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Úlcera de estómago (úlcera gástrica):

Definición
Una úlcera de estómago (úlcera gástrica) es una lesión de una zona de la mucosa del estómago. Se le denomina úlcera
péptica cuando está en el estómago o en el duodeno, porque estos son los órganos en los que actúa el jugo gástrico,
pudiendo darse así una úlcera péptica de estómago o una úlcera péptica duodenal.

En una úlcera de estómago están dañadas las capas profundas de la pared estomacal. Las úlceras de estómago se dan,
sobre todo, en un área concreta del estómago, la denominada curvatura menor, es decir, la curvatura de menor tamaño del
estómago.

Incidencia

La úlcera gástrica, es una de las enfermedades más frecuentes del estómago. Otras enfermedades estomacales
frecuentes son, además de la úlcera de estómago, la úlcera duodenal, la dispepsia y la gastritis (inflamación de la mucosa
gástrica). Actualmente es más frecuente la úlcera duodenal que la úlcera de estómago.

Normalmente, las úlceras de estómago aparecen entre los 50 y los 70 años de edad y la mayor parte de los afectados suele
sufrir úlceras recurrentes. Otro nombre que recibe este tipo de afección, es el de enfermedad ulcerosa. La historia familiar
de úlcera de estómago es un factor de riesgo para desarrollar la enfermedad.

La úlcera de estómago (úlcera gástrica) puede tener diversas causas. La patogénesis (el origen de la enfermedad) común a
todas ellas es la perturbación del equilibrio entre los mecanismos agresivos y protectores de la mucosa del estómago.

La mucosa del estómago que reviste todo el interior del estómago, es la encargada de producir los jugos gástricos. Las
células parietales de las glándulas mucosas de la pared gástrica producen la secreción ácida del estómago y las células
principales y células mucosas producen enzimas (proteínas que ayudan a los procesos bioquímicos) necesarias para la
digestión.

Otro producto de la mucosa estomacal es el moco alcalino que protege al estómago de los agresivos ácidos gástricos. Este
moco neutraliza el ácido clorhídrico del jugo gástrico y de esta manera se evita una autolisis o autodigestión. Este equilibrio
puede verse afectado tanto por factores endógenos (producidos por el propio cuerpo) como exógenos (externos).
Actualmente, se considera que los principales factores que actúan sobre este equilibrio son la infección la
bacteria Helicobacter pylori y los antiinflamatorios.

Factores endógenos
Formación excesiva de ácido gástrico

Las personas que tienen una úlcera gástrica en la región de salida del estómago (píloro) o que tienen al mismo tiempo
úlcera gástrica y úlcera duodenal, producen a menudo demasiados ácidos gástricos.

Alteraciones de los movimientos estomacales

La alteración del movimiento del estómago (perturbaciones de la motilidad peristáltica) se acepta cada vez más como una
de las causas esenciales de las úlceras gástricas. Un papel fundamental al respecto lo desempeña la coordinación de
movimientos entre la región de la salida del estómago y el duodeno, conectado directamente con el estómago.

En las personas afectadas por una perturbación de estos movimientos los alimentos sólidos se evacuan retardadamente. Al
mismo tiempo retorna al estómago alimento mezclado con ácido procedente del duodeno. Por esta razón, la mucosa del
estómago se ve expuesta a los ácidos biliares con lo que puede producirse una úlcera.
Defecto del factor de crecimiento epidérmico

En algunos pacientes con úlcera de estómago se observa una menor producción del factor de crecimiento epidérmico. Se
trata de una proteína que fomenta la reparación de los daños de la mucosa del estómago e inhibe la producción de ácidos
gástricos. Un defecto de este factor de crecimiento favorece, por tanto, la formación de úlceras gástricas.

Síndrome de Zollinger Ellison e hiperfunción de la glándula paratiroides

Entre los raros factores endógenos que pueden conducir a la formación de una úlcera de estómago se encuentran el
síndrome de Zollinger Ellison y la hiperfunción de la glándula paratiroides.

El síndrome de Zollinger Ellison es un exceso de la hormona gastrina producida por un tumor (gastrinoma). La gastrina
favorece a su vez una sobreproducción de ácidos en el estómago, lo que puede dar lugar a una úlcera gástrica.

En el caso de una hiperfunción de la glándula paratiroides (hiperparatiroidismo) se produce un exceso de calcio. El calcio
estimula las células que segregan gastrina. De este modo, una hiperfunción de la glándula paratiroides aumenta a su vez la
producción de ácidos en el estómago, lo que puede provocar la formación de una úlcera de estómago.

Factores exógenos
Helicobacter pylori

La infección con la bacteria Helicobacter pylori es la principal causante de una inflamación crónica de la mucosa del
estómago, es decir, de una gastritis. Entre las enfermedades secundarias o complicaciones de una gastritis, también se
halla la formación de úlceras de estómago (úlcera gástrica). El Helicobacter pylori se halla en aproximadamente el 80% de
las personas afectadas por úlcera gástrica. En España se estima que el 40% de la población podría estar infectada por esta
bacteria. Por otro lado, estas bacterias pueden tenerlas con frecuencia personas que no desarrollan nunca una úlcera de
estómago y que tampoco presentan síntomas. Solo entre el 10 y el 20% de los afectados por esta bacteria acabaran
sufriendo una úlcera de estómago o duodeno.

Medicamentos

Algunos tipos de medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) pueden ser la causa de que se
produzca una úlcera de estómago. Estos medicamentos se prescriben en enfermedades reumáticas inflamatorias, pero
también se emplean como analgésicos y antitérmicos para el dolor o la fiebre. Otros analgésicos no esteroideos como el
ácido acetilsalicílico dañan la mucosa del estómago y pueden provocar inflamaciones y úlceras.

Los AINES obstaculizan la secreción de una enzima que transforma los ácidos grasos del metabolismo celular en
prostaglandina. Las prostaglandinas (ácidos grasos oxigenados provenientes del metabolismo del ácido araquidómico) son
hormonas que protegen la mucosa gástrica porque inhiben la emisión de ácidos. Favorecen también la formación de
radicales de oxígeno (formas dañinas del oxígeno) que, a su vez, favorecen la formación de una úlcera de estómago. Por
esta razón, se recomienda consultar siempre a un médico sobre la ingesta de AINES durante un prolongado espacio de
tiempo, para estimar el posible riesgo de una úlcera de estómago.

La cortisona puede favorecer la formación de una úlcera de estómago. En el caso de un tratamiento con cortisona, la
formación de úlceras de estómago depende en realidad de la duración y de la cantidad de cortisona prescrita. En
tratamientos inferiores a 30 días o en caso de una dosis de cortisona inferior a 1 gramo, la formación de úlcera de estómago
es más bien improbable.

Factores psíquicos / estrés

Las personas que sufren depresión son más propensas a desarrollar úlceras de estómago. Lo mismo sucede con aquellas
personas que están sometidas a un alto nivel de estrés, ya sea profesional o privado. Determinadas situaciones de shock y
estrés agudas, como accidentes y operaciones quirúrgicas, pueden provocar una úlcera de estómago.
Tabaco y alcohol

Hasta ahora no se ha podido demostrar una relación directa entre el consumo de tabaco y de alcohol y la formación de
una úlcera de estómago. No obstante, sí se sabe que fumar favorece la producción nocturna de ácidos gástricos. El
alcohol de alta graduación produce inflamaciones superficiales de la mucosa del estómago. Tanto la nicotina como el
alcohol son, por tanto, capaces de alterar el equilibrio entre los factores agresivos (ácidos gástricos) y los factores
protectores (una mucosa del estómago sana).

SINTOMAS

Los síntomas de la úlcera de estómago (úlcera gástrica) pueden ser muy variados. A menudo se siente una presión y un
dolor en la región del epigastrio debido a una úlcera de estómago (“epigástrico” significa que afecta a la zona superior del
estómago).

Los dolores en una úlcera de estómago pueden trasladarse en dirección al esternón, bajo vientre o incluso a la espalda. En
algunos afectados, el dolor es activado por la ingesta de alimentos, en otros esa misma ingesta mitiga el dolor. Tanto los
pacientes con úlcera gástrica como con úlcera duodenal se quejan del dolor cuando el estómago está vacío, que se
presenta normalmente por la noche.

Las personas con úlceras de estómago pueden padecer vómitos. Esto ocurre, por ejemplo, en las úlceras próximas a la
entrada del intestino o ante la intolerancia a determinados alimentos. Como consecuencia del vómito, de la intolerancia a
determinados alimentos o de un aumento del dolor con la ingesta de alimentos, estos pacientes pierden mucho peso. Si se
producen hemorragias gástricas, estas se manifiestan bien como hematemesis (vómito de sangre) o como evacuación de
heces negruzcas (defecación de aspecto alquitranado), por la adición de sangre digerida.

Si una úlcera de estómago no provoca ningún síntoma, el médico únicamente podrá detectarla por casualidad cuando
esté efectuando otros análisis. En personas que toman determinados analgésicos (antiinflamatorios no esteroideos o ácido
acetilsalicílico), las úlceras de estómago no presentan ningún síntoma en la mitad de los casos.

Para poder realizar el diagnóstico de una úlcera de estómago (úlcera gástrica), por lo general, el médico pregunta al
paciente, en primer lugar, sobre sus dolores, recibiendo así indicios sobre la enfermedad. A continuación, palpa la zona del
epigastrio, algo doloroso para la mayoría de los pacientes con úlcera gástrica. Un análisis de sangre y, en caso necesario,
una ecografía, pueden reforzar el diagnóstico. Pero en última instancia, únicamente una gastroscopia puede asegurar
el diagnóstico de úlcera de estómago.

Gastroscopia
El examen decisivo en el caso de las úlceras de estómago es la gastroscopia. Con dicho examen, el médico puede
examinar directamente la mucosa del estómago y observarlo detalladamente para descubrir directamente una
posible úlcera gástrica. Durante el análisis también puede tomar muestras del tejido (biopsias) para analizar los tejidos más
finos. Una gastroscopia permite diferenciar entre una gastritis, una úlcera gástrica y cáncer de estómago (cáncer gástrico).
Por otro lado, por medio de las muestras de tejido (biopsias) médico determina si hay presencia de Helicobacter pylori en el
estómago.

El paciente debe estar en ayunas al realizar la gastroscopia para determinar la presencia de úlcera. Para evitar la
provocación de arcadas al introducir el endoscopio por la boca, el médico rocía la mucosa de la faringe con un anestésico
local (por ejemplo, con un spray de lidocaína). Un endoscopio es un instrumento flexible con forma de tubo flexible que lleva
una cámara integrada. Si se ha encontrado una úlcera gástrica, la gastroscopia debería repetirse como muy tarde doce
semanas después.

Si una úlcera de estómago no se ha curado completamente con el tratamiento escogido, el médico deberá tomar más
muestras de tejido para determinar de forma segura si existe cáncer de estómago.

TRATAMIENTO:
El tratamiento de una úlcera de estómago va dirigido al origen causante del problema. Para tratar una úlcera de estómago,
debería evitarse, al menos durante un tiempo, todo lo que pueda dañar e irritar la mucosa del estómago y que, por tanto,
favorece la formación de una úlcera gástrica. Entre otras cosas:

 Antiinflamatorios no esteroides y ácido acetilsalicílico


 Café
 Alcohol
 Tabaco
 Comidas picantes, grasientas y fritos

Puesto que el jugo gástrico tiene un papel esencial en la formación de úlceras gástricas, se prescriben sobre todo
medicamentos que inhiben la formación de ácido en el estómago, los denominados antiácidos. Gracias a la reducción de la
producción de ácidos gástricos, se mitiga, por un lado, el dolor y, por otro, puede recuperarse la mucosa del estómago.

Los inhibidores de la bomba de protones (IBP), como el omeprazol, pantoprazol, esomeprazol, inhiben la producción
de ácidos en el estómago.

Por otro lado, también pueden administrarse los denominados bloqueantes de receptores de histamina (también
llamados antagonistas de histamina o antagonistas H2 o bien bloqueantes H2 o bloqueantes de receptores H2), como la
cimetidina o la ranitidina. Bloquean el receptor de histamina H2 en las células gástricas que producen ácidos para que estas
no emitan ningún ión hidrógeno y no pueda formarse demasiado ácido gástrico.

Una infección de la mucosa gástrica por la bacteria Helicobacter pylori puede ser la causa de una úlcera de estómago. Los
afectados son tratados por medio del denominado tratamiento de erradicación, que elimina la bacteria Helicobacter pylori.
En este caso, el paciente debe tomar simultáneamente durante siete días los antibióticos amoxicilina y claritromicina, así
como un inhibidor de la bomba de protones en una dosis muy precisa. En caso de alergia a la penicilina se administra
inhibidor de la bomba de protones, claritromicina y metronidazol. Estos se encargan de eliminar la bacteria y la úlcera puede
resolverse.

En caso de fuertes contracciones en el estómago pueden utilizarse medicamentos que estimulen los movimientos
peristálticos. Dentro de este grupo de medicamentos se encuentran los procinéticos como la metoclopramida y la
domperidona.

En determinadas circunstancias podría ser necesaria una intervención quirúrgica para tratar la úlcera de estómago y sus
complicaciones, como por ejemplo, en caso de hemorragias, perforación del estómago o en caso de que haya sospechas
de cáncer de estómago.

Hemorragia gástrica

Si la úlcera de estómago sangra en el transcurso de una gastroscopia, el médico puede intentar inyectar un medicamento
en el origen de la hemorragia. La sustancia que se inyecta constriñe vasos sanguíneos y detiene así la hemorragia de
la úlcera gástrica. También puede pegar la fuente de la hemorragia con un adhesivo de fibrina o puede detener la
hemorragia utilizando un láser. Las hemorragias masivas que no pueden controlarse con una gastroscopia, solo pueden
curarse en una intervención quirúrgica abierta. También son imprescindibles las intervenciones quirúrgicas en caso de
perforaciones. A veces es posible tratar la perforación de estómago con laparoscopia, para proteger los tejidos y sin
necesidad de efectuar una incisión grande en el estómago (procedimiento mínimamente invasivo).
EVOLUCION

Las úlceras de estómago se pueden controlar y pueden remitir sin provocar complicaciones. Sin embargo, en algunos casos
una úlcera de estómago puede provocar otros problemas más importantes. Si una úlcera de estómago provoca
hemorragia, una perforación o estenosis (obstrucción), se puede poner en riesgo la vida. Las personas con úlcera de
estómago recurrente tienen mucho más riesgo de sufrir estas complicaciones, así como los pacientes con una úlcera con un
diámetro mayor de dos centímetros o personas mayores de 60 años.

Otra complicación que puede presentarse como consecuencia de una úlcera de estómago es
la estenosis (estrechamiento del estómago) por la formación de cicatrices. Aquí la pared del estómago se estrecha o
encoge, produciéndose el denominado estómago en reloj de arena. El riesgo de padecer cáncer de estómago aumenta en
este caso. En caso de úlcera de estómago crónica el riesgo de sufrir un cáncer de estómago aumenta.

Pronóstico

En caso de úlcera de estómago el pronóstico sin tratamiento es positivo porque la mitad de los casos se resuelven
espontáneamente. Un tratamiento eficaz con medicamentos de una úlcera gástrica consigue una tasa de curación de
hasta el 90%.

A pesar de este tratamiento efectivo, a menudo se vuelve a formar una úlcera. Los factores de riesgo para ello son los
siguientes:

 Edad avanzada
 Sexo masculino
 La toma de determinados analgésicos o ácido acetilsalicílico
 Enfermedades asociadas, como cirrosis hepática, insuficiencia renal o quemaduras graves.
PREVENCION

Para prevenir una úlcera de estómago se recomienda suprimir todas las comidas y bebidas que puedan irritar el
estómago y sean de difícil digestión. Es el caso de los alimentos muy picantes y calientes, del alcohol de alta graduación o
del café. Puesto que la tolerancia de la mayoría de las bebidas y comidas depende en gran medida de cada persona, es
importante que los afectados por úlcera gástrica comprueben ellos mismos qué ingieren y en qué cantidad.

En una úlcera de estómago causada por la bacteria Helicobacter pylori, el agente patógeno debe ser eliminado utilizando
medicamentos. En caso contrario, la úlcera gástrica puede reproducirse.

Aquellas personas que toman regularmente medicamentos que dañan al estómago (antiinflamatorios no esteroideos o ácido
acetilsalicílico), deberían consultar con su médico para dejar de consumirlos y discutir sobre las alternativas que existen o
iniciar tratamiento con un protector gástrico.

Una úlcera de estómago se puede producir por estrés. Para prevenir este tipo de úlceras es recomendable disminuir la
carga estresante.
Úlcera de estómago (úlcera gástrica)
Una úlcera de estómago (úlcera gástrica o úlcera péptica de estómago) es una herida profunda en
una zona de la mucosa del estómago. La causa de este tipo de úlcera es, por lo general, una
inflamación que merma la protección de la mucosa frente a los ácidos del estómago debido,
principalmente a una infección. En la actualidad se cree que los principales causantes son la
bacteria Helicobacter pylori y los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Se estima que una de
cada diez personas sufre una úlcera de estómago en su vida.

Las úlceras de estómago o úlceras gástricas suelen afectar a las personas mayores de 50 años. En
España entre un 15 y un 25% de la población sufren una úlcera de estómago en algún momento de su
vida.

Entre las causas más comunes de una úlcera gástrica se encuentran las siguientes:

 Una elevada producción de ácidos estomacales.


 Una alteración de los movimientos del estómago.
 Presencia de la bacteria Helicobacter pylori en el estómago.
 La toma de determinados medicamentos como, por ejemplo, los antiinflamatorios no esteroideos, el
ácido acetilsalicílico o los corticosteroides.
 El estrés.
 El síndrome de Zollinger Ellison, una enfermedad que segrega altos niveles de la hormona gastrina.
Cómo cuidar el estómago. Los alimentos ricos en grasas sientan, literalmente, como una piedra en el
estómago y pueden provocar irritación y ardor de estómago, por ejemplo. Te recomendamos que comas
menos grasa y que te vayas concienciando de la importancia de una buena alimentación.

El abuso de tabaco y de alcohol puede favorecer la formación de una úlcera de estómago. Por otro lado,
una úlcera puede desarrollarse a partir de una gastritis. Las úlceras de estómago pueden cursar con los
siguientes síntomas:

 Dolor en el epigastrio
 Intolerancia ante ciertos alimentos
 Dolor tras la ingestión de alimentos o con el estómago vacío
 Náuseas
 Vómitos
 Ardor de estómago
 Pérdida de peso
Para diagnosticar una úlcera de estómago se realiza una gastroscopia. Durante esta prueba diagnóstica,
el facultativo suele tomar una muestra del tejido (biopsia) de la zona afectada.

Si la úlcera de estómago está causada por una infección por Helicobacter pylori, el tratamiento persigue
erradicar al agente patógeno. En este caso, la tasa de erradicación es superior al 80%.

Si la úlcera de estómago está provocada por otras causas, el tratamiento se basa en un tratamiento
con fármacos antiácidos que consiguen la cicatrización de la úlcera de estómago hasta en un 90-95% de
los casos. Determinadas complicaciones de una úlcera de estómago como hemorragias gástricas o una
perforación de la úlcera gástrica a través de la pared estomacal, hace necesaria una intervención vía
endoscópica o quirúrgica.

Aquellas personas que se ven afectadas con más frecuencia por una úlcera de estómago se les
recomienda evitar tomar alimentos y estimulantes que irritan las mucosas del estómago, como comidas
picantes y muy calientes, café o alcohol de alta graduación.