palabra de Cristo more en nosotros, que habite en nosotros,
haga su hogar en nosotros”.
B. “La palabra del Señor debe tener el debido espacio dentro de nosotros de modo que
pueda operar y suministrar las riquezas de Cristo a nuestro ser interior”.
C. “Las riquezas de Cristo (Ef. 3:8) se hallan en Su palabra. Y esta palabra que es tan rica
debe morar en nosotros ricamente. La palabra de Cristo debe tener plena libertad para
operar dentro de nosotros”.
D. “Es crucial que le permitamos a la palabra de Cristo entrar en nosotros, morar dentro de
nosotros, y reemplazar nuestros conceptos, opiniones y filosofías”.
E. “Debemos orar: 'Señor Jesús, yo estoy dispuesto a abandonar mis conceptos. Yo quiero
que Tu palabra tenga el terreno en mí. Estoy dispuesto a renunciar a mis opiniones y a
mi filosofía. Yo quiero que Tu palabra prevalezca en mí. No quiero que prevalezcan más
mis conceptos”.
F. “Si hacemos esto, experimentaremos las distintas funciones que cumple la palabra de
Dios, las cuales son: nos ilumina, nos alimenta, sacia nuestra sed, nos fortalece, nos lava,
nos perfecciona y nos edifica”.

(Las citas en el bosquejo sin referencias son de las siguientes porciones)

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Porciones del ministerio:
La palabra necesita nuestra lectura
Dios como el Espíritu necesita nuestra oración y Dios como la Palabra necesita nuestra lectura.
Oramos en el Espíritu y leemos la Palabra. Necesitamos orar para tener comunión con Dios
porque Dios es Espíritu. Necesitamos leer la Biblia para tener comunión con Dios porque Dios es
la Palabra. Debido a que Dios es el Espíritu y está en el Espíritu, necesitamos ejercitar nuestro
espíritu para orar a fin de contactarlo. De manera similar, debido a que Dios es la Palabra y está
en la Palabra, necesitamos leer la Palabra para contactarlo. Todos entienden este principio.

Como hijos de Dios, es posible que no hayamos escuchado ni entendido mucha doctrina, pero sí
tenemos algo de experiencia. Esto es lo mismo con leer la Biblia. Puede que no necesariamente
sepamos cómo leer la Biblia, pero después de leer y contactar la Palabra de Dios y luego
callarnos y meditar, sentimos que hemos tocado a Dios mismo. Tan pronto como tocamos la
Palabra de Dios, sentimos que hemos tocado a Dios. A menudo hemos tenido esta experiencia.
Aunque pueda olvidar lo que leo en la Biblia, siento que he tenido comunión con Dios y lo he
contactado.

La palabra necesita convertirse en Espíritu


Ya que leemos la Biblia para contactar a Dios, lo que leemos necesita entrar en nosotros
convertido en el Espíritu. Nunca deberíamos pensar que esto es difícil y lleva mucho tiempo. No,
si practicamos, la Palabra se convertirá fácilmente en el Espíritu cada vez que leemos la Biblia.
Si las palabras que leemos permanecen solo como palabras, no hemos practicado lo suficiente y
confiamos demasiado en nuestra mente. Esta es la razón por la que repetidamente he dicho que
no debemos intentar comprender, estudiar o reflexionar. Una vez que nuestra mente se centre en
estudiar y meditar, las palabras de la Biblia no entrarán en nosotros, sino que seguirán siendo
meras palabras. Sin embargo, con suficiente práctica, podemos tocar el Espíritu cada vez que
leemos la Biblia. Cuando tocamos el Espíritu, las palabras entrarán en nosotros como Espíritu.
Cuando leemos la Biblia con nuestro espíritu, las palabras de la Biblia entrarán en nosotros y se
convertirán en el Espíritu. Si aprendemos a leer la Biblia de esta manera, sentiremos que hemos
comido después de leer. Esto es maravilloso. Aunque podamos leer la Biblia durante media hora
y no recordar mucho, sentiremos que hemos comido bien y tomado un buen baño en nuestro
espíritu. A menudo leo la Biblia sin intención de recordar o reflexionar sobre lo que he leído.
Aunque no recuerdo lo que leo, mi espíritu está satisfecho con la comida y la bebida. Me siento
renovado en mi interior, como si acabara de tomar un respiro profundo de aire fresco. Las
palabras de la Biblia entran en mí y se convierten en el Espíritu.

(Traducción provisional de: Lessons for New Believers, Chapter 25, Section 3)

I. LA IMPORTANCIA DE LEER LA BIBLIA


Todos los creyentes deben leer la Biblia porque “toda la Escritura es dada por el aliento de Dios,
y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Ti. 3:16). La Biblia
nos muestra las muchas cosas que Dios ha hecho por nosotros y cómo Él ha guiado a los
hombres en el pasado. Si queremos conocer las riquezas de Dios, lo vasto de Su provisión para

40
nosotros, y si queremos conocer paso a paso cómo Dios guía a los hombres, tenemos que leer la
Biblia.

Hoy en día, cuando Dios habla personalmente a los hombres, se basa en lo que Él dijo en el
pasado. Es rara la ocasión en la que Él nos dice algo que no lo haya dicho antes en la Biblia. Aun
si alguien ha avanzado mucho en su caminar espiritual, la revelación que reciba de Dios se
basará en lo que Dios mismo ya ha hablado en la Biblia. Por lo tanto, lo que Dios enuncia hoy es
simplemente una repetición de Su Palabra. Si una persona no conoce lo que Dios ha dicho en el
pasado, le será difícil en el presente recibir revelación de parte de Dios debido a que carece del
fundamento para que Dios le hable.

Más aún, si Dios desea hablar a los demás por medio de nosotros, Él lo hará basándose en lo que
Él ya había hablado en el pasado. Si no sabemos qué es lo que Dios dijo en el pasado, Él no
podrá hablar a los demás por medio de nosotros, y seremos inútiles a los ojos de Dios

Esta es la razón por la cual necesitamos que la palabra de Dios more en nosotros ricamente. Si
Su palabra mora ricamente en nosotros, conoceremos bien Su manera de actuar en el pasado y
oiremos lo que Él dice hoy. Sólo entonces podrá Dios usarnos a nosotros para hablar a los demás.

La Biblia es un gran libro, una obra monumental. Si dedicáramos toda nuestra vida al estudio de
la Biblia, percibiríamos apenas una parte de sus riquezas. Por ende, le será imposible a una
persona entender la Biblia si no le dedica un tiempo para estudiarla. Todo creyente que recién
empieza en la vida cristiana debe esforzarse al máximo por laborar en la Palabra de Dios para
que cuando crezca pueda recibir la nutrición que ella proporciona y también abastecer a otros
con las riquezas de la Palabra.

Todo aquel que quiera conocer a Dios debe estudiar Su Palabra con seriedad, y todos los
creyentes deben comprender la importancia de leer la Biblia desde el comienzo mismo de su vida
cristiana.

(Mensajes para edificar a los creyentes nuevos, Tomo. 1, Capítulo 9, Sección 1)

III. ESTUDIAR LA PALABRA DE DIOS


Al leer la Biblia consecutivamente, obtenemos la Palabra en toda su extensión. Al orar-leer la
Biblia, disfrutamos al Señor en Su Palabra. No obstante, debemos estudiar la Biblia para captar
la profundidad de la verdad contenida en la Palabra de Dios (1 Ti. 5:17b; 2 Ti. 2:15).

A. Conocer los hechos de la Biblia


Antes de tener comunión acerca de cómo estudiar la verdad, hay algunos puntos preliminares a
los cuales debemos prestar atención. Debemos conocer los hechos básicos de la Biblia. Debemos
recordar todos los nombres de los libros y su secuencia, de manera que podamos localizar
versículos específicos. Debemos conocer lo esencial de cada libro, como por ejemplo los puntos
que se presentan en las lecciones del once al veintiuno. También ayuda mucho memorizar el
primer versículo de cada libro, para que sepamos cómo comienza cada libro. Además, es
provechoso que nos familiaricemos con las personas y los eventos claves de cada libro, de modo
que conozcamos el contexto al estudiar la verdad. Se supone que hayamos aprendido estos

41
hechos básicos antes de entrar a la escuela secundaria; si aún no los hemos aprendido, tenemos
que hacer un estudio compensatorio.

B. Materiales de ayuda
En primer lugar, necesitamos una buena traducción de la Biblia, tal como el Nuevo Testamento
Versión Recobro. Los bosquejos guían nuestro estudio; las notas de pie de página nos abren la
Palabra; y las referencias marginales nos dirigen a otros versículos similares a los que estamos
estudiando.

En segundo lugar, los mensajes del Estudio-vida nos abren la Palabra aún más, ya que ellos
explican los versículos del Nuevo Testamento. Los mensajes del Estudio-vida son como notas
que explican las notas de la Versión Recobro. Si no entendemos las notas de la Versión Recobro,
debemos referirnos a las secciones correspondientes en los mensajes del Estudio-vida. Mejor
todavía, deberíamos estudiar la Biblia consecutivamente con la ayuda de los mensajes del
Estudio-vida. (También contamos con mensajes del Estudio-vida para algunos de los libros del
Antiguo Testamento, tales como el Pentateuco).

En tercer lugar, contamos con libros de lecciones que nos enseñan la verdad paso a paso y de
manera progresiva. Por ejemplo, están disponibles las Lecciones de vida, que consisten de
cuarenta y ocho lecciones. Las Lecciones de vida instruyen a los nuevos creyentes en los
elementos básicos de la vida cristiana. Las Lecciones de la verdad constan de seis tomos con
doce lecciones por tomo. Las Lecciones de la verdad nos enseñan verdades acerca de la Biblia.
Los seis niveles de lecciones, que han sido diseñados para la escuela de la verdad, nos enseñan
las verdades básicas del recobro del Señor en un formato abreviado.

En cuarto lugar, hay otros libros sobre la verdad, escritos por el hermano Watchman Nee y el
hermano Witness Lee, que nos enseñan la verdad por temas. Libros tales como El Cristo todo-
inclusivo y La economía de Dios son de mucha ayuda. En el recobro del Señor tenemos
abundancia de libros buenos que nos revelan la verdad.

En quinto lugar, una de las ayudas de estudio más usadas es la concordancia. Una concordancia,
tal como la Concordancia Strong Exhaustiva, es de mucha ayuda para encontrar versículos. Una
concordancia está organizada tal como un diccionario; enumera todos los versículos de la Biblia
que contienen una determinada palabra. Por ejemplo, si quisiéramos encontrar algunos versículos
que expliquen el significado de la palabra “verdad”, buscaríamos la palabra “verdad”; al hacerlo,
encontraríamos que hay 114 versículos en el Antiguo Testamento y 108 versículos en el Nuevo
Testamento enumerados bajo la palabra “verdad”. Al leer todos estos versículos, podríamos
localizar aquellos que contesten nuestra pregunta.

(Libro de lecciones, nivel 6: La Biblia—La palabra de Dios, Capítulo 24, Sección 2)

La palabra de Cristo abarca todo el Nuevo Testamento. Debemos ser llenos de esta palabra, lo
cual significa que debemos permitir que la palabra de Cristo more en nosotros, que habite en
nosotros, que haga su hogar en nosotros. La palabra griega traducida “more” significa esté en
casa, habite. La palabra del Señor debe tener el debido espacio dentro de nosotros, de modo que
pueda operar y suministrar las riquezas de Cristo a nuestro ser interior. Aun más, la palabra de

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Cristo debe morar en nosotros ricamente. Las riquezas de Cristo (Ef. 3:8) se hallan en Su
palabra. Y esta palabra que es tan rica, debe morar en nosotros ricamente. La palabra de Cristo
debe tener plena libertad para operar dentro de nosotros.

Algunos santos aprecian mucho la Biblia y la leen diariamente…. A pesar de que leen la Biblia,
la palabra de Dios permanece fuera de ellos. Es crucial que le permitamos a la palabra de Cristo
entrar en nosotros, morar dentro de nosotros, y reemplazar nuestros conceptos, opiniones y
filosofías. Debemos orar: “Señor Jesús, yo estoy dispuesto a abandonar mis conceptos. Yo quiero
que Tu palabra tenga el terreno en mí. Estoy dispuesto a renunciar a mis opiniones y a mi
filosofía. Yo quiero que Tu palabra prevalezca en mí. No quiero que prevalezcan más mis
conceptos”. No podemos separar la palabra de Cristo de Su arbitraje. El árbitro resuelve las
disputas con su palabra. Debemos presentarle nuestro caso al árbitro y escuchar su palabra. Esto
significa que debemos permitir que la paz de Cristo sea el árbitro en nuestros corazones y que la
palabra de Cristo more en nosotros. Entonces rebozaremos de cánticos y acciones de gracias.

(Estudio-vida de Colosenses, Capítulo 29, Sección 3)

Asimismo, si queremos que la palabra de Cristo haga su hogar en nosotros, debemos concederle
la plena libertad y derecho para actuar en nosotros. Debemos orar: “Señor, te ofrezco todo mi ser
a Ti y a Tu palabra. Te doy acceso a cada parte de mi ser. Señor, haz de mi ser un hogar donde
puedas morar Tú y Tu palabra”.

Tratamos de dar a otros la impresión de que el primer lugar lo reservamos para la palabra de
Dios, pero secretamente lo reservamos para nosotros. Supongamos que usted esté leyendo Mateo
19:16-22 donde el Señor le dice al joven rico que venda todos sus bienes, los reparta a los
pobres, y lo siga. Mientras lee este pasaje de las Escrituras, es posible que el Señor le pida que
abandone ciertas cosas. Esto pondría a prueba qué es lo que ocupa el primer lugar, si es el yo o la
palabra de Dios. Muchos de nosotros sabemos por experiencia lo difícil que es concederle el
primer lugar a la palabra de Dios. Es por eso que necesitamos la gracia del Señor. Debemos
volvernos al Señor y decirle: “Señor, yo no puedo hacer esto, pero Tú sí puedes. Confío en Ti
con respecto a este asunto”.

(Estudio-vida de Colosenses, Capítulo 64, Sección 4)

Necesitamos que la paz de Cristo arbitre en nosotros para guardarnos en unidad a fin de que el
Señor pueda hablarnos. Luego, debemos cederle el primer lugar a la palabra de Dios. Si hacemos
esto, experimentaremos las distintas funciones que cumple la palabra de Dios, las cuales son: nos
ilumina, nos alimenta, sacia nuestra sed, nos fortalece, nos lava, nos perfecciona y nos edifica.

En primer lugar, la palabra de Dios nos ilumina. Si no fuese por la Palabra, estaríamos en
tinieblas; pero debido a que la palabra de Dios está llena de luz y nos ilumina, puede traernos
claridad acerca de muchas cosas. En segundo lugar, la palabra de Dios es alimento nutritivo. Eso
significa que la palabra de Dios nos alimenta mientras nos ilumina. Puedo testificar que en el
transcurso de los años, me he alimentado bien con la palabra de Dios. Éste ciertamente ha sido
mi alimento en mi experiencia. La palabra de Dios también sacia nuestra sed. Beber es aún más
indispensable que comer. Por lo general, una persona puede sobrevivir más tiempo sin comer que
sin beber. Si dejáramos de beber agua, no podríamos vivir. ¡Qué bueno es que la palabra de Dios

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no es solamente alimento, sino también el agua de vida! La palabra de Dios nos ilumina, nos
alimenta y sacia nuestra sed.

La palabra de Dios nos fortalece en el espíritu y también en el alma. Una vez que somos
fortalecidos en el espíritu y en el alma, gozaremos de salud física. La palabra de Dios es la mejor
cura, pues nos fortalece y nos sana. La palabra de Dios también nos lava. Lava nuestro ser
orgánica y metabólicamente. Cuando la palabra de Dios entra en nuestro ser de una manera
orgánica, nos lava metabólicamente.
Además, la palabra de Dios nos edifica. Ya que somos miembros de la iglesia, el Cuerpo, todos
necesitamos ser edificados. Pero debido a nuestras peculiaridades, les es difícil a los demás
relacionarse con nosotros, mucho menos ser edificados con nosotros. No obstante, la palabra de
Dios puede afectarnos interiormente y permitir que seamos edificados en la iglesia.

La palabra de Dios nos hace completos y perfectos. Como miembros del Cuerpo, todos
deberíamos ejercer nuestra función. Pero para esto, es necesario que primero la palabra de Dios
nos perfeccione. Debido a que la palabra de Dios nos nutre, nosotros crecemos. Luego, a medida
que crecemos, se va manifestando nuestra función. La nutrición que recibimos de la palabra de
Dios nos hace completos y perfectos como miembros del Cuerpo.

Por último, la palabra de Dios nos edifica…. Existen dos clases de edificación, a saber, la
edificación corporativa, que está relacionada con la iglesia, y la edificación individual, que tiene
que ver principalmente con nuestras virtudes. Todos necesitamos ser edificados individualmente,
ya que nos hacen falta ciertas virtudes…. La palabra de Dios hará que nuestra bondad, paciencia,
sabiduría y humildad aumenten y se desarrollen.

(Estudio-vida de Colosenses, Capítulo 64, Secciones 2-4)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

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Entrenamiento MSM 2018

Lección 3
Perfeccionar a los santos en llevar el vivir del Dios-hombre

Lectura bíblica: Himno: 213


1. Fil. 1:21a Porque para mí el vivir es Cristo….
2. Gá. 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo
en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual
me amó y se entregó a Sí mismo por mí.
3. Jn. 6:57 Como me envió el Padre viviente, y Yo vivo por causa del Padre, asimismo
el que me come, él también vivirá por causa de Mí.
4. Hch. 4:31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y
todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
5. 1 Ts. 5:16-19 Estad siempre gozosos. (17) Orad sin cesar. (18) Dad gracias en todo,
porque ésta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús para con vosotros. (19) No
apaguéis al Espíritu.

I. ¿Qué es el vivir del Dios-hombre?


A. “El nuevo hombre es un Dios-hombre corporativo, el conjunto de todos los Dios-
hombres”. (Punto II. B. 2. del mensaje uno de la CIHC 2018).
B. “El nuevo hombre es el resultado espontáneo que se produce cuando tomamos a Cristo
como nuestra vida y le vivimos a Él”. (Punto III. B. del mensaje cuatro de la CIHC
2018).
C. “La realidad del Cuerpo de Cristo es el vivir corporativo que llevan los Dios-hombres
perfeccionados”.
D. “…quienes son hombres auténticos que viven, no por su propia vida, sino por la vida del
Dios procesado, cuyos atributos se expresan por medio de las virtudes de ellos”.
E. “Aquellos que son la reproducción del Dios-hombre deben vivir a Cristo, el Dios-
hombre”.
F. “Vivimos a Cristo como el Dios-hombre mediante la abundante suministración del
Espíritu de Jesucristo”.
G. “…necesitamos un modelo corporativo, un Cuerpo, un pueblo que viva la vida de un
Dios-hombre”.
H. “El objetivo de nuestra práctica debería ser vivir la vida de un Dios-hombre”.
II. Algunos términos alternativos utilizados para el vivir del Dios-hombre—Fil. 1:21a;
Gá. 2:20; Jn. 6:57:
A. “Vivir a Cristo como el Dios-hombre”.
B. Vivir “mediante la abundante suministración del Espíritu de Jesucristo”.
C. Vivir “negándose a su vida natural”.
1. Nunca hablando nuestras propias palabras.
2. Jamás hacer algo por nosotros mismos.
D. Vivir “al ser lleno del Espíritu y no apagar el Espíritu.” Vivir “al orar sin cesar y dar
gracias en todo”—Hch. 4:31; 1 Ts. 5:16-19.
1. “Sólo importarles el Señor”.
2. “Sólo amar al Señor”.

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3. “Buscarlo a Él”.
4. “Ser adictos de Cristo”.
5. Estar “felices y regocijados”.
6. “Avivar el fuego en nuestro espíritu”.
7. Ser “llenos del Espíritu”.
8. Hablar “la palabra de Dios con poder”.
9. “Permanecer en Él, quien es la vid, ser uno con Él en la unión de vida, vivir, actuar y
tener todo nuestro ser en todo ‘conforme al espíritu’”.
10. “Fluir Cristo al hablar”.
11. “Rebosar con el Señor con nuestras palabras”.
12. “Hablar Cristo cada día y en todo lugar”.
13. Necesitamos perseverar en oración para vivir la vida de Dios-hombre.
III. “Necesitamos permanecer en una atmósfera de oración al ejercitar nuestro espíritu
continuamente—Ef. 6:18; 1 Ti. 4:7; 2 Ti. 1:7; Col. 1:3, 9”:
A. “Necesitamos orar sin cesar, perseverar en oración, manteniéndonos íntimamente
conectados al Señor—1 Ts. 5:17; Mt. 26:41; Col. 2:19”.
B. “Incluso en los detalles más pequeños necesitamos inquirir ante el Señor; hacer esto
equivale a perseverar en la oración y por ende vivir a Cristo—cfr. Jos. 9:14; Fil. 4:7-8”
(PSAM, La meta del recobro del Señor—producir un solo y nuevo hombre, p. 77).
C. Al orar sin cesar:
1. Crucificamos la carne con sus concupiscencias, y así, ponemos a muerte las prácticas
del cuerpo—Gá. 5:24; Ro. 8:13.
2. Caminamos en, con, por y conforme al espíritu mezclado para llevar el fruto del
Espíritu, a fin de expresar a Dios en todos Sus atributos divinos—Gá. 5:16, 25, 22-
23.
3. Permanecemos en Cristo para llevar mucho fruto que permanezca—Jn. 15:4.
D. “La oración incesante es la manera en que andamos conforme al espíritu—1 Ts. 5:17”.
1. “La manera de andar conforme al Espíritu es orar sin cesar, así como respiramos sin
cesar; nuestro andar conforme al Espíritu es nuestra respiración espiritual”.
2. “Podemos andar conforme al Espíritu al orar de manera consistente, sin cesar y de
momento a momento—Lc. 18:1” (Mensaje tres del ITERO, Abril 2018).
IV. “El pensamiento central de la Biblia es que Dios desea que vivamos a Cristo para la
edificación del Cuerpo de Cristo—Fil. 1:21a; Ef. 4:12, 16” (Mensaje tres del ITERO,
Abril 2018).
V. “Necesitamos vivir en nuestro espíritu, en el hombre interior, al tomar a Cristo como
nuestra persona—Ro. 8:4; 1 Co. 6:17; Gá. 2:20; Ef. 3:17a”.
A. “Nuestro espíritu regenerado es el hombre interior que tiene como su persona al Cristo
que mora en nosotros”.
B. “Nuestro hombre interior consta de nuestra alma renovada como su órgano y nuestro
espíritu regenerado en el cual mora Cristo, la persona, como su vida y persona—Ro.
12:2; 8:10; Ef. 4:23; 2 Co. 4:16.
C. “Tomar a Cristo como nuestra persona requiere que neguemos el yo, nuestra persona
caída; necesitamos negar la vida de nuestra alma y vivir por nuestra nueva persona, el
Cristo que mora en nosotros—Mt. 16:24-25; Col. 1:27”.
D. “A fin de tomar a Cristo como nuestra persona, necesitamos negar nuestro propósito,
objetivo y preferencia, y tomar Su propósito, objetivo y preferencia—2 Co. 5:14-15”.

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E. “Cuando tomamos a Cristo como nuestra persona y no vivimos por nosotros mismos,
sino por Cristo como la persona, llegamos a ser uno con Él y ya no hacemos nada segùn
nuestra preferencia y nuestros gustos, sino que lo hacemos todo según Su preferencia y
Sus gustos—v. 15.
F. “Si tomamos a Cristo como nuestra persona, le manifestaremos en nuestro vivir como la
vida de iglesia apropiada—Gá. 2:20” (Mensaje uno del ITERO, Abril 2018).
VI. “Otros aspectos de nuestra vida cristiana, tales como predicar el evangelio, deberían
ser el resultado de que andemos conforme al espíritu”—Ro. 8:4:
A. “Si practicamos andar continuamente conforme al espíritu a lo largo del día, todo lo
demás será producido espontáneamente”.
B. “Nuestra predicación del evangelio y nuestro pastoreo deberían ser el resultado de que
andemos conforme al espíritu—Mt. 24:14; Jn 21:15-17”.

(Las citas en el bosquejo sin referencias son de las siguientes porciones)

Porciones del ministerio:

¿Es el recobro del Señor el Cuerpo de Cristo? Ello depende de si los creyentes están viviendo la
vida del Dios-hombre o no. Por lo tanto, debemos ver que enseñarle únicamente a las personas,
conforme a la letra de las Escrituras no es el Cuerpo de Cristo; esa es una obra religiosa. El
utilizar simplemente las palabras de la Biblia para enseñarle a las personas a evitar el mal y hacer
el bien, es equivalente a las enseñanzas de Confucio; esto no tiene como resultado el Cuerpo de
Cristo. Incluso podemos predicar celosamente el evangelio, sin embargo, a menos que nuestra
predicación del evangelio provenga del vivir del Dios-hombre, eso no es el Cuerpo de Cristo.
¿Qué es el Cuerpo de Cristo? El Cuerpo de Cristo es un grupo personas elegidas por Dios,
quienes han sido redimidas y regeneradas por medio de la muerte y resurrección. Ellos han sido
unidos y mezclados con Dios y desde su regeneración han estado viviendo en esta clase de unión
todo el tiempo. En tal unión, ellos son santificados, renovados, transformados, conformados y
finalmente glorificados.

Si tenemos tal vivir, entonces somos el Cuerpo de Cristo. Si no tenemos ese vivir, lo que tenemos
es simplemente algo similar a las enseñanzas éticas de Confucio y a las actividades superficiales
de la religión. Por lo tanto, cuando predicamos el evangelio, exponemos la Biblia o visitamos a
los hermanos y hermanas, debemos revisar si esto es algo que proviene del vivir del Dios-
hombre. Solamente aquello que procede del vivir del Dios-hombre es el Cuerpo de Cristo. De lo
contrario, simplemente es una actividad religiosa dentro de la sociedad, lo cual no difiere de las
enseñanzas morales de Confucio; esto pertenece al árbol del conocimiento del bien y del mal en
vez del árbol de la vida.

(Traducción provisional—A General Outline of God's Economy and the Proper Living of a God-
Man, Chapter 3, Section 3)

Esta vida sólo estaba originalmente en un individuo, Jesucristo. Pero dicha vida se ha
multiplicado, reproducido, en muchos hombres que han sido redimidos y regenerados y que
ahora poseen la vida divina. Todos ellos han sido alimentados, santificados, transformados y
perfeccionados, no sólo para ser cristianos maduros sino para ser Dios-hombres. La realidad del

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Cuerpo de Cristo es el vivir corporativo que llevan los Dios-hombres perfeccionados, quienes
son hombres auténticos que viven, no por su propia vida, sino por la vida del Dios procesado,
cuyos atributos se expresan por medio de las virtudes de ellos.

(Puntos prácticos en cuanto a la compenetración, Capítulo 4, Sección 2)

IV. Aquellos que son la reproducción del Dios-hombre deben vivir a Cristo, el Dios-hombre—
Fil. 1:20-21a:
A. El Evangelio de Lucas narra la historia de la vida de Dios-hombre que llevó el primer
Dios-hombre; ahora esta historia tiene que ser inscrita en nuestro ser—6:35; 2 Co. 3:3.
B. El Cristo que vive en nosotros sigue siendo Aquel que posee las virtudes humanas que
han sido fortalecidas y enriquecidas por los atributos divinos—Gá. 2:20:
1. El Cristo que se está impartiendo a nosotros es una persona compuesta de la
naturaleza divina con sus atributos divinos y de la naturaleza humana con sus
virtudes humanas—4:19.
2. Cristo hoy está anhelando vivir en los creyentes la misma clase de vida que Él vivió
en la tierra; dentro de nosotros Él sigue llevando una vida que está compuesta de los
atributos divinos y las virtudes humanas—Jn. 14:19b; 2 Co. 10:1; 11:10.
3. Todo aquel que vive a Cristo, el Dios-hombre, es Su reproducción: una réplica del
único Dios-hombre, una reproducción del prototipo—Ro. 8:29.
C. En Lucas vemos cómo Cristo se encarnó y llevó la vida de un Dios-hombre; y en
Filipenses vemos cómo Cristo se expresa en nuestro vivir a fin de obtener muchas
réplicas de Sí mismo—Lc. 1:31-32; 6:35; Fil. 1:21a; 2:5-8; 3:9-10; 4:8, 13:
1. Pablo y Cristo tenían una misma vida y un solo vivir, pues vivían juntos como una
sola persona—1:21a.
2. En la descripción de 2:5-8 vemos que el Cristo de 1:21a es el Dios-hombre
mencionado en 2:5-8; por consiguiente, vivir a Cristo es vivir al Dios-hombre.
3. Vivimos a Cristo como el Dios-hombre mediante la abundante suministración del
Espíritu de Jesucristo—1:19b.
4. Si queremos vivir a Cristo como el Dios-hombre, necesitamos tomar Su mente; para
tener Su mente es necesario que seamos uno con Cristo en Sus partes internas—2:5;
1:8.
5. Al vivir nosotros a Cristo como el Dios-hombre, resplandecemos “como luminares
en el mundo; enarbolando la palabra de vida”—2:15b-16a.
6. Si hemos de vivir a Cristo como Dios-hombre, debemos ser hallados en Cristo,
conocer el poder de Su resurrección y ser configurados a Su muerte—3:9-10.
7. Cuando seamos hallados en Cristo, viviéndole como Dios-hombre, Él será expresado
en nuestras virtudes humanas al revestirnos de poder—4:8, 13.

(Bosquejos del estudio de cristalización—el Evangelio de Lucas, Semana 4)

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VIVIR LA VIDA DE UN DIOS-HOMBRE CONFORME A LA CUMBRE DE
LA REVELACIÓN DIVINA

Ya que hemos visto la cumbre de la revelación divina tan elevada, es necesario que practiquemos
lo que hemos visto. Nuestra práctica tendrá éxito lo cual será un nuevo avivamiento—el
avivamiento más elevado y probablemente el último avivamiento antes del regreso del Señor.
Como dije en el capítulo anterior, necesitamos un modelo. No me refiero a que solamente
algunos individuos deberían llegar a ser un modelo. Lo que quiero decir es que necesitamos un
modelo corporativo, un Cuerpo, un pueblo que viva la vida de Dios-hombre. A partir de hoy
nuestra práctica debería ser vivir la vida de Dios-hombre, al aplicar el poder de la resurrección de
Cristo para tomar Su cruz como Él lo hizo, para ser crucificados, para ser configurados a Su
muerte, cada día para vivir la vida de alguien más (Fil. 3:10; 1:21; Gá. 2:20). Nuestra vida,
nuestro yo, nuestra carne, nuestro hombre natural y nuestro todo ya fueron puestos en la cruz por
Él. Ahora lo vivimos a Él, así que debemos permanecer en Su crucifixión para ser conformados
cada momento y en cada parte de nuestra vida, al molde de Su muerte. Eso nos llevará a a vivirle
espontáneamente como la resurrección (Jn. 11:25). Esto es el vivir de Dios-hombre.

A partir de hoy, esto debería y tiene que llegar a ser nuestra práctica de la iglesia. Si no es así,
practicamos algo en vano. Nuestra práctica no es que meramente tengamos una vida de iglesia en
la cual todo es conforme a la Biblia, una vida de iglesia en la cual bautizamos personas por
inmersión, abandonamos las denominaciones, practicamos cubrirnos la cabeza y tenemos la
mesa del Señor absolutamente conforme a la Biblia. Algunos han venido al recobro debido a esas
prácticas. Ellos aprecian nuestra vida familiar, las reuniones de la iglesia y la forma en que
entrenamos a nuestros jóvenes. Sin embargo, estas cosas no deberían ser el objetivo de nuestra
práctica. El objetivo de nuestra práctica debería ser vivir la vida de un Dios-hombre. Esta es la
meta que debemos alcanzar.

(Traducción provisional—Living a Life According to the High Peak of God's Revelation, Chapter
5, Section 3)

VIVIR A CRISTO EN SU CONDICION DE DIOS-HOMBRE

Nosotros somos la réplica de Cristo, el Dios-hombre, y por eso, debemos expresarle en nuestro
vivir (Fil. 1:20b, 21a). Cristo vivió en la tierra como Dios-hombre por treinta y tres años y
medio, y hoy nosotros, Su réplica, debemos vivirle a Él en Su condición de Dios-hombre.

Los cristianos citan frecuentemente Filipenses 1:21a: “Porque para mí el vivir es Cristo”. La vida
de Pablo consistía en vivir a Cristo. Cristo no sólo era su vida interior, sino también su manera de
vivir. Cristo vivía en él y, por ende, él vivía a Cristo (Gá. 2:20). Pablo era uno con Cristo tanto en
su vida como en su modo de vivir. Participaban de una sola vida y un solo modo de vivir. Cristo
vivía en Pablo y era su vida, y Pablo le expresaba como su modo de vivir.

Es importante que entendamos que el Cristo mencionado en Filipenses 1:21 es el Dios-hombre,


lo cual Pablo afirma en el capítulo dos de Filipenses. En 2:5 Pablo dice: “Haya, pues, en vosotros
este sentir que hubo también en Cristo Jesús” y en los versículos siguientes añade que Cristo
existía en forma de Dios y que no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que

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se despojó a Sí mismo, tomando forma de esclavo, haciéndose semejante a los hombres (vs. 6-7).
En el versículo 8 Pablo sigue describiendo al Dios-hombre y dice: “Y hallado en Su porte
exterior como hombre, se humilló a Sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de
cruz”. Con base en esta descripción vemos que el Cristo de Filipenses 1 es el Dios-hombre de
Filipenses 2. Por lo tanto, vivir a Cristo es vivir al Dios-hombre.

Mediante el Espíritu abundante


de Jesucristo

Vivimos a Cristo, el Dios-hombre, mediante la abundante suministración del Espíritu de


Jesucristo (Fil. 1:19). Como ya dijimos, el Espíritu de Jesucristo no sólo es el Espíritu de Dios
que estaba presente antes de que el Señor se encarnara, sino también el Espíritu Santo con
divinidad que después de la resurrección se le añadió la encarnación, la humanidad, el vivir
humano, la crucifixión y la resurrección del Señor. El Espíritu de Jesús tiene que ver
principalmente con la humanidad del Señor y con Su vivir humano, y el Espíritu de Cristo con
Su resurrección. Para experimentar la humanidad del Señor, tal como muestra Filipenses 2:5-8,
necesitamos el Espíritu de Jesús, y para experimentar el poder de la resurrección del Señor,
mencionado en Filipenses 3:10, necesitamos el Espíritu de Cristo.
(Estudio-vida de Lucas, Capítulo 63, Sección 2)

II. HECHOS DISCIPULOS PARA DEJAR DE SER HOMBRES NATURALES


Y LLEGAR A SER DIOS-HOMRES

Somos hechos discípulos para dejar de ser hombres naturales y llegar a ser Dios-hombres que
llevan la vida divina negándose a su vida natural según el modelo de Cristo, el primer Dios-
hombre (Mt. 28:19). Los jóvenes vinieron al entrenamiento de tiempo completo no para ser
adiestrados en el entendimiento humano, sino a ser hechos discípulos en el entendimiento divino.
Mientras les ayudo a ser hechos discípulos, yo también soy hecho discípulo de día en día en
muchos aspectos para que lleve la vida divina negándome a mi vida natural.

Debemos llevar esta vida conforme al ejemplo de Cristo, el primer Dios-hombre. Cuando Cristo
estuvo en esta tierra, se negó a Su vida natural, a Sí mismo. Él dijo que todo lo que habló no fue
palabra Suya sino la palabra del Padre que lo había enviado (Jn. 14:24). Nunca hizo nada por Sí
mismo (5:19, 30). Él lo hizo todo procedente del Padre que lo envió y por El. Él no era el
Enviador sino el Enviado. No vivió a Sí mismo; al contrario, vivió al Enviador, el Padre (6:57a).
Este es el ejemplo del primer Dios-hombre.

Nunca ha existido tal hombre en toda la historia humana. Abraham y Moisés eran buenos, pero
no eran Dios-hombres. Después de que Dios se encarnó, hubo un hombre en particular en la
tierra que fue un Dios-hombre. Este Dios-hombre no llevó Su vida humana. Al contrario, llevó la
vida divina, a Dios mismo, al negarse a Su vida humana. El Señor llamó a algunos para que le
siguieran y vieran cómo vivió a fin de que Él pudiera mostrarles el ejemplo del Dios-hombre.
Durante tres años y medio vieron este ejemplo y fueron hechos discípulos por el mismo. En la
vida de iglesia, nosotros también somos hechos discípulos por el Señor. La vida de iglesia es una
vida en la cual somos hechos discípulos para que dejemos de ser hombres naturales y lleguemos
a ser Dios-hombres. A Dios no le importa si usted es un hombre bueno o malo, porque todo lo

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relacionado con nuestro hombre natural, sea bueno o malo, debe ir a la cruz. Todas las personas
naturales deben ser hechas discípulos siendo llevadas a la cruz porque tenemos otra persona en
nosotros. Tenemos otra vida y naturaleza, ambas divinas, según las cuales debemos vivir.

(Los Grupos Vitales, Capítulo 4)

AL SER LLENO DEL ESPIRITU, NO APAGAR AL ESPIRITU, ORAR SIN


CESAR Y DAR GRACIAS EN TODO

Hechos 4:31 dice que cuando los discípulos oraron, “el lugar en que estaban congregados
tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios”. En
ese tiempo, los discípulos eran un grupo de galileos que vivían en Jerusalén bajo la amenaza de
los perseguidores judíos fanáticos, aún así, a ellos sólo les importó el Señor. Ellos sólo amaban al
Señor. Ellos le buscaban a El. No sabían de nada más, sino sólo de Cristo, el Hijo de Dios. Todo
el día, oraban sin cesar. Daban gracias a Dios en todo y estaban felices y regocijados. Así que,
ellos no apagaron al Espíritu (1 Ts. 5:17-19). En su lugar, ellos avivaron el fuego en su espíritu (2
Ti. 1:6-7). Ellos eran tal clase de personas, estaban llenas del Espíritu, no sólo interior sino
también exteriormente. Ellos tenían la plenitud del Espíritu. Una taza que tiene agua sólo hasta la
mitad no tiene la plenitud del agua. Si el agua es servida en ella hasta llenarla, el agua fluirá de
ella. Aquellos queridos santos en Hechos 4:31 estaban llenos de Cristo, así que ellos estaban
rebosantes. Ellos hablaron la palabra de Dios con poder.

Lo que estoy compartiendo aquí es el extracto más importante de mis mensajes por los pasados
dos años. No olviden que ser un creyente en Cristo es ser una parte de Cristo, un miembro de
Cristo y un pámpano de Cristo. Ustedes son pámpanos de la vid. Un pámpano es precisamente
una parte de la vid. Como partes de Cristo, ¿qué debemos hacer? Necesitamos permanecer en El,
quien es la vid, ser uno con El en la unión de vida, vivir, actuar y tener todo nuestro ser en todo
conforme al espíritu. Necesitamos orar todo el tiempo, dando gracias a Dios por todo en todo
tiempo. Entonces tendremos la plenitud del Espíritu y fluiremos Cristo al hablar.

Amados santos, este es un grupo vital. Esto es lo que he visto del Señor y esto es lo que espero
ver, a saber, que todos ustedes queridos quienes están en el recobro, sean esta clase de personas.
Vamos a ganar a las personas, no por la música rock ni por algún otro método impuro. Vamos a
ganar a las personas hablando puramente Cristo, hablando gracia y proclamando a Dios a todos.
En cierto sentido, no debemos preocuparnos si alguien nos entiende o no, o si percibe lo que
estamos diciendo. Solamente debemos preocuparnos por hablar, por el fluir de ríos de agua viva
todo el tiempo.

Cada uno de nosotros debería rebosar con el Señor con nuestras palabras. Si no somos así, somos
como una llanta vacía. No estamos llenos, porque no oramos. No oramos porque estamos
separados de Cristo. No fluimos debido a que no vivimos conforme al espíritu. Necesitamos ser
adictos de Cristo. Necesitamos permanecer en Cristo, guardándonos en la unión de vida, en la
unión orgánica, en Cristo. Necesitamos andar, vivir y tener nuestro ser conforme al espíritu.
Entonces hablaremos Cristo cada día y en todo lugar. Esto es lo que queremos ver. Este es un
grupo vital de cristianos.

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Somos cristianos y debemos darnos cuenta de que un verdadero cristiano es un pámpano de
Cristo. Nuestra posición es la de un pámpano. Como pámpanos de Cristo, vivimos al andar
conforme al espíritu. Entonces, espontáneamente fluimos al hablar. Todos los santos queridos en
el recobro del Señor debemos ser así. He dado muchos mensajes acerca de la nueva manera, la
manera ordenada por Dios y los grupos vitales. Me han preguntado mucho acerca de cómo hacer
las cosas y cómo llevarlas a cabo. No debemos ser tan complicados sino que debemos hacerlo
todo de una manera sencilla.

Usted es un pámpano de Cristo, la vid verdadera, y esta es su condición. Debe permanecer en El


para que El fluya de usted, para ofrecerle como fruto, para llevar fruto por el fluir del río de
gracia, al hablar. Si no hay ninguna persona a nuestro alrededor, podemos hablarle a los ángeles.
Podemos decirles a los ángeles que ellos son nuestros servidores y que nosotros somos los
herederos de una salvación tan grande (He. 1:14; 2:3a). Si no hay ninguna persona a nuestro
alrededor, podemos hablarles a los muebles en nuestro cuarto. Algunos podrán pensar que
estamos locos, pero realmente éste es el ejercicio de nuestro espíritu de cordura (2 Ti. 1:7). Para
nosotros, es normal que fluyan ríos de agua viva todo el tiempo.

Debemos olvidar todas nuestras preguntas. Simplemente debemos darnos cuenta de que somos
pámpanos de la vid. No importa cuál sea su profesión terrenal, sólo es un pámpano, una parte de
Cristo, para expresarle como fruto, para vivirle, para expresarle y para impartirlo en otros.
Quédese con El y permanezca en El para vivir en la unión orgánica con El. Entonces,
espontáneamente, hará todo conforme al espíritu. Será una persona de oración, dando gracias y
regocijándose todo el tiempo. Nunca apagará al Espíritu, sino que siempre avivará el fuego del
espíritu. Entonces estará tan lleno de Cristo que rebosará de El al hablar.

Hablar es la única manera de fluir. Esta debería ser nuestra única preocupación; entonces no
habría problema. El único problema es que abandonamos nuestra condición. No queremos ser
pámpanos, sino que queremos ser algo más. Algunas personas me han preguntado: “¿Cómo
puedo ser espiritual?” No debemos preocuparnos y complicarnos con esas preguntas. En su
lugar, debemos de ser sólo los pámpanos de Cristo. Esto es muy sencillo.

He estado hablando por algunos años con respecto a la manera ordenada por Dios con sus cuatro
pasos: 1) engendrar; 2) nutrir; 3) enseñar; y 4) profetizar. Tal vez hayamos adoptado todos estos
términos, pero también tal vez hemos llegado a ser complicados y aun confundidos. Tengo la
carga de decirles que no estén confundidos ni complicados. Sólo sean sencillos. Sólo dénse
cuenta de que son pámpanos de Cristo que permanecen en El, andan, viven y tienen todo su ser
conforme al espíritu. Seguramente ustedes serán personas que alaben y den gracias a Dios todo el
tiempo; serán personas que estén siempre orando y regocijándose. Entonces tendrán la plenitud
del Espíritu y derramarán su porción hablando a otros. No se preocupen si ellos se salvan o no.
Sólo el Señor conoce la situación. Ustedes sólo lleven a cabo su comisión. Su función es llevar
fruto y el llevar fruto no es sólo una clase de obra, sino una clase de vida. Todos deberíamos
decir: “Soy sólo un pámpano que permanece en Cristo y anda conforme al espíritu para fluir
Cristo como ríos de agua viva”.

(El entrenamiento y la práctica de los grupos vitales, Capítulo 12, Sección 2)

52
Cada vez que oramos, entramos en el Lugar Santísimo y nos acercamos al trono de la gracia.
Hebreos 4:16 dice: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para recibir
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”. Nos acercamos al trono de la gracia por
medio de la oración, y cuando nos acercamos a dicho trono, recibimos misericordia y gracia para
el oportuno socorro. Al acudir en oración al trono de la gracia, la misericordia y la gracia se
convierten en un río que fluye en nosotros y nos abastece. ¡Cuán gratificador es esto! En
realidad, experimentar el fluir de la gracia en nuestras oraciones resulta más importante aún que
ver nuestras oraciones contestadas. La respuesta a nuestras oraciones se convierte en algo
secundario para nosotros, y lo primordial es que, desde el trono, la gracia pueda fluir como un río
en nuestro ser.

Recibir este río de gracia equivale a “cargar” nuestras “baterías” celestiales de la corriente
celestial. La corriente celestial, la electricidad divina, es el Dios Triuno como gracia que fluye
del trono hacia nuestro interior. El suministro y gozo que este fluir nos proporciona es indecible.

Los cristianos hoy están debilitados porque sus “baterías” espirituales no están cargadas. Debido
a que no oran lo suficiente, experimentan muy poco la trasmisión celestial. Durante el día
debemos “cargarnos” continuamente de la corriente eléctrica divina. Ésta es ciertamente una de
las ventajas de perseverar en la oración.

Otro beneficio de la oración está relacionado con nuestra comunión con el Señor. A todos nos
gusta estar en la presencia del Señor y experimentar Su unción, y también nos gusta tener
comunión con Él. Pero, ¿cómo podemos disfrutar de la presencia del Señor y tener comunión
con Él? La única manera es orar. Cuando oramos, entramos en comunión con el Señor y
tomamos conciencia del hecho de que somos verdaderamente un solo espíritu con Él, y que Él es
un solo espíritu con nosotros. Cuanto más oramos, más experimentamos que somos uno con el
Señor, más disfrutamos de Su presencia y más comunión tenemos con Él. ¡Qué maravillosa
recompensa!

Al principio es difícil llevar una vida de oración apropiada. Pero si usted practica esto durante
mucho tiempo, le será cada vez más fácil, debido a que comenzará a ver los beneficios de la
oración. Hemos visto que para llevar un andar cristiano normal, debemos fijar nuestra mente en
las cosas de arriba, experimentar la renovación del nuevo hombre, dejar que la paz de Cristo
arbitre en nosotros y permitir que la palabra de Cristo more en nosotros. Sin embargo, estos
cuatro asuntos dependen de la oración; es decir, para practicarlos y experimentarlos tenemos que
orar. La oración nos conduce a la realidad de estos cuatro asuntos y nos guarda en dicha realidad.

(Estudio-vida de Colosenses Capítulo 65, Sección 2)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

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Entrenamiento MSM 2018

Lección 4
Perfeccionar a los santos para edificar grupos vitales
para practicar la manera ordenada por Dios

Lectura bíblica: Himno: 407


1. Mt. 18:18-20 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, habrá sido atado en
el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, habrá sido desatado en el cielo. (19) Otra
vez, de cierto os digo que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca
de cualquier cosa que pidan, les será hacho por Mi Padre que está en los cielos. (20)
Porque donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de
ellos.
2. Mt. 18:14-16 …no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se
pierda uno de estos pequeños. (15) Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y
repréndele estando a solas tú y él; si te oye, has ganado a tu hermano. (16) Mas si no
te oye, toma contigo a uno o dos más, para que por boca de dos o tres testigos conste
toda palabra.
3. Mt. 18:11 Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido.
4. Ro. 15:16 Para ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, un sacerdote que labora,
sacerdote del evangelio de Dios, para que los gentiles sean ofrenda agradable,
santificada por el Espíritu Santo.

I. “Los cuatro pasos principales de la manera ordenada por Dios”:


A. Engendrar mediante “la predicación del evangelio por parte de los sacerdotes
neotestamentarios, que consiste en visitar a las personas en sus hogares”—Ro. 15:16.
B. Nutrir a los nuevos creyentes día tras día y de casa en casa al “alimentar a los corderos,
cuidar de los recién nacidos. Tenemos que alimentarlos adecuadamente día tras día, para
que ellos puedan vivir y crecer”.
C. El “perfeccionamiento de los santos según Efesios 4:12” por medio de enseñarles, de
manera que su función pueda ser desarrollada.
D. “Profetizar para la edificación de la iglesia como se revela en 1 Corintios 14”.
II. La manera ordenada por Dios puede ser practicada únicamente por los Dios-hombres
que llevan el vivir del Dios-hombre:
A. Esto no es un método más nuevo, diferente y efectivo de hacer las cosas, que busque
obtener cierta clase de resultados.
B. Es el Dios-hombre llevando el vivir del Dios-hombre, tomando la manera que Dios ha
ordenado en las Escrituras para servir con miras a la edificación del Cuerpo de Cristo y
para adorar al Padre para Su satisfacción.
C. Es todos los Dios-hombres funcionando en los cuatro pasos principales de la manera
ordenada por Dios a fin de llevar fruto que permanece cada año con miras al aumento y
la edificación de la iglesia.
III. A fin de llevar a cabo la manera ordenada por Dios, necesitamos edificar los grupos
vitales:
A. “Un cristiano adecuado debe ser vital”.
B. “Un vencedor es una persona vital”.

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C. “Ser vital quiere decir estar vivo y activo”:
1. Ser viviente:
a. “Teniendo una comunión completa, clara y continua con el Señor”.
b. “Teniendo una confesión exhaustiva de los pecados, transgresiones, faltas,
defectos, errores, delitos, etc. escondidos o manifestados, ante Dios y el hombre”.
c. “Haciendo una consagración total y absoluta de todo el ser de uno y de todo lo que
uno tiene al Señor”.
d. “Orando con desesperación y sin cesar”.
e. “Siendo empapados al ser llenos interiormente del Espíritu luego de recibir el
derramamiento del Espíritu”.
2. Ser activo:
a. “Buscar a otro santo que tenga una búsqueda seria”.
b. “Teniendo comunión con él en conformidad con los puntos arriba mencionados”.
c. “Haciendo de él un hermano vitalizado y uniéndolo a usted para formar un grupo”.
d. “Yendo a otros santos buscadores y haciendo de ellos hermanos vitalizados para
que se unan a ustedes y se aumente el grupo”.
e. “Hasta que el grupo llegue a unos diez; entonces divídanlo en dos grupos, e
instruyan a cada grupo a repetir el proceso”.
f. En nuestra experiencia, el tiempo para dividir el grupo vital en dos, es cuando
comience a ser dificultoso reunirse y no se tenga el tiempo adecuado para orar por
todos los contactos.
g. El punto III. C. 2. es para santos buscadores que se encuentran solos. También es
necesario predicar el evangelio, pastorear a los nuevos creyentes y recobrar a los
santos que están adormecidos.
IV. Una vida de iglesia normal es una vida de iglesia de grupos vitales—Mt. 16:18-19;
18:11-20:
A. “Necesitamos aprender el secreto de cómo llevar la vida de iglesia propia de los grupos
vitales…” (PSAM—Estudio de cristalización de Levítico (1), p. 197).
B. “[Mateo] capítulo 16 se refiere a la edificación universal de la iglesia, mientras que el
capítulo 18 revela la práctica de la iglesia local” (La conclusión del Nuevo Testamento,
Mensajes 189-204, capítulo 4, sección 1).
V. Para tener un rápido comienzo en la edificación de un grupo vital:
A. Tomar el punto III. C. como guía.
B. Seguir la dirección del Señor para ser un grupo vital, iniciando con dos a cuatro santos
vitales—santos quienes:
1. Han restaurado su primer amor hacia el Señor.
2. Están consagrados al Señor y a Su iglesia para la edificación del Cuerpo de Cristo,
producir al nuevo hombre, preparar a la Novia y para introducir el reino de Dios.
3. Contactan adecuadamente al Señor a solas cada mañana.
4. “Necesitamos dejar que la palabra de Cristo more ricamente en nosotros”—Col.
3:16-17. (Punto II. del mensaje cinco de la CIHC 2018).
5. Llevan el vivir del Dios-hombre.
6. “Necesitamos perseverar en la oración” desesperadamente—Col. 4:2-3.
7. Tienen una carga y están desesperados por llevar fruto que permanece.
C. Tomar acciones diaria y semanalmente para:
1. Orar diariamente por amigos del evangelio y santos que necesitan ser pastoreados.
2. Estudiar sus casos para ver de qué manera predicarles y pastorearles.

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3. Santificar algunas horas cada semana para visitar amigos del evangelio y a los
santos.
4. Conducir a los amigos del evangelio que están abiertos a que crean y sean
bautizados.

(Las citas en el bosquejo sin referencias son de las siguientes porciones)

Porciones del ministerio:

LOS CUATRO PASOS PRINCIPALES


DE LA MANERA ORDENADA POR DIOS
El Señor me mostró la nueva manera, y yo se la presenté a los santos, empezando en Taiwán.
Desde entonces, la nueva manera ha afrontado oposición, ha sido despreciada, menospreciada, se
han burlado de ella y ha sido calumniada. Incluso hoy algunos de nosotros no usaríamos la
expresión la nueva manera. Parece que mencionar la nueva manera es una vergüenza. Esto no es
correcto.

A pesar de que algunos han dicho que la nueva manera, la manera ordenada por Dios, es errónea,
nadie se ha atrevido a condenar ninguno de los cuatro pasos principales de la manera ordenada
por Dios. Nadie puede condenar la predicación del evangelio por parte de los sacerdotes
neotestamentarios, que consiste en visitar a las personas en sus hogares. Ellos pueden decir:
“¿Qué hay de nuevo en eso de predicar el evangelio? Eso ya lo hemos hecho bastante”. Pero
aquello era un método muy viejo, y esto es la manera ordenada por Dios y revelada en las
Escrituras. Esto es nuevo. Aun la expresión sacerdotes neotestamentarios del evangelio es nueva
para nosotros, aunque claramente es mencionada en Romanos 15:16.

Servir a los pecadores por medio de visitarlos donde están es la manera ordenada por Dios de
predicar el evangelio. En Hechos 8 vemos que por aquel entonces había miles de creyentes en
Jerusalén, pero el Señor permitió que viniera sobre ellos una gran persecución de manera que
fueran esparcidos por todas partes para que predicaran el evangelio. Ellos no tenían grandes
reuniones. Sencillamente iban a visitar a las personas y compartían con ellas las buenas nuevas
de la palabra (vs. 1, 4).

El segundo paso de la manera ordenada por Dios es alimentar a los corderos, cuidar de los recién
nacidos. Tenemos que alimentarlos adecuadamente día tras día, para que ellos puedan vivir y
crecer. Con toda seguridad nadie podrá decir que esto está mal. El tercer paso es el
perfeccionamiento de los santos según Efesios 4:12. No practicamos esto, pero está en la
Palabra.

El último paso de la manera ordenada por Dios es profetizar para la edificación de la iglesia
como se revela en 1 Corintios 14. Esto simplemente no se practica hoy en día. Muchos todavía
consideran que profetizar es únicamente predecir, pero 1 Corintios 14 no se refiere a ese tipo de
profecía. Profetizar, de acuerdo con 1 Corintios 14, es hablar de parte del Señor, proclamar al
Señor y ministrar a Cristo a otros para que puedan crecer en Cristo para la edificación del Cuerpo
de Cristo. ¿Quién se puede oponer a una práctica tan maravillosa? Estos son los cuatro pasos

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principales que he condensado de mi estudio de los últimos cuatro años y medio. Estos cuatro
pasos son lo que llamamos la nueva manera. Esta nueva manera es la que Dios ha ordenado para
que le sirvamos.

(El ejercicio y la práctica de la manera ordenada por Dios, Capítulo 3, Sección 2)

Un cristiano adecuado debe ser vital. Ser vital quiere decir estar vivo y activo. Ya que soy
hombre, debo creer en Cristo. Si soy cristiano, debo estar en el recobro. Si estoy en el recobro,
debo ser vital. Si no somos vitales, podemos estar en la iglesia, pero no figuramos entre los
vencedores. Un vencedor es una persona vital.

En las siete epístolas de Apocalipsis, el Señor condenó la iglesia en Sardis por su condición
muerta. El Señor dijo que en Sardis no había nada vivo; todo estaba muriendo (3:1-2). Es posible
asistir a todas las reuniones de la iglesia regularmente pero estar moribundo y no ser vital. La
iglesia en Laodicea era tibia. Los que son tibios no están activos. No hacen nada. Ser vital es
vencer tanto la muerte de Sardis como la tibieza de Laodicea. Puede ser que toda la iglesia donde
estamos sea como Sardis, pero esto no quiere decir que debemos dejarla. Tal vez digamos que
nuestra iglesia está muy muerta y que queremos tener una iglesia viviente. Pero en toda la tierra,
no hay ninguna iglesia completamente viviente. Puede ser que la iglesia esté muriendo, pero
necesitamos permanecer allí para vencer la muerte.

(El entrenamiento y la práctica de los grupos vitales, Capítulo 1, Sección 5)

CÓMO PRODUCIR Y ESTABLECER


UN GRUPO VITAL EN LA VIDA DE IGLESIA
I. Un santo debe hacerse vital—lleno de vida y activo:
A. Teniendo una comunión completa, clara y continua con el Señor.
B. Teniendo una confesión exhaustiva de los pecados, transgresiones, faltas,
defectos, errores, delitos, etc. escondidos o manifestados, ante Dios y el
hombre.
C. Haciendo una consagración total y absoluta de todo el ser de uno y de todo lo que
uno tiene al Señor.
D. Orando con desesperación y sin cesar.
E. Siendo empapados al ser llenos interiormente del Espíritu luego de recibir el
derramamiento del Espíritu.
II. Buscar a otro santo que tenga una búsqueda seria:
A. Teniendo comunión con él en conformidad con los puntos arriba mencionados.
B. Haciendo de él un hermano vitalizado y uniéndolo a usted para formar un grupo.
C. Yendo a otros santos buscadores y haciendo de ellos hermanos vitalizados para
que se unan a ustedes y se aumente el grupo.
D. Hasta que el grupo llegue a unos diez; entonces divídanlo en dos grupos, e
instruyan a cada grupo a repetir el proceso.
(Comunión en cuanto a la urgente necesidad de los grupos vitales, Capítulo 27, Sección 1)

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LLEVAR LA VIDA DEL REINO
Necesitamos leer y considerar con oración lo que el Señor dice en Mateo 18:15-22, lo cual revela
cómo podemos llevar la vida del reino. Los versículos del 15 al 17 dicen: “Por tanto, si tu
hermano peca contra ti, ve y repréndele estando a solas tú y él, si te oye, has ganado a tu
hermano. Mas si no te oye, toma contigo a uno o dos más, para que por boca de dos o tres
testigos conste toda palabra. Si rehúsa oírlos a ellos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa oír a la
iglesia, tenle por gentil y recaudador de impuestos”. Si este pecador no quiere escuchar a la
iglesia, ¿qué debemos hacer? El texto dice que debemos tenerle por gentil y recaudador de
impuestos, es decir, como una persona incrédula que está fuera de la comunión de la iglesia.

Luego el versículo 18 dice: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, habrá sido atado
en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, habrá sido desatado en el cielo”. Debemos ver la
relación entre el versículo 17 y el versículo 18. El versículo 17 es muy bajo, pues dice que
debemos tenerle al pecador que no quiere escuchar a la iglesia por gentil y recaudador de
impuestos. Pero el versículo 18 dice que debemos tocar al cielo con nuestra oración que ata y
desata. Ésta es la oración del grupo vital. El versículo 19 dice: “Otra vez, de cierto os digo que si
dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidan, les será
hecho por Mi Padre que está en los cielos”. Ésta es la práctica de un grupo vital en el cual dos o
tres personas, estando en armonía, tocan a Dios, que está en los cielos. Éstas son los dos o tres
mencionados en el versículo 16: “Mas si no te oye, toma contigo a uno o dos más…” Éstos son
los miembros de un grupo vital.

Si un hermano peca contra nosotros, debemos relacionarnos con él primero en amor. Si no


tenemos éxito, debemos llevar con nosotros a uno o dos más, para ponernos en contacto con él.
Si todavía no tenemos éxito, debemos decírselo a la iglesia, y si la iglesia no tiene éxito, entonces
el hermano pecador perderá la comunión de la iglesia. Pero esto no es todo. Después tenemos
que orar atando y desatando, y tenemos que orar en armonía. Todo lo que pedimos en oración,
nuestro Padre que está en los cielos lo efectuará para ganar a esa persona. El versículo 20 dice:
“Porque donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”.
Ésta es la realidad de los grupos vitales. Estos dos o tres están congregados en el nombre del
Señor para Su propósito, no en su propio nombre para sus propósitos.

(Los grupos vitales, Capítulo 1, Página 4)

B. Cómo cuidar en un grupo vital a un hermano que peque


En resumen, lo que se abarca en Mateo 18:15-22 nos revela cómo cuidar en un grupo vital a un
hermano que peque. Debe ir y reprenderle estando a solas usted y él. Si le oye, ha ganado a su
hermano (v.15). Si no le oye, tome consigo a uno o dos más, para que por boca de dos o tres
testigos conste toda palabra (v. 16). Si rehúsa oírlos a ellos, dígaselo a la iglesia (v. 17a). Si
también rehúsa oír a la iglesia, el grupo vital debe orar con la autoridad de la iglesia, que es la
autoridad del reino (vs. 17b-18; 16:18-19). Esta situación es resuelta al estar el grupo vital en
armonía con el Señor, quien está en medio de ellos (vs. 19-20), con un espíritu de perdón (vs. 21-
22). De este modo los grupos vitales llevan la vida del Dios-hombre como lo hizo Cristo cuando
estuvo en la tierra.
(Los grupos vitales, Capítulo 1, Página 8)

58
Entrenamiento MSM 2018

Lección 5
Perfeccionar a los grupos vitales para engendrar hijos de Dios
y llevar fruto que permanezca

Lectura bíblica: Himno: 408, 417


1. 1 Ti. 2:1-4 Exhorto ante todo, a que se hagan peticiones, oraciones, intercesiones y
acciones de gracias, por todos los hombres… Dios nuestro Salvador, el cual quiere
que todos los hombres sean salvos….
2. Mt. 18:11-12 Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido.
(12) ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no
dejará las noventa y nueve en los montes e irá a buscar la que se había descarriado?
3. Mt. 18:18-19 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, habrá sido atado en
el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, habrá sido desatado en el cielo. (19) Otra
vez, de cierto os digo que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca
de cualquier cosa que pidan, les será hecho por Mi Padre que está en los cielos.
4. Mt. 18:15-16 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando a solas
tú y él; si te oye, has ganado a tu hermano. (16) Mas si no te oye, toma contigo a
uno o dos más, para que por boca de dos o tres testigos conste toda palabra.
5. Is. 45:11 Así dice Jehová, / el Santo de Israel y Aquel que lo formó: / Preguntadme
de las cosas por venir acerca de Mis hijos, / y mandadme acerca de la obra de Mis
manos.
6. Ez. 36:37 Así dice el Señor Jehová: Además, acerca de esto seré consultado por la
casa de Israel, para que les haga esto; multiplicaré sus hombres como un rebaño.
7. 1 P. 2:5 Vosotros también, como piedras vivas, sois edificados como casa espiritual
hasta ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios
por medio de Jesucristo.
8. 1 P. 2:9 Mas vosotros sois un linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo
adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de Aquel que os
llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
9. Ro. 15:16 Para ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, un sacerdote que labora,
sacerdote del evangelio de Dios, para que los gentiles sean ofrenda agradable,
santificada por el Espíritu Santo.
10. Jn. 15:16 No me escogisteis vosotros a Mí, sino que Yo os escogí a vosotros, y os he
puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo
que pidáis al Padre en Mi nombre, Él os lo dé.

I. Formar o unirse a un grupo vital:


A. “Un grupo vital es viviente y activo”.
B. “Los vencedores son los miembros vitales”.
C. “Un verdadero cristiano, un vencedor, es aquel que está constantemente bajo una
motivación dinámica. Tenemos que orar para recobrar esto.”
D. Por tanto, “necesitamos ser avivados cada mañana y vencer cada día”. Éste es un
requisito básico para formar o unirse a un grupo vital y funcionar como un sacerdote del
evangelio con un grupo vital.

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E. La mejor manera de formar un grupo vital es amarse unos a otros, orar todos los días,
pastorearse unos a otros y perfeccionarse mutuamente.
II. Funcionando con un grupo vital:
A. Lo primero que su grupo vital debe hacer es orar:
1. Haga una lista de sus amigos del evangelio:
a. Su esposo o esposa—1 Co. 7:13-14; 1 P. 3:1.
b. Su familia y parientes—Hch. 16:31.
c. Sus amigos, colegas y compañeros de clase—Hch. 10:24.
d. Sus vecinos que ya conoce—Mr. 12:31.
e. Conozca a más vecinos para encontrar hijos de paz—Lc. 10:5-7.
2. Ore por ellos todos los días individualmente y con su grupo vital—1 Ti. 2:1-4; Mt.
18:18-19.
B. Lo segundo que su grupo vital debe hacer es estudiar los casos de aquellos que están en
su lista de oración:
1. Prioricen la lista, primero con los que están más abiertos.
2. Consideren su condición delante el Señor.
3. Repasen lo que se compartió en la última visita y las respuestas de los nuevos.
4. Decida qué acción tomar a continuación.
C. Lo tercero que su grupo vital debe hacer es tener contacto constante con aquellos en su
lista de oración:
1. Programe uno o dos espacios de tiempo cada semana para visitar a los más abiertos
de su lista:
a. Visite sus hogares de manera programada o sin previo aviso, dependiendo de su
familiaridad con ellos.
b. Tenga una comida o cena fuera de casa.
c. Invítelos a su casa.
2. Con sus vecinos, puede llevar pequeños obsequios o galletas a sus hijos sin hacer una
visita larga.
3. Si no es conveniente visitarlos en persona, envíe mensajes de texto, correo
electrónico, mensajes de WhatsApp o llámales por teléfono.
4. Ore antes (en camino a su visita), durante (en el tiempo de su visita) y después (en
camino de regreso a su casa) de tener un contacto con ellos.
D. Según Mateo 18:15-16, usted puede visitarlos primero a solas (uno de los miembros del
grupo). Si no logra tener una buena entrada, traiga a uno o dos más de su grupo para la
próxima visita.
III. Qué hacer cuando está con sus amigos del evangelio:
A. Sepa escuchar a otros. Vea el capítulo uno de El carácter del obrero del Señor.
B. Ame a todos los seres humanos. Vea el capítulo dos de El carácter del obrero del Señor.
C. Comparta algo del disfrute e iluminación que recibió de la lectura de la Biblia. No tema
que es algo demasiado elevado, solo tome su tiempo para explicarlo.
D. Use El misterio de la vida humana u otros folletos del evangelio.
E. Use Juan 6:16-21 con las notas de pie de página de los versículos 18, 19 y 21.
F. La lección L2-06 del PDS3000 tiene muchos mas ejemplos de mensajes del evangelio.
G. Comparta uno o dos testimonies acerca de lo que les compartió.
H. Ejemplo: Le pregunté al esposo de una hermana si sabía lo que es un Dios-hombre,
porque pensé que su esposa había compartido algo con él, pero me dijo que no sabía. Me

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tomó 20 minutos explicarle cómo Dios se hizo hombre para ser el primer Dios-hombre y
de qué manera todos podemos recibirle para ser Dios-hombres.
I. Si están abiertos, guíelos a orar. Si no, intente en otra ocasión.
J. Traiga a los que están abiertos a la próxima reunión de grupo para que conozcan a los
santos. Si están abiertos, bautícelos:
1. Dentro del Dios Triuno—Mt. 28:19.
2. Dentro de Cristo—Gá. 3:27.
3. En la muerte de Cristo—Ro. 6:3-4.
4. Dentro del Cuerpo de Cristo—1 Co. 12:13.
K. Llévelos a la próxima reunión de predicación del evangelio y cosecha para que escuchen
más verdades del evangelio. Si están dispuestos, bautícelos.
L. Empiece a pastorearlos después de que se bauticen y continúe pastoreándolos siempre
que le sea posible; no deje pasar más de tres días. Use la PSAM—Temas para nuevos
creyentes para pastorearlos y perfeccionarlos uno a uno.
M. Enséñeles los hábitos básicos de los cristianos normales, los cuales son:
1. Pasar tiempo a solas con el Señor en la mañana.
2. Leer la Biblia cada día.
3. Testificar a todos sus conocidos de su salvación.
4. Asistir a las reuniones de la iglesia.
N. De esta manera llevaremos fruto que permanece como sacerdotes del evangelio.

(Las citas en el bosquejo sin referencias son de las siguientes porciones)

Porciones del ministerio:

UN GRUPO VITAL ES VIVIENTE Y ACTIVO

Recientemente sentí la carga de usar la expresión grupos vitales. Mi entendimiento al usar la


palabra vital es que un grupo vital es un grupo vivo y lleno de actividad. Es posible que usted sea
una persona avivada, pero si no sabe tomar la iniciativa, usted no es vital. Los niños de cinco a
siete años de edad son vitales porque están llenos no sólo de vida sino también de actividad. En
el campo espiritual, tal vez seamos avivados pero tal vez no seamos vitales debido a que no
estamos vivos ni llenos de actividad. Ser vitales es estar llenos de vida y ser muy activos, es estar
llenos de actividad. Los grupos vitales son grupos que están llenos de vida y de actividad. Si los
santos que tienen la carga de estar en los grupos vitales no se mueven, si no actúan, en ninguna
reunión, la iglesia no puede avanzar.

LA MANERA DE LLEGAR A SER VITALES

Hemos dejado en claro que la manera de producir los grupos vitales es que cada uno de nosotros
debe tomar la iniciativa para ser vital. Para poder ser vitales, primeramente necesitamos tener
comunión de manera detallada con el Señor. Luego esa comunión hará que nos demos cuenta de
que somos totalmente pecaminosos. Entonces seremos llevados a tener una confesión minuciosa
de nuestros pecados. Espontáneamente nos consagraremos de nuevo. Oraremos así: “Señor, hoy
me quiero consagrar a Ti de nuevo”. Esto nos conducirá a una vida de oración. Nadie puede orar
sin cesar a menos que haya alcanzado esta etapa. Cuando pasamos por las etapas de comunión,
confesión y consagración entramos a una vida de oración. Es en esta vida de oración donde

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oramos para estar en el Espíritu, el Espíritu esencial, el Espíritu económico, el Espíritu todo
inclusivo. Luego aprendemos a seguir a este Espíritu ejercitando nuestro espíritu. Si hacemos
esto seremos verdaderamente vitales. En realidad, todo esto es revelado en el Nuevo Testamento,
especialmente en las epístolas de Pablo.

Los vencedores son los miembros vitales. Si leemos las siete cartas a las iglesias en Apocalipsis
2 y 3, podemos ver que los vencedores son vitales. En la economía de Dios son los vencedores
los que le proporcionarán a Dios el camino para consumar esta edad, para traer a Cristo de
regreso y para recobrar Su título y derecho sobre la tierra con el reinado de Cristo. Cristo va a
reinar y los vencedores reinarán con El como Sus correyes. Debemos recordar que ser vitales es
vencer.

Cuando somos vitales, tenemos la carga de llegar a otros. Esto no será algo que hagamos
solamente porque los ancianos lo decidieron. Es posible que los ancianos dividan a los santos de
la iglesia en grupos y los llamen grupos vitales, pero tal vez sean grupos inactivos. Si únicamente
organizamos a los santos en grupos y los llamamos grupos vitales, esto es una mera formalidad;
es sólo un movimiento. Con el tiempo, estos grupos serán igual que los de antes. Esta no es la
manera de tener los grupos vitales. Tenemos que dejar eso y seguir el camino vital.

No seremos vitales a menos que pasemos por las etapas de comunión, confesión de pecados,
consagración, vida de oración y ser llenos del Espíritu. También necesitamos una comunión
cabal e íntima el uno con el otro. Quizá nos reunamos en grupos, pero aun en ese caso es posible
que no tengamos este tipo de comunión y que seamos muy reservados. Nos abrimos hasta cierto
punto pero de ahí no pasamos. Nos gusta cubrir y esconder muchas cosas acerca de nosotros.
Como resultado, no existe una comunión completa. Cuando no hay una comunión completa, no
hay una compenetración completa. Entonces no vemos ni intercesión, ni cuidado, ni pastoreo
mutuos y apropiados. Esto demuestra que no somos tan vitales.

(Comunión en cuanto a la urgente necesidad de los grupos vitales, Capítulo 24, Secciones 1 y 2)

RECOBREMOS LA MOTIVACION DINAMICA


DE LA SALVACION DINAMICA DEL SEÑOR

Ahora estamos desesperados con el Señor en tener un nuevo comienzo para empezar nuevamente
edificando los grupos vitales. Debemos darnos completa cuenta de que la iglesia como el Cuerpo
de Cristo es sin duda alguna el grupo de los creyentes de Cristo quienes han sido salvos por Su
salvación dinámica. Creo que desde el primer día, la salvación que recibí fue dinámica. Fui salvo
dinámicamente. En aquel entonces dejé el mundo. Le dije al Señor que no quería nada del mundo.
Sencillamente deseaba seguirle, tomar una Biblia y viajar por todas las villas y predicarle. Desde
aquel día hasta ahora nunca he cambiado. Había en mí una motivación dinámica y ha estado en
mí siempre. Aun hoy estoy aquí, con una carga laborando por los intereses del Señor.

El recobro ha sido dañado. Por eso, necesitamos un verdadero avivamiento. Necesitamos


recobrar la situación en la cual entramos en el recobro. Esto es vencer el abandono del primer
amor, el cual es en realidad el mejor amor. Recobrar el primer amor, o el mejor amor, es darle al
Señor Jesús la preeminencia, el primer lugar, en todo (Col. 1:18). Si le damos la preeminencia al

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Señor Jesús en todo, sin duda le ganaremos. El es el mejor amor; El es el amor superexcelente.
Esto es todo lo que necesitamos.

Otra vez quisiera decir que la iglesia es un grupo de personas que Dios ha salvado
dinámicamente. Necesitamos estar continuamente bajo esta motivación dinámica. Un verdadero
cristiano, un vencedor, es aquel que está constantemente bajo una motivación dinámica.
Tenemos que orar para recobrar esto.

(Comunión en cuanto a la urgente necesidad de los grupos vitales, Capítulo 9, Sección 2)

El vivir de los sacerdotes del evangelio de Dios


Avivados cada mañana

A fin de ser los sacerdotes neotestamentarios del evangelio, debemos llevar una vida que
corresponda a nuestro sacerdocio. Si queremos ser cierta clase de personas, debemos llevar cierta
clase de vida. Por lo tanto, a fin de ser sacerdotes del evangelio, debemos llevar la vida propia de
los sacerdotes del evangelio. En primer lugar, necesitamos ser avivados cada mañana. Salmos
119:147 dice: “Me anticipé al alba y clamé; / en Tus palabras esperé”. La mañana marca el
comienzo del día; en la mañana todo es fresco. Si deseamos disfrutar del fresco suministro del
Señor, así como el salmista, debemos levantarnos temprano para invocar al Señor y esperar en
Su palabra, es decir, para comer, beber y disfrutar al Señor por medio de Su palabra. No es
necesario que inviertan demasiado tiempo ni que lean demasiados versículos; dos o tres
versículos al día son suficientes. Al mismo tiempo, no se salten ninguna porción en su lectura; en
vez de ello, lean libro por libro. La mejor manera es comenzar con los libros que son fáciles de
leer. Libros tales como el Evangelio de Juan, Romanos, Gálatas y Filipenses son muy buen
material para el avivamiento matutino. Lean dos o tres versículos cada mañana. Luego, el sábado
vuelvan a repasar los versículos de los cinco días anteriores, y traten de juntar sus impresiones y
sentimientos, y organícenlos para que lleguen a ser el contenido de su profetizar en la reunión del
día del Señor.

Vencen cada día

Como sacerdotes del evangelio de Dios, no sólo necesitamos ser avivados cada mañana, sino
también vencer cada día. Romanos 8:37 dice: “Antes, en todas estas cosas somos más que
vencedores por medio de Aquel que nos amó”. Pese a que Pablo encontró muchos problemas en
su experiencia, él siempre daba gracias a Dios porque había hallado el secreto. En su vivir él
adoptó la actitud y la posición de un vencedor. Nosotros también debemos ser así en nuestro
vivir. Independientemente de lo que nos suceda, debemos tener una fe que vence, adoptar la
actitud de un vencedor y estar firmes en la posición de la victoria del Señor para gloriarnos en
nuestras circunstancias.

Son llenos del Espíritu a cada momento


y hablan Cristo en todo lugar

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Ser avivados cada mañana y vencer cada día se ha convertido en nuestro lema en todas las
iglesias de la tierra hoy. Como sacerdotes del evangelio, debemos llevar esta clase de vida.
Además de esto, necesitamos ser llenos del Espíritu a cada momento (Ef. 5:18b) y hablar Cristo
en todo lugar (2 Ti. 4:2a). Éste es sin duda el vivir más hermoso y excelente del mundo.

(La presentación actual de la manera ordenada por Dios y las señales acerca de la venida del
Señor, Capítulo 4, Sección 3)

PREPAREMOS NUESTROS CANDIDATOS PARA EL EVANGELIO

Antes de salir, tenemos que prepararnos. Primero, tenemos que preparar algunos candidatos que
hemos de visitar. Debemos tener en cuenta a todos nuestros familiares, vecinos, compañeros de
escuela y de trabajo y a nuestras amistades. De estos que conocemos, tenemos que escoger a
algunos para laborar en ellos en el evangelio. Por supuesto, tenemos que hacer esto con oración.
Debemos orar así: “Señor, ¿quiénes son los mejores dos o tres en quienes puedo laborar ahora?”.
En un mensaje anterior compartí que todos nosotros debemos hacer una lista de las personas que
conocemos y que necesitan ser salvas. Cuando leamos esta lista en una actitud de oración,
tendremos una sensación interna de cuáles de éstas deben ser los candidatos en quienes
laboraremos ahora. Tenemos que considerar sus situaciones y laborar en ellos adecuadamente.

Debemos pensar en todas nuestras amistades, y debemos tener discernimiento al considerar


aquellos en quienes vamos a laborar. Debemos dedicar nuestro tiempo laborando en aquellos que
estimamos prometedores, y no debemos perder nuestro tiempo en aquellos que no están abiertos.
En nuestra reunión de grupo debemos orar juntos y estudiar nuestros candidatos para el
evangelio. Necesitamos evaluar la condición de las personas, en especial la condición espiritual,
y entonces debemos actuar adecuadamente para suplir sus necesidades en el evangelio. Debemos
planear cómo visitaremos a la persona, y quién o quiénes serían los hermanos adecuados para
visitarla.

En las reuniones de los grupos vitales, necesitamos dedicar tiempo a estudiar nuestros candidatos
en el evangelio. Después de ir a una persona, debemos contar nuestra experiencia en la reunión
de grupo de la semana siguiente. Entonces debemos acudir al Señor y tener comunión en cuanto
a la manera de proseguir con esta persona.

Debemos recordar que en nuestra labor evangelizadora somos pescadores de hombres (Mt. 4:19),
y la sociedad humana es un gran océano lleno de peces. Ciertos peces pueden ser difíciles de
pescar, así que no debemos gastar nuestro tiempo en ellos. Tenemos que ir al pez que está
disponible para que lo pesquemos. Esta es la razón por la cual necesitamos discernimiento para
saber en quiénes debemos laborar. Indudablemente Dios los ama a todos, pero yo no estoy
hablando del amor de Dios por el mundo; estoy hablando de la manera de “pescar” a la gente en
el tiempo limitado que tenemos.

Debemos tener algo para satisfacer las necesidades de la gente. Si una persona va a una tienda a
comprar algo, y la tienda no tiene lo que quiere, se irá descontenta. Pero si encuentra una tienda
que tiene lo que necesita, seguramente estará contenta. Debemos tener algo que satisfaga las
necesidades de la gente. Además, podemos tener algo, pero ¿sabemos cómo presentar lo que

64
tenemos? Tenemos que aprender a presentarle las cosas a la gente de tal forma que las puedan
recibir. Tenemos que aprender a presentar la verdad del evangelio de acuerdo con las situaciones
prácticas de nuestra vida diaria. Esto requiere práctica. Para llegar a ser sobresaliente en
cualquier clase de actividad atlética una persona debe practicar continuamente. Nuestro éxito en
llegar a las personas con el evangelio con miras al aumento del Cuerpo de Cristo, depende de
nuestra práctica.

Espero que nos preparemos para venir a la próxima reunión de grupo. Tenemos que venir
preparados con los candidatos del evangelio en quienes sentimos que debemos laborar. Entonces
podemos considerar cómo dirigirnos a ellos para comenzar nuestra labor evangélica conjunta.
Cuando laboramos en algunos, debemos ser consistentes. No debemos esperar que en tres meses
alguien sea salvo y que en medio año otro sea salvo. Puede que los tres por quienes tenemos
carga no sean salvos hasta después de dos años. Quizá anteriormente hayamos estado muy
ocupados, pero no dimos fruto. Debemos orar para tener algunos candidatos definidos. Entonces
tenemos que trabajar en ellos. Debemos aprender a concentrar nuestro esfuerzo con el objetivo
de obtener algunos resultados definitivos.

(Comunión en cuanto a la urgente necesidad de los grupos vitales, Capítulo 22, Secciones 1 y 2)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

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Entrenamiento MSM 2018

Lección 6
Perfeccionar a los grupos vitales para pastorear a los nuevos creyentes y llevar fruto
que permanece

Lectura bíblica: Himno: 248


1. Jn. 10:10-11 El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; Yo he venido para que
tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (11) Yo soy el buen Pastor; el buen
Pastor pone Su vida por las ovejas.
2. He. 13:20 Ahora bien, el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesús,
el gran Pastor de las ovejas, en virtud de la sangre del pacto eterno.
3. 1 P. 5:4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona
inmarcesible de gloria.
4. Jn. 21:15-17 Entonces, cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo
de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; Tú sabes que te amo. Él le
dijo: Apacienta Mis corderos. (16) Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás,
¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; Tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea Mis
ovejas. (17) Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció
de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, Tú lo sabes todo; Tú
sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta Mis ovejas.

I. El Cristo celestial es el buen Pastor, el gran Pastor y el Príncipe de los pastores, y


nosotros somos pequeños pastores designados por Él para pastorear a Su pueblo—Jn.
10:10; He. 13:20; 1 P. 5:4; Juan 21:15-17
II. “En (Juan) 10:10, 11 y 16 el Señor les reveló a los discípulos que Él era el buen Pastor
que vino para que las ovejas tuvieran vida en abundancia, y que Él tenía otras ovejas
(los gentiles) a las que Él debía guiar de modo que se unieran a ellos (los creyentes
judíos) a fin de ser un solo rebaño (una sola iglesia) bajo un solo Pastor” (Punto II).
III. “…cuando el Señor permaneció con Sus discípulos después de Su resurrección y antes
de Su ascensión, en una de Sus apariciones, Él encomendó a Pedro que apacentara Sus
corderos y pastoreara Sus ovejas en Su ausencia mientras Él está en los cielos —Jn.
21:15-17” (Punto III).
A. “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño, en medio del cual el Espíritu Santo
os ha puesto como los que vigilan, para pastorear la iglesia de Dios, la cual Él ganó por
Su propia sangre”—Hch. 20:28.
B. “Cuando somos uno con Dios, llegamos a ser Dios en vida y naturaleza, mas no en la
Deidad; entonces tenemos a Dios y somos Dios en función en nuestro pastoreo a otros”
(Punto IV. C. 2.).
C. “El asunto de pastorear el rebaño de Dios para el propósito principal y la máxima
consumación de la economía eterna de Dios incluso se menciona en El Cantar de los
Cantares” (Punto VI.).

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IV. “Debemos tomar el camino del pastoreo a fin de predicar el evangelio y reavivar la
iglesia” (Punto VII. B.).
A. “No debemos tener señorío sobre lo que Dios nos ha asignado, sino que debemos llegar
a ser ejemplos del rebaño—1 P. 5:3” (Punto VII. B.1.).
B. “Debemos cuidar a los santos en todo y de toda forma para impartir Cristo en ellos”
(Punto VII. B. 4).
C. “Debemos contactar a los santos y visitarlos, e invitarlos a nuestra casa para comer”
(Punto VII. B. 5). (Las citas del punto II. – IV. son del Mensaje 6 del ITERO, primavera
2018).
V. A fin de ser un buen pastor, necesitamos amar al Señor y a los santos—Jn. 21:15-17.
VI. ¿A quién debemos pastorear?
A. A los nuevos creyentes—puede que sean los más abiertos—Jn. 21:15.
1. Comience a pastorearlos después de que se bauticen y continúe pastoreándolos
siempre que le sea posible; no deje pasar más de tres días. Utilice la PSAM—Temas
para nuevos creyentes para pastorearlos y perfeccionarlos uno a uno.
2. Enséñeles las prácticas y hábitos básicos de los cristianos normales:
a. Confesar su(s) pecados(s).
b. Orar-leer la Palabra de Dios.
c. Invocar el nombre del Señor.
d. Pasar tiempo a solas con el Señor cada mañana.
e. Leer la Biblia cada día.
B. Los santos buscadores—ellos son los más receptivos a su pastoreo—Jn. 21:16-17.
C. Los santos—cualquier santo que el Señor haya puesto en su corazón.
VII. ¿Cómo debemos pastorearlos?
A. Ore por ellos en el tiempo de oración de su grupo vital y busque la guía del Señor para
pastorearlos—Mt.18:18-20.
B. Tenga comunión en su grupo vital en cuanto a cómo pastorearlos—estudiando sus casos.
C. Haga arreglos para visitarlos:
1. Uno o varios de ustedes pueden visitarlos—Mt. 18:15-16.
2. Puede visitarlos en sus hogares, invitarlos a su casa o en un lugar público—Lc. 19:5;
Hch. 20:20; Jn. 4:4.
D. Viva la vida del Dios-hombre para expresar a Dios:
1. Siendo amoroso, solidario, gozoso, pacífico, amable, gentil, tolerante, bondadoso,
paciente, etc.
2. No siendo demandante, no enfadándose, no discutiendo, etc.
3. Usando el espíritu, la Biblia, la palabra del ministerio y la palabra de sus testimonios.
4. Ayudándolos a practicar:
a. Pasar tiempo a solas con el Señor cada mañana.
b. Entrar en la Palabra al leer, orar-leer, estudiar, memorizar y hablar.
c. Tener comunión con el Señor durante el día, acerca de cualquier asunto en su vivir
cotidiano.
d. Orar con usted, si es posible, cada día.
e. Testificar del Señor a las personas cercanas a ellos.
f. Ofrendar económicamente conforme a la guía del Señor.
5. Guíelos a orar, invocar, orar-leer, cantar, etc.
6. Establezca otra cita, de ser posible a la misma hora la semana siguiente.

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VIII. “Espero que haya un avivamiento auténtico entre nosotros al recibir nosotros la carga
de pastorear. Si todas las iglesias reciben esta enseñanza para participar en el pastoreo
maravilloso de Cristo, habrá un gran avivamiento en el recobro” (Los grupos vitales,
p. 40).

Porciones del ministerio:

Todos los ancianos deben fomentar el pastoreo e incluso los colaboradores deben considerar
cómo introducir a los santos que se reúnen regularmente en la práctica de pastorear y visitar. En
Taipéi hay dos mil quinientos santos que se reúnen regularmente. Todos estos santos deben
visitar y pastorear a otros santos. Ellos deberían estar coordinados de manera conjunta como una
entidad corporativa para llevar a cabo la visitación. Ellos pueden ir en pos de la verdad y crecer
en vida y, al mismo tiempo llevar la responsabilidad de pastorear y alimentar. Esta es la manera
de recobrar a muchos santos y suministrar a los nuevos. Más aún, si esto se convierte en nuestra
práctica, los nuevos tendrán ésta misma práctica.

(Traducción provisional—Shepherding the Church and Perfecting the Young People, Chapter 8,
Section 2)

Necesitamos ser entrenados para tener contacto con otros. Si un hermano es muy frío para con el
Señor, ¿cómo podemos hacerlo ferviente? Podemos invitarlo a nuestra casa o ir a visitarlo. Un
día el Señor les lavó los pies a Sus discípulos para mostrarles que los amaba hasta el fin (Jn.
13:1), y les pidió que hicieran lo mismo entre ellos con amor (vs. 14, 34). Hoy el mundo está
sucio, y nosotros, los santos, fácilmente nos contaminamos. Sólo podemos mantener una
comunión agradable con el Señor y entre nosotros, si nuestros pies son lavados con el Espíritu
Santo (Tit. 3:5) y con la palabra (Ef. 5:26) los cuales pueden lavarnos. Esto puede ser llevado a
cabo cuando nos comunicamos mutuamente con amor. Nuestra comunicación con otros no debe
ser formal y oficial, sino normal y viviente en todo aspecto.

Si algunos santos no asisten a las reuniones de la iglesia, podemos empezar a visitarlos una vez a
la semana o una vez al mes de manera constante conforme a lo que la situación permita.
Podemos darles copias de los folletos evangélicos que hemos publicado. Podemos leerles una
frase o un párrafo. Tal vez esto los anime y les dé el deseo de volver a las reuniones. Existen
muchas maneras de pastorear a la gente. Mi punto es éste: necesitamos desarrollar el hábito de
comunicarnos con otros. No debemos limitarnos en nuestra comunicación. Si tenemos la carga
de visitar a nuestros parientes y conocidos que sean incrédulos, debemos hacerlo. Debemos
practicar esta única lección: visitar a otros.

(El entrenamiento y la práctica de los grupos vitales, Capítulo 7, Sección 3)

En todas partes el pueblo del Señor ha sido dispersado debido a la falta de pastoreo. Debemos
darnos cuenta de que nuestro pastoreo no debe ser iniciado por nuestra preocupación. Juan 21
revela que nuestro pastoreo se debe iniciar por nuestro amor a Cristo. Deseamos tener contacto
con los demás porque amamos al Señor, sabiendo que El ama a la gente. Nada puede complacer
tanto al Señor como el hecho de que vayamos a pastorear Su rebaño. Les aseguro que si ustedes
visitan a otros regularmente, se sentirán contentos porque el Señor estará contento.

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El pastoreo no debe comenzar por nuestro deseo. Debe iniciar por nuestro amor al Señor. El
Señor le preguntó a Pedro si lo amaba. Cuando Pedro dijo: “Sí, Señor, Tú lo sabes”, el Señor le
pidió que alimentara Sus corderos. De nuevo le preguntó a Pedro si lo amaba. Ya que él dijo: “Sí,
Señor, Tú lo sabes”, Él le dijo a Pedro que pastoreara Sus ovejas. El Señor le preguntó a Pedro
por tercera vez si lo amaba. Cuando Pedro le dijo de nuevo: “Señor, Tú lo sabes”, el Señor le dijo
que apacentara Sus ovejas. Pedro le falló al Señor tres veces, y el Señor le preguntó tres veces si
lo amaba. Sus palabras denotan que Pedro debía olvidarse de sus fracasos y cuidar de los
corderos y las ovejas del Señor.

(El entrenamiento y la práctica de los grupos vitales, Capítulo 8, Sección 1)

Entre las cuatro clases de personas dotadas, el ministerio de las primeras tres, que son los
apóstoles, los profetas y los evangelistas, depende del pastoreo. Esto lo confirma el mandato que
el Señor dio a Pedro en Juan 21:15-17. Las funciones de estas personas dotadas principales
dependen del pastoreo. Sin el pastoreo, los apóstoles, los profetas y los evangelistas no pueden
funcionar.

La predicación del evangelio es la mejor manera de pastorear a los pecadores. El Señor Jesús fue
el primer predicador del Nuevo Testamento. Juan el bautista fue el precursor. El primer
predicador del evangelio, Cristo, llevo a cabo Su ministerio pastoreando. Fue a Jericó para visitar
a una sola persona, un jefe de los recaudadores de impuestos (Lc. 19:1-10). No fue allá a celebrar
una campaña evangélica grande con miles de personas. Su deseo era predicar el evangelio para
ganar a una sola persona, y Su predicación era un pastoreo.

Juan 4 dice que mientras el Señor estaba en camino a Galilea, “le era necesario pasar por
Samaria” (v.4). Se desvió del camino principal a Sicar, que estaba cerca del pozo de Jacob, para
tener contacto con una mujer samaritana pecaminosa, quien antes había tenido cinco maridos. El
Señor sabía de antemano que ella iría al pozo de Jacob. El pozo de Jacob tipifica a Cristo, quien
es el manantial de agua que salta para vida eterna (v. 14b). Debemos aprender del ejemplo del
Señor, al desviarse a propósito a Sicar para ganar a una sola persona.

(Los grupos vitales, Capitulo 7, Pág. 61-62)

Muchos nuevos creyentes no han permanecido después de bautizarlos porque no hemos invertido
suficiente tiempo para cuidarlos. Nuestro servicio se ha enfocado en preservar las reuniones.
Dependemos en las reuniones para pastorear a los santos. La mayoría de los que sirven se
centran en preservar las reuniones. Gastamos nuestro tiempo y nuestra energía en las reuniones.
Como resultado, el servicio que se relaciona al pastoreo, la enseñanza, las visitas y el consuelo a
los santos no existe. Esto significa que después de que una persona ha sido bautizada, nadie se
ocupa de cuidarlo y nutrirlo. Es lamentable que algunos nuevos creyentes incluso se han perdido.

Necesitamos examinar nuestra situación y considerar si podemos cambiar la manera en que


hacemos las cosas. La responsabilidad de esto recae sobre los ancianos. Ellos deben cambiar el
sistema al pasar más parte de su tiempo pastoreando. No solamente los ancianos deben pasar más
tiempo pastoreando, sino que también los hermanos responsables de los distritos y los servidores
deben pastorear más. Especialmente los santos que se reúnen regularmente deben también llevar

69
a cabo la obra de pastoreo. Sería muy bueno parar alguna reunión semanal y utilizar ese tiempo
para visitar y pastorear. Los ancianos y hermanos responsables en los distritos deberían reducir
los asuntos prácticos de la iglesia; no deberían pasar demasiado tiempo ocupándose de estos
asuntos.

La vida de iglesia no debería depender de aquellos que toman la delantera. En lugar de eso,
deberíamos simplificar nuestras reuniones al igual que los asuntos administrativos de la iglesia
para así tener más tiempo disponible para visitar y pastorear a los santos. La reunión de los
ancianos también debería ser más breve. De esta manera podemos ahorrar mucho tiempo y
utilizarlo para pastorear a los santos. En breve, los ancianos deberían pastorear y visitar más.
Ellos también deberían traer a los hermanos responsables de los distritos y grupos pequeños a la
labor de pastoreo y visitación.

Siento que valdría la pena que cambiemos el sistema. Debe haber un giro especialmente en los
ancianos y los hermanos responsables de los distritos y grupos pequeños. Lo mejor sería que los
asuntos administrativos ocuparan solamente un décimo de nuestro tiempo, y las visitas y el
pastoreo ocuparan nueve decimos de nuestro tiempo. Debemos gastar más tiempo y energía
visitando a los santos. Visitar no es responsabilidad solamente de los ancianos; todos los santos
deben estar involucrados. Necesitamos más comunión en cuanto a este asunto. Cambiar un
sistema no es una revolución, pero se requiere más esfuerzo que en una revolución, ya que es
posible tener una revolución y mantener el viejo sistema. Por lo tanto, cambiar un sistema
requiere de un esfuerzo mayor.

(Traducción provisional—Shepherding the Church and Perfecting the Young People, Chapter 1,
Section 4)

Dedicar tiempo inmediatamente a los nuevos creyentes


Después de que bautizamos a alguien, debemos quedarnos con él para conversar. Si el tiempo lo
permite, debemos conversar con él por dos horas. No debemos irnos de su casa rápidamente.
Luego que una madre da a luz un hijo, debe inmediatamente nutrir con leche a este pequeño.
Debemos quedarnos el mayor tiempo posible para darles a los nuevos el primer alimento.
Después debemos regresar en no más de tres días. Si hacemos esto, de seguro criaremos a
algunos de estos nuevos creyentes. Al criarlos debemos procurar traerlos a la vida de la iglesia.
Si impartimos el alimento adecuado y el tierno cuidado a los nuevos, habrá una gran
probabilidad de que ellos sean traídos a la vida de la iglesia.

Esta es la manera en la cual tendremos éxito en nuestro contacto con los pecadores. Cuando digo
éxito, lo que quiero decir es que no sólo los traemos a Cristo y los bautizamos, sino que también
los levantamos como creyentes genuinos que crecen en vida, y los traemos a la vida de la iglesia.
Espero que todos procuren tomar este camino y que practiquen lo que hemos compartido en este
mensaje.

(El ejercicio y la practica de la manera ordenada por Dios, Capítulo 5, Sección 5)

Debemos “golpear mientras el hierro aún está caliente.” No debemos esperar que pase una
semana antes de visitar a un nuevo creyente. Más bien debemos regresar a los tres días para

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enseñarle a leer la Biblia. Después de otros tres días debemos enseñarle a cantar himnos. Lo
mejor es visitar a un nuevo creyente diez veces durante el primer mes. Esta es la manera de
estabilizarlo. Después del primer mes podemos visitarlo una vez por semana durante medio año.
Esto lo establecerá. Durante los primeros seis meses debemos enseñarle cómo invocar el nombre
del Señor, a hablar por el Señor, a testificar, a leer la Biblia y a recibir luz del Señor. No debemos
traerlo al salón de reunión ni a las reuniones del día del Señor. Más bien, debemos establecer una
reunión en su hogar. Debemos reunir a su familia, su cónyuge e hijos y ayudarlos a funcionar en
la reunión. Incluso, podemos pedirle a los pequeños que oren y canten. Al funcionar de esta
manera, los miembros de su familia que aún no son salvos, serán salvos. Esta clase de reunión de
hogar es una reunión de la iglesia.

(Traducción provisional—The Proper Way for Believers to Meet and to Serve, Chapter 5, Section
4)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

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Entrenamiento MSM 2018

Lección 7
Perfeccionar a los grupos vitales a fin de perfeccionar
a los santos para su función y multiplicación

Lectura bíblica: Himno: 410


1. Ef. 4:11-12 Y Él mismo dio a unos como apóstoles, a otros como profetas, a otros como
evangelistas, a otros como pastores y maestros, (12) a fin de perfeccionar a los santos
para la obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo.
2. Jn. 15:16 No me escogisteis vosotros a Mí, sino que Yo os escogí a vosotros, y os he
puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que
pidáis al Padre en Mi nombre, Él os lo dé.
3. Hch. 20:20 Y cómo nada de cuanto os pudiera aprovechar rehuí anunciaros y enseñaros,
públicamente y de casa en casa.
4. 2 Ti. 2:2 Lo que has oído de mí mediante muchos testigos, esto confía a hombres fieles
que sean idóneos para enseñar también a otros.
5. Gn. 1:28 Los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y
sojuzgadla….

I. Un repaso de los entrenamientos anteriores de la manera ordenada por Dios:


A. La manera ordenada por Dios es engendrar, nutrir, perfeccionar y edificar por la función
de todos los santos en vida, conforme a la verdad, para el aumento y propagación de la
vida de iglesia.
B. Según lo que dijo el Señor en Mateo 18:10-20 y según los entrenamientos de grupos
vitales, los santos vitales que forman grupos vitales pueden funcionar mejor en la
manera ordenada por Dios.
C. Las tres principales funciones de los grupos vitales son:
1. Engendrar hijos de Dios por medio del evangelio.
2. Nutrir a los nuevos creyentes al visitarlos uno por uno.
3. Perfeccionar a los santos para que lleguen a ser vitales y se unan a los grupos vitales,
para funcionar en la manera ordenada por Dios.
II. El Señor profetizó que Él edificaría la iglesia y el primer paso fue dar dones a fin de
perfeccionar a los santos para que hagan la obra del ministerio para la edificación del
Cuerpo de Cristo—Mt. 16:18; Ef. 4:11-12:
A. Necesitamos perfeccionar a los santos en reuniones pequeñas y grandes.
B. Necesitamos perfeccionar a los santos uno por uno en los hogares.
C. Una persona dotada es uno que ha sido perfeccionado en una función en particular, para
que pueda perfeccionar a otros.
1. En Efesios 4:11 vemos apóstoles, profetas, evangelistas y pastores y maestros.
2. Los evangelistas son aquellos que han sido perfeccionados en la predicación del

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evangelio y tienen experiencia en esta función. Esto es engendrar.
3. Los pastores y maestros son aquellos que han sido perfeccionados en pastorear a los
nuevos creyentes al enseñar, y en enseñar (perfeccionar) a los santos al pastorearlos.
Esto es nutrir y perfeccionar.
4. Los profetas son aquellos que han sido perfeccionados en profetizar. Esto es edificar
la iglesia.
5. Los apóstoles son aquellos que han sido perfeccionados y que son enviados por el
Espíritu a predicar en nuevas ciudades para pastorear y enseñar a los nuevos
creyentes a fin de que puedan establecer nuevas iglesias.
D. Los santos perfeccionados pueden llevar a cabo la obra del ministerio y edificar el
Cuerpo de Cristo directamente.
III. Producir más santos perfeccionados para perfeccionar a otros:
A. Los nuevos creyentes perfeccionan a otros—2 Ti. 2:2:
1. “En cuanto los nuevos creyentes vienen a la iglesia, tenemos que entrenarlos y
perfeccionarlos”.
2. “Aquellos que son salvos en enero cuidarán de los que son salvos en febrero”.
3. Así es como podemos ser fructíferos y podemos multiplicarnos—Gn. 1:28.
B. Necesitamos ser columnas y edificadores de columnas:
1. Moisés y Pablo se convirtieron primeramente en columnas y luego en constructores
de columnas. Moisés edificó a Josué, y Pablo edificó a Timoteo.
2. “Señor, por el bien de Tu edificio, haz de mí una columna y un constructor de
columnas”.
IV. La manera de perfeccionar a los santos:
A. Orar todos los días por ellos con su grupo vital de dos o tres personas.
B. Visitarlos en sus hogares.
C. Debemos ministrarles el suministro de vida.
D. Debemos utilizar la palabra de Dios, la palabra del ministerio y la palabra de nuestro
testimonio a fin de suministrarles vida y para iluminarlos.
E. Debemos enseñarles cómo funcionar en la manera ordenada por Dios.
F. Debemos llevarlos con nosotros mientras practicamos la manera ordenada por Dios.

(Las citas en el bosquejo sin referencias son de las siguientes porciones)

Porciones del ministerio:

NUTRIR A LAS PERSONAS INMEDIATAMENTE


DESPUÉS DE BAUTIZARLOS

Durante el tiempo en que investigamos la manera de tocar puertas, en cuanto una persona era
bautizada y se había cambiado la ropa, nos apresuramos a salir para bautizar a la siguiente
persona. Ya no practicamos esto. Es mejor pasar un tiempo para nutrir a una persona
inmediatamente después de bautizarla y volverla a visitar el siguiente día. Necesitamos visitar a
los nuevos creyentes muchas veces durante el primer mes porque es fácil que ellos se enfermen o
mueran prematuros. Lo mejor es invertir los primeros treinta días para estabilizar a los nuevos
creyentes.

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Por esta razón, los que bautizamos deben ser visitados por lo menos diez veces en el primer mes
después de su bautismo. De otra manera pueden morir prematuros. Durante las últimas décadas
hemos bautizado a muchos, pero la mayoría han muerto prematuros y pocos han permanecido
debido a que no aprendieron esta lección. El Señor Jesús dijo, “Yo os escogí a vosotros, y os he
puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca” (Jn. 15:16). El secreto de
llevar fruto que permanezca es nutrirlos. Esto lo podemos comparar con un bebé que se le
alimenta con leche inmediatamente después de nacer. Después de bautizar a alguien, debemos
nutrirlo inmediatamente y continuar nutriéndolo durante los siguientes treinta días.

(Traducción provisional—Three Crucial Matters for the Increase and Building Up of the
Church, Chapter 19, Section 4)

PERFECCIONAR A LOS SANTOS


Lectura bíblica: 1 Ts. 2:11; Hch. 20:20, 27, 31; Jn. 21:16; Ef. 4:12-13, 15-16
Hemos visto que necesitamos cooperar con el Señor para salvar a pecadores y nutrir y cuidar con
ternura a los recién bautizados. En éste capítulo queremos ver el asunto crucial del
perfeccionamiento de los santos. Ha habido escasez entre nosotros en cuanto a este punto crucial,
pero Pablo enfatiza este asunto a lo sumo en el libro de Efesios, un libro crucial en cuanto al
Cuerpo de Cristo. Pablo dijo que la Cabeza ascendida, Cristo, en Su ascensión dio a algunos
apóstoles, algunos profetas, algunos evangelistas, y algunos pastores y maestros para
perfeccionar a los santos (4:11-12). Puede que nuestro concepto sólo sea que la Cabeza dio todas
estas personas como dones a Su Cuerpo para que ellos hicieran la obra. Los apóstoles establecen
iglesias y designan a los ancianos, los profetas hablan por el Señor, los evangelistas salen a
predicar el evangelio para traer pecadores al Señor, y los pastores y maestros llevan a cabo su
obra de pastoreo y enseñanza. Es correcto decir que estas personas dotadas hacen su obra
particular, pero de acuerdo al Nuevo Testamento, ellos hacen algo adicional a esto. Ellos
perfeccionan a los santos.

PABLO COMO MODELO DE PERFECCONAR A LOS SANTOS


A fin de ver este asunto crucial de perfeccionar a los santos, tenemos que ver al apóstol Pablo en
el libro de Hechos. El apóstol Pablo fue a Éfeso donde predicó el evangelio y estableció la iglesia
en Éfeso. Luego designó a los ancianos de la iglesia. Después, Pablo regresó para visitar la
iglesia en Éfeso. En una ocasión permaneció allí por tres años (Hch. 20:31). De acuerdo a la
experiencia humana, tres años son un curso completo de tiempo. Tal vez nuestro concepto sea
invitar a alguna persona dotada para que nos ayude y después lo despedimos. No tenemos el
concepto de una persona que viene con nosotros, permanece con nosotros durante un periodo de
tiempo extenso para perfeccionarnos. Pablo como modelo en Hechos 20 permaneció con la
iglesia en Éfeso durante tres años. Esto fue después de que la iglesia en Efeso había sido
establecida y los ancianos habían sido designados. Él permaneció allí para perfeccionar a los
santos.

Tenemos que admitir que estamos escasos en el perfeccionamiento de los santos por parte de las
personas dotadas. Yo practiqué el perfeccionar a los santos en mi pueblo natal de Chifú, en la
China continental desde 1940 hasta 1942. Les enseñé públicamente en reuniones grandes el día
del Señor y el miércoles por la noche. El resto del tiempo, día y noche, visitaba a los santos. Los

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visité de dos maneras. En muchas ocasiones, un ayudante y yo íbamos en bicicletas a sus hogares.
También, en las noches cuando no había reuniones, yo invitaba de veinte a veinticinco santos a
cenar conmigo en el salón de reunión. Contrataba a un hermano para que nos cocinara. Hacía
esto cada semana hasta que después de un periodo de tiempo había invitado a varios cientos de
santos de Chifú a cenar conmigo. Comía con ellos y les hablaba frente a frente. ¡Eso fue
maravilloso! Durante el día iba a visitarlos y en la noche los invitaba a cenar conmigo. Después
de tres años de esta clase de labor, un gran avivamiento surgió el 31 de diciembre de 1942. Hubo
un periodo de avivamiento de cien días. El ejemplo de Pablo en Hechos 20 y mi experiencia en
Chifú me mostraron que tenemos la necesidad urgente de perfeccionar a los santos.

En Hechos 20 Pablo dijo que enseñaba a los santos públicamente y de casa en casa, exhortando a
cada uno de ellos por tres años, noche y día con lágrimas (vs. 20, 31). La frase, “de casa en casa”
significa “según las casas”. Pablo fue a todos los hogares de los santos en Éfeso para enseñarles.
Si solamente tenemos reuniones grandes, sólo podremos dar mensajes generales y hacer una obra
general, y no podremos hacer una obra específica. La obra de perfeccionamiento específico se
puede llevar a cabo en los hogares de los santos. Si visitamos a los santos en sus hogares,
podremos hablar con ellos frente a frente, descubrir sus necesidades específicas y suplir estas
necesidades específicamente. Esto es lo que significa perfeccionar a los santos.

PERFECCIONAR A LOS SANTOS PARA QUE HAGAN


LA OBRA DEL MINISTERIO
Perfeccionar a los santos es equiparlos y suplirles. A las personas que se unen al ejército se les
enseña, equipa y suple con lo que necesitan para pelear la batalla. En otras palabras, ellos son
perfeccionados para ser soldados que pelean. Que un apóstol perfeccione a los santos es suplirles
para que estén calificados para hacer la misma obra que él hace. Un profesor de matemáticas en
un colegio para maestros tiene esa misma intención. Él lleva un currículum planeado mediante el
cual lleva a sus estudiantes para que ellos puedan graduarse. Sus estudiantes entonces son
perfeccionados, equipados y suplidos para que enseñen igual que él. En el pasado, muchos santos
han estado en “clases” año tras año sin jamás “graduarse”. En otras palabras, muchos santos han
asistido a las reuniones por años, sin haber sido perfeccionado para hacer lo que hacen las
personas dotadas. La razón por la cual muchos de entre nosotros no se han graduado, es decir, no
han sido perfeccionado, es porque la mayoría de nuestras reuniones han sido “conferencias”
generales. No hemos tenido la obra de perfeccionamiento específico. Algunos santos que han
estado en el recobro del Señor por treinta y tres años no podrían dar una palabra en cuanto a la
verdad de la justificación por la fe o la verdad en cuanto nuestra reconciliación con Dios. Esto
nos muestra una escasez de perfeccionamiento.

Perfeccionar a los santos es equiparlos y suplirles para que puedan hacer la misma obra como los
apóstoles, los profetas, los evangelistas, y los pastores y maestros. Con el tiempo, todos los
santos tendrán la habilidad de los apóstoles, profetas, evangelistas, y pastores y maestros. Si las
coyunturas (las personas dotadas) se levantan para hacer su trabajo de perfeccionar a los santos,
la iglesia en nuestra localidad se propagará a otras localidades, y habrá muchas iglesias en
nuestra área.

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Efesios 4:11-12 dice, “Y Él mismo dio a unos como apóstoles, a otros como profetas, a otros
como evangelistas, a otros como pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la
obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo”. El “ministerio” aquí es el único
ministerio, el ministerio neotestamentario. De acuerdo a la construcción gramática, la edificación
del Cuerpo de Cristo es la obra del ministerio. Las personas dotadas perfeccionan a los santos y
los santos perfeccionados hacen la obra de edificación directamente. Después de haber sido
perfeccionados, los santos perfeccionados hacen la obra del ministerio para la edificación del
Cuerpo de Cristo directamente. Muchos de nosotros no hemos sido tan perfeccionados por los
dones que el Señor ha dado a Su Cuerpo. Cuando hablamos para el Señor al profetizar, el
contenido puede ser bueno, pero nuestra presentación, nuestro tono y nuestro estilo puede que no
sean apropiados porque no hemos sido muy perfeccionados.

(Traducción provisional—The Practical and Organic Building Up of the Church, Chapter 7,


Section 1)

La iglesia no debe traer a los hombres a la salvación sólo para perderlos después. Si los pierde,
eso es, si salva a algunos en un mes y pierde algunos los siguientes meses, el número total nunca
aumentará, y la iglesia nunca será fuerte. En la iglesia en Taipéi, el hermano Chang Yu-lan dijo
que él estaba entrenando a los hermanos hasta que puedan absorber a todos; si vienen cinco mil,
absorberán a cinco mil. Si vienen cincuenta mil, absorberán a cincuenta mil.
Si el Señor no ha comenzado nada, no tendremos el sentir de la urgencia de la necesidad de
entrenar a los nuevos. Pero en cuanto el Señor comience a hacer algo, y la iglesia continúa
ganando a algunos nuevos, comprenderemos la urgente necesidad de entrenar a los nuevos. En
cuanto los nuevos creyentes vienen a la iglesia, tenemos que entrenarlos y perfeccionarlos.
Tenemos que decirles lo que tienen que hacer. Tal vez una persona vino con nosotros este mes.
En tres o cuatro meses él necesita voltearse y cuidar del siguiente grupo de nuevos. De esta
manera la iglesia cuidará de los nuevos de una manera ordenada ola tras ola. Aquellos que son
salvos en enero cuidarán de los que son salvos en febrero. El Señor bendecirá la iglesia; la iglesia
crecerá y también podrá absorber el resultado de su crecimiento. Esta es la razón por la que tengo
que exclamar, "¡Toda la iglesia tiene que entregarse. Ya no puede demorar!" Nuestras posesiones
sólo son una de tantas cosas que tenemos que entregar. Nosotros no damos demasiadas ofrendas
materiales. Tampoco espero que usted dé demasiadas. Nuestra esperanza es que todos se
entreguen para ser perfeccionados y edificados para que todo el Cuerpo pueda levantarse a servir.

(Traducción provisional—Collected Works of Watchman Nee, The (Set 3) Vol. 62: Matured
Leadings in the Lord's Recovery (2), Chapter 1, Section 2)

También tenemos que darnos cuenta de que las personas dotadas tienen que perfeccionar a los
santos. La mejor manera de perfeccionar a los santos es por medio de las reuniones de grupo, y
estas reuniones son el mejor lugar para dicho perfeccionamiento. Si usted es una persona dotada,
debería asistir a una reunión de grupo para perfeccionar a los santos en ese grupo. Cuando usted
esté con ellos, podrá observarlos y llegar a conocer la condición en la que todos ellos se
encuentran. Entonces usted no solamente podrá perfeccionarlos en las reuniones, sino también
fuera de las reuniones al pasar tiempo con ellos. Pablo dijo en Hechos 20 que él enseñaba a los
santos públicamente y de casa en casa (v. 20) y que él no cesaba de amonestar con lágrimas a
cada uno (v. 31). Él enseñó a los santos, no solamente en las reuniones grandes, sino también en
los hogares e individualmente uno por uno. Ésta es una labor muy fina y detallada; para esto se

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requiere de mucha labor y de mucho tiempo. Si soy una persona que posee una porción
específica, cierta capacidad, así como el don de perfeccionar a los santos, entonces debo asistir a
una reunión de grupo todo el tiempo. Al escuchar hablar a todos los que asisten a la reunión de
grupo, podré conocer su verdadera situación. Entonces podré visitarlos en sus hogares a fin de
pasar un tiempo con ellos personalmente. Quizás yo podría visitar a una persona cada semana a
fin de poder tener una conversación personal con ella. Esto tiene como propósito promover los
dones de cada una de esas personas, desarrollar su capacidad y enriquecer el hablar de tales
personas. Podremos proveer una gran medida de tutoría por medio de este contacto personal con
tales santos. De este modo, los santos serán perfeccionados personalmente por algunas de las
personas que tienen dones para ello. Esta labor no será en vano porque algunos santos serán
perfeccionados. A la postre, los santos serán perfeccionados para hacer lo mismo que las
personas dotadas hacen. Más aún, las personas dotadas producirán otras personas dotadas.

(Entrenamiento para ancianos, Libro 09: El ancianato y la manera ordenada por Dios
(1), Capítulo 11, Sección 5)

TRANSFORMADOS POR EL ESPIRITU TRANSFORMADOR


Y PERFECCIONADOS POR LOS SANTOS PERFECCIONADOS
EN LA VIDA DE IGLESIA

Aquellos perfeccionados que han experimentado esta clase de transformación saben cómo
perfeccionar a otros. Todos necesitamos aprender a perfeccionar a otros con los atributos del
Dios Triuno. Necesitamos saber lo que necesita la persona que está delante de nosotros. No
simplemente debemos ver los errores de las personas. Más bien, debemos darnos cuenta que
están carentes de la vida y naturaleza de oro de Dios. Están carentes de la muerte, resurrección y
ascensión de Cristo. Están carentes de la obra del Espíritu Santo. Tenemos que añadirles todo
esto. No debemos condenar a otros; más bien, debemos ministrarles el suministro de vida.
Necesitamos impresionarles con el hecho de que en la vida apropiada de iglesia le prestamos
nuestra plena atención al Dios Triuno: Dios el Padre como la naturaleza y vida divina, Dios el
Hijo como el elemento divino y Dios el Espíritu como Aquél que transforma en Su esencia
divina. Esto es ministrarles al Dios Triuno.
(Traducción provisional—Crystallization-Study of Song of Songs, Chapter 3, Section 2)

LA OBRA DE PERFECCIONAMIENTO
LLEVADA A CABO POR LAS PERSONAS DOTADAS

En 2 Timoteo 1:14 Pablo exhortó a Timoteo diciendo: “Guarda el buen depósito” (gr.). Timoteo
tenía un depósito; algo había sido depositado en él. Este depósito constaba de las palabras sanas
que Pablo dijo repetidamente a Timoteo. Timoteo había recibido todas estas palabras sanas como
una especie de depósito. En 1 Timoteo 6:20 Pablo exhortó a Timoteo diciendo: “Guarda el buen
depósito” (gr.), y en su segunda epístola, él repite esta exhortación. Luego, en 2 Timoteo 2:2,
Pablo se refiere a “lo que has oído de mí mediante muchos testigos”. Lo que había oído eran las
sanas enseñanzas y las sanas palabras que Timoteo había oído de Pablo (1 Ti. 1:10; 6:3; 2 Ti.
1:13). Pablo le exhorta que estas cosas, el buen depósito en Timoteo, sean encargadas a hombres
fieles, que sean idóneos para enseñar también a otros (2 Ti. 2:2). La palabra “también” indica
que Timoteo debía enseñar y que era necesario que algunos otros también enseñaran.

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En primer lugar, Pablo era un apóstol, un perfeccionador. El perfeccionó a un joven, Timoteo.
Esto proporcionó a Timoteo el buen depósito y lo capacitó para perfeccionar a otros. En 2
Timoteo 2:2 el perfeccionador de la primera generación exhorta al perfeccionador de la segunda
generación a que perfeccionara a la tercera generación.

(El ejercicio y la práctica de la manera ordenada por Dios, Capítulo 23, Sección 3)

Si el Señor no ha comenzado nada, no tendremos el sentir de la urgencia de la necesidad de


entrenar a los nuevos. Pero en cuanto el Señor comience a hacer algo, y la iglesia continúa
ganando a algunos nuevos, comprenderemos la urgente necesidad de entrenar a los nuevos. En
cuanto los nuevos creyentes vienen a la iglesia, tenemos que entrenarlos y perfeccionarlos.
Tenemos que decirles lo que tienen que hacer. Tal vez una persona vino con nosotros este mes.
En tres o cuatro meses él necesita voltearse y cuidar del siguiente grupo de nuevos. De esta
manera la iglesia cuidará de los nuevos de una manera ordenada ola tras ola. Aquellos que son
salvos en enero cuidarán de los que son salvos en febrero. El Señor bendecirá la iglesia; la iglesia
crecerá y también podrá absorber el resultado de su crecimiento. Esta es la razón por la que tengo
que exclamar, "¡Toda la iglesia tiene que entregarse. Ya no puede demorar!" Nuestras posesiones
sólo son una de tantas cosas que tenemos que entregar. Nosotros no damos demasiadas ofrendas
materiales. Tampoco espero que usted dé demasiadas. Nuestra esperanza es que todos se
entreguen para ser perfeccionados y edificados para que todo el Cuerpo pueda levantarse a servir.

(Traducción provisional—Collected Works of Watchman Nee, The (Set 3) Vol. 62: Matured
Leadings in the Lord's Recovery (2), Chapter 1, Section 2)

Equipar y suministrar a los santos


para que ellos hagan la obra del ministerio neotestamentario, que consiste en edificar
el Cuerpo orgánico de Cristo

Todos ustedes tienen que aprender a enseñar a los santos. Ello no significa enseñarles en la
reunión, sino enseñar a cada uno de ellos en sus hogares durante su visita. Esta clase de
enseñanza requiere tiempo. De entre los hermanos y hermanas ustedes pueden escoger primero
aquellos a quienes puedan guiar más fácilmente. Si perfeccionan a dos cada semana, en medio
año, podrán perfeccionar a un buen número. Unos cuantos en su grupo pequeño llegarán a ser
más capaces, y los otros los seguirán y aprenderán. De este modo, será puesto un buen
fundamento. He visto claramente que el éxito de la nueva manera depende de algunos que estén
dispuestos a aprender primero, y que a su vez tomen la carga de enseñar a otros.
En este respecto, una gran responsabilidad recae sobre los colaboradores que sirven a tiempo
completo. No sólo deben ellos enseñar en las reuniones, sino que además deben ir a los hogares
de los santos y enseñarles cara a cara y a uno por uno.

(Los sacerdotes neotestamentarios del evangelio, Capítulo 8, Sección 5)

78
LOS CASOS DE MOISES CON JOSUE
Y DE PABLO CON TIMOTEO

Usted probablemente conoce los casos de Moisés con Josué (Nm. 27:15-23) y de Pablo con
Timoteo (1 Ti. 1:1-3; 2 Ti. 1:1-2, 6-8; 2:1-3). Moisés y Pablo se convirtieron primeramente en
columnas y luego en constructores de columnas. Moisés edificó a Josué, y Pablo edificó a
Timoteo. En realidad, Moisés no introdujo a los hijos de Israel en el reposo; fue Josué quien lo
hizo, y era una columna que Moisés había construido. Del mismo modo, Pablo edificó a Timoteo,
y éste se convirtió en una columna erigida para llevar el testimonio de la iglesia. Tanto en el caso
de Moisés como en el de Pablo vemos que sus padres “de Tiro” murieron. En Filipenses 3, Pablo,
hablando de sus antecedentes religiosos, dijo: “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he
estimado como pérdida por amor de Cristo”. Pablo había aprendido mucho a los pies de
Gamaliel (Hch. 22:3), pero Gamaliel, la fuente de la sabiduría de Pablo, debía ser eliminado. No
obstante, la existencia humana de Pablo permanecía. Además, tanto Moisés como Pablo estaban
en resurrección. También fueron sacados de “Tiro” y llevados al lugar donde se encontraba el
edificio de Dios. En el caso de Moisés, el edificio era el tabernáculo, y en el de Pablo, era la
iglesia. La historia relata que Moisés y Pablo fueron extremadamente útiles en las manos de Dios.
No sólo fueron columnas, sino también constructores de columnas. Esto es lo que necesita la
iglesia hoy en día. Si deseamos satisfacer esta necesidad, todos debemos orar al Señor así:
“Señor, por el bien de Tu edificio, haz de mí una columna y un constructor de columnas”

(El constructor de las columnas, Capítulo 1, Sección 8)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

79
Entrenamiento anual MSM 2018

Lección 8
Perfeccionar a los santos para edificar la iglesia por medio de diversas reuniones

Lectura bíblica: Himno: 391


1. Mt. 21:13 Y les dijo: Escrito está: “Mi casa, casa de oración será llamada”; mas vosotros
estáis haciendo de ella cueva de ladrones.
2. Mt. 26:26-30 Y mientras comían, tomó Jesús pan y lo bendijo, y lo partió y lo dio a los
discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es Mi cuerpo. (27) Y tomando la copa, y
habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; (28) Porque esto es Mi
sangre del pacto, que por muchos es derramada para perdón de pecados. (29) Pero os
digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo
beba nuevo con vosotros en el reino de Mi Padre. (30) Y cuando hubieron cantado un
himno, salieron al monte de los Olivos.
3. 1 Co. 14:3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, aliento y
consolación.
4. 1 Co. 14:26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene
salmo, tiene enseñanza, tiene revelación, tiene lengua, tiene interpretación. Hágase todo
para edificación.
5. He. 10:25 No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino
exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
6. 2 Ti. 4:2 Que proclames la palabra; que te mantengas preparado a tiempo y fuera de
tiempo; convence, reprende, exhorta con toda longanimidad y enseñanza.
7. 2 Ti. 1:5 Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en
tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy persuadido de que en ti también.
8. 2 Ti. 3:15 Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden
hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

I. La reunión de oración:
A. A fin de comenzar y continuar con la vida de iglesia o desarrollar un nuevo distrito de la
iglesia, lo más importante es tener la reunión de oración.
B. Los discípulos “perseveraban unánimes en la oración” por diez días al comienzo de la
vida de iglesia en Jerusalén—Hch. 1:14.
C. La iglesia es casa de oración—Mt. 21:13; cfr. 1 Ti. 3:15.
D. 1 Ti. 2:1 Exhorto ante todo, a que se hagan peticiones, oraciones, intercesiones y
acciones de gracias, por todos los hombres.
E. El Señor escucha la oración de la iglesia—Hch. 12:5-12.
II. La mesa del Señor:
A. Tomar la mesa del Señor es una señal que nos da la certeza de que la vida de iglesia ha
comenzado en cierta localidad y/o distrito.
B. La mesa del Señor es para recordar al Señor y adorar al Padre—Mt. 26:26-30; 1 Co.
11:23-26; He. 2:12; Jn. 4:23.
C. No es una reunión para cantar himnos sino un tiempo para darle gracias, bendecirle,
hablar bien de Él con la Palabra y cantarle.

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D. Los hermanos deben ser pastoreados uno a uno para disfrutar al Señor como la realidad
de las ofrendas y la buena tierra para que puedan venir con gozo, acciones de gracias,
alabanzas y cánticos—Sal. 122:1; 100:4.
III. La reunión del profetizar:
A. Hay tres grupos de versículos en cuanto a la edificación de la iglesia:
1. Cristo profetizó que Él edificaría la iglesia—Mt. 16:18.
2. Cristo, la Cabeza dio dones al Cuerpo a fin de perfeccionar a los santos para la obra
del ministerio, para la edificación de la iglesia directamente—Ef. 4:11-12.
3. El último paso es que los santos perfeccionados profeticen en las reuniones de la
iglesia para edificar la iglesia—1 Co. 14:3-4, 24-26, 31, 39.
B. Todos los santos deben pasar tiempo con el Señor cada mañana para ser avivados,
permitir que la palabra de Cristo more ricamente en ellos, perseverar en la oración todo
el día, experimentar y disfrutar a Cristo como todas las ofrendas y la buena tierra y
preparar una profecía antes de ir a la reunión del día del Señor.
C. Un hermano debe dar una palabra de introducción de cinco minutos. Todos los santos
profetizan uno por uno según la guianza del espíritu mezclado o según el bosquejo de la
semana, por no más de tres minutos. Otro hermano debe dar una palabra de conclusión
de 5 a 8 minutos.
D. Ningún santo debería leer algo impreso o escrito, sino que todos deben hablar con un
espíritu ejercitado respaldándose con versículos, para la edificación de la iglesia con
miras al cumplimiento de la profecía del Señor.
IV. Reunión de grupo pequeño:
A. Una reunión semanal de grupo pequeño normalmente está compuesta de 8 a 15 santos
en un hogar. Puede ser en un solo hogar o tomar turnos en diferentes hogares—He.
10:25.
B. Es para pastoreo mutuo, preguntas y respuestas para perfeccionar a los santos.
C. Deben estar presentes la palabra, el Espíritu, oraciones y cantos en mutualidad.
D. Los nuevos creyentes deben venir a esta reunión para ser pastoreados y perfeccionados
por los santos.
E. Los incrédulos buscadores y abiertos deberían venir a esta reunión. Ellos serán más
aclarados con respecto a la salvación y se bautizarán después de la reunión.
F. Tal vez sea mejor si no asisten cristianos, ya que pueden traer levadura y afectar a los
santos más nuevos y jóvenes.
V. Reunión de la predicación del evangelio y cosecha—2 Ti. 4:2:
A. Debería haber una reunión de la predicación del evangelio y cosecha para cosechar a
todos aquellos por quienes que los santos han estado orando y visitando en los hogares.
Prepárense para bautizar a los nuevos.
B. Los nuevos creyentes también deben venir a esta reunión para escuchar el evangelio
elevado hablado por algunos santos más dotados.
VI. La obra con los niños:
A. Los niños deben ser cuidados por sus propios padres como modelos en el hogar de día a
día—2 Ti. 1:5; 3:15.
B. Las reuniones de vecindario para niños deben establecerse durante la semana para otros
niños como los compañeros de clase, primos y amigos de nuestros hijos.
C. En el día del Señor debe haber una reunión de niños para cuidar de todos los niños.
D. Lea Cultivar la siguiente generación para la vida de iglesia para recibir más ayuda.

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VII. La obra con los jóvenes:
A. Los jóvenes son preciosos porque son los miembros más jóvenes de la iglesia, el Cuerpo
de Cristo. Puede que se bautizaron a la edad de once a doce. Ellos son los qué más
necesitan el pastoreo y son los que tienen más potencial.
B. Pueden ser las semillas del evangelio en sus escuelas para traer a sus compañeros de
clase, primos y vecinos al Señor para Su recobro.
C. Debe haber por lo menos una reunión por semana para ellos pero no durante el tiempo
de la reunión del día del Señor.
D. Algunos santos que tengan carga por ellos y los padres de los jóvenes deben pastorearlos
uno a uno.
E. También deben asistir a todas las reuniones de la iglesia, como la reunión de oración, etc.
y deben funcionar como todos los demás santos, porque ellos ya son santos.
VIII. La obra de recinto universitario:
A. El hermano Lee le prestó mucha atención a la obra de recinto. Cuando los estudiantes
universitarios se gradúen, deben ir al ETC.
B. La mayoría de las que se gradúan del ETC deben servir en los equipos de recinto. En su
momento aumentaremos el número de equipos.
C. Debemos aumentar uno o dos más equipos en los próximos 12 meses. ¿Cuál(es)
iglesia(s) está(n) listos para tener un equipo?
IX. La obra con los santos jóvenes que trabajan:
A. Los niños, jóvenes, estudiantes universitarios y los entrenantes del ETC son el futuro del
recobro del Señor, pero los santos jóvenes que trabajan son el presente del recobro del
Señor.
B. Debemos pastorearlos y perfeccionarlos para que lleguen a ser columnas en las iglesias y
los distritos y en la obra en México.
C. La coordinación nacional y del área son necesarias para que la obra de los santos jóvenes
que trabajan pueda progresar en las iglesias, en las áreas y en toda la nación.
D. La conferencia nacional y las conferencias por área son buenas para la compenetración
de los santos jóvenes que trabajan en las áreas y en las iglesias.
X. Reunión de entrenamiento:
A. Aunque todos los santos deben ser perfeccionados, no todos están abiertos; por lo tanto,
se debe establecer una reunión especial de entrenamiento para los santos buscadores.
B. Lo más importante es poner en práctica todo después del entrenamiento; por lo tanto,
debe haber perfeccionamiento personal de cada uno.

Porciones del ministerio:

La oración es una especie de servicio y se le debe dar la más alta prioridad. Pero la estrategia de
Satanás es anteponer todo lo relacionado con el Señor a la oración y hacer que la oración sea el
asunto de menos importancia. A pesar de que una y otra vez se nos ha recordado la importancia
de este asunto, son pocos los que prestan atención a la oración. Muchos se entusiasman por
asistir a las reuniones de predicación, estudios bíblicos y otras reuniones cristianas. Se interesan
por dichas reuniones y apartan tiempo para ellas. Pero cuando hay una reunión de oración, la
asistencia es sorprendentemente baja. A pesar de los muchos sermones que nos recuerdan que
nuestro servicio principal es la oración y que si fallamos en nuestra vida de oración, todo lo
demás fallará, aun así, descuidamos la oración y la consideramos algo secundario. A pesar de que
los problemas siguen creciendo y reconocemos de palabra que la oración es la única manera de

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resolverlos, hablamos más de lo que oramos, y nos afanamos y acudimos a los métodos más de
lo que oramos. En breve, ponemos todo antes de la oración; todo es importante. La oración
siempre es puesta al último y considerada lo menos importante. Un hermano que conocía
profundamente al Señor dijo en cierta ocasión: “Todos hemos cometido el pecado de ser
negligentes con respecto a la oración. Todos debemos decirnos a nosotros mismos: ¡Yo soy ese
hombre negligente!” ¡Indudablemente todos debemos decirnos a nosotros mismos que somos ese
hombre! No podemos culpar a otros por no orar. Nosotros mismos tenemos que arrepentirnos.
Necesitamos que el Señor abra nuestros ojos para que veamos nuevamente la importancia y valor
de la oración. Al mismo tiempo, tenemos que reconocer que si no hubiéramos sido engañados
por Satanás, no habríamos sido tan negligentes acerca de la oración. Por tanto, tenemos que
velar, descubrir las estratagemas de Satanás y detectar sus ardides. No debemos permitir que nos
relaje y nos ciegue.

(El ministerio de oración de la iglesia, Capítulo 5, Sección 1)

Además, todos los miembros de los grupos vitales deben esforzarse por asistir a la reunión de
oración de la iglesia. En la década del sesenta, cuando estábamos en Elden Hall en Los Ángeles,
por lo menos del setenta al ochenta por ciento de los que asistían a la reunión del día del Señor
asistían también a la reunión de oración. ¿Por qué en aquel tiempo logramos tener una asistencia
tan alta a la reunión de oración, y ahora no? Quizá algunas de las madres busquen pretextos
debido a sus niños, pero yo animo a las madres a que se junten y organicen el cuidado de los
niños para que puedan asistir a las reuniones por turnos. Claro que sí, las madres necesitan cuidar
de los niños, pero no deben justificarse diciendo que por esto no pueden asistir a la reunión de
oración.

(Comunión en cuanto a la urgente necesidad de los grupos vitales, Cap. 13, Sección 1)

Cada reunión del partimiento del pan debe tener dos secciones porque hay dos partes para
nuestra salvación. En la primera parte de nuestra salvación, descubrimos que éramos pecadores,
destinados al juicio y a la muerte. Pero el Señor tuvo misericordia de nosotros. Él vino a esta
tierra y murió por nosotros. El Señor nos salvó y derramó Su sangre para perdonarnos. Nuestros
pecados fueron perdonados una vez que aceptamos la sangre del Señor Jesús. Esta es la primera
parte de nuestra salvación. Pero la salvación no se detiene aquí. Después de ser salvos, el Señor
Jesús llega a ser nuestro y nosotros le pertenecemos a Él. Él nos lleva ante Dios y hace que Su
Padre sea nuestro Padre. El Espíritu Santo en nuestro interior también nos enseña a clamar,
"¡Abba, Padre!" (Romanos 8: 14-16). Esta es la segunda parte de la salvación. En otras palabras,
la primera sección de la salvación tiene que ver con el Señor y la segunda sección tiene que ver
con el Padre. En la primera sección somos perdonados. En la segunda sección somos aceptados
por Dios. Cuando somos salvos, nos relacionamos con el Señor; esta es la primera parte de la
historia. En la segunda parte nos relacionamos con Dios. Nos acercamos al Señor desde la
posición de ser un pecador y por medio de Él llegamos al Padre. Primero nos encontramos con el
Señor y luego nos encontramos con el Padre. Esta es la razón por la cual la Biblia dice: "Todo
aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, también tiene al Padre"
(1 Jn. 2:23). La salvación tiene que ver con el Hijo; es algo que tiene que ver con el Señor. La
salvación también tiene que ver con el Padre; esto es algo que tiene que ver con Dios. Nadie
puede venir al Padre sino por medio del Hijo. Primero tenemos que venir al Señor. Primero
tenemos que venir a la cruz para recibir el perdón para que el Justo tome el lugar de los injustos,

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antes de que el Señor nos lleve al Padre. Por lo tanto, no venimos al Padre para recibir la
salvación. Más bien, venimos al Hijo para obtener la salvación. Después venimos al Padre.
Primero somos perdonados, luego somos aceptados. Debemos ver esto claramente.

(Traducción provisional—Collected Works of Watchman Nee, The (Set 3) Vol. 48: Messages for
Building Up New Believers (1), Chapter 14, Section 3)

Profetizar a la manera de 1 Corintios 14 se lleva a cabo en las reuniones de la iglesia para


la edificación de la iglesia

Profetizar a la manera de 1 Corintios 14 se lleva a cabo en las reuniones de la iglesia (vs. 23-24).
El versículo 23 dice: "Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar..." Esto se refiere a una
reunión de la iglesia y no a una reunión de hogar o una reunión de grupo pequeño. Además, el
profetizar a la manera de 1 Corintios 14 es para edificar la iglesia (vs. 4-5). De acuerdo a nuestra
experiencia y observación, la mejor manera de edificar la iglesia es profetizar, es decir, hablar
por Cristo y hablar emitiendo a Cristo, ministrando e impartiendo a Cristo en las personas. Un
hombre hablando mientras todos los demás escuchan es una forma de profetizar, pero se lleva a
cabo erróneamente. La profecía apropiada debe llevarse a cabo por cada asistente en las
reuniones de la iglesia.

Profetizar a la manera de 1 Corintios 14 hace que el buscador sobresalga en la edificación


de la iglesia

Profetizar a la manera de 1 Corintios 14 hace que el buscador sobresalga en la edificación de la


iglesia. El versículo 12 dice: "Así también vosotros: puesto que estáis ávidos de espíritus,
procurad sobresalir en la edificación de la iglesia" (lit.). Hablar en lenguas es bueno, pero no es
sobresaliente. Sin embargo, que alguien dé un mensaje corto como una profecía es sobresaliente.
Profetizar es el don más elevado, haciendo que el que habla sobresalga. Debemos aprender a
hablar no solo para poder sobresalir, sino también para que la iglesia sea edificada.

(Traducción provisional—The Practice of Prophesying, Chapter 1, Section 2)

Componer una profecía de acuerdo a la manera de 1 Corintios 14

El conocimiento y la experiencia de Dios, Cristo y las cosas espirituales

La composición de una profecía conforme a la manera de 1 Corintios 14 comprende


primeramente el conocimiento y experiencia de Dios, Cristo y las cosas espirituales. Si hemos de
profetizar, debemos tener algún conocimiento y experiencia de Dios, Cristo y de las cosas
espirituales.

La expresión para hablar lo que conocemos y hemos experimentado de Dios, Cristo y las cosas
espirituales

Segundo, la composición de una profecía comprende las palabras para transmitir lo que
conocemos y hemos experimentado de Dios, Cristo y las cosas espirituales. Primero necesitamos
el conocimiento y la experiencia; después necesitamos la declaración, es decir, la palabra y la

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expresión. Podemos componer una breve profecía y luego practicar hablándola a nosotros
mismos en casa. Incluso podemos hablarla a nosotros mismos diez veces. Después de hablarla
varias veces, sabremos cómo corregirla y mejorarla. A través de esta clase de práctica, tendremos
la expresión apropiada.

La visión bajo la iluminación divina en relación con la situación


y entorno en que nos encontramos

La composición de una profecía también comprende la vista bajo la iluminación divina en


relación con la situación y el entorno en que nos encontramos. Muchos de nosotros no estamos
claros en cuanto a los contenidos intrínsecos de la actual tormenta en el recobro del Señor y
algunos prefieren no estar claros. Su actitud es que los demás deben tener claridad en cuanto a la
situación, pero que solo deben disfrutar a Cristo. Tal actitud es incorrecta. La iglesia es nuestro
hogar y nuestra familia. Si hay una tormenta en nuestro hogar entre nuestra familia, no podemos
decir: "No quiero saber nada. Simplemente quiero disfrutar". Tenemos que tener la vista para ver
las cosas que suceden entre nosotros y la situación de todos los santos. Si no podemos ver
claramente, necesitamos orar: "Señor, muéstrame la verdadera situación. Resplandece sobre mí e
ilumíname. Dame la iluminación completa para que pueda conocer los contenidos intrínsecos de
la situación actual". Tenemos que saber qué está sucediendo en la iglesia, no para tomar partido
con un grupo de santos contra otro, sino para que podamos conocer la verdadera situación.

La inspiración instantánea del Espíritu que mora en nosotros


que despierta nuestro espíritu para hablar

El conocimiento y la experiencia de Dios, Cristo y las cosas espirituales, las palabras para
transmitir lo que sabemos y hemos experimentado y una visión clara de nuestra situación y
entorno son la preparación básica para nuestro hablar. Además, necesitamos la inspiración
instantánea del Espíritu que mora en nosotros que despierta nuestro espíritu para hablar. Somos
diferentes de los profetas del Antiguo Testamento. En el Antiguo Testamento los santos no
tenían al Espíritu que moraba en ellos. Tenían que esperar hasta que el Espíritu viniera sobre
ellos antes de poder hablar para el Señor (2 Cr. 15:1, Ez. 11:5). Sin embargo, el Nuevo
Testamento dice: "El Señor esté con tu espíritu" (2 Ti. 4:22). No necesitamos que el Espíritu
venga sobre nosotros porque siempre lo tenemos en nuestro espíritu humano. Por lo tanto, no
debemos esperar que el Espíritu venga sobre nosotros; más bien, debemos ejercitar nuestro
espíritu. Cuando ejercitamos nuestro espíritu, el Espíritu Santo que mora en nuestro espíritu será
movido por nosotros y tendremos la inspiración. No es Él quien nos mueve, sino que nosotros
somos los que movemos al Espíritu que mora en nosotros. Si mantenemos un cielo despejado
con el Señor al confesar nuestros fracasos, tendremos una comunión directa y abierta con Él. Él
está en nuestro espíritu y nosotros estamos en Él. Cuando venimos a la reunión, solo necesitamos
ejercitar nuestro espíritu y decir: "Señor Jesús, quiero hablar". Entonces Él se levantará y
podremos hablar de acuerdo a nuestra experiencia con la transmisión del hablar que hemos
obtenido y con la iluminación que tenemos. Si hacemos esto, todos tendrán algo que decir en la
reunión matutina del día del Señor.

Necesitamos practicar la redacción de una profecía según la manera de 1 Corintios 14. Para
ayudarnos en este asunto, hemos preparado el libro: La Palabra Santa para el Avivamiento
Matutino. Si utilizamos los contenidos de este libro con el conocimiento y la experiencia de Dios,

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de Cristo y de las cosas espirituales, las palabras para transmitir lo que sabemos y hemos
experimentado, la visión bajo la iluminación divina en cuanto a nuestra situación y la inspiración
instantánea del Espíritu que mora en nosotros a través de la comunión clara y abierta con el
Señor en el ejercicio de nuestro espíritu, podemos redactar fácilmente una profecía y hablarla en
la reunión de la iglesia.

(Traducción provisional—The Practice of Prophesying, Chapter 1, Section 4)

LA REUNION DE GRUPO EN LA NUEVA MANERA


La vieja manera es fría, muda, muerta e impartidora de muerte. En la vieja manera, quizá
veníamos a las reuniones con muerte en nosotros y trayendo muerte a otros. Pero la nueva
manera está llena de vida, es avivada, vencedora, aclamadora y exultadora. Estar locos en esta
forma no es algo que se aprende; tiene que ser el resultado de nuestro vivir. Luego, cuando nos
congregamos en las reuniones de grupo, estamos avivados, frescos y refrescados. Venimos
cantando, orando, aclamando y alabando; estamos locos en el sentido más positivo. Entonces,
espontáneamente, se tendrá la comunión apropiada junto con intercesión, cuidado mutuo y
pastoreo. Entonces la mutua enseñanza fluirá de todos los santos por medio de las respuestas
mutuas a las preguntas de otros.

Debido a que estamos tan llenos de vida, tendremos muchas buenas preguntas. Luego, todos
pueden y deben responder. No piense que algunos hermanos han alcanzado tanta madurez y han
obtenido tanto conocimiento que nadie les puede enseñar. Este tipo de concepto es erróneo.
Muchísimas veces he recibido mucha enseñanza de los más jóvenes. Si en realidad estamos por
el Señor para seguir la Biblia, tenemos que practicar esto. Hebreos 10:24-25 dice que no
debemos dejar de congregarnos. Debemos tener nuestras propias reuniones, y éstas deben estar
llenas de mutualidad. Tenemos que considerarnos unos a otros, estimularnos unos a otros,
exhortarnos unos a otros, y darnos enseñanza unos a otros.

La obra de perfeccionamiento en la reunión de grupo es llevada a cabo principalmente por medio


de las respuestas mutuas a las preguntas de cada uno. Cada miembro puede responder conforme
a su capacidad, y cada miembro puede recibir enseñanza. Entre el pueblo de Dios hay muchas
riquezas. Sin embargo, muchas veces cuando vamos a una reunión de grupo no hablamos.
Aunque somos ricos, se da la impresión de que cuando nos reunimos, muchos de nosotros
dejamos nuestras riquezas en casa y parece que no tuviéramos nada. Esto se debe al matrimonio
entre nuestra disposición y nuestra tradición religiosa. Para tener una reunión de grupo
apropiada, tenemos que disolver este matrimonio. El Señor quiere que nos congreguemos en las
reuniones de grupo a fin de que podamos liberar lo que tenemos en nosotros. Algunos jóvenes
podrían responder en una manera no muy correcta, con todo, eso todavía es una especie de
enseñanza que puede ayudar a otros. No le hace quiénes seamos o cuán jóvenes seamos en el
Señor, todos podemos y debemos hablar algo en la reunión de grupo.

Algunas veces una pregunta interesante puede abrir el camino para que los santos viertan las
riquezas que están en ellos. Por consiguiente, todos ustedes deben aprender a hacer una pregunta
apropiada a fin de ayudar a la reunión. Si nadie más hace una pregunta, la responsabilidad queda
en los hombros de ustedes. Ustedes deben iniciar la enseñanza mutua haciendo una pregunta.
Podría preguntar: “¿Por qué nos dice la Biblia que Cristo llegó a ser Espíritu vivificante?” Hay

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muchas respuestas para una pregunta de ésas, y todo creyente, joven o viejo, puede dar una
respuesta.

Cada uno de nosotros debe sentirse obligado a hablar en la reunión de grupo. Tal reunión nos
proporciona siempre el tiempo y la oportunidad de verter las riquezas que tenemos por dentro.
Así impartimos enseñanza unos a otros, y recibimos enseñanza unos de otros. Algunas veces
recibimos enseñanza inconscientemente. Simplemente escuchando en las reuniones de grupo
semana tras semana, recibimos las riquezas de parte de los santos. Cuando abramos nuestra boca
y ejercitemos nuestro espíritu para decir algo, el Espíritu Santo en nosotros se hará uno con
nuestro espíritu. Algunas veces parece que estamos hablando algo por nosotros mismos, pero en
realidad es algo del Espíritu Santo. Tenemos que aprender a hacer esto, entonces podremos tener
una reunión de grupo adecuada.

(El ejercicio y la práctica de la manera ordenada por Dios, Capítulo 28, Sección 1)

La Palabra, el Espíritu, la oración y los himnos


No creo que muchos de nosotros hayamos probado esta clase de reunión de grupo. Estoy
preocupado por el contenido de las reuniones de grupo que tenemos. Nuestras reuniones deberían
ser como una fiesta con muchos platillos. Si nos invitaran a una fiesta y solo hubiera vasos
vacíos en la mesa sin platos, estaríamos muy decepcionados. Supuestamente asistimos a una
"fiesta", pero en realidad no era una fiesta. Tenía el nombre de una fiesta sin la realidad de ser
una fiesta. En el mismo principio, muchos hemos asistido a reuniones llamadas "reuniones de
grupo", pero no tienen el contenido real de las reuniones de grupo. A veces una fiesta china
puede tener veintidós platillos. Nuestras reuniones deberían ser así.

Nuestras reuniones deben estar llenas de las riquezas de Cristo y deben estar compuestas por
cuatro factores y elementos básicos: la Palabra, el Espíritu, la oración y los himnos. Si hemos de
tener una reunión disfrutable, tenemos que cantar y orar. No deberíamos ir a la reunión de una
manera muda sin cantar ni orar. Tenemos que orar y cantar desde nuestro hogar. Además,
tenemos que estar en el Espíritu. Incluso necesitamos estar locos y extasiados en el Espíritu.
Necesitamos cantar y orar en y con el Espíritu. Cuanto más ejercitemos nuestro espíritu, más
gozo tendremos. No debemos orar o cantar sin el Espíritu. El cuarto elemento que necesitamos
en nuestras reuniones es la Palabra de Dios, la Palabra santa. Necesitamos que el Espíritu Santo y
la Palabra santa nos acompañen mientras cantamos y oramos. Estas cuatro cosas son los
elementos básicos que constituyen nuestra reunión.

Si oramos sin el Espíritu, nuestra oración estará muerta, vacía y fría. Una oración sin el Espíritu
es una oración "que mata" y es la mejor dosis para dormir. Tal oración pone a dormir a la gente.
Si cantamos y oramos sin el Espíritu en una reunión de grupo, esa reunión de grupo no tiene
ninguna realidad. Algunas reuniones de grupo han intentado usar las Lecciones de la verdad.
Estas lecciones de la verdad se basan en la Palabra santa, pero si manejamos estas lecciones de
una manera incorrecta, se volverán vacías y muertas. El Señor Jesús dijo que las palabras que nos
habla son espíritu y vida (Jn. 6:63). Mientras la palabra usada por nosotros en una reunión
cristiana no sea espíritu y vida, esa no es la palabra viviente. Esa es simplemente la palabra
según la letra. La Palabra santa tiene que ser algo lleno del Espíritu y lleno de vida. Podemos
usar las Lecciones de la verdad de muchas maneras distintas. Necesitamos ejercitar nuestro

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espíritu cada vez que venimos a la Santa Biblia o al ministerio impreso que abre la Biblia.
Cuando ejercitamos nuestro espíritu, la Palabra se hace viviente. Cuando leemos algo con el
ejercicio de nuestro espíritu, nuestra lectura se hace viviente y llena del Espíritu.

Nuestras reuniones de la mesa del Señor también deben tener estos cuatro elementos y factores
básicos: la Palabra, el Espíritu, la oración y los himnos. Cuando estamos en la mesa del Señor, es
difícil que alguien dé una palabra viviente. Tengo la carga de entrenar a los santos para dar una
palabra viviente incluso en la mesa del Señor. En su mayoría, los queridos santos que reparten el
pan en la reunión de la mesa lo hacen de manera silenciosa. Cuando se reparte el pan, alguien
puede dar una palabra viviente sobre su significado. Mientras un hermano toma el pan, puede
decir: "Santos, este pan representa dos cosas. Representa el cuerpo físico del Señor dado en la
cruz para nosotros y también representa Su Cuerpo místico, que es la iglesia compuesta de todos
nosotros. Esta mañana tomamos este pan como muestra de nuestra remembranza del Señor".
Puede que muchos nuevos que asisten a la mesa del Señor participen del pan sin conocer el
significado del pan. Necesitamos tener la mesa del Señor de una manera viviente que esté llena
de himnos, llena de oración, llena del Espíritu y llena de la Palabra santa.

Si alguien habla una palabra por un minuto sobre el significado del pan en la mesa del Señor,
esta palabra dará vida e incitará a otros a amar al Señor y a los santos. Debido a tal palabra,
algunos pueden orar:“Señor Jesús, te amo y amo a Tus miembros. Quiero vivir una vida
amándote a ti y amando a Tus miembros. También me gustaría vivir una vida amando a los
pecadores y trayéndolos a ti”. Debido a una palabra tan viviente en la mesa del Señor, el poder
incitador operará dentro de todos los santos. Algunos de los nuevos entre nosotros no entienden
la importancia de la copa que bebemos en la mesa del Señor. Ellos necesitan que alguien diga
una palabra viviente en la reunión de la mesa sobre el significado de la copa que bebemos. En
cada reunión debemos tener oración, himnos, el Espíritu Santo y la Palabra santa.

(Traducción provisional—The Advance of the Lord's Recovery Today, Chapter 9, Section 1)

Durante cada mes, todos los queridos santos pueden practicar el sacerdocio del evangelio del
Nuevo Testamento saliendo para visitar a las personas. Pueden visitar a sus familiares, amigos y
compañeros de clase. Si tenemos una asistencia a las reuniones de ciento cincuenta, al menos un
tercio puede salir a visitar a las personas. Cuando visitamos personas para el evangelio, no
tenemos mucho tiempo para darles un conocimiento adecuado de las verdades del evangelio.
¿Qué haremos? La iglesia es rica. No solo tiene muchos miembros que pueden salir a visitar a
personas, sino que también tiene al menos dos evangelistas. Podemos preparar una reunión de
predicación del evangelio y cosecha cada mes para que estos dos evangelistas hablen a la
audiencia. Todos podemos traer a nuestros nuevos contactos a esta reunión. Si cincuenta santos
pueden visitar personas durante un mes, podemos tener al menos cincuenta nuevos en esta
reunión. En realidad, estos nuevos no son tan nuevos. Es posible que ya hayan sido salvos y
bautizados, pero necesitan escuchar una serie de mensajes sobre la fe cristiana de estos dos
evangelistas. Si oyen tres mensajes largos sobre este tema, esto los confirmará mucho. Todos han
creído en el Señor Jesús, pero realmente no saben cuál es la verdadera fe cristiana. Después de
escuchar tres mensajes sobre la fe cristiana, serán establecidos.

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Todos los santos deberían salir a visitar a las personas para prepararlas. Al final del mes,
podemos tener una conferencia de cosecha del evangelio para cosechar a todos estos. Luego, el
próximo mes podemos tener una conferencia para que las personas dotadas como los profetas y
los maestros puedan funcionar para dar mensajes acerca de cierta visión. Supongamos que
durante todo el año, tuvimos una reunión de cosecha del evangelio cada dos meses y también
tuvimos algunos mensajes cada dos meses para liberar algo de la revelación de Dios. Si
practicamos esta manera, veremos las riquezas liberadas a través de los miembros del Cuerpo.

(Traducción provisional—The Advance of the Lord's Recovery Today, Chapter 7, Section 3)

LA IMPORTANCIA DE LA OBRA CON LOS NIÑOS


Por experiencia, sentimos que la obra con los niños es muy importante. Esta obra no debe ser
simplemente una guardería infantil para que los santos vengan a las reuniones. Debido a sus
circunstancias, los santos sí necesitan traer a sus hijos a la reunión, y sí hay necesidad de cuidar a
los niños de los santos. Sin embargo, la obra con los niños tiene otra función y esta es: cultivar y
nutrir a nuestra próxima generación. Esto merece que lo consideremos y examinemos
cuidadosamente.

Hoy en día varios hermanos jóvenes son ancianos en varios salones. En 1949, cuando
comenzamos la obra en Taiwán, los padres de estos hermanos aún no estaban casados. Nosotros
los casamos. Treinta años después, sus hijos han crecido y están sirviendo en la iglesia, y tienen
responsabilidades importantes. Asimismo, cuando estuve en las Filipinas el noviembre pasado,
me sorprendí grandemente que una generación nueva ha reemplazado a la generación anterior; se
ha levantado una generación más joven. Los colaboradores, los ancianos y mis traductores eran
hermanos jóvenes que nacieron después del 1950. Esta situación demuestra que la obra con los
niños es muy importante.

(Cultivar la siguiente generación para la vida de iglesia, Capítulo 10, Sección 2)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

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Entrenamiento MSM 2018

Lección 9
Perfeccionar a los santos para establecer nuevos distritos

Lectura bíblica: Himno: 419


1. Ap. 1:20 El misterio de las siete estrellas que has visto en Mi diestra, y de los siete
candeleros de oro: las siete estrellas son los mensajeros de las siete iglesias, y los siete
candeleros son las siete iglesias.
2. Hch. 1:8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y
seréis Mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
3. Hch. 8:5 Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les proclamaba a Cristo.
4. Hch. 8:8 Así que había gran gozo en aquella ciudad.
5. Hch. 13:44 El siguiente día de Sábado se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de
Dios.
6. Hch. 14:21a Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos
discípulos….
7. Hch. 16:20 Y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres siendo judíos,
alborotan nuestra ciudad.
8. Hch. 17:16 Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu fue provocado viendo la
ciudad llena de ídolos.
9. Hch. 18:10 Porque Yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte
mal, porque Yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.
10. Hch. 20:23 Salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da solemne testimonio,
diciendo que me esperan prisiones y aflicciones.

I. Después de practicar fielmente desde el primer punto hasta el octavo, de manera que
lleguen a ser nuestros hábitos, seguramente tendremos mucho fruto que permanece, el
cual llegará a ser el aumento en los distritos y las iglesias. Entonces, podemos y
debemos establecer nuevos distritos en las iglesias.
II. Algunas buenas razones para tener nuevos distritos:
A. Cuando haya suficiente aumento numérico, los santos tendrán menor oportunidad para
funcionar y profetizar en las reuniones.
B. Cuando comenzamos un nuevo distrito en alguna de las áreas aledañas, será más
práctico para los santos asistir a las reuniones.
C. Es más fácil que un distrito pequeño pueda crecer.
III. ¿Cuál debe ser el tamaño de un distrito?
A. En Taipéi en 1988, “cada reunión de distrito tiene alrededor de 50 santos”.
B. “No debemos establecer una regla en cuanto a esto. No debe ser una ley, sino que es para
facilitar nuestra práctica”.
C. Durante los pasados 20 años, la iglesia en Taipéi ha tenido reuniones de distrito de entre
20-25 santos, ya que las reuniones se realizan en sus hogares, y se tiene la restricción de
cuántos santos caben en las casas.
D. Las iglesias en China son reguladas por la ley de dicho país, la cual establece que no se
pueden tener reuniones con más de 15 personas.
IV. Cómo establecer un nuevo distrito:

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A. Cuando un distrito aumenta en número, hay hermanos que vienen de otras áreas de la
ciudad.
B. Comiencen una reunión de oración en otra área de la ciudad donde vivan muchos santos
que se reúnen en el distrito.
C. Ellos siguen practicando los puntos del I. al VIII. para que haya un aumento en el
número de santos de dicha área.
D. Cuando haya diez o más santos en tres o más familias con seis santos sólidos y vitales
que puedan reunirse el día del Señor, ellos pueden comenzar a tomar la mesa del Señor.
E. Esto es similar a las porciones del ministerio a continuación, donde se nos dice cómo
podemos “formar una nueva iglesia local”.
V. Aquí se presenta otra manera en que podemos establecer un nuevo distrito:
A. Seleccionar un área de la ciudad por la cual se tiene carga para levantar un nuevo
distrito.
B. Seguir la misma comunión que se presenta en los extractos en cuanto a “formar una
nueva iglesia local” al tratar el área como una nueva ciudad.
C. Tiene que apartar dos grupos de tres santos para esta obra en particular, los cuales han de
ser enviados por el Espíritu Santo—Hch. 13:1-4.
D. Esto debería ser más sencillo que ir a una nueva ciudad.
VI. A fin de tener éxito al establecer nuevos distritos, todos los santos con carga deben
perseverar en el desarrollo de los diez hábitos.

(Las citas en el bosquejo sin referencias son de las siguientes porciones)

Porciones del ministerio:

Hay muchas cosas que ustedes pueden hacer. Primero, deben ir a tocar puertas. Actualmente hay
noventa y cinco distritos en Taipéi y si todos son fieles al laborar de manera estable y regular,
para el final de año cada distrito podrá producir otro distrito; como resultado, habrá casi
doscientos distritos. Cada distrito necesitará al menos un anciano. Por supuesto, esperamos que
los ancianos sean fuertes en todo aspecto. A las personas del norte de China les gusta contratar
empleadas domésticas de Cantón porque son muy dedicadas, pueden encargarse de todo en la
casa, incluyendo cocinar y cuidar a los niños; ellas son famosas en el norte de China. Si en la
vida de iglesia un nuevo grupo es producido cada seis meses, dicho grupo necesitará de un
anciano tan capaz como las empleadas cantonesas. Laborando de esta manera, cuatrocientos
distritos serían producidos en un futuro.

Cada distrito necesita de un anciano que sea fuerte en hablar, llevar la delantera, administrar y
pastorear. Cuando esta clase de anciano llega a un distrito, el distrito será diferente. Esta clase de
anciano es como una empleada doméstica cantonesa. Sin embargo, las domésticas de Shantung
son muy distintas. Una vez que ellas terminan de cocinar, no se interesan por el suelo sucio o los
niños que lloran; a ellas no les importa nada. Por lo tanto, a las personas no les gusta contratar
empleadas domésticas de Shantung. Tememos a los ancianos que son como las empleadas de
Shantung. Una vez que un distrito tiene esta clase de ancianos, está terminado, pero si un distrito
tiene un anciano que es como las empleadas cantonesas, éste será exitoso. Espero que cada
anciano entre nosotros sea como una empleada cantonesa, entonces la iglesia será bendecida.

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Si vemos la situación de las reuniones de distrito en Taipéi, veremos que sería fácil para cada
distrito producir uno nuevo en menos de un año. De hecho, si cada distrito tuviera un anciano
que sea como una empleada doméstica cantonesa, entonces no habría solamente un aumento
doble, sino un aumento continuo e interminable. Es por esto que me gusta la nueva manera. La
nueva manera definitivamente será un éxito. Nosotros ya hemos visto la primera señal de éxito y
también hemos visto algo de fruto.

En breve, seguramente ganaremos personas al salir a predicar el evangelio, siempre y cuando todos
laboren diligentemente. Luego a fin de preservar a los nuevos después de ganarlos, necesitamos
guiarlos a establecer reuniones de hogar y a asistir a reuniones de grupo. Posteriormente, debemos
llevarlos a las reuniones de distrito. Un aspecto importante en cuanto a las reuniones de distrito es
que el hablar necesita ser fortalecido. Este fortalecimiento depende de que los ancianos sean como
estas asistentes cantonesas. Sin esta clase de anciano, las reuniones serán carentes, pero si son esta
clase de ancianos, las reuniones definitivamente serán ricas.

(Traducción provisional—Crucial Words of Leading in the Lord's Recovery, Book 2: Leading the
Saints to Practice the New Way Ordained by the Lord, Chapter 5, Section 4)

Para edificar la iglesia por medio del profetizar, necesitamos de las reuniones de la iglesia que
son más grandes y más elevadas. La reunión de la iglesia debe ser una reunión en la que se
profetiza. Necesitamos laborar juntos en el Señor y con el Señor a fin de obtener reuniones en las
cuales todos podamos profetizar. Si el número en la reunión grande es demasiado grande,
podemos dividir esta reunión en secciones. En Taipei estas secciones son llamadas reuniones de
distritos. Cada reunión de distrito tiene alrededor de cincuenta santos. No deberíamos establecer
una regla en cuanto a este asunto. No debe ser una ley, sino que es para facilitar nuestra práctica.

(Traducción provisional—The Advance of the Lord's Recovery Today, Chapter 7, Section 2)

Formar una nueva iglesia local


Tenemos que salir en una manera que esté de acuerdo con la Biblia. En el Entrenamiento de
Tiempo Completo, hemos puesto a los entrenandos en equipos de tres. Hemos enviado dos
equipos, cada uno de ellos a unas ocho nuevas ciudades y les hemos dado instrucciones de lo que
debían hacer. Ellos tienen que ir a esos lugares a tocar puertas para que la gente sea salva y
bautizada, pero sin el interés de que logren bautizar un gran número de personas. Después de
dieciséis semanas de labor estos seis santos podrían conseguir por lo menos diez o doce que sean
fruto permanente. Cuando ellos bautizan a alguien, inmediatamente tienen que nutrirlo antes de
salir de la casa de él. Entonces tienen que concertar una cita con él para regresar a visitarlo.
Deben visitarlo de nuevo en tres días máximo. Deben comenzar inmediatamente a tener
reuniones de hogar con los recién bautizados. Deben regresar frecuentemente y con regularidad
para tener reuniones de hogar.

Al llegar el primer día del Señor, deben traer a los nuevos de estas nuevas localidades a una
reunión de la iglesia en esa zona para que tengan una impresión de la iglesia. Luego, el siguiente
día del Señor, ellos deben reunir a todos estos recién bautizados en sus nuevas localidades. Los
seis entrenandos pueden reunirse en el día del Señor para participar de la mesa del Señor con tres

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o cuatro recién salvos y bautizados en esa nueva localidad. De este modo, después de una o dos
semanas se levantará una nueva iglesia. Esto no significa que todos los que vengan a la mesa del
Señor van a ser fruto permanente. Por un lado, los entrenandos se reunirán con los nuevos en las
reuniones de hogar, en reuniones de grupo pequeño, y en el día del Señor; por otro, ellos
seguirán saliendo para traer más nuevos durante el resto de las dieciséis semanas. Debido a que
los entrenandos salen por lo menos tres veces por semana, ellos pueden ganar como mínimo
ocho en su nueva ciudad, en dieciséis semanas. Luego, cuando ellos se vayan al final de este
período de entrenamiento, podrá haber una pequeña iglesia de ocho o doce miembros en esa
ciudad, y las iglesias del área pueden dedicar tiempo a ayudarles y a enseñarles. De esta forma
estos nuevos pueden tener contacto con las iglesias cercanas para tener comunión. Después de
unos dos meses tendremos otro período de entrenamiento, y algunos entrenandos nuevos pueden
ir para ayudarles.

Esta es la manera práctica que estamos tomando para formar nuevas iglesias locales. Después de
cuatro meses, espero que tengamos siete u ocho iglesias pequeñas nuevas establecidas en las
ciudades circundantes. La manera bíblica consiste en que las iglesias locales son fundadas a
partir de un pequeño grupo. No mucho después del día de Pentecostés, vino persecución sobre
los miles de creyentes que estaban en Jerusalén, y fueron esparcidos (v. l). Hechos 8 nos dice
que, con excepción de los apóstoles, todos los santos que estaban en Jerusalén fueron esparcidos.
No conocemos los detalles, pero se nos dice que estos miles de santos “que fueron esparcidos
iban por todas partes anunciando el evangelio” (v. 4). Adondequiera que ellos iban, predicaban el
evangelio, y sin duda alguna, ellos establecían iglesias. Si usted va a una nueva ciudad, y tres o
cinco empiezan a reunirse con usted, todos los allí presentes son una iglesia local. Si practican la
manera ordenada por Dios, verán la propagación de las iglesias. Con el tiempo, toda ciudad
podrá tener una pequeña iglesia.

Mi carga en este mensaje es que ustedes, los que salen a practicar el sacerdocio neotestamentario
del evangelio, no molesten ni critiquen a aquellos que no salen. Al mismo tiempo pediría a los
que no salen que dejen a los demás en libertad de salir, y que no los critiquen. Entonces el Señor
logrará lo que Él quiere. Lo que he estado compartiendo con ustedes es sólo una cuarta parte de
la vida adecuada de la iglesia. Debemos salir de esta manera sólo una vez a la semana. Así, nos
quedan muchos días libres para el resto de la vida de la iglesia, o sea, las reuniones grandes en el
día del Señor, la reunión de oración, las reuniones de grupo pequeño, etc. Si practicamos el
sacerdocio neotestamentario del evangelio, la iglesia será como una vid, propagándose
continuamente en la tierra. Debemos ser sencillos y tomar la manera bíblica, la manera ordenada
por Dios. No debemos tratar de hacer demasiado en poco tiempo. Debemos ser equilibrados y
constantes. Debemos salir fielmente una vez cada semana por dos o tres horas. Mientras
practicamos, aprenderemos a discernir a la gente, a decir las palabras correctas, y a preparar el
camino para ganar a toda la familia.

(El ejercicio y la práctica de la manera ordenada por Dios, Capítulo 9, Sección 3).

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

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Entrenamiento MSM 2018

Lección 10
Perfeccionar a los santos en las iglesias para establecer nuevas iglesias

Lectura bíblica:
1. Mt. 9:35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos,
y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.
2. Mt. 28:18-20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en
el cielo y en la tierra. (19) Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; (20) enseñándoles
que guarden todo cuanto os he mandado; y he aquí, Yo estoy con vosotros todos los días,
hasta la consumación del siglo.
3. Mt. 24:14 Y será predicado este evangelio del reino en toda la tierra habitada, para
testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
4. Hch. 1:8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y
seréis Mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
5. Hch. 13:1-4a Había entonces en Antioquía, en la iglesia local, profetas y maestros:
Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el hermano de crianza
de Herodes el tetrarca, y Saulo. (2) Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el
Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. (3)
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. (4)
Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo.

I. El Señor nos dijo que hiciéramos discípulos a todas las naciones:


A. Por medio de predicar el evangelio del reino en toda la tierra habitada.
B. Por medio de bautizar a los que creen.
C. Por medio de enseñarles todo lo que el Señor nos ha mandado.
D. Dando como resultado una iglesia local, establecida como un candelero de oro para
llegar a ser un testimonio al universo como la expresión local del Cuerpo universal de
Cristo en esa localidad.
II. Ya que por ahora vivimos en México, debemos hacer discípulos en esta nación:
A. Hay aproximadamente 2,500 municipios en México; sin embargo, muchos municipios
tienen varias localidades; por lo tanto, puede que haya 3,000 localidades.
B. Sólo debe haber una iglesia en una localidad y cada localidad en México debe tener una
iglesia local.
C. La meta actual es establecer 1,000 iglesias locales al 31 de diciembre de 2026, para tener
un total de 1,150 iglesias locales en México. Después de lograr eso, debemos establecer
un total de 3,000 iglesias al 31 de diciembre de 2036.
D. PDS3000 significa “el perfeccionamiento de 3,000 santos para establecer 3,000 iglesias
locales en México.”
1. Los santos pueden utilizar las lecciones en el PDS3000 para perfeccionarse unos a
otros de casa en casa a fin de tener el vivir de Dios-hombre y practicar la manera
ordenada por Dios para llevar fruto que permanezca.
2. Esto es para que los distritos y las iglesias puedan aumentar en vida y en número.

94
3. Esto es para que los santos sean enviados por el Señor como pequeños apóstoles para
establecer iglesias locales en cada localidad en México.
E. Este entrenamiento del MSM es para ayudarnos a utilizar los métodos de comunicación
modernos para perfeccionar a los santos en grupos e individualmente, a fin de que ellos
puedan tener el vivir de Dios-hombre, para llevar fruto que permanezca y establecer
nuevas iglesias.
III. Hay muchas maneras de establecer nuevas iglesias—Mt. 9:35; Lc. 13:22; Hch. 8:25.
A. Por medio de formar una nueva iglesia local en una ciudad cercana:
1. En algunas localidades, más de diez santos que se reúnen ahí viajan de alguna otra
ciudad.
2. Con la oración y la comunión adecuada, el Señor guiará a la iglesia a levantar una
nueva iglesia en esa otra ciudad con los santos que viven ahí.
3. Los santos en la nueva ciudad necesitan desarrollar los primeros ocho hábitos para
estabilizar la iglesia y aumentar tanto en vida como en número.
B. Por medio de visitar ciudades cercanas sin conocer a nadie:
1. Dos equipos de tres santos visitan una ciudad cercana y practican conforme a las
porciones del ministerio de “Formar una nueva iglesia local”.
2. Practican la manera ordenada por Dios en esa nueva ciudad para ganar personas.
3. Cuando haya un total de diez santos, incluyendo a los que llevan tiempo y los
nuevos, toman la mesa del Señor y comienzan la vida de iglesia.
4. Continúan con todos los hábitos vitales para el aumento en vida y en número.
C. Por medio de visitar las ciudades de origen de los santos:
1. Muchos santos oran por sus familias y sus familiares en sus ciudades natales y les
envían material del ministerio; por lo tanto, algunos están abiertos para ser parte del
recobro del Señor para establecer una nueva iglesia local en su localidad.
2. Dos equipos de santos pueden visitar a estos que están abiertos y practicar allí la
manera ordenada por Dios.
3. Al mismo tiempo, perfeccionan a los que están abiertos para que vivan a Cristo y
practican la manera ordenada por Dios.
4. Deben comenzar una reunión de oración para orar por la salvación de sus conocidos
y por una nueva iglesia local.
5. Cuando haya alrededor de diez santos, también podrán tomar la mesa del Señor.
D. Por medio de encontrar buscadores a través de Rhema México:
1. Al distribuir literatura gratuita, Rhema México ha encontrado muchos buscadores en
ciudades en México.
2. Laboren con Rhema para establecer seminarios para conocer a los buscadores.
3. Continúan visitando para establecer una nueva iglesia de la misma manera.
E. Por medio de visitar grupos cristianos en otras ciudades:
1. Necesitamos 20 equipos de santos que puedan salir la mitad (50%) de su tiempo a
localidades para encontrar grupos cristianos buscadores que no estén ligados a
ninguna denominación.
2. Estos equipos deben recorrer un estado a la vez, al ir de localidad en localidad.
3. Darles libros del ministerio y véndanles ejemplares de la Versión Recobro.
4. Oran con ellos y por ellos. Siga teniendo comunión con ellos hasta que quieran llegar
a ser la iglesia local en esa localidad.
F. Por medio de la migración:

95
1. Dos o tres familias yendo con algunos santos solteros. Por lo menos seis santos
deben emigrar juntos. De ser posible, la localidad que los envía junto con algunas
localidades cercanas deben sostenerlos por seis meses hasta que puedan encontrar
trabajos.
2. Comenzar con una reunión de oración.
3. Practicar los primeros ocho puntos de los hábitos vitales para llevar fruto que
permanezca.
4. Tan pronto haya alrededor de diez santos, pueden establecer la mesa del Señor y
tomar el terreno como una iglesia local.
IV. Todas las nuevas iglesias son como bebés recién nacidos, necesitan ser pastoreadas
para crecer en vida y en número y para ser perfeccionadas a fin de que los santos
puedan funcionar de acuerdo a la manera ordenada por Dios para extender la vid
universal a su alrededor:
A. Aquellos que han establecido una nueva iglesia local son responsables de pastorear y
perfeccionar a los santos allí.
B. Visítelos tanto como sea posible.
C. Establezca un entrenamiento para la iglesia y utilice las lecciones del PDS3000 para
ayudarlos.
D. Pastoree y perfeccione a los buscadores para que lleguen a ser modelos (no necesaria-
mente los que lleven la delantera) en la nueva iglesia local, para el crecimiento en vida y
en número.
V. “…Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al
pleno conocimiento de la verdad”—1 Ti. 1:3b-4.
A. Para cumplir la primera parte del deseo de Dios nuestro Salvador, debemos tomar acción
como se describe en algunas de las lecciones:
1. En la lección cinco abarcamos el asunto de llevar el evangelio a las personas que
están alrededor de nosotros y llevarles a la salvación.
2. En la lección seis abarcamos el asunto de nutrir a los nuevos creyentes al
pastorearlos para que puedan crecer en vida para su salvación—1 P. 2:2.
3. En la lección nueve abarcamos el asunto de la predicación del evangelio en otras
partes de nuestra ciudad para salvar a más personas de nuestra ciudad.
4. En esta lección estamos abarcando el asunto de predicar el evangelio en otras
ciudades para salvar a más personas de nuestro país.
B. En las lecciones dos y cinco los entrenantes aprendieron a venir al pleno conocimiento
de la verdad y a ayudar a algunos de los santos de su propias iglesias.
1. En la lección dos los entrenantes aprendieron que debemos permitir que la Palabra de
Cristo more más y más en nosotros, cada día hasta que Su Palabra more en nosotros
por completo. Al hacer esto, los entrenantes llegarán al pleno conocimiento de la
verdad.
2. En la lección siete los entrenantes aprendieron que debemos perfeccionar a aquellos
santos por quienes oramos, al enseñarles la verdad para que ellos también enseñen a
otros.
C. ¿De qué manera cumplimos la segunda parte del deseo de Dios nuestro Salvador para
que todos los que han sido salvos en México (más de 12 millones) vengan al pleno
conocimiento de la verdad?
1. La cristalización del pleno conocimiento de la verdad está contenida en el texto,
bosquejos y notas de pie de la Versión Recobro.

96
2. Debemos tener una carga fuerte para orar por la distribución de la versión recobro a
todos los creyentes en México.
3. “Ha habido muchos testimonios fuertes en cuanto a las personas siendo atraídas y
cautivadas por las notas de pie de la Versión Recobro, ¿pero quién tiene la carga de
salir y propagar estas verdades?”
4. “Impartimos las verdades incorporadas en la barra de oro, la Versión Recobro. No
tenemos otra mercancía. Si fuéramos así, toda la tierra sería tomada”.
5. “Simplemente salga con todas las verdades y con la Versión Recobro para leerles a
las personas”.
6. “No hay ninguna necesidad de que usted predique y enseñe su propia manera. Abra
la Versión Recobro y lea algunas notas de pie con los que son hambrientos”.
7. “Si usa la “barra de oro” (Versión Recobro), los libritos de arcoíris y todos los
mensajes del Estudio-vida y lo presenta a los creyentes e incrédulos todo el tiempo,
en el periodo de tres meses ganará a una persona”.
8. “Si hemos de propagar estas verdades, llegaremos a ser siervos fieles para servir el
alimento al pueblo del Señor a su tiempo designado”—Mt. 24:45.
9. “Vamos a levantarnos para ir de tiempo completo, ya sea al dejar nuestros empleos
para salir o al seguir con el empleo para ganar dinero y dar cada centavo para el
mover del Señor”.
D. Algunos no recibirán la verdad, pero muchos sí lo harán. Aquellos que la reciban tal vez no
entren al recobro del Señor inmediatamente, pero algunos vendrán. Algunos de los grupos
cristianos incluso llegarán a ser iglesias locales. Alabado sea al Señor por la verdad en la
versión Recobro y por todos los santos que disfrutarán la verdad y la hablarán

(Las citas en el bosquejo sin referencias son de las siguientes porciones)

Porciones del ministerio:

Enfatizar el conocimiento de la verdad y el crecimiento en vida de los santos y a


la vez descuidar el aumento y la propagación de la iglesia, lo cual causa que el
Señor sea restringido en gran manera
Sin embargo, si enfatizamos solamente el conocimiento de la verdad y el crecimiento en vida de
los creyentes, pero descuidamos el aumento y la propagación de la iglesia, restringiremos al
Señor en gran manera. Esta palabra de balance debe ser aplicada a nosotros. Hemos tenido un
tiempo tranquilo aquí en Taiwán por más de veinte años. En los primeros siete años del recobro
del Señor aquí, había tan solo cuatrocientos santos y había una coordinación insuficiente. Sin
embargo, todos estábamos en unanimidad y había bastante aumento y propagación. En contraste,
hemos alcanzado decenas de millares de personas y nuestra coordinación está mejorando, pero
no tenemos mucho aumento, sin mencionar la falta de propagación. Esto es realmente
inexcusable. Tenemos que admitir que hemos restringido al Señor en gran manera.

La necesidad de ser balanceados


Tenemos que ser balanceados. Ciertamente debemos prestar atención al conocimiento de la
verdad y al crecimiento en vida. Al mismo tiempo, debemos darnos cuenta que la verdad y la

97
vida son para el aumento y la propagación de la iglesia. Espero que por medio de esta comunión
todos demos un giro. Necesitamos conocer más la verdad y crecer más en vida. Al mismo tiempo,
no debemos descuidar el aumento y la propagación de la iglesia.

En el pasado hemos prometido y hecho un voto que traeríamos una persona por año al Señor. Si
somos fieles al Señor, nuestro número ciertamente se duplicará en un año. Creo que si dedicamos
tiempo para recobrar a aquellos que están adormecidos, el número incluso se duplicará una vez
más. Necesitamos ser ajustados en cuanto a este asunto. Espero que durante este periodo de
tiempo el Espíritu del Señor pueda operar entre nosotros de muchas maneras para que haya
personas que puedan recibir la carga de emigrar para ser los testigos del Señor para que la
propagación del Señor alcance lo último de la tierra.

(Traducción provisional—Crucial Words of Leading in the Lord's Recovery, Book 4: The


Increase and Spread of the Church, Chapter 1, Section 6)

OFRENDAR MANO DE OBRA Y FINANZAS


POR CAUSA DEL EVANGELIO
Lectura bíblica: Lc. 16:9; 19:15-26; 1 Ts. 2:19-20
Es algo grandioso animar a los santos que trabajan a que abran sus hogares y participen del
evangelio en sus lugares de trabajo. El aumento y la propagación de una iglesia dependen por
completo de la medida en la que se predique el evangelio. Sin una predicación del evangelio
amplia, no hay manera de que comience el aumento y la propagación de una iglesia. Si
comprendiéramos que el corazón del Señor es causar el aumento y la propagación de Su iglesia,
predicaríamos el evangelio ampliamente.

(Traducción provisional—Crucial Words of Leading in the Lord's Recovery, Book 5: Concerning


Various Aspects of Church Service, Chapter 11, Section 1)

II. LA PROPAGACION DE LA IGLESIA


La iglesia aumenta a nivel local y se propaga universalmente. Cuando una iglesia local
incrementa en vida y en número, llamamos a esto aumento. Pero cuando una iglesia local se
propaga a otras ciudades y se establecen más iglesias locales, llamamos a esto la propagación de
las iglesias. No está bien que una iglesia permanezca en un área por diez años sin propagarse a
otras ciudades. Tenemos que propagar la vida de iglesia de ciudad en ciudad, de país en país y de
continente en continente, hasta que existan iglesias locales por toda la tierra.

[Si leemos con detenimiento el libro de Hechos, veremos que la propagación del evangelio tenía
dos aspectos. El primero fue la emigración de los santos, y no los viajes de los apóstoles. Hechos
8:1 dice muy claramente que todos los santos fueron esparcidos, excepto los apóstoles. Siempre
hemos pensado que los apóstoles son los que tienen que salir y que los santos deben quedarse,
pero el Señor esparció a los santos y mantuvo a los apóstoles en Jerusalén. Los que debían ser
enviados se quedaron, y todos los demás fueron enviados. Esta fue la primera propagación del
evangelio, la cual no se efectuó por parte de los apóstoles, sino por los creyentes al ser éstos

98
esparcidos. Es a esto lo que llamamos emigración. La propagación del reino de Dios no sólo
depende de los apóstoles, sino también de los creyentes que emigran de ciudad en ciudad.

Lo dicho en Lucas 21:24, de que Jerusalén sería devuelta al pueblo de Israel, se ha cumplido.
Esta es la evidencia más clara de que la venida del Señor está muy cerca. Por lo tanto, a nivel
local debe haber aumento, y a nivel universal la iglesia debe propagarse. Como expresión local,
debe haber muchos santos que salgan a visitar a las personas. No estamos aquí velando por
nuestros propios intereses, sino por el bien del recobro del Señor. Y el tiempo está cerca; el
Señor viene pronto. Debemos, por tanto, ocuparnos de Sus intereses. Debemos orar para que
algunos sientan la urgencia de salir, y todos debemos estar dispuestos a recibir la carga de salir.
Somos descendientes de Abraham, quien vivió como extranjero en la tierra. No es bueno que nos
establezcamos por mucho tiempo en un solo lugar. Debemos estarnos mudando de un lugar a
otro. Debemos vivir únicamente por los intereses del Señor. Si esperamos ser una expresión local
del Cuerpo del Señor, sin tener aumento a nivel local y sin propagarnos a nivel universal,
erramos. No pensemos que somos más espirituales que los demás. Si pensamos así, somos
orgullosos. Debemos ser vivientes y ardientes todo el tiempo, buscando obtener aumento a nivel
local y propagarnos a nivel universal.

Hoy vivimos en el país más rico de la tierra. Todo es muy accesible; además, estamos ubicados
en el centro mismo de la tierra habitada. Es relativamente fácil y conveniente para nosotros ir al
norte, al sur, al este y al oeste. Debemos propagar el testimonio del Señor a muchas ciudades de
este país y de Canadá, así como también ir a México, América Central, América del Sur y a
Europa. Debemos pedirle al Señor que nos conceda tal aumento a nivel local y tal propagación a
nivel universal.]

CONCLUSION
El aumento y la propagación edifican la iglesia en cada localidad, así como el Cuerpo de Cristo
en toda la tierra. El Señor vendrá por Su novia cuando existan iglesias locales edificadas y
cuando éstas se hayan propagado por toda la tierra habitada. Debemos consagrarnos para orar,
leer la Palabra y ser entrenados en la predicación del evangelio, a fin de participar en la gran obra
que trae el aumento y propaga la vida de iglesia por toda la tierra, y de esta manera, propiciar el
regreso del Señor. Si somos diligentes en esto, recibiremos una gran recompensa.

(Libro de lecciones, nivel 5: La iglesia— La visión y edificación de la iglesia, Capitulo 16,


Seccion 3)
Formar una nueva iglesia local
Tenemos que salir en una manera que esté de acuerdo con la Biblia. En el entrenamiento de
tiempo completo, hemos puesto a los entrenandos en equipos de tres. Hemos enviado dos
equipos, cada uno de ellos a unas ocho nuevas ciudades y les hemos dado instrucciones de lo que
debían hacer. Ellos tienen que ir a esos lugares a tocar puertas para que la gente sea salva y
bautizada, pero sin el interés de que logren bautizar un gran número de personas. Después de
dieciséis semanas de labor estos seis santos podrían conseguir por lo menos diez o doce que sean
fruto permanente. Cuando ellos bautizan a alguien, inmediatamente tienen que nutrirlo antes de
salir de la casa de él. Entonces tienen que concertar una cita con él para regresar a visitarlo.
Deben visitarlo de nuevo en tres días máximo. Deben comenzar inmediatamente a tener

99
reuniones de hogar con los recién bautizados. Deben regresar frecuentemente y con regularidad
para tener reuniones de hogar.

Al llegar el primer día del Señor, deben traer a los nuevos de estas nuevas localidades a una
reunión de la iglesia en esa zona para que tengan una impresión de la iglesia. Luego, el siguiente
día del Señor, ellos deben reunir a todos estos recién bautizados en sus nuevas localidades. Los
seis entrenandos pueden reunirse en el día del Señor para participar de la mesa del Señor con tres
o cuatro recién salvos y bautizados en esa nueva localidad. De este modo, después de una o dos
semanas se levantará una nueva iglesia. Esto no significa que todos los que vengan a la mesa del
Señor van a ser fruto permanente. Por un lado, los entrenandos se reunirán con los nuevos en las
reuniones de hogar, en reuniones de grupo pequeño, y en el día del Señor; por otro, ellos
seguirán saliendo para traer más nuevos durante el resto de las dieciséis semanas. Debido a que
los entrenandos salen por lo menos tres veces por semana, ellos pueden ganar como mínimo
ocho en su nueva ciudad, en dieciséis semanas. Luego, cuando ellos se vayan al final de este
período de entrenamiento, podrá haber una pequeña iglesia de ocho o doce miembros en esa
ciudad, y las iglesias del área pueden dedicar tiempo a ayudarles y a enseñarles. De esta forma
estos nuevos pueden tener contacto con las iglesias cercanas para tener comunión. Después de
unos dos meses tendremos otro período de entrenamiento, y algunos entrenandos nuevos pueden
ir para ayudarles.

Esta es la manera práctica que estamos tomando para formar nuevas iglesias locales. Después de
cuatro meses, espero que tengamos siete u ocho iglesias pequeñas nuevas establecidas en las
ciudades circundantes. La manera bíblica consiste en que las iglesias locales son fundadas a
partir de un pequeño grupo. No mucho después del día de Pentecostés, vino persecución sobre
los miles de creyentes que estaban en Jerusalén, y fueron esparcidos (v. l). Hechos 8 nos dice que,
con excepción de los apóstoles, todos los santos que estaban en Jerusalén fueron esparcidos. No
conocemos los detalles, pero se nos dice que estos miles de santos “que fueron esparcidos iban
por todas partes anunciando el evangelio” (v. 4). Adondequiera que ellos iban, predicaban el
evangelio, y sin duda alguna, ellos establecían iglesias. Si usted va a una nueva ciudad, y tres o
cinco empiezan a reunirse con usted, todos los allí presentes son una iglesia local. Si practican la
manera ordenada por Dios, verán la propagación de las iglesias. Con el tiempo, toda ciudad
podrá tener una pequeña iglesia.

Mi carga en este mensaje es que ustedes, los que salen a practicar el sacerdocio neotestamentario
del evangelio, no molesten ni critiquen a aquellos que no salen. Al mismo tiempo pediría a los
que no salen que dejen a los demás en libertad de salir, y que no los critiquen. Entonces el Señor
logrará lo que El quiere. Lo que he estado compartiendo con ustedes es sólo una cuarta parte de
la vida adecuada de la iglesia. Debemos salir de esta manera sólo una vez a la semana. Así, nos
quedan muchos días libres para el resto de la vida de la iglesia, o sea, las reuniones grandes en el
día del Señor, la reunión de oración, las reuniones de grupo pequeño, etc. Si practicamos el
sacerdocio neotestamentario del evangelio, la iglesia será como una vid, propagándose
continuamente en la tierra. Debemos ser sencillos y tomar la manera bíblica, la manera ordenada
por Dios. No debemos tratar de hacer demasiado en poco tiempo. Debemos ser equilibrados y
constantes. Debemos salir fielmente una vez cada semana por dos o tres horas. Mientras
practicamos, aprenderemos a discernir a la gente, a decir las palabras correctas, y a preparar el
camino para ganar a toda la familia.

100
(El ejercicio y la práctica de la manera ordenada por Dios, Capítulo 9, Sección 3)

CUMPLIR LA COMISIÓN
QUE EL SEÑOR HA ENCOMENDADO A SU RECOBRO
...La comisión que el Señor nos ha dado es Su recobro, y Su recobro hoy es el recobro de Cristo
como vida y de la iglesia como nuestro vivir, es decir, que sea recobrado el disfrute que tenemos
de Cristo como nuestro todo y, además, que sean recobrados todos los aspectos significativos de
la vida de iglesia con el propósito de no solamente predicar el evangelio sino también propagar la
verdad. Creo firmemente que ésta es la única razón por la cual el Señor nos ha confiado casi
todas las verdades a nosotros, de entre todo el cristianismo de hoy. Él nos ha dado Sus verdades
para que nosotros las propaguemos, no solamente entre los cristianos, sino también entre los
incrédulos. Toda la tierra está en tinieblas. Todo ser humano en la tierra necesita escuchar las
verdades; sin embargo, la propagación de las verdades preciosas que hemos recibido ha sido
seriamente limitada. Hemos escuchado numerosos testimonios de cómo las personas han sido
atraídas y cautivadas por las notas de la Versión Recobro, pero ¿quién de nosotros tiene la carga
de salir y propagar estas verdades?

…Aunque los santos sean de Brasil, Australia, Nueva Zelanda, Taiwán, Inglaterra, Tailandia,
Indonesia o de los Estados Unidos, todos llevaremos la misma carga, seguiremos el mismo
camino y propagaremos las mismas verdades. Impartiremos las verdades corporificadas en la
“barra de oro”, la Versión Recobro. ¡No tenemos otra mercancía que ofrecer! Si somos así,
¡conquistaremos toda la tierra!

Todos tenemos que darnos cuenta de que somos servidores a tiempo completo. Si somos
banqueros, desempeñamos tal oficio atentos al Señor. Si somos maestros, al enseñar lo hacemos
atentos a Él. Si ganamos un dólar o millones de dólares, los ganamos atentos a Él. Entonces, si
emprendemos algo, con toda seguridad tendremos el respaldo del Señor. No necesitamos
preocuparnos por nuestro sustento, pues el Señor nos respaldará. Al emprender algo, no
debiéramos hacerlo en disensión ni con ambiciones personales. Si usted sale con la ambición de
llegar a ser alguien importante y yo salgo con la ambición de tener un ministerio muy
reconocido, no tendremos futuro. En ese caso, el Señor tendrá que recurrir a otros. Por tanto,
todos tenemos que salir de la misma manera, como un solo ejército. Sólo así tendremos la moral
en alto y causaremos impacto en nuestro medio.

En realidad no tenemos que hacer mucho. Simplemente tenemos que salir con un corazón puro,
sin reservar nada para nosotros mismos, poniendo todo a disposición del Señor. Simplemente
salgan con todas las verdades y con la Versión Recobro para leérsela a las personas. Les aseguro
que cada semana ganarán una persona. No necesitan predicar sus propias enseñanzas ni su propia
doctrina con su propia terminología. Es preciso que veamos lo que es el recobro del Señor. Al
recobro del Señor se le ha encomendado la gran tarea de propagar las verdades. Él nos ha dado
las verdades que ahora tenemos en nuestras manos. Pero tenemos que ser fieles, puros de
corazón, aquellos que no tienen el deseo de vivir para sí mismos sino que viven atentos al Señor,
y que salen a propagar las verdades contenidas en la “barra de oro”. No es necesario que ustedes
prediquen o enseñen a su manera. Simplemente abran la Versión Recobro y lean algunas de las
notas a los que tengan hambre.

101
Si todos salimos a predicar de este modo, tengo la convicción de que todos y cada uno de
nosotros ganaremos nuevos cada semana. Empezaríamos entonces a crecer numéricamente, no
solamente en cierto porcentaje, sino que nos multiplicaríamos. Quizás nos tripliquemos en el
curso de un año. Si todos ganáramos una persona cada tres meses, tendríamos un incremento
cuádruplo en un solo año. Si ustedes se valen de la “barra de oro” (la Versión Recobro), los
folletos de la serie en inglés “arco iris” y todos los mensajes del Estudio-vida, y los presentan a
los creyentes e incrédulos todo el tiempo, en tres meses ganarán por lo menos una persona.
Tengo la convicción que incluso podrían ganar una persona cada semana. En el ministerio del
Señor, no edificamos algo para nosotros mismos, sino que edificamos por completo atentos al
Señor.

¡Sirvamos todos a tiempo completo! Si el Señor nos dirige a renunciar a nuestros trabajos,
entonces hagámoslo atentos a Él y vayamos a ministrar las verdades preciosas contenidas en la
Versión Recobro, los folletos de la serie en inglés “arco iris” y el Estudio-vida. Ciertamente
podemos ir y leerles a las personas la nota 1 de 2 Corintios 13:14 o la nota 4 de Hebreos 1:3,
donde se nos habla de los diversos aspectos de Cristo revelados en cada uno de los libros del
Nuevo Testamento. Si salimos a leerles a las personas las notas de la Versión Recobro, ellas serán
cautivadas por tales verdades. Nos multiplicaremos grandemente. Sin embargo, en realidad, no
me interesa tanto el incremento numérico. Lo que más me interesa es propagar las verdades para
que éstas puedan entrar en los corazones de los más necesitados. Si propagamos las verdades,
seremos aquellos siervos fieles que dan el alimento al debido tiempo al pueblo del Señor (Mt.
24:45). De este modo, cumpliremos la comisión que el Señor ha dado a Su recobro. No tengo
otro interés ni preocupación en mi corazón. Aun estaría dispuesto a morir por esto. Yo les dije a
los hermanos del Lejano Oriente que no me detendría hasta que todo mi ser se gastara por
completo por este ministerio. Espero que todos ustedes puedan decir lo mismo.

Sirvamos a tiempo completo, ya sea renunciando a nuestros trabajos o permaneciendo en ellos


para ganar dinero y darlo todo al mover del Señor. Entonces en Su mover no faltarán ni los
hombres ni el dinero, y no careceremos de nada. Si el Señor ganara a diez mil santos en los
Estados Unidos que se dedicaran a servir a tiempo completo con una sola clase de enseñanza,
una sola clase de predicación, una sola clase de material, una sola clase de publicaciones, un solo
camino y todo lo demás de una sola clase, ¡esto ciertamente haría que tuviéramos la moral en
alto! Lo más sabio es que todos optemos por el camino de servir a tiempo completo y que todos
hablemos una misma cosa, pensemos lo mismo, presentemos lo mismo y enseñemos lo mismo,
con la misma esencia, apariencia y expresión. Sólo así tendremos la moral en alto, causaremos
impacto en nuestro medio y derrotaremos al enemigo. ¡Esto es lo que el Señor necesita!

(Entrenamiento para ancianos, Libro 08: El pulso vital del mover presente del Señor, Capítulo 8,
Sección 3)

(Todas las citas de la Santa Biblia Versión Recobro y de los libros publicados por Living Stream
Ministry, Anaheim, Cal., EUA son usados con permiso de la editorial)

102
Entrenamiento MSM 2018

Arreglos Prácticos

I. Para dar el entrenamiento se debe formar un equipo de 2-3. Un equipo para entrenar iglesias
necesita tener por lo menos un colaborador. ¿Quién será su compañero para dar los
entrenamientos?

_________________________________________________________________________.
II. Los colaboradores junto con los aprendices pueden entrenar a las iglesias en un área donde
han estado pastoreando. Los hermanos responsables pueden dar el entrenamiento a su
propia iglesia. Los coordinadores de distrito pueden dar el entrenamiento a su propio
distrito. ¿A qué iglesia(s) de cuál área y/o distrito(s) de iglesia(s) dará usted
entrenamiento(s), cuándo tendrá comunión con los hermanos responsables de la(s)
iglesia(s) y cuándo comenzará su entrenamiento?

III. Iglesia/distrito Fecha de Fecha de # Promedio # Promedio


comunión comienzo DS 6/2018 DS 12/2018

1._____________________________ __________ __________ ________ ________.

2._____________________________ __________ __________ ________ ________.

3._____________________________ __________ __________ ________ ________.

4._____________________________ __________ __________ ________ ________.

5._____________________________ __________ __________ ________ ________.

6._____________________________ __________ __________ ________ ________.

7._____________________________ __________ __________ ________ ________.

Conclusión

I. No ser desobedientes a la visión del recobro del Señor—Hch. 26:19.


II. Amar al Señor en incorrupción, amar a los santos por igual y no ser legalista con ellos y
amar a todas las personas—Mr. 12:30-31; Ef. 6:23; Fil. 2:2; Mt. 5:7; 7:1; 2 P. 1:7.
III. Hacerlo todo primero por la oración conforme a lo que ya está hecho en los cielos—Mt.
6:9-10; 16:19.
IV. Ser fervientes en espíritu para servir al Señor y a los santos al avivar el fuego del don de
Dios—Ro. 12:11; 2 Ti. 1:6.

103
V. Hacerlo todo en unanimidad y en coordinación con su compañero, con los hermanos que
llevan la delantera en la(s) iglesia(s), con los coordinadores de distrito(s), con los santos y
los colaboradores en su área y del país para recibir las bendiciones del Señor—Hch. 1:14;
Ez. 1:4-28; Ef. 4:16.
VI. No ser orgullosos con un poco de éxito que tengamos, porque eso nos convertirá en
laodicenses y nos hará caer—Ap. 3:15-17; 1 Ti. 3:6.
VII. Siempre aprender de la palabra y el ministerio y laborando fielmente en todos nuestros
servicios—Fil. 4:9; 1 Ti. 4:15; Mt. 24:45-51; 25:16-30.
VIII. Evitar discordias (cf. Fil. 4:2), separaciones (cf. Hch. 15:37-39) y divisiones (cf. 1 Co.
1:10).
IX. Combatir junto con los santos con una sola alma en la fe del evangelio—Fil. 1:27b.
X. Ser agresivos para llevar a cabo nuestra misión firmemente y a la vez sin criticar a aquellos
que no están listos para tomar el mismo camino a fin de mantener la armonía en el Cuerpo
de Cristo.

104
Apéndice 1

INSTRUCCIONES PARA EL USO DEL PDS3000 EN LINEA

I. Registro:
A. Abra su navegador web (Crome, Firefox, I-Explorer, Safari, etc.).
B. Teclee la dirección web: www.pds3000.org. Aparecerá la pagina principal y
encontrará tres botones en verde.
C. Presione: “Regístrate”.
D. Llene el formulario que aparece con la información que se le pide.
E. IMPORTANTE: Le sugerimos que el usuario y contraseña que usted dé de alta, la
escriba en un lugar que pueda recordar.
F. Una vez que ingrese los datos solicitados, presione “Crear cuenta”.
G. Si usted llenó los campos correctamente su registro se habrá realizado con éxito.
II. Inicio de sesión:
A. Abra su navegador web (Crome, Firefox, I-Explorer, Safari, etc.).
B. Teclee la dirección web: www.pds3000.org. Aparecerá la pagina principal y
encontrará tres botones en verde.
C. Presione “Inicio de sesión”.
D. Ingrese el nombre de usuario y contraseña con la que se registró.
E. Presione “Iniciar sesión”.
F. Si usted ingresó los datos correctos, será dirigido a la página principal donde
encontrará el contenido del PDS3000.

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Apéndice 2

APLICACIONES PARA HACER LLAMADAS DE PERFECCIONAMIENTO

I. Aplicación de Skype:
A. Regístrese en la página web: www.skype.com.
1. Vaya a la parte superior derecha para “Iniciar sesión”.
2. Si no tiene una cuenta, presione “Regístrate”.
3. Se puede registrar ya sea con un número telefónico o con un correo
electrónico.
4. Si no tiene un correo electrónico , elija la opción “Obtener una nueva
dirección de correo”.
5. Escriba la nueva contraseña.
6. Escriba su nombre y apellido.
7. Escriba los caracteres que la cuenta pide.
8. La cuenta será creada y entrará directamente a su cuenta en Skype lista para
hacer llamadas.
B. Hacer llamadas grupales:
1. Para empezar una conversación primero debe agregar a los contactos. Para
agregarlos, primero busque donde dice “Buscar en Skype”. Puede buscarlo ya
sea con su correo o el nombre del usuario.
2. Al encontrar a los usuarios presione la opción “Agregar a contactos”.
3. Al agregarlos, asegúrese de que el usuario lo acepte. Si no lo ha aceptado, no
podrá empezar una llamada con la persona.
4. Al tener los contactos agregados presione en el símbolo azul: “Más” y ahí
podrá empezar una conversación nueva con varias personas.
5. Cuando empiece una nueva conversación debe seleccionar a los contactos que
desea agregar y ponerle el nombre a nuestra nueva conversación.
6. Para empezar la sesión puede hacer una video llamada presionando el ícono de
vídeo o hacer una llamada de audio al presionar el ícono del teléfono.
7. Cuando ya está en la llamada o video llamada, aparecerá un mensaje en la
parte superior izquierda un mensaje para “Permitir” que Skype utilice la
cámara y el micrófono.
8. En la misma llamada está la opción para activar o desactivar la cámara en el
icono de la cámara.
9. También está la opción de activar y desactivar el micrófono en el icono de
micrófono.
10. En el icono de “Más” se podrán agregar más contactos que no se habían
agregado.
11. El icono rojo es para terminar la llamada.

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Apéndice 3

APLICACIONES PARA HACER LLAMADAS DE PERFECCIONAMIENTO

II. Aplicación de Hangouts


A. Ingrese a la página web: www.hangouts.google.com.
B. Regístrese con una cuenta de GMAIL para iniciar sesión.
1. En caso de no tener una cuenta de GMAIL:
a. Crea una cuenta.
b. Complete la información personal requerida.
c. Verifique el número telefónico registrado.
d. Tenga su teléfono en mano para verificar el código que Google le envía.
e. Escriba el código y verifique.
f. Acepte los términos de privacidad y condiciones de Google.
g. Su cuenta de Google Hangouts estará lista para ser usada.
2. Iniciar una llamada grupal
a. Presione “Conversación nueva”.
b. Presione “Nuevo grupo”.
c. Asigne “Nombre al grupo”.
d. Agregue a los demás miembros al grupo (Agregar contactos).
e. Agregue los contactos escribiendo su correo electrónico.
f. Presione “Agregar contactos” (para video llamadas el máximo de
participantes es de 10 personas y para llamadas sin video el máximo de
personas es de 150.
g. Una vez que tenga los contactos agregados, dar clic en el ícono de vídeo.
h. Aparecerá una nueva ventana con la video llamada, al igual que un
mensaje para “Permitir” que Hangouts pueda usar su cámara y su
micrófono. Presione “Permitir”.
i. Al estar en la llamada, los participantes pueden poner activar o desactivar
su micrófono dándole clic al icono del micrófono, para que no haya
interferencia entre los participantes.
j. Al estar en la llamada, los participantes pueden activar y desactivar el
video mientras esté la llamada al presionar el ícono de la cámara.
k. Para terminar la llamada presionar en el icono rojo.

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