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UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN CRISTÓBAL DE

HUAMANGA
ESCUELA DE POST GRADO
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLITICA
MAESTRIA EN DERECHO CIVIL Y COMERCIAL

EL CASO PARADA: EL FALLO DEL JUEZ


MALZON URBINA LA TORRE

CURSO: DERECHO PROCESAL CIVIL

DOCENTE:
DR. VLADIMIRO RIVEROS CARPIO

ALUMNO:
jjjkk

AYACUCHO – PERÚ
2013
2

INDICE

Pág.

INTRODUCCIÓN …………………………………………………………… 4
CAPÍTULO I
EL “CASO PARADA” …………………….………………………………… 6
1.1. EL “CASO PARADA”……………………..………………………… 6

1.2. LA IRA DEL “ORDEN ESTABLECIDO”………………………….. 6

1.3. LAS SIMPATÍAS POR EL “DR. DEL PUEBLO”………………… 7

1.4. ANTECEDENTES DEL JUEZ MALZON URBINA COMO

MAGISTRADO……………………………………………………… 9

1.4.1. Desempeño en el Caso Fronton……………………… 9

1.4.2. Su participación en el caso Hayduk………………….. 10

1.4.3. El caso Luis Valdez……………………………………… 11

1.5. LA DEFENSA DEL JUEZ MALZON URBINA SOBRE


3

SU ACTUACIÓN EN EL “CASO PARADA”…………………… 11

CAPÍTULO II
EL ROL DEL JUEZ EN EL SISTEMA JUDICIAL PERUANO……… . 13

3.1. ROL ASIGNADO POR LA CONSTITUCION POLITICA DEL

ESTADO…………………………………………………………… 13

3.2. ROL ASIGNADO POR LA LEY ORGANICA DEL PODER

JUDICIAL…………………………………………………………… 18

3.3. ROL ASIGNADO POR LA LEY DE CARRERA……………… 19

CAPÍTULO III
ANALISIS DEL FALLO “CASO PARADA”
3.1. ERRORES ORTOGRAFICOS Y FRASES INCOHERENTES
EN LA REDACCION DE LA SENTENCIA…………………… … 20
3.2. DESNATURALIZACION DEL PROCESO DE HABEAS
CORPUS……………………………………………………………. 23
3.3. VULNERACION DE PRINCIPIOS PROCEALES………………. 24
3.3.1. MOTIVACION DE RESOLUCIONES…………………… 24
3.3.2. CONGRUENCIA PROCESAL…………………………… 25
BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………… 28
ANEXOS:……………………………………………………………………... 29
- Resolución s/n de fecha 01 de abril de 2013 (Exp. 27631-2012-1801
-JR-PE-56, Proceso de Hábeas Corpus, Dictada por el Juez
Malzon Ricardo Urbina La Torre, del Quincuagésimo Sexto
Juzgado Penal de Lima.
- Resolución de Vista, de fecha 21 de Mayo de 2013 (Segunda
Instancia) Cuarta Sala Penal para Procesos con Reos Libres.
- Resolución N° 265-2013-PCNM de fecha 15 de mayo de 2013, del
Consejo Nacional de la Magistratura, que resuelve no renovar la
confianza al Juez Malzon Ricardo Urbina La Torre.
4

INTRODUCCIÓN

El objetivo principal del presente trabajo, consiste en analizar el fallo del


Juez, Dr. Malzon Urbina la Torre, Titular del Quincuagésimo Sexto Juzgado Penal
de Lima, conocido en los medios periodísticos como el “Caso Parada” (Proceso
Constitucional de Hábeas Corpus N° 27631-2012-0-1801-JR-PE-56).

Las fuentes que se han utilizado como material de estudio, son las
resoluciones de primera y segunda instancia, así como manuales, informes,
ensayos y compendios relacionados con el tema y que se han publicado en
forma de libros, revistas, enciclopedias o colecciones, en físico (papel), así como
en internet.

El presente trabajo se ha dividido en tres capítulos. En el capítulo primero


se da una información general sobre el “Caso la Parada” y los incidentes en el
que estuvo involucrado Malzon Urbina. En el capítulo segundo se trata sobre el rol
de juez tanto en la Constitución Política del Estado, la Ley Orgánica del Poder
Judicial y la ley de carrera, señalando algunos casos de los jueces paradigmáticos
en nuestro país.
5

La amplitud del tema y el poco tiempo dedicado a la investigación no ha


permitido que se efectúe una investigación profunda, pese a que el tema es
actual, controvertido y fascinante. Otra de las limitaciones, ha sido la falta de
bibliografía, pues la escasa información no ha posibilitado el análisis de algunos
problemas que hubiera interesante analizarlos, pues no solo se trata del caso de
un juez, sino del sistema judicial peruano.

Al concluir con la redacción de la monografía, se ha llegado a establecer,


los factores que intervinieron en la actuación del Juez Malzon Ricardo Urbina la
Torres y su sonado fallo sobre el “Caso Parada” y la crisis actual que atraviesa el
sistema judicial peruano.
6

CAPITULO I
EL “CASO PARADA”

1.1. EL “CASO PARADA”


El sonado “caso Parada” se inició con la demanda de proceso
constitucional de Hábeas Corpus, interpuesto por doña Ida Obdulia Avila Sedano,
dirigente de la Asociación de Concesionarios del Mercado Mayorista N° 01 “La
Parada”, dirigida inicialmente en contra del Jefe del Departamento de Inteligencia
de la VIII Región Policial y contra el Jefe de la VII Región Policial.

Luego de la primera demanda, mediante sucesivos escritos se amplía la


demanda, comprendiendo a doña Susana Villarán de la Puente, Alcaldesa de
Lima; al General Carlos Martín Gómez Cahuas, Jefe de la Región de Lima; a
Eduardo Zegarra Mendez, Teniente Alcalde de la Municipalidad de Lima; a
Ollanta Humala Tasso, Presidente de la República; a Jerónimo Wilfredo Pedraza
Sierra, Ministro del Interior; a Nadine Heredia de Humala, primera dama y a
Alberto Sánchez Aizcorbe, Alcalde la Victoria.
7

Posteriormente la demandante Ida Obdulia Avila Sedano, se desistió


respecto de los demandados Ollanta Humala Tasso, Presidente de la República;
Nadine Heredia de Humala, primera dama; el General Javier Monar Mayoli y
Eduardo Zegarra Méndez, Teniente Alcalde.

Este proceso culminó en primera instancia, con la sentencia expedida por


el Juez Malzon Urbina la Torre, que declaró fundada la demanda de Hábeas
Corpus, “por vulneración al principio y derecho a la libertad individual MEDIDA Y
VIGILANCIA ARBITRARIA Y AFECTACIÓN DEL DERECHO A LA IGUALDAD
ANTE LA LEY POR TRATO INDISCRIMINATORIO”1, declarando además la
nulidad y carencia de todo efecto jurídico de resolución de alcaldía y ordenanza
municipal y ordenando otras medidas conexas.

1.2. LA IRA DEL “ORDEN ESTABLECIDO”


La sentencia emitida por el Juez Malzon Urbina la Torre, en el “caso
Parada”, desató la ira de los gobernantes, políticos, militares, juristas, académicos
y periodistas del “orden establecido” y de algunos ciudadanos, siendo objeto de
un ataque virulento.

El rechazo contra la sentencia emitida por Malzon Urbina, desde la emisión


de la misma el 01 de abril de 2013, hasta el día en que “no fue ratificado” por el
Consejo Nacional de la Magistratura, recibió comentarios de los más diversos
calibres.

Además de ser investigado por la Oficina de Control de la Magistratura


(OCMA) por presunta incorrección e inconducta funcional, fue denunciado por la
Procuraduría de la Municipalidad Metropolitana de Lima, por los Delitos Contra la
Administración Pública, Sub Tipo: Usurpación de Funciones y Abuso de Autoridad
y los Delitos Contra la Administración de Justicia, sub tipo: Prevaricato.

1.3. LAS SIMPATÍAS POR EL “DR. DEL PUEBLO”

1RESOLUCION S/N, (Exp. Habeas Corpus:27631-2012) de fecha 01 de Abril de 2013, Resolución


sobre el Fondo.
8

Contrariamente a lo esperado por las autoridades y los medios de


comunicación, la campaña contra Malzon Urbina, ha producido en ciertos
sectores mayoritarios de la población limeña, simpatía y solidaridad, pues han
visto en la actuación del Juez, algo que no se ve comúnmente en el sistema
judicial, un “fallo justo”, “un juez justiciero” “un Dr. A favor de los descamisados y
pobres del país” “un Robin Hood de la justicia”.

Ante las cámaras de la Televisión (Frecuencia Latina), se ve como este


Juez en plena “tempestad”, se pasea por las calles de Lima, donde recibe
muestras de simpatía y halago, por parte de transeúntes, taxistas, microbuseros,
amas de casa, trabajadores de los mercados, un baño de popularidad que
quisieran ya tener algunos políticos.

Más allá de que su fallo haya sido justo o injusto, que se haya enmarcado
dentro o fuera del derecho, cierto sector de la población mayoritaria, siente que el
Juez Malzon Urbina es uno de los suyos, es quién defiende sus derechos e
intereses.

Al enterarse de que se trataba de un Juez de origen Ayacuchano, de un


serrano, las simpatías crecieron aún más, teniendo en cuenta que la ciudad de
Lima es la ciudad serrana más grande del Perú y aún más cuando se enteraron
de que su origen era humilde y que incluso el prenombre que llevaba puesto, fue
por un error, pues le pusieron Malzon en vez de Wattson, en alusión al amigo de
Sherlock Holmes que estuvo de moda en la época en que nació.

1.4. ANTECEDENTES DEL JUEZ MALZON URBINA COMO MAGISTRADO


1.4.1. Desempeño en el caso Frontón.- En el año 2007 la Tercera Sala
Penal de Reos Libres de Lima, del que era parte Malzon Urbina, emitió una
resolución de segunda instancia en un proceso de Hábeas Corpus, en la cual no
sólo estableció que el caso de la matanza de El Frontón, ocurrida en junio de
1986, era un delito común y que por tanto había prescrito, sino que además
desconoció las disposiciones de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos y las sentencias emitidas por la Corte Internacional de Derechos
9

Humanos en el año 2000 en dicho caso. En estos fallos dicha instancia


internacional dispone que el Estado peruano está obligado a desarrollar los
esfuerzos necesarios para investigar, juzgar y sancionar a todos los responsables
de dicho crimen.

Luego de un proceso de investigación administrativa contra los referidos


magistrados, la OCMA emitió la Resolución N° 52, del 12 de Junio del 2009,
suscrita por el juez supremoVíctor Ticona Postigo. La resolución señala que:

"[S]in entrar a analizar si los hechos sucedidos en el Penal del Frontón […]
son Delitos de Lesa Humanidad o no (aspecto que como se tiene señalado no
corresponde establecer a este órgano de control por ser un asunto jurisdiccional),
y tampoco sin entrar a analizar si la resolución de vista contiene una decisión
injusta o justa, cabe precisar que de todo lo expuesto precedentemente, se
desprende con claridad meridiana que la obligación que tenían los Magistrados
investigados de exponer motivos razonables y en virtud de los cuales
consideraban que en el caso concreto no resultaba de aplicación el fallo
obligatorio de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, no deriva del
carácter o naturaleza del delito denunciado, sino del hecho innegable de que la
denuncia formulada por el Fiscal […] era consecuencia y en cumplimiento de lo
dispuesto por la CIDH en su sentencia […] así como de las sentencias de
reparaciones y de cumplimiento expedidas todas en el Caso Durand y Ugarte vs.
Perú […] las mismas que obligaban al Estado Peruano a investigar los hechos y
procesar y sancionar a los responsables no pudiendo por razones de orden
interno dejar de asumir la responsabilidad internacional ya establecida […]
constituyendo por lo mismo una obligación del Estado Peruano de carácter
internacional" (Pág. 37 fundamento Décimo).

Todo esto le lleva a la OCMA a concluir que:

"[P]or lo que dentro de este orden de ideas la responsabilidad del


Colegiado investigado en el cargo atribuido se encuentra acreditada, habiendo
incurrido los mismos en infracción de sus deberes previstos en […], al haber
10

inobservado los artículos 55º y 139 inciso 5 de la Constitución Política del Estado
y Artículo V del Título preliminar del Código Procesal Constitucional, en tanto no
han fundamentado razonablemente la resolución vista emitida en virtud de cuyos
argumentos consideraban que en el caso […] no era de aplicación el fallo
obligatorio de la Corte Interamericana de Derechos Humanos […] el mismo que
guardaba relación […] estando obligados a Observar dicha sentencia
internacional […] así como el Pacto de San José de Costa Rica y a la Convención
de Viena sobre el Derecho de los Tratados". (Págs. 41-42, fundamento Décimo
Segundo)2.

Por su participación en este caso la OCMA sancionó al Juez Urbina, con


una suspensión de diez (10) días sin cobrar su remuneración.

1.4.2. Su participación en el Caso Hayduk.- Otro de los casos en las que


participó Malzon Urbina, fue el Caso Hayduk, encontrándose irregularidades por
parte de la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA), que ordenó la
suspensión de tres jueces, a quienes se les abriría proceso disciplinario por haber
declarado fundado el hábeas corpus que interpuso Edwin Walter Martínez
Moreno, involucrado y procesado por tráfico ilícito de drogas.

Se trata en este caso además del mencionado Malzon Ricardo Urbina la


Torre, de Aurora Quintana-Gurt Chamarro y José Rolando Chávez Hernández,
jueces de la Sexta Sala Penal para procesos con Reos Libres de la Corte de
Lima. Ellos avalaron el hábeas corpus presentado por Martínez, en el que solicita
se le excluya del proceso penal por la presunta comisión del delito de tráfico ilícito
de drogas agravado.

La OCMA señaló que al declarar procedente el pedido, se anuló la


Ejecutoria Suprema que ordenaba un nuevo juicio oral contra el acusado y se
archivó el proceso que se le sigue en la Tercera Sala Penal de la Corte Superior
del Callao. Por ello, la institución considera que los jueces presentaron una

2 Resolución de la OCMA enhttp://justiciaviva.org.pe/nuevos/2009/junio/25/ocma fronton.pdf


11

inconducta funcional en el proceso judicial, lo que supone su suspensión y


posterior proceso disciplinario.

1.4.3. El caso Luis Valdez.- Al Juez Malzon Urbina, se le vinculo también


con el caso Luis Valdez, habiendo la OCMA emitido otra sanción en el 2010
contra Urbina y otros dos jueces de la Tercera Sala Penal Para Reos Libres y un
vocal por incurrir en supuestas irregularidades en el caso de Luis Valdez
Villacorta, ex alcalde de la provincia de Coronel Portillo, en Ucayali.

1.5. LA DEFENSA DEL JUEZ MALZON URBINA SOBRE SU ACTUACIÓN


EN EL “CASO PARADA”.
Evidentemente las razones de lo “correcto” de su fallo en el “Caso Parada”
se encuentran en la misma resolución, empero, las circunstancias hicieron que el
mismo Juez se vea obligado a referir porque había resuelto en ese sentido.

El Juez Malzon Urbina, en diferentes medios de comunicación (periódicos,


radio, Televisión) ha defendido su fallo del Caso la Parada, con argumentos
impertinentes.
El juez Malzon Urbina insistió en afirmar que su fallo, a favor de los
comerciantes de La Parada que solicitaron regresar a ese ex centro de abastos a
través de una Habeas Corpus, está amparado en el más estricto cumplimiento del
derecho y constituía ¡UNA CATEDRA DE DERECHO!

"No creo siquiera que la hayan leído bien, ni siquiera eso. Es una cátedra de
derecho (...) mi sentencia es correcta, el habeas corpus si es materia de
cobertura jurídica de los tratos discriminatorios"

"El Poder Judicial representado por mi persona en este proceso ha cumplido


con su misión de equilibrar las cosas, de evitar el abuso del gobierno, el abuso
del Estado" puntualizó”3.

En referencia al fallo del “Caso Parada” y demás casos en los que participó
Malzon Urbina, en diferentes medios de comunicación refirió: “Me siento orgulloso

3 Entrevista emitida por RADIO OXIGENO el 07 de abril de 2013, hrs. 10.15 pm.
12

de todos mis fallos”, es decir, se encuentra orgulloso del fallo emitido en el caso
Frontón, en el caso Hayduk y el Caso Valdez.
Se sintió víctima del Sistema, luego que el CNM no le ratificó “Yo tengo la
conciencia tranquila y limpia, me excluyen del escenario y luego me señalan una
fecha en el CNM y no hay fundamento real para que me separen del Poder
Judicial (PJ). Por el simple hecho de haberme opuesto al sistema absolutamente
arbitrario e injusto, soy excluido”, “Me siento victimizado por el sistema”, refirió en
diálogo con Canal N.
13

CAPITULO II
EL ROL DEL JUEZ EN EL SISTEMA JUDICIAL
PERUANO
2.1. ROL ASIGNADO POR LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO
Antes de desarrollar el tema propiamente dicho, debemos tener en cuenta
que en nuestro país la administración de justicia es compartida por los siguientes
órganos:
- El Poder Judicial, la que ejerce mediante los jueces de los tribunales de
justicia (Corte Suprema, Cortes Superiores, Juzgados Especializados,
Juzgados de Paz Letrado y no Letrado).
- El Tribunal Constitucional, en las acciones de inconstitucionalidad y
como última instancia en los procesos constitucionales.
- El Jurado Nacional de Elecciones en materia electoral.
- Los Tribunales Militares, en materia militar.
14

El Juez de acuerdo a la Constitución Política del Estado y en los distintos


órganos que ésta tiene, cumple un rol esencial la llamada “potestad” de
administrar justicia4.

Al respecto Marcial Rubio, sostiene que“la potestad de administrar justicia


consiste en la jurisdicción es decir en la capacidad de decir Derecho a través de
los actos de función que en el caso de los jueces son esencialmente las
sentencias aunque también pueden serlo algunas otras resoluciones. Como los
jueces dicen Derecho sus resoluciones no pueden ser modificadas por ninguna
otra autoridad y deben ser cumplidas. Se dice que pasan en calidad de cosa
juzgada”5.

Mientras que la jurisdicción en términos de Monroy Gálvez “es el deber-


poder del Estado previsto para solucionar conflictos de intereses intersubjetivos,
controlar las conductas antisociales (faltas o delitos)y también la
constitucionalidad normativa, en forma exclusiva y definitiva, a través de órganos
especializados que aplican el derecho que corresponde al caso concreto,
utilizando su imperio para que sus decisiones se cumplan de manera ineludible y
promoviendo a través de ellas una sociedad con paz social en justicia”6.

Para que cumpla adecuadamente la función de administrar justicia, el


Estado, mediante el Artículo 146 de la Constitución le garantiza a los magistrados
“su independencia. Sólo están sometidos a la Constitución y la Ley” y no existe
otro poder presente o futuro al que se sometan, a menos que el propio juez
desligándose del mandato de una norma constitucional prefiera someterse, sea a
un poder político o económico, y deje de ser la “boca de la Ley”, para convertirse
en un instrumento del soborno, de la coima, de los poderes ocultos o
clandestinos.

4Artículo138 de la Constitución Política del Estado.- La potestad de administrar justicia emana del
pueblo y se ejerce por el Poder Judicial a través de sus órganos jerárquicos con arreglo a la
Constitución y a las leyes.
5 RUBIO CORREA, Marcial. Estudios de la Constitución Política de 1993, PUCP, Lima, 1999, pág.

23.
6 MONROY GALVEZ, Juan. Introducción al Proceso Civil. Santa Fé de Bogotá, Temis y de

Belaunde y Monroy, 1996, Tomo I, pág. 213.


15

Entonces el Juez, “que no respeta su condición de autoridad, que utiliza del


poder que el Estado le ha dado para fines distintos a la justicia y la solución de
conflictos, no sólo constituye un peligro para los justiciables sino para la
estabilidad social y para la viabilidad democrática del país”7.

Sobre la independencia del magistrado, en nuestro país, conocemos de


casos paradigmáticos:

En el año de 1920, después de que asumiera el gobierno dictatorial,


Augusto B. Leguía, quién derrocó al presidente José Pardo y Barreda, la Corte
Suprema de Justicia pronunció una sentencia en el hábeas corpus presentado a
favor del hermano del depuesto presidente, Luis Pardo, quien por razones
políticas fue detenido y deportado a la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, sin
orden judicial alguna. El gobierno dictatorial para contrarrestar los actos en su
contra, dictó la Ley N° 4007 que, contra la autonomía e independencia judicial,
dispuso que los jueces y tribunales de la República corten todos los procesos
judiciales abiertos contra las autoridades políticas por actos practicados para
conservar el orden público. Aplicando esta ley la Corte Superior de Lima,
desestimó el habeas corpus planteado a favor de Luis Pardo, correspondiendo
luego pronunciarse a la Corte Suprema de la República, pero se remitió al Fiscal
Supremo Dr. Guillermo Seoane, éste se pronunció el 12 de marzo de 1920,
señalando enfáticamente el derecho de toda persona a la tutela judicial, así como
a la independencia del Poder Judicial. En una parte de su dictamen señaló lo
siguiente:
“Conforme al artículo 30° de la Constitución recién promulgada,
concordante con el artículo 20 de la de 1860, nadie puede ser separado de la
República, ni del lugar de su residencia, sino por sentencia ejecutoriada o por
aplicación de la ley de extranjería” en el siguiente párrafo agrega: “Las garantías
individuales, declara el art. 35, no podrán ser suspendidas por ninguna ley ni por

7 ACADEMIA DE LA MAGISTRATURA, Virtudes y Principios del Magistrado, Lima, 2003, pág. 17.
16

ninguna autoridad” y más adelante dice: “La proscripción impuesta si previo


juzgamiento, constituye una de las violaciones más intensas del derecho”8.

La Corte Suprema reproduciendo los fundamentos del dictamen fiscal,


declararon haber nulidad y ampararon el hábeas corpus solicitado a favor de Luis
Pardo.

El otro caso, es el referido al voto singular del Dr. Domingo García Rada9,
éste cuenta que en 1955, un año antes de las elecciones presidenciales
convocadas por Manuel Odría, el depuesto presidente Luis Bustamante decidió
retornar del exilio. Para el retorno de Bustamante y Rivero fue interpuesto un
hábeas corpus, desatando una serie de presiones contra los magistrados. En
esas circunstancias fue convocado el Presidente del Tribual que resolverá este
recurso, con el propósito de conminarle para desestimar el hábeas corpus,
desatándose el siguiente diálogo:
Odría: Recuerde esto bien señor doctor, yo no perdono a quienes no me
sirven.
García Rada: Señor, yo no tengo dinero y vivo de mi sueldo de la Corte, no
voy a dejar a mis hijos sino mi nombre; mi honor es mi único patrimonio y no lo
pierdo; si se lo doy a usted señor, ¿con qué me quedo? No puedo, señor
Presidente, mi conciencia es lo primero. No tengo nada y espero el sexto hijo en
estos días, pero quiero dejarles mi nombre tan limpio como lo recibí…
Odria: Fíjese, doctor, usted preside un tribunal de alta jerarquía en la
capital de la República y debe tener en cuenta los intereses del país, a quien no le
conviene que ingrese el Dr. Bustamante. En nombre del Perú, yo le pido que vote
en contra del ingreso del ex Presidente.
García Rada: No, señor, el país me pide honradez y dedicación, la política
se la dejo a usted. Yo he adquirido con el país el compromiso de administrar
justicia con rectitud y lo cumplo; quiero que el día de mañana en que usted deje la
presidencia, mi nombramiento sea una de las cosas buenas que usted ha hecho y
deseo que usted mismo esté convencido que como simple particular y aún sin el

8 SEAONE, Guillermo. Dictámenes Fiscales del Dr. Guillermo A. Seoane, Tomo II, Imprenta Gloria,
T. II, pág. 431-438.
9 GARCIA RADA, Domingo. Memorias de un Juez. Editorial Andina, Lima, 1978, pág. 178.
17

favor político, pues no sabemos cómo irán las cosas, éste seguro que cuando
recurra a mí, siempre encontrará justicia, sea a favor o en contra del poderoso. Yo
sólo puedo ejercer justicia recta, no impuesta ni dictada.
Odría: Piénselo usted doctor, y mañana me contesta.
García Rada: Es inútil, señor Presidente, hace muchos días que venimos
conversando y pensando en la Resolución, y estoy convencido que el doctor
Bustamante tiene razón; el decir que lo voy a pensar sería engañarlo, y creo que
un vocal de la Corte de Lima no puede engañar al Presidente de la República…
En la sentencia del 25 de noviembre de 1955, García Rada emitió
efectivamente un voto singular, a favor de declarar fundado el hábeas corpus y
en consecuencia se permita el libre ingreso al país del depuesto Presidente y se
le enjuicie al Ministro de Gobierno, pero los otros dos vocales declararon
improcedente el hábeas corpus, decisión que fue confirmada por los vocales
supremos, en otra muestra de sumisión ante el poder de facto.

Debemos referirnos al otro caso, “el 15 de junio de 1995, el denominado


Congreso Constituyente Democrático expidió la Ley N° 26479, que amnistiaba a
civiles y militares denunciados, procesados o condenados por acciones
relacionadas en la lucha contra el terrorismo y ordenaba se corte la secuela de
todo proceso judicial en los que estuvieren encausados los beneficiarios de la
amnistía. Los militares partícipes del homicidio colectivo de Barrios Altos,
procesados en la vía penal, solicitaron a la magistrada Antonia Saquicuray que en
aplicación de esa norma corte el proceso penal seguido en su contra. En un acto
de justicia para con las víctimas y sus familiares, mediante resolución del 16 de
junio de 1995, en ejercicio de su facultad de control difuso de la
constitucionalidad de las leyes –reconocido en el artículo 138° segundo párrafo de
la Constitución de 1993-, la jueza declaró inaplicable la ley al caso referido y
ordenó la continuación del proceso”10. En este caso los magistrados superiores y
supremos no reafirmaron la independencia judicial, sino que se sometieron ante el
poder político, siendo corregidos de plano por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, siendo un caso donde por un lado se muestra al juez que

10 ACADEMIA DE LA MAGISTRATURA, Ibid, pág. 23.


18

cumple el rol que le asigna la sociedad y la Constitución del Estado y por otro
lado, la vergonzosa sumisión y pérdida de independencia.

La independencia del Juez no sólo es en relación al Poder político, sino a


los diferentes poderes que formalmente existen en la sociedad, sino también a
los otros poderes ocultos, clandestinos, mafiosos o de hampones que operan a la
sombra del Estado o la sustituyen a este.

Para que el Juez preserve, la verdadera independencia en su actuación no


sólo debe ser íntegro moralmente, sino que debe tener una sólida formación
jurídica y humanística, como señala el Artículo 8.1 de la Convención Americana
“El juez encargado del conocimiento de una causa debe ser competente,
independiente e imparcial”11.

2.2. ROL ASIGNADO POR LA LEY ORGÁNICA DEL PODER JUDICIAL


La Ley Orgánica del Poder Judicial, regulado en el Decreto Supremo N°
017-93-JUS, garantiza la plena Independencia jurisdiccional del Magistrado,
siendo una norma imperativa lo dispuesto por el artículo 16°, cuyo texto es el
siguiente: “Los Magistrados son independientes en su actuación jurisdiccional
dentro de su competencia. Ninguna autoridad, ni siquiera los Magistrados de
instancia superior, pueden interferir en su actuación. Están obligados a preservar
esta garantía, bajo responsabilidad, pudiendo dirigirse al Ministerio Público, con
conocimiento del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, sin perjuicio de ejercer
directamente los derechos que les faculta la ley”.

Para garantizar la independencia del Juez, la Ley Orgánica del Poder


Judicial, señala como deber de los magistrados (numeral 1, 2 y 3 del Art. 184),
entre otros lo siguiente: i) Resolver con celeridad y con sujeción a las garantías
constitucionales del debido proceso; ii) Administrar justicia aplicando la norma
jurídica pertinente, aunque no haya sido invocada por las partes o lo haya sido
erróneamente; iii) A falta de norma jurídica pertinente, los Magistrados deben

11Caso Castillo Petruzzi y Otros Vs. Perú – Sentencia de Fondo, reparaciones y costas, capítulo
XI, párrafo 130.
19

resolver aplicando los principios generales del Derecho y preferentemente los que
inspiran el Derecho Peruano;

2.3. ROL ASIGNADO POR LA LEY DE CARRERA


La Ley 29277, Ley de la Carrera Judicial, recogiendo el mandato
constitucional y de la Ley Orgánica del Poder Judicial, recoge una variedad de
disposiciones que garantizan la independencia e imparcialidad de la función
jurisdiccional, con sujeción únicamente a la Constitución y a la Ley (Artículo I).

Los otros componentes son la ética y la probidad como componentes


esenciales en el desempeño de los jueces en la carrera judicial. Dela misma
forma la carrera judicial asegura que las decisiones que afecten la permanencia
de los jueces en sus cargos se adopten previo procedimiento en el que se
observen las garantías del debido proceso; y, en el caso que se trate de la
imposición de una sanción, los principios constitucionales de tipicidad y legalidad.

En cuanto a los deberes (Art. 34), se obliga los jueces: i) impartir justicia
con independencia, prontitud, imparcialidad, razonabilidad y respeto al debido
proceso; ii) no dejar de impartir justicia por vacío o deficiencia de la ley y iii)
mantener un alto nivel profesional y preocupación por su permanente capacitación
y actualización.
20

CAPITULO III
ANALISIS DEL FALLO “CASO PARADA”
3.1. ERRORES ORTOGRAFICOS Y FRASES “INCOHERENTES” EN LA
REDACCION DE LA SENTENCIA

La sentencia expedida por el Juez Malzon Ricardo Urbina la Torre, es sin


duda farragosa, oscura, lleno de errores ortográficos y de sintaxis, con citas
impertinentes y una lógica que disloca el razonamiento, con una argumentación
incoherente e inconsistente e aquí algunas frases que pintan de cuerpo entero al
autor de este deficiente constructo:

Fundamento 12, pág. 9:“[...] debemos lamentar con honda preocupación


que la praxis cotidiana del derecho constituye un secreto a “sottovoce”,- lease, se
comenta en baja voz-, que frases como “derecho a la tutela juridisccional efectiva
y debido proceso” emergen como temas cuasi vírgenes para la gran mayoría de
las sociedades de los países en vías de desarrollo”. En efecto, términos jurídicos
como el “debido proceso” o el “proceso regular” eran muestras de galimaticas
conclusiones”.
21

Fundamento 14, pág. 9 y 10:“Arias Schereiber Pedro, cuya brillantez


catedrática subyasce con luz propia en los predios San Marquinos, grafico como
pocos la raigambre y alcances de la mala fe litigiosa, cincelando en el cerebro y
en la retina de quienes estamos avocados a la cotidiana práctica del Derecho
Procesal Penal, al expresar: la fecundidad de los litigantes de mala fe es
pasmosa”.
Fundamento 15, pag. 10: “Roberto Mc Lean, otrora magistrado de la Corte
Suprema, Brillante profesor San Marquino, [...] en unas de sus disertaciones en la
universidad de Lousiana aludió en el sentido siguiente: “el quijote de la mancha
concluida la seria de hazañas emprendida en la búsqueda de justicia [...] nombró
a Sancho Panza como gobernador de la ínsula Barataria. [...] Apersonado Sancho
Panza [...] escuchó a uno de sus elocuentes aldeanos: [...] estamos honrados de
que seas vuestro gobernador, peor mas que un gobernandos, necesitamos a un
juez que ponga fin a las mentiras, estrategias y demás arbitrariedades de gente
extraña que viene, nos engaña, depreda nuestro patrimonio y se retira
impunemente [...] y asi funciono impugnablemente la justicia de Sancho Panza, el
que decía la verdad, era dejado ir libremente, en tanto que aquellos que mintieron
eran irremediablemente ahorcados. Un buen día llego u forastero y al ser
preguntado del propósito de su visita, dijo: ¡Aaah!, ¡YO VENGO A SE
AHORACADO!- sin duda esta respuesta derrumbo a todos los esquemas
judicializante de Sancho Panza, porque, si el hombre era ahorcado, estaba
diciendo la verdad, y por lo tanto, debía ser dejado libremente, y así esto
últimosucedía, entonces estaba mintiendo, razón por lo que en consecuencia,
debía ser inmediatamente ahorcado, por todo lo cual Sancho no tenia salida”.

Fundamento 43, pág. 16: “Para que el soterramiento insólito de la


deliberada distorsión de la irrelevante clausula sexta quedase expuesta, se
repreguntó a la primera autoridad edilicia del país [...]”

Fundamento 59, pág. 20: “El magistrado que suscribe recurre a adicionar a
la sentencia la aplicación de la razón suficiente de Leimniz para consolidar
irrebatiblemente que la interpretación sui géneris de la cláusula sexta de la
donación por parte de los funcionarios de la Municipalidad de Lima
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esinsoterrablemente dolosa, es decir de carácter delictivo, razón por la cual han


optado por el escandalo y el agravio pretendiendo enlodar la imagen del poder
judicial por so obvia vulnerabilidad al respecto”.

Fundamento 64, pág. 21: Que, lo procedentemente expuesto, y mucho más


desde luego, si nos interiorizamos en el escepticismo frondoso de los aportes de
Leibnitz, ha orillado que encumbradas personalidades a nivel mundial y nacional
entre las que sin duda resalta nuestro filósofo Francisco Miroquezada, lo
consideren el hombre más inteligente del mundo”.

Fundamento 11, pág. 25: Porque es falso en que el Consejo Provincial de


Lima haya intervenido al interior de la cláusula sexta del contrato para establecer
que la utilidad pública propia del mercado mayorista podría ser cambiada a
cualquier otra índole como por ejemplo un parque”.

Leer la sentencia de 61 páginas del Juez Malzon Ricardo Urbina la Torre,


sobre el “Caso Parada”, resulta siendo toda una experiencia aleccionadora, que
nos lleva a formularnos una interrogante: ¿Por qué el Sistema Judicial peruano,
pese a los filtros con las que cuenta para la selección de los jueces y fiscales,
pudo tener en su seno a un personaje caricaturesco como el comentado?. Sin
duda la sentencia comentada, no es sino un síntoma, de que algo grave sucede
en nuestro país en el interior del Poder Judicial y que percibimos los ciudadanos:
muchos de los jueces y fiscales, no cuentan con el perfil requerido por nuestro
sistema judicial, pese a que pasaron por el filtro del Consejo Nacional de la
Magistratura.

La corrupción enraizada en nuestro país desde hace muchos años, no ha


sido extirpada y sigue socavando la administración justicia. No es concebible que
Malzon Ricardo Urbina la Torre y tantos otros jueces de igual, similar o peor perfil,
permanezcan en el cargo, con imputaciones tan graves como del “Caso Frontón”
o “Caso Hayduk”.
23

Que hubiera sucedido sin el Juez Malzon Ricardo Urbina la Torre, hubiese
dictado sentencia desestimando el habeas corpus solicitado por Ida Obdulia Avila
Sedano, sin duda alguna seguiría despachando como titular del quincuagésimo
sexto juzgado penal de Lima, probablemente causando daño irreparable a los
justiciables, con sus sentencias cantinflescas.

3.2. DESNATURALIZACION DEL PROCESO DE HABEAS CORPUS


Según la doctrina y la legislación el proceso de Habeas Corpus tiene por
finalidad proteger los derechos fundamentales de libertad individual y otros
conexos con ella (su contenido constitucionalmente protegido) tales como la
integridad, la libertad de tránsito y demás enumerados en el artículo 25° del
Código Procesal Constitucional, no son objeto de protección via el Habeas Corpus
otro tipo de derechos tales como, el derecho de igualdad ante la ley, el derecho a
la propiedad, a la libertad de contratar, etc.

El Tribunal Constitucional en el fundamento 11 de la STC 6253-2006-


HC/TC ha precisado que “lo que se pretende con este proceso es que se restituya
el derecho y cese la amenaza o violación en el menor tiempo posible debido a la
naturaleza fundamental del derecho a la libertad individual”. De la misma forma, el
indicado Tribunal, en la STC N° 5761-2009-HC, ha establecido que el Habeas
Corpus “…es el instrumento procesal cuya existencia jurídica radica en la
protección de la libertad personal…”, sin embargo, con la entrada en vigencia del
Código Procesal Constitucional se dio un “…giro en su visión ampliándose para
aquellos casos vinculados al derecho a la vida en la demanda de los detenidos-
desaparecidos, a la integridad física, psíquica y moral”, pero siempre se trató de
derechos conexos a la libertad individual de las personas.

Entonces para la doctrina, legislación y jurisprudencia, quedo claro que con


el proceso de Habeas Corpus se busca proteger el derecho a la libertad individual
y los derechos conexos a ella, siempre que estos últimos tengan un grado de
conexidad con el primero, de lo contrario queda desnaturalizado dicho proceso
constitucional.
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En un proceso constitucional de la libertad, como el Habeas Corpus, el


conflicto versa sobre la aplicación de normas jurídicas con rango de “principios”,
no de “reglas”. En el “Caso Parada”, la controversia es entre el principio de
“libertad individual” y el “principio de interés público”, reflejado en la facultad que
tiene la autoridad municipal de regular el uso del espacio público y de su
propiedad en armonía con el bien común. De tal manera, se trata de establecer,
en el caso específico, si la libertad individual debe prevalecer sobre el interés
público o este sobre aquella. Como ambos principios tienen el mismo rango
jurídico de Derecho Fundamental, no existe una norma legal que diga cual se
impone sobre el otro, de tal manera que el juez no puede recurrir a la metodología
de solución de conflictos de un proceso común, sino que debe hacer un
contrapeso de los principios en disputa para establecer una regla solamente
válida para el proceso. Esa regla se obtiene de aplicar el “Test de
Proporcionalidad”, en la cual el juez debe evaluar si la medida adoptada en aras
del interés público afectando la libertad individual es: 1) Necesaria, 2) Idónea y 3)
Proporcional en sentido estricto.

El Juez Malzon Urbina, no ha aplicado este Test de Proporcionalidad, por


el contrario se ha dedicado a divagar analizando las cláusulas del contrato,
desnaturalizando por completo el habeas corpus.

3.3. VULNERACION DE LOS PRINCIPIOS PROCESALES


3.3.1. MOTIVACION DE RESOLUCIONES
En la STC Exp. Nº 01480-2006-PA/TC, el Tribunal Constitucional ha
establecido que “el derecho a la debida motivación de las resoluciones importa
que los jueces, al resolver las causas, expresen las razones o justificaciones
objetivas que los llevan a tomar una determinada decisión. Esas razones, (...)
deben provenir no solo del ordenamiento jurídico vigente y aplicable al caso, sino
de los propios hechos debidamente acreditados en el trámite del proceso”.

Anibal Torres Vasquez, en reiteradas oportunidades ha referido que es


deber esencial de los jueces aplicar la ley, “a los jueces se les paga para que
apliquen la Ley y nada más”, en nuestro sistema judicial esto es cierto, por lo que
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la fórmula que debe aplicar cualquier juez se resume en lo siguiente: hecho,


prueba y ley. Debiendo seguir la motivación de las resoluciones esta misma
fórmula.

El juez Urbina incurre en una motivación aparente, la que según el


Colegiado Constitucional se configura cuando se recurre a argumentos que nada
tienen que ver con el proceso y no se da cuenta de las razones mínimas que
sustentan la decisión, amparándose en frases sin ningún sustento fáctico jurídico.
En efecto, el juez trata de fundamentar su decisión recurriendo a la lógica formal
para tratar de demostrar que la alcaldesa de Lima no ha respetado la cláusula que
impone una modalidad de cargo al contrato de donación del terreno donde
funciona el Mercado Mayorista Nº 1 “La Parada” y que por esta razón no se ha
cumplido con la voluntad del donante, hecho que es irrelevante en el proceso de
hábeas corpus.

Además, la sentencia que declara fundada la demanda de hábeas corpus


adolece de nulidad por vulnerar el principio-derecho a la motivación de las
resoluciones judiciales, ya que no se señala quiénes han realizado el seguimiento
que alega la demandante. Asimismo, no se exteriorizan las razones por las que
declara la nulidad de la Resolución de Alcaldía Nº 274, de la Ordenanza Municipal
Nº 1641 y del Informe Nº 463-2012-MM/GTU-AL, es decir, no se señala en qué
forma estas normas vulneran el derecho a la libertad individual o los derechos
conexos de la demandante y los favorecidos.

3.3.2. CONGRUENCIAPROCESAL
El principio de congruencia procesal implica, por un lado, que el juez no
puede ir más allá del petitorio ni fundar su decisión en hechos diversos de los que
han sido alegados por las partes y, por otro lado, la obligación de los magistrados
de pronunciarse respecto de todos los puntos controvertidos establecidos en el
proceso, así como a todas las alegaciones efectuadas por las partes en sus actos
postulatorios o en sus medios impugnatorios.
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Conforme consta en la parte expositiva de la sentencia, la demanda de


hábeas corpus que interpuso doña Ida Obdulia Ávila Sedano, por propio derecho
y a favor de los miembros de la Asociación de Concesionarios del Mercado
Mayorista Nº 1 “La Parada”, era de tipo restringido, pero ambigua y confusa
porque no existía correlación entre el derecho supuestamente vulnerado y el
petitorio, ya que se denunciaba a dos generales de la PNP “por ordenar un
seguimiento ilegal e injustificado, para que luego de la inspección judicial en el
Mercado Mayorista ‘La Parada’, el juzgado ordene el retiro inmediato de los
efectivos policiales de las cuatro puertas de acceso a su domicilio laboral e
institucional”.

Si bien en la demanda primigenia no hay correlación entre el derecho


supuestamente vulnerado y el petitorio, ya que la demandante denuncia un
seguimiento legal e injustificado, causal prevista en el inciso 13 del artículo 25 del
Código Procesal Constitucional13, y solicita como pretensión que el juzgado
ordene el retiro inmediato de los efectivos policiales de las cuatro puertas de
acceso a su domicilio laboral e institucional, resultaba ocioso interponer la
excepción de ambigüedad y oscuridad en el modo de proponer la demanda, ya
que en virtud del principio iuranovit curia, previsto en el artículo VIII del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, el juez estaba obligado a aplicar el
derecho subjetivo que correspondía al proceso y declarar en el presente caso que
el derecho presuntamente afectado era la libertad de tránsito, teniendo en cuenta
que no podía ir más allá del petitorio ni fundar su decisión en hechos diversos de
los alegados por las partes.

Al respecto, el Tribunal Constitucional ha dejado establecido que se vulnera


el derecho al libre tránsito cuando se impide, ilegítima e inconstitucionalmente, el
acceso a ciertos lugares, entre ellos, el propio domicilio; no obstante que este
derecho puede ser condicionado y limitado por ley. En estos casos, la sentencia
que declara fundada la demanda de hábeas corpus debe ordenar el retiro
inmediato de los objetos y personas que impiden el libre tránsito y disponer que la
demandada no vuelva a incurrir en acciones u omisiones similares, bajo
apercibimiento de aplicarse las medidas coercitivas que establece el artículo 22
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del Código procesal Constitucional. Por otra parte, en la STC Exp. Nº 01974-
2012- PHC/TC, el Tribunal Constitucional dejó establecido como doctrina
jurisprudencial que cuando el objeto de la demanda es el cese del seguimiento y
vigilancia al demandante por parte de los demandados, la sentencia que declara
fundada la demanda debe ordenar, precisamente, el cese de tal seguimiento y
vigilancia al recurrente.
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BIBLIOGRAFÍA

1. ACADEMIA DE LA MAGISTRATURA, Virtudes y Principios del Magistrado,


Lima, 2003.
2. MONROY GALVEZ, Juan. Introducción al Proceso Civil. Santa Fé de
Bogotá, Temis y de Belaunde y Monroy, 1996, Tomo I.
3. RUBIO CORREA, Marcial. Estudios de la Constitución Política de 1993,
PUCP, Lima, 1999.
4. GARCIA RADA, Domingo. Memorias de un Juez. Editorial Andina, Lima,
1978.
5. SEAONE, Guillermo. Dictámenes Fiscales del Dr. Guillermo A. Seoane,
Tomo II, Imprenta Gloria, T. II.

INTERNET

6. http://justiciaviva.org.pe/nuevos/2009/junio/25/ocma fronton.pdf

7. Diversas Resoluciones del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional.