You are on page 1of 52

INSTITUTO TECNOLOGICO SUPERIOR

DE TAMAZUNCHALE.

Laboratorio de Microbiología.
CARRERA: Ing. Ambiental.
MATERIA: Microbiología.
DOCENTE: B.Q. Luis Javier Muñoz Jauregui.
INTEGRANTES:
 Humberto Hernández Jacobo (17IAM004).
 Lizbeth Asaybad Melendrez Morales (17IAM012).
 Esmeralda Cipriano Anastacio (17IAM009).
 Brenda Lizbeth Hernández García (17IAM003).
 Rubicelia Peña Pérez (17IAM008).
 Diana Sánchez Martínez (17IAM016).
 Ma. Dolores Villasana Baltazar (17IAM006)
Recomendaciones para infraestructura e implementos de un laboratorio.

Condiciones físicas generales del laboratorio.

Las siguientes son algunas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, OMS 1, que

están en concordancia con la norma NTC 4595 de Planeamiento y Diseño de Instalaciones y

Ambientes Escolares relacionadas con las características y condiciones físicas óptimas del

laboratorio:

 Se dispondrá de espacio suficiente para realizar el trabajo de laboratorio en condiciones

de seguridad y para la limpieza y el mantenimiento.

 Las paredes, los techos y los suelos serán lisos para disminuir la posibilidad de

acumulación de desechos o gérmenes, fáciles de limpiar, impermeables a los líquidos y

resistentes a los productos químicos, a elementos corrosivos o tóxicos y desinfectantes

normalmente utilizados en el laboratorio. El recubrimiento de paredes y techo deberá

impermeable a los agentes químicos y resistente al desgaste, igualmente deberá tener

buenas propiedades térmicas y poca conductividad. Los suelos deberán ser

antideslizantes.

 Las superficies y mesas de trabajo serán impermeables y resistentes a desinfectantes,

ácidos, álcalis, disolventes orgánicos y calor moderado. Deberán ser de material lavable y

resistente a la corrosión y al impacto y deberán tener la suficiente resistencia mecánica y

estar libres de estanterías.

 El mobiliario debe ser robusto y debe quedar espacio entre mesas, armarios y otros

muebles, así como debajo de los mismos, a fin de facilitar la limpieza.


_____________________________

1
ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, OMS. Manual de Bioseguridad en el

Laboratorio. Tercera Edición. Ginebra, 2005. p. 13 – 15. [En línea], [15 de mayo de 2015]

disponible en:

(http://www.who.int/csr/resources/publications/biosafety/CDS_CSR_LYO_2004_11SP.pdf)

NORMAS TÉCNICAS Y CERTIFICACIÓN. NORMA TÉCNICA. [En línea], [19 de agosto de

2015] disponible en: (http://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-96894_Archivo_pdf.pdf)

 Se debe evitar sobrecargar el laboratorio con objetos, muebles y equipos que dificulten la

movilidad durante la neutralización, recogida y limpieza de posibles vertidos accidentales

o la evacuación de los usuarios.

 Habrá espacio suficiente para guardar los artículos de uso inmediato, evitando así su

acumulación desordenada sobre las mesas de trabajo y en los pasillos. También debe

preverse espacio para el almacenamiento a largo plazo, convenientemente situado fuera

de las zonas de trabajo.

 Los sistemas de seguridad deben contener medios de protección contra incendios y

emergencias eléctricas.

 Los sistemas de seguridad deben constar de duchas para casos de urgencia y medios para

el lavado de los ojos.

 Se debe disponer de un botiquín de primeros auxilios para la atención inicial en caso de

emergencia. Es esencial un suministro fiable y adecuado de gas. La instalación debe ser

objeto de revisiones periódicas y un debido mantenimiento.


 En cada sala del laboratorio se dispondrá de lavamanos, de ser posible con agua corriente

y potable, instalados de preferencia cerca de la salida.

 Se recomienda revisar periódicamente el estado de los desagües ya que suelen estar

sometidos a agresiones de especial intensidad.

 Se debe disponer de dos accesos funcionales preferiblemente alejados entre sí; hay que

evitar inutilizar las puertas con armarios o equipos, o mantenerlas con llave durante su

uso. En todo caso la llave debe ser inmediatamente accesible tanto desde el interior, como

desde el exterior.

 Cuando se disponga de horno microondas debe ubicarse una señal complementaria con

texto de advertencia para personas con marcapasos.

 Las condiciones geográficas y climáticas, como las fallas tectónicas o el calor, frío y

humedad extremos, también pueden influir en el diseño del laboratorio y, por tanto, en

los requisitos de la puesta en servicio.

 En caso de construcción de nuevos espacios a ser destinados como laboratorios de

química, física o biología, se recomienda consultar al detalle la norma NTC 4595 sobre

Planeamiento y Diseño de Instalaciones y Ambientes Escolares, norma en la que los

laboratorios son categorizados como ambientes C, es decir, lugares donde se desarrolla el

trabajo individual y en pequeños grupos “cara a cara” (2 a 6 personas) con empleo

intensivo de equipos e instalaciones, con altas especificaciones de seguridad, gran

demanda de servicios de aseo y áreas importantes para el almacenamiento prolongado y

la exhibición de proyectos pedagógicos y materiales especializados.

Fachadas.
Es recomendable que las fachadas de los edificios dispongan de huecos que faciliten, para

actuaciones de emergencia, el acceso a cada una de las plantas, con una altura mínima de 1,20 m

y una anchura no inferior a 80 cm, no debiéndose instalar elementos que dificulten el acceso al

edificio a través de los mismos. Para evitar en caso de incendio la propagación a pisos

superiores, es recomendable que la separación vertical mínima entre ventanas sea de 1,8 m,

solución que puede ser sustituida por la construcción de voladizos o cornisas de

aproximadamente 1 m de ancho y una resistencia al fuego no inferior a la de la fachada. Otra

alternativa puede ser la construcción de un balcón, preferiblemente sin acceso desde el interior,

para evitar la colocación de materiales o productos en el mismo. Las fachadas totalmente

acristaladas no son aconsejables, ya que facilitan la propagación de los incendios a las plantas

superiores. En este sentido, no hay que olvidar que los fuegos que afectan a dos o más plantas

son difíciles de dominar.

Tabiques de separación.

Las características que deben cumplir las paredes divisorias están condicionadas por la

clasificación con respecto al fuego del departamento de laboratorios y dependen principalmente

del grado de riesgo existente en los laboratorios, de la estructura del edificio, de las actividades

que se realizan y de la existencia o no de sistemas de extinción automáticos. Como


recomendaciones generales, no incluidas en las Normas Básicas de Edificación (NBE), los

tabiques de separación del departamento con las áreas accesorias deben tener una RF mínima de

120, si el laboratorio está situado en un edificio industrial, y de 180 en caso de estar situado en

un centro sanitario o de enseñanza, mientras que la RF de los tabiques de separación entre los

diferentes locales del departamento están en función del tipo de riesgo existente en los mismos.

Si el riesgo intrínseco es bajo o medio y no hay sistemas de detección y extinción automáticos, la

RF de los tabiques de separación entre locales debe ser, como mínimo, de 60.

Techos y dobles techos.

Los laboratorios deben tener una altura no inferior a 3 m (RD 486/97). El techo, donde

habitualmente están situados los sistemas de iluminación general, debe estar construido con

materiales de elevada resistencia mecánica y pintado o recubierto por superficies fácilmente

lavables, evitándose la acumulación de polvo y materiales tóxicos. En laboratorios situados en

locales de uso industrial, el material del techo debe ser del tipo incombustible (M0) o

ininflamable (M1) (ver más adelante la tabla 10), y si están situados en un centro sanitario o

docente sólo puede ser del tipo incombustible (M0).

Si se dispone de doble techo, éste debe ser de material incombustible (M0), lavable y diseñado y

construido de manera que sea resistente, seguro y fácilmente desmontable. Un factor a considerar

es su impenetrabilidad a gases y vapores a fin de evitar que tanto estos contaminantes como el

humo, en caso de incendio, puedan transmitirse a las dependencias adyacentes. En este sentido es

también recomendable que los tabiques de separación lleguen hasta el forjado, véase figura

siguiente. También deben valorarse sus propiedades en cuanto a transmisión de ruido. Se

recomienda que tanto los techos como los dobles techos, estén pintados en blanco, lo que permite
evitar diferencias muy acusadas de contraste entre ellos y las luminarias de los sistemas de

iluminación.

Suelos.

Normalmente, los suelos suelen estar proyectados para una sobrecarga de uso mínimo de 300 kg

/m2, aunque en los recintos del departamento en que vayan a instalarse equipos o máquinas

pesadas, estas cifras deben ser superiores. Es recomendable que tengan una base rígida y poco

elástica, para evitar vibraciones especialmente en tareas como la pesada o el análisis

instrumental. El revestimiento del suelo varía con relación a los productos químicos y tipo de

actividad a desarrollar en el recinto, estando sus características, en algunos casos,

específicamente establecidas (por ejemplo, el trabajo con radioisótopos o agentes biológicos).

Los factores que suelen considerarse para la elección del material para el suelo son:

 Resistencia a agentes químicos.

 Resistencia mecánica.

 Posibilidad de caídas, especialmente cuando están mojados.

 Facilidad de limpieza y descontaminación.

 Impermeabilidad de las juntas.

 Posibilidad de hacer drenajes


 Conductividad eléctrica

 Estética

 Comodidad (dureza, ruido, etc.)

 Precio

 Duración

 Facilidad de mantenimiento

Ventanas.

Las ventanas reducen la sensación de claustrofobia y permiten la visión lejana, disminuyendo la

fatiga visual, influyen en la iluminación del recinto y si son practicables (opción recomendable),

posibilitan la renovación del aire en caso de necesidad, aunque también tienen el inconveniente

de permitir la transmisión de ruidos externos y de ser una vía de propagación de incendios. No

obstante, en caso de incendio permiten presenciar el desarrollo de las operaciones de rescate, su

utilización como vías de evacuación (siempre que sean practicables), la entrada de los bomberos

y de sus sistemas de extinción, y de aire fresco.


El marco de las ventanas debe ser de material difícilmente combustible para impedir la

propagación de un posible incendio a pisos superiores. Si están situadas en la planta baja no se

deben poder abrir hacia el exterior, salvo que existan elementos que impidan que las personas

que circulan por el exterior lo hagan cerca de ellas. En aquellos casos en que sea necesario situar

mesas de trabajo frente a las mismas, la altura del antepecho no debe ser inferior a 1 m. En el

caso de que haya materiales, productos o aparatos situados delante de las ventanas, es

conveniente que la parte inferior de las mismas no sea de vaivén o no se abran hacia adentro. En

laboratorios con riesgo de explosión, deben acoplarse ventanas que ceden ante los efectos de una

sobrepresión.

Un buen sistema es el de doble ventana, ya que amortigua el ruido exterior y reduce la pérdida de

energía debida a la diferencia de temperaturas entre el interior y el exterior de los locales. Otro

aspecto importante a considerar es la facilidad de limpieza de la cara externa de los cristales,

para ello existen dos soluciones, los marcos desmontables y la utilización de doble cristal en un

sistema de volteo, lo que permite la limpieza desde el interior.

Puertas.

Los principales factores a considerar en el diseño e instalación de las puertas se comentan

brevemente a continuación:

 Número. Es recomendable que los departamentos de laboratorios dispongan de una

segunda puerta de salida si hay riesgo incendio o de explosión, pueda bloquearse la

salida, se trabaje con gases a presión o correspondan a espacios de más de 100 m2 En la

práctica, el número de puertas estará establecido por las necesidades de evacuación.


 Dimensiones mínimas. La altura de paso libre de las puertas debe estar comprendida

entre 2,0 y 2,2 m, su anchura suele ser de 90 o 120 cm, según sea de una o doble hoja, no

debiendo ser inferior a 80 cm en ningún caso. Para evitar accidentes, las puertas de

acceso a los pasillos no deben ser de vaivén, mientras que las que comunican los

laboratorios entre sí pueden serlo. Las puertas corredizas deben descartarse de manera

general, tanto por las dificultades de accionamiento si se tienen las manos ocupadas,

como en caso de evacuación. Se recomienda que tanto unas como otras estén provistas de

un cristal de seguridad de 500 cm2 situado a la altura de la vista, que permita poder

observar el interior del laboratorio sin abrir la puerta, y así evitar accidentes.

 Entrada y salida del laboratorio. Para facilitar la entrada y salida al recinto con las

manos ocupadas, las puertas deben poderse abrir con el codo o el pie, no debiéndose

acoplar sistemas de cierre de pasador, ni a las puertas de los laboratorios, ni a las de los

departamentos, debido a la dificultad que representaría su apertura en caso de

emergencia. Todas las puertas deben disponer de dispositivos que permitan su apertura

desde dentro en cualquier circunstancia, (si es necesario, sistemas antipánico) a fin de

evitar que el personal pueda quedar atrapado en el laboratorio en caso de incendio.

 Sentido de apertura. Según la NBE-CPI/96 las puertas previstas para la evacuación de

más de 100 personas deben abrirse «siempre» en el sentido de la evacuación. Aunque

ésta circunstancia no sea habitual, excepto para algunos laboratorios de prácticas, como

norma general se considera que es conveniente que las puertas de los laboratorios se

abran favoreciendo el sentido de la marcha (de salida) evitándose que queden encajadas

en caso de accidente. En caso de estar situadas en un pasillo muy transitado, pueden

retranquearse, aun a costa de perder una pequeña superficie de laboratorio, lo que impide
que su apertura dificulte la evacuación; otra alternativa que soluciona parcialmente el

problema es que puedan abrirse 180°-. También es recomendable que las puertas que

comunican entre sí distintos laboratorios se abran en el sentido de la evacuación y desde

el laboratorio con mayor riesgo hacia el de menor riesgo.

 Resistencia al fuego (RF). La mínima RF de una puerta depende de la RF exigible al

sector de incendio en que vaya a ser instalada, debiendo ser de, al menos, la mitad de la

RF del elemento compartimentado r. Si el paso entre sectores se realiza a través de un

vestíbulo previo, la RF de las puertas será de al menos la cuarta parte de la exigida para el

elemento compartimentado. En un laboratorio con riesgo de incendio bajo es

recomendable una RF-30, aunque la NBE-CPI/96 fija una RF-60 mínima para las zonas

de riesgo especial. A modo de ejemplo, debe considerarse que una puerta convencional

de doble tablero de contrachapado sólo tiene una RF de 5-8 minutos.

Materiales y acabados. La selección de materiales para el acabado de las paredes, techos y

suelos se efectúa, a veces, considerando solamente factores estéticos, la capacidad, el aislamiento

térmico, o la resistencia mecánica, ignorándose casi por completo el comportamiento frente al

fuego. Cada vez, sin embargo, se estudian mejor estos recubrimientos, habiéndose llegado a la

conclusión de que, si bien no suele comenzar en ellos el incendio, son factores de primera
magnitud en su propagación. Cuando se produce un conato de incendio en un local, la

temperatura de sus revestimientos aumenta bruscamente, por lo que llega rápidamente un

momento en el que, si son combustibles, tiene lugar su inflamación y se generaliza el incendio.

Por ello, en los locales en los que se manejan productos inflamables, los revestimientos deben ser

M0 o M1. Cuando un elemento de material incombustible, M0, está recubierto de una lámina

fina de material combustible, por ejemplo, una pared de yeso con papel pintado, se suele

considerar que el material sigue siendo M0 si el espesor de la película es inferior a 1 mm.

En los laboratorios en que no se manipulen productos inflamables, se recomienda que materiales

como alfombras o moquetas no tratadas con productos ignifugan tés, ocupen una superficie

inferior al 10% de la del local o departamento de laboratorio. Deberá tenerse un cuidado especial

con elementos como las cortinas, debido a su facilidad para inflamarse al estar abundantemente

aireadas. Si es necesario colocarlas en un local con riesgo de incendio, deberán ser de un material

incombustible (M0), como, por ejemplo, la fibra de vidrio. Por lo que se refiere al material a

emplear en las mesas de trabajo, llamadas también, mesas de laboratorio, mesetas o bancos de

prueba o de trabajo, debe procurarse combinar su resistencia mecánica y a los agentes químicos

con la facilidad de lavado y descontaminación, así como con los aspectos estéticos y de

comodidad.

Respecto a la resistencia mecánica, debe valorarse, por un lado, las operaciones que se vayan a

realizar, que pueden incluir golpes, raspaduras, o aplicación de material cortante, y, por otro, los

instrumentos a colocar encima, que por su peso pueden romper superficies duras consideradas

adecuadas por su resistencia química y/o a raspaduras y material cortante.

En cuanto a la resistencia química, sirve de referencia lo expuesto en la tabla 1, aunque siempre

existe la posibilidad de una protección adicional para operaciones específicas. Si se utilizan


superficies con alicatado, éste deberá ser de calidad, aunque habrá que prever también la calidad

del cemento de unión, ya que puede convertirse en material absorbente de los productos que se

viertan en la superficie.

La madera dura tratada, muy utilizada, aunque proporciona sensación de confort y calidad, debe

descartarse en aquellos casos en que puede haber riesgo de contaminación por absorción de

vertidos o salpicaduras; este aspecto es muy importante cuando se trata de productos de elevada

toxicidad u olor penetrante. En el caso de la utilización de radioisótopos o en la manipulación de

agentes biológicos deben emplearse los materiales específicamente recomendados,

impermeables, exentos de poros y ranuras, que permitan una fácil limpieza y descontaminación

(ver RR.DD. 664/97 y 665/ 97). Si en el laboratorio se utilizan habitualmente productos

corrosivos, debe descartarse al máximo el empleo de partes metálicas, que requerirían un

mantenimiento frecuente. En general es recomendable el uso de los nuevos tipos de materiales

poliméricos por su baja porosidad y facilidad de lavado y descontaminación.

Desde el punto de vista estrictamente de seguridad debe valorarse la conveniencia o no de

disponer de estantes sobre las mesas de laboratorio o poyatas, debido al peligro de caídas y

roturas de recipientes y envases de productos químicos peligrosos depositados en los mismos. No

obstante, los estantes resultan de gran utilidad para depositar pequeños objetos o instrumentos

utilizados normalmente en el trabajo de laboratorio, facilitando la disponibilidad de la mesa de

laboratorio o poyata.

Ventilación:
Una adecuada ventilación del laboratorio permite su acondicionamiento ambiental en lo que

respecta a temperatura, humedad, dilución y evacuación de contaminantes. Es deseable contar

con un sistema mecánico de ventilación que introduzca aire del exterior sin recirculación, de no

ser posible, las ventanas deben poder abrirse. Para la renovación constante del aire es

fundamental considerar una superficie de ventanas mayor al 20% del área del piso del salón.

Entre los riesgos asociados a la ventilación del laboratorio tenemos: la contaminación ambiental

residual y los olores, las elevadas concentraciones ambientales debido a manipulación de

productos muy volátiles, fugas de gases, derrames y vertidos.

La prevención adecuada frente a estos riesgos es: ventilación eficaz del laboratorio, circulación

del aire del lugar menos contaminado al más contaminado, extracción localizada mediante

vitrinas de laboratorio y ventilación de emergencia 3.

3
ESPAÑA. MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES ESPAÑA E INSTITUTO

NACIONAL DE SEGURIDAD E HIGIENE EN EL TRABAJO. NTP 433: Prevención de Riesgos

en el Laboratorio. Instalaciones, material de laboratorio y equipo. [En línea], [15 de mayo de

2015] disponible en:

(http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/401a5

00/ ntp_433.pdf)

Iluminación:
La iluminación del laboratorio de química y de física debe ser adecuada para todas las

actividades, evitándose los reflejos y brillos molestos. Se considera que un nivel de 500 lux

basado en luminarias generales con iluminación de apoyo, es suficiente para gran parte de las

actividades. Se recomienda considerar la instalación de aleros en las ventanas, con las

dimensiones adecuadas, para disminuir la entrada de rayos solares al interior del laboratorio.

Instalación eléctrica:

Para prevenir los riesgos relacionados con las instalaciones eléctricas, en el laboratorio de

química y física se requiere efectuar el mantenimiento adecuado y realizar inspecciones y

comprobaciones periódicas. Los circuitos eléctricos del laboratorio que lo requieran deben

disponer de interruptores de circuito e interruptores por fallo de la toma de tierra. Los

interruptores de circuito no protegen a las personas: están concebidos para proteger los cables de

las sobrecargas eléctricas y con ello evitar los incendios. Los interruptores por fallo de la toma de

tierra tienen por objeto proteger a las personas contra los choques eléctricos (ORGANIZACIÓN

MUNDIAL DE LA SALUD, OMS. Op. Cit., p. 122). Los tomacorrientes deben ir marcados con

el voltaje que suministran: 110 o 220 voltios.

Cuidados con las instalaciones y los equipos eléctricos.

El cumplimiento de las siguientes recomendaciones garantiza que las instalaciones y equipos

eléctricos se conserven en condiciones adecuadas:

 Mantener los equipos eléctricos lejos de las piletas y otras superficies húmedas o

mojadas, verificar si los cables de los equipos están pelados o dañados.


 Solicitar que los equipos sean instalados cerca de los enchufes. No se debe permitir que

los cables eléctricos sean ensamblados ni se utilicen alargues sin consultar al personal

especializado en electricidad.

 Utilizar un enchufe para cada equipo. Esto, porque el uso simultáneo de varios equipos,

en un mismo enchufe, pueden provocar recalentamiento (sobre carga) y,

consecuentemente serios accidentes. Si el laboratorio no posee enchufes suficientes para

todos los equipos, se debe solicitar la instalación de otros. No es conveniente utilizar

adaptadores del tipo “triple” para conectar varios equipos a un único enchufe.

Señalización de seguridad en el laboratorio.

 ISO 3864-1 Parte 1 PRINCIPIOS DE DISEÑO DE SEÑALES DE SEGURIDAD EN

LUGARES DE TRABAJO Y ÁREAS PÚBLICAS

 ISO 16069 SISTEMAS DE SEÑALIZACIÓN DE RUTAS DE EVACUACIÓN.

La señalización es el conjunto de medios que se utiliza para mostrar o resaltar una indicación,

una obligación, una prohibición, entre otras. Señalizar implica indicar en forma clara y sin lugar

a dudas, acciones, lugares y normas. La Señalización es una de las condiciones más importantes

de cualquier plan de emergencias y seguridad.

Las señales de seguridad están diseñadas con base en los colores de seguridad y contraste y las

formas geométricas y significados, determinados en las Normas Técnicas Colombianas

mencionadas anteriormente.

Se debe señalizar todo elemento o situación que pueda constituir un riesgo para la salud o la

seguridad, y en especial:

 Salidas de emergencia.
 Equipos de lucha contra incendios.

 Lugares de almacenamiento de sustancias y productos peligrosos.

 Recipientes y tuberías que contengan estos productos.

 Lugares peligrosos, obstáculos y vías de circulación.

 Riesgos específicos, como riesgo eléctrico, riesgos químicos, etc.

Antes de señalizar se debe especificar: las zonas, qué tipo de señal es la recomendada, ubicación,

número y descripción de la señal.

Colores de la señalización de seguridad.

Tipos de señalización.

 Señales de prevención de riesgos. Todas las áreas en el laboratorio de Química que

representen algún tipo de peligro potencial estarán debidamente señalizadas de forma

clara y comprensible, esta es una medida preventiva promovida por el rector del

establecimiento educativo, que todos los docentes, estudiantes y personal en general

deberán respetar estrictamente y cumplir las normas correspondientes en cada una de

estas áreas, por ser de obligatorio cumplimiento.


 Señales de advertencia o precaución. Advierten sobre peligros a los que se exponen las

personas en un espacio particular, se utilizan para prevenir accidentes. Forma triangular.

Se representan con Pictograma negro sobre fondo amarillo (el amarillo deberá cubrir

como mínimo el 50% de la superficie de la señal), bordes negros. Como excepción, el

fondo de la señal sobre “materias nocivas o irritantes” será de color naranja, en lugar de

amarillo, para evitar confusiones con otras señales similares utilizadas para la regulación

del tráfico por carretera.

 Señales reglamentarias o de prohibición. Tienen como objetivo regular el

comportamiento de las personas que se encuentran ocupando un espacio particular,

también advierten sobre acciones no deseadas que pueden provocar accidentes o

incomodar a otros. Con forma redonda. Pictograma negro sobre fondo blanco, bordes y

banda (transversal descendente de izquierda a derecha atravesando el pictograma a 45°

respecto a la horizontal) rojos (el rojo deberá cubrir como mínimo el 35% de la superficie

de la señal).
 Señales de emergencia o evacuación. Estas señales guían los recorridos de las personas

que se encuentran en una situación de emergencia, que exigen la evacuación de una

infraestructura en particular, se utilizan para prevenir accidentes y controlar el flujo de las

personas hacia las salidas. También existen algunas señales dentro de esta categoría que

indican la presencia de algunos servicios necesarios en estas situaciones como la

ubicación de las duchas de seguridad, lava ojos y Botiquín. Tienen Forma rectangular o

cuadrada. Pictograma blanco sobre fondo verde (el verde deberá cubrir como mínimo el

50 por 100 de la superficie de la señal).


 Señales relacionadas con equipos contra incendios. Su fin es indicar la ubicación de

los dispositivos contra incendios, mangueras, etc. Forma rectangular o cuadrada.

Pictograma blanco sobre fondo rojo (el rojo deberá cubrir como mínimo el 50 por 100 de

la superficie de la señal)

 Señales en los productos químicos.


En el laboratorio es muy importante conocer los productos químicos que se van a utilizar

y sus riesgos, y para ello es fundamental poder identificarlos correctamente en los

recipientes que los contienen.

Comprobar las etiquetas de los recipientes de productos químicos, en las que siempre

deberá aparecer:

a) Responsable de la comercialización.

b) Pictogramas de peligro (Explosivo, inflamable, comburente, gas a presión, peligroso para

el medio ambiente, tóxico, corrosivo, irritante/sensibilizante, peligroso para la salud).

c) Palabra de advertencia (Peligro o Atención) que alertan sobre un peligro e indican la

mayor o menor gravedad del mismo.

d) Indicaciones de peligro (Frases H) que describen la naturaleza de una sustancia o mezcla

peligrosa, incluyendo el grado de peligro.


e) Consejos de prudencia (Frases P) que describen las medidas recomendadas para

minimizar o evitar los efectos adversos causados por la exposición a una sustancia o

mezcla peligrosa durante su uso o eliminación.

f) Nombre y número de identificación del producto.

Materiales.

Los materiales de laboratorio pueden dividirse en Materiales Volumétricos y No Volumétricos.

 Materiales Volumétricos.

Como su nombre lo indica, estos materiales sirven para medir volúmenes. Tienen la

característica de traerlo marcado en mililitros (ml) junto a la temperatura a la cual fue calibrado y

que generalmente es 20ºC. Existen ciertos cuidados que deben tenerse en cuenta al momento de

trabajar con estos materiales, como, por ejemplo:


a) Deben respetarse las condiciones que rigieron su calibración, tipo de aforo,

temperatura de referencia, etc.

b) Deben evitarse errores de paralaje en la lectura.

c) Nunca debe colocarse el material volumétrico a temperaturas mayores de 50ºC.

d) Antes de usar un material volumétrico, el mismo debe calibrarse.

e) Debe evitarse el contacto del material volumétrico con sustancias que lo ataquen.

f) Dentro de los materiales volumétricos encontramos: por llenado o por volumen

contenido y por escurrimiento o de volumen escurrido.

A continuación, se detallan algunos materiales volumétricos que podemos encontrar dentro de un

laboratorio:

Matraz.

Un matraz aforado es un recipiente de fondo plano y con forma de pera, que tiene un cuello largo

y angosto. Una línea fina grabada alrededor del cuello, llamada aforo, indica (generalmente) un

cierto volumen de líquido contenido a una temperatura definida, entonces se dice que está

graduado para contener. El cuello de un matraz aforado se hace relativamente angosto de modo

que un pequeño cambio de volumen de un líquido provocará una considerable diferencia en la

altura del menisco o superficie del líquido. El error que se cometa al llevar el menisco hasta el

enrase, será en consecuencia muy pequeño. La distancia desde la marca hasta el tapón debe ser

relativamente grande para que haya suficiente lugar para mezclar una vez que se ha llevado a

volumen el contenido. Cuando se lleva a volumen, el borde inferior del menisco, debe ser

tangente a la línea de enrase o aforo.


Este matraz aforado se usa para preparar soluciones de concentración definida, pesando un sólido

puro y llevándolo a volumen. Por lo general, primero se transfiere la sustancia a un vaso después

de pesarla y se disuelve allí. Luego se transvasa la solución al matraz y se agrega el solvente

hasta que el nivel de la solución se ha elevado hasta la base del cuello del matraz. Se agita el

matraz para que la solución se homogeneice y el ajuste final hasta el aforo se puede hacer

agregando solvente gota a gota con una pipeta o una piseta.

Probeta graduada.

Son recipientes cilíndricos graduados, de vidrio grueso, boca ancha, abierta y con pico, en

distintos volúmenes. Como la superficie libre del líquido es mucho mayor que la de los

matraces aforados de igual volumen, la exactitud es mucho menor. Por eso solo son útiles para

medidas aproximadas.

Pipeta graduada.
Son tubos estrechos subdivididos en muchas divisiones que se emplean para medir cantidades

variables de líquido. El orificio de una pipeta debe ser de un tamaño tal que la salida del líquido

no se produzca demasiado rápida, porque de otro modo llegarían a ser demasiados los errores

debidos a pequeñas diferencias en el tiempo de escurrido. Se usan habitualmente pipetas de: 1, 2,

5 y 10 ml.

Cabe mencionar que de acuerdo al volumen que escurran y otras características (como por

ejemplo la graduación al centésimo o al décimo) tendrán en la parte superior unas bandas de

colores que las distinguen. Ejemplo: las pipetas graduadas de 5 ml tienen una banda de color

azul.

Pipeta aforada.

La parte superior de la pipeta tiene grabado un anillo que fija un volumen de líquido que debe

descargarse. Una pipeta que se usa de este modo, para medir un volumen definido de líquido, se

conoce como pipeta para transferencia. Las más usadas son: 5, 10, 20, 50 y 100 ml.

Cabe mencionar que existen también pipetas de doble aforo (uno superior y otro inferior), siendo

éstas más exactos que las anteriores.

Bureta.
Son tubos largos, graduados, de calibre uniforme, provistos de un extremo inferior con un

dispositivo que permite un control fácil del líquido escurrido llamado robinete.

Se usan para descargar cantidades variables de líquido y por esta razón presentan divisiones

pequeñas en su cuerpo. Se las emplea frecuentemente en las titulaciones. La bureta de 50 ml

graduada en décimas de ml es la que se utiliza más a menudo.

Las buretas con robinete de vidrio (Geissler) se deben preferir y son necesarias para algunos

líquidos (ej. Soluciones de Yodo). El llenado se debe realizar con un embudo.

 Materiales No Volumétricos.

Pueden ser de distintos materiales, entre ellos encontramos:

Vasos de precipitado.

Para el uso corriente los más convenientes tienen pico, siendo los altos de Berzelius y los bajos

de Griffin.

El pico tiene las siguientes cualidades:

a) Facilita verter el líquido.


b) Permite mantener una varilla de vidrio en el caso de precipitados, cubierto con un vidrio

de reloj. -Forma una salida para el desprendimiento de gases y vapores cuando el vaso

está tapado por el vidrio de reloj.

c) su tamaño será elegido según el volumen de líquido que deba contener.

d) Se usan para mezclar sustancias, contener líquidos, disolver sólidos, calentar sustancias o

soluciones (a fuego directo), evaporar y preparar soluciones; los hay de diferentes

tamaños: 25, 50, 100, 200, 400, 500, 1000 y 2000 ml (son siempre cantidades

aproximadas).

Erlenmeyer.

Son recipientes cónicos de base ancha y cuello angosto. Tienen muchas aplicaciones, por

ejemplo, en volumetría se los utiliza para hacer titulaciones, facilitando una mejor agitación del

líquido y evitando pérdidas por salpicaduras; para preparar soluciones y tener la posibilidad de

agitar la mezcla a fin de acelerar el proceso de disolución, etc.

Cristalizadores.
Son recipientes de forma cilíndrica con base plana, tienen poca altura y gran diámetro, por lo que

su superficie abierta es grande.

Se usan cuando se desea evaporar rápidamente el líquido de una solución facilitando la

cristalización del soluto que se encontraba formando dicha solución (cuando éste es de

naturaleza sólida).

Tubos de ensayo

Son tubos de vidrio de diferentes anchos y largos, recibiendo en general nombres genéricos o

habituales (de acuerdo a los parámetros mencionados anteriormente) como: tubos de ensayo

comunes, de hemólisis, de Kahn, de centrífuga cortos, etc.

También se ha desarrollado toda una serie de tubos plásticos (desechables) de diferentes

tamaños.

Las gradillas son los elementos que se utilizan para colocar los tubos, generalmente en posición

vertical. Las hay de los más diversos tamaños y construidas con diferentes materiales (madera,

metal, etc.).

Embudos.
Tienen forma cónica con un ángulo, generalmente, de 60°; con paredes lisas o estriadas. El

vástago puede ser largo o corto. En general se utilizan embudos de vidrio o de materiales

sintéticos que tienen la ventaja de no romperse con tanta facilidad.

Ampolla de decantación.

Tienen forma de pera (o hasta cilíndrica) con un vástago provisto de una llave esmerilada. Se

usan para separar líquidos inmiscibles (de distinta densidad).

Mecheros.

Los mecheros de uso corriente se emplean para temperaturas no muy elevadas.

El caudal de gas se regula mediante un tornillo, colocado en la base del mechero y que comanda

una válvula aguja. La admisión de aire se regula atornillando o destornillando el tubo del

mechero, con lo que entra mayor o menor cantidad de aire, por los agujeros de la base. Están

construidos de modo tal que el gas pueda mezclarse con aire suficiente para la combustión

completa sin que haya retroceso en llama, produciendo una llama oxidante de color azul.
Existe una gran variedad de mecheros, aunque todos básicamente tienen el mismo principio de

funcionamiento.

Trípode.

Son materiales sumamente usados, construidos en hierro, siendo en la parte superior cilíndricos y

poseyendo tres patas. Los hay de diferentes alturas.

Con ellos se utilizan las telas de amianto y los triángulos de pipa que sirven para calentar a fuego

directo, en general, un material de porcelana.

Telas metálicas (de amianto).

Se usan telas metálicas para sostener vasos de precipitación, erlenmeyer, etc., cuando se

calientan sobre la llama. Poseen diferentes tamaños y son de alambre tejido con el centro

cubierto de amianto.

Pera de goma.
Este material se utiliza para cargar las pipetas con líquidos peligrosos para la succión con la boca

(ácidos, bases).

La pipeta se une a la pera a través del ajuste de la parte inferior (I), la pera o propipeta, consta de

3(tres) guías, y en cada una se encuentra una válvula que al presionarla se abre y al soltar se

cierra. La válvula de la parte superior de la pera (A) permite hacer un vacío y deformar la pera de

goma, la que se encuentra en la base (S) permite comunicar el vacío a la pipeta y de esta forma

se puede aspirar el líquido y la que se encuentra en la ramificación lateral (E) permite la entrada

del aire y la descarga del líquido que sostiene la pipeta.

Pipetas Pasteur.

Pueden ser de plástico o vidrio, estériles o no y de distintos volúmenes. Son goteros que permiten

transferir pequeñas cantidades de líquidos (alícuotas o gotas).

Desecadores.

Son recipientes que se usan para mantener un ambiente seco.

Están comúnmente construidos de vidrio y poseen dos compartimentos: uno superior, donde se

colocan los crisoles conteniendo precipitados, secados o calcinados que deben permanecer en
atmósfera seca para prevenir la absorción de humedad y uno inferior que se usa para colocar la

sustancia desecante.

La tapa de borde esmerilado se ajusta perfectamente y para sacarla es necesario hacerla deslizar

horizontalmente. El borde esmerilado de la tapa y del desecador se cubren ligeramente con

vaselina o alguna grasa especial para asegurar el buen cierre y un fácil deslizamiento.

Pisetas.

Es un frasco plástico (los más comunes actualmente) con un dispositivo que permite emitir un

chorro fino de agua destilada, solución u otro líquido y se lo utiliza para el lavado de

precipitados.

El tapón debe ser de goma con una perforación por donde pasa el tubo de salida del líquido.

Material de porcelana.

Se emplea, en general, porcelanas para las operaciones en la que los líquidos calientes deben

permanecer un tiempo prolongado en contacto con el recipiente, ya que son más resistentes a las

soluciones, particularmente alcalinas, en comparación a los de vidrio.


Esta resistencia depende principalmente de la calidad del esmalte. Al resistir altas temperaturas,

se las utiliza para calcinaciones (900°C o más). Son ejemplos de este tipo de materiales las

cápsulas y los crisoles de porcelana.

Otros materiales.
Sustancias y reactivos químicos.

Esas hojas deben estar disponibles en los laboratorios donde se utilizan esas sustancias, por

ejemplo, como parte de un manual de seguridad o de operaciones.

Almacenamiento de sustancias químicas.

Las sustancias químicas que se utilizan en el laboratorio se deben ser almacenadas en el Cuarto

de Reactivos; un espacio aislado del salón de prácticas, de los equipos y de los desechos

químicos. Los productos químicos deben ubicarse en estanterías, separados de acuerdo con el

criterio de compatibilidad química. Las sustancias químicas nunca deben almacenarse por orden

alfabético, ya que podrían dejarse en un mismo sitio sustancias que al contacto reaccionen de

manera peligrosa. Cada producto químico debe estar debidamente etiquetado o conservar la

etiqueta del proveedor, la cual indica las propiedades, las instrucciones de emergencia, los

riesgos potenciales, así como los pictogramas de seguridad. Las Hojas de Datos de Seguridad

deben encontrarse agrupadas al frente de cada grupo de reactivos, organizados de acuerdo a su

tipo. En el laboratorio solo deben conservarse las cantidades de sustancias químicas que sean

necesarias para el uso diario. Estas deben guardarse en locales o edificios destinados

especialmente a este fin.


Normas generales de seguridad para el almacenamiento de sustancias químicas.

Las siguientes son algunas de las normas generales de gran importancia para el almacenamiento

de sustancias químicas; su cumplimiento garantiza seguridad y previene la ocurrencia de

emergencias relacionadas.

Los productos químicos deben almacenarse teniendo en cuenta su compatibilidad química. La

compatibilidad se determina de acuerdo con el sistema de clasificación propuesto por la ONU, y

mencionado anteriormente. La matriz de compatibilidades químicas permite determinar las

restricciones para un almacenamiento seguro. Si una sustancia tiene más de un riesgo, esta debe

almacenarse según la característica de riesgo más elevado. En el Cuadro 1 se presenta un

ejemplo sobre este particular.

Las sustancias oxidantes deben ser almacenadas separadas de las materias inflamables y/o

combustibles y de ácidos minerales.

 Las sustancias corrosivas deben estas separadas de las sustancias inflamables.


 Los recipientes vacíos deben almacenarse separados de los llenos, con la señalización

correspondiente.

 Mantener el stock al mínimo operativo, contribuyendo a la seguridad y la reducción de

costos. La reducción al mínimo de existencias indica la conveniencia de realizar varios

pedidos o solicitar al proveedor el suministro de un pedido mayor por etapas.

 Eliminar las sustancias químicas que no se usen o no se necesiten.

 Llevar registro actualizado de productos almacenados. Se debe indicar la fecha de

recepción o preparación.

 No realizar trasvases de líquidos inflamables en el interior de los almacenes, sino en la

zona preparada y señalizada para tal tipo de trasvases del laboratorio.

 Los envases de mayor capacidad o peso y los que contienen sustancias más agresivas

(como, p. ej., ácidos concentrados) deberán estar más cerca del piso.

 Los envases grandes deben quedar en la parte de atrás y los pequeños adelante.

 No almacenar las sustancias químicas, reactivos o soluciones directamente sobre el piso.

 Los reactivos y los desperdicios se deben almacenar en un recipiente de material

apropiado –vidrio, plástico, metal-, compatible con la sustancia a almacenar.

 Realizar un inventario de los productos químicos para controlar el stock de reactivos y su

envejecimiento.

 Verificar periódicamente que los recipientes no presentan señales de deterioro y que la

etiqueta se encuentra en buen estado. No almacenar ningún reactivo que no posea

etiqueta de seguridad.

 Debe mantenerse el orden y la limpieza dentro del cuarto de reactivos.

Normas generales en relación con las incompatibilidades químicas.


Para evitar incendios y/o explosiones, las sustancias que aparecen en la columna izquierda de la

Tabla 2 deben almacenarse y manipularse de modo que no puedan entrar en contacto con las

sustancias correspondientes de la columna derecha de la misma tabla.

Fuente: Organización Mundial de la Salud, OMS. Manual de Bioseguridad en el Laboratorio.

Tercera Edición. Ginebra, 2005. p. 118.

Efectos tóxicos de las sustancias químicas.

Según la OMS algunas sustancias químicas son perjudiciales para la salud de quienes las

manipulan o inhalan sus vapores. Hay sustancias que tienen diversos efectos tóxicos. Las vías

respiratorias, la sangre, los pulmones, el hígado, los riñones y el aparato digestivo, así como

otros órganos y tejidos, pueden sufrir efectos adversos o padecer lesiones graves. Se sabe que

ciertas sustancias químicas son cancerígenas o teratógenas.

La inhalación de los vapores de ciertos disolventes, tales como las cetonas, esteres y alcoholes,

entre otros, puede tener efectos tóxicos. Además de los efectos más graves antes señalados, la

exposición puede provocar trastornos que, aunque no tengan efectos inmediatamente apreciables

en la salud, en ocasiones producen síntomas como falta de coordinación, embotamiento y otros

análogos, que pueden aumentar la propensión a los accidentes.


La exposición prolongada o repetida a la fase líquida de muchos disolventes orgánicos puede

provocar lesiones cutáneas. Ello puede deberse al efecto lipolítico de los disolventes, pero

también pueden presentarse efectos corrosivos y alérgicos.

Sustancias químicas peligrosas.

Fuente: GRE (2008). Tomado de Universidad Nacional Abierta y a Distancia, UNAD. [En línea],

[18 de junio de 2015] disponible en:

(http://datateca.unad.edu.co/contenidos/358011/ContLinea/leccion_24_component

es_tcnico_operativos_para_la_gestin_integral_respel.html)
A continuación, se relacionan algunas de las sustancias químicas, que por considerarse altamente

tóxicas y peligrosas, no se deben emplear en contextos pedagógicos como los laboratorios de

química de la educación básica secundaria y media.

Halógenos: todos los halógenos son agentes oxidantes tóxicos, especialmente el flúor. Este es

muy reactivo para ser utilizado en laboratorios académicos. El cloro también es un agente

oxidante fuerte, se puede trabajar con éste sólo en caso de haber recibido todas las instrucciones

necesarias. El bromo es un líquido volátil y corrosivo que causa serias quemaduras al contacto

con la piel, es lacrimógeno y debe utilizarse sólo en el extractor.

Mercurio: el mercurio derramado se evapora, llenando el aire con vapores tóxicos. Los vapores

de mercurio son un veneno acumulativo. Si se derrama mercurio, rodará al golpearse con una

superficie dura, usualmente rompiéndose en gotas, algunas de ellas demasiado pequeñas para ser

vistas. Los derrames de mercurio deben ser limpiados inmediata y completamente, usando un

bulbo aspirador o un aparato especial de vacío. No se debe utilizar un limpiador de vacío normal,

el vapor de mercurio pasa a través de la bolsa de papel o tela. Los vapores de mercurio re-

dispersados o aerosol de mercurio podrían esparcirse más lejos.

Bases Fuertes: estas sustancias son corrosivas y pueden causar quemaduras químicas severas y

destructivas, incluyendo la ceguera. Las bases fuertes son penetrantes, aún una disolución

concentrada de una base fuerte puede no causar dolor hasta que el daño corrosivo sea severo.

Aunque se clasifiquen correctamente como diluidas, las disoluciones saturadas de bases fuerte

como el hidróxido de calcio Ca (OH)2, también son extremadamente corrosivas.

Formaldehído: el formaldehído es un gas incoloro, soluble en agua, de olor penetrante e

irritante. Este se encuentra disponible típicamente como “formalina”, una disolución acuosa de
formaldehído a una concentración variante desde 37 a 56 % y que con frecuencia también

contiene alrededor de un 15% de metanol. El formaldehído también se vende como un polímero

llamado “paraformaldehído”. Este se descompone en el monómero por calentamiento. La

inhalación de vapores de formaldehído, de formalina o de paraformaldehído puede provocar

irritaciones severas, principalmente al tracto respiratorio superior y producir edema.

No se debe respirar vapores de formaldehído; se sospecha que es un carcinógeno y un irritante

severo para los ojos, causando efectos que no pueden detenerse al lavar los ojos. La sensibilidad

de la piel puede resultar de la exposición repetida de la solución líquida. Para evitar alergias en la

piel por el contacto repetido al formaldehído, se debe utilizar guantes de neopreno, de hule de

butilo o de cloruro de polivinilo.

Cianuros y nitrilos: los cianuros y nitrilos actúan rápidamente como sustancias tóxicas. La

sobreexposición puede ser fatal. Los síntomas de la toxicidad aparecen si el material se ha

ingerido, inhalado o absorbido a través de la piel. Unas pocas inhalaciones de HCN, pueden

causar deterioro mental; unas pocas más pueden causar la muerte. Algunos cianuros metálicos

pueden hidrolizarse en disoluciones acuosas y formar HCN, todos se convierten en HCN en

medio ácido.

Peróxidos orgánicos y precursores de peróxidos

Los peróxidos orgánicos son una clase especial de compuestos que presentan problemas con su

inusual estabilidad. Estos peróxidos son las sustancias químicas más peligrosas usadas

normalmente en los laboratorios de química y en la manufactura. Como un grupo funcional, los

peróxidos orgánicos tienen bajo poder explosivo. Ellos son peligrosos debido su extrema

sensibilidad a explosión mediante golpes, calor u otra forma de iniciación accidental. Muchos de
los peróxidos utilizados en los laboratorios son tan sensibles a los golpes que explotan primero

que el trinitrotolueno (TNT). Los peróxidos tienen una vida media específica, o una velocidad de

descomposición, bajo una serie de condiciones dadas. Una velocidad baja de descomposición

puede auto acelerarse y causar una explosión violenta, especialmente en cantidades grandes de la

sustancia. Son sensibles al calor, la fricción, los impactos, la luz, los oxidantes fuertes y a los

agentes reductores. No se debe abrir un recipiente en el cual el contenido puede estar

contaminado con peróxidos, ya que el contenido puede explotar. Todos los peróxidos orgánicos

son inflamables, aquellos incendios que involucran grandes cantidades de peróxidos deben ser

tratados con extrema precaución.

Un peróxido presente como un contaminante en un disolvente puede cambiar el rumbo de la

reacción planeada.

Los siguientes compuestos forman peróxidos:

 Aldehídos

 Éteres, especialmente los cíclicos, y éteres derivados de alcoholes primarios y

secundarios. Es de especial importancia ponerle una etiqueta a los contenedores de éter

etílico e isopropílico con la fecha en que fueron recibidos, y anotar que el contenido sea

destruido dentro de los tres meses siguientes después de recibirlos. Nunca debe destilar

un éter a menos que se sepa que está libre de peróxidos, y mucho menos destilarlo a

sequedad.

 Compuestos que contengan hidrógenos bencílicos. Estos compuestos son especialmente

sensibles a la formación de peróxidos, si los hidrógenos se encuentran en un átomo de

carbono terciario (por ejemplo: el cumeno).


 Compuestos que contengan estructura alílica, (CH2=CHCH2-) incluyendo la mayoría de

alquenos.

 Cetonas, especialmente cetonas cíclicas.

 Compuestos vinílicos y vinilidénicos (por ejemplo: acetato vinílico, cloruros de vinilos).

Ejemplos de compuestos que forman concentraciones peligrosas de peróxidos: Ciclohexeno,

Cicloocteno, Decalina, p-Dioxano, Éter etílico, Éter isopropílico, Tetrahidrofurano (THF),

Tetrahidronaftaleno (Tetralina)

Etiqueta o rotulaciones.

Casi todas las etiquetas que tienen los recipientes de las sustancias químicas que se utilizan

deben contener al menos la siguiente información.

 El nombre de la sustancia química en el contenedor.

 Una de las tres señales: Peligro, Advertencia o Precaución, para indicar el grado relativo

de severidad de las sustancias químicas peligrosas.

 Los principales peligros predecibles que la sustancia química presenta cuando es utilizada

en el lugar de trabajo

 Las medidas de precaución que protegerán a los usuarios de los efectos dañinos.

 Instrucciones de primeros auxilios si éstas pueden prevenir lesiones serias futuras antes

de que una asistencia médica profesional pueda ser administrada.

 Métodos para manipular un derrame si es apropiado.

 Instrucciones acerca de si la sustancia química requiere procedimientos poco comunes

para su manejo y su almacenamiento.


 Nombre, dirección y número telefónico de la casa manufacturera o distribuidora.

Equipo de emergencia.

En el laboratorio se dispondrá del siguiente equipo de emergencia (ORGANIZACIÓN

MUNDIAL DE LA SALUD, OMS. Op. Cit. p. 88):

1. Botiquín de primeros auxilios.

2. Extintores de incendios, mantas para apagar fuegos.

3. Camillas.

4. Mascarillas respiratorias que cubran toda la cara, provistas de filtros para partículas y

sustancias química.

5. Herramientas, como martillos, hachas, llaves de tuercas, destornilladores, escaleras de

mano, cuerdas.

6. Estación lava ojos y ducha de emergencia.


7. Campana de extracción, que permita la extracción de gases que son nocivas o

potencialmente peligrosas.

8. Un Kit de derrames, el cual es un maletín que contiene los elementos necesarios (pala,

cordones, paños absorbentes, bolsas rojas, guantes de nitrilo solvex, protección

respiratoria media máscara, monogafas y cinta de demarcación, arena, etc.) para contener

un derrame mínimo o menor de algún material peligroso.

Primeros Auxilios:

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud39 los primeros auxilios consisten en la

aplicación experta de principios aceptados de tratamiento médico en el momento y el lugar en

que se produce un accidente. Es el método aprobado para tratar a la víctima de un accidente hasta

que se la pueda poner en manos de un médico para el tratamiento definitivo de la lesión.

El equipo mínimo de primeros auxilios consta de un botiquín, ropa protectora y equipo de

seguridad para la persona que presta los primeros auxilios, y equipo para la irrigación ocular.

El botiquín de primeros auxilios.

Según la mencionada Organización, el maletín propiamente dicho debe estar hecho de un

material que mantenga el contenido sin polvo ni humedad. Debe guardarse en un lugar muy

visible y ser fácilmente reconocible. Por convenio internacional, el botiquín de primeros auxilios

se identifica mediante una cruz blanca sobre fondo verde y debe contener lo siguiente:

 Hoja de instrucciones con orientaciones generales.

 Apósitos estériles adhesivos, empaquetados individualmente y de distintos tamaños.

 Parches oculares estériles con cintas.

 Vendas triangulares.
 Compresas estériles para heridas.

 Imperdibles.

 Una selección de apósitos estériles no medicados.

 Un manual de primeros auxilios, por ejemplo, publicado por la Cruz Roja Internacional.

Extintores de incendios.

El equipo contra incendios debe colocarse cerca de las puertas y puntos estratégicos de los

pasillos. Este equipo debe comprender mangueras, cubos (de agua o arena) y un extintor. Los

extintores deben ser inspeccionados y mantenidos periódicamente y debe respetarse su vida útil.

Tipos y usos particulares de los extintores de incendios.

Fuente: ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, OMS. Manual de Bioseguridad en el

Laboratorio. Tercera Edición. Ginebra, 2005. P. 122


Fuente: PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA. Manual de higiene, seguridad y

protección del Medio Ambiente del Laboratorio de Química. Cali, enero de 2011. P. 66. Tomado

de: http://extintoresmym.com/sections/index/592

Plan de emergencia.

En el Plan de Emergencia de los establecimientos educativos se deberán incluir las estrategias

específicas para atender una emergencia en el laboratorio, particularmente las acciones a seguir

en caso de que sea necesaria una evacuación. Hay que asegurarse que se conoce la ruta principal

y la alterna al igual que todos los procedimientos para reunirse en algún lugar fuera del edificio y

poder contabilizar cada persona que estaba en el laboratorio (SOCIEDAD AMERICANA DE

QUÍMICA. Op. Cit., p. 35). En caso de una emergencia, siempre que sea posible, se deben seguir

los procedimientos que han sido establecidos. El primer paso, y el más importante, para proceder

en caso de una emergencia es:

Antes de ayudar a otra persona, se debe evaluar el peligro potencial que se presenta para sí

mismo. Si usted trata de ayudar a otra persona y se lesiona, no es de mucha ayuda para los

demás.
Es recomendable que el plan de emergencia incluya:

 La organización y coordinación de un equipo de atención inmediata y equipo de primeros

auxilios.

 Actuaciones a seguir en cada tipo de emergencia (incendio, explosiones, terremoto).

 Identificación y ubicación de los elementos de emergencia existentes (mangueras,

extintores, mantas).

 Calendario de simulacros.

Accidentes:

Personales (Salpicaduras, quemaduras, cortes, ingestión, inhalación). Los siguientes son los

accidentes personales que pueden ocurrir durante el trabajo de laboratorio.

1. Salpicaduras. En caso de que una sustancia entre en contacto con alguna parte del

cuerpo proceder así:

 Consultar la ficha de seguridad de la sustancia para conocer el correcto

procedimiento de primeros auxilios y algún efecto posterior.

 Proceder a remover rápidamente las prendas y accesorios contaminados, para

evitar que el producto entre en contacto con la piel. Proceder de inmediato según

las condiciones establecidas por la ficha MSDS, por sus iniciales en inglés,

Material Safety Data Sheet (Hojas de Datos de Seguridad de Materiales).

 Si la superficie afectada son los ojos, usar inmediatamente la fuente de lavaojos

por lo menos 30 minutos, en ningún caso se intentará su neutralización. Utilizar el

pulgar e índice para mantener los párpados fuera del ojo, mover los ojos
continuamente hacia distintas direcciones para que el agua fluya atrás de los

párpados y atrás del ojo. Lo mejor es utilizar una fuente de lavaojos, pero si no se

dispone de una, las personas lesionadas deben ser colocadas sobre sus espaldas y

hacerle fluir agua suavemente a través de las esquinas de sus ojos. Pasado el

incidente es importante la revisión de un oftalmólogo

 Trasladar el paciente al aire fresco. Si no respira administrar respiración artificial

(Evite el método boca a boca para este tipo de intoxicación). Si respira con

dificultad suministrar oxígeno. Mantenga la victima abrigada y en reposo. Buscar

atención medica inmediatamente, la victima debe estar bajo observación médica

mínimo 24 horas.

 Lavar la boca con agua y la zona afectada con abundante agua, mínimo durante

15 min, si la irritación persiste repita el lavado, busque atención médica

inmediatamente.

2. Quemaduras.

 Para pequeños derrames químicos que solamente afectan una pequeña área de la

piel, inmediatamente se debe lavar con flujo de agua al menos por 15 minutos. Si

no hay daño visible, lavar toda el área con agua tibia y con jabón.

 Si son producidas por ácidos o sustancias fuertemente oxidantes, se lavarán con

agua abundante. Si son producidas por fuego o por superficies calientes, el

tratamiento dependerá de la profundidad y extensión de la zona afectada: en casos

leves se podrá aplicar agua fría abundante; en casos más severos se buscará

inmediatamente atención médica y no se deben aplicar cremas, lociones o

pomadas.
 Tener presente que materiales o sustancias a muy bajas temperaturas también,

pueden producir quemaduras.

3. Cortes.

 Se lavarán con abundante agua fría para intentar cortar la hemorragia. Si son

cortes pequeños, se taparán con venda o apósito al efecto y se acudirá al servicio

médico. Si son de consideración, se intentará aplicar un torniquete, y se buscará

atención médica lo antes posible.

 Es conveniente recopilar información sobre el material con el que se ha producido

el corte, para ponerlo en conocimiento del profesional médico.

4. Ingestión.

 Se consultará lo antes posible la ficha de seguridad, disponible en todos los

laboratorios, del producto ingerido o se contactará con el servicio de información

toxicológica. Por lo general, no se provocará el vómito, salvo indicación expresa.

Se acudirá al servicio médico con una etiqueta del producto.

5. Inhalación.

 En caso de intoxicación por inhalación, se colocará al afectado en un lugar

ventilado y se procederá como en el apartado anterior.

Cómo actuar frente a un incendio.

Las siguientes acciones son recomendadas ante la ocurrencia de un incendio.

 Un incendio que se mantiene en un pequeño recipiente con frecuencia puede ser

sofocado. Por ejemplo, se puede utilizar un cristal de reloj para sofocar un

incendio que ocurra en un beaker, cubriendo la boca de éste. Evitar tocar con las
manos un recipiente que esté en fuego. No cubrir con una toalla o ropa seca; se

debe utilizar un material húmedo. Remover materiales inflamables que se

encuentren cerca para evitar la propagación del incendio.

 Activar la alarma de incendio, de contarse con ella.

 No se debe refugiar en baños ni rincones donde se puede quedar atrapado. Buscar

la salida.

 Utilizar las escaleras para salir del edificio, no los ascensores. Se deben seguir los

procedimientos de evacuación establecidos y que han sido practicados en los

simulacros de incendio.

 En general, la evacuación se hace previa evaluación de condiciones de seguridad,

y se ordena cuando las condiciones de seguridad internas son inferiores a las

externas.

Señalización de tuberías.
 Normas básicas de la Edificación NBE-CPI 96

 Orden 29.11.1984. Manual de autoprotección.

 Real decreto 1942/1963 de 5 de noviembre instalaciones de protección contra incendios.

 REBT-MIBTO26. Locales con riesgo de incendio y explosión.


Bibliografía
ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, OMS. Manual de Bioseguridad
en el Laboratorio. Tercera Edición. Ginebra, 2005. p. 13 – 15. [En línea], [15 de
mayo de 2015] disponible en:
(http://www.who.int/csr/resources/publications/biosafety/CDS_CSR_LYO_2004_
11 SP.pdf)
PÉREZ SORIANO, Javier. Prevenciondocente.com [sede Web]. Señales de
advertencia, obligación, salvamento y socorro, prohibición y de incendios. [En
línea], [16 de mayo de 2015] disponible en:
(http://www.prevenciondocente.com/senales.htm)
SOCIEDAD AMERICANA DE QUÍMICA. Seguridad en los Laboratorios
Químicos Académicos. Prevención de accidentes para estudiantes universitarios.
Volumen 1. 2003. p. 35 – 39. [En línea], [16 de mayo de 2015] disponible en:
(https://www.acs.org/content/dam/acsorg/about/governance/committees/chemicals
afety/publications/seguridad-en-los-laboratorios-
quu00edmicosacadu00e9mico.pdf)
SOCIEDAD AMERICANA DE QUÍMICA. Seguridad en los Laboratorios
Químicos Académicos. Prevención de accidentes para estudiantes universitarios.
Volumen 1. 2003. p. 35 – 39. [En línea], [16 de mayo de 2015] disponible en:
(https://www.acs.org/content/dam/acsorg/about/governance/committees/chemicals
afety/publications/seguridad-en-los-laboratorios-
quu00edmicosacadu00e9mico.pdf)
LABORATORIO DE QUÍMICA GENERAL Y TECNOLÓGICA. FACULTAD
DE INGENIERIA. U.N.N.E. Trabajo práctico nº1 introducción al trabajo de
laboratorio: pila y electrólisis.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE QUERÉTARO FACULTAD DE CIENCIAS
NATURALES LINEAMIENTOS GENERALES DE SEGURIDAD EN LOS
LABORATORIOS LPSL- 08-
NORMAS TÉCNICAS DE PREVENCIÓN. MINISTRO DE TRABAJO I SEGURIDAD
SOCIAL. SERVICIO DE PUBLICACIONES DEL INSTITUTO NACIONAL DE
SEGURIDAD E HIGIENE EN EL TRABAJO.
TÉCNICAS DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES. ED. TEBER FLORES. 3 ra
EDICIÓN.
ISO 3864-1 Parte 1 PRINCIPIOS DE DISEÑO DE SEÑALES DE SEGURIDAD EN

LUGARES DE TRABAJO Y ÁREAS PÚBLICAS

ISO 16069 SISTEMAS DE SEÑALIZACIÓN DE RUTAS DE EVACUACIÓN.