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Química Sanguinea

Estas pruebas abarcan colesterol total, proteína total y diversos electrolitos en


el cuerpo, como sodio, potasio, cloro y muchos otros. El resto de las pruebas
examina los químicos que ayudan a que el hígado y el riñón descompongan
diversas sustancias.

 Preparación para el examen

El paciente debe tratar de no comer nada la noche antes del examen.

Albumina
 Valores Normales*

Es el 52,8-66,6 % de las proteínas totales, es decir, la principal proteína del suero y


sus valores normales en g/100 ml están comprendidos entre:

 2,9 y 5,5 en recién nacidos.


 3,8 y 5,5 en niños.
 3,3 y 6,1 en hombres.
 2,7 y 5,6 en mujeres.

Es importante para mantener la presión oncótica sanguínea, y para el transporte de


iones, hormonas, aminoácidos, fármacos, etc. Se sintetiza en el hígado y, por ello,
sirve como indicador de la función hepática. Aparte de la exactitud del análisis
electroforético-densitométrico, la albúmina se puede determinar por la fijación del
púrpura de bromocresol y después medir el desplazamiento de su máximo de
absorción a 603 nm. Otros métodos habituales son el cálculo del contenido
de triptófano en la albúmina respecto de las globulinas, y técnicas inmunoquímicas
como la turbidimetría, nefelometría, electroinmunoanálisis e inmunodifusión radial.
Existe una glucoproteína llamada prealbúmina (18-45 mg/dl). Su cuantificación se
realiza actualmente por nefelometría cinética. Su disminución es notable en
hepatopatías graves, quemaduras y desnutrición.

Fosfata Alcalina
La actividad de la fosfatasa alcalina (ALP) total, determinada normalmente en suero,
procede fundamentalmente de los huesos y del hígado, aunque también está
presente en otros tejidos. Los valores normales están comprendidos entre 85-190
U/L, siendo el triple en el embarazo, al final del primer trimestre. En los niños en
edad de crecimiento los niveles séricos son más elevados debido al aumento de la
fracción ósea por la actividad osteoblástica. Las cifras varían mucho con la edad y
el sexo:

 250 U/l en recién nacidos.


 350 U/l en niños de 1 a 12 años.
 280 U/l en niñas de 10 a 14 años y 275 U/l en niños de la misma edad,

y 500 U/l en varones entre 12 y 15 años.

 150 y 155 U/l en niñas y niños de 15 a 19 años, respectivamente.


 85-110 en mujeres adultas y 90-135 en varones adultos.

Los valores de la ALP aumentan en ictericia obstructiva, neoplasias de la vías


biliares, cirrosis biliar, diabetes con degeneración hepática, enfermedades hepáticas,
como la cirrosis, hepatomas, sarcoidosis, periarteritis nodosa, colelitiasis, etc..
Asimismo, se eleva en hiperparatiroidismo primario, enfermedades de Paget y
Recklinghausen, neoplasias óseas osteogénicas, cáncer de próstata con metástasis
ósea, raquitismo grave, osteomalacia, hiperfosfatasia congénita y en colestasis
intrahepática por clorpromazina. No se aprecia elevación en los tumores óseos
osteolíticos, en el mieloma ni en la osteoporosis.

 145-165 U/l en mujeres de 65 o más años y 140-190 U/l en hombres de

la misma edad.
Bun
Los valores oscilan entre 15 y 50 mg/dl. Se suele expresar como BUN o nitrógeno
ureico sanguíneo por volumen (urea = BUN x 2,146). Se cuantifica indirectamente
por conversión a amoníaco mediante ureasa. (Veánse los métodos de análisis en el
siguiente apartado 5.2.-Amoníaco) Su aumento puede ser debido a causas
prerrenales, renales y postrenales. Entre las primeras hay que citar los cuadros de
shock, deshidratación, insuficiencia cardíaca congestiva, síndrome hepatorrenal,
sepsis, hemorragias, acidosis, quemaduras extensas y todos aquellos procesos que
provoquen un cuadro de catabolismo proteico. Entre las renales se hallarían
patologías con insuficiencia renal aguda o crónica, y como ejemplo de los
trastornos postrenales las uropatías obstructivas. La urea disminuye en la ingesta
excesiva de líquidos, el embarazo y las hepatopatías graves.

Calcio en Suero
El calcio metabólicamente activo está ionizado. Su determinación requiere el
empleo de una técnica compleja, por lo que lo que suele medirse es el calcio total.
Este se halla constituido por calcio libre (46%), fijado a la albúmina (32%), a
globulinas (8%) y formando complejos difusibles (14%). Se determina en suero o
plasma heparinizado separados rápidamente de las células. No se debe utilizar
EDTA ni oxalato como anticoagulantes porque son quelantes del calcio.

Cloruro en Suero
Los valores normales oscilan entre 101-111 mmol/l. Los valores de cloro están muy
influidos por las variaciones de otros iones, fundamentalmente del sodio, al que
suele seguir en sus cambios, y del bicarbonato, con cambios en el sentido opuesto.
El método de análisis de elección es la titulación coulométrica; a partir de la plata
iónica se forma cloruro de plata insoluble.

La hipocloremia se presenta por vómitos repetitivos, por lavado gástrico o con


sonda, diarreas abundantes, íleo intestinal, sudoración excesiva, fístulas, acidosis
metabólica, insuficiencia suprarrenal, hiperparatiroidismo, mixedema, insuficiencia
renal, tubulopatías renales, quemaduras, intoxicación por diuréticos y bromuros,
pancreatitis, insuficiencia y cirrosis hepáticas y acidosis respiratoria acompañada de
hipercapnia.

La hipercloremia con hipernatremia se observa en casos de hemoconcentración


como en la deshidratación y en la administración de soluciones parenterales
salinas, así como también en cetosis diabética, insuficiencia renal y diabetes
insípida nefrogénica.

Creatinina
Su concentración sérica es proporcional a la masa muscular del cuerpo. Las cifras
normales oscilan entre 0,5 y 1,3 mg/dl para el hombre y entre 0,4 y 1,1 mg/dl para
la mujer. El método de Jaffé descrito en 1886 es todavía el que sigue en vigor y
consiste en la formación de un complejo rojo que absorbe a 510 nm, a partir de la
reacción a pH alcalino entre la creatinina con el ácido pícrico. Existe una correlación
entre la creatinina sérica y el aclaramiento de creatinina para calcular el grado de
insuficiencia glomerular. Se utiliza para evaluar disfunciones renales tanto en el
diagnóstico como en el tratamiento, es el caso de la monitorización de enfermos
dializados. Su aumento indica insuficiencia renal, insuficiencia circulatoria y
obstrucciones urinarias.

Bilirubina
La cifra media es de 0,5 mg/dl, pero los valores pueden variar desde 0,2 hasta 1,2
mg/dl. En recién nacidos los valores son más altos (1-12 mg/dl). Se distinguen dos
tipos, según la reacción de van den Bergh. La bilirrubina soluble en agua, que
reacciona directa y rápidamente con el diazorreactivo, es la bilirrubina conjugada
con el ácido glucurónico. La bilirrubina no conjugada o indirecta que está unida a
la albumina, es insoluble en agua y reacciona tardíamente o en presencia de
alcohol. Esta última es la que predomina en el suero en condiciones normales
(0,05-0,4 mg/dl).
El procedimiento que se lleva a cabo para la determinación de la bilirrubina en
casos de pacientes urémicos sobre todo en hemodiálisis o con trasplante de riñón
y en recién nacidos para analizar la fracción directa, es el método cinético de punto
final de Jendrassik, basado en la diazotación de la bilirrubina a pH neutro para
formar un cromóforo coloreado y se mide la absorbancia de la azobilirrubina a 600
nm después de someter la solución de la reacción a pH 13. Para determinar la
fracción no conjugada, la azolilirrubina se mide a pH 1,2 a 560 nm.

Sodio En Suero
Las cifras séricas son normalmente de 135 a 145 mmol/l. El método de referencia
es la espectroscopia de emisión atómica o de llama, pero se puede utilizar la
actualmente automatizada potenciometría con electrodo iónselectivo (ISE) y con
membrana de intercambio iónico de vidrio. Por último, la absorción atómica.

Aparece hiponatremia por excesiva sudoración, vómitos, fístulas, diarreas,


enfermedad de Addison e hipoaldosteronismo, acidosis, descompensación cardíaca,
nefroesclerosis, diabetes mellitus, cirrosis, por administración excesiva de diuréticos,
dietas sin sal, síndrome adrenogenital del recién nacido, síndrome hipertensivo,
retención hística en infecciones como la neumonia, hiperglucemia diabética, etc.

La hipernatremia ocurre en situaciones de deshidratación simple, exceso en la


administración de suero salino, síndrome de Conn, enfermedad de Cushing, coma
diabético hiperosmolar, etc.

Colesterol
La cifra normal se halla entre 140 y 200 mg/dl, aunque varía según las técnicas y
los valores de referencia establecidos en los laboratorios. También está influído por
la dieta, la edad y el sexo. En el embarazo (a partir del 5.º mes) y después del
parto se elevan sus valores. Se distingue el colesterol libre (25%) y el esterificado
(75%).

De todos los métodos de análisis para el colesterol total se destaca la reacción


colorimétrica no enzimática de Liebermann-Burchard. Actualmente el test
colorimétrico enzimático de punto final está automatizado y es muy fácil y exacto.
Como técnica definitiva se recomienda la espectrometría de masa con dilución
isotópica. El aumento de colesterol se presenta en casos de ictericia obstructiva,
colelitiasis, cirrosis biliar, mixedema, síndrome nefrótico, diabetes, xantomatosis,
hiperlipemia idiopática familiar, hipercolesterolemia esencial, alcoholismo crónico,
hipercalcemia idiopática en niños, transplantes renales, hipotiroidismo, etc.. La
hipercolesterolemia tiene relación con la aterosclerosis, aunque puede estar
ausente en algunos casos.

La hipocolesterolemia es normal en niños y ancianos y patológica en casos de


insuficiencia hepática, hipertiroidismo, anemia (perniciosa, hemolítica e hipocroma),
infecciones agudas (p.e. neumonía), estados de inanición y malabsorción,
tuberculosis pulmonar, nefritis terminal, uremia, enfermedad de Addison, síndromes
mieloproliferativos, enfermedad de Tangier (ausencia de alfa-lipoproteínas) y
abetalipoproteinemia congénita .

Por otra parte, el colesterol se puede ligar a varias lipoproteínas: — Colesterol-HDL.


Es el que va unido a lipoproteínas de alta densidad y protege de la aterogénesis.
Sus valores normales están entre 33 y 55 mg/dl en el hombre y entre 45 y 65
mg/dl en la mujer. Las técnicas de precipitación son las que se utilizan
frecuentemente y se basan en separar las lipoproteínas más grandes y menos
densas (LDL), mediante polianiones en presencia de cationes divalentes (heparina-
cloruro de manganeso o sulfato de dextrano-cloruro magnésico), así las HDL
quedan en el sobrenadante y se cuantifican por una determinación enzimática
gravimétrica de las partículas.

— Colesterol-LDL. Es el de las lipoproteínas de baja densidad, produce


aterogénesis y sus valores normales son 150-190 mg/dl. — Colesterol-VLDL: Es el
que se liga a las lipoproteínas de muy baja densidad. Es también aterogénico y sus
cifras oscilan entre 20 y 26 mg/dl. Se puede calcular a partir del cociente
triglicéridos/5, siempre que el nivel de triglicéridos sea inferior a 400 mg/dl. Así
mismo el colesterol- LDL es el colesterol total menos la suma del colesterol-VLDL y
el colesterol-HDL.