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decir que la versidn de Blate, que considero en general acerta- da, contiene ciertos errores que, conto, han sido subsinados cen ésca A grandes rasgos, se puede decir que el presence texto de Benjamin no oftece las dificultades que en otros casos inquietan al craductor hasta la congoja, pero la peculiaridad de su estilo, la complejidad de sus formulaciones y, desde luego, el rigor con que estin acuiados sus conceptos obligan en codo momento a adoprar decisiones en las cuales la som bbra de la duda permanece, hasta cierto punto, indeleble. 56 Walter Benjamin El Narrador Consideraciones sobre la obra de Nikolai Leskov' El narrador’ —por familiar que nos suene el nombre— no esti de ningéin modo presente para nosorros en su vivid, eficacia, Nos resulea algo alejado ya y que sigue alejindose Presentara un Leskov" como narrador no quiere deciraproxi- ovérnoslo. sino axis bien aumentar la distancia que de dl nos separa. Consid cdo desde una determinada lejana, los gran des y simples rasgos que consticuyen al narrador se imponen endl, Mejordicho, aparecen en él como pueden aparecer una cabeza humana o un cuerpo animal sobre una roea para el observador que esti a la correcta distancia y en el dngulo co- recto de visi EERE Eg OSS HREERID "una experiencia que tenemos oeasién de hacer east cotidiama- Nikolai Less saci cn AAT Ta gbmacin de OF maa 1 on Fawr Bors nuts pain campsite ie et aia co ie ot int cig. vo Rito ue Jan expr pnp Tdi, lis rely pn ‘Shs, pn aoe pcs es le La gain de Ls ea ‘avn tla sto pestenasoh tn ovat lei de psi Dede fi {T-gners han emprenil mucho tetas de se cme sos em Sabie det ks sana [a 4m pois ules anokigico de I Elio Masami Geng Mir sin prime neve soma deb Esto CH. Bok, fev om presi alin 0 — Con frecuencia cada vez mayor se difunde la perplejidad en lacerrula, cuando se formula el deseo de escu- char una historia, Es como si una faculead que nos parecta + inalienable, la mas segura entre las seguras, 10s f (4 ib labeulad deineembirepeen, Una causa de esce fenémeno es palmaria (QS TED ¥ oa impresion de que sigue eayendo en un sin fondo. Cualquier ojeada al periddieo et pruchas de que ha alcanzado un nuevo nivel minimo, de manera que no sélo la imagen del mundo exterior, sino tam- « bign la imagen del mundo ético han sufrido, de kt noche la maa ana, transformaciones que jamtés se consideraron pos ‘Cie Sa ED sino, _Tibrosde guerre ado lo concraio de una experiencia que GEIETED ¥ eso no ers extraiio. Pues jamais fueron desmentidas mis profandamente las experien~ cias como [lo fueron] las estratégicas por la guerra de crinche ras, las econdmicts por la inflacisn, las corpsrexs por ka batt- Ma generacidn que todavia hab ido a la escuela en el carro de a, las écieas por los detentadores del poder, Una ssungre, se encontrd lt intemperie, en un paisajeen que nada queds inalrerado sulvo kas nubes, y bajo ellas, en un campo de fuerza de torrentes devastadores y de explosiones. el infi- mo y quebridizo cuerpo humano!. IL _ Lat experiencia que se transite de boea en boca es la “fuente de la que han bebido todos los narradores cer aquellos que eseribieron h (GWE Ere ellos, por lo dems, hay dos geu- pos que por cierto estin compeneteados ensre si de muchos modos. ¥ ha figusa del narrador adquiere su plena corpor clu slo para aquel quea ambos los renga presente ED «1 popula, y se represen GAG. Pr nes con menor agrado que se escucha al que habiendose ganado honestamence su sustento, perm cig en el pago y conoce sus tradiciones ¢ historias, Sise quiere otro por el marina mereante, De hecho, ambos modos de vida han producido en cictts medida sus propias estinpes he nartadores, Cadi una dle estas estirpes preservalgumas de sus, peculiaridades aun siglos mis tarde, Asi, entre los mas rie tes narrudores alemanes, os Flebel’ y Gocthel! proceden del primer grupo. y los Sealsfield” y Gersticker* del segundo, Pero, por lo demuis, como se dijo estas estigpes slo consti- 6