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6° JUZGADO CIVIL - Sede Central

EXPEDIENTE : 00329-2018-0-1501-JR-CI-06
MATERIA : ACCION DE AMPARO
JUEZ : TORRES BENITO RICKY MITCHEL
ESPECIALISTA : DELGADO MALLASCA FELISA
DEMANDADO : OFICINA DE NORMALIZACION PREVISIONAL ,
DEMANDANTE : ESTEBAN SOTO, REMIGIO

S E N T E N C I A

RESOLUCIÓN N° 05
Huancayo, veinticinco de octubre
Del año dos mil dieciocho

EXPOSICIÓN DEL CASO

ASUNTO
Se trata de una demanda Constitucional de Amparo, interpuesto por don
Remigio Esteban Soto, contra la Oficina de Normalización Previsional,
mediante escrito de folio siete y siguientes.

PETITORIO
i) Se declare Nulo la Resolución N° 0000000196-2018-ONP/DPR.GD/Dl 18846,
de fecha 01 de febrero de 2018, que resolvió denegar la solicitud de renta
vitalicia peticionada.
ii) Se ordene a la entidad demandada Oficina de Normalización Previsional, le
otorgue su pensión de invalidez vitalicia por padecer de la enfermedad
profesional de Neumoconiosis con una incapacidad de 50%.
iii) Se ordene a la entidad demandada cumpla con efectuar el pago de las
pensiones devengadas, intereses legales y costos del proceso.

HECHOS
El referido demandante don Remigio Esteban Soto, alega sustancialmente que
ha laborado para Empresa Minera del Centro del Perú, como laminador, en el
departamento de fundición y refinerías de la sección refinería de plomo, desde
el 12 de junio de 1969 hasta el 04 de agosto de 1982, de manera ininterrumpida,
esto es, por 13 años aproximadamente, expuesto a los riesgos de toxicidad,
peligrosidad e insalubridad ii) Que, con fecha 10 de junio de 1997, el Hospital
La Oroya, diagnosticó al actor Neumoconiosis con una incapacidad del 50%.

DEL AUTO ADMISORIO


Mediante resolución número uno, de fecha 05 de marzo de 2018, y que obra a
folio trece y siguiente, se admite la demanda constitucional de amparo contra la
Oficina de Normalización Previsional, en la vía del Proceso Especial.

DE LA CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA
La administración demandada no ha cumplido con absolver la demanda
incoada en su contra, pese a encontrarse debidamente notificada.

ANÁLISIS DEL CASO


Delimitación del petitorio y de la controversia
PRIMERO: Del examen de la demanda interpuesta mediante el escrito de folio
siete y siguiente, se advierte que el actor don Remigio Esteban Soto, solicita al
Órgano Jurisdiccional en rigor lo siguiente:
i) Se declare Nulo la Resolución N° 0000000196-2018-ONP/DPR.GD/Dl 18846, de
fecha 01 de febrero de 2018, que resolvió denegar la solicitud de renta vitalicia
peticionada.
ii) Se ordene a la entidad demandada Oficina de Normalización Previsional, le otorgue
su pensión de invalidez vitalicia por padecer de la enfermedad profesional de
Neumoconiosis con una incapacidad de 50%.
iii) Se ordene a la entidad demandada cumpla con efectuar el pago de las pensiones
devengadas, intereses legales y costos del proceso.
No hay duda entonces que el demandante solicita que se le otorgue pensión de
Invalidez vitalicia por adolecer según alega de la enfermedad profesional de
Neumoconiosis con 50% de incapacidad; por lo que, corresponderá determinar
si adolece de la alegada enfermedad profesional y si lo adquirió como
consecuencia de estar expuesto a los riesgos de toxicidad, peligrosidad e
insalubridad.

Sobre el Certificado Médico y la norma aplicable


SEGUNDO: En principio debe indicarse que el Tribunal Constitucional en el
Exp. N° 10063-2006-PA/TC ha emitido la sentencia de carácter vinculante sobre la
pensión vitalicia o pensión de invalidez que se solicite al amparo del Decreto
Ley N° 18846 o al amparo de la Ley N° 26790 y del Decreto Supremo N° 009-
97-SA; estableciéndose en el fundamento 97 de la referida sentencia que:

“… en los procesos de amparo referidos al otorgamiento


de una pensión vitalicia conforme al Decreto Ley
18846 o pensión de invalidez conforme a la Ley
26790 la enfermedad profesional únicamente podrá
ser acreditada con un examen o dictamen médico
emitido por una Comisión Médica Evaluadora de
Incapacidades del Ministerio de Salud, de EsSalud o
de una EPS…” (la negrilla y el subrayado es nuestro)

Y en el caso de autos, en torno al Certificado Médico de fecha 10 de Junio de


1997, y la norma aplicable, se tiene lo siguiente:
2.1 El actor ha acompañado el certificado médico emitido por el Hospital La
Oroya, de fecha 10 de junio de 1997, y que obra a folio cuatro, el mismo que
determina que padece de neumoconiosis con un menoscabo del 50% de
incapacidad. La autenticidad del referido certificado médico ha sido
corroborada con la copia fedateada de la historia clínica que obra a folio
diecinueve y siguientes, la misma que fue remitida por el referido
nosocomio, mediante la Carta N° 276-D-HAHA-GREJ-ESSALUD-2018,
obrante a folio dieciocho, y que por lo demás, no ha sido cuestionada por la
demandada, no obstante de estar debidamente notificada conforme se
advierte del cargo de notificación obrante a folio sesenta y dos. Además
debe indicarse que el accionante sí fue evaluado por un medico con
especialidad en neumología, conforme se aprecia de las instrumentales de
folio veinte, veintiuno, veintisiete, y veintiocho.
2.2. La fecha de contingencia se produjo el 10 de Junio de 1997, dado que, el
certificado médico se expidió en esa fecha, y es además el sustento de la
demanda, por tanto, teniendo en cuenta lo expuesto y lo resuelto en el
precedente vinculante citado precedentemente, (Exp. N° 10063-2006-PA/TC)
resulta de aplicación para el cálculo de su pensión de invalidez vitalicia por
enfermedad profesional, la Ley N° 26790 y su Reglamento Decreto Supremo
Nº 003-98-SA; dado que estaba vigente a la fecha que se había producido la
contingencia.
Sobre el nexo de causalidad y la enfermedad profesional diagnosticada
TERCERO: El Tribunal Constitucional en el presente vinculante N° 2513-2007-
AA/TC ha dejado establecido en torno al nexo de causalidad respecto de la
enfermedad profesional de neumoconiosis lo siguiente:
26. En el caso de las enfermedades profesionales
originadas por la exposición a polvos minerales
esclerógenos, ha de precisarse su ámbito de
aplicación y reiterarse como precedente
vinculante que: en el caso de la
neumoconiosis (silicosis), la antracosis y la
asbestosis, el nexo o relación de causalidad en el caso
de los trabajadores mineros que se laboran en minas
subterráneas o de tajo abierto, se presume siempre y
cuando el demandante haya desempeñado las
actividades de trabajo de riesgo señaladas en el
anexo 5 del Decreto Supremo N.º 009-97-SA, ya que
son enfermedades irreversibles y degenerativas
causadas por la exposición a polvos minerales
esclerógenos. (Subrayado es nuestro)
En el caso de autos, no obstante la presunción establecida por el Tribunal
Constitucional en el acotado precedente vinculante, de lo actuado se verifica lo
siguiente:
3.1. Según se aprecia del Certificado de Trabajo que obra a folio dos, el actor
laboró para la Empresa Minera del Centro del Perú, como laminador, en el
departamento de fundición y refinerías de la sección refinería de plomo,
desde el 12 de junio de 1969 hasta el 04 de agosto de 1982, de manera
ininterrumpida, esto es, por 13 años aproximadamente.
3.2. El cargo desempeñados por el accionante durante su relación laboral, y las
labores efectuadas en actividades propias de minería nos permite afirmar
que la presunción establecida en el referido precedente vinculante dictado en
el Expediente N° 2513-2007-AA/TC, ha sido corroborada, y por tanto se
verifica que ha estado expuesto a polvos, minerales y humos1 [plomo].
Teniendo en cuenta los años laborados por el accionante, la labor que ha
realizado, el cargo que ha ocupado, y su relación directa con la actividad minera
[plomo], el juzgador concluye que la enfermedad profesional diagnosticada de
Neumoconiosis, ha sido adquirida como consecuencia de la referida labor
realizada en la actividad minera; siendo ello así, la conclusión arribada
desvirtúa el cuestionamiento de la demandada en torno a la enfermedad
profesional diagnosticada al accionante. A mayor abundamiento, en torno al
nexo de causalidad, el Tribunal constitucional, recientemente en el Expediente
N° 06276-2013-PA/TC, determinó lo siguiente:

1
Adviértase que el Tribunal Constitucional en torno a la enfermedad profesional de Neumoconiosis I
estadio preciso en el expediente signado con el N° 01165-2010-AA/TC lo siguiente : “[…] Por ello,
importa recordar que respecto a la neumoconiosis, por sus características, este Tribunal ha considerado que su
origen es ocupacional cuando el asegurado ha estado expuesto a la inhalación, retención y reacción pulmonar al
polvo de diversas sustancias minerales, especialmente de sílice cristalina, por períodos prolongados. Atendiendo a
lo señalado, para la procedencia de la pensión de invalidez vitalicia por enfermedad profesional, en la STC 1008-
2004-PA/TC, este Colegiado interpretó que, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la neumoconiosis
(silicosis) en primer estadio de evolución produce Invalidez Parcial Permanente, es decir, 50% de incapacidad
laboral. En ese sentido, se concluye que del menoscabo global que presenta el demandante, por lo menos el 50%
se origina en la enfermedad profesional del neumoconiosis que padece, correspondiéndole percibir la pensión de
invalidez vitalicia por enfermedad profesional atendiendo al grado de incapacidad laboral que presenta . […]”.”(El
subrayado es nuestro)
Sobre la pensión de invalidez por enfermedad profesional
CUARTO: Según lo prescrito por el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-
SA2 le corresponde una pensión de invalidez vitalicia mensual equivalente al
50% de la Remuneración Mensual, y en base al promedio de las remuneraciones
asegurables de los 12 meses anteriores al siniestro. Así por ejemplo lo señala el
Tribunal Constitucional en el Expediente signado con el N° 5424-2009-AA/TC
en el fundamente 4) al precisar lo siguiente:

4. El artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA


define la invalidez parcial permanente como la
disminución de la capacidad para el trabajo en una
proporción igual o superior al 50% pero menor a los dos
tercios, razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la
Remuneración Mensual. En cambio, el artículo 18.2.2
señala que sufre de invalidez total permanente, quien
queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o
superior a los dos tercios, en cuyo caso la pensión
de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de
la Remuneración Mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones
asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o
enfermedad profesional sufrida por el asegurado.
(la negrilla y el subrayado es nuestro)

En el caso de autos, se verifica que el demandante adolece de Neumoconiosis


con 50% de incapacidad y por ende le corresponde como pensión de invalidez
vitalicia por Enfermedad Profesional, el 50% de su remuneración en referencia.

2
18.2.1 Invalidez Parcial Permanente:
"LA ASEGURADORA" pagará, como mínimo, una pensión vitalicia mensual equivalente al
50% de la "Remuneración Mensual" al "ASEGURADO" que, como consecuencia de un
accidente de trabajo o enfermedad profesional, quedara disminuido en su capacidad de
trabajo en forma permanente en una proporción igual o superior al 50% pero menor a los
dos tercios.
Respecto del pago de pensiones devengadas e intereses legales
QUINTO: Respecto del pago de las pensiones devengadas e intereses legales,
resulta ilustrativo lo que el Tribunal Constitucional ha señalado en la sentencia
contenida en el Exp. Nº 04172-2009-PA/TC, que en su fundamento 7 refiere:

“En consecuencia la emplazada debe reconocer las


pensiones devengadas desde la fecha del
pronunciamiento médico que acredita el incremento
de la enfermedad profesional,” (negrilla y subrayado es
nuestra).

Y siendo ello así, la entidad demandada Oficina de Normalización Previsional,


deberá otorgar el pago de pensiones devengadas desde la fecha de emisión del
certificado médico que diagnostica que el actor padece de neumoconiosis con
50% de incapacidad, esto es, desde el 10 de junio de 1997, así como los intereses
legales generados conforme al artículo 1246 3 del Código Civil, tal como refiere
el máximo intérprete de la Constitución en la sentencia contenida en el Exp. Nº
732-2008-AA/TC, en el fundamento 11 ha señalado:

“Adicionalmente, el pago inoportuno debe ser compensado


agregando los intereses legales correspondientes, conforme
lo ha establecido este Tribunal en la STC 0065-2002-AA/TC,
del 17 de octubre de 2002, en el que ha precisado que
corresponde el pago de los intereses legales generados
por las pensiones no pagadas oportunamente, razón
por la cual se aplica dicho criterio en el presente caso,
debiéndose abonar los intereses legales a tenor de lo
estipulado en el artículo 1246º del Código Civil”. (negrilla y
subrayado es nuestro)

SEXTO: Finalmente, también debe indicarse que últimamente el Tribunal


Constitucional ha venido estimando demandas similares al de autos, teniendo
en cuenta certificados médicos emitidos por hospitales pertenecientes al sector
de salud, y en donde inclusive, el diagnóstico de la enfermedad profesional es
similar al de autos. Así por ejemplo, el nuevo colegiado del Tribunal
Constitucional en la sentencia dictada en el expediente signado con el N° 633-
2014-PA/TC, ha declarado fundada la demanda, precisando lo siguiente:
2.3.6. Asimismo, aparece en autos el Certificado Médico
N° 95 expedido por la Comisión Médica Evaluadora de
Incapacidades del Hospital IV Augusto Hernández Mendoza –
EsSalud Ica, de fecha 3 de abril de 2013 (f. 124), en el que se
concluye que adolece de hipoacusia neurosensorial bilateral
severa a profunda y trauma acústico crónico, de naturaleza
permanente y grado parcial, que le ocasiona un menoscabo
del 65%.

3
“Si no se ha convenido el interés moratorio, el deudo sólo está obligado a pagar
por causa de mora el interés compensatorio pactado y, en su defecto, el interés
legal”
Resulta pertinente precisar que, a efectos de determinar si
una enfermedad es producto de la actividad laboral, se
requiere de la existencia de una relación causa-efecto entre
las condiciones de trabajo y la enfermedad.
Asimismo, el Tribunal Constitucional con sus nuevos integrantes, en los
Expedientes signados con los Nros. 4498-2013-PA/TC4 y 01749-2010-PA/TC5 ha
declarado fundada la demanda constitucional de amparo sobre la base de
certificados emitidos por comisiones médicas de hospitales pertenecientes al
Ministerio de Salud.

DECISION

1) SE DECLARA fundada la demanda constitucional de amparo, interpuesto


por don Remigio Esteban Soto, contra la Oficina de Normalización
Previsional, mediante escrito de folio siete y siguientes.
2) SE ORDENA que la entidad demandada Oficina de Normalización, otorgue
al demandante don Remigio Esteban Soto, su pensión de Invalidez Vitalicia
por adolecer de la enfermedad profesional, Neumoconiosis 50% de
incapacidad así como el pago de las pensiones devengadas, e intereses
legales desde el 10 de junio de 1997.
3) SE ORDENA a la Oficina de Normalización Previsional, el pago de costos
del proceso, de conformidad con el segundo párrafo del artículo 56° del
Código Procesal Constitucional.
4
VÉASE que el Tribunal Constitucional en el expediente signado con el N° 4498-
2013-PA/TC ha precisado lo siguiente:
“[…]
2.3.7. En el presente caso, el demandante ha presentado el Informe de
Evaluación Médica de Incapacidad (f. 10), del 1 de octubre de 2008, emitido por
la Comisión Médica de Evaluación de Incapacidades del Hospital
III Juliaca - EsSalud, el cual concluye que padece de neumoconiosis, hipoacusia
moderada y ambliopía, con un menoscabo global de 70%. […]
2.3.11. Consecuentemente, habiéndose acreditado que las enfermedades que
padece el demandante son consecuencia de la exposición a factores de riesgo
inherentes a su actividad laboral (fundamentos 2.3.7. y 2.3.8.), corresponde
estimar la presente demanda al haberse acreditado la afectación del derecho a la
pensión del demandante.
5
El Tribunal Constitucional en el expediente signado con el N° 01749-2010-PA/TC
ha precisado lo siguiente: “5. Teniendo en cuenta que el Informe de Evaluación
Médica de Incapacidad, referido en el considerando anterior, data del 30 de mayo
de 2007, este Colegiado solicitó al recurrente adjuntar un certificado médico
emitido por una Comisión Médica Evaluadora con fecha reciente (consta en el
cuadernillo del Tribunal) a fin de despejar la duda sobre su menoscabo actual,
pues desde el 30 de mayo de 2007 a la actualidad han transcurrido más de 4
años, en los cuales la enfermedad puede haberse agudizado. Dando cumplimiento
a lo solicitado, el demandante adjunta el Certificado Médico 030-2011 emitido
por el Comité de Invalidez del Hospital Carlos Lanfranco La Hoz, de fecha 11 de
marzo de 2011 (consta en el cuadernillo del Tribunal), donde se observa que
padece de neumoconiosis II estadio, enfermedad pulmonar intersticial difusa,
enfermedad pulmonar obstructiva crónica, las cuales dan como resultado un
menoscabo global de 74%.