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Editorial

La  realidad  se  mueve  y  con  ella  la  humanidad  a  su  propio  ritmo.  Así,  las  conceptualizaciones  
que  ayudan  a  entender  el  mundo  deben  revisarse,  reformularse  y  adaptarse.  Este  número  de  
Figura  Fondo  queda  en  sintonía  con  las  ideas  anteriores.  

Algunos   de   los   textos   que   integran   esta   edición   dan   cuenta   de   estas   alteraciones  
epistemológicas,   así   por   ejemplo:   Brigitte   Lapeyronnie-­‐Robine   expresa   una   trayectoria   de  
evolución   de   los   conceptos   de   aquí   y   ahora   desde   un   prisma   histórico.   Marybel   Martínez  
Robledos   reflexiona   en   torno   a   las   implicaciones   que   tiene   la   ideología   humanista   en   la  
contemporaneidad  y  cómo  está  relacionada  con  los  discursos  que  se  generan  al  respecto.  

Si   se   retoma   la   idea   del   movimiento   de   la   realidad,   resulta   imprescindible   pensar   en   hacia  


dónde   va   todo   el   marasmo   de   situaciones   que   envuelven   y   atraviesan   a   las   personas.   De   tal  
forma  que,  esto  queda  explicitado  en  el  escrito  de  Karina  Gutiérrez  Dorantes,  el  cual  propone  
el   potencial   humano   como   una   luz   ante   la   opacidad   en   que   la   tecnología   ha   sumergido   a   la  
sociedad.  

Muchos   otros   textos   dan   cuenta   de   lo   complejo   de   la   realidad;   Los   sueños   en   el   proceso   de  
duelo,   Se   abre   desde   adentro   o   La   era   del   vacío   ayudan   a   generar   una   visión   que   impacta   y  
confronta,  que  obliga  a  tomar  postura;  sentir  y  reflexionar  para  actuar  en  consecuencia.  

Termina   esta   editorial   con   una   pregunta   que   plantea   Muñoz   Polit:   ¿Qué   buscas   en   la   vida?,  
porque  de  la  reflexión  al  respecto  de  esta  cuestión,  puede  generarse  la  rosa  de  los  vientos  que  
conduzca  el  tránsito  por  la  realidad.  
El concepto “aquí y ahora” en terapia Gestalt: evolución histórica
Brigitte Lapeyronnie–Robine1

Resumen
Los conceptos crecen y evolucionan a la par del desarrollo de las
personas y sus sociedades. No obstante, es necesario registrar estos
cambios y reflexionar sobre ellos. Así, un recorrido por las
aproximaciones a la percepción del tiempo es indispensable para
revisar conceptos centrales como el aquí y el ahora; que han sido
semánticamente diluidos por sobreusos e interpretaciones débilmente
fundamentadas.

El primer libro escrito en Francia sobre la terapia Gestalt apareció en 1980,


titulado “La Gestalt” y tuvo como subtítulo “Terapia del aquí y del ahora”. Su autor,
Marie Petit, ponía de relieve con ese título, lo que en esa época era más original
en un método de psicoterapia a saber: que el terapeuta y su paciente se
concentran particularmente sobre lo que pasa (y cómo pasa) durante la sesión de
terapia, más que en buscar primero una causa histórica en el origen de las
perturbaciones.
La terapia Gestalt es descrita, al mismo tiempo, como un método de psicoterapia y
como un método de desarrollo personal. Sus objetivos están especificados en la
contraportada: se trata “de restaurar una relación auténtica con el mundo exterior y
consigo mismo en el aquí y el ahora, de tomar consciencia del ‘cómo’ más que del
‘por qué’ y de asumir la responsabilidad de nuestros deseos, nuestras elecciones y
de nuestros actos.” Esta definición y los objetivos fijados, muestran los
fundamentos teóricos que existían hace casi 30 años en terapia Gestalt y que son
resultados de un contexto social general de individualismo brindando así, su apoyo
al movimiento, la pluma y las demostraciones de Frederick Perls en terapia

1
Brigitte Lapeyronnie-Robine es Doctora en Psicología, Directora del Instituto Francés de
Terapia Gestalt, autora de libros y artículos y docente del Instituto Humanista de
Psicoterapia Gestalt en México.

Traducción: Ximena Gironella Antúnez.

1
Gestalt. La psicoterapia se mezclaba con el desarrollo personal y la afirmación del
“sí mismo” era una búsqueda.
El concepto de aquí y ahora se popularizó en ese contexto, se vulgarizó y
en esa medida fue perdiendo su esencia. En un artículo del British Gestalt Journal,
que apareció en el año 2002, Frank Staemmler dijo entonces que “El aquí y el
ahora es célebre, tristemente célebre. Es difícil encontrar otro eslogan de la
terapia Gestalt, que haya sido utilizado con tanta frecuencia y tan mal: muchos de
los terapeutas gestalts prefieren ya no aplicar esa frase, porque se ha repetido una
y otra vez. Yontef afirma que: ‘si nos adhiriéramos al aquí y ahora, tal como se
enuncia en los clichés, estaríamos más cerca de tener una lesión cerebral que de
la iluminación.’ (1993) Erving Polster (1985) llama ‘al aquí y ahora’ la situación
disociada, y ya no desea estar en la ‘prisión del ahora’.”
Desde los años 80, la terapia Gestalt ha evolucionado, volviéndose a
centrar en sus 3 autores originales que son: Frederick S. Perls, por supuesto;
también su esposa Laura, y esa personalidad fuera de lo común; Paul Goodman,
para basarse no sólo en el individualismo, sino en la individuación. A partir de allí,
la terapia Gestalt puede situarse en las “psicoterapias de dos personas”,
retomando los términos de Balint, como el psicoanálisis intersubjetivo, o toda
psicoterapia que se centra primero en el “entre” paciente–terapeuta.
¿Cuál es entonces hoy en día, el interés que podemos aportar al concepto
del aquí y ahora? Para poder responder a esa pregunta, vamos a buscar sus
primeras huellas en la psicoterapia; vamos a considerar en qué ha sido innovador
e importante en el trabajo psicoterapéutico, y cómo es que se fue vaciando
progresivamente de su sentido hasta convertirse en el eslogan “Tú, yo, aquí y
ahora”. Así, podremos asomarnos a la forma de comprender el concepto hoy en
día de manera fructífera, en teoría, método y en la práctica de la terapia Gestalt;
tema que será objeto de la conferencia de Jean–Marie Robine.
Esta reflexión tiene implicaciones y llama, al mismo tiempo, a otros
cuestionamientos. ¿Qué es la realidad y nuestra relación con la misma? ¿Qué es
la relación terapéutica? ¿Es una relación “real”, fantasía, o desde qué otro punto
de vista es posible considerarla? ¿Qué es lo terapéutico en terapia Gestalt?

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Atravesaremos por estas interrogantes, sin tener el tiempo suficiente para
consagrarnos a responder cada una de ellas.

I. Las primeras huellas del concepto aquí y ahora en psicoanálisis,


psicoterapia y su entrada en la terapia Gestalt.
a. Del lado del psicoanálisis
1. Sandor Ferenczi y Otto Rank
Ferenczi y Rank van a ser “investigadores–experimentadores”, conservando la
teoría freudiana en su conjunto, pero aportando críticas e innovaciones. Ferenczi
es, sin lugar a dudas, el primero en haber enunciado que no es suficiente
acordarse durante la cura, y que los afectos vividos en la sesión tienen
importancia.
En septiembre de 1922, Freud va a organizar un “concurso” para estimular la
reflexión sobre “la referencia mutua entre teoría y práctica”. Ferenczi y Rank
fueron los únicos en entregar su texto, al ser los primeros en hablar de la relación
real y del impacto de la persona real del psicoanalista sobre la transferencia y la
contra–transferencia durante el desarrollo de la cura. Todas las actitudes del
paciente para con su analista no son necesariamente transferencias del pasado,
también pueden ser reacciones con respecto al propio analista. La transferencia
sola no basta para pensar todo lo que está en juego en la situación terapéutica.
Otto Rank publica entre 1929 y 1931 varios artículos que se encuentran
reunidos en el libro “Voluntad y psicoterapia”. Este libro contiene un capítulo
titulado ‘El pasado y el presente’ en el que resalta la cita de Píndaro (520 a. C.),
que no hace sino recordarnos la teoría paradójica del cambio de Arnold Beisser; a
la que se refieren con frecuencia los terapeutas Gestalts: “Sé lo que eres”.
Es en este capítulo donde Rank utiliza por primera vez las palabras “aquí y
ahora” en el contexto de la psicoterapia. Critica la noción de inconsciente de Freud
y sobre todo el método histórico–causal de éste último. El neurótico viviría en su
pasado, rehuiría de la experiencia presente, pero no como lo que defendía Freud
en aquella época, del hecho de su “eso libidinal”. El neurótico se defendería de la
experiencia actual, de sus sentimientos actuales. “El presente es siempre más

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doloroso, porque es presente.” La experiencia presente contendría el pasado que
no ha sido asimilado, y sus experiencias no asimiladas no serían reprimidas en el
inconsciente para ser conservadas. Éstas estarían siempre en curso, en la
vivencia actual del paciente, “contrariadas, ejecutadas y traducidas en sus
experiencias completamente nuevas”. El rechazo de la realidad presente y el
rechazo emocional de la experiencia presente estarían en el centro de la neurosis.
“He aquí el aspecto auténticamente psicológico del famoso problema de la
realidad, que no es otra cosa que el problema del presente, en otros términos, de
la conciencia de lo vivido”.
De tal forma, Rank piensa que el analista no necesita hurgar en el pasado del
paciente para comprender su manera de reaccionar en el presente. Focalizándose
en el presente es como podremos comprender y obtener un efecto terapéutico. “Si
hiciéramos lo que prescribe la técnica freudiana, solamente comprenderíamos la
reacción del individuo en su pasado; y para nada entenderíamos su reacción de
hoy en día. En la experiencia presente, por el contrario, disponemos de un modelo
completo de reacción del paciente, contamos con el conjunto de formas anteriores
de reaccionar, más las del presente. Si el individuo reprime o se resiste más o
menos con energía, de modo neurótico, reacciona de la misma manera en la
experiencia terapéutica; es el momento de mostrarle cómo intenta destruir las
conexiones con esa experiencia exactamente como lo hacía con el pasado”.
Desde el punto de vista psicológico, Rank piensa que sólo existe el presente, y
que no existe nada histórico como tal, porque el presente contiene al pasado, “es
decir el desear y el sentir, el pensamiento y la conciencia”.
La influencia de Otto Rank en la terapia Gestalt fue tan importante como la
de la Psicología Gestalt, según Taylor Stoehr, biógrafo de Paul Goodman. Las
citas o referencias a Otto Rank en el libro de 1951 provendrían de Paul Goodman.
Adquieren mucha más relevancia, ya que hay pocas referencias bibliográficas
directas en ese libro. Así pues, podemos destacar que: “Rank descubrió que el
acto creador constituía la salud psicológica.” Más adelante, una nota a pie de
página hace referencia a la Gegenwill, o voluntad negativa. Después se subraya
que Rank, al contrario de otros psicoanalistas, no considera al arte como un
síntoma neurótico, y los autores agregan: Rank cuyo libro “El arte y el artista está

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más allá de cualquier elogio.” Bertram Müller, terapeuta Gestalt, contemporáneo
alemán, relata que Isadore From consideraba que la obra de Rank estaba
esencialmente persiguiendo el desarrollo de la psicoterapia en general, y de la
terapia Gestalt en particular.
Clara Thompson, psicoanalista interpersonal, habla así de Rank y del
impacto de la persona del terapeuta en la relación terapéutica:
“Rank fue el primero en señalar que el paciente se apartaba del presente
vivo, del dominio de sus sentimientos reales. Rank dijo que resulta siempre más
fácil hablar del pasado porque no está presente. Él y Firenczi fueron quienes por
primera vez, señalaron que todas las actitudes del paciente para con su analista
no son necesariamente transferencias del pasado, que puede haber algunas
reacciones con respecto al propio analista; y cuando se le señala a un paciente:
‘Esto que siente no es realmente con respecto a mí, sino con relación a su padre’,
lo aliviamos realmente de su angustia y en consecuencia, detenemos el curso del
análisis.
Así, si el paciente consigue, finalmente, reunir el valor para decirle a su
analista que parece un puerco, éste último puede cómodamente evadir el
problema refiriéndolo al pasado diciendo: ‘Debe pensar eso de su padre’.
Entonces podemos llegar a dos resultados: el analista no afrontó el hecho de que
efectivamente se parece a un puerco y el paciente piensa: ‘Salí bien librado de
esta historia’, pero no se siente tranquilo, porque sabe que realmente se trataba
de su analista y no de su padre. Es posible que a partir de ese día, empiece a
suponer que debe proteger los sentimientos del analista.
Al tomar conciencia de esto, Rank y Ferenczi descubrieron la importancia
de la imagen que el analista reflejaba de sí mismo; dieron así a la transferencia
una definición más precisa y limitada sólo a los sentimientos irracionales
experimentados y expresados con respecto al analista”.

2. El psicoanálisis interpersonal

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Esta cita tan larga, me permite abordar la corriente del psicoanálisis interpersonal
de la Escuela de Washington, cuyos representantes más destacados son: Harry Stack
Sullivan, Clara Thompson, Erich Fromm y Karen Horney. Ésta última fue supervisora de
Frederick Perls, y fue ella quien le sugirió hacer análisis con Wilhelm Reich.
Esta escuela va a insistir sobre la importancia de la relación “real” entre paciente y
terapeuta y sobre el aquí y ahora de la relación terapéutica. Del mismo modo, van a
considerar que el terapeuta está metido en el campo “interpersonal” siempre
manteniéndose “fuera del campo”, en una posición de experto.
Sullivan y Thompson van a hablar de “la observación participante” del terapeuta y Fromm
de “participante observador”. Es ya una etapa hacia la teoría de campo, tal y como la
conocemos en la actualidad.

3. El modelo de Franz Alexander y de Thomas French


Alexander y French pensaron que la patología física se debe a las relaciones
interpersonales disfuncionales y que se mantienen disfuncionales en la actualidad de la
vida del paciente. Lo que es, entonces, terapéutico son “las experiencias emocionales
correctivas”. Cuando hablo de terapia Gestalt a mis colegas psiquiatras, pueden remitirme
a esta teoría de Alexander; ¿de qué se trata? Se trata que en el aquí y ahora de la sesión,
se puedan “romper” los esquemas relacionales habituales. Frieda Fromm–Reichman
(1960) lo expresa como sigue: “Se trata de que el terapeuta suscite una nueva
experiencia para el cliente más que darle una explicación.” Efectivamente, tenemos esta
postura en terapia Gestalt.

4. Controversia sobre aquello que se juega en la relación: ¿transferencia, relación


real y psicoterapia de dos personas?
Algunos psicoanalistas van a referirse únicamente a la transferencia: todo lo que
sucede en sesión está relacionado con otra escena anterior, debido a la dinámica
intrapsíquica inconsciente. El terapeuta no es más que un apoyo de actualización de esta
dinámica. La relación paciente–terapeuta es considerada como una relación puramente
ilusoria para el trabajo de la cura.
Otros psicoanalistas o psicoterapeutas pensarán después, que lo que pasa en la
sesión es al mismo tiempo un vínculo con la dinámica inconsciente, o fantasía del
paciente, pero también la relación real aquí y ahora paciente–terapeuta. El terapeuta por
su manera de ser en presencia, es también fuente de lo que está en juego.

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La ego–psicología se desarrolla así en Estados Unidos; colocando en el centro de su
teoría la adaptación del Yo a su entorno. Es de esta escuela que nacerá el concepto de
alianza terapéutica muy en boga en la actualidad.
Finalmente, un tercer acercamiento ha sido desarrollado y habla de la
psicología de dos personas. Esta psicología remite por ejemplo, a la teoría del self
que se desarrolló en Estados Unidos con los trabajos de Kohut y de Kernberg, el
psicoanálisis llamado interpersonal y ahora, el psicoanálisis intersubjetivo. Mitchell
y sus colaboradores hablan de psicoanálisis relacional.
a. Según Safran y Muran estar dentro de esta postura de no-neutralidad
tiene tres consecuencias:
–Todo lo que el clínico piense de su paciente debe ser aclarado a partir de lo que
se considere tiene lugar aquí y ahora en la relación terapéutica.
–El terapeuta debe comprometerse en una exploración continua de su propia
contribución a lo que sucede.
-Tiene sus riesgos suponer que la interacción emergente durante la sesión de
terapia equivale a esquemas habituales y repetitivos del paciente. El hecho de que
propongamos esto como equivalente, debe siempre quedar como una pregunta
abierta, como una suposición.

b. De lado de la terapia Gestalt y del trabajo de Kurt Lewin


La psicología Gestalt propuso que el organismo organiza continuamente su
experiencia a medida que interactúa con su entorno.
Kurt Lewin promovió la teoría de campo y podemos considerar que el
principio de contemporaneidad de esta teoría, es un precursor del concepto aquí y
ahora. “Todo comportamiento o todo cambio en el campo psicológico no depende
más que del campo psicológico en ese momento.” Esto no excluye, en ningún
caso, el pasado ni el futuro. “De hecho, son los teóricos de campo los que están
más interesados por los problemas de desarrollo y los problemas históricos”.

c. Del lado de otros modelos

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Erving Polster en su artículo de 1966, considera que el aquí y el ahora fue
importante para 4 corrientes: el psicodrama de Moreno, la Semántica General, la
psicoterapia de Rogers y la dinámica de grupo. Recuerda el contexto de esas
psicoterapias, en donde la terapia ya no está reservada a los enfermos, sino que
existe un público más grande en busca de su desarrollo personal. La teoría
cibernética aparece también y muestra que no podemos separar la causa del
efecto. Los terapeutas y los pacientes devienen en coautores del encuentro.
Además, existe en esa época una creencia en un poder de curación intrínseco a la
experiencia, sin tener necesariamente que explicitarlo.

II. El concepto aquí y ahora en los inicios de la terapia Gestalt


Es necesario regresar al primer libro escrito por Frederick Perls aparecido
en 1947, cuando el matrimonio Perls había huido del nacismo y se había refugiado
en África del Sur. El libro Yo, el hambre y la agresividad que se acepta como
contribución al psicoanálisis y que está dedicado a Wertheimer, se compone de
tres partes: Holismo y psicoanálisis, Metabolismo mental y Terapia por
concentración. La primera parte tiene tres capítulos consagrados a la temporalidad
(capítulo 11: El tiempo, capítulo 12: Pasado y futuro, capítulo 13: Pasado y
presente), que muestra la importancia ya acordada de la temporalidad.
Este libro enuncia cómo Perls comprende la teoría freudiana y también
cómo empieza a distanciarse de la misma. Podemos leer en el capítulo 10: “El
enfoque principal de Freud en el caso de las enfermedades psicogenéticas es
correcto. La neurosis tiene un sentido: es una perturbación del desarrollo y de la
adaptación, los instintos y el inconsciente ocupan en el hombre, un lugar mucho
más considerable de lo que hubiéramos imaginado hasta ahora. Las neurosis son
la expresión de un conflicto entre el organismo y el entorno. Nuestra mentalidad
está mucho más determinada por los instintos y las emociones que por la razón”.
Aquí vemos la adhesión de Perls a la teoría freudiana, pero agrega: “En el otro
lado de la balanza, vemos que Freud ha sobrestimado la causalidad, el pasado y
el instinto sexual y que ha desatendido la importancia de la intencionalidad del
presente y del instinto del hambre”.

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Perls pone así, el acento en tres puntos que van a constituir una
diferenciación importante, conservando todavía la teoría freudiana: el instinto del
hambre y su importancia sobre el desarrollo psicogenético, así como el instinto
sexual; la existencia de una agresividad que se origina en el estado oral y no sólo
en el estado anal; la intencionalidad, es decir una visión del después tan
importante como un vistazo al pasado. “Por un lado, los recuerdos determinan la
vida del neurótico y por el otro, se acuerda o se olvida dependiendo su objetivo.
Un viejo soldado se acordará de las acciones de las que se pueda vanagloriar –
podrá hasta inventar recuerdos con el objeto de alabarse...”.
Y más lejos “La boca está situada delante nuestro y el ano atrás. Esto tiene
una relación con lo que vayamos a comer o encontrar, e igualmente con lo que
dejamos atrás o lo que sobrepasamos. El hambre está sin duda ligada al futuro y
el paso de las heces al pasado.”
El presente se convierte en una suerte de centro de equilibrio en donde
pasado y futuro se apoyan. Perls aquí, y contrariamente a lo que será transmitido
más tarde, pone el acento en el presente, sólo en la realidad existente, no niega
en lo absoluto la importancia del pasado ni del futuro.
Entonces ¿cómo puede ser actual el pasado? Perls menciona 5 posibilidades de
ese vínculo pasado–presente. Primero está la influencia de la constitución
orgánica, por ejemplo un déficit en las hormonas tiroideas impacta al individuo en
el desarrollo de su vida.
Después está el aprendizaje, que crea una forma de condicionamiento o de fisiología
secundaria, y que se pone en marcha en nuestras maneras de involucrarnos en cada
situación. Un tercer vínculo, se establece por lo que Perls ha llamado “los recuerdos
futuristas” es decir, lo que se vuelve una señal de alarma en el presente de la situación.
Podríamos evocar aquí el proverbio: “Gato escaldado teme al agua fría”. En efecto, a
partir de una experiencia que ha sido dolorosa, nos anticipamos a su repetición. El vínculo
siguiente es con respecto a la compulsión de repetición de Freud y corresponde a lo que
nosotros llamamos asuntos inconclusos. Una experiencia que no pudo llegar hasta una
asimilación exitosa, es decir ponerla en palabras, o más todavía: una introyección total,
según el concepto de Ferenczi, que permanece a la espera de concluirse y está
potencialmente en la actualidad de la persona. En fin, toda experiencia “no digerida”, que

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se bloqueó en forma de “introyecto” o bloque inasimilable, tragada sin haber sido
deconstruida, se queda en la actualidad de la persona.
Utilizamos metáforas relacionadas con la oralidad, la digestión; que sirven como
representación de lo que podría producirse en el crecimiento del individuo, ya sea en lo
fisiológico o psicológico. Los dos ámbitos están estrechamente relacionados según la
teoría de la terapia Gestalt.
¿Cuáles serán las consecuencias prácticas de esta forma de pensar?
Tres palabras destacan en esta primer obra de Perls: el interés, la concentración y
la atención es decir, la descripción de un estado, de una acción y de una dirección.
“Interés significa estar en una situación; concentración, ir al centro de una situación y
atención, orientar una tensión hacia un objetivo”. El terapeuta se concentra sobre las
situaciones presentes y propone al paciente que se concentre también, al nivel del tono
de voz empleado, del movimiento efectuado, de la asociación de ideas, etcétera; al nivel
de todo aquello que pueda acentuar la consciencia del paciente y de lo que pasa. El
terapeuta también ayuda al aumento de la consciencia del paciente contextualizando los
eventos. El terapeuta intenta que el paciente viva su problemática y aumente sus
potencialidades.
Recordemos que la terapia Gestalt, por poco, se llama “terapia por la
concentración”.
En ese estadio, la terapia propuesta por Perls se vuelve una forma de psicoanálisis
en donde el terapeuta trata de aumentar la consciencia del paciente, por otros medios
diferentes de las asociaciones libres. La terapia propuesta se vuelve más activa, más
intervencionista, siempre refiriéndose a la metapsicología freudiana, pero sumando otros
conceptos.

La segunda obra principal de la terapia Gestalt, la que funda verdaderamente su


origen, es aquella co–escrita por Frederick Perls, Paul Goodman y Ralph Hefferline,
Terapia Gestalt. El subtítulo del libro es interesante, por lo que a nuestro tema atañe:
Novedad, excitación y desarrollo.
Podemos observar varios desajustes que operan con relación al primer libro de
Perls y que dan una orientación más original de la terapia Gestalt, individualizándose así
del psicoanálisis. He aquí algunos ejemplos importantes:
– Del concepto del Yo, pasamos al concepto de self, (el alma descentralizada diría
Glassheim).

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– Si el Yo conoce por la consciencia, el self conoce a través del awareness, este
conocimiento inmediato e implícito del campo.
– Lo primero en la experiencia humana, es el campo organismo/entorno y ya no más el
individuo aislado (o el Yo).
– Hay un acuerdo mutuo entre organismo y entorno (la autorregulación organísmica).
– El lugar de la acción posible, el lugar de la articulación del hombre hacia el mundo es
la frontera–contacto.
– La realidad sólo se conoce en los instantes de contacto y no es previsible. Para decirlo
de otro modo, la realidad encontrada es una potencialidad que el contacto actualiza.
– El contacto es descubrimiento e invención de la solución por venir.
– El tiempo de la acción humana es el presente. “El presente es el sólo lugar de la
aventura humana” dice Bernard Vincent.
La temporalidad del self está colocada en primer plano. El self no es una entidad,
existe cuando hay un contacto. Awareness, es decir cuando hay novedad percibida en el
campo (o sea, tanto del lado del organismo como del lado del entorno). El momento
presente se vuelve el momento del acto terapéutico; el tiempo de despliegue del self, en
donde las cartas del pasado pueden ser potencialmente barajadas a la vista de un
porvenir. “...Es a partir de esta perspectiva que llegamos a lo que tiene un valor
propiamente terapéutico en terapia Gestalt: sostener la atención en el momento presente,
lo que quiere decir que en una situación terapéutica, la observación en las modificaciones
a la frontera–contacto entre el terapeuta y el paciente adquieren una importancia
primordial. Es en esos momentos que los dos están en igualdad de aprender exactamente
dónde y cómo el contacto es perturbado.” (Isadore From & Michael V. Miller, prefacio del
PHG).
Estas consideraciones teóricas tienen repercusiones prácticas. Al practicar la
terapia Gestalt vamos a:
– Concentrarnos y analizar la estructura interna de la experiencia real.
– Estar atentos a la manera en la que el paciente se acuerda, expresa y actúa.
– Considerar la estructura dinámica de la relación figura/fondo de la experiencia
como aquello que es importante en sí mismo, y no el indicio de un inconsciente
desconocido o como de un síntoma. Nos quedamos con lo que hay.
– Trabajar sobre la unicidad de esa estructura o su falta de unicidad aquí y ahora, lo
que reconstruye las relaciones dinámicas figura/fondo, acrecentando así la intensidad
del contacto.

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– Trabajar sobre lo que pasa aquí y ahora para poder destacar con más intensidad
que algunas ideas preconcebidas son obsoletas a partir de ahora.
– Practicar una psicoterapia sin a priori del normal y del anormal.
– Considerar este método no como un método de corrección, sino de desarrollo.
Contrariamente a lo que a veces puede ser transmitido, los terapeutas Gestalts no son
personas descerebradas que no se acordarían de las sesiones anteriores o que no se
asomarían al pasado de sus pacientes. No está de más recordar lo que podemos leer en
Terapia Gestalt: “Por otro lado, es por lo tanto absurdo pensar que no hay que combatir
las resistencias, que no hay que despertar la ansiedad ni mostrar que una respuesta
neurótica no es funcional, ni revivir el pasado, ni rechazar toda interpretación y abandonar
todos los conocimientos. Los resultados serían solamente superficiales y ninguna energía
fijada se liberaría, etc... Humanamente hablando, ¿cuál es la realidad de un diálogo en el
que uno de los participantes, el terapeuta, inhibiera su mejor poder, lo que sabe y lo que
ese saber le permite evaluar? El problema que se plantea entonces, y que se trata de
explicitar, es el de la estructura del diálogo: ¿cómo abrir el conflicto, la ansiedad, el
pasado, su concepción y su interpretación para alcanzar al máximo el ajuste creativo?”
(p.116)
Nada de lo que aporta el paciente se descarta a priori. Asimismo, nada de lo que le
pasa al terapeuta (como cuando se acuerda de una sesión anterior) se descarta a priori.
Todo es potencialmente útil en el trabajo de despliegue del self en busca de un ajuste
creativo, es decir que el paciente pueda, a la vez, ser transformado por y transformar su
entorno en un mismo acto.

Taylor Stoehr, biógrafo de Paul Goodman, escribió un libro titulado Here, Now, Next y
el título da una visión muy particular del “ahora” que introduce a la dimensión de la
intencionalidad:
“La expresión ‘aquí y ahora’ podría, con justicia, estar asociada a Fritz Perls, cuya vida y
práctica de terapeuta estaban centradas en el momento presente. Intitulo mi libro Aquí,
ahora, después para poner el acento sobre la contribución particular de Goodman a la
teoría de la terapia Gestalt: su insistencia sobre el hecho de que la consciencia no puede
desarrollarse más que en el presente continuo...” “... El vigoroso compromiso hacia el
impredecible mundo del momento siguiente era, para Goodman, realmente tan importante
como aquel destinado al actual presente vital. Era lo que quería decir cuando dio el título
‘Novedad, excitación, desarrollo’ a la segunda parte de Terapia Gestalt. Podríamos casi

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considerar los términos ‘Aquí, ahora, después’ como una traducción adverbial de aquel
título, extrayéndolo del dominio estático de los nombres abstractos. Y por supuesto,
Goodman con frecuencia utilizó esos términos en sus escritos posteriores, cuando
deseaba usar un atajo para precisar lo relevante en la toma de contacto durante la
experiencia.”
El aquí y ahora es una dirección hacia un después, y habla de lo que el después
puede ser potencialmente en semilla y hacia qué tiende la persona. Si tomamos en
consideración plenamente esta tensión, el trabajo se modificará. Este aspecto teórico, ha
sido resaltado por Jean–Marie Robine quien lo ha desarrollado particularmente en sus
trabajos.

III. La mutación en eslogan


Mientras tanto, después de la aparición de Terapia Gestalt en 1951, Perls
difundió y popularizó la terapia Gestalt en California, en donde se hizo al mismo
tiempo célebre por los shows de Perls, así como una piel de zapa despojada de
los trabajos anteriores.
De tal forma, en el Manual de terapia Gestalt (Gestalt Approach, 1973), el
capítulo 4 se llama: La terapia del aquí y ahora. Encontramos una definición, más
bien lacónica, de la terapia Gestalt como una terapia experiencial donde se trata
de vivir los asuntos inconclusos. Para ello, se describen las técnicas, como por
ejemplo aquella que puede sorprender hoy en día: “Cada sesión comienza por
‘ahora yo soy consciente de...’ ”. Se hace referencia a otras técnicas, como
proponer hablar en primera persona, o de hablar en presente, o la de la silla vacía.
Esas técnicas pueden ser interesantes en ciertos momentos del trabajo, pero no
se puede pretender que esas técnicas, por sí solas, sean consideras terapia
Gestalt, si no hacen referencia a la teoría y al método.

Para comprender un poco como esta forma de terapia Gestalt fue creada,
colocando al margen de la personalidad de Perls, hay que tratar de observar el
contexto de la época. Erving Polster lo expone claramente en su artículo Escape
from the Present, Transition and Storyline (1985) y expresa lo que, según él, hizo
que el acento en el presente se haya reforzado y caricaturizado; existía la
amenaza nuclear, un aumento de búsquedas de gratificaciones inmediatas, una

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búsqueda de alcanzar experiencias inefables “Peak experiences”, a partir de
ejercicios de todo tipo y la propagación de drogas.
Las consecuencias para la generación de la época, según Erving Polster,
fueron: la ausencia de continuidad en los compromisos, una desresponsabilización
de los propios actos, una ausencia de preparación para situaciones complejas y la
aparición en algunos, de efectos disociativos. Rogers decía entonces: “Pienso que
la simplificación al extremo, se ha convertido en la marca de nuestra cultura”.

La terapia Gestalt que se difundió sobretodo a partir del periodo en Esalen


de Perls, se dio a conocer con eslóganes como: “sean aquí y ahora”, ese es el
mensaje de la terapia Gestalt”. Esta frase que se antojaba “atractiva” dejó entrever
que la Terapia Gestalt no tiene teoría elaborada, a lo que se sumaba que Perls
desacreditaba toda teoría. Recordemos que Perls era, a pesar de todo, un
psiquiatra y que también tenía estudios de neurología, que se convirtió en
psicoanalista al principio de su práctica y que ejerció hasta los cincuenta.
Frank Staemmler, por su parte, piensa que Frederick Perls alentó esta
desviación simplificando demasiado la psicoterapia al usar esas frases–eslogans
durante su periodo en Esalen. Pero le reconoce el hecho de que siempre estuvo
atento a la articulación del pasado, del presente y del futuro.
Sin embargo, Staemmler responsabiliza a algunos de sus sucesores, los
cuales han sostenido que lo que se necesita es no pensar en el pasado; con la
idea un poco primaria de que lo que está fuera de la vista está fuera del espíritu.
Esto creó una incapacidad en la permanencia del vínculo y del compromiso. La
segunda desviación que menciona Staemmler sería la de vivir de manera
hedonista y egotista, y una tercera desviación sería pensar que nada existe fuera
del aquí y ahora, tomado al pie de la letra.
Staemmler propone una secuencia de terapia que ejemplifique lo absurdo de esta
forma de pensar. Hela aquí:
• P : Ayer me encontré con mi ex esposa por casualidad. No me sentí nada bien.
• T : Y ¿ahora?
• P : Bueno pues, ella me dijo que le iba bien sin mi...
• T : Eso fue ayer. Y ahora ¿qué te sucede ?
• P : Ahora, tenía ganas de contarle esto, porque me preocupó toda la noche. Después de
estar juntos 8 años, no alcanzo a imaginarme cómo dejé de ser importante...

14
• T : Sigue usted hablando de ayer, ¿de qué se da cuenta ahora?
• P : Estoy confundido, no sé qué pensar de esta situación...
• T : Empiece todas sus frases con “aquí y ahora soy consciente de...”
• P : Aquí y ahora soy consciente de... ah... que es evidente que ya no soy importante
para mi mujer.
• T : (Interrumpiendo) NO, no es lo que quiero decir. Por favor, describa de lo que se da
cuenta, lo que entiende, lo que ve, lo que siente.
• P : ¿Qué tiene que ver? Bueno si hago eso puedo oír la música de la puerta de a lado,
veo la imagen sobre el muro, siento que mi pie derecho está dormido.
• T : Ok. Haga hablar a su pie. ¿Qué dice?
P : ¿Puedo antes decirle algo? Quiero verdaderamente que revisemos la situación con mi
ex esposa...

Para concluir este recorrido histórico del concepto del ahora en terapia Gestalt, se
trata de reconsiderar a la luz de ese pasado, la importancia de ese concepto y del impacto
que en la práctica puede tener.
En su artículo Atrapados en el presente, Erving Polster subraya que el principio del
aquí y ahora es correcto, pero de aquí en adelante con otra connotación ya que, después
de ver su historia, conlleva el riesgo de seleccionar de manera distorsionada el material
terapéutico.
Da prudentes consejos sobretodo de seguir el flujo, las transiciones, de relacionar,
contextualizar, ir poco a poco. Da matices que crean una gran importancia en la
continuidad del trabajo. Por ejemplo, existe una diferencia entre decir: ¿Qué experimenta
ahora al nivel de su cara? Y: Su cara parece cambiar de pronto, ¿qué experimenta ahora
al nivel de su cara?
El concepto del ahora es una herramienta potente del terapeuta y no una
conminación hecha al paciente. Sirve para seguir el flujo de la experiencia, para
localizar las modalides del contacto en marcha, para movilizar las gestalts de una
manera constructiva y para quedarse lo más cerca de las aberturas o cierres del
paciente, que no faltan en el transcurso del trabajo terapeútico. Es una guía
preciada para realizar un trabajo conjunto con el paciente en un “pas de deux”,
respetando la dinámica del paciente.

Bibliografía
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HARMAN, R. (1996). Is There a Future for the Here and Now ?, The Gestalt Journal, XIX
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15
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16
Entre el instinto de muerte y la educación para la
paz: Comentarios críticos sobre la teoría de la agresión de
Perls

Frank-M. Staemmler∗

Trabajo leído en la Conferencia de la Association for the Advancement of Gestalt


Therapy en Filadelfia, EEUU el 6 de junio de 2010.

Resumen

Primero, en teoría considero que nuestra teoría tradicional de la agresión es


problemática en cuanto a su lógica inherente. Además, está demasiado arraigada en la
teoría de los impulsos y en la psicología unipersonal, como para ser adecuada a las
exigencias actuales de un acercamiento a la psicoterapia intersubjetiva y éticamente
justificable. En pocas palabras, ya no es adecuado como una metateoría
psicoterapéutica. Una metateoría contemporánea deberá estar basada en otros elementos
de nuestro legado, por ejemplo la reflexión de que el “contacto…es la…primera
realidad” (Perls et al. 1951, 227 — véase Staemmler, 2010).
Segundo, psicológicamente nuestra teoría tradicional de la agresión carece de la
diferenciación necesaria entre el sistema agresivo de motivación por un lado, y el
sistema de motivación explorativo-asertivo por el otro. Crean una combinación de
motivaciones y, por lo tanto, puede resultar confuso tanto para los terapeutas, como para
sus clientes. Como previó Laura Perls en su conferencia sobre la educación para la paz,
una psicología de la motivación deberá tomar en cuenta esta diferenciación decisiva.
Tercero, en el sentido práctico, nuestra teoría tradicional de la agresión sólo
permite una cantidad limitada de estrategias terapéuticas, algunas de las cuales —en
especial las catárticas— pueden ser incluso dañinas, para el bienestar de nuestros
clientes y el destino de sus relaciones con otras personas. De una distinción clara entre
las motivaciones agresivas y las asertivas se pueden desprender muchas opciones
terapéuticas que hagan énfasis en el trabajo con el awareness de las valoraciones
integradas a las emociones de nuestros clientes.

Sección 1: La teoría de la agresión

En el otoño de 1918, un soldado regresó exhausto de los campos de batalla de la I


Guerra Mundial. Era estudiante de medicina, pero también le interesaban los asuntos
políticos y el psicoanálisis. Cuando volvió a casa, estaba traumatizado por lo que había

                                                                                                                       

Nací en 1951. Trabajo como psicólogo y como terapeuta Gestalt en Wuerzburg, Alemania. He
trabajado como terapeuta Gestalt en mi práctica privada desde 1976, y como entrenador y supervisor
desde 1981. Fuí el editor del International Gestalt Journal desde 2001 hasta 2006 y co-editor de Studies
in Gestalt Therapy: Dialogical Bridges de 2007 a 2009.

  1  
visto y vivido en las trincheras. Se describió a sí mismo como: “insensibilizado” y lleno
del “horror de vivir y horror de morir” (Perls 1993, 6). La mujer, que después se
convertiría en su esposa, dijo que él estaba “desesperado, cínico y muy desilusionado”
(Perls & Rosenblatt 2005, 117). Durante la interminable guerra en Bélgica, no sólo
sufrió por las condiciones ambientales hostiles y el hambre; también presenció
atrocidades innombrables, cuerpos horriblemente heridos, camaradas y combatientes
muriendo por los gases, cuerpos deformados… En resumen, experimentó lo que los
freudianos de su época hubieran denominado ‘el instinto de muerte exacerbado’. Su
nombre era Frederick Perls. Le quedaron preguntas insistentes sobre el significado de la
agresividad humana – preguntas que lo acosarían por el resto de su vida. Se había vuelto
claro como el agua “que las energías reprimidas no sólo no desaparecen, sino que
pueden volverse aún más peligrosas y efectivas si se les empuja al subsuelo” (Perls
1942/1992, xvii). Además, Freud también parecía tener razón cuando supuso que era
mínima la posibilidad de que el instinto de muerte fuera domado por las influencias del
pensamiento racional y la sublimación. Así que, ¿qué oportunidad habría de superar el
potencial destructivo de la humanidad?
Más de veinte años después de la I Guerra Mundial, Perls escribió y publicó su
primer libro, titulado Ego, Hunger and Aggression (Ego, hambre y agresión) (Perls
1947). Lo concibió como: Una revisión de la teoría y método de Freud (el subtítulo).
Ahora él estaba bajo la vigente influencia de la agresión más ofensiva de los nazis, y de
la aún más efectiva maquinaria de muerte de la II Guerra Mundial. Es muy probable que
estos eventos reactivaran los procesos psicológicos que había adquirido para sobrellevar
su anterior trauma – insensibilización, desesperación y cinismo – y que, al mismo
tiempo, hayan motivado su esperanza de paz.
Perls pensó que quizás la agresión humana no era tan mala de entrada; quizás
sólo se volvía malvada porque era vista como una fuerza mortal que había que mantener
bajo control. ¿Y si miráramos al llamado instinto de muerte como una “comisión de
apoyo de la vida” (1997, 49)? ¿Acaso no usamos todos los días nuestros dientes para
destruir los alimentos que comemos y, al hacerlo, garantizar nuestra supervivencia y
crecimiento? Esta “agresión dental”, consideró, en realidad era un medio sin el cual no
podríamos sobrevivir. Sin la capacidad de morder, masticar y digerir, es decir agredir,
destruir y asimilar, estaríamos amenazados con la extinción. Así que le pareció que la
agresión era un aspecto importante de una fuerza de vida, que también parecía estar
funcionado cuando exploramos nuestro mundo, tomamos la iniciativa y nos imponemos
para obtener lo que necesitamos. Al final, concluyó que la agresión no debía ser ni
reprimida ni sublimada, sino más bien cultivada e integrada. Quedó “más y más
convencido que no había una energía llamada agresión, sino que la agresión era una
función biológica” (Perls 1942/1992, xvii).
Por consiguiente, el instinto de muerte se transformó en la idea de la agresión
positiva. Lo que una persona común podría considerar un oxímoron y que puede
considerarse como el resultado de una lógica torpe (véase Staemmler & Staemmler
2009)1, terminó haciendo carrera como concepto central en la teoría de la terapia gestalt.
También fue la fuente principal de nuestra jerga sobre el “metabolismo mental” que es,
por cierto, un término que Perls tomó prestado de Smuts, que era biólogo. Aceptamos el
consejo de Perls “de ver el material psicológico como vemos el alimento físico” (Perls,
1942/1992, 155). Para él ese era un concepto teórico básico, y no sólo una metáfora. Por

                                                                                                                       
1
 Este  texto  profundiza  con  gran  detalle  en  muchos  aspectos  que  sólo  pueden  tratarse  brevemente  en  
este  documento.    
 

  2  
lo tanto, aconsejó seriamente a sus lectores que “para entender y asimilar al mundo
tienen que hacer uso cabal de sus dientes” (ibíd., 232).
Así que, no decimos que reflexionamos sobre algo, sino que lo “masticamos”.
No decimos que adoptamos una opinión, sino que la “asimilamos”. No decimos que
rechazamos una propuesta, sino que la “escupimos”. El “modelo alimentario de las
relaciones organismo/medio ambiente” (Stoehr 1994, 91), lo que alguna vez Sartre
(1997) llamó irónicamente una “filosofía digestiva”, se ha convertido en un sello
distintivo de nuestra teoría.
También parece haberse convertido en una vaca sagrada. Es raro que en nuestra
bibliografía se desafíe el concepto contradictorio de la agresión positiva. La mordacidad
de nuestro pensamiento — o, ¿debería decir, literalmente, de nuestros dientes? — se
extravió en lo referente a este concepto. Durante muchos años “nos lo tragamos entero”.
Nuestro pensamiento crítico cayó rendido ante la milagrosa transformación del instinto
de muerte en agresión positiva. Mientras tanto, esta agresión presuntamente positiva
adquirió el estatus de un culto, de curación por la fe.
Me pregunto con frecuencia por qué este concepto nos ha atraído tanto. Mi
conclusión es que representa un sentido de vitalidad y energía desinhibidas, así como
una liberación de normas culturales restrictivas que dificultaban expresar los propios
sentimientos. Esos fueron algunos de los principales valores del zeitgeist de los años
sesenta y setenta, que nos inspiraron cuando primero aprendimos sobre la terapia
gestalt.
No nos dimos cuenta de que esa “agresión dental” era sólo una pequeña sección
dentro de una enorme gama de posibilidades de manifestación de la energía vital.
Confundimos la parte con el todo. Sin embargo, morder y digerir son sólo algunos
ejemplos de la multiplicidad de formas en que los seres humanos se involucran en un
intercambio con sus mundos. Para darles tan sólo dos ejemplos más, me gustaría
recordarles la respiración de una persona y el intercambio de miradas entre un bebé y su
madre, ninguna de las cuales, considero, tiene algo en común con la agresión dental.
Sin embargo, si vemos la agresión y la destrucción como las formas
paradigmáticas en que hacemos contacto con el mundo y, además, en que nos
santificamos, entonces el lado oscuro del mundo, también denominado mal, queda
simplemente negado.
Es más, la agresión que ha causado tanta muerte, dolor y sufrimiento, aparece
ahora como algo positivo con lo que vale la pena identificarse. Se trata, de una manera
muy literal, de una identificación con el agresor. Perls sugirió que “si tienes miedo de
lastimar a las personas, de atacarlas… deberías prestar atención al siguiente ejercicio:
imagínate arrancándole a alguien un pedazo de carne de un mordisco” (1942/1992,
232 — cursivas agregadas). Y para quienes pueden sentir escrúpulos al involucrarse en
esta fantasía casi caníbal, ofreció la siguiente racionalización, invocando otra vez de
manera paradójica la teoría de los impulsos:

Pueden condenar dicho ejercicio como atroz y cruel, pero esta crueldad es parte
inherente de su organismo tanto como del de los animales en su lucha por sobrevivir. Su
agresividad biológica debe encontrar algún canal de salida en alguna parte y de algún
modo; detrás de la máscara de hasta la persona más plácida, de una persona con un
carácter dulce e indulgente, yace una naturaleza agresiva latente que deberá salir de una
u otra manera … (ibíd., 233 — cursivas agregadas).

Gracias a las investigaciones sobre el trauma, sabemos que la des-sensibilización


y la identificación con el agresor pueden ser maneras en que una persona trata de lidiar
con sucesos abrumadores en su vida. No sé si el soldado traumatizado de la I Guerra

  3  
Mundial, fundador de nuestro acercamiento terapéutico, recurrió a estos medios cuando
desarrolló su teoría. Lo que sí sé es que generaciones de terapeutas gestalt, incluyendo a
la mía, han abrigado el culto de la agresión positiva por muchos años. Le creímos a
nuestro fundador sin cuestionarlo cuando escribió:

Si una persona suprime la agresión… si contiene su ira, debemos encontrar un canal de


salida. Debemos darle la oportunidad de desfogarse. Golpear una pelota, cortar leña, o
cualquier deporte agresivo como el fútbol americano, son recursos que a veces pueden
hacer maravillas. (Perls 1942/1992, 134f)

Perls estaba convencido de lo que consideraba el “valor catártico” (ibíd., 245) de


dicho comportamiento e invitaba a sus lectores y clientes a

…imaginar una persona contra la cual tiene algún resentimiento. Dile exactamente lo
que piensas de él/ella. Déjate llevar; sé tan emotivo como desees; rómpele su maldito
cuello; insúltalo como nunca insultaste a nadie antes… Que no te preocupe avergonzarte
de haber sido tan “bobo” (ibíd., 297).

En congruencia con esta recomendación, durante muchos años hemos practicado


lo que Gary Yontef (1991, 7) alguna vez llamó “terapia bum-bum-bum”. Animamos a
nuestros clientes ingenuamente a que golpeen almohadas, le griten a sillas vacías y se
dejen llevar por fantasías crueles con la esperanza de que les hará algún bien, haciendo
de este mundo un sitio más pacífico. (Recientemente hallé esta imagen en una revista
que muestra una variante actual de esta práctica, llamada “terapia de destrucción”).

Al mismo tiempo, hemos ignorado todas las pruebas empíricas que demuestran
que la expresión catártica de la ira no conduce a menos agresividad, ¡sino a más! (Véase
Bushman, Baumeister & Stack, 1999). En un documento titulado: “Ventilar la ira:
¿alimentar o extinguir la llama?”, Bushman lo resume de la siguiente manera:

Para reducir la ira y la agresión, el peor consejo posible que podemos darle a las
personas es que se imaginen el rostro de quien los ha provocado en una almohada o saco
de boxeo mientras lo agarran a golpes… Seguir estos consejos sólo aumenta la
agresividad y enojo de las personas. (Bushman 2002, 730)

También hemos cerrado los ojos ante las investigaciones que demuestran que la
activación repetida o continua de los estados físicos agresivos daña la salud de la
persona enojada (Williams & Williams 1992) — por no mencionar el daño a sus
relaciones.
Por supuesto, hace muchos años que la mayoría de nosotros dejamos atrás los
procedimientos catárticos. Entendimos, intuitivamente, que no rinden los resultados
deseados y no van de acuerdo con el enfoque en la relación terapéutica. Sin embargo,
aún es ampliamente aceptada la teoría en la cual se basaban, aunque en Ego, Hunger
and Aggressiveness, Perls no profundiza mucho en las relaciones humanas; profundiza
principalmente en el tema del organismo hambriento,2 y dicho organismo es codicioso,
calenturiento y egocéntrico— dominado por sus impulsos biológicos.

                                                                                                                       
2
Incluso en Gestalt Therapy (Terapia Gestalt), que en algunos sentidos va más allá que Ego, Hunger and
Aggresison, encontramos la teoría del “metabolismo mental” en muchos lugares. He aquí un ejemplo:
“Cada organismo en un campo crece mediante la incorporación, digestión y asimilación de nueva materia,
para lo que hace falta destruir la forma existente dividiéndola en sus elementos asimilables, trátese ya sea

  4  
Sin hacer caso de los errores en cuanto a las categorías, Perls aplicó al dominio
psicológico, interhumano, una teoría biológica de la nutrición, convirtiéndola en una
teoría general del contacto —no sólo del contacto el organismo con el alimento, sino
también del contacto personal entre los seres humanos. Desde su visión, las necesidades
individuales de la persona se convierten en directrices de sus acciones. La otra persona
sólo existe como un medio para satisfacer las propias necesidades. Y estas necesidades
deben ser penetradas mediante el uso de la agresión.
(Por cierto, en el Budismo a eso se le considera apego al propio ego y
necesidades). Como resultado de este apego, al final hay una falta de respeto a la
alteridad del otro; las consideraciones éticas quedan fuera de escena; el Tú posible es
degradado y tratado como un Ello.
En este contexto, quisiera honrar a Phil Lichtenberg citándolo con un comentario
que me parece de suma importancia. Escribió:

Si una persona tuviera deseos definitivos al inicio de una relación e insistiera en que
fueran cubiertos sin alteración, esa persona estaría ignorando la verdadera naturaleza
relacional del funcionamiento humano e inherentemente estaría fomentando relaciones
de dominación y sumisión (Lichtenberg y Gray 2006, 24).

Concuerdo totalmente con Phil en que el contacto no es un suceso unilateral; en


el contacto interhumano debe ser tomada en cuenta la situación del otro; mis propios
deseos deben ser negociados con la otra persona, adaptándolos a la situación conjunta.
No se puede aplicar la teoría del ego, el hambre y la agresión al terreno de lo
interhumano. Eso no presta apoyo a un comportamiento y experiencia de “contacto”, en
el sentido humanitario de la palabra. Veamos una cita más de Ego, Hunger and
Aggression:

Si la tensión del hambre arrecia, el organismo reúne las fuerzas que tiene a su
disposición. El aspecto emocional de este estado se experimenta primero como
irritabilidad no diferenciada, después como enojo, y finalmente como ira. La ira…
encuentra un canal de salida en la agresión, en la enervación del sistema motriz como un
medio para conquistar el objeto que se necesita. Después de la “matanza”, el alimento
mismo debe ser atacado. (Perls 1942/1992, 136 — cursivas agregadas)3

Considero que es trágico que Perls, quien comenzó a liberar a la agresión de sus
supuestas raíces en el instinto de muerte y a transformarla en una función positiva,
perdiera contacto con sus intenciones positivas originales. Parece concebir a los seres
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
de alimentos, una conferencia, la influencia de un padre, la diferencia entre los hábitos domésticos de un/a
compañero/a y los propios” (Perls, Hefferline y Goodman 1951, 341).

 
3
A veces se argumenta que las ideas que formuló Perls en su primer libro difieren de las de Gestalt
Therapy. Yo no creo que esto se aplique a la teoría de la agresión: “Con la excepción de la sorprendente
recapitulación de Paul Goodman sobre el conjunto de la obra de Perls y la sección de Goodman sobre
“Verbalización y poesía” en la sección de teoría del libro… no hay nada en Perls, Hefferline y Goodan
que no esté en Ego, Hunger and Aggression” (Kitzler 2006, 46). Por ejemplo, Perls et al. escribieron: “La
aniquilación, la destrucción, la iniciativa y la ira son funciones de un buen con-tacto, necesarias para el
sustento, el placer y la protección de cualquier organismo en un terreno difícil” (1951, 345).

  5  
humanos, esencialmente como bestias, y termina intercediendo por un vocabulario
militar de “conquista” y “matanza”. No es de sorprender la consecuente visión pesimista
del hombre y de la soledad. En su autobiografía Perls afirma:

No hay puente del hombre hacia el hombre.


Adivino, imagino, empatizo, signifique eso lo que signifique.
Pues somos extraños, y permanecemos siendo extraños (1969, sin página).

Todo esto puede ser comprensible biográficamente, pero nosotros, hoy en día,
¿realmente queremos creer en la idea del hombre como bestia solitaria vagando por ahí
en busca de presas para satisfacer su hambre? No lo creo.

Sin embargo, desde el primer momento encuentro en mi mundo de vida a prójimos que
aparecen no sólo como organismos sino más bien como cuerpos dotados de consciencia,
como hombres, al igual que yo. Mejor dicho, la conducta de un prójimo no es un evento
espacio-temporal, sino acción, como la mía. Es decir, está inmersa en significados-
contextos para ellos (Schütz & Luckmann 1973, 15).

Sección 2: La psicología de la motivación

Así que creo que llegó el momento de hacer un cambio en la teoría de la terapia gestalt.
Pero también hay espacio para la continuidad, si aprovechamos la opinión de Perls,
según la cual cualquier innovación teórica

…debe venir precedida de una purga inclemente de toda idea meramente hipotética;
particularmente de todas las hipótesis que se han vuelto rígidas, de las convicciones
estáticas y que, en las mentes de algunos, se han convertido en realidades en vez de
teorías elásticas, y que están pendientes de ser re- y re-examinadas. (Perls 1942/1992,
xiv).

Supongo que en lo que he dicho hasta ahora, ha quedado claro que dicha re-
examinación deberá hacerse en distintos niveles, incluyendo el nivel relacional entre los
seres humanos. Obviamente, este nivel puede describirse mucho más adecuadamente
con la terminología de Buber y otros filósofos dialógicos, que con la teoría de la
agresión de Perls. En este sentido, me gustaría remitirlos a los escritos de Gary Yontef
(1993; 1998; 2002), Lynne Jacobs (1989; 1998; 2003; 2005), Rich Hycner (Hycner &
Jacobs 1995; 2010) y otros.
A continuación me gustaría centrarme en otros niveles. El primero tiene que ver
con una distinción que mencioné antes brevemente. Ya en 1939, en el título de su
conferencia “Cómo educar a los niños para la paz”, Laura Perls aclara sus intenciones,
con las que concuerdo cabalmente, y que también aplico a mi trabajo terapéutico. En esa
conferencia resume la teoría tradicional de la agresión y hace un comentario interesante:
Lamentándose del estilo educativo de los padres, que suprimen ciertas conductas en sus
hijos, primero afirma que son castigados “… no sólo… por su supuesta ‘travesura’, sus
llantos y gritos, mordiscos, patadas, rasguños, romper y rasgar cosas, sino también…
por su curiosidad y su sed de conocimiento” (1992, 39 — cursivas agregadas). En una
segunda afirmación, muestra empatía por los adultos: “Por supuesto, la sed de
conocimiento y agresividad física del niño son difíciles para los adultos. Se requiere de
demasiado tiempo y paciencia para su satisfacción…” (ibíd.).
En un tercer sitio, unas páginas más adelante, escribió:

  6  
La agresión no sólo es una energía destructiva, es la fuerza subyacente a todas nuestras
actividades, sin la cual no podríamos hacer nada. La agresión no sólo nos hace atacar,
también nos hace enfrentar las cosas; no sólo destruye, también construye: no sólo nos
hace robar y hurtar, también está detrás de nuestros intentos por asir y dominar aquello a
lo que tenemos derecho. (ibíd., 42f. — cursivas agregadas)

En estas tres citas encontramos que, aunque Laura Perls siempre habla de un
concepto teórico, “la agresión”, usa continuamente el patrón lingüístico de “no sólo…
también…”.
De este modo está describiendo dos tipos de fenómeno: la “agresividad” por un
lado y la “curiosidad” por el otro. La distinción de estos dos tipos de fenómenos no sólo
era fenomenológicamente sofisticada, también resultó ser visionaria en la historia de la
investigación de las motivaciones. Sin embargo, refutaba el concepto teórico que habían
desarrollado ella y su esposo.
Esta distinción era fenomenológicamente certera, porque hay una gran cantidad
de diferencias entre las maneras respectivas en que las personas experimentan lo uno o
lo otro. En primer lugar, el blanco de la agresión suele ser fuente de aversión, mientras
que el blanco de la curiosidad suele ser —al menos potencialmente— atractivo. En
segundo lugar, la actitud básica en la agresión es “contra”; en la curiosidad es “a favor”.
En tercer lugar, en la agresión el tono de sentimiento es angustiante; en la curiosidad es
hedonista. En cuarto lugar, en la agresión el foco de atención se hace estrecho; en la
curiosidad, se amplía. Y lo último, pero igualmente importante, es que la función social
de la agresión es distanciar y separar, mientras que en la curiosidad es conectar y crear
lazos.
Esta distinción fue visionaria porque hoy en día en la psicología de la
motivación la mayoría de los investigadores están estableciendo distinciones similares a
la que ya había presentado Laura Perls en 1939. Suelen distinguir cinco o seis sistemas
de motivación distintos en los seres humanos. Dos de ellos son relevantes para el
presente planteamiento.
Graumann, por ejemplo, habla por un lado de la “agresión” y por el otro, de la
“investigación” o “exploración”. Ford, otro investigador, distingue entre la “irritación-
enojo-ira” por un lado y la “curiosidad-interés-estímulo”, por el otro lado.
Joseph Lichtenberg, psicoanalista e investigador que estudia a los bebés,
distingue cinco sistemas de motivación, entre ellos “la aversión mediante el
antagonismo” y “la exploración y afirmación”.
Y el último, pero no menos importante, es Jaak Panksepp, neurocientífico, que
también identifica dos sistemas de motivación distintos, con base en sus reflexiones
sobre los circuitos neurológicos y los sistemas de transmisión. Los llama IRA y
BÚSQUEDA.
En resumen, debemos hacer una distinción clara entre los dos sistemas, sin
importar cómo los nombremos. En otras palabras, ¡apoyar la exploración y la seguridad
no es lo mismo que apoyar la agresión! Por lo tanto, creo que debemos dejar de incluir a
los dos sistemas de motivación bajo el mismo término: “agresión”. Los clientes que
confunden lo uno con lo otro, típicamente no pueden afirmarse sin volverse hostiles o,
si han introyectado que no deben ser agresivos, tampoco se permiten ser asertivos y
exploradores.
Joseph Lichtenberg proporciona una maravillosa ilustración de esto. Cito:

El temor, la vergüenza y la culpa son los afectos que los padres suelen evocar con más
frecuencia para erigir prohibiciones en contra de las actividades exploradoras-asertivas
que consideran peligrosas o dañinas: trepar sillas que pueden caerse, correr hacia la
calle tras una pelota, arrebatarle un juguete a otro niño, jalar los aretes o lentes de la

  7  
madre para inspeccionarlos. Hay una interacción sutil pero importante en la percepción
que tiene el padre del motivo del niño. Los padres que reconocen la actividad de su niño
como exploradora y autoasertiva, de naturaleza lúdica, tras prohibir de manera efectiva
una empresa peligrosa, ayudarán al niño a pasar a otra meta exploradora-asertiva, que
incluirá la exploración del peligro en el momento apropiado. Los padres que consideran
la actividad exploradora-asertiva del niño como aversiva, es decir, como antagonista y
rebelde porque no les agrada, avergüenzan al niño tachándolo de tonto, malicioso y
malo. En consecuencia, el niño confundirá la asertividad con antagonismo y sentirá que
desarrollar de manera persistente una agenda autoconcebida es algo vergonzoso y
malvado (Lichtenberg et al. 1992, 55).

Lichtenberg está describiendo básicamente el mismo escenario que Laura Perls,


pero lleva el argumento un poco más allá. Deja claro que un factor potencialmente
patogénico en esos estilos de padres consiste exactamente en la falta de diferenciación
entre las dos distintas motivaciones del niño, es decir un comportamiento paternal que
amenaza la actividad indagatoria del niño, como si se originara en motivaciones
agresivas. En consecuencia, el niño no podrá ser simplemente asertivo; tendrá que
atacar a aquel respecto al cual en realidad sólo quiere ser asertivo o probarse; la
intención de autoasertividad se convertirá fácilmente en actividad agresiva.
La carencia de capacidad para diferenciar fomenta una agresión innecesaria (y
originalmente involuntaria), ya que se confunde a la agresión con la autoasertividad o
pone a la agresión al servicio de la autoasertividad. A la inversa, la falta de
diferenciación puede contribuir también a la falta de autoasertividad, por ejemplo
cuando la autoasertividad cae ante el impacto de la inhibición de la agresión cuando,
dada una diferenciación clara, no debía haberse visto afectada. Me parece correcto
suponer que lo mismo se aplica a muchos de nuestros clientes.
Hay otra rama de investigación cercana a la investigación de la motivación, es la
investigación de la regulación de las emociones. En los últimos años los investigadores
de este ámbito han llegado a un consenso: la idea de que hay básicamente tres sistemas
de emociones que regulan nuestras respuestas a todo tipo de eventos en la vida.

TRES  TIPOS  DE  SISTEMAS  DE  REGULACIÓN  DEL  AFECTO  


  8  
 
Impulso,  excitación,  vitalidad   Conformidad,  seguridad,  
conexión  
Impulso,  excitación  vitalidad  

Aquí no quiero entrar en detalles, pero me gustaría señalar que nuevamente


encontramos distinciones similares: Los círculos amarillo y rojo ilustran que las
emociones relacionadas con la exploración y persecución de objetivos deben asignarse a
un grupo distinto al del enojo.
Para resumir esta sección de mi conferencia, me gustaría subrayar que las
motivaciones exploradoras-asertivas de las personas, por un lado, y sus motivaciones
aversivas-agresivas por el otro, merecen ser cada una vista en su propio derecho y
manejada de la manera apropiada. Además, muchos clientes necesitan apoyo para
aprender a distinguir entre ambas. Por lo tanto, tiene sentido no incluirlas bajo un
mismo término, agresión, ni en la teoría ni en el habla coloquial.
Si llegamos a esta conclusión, no sólo tendremos una orientación más clara en
nuestro trabajo como terapeutas, también nos apoyaremos para ser mejor comprendidos
por colegas de otras corrientes terapéuticas y otros campos específicos. La mayoría de
ellos usan el término agresión con base en la definición de la OMS (Organización
Mundial de la Salud): “La agresión es cualquier forma de conducta dirigida hacia el
objetivo de dañar o lastimar a otro ser humano que se ve motivado a evitar dicho trato”
(Baron & Richardson 1994, 7 — cursivas agregadas).
A la luz de esta definición se vuelve evidente que, desde un punto de vista ético,
como regla general, no sería muy problemático apoyar a los clientes en el desarrollo de
sus capacidades exploradora y asertiva. En contraste, el apoyo de la conducta agresiva
deberá considerarse como problemática en la mayoría de los casos.

Sección 3: La práctica terapéutica

Sin embargo, como todos sabemos, la psicoterapia no tiene que ver sólo con la
conducta; en un sentido amplio también tiene que ver con las actitudes, las emociones y

  9  
otros aspectos de la interacción humana. Así que examinemos las preguntas clínicas
prácticas, con mayor detalle.
Si pienso en aquellos de mis clientes que tienen problemas con sus estados
agresivos, suelen entrar en una de dos categorías. Primero están quienes tienen
problemas para sentir y/o expresar su enojo y sufren de distintas maneras por esta falta
de awareness y de expresividad, por ejemplo desarrollando úlceras estomacales o
depresión u ocasionales explosiones de ira. Son el ‘clásico’ cliente de “enojo al
interior”, más o menos bien adaptado, para quien la terapia está asociada con la
esperanza de liberarse de restricciones culturales introyectadas que los conducen a
suprimir e inhibir sus emociones y su vivacidad. Quizás también son los que Perls tenía
en mente al desarrollar sus procedimientos catárticos.
El segundo grupo parece estar aumentando en las últimas décadas. En algunos
sentidos estas personas parecen personificar lo que los sociólogos y filósofos de nuestro
zeitgeist describen como el típico contemporáneo “histriónico” (véase Winterhoff-Spurk
2008). Estoy pensando, por ejemplo, en aquellos clientes etiquetados como
personalidades “Tipo A” en la bibliografía de las investigaciones de los años 60 y 70.
Una persona denominada de “Tipo A”, se caracteriza por un fuerte sentido de propósito,
ambición y lucha por el éxito; impaciencia y prisa; irritabilidad y creciente disposición
al enojo y al comportamiento agresivo.
Una etiqueta diagnóstica más reciente para las personas con rasgos similares se
denomina “Desorden Explosivo Intermitente”. Las personas con DEI pueden atacar a
otros y a sus posesiones, causando daño físico y a la propiedad. A veces los envían a
terapia miembros de su familia o funcionarios, a veces acuden voluntariamente porque
ven el daño que hacen a los demás, pero no son capaces de cambiar sus conductas de
“enojo al exterior”.
Estas personas no tienen dificultad para sentir y expresar su enojo, incluso con
frecuencia exteriorizan su agresión. Normalmente, su esperanza es recibir apoyo para
aprender a “controlar” su enojo de maneras que aún desconocen.
Los problemas de estos dos grupos de clientes y de lo que esperan de la terapia
son de distintas clases, y necesitan distintas clases de apoyo terapéutico. Sin embargo,
resulta interesante señalar que también tienen algo en común. Uno de estos puntos en
común, por ejemplo, queda corroborado con relación a la presión arterial.
El diagrama muestra que en grados de relevancia estadística, tanto en el grupo
de “enojo al interior” como en el grupo de “enojo al exterior”, ¡la presión arterial
aumenta en correlación con la intensidad del patrón respectivo! (Véase Spielberger et
al. 1988). Es decir, en ambos grupos se activa el mismo patrón fisiológico agresivo.

Presión  arterial  

   enojo  al  interior        enojo  al  exterior    


exteriorexterior  

Spielberger  et  al.  1988  

  10  
Las personas de “enojo al interior” no suelen experimentar esta activación como
sentimientos de enojo; quizás simplemente desarrollan cardiopatías coronarias u otros
síntomas. La fisiología en sí misma permanece muda. Así que cualquier terapia que
ayude a estos clientes a cobrar consciencia de la activación de su patrón agresivo y de su
enojo, los ayudará a entender mejor las situaciones en las que se activa el patrón; es
decir, la reacción fisiológica podrá experimentarse como aspecto de una emoción de
enojo y, por lo tanto, como una respuesta social. Por lo tanto, les ayudará a enfrentar
estas situaciones de formas comunicativas y conductuales. Por supuesto, sólo podemos
establecer un intercambio comunicativo sobre las situaciones problemáticas con los
demás, si estamos conscientes de que estamos activando sensaciones y sentimientos
aversivos. De esta manera la persona se abre a una gama importante de nuevas opciones
de interacción. Estos son, en resumen, los aspectos útiles de la manera en que hemos
trabajado tradicionalmente con los clientes de “enojo al interior”.
Sin embargo, hay dos dimensiones que nos son manejadas y tratadas en este tipo
de trabajo. La primera dimensión es la de la expresión. Si cobras conciencia de tu enojo,
adquieres la opción de expresarlo. Pero hay distintas formas de hacerlo: Puedes
establecer un diálogo respetuoso, o puedes actuar de manera abusiva. Puedes comenzar
a negociar la situación problemática con la otra persona, o puedes gritarle o hasta darle
de golpes, que es exactamente lo que tienden a hacer las personas enviando su agresión
hacia fuera (“anger out”) y lo que, casi inadvertidamente, les hemos enseñado a hacer a
nuestros clientes cuando los animamos a que golpeen las almohadas que colocamos en
sustitución de las personas relevantes.
Yo sostengo que la expresión respetuosa o, si prefieren, de contacto, debe
también volverse tema de estudio, tanto en nuestra teoría como en nuestra práctica. Este
tema no sólo debe discutirse respecto a la relación entre la expresión y el awareness, y
no debe limitarse al aspecto catártico de la expresión de los sentimientos en el sentido
de tratar de “deshacerse” de ellos como si fueran basura. Como podemos leer en Gestalt
Therapy, “una emoción es el awareness integrador de la relación entre el organismo y el
medio ambiente” (Perls et al. 1951, 407) o, como prefiero decirlo, entre la persona y su
Mitwelt. Así que, predominantemente, una teoría de la expresión tendrá que tratar con
los aspectos relacionales de la expresión, incluyendo su impacto relacional.
La segunda dimensión tiene que ver con la activación original del patrón
fisiológico agresivo y el enojo: ¡Cobrar consciencia del hecho de que estás agresivo y
enojado no equivale a estar consciente de cómo te pusiste agresivo y enojado en primer
lugar! Aquí hay otra gama de opciones a descubrir, se trata de la gama de distintas
maneras en que una persona puede interpretar una situación social problemática. En
otras palabras, estamos entrando al terreno de la hermenéutica personal de la agresión.
Los seres humanos no somos máquinas de estímulo-respuesta. Atribuimos significado a
los estímulos y después respondemos a esos significados.
Me gustaría profundizar en esto con más detalle en lo relativo al enojo y la
agresión. Para ello es útil tener una idea de lo que es una emoción.

PERSONA  

Motivación/   EMOCIÓN  
  Contexto   11  
metas,  expectativas  

Expresión  
   
Preparación   Conducta  
Situación   Percepció Valoración   Sentimiento   de  conducta  
Examinemos el cuadro al centro de este diagrama. Describe los cuatro aspectos
de cualquier emoción. Sin embargo, no sólo describe las partes de esta emoción,
también muestra la secuencia temporal de su activación. Primero viene la valoración,
seguida de las otras tres partes en sincronía: la regulación física, el sentimiento y la
expresión. Lo que se llama “valoración” es la interpretación que hace el respectivo
individuo de lo que percibe en una situación dada. Dependiendo de esta interpretación,
las otras tres partes se activan de una manera apropiada según la valoración.
También podríamos decir que las emociones incluyen juicios, de los cuales es
responsable la persona que los aplica. Puesto que son juicios, pueden ser cambiados: “Si
me convences de que John no me ha ofendido, no sólo concluyo que mi enojo es
irracional, injusto o impropio. Dejo de estar enojado”. (Solomon 1980, 261 — cursivas
en el original). En otras palabras, si mi valoración cambia, también cambia mi
sentimiento (al igual, por supuesto, que mis reacciones fisiológicas y mi expresión).
Ciertamente, no estoy diciendo que debemos convencer a nuestros clientes de no
estar enojados, pero quiero señalar el aspecto de una emoción que es fácilmente
accesible a la influencia terapéutica, porque puede hacerse consciente y explícita.
Para cada una de nuestras emociones hay una valoración típica. A estas
valoraciones también se les llama “temas relacionales centrales” porque describen la
esencia de cómo una persona se relaciona emocionalmente con las situaciones.
Permítanme darles dos ejemplos, siendo el primero la tristeza.
Para la tristeza puede expresarse la valoración con las palabras: “He
experimentado una pérdida irrevocable”. Digamos que te robaron tu amado automóvil
deportivo. Para sentir tristeza debes interpretar esa situación como una pérdida
definitiva. Pero quizás evalúas la situación de una manera distinta, quizás lo ves como
un ataque contra tu propiedad y tu integridad personal. Entonces te vas a enojar.
El tema relacional central para el enojo puede expresarse con las palabras: “He
experimentado una ofensa denigrante contra mí y/o contra los míos”. En esta breve frase
se incluyen varios detalles importantes, de los cuales puede alertar el terapeuta al
cliente, si lo que desea es trabajar con la tendencia excesiva del cliente a enojarse o
actuar agresivamente.

Valoración  del  enojo  –  Detalles:  

1. Frustración  de  deseo(s)  


2. Apego  al(los)  deseo(s);  “Ego”  
3. Culpar  al(los)  otro(s)  
4. Responsabilizar  al(los)  otro(s)  
  12  
En primer lugar, el cliente se siente frustrado respecto a ciertos deseos.
En segundo lugar, son deseos a los que el cliente se siente apegado, son tan
importantes para él que considera su frustración como una ofensa contra su persona, su
autoestima o su “ego”.
En tercer lugar, el cliente culpa a otros por la frustración que experimenta.
En cuarto lugar, el cliente responsabiliza a otros por haber causado esa
frustración. Entre más responsabilidad le atribuya al otro, más enojado se sentirá. Por
ejemplo, si cree que el otro lo frustró como consecuencia de un descuido, se enojará
menos que si considera que el otro lo hizo por mala voluntad, “sólo para lastimarlo”
(Véase Lazarus 1998, 359).
Como terapeutas experimentados, no necesito decirles cómo ayudar a sus
clientes a cobrar consciencia de estas facetas implícitas de la manera en que valoran
ciertas situaciones; lo revelan en las palabras que eligen, en su postura y actitudes de
reivindicación o de indignación, en sus acusaciones y alegatos. Pueden usar los
instrumentos terapéuticos que conocen. El cambio importante estará en el enfoque de su
atención. No la centrarán sólo en el sentimiento, sino también en la valoración, para así
ayudar a sus clientes a experimentar cómo crean su enojo y su agresión. Una vez que
descubren que son agentes con influencia en la manera en que se sienten, pueden
decidir si quieren o no quieren activar su sistema agresivo de motivación, enojarse o
actuar de maneras agresivas.
Hay muchas alternativas: Hay otras valoraciones y sentimientos, y hay otras
formas de conducta. En mi experiencia, muchos clientes tienen interés en desarrollar
maneras más sofisticadas de afirmarse cuando descubren que no se están cubriendo sus
necesidades. Suelen informar que logran obtener lo que quieren con más eficacia
cuando no se pelean con los demás, sino cuando se defienden a sí mismos de maneras
pacíficas.

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  15  
¿CÓMO ENTENDER Y ACOMPAÑAR, DESDE TERAPIA
GESTALT, A QUIEN HA VIVIDO UNA VIOLACIÓN
SEXUAL?
Martha E. González Cisneros (*)

Todo hombre tiene libertad para hacer lo que quiera,


siempre y cuando no infrinja la libertad de otro hombre.
Herbert Spencer

R e su m e n
E l co n tex to , tan to terap éu tico co m o c o n c e p tu a l, se e sta b le c e c o m o e je re c t o r p a ra u b ica r
u n a p o sib ilid a d d e a b o rd a r la v io la ció n co m o ca m p o d e tra b a jo y d e estu d io . A p a rtir d e
lo a n terio r, es p o sib le tra z a r ca m in o s q u e a co m p a ñ en esto s p ro ceso s p a ra la p erso n a
lecto ra y q u e o rien ta la v isió n p ro fesio n a l. D e la m ism a m a n era , d ev ela a q u ella p a rte d e la
tera p ia q u e in clu ye el tra b a jo co n el cu erp o , su s fu n cio n es y rela cio n es, to d o co n la
in ten ció n d e m ejo ra a la v id a d el p a cien te.

En la violación sexual no importa la edad, el género, el grupo étnico, la situación económica, la clase social, la
religión, ni el lugar o la forma en que se está vestido; la violación sexual puede ocurrir en donde sea y le
puede a pasar a cualquiera.
Es de fundamental importancia señalar que aunque la violación en sí es muy dolorosa,
humillante y degradante, ya que implica miedo, no sólo al hecho en sí; pues existe hasta la
posibilidad de perder la vida (es bastante común que se utilicen armas de fuego o golpes para
someter a la víctima), la violación también se puede transformar en un triunfo –muy doloroso por
cierto- para la persona misma y su propio crecimiento personal.
En este artículo se pretende desarrollar un trabajo descriptivo con el fin de dar a conocer lo
que implica para una persona ser violada sexualmente y cuáles son las secuelas de este evento. Está
dirigido a psicoterapeutas gestálticos, a quienes se les sugerirán algunos caminos para el abordaje
terapéutico de este problema, y un nuevo enfoque para comprender a la persona que ha sido
violada, con todos sus sentimientos y sensaciones, generalmente contrapuestos, que pueden
experimentar en el momento de la violación sexual.
Además, es un intento para hacer consciencia que la violación es un parteaguas en la vida de
la persona que la ha vivido. Que es preciso analizar los problemas que enfrenta el paciente tanto en el
momento de la violación, como después de ella, así como las implicaciones de este suceso para su
familia, pareja y otras personas cercanas. Es trascendental que el terapeuta se dé cuenta que la
recuperación de la persona violada, no se da de la noche a la mañana; y que probablemente se tarde
mucho tiempo, inclusive para hablar de su situación o en aceptar trabajarlo, y tal vez un poco más, en
sanar y seguir adelante.
Es importante señalar que los estudios realizados por Comunicación e Información de la Mujer,
A.C. (CIMAC) confirman que cada 18 minutos ocurre una violación en nuestro país. Mientras que
en Estados Unidos, el Centro Nacional para Víctimas del crimen (National Center for Victims of Crime)
reporta que son violadas cada hora 78 mujeres. En estos artículos no se mencionan las violaciones
a hombres, a niños o a ancianos y tampoco se habla de quienes no denuncian la violación.
Como cualquiera puede ser parte de esas cifras, es muy probable que lleguen a nuestro
consultorio personas víctimas de violación. Si no sabemos qué hacer y qué no hacer, es posible que
en lugar de ayudar a que la persona se recupere, se corra el peligro de dejarla en un estado todavía

(*) Mtra. Martha E. González Cisneros. Radica en la Ciudad de Puebla, es Psicoterapeuta Gestalt por el IHPG, Maestra en
Psicología Clínica con Especialidad en Terapia Familiar Sistémica por la UPAEP y tiene la Especialidad en Sexualidad y también en
Pareja desde el enfoque gestáltico. Tiene un Espacio Terapéutico llamado LunaSol donde trabaja con individuos, parejas y familias. Se
especializa en sexualidad, parejas y violencia sexual. Además da conferencias, talleres vivenciales y pláticas en Escuela para padres de
diferentes institutos. También es profesora en la licenciatura en psicología del Instituto Carl Rogers.
peor del que llegó. Es importante tener en cuenta que sí es posible ayudarla a recuperarse y si como
psicoterapeutas estamos presentes, podremos facilitarle el comienzo de una nueva vida;
autoapoyarse y amarse como el ser humano valioso que es. A no verse más como “la violada o el
violado”.
Por lo tanto, este trabajo se divide en cuatro apartados. En el primero se explicará qué es la
violación sexual, cuáles son los mitos con respecto a ella. En el segundo apartado, se describirá lo
que le sucede a la víctima durante la violación y después de ella. En el tercer apartado, se darán a
conocer cuáles podrían ser los primeros pasos para comenzar a tratar a una persona que ha sufrido
violación sexual y se hablará sobre posibles abordajes terapéuticos tomando en cuenta, desde luego, a
la Psicoterapia Gestalt. Por último, en la cuarta parte, se genera la conclusión del artículo.

¿Qué es la violación sexual?

En el primer informe mundial sobre la violencia y la salud de la Organización Panamericana de la


Salud se menciona a la violencia sexual (2002) como: “todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto
sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones comercializar o utilizar de cualquier otro
modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la
víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”. En ese informe se nos dice que la
coacción puede incluir, aparte de la intimidación física, la intimidación psíquica, la extorsión u otras
amenazas como el daño físico, el despido o el impedimento de conseguir trabajo. Así mismo, afirman
que dentro de la violencia sexual se incluye la violación, definiéndola como“la penetración forzada
físicamente o empleando otros medios de coacción, por más leves que sean, de la vulva o el ano, usando un pene, otras
partes corporales o un objeto” (2002, p. 2).
Mientras que para el Servicio de Crisis para Mujeres del Valle (2003), la violación “es un contacto
sexual con cualquier persona que no puede o no quiere dar su consentimiento voluntario”. Para Everstine y
Everstine (2000) la violación “es un acto violento que destruye el sentimiento de integridad y competencia personal
de la víctima, así como su confianza en los demás; asimismo, la violación es una invasión de la territorialidad de la
víctima, debido a que el cuerpo de un individuo es su territorio” (p. 233).
Lo anterior tiene que ver con el self, el cual tiene bien definidas sus fronteras de contacto, es
decir, tiene límites. En la violación sexual esas fronteras son traspasadas sin el permiso de la víctima.
Es por eso que se trata de un acto de humillación y de profundo dolor. De hecho, lo que se “ataca”
es el “límite último del territorio corporal”. Este límite último es violentado cuando hay
apuñalamiento, una herida de bala o una violación. Por eso, queda profundamente dañada la
sensación de integridad en el individuo lo que provoca que de pronto, la persona ya no sabe qué
hacer, qué sentir, o qué creer.
Es importante recordar que la violación es un acontecimiento en el que una persona es
lastimada por otra a través del sexo. No es un acto provocado por el placer sexual mismo, sino por
el uso de poder de una persona que mediante el sexo, manifiesta ese poder. Entonces, puede
afirmarse que las pasiones que motivan la violación sexual son el poder, la ira, el control y
no el sexo.
2
Tomando como referencia varios artículos, y junto a lo antes expuesto, llego a la conclusión
que la violación sexual es una amenaza de penetración o penetración en sí, ya sea en la boca, la vagina o el ano, y
por medio de los dedos, el pene o algún objeto. También es violación el usar la fuerza para acariciar (manosear) los
senos, el ano o los órganos genitales de cualquier persona sin su consentimiento. Así mismo, se le puede
obligar a que “manosee” alguna parte del cuerpo del agresor, que generalmente son los genitales. Hay
autores que cuando no hay penetración le llaman “agresión sexual”. En cualquier caso, es una
violación todo contacto forzado para recibir o dar sexo oral; para masturbarse frente al violador o
que lo masturben; el forzar a ver material sexualmente explícito o que médicos, enfermeras o
cualquier profesional de la salud examine o toque los órganos genitales sin que sea necesario para el
diagnóstico.

Tipos de violación

Se considera que existen en general dos tipos de violaciones en el ámbito sexual: la violación
“premeditada” y la “accidental”. Dentro de la premeditada está la violación marital, la violación
como acto de guerra, la violación por un miembro de la familia o la violación por un conocido no
miembro de la familia. En la “accidental” se ubica la violación por un desconocido. Como puede
verse, la diferencia estriba en la planeación. Cabe señalar, que no es lo mismo tener un arma de
fuego en la sien, que no tenerla, y que no es lo mismo estar sola que estar viendo como amenazan la
vida de alguien significativo.
En México, el Código Penal Federal clasifica a la violación en el artículo 266 como violación
simple cuando es realizada por un solo agresor y como tumultuaria, a la que conlleva la
participación de dos o más sujetos. Si se trata de parientes consanguíneos, es considerada como
incestuosa y es equiparada cuando se realiza con menores de 12 años o personas incapaces de
comprender el significado del hecho y sin que haya existido violencia, o bien cuando se introduce por
las vías referidas, cualquier instrumento distinto al miembro viril en menores de 12 años o personas
que no puedan comprender el hecho. (Instituto de Investigaciones jurídicas loc.cit.).

Mitos sobre la violación

Entre los mitos más frecuentes sobre las causas de la violación está el que considera que “la víctima
es la responsable de lo que le ocurrió”. De hecho, eso también lo creía yo. Ahora considero que una
mujer, aunque esté desnuda y elija querer tener una relación sexual si en algún momento ya no quiere
continuar, y si su pareja insiste en continuar sin su permiso... esto también es violación. Otras
veces se cree que “como la víctima no dijo nada, es que le gustó”. Sin embargo,

“Cooperar no equivale a consentimiento. Muchas víctimas atemorizadas de que las lesionen


gravemente o las maten durante una violación sexual no se resisten y no acaban con hematomas,
marcas u otras señales visibles de lesiones. No siempre se sabe que una víctima ha sido violada tan
sólo con mirarla”(“Oficina para víctimas...”, 2001).

Otro mito es que “no ocurre seguido”. Sin embargo, las cifras citadas al principio, hablan de
lo contrario. Es doloroso, humillante y degradante, no sólo por lo que hace el agresor quien por
cierto, es el único responsable de la violación, sino también por lo que hace, dice o no hace la
familia y las personas significativas para la víctima. Otro mito es que “no fue para tanto... ni siquiera
la golpeó” o, “pero si no se queja, de seguro se siente culpable, hasta le gustó”. O también “ella fue
la que me provocó con su vestido... con su mirada... con su boca..., etcétera”.

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¿Quiénes son los violadores?

En general se considera que un violador es aquel que mediante el poder (ya sea por tener un arma de
fuego, por amenazas, por ser alguien conocido y de mayor autoridad, etc.) somete a su víctima sin
importarle lo que a ella le pase, necesite o desee; no respeta los límites de la otra persona, no pide
permiso, sólo invade. Algunas veces además de la violación, utiliza violencia física, e incluso puede
llegar a contagiar enfermedades sexualmente trasmitidas y en el “menor de los casos”, se puede
producir un embarazo no deseado. No creo que exista justificación para que alguien viole a otra
persona, por lo que a este artículo lo que realmente le importa es trabajar con la persona que vivió
este tipo de ataque.

¿Qué le sucede a la víctima durante la violación sexual?

Durante la violación sexual a la víctima le pasan muchas cosas, hay sentimientos y sensaciones
entrelazados. En la mayor parte de los casos sucede que la víctima se encuentra haciendo cosas
cotidianas, durmiendo, yendo a clases, al trabajo, haciendo tarea, yendo de compras, etc. El ataque,
generalmente la toma por sorpresa y la mente de la víctima es presa de incredulidad. (¡esto no me está
pasando a mí!, ¡es un sueño!, ¡no pude ser!); su mente se agita mientras trata de entender lo que está
pasando y lo que está sintiendo; de pronto, no sabe si lo que está viviendo es real, o no. Para quien
vive un momento traumático, como lo es una violación sexual, todo lo que hace o no hace durante
la violación sólo sirve para algo: para sobrevivir y ése es el primer y último fin de la víctima:
tratar de sobrevivir.

Cada persona reacciona de diferente manera, por lo que no hay un estándar para medir lo que
a cada quien le pasa. Lo que a lo mejor sí se puede generalizar, son ciertos rasgos, ciertos
sentimientos y ciertas sensaciones. Sin embargo, no hay que olvidar que cada persona lo vive muy
diferente y que eso es lo que no se puede clasificar ni generalizar.

Sentimientos vs. Sensaciones

En el momento de un ataque sexual se vive un conflicto de lealtades. Una cosa es lo que se siente y,
otra muy diferente, lo que se desearía sentir. De pronto, los sentimientos de miedo, enojo, tristeza,
abandono, vergüenza y tal vez, hasta de culpa, se entremezclan de forma tal, que ninguno sale y, al
mismo tiempo, todos quieren salir. Afortunadamente también está un deseo inmenso de vivir y, por
instantes, contrariamente, de dejarse morir. Existe frustración e impotencia siendo estos los
sentimientos más fuertes y significativos en este lapso. Sobre la base de una amplia investigación,
insisto en que, aunque cada persona vive de forma distinta y en diferentes grados el momento de la
violación, existen las siguientes sensaciones y sentimientos comunes que me permito reportar a
continuación. Cabe aclarar que la mayoría de los sentimientos que se experimentan, son
introyectados con excepción del miedo y del enojo que, como conocen los terapeutas, forman parte
de los sentimientos primarios o innatos. (MATEA). A éstos se agregan además otros sentimientos
existenciales (Myriam Muñoz, p.5, 2004).

Sentimientos innatos

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Miedo. Podría decirse que a consecuencia de una violación se enfrentan dos miedos generales: Uno,
es el miedo a morir, que se da sobretodo cuando la vida de la persona está siendo amenazada con
armas de fuego, o cuando se está amenazando con hacerle daño a algún ser querido si no coopera. Y
dos, miedo a la vida, ya que consciente o inconscientemente la persona sabe que su vida ya no podrá
ser como antes. De hecho muchas personas, tienen miedo de valer menos ante los demás por haber
sufrido un ataque sexual. Tienen miedo de ya no ser amados. Además si eran vírgenes antes del
ataque sexual tienen miedo de ser rechazadas puesto que la sociedad “machista” no lo perdona.
Existe además miedo a quedar embarazada, a contraer alguna enfermedad de transmisión sexual que
en el peor de los casos podría ser el VIH.

Enojo. Durante una violación puede experimentarse enojo con la vida (¿por qué a mí?), contra Dios
(¿por qué lo permitiste?) contra la pareja (¿por qué no me cuidaste?, ya sea porque la persona siente
que la pareja “debió” hacer algo milagroso para que nada le pasara o porque es la misma pareja la que
la está violando). Puede además experimentarse enojo en contra de la familia, por no haberla
protegido. Y lo que me parece más importante, la víctima puede sentir un gran enojo hacia su propia
persona, ya sea porque se acuerda que le advirtieron que “no fuera o confiara en tal”, o porque en el
momento, no pudo hacer nada para que se detuviera la violación o porque sus sensaciones
corporales la traicionaron y sintió lo que “se supone” que no debería sentir.

Sentimientos introyectados:

Vergüenza. Según Fossum y Mason se refiere a una humillación tan dolorosa, a una turbación tan profunda
y a una sensación de estar tan completamente disminuido, que uno siente que va a desaparecer como por arte de magia.
La vergüenza involucra a toda la persona y al valor propio de un ser humano (p. 17, 2003). Mientras que para
Yontef, es el sentimiento que acompaña a la experiencia de “no estar bien” y/o “no ser suficientemente apto” (p.
455, 2003). En la agresión sexual hay una violación al pudor personal, a la intimidad sagrada de la
persona. A la víctima no le piden permiso para entrar a ese espacio sagrado y único de su ser y de su
vida, por lo que experimenta vergüenza por la intromisión de algo ajeno que en su vida. También hay
vergüenza de que los demás sepan lo que le pasó y crean que ya no es una persona pura, inocente o
decente. Si además esas personas significativas se lo reprochan, se incrementa la vergüenza que la
persona, de por sí, ya siente.
Culpa. Yontef con referencia a la culpa menciona que ésta es el sentimiento que acompaña a la experiencia
de hacer mal, herir a alguien, violar algún código moral o legal (Ibid., p. 455). En víctimas violadas puede
vivirse un sentimiento de culpa, ya sea por haber estado “vestido provocativamente”, o por no
haberle hecho caso a alguien significativo que le advirtió de los peligros. Frente a la violación la
persona se va a culpar prácticamente de todo: ya sea por lo que hizo, por lo que dejó de hacer, por
lo que está sintiendo, o por lo que está pensando.
Impotencia irreal: Muchas de las personas que vivieron esa situación creen que realmente debieron
hacer algo para no permitir el maltrato y se culpan por no haber hecho más de lo que pudieron
hacer.

Sentimientos existenciales:

Angustia existencial. La persona que está siendo violada experimenta angustia, al no saber qué más
le va a pasar; no sabe si va a sobrevivir; no sabe cómo va a seguir viviendo. Se angustia porque se da
cuenta que no puede hacer nada y que está a merced del violador. El control de su vida y de
sus sensaciones, no le pertenecen en esos momentos.
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Impotencia real. La víctima experimenta una impotencia real; después de que trató de defenderse,
peleó, se enojó, gritó y lloró se da cuenta que no puede hacer nada más que esperar a que termine
todo y tratar de salir de ahí lo menos dañada posible. Es entonces cuando la persona cede su poder
al atacante. Deja de luchar y se resigna a lo que está pasando; es en ese momento cuando “comienza
su lucha por sobrevivir” y por recuperar su poder existencial. Es cuando comienza a hacer
“negociaciones” con la vida o con Dios; es cuando hace un recuento de su vida. Esto lo utiliza para
no perder la razón y para hacer ajustes creativos y salir avante de la situación. Si no hace esto se deja
morir y no me refiero, tal cual a la muerte física, sino a la psicológica y a la emocional.
Soledad. Considero que en la experiencia de la violación se toca profundamente la soledad y el vacío
existencial dado que no se cuenta con nadie más que con una misma. La persona se encuentra
luchando sola, sintiendo sola y desesperándose sola. En ese momento se vive de forma
profundamente personal y de cómo se viva dependerá su influencia negativa o positiva en el futuro
de la persona. Esta experiencia será un parteaguas en su vida, y no habrá marcha atrás.

Sensaciones

Dentro de las sensaciones quisiera compartir que la violación da origen a un embrollo sensorial. Hay
sensaciones corporales de asco, de escalofrío, sudoración, ardor, dolor, lubricación, resequedad, ya
sea de la boca, o de la vagina, o del ano. Hay sensaciones porque estamos vivos, aunque en realidad
en ese momento, sólo deseemos morir o por lo menos, desaparecer y aparentar que “no pasa nada”.
Que todo es una ilusión desagradable, que pronto pasará. Sin embargo, en algún momento se da
cuenta que es una realidad y que sí está pasando lo que se está sintiendo y vivenciando.
Durante la violación, hay una incongruencia entre lo que no se quiere sentir y lo que
naturalmente sucede en el propio cuerpo. De pronto, uno se da cuenta de que la vagina se humedece
aunque no se quiera. Parece como si las sensaciones corporales no le hicieran caso a la mente y al
propio corazón ¡Es algo tan amenazante! Paradójicamente, la persona se excita corporalmente
aunque su alma y mente, quisieran no sentir nada y salir corriendo. Rinna Reisenfeld explica esta falta
de control orgásmico, como una disfunción sexual en la etapa de la meseta durante el ciclo de
respuesta sexual humana. Así, aunque el cuerpo reaccione a esos estímulos externos, la persona que
es violada, generalmente no responde realmente a ellos, sino al contrario, casi siempre lo que está
sintiendo de forma sensorial es algo completamente ajeno a su voluntad y peor aún, cuando la
persona es lastimada o amenazada, las sensaciones son fantasmas, pues aunque la persona pueda sentir
sensaciones placenteras, no las vive como algo real.

¿Qué pasa después de la violación sexual?

Después de que ha pasado la violación sexual, la víctima enfrenta infinidad de desafíos: el primero y
más importante es el querer seguir viviendo a pesar de lo ocurrido. El desafío siguiente es el afrontar
las reacciones de la familia y/o de la pareja, ya sean positivas o negativas. Después, está la angustia
ante la posibilidad de haber quedado embarazada o de haber contraído alguna enfermedad de
transmisión sexual. En algunas situaciones se suma el desafío de seguir viendo o viviendo con el
agresor y de ingeniárselas para evitar que el suceso ocurra de nuevo.
Otra situación es el pensar y decidir si se va a denunciar el hecho ante las autoridades. En
caso que la víctima decida demandar, podría enfrentarse a una “segunda violación” que ocurriría
cuando los encargados del Ministerio Público la traten con tan poco tacto o prudencia al realizar los
exámenes e interrogatorios correspondientes. Entonces, cuando la persona cree que ya por fin no va
recibir citatorios, pues ya pasaron por lo menos seis meses o un año; hasta sucede que cuando
comienza a sentirse segura, de nuevo un buen día le llega otro citatorio y la experiencia de la
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violación no puede cerrarse. Por esta razón en la persona quedan asuntos inconclusos que, si no se
trabajan en terapia, pueden obstaculizar que cierre la herida.

Trabajo terapéutico utilizando el Enfoque Centrado en el Cliente y la Psicoterapia Gestalt

Cuando la persona elija ir a terapia será cuando comienza su verdadero proceso de sanación. Por lo
que, como terapeuta es importante no violentar aún más a la persona, para que encuentre por
primera vez, tal vez desde el ataque, un espacio seguro para poder empezar a sanar Hay que tomar en
cuenta el:
- No juzgar a la sobreviviente por lo acontecido, ni hacerla sentir culpable.
- Nunca poner en duda su testimonio.
- No tomar decisiones y querer hacerlo todo por ella.
- No protegerla demasiado haciéndola sentir como si ella no pudiera hacer nada.
- Querer apurar el proceso de recuperación para que todo vuelva a la "normalidad", ignorando sus
sentimientos.
- Presionarla a que mantenga relaciones íntimas con su pareja, ignorando la magnitud del trauma por
el cual atraviesa (CCVS, 2000).
- No intentes en la primera sesión hacer ejercicios gestálticos de confrontación. Empieza con
Enfoque Centrado en la Persona (empatía, consideración positiva incondicional, contacto)
- Al principio de la terapia si la víctima te dice que “todo está bien”, por favor no te lo creas. Al
contrario, entre más te diga que está bien, cree precisamente lo contrario.

Recuerda que todas las formas de violencia sexual son actos de humillación que emplea el agresor para
demostrar su poder y superioridad. Toma en cuenta que se menciona que para que una víctima de violación pueda
empezar a recuperarse del trauma pueden pasar entre seis a dieciocho meses y en otros textos dicen que es entre seis
meses y seis años. Las reacciones ante el trauma varían de persona a persona y se manifiestan de
diferente manera como crisis emocional, depresión, aislamiento, suicidio. El Centro Nacional para las
Víctimas de Crímenes (The National Center of Victims of Crime) menciona que las posibles
consecuencias después de que ocurre una violación sexual podrían ser de tres tipos: físicas,
psicológicas y emocionales. Tomando en cuenta todo lo anterior, el trabajo terapéutico comienza
con:

Empatía. Lo primero que hay que hacer es creerle. Cuando la persona que está frente a ti comienza
a contar su historia no la interrumpas, no pongas palabras en ella y sobretodo, no pidas detalles;
espérate a que sea la persona quien te los dé. Ya que haya confianza podrías pedirle que hable de lo
que le pasó, pero no de forma directa, sino en forma de “fantasía”, es decir, que cierre los ojos y abra
una pantalla en su mente, y que te cuente el suceso no reviviéndolo en ella, sino viéndolo desde
afuera (siempre recordándole que está en un lugar seguro y que eso ya está en el pasado). Cuando
lleve más tiempo en terapia podrá trabajar esta fantasía, pero ahora siendo ella la protagonista.
Personalmente, creo que entre más lo hable, más sanador será para la persona. Ayúdala a darse
cuenta, que no está sola en el mundo; que hay personas que comparten experiencias similares y que
han salido adelante; sólo no menosprecies su propia experiencia. Ayúdala a que recupere la
confianza de que todo lo que hizo o no hizo, fue para sobrevivir y que por lo tanto, todo lo que
hizo en ese momento era lo único y lo más adecuado que se podía hacer y repíteselo las veces que
sea necesario durante todo el proceso terapéutico. Acuérdate que cualquier amenaza a la frontera del
Yo va a ocasionar que se defienda.
Toma en cuenta que, no solamente podrían llegar hasta tu espacio mujeres que han sido
violadas; también podrían llegarte hombres violados por otro hombres por lo que, sin
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importar el género de la víctima o la forma o el grado en que fue violada, hay que ayudarla a darse
cuenta de que no es culpable de que la violaran ya que muchas veces antes del ataque, la persona
hizo algo que le causó culpa o remordimiento (como haber tenido relaciones sexuales antes de
casarse, o bailar “cachondamente”, haber salido a tal lugar o con tal persona de la cual ya le habían
advertido que se cuidara, etc.) y después, cuando es violada, asume que es un “castigo divino” o “de
la vida” por “haberse portado mal”. Entonces hay que darle a conocer que lo que le pasó, nunca
debió pasarle ni a ella ni a nadie, pues nadie tiene derecho a irrumpir violentamente en su cuerpo sin
un consentimiento explícito. La integridad de la persona queda destruida temporalmente, los sentimientos
elementales de integridad física, fortaleza y autocontrol desaparecen y... pierde confianza en su capacidad de negarse, de
decir no (Everstine y Everstine, p.234, 2000). Nunca olvides la aceptación positiva incondicional que
recomienda Rogers.
Claudia Black (1991, p. 142) manifiesta que para darnos cuenta del grado de influencia en la
víctima y por ende, el grado y tiempo de recuperación esperable hay que tomar en cuenta los
siguientes aspectos:

1. La relación personal entre el transgresor y la víctima


2. La duración del ultraje sexual
3. El tipo de ultraje
4. La combinación de ultraje sexual y de maltrato físico
5. La edad y la etapa de desarrollo de la víctima
6. La reacción de los familiares y de otras personas significativas

Para Evestine y Everstine (2000, p.220 y 221), la intensidad del drama psicológico tiene que ver
con la interacción de varios factores:

1. El grado al cual fue violado el cuerpo. Los ataques que implican penetración corporal de cualquier naturaleza
(violación, acuchillamiento y disparo) son más traumáticos que aquellos ataques en los que esto no sucede.
2. El grado de miedo a morir en el ataque que la persona tenía.
3. La relación de la víctima con su atacante.
4. La localización del ataque, no es lo mismo ser atacados en su propia casa, a la que consideran un lugar seguro, que
fuera de ella, donde se supone que es más “normal” que suceda.

Por lo que tomando en cuenta lo anterior, lo más importante sigue siendo el acompañar a la persona
que vivió esa experiencia desde el camino del respeto y el apoyo terapéutico para que recupere se
poder interior y siga adelante.
Dar información. Necesitas hablar con tu paciente de las posibles consecuencias de una violación
sexual; es decir de la posibilidad de embarazo y de contraer enfermedades sexualmente transmitidas.
Es muy importante que no la alarmes más, simplemente coméntaselo. Además hay que saber si puso
o no una denuncia al respecto. También es importante darle a conocer (y conocer uno mismo), la
existencia de grupos de apoyo para personas que han vivido experiencias similares. Esto, más la
terapia individual, puede ayudarla un poco más en su proceso.
Evitar aislamiento. Como parte del proceso invítala a involucrarse en diferentes actividades que le
ayuden a su crecimiento personal sugiérele, que tome alguna clase; que salga con sus amigos (los que
son cercanos y la aceptan) a bailar, a jugar, a nadar, etc. Que se involucre en actividades físicas, que la
ayuden a comenzar a soltar el cuerpo y estar con ella. Es bueno invitarla a que “deflecte” de vez en
cuando, respetando también sus momentos de soledad y aislamiento. Considero que es básico
ayudarle a pensar las posibles redes de apoyo, estos es, ver con quién puede contar y con quién no,
para cuando viva un momento de crisis. Es muy importante que esas personas que forman la red
de apoyo, lo sepan, por lo que en alguna sesión puedes tanto invitarlos para platicar con ellos,
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como aprovecharla para que la paciente les exprese lo que necesita de cada uno. La red de apoyo
puede abarcar varias áreas en la vida de la persona: familia, escuela, amigos cercanos, iglesia, etcétera.
No olvides a sus seres queridos Es importante que tomes en cuenta a su familia nuclear y de
origen. No dejes a un lado a su pareja y a sus hijos. Su familia puede convertirse en una gran aliada o
en una gran enemiga. Es importante conocer el ambiente social en que vive la víctima y obtener todo
el apoyo posible del mismo. Es básico que la familia esté consciente que la persona necesita hablar y
contar su historia - a lo mejor muchas veces - pero sin obligarla, sin recriminar lo que pasó como si
hubiera sido su culpa. Intenta que vaya a una sesión por lo menos la familia y sus amigos más
cercanos para hablar con ellos y ayudarlos a comprender lo que pasó, y propiciar que hablen de su
enojo, tristeza, desesperación e impotencia. Si es necesario, recomiéndales que busquen una terapia
familiar o de pareja.
Toma en cuenta que según las estadísticas, pocas veces sigue una pareja junta después de una
violación y esto es, a mi parecer, porque no se habla del tema, porque no se reencuentran en lo
sexual, en la intimidad y porque no se toman en cuenta los sentimientos de la pareja, que de forma
indirecta, también se convierte en víctima. Decirle a su pareja, que no la obligue a retomar su vida
sexual hasta que ella esté lista de nuevo y si, por el contrario, la víctima cambia su comportamiento
sexual, de repente a “activo” será como un intento de mostrar “que todo está bien” y que la
violación “no le afectó en nada” aunque en su interior, aún tenga miedo o asco, aún a su propia
pareja y siga viendo el acto sexual como algo sucio y doloroso.

Desde la gestalt ¿qué se podría trabajar? y ¿cómo hacerlo?

Teniendo en cuenta lo anterior. Quisiera compartir en este apartado, una posibilidad de trabajo
terapéutico desde la Psicoterapia Gestalt con el fin de orientar a los terapeutas sobre el tratamiento
de las víctimas de violación sexual. No es mi intención profundizar en los conceptos gestálticos, pero
sí de su aplicación durante el proceso terapéutico.

Trabajo con sentimientos

El terapeuta procurará trabajar para que, poco a poco, la persona pueda ir expresando los
sentimientos de enojo, miedo, impotencia irreal y real, soledad, angustia existencial, etc. La
acompañará a su ritmo y tiempo. Probablemente, lo primero que va a tocar es miedo; después culpa
y vergüenza y soledad en todo momento..., para llegar al enojo y la impotencia real (Myriam Muñoz,
2005).

Trabajar proceso de duelo

En cuanto se crea un ambiente empático, lo siguiente que hay trabajar son las etapas del duelo, pues
la persona experimenta de forma real y emocional una muerte psicológica y espiritual. Es casi seguro
que vea divida su vida en, antes de la violación y después de la violación. Después de vivirse como víctima,
la persona pasa por un ciclo llamado de “respuesta y recuperación del trauma” que le ayuda a
proteger al yo durante y después de un acontecimiento traumático muy intenso (Sullivan y Everstine,
2000, p. 223). Este ciclo, se trabaja prácticamente igual que el proceso de duelo. Una de las
principales cuestiones que el terapeuta necesita hacer es acompañar a la persona, para que pase todas
las etapas de ese ciclo de respuesta y recuperación para lograr cerrar esa gestalt inconclusa y la
persona pueda seguir con su vida. El cuadro que a continuación se presenta, sirve para ubicar a tu
cliente de dos posibles maneras; ya sea a través del tipo de aseveraciones con las que llega o con
los sentimientos que expresa.
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Ciclo de la respuesta y recuperación del trauma Etapas del duelo
Respuesta al trauma:
• Choque (¿qué está pasando?) o Negación
• Incredulidad ( negación de la realidad)
• Comprensión o Negociación
• Estado de supervivencia no afectivo o cognoscitivo
o Enojo o ira
Liberación o escape
o Resignación
Ciclo de recuperación
• Choque ( al verse libre) (“estoy bien” aplanamiento emocional)
• Depresión o Tristeza/
• Cambio de estado de ánimo depresión/
• Ira nostalgia
• Reflexión filosófica
• Dejar en paz o Aceptación

La forma en que se trabaja este ciclo podría comenzar con ayudarle a que vea la realidad,
haciendo énfasis en que sí pasó; sí fue real y sí fue objeto de violencia sexual. Lo que importa es que
toque “realidad” ya que la única forma de empezar a sanar es cuando se ve lo que pasó. Esta etapa de
negación dura hasta que el cliente esté listo para aceptar que sí pasó algo y eso es personal. En
cuanto a la negociación, sería conveniente trabajar el hecho que sigue vivo, el hecho que a pesar de
que hubo tal o cual cosa, están teniendo una oportunidad más de vivir. La negociación no es fácil,
sobretodo si la persona sufre la violación siendo ésta su primer acercamiento a su vida sexual, o
cuando ha sido contagiada o embarazada.
Lo que se busca es tratar de encontrarle “lo positivo” a la situación, esto tal vez no se vea al
principio del proceso; recuerda que estas etapas no se manejan de forma rígida es decir que a veces se
alternan, o se siguen paso a paso, o se toma una o dos juntas, etc. Todo depende de la persona, de su
proceso personal y de la forma en que vive la agresión sexual a su ser.
Algo fundamental es el trabajo con el enojo ya que se acumula mucho en su cuerpo, y
energéticamente es una bomba a punto de explorar y es más funcional cuando la bomba explota en
un contexto de cierta contención, como tu espacio terapéutico y de una forma en que nadie salga aún
más dañado. Recuerda que este enojo, puede ir tanto en contra del violador, como de la familia o
pareja que “no estuvo para ayudar o proteger”, contra la misma víctima al “no poder defenderse más
y al permitirlo”. La realidad es que no pudo hacer más y tal vez, sólo tal vez ese “no pudo hacer más”
le haya salvado la vida. En cuanto a la tristeza, invítala a que la deje salir, que llore lo que necesite
llorar. Y si puedes, avísale o que ella misma le avise a su familia o pareja que cuando llore le permitan
hacerlo y que ella misma diga lo que quiere que hagan los otros cuando esto suceda, para no sentirse
todavía más violentada. Y por último, creo que en este caso en particular, la resignación y la
aceptación van comcatenadas, pero sobre todo, van de la mano con el rescatar algo positivo de todo
lo que le sucedió.

Trabajo con culpa y vergüenza

Yontef compara a la culpa y a la vergüenza y menciona que ambos sentimientos son reacciones

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negativas al sí mismo (p. 460, 2003). En primer lugar, es importante aclarar que me estoy refiriendo a la
culpa neurótica que nace a partir de introyectos y que produce un sentimiento cercano al
resentimiento y no a la culpa real. Esta culpa neurótica se vive como autoexigencia, por no haber
hecho algo para que no continuara la agresión o el abuso sexual (si hablamos que ocurrió en la
infancia) de parte del ser querido, al cual se le ama y se le odia al mismo tiempo. O en el caso de la
violación sexual adulta (como cuando es un hecho aislado, por ejemplo) la culpa viene al haberse
exigido hacer algo que, en realidad, no era factible y, aunque en la violación es más probable que no
se conozca al agresor como en el caso del abuso, se cree que se puede hacer algo “más” ya que los
sentimientos afectivos, no están presentes.
En cuanto a la vergüenza, el terapeuta puede ayudar a la persona a darse cuenta, que hizo lo
mejor que pudo para sobrevivir. Sería conveniente trabajar la vergüenza de verse a sí misma en esa
situación, la vergüenza del qué dirán y de qué pensarán los demás significativos para ella. José Merino
Perez (2005) en su taller de la “vergüenza” menciona que una forma para repararla es “invertir las
condiciones de campo que ocasionaron o de hecho fueron las sensaciones de vergüenza y humillación”. Por su lado,
Yontef aclara que la vergüenza como la culpa pueden pasar por el ciclo de la experiencia de forma sana y que las
personas sanas tienen una amplia gama de reacciones discriminadas de culpa y vergüenza. [...] Es más, no niegan la
vergüenza o la culpa cuando sus valores y sus normas son violados, ni sufren la auto-aniquilación cada vez que no
cumplen con sus valores y normas (Op. cit., p. 471). De igual manera, Yontef menciona que sólo hay una
forma exitosa de tratar la vergüenza y es que el terapeuta en verdad comprenda, acepte y confirme al
paciente. Por lo que, la sanción se da en una relación yo – tú y que además esta relación sea desde la
congruencia y desde la aceptación. Junto a lo anterior, lo que se podría hacer es un ritual en donde la
persona deposite esa vergüenza y la intercambie por crecimiento. Un ejercicio podría ser, el que
escriba todo aquello que le causó vergüenza y culpa (lo que piensen los demás, el no haberse
defendido, que va a decir su pareja, etc.) poniendo el papel en el fondo de una maceta en donde va a
sembrar o plantar algo y decirle que ahora el papel donde está toda esa vergüenza y culpa va a servir
de abono de algo puro y que puede mostrar al mundo y junto a lo anterior pedirle que se vea en el
espejo para que cheque que sigue siendo ella, con otras experiencias y abrazarla (si lo permite) o
tomarla de la mano, simplemente aceptando al ser humano que está ahí con nosotros.

Trabajo con los “tres demonios”

Es importante trabajar con los llamados “tres demonios” que frenan el desarrollo (Muñoz, Myriam.
2000). Al respecto hay que checar cuáles son los introyectos que están presentes como el de “mujer
fácil” o “si ya te tocaron, ya no sirves o eres una cualquiera”, etc. Revisar también cómo se ve o veía
la sexualidad en su casa y cómo la vive la víctima. Además de averiguar qué otros introyectos existen,
hay que trabajar los que se consideren como “barrera” para el crecimiento y la cicatrización de la
herida. En cuanto a las experiencias obsoletas es recomendable acompañar a la persona a que “recupere”
la confianza; convencerla que no es probable que le pase de nuevo y que tiene recursos para
protegerse. Para superar el trauma, se le podría “proponer” visitar de nuevo la escena donde tuvo
lugar el ataque para empezar a recobrar su poder. Con respecto a los asuntos inconclusos, el trabajo
terapéutico deberá encaminarse a cerrar la experiencia, para vivir y seguir adelante. Aunque el evento
nunca se olvida, dejará de doler y hará a la persona más fuerte. Al menos en mi caso, así sucedió.

Trabajar autoconfianza y autoapoyo

Generalmente la persona que ha sufrido una violación sexual desconfía de sus sensaciones, que
probablemente la traicionaron en el momento del ataque sexual. Esas sensaciones generalmente
asociadas con el placer sexual pueden confundirse y volverse non gratas al reiniciar su
11
vida sexual, pues le recuerdan lo que le sucedió. Es por eso que, hay que trabajar con las sensaciones
haciendo experimentos de primer grado (que hagan conciencia de sensaciones y sentimientos en el
aquí y en el ahora).
Para trabajar con el autoapoyo considero que es necesario revisar con la persona qué es lo que
quiere, necesita y puede hacer para que continúe recuperando su poder para elegir con libertad,
“cuándo, cómo, con quién y hasta dónde” (Fernández, Francisco, 2004, p. 12 y 13).

Ajuste creativo como camino a la supervivencia

La tarea central es ayudar a la persona a pasar de ser víctima, a ser “superviviente” (Ibid, p. 13). Para
lograr que el cliente de ese paso, es necesario ayudarlo a darse cuenta que todo fue para sobrevivir y
que, por lo tanto, se justifica todo aquello que haya hecho o dejado de hacer en ese momento. Que
todo fue realizado por su sabiduría interna, por ese ajuste creativo que nos lleva a sobrevivir y a vivir
lo mejor posible, lo que nos toca vivir. Toma en cuenta que hay personas que “se excitan y
verdaderamente disfrutan” la violación sexual, lo que pudo ser un ajuste creativo que así se dio. El
terapeuta puede hacer este paso, como un ritual verdaderamente sagrado, honrando la sabiduría
interna de la persona sin juzgar, ni pedir más.

Aprender a estar solo

Es importante que la persona pueda comenzar a estar sola con ella misma, sin que esta soledad sea
un sufrimiento para ella sino, más bien, un espacio para “apapacharse”. Necesita sanar, amándose a
sí misma, perdonándose, y volviendo a su centro y a su autoapoyo.

Perdón

Aunque como dice Francisco Fernández “no se puede pedir a nadie que perdone a sus agresores o a
quienes no quisieron escucharla” (2004, p.14) en mi propia experiencia considero, que a muchas de
las personas que sufrieron la violación, les podría resultar reconfortante no sólo perdonar a los
agresores ( lo cual a mí me costó mucho y muchas sesiones de enojo e impotencia). Quizá también
haya que perdonar a la pareja o familia que juzgó y no ayudó. Y lo más importante: perdonarse a
uno mismo. Lograr esto es indispensable para que la persona deje de juzgarse y comience la
verdadera aceptación de las cosas, es necesario el ayudarla a dejar a un lado la etiqueta de “pobrecita,
cómo me fastidiaron la vida” y cambiarla por “qué valiente, alabo mi fortaleza y mis ganas de salir
adelante. Alabo mi ser mujer o mi ser hombre”. Te invito a que tomes en cuenta el no presionar a
que perdone, si no lo puede hacer simplemente refléjalo e invita a que cuando esté lista, y si lo quiere
hacer, lo haga.

Trabajo corporal

El trabajo corporal apoya la “auto-sanación” de la persona, pues es una forma muy vivencial de
recuperar el poder interno y de recuperar el “mando” del propio cuerpo. Como vimos anteriormente
existe, en la mayoría de los casos, un “conflicto de lealtades” entre lo que se siente y lo que se
“debería sentir”. James Kepner (2004) en su libro Proceso Corporal: un enfoque gestalt para el trabajo
corporal en psicoterapia habla del “cuerpo vivo” y da diferentes técnicas para trabajar la resensibilización.
Para ello, lo requerido es el enfoque de lo cognitivo a lo corporal; la respiración (aspiración y
exhalación continua y regular, para que el cuerpo no se inmovilice y no se minimice la conciencia) y
la vivificación (contacto físico, movimiento). Hay que tomar en cuenta que muchas de las veces
12
la persona ha dejado de “sentir” porque fue doloroso. Es conveniente recordarle que esa situación
quedó en el allá y entonces y que lo que toca, es el aquí y el ahora. Como es probable que la persona
niegue su experiencia, Kepner menciona que como protección“hay un desfase entre la experiencia corporal
y el sí mismo” (Ibid,p.111). Este autor también menciona que:

Recuperar la sensación corporal a través del trabajo sobre la desensibilización del cuerpo permite que
se avance un largo trecho hacia la recuperación del sentido de realidad, el sentimiento de estar en el
mundo [...] el resensibilizarnos nos proporciona cimientos, nos da una base sólida de contacto físico
con nuestro mundo y un fondo rico en el que podemos inspirarnos [...] la sensación corporal
contribuye a la formación de figuras en la conciencia. Una sensación resalta entre otras cosas como
algo vivo y con energía cuando tiene significado para nuestro funcionamiento. Si nos podemos
identificar con ese significado, permitirle que sea importante y relevante para nuestro sí mismo, la
figura corporal guiará nuestro funcionamiento e influirá en él (Ibid., p. 109).

Trabajo con límites

De acuerdo a M. y E. Polster (1994) “la frontera es igual a la capacidad de contacto admisible” (p.111). Cada
ser humano tiene diversas fronteras o límites en donde se permite o no, el contacto o la admisión del
otro o de lo otro dentro de ellas. Estas fronteras son: la corporal, la de familiaridad, la de valores,
la de exposición y la de expresión En la violación sexual, prácticamente todas estas fronteras son
violentadas; se ven atacados los valores personales y no se permite expresar lo que se quiere decir; es
más, a veces hasta se obliga a la víctima a decir cosas que para nada quiere mencionar; hay una
exposición que no se ha pedido; se violenta la frontera de familiaridad (Ibid, p. 118), pues ni al
extraño, ni al familiar se les “concedería permiso” de abusar sexualmente. Y por ultimo, también
violentada, es la última frontera: la corporal. Hay que trabajar para recuperar, desde el deseo de
contacto hasta las sensaciones agradables concernientes a la sexualidad. Es recomendable trabajar y
redefinir límites y fronteras, para que no se vuelvan rígidas o se ablanden demasiado y la persona
sepa cómo encontrar su equilibrio. Una forma es que la sobreviviente, pueda elegir y reevalúe lo que
quiere, cómo lo quiere y con quién lo quiere y reaprenda a darse cuenta de cómo poner límites, es
decir, que recupere su poder personal.

Trabajo con la sexualidad

Realmente quisiera poder hablar extensamente del trabajo con la sexualidad, pero “el espacio es
pequeño para este tema tan grande”. Así pues, expondré solamente algunos puntos generales que
dividiré en tres etapas:

Etapa I

En esta etapa lo que importa es ayudar a que recupere el poder de decir “no” y que aprenda a elegir
hasta dónde quiere llegar (en todo, no sólo en lo sexual). Que vendría siendo el trabajo con el
autoempoderamiento y la asertividad. Lo que podría hacer son ejercicios de respiración profunda
como la meditación dinámica de Osho, donde además de que va a expresar sentimientos, la ayudaría a
comenzar a sentirse de nuevo. En cuanto a la asertividad, se le pueden poner ejercicios como “disco
rayado” para que no ceda ante ninguna intimidación, y sólo “ceda” cuando ella quiera hacerlo.
Es necesario trabajar para separar la sexualidad de lo vivido. Se busca reivindicarla como algo
bueno en sí mismo y que no fue “porque la sexualidad hace daño”, sino viene con cada uno
de nosotros, desde antes de nacer y morirá con nosotros. Así mismo, decirle que el placer sexual
13
no tiene porqué darlo por perdido, sino al contrario, lo que le sucedió puede hasta ayudarle a
redefinir positivamente sus creencias y sensaciones.
En esta etapa es conveniente hablar de los mitos sexuales que ya de por sí tenía, invitarla a
que pregunte dudas acerca de todo lo que tenga que ver con el disfrute y con su sexualidad. Hay
libros que vienen con tips sexuales o con posiciones, dichos textos son fáciles de conseguir, como los
de Anne Hooper.

Etapa II

Se comienza a trabajar con las sensaciones corporales placenteras y no placenteras cada vez que se
trabaja con ejercicios para recuperar la intimidad o el placer. Junto con lo anterior, se trabaja el
reelaborar la imagen corporal por medio del reconocimiento corporal ante un espejo. Podrías
invitarla a que se vaya reconociendo ante el espejo por partes, es decir de lo menos amenazante
(como verse los brazos) hasta que se pueda ver completamente, primero vestida y después desnuda,
diciendo ante su imagen: “ ésta soy yo, así tal cual y en mí hay amor” o cualquier otra frase que la
empodere y la ayuda a integrarse.
En cuanto se haya visto y reconocido completamente podrías recomendarle que vaya o que le
den sesiones de masaje, (según sus posibilidades financieras) pero como podría ser amenazante,
decirle que la primera vez sólo sea un masaje en la cabeza; a la siguiente sesión, sólo en los pies; o
mejor aún, que ella vaya decidiendo donde quiere el masaje sin sentirse “agredida” y que tiene todo el
derecho de pedir que paren si así lo desea.
Después, sería conveniente que ella misma comience a darse masajes (sin tocar zonas
erógenas: pechos, pezones, nalgas, vulva, etc.) como “apapachos” para ella misma.
Ya que se sienta más segura, pedirle que se dé masajes incluidas sus zonas erógenas, y decirle
que puede hacer un ritual de sanación: que busque un día en la semana en donde pueda darse 2 horas
más o menos, sin interrupciones, que acondicione su cuarto (o el lugar que desee) con velas, incienso,
flores del color y olor que desee. Ya cuando esté listo el espacio, que tome un baño relajante y que se
dé su tiempo enjabonándose, reconociendo su cuerpo como algo “funcional” como algo que le sirve
para estar en el mundo. Después del baño que vaya a su cama o al sillón o al piso, donde quiera, y
que comience a ponerse aceite, pero no rápidamente, sino que con el aceite se vaya acariciando,
primero los pies, las piernas, etc. Tocando todo su cuerpo, hasta sus zonas erógenas y que se permita
tocar esas partes que le fueron en el momento de la violación “arrebatadas” y que se toque hasta
donde sea suficiente para ella. Este ritual puede repetirlo las veces que sea necesario, hasta que se
sienta cómoda e integrada con su cuerpo.
Otro ejercicio consistiría en que reescriba el relato erótico de su vida y las indicaciones serían
que se imagine cómo quiere, de aquí en adelante, que sea su vida erótica y qué no quiere que suceda.
Invítala a que vuele con la imaginación, hasta que escriba una historia que la haga sentir excitada,
deseada y sobretodo en armonía con ella misma y con su pareja.

Etapa III

Cuando se sienta lista, y si tiene una pareja o con quien hacerlo, pueden repetir los masajes primero
uno y después el otro; primero, sin tocar zonas erógenas y después tocándolas.
Recuérdale a la pareja que no fuerce las cosas, para que se dé la relación sexual “completa”,
sino que le dé tiempo para que sea ella quien decida hacerlo. Recuérdale además, que no sólo existe
la penetración para lograr intimidad y hacerse el amor. Otra forma son las caricias, los masajes y el
juego erótico-sexual previo. Que lo primero que necesitan hacer es reencontrarse como pareja, y
después, tener intimidad sexual.
14
Podrías recomendarles que “jueguen a seducirse” enviándose cartas sugestivas y en donde se
expresen el amor, el deseo y el respeto que sienten uno por el otro. Que lo complementen por
ejemplo con una “velada romántica”.
Se pueden hacer ejercicios de movimiento, en donde se pueda sentir la energía; buscar la
persona que mueva la pelvis de arriba abajo y de un lado a otro, para que vuelva a sentir la energía
“sanadora” de sentirse viva. Otro ejercicio que resulta potente es el de activar el punto pubococcígeo (pc)
con los ejercicios Kegel, que sería la contracción del músculo pc, cuando esté de pie con las rodillas
semiflexionadas y estando atenta con la respiración la cual es profunda y sostenida. Y que, en cada
contracción vaya recuperando su propio poder. Es sanador el saber que una tiene la capacidad de
elegir qué tanto se aprieta y cuántas veces el músculo pc, que además está tan íntimamente oculto. Este
ejercicio es recomendable que lo haga diario tres veces al día, unas 20 veces cada vez. Aunque, esto
es flexible y puede ponerse menos o más veces.
Si se presenta alguna disfunción sexual, se les podría indicar la necesidad de ir con un
sexólogo para que les ayude.
Y sobretodo recuérdale a ella y a su pareja que es una buena oportunidad para trabajar en
pareja lo que sí se desea hacer y lo que no se desea hacer. Es el momento de experimentar nuevas
cosas que tal vez antes no se habían atrevido. Lo más importante es ponerse de acuerdo en lo que
ambos deseen hacer.
Para concluir quisiera recalcar que lo más importante es que la persona que ha sido violada, y que entra
en tu consultorio viviéndose como una víctima, recupere su poder personal, escuche a su sabiduría interna y se reconozca
más bien como una sobreviviente de un acontecimiento que nunca debió suceder y ayudarla a que retome la experiencia
a su favor y la re-signifique para su crecimiento personal.

Bibliografía

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superarlos”. Editorial Concepto. México.
Fernández Romero, Francisco.(2004)“Taller vivencial sobre La frontera transgredida: el trabajo
psicoterapéutico con el Abuso y la violencia sexual”. (inédito) México
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vergüenza familiar provocada por la adiccion y el abuso”. Editorial Pax, México
Kepner, James. (2000)“Proceso Corporal. Un enfoque Gestalt para el trabajo corporal en psicoterapia”.
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Merino, Perez José. (2005). Apuntes del curso: “ La Vergüenza”, IPGH (inédito)
Muñoz, Polit Myriam. (2005). Apuntes del curso:“Los sentimientos en Psicoterapia”, IHPG
(inédito)
Ospina Claudia, B. “Abuso Sexual y Culpa: integrando polaridades emocionales y teóricas”. En Figura
Fondo. No. 16.: Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt A.C. México
Polster, M. Y E. (1994)“Terapia Guestaltica”. Editorial Amorrortu
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Sullivan E., Diana y Everstine, Louis. (2000).“Personas en crisis: intervenciones estratégicas”.
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Yontef, Gary. (2003)“Proceso y diálogo en psicoterapia gestáltica”. Cuatro Vientos, Santiago de
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15
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González Salamea C. Dr. “Medicina de Familiares”.
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The National Center for Victims of Crime. “Sexual Assault”. 2004
http://www.ncvc.org/nvcvc/main.aspx?dbName=DocumentViewer&DocumentID=32369

16
IDEOLOGÍA Y DISCURSO HUMANISTAS

Marybel Martínez Robledos1

Resumen: Se plantea la necesidad de hacer del humanismo una ideología que


sin alejarse de sus fundamentos filosóficos, se preocupe y ocupe de los
diferentes problemas y fenómenos que las sociedades hoy en día reportan, los
cuales se reflejan tanto en las organizaciones, como en los individuos y en su
proceso de humanización. Ideología a la que debe dotarse de un discurso
propio, acorde a la realidad actual, que sea capaz de traspasar fronteras y
generaciones, con el objeto de perpetuar a la especie humana y resignificar
los valores existentes, al tiempo que se rescaten aquellos que son
fundamentales para la humanidad.

EXORDIO

El presente trabajo no pretende ser más que una modestísima aportación al proceso de
reflexión para la reconstrucción humana y social que reclaman nuestros tiempos. Sin
otra pretensión es, simplemente, como dijera Alessandro Baricco2 un “ensayo en el
sentido literal del término, es decir, una tentativa de pensar: escribiendo”. Y es
precisamente él quien, al rememorarlo, me aligera la pluma cada vez que me susurra al
oído que “no hay mutación que no sea gobernable”.

Así, y con la certeza que Max Weber,3 tenía razón cuando señalaba que “lo posible no
se alcanzaría nunca si, en el mundo, siempre y sin tregua, no se intentara de nuevo lo

                                                                                                                       
1
Maestra en Ciencias Políticas, con Especialidad en Poder Legislativo, egresada de Newport University.
Autora del Libro El Juicio Político En México, publicado en 2008 por Editorial Porrúa; coautora de diversos
libros y ensayos sobre temas jurídicos, políticos y sociales. Actualmente se desempeña como Asesora en
H. Congreso de la Unión, así como Docente y Coordinadora de la Maestría en Liderazgo Organizacional
del Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt. Desde 2009 es Integrante del Consejo Editorial y del
Consejo Ejecutivo de La Revista Figura Fondo.

2
  Novelista, dramaturgo y periodista italiano nacido en Turín EN 1958. Licenciado en Filosofía, ha dirigido
un programa de libros y ha fundado una escuela de técnicas de escritura, llamada Holden (como
homenaje a Salinger). “Se convirtió en un fenómeno literario mundial con la publicación de su novela
Seda (1996). Es autor además de las novelas, Tierras de cristal (Premio Médicis, 1991), Océano mar
(Premio Viareggio, 1993), City (1999) y Sin sangre (2003); del monólogo teatral Novecento (1994) y de los
ensayos, Rossini Il genio in fuga y El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin
 
3
 Max Weber nació el 21 de abril de 1864. Doctor en Derecho, contribuyó a la redacción de la Constitución
de Wiemar. Entre su obra destaca: La ética protestante y el espíritu del capitalismo; La ciencia como

1  
 
imposible”, es que entrego las siguientes líneas a quienes se han dado a la tarea de ir “en
busca de un mundo mejor”, como Karl Popper4.

Para entrar en materia, empecemos por recordar que el humanismo, como corriente de
pensamiento y propuesta filosófica, se remonta varios siglos atrás, incluso antes de
Cristo, transitando por diferentes senderos y esgrimiendo siempre la reivindicación de
los seres humanos, al poner especial énfasis en la dignidad, la igualdad y el valor de la
persona, a manera de respuesta ante la opresión y la desigualdad que en cada momento
histórico se ha vivido.

En una apretadísima síntesis, se puede señalar entre sus principales exponentes a: Marco
Tulio Cicerón, Dante Alighieri, Francesco Petrarca, Lorenzo Valla, Erasmo de
Rotterdam, Tomás Moro, Michel de Montaigne, Schopenhauer, Humboldt,
Kierkegaard, Nietzsche, Unamuno, Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Simone de
Beauvoir, Daniel Lira, Carl Rogers, José Ortega y Gasset, Osho, entre otros.

“El humanismo cobra fuerza de manera particular en el Renacimiento, época que


caracterizada por la ruptura con el oscurantismo medieval, un período de renovación del
arte y de las letras, de recuperación y de acercamiento a los clásicos, de restauración de
la antigüedad, de un uso novedoso de la razón en los diferentes campos del saber y un
fuerte proceso de secularización de la vida política”5. Así, el humanismo renacentista
propuso una nueva manera de mirar al ser humano, exaltando su acción transformadora
(como una fuerza viva); al entorno, con una actitud de respeto hacia la naturaleza; y a la
ciencia, como la opción posible para buscar explicaciones sin referentes sobrenaturales
o divinos.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
vocación, la política como vocación; La Sociología de la Comunidad; Economía y Sociedad, etc. Se le
reconoce ampliamente por su Teoría sobre el Estado.
 
4
  Karl R Popper, nacido en 1902, es uno de los intelectuales más valiosos del siglo XX. Se autodefine
como «racionalista» y «liberal», y niega su adscripción al neopositivismo lógico de Viena. Entre sus obras
capitales se encuentra: La sociedad abierta y sus enemigos, 1957; La lógica de la investigación científica,
1962; La pobreza del historicismo, 1973; Conocimiento objetivo, 1974; Búsqueda sin término, 1977;
Conjeturas y refutaciones, 1983, etc.). Un luchador incesante: “la búsqueda de un mundo mejor nunca
resulta completa, y sin embargo, y a pesar de dos guerras mundiales y una larga y peligrosa guerra fría,
nunca es en vano…”
 
 
5
 Tesis  para  optar  por  el  Grado  de  Maestría  en  Docencia  Universitaria,  titulada  “Historia  de  la  Pintura  
Veneciana”  de  Irma  Azucena  Arroyo  Ruiz.  Universidad  de  San  Carlos  Guatemala.  

2  
 
El pensamiento italiano (el humanismo del Renacimiento), sin duda fue el asidero de las
corrientes humanistas posteriores, y desde luego, de la filosofía existencial del siglo
XX, que no pudo haber tenido mejor argumentación que la planteada por Sartre, quien
delimitó los terrenos del existencialismo cristiano y se contrapuso al marxismo de aquel
entonces, para erigir lo que se ha denominado “existencialismo ateo” el cual, con el
paso del tiempo, hemos aprendido a mirar, entre otras cosas, a través de las gafas del
laicismo; el cual es la expresión más genuina de la libertad de culto y de la
responsabilidad individual y colectiva.

El existencialismo ateo que yo represento (...) declara que, si Dios no existe, hay
por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe
antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre o,
como dice Heidegger, la realidad humana. ¿Qué significa aquí que la existencia
precede a la esencia? Significa que el hombre empieza por existir, se encuentra,
surge en el mundo, y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el
existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Sólo será
después, y será tal como se haya hecho. Así pues, no hay naturaleza humana,
porque no hay Dios para concebirla. El hombre es el único que no sólo es tal como
él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la
existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia. El hombre
no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del
existencialismo. Es también lo que se llama la subjetividad, que se nos echa en cara
bajo ese nombre. Pero ¿qué queremos decir con esto, sino que el hombre tiene una
dignidad mayor que la piedra o la mesa? Pues queremos decir que el hombre
empieza por existir, es decir, que empieza por ser algo que se lanza hacia un
porvenir, y que es consciente de proyectarse hacia el porvenir. El hombre es ante
todo un proyecto, que se vive subjetivamente, en lugar de ser un musgo, una
podredumbre o una coliflor; nada existe previamente a este proyecto; nada hay en
el cielo inteligible, y el hombre será, ante todo, lo que habrá proyectado ser. No lo
que querrá ser. Pues lo que entendemos ordinariamente por querer es una decisión
consciente, que para la mayoría de nosotros es posterior a lo que el hombre ha
hecho de sí mismo. Yo puedo querer adherirme a un partido, escribir un libro,
casarme; todo esto no es más que la manifestación de una elección más original,
más espontánea de lo que se llama voluntad. Pero si verdaderamente la existencia
precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es; yo opino que es real el
motivo o causa del ser."
Jean-Paul Sartre, El existencialismo es un humanismo

3  
 
Bajo el anterior orden de ideas, es menester precisar que en la primera década del siglo
XXI, el existencialismo cobra plena vigencia porque al igual que Germán Uribe6, hay
quienes coincidimos en que:

“El hombre es ante todo una posibilidad. Su posibilidad de ser. De nadie puede
decirse que es sino después de muerto. Mientras viva, un individuo es una
posibilidad en desarrollo, viva, cambiante. Y esto se debe a que existir no es otra
cosa que ser un ser posible. Por ello mismo puede pensarse que Dios no existe en
tanto que eterno, perfecto e infinito, puesto que colmadas sus posibilidades,
estático, no requiere de ninguna posibilidad. ….El hombre, ser que se crea a sí
mismo, se crea eligiéndose y eligiendo sus posibles; si no los eligiese, no se crearía
a sí mismo, y sería creado por los posibles que actuarían sobre él desde fuera.
Elegimos todo lo que somos, y somos eso que elegimos; y eso que elegimos lo
elegimos creándolo, no escogiéndolo dentro de un juego ya dado de posibles……
Y esa elección, aparte de esclavizarlo, lo angustia, lo obliga a esmerarse por su ser,
aunque en ciertos casos lo vuelve responsable en tanto que lo lleva a ser mejor, a
perfeccionarse, a ser perfecto como Dios, desde luego, sin lograrlo nunca, lo que
hace decir a Sartre que el hombre es un dios fracasado… viene entonces la fórmula
mágica tan consentida por Sartre y que se refiere a la obligatoriedad de ser libres en
tanto existamos. Existir es ser un ser libre. Conocer el concepto de libertad en el
marco del existencialismo es adentrarnos en la esencia misma del pensamiento
sartriano y es también comprender de qué manera Sartre le dio un revolcón a esta
filosofía y la empujó hacia un estadio de politización y responsabilidad social que
la hizo abandonar su antiguo individualismo, ese lloriqueo personal y egoísta que
popularizó la trajinada expresión de la angustia existencial…”

Con la intención de esclarecer el punto de partida, pero sobre todo, para vislumbrar
mejor el punto de llegada, es oportuno señalar que los postulados anteriores no los
                                                                                                                       

6
Germán Uribe es un escritor y periodista colombiano nacido en Armenia el 22 de abril de 1943. Estudió
bachillerato en el colegio San Simón de Ibagué y adelantó la carrera de Filosofía y Letras en la Sorbona,
París, lugar al que viajó con la obsesiva idea de conocer personalmente a Jean-Paul Sartre, escritor y
filósofo en el cual se ha especializado. Ha escrito artículos en diversos periódicos y revistas de Colombia.
En Francia, en la revista latinoamericana Mundo Nuevo y en el diario Libération de París y, en Cuba, en la
revista Casa de las Américas. Actualmente, escribe en diversos medios impresos y en algunas
publicaciones y Portales de Internet. Además, es miembro del Grupo de Estudios Sartrianos con sede en
París. En 1991 fue nominado al Premio Simón Bolívar de Periodismo y en 1997 fundó la primera Página
Literaria colombiana en Internet, La esquina de Germán Uribe, dedicada a Sartre y en la cual se pueden
encontrar diversos textos suyos, entre los cuales se encuentra el citado en el presente trabajo.

4  
 
debemos inscribir dentro de una discusión teológica, sino filosófica y, particularmente,
ideológica que permita entender y asumir plenamente la existencia de la humanidad en
el marco de la autonomía personal. Lo cual, como veremos más adelante, nos permitirá
comprender las bases ideológicas sobre las cuales podremos construir una nueva
ideología, incluso impulsar liderazgos efectivos, que nos permitan articular un discurso
común que nos identifique.

El existencialismo es un humanismo porque hace posible la vida humana, y porque hace


vivible la vida humana, sobre todo, si asumimos que ésta va mucho más allá de la vida
biológica y que se encuentra aparejada a un conjunto de libertades fundamentales que
permiten la trascendencia del ser humano, mediante un proceso complejo y
reivindicador que permite a los hombres y a las mujeres ser ellos mismos, y poder
aspirar a la mejor calidad de vida posible en donde se da cause a su integralidad para ser
cada día mejores.

Desde la lógica anterior, la filosofía existencial humanista, deja de pertenecer al etéreo


mundo de los postulados filosóficos para convertirse en acciones posibles, es decir, en
prácticas sociales, que en conjunto dan cauce a teorías en diferentes disciplinas, las
cuales se han cristalizado paulatinamente, dando origen a ideologías específicas.

En este tenor, resulta conveniente aclarar que, el concepto de ideología tiene diversas
acepciones y es utilizado en forma general en diferentes disciplinas, toda vez que
constituye un sistema de creencias e ideas, fundamentadas en bases particulares y
diferentes entre sí. Por lo cual, es conveniente precisar que para los efectos que aquí nos
ocupan, entenderemos por ideología al “conjunto de creencias fundamentales de un
grupo y de sus miembros” (Van Dijk, 2003).

La ideología es un pilar importante para las prácticas sociales, ya que al ser sistemas de
ideas, éstas dan sentido al mundo (desde la óptica del grupo) y fundamentan las
prácticas de sus miembros. Sin embargo, es preciso aclarar que de ninguna manera se
pretende difundir una visión reduccionista de las ideologías equiparándolas
simplemente, a las prácticas sociales, debido a que los constructos de las primeras son
mucho más complejos.

5  
 
A mayor abundamiento, es menester precisar que las ideologías pueden ser positivas, es
decir aquellos sistemas que se oponen a transgredir los derechos fundamentales de los
seres humanos, e ideologías negativas cuyos sistemas presentan propuestas que resultan
en una reducción de la libertad individual, injusticia social y dominio, lo que desde
luego, es contrario a los derechos humanos, y por lógica, contrario al humanismo.

En razón de lo anterior, la ideología humanista existencial es considerada en este trabajo


como una ideología positiva, tan positiva que ha dado sostén a otras ideologías, tales
como la constitucionalidad de los derechos humanos, el feminismo, el antirracismo, el
desarrollo sustentable, etc., las cuales han derivado en importantes movimientos
sociales libertarios que han posibilitado la construcción de diferentes andamiajes
institucionales, formales e informales, en casi todas las esferas, los cuales han
introducido indiscutibles mejoras a la vida de los seres humanos en el mundo.

Ahora bien, a pesar de la evidente aportación del humanismo existencial, éste no ha


podido aún consolidarse como una ideología rectora y mayoritariamente reconocida y
esgrimida por las mayorías. Sus postulados y valores han sido recogidos por diferentes
disciplinas que han sabido traducir el espíritu de éstos en corrientes de pensamiento
específicas de acuerdo a cada disciplina y campo de acción, a las cuales se han adherido
y han abanderado grupos sociales, logrando con ello, construir huestes de teóricos,
activistas, defensores y, por supuesto también de detractores; éstos últimos han
contribuido también a legitimar dichas corrientes de pensamiento. Así, cada grupo ha
podido construir métodos, leyes, estrategias, códigos y un discurso propio que les ha
valido no sólo la permanencia, sino también su fortalecimiento.

En suma, el humanismo existencial no ha penetrado en la conciencia colectiva, ni ha


sido elevado a un estatus formal en donde se haya comprendido de manera integral, sino
que se ha fraccionado para tomar partes de éste, sobre las cuales emergieron ideologías
particulares que más tarde se convirtieron en acciones concretas y tangibles, las cuales
se procesaron bajo una línea discursiva que les otorgó identidad, entre otras cosas,
gracias a que permeó un lenguaje común y una manera común de mirar al entorno.

De ahí que vale la pena apuntar que una de las prácticas sociales más importantes
delimitada por las ideologías, es: el lenguaje, ya que éste influye en la forma de
adquirir, aprender o modificar las ideologías, y desde luego, el discurso (entendido

6  
 
como un razonamiento extenso con una estructura verbal particular dirigida a otros, a
través de procesos y representaciones mentales). De tal suerte, que el texto, el habla, la
interacción verbal, el uso del lenguaje y la comunicación son parte del discurso. “Los
aspectos mentales de las ideologías, como la naturaleza de las ideas o de las creencias,
sus relaciones con las opiniones y el conocimiento y el status como representaciones
socialmente compartidas, se cubren bajo el concepto de <cognición>” (Van Dijk 2003).

Las ideologías no son opiniones personales, sino creencias sociales compartidas sobre
temas trascendentes, que se difunden a través del discurso (oral o escrito). Dogmas
construidos por y en determinada cultura, bajo los cuales se ha pretendido entender la
realidad (un fenómeno determinado) y los cuales justifican, ratifican y motivan las
acciones cotidianas; son matrix que otorgan certidumbre a los grupos sociales, los
cuales sirven de referentes éticos que permiten el statu quo, y por lo tanto, dan vida a las
organizaciones.

“Las ideologías no sólo no controlan lo que decimos o escribimos, sino también cómo
lo hacemos”, de ahí la importancia de las mismas y la importancia de saber nombrarlas,
describirlas, codificarlas e identificarlas, entre otras formas, a través del lenguaje, y
desde luego, fortalecerlas a través del discurso.

“Describir el discurso como práctica social implica una relación dialéctica entre un
evento discursivo particular y la situación, la institución y la estructura social que
lo configuran. Una relación dialéctica es una relación en dos direcciones: las
situaciones, las instituciones y las estructuras sociales dan forma al evento
discursivo, pero también el evento les da forma a ellas. Dicho de otra manera: el
discurso es socialmente constitutivo así como está socialmente constituido.
Constituye situaciones, objetos de conocimiento, identidades sociales y relaciones
entre personas y grupos de personas. Es constitutivo tanto en el sentido de que
ayuda a mantener y a reproducir el statu quo social, como en el sentido de que
contribuye a transformarlo.” (Calsamiglia y Tuson 2007).

En suma, cuando hacemos referencia al discurso, estamos haciendo referencia a una


práctica social a “...una forma de acción entre las personas que se articula del uso
lingüístico contextualizado, ya sea oral o escrito”. Por ello, se afirma que “el discurso es
parte de la vida social y a la vez un instrumento que crea la vida social”, de ahí su
particular relevancia.

7  
 
Entonces, el discurso es mucho más que un trasmisor de ideas y por lo tanto la
comunicación, deberá ser entendida más allá de un mecánico proceso, mediante el cual
se trasmite información, sino como un “proceso interactivo mucho más complejo que
incluye la continua interpretación de intenciones expresadas verbal y no verbalmente, de
forma directa, indirecta o velada”.

En razón de lo anterior, es preciso entender que las ideologías o mejor dicho, quienes
las sustentan, necesariamente deben tener una determinada visión del mundo, así como
intenciones particulares, metas y objetivos concretos, que les darán impulso para
desplegar una serie de estrategias y acciones encaminadas a la consecución de fines
específicos, lo cual implica poner el discurso al servicio de la construcción de la vida
social.

Bajo las premisas anteriores, es que se pone de manifiesto la apremiante necesidad de


fortalecer al humanismo como una ideología, la cual tenga objetivos concretos y un
discurso propio. Una ideología constructivista cuya propuesta sea el más próximo
referente de las sociedades emergentes y cuyos valores puedan ser esgrimidos, sin
menoscabo de la pluralidad cultural existente, la cual por cierto, hoy nos plantea la
adopción de nuevos paradigmas que nos permitan proyectar el futuro de la humanidad.

Hacer del humanismo una ideología y poner su discurso al servicio de la sociedad, es


una noble tarea de gran calado que requiere de una voluntad férrea, cuya magnitud sea
capaz de ir más allá de las luces intelectuales y mucho más lejos que los esfuerzos
gubernamentales, en la idea de hacer del humanismo una forma cotidiana de vida.

El humanismo es la ideología a la que estamos destinados si realmente tenemos


solidaridad y lealtad con nuestra especie. Es, hoy por hoy, el postulado que nos obliga a
realizar una pausa en el camino, es el lente que nos permite ver al otro, es la voz de
nuestros congéneres, es la mano de todos que va trazando con sutileza la línea
ideológica dispuesta a penetrar las conciencias del mundo.

No es extraño entonces, ni mucho menos casuístico, que diferentes actores y sectores


sociales esgriman banderas similares ante causas comunes, ejemplo claro, es el mensaje

8  
 
de la Sra. Irina Bokova (Directora General de la Unesco), pronunciado con motivo del
Año Internacional de Acercamiento de las Culturas7:
“El mundo en el que vivimos lleva cada vez más el sello de una interdependencia
creciente en todos los aspectos del quehacer humano. La mezcla de nuestras
sociedades que de ella se deriva ofrece nuevas oportunidades de estrechar los
vínculos entre los pueblos, las naciones y las culturas, a escala planetaria. Al
mismo tiempo, con la mundialización han aumentado en los últimos años la
incomprensión y la desconfianza. La crisis económica, medioambiental y también
ética intensifica aún más ese sentimiento de inseguridad y de recelo. Ante esa
evidencia, he propuesto una nueva visión, universal, abierta a toda la comunidad
humana, a la que di el nombre de -nuevo humanismo-… Ante los desafíos de un
mundo cada vez más intercomunicado, nuestro cometido común consiste en tender
puentes sólidos y solidarios entre todas las culturas, a fin de crear una nueva ética
universal de la convivencia”.

Pero, ¿de qué humanismo está hablando la directora de la UNESCO?, ¿cuál es ese
nuevo humanismo al que se refiere? ¿Es otro humanismo diferente al humanismo
existencial del que hemos hecho referencia en estas páginas o simplemente, es el mismo
con un nuevo enfoque?

Cualquiera que sea el asidero filosófico, el humanismo en el siglo XXI, ha cobrado


nueva vigencia. Ya desde el siglo pasado la búsqueda de una ideología nueva, mejor
acabada, menos rebuscada y mayormente enfocada al ser humano que no desdeñara a la
colectividad era de una necesidad inminente. Hoy, parece ser la única opción posible, de
ahí la necesidad de ser consolidado como una ideología que nos permita tener un
denominador común: “una nueva ética universal de la convivencia”.

Esta ética universal, sin duda requiere hacer un recuento de valores, o bien, un
resignificado de los mismos, para trazar así, la ruta por la que habrá de conducirse la
humanidad de esta nueva centuria. En palabras simples, es menester construir el código
de valores fundamentales; valores de tercera generación, sobre los cuales habremos de
edificar los nuevos constructos sociales que con pleno respeto a la diversidad cultural
propicien el desarrollo de las potencialidades humanas sin más frontera que el límite
individual que cada uno trace en ejercicio de su libertad y autonomía.
                                                                                                                       
7
El año 2010 fue declarado por la ONU el Año Internacional de Acercamiento de las Culturas.  

9  
 
La ética a la cual se pretende dar vigencia, en sustitución, por decirlo de alguna manera,
de la “ética indolora” de Lipovetski8, es precisamente aquella que Savater9 describe de
manera impecable y magistral:
“Llamo ética a la convicción revolucionaria y a la vez tradicionalmente humana de
que no todo vale por igual, de que hay razones para preferir un tipo de actuación a
otros, de que esas razones surgen precisamente de un núcleo no trascendente, sino
inmanente al hombre y situado más allá del ámbito que la pura razón cubre; llamo
bien a lo que el hombre realmente quiere, no a lo que simplemente debe o puede
hacer, y pienso que lo quiere porque es el camino de la mayor fuerza y del triunfo
de la libertad…..la ética se ocupa de lo que alienta al hombre y en el hombre...”
(SAVATER 2008).

Acudir al encuentro, ir en busca “de lo que alienta al hombre y en el hombre” es una


manera -parafraseando a Baricco- de “recuperar el alma de las cosas”. Porque
efectivamente, “no puede haber otro comienzo para la reflexión que pretende acercarse
a la ética, sino éste de partir de la acción, concretamente de la acción humana.

Por ello, la crisis ética de nuestra época es al mismo tiempo crisis de la religación
individuo/especie/sociedad. Importa que la ética vuelva a sus fuentes: regenerar sus
fuentes de responsabilidad-solidaridad significa al mimo tiempo regenerar el bucle de
religación individuo/especie/sociedad en y por la regeneración de cada una de estas
instancias. Esta regeneración puede partir del despertar interior de la conciencia moral,
del surgimiento de una fe o de una esperanza, de una crisis, de un sufrimiento, de un
amor, y también, hoy en día, de la llamada que procede del vacío ético, de la necesidad
que procede de la debilitación ética (Morin. 2006).
                                                                                                                       
8
  Gilles Lipovetsky, filósofo francés nacido en 1944. Profesor de Filosofía en la Universidad de Grenoble.
Propone volver al estudio de la realidad concreta, de los fenómenos masivos y efímeros propios de la era
contemporánea.  
9
  Fernando Savater Martín es filósofo y escritor nacido en San Sebastián, -País Vasco- en 1947. Desde
temprana edad manifiesta inquietud por las letras y la filosofía revolucionando el panorama de la filosofía
en Europa cuando se publican en 1972 dos ensayos: Nihilismo y acción y La filosofía tachada. En publica
Apología del sofista, título al que siguen Apóstatas razonables (1976), Conocer Nietzsche y su obra
(1977), Panfleto contra el Todo (1978), Humanismo penitente (1980) y la obra con la que recibe el Premio
Nacional de Literatura de 1981, La tarea del héroe. Autor de novelas como Caronte aguarda (1981),
Diario de Job (1983) y en homenaje a Robert Louis Stevenson, El dialecto de la vida (1985); publica
textos dramáticos como Último desembarco (1987), Catón. Un republicano contra César (1989), así como
ensayos de divulgación como Invitación a la ética (1982), El contenido de la felicidad (1986), Ética para
Amador (1991). Savater es profesor en la facultad de filosofía de las Universidades de Madrid y Euskadi,
tarea que compagina con su tarea como conferenciante, articulista asiduo en el diario El País y director de
la revista Claves, foco de debates intelectuales y filosóficos.
 

10  
 
En palabras de Paul Ricoeur10 podemos llamar <objetivo ético> al objetivo de <vida
buena> con y para el prójimo en instituciones justas.

Así, “el ideal ético consiste en articular y reconciliar todo aquello que el hombre quiere,
es decir, todo lo que para él vale. No hay valores propiamente éticos, pues lo
propiamente ético es la pretensión de armonizar todo lo que para el hombre vale. En tal
armonización interviene la sensibilidad para las diferencias, la intuición que distingue,
en una palabra, la decisión de jerarquizar los valores, de estructurar unas
subordinaciones plausibles que ayuden a dirimir los enfrentamientos entre instancias
opuestas.(SAVATER 2008).

En este orden de ideas, el humanismo en este siglo ha cobrado vigencia, porque hoy
más que nunca estamos ante fenómenos sociales inéditos, derivados de procesos
sumamente complejos como el de la mundialización, el cual viene aparejado a otros
como los tecnológicos que nos conducen a una “materialidad sin alma”, es decir, a un
debilitamiento de aquello que confiere un sentido profundo a nuestras acciones y a
nuestra vida, entonces es necesario, replantear la ética, sobre la cual nos conducimos.

Estamos en la era de la pluralidad, en la era de la diversidad, y como atinadamente


señala Jeróme Bindé11, nunca como ahora ha habido tantos valores presentes. No hay
una crisis de valores, porque no nos faltan, sino una crisis del sentido de los valores y de
la aptitud para gobernarnos.

                                                                                                                       

10
  Paul Ricoeur, nació en Valencia en 1913 fue un filósofo y antropólogo francés conocido por su intento
de combinar la descripción fenomenológica con la interpretación hermenéutica. Su pensamiento tiene
como núcleo fundamental la preocupación por el ser humano. Se le reconoce por sus aportaciones a la
bioética. Tiene una vasta obra, mucha de ella publicada al español, entre las cuales se encuentra: La
metáfora viva, Editorial Trotta, Madrid, 2001; Teoría de la Interpretación. Discurso y excedente de sentido,
Siglo XXI-México, México, 1999; Amor y Justicia, Caparrós, Madrid, 1993; Ideología y Utopía, Gedisa,
Barcelona, 1989; La función narrativa y el tiempo, Editorial Almagesto, Buenos Aires, 1992; La lectura del
tiempo pasado: memoria y olvido, Arrecife Producciones, 1999; Fe y Filosofía. Problemas del lenguaje
religioso, Almagesto-Docencia, Buenos Aires, 1990; entre otras  

11
  Jérome   Bindé,   catedrático   en   letras;   actualmente     es   subdirector   general   adjunto   de   Ciencias   Sociales  
y   Humanas   y   Director   de   la   División   de   Prospectiva,   Filosofía   y   Ciencias   Humanas   en   la   UNESCO,  
secretario   General   del   Consejo   del   Futuro   y   miembro   fundador   de   la   Academia   de   la   Latinidad.   Ha  
publicado   numerosos   artículos   sobre   temas   de   cultura,   sociedad   y   prospectiva.   Dirigió   Claves   para   el  
Siglo   XXI   (2000),   primera   antología   de   Coloquios   para   el   Siglo   XXI,   y   fue   el   coordinador   y   principal  
coautor  del  informe  mundial  prospectivo  Un  monde  noveau  (1999).  Coordinador  de  importantes  obras  y  
autor  de  otras.  

11  
 
La interrogante fundamental es ¿cómo nos debemos orientar en medio de tantos
valores? La respuesta, aunque en una primera visión puede parecer simplista, entraña un
gran reto y un esfuerzo mayúsculo que nos llevará algunos lustros: es momento de erigir
una nueva ideología, una ideología madre, humanista por supuesto, que brinde sustento
a diversos movimientos sociales e incluso a otros modelos ideológicos menos generales;
una ideología que blinde los valores esenciales que la humanidad no debe perder, al
tiempo que contribuya a la revaloración y resignificación de otros, toda vez que los
valores al igual que la sociedades también progresan o cuando menos mutan, de ahí que
no debemos perder de vista que la diversidad es creadora de las culturas humanas.

Este nihilismo como pérdida del sentido identificado ya desde el siglo XIX por
Nietzshe12, como “la desvalorización de los valores supremos”; después por Heidegger,
como el movimiento mediante el cual el ser queda olvidado y se transforma totalmente
en valor, es un fenómeno creciente, el cual hace apuntar a Gianni Vattimo13 que “la
reducción del ser al valor del intercambio” paradójicamente, es la causa de la pérdida de
los “valores supremos”.

Esta crisis de valores, reitero no por su cantidad, sino por su calidad, lleva al ser
humano a la incertidumbre; no hay asidero ni anclaje posible para los valores eternos.
Se desmoronan los marcos morales, como son las religiones, la propia espiritualidad, la
familia, la lealtad, la amistad y el amor; se desmoronan también los marcos laicos, por

                                                                                                                       
12
 Friedrich Wilhelm Nietzsche, filósofo y filólogo alemán nació 1844. Considerada una de las
figuras más relevantes de la filosofía moderna, Paul Ricoeur lo definió como uno de los tres
maestros de la “sospecha”, junto a Marx y a Freud, ya que cuestionó todos los valores
morales tradicionales al introducir conceptos como la voluntad de poder, el superhombre, el
eterno retorno y el espíritu dionisíaco  

13
Estudió filosofía en la Universidad de Turín y posteriormente en la de Heidelberg. Discípulo de Hans-
Georg Gadamer, es seguidor de la corriente hermenéutica en filosofía. Doctor Honoris Causa por la
Universidad de Palermo, la Universidad de La Plata (Argentina), la UNED (España) y las universidades
Universidad Inca Garcilaso de la Vega y Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Perú), entre otras,
así como miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes. Ha sido colaborador en distintos
periódicos italianos. Actualmente es catedrático de Filosofía Teorética en su ciudad natal. Es uno de los
principales autores del postmodernismo y considerado el filósofo del pensamiento débil. Cuanta con una
cuantiosa obra escrita, de la cual destacan en los últimos años: Vocación y responsabilidad del filósofo;
Diálogo con Nietzsche; Después de la cristiandad. Por un cristianismo no religioso; Nihilismo y
emancipación. Ética, política y derecho; El futuro de la religión; No ser Dios. Una autobiografía a cuatro
manos; Ecce comu. Cómo se vuelve a ser lo que se era.

12  
 
ejemplo: la ciencia, el progreso, los ideales solidarios y libertarios, la emancipación de
los pueblos, la democracia y la justicia, los derechos humanos, entre otros.

Hoy en día, señaló en su momento Paul Vàlery:14 El valor “mente” no es diferente al


valor “trigo” u “oro” y no deja de bajar… Así el fenómeno de la moda, no sólo se
reduce a lo arbitrario o a la conveniencia como el vestir, sino que invade toda nuestra
concepción de los valores.

Esta “poshumanidad” como la denomina Jérome Bindé, es una humanidad


irreconocible, en la cual no existe un patrón fijo de valores, sino que éstos fluctúan en
un amplio mercado. Sus cuotas suben y bajan según los entusiasmos, sus pánicos y las
más subjetivas apuestas. Vivimos en lo efímero, acelerados, de forma coyuntural,
momentánea y especulativa de concebir los valores. En donde la tendencia es la
creación a lo nuevo, nos vemos obligados a crear, aunque sea nuestra propia existencia:
Hay que inventar un estilo de vida. Hay que inventarlo todo.

No cabe duda que estamos ante una mutación profunda de nuestras sociedades, ante una
mutación profunda de la humanidad, en donde el ser humano parece haber perdido el
alma, no sólo la de las cosas, sino la propia.

En la época de la productividad a corto plazo, nos sometimos al estrés y a la tiranía de la


urgencia, a la tiranía de la inmediatez… La urgencia destruye el tiempo y legitima la
utopía, el tiempo es abolido por el instante, la lógica de la urgencia impregna todos los
procesos sociales de ahí que, la ética del futuro es, fundamentalmente, una ética del
tiempo que rehabilita el futuro, pero también el presente y el pasado… La ética del
futuro no es la ética en el futuro, es la ética aquí y ahora para que más tarde exista
todavía un aquí y un ahora (Bindé 2010).

Entonces, motivos de sobra existen para impulsar una nueva ideología que sea capaz de
devolver el aliento, de reorientar el rumbo y de trazar un futuro deseable para la
                                                                                                                       
14
  Poeta, ensayista y hombre de letras francés, nacido en 1871 cuya obra presenta un conflicto entre la
contemplación y la acción que debe resolverse artísticamente para captar el sentido de la vida. Es
considerado como uno de los más grandes escritores filosóficos modernos en verso y prosa. Entre su
obra destaca: Álbum de versos antiguos (1921); Introducción al método de Leonardo da Vinci (1895), La
joven parca; El cementerio marino (1920); Cármenes (1923); Miradas al mundo actual (1933); Variedad I-
V (1924-1944) y La idea fija (1932). Vale señalar que entre sus frases más elocuentes, considerando el
tema que nos ocupa está: "El  problema  de  nuestros  tiempos  es  que  el  futuro  ya  no  es  lo  que  era."    
 

13  
 
humanidad, un futuro verdaderamente humano. Una ideología que ayude a las
sociedades a proyectarse en el tiempo para prosperar y que en el presente les otorgue
también un proyecto cierto. Una ideología capaz de hacer un maridaje sin divorcio entre
proyecto y proyección.

Aclaro, que de manera alguna estoy proponiendo el establecimiento de un pensamiento


único ni totalitario, y mucho menos un pensamiento retrógrada, solamente me atrevo a
sugerir que es importante rescatar lo fundamental, construir una ideología que sea capaz
de permanecer y trasmitir valores a las nuevas generaciones, pero también que se
caracterice por dar impulso a la solidaridad generacional y para alentar en las
conciencias un alto sentido de perpetuación de la especie humana. En suma co-construir
un vínculo vivo entre ayer, hoy y mañana. Una ideología que nos permita “habitar el
tiempo”.

Es evidente que lo anterior requiere del establecimiento de códigos y símbolos


comunes, de un lenguaje común de un discurso lúcido capaz de permanecer e incidir en
la diversidad cultural, penetrante, sólido y congruente. Un discurso que quede tatuado
en la memoria cognitiva, en la memoria social y en la memoria significativa; capaz de
traspasar fronteras y resistir los embates tecnológicos y sus consabidas consecuencias15.

Los humanistas del mundo, tenemos el reto de construir un discurso capaz,


ya que “…enfoques sociales y críticos nos han enseñado que el discurso puede
formar, reproducir, confirmar, legitimar y resistir la desigualdad social. Y los
enfoques culturales han demostrado que las estructuras del discurso varían según
los diferentes contextos sociales, ya que están representados y mediatizados por los
modelos mentales de los participantes como miembros de diversos grupos y
comunidades. Así, pues, los estudios del discurso se han convertido en una
vigorosa fuerza integradora de las humanidades y de las ciencias sociales”. (Van
Dijk 2007).

En síntesis, se propone un discurso que unifique a los seres humanos, que nos permita
confiar en nosotros mismos, confiar en los otros y hacer que los otros, también confíen

                                                                                                                       
15
 Como  Ejemplo:  destaca,  de acuerdo a la ONU, actualmente existen 5 o 7 mil idiomas, al termina el
siglo puede reducirse a la mitad como una consecuencia de Internet que entre las desventajas que
presenta es el grave deterioro de las lenguas.  
 

14  
 
en ellos mismos, en nosotros y en los demás. Un discurso que dé certidumbre en el
futuro, que nos enseñe, de una vez y para siempre, que los seres humanos en lo
individual y en lo colectivo, estamos llamados al bien, a la bondad y a la belleza.

BIBLIOGRAFÍA

1. Calsamiglia Blancafort Helena y Tusón Valls Amparo, Las cosas del decir, 2ª
edición, Ed. Ariel, Barcelona 2007.
2. Morin Edgar, El Método 6 Ética, Ed. Cátedra, 2004, Madrid
3. Van Dijk Teun A, El discurso como interacción social. Estudios Sobre el
Discurso II Una Introducción Multidisciplinaria. Ed, Gedisa, Barcelona 2008.
4. Van Dijk Teun A., Ideología y Discurso. Ed. Ariel, España 2003.
5. Van Dijk Teun A, Discurso y Poder. Ed, Gedisa, Barcelona 2008
6. Lipovetsky Gilles, El crepúsculo del deber. La ética indolora de los nuevos
tiempos democráticos, Ed. Anagrama, Barcelona 2008.
7. Giddens Antonhy, Un mundo desbocado. Los efectos de la Globalización en
nuestras vidas.
8. Popper Karl, En busca de un mundo mejor, Ed. Paidós, España 1994.
9. Savater Fernando, Invitación a la ética, Ed. Anagrama, Barcelona 2008.
10. Baricco Alessandro, Los Bárbaros. Ensayo sobre la mutación. Ed. Anagrama,
Barcelona 2008.
11. Van Dijk Teun A, Estructuras y funciones del Discurso, Decimo quinta
ediciónen español, Ed. Siglo XXI, México 2007.
12. Bindé Jérome, ¿Hacia dónde se dirigen los valores? Coloquios del Siglo XXI,
Fondo de Cultura Económica, Primera Reeimpresión, México 2010.
13. Delius Christoph y Gatzemeier Matthias, Historia de la Filosoía, Ed. Köneman,
Barcelona 2005.

15  
 
El estilo: una estética del pensamiento
Pistas para el uso delmanual APA

Alberto Carreón1

La moda
pasa de moda,
el estilo jamás
Coco Channel

Resumen
En este trabajo se ofrecen algunas pistas para el adecuado uso de algunas reglas del manual de
publicación de la APA. La finalidad es conocer las reglas y ampliar sus aplicaciones. El uso de
las reglas es la base para poder desarrollar un estilo propio que favorezca la comunicación
escrita, sin ir en detrimento de la calidad del texto y respete la personalidad del autor.

1. La importancia del estilo


Estilo y elegancia
Una buena investigación podría ser una prenda de alta costura, el más refinado diseño, la mejor
costura a mano y las materias primas de la máxima calidad. Pero, si falta el estilo, dicha prenda
parecerá, en el mejor de los casos, una buena imitación, made in China. De una pieza de arte, a un
bodrio.

Hay quienes piensan que por seguir las normas de estilo de la APA (American Psychological
Association) ya saben escribir. Se trata de mucho más. El estilo es elegancia, que implica el saber
elegir (Fernández, 2004). Más que una aplicación simple y llana, se trata de reflejar una actitud.
Conocer las reglas nos proporciona herramientas adecuadas para encontrar y expresar nuestro estilo
acorde a nuestras necesidades, deseos e intereses. Nos permitirá lograr un estilo con elegancia, es
decir “hacer notar que no se nota, expresar que no es muy expresiva” ya que:

El truco clave de la elegancia es el gesto casual, como si se fuera así sin querer, como si
nunca se hubiera dado cuenta de que existiera tal cosa como la elegancia, sino que ser así es
lo normal. Para ser elegante hay que fingir que no hay remedio, que es inevitable.
(Fernández, 2004, 242).

Como se puede apreciar en la cita, se trata de una FORMA de ser. En este caso concreto se trata de
una FORMA de comunicar. No hablamos de los adornos, sino de la forma, de la esencia que se
manifiesta en esa forma.

Una mirada gestáltica del estilo

1
Alberto Carreón es el Coordinador de Gestalt y Desarrollo Humano en el Instituto Humanista
de Psicoterapia Gestalt, área metropolitana. Maestro de la materia de Epistemología y ex
alumno de la Especialidad en Psicoterapia Gestalt en dicha institución.
1
Cuando decimos que el estilo es la FORMA es necesario recurrir a los estudios de las formas, un
primer acercamiento lo encontramos en las leyes de la gestalt. Justamente la ley de pregnancia,
(Prägnanz) nos remite a un principio de organización de los elementos que componen una
experiencia perceptiva, esta nos permite reducir posibles ambigüedades o efectos distorsionadores,
buscando siempre la forma más simple o la más consistente; en definitiva, nos permite ver los
elementos como unidades significativas y coherentes. También llamada Ley de la Buena Forma, a
partir de los ejemplos de Koffka y Wertheimer se puede afirmar que:

La buena forma es aquella que constituye la forma más simple de estructura estable. Los
criterios de pregnancia abarcan propiedades como la regularidad, la simetría, la simplicidad,
la inclusividad, la continuidad y la unificación (Forgus, p. 140, destacado en el original).

En otras palabras, el tener estilo es saber lograr una buena forma. Es poder unir los elementos para
que sean claramente percibidos. Al estilo de McLuhan, es decir, el medio también es el mensaje.
Pero es mucho más que eso. El estilo no es mera instrumentalidad. Se trata de darle una
racionalidad, y dicha racionalidad incluye una dimensión estética.

En buen castellano sin trampas, la racionalidad consiste en encorarle un orden a la vida,


dándole a los elementos disímiles una similitud, convertirlos a una misma materia, dotarlos
de coherencia, otorgarles y proporciones, en suma, darle una forma al pensamiento y a la
realidad (Fernández, 2004, p. 38).

El estilo, la capacidad de producir una buena forma nos permite darle racionalidad, orden a las
cosas. Pero esta racionalidad no es meramente racional, cognitiva, implica una dimensión estética,
una parte afectiva.

Sólo si el mundo tiene forma se vuelve importante, porque sólo teniendo forma es cuando
incorpora al observador; nos enteramos de él, esto es, nos hacemos enteros con él, nos
integramos, pertenecemos a él, y entonces el mundo tiene sentido y vale la pena: la
racionalidad es darle a las cosas razón de ser. (Fernández, 2004, 38-39, destacado en el
original).

Lo anterior me parece que guarda íntima relación con lo que afirmamos desde la psicoterapia gestalt
(Robine 1999, 2009, 2010). Con la propias palabras de Robine: “Se trata de un trabajo de formación
de formas” (2009, p. 18). Pero no de cualquier forma, sino de la forma estética.

El adecuado manejo de las reglas de redacción y de estilo, en este caso las propias del IHPG y las de
la APA, son necesarias para tener un estilo que permita la adecuada comunicación, un buen contacto
con los lectores.

2. La American Psychological Association y el manual de estilo

Algunos datos para entender a la APA.


Para entender mejor el manual de estilo es conveniente conocer algunos datos sobre la APA. La
APA fue fundada en 1892 en la Universidad de Clark. Su primer presidente fue G. Stanley Hall2 e

2
G. Stanley Hall, estudio el doctorado en psicología en Harvard, bajo la supervisión de William James.
Estudió con Wilhelm Wundt, en Leipzig, Alemania. Fundó el primer laboratorio de psicología experimental de Estados
2
inició con 31 miembros. En la actualidad cuenta con 152,000 miembros y se organiza en 54
divisiones, que cubren los campos más variados de la psicología. Por ejemplo, la división 32 es la
Society for Humanistic Psychology (sociedad para la psicología humanista). Esta sociedad edita The
Humanistic Psychologist, que es su publicación oficial.
La APA en su conjunto ejerce un presupuesto anual de 154 millones de dólares. Desde sus inicios la
APA se ha preocupado por difundir el saber y el quehacer de la psicología.El Manual de Publicación
de la APA fue creado en 1929, inicialmente, con el nombre de “Instrucciones relacionadas con la
preparación de trabajos”. Hasta la fecha se han realizado seis ediciones del manual.
En la actualidad las publicaciones de la APA incluyen libros, journals, revistas (magazines),
software, dvd’s, videos y otros varios.Las publicaciones de las diversas divisiones se encuentran
entre las más prestigiosas e influyentes en sus respectivos campos.Se calcula que más de 1,000
revistas científicas en el mundo utilizan el manual de estilo de la APA como guía.

Por qué la popularidad del manual


El apartado anterior nos permite entender el peso que tiene la APA en el mundo académico, y en
parte explica el éxito de su manual de estilo. Sin embargo, a nuestro parecer, además de razones
económicas, académicas y geopolíticas, consideramos que hay dos causas que han coadyuvado a la
popularidad del manual de estilo.

El manual de la APA se ha vuelto muy popular por dos razones. En primer lugar se trata de un
manual muy completo. Incluye consideraciones y reglas precisas sobre los diversos elementos que
intervienen en una publicación científica. En la sexta edición se hace referencia a: Lo que implica
escribir en la perspectiva de las ciencias sociales y de la conducta. La estructura y contenido del
manuscrito. Lo que hay que hacer para escribir de manera clara y concisa. Mecanismos de estilo. La
presentación de resultados, especialmente tablas y figuras. La forma de hacer citas y la manera de
elaborar referencias. Y por último, para quienes preparan un artículo para una revista de la APA una
guía del procedimiento de publicación. Contar con reglas claras sobre temas tan diversos brinda
claridad sobre qué se debe hacer y ello facilita la comunicación.

La segunda razón es la actualización del propio manual. El trabajo de difusión científica implica
aspectos éticos, legales, culturales y científicos. Los editores y los autores deben estar actualizados
al respecto. Las expresiones de nuestro lenguaje reflejan toda nuestra cosmovisión. Nuestras
expresiones pueden ser poco científicas, poco precisas e incluso pueden ser discriminatorias. Por
ejemplo, no es lo mismo decir “un grupo de señoras”, que “un grupo de mujeres”; cada expresión
tiene sus connotaciones. Otro ejemplo “los niños en secundaria”, tal vez sería más adecuado escribir
“los adolescentes en el nivel de secundaria”.

En este mismo sentido, la tecnología influye en el tipo de fuentes que se pueden consultar, el tipo de
medios por los cuáles se puede difundir y las herramientas con las que los investigadores y
escritores cuentan. Ahora con los recursos electrónicos las opciones se incrementan. El manual de
estilo también se actualiza en los medios disponibles y por lo tanto la forma en que podemos
reportarlos en nuestros trabajos. Hace 20 años a nadie se nos habría ocurrido incluir un blog en
nuestra bibliografía.

Limitaciones propias del manual de estilo

Unidos, en la Universidad Johns Hopkins, en1883, posteriormente sería la cuna del conductismo. En 1887 fundó el
American Journal of Psychology.
3
La amplia gama de reglas relacionadas con la publicación y difusión del conocimiento científico, y
su periódica actualización son dos de las grandes fortalezas del manual de la APA. Sin embargo,
también existen limitaciones.

La primera se refiere a los aspectos lingüísticos y culturales. El manual está pensado en y,


prioritariamente, para los Estados Unidos. La editorial Manual Moderno ha hecho la adaptación
para el castellano de la 5ª edición, sin embargo, en muchas de las guías breves que se difunden no se
toman en cuenta esos elementos. Así es que resulta importante tener claro que debemos pensar en
los dilemas éticos, políticos y científicos de nuestra realidad, tanto nacional como de nuestro campo
de estudio. Asimismo se deberán seguir las reglas propias del español. Aunque esto puede ser un
poco más complicado de lo que parece. Por ejemplo, el manual de estilo del Canal 22 establece:
“Las revoluciones, cuando estén especificadas, no deberán usar mayúsculas: la revolución rusa, la
revolución china, la revolución cubana, la revolución mexicana, etcétera” 2007, (p. 22).Al mismo
tiempo, el manual de El País, en su edición del 2002, señala que se deben usar mayúsculas en
“acontecimientos históricos (…) ‘la Revolución Francesa’ ” (p. 139). ¿Qué hacer en esta situación?
Hasta el momento de escribir estas líneas el IHPG no ha optado por un manual de estilo u otro, así
es que nuestra recomendación es que elija el que más le agrade o el que le sea más accesible, sea
consistente y sobretodo, sea consciente de cuáles son sus propios criterios para lo que escribe.

La segunda gran limitación es la que se origina por la naturaleza misma de los trabajos. Una cosa es
escribir un artículo científico para una revista de la APA, y otra muy diferente elaborar una tesis de
grado o hacer una reseña para Figura-Fondo. En este punto el manual de la APA es una guía que
puede ser muy útil en aspectos prácticos, sin embargo es necesario conocer las limitaciones del
manual y utilizar la propia creatividad. También es es importante conocer los lineamientos generales
del IHPG para los trabajos académicos, los de Figura Fondo para colaboraciones y los principios
generales. Por ejemplo, el Instituto tiene lineamientos diferentes a los de la APA respecto al
interlineado. Asimismo en el reglamento se mencionan los elementos principales que debe tener la
tesis, sin embargo se otorga total libertad al autor para organizar su manuscrito de la forma que
considere más adecuada, siempre y cuando cumpla con los criterios de calidad.

3. Herramientas de estilo
Un criterio básico del trabajo científico es la verificabilidad, es decir es susceptible de
comprobación. En este caso particular, es importante que los lectores puedan consultar todas las
fuentes a las que hacemos referencia. Podemos utilizar cualquier fuente siempre y cuando podamos
proporcionar los elementos necesarios para su ubicación.

El conocer el adecuado manejo de dichas fuentes te ayudará a encontrar e ir perfeccionando tu


estilo. Para una guía breve sobre cómo elaborar las referencias de las principales fuentes y la manera
en que se pueden citar en los trabajos te recomendamos que consultes los lineamientos editoriales de
la revista Figura Fondo.

El DOI: identificador de objetos digitales


A continuación se aprecia una referencia de un artículo de un Journal encontrado en Internet. Si se
observa con cuidado no encontramos el famoso prefijo “http://www”, en su lugar encontramos (al
final de la referencia) la palabra doi seguida de unos números.

4
Anderson, A. K. (2005). Affective influences on the attentional dynamics supporting
awareness. Journal of Experimental Psychology: General, 154, 258–281.
doi:10.1037/0096-3445.134.2.258

A las direcciones electrónicas que normalmente empiezan con www se les llama URL, localizador
uniforme de recursos, y como su nombre lo indica sirve para localizar una cierta información. En
cambio, el DOI,identificador de objetos digitales, además de una ubicación identifica al objeto. Es
decir, contiene información sobre el objeto como puede ser: autor, título, publicación, páginas,
partes, propietario de los derechos de autor, etc.

[El DOI] puede ser empleado para identificar texto, audio, imágenes y software, entre otros
soportes, pero en el futuro podrá ser empleado también para identificar los acuerdos y las
partes involucradas, cuando los alcances para negociar la propiedad intelectual sean muy
amplios. (López y Estrada, 2005, ¶ 9)

Así, por ejemplo, en un artículo de un journal el DOI identifica todos los datos sobre el artículo y
además brinda la dirección en que se encuentra. Es como si “insertara” un chip de rastreo( como el
que se usa para identificar y localizar personas, automóviles y mascotas), al documento.
Anteriormente, si un documento de internet se cambiaba de ubicación cambiaba la URL, de tal
forma que al querer rastrear el documento nos encontramos con un mensaje de enlace roto o página
inexistente. Ahora con el DOI, la ventaja es que no importa si se cambia la dirección URL, el DOI
no cambia y se podrá encontrar el documento.

En lo que se refiere a la elaboración de referencias siempre que se cuente con el código DOI se debe
usar éste en lugar de la URL. Sin embargo, no todos los materiales en Internet cuentan con él, en ese
caso debe seguir usándose la URL.

¿Cómo acceder a un documento con el DOI? Si se tiene un código como el del ejemplo superior,
doi:10.1037/0096-3445.134.2.258, es necesario ir al sitio http://www.doi.org/index.html, en la
parte inferior se escribe el código y desde ahí se realiza la búsqueda.

En la actualidad la la Fundación Internacional de Identificación de Objeto Digital, recientemente


incorporada a la estandarización ISO, es laresponsable del DOI. El sitio Web de DOI se encuentra
en http://www.doi.org.

Como podrá apreciarse en el ejemplo, ya no es necesario incluir la fecha en que se recuperó el


documento. El mismo criterio aplica si se utiliza la URL en vez del DOI. Ejemplo(APA, 2009, p.
199):

Sillick, T. J., & Schutte, N. S. (2006). Emotional intelligence and self-esteem mediate
between perceived early parental love and adult happiness. E-Journal of Applied
Psychology, 2(2), 38-48. Retrieved from http://ojs.lib.swin.edu.au/index.php/ejap

Facebook
La información que los investigadores requieren no se limita a libros y journals, las fuentes se
amplían día a día. Un buen ejemplo son las redes sociales. Una de ellas, Facebook. Las redes
conectan a personas, grupos, organizaciones formales e informales, empresas, y diversos actores
políticos, gubernamentales y religiosos. Según CNN Expansión, Facebook,en seis años, ha superado
los 500 millones de usuarios. En 2009 llegaba a 250 millones, tan sólo de febrero a julio de 2010
5
atrajo a 100 millones de nuevos usuarios. Con estos datos podemos captar fácilmente la importancia
de estos medios para muchos investigadores. Veamos algunas formas en que podemos utilizar esta
información.

• Información de una figura pública


Gracias a Facebook me entero que el presidente Felipe Calderón declara ser de ideología política
moderada, sus artistas favoritos son Joaquín Sabina, Mexicanto, Silvio Rodríguez, Serrat, un
grupo de folclor michoacano los Pirekuas, y por supuesto la música mexicana. La referencia que
valida mi fuente quedaría de la siguiente forma:

Felipe Calderón Hinojosa (n. d.). En Facebook [página personal]. Recuperado agosto, 18,
2010, de http://www.facebook.com/presidentefelipecalderonhinojosa?ref=ts

Lo primero es el título de la página. El siguiente dato es el año de publicación, como el dato no


está disponible usamos la abreviatura n. d. Posteriormente indicamos que la fuente principal es
Facebook, por eso debe ir en cursiva. Entre corchetes ponemos el tipo de página. Aquí sí es
importante poner la fecha en que recuperamos la información y finalmente ponemos la URL
correspondiente.

• Información en la página de un grupo


Otro ejemplo. Encuentro en Facebook una página sobre risoterapia. No se trata de una empresa,
ni de una persona, sino de un grupo. Además la información que encuentro me indica que la
página fue creada en 2009. La referencia quedaría de la siguiente forma:

Risoterapia, el poder curativo de la risa (ca. 2009). En Facebook [página de grupo].


Recuperado en agosto 18, 2010,
dehttp://www.facebook.com/group.php?gid=48107691384&v=info
En el ejemplo anterior se puede apreciar que usamos la abreviatura ca., que proviene de circa,
que significa en torno a. También pude abreviarse c., sin la letra “a”. No queda claro si debe
llevar punto o no, pero siguiendo la regla general recomendamos utilizar el punto en cualquiera
de los dos casos: c., y ca.
• Páginas personales privadas
En Facebook no todas las páginas son públicas. Por ejemplo las páginas de amigos y familiares.
Si yo obtengo información de alguna de esas páginas, por no ser de carácter público, debe
manejarse como una comunicación personal.

Twitter
Twitter también es una fuente de información importante en nuestros días. Así es que es
conveniente saber cómo hacer la referencia. Veamos un ejemplo del presidente Felipe Calderón.

PresidenciaMX (2010, septiembre 1). Por disposición constitucional, ahora el Presidente


envía el Informe al Congreso. Dará un mensaje alusivo al mismo mañana [Twitter
post]. Recuperado de http://twitter.com/PresidenciaMX/status/22730445278

Aunque se trate de la cuenta de Twitter del presidente se nombra tal y como aparece en el sitio. Para
facilitar la búsqueda al año de publicación agregamos el mes y el día. Luego transcribimos el texto.
Entre corchetes señalamos que se trata de un post o entrada de Twitter y finalmente la URL de
donde lo hemos recuperado. Se siguen los criterios generales para fuentes electrónicas.
6
Ahora bien, al hacer una cita cuando redactamos nuestro texto podemos simplificar la fuente si es
posible, por ejemplo eliminando en la cita el mes y el día. Por ejemplo.

Ya no es necesario que el Presidente asista personalmente a la Cámara para presentar su


informe anual, ahora basta con enviarlo (PresidenciaMX , 2010).

Wikipedia
Lo primero que Timothy McAdoo (2009) del equipo de APA Style nos pregunta es: ¿Es buena idea
citar la Wikipedia en tu trabajo de investigación? La pregunta es muy válida. Al ser la Wikipedia
una enciclopedia libre no hay nadie que garantice un mínimo de calidad en los contenidos. Lo
mismo podremos encontrar entradas de un alto nivel académico y entradas con errores o puntos de
vista sesgados. Sin embargo, en ocasiones, dependiendo el tema y el tipo de información que se
requiera la Wikipedia (y otros recursos similares) pueden ser útiles e interesantes, además que puede
ser un buen inicio en las búsquedas de información. En cualquier caso, lo justo es que si has
obtenido información de la Wikipedia le otorgues los créditos correspondientes. Para hacerlo sigue
el siguiente ejemplo.

Terapia Gestalt (n.d.). En Wikipedia. Recuperado agosto 10, 2010,


http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_Gestalt

Para aquellos que consulten la Wikipedia, tal vez, habrán observado que al final de la página se
encuentra una leyenda que dice: esta página fue modificada por última vez… Esa fecha corresponde
a la fecha de la última modificación y no a la fecha de publicación, que es la que se requiere en el
estilo APA. En su lugar es necesario que especifiquemos la fecha en que recuperamos la
información.

Comunicaciones personales
Hay una parte de la información que utilizamos en una investigación que no necesariamente
proviene de fuentes documentales o corresponde a los instrumentos del trabajo de campo. Me refiero
a la información que proviene de especialistas, profesores, nuestros pares, e incluso amigos y
familiares. Lamentablemente, mucha de esta información no sabemos cómo mencionarla en nuestros
trabajos de investigación.

Dentro del manual de estilo APA se reconocen las comunicaciones personales (2009, p. 179), que
incluyen cartas privadas, memorándums, algunas comunicaciones electrónicas3, entrevistas
personales, pláticas telefónicas y otros similares. El criterio general es que sean privadas y/o que no
existan registros recuperables públicos.Las comunicaciones personales se citan en el texto pero NO
se incluyen la lista de referencias. Para citarlas se recomienda utilizar iniciales para los nombres de
las personas y usar el apellido. Además es necesario proporcionar la fecha lo más exacto posible.

De acuerdo con R. Sánchez (comunicación personal, enero 15, 2010) muchos de los
diagnósticos de hiperactividad y déficit de atención son incorrectos.

3
Se trata de aquellas comunicaciones que no cuentan con registros públicos. Por ejemplo, un correo electrónico. En
cambio una entrada en un foro de discusión público, no se consideraría como una comunicación personal. El acceso a un
texto que no se publicará próximamente puede considerarse una comunicación personal. En cambio un borrador que se
encuentra en prensa no lo es.
7
Para los niños con hiperactividad, existen otras opciones distintas a la medicación (R.
Hernández, comunicación personal, febrero 21, 2008), como puede ser trabajar sobre la
relación de los adultos con el niño.

Para el caso de Figura Fondo y el IHPG pueden seguirse las reglas para autores de México y habla
hispana, en que aceptamos los dos apellidos y los nombres propios.

De acuerdo con Roberto Hernández Ugalde, psicoterapeuta y médico, para el caso de niños
con hiperactividad, antes de llegar a los medicamentos hay que revisar cuidadosamente las
relaciones de los adultos con el niño (comunicación personal, febrero 21, 2008).

En el desarrollo del texto se citan y se hacen las referencias a las comunicaciones personales. Las
comunicaciones personales no se incluyen la lista de referencias ni en la bibliografía.

Manejo de los números


En el capítulo cuatro, en los apartados 4.31 a 4.38 del manual (APA, 2009, pp. 111-114), se
establecen los criterios para el adecuado uso de los números. A continuación presentamos algunas
de las consideraciones más importantes.

La regla general establece que los números del uno al nueve, deben escribirse con palabras, los
números del 10 en adelante se escriben con dígitos. Sin embargo, existen varias excepciones.

• Usar dígitos en vez de palabras.


Si el número va seguido de una unidad de medida deben utilizarse expresiones digitales. Ej. 12
cm., el 4.22 % de las respuestas., la dosis indicada es de 5 mg. al día.

Cuando los números representan funciones estadísticas o matemáticas, cantidades decimales o


fraccionarias, porcentajes, razones y percentiles y cuartiles. Ej. La cantidad se multiplica por 5.
Se encontró una proporción de 16:1. En el 1er. cuartil.

Cuando los números representan tiempo, datos, edades, puntajes de una escala, sumas de dinero.
Participantes de una muestra. Ej. Tiene una duración de 1 hr. 35 min. A las 12:30 pm. se inició
con las labores. Cumplirá 4 años de edad. Calificó con una puntuación de 4 en una escala de 6
puntos. El rango de la tarjeta de puntuación fue 0-6. Tiene un costo de $ 9.75. Los 5
participantes del estudio. La muestra incluyó a 4 profesionistas, 6 técnicos y a 10 empleados
manuales.

La excepción a esta regla es cuando se trata de números que indican un aproximado de días,
meses y años, deben utilizarse palabras. Ejemplos: Hace unos tres meses. En unos siete años.

Los números que denotan un lugar específico en una serie numerada, partes de libros y tablas y
cada número en una lista de cuatro o más números. Ej. Tabla 3, página 71, capítulo 5, las
palabras 1, 3, 4 y 7 respectivamente.

Se deben usar dígitos siempre que aparezcan números en el resumen o abstract, aunque sean
inferiores a 10. Ej. Este estudio muestra 5 experiencias internacionales.

• El uso de los números con palabras

8
En lo posible es conveniente evitar empezar una oración con números, sin embargo, si ese fuera
el caso, es necesario utilizar las palabras aunque se trate de números superiores a nueve. Ej.
Veinte de los participantes respondieron afirmativamente mientras que los 28 restantes lo
hicieron negativamente. Cuarenta y ocho por ciento en un inicio y posteriormente un 53 %.

Cuando se trata de fracciones comunes. Un quinto del grupo. Con una mayoría de dos tercios.
Tres cuartos del tiempo.

Hay expresiones que ya son de uso común. Los Diez Mandamientos, los Doce Apóstoles. Los
cuatro pilares de la educación.

Los números menores de 10 que no representan mediciones exactas y que están agrupados para
compararse con números menores. Repitió la tarea tres veces. Son dos palabras que significan.
Con cinco de los siete ensayos.

Cuando se comparan números del cero al nueve con cifras mayores a este número se escriben
con dígitos. Se encontró que 5 de 17 estudiantes. Se compararon los primeros 4 con los restantes
18.

• Combinación de dígitos y palabras para expresar números


Se puede combinar el uso de dígitos y de palabras para expresar números superiores al
Millón. La regla aplica siempre y cuando se trate de números exactos o que se pueden redondear
.Ej. Los casi 3 millones de personas. Se aprobó un presupuesto de 2.5 millones. En otros casos
deberán utilizarse las expresiones con dígitos. Ej. Los resultados indican que 14,255,483 se
encuentran en riesgo.

• Fracciones decimales y uso del cero


Cuando los números sean menores a la unidad debe utilizarse el cero antes del punto decimal.
Ej. 0.23 cm, 0.48 s

En los casos de correlaciones, proporciones, niveles de significancia y otros parecidos, en que el


número no será mayor que 1, no debe utilizarse el cero. Ej. r (24) = .43, p < .05

Para los números superiores a tres dígitos se deben usar comas en los grupos de tres dígitos. Ej,
Se registró una entrada de 1,218 personas. La cifra asciende a 24,218,315.

No utilice la separación con comas en los siguientes casos:Números de páginas con más de tres
dígitos. Ej. página 1024. En el sistema binario 0011010110. En grados de temperatura. Ej. 3071º
F. En el caso de frecuencias acústicas. Ej. 2000 Hz. Al hacer mención de los grados de libertad.
Ej. F (24, 1000). No usar comas en números a la derecha de un punto decimal. Ej. 0.0458

• Números arábigos y romanos


Cuando los números romanos expresan un convencionalismo no deben sustituirse por arábigos.
Por ejemplo, el error Tipo II. Para la numeración en series y secuencias se utilizan los números
arábigos. Ej. En paso 1…, en el paso 2… En la subsección 1.1 de la sección 1 se encuentra. Las
figuras y tablas deben numerarse con arábigos y no con romanos.

9
Para otros casos no considerados recomendamos consultar directamente el manual de estilo y en
caso de no poder resolver sus dudas consulté algún manual de estilo en lengua española
(castellana).

4. Recomendaciones
Para finalizar este trabajo queremos compartir algunas recomendaciones que facilitaran tu trabajo y
ayudaran a perfeccionar tu estilo.

Elaborar las referencias al inicio


Por lo general, la elaboración de la bibliografía es una de las actividades que consideramos “de
menor importancia” y la dejamos hasta el último, en ocasiones unas horas antes de la entrega final.
En ese momento nos damos cuenta que a las copias le faltan datos, no tenemos el año de
publicación, o a veces no sabemos ni a qué autor y/o libro pertenecen.

Elaborar la bibliografía es un trabajo que debemos hacer constantemente, a lo largo de toda la


investigación. De cada fuente que tengamos en las manos, antes de proceder a su revisión y análisis
es conveniente obtener los datos para la elaboración de la referencia y de ser posible, elaborar la
referencia en ese momento.

Desarrolla tu propio estilo


Los clásicos de la psicología, como apunta, oportunamente, José Morales, “resultan ser la base de
la disciplina (…) por su calidad de escritura que invita a la relectura al no agotarse a la primera
mano (…) Hay en ellos más de metáfora que de concepto, más de estilo que de estadística” (2006, p.
1, el destacado es añadido). Para ser un clásico, un punto de referencia, el estilo es fundamental. Por
eso fundamenta. Para disipar cualquier duda podemos verificar que lo anterior aplica perfectamente
a más de un texto de la psicoterapia gestalt.

Por ello y por fortuna, un texto científico puede ir más allá de la “literatura positivista”, que intenta
que el autor pase desapercibido “como si al leer los resultados de tal investigación estuviéramos
accediendo a la realidad misma” (Morales, 2006, p. 1), sin intermediarios. Un texto es una
herramienta del pensamiento, es un laboratorio de trabajo. (Morales, 2006). Un estilo propio es
parte de tu propia forma de percibir y valorar la realidad, es parte de la experiencia subjetiva que se
comparte, que se vuelve intersubjetiva e invita a la constante creación y recreación de la realidad, de
la vida.

Aprende, practica y practica


El estilo no es algo que se consiga fácilmente; por eso Christian Dior sabía que un hombre no puede
ser elegante antes de los 40 y una mujer no puede serlo antes de los 30. Pues “es un modo de ser,
no se trata de una cantidad, sino de una cualidad: no es una posesión ni una expertez [sic], sino una
actitud ante la vida” (Fernández, 2004, p. 243).

Para encontrar tu propio estilo hay que seguir la recomendación de Emilio Carballido:“El único
modo de ser escritor es escribir. El que no halle placer en redactar páginas y páginas más vale que
no escriba. Conozco gente que ha querido ser escritora y odia tener que escribir” (Duch 2007. ¶ 10).

Referencias

10
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http://www.suagm.edu/umet/biblioteca/pdf/guia_apa_6ta.pdf

12
Mi experiencia con el aquí - y - ahora

Alejandro Guerra Aguilera1

Resumen

El autor realiza el ejercicio de retomar, para occidente, propuestas de otras latitudes


que inciden, de manera directa y contundente, en la vida de las personas. Toma
como fundamento el aquí-y-ahora, en su sentido más amplio y lo va ilustrando, lo
coloca en contextos cercanos, que dejan claro toda la tradición que es posible
rescatar, no exclusivamente como fenómeno histórico o antropológico, sino como
herramientas para el crecimiento del individuo.

Introducción.

El presente es un intento de enlazar un tema común entre la Psicoterapia Humanista


y la tradición Sufi. El significado de la palabra Sufi es: que una persona ha
purificado su corazón, es decir, quien es capaz de limpiar su corazón, traerlo a su
estado de pureza original […]. El Sufismo es abandonar los sueños imaginarios e
imposibles, los deseos limitados y dejar de ser permisivos y excusarse a sí mismos;
sin embargo, aceptar todas las excusas de las faltas de otros […]. Cuando un Sufi ha
logrado la realidad del Sufismo, logra el nivel de extrema belleza y refinamiento.

El aquí-y-ahora, que los místicos orientales conocen de sobra, está en peligro por
una esclavitud moderna. Me refiero a la dependencia de la mujer y el hombre de
principios de este siglo por la tecnología. Dependencia, que se puede tornar en
esclavitud. ¿Qué preponderancia tiene la tecnología y sus aparatos de consumo
personal en nuestras vidas?, ¿qué tanto nos evitan esos aparatos pequeños estar en el
momento presente?

Desarrollo.

11
Alejandro Guerra A. Egresado del IHPG con especialidad en sexualidad. Estudiante de la
Academia de Arte y Cultura Europea y de Gastronomía en el ISMM, poeta e ingeniero en sistemas
computacionales.
Comienzo con cierto temor, ya que se espera que una persona practicante de este
tipo de terapia sea capaz de quedarse con lo que hay, y quizás ha leído mucho del
tema y sabe de memoria citas, autores y párrafos. Quizás por ello piense que ya ha
leído mucho del tema, le gane la vanidad y decida que no tiene porqué leer el
presente.

¿Qué es el aquí y ahora? Es una idea. Podría ser un introyecto. Lo fundamental es


vivirlo en la práctica psicoterapéutica. Mejor aún: en la propia vida. Este momento
que pasa fue presente en su instante. Ahora es pasado. Esto pasa mientras el tiempo
futuro aún no llega. Concepto elusivo, inasible. La mujer y el hombre occidental
comunes no saben lo qué es aquietarse y callar la mente; requisito indispensable
para entrar en un estado que les permita sólo Estar. Ser Uno.

Piotr Demiánovich Ouspenski (1878-1947) —filósofo y escritor ruso con


orientación mística, autor de varios libros de temática espiritual y filosofía
esotérica— escribió de Gurdjieff:

“Ante todo, el hombre debe saber que él no es uno, sino que es muchos. No
tiene un Yo único, permanente e inmutable. Cambia continuamente. Un
momento es una persona, en el momento que sigue es otra, poco después una
tercera, y así sucesivamente, casi sin término” (Ouspensky, 2000, Psicología
de una posible evolución del hombre).

George Ivanovich Gurdjieff (1872-1949), fue un maestro místico, filósofo, escritor y


compositor. Su principal obra fue dar a conocer y transmitir las enseñanzas Sufis en
el mundo occidental. Una personalidad misteriosa y carismática, con un agudo
sentido crítico, y una elevada cultura tradicional, acaparó la atención de muchos,
guiándolos hacia una posible evolución espiritual.

Recuerdo que cuando estudiaba en el Instituto de Psicoterapia Humanista decíamos


entre las compañeras y compañeros que para estar aquí-y-ahora había que callar a
“la loca de la casa”. Me pregunto: ¿Ouspensky se referirá a esto mismo? Y ¿Perls o
Rogers?)

Primer ejercicio.

Propongo un ejercicio a la lectora o lector. Tome un reloj y una hoja de papel donde
anotar. Escriba la hora de inicio y a continuación intente escribir cuanto
pensamiento cruce por la mente. Dedique a ello al menos un minuto. Evite
reprimirse a toda costa. Puede comenzar por: “No sé para qué hago el ejercicio”,
“¿Un minuto?”, “Seguramente Ouspensky era machista pues no usa lenguaje
incluyente”, “Se trata de escribir lo que piense”, “¿Y si me paso unos segundos?”,
“¿Letra palmer o de molde?”, “El güey ese de Gurdjieff ¿de dónde es?”… en fin.
Procure escribir todo.

Haga el ejercicio para continuar leyendo.

¿De qué se da cuenta? ¿Cuántas ideas transitaron por su mente? ¿Estuvo al


pendiente de su estado emocional, sus pensamientos, sus sensaciones, sus
intenciones al hacer el ejercicio, su postura corporal, los movimientos que hizo, el
tono de voz si dijo algo en voz alta, sus expresiones faciales? Más todavía: ¿se
acordó de usted misma, de usted mismo durante el ejercicio?

Continuemos con Ouspensky:

“Lo que crea en el hombre la ilusión de su unidad o de su integralidad es, por


una parte, la sensación que tiene de su cuerpo físico, por otra parte su
nombre, que en general no cambia, y por último cierto número de hábitos
mecánicos implantados en él por la educación, o adquiridos por imitación. Al
tener siempre las mismas sensaciones físicas, al oírse llamar siempre con el
mismo nombre y al hallar en sí los hábitos e inclinaciones que siempre ha
conocido se imagina permanecer el mismo.” (Ouspensky, 2000, Psicología de
una posible evolución del hombre)

Podemos tragarnos lo que escribe Ouspensky o bien quedarnos con la experiencia


digerida, o tal vez que está digiriéndose aún, del ejercicio anterior.

También podemos pensar que Ouspenksy escribe, en otros términos, sobre la


función Personalidad según la expresan Perls, Hefferline y Goodman en esta cita de
Marguerita Spagnuolo:

“La función Personalidad expresa la capacidad del Self de contactar con el


entorno basándose en lo que es, o sea en lo que uno se ha convertido. «La
personalidad es el sistema de actitudes asumidas en las relaciones
interpersonales; es esencialmente la respuesta verbal sobre el Self» (Perls et
al., 1951, cap. 10, parte 8).” (M. S. Lobb, 2000, Psicoterapia de la Gestalt”).
En mi experiencia, es difícil desconectarme literal y mentalmente de ese ruido
interno. Hay personas que, incluso, se acompañan de un ruido de fondo, como una
televisión o un radio. Nuestra propia historia de vida es generadora también de
ruidos relacionales. ¿Qué genera tanto ruido? De modo muy general la Psicoterapia
de la Gestalt trata de cerrar asuntos pendientes o inconclusos. Mi elucubración es
que todo asunto no cerrado, o Gestalten abiertas, es generadora de esos
pensamientos que deambulan por nuestra cabeza. Aún cuando, creemos que, no
“pensamos” en nada.

Alejandro Celis —psicólogo transpersonal chileno— propone, entre otros, estos


modos de detectar los asuntos inconclusos:

“Estos son ejemplos de formas de saber si tenemos asuntos inconclusos de


importancia:

a) Tenemos fantasías persistentes respecto a personas o situaciones que


vivimos en el pasado;
b) Mantenemos "diálogos internos" con otras personas, no presentes;
c) Sentimos rencor, melancolía o depresión con respecto a la forma como
se dio algún hecho del pasado;
d) Nos cruzamos con una persona y, en vez de sentirnos relajados con
cualquier sentimiento que ésta nos inspire -aunque fuera negativo-
experimentamos una verdadera "nube", una confusa mezcla de
incomodidad, tensión y sensación de "tener algo pendiente" con ella;
e) Estamos participando en una situación, pero con la cabeza en otra
parte.”

Creo que no necesito abundar que esta es la materia de trabajo de quienes atendemos
a consultantes. Y de nosotras mismas, nosotros mismos también.

Sigo con Ouspensky:

“En realidad no existe unidad en el hombre, no hay un centro único de


comando, ni un Yo o Ego permanente.

He aquí un esquema general del hombre:


Cada idea, cada sentimiento, cada sensación, cada deseo, cada “yo amo” o
“yo no amo” es un “yo”. Estos “yo” no están ligados entre sí, ni coordenados
de modo alguno. Cada uno de ellos depende de los cambios de circunstancias
exteriores y de los cambios de impresiones.

Tal “yo” sigue automáticamente a tal otro y algunos aparecen siempre


acompañados de otros. Pero no hay en ello orden ni sistema”.

Segundo ejercicio.

Quizás la lectora o el lector desee repetir el ejercicio anterior, pero haciendo un


intento adicional para tratar de silenciar su mente. Para ello usaré una técnica del
Pranayama. Se trata de tres eventos repetidos siete veces. Primero uno-dos-tres
inhale. En otros tres tiempos exhale. Por último en tres tiempos no inhale, retenga.
¿De qué se percata? Sea tan sincera o tan sincero con usted misma, usted mismo
como le sea posible.

He aquí un cuento de Alejandro Jodorowsky:

“-Maestro, ¿en qué consiste ser uno con la vida?


-Es no ser uno.
-¿Cómo es no ser uno?
-Debes ser capaz de comprenderlo con lo que te he dicho
***
-Maestro, ¿qué es ser uno?
-Es no ser uno. ¡Detén tu intelecto!
-Maestro, ¿qué es detén tu intelecto?
-¡Deténlo!
Si el discípulo mientras recibe las enseñanzas del maestro no cesa de
preguntar, intentando asimilar la lección con sólo el intelecto activo y es
incapaz de vaciarlo y detenerlo, no podrá comprender nada”.

El aquí-y-ahora no es algo que se piense. Si lo pensamos se escurre. Sólo podemos


experienciarlo, vivirlo y experimentarlo.

Generalizo: la mujer “moderna” y el hombre “moderno” occidentales viven


enajenados por la tecnología. Están empachados de una soberbia tecnológica
inmensa: a pesar de ser parte de la naturaleza se han escindido de ella. Suplen el
contacto con ella viendo programas en National Geographic o Discovery Channel.
En esa separación —ese hueco— llenado con toda la parafernalia y prepotencia
tecnológica, se creen invulnerables. Basta un evento natural, como un terremoto,
para reducir toda esa soberbia a montones de basura. Un animal “salvaje”, sin
Blackberry ni GPS ni acceso a Google Maps, es más sabio que todas las tecnologías
de información al escapar de un tsunami.

Quizás sirva como recordatorio esta noticia:

“Grupo Reforma/DPA - Nueva Delhi, India (4 enero 2005).- El gorjeo de los


pájaros o el inusual comportamiento de iguanas y delfines salvó al parecer a
las tribus autóctonas de las islas indias de Andaman y Nicobar de los mortales
tsunamis que asolaron el sur de Asia. «Nuestros equipos se adentraron con
sus botes y nos dijeron que las tribus están seguras», dijo hoy V.K. Rao. de
investigación estatal Anthropological Survey of India (ASI).

Mientras decenas de miles de personas murieron bajo la fuerza de las olas en


las costas del sur de Asia al carecer de un sistema de alerta temprana, los
indígenas siguieron las señales de advertencia de los animales y
sobrevivieron.

[…] Y de sus antepasados aprendieron también a prestar atención a las


señales del mundo animal.

El estruendo de los elefantes salvajes, que de repente ascendieron hacia el


interior de la isla, el chillido de los pájaros, el llamativo comportamiento de
los delfines y las iguanas: todo eso, según los investigadores, alarmó
aparentemente a las tribus y les dio tiempo a ponerse a salvo antes de que las
letales olas gigantes golpearan la costa el 26 de diciembre.

[…] todas las tribus sobrevivieron, según descubrieron los antropólogos.”

Hablo de recuperar una conexión con la facticidad del momento presente eliminando
tanto pensamiento inarticulado que deambula por nuestras mentes infectándolas de
ruido innecesario.

Propuesta.

¿Para qué vivir en el presente? Como terapeutas es nuestra responsabilidad —


cuando en el consultorio y en la propia vida, para ejercitar la congruencia— ya que
forma parte del marco de referencia psicológica y filosófica. Además recibimos
algún pago por ello. Es nuestra tarea frustrar que nuestro consultante divague
demasiado en el pasado o el futuro. Es nuestra ocupación estar completamente con
lo que le sucede en el microcosmos del consultorio con nosotros como su terapeuta.
Repito la pregunta: ¿para qué vivir en el presente? Posiblemente para sumergirnos
en la relación terapéutica sin dejar de observarnos como terapeutas y a la relación
que juntos co-construimos.

El poeta místico Jellaludin Rumi lo expresa así:

“He dejado a un lado mi cerebro


he hecho jirones la tela
y la he arrojado lejos.

Si no estás completamente desnudo


envuélvete en tu hermosa túnica de las palabras
y duerme”.

He comprobado que si me resisto a algo en un momento dado —un claxon, una


persona determinada, una conversación— no estoy en el momento. ¿Qué hacer? El
escritor y maestro espiritual contemporáneo Eckhart Tolle afirma:

“Diga siempre «sí» al momento presente. ¿Qué podría ser más fútil, más
demente, que crear resistencia interior a algo que ya es? ¿Qué podría ser más
demente que oponerse a la vida misma, que es ahora y siempre ahora?
Ríndase a lo que es. Diga «sí» a la vida, y observe cómo ésta empieza
súbitamente a funcionar a favor suyo y no contra usted” (Tolle, E. 2006, “El
poder del ahora”).

Mi propuesta es que hay que dejar de lado la mente —insisto, al menos en el


consultorio— y en el tratar de ser meros instrumentos de lo Superior.

El poeta Hans Christian Andersen, autor de cuentos infantiles, lo dice así:

“Ya anochecido, llegó el escritor. Venía de un concierto, donde había oído a


un excelente violinista y había quedado impresionado por su arte inigualable.
El artista había arrancado un verdadero diluvio de notas de su instrumento.
[…] Se diría que no eran sólo las cuerdas del violín las que vibraban, sino
también el puente, las clavijas y la caja de resonancia. Fue extraordinario. Y
difícil; pero el artista lo había hecho todo como jugando, como si el arco
corriera solo sobre las cuerdas, con tal sencillez, que cualquiera se hubiera
creído capaz de imitarlo. El violín tocaba solo, y el arco, también; los dos se
lo hacían todo; el espectador se olvidaba del maestro que los guiaba, que les
infundía vida y alma. Pero el escritor no lo había olvidado; escribió su
nombre y anotó los pensamientos que le inspirara: «¡Qué locos serían el arco
y el violín si se jactasen de sus hazañas! Y, sin embargo, cuántas veces lo
hacemos los hombres: el poeta, el artista, el inventor, el general. Nos
jactamos, sin pensar que no somos sino instrumentos en manos de Dios.
Suyo, y sólo suyo es el honor. ¿De qué podemos vanagloriarnos nosotros?»”

Quiero referirme a un vínculo con el Universo y nosotros como terapeutas.


Recuerdo a mi facilitador de supervisión quien nos comentó que en un determinado
momento el psicoterapeuta es la voz de Dios con su consultante. Me pregunto:
¿habrá algo más bello y sanador?

Merece la pena recordar que las bases de nuestro entrenamiento en el IHPG son las
que plantea Carl. R. Rogers, precisamente la Aceptación incondicional positiva.
Apreciar a nuestro consultante como la obra de arte que es. Y que es más importante
que sus “problemas”. Hay que descubrir en los ojos de las personas que acuden a
nuestro consultorio que detrás late algo divino…
El trabajo no es sencillo. La desnudez a la que hace referencia Rumi, que se antoja
bella significa desnudez y desapego totales. Es no ser para Ser. Entonces —quizá y
sólo tal vez— es posible que algo Divino entre en nosotros y actúe. No hay
garantías.

Creer que como psicoterapeutas podemos cambiar a una persona, ahora se me antoja
fantástico e inclusive absurdo. Ya lo dice Arnold R. Bessier en la Teoría Paradójica
del Cambio:

“El cambio se produce cuando uno se convierte en lo que es, no cuando trata
de convertirse en lo que no es. El cambio no tiene lugar merced al intento
coactivo realizado por el individuo para cambiar o por otra persona para
cambiarlo, pero sí tiene lugar cuando aquel invierte tiempo y esfuerzo en ser
lo que es —en entregarse plenamente a su situación actual—. Al rechazar el
papel de agentes del cambio, posibilitamos un cambio significativo y
metódico” (Joen Fagan/Irma L. Shepherd (compiladores), 2000, “Teoría y
técnica de la psicoterapia guestáltica”).

He comprobado que las intervenciones que he calificado yo mismo de maravillosas


y enormemente sanadoras, no son las que más han impactado a mis consultantes. Se
trata de trabajar en lo más amenazante de nosotras, de nosotros como puede ser la
vanidad, el miedo, el control, la obstinación…

¿Cómo es apreciada lectora, apreciado lector tu apego con las cosas materiales?,
¿cuándo fue la última vez que te dejaste sorprender por el milagro de una planta, de
una hormiguita, de un plato de uvas, de la sonrisa de un recién nacido? O ¿crees que
tu flamante y nuevo Smartphone es lo más maravilloso que ha dado el universo?

Una comprobación personal.

Me agrada cocinar. Cuando me logro deshacer de tantos pensamientos y cocino


profundamente anclado en el momento presente mi “algo” sucede. En ocasiones, el
sólo preparar de manera mecánica algo de comer, es sustituido por algo
completamente diferente. Deja de ser un “experimento” y se convierte en una
epifanía inefable.
Conclusión.

Aprendí en el IHPG que las y los terapeutas no somos “envolvedores de regalos”.


Me refiero a que nuestro consultante no siempre se tiene que ir “bien”, como si no
hubiere ocurrido nada en el espacio seguro de la relación de ayuda que pretendemos
crear. Adrede dejo aquí el presente.

Bibliografía.

• OUSPENSKY, P. D., 2004, “Psicología de la posible evolución del hombre”. Editorial


Solar.
• TOLLE, E., 2006, “El poder del ahora”. Editorial Océano.
• SPAGNUOLO LOBB, M., 2000, “Psicoterapia de la Gestalt”. Editorial Gedisa.
• FAGAN J./SHEPHERD I. L., 2000, “Teoría y técnica de la psicoterapia guestáltica”.
Amorrortu editores.
ALEjandro Guerra Aguilera. Egresado del IHPG como practicante de psicoterapia
gestalt con especialidad en sexualidad humana. Estudiante de la Academia de Arte y
Cultura Europea, Cheff amateur, Poeta e Ingeniero en sistemas computacionales.
La Sociedad del Siglo XXI... Sociedad del Conocimiento y
Desarrollo Humano

Karina Gutiérrez Dorantes∗

“Un nuevo mundo, una nueva persona…


El actual caos, el desequilibrio, la confusión, la desintegración de las instituciones y de los
gobiernos, son quizás los dolores provocados por un mundo en gestación. Hay muchas
razones para creer que sufrimos los dolores de parto de una nueva era. De ser así, estamos
participando también en el nacimiento de un nuevo ser humano, capaz de vivir en esa
nueva era, en ese mundo transformado.”
Carl Rogers

Resumen

Las situaciones sociales que vivimos hoy en día, nos llevan a cuestionarnos sobre la
sociedad en que vivimos, nuestras creencias, conocimientos, valores e incluso la vida
misma en estos tiempos. Cuando analizamos la realidad presente, nos damos cuenta que en
esta era de información y avances tecnológicos gozamos de enormes fortalezas
informáticas y científicas a comparación con otras épocas, pero a la vez, hay carencias
sociales y personales importantes que aún no hemos superado; ¿Qué hacer ante tal
panorama?, evidentemente hacer uso del primordial recurso con que contamos: “El
potencial humano” para trascender como sociedad sabiendo equilibrar lo interno con lo
externo.
Debemos darle oportunidad al “ser humano” de reconocer, ampliar su visión, su conciencia
hacia su participación como miembro importante en la sociedad actual, donde además de
las competencias económicas, profesionales, interculturales, etc., tendrá que tener siempre
presente las competencias personales y sociales que le permitirán ser un “agente de
cambio” propositivo y trascendental para contribuir en el futuro social de la humanidad.

La situación actual

El mundo se está actualizando constantemente, con la globalización vemos día a día


manifestarse a esa sociedad dinámica y competitiva en la que nos estamos desenvolviendo.
Para esta generación, y las futuras, necesitamos estar preparados en muchos sentidos:

                                                                                                                       
*Karina Gutiérrez Dorantes. Lic. en Educación Preescolar. Maestría en Sensibilización Educativa con
Orientación Gestalt del IHPG. Ha impartido cursos en Educación Afectiva y en Valores. Directora de Jardín
de Niños. Investigación cualitativa del proyecto:”Los valores en la educación una mirada a través del
docente”. karis.magic11@gmail.com
 
intelectual, física, emocional y espiritualmente para ser competentes y poder afrontar los
retos personales y colectivos que implica el siglo XXI.

Algo característico de este nuevo milenio es el profundo proceso de transformación e inter-


conexión social; la sociedad avanza hacia un contexto donde la disponibilidad, el acceso, la
aplicación de información y conocimiento es cada vez un recurso más valioso para obtener
oportunidades de desarrollo económico, profesional, social, etcétera.

El valor del saber

El conocimiento es algo inherente a la sociedad. Ha estado presente siempre y a lo largo de


la evolución humana ha sido objeto de mitos, desigualdades, tradiciones e incluso de luchas
sociales. Sin embargo, el conocimiento y sus usos han ido evolucionando a lo largo de la
historia.

Hoy más que nunca, en la sociedad del siglo XXI, se goza del privilegio en el acceso a la
información; niños, jóvenes y adultos tienen la posibilidad de ingresar fácilmente a ese
espacio público de comunicación e información a través de: la red pública (internet),
celulares, televisión, radio, revistas, etc. Abriendo nuevas perspectivas a la ampliación del
espacio público del conocimiento, de saber y del estar informado.

Y es que tener acceso a la información, no quiere decir, precisamente que esa información
sea un conocimiento aprovechable, útil y fructífero; al contrario, uno de los factores que
vemos comúnmente a nivel social es que niños y jóvenes; principalmente, tienen tal
facilidad de conocer a través del internet sobre diversos temas; visitan muchas páginas y,
difícilmente pueden discernir entre lo cierto y lo útil de una información que llega
fácilmente a sus manos a través de un click de computadora. Se dice entonces que, no todo
conocimiento es sabiduría; por lo que hoy más que nunca debemos enfocarnos en adaptar la
información recientemente recibida, junto con el desarrollo del juicio crítico y la evaluación
continua de esas actualizaciones informativas con las que continuamente tenemos contacto.
El informe de la UNESCO redactado en 2005 titulado “Hacia las sociedades del
conocimiento” nos dice:

UNESCO (2005) “La noción de sociedad de la información se basa en los


progresos tecnológicos. En cambio, el concepto de sociedades del conocimiento
comprende dimensiones sociales, éticas y políticas mucho más vastas” p.17

Será primordial que si buscamos ser una sociedad del conocimiento se ponga énfasis, al
igual que en los progresos tecnológicos y de comunicación, en el potencial humano que
nutre todo proceso de evolución y aprendizaje. Hay herramientas sociales que son
imprescindibles, como es el uso del lenguaje como medio de trasmisión y significación del
conocimiento, la comunicación para establecer una relación armónica ante la diversidad
cultural así como el contacto humano y creativo que es capaz de promover el desarrollo del
juicio crítico, la conciencia personal y social.

UNESCO (2005) “Esta perspectiva no obedece exclusivamente a un imperativo


abstracto de carácter ético, sino que apunta principalmente a suscitar en cada
sociedad una toma de conciencia de la riqueza de los conocimientos y
capacidades que es depositaria a fin de que los valores y aproveche mejor.”p.18

La mercantilización del conocimiento

En términos de actualidad, podemos decir que el conocimiento es un bien apreciado y


redituable de manera que continuamente se está capitalizando. La gente que lo posee es la
que puede ocupar puestos directivos, laborales y de liderazgo importantes; las
oportunidades de éxito están al alcance de los que tienen el conocimiento. Esta
mercantilización del conocimiento sólo ha logrado excluir y limitar a las personas que por
alguna circunstancia, no han tenido la oportunidad de accesar a esos conocimientos que son
la clave de la superación, independientemente de sus propias capacidades.

Afortunadamente hoy, gracias a las nuevas tecnologías, es posible eficientar y potencializar


ese acceso al conocimiento y dejar de pensar que hay dueños o privilegiados que lo poseen
y por ello ocupan un lugar especial en la escala jerárquica de los mejores. Debemos dejar
atrás esa mentalidad capitalista, y buscar renovarnos como sociedad hacia un punto de vista
más compartido y social.

Desde la visión capitalista, cuando alguien tiene un millón de pesos y le comparte la mitad
a otro; el dueño del dinero pierde su mitad, quedándose con un capital menor al inicial.
Pero tratándose del conocimiento, si alguien comparte todo lo que sabe, esa persona sigue
teniendo ese mismo capital de conocimiento y además, tienen mayor posibilidad de
potencializarlo y capitalizarlo, ya que dos personas, o quizá más, estarán procesando el
conocimiento buscando la forma de hacerlo más útil y redituable para todos.

Hoy en día las empresas que empiezan a manifestar esta nueva visión; mantienen una
continua comunicación con otras similares, compartiéndose la información necesaria para
crear mejores oportunidades de desarrollo para ellas y todas las empresas que se dedican a
esa labor. Será importante comenzar a tener una visión horizontal y colectiva donde
busquemos obtener, entre todos, el beneficio común.

Sociedades del conocimiento y desarrollo humano

Para un total aprovechamiento del saber, deberá darse un ambiente compartido, sin
jerarquías, marginaciones, exclusiones o protagonismos. Somos todos en pro de un fin
común.
Al incluir a todos dentro de la conformación de las sociedades del conocimiento, nos
referimos a todos los miembros de la sociedad: niños, niñas, jóvenes y adultos de cualquier
condición social y económica, sin importar sus creencias o ideologías.

UNESCO (2005) “Los jóvenes están llamados a desempeñar un papel fundamental


en este ámbito, ya que suelen hallarse a la vanguardia de la utilización de las nuevas
tecnologías y contribuyen a insertar la práctica de éstas en la vida diaria. Las
personas de más edad también están destinadas a desempeñar un papel importante,
porque cuentan con la experiencia necesaria para compensar la relativa
superficialidad de la comunicación “en tiempo real” y recordarnos que el
conocimiento es esencialmente un camino hacia la sabiduría. Toda sociedad posee la
riqueza de un vasto potencial cognitivo que conviene valorizar.” p. 18

Y es que, paralelamente a esta evolución hacia la sociedad del conocimiento, a nivel


mundial (hablando de ciencias sociales y de las humanidades) se han desarrollado enfoques
más integrales del concepto de “desarrollo humano” en las que están involucrados aspectos
del desarrollo personal, social, educativo y del humanismo para favorecer en la generación
actual y la futura: el desarrollo de las potencialidades del ser humano y contar con las
herramientas necesarias para una convivencia más efectiva y armónica en las futuras
sociedades democráticas.

Desarrollo personal, social…humano

Las sociedades del conocimiento tienen como finalidad el desarrollo humano, porque con la
participación de todos los miembros de la sociedad en este proyecto de crecimiento hacia el
bienestar común, también se estará promoviendo la afirmación de los derechos humanos, a
través de la libertad de opinión y expresión.

UNESCO (2005) "Para Amartya Sen, el desarrollo humano estriba en la


búsqueda de las libertades elementales o "sustanciales"- esto es, no sólo las
libertades jurídicas, sino las empíricamente comprobables- que son a la vez el fin
y el medio principal del desarrollo. Estas libertades comprenden las
posibilidades elementales de acceso- en especial, de las niñas y las mujeres- a la
educación, al mercado de trabajo, la salud y los productos, así como la
participación en las decisiones políticas, la igualdad de acceso a la información y
el derecho a seguridad colectiva" p 19.

Pensar en desarrollo humano es tener opciones de vida. Es buscar, a través del


conocimiento interior, las necesidades reales, los objetivos propios y el desarrollar las
potencialidades del ser humano como son: su racionalidad, su tendencia hacia la
autorrealización, la intuición, su capacidad de conciencia y simbolización, la libertad y
capacidad de elección, su capacidad de crear y buscar un sistema de valores y creencias,
siendo así, único e irrepetible. Así que mientras mantengamos esa concepción humanista
del hombre, la sociedad del siglo XXI tiene dentro de sí, una gran posibilidad de ser mejor,
básicamente por dar paso a la afirmación de los derechos humanos, que son los derechos
fundamentales que promueve un carácter integrador y participativo.

UNESCO (2005) “(Artículo 19 de la declaración universal de derechos


humanos) y la libertad de información, el pluralismo de los medios y la libertad
académica. El derecho a la educación y sus corolarios la gratuidad de la
educación básica y la evoluciona hacia los demás niveles enseñanza (artículo 26
de la Declaración universal de derechos humanos y artículo 13 del Pacto
internacional de derechos económicos, sociales y culturales). El derecho a
“tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes
y participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”
(párrafo 1 del artículo 27 de la Declaración universal de derechos humanos) p.18

Sin embargo, a pesar de los beneficios que la sociedad del conocimiento provee para el
futuro, lo cierto es que aún hay muchos retos y desafíos que resolver:

¿Poseemos ya los medios que permitan un acceso igual y universal al conocimiento, así
como un auténtico aprovechamiento compartido de éste a nivel mundial o por países?

¿Cómo concebir la educación para que las sociedades del aprendizaje estén abiertas a
todos, y no solamente a los países, familias y personas que cuentan con medios suficientes
para adquirir conocimientos pertinentes y valorizados?

¿Cómo evitar que se acentúen las disparidades entre sectores de la población cada vez más
educados y otros con acceso limitado a una educación de calidad y ensanche así, la brecha
cognitiva, que es el principal escollo de una economía global del conocimiento?

¿Cómo alcanzar, lo antes posible, el objetivo de la paridad y ofrecer en todo el mundo las
mismas posibilidades a niñas y varones en todos los países, sin importar su cultura o
religión?

¿Se puede hablar de sociedad mundial del conocimiento, cuando la libre circulación de
informaciones se ve obstaculizada, o cuando la propia información es objeto de censuras y
manipulaciones?

Reflexión/ Conclusión

La realidad pareciera superar a la intensión de ser mejores. Reconozco que desde mi


profesión docente, y después de haber finalizado la Maestría en Sensibilización Educativa
con Orientación Gestalt, me doy cuenta que hace falta un enorme esfuerzo por parte de
gobiernos, instituciones, medios de comunicación, educadores etc., para edificar las
sociedades del conocimiento, sin embargo este es el inicio donde todos aquellos que
podamos estar sensibles a este cambio social, e interesados por el futuro del mundo,
vayamos participando de esta reforma humanizadora, dispuestos a reducir la desigualdad,
luchando contra las disparidades; de manera que el beneficio que busquemos sea para
todos. Cualquier ser humano tiene la capacidad de representar a la humanidad entera.

Toda nuestra acción o no acción nos “inventa” a nosotros mismos y de cierta manera, a la
humanidad. Tenemos la realidad que hemos co-creado con los otros, quizá pensando que
los demás nada tenían que ver con nosotros mismos, olvidándonos que cuando una persona
valida o acepta algo bueno o malo, se pone frente a la posibilidad de que eso mismo le
toque en un futuro a él.

Es momento de abrir nuestra conciencia y darle valor, más que al conocimiento, al


compartir, a la colaboración y unión social en pro del bienestar, de lo útil, lo digno para
todos, sin importar qué profesión o labor que devenguemos. Si nos disponemos a ser parte
del cambio, encontraremos, cada quien en su entorno, la posibilidad de compartir y crear
una instancia hacia la nueva sociedad del conocimiento.

Bibliografía

Rogers, C. (1996) Revista Fritz Gestalt, (en línea). Recuperado en Diciembre de 2009, de
http://fritzgestalt.com

Ediciones UNESCO( 2005) Informe Mundialde la UNESCO. Hacia las Sociedades del
conocimiento. En línea. Recuperado en Agosto de 2009, en http://unesdoc.uneso.org

Infonomia.TV (produtora). (2007) The paradox of knowledge society. Hiroshi Tasaka.


(Video), En línea. Recuperado en Septiembre de 2009,
http://www.youtube.com/watch?v=5TgXaaHPhAs.
CONFERENCIAS DE APERTURA DEL CONGRESO DE LA
ASSOCIATION FOR THE ADVANCEMENT OF GESTALT THERAPY EN
FILADELFIA, EUA. EL 3 DE JUNIO DE 2010

A continuación presentamos las tres conferencias con las que se inauguraron los
trabajos de la reunión bianual de la Association for the Advancement of Gestalt Therapy
(AAGT).

Esta asociación es la más importante en los Estados Unidos y se formó,


aproximadamente en 1990. Actualmente, tiene miembros de muchas partes del mundo,
especialmente de aquellos que tienen la facilidad de hablar en el idioma inglés, como
son: Inglaterra, Nueva Zelandia y Australia, también hay algunos mexicanos que asisten
a esas reuniones.

Dicha conferencia, de junio pasado, tuvo la peculiaridad de haber sido inaugurada con
exposiciones de tres profesionales de diferentes partes del mundo: Lynn Jacobs, de
Estados Unidos, considerada como una de las más importantes teóricas de la
Psicoterapia Gestalt y que ha venido tendiendo puentes entre las nuevas corrientes
Psicoanalíticas y la Terapia Gestalt; Frank Staemmer, alemán, reconocido por su
esfuerzo en generar nueva teoría y en ser un crítico agudo de la elaboración teórica
anterior de la Terapia Gestalt; por último Myriam Muñoz Polit de México, que es la
directora general del Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt (la sede de Coyoacán,
Ciudad de México, es la más poblada de alumnos del mundo), quien ha sido una gran
promotora de la generación de escuelas de Gestalt en México y Latino América.
EL LEGADO DE LA TEORÍA Y TERAPIA GESTALT EN MÉXICO

Palabras de apertura en el panel inaugural de la Conferencia Bianual de la Association


for the Advancement of Gestalt Therapy (AAGT), Junio 2010, Filadelfia, E.U.

Myriam Muñoz Polit1

Agradezco la amable invitación para asistir y compartir con ustedes en este congreso.
Particularmente, la gentil deferencia al permitirme iniciarlo; es para mí un honor y una
gran satisfacción estar el día de hoy aquí.

El legado de la Terapia Gestalt puede ser observado en todo el mundo. Actualmente,


hay una enorme cantidad de instituciones en diversos países en donde se enseña la teoría
y el modelo; estoy cierta que hay colegas en: E.U., España, Francia, México, Argentina,
Brasil, Ecuador, Alemania, Chile, Costa Rica, Italia, Grecia, Inglaterra, Australia,
Islandia, Dinamarca, Holanda y Rusia. Seguramente habrá en algunos otros países
muchos más colegas, lo cual con honestidad desconozco.

De lo que sí puedo hablar, con bastante precisión, es de lo que ha ocurrido en México:


actualmente hay entrenamientos en Terapia Gestalt en 18 de las 32 entidades federativas
(considerando al Distrito Federal como tal) que conforman la República Mexicana, lo
que implica que, cuando menos, en el 56% del territorio se da este entrenamiento. Al
pensar en su efecto multiplicador, ha logrado penetrar en todo el país, logrando así, que
mínimamente en las ciudades más importantes, exista la presencia de terapeutas Gestalt,
se pone así a la sociedad, una nueva alternativa de atención.

Simplemente en México, el instituto que dirijo: tiene ya 8 sucursales; hay más de 6,000
egresados que han tomado el entrenamiento de manera formal a lo largo de 25 años, es
decir 6,000 terapeutas; y desde luego, otros miles que han tomado algún taller o curso y
que los ha acercado a nuestro modelo terapéutico. Además, conozco 10 institutos más
que también han aportado terapeutas Gestalt.

Me parece que las cifras son impresionantes, y también reveladoras, lo cual nos explica
por qué somos una de las tres fuerzas importantes dentro de las escuelas
psicoterapéuticas del país, al ser las otras dos: el Psicoanálisis y las terapias Cognitivo-
Conductuales.

Cuando me pregunto la razón por la cual la Terapia Gestalt ha tenido tanto auge en
México, y en tan poco tiempo, me surgen algunas hipótesis:

1. Es una terapia de costos moderados, debido a que su encuadre es de una vez a la


semana y difícilmente dura más de 2 años.
2. Tiene aplicación variada en distintos ámbitos (individual, grupal, familiar,
infantil, adolescente, parejas, adicciones, empresas, coaching, trastornos
alimentarios, obesidad, capacitación, etcétera).

1
Myriam Muñoz Polit es la fundadora y Rectora del Instituto Humanista de
Psicoterapia Gestalt de México. Autora de libros y artículos. Su interés principal está
centrado en el tema de las emociones y los sentimientos, el de parejas y el de sueños.
3. Tiende a fomentar una relación de horizontalidad, en donde las personas se
sienten más respetadas.
4. Al no buscar diagnosticar ni etiquetar la problemática del cliente, hay una
sensación de valoración y confianza en la relación.
5. El hecho de poner especial atención a la vivencia emocional permite una
aproximación que es más cálida y compasiva.
6. Es, en sí misma, un modelo educativo que le enseña al cliente formas de vida y
de relación diferentes a las que conocía, o a las que había experimentado; es
decir, traspasa las paredes del consultorio para estar presente en la vida
cotidiana, lo cual da paso a una nueva cultura que lleva inmersa valores
fundamentales que permiten mirar a los otros, al entorno y a uno mismo, a través
de lentes más amables y más humanos.
7. Es una terapia que va profundo; le apuesta a la transformación, más que al
cambio, es decir el hacer consciencia organísmica que es, hoy por hoy, una
respuesta sólida y durable, no sólo para el cliente, sino para la humanidad en su
conjunto.

La terapia Gestalt ha llegado a ser tan popular en México, porque me parece que a los
mexicanos, y creo que en general a los latinos, nos acomoda muy bien este tipo de
aproximación en donde se le da tanta importancia a la relación, la cercanía, la calidez, el
apoyo y a la vida emocional.

La ideología de la Teoría Gestalt ayuda en nuestro desarrollo de manera importante ya


que en esta cultura aceptamos, con relativa facilidad, la interdependencia, aunque
tenemos dificultad para encontrar y vivir nuestra libertad interna.

Los terapeutas Gestalt en México nos enfrentamos todos los días a la ignorancia, la
discriminación, la pobreza y la falta de esperanza que se fomenta en esta cultura; debido
a que el acceso a las oportunidades es pobre; nuestro reto está en facilitar un campo
donde la persona pueda ser apreciada, más que castigada por hacer lo que cree que es
correcto para ella, y por generar oportunidades creativas de desarrollo.

Los Gestaltistas no debemos olvidar que en nuestra base ideológica está la idea de que
es fundamental que las personas logremos nuestra realización y seamos felices. Que hay
que transitar del individualismo hacia lo relacional; viviendo no sólo para nosotros
mismos, sino también por y para los otros.

Me parece que si Fritz, Laura, Paul, Isadore y todos nuestros predecesores en esta
aventura, pudiesen ver lo que su aportación ha generado, lo que la Teoría y la Terapia
Gestalt son ahora; estarían asombrados y también muy satisfechos.

Muchas gracias
Inspiración ética y experiencia compleja

Panel de apertura de la Conferencia de la Association for the Advancement of Gestalt


Therapy (AAGT), junio de 2010

Dra. Lynne Jacobs∗

Hoy quiero hablar de mi amor por la experiencia, no me refiero a la experiencia per


se, sino de aquella que especialmente valoraban Perls, Hefferline y Goodman (Perls y
al., 1994), o sea del proceso de conciencia inmediata, visto como un fenómeno
infinito, expansivo y complejo de vivir, que se da en situaciones específicas y en
tiempos específicos, especialmente en situaciones interpersonales. La teoría de la
Terapia Gestalt nos alienta a estar abiertos a cada momento de la experiencia, que es
infinitamente compleja y que ocurre en situaciones de las que no podemos escapar.
Creo que esta fue la inspiración más original de la Terapia Gestalt.

La Terapia Gestalt ha impulsado esta forma de conciencia por más de la mitad de un


siglo. Hace poco falleció la última de nuestras voces originales, me refiero a Richard
Kitzler, quien pasó muchas horas sentado en su departamento de Nueva York,
viviendo y desarrollando la teoría y la práctica de la Terapia Gestalt con Fritz Perls,
Laura Perls, Paul Goodman, Paul Weisz, Isadore From y otros.

Me parece que este momento es el tiempo apropiado para hablar sobre la continuidad
y el cambio en nuestra comunidad Gestalt. Philip Lichtembeg y Erving Polster dos de
nuestros sabios mayores, que honraremos en esta conferencia, mis colegas con
quienes tengo el honor de compartir este panel, y otros tantos entre nosotros, podrían
fácilmente estar hablando de este tema. Hay tantos entre nosotros que han contribuido
para continuar el desarrollo de la terapia de Gestalt. Algunos nos hemos involucrado
en discusiones controversiales, pero amigables (por ejemplo, Wheeler, 1997,
Staemmler, 2006, Jacobs, 2003, Robine, 1997). Otros se han expandido mayormente
en los constructos teoréticos originales (ver por ejemplo, Philippson, 2001, Bloom,
2003, Crocker, 1999, Yontef, 1993, Spagnuolo Lobb, 2003).

En cualquier caso, seguramente tenemos algo en común: estamos todos dedicados a


apoyar la elaboración de la experiencia. ¿Por qué es tan importante hacer énfasis en la
experiencia? Bien, inicialmente fue porque nuestros fundadores, habían vivido en
tiempos difíciles tomando posturas fuera de lo aceptado socialmente, y se atrevieron a
cuestionar los tiempos conformistas o totalmente represivos del estilo de vida
imperante. Ellos reconocieron que la capacidad para identificarse con su experiencia
en forma constante y en todo momento, ofrecía la mejor posibilidad para cuestionar y
refutar las llamadas “verdades recibidas”. Estaban interesados en desarrollar una
terapia de liberación personal y social (Goodman, 1991, Stoehr, 1994, Stoehr, 1993).
                                                                                                           

Dra. Lynne Jacobs. Interesada en la dimensión relacional de la psicoterapia y de integrar las teorías
humanistas con el psicoanálisis contemporáneo. Es, al mismo tiempo, Terapeuta Gestalt y
Psicoanalista. Miembro del “Pacific Gestalt Institute”. Enseña en el “Institute of Contemporary
Psychoanalysis” en Los Angeles y es maestra local e internacional de Psicoterapia Gestalt. Ha escrito
múltiples artículos y libros y su más reciente publicación es “Approaches in Gestalt Therapy” co-
editado con Rich Hycner. Tiene su práctica privada en Los Angeles, California.  
En otras palabras, su perspectiva particular emergió, al menos en parte, de una postura
ética que continúa alentándonos hoy en día.

El filósofo canadiense, Charles Taylor mantiene una fuerte postura diciendo que,
como seres humanos, estamos éticamente situados en forma inevitable en relación
unos con otros. Él considera que una de las más básicas aspiraciones de los seres
humanos, es la de estar conectado a, o en contacto con, lo que ven como bueno, o de
crucial importancia, o de valor fundamental (p. 42). Esta orientación hacia el bien
puede ser aplicada al ser un buen cuidador o un amigo leal hacia un compañero
criminal. La opinión de Taylor es que es imposible evitar esta tendencia. Es una
dimensión ineludible de ser hacedores de sentido, creaturas que valoran y que están
siempre situadas en contextos particulares (Taylor, 1994).

Entonces estamos aquí, por la virtud de ser humanos, situados éticamente. Se plantea
entonces, la cuestión acerca de nuestra actitud hacia los “debes” y los “tienes” que tan
a menudo trabajamos en terapia. La pregunta no es si importan los “debes” sino, más
bien, que “deberías” importan. Regresaré a esta última pregunta mas adelante.

El filósofo francés, Emmanuel Lévinas, un contemporáneo de nuestros fundadores, y


un hombre cuya familia también sufrió terriblemente durante el Holocausto, no podría
estar más de acuerdo con Taylor. Este hombre, quien ha provocado gran interés
durante estos días, hace explícito que para él, nuestra situación ética fundamental e
inevitable es una de responsabilidad infinita hacia los demás. En forma similar, uno
de nuestros queridos mentores filosóficos, Merleau-Ponty, señala que siempre
estamos reaccionando y respondiendo a nuestra “situacionalidad”, a nuestro contexto.
No podemos no reaccionar. No podemos no vernos afectados por nuestras maneras de
contactar. Afirma que una vez que vemos la cara de otro, somos responsables, sin
importar si actuamos o no en forma responsable. Para él, nuestra subjetividad no
emerge a través de la liberación, sino más bien, nos encontramos a través de nuestro
sometimiento y la respuesta a la llamada del otro. (Lévinas & Robbins, 2001, Orange,
2009).
A primera vista, parece que Lévinas y nuestros fundadores no pueden compartir el
mismo escenario ético. Sugiero lo contrario. Creo que nuestra orientación ética ha
sido objeto de un cambio. Creo que desde el principio hubo tensión entre la ética de la
liberación y lo que yo llamaría la ética del cuidado. Probablemente no necesito
recordarles de la larga vida que tuvo la visión equívoca de Fritz Perls en la llamada
“oración de la Gestalt”, en nuestro creciente descontento con el individualismo
(Wheeler, 2000, Fairfield y O'Shea, 2008). Pienso que muchos en el mundo Gestalt
implícita y explícitamente, comenzaron a mirar la ética de la liberación y del cuidado
hacia el otro como una polaridad, al menos poniendo el cuidado en una relación polar
con la liberación, (por ejemplo, en la forma de una actitud dialógica terapéutica se
puso en igualdad con la liberación (Hycner y Jacobs, 1995, Jacobs, 2004) .

Sin embargo, pienso que la liberación y el cuidado no son polares, viviendo en alguna
forma de tensión dinámica opuesta uno con el otro. Cuando se experimentan así, uno
sufre de una constricción de su mundo experiencial, esto es, más bien, un signo de una
posición reduccionista sobre la experiencia.

La terapia Gestalt ha cortejado, peligrosamente, con una especie de reduccionismo de


la experiencia. Lo que quiero decir con esto, es que en nuestros esfuerzos por
discernir claramente qué pertenece al ambiente y qué al organismo (el propio self) y
hasta para saber qué sentimientos pertenecen a quién, terminamos “cosificando” la
experiencia, y ésta acaba reduciéndose a algo singular, simplificado y, a menudo,
descontextualizado. Este enfoque es una consecuencia del desarrollo natural que
busca reclamar la propia experiencia como distinta de las formas culturales opresivas
que pueden usurpar la propia subjetividad.

Pero algo curioso ocurre en el camino de la liberación: la fe y la confianza en la


capacidad para identificar e identificarse con la experiencia conduce a una mayor
capacidad e interés en la complejidad de la experiencia.
Y la experiencia compleja cambia nuestro foco de atención al discernir las diferencias
y clarificar las fronteras; hacia una apreciación de la riqueza infinita de cada momento
que se mueve a través del tiempo, sin una delimitación muy clara entre pasado y
futuro, en una influencia interactiva que nunca puede ser contenida plenamente, en el
fluir de figuras unas dentro de otras, en una entrega al desorden de la experiencia que
no puede ser contenida en fronteras claras. Esta es la distinción que hace Goodman
entre poesía y discurso. La poesía siempre implica más de lo que dice, y se entrega a
la experiencia compleja que requiere fe en las soluciones que nos llegan sin precisión
y claridad acerca del proceso que se experimenta y que vivimos juntos.

Estar abierto a la experiencia compleja es también signo de humildad. Significa una


renuncia a estos postulados: lo que decimos saber de nosotros mismos es
profundamente limitado y maleable; lo que reclamamos como nuestro, es realmente
más compartido que individual; lo que podemos saber es siempre mucho menos de lo
que podría ser sabido. Nos volvemos más vulnerables con y hacia los otros. Nosotros
nos encontramos en el borde de esta vulnerabilidad compartida. Así, nuestra libertad
para experimentar más plenamente nos arroja con fuerza y precipitadamente adentro
de un lugar en el cual nuestro mundo experiencial llega a incrementarse en riqueza y
textura, y se vuelve más incluyente. El otro llega a ser más “yo” que “no-yo”. Y en la
medida en que más me importe conocer al otro, más ricos llegarán a ser nuestros
mundos. Entonces, la liberación de confianza en la experiencia me enriquece al
permitirme encontrar el contacto afectivo con otros en mi mundo.

La libertad y el cuidado de los otros, son ambos apoyos y generadores inevitables de


la apertura de uno mismo para enriquecer la experiencia en toda su complejidad.
Estamos menos interesados en la cuestión del saber y más en el encuentro, en “ser-
con”.

Ahora, de regreso a mi pregunta sobre los “deberías”. Ofrezco esto como un simple
ejemplo con respecto al punto que quiero enfatizar. Muy frecuentemente, escuchamos
a pacientes que tienen muchos conflictos entre lo que se ‘debe hacer ‘y lo que ‘se
quiere hacer’.
Cuando pensamos en términos simplistas, vemos lo que se debe hacer en términos de
introyectos. Estos son una usurpación de las inclinaciones más espontáneas de los
pacientes. Pero, ¿qué pasaría si nos abrimos hacia algo más complejo, sin respuestas
fáciles? Si, por supuesto, muchos de nuestros pacientes han sufrido de intimidación y
abuso y tienen miedo de un rechazo devastador si persiguen sus deseos de
diferenciación. Esa es una dimensión del conflicto. Pero, puede también haber alguna
preocupación por aspectos de su situación, aún cuando el cuidado ha sido expresado
como un sofocante deber ser.
Tal vez, antes del encuentro no han tenido el apoyo para ser capaces de explorarse con
más detenimiento. Entonces es nuestra responsabilidad y la de nuestros pacientes, el
tener la humildad para asumir que el ‘deber’ es complejo y no completamente
conocido, pero puede ser desempacado y explorarse con el deseo de añadir textura al
deber preferiblemente que reducirlo al título de usurpador. Y esto es solamente un
ejemplo de mi deseo de que volvamos a encontrar la complejidad desordenada y
resistir la tentación de simplificar la experiencia.

Deseo terminar con una cita interesante del filosofo John Ricker, tomada de un
artículo escrito para la Comunidad Psicoanalítica del Self. En la parte que cito, él
señala el asunto de la vitalidad y la ética, usando el lenguaje del alma (más bien que el
del self), el lenguaje de los filósofos ancestrales de occidente.

¿Qué clase de alma está más viva? La respuesta de Sócrates y Platón a esta cuestión
es impresionante Ellos proclamaron que el alma más viva era el alma de una persona
ética. La persona más viva era aquella más justa, valiente, con control de sí misma y
sabia, alguien que vivió por principios y no por los caprichos y deseos personales.
Ricker continúa…
El alma bien integrada con su vida esencial no es el alma que desea sino el alma
erótica. El deseo busca consumir el mundo, para transformar lo que es del otro en lo
que es mío. Eros ama al mundo y reverencia su belleza. Quiere fusionar o unirse con
la belleza de sus objetos, no los consume. (Riker, 2009).

Me parece interesante esta distinción entre deseo y Eros. Por otro lado, si se habla
sobre una de las críticas que Frank Staemmler ha planteado en lo que se refiere al
metabolismo mental (Staemmler, 2006). Eso también se refiere a nuestra tendencia a
mirar al proceso de formación gestáltica como individual y basado en necesidades
más que en lo erótico. El deseo estrecha nuestro mundo experimental. Eros lo
expande y los hace complejo.
En relación al tema de esta conferencia, me parece que estoy diciendo dos cosas. La
primera es que nuestra preocupación fundacional con el proceso de la experiencia
sigue siendo valiosa, pero nosotros tenemos que resistir a algunos aspectos de nuestra
teoría y entrenamiento, de reducir la experiencia, en lugar de abrirnos a la
complejidad de la experiencia. Y en segundo lugar, creo que todos estamos atraídos
hacia nuestra teoría y práctica ética de las pasiones. La reflexión sobre las pasiones
nos puede ayudar a seguir desarrollando nuestra teoría de forma que apoye la ética
que nos interesa.

Gracias al comité organizador por darme esta oportunidad de ser útil acerca de algo
que me importa

Bloom, D. (2003).“Tiger! Tiger! Burning Bright”-Aesthetic Values as Clinical


Values in Gestalt Therapy. En Creative license: The art of Gestalt therapy,
Spagnuollo Lobb, M & Amend-Lyon (Eds). Springer-Verlag Wien: Australia.
Crocker, S. (1999). A Well Lived Life: Essays in Gestalt Therapy, The Analytic Press:
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Fairfield, M. & O'shea, L. (2006)Getting 'Beyond Individualism'. Big Sur: California
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Jacobs, L. (2003). Differing Views on Implications of a Relational Self: Book Review
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Lévinas, E. & Robbins, J. (2001). Is it righteous to be? : interviews with Emmanuel
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Lichtenberg, P. (1969). Psychoanalysis: Radical and conservative, Springer Pub. Co.:
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Orange, D. (2009). Thinking for Clinicians: Philosophical Resources for
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Perls, F., Hefferline, R. & Goodman, P. (1994).Gestalt Therapy: Excitement and
Growth in Human Personality (1951). Gestalt Journal Press:Highland, NY
Philippson, P. (2001). Self in Relation, The Gestalt Journal Press: Highland, New
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Robine, J. M.(1997). Is There a Common Ground on Which We Can Build? Gestalt
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Staemmler, F. (2006). The Willingness to Be Uncertain-Preliminary Thoughts About
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Yontef, G. (1993). Awareness, dialogue & process: Essays on gestalt therapy, Gestalt
Journal Press: New York
La  Continuidad  y  el  Cambio  
Frank-­‐M.  Staemmler1  
 
Discurso  inaugural  en  la  conferencia  de  la  Association  for  the  Advancement  of  Gestalt  
Therapy  en  Filadelfia,  EUA  el  3  de  junio  de  2010  
 
Me  gustaría  hablar  sobre  cuatro  puntos.  Primero  diré  algunas  palabras  sobre  el  tema  
de  esta  conferencia.  Posteriormente  proporcionaré  tres  ejemplos  sobre  la  necesidad  
de  la  continuidad  y  del  cambio  en  la  teoría  de  la  terapia  gestalt,  desde  mi  punto  de  
vista.  
 
 
1.  Continuidad  “y”  cambio  
 
Cuando  primero  me  enteré  del  tema  de  esta  conferencia  estaba  encantado,  
particularmente  con  la  segunda  palabrita  del  título:  “y”.    Lo  interpreté  como  una  
confirmación  de  mi  opinión  en  cuanto  a  que,  en  lo  que  respecta  a  la  terapia  gestalt,  la  
continuidad  y  el  cambio  no  son  opuestos,  ni  siquiera  polaridades,  sino  que  son  
aspectos  estrechamente  conectados  de  una  dinámica  que  está  al  centro  de  nuestro  
acercamiento  a  la  psicoterapia.  
 
Cuando  Perls,  Hefferline  y  Goodman  escribieron  Gestalt  Therapy,  justo  al  inicio  del  
libro,  admitieron  abiertamente  que  “es  sólo  mediante  la  asimilación  de  cualquier  
sustancia  valiosa  que  las  ciencias  psicológicas  de  nuestro  tiempo  puedan  ofrecer,  que  
estamos  ahora  en  una  posición  que  nos  permite  plantear  las  bases  para  una  
psicoterapia  coherente  y  práctica”.  (1951,  p.  viii)  
 
Siendo  una  verdad  evidente  que  las  ciencias  nunca  se  detienen,  de  esta  afirmación  se  
deriva  que  si  la  terapia  gestalt  quiere  seguir  siendo  una  “psicoterapia  coherente  y  
práctica”,  debe  reconocer  e  integrar  “cualquier  sustancia  valiosa  que  las  ciencias  
psicológicas  de  nuestro  tiempo  puedan  ofrecer.”  En  otras  palabras,  si  queremos  
mantenernos  fieles  a  nosotros  mismos  y  a  nuestros  principios,  debemos  
transformarnos  una  y  otra  vez.  La  continuidad  no  significa  estancamiento,  sino  cambio  
coherente.  Y  cambio  no  significa  desechar  las  ideas  previas,  sino  integrarlas  a  las  
nuevas,  según  el  principio  de  “incluir  y  trascender”.  
 
A  continuación  me  gustaría  ofrecerles  tres  ejemplos  de  maneras  de  pensar  de  la  
terapia  gestalt  que  considero  hace  falta  examinar  y  desarrollar  más.    
 
 

                                                                                                                       
1
 Nací en 1951. Trabajo como psicólogo y como terapeuta Gestalt en Wuerzburg, Alemania. He trabajado como
terapeuta Gestalt en mi práctica privada desde 1976, y como entrenador y supervisor desde 1981. Fuí el editor del
International Gestalt Journal desde 2001 hasta 2006 y co-editor de Studies  in  Gestalt  Therapy:  Dialogical  Bridges  de  2007  a  
2009.

 
2.  Del  organismo  a  la  persona  —  o:  Del  hambre  al  deseo  de  conexión  
 
El  primer  ejemplo  tiene  que  ver  con  lo  que  se  podría  llamar  “el  sesgo  biológico”  de  
nuestra  teoría:  Sólo  pensemos  en  términos  como  “organismo”,  “necesidad”,  
“asimilación”,  “digestión”,  “crecimiento”  o  el  espantoso  “metabolismo  mental”.    Se  
introdujeron  en  nuestro  pensamiento  porque  Perls  deseaba  revitalizar  la  mente  
cartesiana  y  la  rígida  situación  psicoanalítica  dándole  al  cuerpo  su  lugar.    
Estos  conceptos  biológicos  se  le  ocurrieron  por  el  espíritu  de  su  época,  por  su  
educación  médica  y  psicoanalítica,  y  por  sus  encuentros  formativos  con  Goldstein  
(1939)  y  Smuts  (1926/1973).  El  concepto  de  “organismo”  parecía  sumarle  a  la  psique  lo  
que  hasta  entonces  le  había  estado  haciendo  falta  para  establecer  su  totalidad.  
 
Sin  embargo,  sumar  no  es  lo  mismo  que  integrar,  y  hablar  de  un  “organismo”  no  es  lo  
mismo  que  hablar  de  una  persona  en  su  totalidad.  Aunque  según  nuestra  teoría,  el  
término  “organismo”  con  frecuencia  parece  ser  usado  como  sustituto  de  todo  el  ser  
humano,  en  realidad  es  un  reduccionismo,  puesto  que  sólo  nombra  lo  que  tenemos  en  
común  con  los  animales,  dejando  de  lado  lo  que  nos  distingue  de  los  demás  
organismos.  Esto  es  inaceptable  no  sólo  en  un  sentido  semántico,  sino  también  desde  
la  perspectiva  de  la  psicología  gestalt.  
 
Si  es  verdad  que  la  totalidad  es  más  que,  y  diferente  a,  la  suma  de  sus  partes,  la  
reducción  de  la  persona  humana  a  un  organismo  elimina  la  esencia  que  sólo  puede  
hallarse  en  la  totalidad  de  la  persona  y  eso  determina  el  carácter  de  las  partes,  
incluyendo  a  la  parte  organísmica.  Por  lo  tanto,  incluso  el  aspecto  organísmico  de  una  
persona  humana  es  distinto  al  de  un  animal.  Eso  fue  razón  suficiente  para  que  
Merleau-­‐Ponty  (1962)  y  otros  fenomenólogos  hablaran  del  “cuerpo  vivido”  o  del  
“cuerpo  experimentado”.    
 
Es  más;  como  muestran  claramente  las  investigaciones  de  los  sistemas  motivacionales  
en  las  últimas  décadas,  las  múltiples  motivaciones  de  los  seres  humanos  no  pueden  
rastrearse  a  los  impulsos  biológicos  individuales:  ni  al  impulso  sexual  como  en  Freud,  ni  
al  impulso  del  hambre  como  en  Perls.  Además,  cualquier  teoría  de  los  impulsos  es  
incompatible  con,  por  ejemplo,  la  antropología  de  Buber  (1958;  1965)  o  la  ética  de  
Lévinas  (1969).  Esto  conlleva  suposiciones  extrañas,  como  la  del  “gen  egoísta”  de  
Dawkins  (1976),  o  la  confusión  de  conceptos,  como  nuestra  así  llamada  agresión  
positiva.  Si  aplicamos  la  teoría  de  los  impulsos  a  las  relaciones  humanas,  como  
metáfora  dominante,  la  otra  persona  se  vuelve  objeto  o  propiedad,  se  convierte  en  un  
medio  hacia  el  fin  de  mi  satisfacción  –  un  “ello”.    
 
La  intencionalidad  encarnada,  como  se  da  en  los  seres  humanos,  es  dirigida  
principalmente  a  otras  personas,  al  menos  en  el  contexto  psicoterapéutico.  Es  
inhumano  ver  a  la  otra  persona  como  un  “organismo”  al  que  debemos  acercarnos  
“agresivamente”  “asimilándolo”  para  efectos  del  “crecimiento”  de  nuestro  propio  
“organismo”  y  la  satisfacción  de  mi  “hambre”  y  mis  otras  “necesidades”,  puesto  que  
establece  una  objetivadora.  (Hablaré  más  sobre  esto  en  mi  conferencia  del  domingo).  
 
Creo  que  llegó  la  hora  de  reemplazar  las  metáforas∗  biológicas  de  nuestra  teoría  con  
los  conceptos  fenomenológicos  que  tenemos  a  nuestra  disposición  (por  ejemplo  el  
“mitwelt”  de  Heidegger,  1962)  que  subrayan  la  interconexión  básica  entre  los  seres  
humanos  (¡no  sólo  la  del  organismo  con  su  medio  ambiente!)  y  el  deseo  humano  de  la  
intersubjetividad  empática,  la  comunidad,  la  co-­‐fraternidad  y…  el  amor.  
 
3.  De  la  psicología  gestalt  a  la  filosofía  hermenéutica  o:  De  formar  figuras  a  hallar  
sentido  juntos  
 
Este  es  mi  segundo  ejemplo  de  lo  que  creo  debemos  cambiar  en  nuestro  pensamiento  
para  poder  establecer  una  continuidad.  
 
El  logro  revolucionario  de  la  psicología  gestalt  fue  la  reflexión  según  la  cual  la  
percepción  no  es  el  procesamiento  de  estímulos  iniciados  en  primera  instancia  que  
sólo  se  asocian  en  segunda  instancia,  pero  que  vemos  totalidades  significativas  desde  
el  inicio:  “Está  en  la  naturaleza  misma  del  organismo  perceptor  el  inter  pretar,  es  decir  
sintetizar  las  partes,  resolver  las  partes  del  campo  en  un  todo  organizado”  (Wheeler  
1998,  39  —  cursivas  agregadas).    
En  otras  palabras,  los  psicólogos  gestalt  descubrieron  que  la  categoría  de  “significado”  
era  una  dimensión  esencial  de  la  manera  en  que  percibimos  nuestro  mundo.  Sin  
embargo,  tenían  un  serio  problema.  Se  encontraron  bajo  ataque  constante  por  parte  
de  la  psicología  elementalista  tradicional.  Tuvieron  que  probar  y  defender  el  carácter  
científico  de  sus  investigaciones.  En  ese  momento  (y,  en  gran  medida,  hasta  el  
momento  presente)  el  paradigma  científico  dominante  era  el  de  las  ciencias  naturales.  
Así  que  no  es  de  sorprender  que  muchos  de  los  psicólogos  gestalt  buscaran  su  
salvación  en  los  métodos  planteados  por  este  paradigma.  Al  hacerlo,  cayeron,  hasta  
cierto  punto,  presas  del  reduccionismo  e  individualismo  implícitos  en  las  formas  en  
que  las  ciencias  naturales  investigan  los  fenómenos  psicológicos,  aunque  tanto  el  
reduccionismo  como  el  individualismo  eran  mentalidades  inherentemente  opuestas  a  
sus  creencias  centrales.  
 
En  consecuencia,  en  la  psicología  gestalt  una  buena  parte  de  la  investigación  se  dedicó  
a  análisis  empíricos  y  aparentemente  objetivos  de,  por  ejemplo,  la  “percepción  de  las  
urracas”  (Hertz  1928ª;  1928b)  o    “la  organización  en  el  campo  óptico  de  las  abejas”  
(Hertz  1929;  1930;  1931).  Al  procurar  el  reconocimiento  de  la  comunidad  científica,  las  
dimensiones  de  la  holística  y  la  creación  de  significado  fueron  consideradas,  en  parte,  
como  fenómenos  “naturales”  en  lugar  de  culturales,  e  investigados  al  exterior  del  
terreno  de  lo  humano.  En  la  misma  vena,  los  psicólogos  gestalt  cambiaron  su  nombre  
al  de  “teóricos  gestalt”.  
 
Con  frecuencia,  la  manera  en  que  los  terapeutas  gestalt  hacen  mención  de  conceptos  
como  el  de  “formación  de  figura”  aún  porta  esta  carga  de  las  ciencias  naturales,  
particularmente  si  se  les  coloca  dentro  del  contexto  de  conceptos  biologistas  como  el  
de  la  “autoregulación  organísmica”.  Entonces,  las  cualidades  culturales,  sociales  e  

                                                                                                                       

 Kenofer  (2010)  ha  señalado  correctamente  que  la  teoría  de  la  terapia  gestalt  no  sólo  incluye  
metáforas  biológicas,  sino  también  conceptos  biologísticos.  
intersubjetivas  de  la  creación  humana  de  significado  son,  en  gran  medida,  hechas  de  
lado.  Creo  que  tiene  que  ver  con  estas  circunstancias  el  hecho  de  que,  -­‐  no  obstante  
ciertas  excepciones  como  el  acercamiento  narrativo  de  Eving  Polster-­‐,  el  asunto  de  la  
hermenéutica  ha  sido  mayormente  ignorado  en  nuestra  bibliografía.  ∗  
 
Las  cuestiones  de  la  creación  de  significado,  la  interpretación  y  la  comprensión  no  
pueden  tratarse  basándose  únicamente  en  la  psicología  gestalt.  Pero  la  psicología  
gestalt  se  integra  bien  con  el  acercamiento  fenomenológico,  particularmente  porque  
tiene  que  ver  con  la  interconexión  y  el  entendimiento  humano.  Hay  una  rica  
bibliografía  escrita  por  filósofos  fenomenológicos  y  hermenéuticos  como  Merleau-­‐
Ponty  (1962)  o  Gadamer  (1989)  que  está  mayormente  de  acuerdo  tanto  con  la  
psicología  gestalt,  como  con  la  fenomenología,  así  como  con  la  antropología  dialógica;  
un  rico  conocimiento  profundo  que  puede  ayudarnos  a  concebir  de  manera  más  
adecuada  las  maneras  en  que  nosotros  y  nuestros  pacientes  le  damos  sentido  juntos  a  
nuestros  mundos  de  experiencia  (Staemmler  2004;  2006a).  
 
Por  cierto,  la  creación  conjunta  e  interactiva  del  significado  es  un  aspecto  importante  
de  nuestra  interconectividad,  de  la  cual  he  hablado  antes.  Además,  este  vínculo  entre  
la  interconectividad  humana  y  la  creación  conjunta  de  significado  proporciona  un  
acercamiento  a  la  dimensión  espiritual  que  difiere  de  los  intentos  que  procuran  unir  lo  
espiritual  a  lo  psicológico  de  una  manera  adhesiva,  siguiendo  el  patrón  de  la  “gestalt  y  
la  espiritualidad”.  En  lugar  de  ello,  estoy  pensando  en  una  espiritualidad  que  surge  del  
deseo  humano  de  entender  el  significado  de  la  propia  existencia  y  nuestra  integración  
común  a  un  mundo  humano  y  más  que  humano.  
 
 
4.  Del  campo  a  la  situación  conjunta  
 
Este  es  mi  tercer  y  último  punto.  En  los  últimos  años  una  cantidad  bastante  grande  de  
terapeutas  gestalt  se  han  convertido  en  lo  que  llamaría  “fanáticos  del  campo”.  
Consideran  que  casi  cualquier  fenómeno  es  “del  campo”,  o  bien  que  surge  de  algún  
tipo  de  campo.  Sin  embargo,  rara  vez  me  queda  claro  el  tipo  de  campo  al  que  se  
refieren  y,  honestamente,  debo  agregar  que  no  siempre  estoy  seguro  de  si  ellos  
mismos  saben  de  qué  tipo  de  campo  están  hablando.  Con  frecuencia  me  da  la  
impresión  de  que  el  término  “campo”  puede  aplicarse  a  cualquier  cosa  que  parezca  ser  
más  grande  que  la  persona  individual  (Staemmler  2006b).  De  hecho,  creo  que  en  
muchos  casos  mencionar  “el  campo”  es  un  acto  de  habla  mediante  el  cual  uno  puede  
identificarse  como  miembro  de  la  corriente  no-­‐individualista,  relacional  que  está  
vigente  en  la  terapia  gestalt.  Pero  si  ese  es  el  caso,  teóricamente  el  término  no  dice  
gran  cosa  y  no  nos  ayuda  a  entender  la  complejidad  de  la  mayor  parte  de  los  procesos  
interpersonales:  la  jerga  asesina  a  la  prägnanz.    
 
En  Gestalt  Therapy,  Perls,  Hefferline  y  Goodman  citan  la  afirmación  de  Lewin,  quien  
hizo  énfasis  en  que  “es  particularmente  necesario  que  quien  proponga  estudiar  los  
fenómenos  en  su  totalidad  debe  cuidarse  de  la  tendencia  de  volver  las  totalidades  tan  

                                                                                                                       

 Otra  excepción  sería  Fodor  (1998).  
amplias  como  sea  posible”  (1951,  p.  277);  por  lo  tanto,  suelen  ser  un  poco  más  
precisos  que  los  fanáticos  del  campo  de  hoy  en  día;  escriben  sobre  el  “campo  
organismo/medio  ambiente”  (ibid.,  pp.  228ff.).  En  este  punto  no  quisiera  volver  a  
señalar  el  sesgo  biológico  del  término,  a  pesar  de  que  están  interactuando  “cuando  
menos  factores  socioculturales,  animales  y  físicos”  (ibid.).  Ahora  me  gustaría  señalar  
que  en  la  mayor  parte  de  las  situaciones  interpersonales  ni  siquiera  ese  término  es  lo  
suficientemente  preciso  como  para  ayudarnos  a  entender  lo  que  está  sucediendo.  Esa  
fue  razón  suficiente  para  que  algunos  colegas,  particularmente  Jean-­‐Marie  Robine  
(2001;  2003)  y  Georges  Wollants  (2005;  2008),  sugirieran  una  transición  “del  campo  a  
la  situación”  (Robine  2001).  Ese  es  mi  tercer  ejemplo  de  continuidad  y  cambio.  
 
Estos  colegas  son  demasiado  modestos  para  aseverar  que  ya  desarrollaron  una  teoría  
elaborada  de  la  situación;  sin  embargo,  considero  que  su  propuesta  está  entre  las  más  
fértiles  teóricamente  de  las  que  se  han  planteado  en  los  últimos  años.  Tanto  en  la  
psicología  social  como  en  la  filosofía  podemos  hallar  material  de  gran  riqueza  que  está  
de  acuerdo  con  los  principios  básicos  de  la  terapia  gestalt  y  que  nos  ayuda  a  
desarrollar  un  concepto  de  la  situación  que  resulta  más  útil  a  nivel  pragmático  que  el  
concepto  abstracto  del  campo,  puesto  que  las  situaciones  son  las  unidades  holísticas  
básicas  de  la  experiencia  humana.  Sin  embargo,  sostengo  que  debemos  ir  incluso  un  
paso  más  allá.  Para  mí,  en  este  contexto  la  idea  más  prometedora  es  el  concepto  
fenomenológico  de  “situación  conjunta”  según  la  formuló  Aron  Gurwitsch  (1979),  
Hermann  Schmitz  (2002)  y  otros.  Me  gustaría  ofrecerles  un  breve  anticipo  de  lo  que  
puede  lograr  este  término.  Como  ilustración  les  leeré  un  poema  de  Ernst  Jandl  (2009),  
dramaturgo  y  poeta  austriaco.  Se  llama  “Recostado  junto  a  ti”.  
 
Yo  estoy  recostado  junto  a  ti.  Tus  brazos  
me  sostienen.  Tus  brazos  
sostienen  más  de  lo  que  soy.  
Tus  brazos  sostienen  lo  que  soy  
cuando  estoy  recostado  junto  a  ti  y  tus  brazos  me  sostienen.  
 
Si  revisan  la  primera  línea  del  poema  de  Jandl  verán  un  “yo”  que  señala  cierta  
perspectiva.  Le  sigue  un  verbo  –“estoy  recostado”–  que  describe  cierta  acción.  
Después  recibimos  información  sobre  el  lugar,  “junto  a  ti”.  Sin  embargo,  esta  
información  no  sólo  especifica  una  ubicación,  también  indica  una  relación  con  otra  
persona:  “junto  a  ti”.  En  resumen,  el  inicio  de  poema  representa  en  términos  generales  
la  situación  conjunta  de  dos  personas.  
 
A  continuación  el  poema  nos  dice  algo  sobre  la  perspectiva  y  la  actividad  de  la  otra  
persona:  sus  “brazos  me  sostienen”.  Su  actividad,  la  de  sostener,  es  complementaria  a  
la  acción  de  la  primera  persona.  La  interrelación  de  las  dos  personas,  sus  respectivas  
actividades  y  perspectivas,  forman  en  conjunto  un  todo  más  grande.  
 
Ahora  vienen  las  líneas  realmente  interesantes.  La  primera  dice:  “Tus  brazos  sostienen  
más  de  lo  que  soy”.    Eso  podrá  parecerles  confuso,  pero  los  versos  siguientes  
proporcionan  una  explicación:  “Tus  brazos  sostienen  lo  que  soy  cuando  estoy  
recostado  junto  a  ti  y  tus  brazos  me  sostienen”.  
 
Con  estas  palabras  Jandl  expresa  la  esencia  de  su  poema:  si  me  involucro  en  un  
contacto  personal  con  otra  persona,  si  me  sumerjo  en  una  situación  conjunta  con  otro,  
me  vuelvo  más  de  lo  que  soy  por  mí  mismo.  Y  podría  agregarse  que  también  me  
vuelvo  distinto  a  lo  que  soy  como  individuo.  La  situación  conjunta  genera  una  
dimensión  superveniente,  algo  que  no  puede  reducirse  a  los  individuos  que  la  
conforman.  
Esta  dimensión  superveniente  de  una  situación  conjunta  tiene  una  dinámica  propia,  
por  eso  puede  crear  algo.  Genera,  entre  otras  cosas,  un  “estado  de  conciencia  
intersubjetivo”  ∗  que  hace  más  que  conectar  los  recursos  de  las  personas  involucradas,  
de  modo  que  se  vuelven  capaces  de  sentir,  pensar  y  hacer  cosas  que  nunca  podrían  
sentir,  pensar  y  hacer  individualmente.  Como  lo  dijo  una  vez  Daniel  Stern:  “Dos  mentes  
crean  la  intersubjetividad.  Pero,  de  igual  modo,  la  intersubjetividad  moldea  a  las  dos  
mentes”  (2003,  pp.  77f.).  
 
A  un  nivel  más  fundamental,  este  estado  de  conciencia  intersubjetivo  constituye  una  
poderosa  sensación  de  afiliación  y  pertenencia.  Aunque  las  perspectivas  de  los  
individuos  aún  existen,  son  complementadas  y  rodeadas  por  una  “fusión  de  
horizontes”  (Gadamer  1989).  Sus  percepciones  personales  de  sus  mundos  vivenciales,  
aún  cuando  contradictorios  en  ciertos  sentidos,  se  integran  en  un  marco  de  referencia  
compartido.  Lo  que  describo  como  situación  conjunta  es  una  obvia  manifestación  de  lo  
que  Heidegger  llamaba  “Mitsein”,  el  “estar-­‐con”  primordial  que  caracteriza  a  todos  los  
seres  humanos.  En  otras  palabras,  cada  vez  que  se  involucran  en  situaciones  conjuntas  
con  otros  las  personas  experimentan  su  interconexión  vital  de  una  manera  por  demás  
prominente.  Quizás  no  sea  necesario  mencionarlo,  pero  esa  sensación  de  conexión  no  
es  una  experiencia  que  tengo  por  mí  mismo,  también  implica  la  experiencia  del  otro  y,  
hasta  cierto  punto,  mi  experiencia  de  la  experiencia  del  otro.  En  consecuencia,  en  las  
situaciones  conjuntas  la  empatía  y  compasión  mutuas  son  inevitables.  
 
Espero  que  puedan  ver  cómo  puede  lograr  mucho  más  este  concepto  que  la  idea  
abstracta  de  un  “campo”.  En  una  situación  conjunta,  no  puedes  observar  el  
sufrimiento  del  otro  sin  que  te  afecte,  tú  también  lo  vas  a  experimentar.  Compartes  
aspectos  del  destino  del  otro.  Y  esto  tiene  una  consecuencia:  finalmente,  aporta    a  las  
situaciones  conjuntas  una  dimensión  ética,  lo  que  no  es  menos  importante.  Si  te  
sientes  conectado  con  el  otro,  si  te  afecta  mirar  el  rostro  del  otro,  no  puedes  al  mismo  
tiempo  hacerle  daño  (véase  Lévinas  1969).  En  lugar  de  ello,  te  preocupas,  y  te  importa.  
 
A  fin  de  cuentas,  la  ética  que  puede  derivarse  de  las  situaciones  conjuntas  es  lo  que  
nos  constituye  como  agentes  responsables,  puesto  que  la  definición  de  una  persona  
como  agente  responsable  “incluye  no  sólo  su  postura  respecto  a  los  asuntos  morales  y  
espirituales  sino  también  alguna  referencia  a  una  comunidad  que  lo  define”.  (Taylor  
1992,  p.  36)  
 
 

                                                                                                                       

 Esta  formulación  se  basa  en  el  concepto  de  Tronicks  (1998)  de  un  “estado  de  conciencia  
expandido  diádicamente”.    
5.  Resumen  
 
En  suma,  he  tratado  de  proporcionarles  tres  ejemplos  de  continuidad  y  cambio  que  
considero  debemos  implementar  en  nuestra  teoría  y  práctica.  El  primer  ejemplo  fue  el  
hilo  que  lleva  del  organismo  biológico  a  la  persona  humana  o,  si  así  se  quiere  ver,  del  
hambre  y  la  agresión  al  deseo  de  conexión.  El  segundo  hilo  comienza  con  la  psicología  
gestalt  y  pasa  hacia  la  filosofía  hermenéutica  o,  como  podría  también  plantearse,  de  la  
“formación  de  figuras”  al  “descifrar  juntos”.  
 
El  tercer  hilo  de  pensamiento  comienza  con  el  concepto  del  campo  y  nos  lleva  hacia  la  
idea  de  la  situación  conjunta.  
 
Juntos,  los  tres  hilos  señalan  una  radicalización  aún  posible  del  carácter  totalmente  
humano  de  la  terapia  gestalt.  
 
 
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Faculteit  voorMens  en  Samenleving    
Cuestionario a un profesional destacado

KRISHNANANDA TROBE

Entrevista realizada por Myriam Muñoz Polit

Myriam: Cuéntanos acerca de ti y de tu trabajo.


Krish: Estoy entrenado como psiquiatra pero no practico la psiquiatría tradicional. Junto
con mi esposa hacemos seminarios alrededor del mundo con los temas de sanar la
herida primaria, condicionamiento negativo, trauma y sexualidad sana.

M: ¿Qué te mantiene actualizada como persona y profesionalmente?


K: Leo y voy a seminarios que me interesan y parecen contribuir en la profundización
hacia mí mismo y en ser más capaz de ayudar a otros.

M: Suponiendo que el cielo y Dios existen, ¿qué crees que te diría Dios cuando te
encontrara?
K: Eres un desastre (estoy bromeando). Realmente estoy contento de estar viviendo
una vida que vale la pena.

M: De todas las cosas que tú has sido y hecho, ¿por cuál te gustaría ser más
recordada?
K: Como una persona gentil con la gente y también como alguien que los estimuló a
crecer con intensidad, que fui el mejor compañero y que me esforcé en convertirme en
una persona más consciente.

M: Si no hubieras sido lo que eres ¿qué te hubiera gustado ser?


K: Un feliz concertista de piano o un feliz jugador profesional de tenis.

M: ¿Qué trabajo o profesión sería el peor para ti?


K: Alguien de limpieza, un mesero o un chofer de autobús.

M: Por favor compártenos tus tres mejores cualidades y tus 3 grandes defectos
K: Soy inteligente, perceptivo, intenso y considerado.
También soy descuidado, poco atento a los detalles, me enojo cuando me siento
controlado y tengo tendencia a culpar.

M: Si la reencarnación fuese cierta ¿qué te gustaría ser en tu próxima vida?


K: Tal vez más de lo mismo

M: ¿Cuál es la palabra que te gusta más?


K: Pasión

M: ¿Cuál es la palabra que te gusta menos?


K: Violencia

M: ¿Cuál es tu mala palabra favorita?


K: Fuck (chingados)
M: ¿Cuál es la primera cosa que buscas en una persona?
K: Sensibilidad hacia los otros

M: ¿Quiénes son tus 3 personajes favoritos?


K: Butch Cassidy, Abraham Lincoln y Winston Churchil.

M: ¿Quiénes son tus 3 personajes que más rechazas?


K: Hitler, Stalin y George W. Bush

M: ¿Qué anhelas?
K: No tener ningún miedo a la muerte

M: ¿Tienes mascotas?
K: Desafortunadamente no porque viajo mucho.

M: ¿Qué crees que hay después de la vida?


K: Otra más

M: ¿Quién es tu amor platónico?


K: No tengo ninguno

M: ¿Cuál ha sido o sigue siendo tu más grande dolor como profesional?


K: Abusando de alguien por mi impaciencia

M: ¿Qué es lo que consideras que es ser un buen terapeuta?


K: Alguien que puede motivar al otro para su crecimiento

M: ¿Cuál es tu música favorita?


K: Mozart

M: ¿Cuándo conociste el amor?


K: Con la persona con la que estoy ahora (Amana), cuando nos conocimos en 1993

M: ¿Cuál es tu opinión acerca del matrimonio?


K: Creo que el matrimonio es irrelevante porque si dos personas aman con consciencia,
eso es estar casados.

M: ¿Cuál es tu opinión acerca de la pareja?


K: Creo que vivir con alguien con un profundo compromiso es una forma elevada de
meditación.

M: En tu profesión ¿a quién te gustaría darle el Premio Nobel?


K: Tal vez a Heinz Kohut o Alice Miller

M: ¿Qué buscas en la vida?


K: Amor, alegría, creatividad y buenas películas.

M: ¿Que le da sentido a tu vida?


K: Lo que te acabo de decir.

M: ¿Cuál es la mayor genialidad del Creador?


K: Todo lo que nos rodea

M: ¿Qué momento de tu vida ha sido decisivo en tu existencia?


K: Cuando conocí a mi maestro espiritual (Osho).

M: ¿Qué opinas acerca del dinero?


K: Me encanta el dinero pero no comprometería lo que me importa por conseguirlo.

M: Si tu crees en un ser supremo ¿cómo crees que es?


K: Compasivo.

M: Si la felicidad existe ¿cómo es para ti?


K: La felicidad definitivamente existe y viene de hacer lo mejor de tu vida.

M: Si un genio te concediera tres deseos ¿qué le pedirías?


K: Una casa en frente al océano, una larga vida y buena salud para mí y mi amada.

M: Menciona tres cosas que te molestan


K: Los malos olores, la inconsciencia y la pobre higiene personal.

M: Menciona tu película favorita y la razón por la que te gusta.


K: Buth Cassidy y el Sundance Kid, porque es pura diversión, excitación y es chistosa.

M: ¿Qué libros has disfrutado más?


K: De Tom Robbins el libro que se titula “Even Cowgirls get the Blues”

M: ¿Cuál es la queja de tu esposa acerca de ti?


K: Algunas veces soy irritable, otras no pongo atención a los detalles y ando con mucha
prisa.

M: ¿Cuál es tu mayor temor?


K: La muerte.

M: Si pudieses hacer un comercial acerca de ti mismo ¿cómo sería?


K: Diría que nuestro trabajo es excelente y que la gente debería venir a experimentarlo.

M: ¿Qué envidias?
K: Envidio a la gente que está iluminada.

M: ¿Qué te avergüenza?
K: Cuando cometo errores, cuando soy agresivo o cuando soy irrespetuoso.

M: ¿Qué cambiarias en tu vida?


K: Haberme encontrado con Amana diez años antes.
Cuestionario a un profesional destacado

AMANA TROBE

Entrevista realizada por Myriam Muñoz Polit

Myriam: Cuéntanos acerca de ti y de tu trabajo.


Amana: Me siento muy honrada de trabajar con personas… gente que tan sinceramente
quiere profundizar en el entendimiento de ellos mismos… que quieren entender a nivel
profundo cómo se relacionan… con ellos mismos y con los otros… así el dolor al
relacionarse se convierte en la puerta para ir más adentro de ellos mismos… a
encontrar paz simplemente siendo, sintiéndose parte de todo en vez de vivirse
separado…encontrar armonía al relacionarse profundamente.

M: ¿Qué te mantiene actualizada como persona y profesionalmente?


A: Estando conectada con mi cuerpo, meditando… escuchando a mis necesidades…
compartiendo tiempo de calidad con mi amado… leyendo y escuchando a diferentes
maestros… dando talleres…

M: Suponiendo que el cielo y Dios existen, ¿qué crees que te diría Dios cuando te
encontrara?
A: Sonreiría y me diría: bien…, muy bien…

M: De todas las cosas que tú has sido y hecho, ¿por cuál te gustaría ser más
recordada?
A: Como una dulce y gentil brisa.

M: Si no hubieras sido lo que eres ¿qué te hubiera gustado ser?


A: Una bailarina.

M: ¿Que trabajo o profesión sería el peor para ti?


A: Un trabajador en las carreteras con calor todo el día.

M: Por favor compártenos tus tres mejores cualidades y tus 3 grandes defectos
A: Cualidades: Paciencia, una buena intuición y la habilidad de estar centrada y en
calma en situaciones difíciles.
Limitaciones: Una cierta rigidez para experimentar un cambio de planes, necear y tener
que tener la razón.

M: Si la reencarnación fuese cierta ¿qué te gustaría ser en tu próxima vida?


A: Capaz de sacar lo mejor de cualquier situación que me sea dada.

M: ¿Cuál es la palabra que te gusta más?


A: Amore

M: ¿Cuál es la palabra que te gusta menos?


A: Ninguna en particular.

M: ¿Cuál es tu mala palabra favorita?


A: Fuck (chingados)
M: ¿Cuál es la primera cosa que buscas en una persona?
A: Inteligencia

M: ¿Quienes son tus 3 personajes favoritos?


A: No tengo ninguno

M: ¿Quienes son tus 3 personajes que más rechazas?


A: No tengo ninguno

M: ¿Qué anhelas?
A: Estar en casa

M: ¿Tienes mascotas?
A: No

M: ¿Qué crees que hay después de la vida?


A: Quietud

M: ¿Quién es tu amor platónico?


A: No tengo ninguno

M: ¿Cuál ha sido o sigue siendo tu más grande dolor como profesional?


A: No ser capaz de alcanzar a alguien… y también todas las incomodidades de viajar.

M: ¿Qué es lo que consideras que es ser un buen terapeuta?


A: Alguien que es capaz de hacerse a un lado para apoyar al cliente a encontrar su
propio camino, su propia verdad…desarrollando sus fortalezas.

M: ¿Cuál es tu música favorita?


A: R&B, soul

M: ¿Cuándo conociste el amor?


A: Cuando era niña, sintiendo el amor dentro de mí, aún si había caos afuera.

M: ¿Cuál es tu opinión acerca del matrimonio?


A: Algo práctico que facilita el vivir juntos y que hace más fácil viajar juntos.

M: ¿Cuál es tu opinión acerca de la pareja?


A: Una hermosa manera de compartir experiencias, de crecer juntos, aprender…
inspirar… crear.

M: En tu profesión ¿a quién te gustaría darle el Premio Nobel?


A: No me interesan mucho los premios.

M: ¿Qué buscas en la vida?


A: Relajación… paz… gente inteligente…

M: ¿Que le da sentido a tu vida?


A: Compartir la vida con mi amado, estando consciente de la belleza y el regalo de
estar en este cuerpo, compartiendo y trabajando con gente.

M: ¿Cuál es la mayor genialidad del Creador?


A: La conciencia; la capacidad de escoger cómo vivir… la capacidad de aprender, de
crecer.

M: ¿Qué momento de tu vida ha sido decisivo en tu existencia?


A: El escoger convertirme en sannyasin, una discípula de Osho, y dejar ir cualquier idea
acerca de cómo vivir… confiando en que la vida mostrará el camino… seguir mi corazón
y mi intuición.

M: ¿Qué opinas acerca del dinero?


A: Una gran herramienta para la libertad en la dimensión física.

M: Si tu crees en un ser supremo ¿cómo crees que es?


A: Apoyador

M: Si la felicidad existe ¿cómo es para ti?


A: Estando en el momento… disfrutando de las pequeñas cosas de la vida.

M: Si un genio te concediera tres deseos ¿qué le pedirías?


A: Incrementar la conciencia en el planeta, para que la gente se tratara a sí misma y a
esta hermosa tierra con más amabilidad; que Krish y yo podamos tener muchos años
de salud juntos y que podamos continuar trabajando apoyando a gente.

M: Menciona tres cosas que te molestan


A: El calor, ruidos estruendosos y viento fuerte.

M: Menciona tu película favorita y la razón por la que te gusta.


A: Hay tantos Films maravillosos… no tengo un favorito en particular.

M: ¿Qué libros has disfrutado más?


A: Los Pilares de La Tierra y La Catedral del Mar.

M: ¿Cuál es la queja de tu esposo acerca de ti?


A: Que siempre tengo que tener la razón.

M: ¿Cuál es tu mayor temor?


A: Que mi amado tenga un accidente o se enferme.

M: Si pudieses hacer un comercial acerca de ti misma ¿cómo sería?


A: Ni idea.

M: ¿Qué envidias?
A: Nada

M: ¿Qué te avergüenza?
A: Pedorrearme

M: ¿Qué cambiarías en tu vida?


A: El poder volar en primera clase o en turista.
 

Primer  Coloquio  de  Investigación  de  la  Maestría  en  Gestalt  y  de  la  Maestría  en  
Sensibilización  Educativa  con  orientación  Gestalt  ;  IHPG.  

María  Eugenia  Heredia  Altamirano,  estudiante  del  4º  semestre  de  la  Maestría  en  
Gestalt.    

           Para  concluir  esta  jornada  de  intenso  trabajo,  quiero  permitirme  compartir  con  
ustedes  algunas  reflexiones  que  surgen  de  la  experiencia  de  realizar  investigación  
cualitativa  y,  específicamente,  investigación  desde  la  perspectiva  de  la  Gestalt.  Me  
parece   pertinente   pensar   en   estos   temas   que   nos   han   ocupado   hoy   desde   la  
experiencia   viva,   mía   y,   probablemente,   compartida   por   muchos   de   ustedes:  
compañeros,  estudiantes,  terapeutas,  profesores.  

           ¿Qué   es   investigar?   En   principio,   creo,   desear   conocer,   tener   preguntas,  


encontrar   problemas,   romperse   la   cabeza   intentando   buscarles   una   solución,   una  
respuesta  pertinente,  intentando  hallar,  descifrar  o  formular  un  sentido  que  haga  
sentido,  una  coherencia  que  las  cosas  a  veces  parecen  no  tener.    

           Es   dudar,   avanzar   y   retroceder,   sentirse   motivado   y   abandonar,   pensar   en   un  


tema  y  cambiarlo  algunas  veces,  delinearlo  y  luego  matizarlo…tirarlo  a  la  basura  y  
recomenzar.   A   veces   alejarse   del   planteamiento   inicial,   contradecirlo,   afirmarlo,  
falsearlo,   darle   la   vuelta,   mostrarnos   y   esconderlos   detrás   de   nuestros   trabajos   y  
avances,   volver   a   dudar,   volver   a   creer.   Leer,   escribir,   hacer   cuadros   y   círculos,  
meter   triángulos   en   preguntas,   preguntar   lo   que   creemos   saber,   escudriñar   afuera,  
escudriñar  adentro,  implicarnos,  negar  que  lo  hacemos,  exponernos  y  defendernos,  
ser  rigurosos  a  la  vez  que  abrazar  la  flexibilidad  que  se  vuelve  indispensable.      

También   es   compartir   con   compañeros   y   profesores,   intercambiar   opiniones,   a  


veces  quererlos  y  a  veces  desear  no  haberlos  conocido  nunca.  Es  cumplir  aspectos  
burocráticos   y   formales:   índice   tentativo,   elaborar   un   proyecto,   llegar   a   registrarlo,  
llenar  el  formulario,  negociar  para  conseguir  un  director  de  tesis.    

         Luego   viene   lo   impensable,   aquello   a   lo   que   nunca   creímos   realmente  


aproximarnos:   hacer   la   tesis.   Primero   acercarnos   al   campo,   a   veces   conocido,   a  
veces   amenazante,   aventurarnos,   disponernos   a   interrogar   la   realidad   para   luego  
organizarla   sin   falsearla,   sin   inventarla,   intuyéndola   e   intentando   comprenderla   a  
partir  de  lo  que  sí  nos  dice…también  de  lo  que  calla.  Observar,  desarrollar  ese  sexto  
sentido   que   nos   dan   las   referencias   teóricas,   escudriñar   en   las   personas,   en   las  

1  
 
 

relaciones,   hacer   entrevistas,   grabaciones,   escribir   y   pensar,   volver   a   leer   y  


preguntar,   escribir   más,   hacer   más   cuadros   y   diagramas,   ponerle   conceptos   a   los  
hechos  y  a  los  actos,  nombrar,  ordenar,  organizar  tantos  y  tantos  papeles,  cintas,  
fotos  en  la  mesa  del  comedor  y  crear    muchos  archivos  y  carpetas  en  una  lap-­‐top.  A  
veces,   caer   rendidos   y   dormir   profundamente   por   el   agotamiento   del   día,   pensar  
en   que   otra   vez   la   entrevista   no   se   dio…   otras   veces,   revisar   una   frase   grabada   100  
veces,   escucharla   y   volverla   a   oír,   pensar   lo   que   la   persona   quiso   decir,   buscar  
aquel   libro   donde   alguna   vez   leímos   algo   que   podría   tener   que   ver   con   esto…  
preguntarnos   si   realmente   tendrá   que   ver   y   dudarlo   una   y   otra   vez,   pensar   si  
estamos  ya  tan  viciados  como  para  “ver  lo  que  queremos  ver”,  hacer  una  cita  con  
el  director  de  tesis  y  no  conseguir  dormir.      

Otro  día,  comenzar  a  escribir,  hacer  borradores,  corregirlos  una  y  otra  vez  y  pensar  
en  si  el  examen  profesional  y  el  grado  llegarán  algún  día,  pero,  al  mismo  tiempo,  
darnos   cuenta   en   un   momento   de   que   eso   ya   no   importa,   que   lo   que   cuenta   es  
entender  lo  que  desde  el  principio  nos  planteamos  y  que  verdaderamente  hoy  es  la  
meta.    Un  día,  aceptar  que  el  trabajo  tiene  limitaciones,  que  no  puede  abarcar  todo  
lo   que   quisiéramos,   que   da   para   mucho   más   pero   quizá   lo   hagamos   en   el  
doctorado…  concluir  la  tesis.    

           A  fin  de  cuentas,  como  sea,  esto  es  un  viaje:  no  lineal,  con  baches,  con  pausas  y  
altos,   con   momentos   brillantes,   cuesta   arriba   y   cuesta   abajo,   disfrutable   a   veces,  
sufrido,  también.  Personal  y  colectivo  a  la  vez,  lo  hacemos  solos  pero  tiene  el  sello  
de  los  demás,  no  sería  posible  sin  las  discusiones,  sería  otra  cosa,  con  los  otros  se  
enriquece   y   cobra   sentido.   Construimos   conocimiento   y     desarrollamos   nuestro  
trabajo   a   medida   que   también   nos   transformamos.   Aportamos   algo   a   nuestra  
disciplina,  un  grano  de  arena.      

         Me   gustaría   concluir   citando   a   Edgar   Morin   (1999,   p.   80-­‐81),   quien   en   su   libro  
Los  Siete  Saberes  Necesarios  para  La  Educación  del  Futuro  dice  lo  siguiente:    

           “  La  conciencia  del  carácter  incierto  del  acto  cognitivo  constituye  la  oportunidad  
para  llegar  a  un  conocimiento  pertinente,  el  cual  necesita  exámenes,  verificaciones  
y  convergencia  de  indicios;  así,  en  los  crucigramas  se  llega  a  la  precisión  por  cada  
palabra  adecuada  según  su  definición  y  su  congruencia  con  las  otras  palabras  que  
incluyen  letras  comunes;  la  concordancia  general  que  se  establece  entre  todas  las  

2  
 
 

palabras  constituye  una  verificación  de  conjunto  que  confirma  la  legitimidad  de  las  
diferentes  palabras  inscritas…”    

         “…  la  vida,  a  diferencia  de  los  crucigramas,  comprende  casos  sin  definición,  casos  
con  falsas  definiciones  y,  en  especial,  la  ausencia  de  un  marco  general  cerrado;  es  
solo   ahí   donde   se   puede   aislar   un   marco   y   se   pueden   manejar   elementos  
clasificables…   que   se   pueden   lograr   certezas.   Repitámoslo   una   vez   más:   el  
conocimiento   es   navegar   en   un   océano   de   incertidumbres   a   través   de   archipiélagos  
de  certezas.”  

           Yo   los   invito   a   que   continuemos   esta   travesía   que   solo   es   posible   mediante   la  
investigación.   Asimismo,   los   invito   a   que   sigamos   contribuyendo,   con   nuestras  
aportaciones,  nuestros  “granos  de  arena”,  con  nuestros  trabajos,    a  fortalecer  esta  
línea  académico-­‐investigativa  tan  importante  para  nuestra  disciplina,  para  nuestro  
instituto,  para  nuestra  sociedad.  

             Gracias.    

Referencias:    

-­‐   Morin,   E.   (1999).   Los   Siete   Saberes   Necesarios   para   La   Educación   del   Futuro.  
México:  Unesco.    

3  
 
CAÍDA Y SALIDA DE LA ALCANTARILLA
Testimonio de una vivencia de violación sexual

Mtra. Martha E. González Cisneros*

Cuando llegaba a escuchar por la radio o televisión sobre alguna mujer que había sido violada,
siempre me imaginaba que algo habría hecho ella para que eso le pasara. Tal vez, habría
caminado sola en un callejón obscuro y solitario o, tal vez, estaba vestida de forma
provocativa. En fin, pensé que eso sería algo lejano y casi improbable que pudiera pasarle a
alguien conocido y mucho menos a mí. Claro, siempre me cuidaba, es decir, no salía sola ya
tarde en la noche; me fijaba que no hubiera “personas sospechosas” y evitaba hablar con
extraños. Si salía a bailar siempre procuraba estar acompañada; por ende creía que nada podría
pasarme porque “yo nunca provocaba que me pasara”.

Una noche acompañé a mi papá a su despacho que estaba junto a mi casa pues tenía
que buscar algo en internet y la computadora estaba allá. Recuerdo que yo vestía pants, playera
y sudadera. Entonces tocaron a la puerta y como era tarde, le pedí a mi papá que no abriera.
Sin embargo, los sujetos le dijeron que le traían unos documentos y le dijeron su nombre. Mi
papá que era bastante confiado abrió y de pronto entraron cuatro hombres, uno de ellos con
pistola y encañonaron primero a mi papá y después a mí. Lo que buscaban era el dinero de las
“rayas” pues mi papá era arquitecto y de paso, “me violaron”. Yo no estaba haciendo nada;
estaba en un lugar seguro y no llevaba ropa provocativa. Y entonces, de un momento a otro,
entré a formar parte de las cifras de las mujeres violadas.

Recuerdo que, al principio pensé que “eso no estaba pasando”, “que era todo mentira”
y que se trataba de una “mala broma de la vida”. Los asaltantes me amagaron, amarraron y
empezaron a decir que “me iba a gustar” y sentí cómo me echaban una toalla en la cabeza
mientras me advertían que, si me quejaba, a mi papá lo iban a matar. (Contrariamente, en el
otro cuarto, a mi papá lo golpeaban y le decían que si no cooperaba a mí me iban a secuestrar y
que no volvería a saber de mí). Entré en pánico y comencé a llorar y a gritar.

_________________________________________________________________________
(*) Mtra. Martha E. González Cisneros. Radica en la Ciudad de Puebla, es Psicoterapeuta Gestalt por el IHPG, Maestra en
Psicología Clínica con Especialidad en Terapia Familiar Sistémica por la UPAEP y tiene la Especialidad en Sexualidad y
también en Pareja desde el enfoque gestáltico. Tiene un Espacio Terapéutico llamado LunaSol donde trabaja con individuos,
parejas y familias. Se especializa en sexualidad, parejas y violencia sexual. Además da conferencias, talleres vivenciales y pláticas
en Escuela para padres de diferentes institutos. También es profesora en la licenciatura en psicología del Instituto Carl Rogers.
Afortunadamente, me vinieron a la cabeza los programas policíacos que recomendaban
no oponerse a los asaltantes y colaborar con ellos para no darles más poder ni hacer que
utilicen más violencia. Gracias a eso me quede tranquila y contesté a lo que me preguntaban.
Después recuerdo con detalle que vino uno de los asaltantes y se sentó junto a mí y comenzó a
tocarme. Yo me estaba muriendo de asco y de miedo.
También recuerdo que empecé a enojarme conmigo misma y con mi cuerpo, al notar
que de pronto, se excitaba aún cuando yo no quería que sucediera. Entonces, en algún
momento, mi sabiduría organísmica me llevó a evadirme fantaseando. A partir de ese
momento, viví la violación como “una de mis fantasías sexuales deseadas que ahora se estaba
haciendo realidad”. El pensar esto y el creer que, si colaboraba, a mi papá no le sucedería nada
malo, fue lo que me ayudó a sobrevivir a esta terrible violación a mi ser. No había otra forma;
así fue y nada más.

Caída a la alcantarilla

Antes de la violación yo vivía de forma por demás tranquila. Había presentado mi defensa de
tesis en la UDLAP y comenzaba a buscar trabajo. Sabía que le había echado ganas y que tanto
mis papas como yo, habíamos trabajado mucho para poder pagar la universidad.

Después del asalto me sentí confundida y busqué salir adelante por mi cuenta. Al
denunciar me ofrecen asesoría psicológica y la decliné. Pensé que no era para tanto y que sola
podría salir adelante como siempre. Unas dos semanas después del asalto mi papá me llevó a
una entrevista de trabajo pues ahora me cuidaban más. Al bajar del auto accidentalmente me
caí en una alcantarilla abierta que me impidió llegar a la entrevista.

Me preocupaba que hubiera ratas o algún otro animal y también me percaté de que me
había lastimado el pie derecho. Me vi bien arreglada dentro de una alcantarilla sucia, negra,
asquerosa, tenebrosa y hedionda. Este hecho me llevó a tomar conocimiento de mi realidad
pues me di cuenta de que así me sentía y veía mi vida. Me vivía como en una cloaca; no era
más que suciedad y así sentía mi cuerpo, como tocado por la “mierda”. Me sentía sucia, llena
de hediondez, como si no mereciera vivir de nuevo “limpia” y como si de pronto yo no valiera
más de lo que vale el agua podrida y estancada en el fondo de una alcantarilla. A partir de ese
suceso, busqué ayuda y fue mi primera aproximación a lo que sería mi nueva vida. Puedo
afirmar que la violación es “un parte aguas en la vida de quien la vive”.
 

Salida de la alcantarilla
Fue cuando entré a terapia que me di cuenta que a lo que me quería dedicar el resto de mi vida
era a la psicoterapia. A partir de entonces, elegí cambiar totalmente de carrera. Comencé un
diplomado en sexualidad humana; entré al IHPG en Puebla y un poco más tarde, inicié
también una maestría en Psicología Clínica con especialidad en Terapia Familiar y de Pareja en
la UPAEP. Cabe señalar que la violación sexual que sufrí fue una dura prueba que nunca me
dio pena contar. De hecho entre más lo hacía, más sentía que no era mi culpa y tenía más
fuerzas para salir adelante. Pronto tomé conciencia de que lo sucedido era grave y no podía
tomarlo a la ligera. Me di cuenta, de que quería hacer algo para ayudar a sobrellevar esto mismo
a otras mujeres. Sentí que necesitaba dar a conocer mi historia y decir que por muy profunda que
sea la caída a la alcantarilla, es posible salir de ella. Este doloroso evento ha sido para mí de total
importancia para mi crecimiento personal, tanto a nivel físico, como laboral, espiritual,
emocional y psicológico.
Quisiera compartir que coincidió el primer aniversario de la muerte de mi papá con la
realización de este trabajo y que en esas fechas estaba escribiendo “La Caída a La Alcantarilla”.
Darme cuenta fue algo horrible para mí; me enfermé y me costó mucho trabajo el terminar ese
capítulo pues sentimientos y sensaciones se encontraban, chocaban y se acompañaban. En un
instante sentí de nuevo la sensación de “caída a la alcantarilla”. Me di cuenta de ya no estaba mi
papá para “salvarlo” y que a la única a la que hay que “salvar” ahora es a mí misma.
Ahora recupero la experiencia del asalto y de la violación sexual a mi persona.
Recupero mi “caída a la alcantarilla”. Hoy puedo recuperar esas experiencias como algo
positivo y sanador en mi vida y en mi propio proceso personal. Ahora, ya no me veo ni me
siento como una “víctima de violación sexual”. Hoy por hoy, me veo como una persona más
integrada y más real; ya no soy “una cifra más”. Aquí y ahora, soy un ser completo que vivió
una experiencia que fue dolorosa pero que cambió positivamente mi vida, le dio un giro de
180° y fue el inicio de mi proceso de crecimiento personal. Ahora me siento más auténtica y
más fuerte; vulnerable, pero no como una vulnerabilidad negativa. Al contrario, al sentirme
vulnerable también me siento más humana y siento que puedo empatizar un poco más con el
otro, porque con este trabajo realmente empaticé conmigo misma, con la de ese entonces y me
siento feliz por poder decir aquí y ahora... ¡Hola soy Martha... de nuevo y para siempre!

Reflexiones finales
Han pasado más de diez años desde ese acontecimiento y sigo sintiendo que fue un parte aguas
en mi vida, pues independientemente del dolor, la degradación y el coraje del momento, pude
recuperar mi poder interior y sanar mi alma; ahora sigo haciendo lo que más amo en el
mundo… ser terapeuta, madre y esposa y desde ahí puedo decir que gracias a ese
acontecimiento me reencontré como persona y eso… eso si valió la pena.
RESEÑA
LA ERA DEL VACÍO: ENSAYOS SOBRE EL INDIVIDUALISMO
CONTEMPORÁNEO.1
GILLES LIPOVETSKY2

Por: Janet Vigueras Gamas3

La obra que comento consiste en una compilación de ensayos del autor.


Consta de seis capítulos denominados: Seducción Continua, La Indiferencia
Pura, Narciso o la Estrategia del Vacío, Modernismo y Posmodernismo, La
Sociedad Humorística y Violencias Salvajes, Violencias Modernas.

Lipovetsky explica que vivimos en el mundo del consumo, somos


constantemente seducidos, no sólo por la acumulación, sino por la
sobremultiplicación de elecciones, un sinfín de opciones y combinaciones a
medida que circulan y pueden elegirse libremente. La sociedad posmoderna se
caracteriza por una tendencia global a reducir las relaciones autoritarias y
acrecienta las opciones privadas, es decir propone más para que uno decida
más.

Las costumbres también se ven afectadas por este proceso, hoy la moda es la
fantasía, la relajación, la espontaneidad. Incluso, la política tampoco se
mantiene alejada de la seducción, hoy los líderes políticos tienden a mostrar su
lado humano, su familia, sus límites y debilidades, los medios masivos
constituyen un gran apoyo para mostrar esta tendencia.

1
Volumen 83, Colección Argumentos, Editorial Anagrama, 2006.

2
El autor del libro es Gilles Lipovetsky, un filósofo francés nacido en París en el año de 1944.
Profesor de Filosofía en la Universidad de Grenoble. Sostiene que el filósofo tradicional ha
permanecido demasiado tiempo en apego a formas irreales y por ello está alejado de la
realidad cotidiana de su propio tiempo. Él propone volver al estudio de la realidad concreta, de
los fenómenos masivos y efímeros propios de la era contemporánea.

3
Estudio la licenciatura en Derecho en la UNAM, actualmente cursa el tercer semestre de la
Maestría en Liderazgo.

1
El sexo también ha caído en esta tendencia, hoy el cuerpo se muestra, las
relaciones sexuales se traducen en relaciones de poder, los movimientos
feministas excluyen a los hombres y sacan a la mujer de su estatuto de
pasividad y apuntan al derecho de autonomía y a la responsabilización de la
procreación.

El autor sostiene que vivimos en un proceso de indiferencia en el que todos los


gustos pueden cohabitar sin excluirse, hoy, lo social se abandona para darle
cabida a la comunicación, el deseo y el placer como únicos valores. Hoy al ser
humano nada le sorprende, no se aferra a nada, no tiene certezas absolutas,
cambia de opinión fácilmente. Los problemas personales adquieren una
importancia desmedida y cuanto más se insiste en la ayuda, menos se
resuelven.

La educación hoy vive un proceso de apatía y la falta de interés en las escuelas


y alumnos, debido a que los jóvenes vegetan en el aburrimiento; por ello, hay
necesidad de innovar, el ciudadano se abstiene de votar, aún cuando los
partidos políticos siguen siendo de interés. Esta apatía no es un defecto de
socialización, sino una nueva socialización flexible y económica para el
funcionamiento del capitalismo moderno.

Cada generación se reconoce y encuentra su identidad en un personaje


mitológico. Actualmente, Narciso es a los ojos de varios investigadores,
símbolo de nuestro tiempo. El YO es promovido a rango de ombligo del
mundo. Se vive una pérdida de continuidad histórica, “Vivir el presente y no en
función del pasado y del futuro”.

Las relaciones humanas, públicas y privadas, se han convertido en relaciones


de dominio y conflictivas basadas en la seducción fría y la intimidación. Las
relaciones hombre-mujer están deterioradas considerablemente, las exigencias
sexuales de la mujer la presentan como un ser insaciable y como una
compañera amenazante que intimida y genera angustia. Hoy crece el deseo de
complacer, seducir y la agresividad crece en las relaciones personales.

2
En su obra se hacen consideraciones sobre el desgarramiento cultural del
capitalismo, conocido como modernismo, éste predomina desde hace más de
un siglo, como una nueva lógica que a base de rupturas y discontinuidades, se
basa en el culto a la novedad y al cambio. Aunque las vanguardias no cesan de
dar vueltas en el vacío sin que haya una innovación importante sólo acepta
como valor lo nuevo.

En cambio, en el posmodernismo la vanguardia ya no suscita indignación,


placer y dominio de los sentidos se convierten en los valores dominantes de la
vida corriente. El hombre moderno está abierto a las novedades, es apto para
cambiar de modo de vida.

Mientras el modernismo es una manifestación de igualdad y libertad, el


posmodernismo realiza los significados del mundo moderno. Hoy se toleran
más las desigualdades sociales, pero no las prohibiciones que afectan a la
esfera privada. Gilles Lipovetsky entiende el posmodernismo como una crítica a
la obsesión de la innovación y de la revolución a cualquier precio; y también
como una rehabilitación de lo rechazado del modernismo: la tradición, lo local,
la ornamentación. Europa es defensora de esta tendencia.

De igual forma argumenta, que hace algunos años se ha venido desarrollando,


de forma desapercibida en las sociedades, un fenómeno que desarrolla de
forma generalizada un código humorístico, éste es difundido por los medios
masivos a través de publicidad, cómics, programas de animación, eslóganes y
la moda. Lo humorista es exclusivo de la sociedad posmoderna, pues sólo ella
se ha instituido globalmente bajo la égida de un proceso que tiende a disolver
la oposición hasta entonces estricta de lo serio y lo no serio, lo cómico y lo
ceremonial se difuminan, dando paso a un clima ampliamente humorista.

La gente hoy se ríe mucho menos de los vicios y defectos ajenos y


paradójicamente, en la sociedad humorística la risa está en vías de extinción, el
hombre posmoderno tiene dificultad para reír en una sociedad sobresaturada
de signos humanísticos. Sin embargo, hoy lo cool es lo divertido, lo desaliñado,

3
desenfadado, lo nuevo debe parecer usado y lo estudiado debe parecer
espontáneo.

Gilles Lipovetsky afirma que la violencia, la belicosidad primitiva es una lógica


social, un modo de socialización consustancial al código de honor. La
venganza es un imperativo social, independiente de los individuos y de los
grupos, ya que restablece equilibrios, la guerra no es un fracaso accidental del
intercambio, es una estructura básica, una finalidad central del individuo
primitivo, no obstante es un fracaso contingente, una transacción desgraciada.

Asimismo, el autor expone que la guerra se vuelve un medio de conquista, de


expansión o de captura con el advenimiento del Estado. El siglo XVIII se
caracterizó por un proceso de civilización o suavización de costumbres, en la
etapa moderna el proceso del honor sufre una mutación crucial, el honor y el
prestigio social se debilitan, la vida se convierte en un valor supremo y deja de
ser vergonzoso contestar una afrenta o injuria, los códigos de sangre se
abandonan y la violencia pierde dignidad.

No obstante lo anterior, la violencia de sangre se da en el contexto de las


relaciones privadas sobre quienes ocupan nuestra proximidad en nuestra
esfera íntima.

La violencia contemporánea tiene como rasgo predominante el nerviosismo,


hoy los crímenes se cometen a la luz del día y en presencia de todos. La
violencia de clase ha cedido paso a una violencia de jóvenes desclasados que
destruyen sus propios barrios como si se tratara de acelerar el vacío
posmoderno.

El autor tiene como intención con esta obra, cuestionar y hacer evidentes las
múltiples contradicciones en las que la sociedad basa hoy en día sus valores,
lo que trae como consecuencia que actualmente se vive tanto en lo individual,
como en lo colectivo, confusión, crisis y angustia ante la multitud de opciones
que aparecen día a día, hace énfasis con numerosos ejemplos, en ese
cohabitar simultáneo de valores y creencias pasadas y presentes que influyen

4
e impactan de una u otra forma en nuestro actuar, aún cuando como seres
humanos individuales y como parte de una sociedad, no lo tengamos presente
a simple vista.