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TIPOS DE ALBAÑILERIA

Podemos clasificarla de dos maneras:


A. Por la función estructural.
B. Por la distribución de Refuerzos

A. Por la función estructural.


Se pueden clasificar en muros portantes y no portantes

1. Muros no Portantes.
Son aquellos que no reciben carga vertical. Estos deben diseñarse ante
cargas perpendiculares a su plano como viento, sismo u otras.
Por ejemplo:
Los cercos son utilizados como cierre de linderos.
Los tabiques como elementos divisorios.
Los parapetos como barandas de escaleras.
Los Tabiques generalmente están hechos de albañilería debido a sus
propiedades térmicas, acústicas e incombustibles. Se usa mortero de
baja calidad y ladrillos con perforaciones tubulares denominados
pandereta con la finalidad de aligerar peso al edificio.

2. Muros Portantes
Son aquellos que se emplean como elementos estructurales de un
edificio. Sujetos a todo tipo de cargas tanto vertical como horizontal,
permanente o eventual.

B. Por la distribución de Refuerzo


Se pueden clasificar en muros no reforzados y muros reforzados

1. Muros no reforzados o de albañilería simple


Son aquellos que carecen de refuerzo, o teniéndolo no cumplen con las
especificaciones mínimas reglamentarias.
Espesor efectivo
Se define como espesor bruto, descontando los acabados.
El espesor mínimo a emplear en muros no reforzados debe ser:

𝑡=
20
Donde h es la altura libre de piso a techo.
2. Muros reforzados (armados, laminares o confinados)
De acuerdo a la disposición del refuerzo, los muros se clasifican en:
muros armados, laminares, confinados.
Para los muros reforzados se puede emplear un espesor efectivo igual a:

𝑡 = ℎ/26

1. Muros Armados
Llevan el refuerzo en el interior de la albañilería. Este refuerzo está
generalmente distribuido a lo largo de la altura del muro (refuerzo
horizontal) como de su longitud (refuerzo vertical).

2. Muros Laminares (sandwich)


Este tipo de muro está constituido por una placa delgada de
concreto, reforzada con una malla de acero central y por 2 muros de
albañilería que sirven como encofrado de la placa.
3. Albañilería confinada
Este sistema se emplea tradicionalmente en toda latinoamérica
para la construcción de edificios de hasta 5 pisos.
La Albañilería Confinada se caracteriza por estar constituida por un
muro de albañilería simple enmarcado por una cadena de concreto
armado, vaciada con posterioridad a la construcción del muro.
Generalmente, se emplea una conexión dentada entre la albañilería
y las columnas; esta conexión es más bien una tradición peruana,
puesto que en Chile se utiliza una conexión prácticamente a ras.
El pórtico de concreto armado, que rodea al muro, sirve
principalmente para ductilizar al sistema; esto es, para otorgarle
capacidad de deformación inelástica, incrementando muy
levemente su resistencia, por el hecho de que la viga ("solera", "viga
collar", "collarín" o "viga ciega") y las columnas son elementos de
dimensiones pequeñas y con escaso refuerzo. Adicionalmente, el
pórtico funciona como elemento de arriostre cuando la albañilería
se ve sujeta a acciones perpendiculares a su plano.