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LA MIRADA DEL HIELO

2. GLOSARIO:

Inexorable: Aquel o aquello que no se deja conmover o convencer sencillamente con


pedidos reiterados.

Morbilidad: Cantidad de personas que enferman en un lugar y un período de tiempo


determinados en relación con el total de la población.

Indemne: Que no ha recibido ningún daño a pesar de haber estado en peligro o de haber
sufrido un accidente.

Inapelable: Que no puede ser remediado o evitado.

Remotísimo: Este término es de uso anticuado, se refiere a la parte superlativo de remoto,


que es muy lejano o apartado en cuanto al espacio o el tiempo y de poca probabilidad que
suceda o acontece en la realidad, que no es verosímil.

Luxaciones: Lesión cápsulo-ligamentosa con pérdida del contacto de las superficies


articulares por causa de un trauma grave, que puede ser total (luxación) o parcial
(subluxación).

Cárdeno: De color o de tono morado.

Omnímodos: Que es absoluto y total.

Antiquísima: Superlativo de antiguo.

Desacralizada: Quitar el carácter sagrado o religioso que tenía una cosa

Augures: Anunciar hechos del futuro a partir de observaciones o creencias

Amalgama: Mezcla confusa de personas o cosas de distinto origen o naturaleza y algunas


veces contraria

Linfa: Líquido coagulable, casi incoloro y débilmente alcalino, que procede de la sangre,
circula por los vasos linfáticos y se vuelca en las venas, y cuya función es la de servir de
intermediario en los cambios nutritivos entre la sangre y los tejidos.

Fauces: Hace referencia al sector posterior de la boca de un animal mamífero. Las fauces
comienzan en el velo del paladar y se extienden hasta la zona donde se inicia el esófago.

Pontífices: Es un título de ciertos líderes religiosos, ahora usado principalmente para


referirse al Papa.

Reitres: Antiguo soldado de caballería alemana.


Orbe: Se refiere a algo redondo o circular. Por extensión, el concepto de orbe se emplea para
nombrar al mundo.

Napalm: Sustancia muy inflamable compuesta de combustible gelatinizado que se utiliza


para cargar bombas y proyectiles incendiarios.

Yergue: Poner algo, en especial una parte del cuerpo, en posición vertical.

Óbolo: Cantidad pequeña de dinero que se da como limosna o donativo para contribuir a un
fin benéfico.

Arcas: Lugar donde se guarda el dinero de una colectividad.

Basilisco: Animal imaginario que se representaba con cuerpo de serpiente, patas de ave y
alas espinosas y al que se le atribuía el poder de matar con la vista.

Tesis central:

En este capítulo se realiza un paralelo entre la civilización y la enfermedad que a su vez acaba
con el hombre, pero también es fuente de desarrollo industrial; ya nos damos cuenta con el
emporio farmacéutico que se ha desatado y con las góticas de salud que el gobierno nos da y
que a la vez nos reconforta.

También resalta la muerte como una bendición para el hombre ¿quién iba a pensar que la
enfermedad y la muerte podrían tener algo bueno? Pues William Ospina nos hizo alarde de
su pensamiento y nos llevó a imaginarnos una enfermedad tranquila, donde el espíritu se
regocijara y fuéramos participes de toda esa paz que encontraríamos supuestamente en un
lecho de enfermedad o de muerte.

PROTOCOLO

DISCUSION:

Samuel: El hombre ha olvidado la esencia de lo humano, los románticos se desvanecieron,


estamos en un mundo lleno de escombros, niños sin sueños, sin inquietudes y lo más terrible
es que nosotros tenemos la culpa; estamos tan ocupados en progresar en un mundo donde las
oportunidades se desvanecen que nos olvidamos de lo importante.

Marcela: El hombre no se aprecia desde la complejidad de su naturaleza, teniendo en cuenta


todos sus matices, sino que se mira como un simple objeto de estudio, sin que su existencia
pueda tener trascendencia alguna.

Yeinson: Resulta importante que el hombre tome conciencia continua de su fragilidad y su


vulnerabilidad.
Alex: En todos los campos del hombre pierde dominio sobre su mundo, crea menos y decide
menos, mientras cunde la versión de que nunca fuimos más perfectos, más importantes y más
felices.

Yulieth: El capital y las ciencias transformaron la vida humana en una cosa tributaria de la
cual se tiene que sacar el provecho necesario para generar más ingresos y ya no hay sentido
de vida, pensamiento ni toma de decisiones, todo está destruido por la economía.

CONCLUSION: Finalmente, Ospina llega a la conclusión de que a pesar de todo lo que los
seres humanos tenemos en contra, existe una salida que nos permite ver con claridad la
realidad; y esa es la enfermedad, la certidumbre del fin, la muerte que nos asecha a cada
momento, esta es sin duda, la condición que nos impone la vida.

Tres argumentos del Autor:

1. Hoy vemos como el mercado lidera nuestros sentimientos y deseos, esto lo hace notar
el autor en su escrito con el argumento “la industria, tan generosa, a veces, en cosas
grata y útiles, es completamente ciega de corazón a la hora de tomar sus decisiones.
Hace el bien y el mal con la misma pasmosa intensidad porque lo único que la
gobierna es el misterioso afán del capital que, como el cáncer, solo sabe crecer y
proliferar a expensas del organismo que lo nutre”.

2. Esta degradación del hombre se da a través de la ciencia, que con sus avances
tecnológicos, suprime del mundo lo mágico, lo espiriual, lo metafísico, lo que alguna
vez dio sentido a la existencia humana. En este punto, entra en escena el terrible juego
entre ciencia y economía, en el que la salud está a merced de las compañías
prestadoras de salud y de las grandes multinacionales farmacéuticas, las primeras,
que planear llenar sus cuentas bancarias con el dinero recolectado mes a mes de los
que pagan por una salud digna, sin pensar que los que no tiene recursos deben estar
confinados a perecer sin recibir la ayuda necesaria.

3. Ospina analiza la relación que existía en otros tiempos entre medicina. Magia y el
poder que tenía el hombre sobre su propio cuerpo y sobre el proceso salud-
enfermedad, además centra su discurso en el poder y la trascendencia que tienen los
médicos en la vida del hombre diciendo “eran seres sagrados que cumplían una
función a veces racional, a veces mágica, en un mundo encantado” y “casi ningún
saber humano otorga a su poseedor tanto poder sobre los demás como este antiguo y
prestigioso saber que llamamos medicina”