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ANTECEDENTES.

SUJETOS EN EL DERECHO HEREDITARIO

Tienen por objeto determinar quien participa en la sucesión testamentaria y

legítima.

Artículo 1283.- El testador puede disponer del todo o de parte de sus bienes. La
parte de que no disponga quedará regida por los preceptos de la sucesión
legítima.

1.-AUTOR DE LA HERENCIA.-

Persona que dispone de sus bienes en vida

2.-Artículo 1284.- HEREDERO.

El heredero adquiere a título universal y responde de las cargas de la herencia


hasta donde alcance la cuantía de los bienes que hereda.

3.- Artículo 1285.- LEGATARIO

El legatario adquiere a título particular y no tiene más cargas que las que
expresamente le imponga el testador, sin perjuicio de su responsabilidad
subsidiaria con los herederos.

Capítulo IV Código Civil Federal.

4.- EL ALBACEA.

Es la “persona designada por el testador o por los herederos para cumplir las
disposiciones testamentarias o para representar a la sucesión y ejercitar las
acciones correspondientes al autor de la herencia.

5.- LOS INTERVENTORES.

Desempeñan un papel de control con respecto a ciertas funciones de albacea.

6.- LOS ACREEDORES.

Le reclaman el pago al albacea a los que les debía el autor de la herencia.

7.- LOS DEUDORES.-


Todos los herederos.

MASA HEREDITARIA

La masa hereditaria es la universalidad de los bienes sucesorios, el conjunto de


los bienes y derechos sucesorios, de la persona fallecida, como si se tratase de un
patrimonio común, mientras no realiza la partición de la herencia. Véase también
el término “derecho a la masa hereditaria”.

Definición y descripción de Masa Hereditaria ofrecido por el Diccionario Jurídico


Mexicano(1994), de la Suprema Corte de Justicia de México: (escrito por Carmen
García Mendoza ) Conjunto de cosas, derechos y obligaciones que no se
extinguen con la muerte, y constituyen el patrimonio a transmitirse por sucesión.

Para el derecho romano, la herencia era un conjunto, una universalidad, una


jurídica (universum ius) formada por los bienes y las deudas del cujus.. Lo que se
transmitía al heredero era un momen iuris, o sea el conjunto en bloque, con su
activo y su pasivo. Así, el heredero continuaba la personalidad patrimonial del
difunto, además de su personalidad de pater familias, de jefe y soberano del culto
y del grupo familiar. El antiguo derecho germánico, por el contrario, consideraba la
sucesión de las cosas en particular, sin englobarlas en un conjunto. La concepción
romana de la subrogación por parte del heredero de la personalidad del difunto fue
acogida por las legislaciones posteriores, llegando así – aunque con limitaciones –
a los modernos códigos. Hoy día se considera que el heredero continúa la
personalidad patrimonial del causante, o sea todo lo que atañe al aspecto
económico, mas no a la personalidad familiar, religiosa o moral del mismo.

SE DIVIDE EN DOS CLASES

UNIVERSALIDAD JURÍDICA O DE DERECHO

El conjunto de bienes, derechos, obligaciones y cargas de una persona


apreciables en dinero, constituye una universalidad jurídica. La cual integra el
patrimonio; es decir, si el conjunto no forma una universalidad jurídica, no es un
patrimonio; existen. en el derecho masas de bienes que se llaman universalidades
de hecho, pero no son patrimonios. La persona podrá tener distintas
universalidades de hecho, pero sólo un patrimonio que se presenta como único,
indivisible y abarcando tanto el conjunto de bienes presentes, como los bienes,
derechos y obligaciones futuros. Es decir, el concepto de universalidad se
extiende en el tiempo y en el espacio. En el tiempo, porque comprende todos los
bienes, derechos, obligaciones y cargas que la persona tenga o pueda tener en el
futuro; en el espacio, porque abarca absolutamente todo aquello que tiene un valor
pecuniario; no importa que se trate de bienes heterogéneos, de masas autónomas
de bienes destinadas a fines económicos diversos.

UNIVERSALIDAD DE HECHO

Esta entidad abstracta, puede existir como universalidad de hecho o como


universalidad jurídica. La universalidad de hecho es también una entidad con vida
independiente de sus elementos, pero se distingue de la universalidad jurídica en
que sólo comprende una masa de bienes destinados a un fin económico; en
cambio, la universalidad jurídica es, sobre todo, un conjunto de derechos y
obligaciones, imputables a la persona, que tienen vida independiente desde el
punto de vista del derecho de los elementos activos y pasivos que la constituyen.

Además, dentro del concepto de universalidad jurídica se abarcan todos los


derechos y obligaciones de la persona, así como los bienes objeto de esos
derechos u obligaciones. En cambio, la universalidad de hecho constituye un
sector limitado dentro de la esfera patrimonialde la persona. Toda universalidad de
hecho supone una parte del activo patrimonial. Hay, por consiguiente, la relación
del todo a la parte, entre la universalidad jurídica y la universalidad de hecho.

En la universalidad de hecho únicamente se comprenden ciertos bienes que


forman una parte del activo patrimonial de la persona y que se agrupan en relación
con un fin económico determinado .

HERENCIA

La herencia se identifica con el patrimonio del causante, es decir, la universalidad


o conjunto de bienes, derechos y obligaciones que son objeto de la sucesión
mortis causa, excluyéndose los derechos intransmisibles por personalísimos y los
que se extinguen por su muerte.

Código Civil Federal

Artículo 1281 Herencia es la sucesión en todos los bienes del difunto y en todos
sus derechos y obligaciones que no se extinguen por la muerte.
CAPACIDAD PARA HEREDAR.-
VIUDA Y EMBARAZADA. QUÉ OCURRE CON LA HERENCIA Y QUE
PRECAUCIONES QUE DEBEN ADOPTARSE CUANDO LA VIUDA QUEDE
ENCINTA. (ARTÍCULOS 1638-1646).

Cuando una persona fallece y tiene pareja, puede ocurrir que esta última quede
viuda y embarazada. Esta situación tendrá un gran repercusión en la repartición
de la herencia del fallecido puesto que su hijo, aún no nacido, podrá tener
derechos sobre sus bienes si se produce satisfactoriamente el parto.

Este caso tan particular de reserva de herencia se regula en el Código Civil, el


cual estipula que en los casos de que una mujer quede viuda y embarazada debe
ponerlo en conocimiento de aquellas personas que tengan un derecho a la
herencia que sea de tal naturaleza que deba desaparecer o disminuir por el
nacimiento del hijo de la persona fallecida.

SUPOSICIÓN DE PARTO

En los casos de la mujer quede viuda y embarazada, que como hemos dicho,
avise a aquellos que tengan un derecho sobre la herencia que pueda verse
afectado por el futuro nacimiento, estos interesados podrá solicitar al juez
municipal o al de primera instancia que dicte las providencias convenientes para
evitar la suposición de parto, o que la criatura que nazca pase por viable, no
siéndolo en realidad.

Eso sí, el juez tendrá que vigilar que las medidas que dicte no ataquen al pudor ni
a la libertad de la viuda.

REALIDAD DEL ALUMBRAMIENTO

Se haya dado o no el aviso por la mujer viuda y embarazada a los interesados en


la herencia de la persona fallecida, cuando se aproxime la época del parto la viuda
volverá a tener obligación de poner esta situación en conocimiento de los mismos
interesados.

Estos interesados podrán designar a una persona de su confianza para que se


cerciore que realmente existe alumbramiento. Si esta persona es rechazada por la
madre, el juez podrá hacer el nombramiento de una persona para que realice esta
función, y que necesariamente deberá ser un facultativo o una mujer.

Si se omiten de estas diligencias no basta por sí solo para acreditar la suposición


del parto o la falta de viabilidad del nacido, por lo que en caso de denunciarse esta
situación, habría que probarlo.
CERTEZA DEL EMBARAZO POR EL FALLECIDO

Si el marido, ya fallecido, hubiera reconocido en documento público o privado la


certeza de la situación de embarazo de su esposa, esta última no tendrá que dar
el primer aviso a quienes vean sus derechos sobre la herencia modificados, pero
quedará obligada a avisar cuando esté cerca la época del parto y todo lo relativo a
la realidad del alumbramiento.

ALIMENTOS DE LA VIUDA

La mujer que haya quedado viuda y embarazada, aún teniendo suficientes


recursos para sí misma, debe ser alimentada de los bienes hereditarios, habida
consideración a la parte que en ellos pueda tener el futuro hijo, si nace y es viable.

ADMINISTRACIÓN DE LOS BIENES Y DIVISIÓN DE LA HERENCIA

Hasta que se verifique el parto o se adquiera certeza de que este no tendrá lugar,
ya sea por aborto o por haberse sobrepasado el tiempo máximo para la gestación,
se nombrará un administrador para proceder a la seguridad y administración de
los bienes.

Igualmente, la división de la herencia se suspenderá hasta que se verifique el


parto o el aborto, o transcurra el tiempo máximo.

Sin embargo, el administrador podrá pagar a los acreedores si existe orden judicial
para ello.

Una vez se verifica el parto, el aborto o transcurre el tiempo máximo de gestación,


el administrador cesará en su cargo y dará cuenta de su desempeño a los
herederos o a sus legítimos representantes.

https://www.mundojuridico.info/el-derecho-de-acrecer/

DERECHO DE ACRECER

El derecho de acrecer en una herencia, es el incremento que


recibe el heredero cuando no llega a adquirir la herencia otro
coheredero.
El derecho de acrecer es el derecho que tiene el heredero que llega a serlo de
incrementar su porción hereditaria a causa de que otro heredero no llega a serlo.

Por EJEMPLO lo vemos en los testamentos cuando se utiliza la cláusula:


“SEGUNDA.- Instituye herederos por partes iguales a sus TRES hijos
mencionados.”

Si uno de estos herederos no llega a serlo (y ahora después veremos por qué, los
otros dos herederos tendrán derecho de acrecer su porción de herencia.

2.- Que quede ineficaz uno de los llamamientos hereditarios.

 porque uno de los llamados a la herencia muera antes que el testador


 porque renuncie a la herencia
 porque sea incapaz de recibirla

CAPITULO III Bis


Testamento Público Simplificado
Artículo 1549 Bis.- Testamento público simplificado es aquél que se otorga ante
notario respecto de un inmueble destinado o que vaya a destinarse a vivienda por
el adquirente en la misma escritura que consigne su adquisición o en la que se
consigne la regularización de un inmueble que lleven a cabo las autoridades del
Distrito Federal o cualquier dependencia o entidad de la Administración Pública
Federal, o en acto posterior, de conformidad con lo siguiente:
I.- Que el precio del inmueble o su valor de avalúo no exceda del equivalente a 25
veces el salario mínimo general vigente en el Distrito Federal elevado al año, al
momento de la adquisición. En los casos de regularización de inmuebles que
lleven a cabo las dependencias y entidades a que se refiere el párrafo anterior, no
importará su monto;

II.- El testador instituirá uno o más legatarios con derecho de acrecer, salvo
designación de sustitutos. Para el caso de que cuando se llevare a cabo la
protocolización notarial de la adquisición en favor de los legatarios, éstos
fueren incapaces y no estuvieren sujetos a patria potestad o tutela, el
testador también podrá designarles un representante especial que firme el
instrumento notarial correspondiente cuenta de los incapaces;
III.- Si hubiere pluralidad de adquirentes del inmueble cada copropietario podrá
instituir uno o más legatarios respecto de su porción. Cuando el testador estuviere
casado bajo el régimen de sociedad conyugal, su cónyuge podrá instituir uno o
más legatarios en el mismo instrumento, por la porción que le corresponda. En los
supuestos a que se refiere este artículo no se aplicará lo dispuesto por el artículo
1296 de este Código;
IV.- Los legatarios recibirán el legado con la obligación de dar alimentos a los
acreedores alimentarios, si los hubiere, en la proporción que el valor del legado
represente en la totalidad del acervo hereditario de los bienes del autor de la
sucesión;
V.- Los legatarios podrán reclamar directamente la entrega del inmueble y no le
serán aplicables las disposiciones de los artículos 1713, 1770 y demás relativos de
este Código; y
VI.- Fallecido el autor de la sucesión, la titulación notarial de la adquisición por los
legatarios, se hará en los términos del artículo 876-Bis del Código de
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal.

AMPARO EN REVISIÓN

ACRECER. EL DERECHO RELATIVO, OTORGADO A LOS HEREDEROS EN UN TESTAMENTO SE


ACTUALIZA CUANDO ALGUNO DE ELLOS FALLECE ANTES QUE EL AUTOR DE LA SUCESIÓN.

Dentro de los varios supuestos del derecho a acrecer, se encuentra el de la premoriencia del
heredero instituido. En esta hipótesis, el derecho a acrecer se actualiza, si alguno de esos
herederos fallece antes que el autor de la sucesión. Al darse este acontecimiento, los herederos
supérstites aumentan la porción que originalmente les habría correspondido. Esto se debe a que
como la muerte del heredero se produce cuando todavía está vivo el autor del testamento, el
fallecido no tuvo la posibilidad de adquirir por herencia, al no surtirse lo dispuesto en el artículo
1288 del Código Civil para el Distrito Federal, y al atender a lo preceptuado en los artículos 1336,
1337, 1497, 1649 y 1660 del ordenamiento referido. La situación es diferente, si primero ocurre el
deceso de quien dictó el testamento y con posterioridad fallece uno de los herederos. En este caso
no es posible que se produzca el derecho de acrecer, porque desde que acaeció el óbito del
testador, el heredero adquirió la porción de la parte de la herencia que le correspondía, en
términos del citado precepto y, por ende, entró a formar parte de su haber, que admite ser
transmitido al momento de su deceso, lo cual impide que los demás partícipes de la herencia
original estén en condiciones de aumentar sus respectivas porciones. CUARTO TRIBUNAL
COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO. Amparo en revisión 190/2007. Odilón
Ramírez Pelayo. 5 de julio de 2007. Unanimidad de votos. Ponente: Mauro Miguel Reyes Zapata.
Secretaria: María del Carmen Amaya Alcántara.
CAPITULO II
De la Apertura y Transmisión de la Herencia
Artículo 1649.- La sucesión se abre en el momento en que muere el autor de la herencia y cuando
se declara la presunción de muerte de un ausente.
Artículo 1650.- No habiendo albacea nombrado, cada uno de los herederos puede, si no ha sido
instituido heredero de bienes determinados, reclamar la totalidad de la herencia que le corresponde
conjuntamente con otros, sin que el demandado pueda oponer la excepción de que la herencia no
le pertenece por entero.
Artículo 1651.- Habiendo albacea nombrado, él deberá promover la reclamación a que se refiere
el artículo precedente y siendo moroso en hacerlo, los herederos tienen derecho de pedir su
remoción.
Artículo 1652.- El derecho de reclamar la herencia prescribe en diez años y es transmisible a los
herederos.
CAPITULO III
De la Aceptación y de la Repudiación de la Herencia
Artículo 1653.- Pueden aceptar o repudiar la herencia todos los que tienen la libre disposición de
sus bienes.
Artículo 1654.- La herencia dejada a los menores y demás incapacitados, será aceptada por sus
tutores, quienes podrán repudiarla con autorización judicial, previa audiencia del Ministerio Público.
Artículo 1655.- La mujer casada no necesita la autorización del marido para aceptar o repudiar la
herencia que le corresponda. La herencia común será aceptada o repudiada por los dos cónyuges,
y en caso de discrepancia, resolverá el juez.
Artículo 1656.- La aceptación puede ser expresa o tácita. Es expresa la aceptación si el heredero
acepta con palabras terminantes, y tácita, si ejecuta algunos hechos de que se deduzca
necesariamente la intención de aceptar, o aquellos que no podría ejecutar sino con su calidad de
heredero.
Artículo 1657.- Ninguno puede aceptar o repudiar la herencia en parte, con plazo o
condicionalmente.
Artículo 1658.- Si los herederos no se convinieren sobre la aceptación o repudiación, podrán
aceptar unos y repudiar otros.
Artículo 1659.- Si el heredero fallece sin aceptar o repudiar la herencia, el derecho de hacerlo se
transmite a sus sucesores.
Artículo 1660.- Los efectos de la aceptación o repudiación de la herencia se retrotraen siempre a la fecha de
la muerte de la persona a quien se hereda.

Artículo 1661.- La repudiación debe ser expresa y hacerse por escrito ante el juez, o por medio de
instrumento público otorgado ante Notario.
Artículo 1662.- La repudiación no priva al que la hace, si no es heredero ejecutor, del derecho de
reclamar los legados que se le hubieren dejado.
Artículo 1663.- El que es llamado a una misma herencia por testamento y abintestato, y la repudia
por el primer título, se entiende haberla repudiado por los dos.
Artículo 1664.- El que repudia el derecho de suceder por intestado sin tener noticia de su título
testamentario, puede en virtud de éste, aceptar la herencia.
Artículo 1665.- Ninguno puede renunciar la sucesión de persona viva, ni enajenar los derechos
que eventualmente pueda tener a su herencia.
Artículo 1666.- Nadie puede aceptar ni repudiar sin estar cierto de la muerte de aquel de cuya
herencia se trate.
Artículo 1667.- Conocida la muerte de aquel a quien se hereda, se puede renunciar la herencia
dejada bajo condición, aunque ésta no se haya cumplido.
Artículo 1668.- Las personas morales capaces de adquirir pueden, por conducto de
representantes legítimos, aceptar o repudiar herencias; pero tratándose de corporaciones de
carácter oficial o de instituciones de Beneficencia Privada, no pueden repudiar la herencia, las
primeras, sin aprobación judicial, previa audiencia del Ministerio Público, y las segundas, sin
sujetarse a las disposiciones relativas de la Ley de Beneficencia Privada.
Los establecimientos públicos no pueden aceptar ni repudiar herencias sin aprobación de la
autoridad administrativa superior de quien dependan.
Artículo 1669.- Cuando alguno tuviere interés en que el heredero declare si acepta o repudia la
herencia, podrá pedir, pasados nueve días de la apertura de ésta, que el juez fije al heredero un
plazo, que no excederá de un mes, para que dentro de él haga su declaración, apercibido de que,
si no la hace, se tendrá la herencia por aceptada.
Artículo 1670.- La aceptación y la repudiación, una vez hechas, son irrevocables, y no pueden ser
impugnadas sino en los casos de dolo o violencia.
Artículo 1671.- El heredero puede revocar la aceptación o la repudiación, cuando por un
testamento desconocido, al tiempo de hacerla, se altera la cantidad o calidad de la herencia.
Artículo 1672.- En el caso del artículo anterior, si el heredero revoca la aceptación, devolverá todo
lo que hubiere percibido de la herencia, observándose respecto de los frutos, las reglas relativas a
los poseedores.
Artículo 1673.- Si el heredero repudia la herencia en perjuicio de sus acreedores, pueden éstos
pedir al juez que los autorice para aceptar en nombre de aquél.
Artículo 1674.- En el caso del artículo anterior, la aceptación sólo aprovechará a los acreedores para el pago
de sus créditos; pero si la herencia excediere del importe de éstos, el exceso pertenecerá a quien llame la
ley, y en ningún caso al que hizo la renuncia.

Artículo 1675.- Los acreedores cuyos créditos fueren posteriores a la repudiación, no pueden
ejercer el derecho que les concede el artículo 1673.
Artículo 1676.- El que por la repudiación de la herencia debe entrar en ella, podrá impedir que la
acepten los acreedores, pagando a éstos, los créditos que tienen contra el que la repudió.
Artículo 1677.- El que a instancias de un legatario o acreedor hereditario, haya sido declarado
heredero, será considerado como tal por los demás, sin necesidad de nuevo juicio.
Artículo 1678.- La aceptación en ningún caso produce confusión de los bienes del autor de la herencia y de
los herederos, porque toda herencia se entiende aceptada a beneficio de inventario, aunque no se exprese.