You are on page 1of 3

Semiología y Nosologías Psiquiatricas

I Parte: Historia

La historia de la psiquiatría comienza con Pinel en la época de la Revolución


Francesa. Se lo conoce como un reformador de los sistemas de tratamiento de la
locura y como el que libero a los locos de sus cadenas. Es influido por el filosofo
Condillac, quien sustenta sus teorías en una corriente llamada nominalismo. Sus
postulados podrían reducirse a: “Como lo real no puede conocerse como lo conoce
Dios, por lo tanto es inútil intentar sistemas explicativos, es suficiente con un
conocimiento pragmático y eficaz”.
Bercherie propuso una tesis en donde divide la historia de la psiquiatría en dos
periodos: El primer periodo corresponde a la llamada clínica sincrónica, y sus
principales representantes son Pinel y Esquirol. Plantean que la locura es un género
homogéneo que en su interior contiene especies, que son sindromes sincrónicos
reunidos alrededor de la manifestación más central de la enfermedad. El segundo
periodo corresponde a la llamada clínica diacrónica, porque toma en cuenta el
pasado, el presente y el futuro de la enfermedad y tiende al estudio de su etiología.
Falret es el que plantea los principios de su construcción, y Lacan es quien cierra el
periodo con sus tesis sobre la Paranoia, en 1932, donde incorpora a la nosología
psiquiátrica la última categoría, que es la paranoia de autopunición.
Pinel considera a las afecciones mentales como una perturbación de las funciones
intelectuales inferiores del sistema nervioso. El concepto de neurosis, acuñado por
Gullen, corresponde a una afección del sistema nervioso sin inflamación ni lesión de
estructura, con ausencia de fiebre.
Las lesiones no son constantes, por lo tanto son contingentes. Va a llamar a las
distintas formas de locura, neurosis cerebrales. Se dividen en dos grupos: las que
tienen abolición total de las funciones psíquicas (afecciones comatosas) y las
perturbaciones de las funciones (vesanias). Las vesanias incluyen a la locura
propiamente dicha y a otras afecciones, entre las que incluye la hidrofobia (rabia), la
hipocondría y el sonambulismo.
Las locuras propiamente dichas son clasificadas así:
1. La manía propiamente dicha, donde el delirio es general. Esto quiere decir que
incluye a todos los objetos, estando lesionadas todas las funciones del
entendimiento, a saber: la percepción, la memoria, el juicio, la afectividad y la
imaginación, acompañado este cuadro algunas veces de agitación. Dentro de este
cuadro distingue una forma a la que llama manía razonante, con las funciones del
entendimiento intactas, llamada manía sin delirio o razonante, con alteración de la
afectividad y agitación a veces furiosa.

1
2. La melancolía donde el delirio esta limitado a un objeto, y las facultades mentales
permanecen intactas por fuera de este objeto. La afectividad, y aquí esta lo curioso,
puede ser triste o alegre.
3. La demencia o abolición del pensamiento, es decir del juicio. Aquí describe
incoherencia y destrucción de las funciones e síntesis
4. El idiotismo, con supresión más o menos completa de la actividad mental.
Diferencia la forma congénita de la adquirida.
Pinel agrupa cada enfermedad en torno a la manifestación más central. Las causas
de la alienación mental son: 1.Causas físicas cerebrales, por traumatismo directo o
conformación viciosa del cráneo. 2. Causas hereditarias. 3. Causas morales: Las
divide en dos: las pasiones internas y fuertemente contrariadas y los excesos de
todo tipo.
Para Pinel las pasiones actúan sobre los órganos, las vísceras y las funciones de la
respiración y la circulación. Una vez adquirida esta perturbación, el cerebro se altera
por simpatía.
El tratamiento, fiel a la concepción de las sensaciones, surge a partir de la idea de
encerrar al sujeto que estaba aloco para evitar cualquier sensación que pudiese
tener influencia sobre el enfermo. La primera idea de Pinel es aislarlo del medio
ambiente y someterlo a una disciplina severa y paternal para cambiar el círculo
vicioso de sus ideas. Este método se denomino “Tratamiento moral”.
Esquirol continúa a Pinel y separa el idiotismo, que es adquirido, de la idiotez. Otro
aporte importante fue separar semiológicamente en la observación de los enfermos
la ilusión de la alucinación. La ilusión es la percepción deformada de un objeto y la
alucinación se define como la percepción sin objeto.
El criterio evolutivo aparece cuando Bayle descubre que la parálisis general es
expresión de una meningoencefalitis cuyo agente etiológico será descubierto años
después. Durante más de 20 años esta hipótesis no se toma en cuenta, recién en
1840 comienza a difundirse la idea de que esta entidad – la parálisis general- era
una entidad de origen claramente orgánico y que tiene una evolución. Quien
comienza a pensar la idea de una clínica diacrónica y no sincrónica es Falret, quien
plantea: 1. La clínica psiquiátrica debe estudiar la evolución, el pasado y el presente
del paciente. 2. Buscar una etiopatogenia especifica para cada enfermedad y 3.
Tener en cuenta en semiología los signos negativos, es decir, lo que no debe
aparecer para permanecer dentro de la categoría. Esta inclusión de algo que no está
como signo semiológico empieza a tener mucha utilidad.
Quien continúa a Falret es Morel, que dice que la locura puede ser de causa no
orgánica, pero que hay un terreno predispuesto, y lo llama degeneración. La
degeneración es el terreno predisponente sobre el que se va a desarrollar la
enfermedad. Corresponde estudiar también a las generaciones anteriores y hacer
estadísticas, porque la degeneración se puede transmitir. La idea de Morel es una

2
concepción tomada de la Biblia en donde el hombre ha sido creado perfecto y toda
desviación es una degeneración. Plantea como solución el matrimonio profiláctico.
Kahlbaum, un psiquiatra alemán, agrega a la noción de evolución la idea de que es
necesario determinar también el estado terminal de las enfermedades. Por ejemplo
dentro de las psicosis encontramos el caso de las esquizofrenias, en las que el
paciente termina en un estado de deterioro, en cambio en el caso de los pacientes
paranoicos la evolución no conduce a un estado de ese tipo y en las parafrenias
algunas terminan con deterioro y otras no.