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libros del

Zorzal

1 1,,10 lo " i.ilivrno es uno de los desafíos globales más acucian-


1,·' (',,1< "Ih.r conflictos étnicos, fomenta las guerras, pero
1.I"ildo'll IJlI,·II(' constituir una fuente de inspiración y de so-
11'1.",,1.,11"'Hi;rI. A través de una descripción fascinante, Craig
CRAIG CALHOUN
, di"" 111, IImidera las diversas manifestaciones del naciona-
11',11111, ',11Ili',lnria y su relación con el imperialismo y el colo-
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1"'",.1.' """ P'" ',p,xtiva moderna, el nacionalismo se diferen-


, í 1 .1,,11"" 1'111''';(0 y de la pertenencia étnica. Constituye un Nacionalismo
,11", 111 '.IJ '1"" influve sobre la política doméstica y las relacio-
"' "1111" 111'.1 ',I;HI05. Tomando ejemplos que van desde Eri-
tI! ,1,.1'.1.11.1e-x Yuqoslavia, pasando por China, Francia y Ale-
'" "'1.1, [' .illllIlIlI'~xplica el modo en que los límites nacionales
\ 1" "I"I'¡ ,.!"dl". han llegado a resultar centrales para la era
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ISBN 978-987-599-031-9

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12 CMIG CALHOUN

micos y un amplio espectro de ciudadanos. Mi esposa, Pa-


Introducción
mela DeLargy, no sólo me ha conectado con Eritrea sino
que además ha sido, en todo momento, mi más importante
interlocutora.
Mis ideas sobre nacionalismo se desarrollaron cuando
integraba el plantel docente de la Universidad de Caroli-
na del Norte. Los miembros del Programa en Teoría Social
y Estudios Trans-culturales fueron maestros de la crítica
constructiva. Dar clase sobre nacionalismo junto a Lloyd
Kramer fue de un inmenso valor, así como un gran placer.
Muchos estudiantes han sido también importantes maes-
tros, en especial Steven Pfaff. Mi trabajo como director del
Centro de Estudios Internacionales y mis colegas en dicho
Centro significaron un estímulo importante. También las El nacionalismo ha sido, de manera intermitente, una no-
invitaciones para hablar sobre nacionalismo en otros luga- ticia importante durante los últimos doscientos arios. De
res. Edward Tiryakian me invitó más de una vez a su esti- igual manera ha sido declarado pasado de moda. El nacio-
mulante seminario en la Universidad de Duke. Las discu- nalismo ha ocupado un lugar central en las revoluciones
siones que siguieron a mi Conferencia Ross en UCLA, a mi y las guerras de independencia. Pero es prueba del propio
Conferencia Bridges y a los seminarios en la Universidad éxito de los proyectos nacionalistas que la existencia y la
de Washington fueron especialmente valiosas y me hicie- autonomía política de las naciones ha sido dada por su-
ron comprender ciertas debilidades de mis formulaciones puesta la mayoría de las veces. Por lo menos en los ricos
previas. Los borradores previos se beneficiaron también de países occidentales, tendemos a ignorar un nacionalismo
la crítica recibida en los seminarios de la Universidad de que está implícito en nuestra visión del mundo: organiza
Estocolmo, la de Upsala, la de Gotenburgo, Lund, Oslc. el la ciudadanía y los pasaportes, el modo de considerar la
Colezio
t» Sueco de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales, historia, de dividir la literatura y el cine, de competir en
la Universidad de Taranta, la Universidad George Masan, los Juegos Olímpicos. Nos preocupamos por el naciona-
la Universidad de Nueva York, la Universidad de Califor- lismo sólo cuando aparece como conflicto entre Estados,
nia en Berkeley, la Universidad Northwestern, la de Rut- o como algo que pone en peligro sistemas de gobierno
gers, la Universidad Candido Mendes, la Universidad de y fronteras establecidas. Este tipo de acción colectiva -a
Navarra y el Centro de Estudios Trans-culturales. menudo violenta- trazó flujos y reflujos. de manera visi-
ble; cada flujo permitió que los académicos consideraran
el nacionalismo como un problema del pasado -en vías
de extinción-. Pero detrás de los conflictos nacionalistas
más abiertos yacen profundos patrones de identidad y or-
gullo colectivo, moldeados por el nacionalismo en tanto
forma de hablar, pensar y ver el mundo; un mundo in-
14 CRAIG CALHOUN NACIONALISMO 15

ventado por un nivel básico de naciones y sus relaciones bición londinense de obras "salvadas por el National Art
internacionales. Collections Fund" (ya el propio organismo fue concebido a
En los noventa el nacionalismo volvió a ser tapa de mediados del siglo XIX, "primavera de las naciones"): "En
diario. El desmembramiento de la Unión Soviética alentó pocas palabras, el problema central es si una nación anti-
él los nacionalistas a declarar su autonomía en una docena gua tiene la voluntad y los medios financieros para retener
de los países que la habían constituido. Tratando de igualar las obras de arte necesarias para la supervivencia de su pa-
las fronteras políticas con las étnicas, armenios y azeríes sado y la continuidad de su cultura" (Melikian, 1997: 7). O
lucharon en Nagorno-Karabakh. Los rebeldes chechenios como dijo Frank Harris, un trabajador de Oxford a quien
chocaron con la propia Rusia y los nacionalistas rusos de visité en el hospital, donde moría de enfisema, durante la
derecha se quejaron de la pérdida de sus viejos dominios. Guerra de las Malvinas: "La gente se muere, pero Inglate-
Pero las luchas nacionalistas no se limitaron a la ex rra existirá por siempre."
Unión Soviética. Los serbios, los croatas y sus vecinos bos- El nacionalismo viene en múltiples formas; algunas
nios comenzaron a matarse los unos a los otros en lo que benignas y tranquilizadoras, otras escalofriantes. Los
alguna vez fue Yugoslavia. De modo más pacífico, Checos- cientistas sociales a menudo han estado tentados de ana-
lovaquia se dedicó más a pensar el nacionalismo como pro- lizar el "buen" nacionalismo, o patriotismo, y el "mal"
blema a solucionar: un asunto que desaparecerá tan pronto nacionalismo, o chauvinismo, como si fueran dos fenó-
como las fronteras sean clarificadas y se establezca la sobe- menos sociales completamente distintos. Esto oscurece
ranía del pueblo. Esto equivaldría a olvidar el grado en el los elementos en común y hace más difícil entender a
que las propias fronteras o la soberanía popular son parte cada uno en su singularidad. Tanto las manifestaciones
del discurso nacionalista por medio del cual damos forma positivas como las negativas de la identidad y la lealtad
conceptual y organización práctica al mundo moderno. nacional son contorneadas por el discurso nacionalista.
El nacionalismo es significativo no sólo en momentos de Ninguno de los casos particulares puede ser entendido
crisis o de conflictos abiertos. Es uno de los fundamentos por completo sin observar cómo una retórica más global
de la identidades colectivas en la era moderna y de la for- -internacional, de hecho- ha ayudado a producir y dar
ma específica de Estado que ha predominado durante los forma a cada uno. Esto es así tanto para los movimien-
últimos doscientos años. De hecho, el nacionalismo no es tos nacionalistas, las políticas estatales nacionalistas y las
un asunto estrictamente político sino también cultural, y tradiciones nacionalistas en la literatura y las artes como
hace a la identidad personal. El discurso de las naciones para la concepción cotidiana de la gente común acerca de
se expresa especialmente en términos de pasión e identi- dónde y cómo encaja en el mundo. El nacionalismo es,
ficación/ mientras que el de los Estados -agrupado de los entre otras cosas, lo que Michel Foucault (1969, 1977; ver
modos más diversos- suele expresarse en términos de ra- también Brennan, 1990) ha llamado una "formación dis-
zón e interés. El poder emocional del nacionalismo reside, cursiva": una Iorrna de hablar que moldea nuestra con-
en parte, en ayudarnos a hacer de nosotros quienes somos, ciencia pero que es lo suficientemente problemática como
en inspirar a artistas y compositores, en que nos liga con la para generar más problemas y preguntas, llevarnos hacia
historia (y, de alguna manera, con la posteridad). Observe- una discusión más amplia y alentar la producción de de-
mos el nacionalismo presente en esta reseña de una exhi- bates acerca del modo de pensar el tema.
16 CRAIG CALHOUN NACIONALISMO 17

No se trata de la utilización de un término en particular incluso también ésta) es imaginada. Las comunidades no
(ver Greenfeld, 1992) sino de la existencia de una retórica, deben distinguirse por su falsedad o legitimidad, sino por
una manera de hablar, una especie de lenguaje que conlle- el estilo en el que son imaginadas (1991: 6; 1993: 24). Hay
va conexiones con otros hechos y acciones, que a su vez otras maneras de distinguir una comunidad, por supuesto:
habilitan o anulan otras formas de hablar y de actuar, o que su escala, la extensión de la administración organizativa, el
es reconocido por otros como causante de ciertas conse- grado de igualdad interna, etcétera. Pero nuestra primera
cuencias. Cuando los partidarios de Quebec, por ejemplo, tarea es, de hecho, intentar comprender las diversas formas
utilizan la retórica del nacionalismo, haciendo referencia de "imaginar" identidades colectivas que están asociadas
explícita a los nacionalismos anti-imperíalistas. inhabili tan con el nacionalismo.
a aquellos que apoyan la unión con Estados Unidos o con Las siguientes características de la retórica de la nación
Francia, estableciendo las bases de un reclamo por la legiti- parecen ser las más importantes, aunque ninguna de ellas
midad de un estado potencialmente autónomo. es definitoria y cada una puede presentarse en mayor o
El reconocimiento como nación requiere claramente menor grado en cualquier nación. Lo que realmente im-
solidaridad social -algún nivel de integración entre los porta es el patrón conformado por la preponderancia de
miembros de una nación aparente- e identidad colectiva una de ellas:
-el reconocimiento del todo por sus miembros y un senti-
do de la subjetividad individual que incluya la pertenen- 1. Fronteras territoriales, de población, o ambas.
cia al todo-. Pero la solidaridad social y la identidad co- 2. Indivisibilidad; la noción de que la nación es una uni-
lectiva pueden existir en muchas clases de agrupaciones, dad integral.
desde la familia y los empleados de una empresa hasta 3. Soberanía, o al menos la aspiración a la soberanía y,
una armada imperial. Ellas son las condiciones mínimas por lo tanto, a la igualdad formal con otras naciones,
para llamar población a una nación, pero están lejos de generalmente como un Estado autónomo y supuesta-
constituir una definición exhaustiva. Idealmente, ¿qué mente auto-suficiente.
otras características deberían estar presentes para que lla- 4. Una noción" ascendente" de legitimidad -es decir, la
memos nación a una población con solidaridad social e idea de que el gobierno es tal sólo cuando es apoyado
identidad colectiva? por la voluntad popular o al menos cuando sirve a los
Aquí hace su entrada la formación discursiva llamada intereses del "pueblo" o la "nación".
nacionalismo. Este modo de pensar acerca de la solidari- 5. La participación popular en asuntos colectivos, una
dad social, la identidad colectiva y otras cuestiones relacio- población movilizada en base a su pertenencia nacio-
nadas (como la legitimidad política) tiene un papel crucial nal (sea para actividades civiles o bélicas).
tanto en la producción de auto-descripciones nacionalistas 6. La membresía directa, en la que cada individuo es in-
como en el reconocimiento, por parte de los otros, de rei- mediatamente entendido como una parte de la nación
vindicaciones nacionalistas. Es en este sentido que Bene- y ca~góricamente equivalente respecto de otros miem-
dict Anderson describe las naciones como "comunidades bros.
imaginadas". Como él mismo dice, "Toda comunidad ma- 7. Cultura, incluyendo alguna combinación de lenguaje,
yor que la aldea primordial de contacto directo (y, quizás, creencias y valores en común, prácticas habituales.

~~,._,.-
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8. Profundidad temporal; la noción de que la nación ha de las cualidades es compartida por todos los miembros
existido corno tal a lo largo del tiempo; incluyendo ge- de la familia sin ser también compartida por otros que no
neraciones pasadas y futuras, y tiene una historia. son parte de la misma. Sin embargo, aún así podernos ver
9. Características raciales o un linaje compartido. el patrón. La ideología nacional puede carecer de una o
10. Relaciones históricas especiales o incluso sagradas con más de sus cualidades características, o poner un énfasis
respecto a ciertos territorios. mayor o menor en otra. El reconocimiento corno nación no
está basado en una definición estricta sino en la preponde-
Nótese nuevamente que éstas son características de la rancia del patrón',
retórica de la nación; afinnaciones que, por lo general,"in- En este sentido el nacionalismo tiene tres dimensiones.
volucran una descripción de nación. No se puede definir Primero, está eÍ nacionalismo corno discurso: la producción
una nación a través de medidas empíricas que determinen de una comprensión y una retórica cultural que hace que la
si en efecto puede o no alcanzar la soberanía, mantener la gente, en todo el mundo, piense y encuadre sus aspiracio-
integridad defendiéndose de divisiones internas o impo- nes en términos de la idea de nación e identidad nacional;
niendo fronteras precisas, o si su cultura está perfectamen- y la producción de versiones particulares del pensamiento
te unificada o es lo suficientemente antigua. Más bien, las y el lenguaje nacionalistas en situaciones y tradiciones par-
naciones son constituidas en gran parte por las reivindica- ticulares. Segundo, está el nacionalismo corno proyecto: los
ciones mismas: por el modo de hablar, pensar y actuar que movimientos sociales y las políticas estatales a través de
este tipo de demanda produce, con el objeto de producir las cuales la gente intenta hacer progresar los intereses de
identidades colectivas, de movilizar gente en pos de pro- aquellos colectivos pensados corno naciones, persiguiendo
yectos conjuntos y de evaluar personas y prácticas. una mayor participación en algún Estado ya existente, la
No existe una lista perfecta. Estarnos identificando un autonomía nacional, la independencia y la auto-determi-
patrón común, no una definición precisa de nación;, ~os nación o el amalgamiento de los territorios, generalmente
puntos listados nos pueden ayudar a desarrollar ~n ~IpO en algún tipo de combinación (o en una progresión históri-
ideal", pero éste será una ayuda en la conceptualización. ca). Tercero, existe el nacionalismo corno evaluación: ideo-
no una definición operativa ni una descripción empíri- logías políticas y culturales que afirman la superioridad de
camente comprobable. La palabra "nación" es usada de una nación en particular; a menudo están asociadas con
manera prudente y en general aplicada a poblaciones que los movimientos sociales y las políticas estatales, pero esto
han reclamado o reclaman la mayoría de las características no es necesario. En este tercer sentido se atribuye al na-
listadas. Cuáles seis, siete u ocho características serán las cionalismo el carácter de un imperativo ético: por ejemplo,
más importantes variará de nación en nacióx:. El r~co~oci- las fronteras nacionales deberían coincidir con las fronteras
miento de las naciones funciona no en el discernimiento estatales; los miembros de una nación deberían conformarse
de una "esencia" de lo nacional sino mediante lo que Lud- a sus valores morales, etcétera. Es a partir de algunas de
wig Wittgenstein (1953) llama un patrón de "par~cido d.e
familia." Algunos hermanos pueden tener la nariz fami-
liar sin la mandíbula familiar, o los característicos ojos ver- Ninguna definición de nación (o de sus términos correlativos como nacio-
nalismo o nacionalidad) ha ganado aceptación general (Alter, 1989; Connor
des de la familia si~ la característica frente alta; ninguna 1994; Hall, 1995; Motyl. 1992; Srnith, 1973, 1983).
20 CRAIG CALHOUN NACIONALISMO
21

las acciones que se siguen de estos imperativos éticos que una línea importante en la historia del nacionalismo. Este
el nacionalismo deviene asociado con el exceso de lealtad a tipo de idea puede convertirse en algo opresivo y, de hecho,
la propia nación (como sucede en las depuraciones étnicas, tiene un papel principal tanto en las "depuraciones étni-
las ideologías de la purificación nacional y la hostilidad a cas" como en los proyectos que alientan formas correctas
los extranjeros). de cultura y comportamiento entre aquellos que son consi-
La lealtad al grupo propio tiene, por cierto, orígenes derados parte de la nación, Hay una diferencia importante
antiguos, Es la dimensión del nacionalismo que presenta la entre las redes de solidaridad interpersonal y la demanda
reivindicación más clara existente desde el principio de los de unidad entre personas aparentemente semejantes con
tiempos, desde antes de que se tuviera memoria, desde an- categorías que las engloban.
tes de que se llevara registro histórico. Pero los grupos y la Por ejemplo, en el lugar en que en 1066 se estaba con-
lealtad grupal pueden tomar muchas formas y difícilmente virtiendo Inglaterra, ser leal al rey y a sus hombres en el
constituyan o expliquen el nacionalismo por sí mismo. Uno momento de enfrentar a los invasores normandos siznifi-b
puede ser leal a la familia -una lealtad mucho más común caba una cosa pero, en los años posteriores, era otra cosa
a lo largo de la historia que la que involucra el naciona- nutrir el nacionalismo inglés mitologizando a Camelot,
lismo- o a una ciudad, más allá de si ésta es considerada haciendo del dominio normando el foco de las protestas
parte de la nación o no. La lealtad de Maquiavelo a Floren- -con un tinte cuasi-clasista- y proclamando que "Inglate-
cia en el siglo XVI es parte de la historia del nacionalismo rra existirá por siempre". La lealtad a la categoría abstrac-
porque lo llevó a escribir mucho, y de modo influyente, ta Inglaterra era algo bastante distinto de la lealtad a los
acerca de la naturaleza del Estado, la dominación política propios camaradas. Una red de relaciones interpersonales
y las relaciones que ligan a los miembros individuales de sitúa a una persona localmente, pero la pertenencia a la
una comunidad política con sus gobernantes. Pero en el categoría "nación" la sitúa en un mundo complejo e inte-
siglo XVI Florencia no era una nación, y tampoco era de- grado globalmente. No podemos descartar esta diferencia
cisiva para Maquiavelo la relación entre la identidad "flo- con liviandad. Es, al mismo tiempo, una fuente de conflic-
rentino" e "italiano" (ni siquiera estaba completamente tos y un modo por lo general problemático de resolver dis-
desarrollada en su época). No fue hasta el siglo XIX con putas personales y colectivas.
el Risorgimenio que la idea "nacionalista" de unir a todos
los italianos en un solo Estado ganó popularidad a lo largo En el primer capítulo exploraremos en mayor profun-
y a lo ancho del país. Incluso entonces la ideología estaba didad el significado de nación y nacionalismo, enfatizan-
por delante de la realidad. Como se preocupaba Massimo do la "formación discursiva" que ha ayudado a estruc-
D'Azeglio: "Hemos hecho a Italia, ahora hay que hacer turar la era moderna al proveer una retórica en corn CIn
italianos" (Hobsbawm, 1990: 44). a diversos movimien tos y políticas. (j11_<? _<:J(~ .Ic).') !l_l,d yo-
Un programa de esta índole sugiere la promoción de res debates en la literatura sobre riacionn l ismo es ('1111'('
una identidad nacional internamente homogénea. Es la -:lqu~lTos qU'e'T9~Y~ífñ~~'íiñpJ~111eiif¿' l'¡-llllo'-Llna extensión lle
imagen en el espejo interno de la idea de diferencias exter- aI1tigl,lªs !qentidades. étnicas y <l"lucllos que lo ven como
nas. La idea de que cada pueblo tiene una identidad "es- uI1. f~.nQ!I1enocarél<:t~xístiS:ª!l.~l'nle' I1HI(It'l'll( l. i\ I IlI'l'~;l'nI ar
encial" -internamente unificada y distinta de las otras- es el -------".-"~.""~
nacionalismo como una form.nIón tli~:¡'III'::ivd('011vurius
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CRAIG CALHOUN
NACIONALISMO
23

dimensiones distintas, sostendré que, aunque algunos ele-


tórica que habla de demasiadas cosas como para que una
~os son mUcFtomás antiguos que otros, el patrón que
sola teoría la explique -y mucho menos explique cada uno
ahora reconocemos como nacionalism2 __ ~_~J?rC?pj2..ª~La_~r~,
de esos diferentes movimientos, patrones culturales, polí-
moderna. El segundo capítulo desarrollará este tema com-
ticas estatales y otros proyectos formados, en parte, por la
'pa;;;d~~;;-acionalismo con etnicidad y ambos con la estruc-
retórica del nacionalismo-. Esto no quiere decir que dicha
tura de parentesco como formas de organizar ("imaginar")
teoría no sea necesaria, sino que abarcar el nacionalismo
solidaridad social e identidad colectiva. El contenido de los
en su multip licidad de formas requiere múltiples teorías.
nacionalismos puede abrevar en la etnícidad pero ésta no
Responder, por ejemplo, una pregunta como" ¿Por qué
provee una explicación completa del discurso nacionalista
pareciera que los movimientos nacionalistas surgen por
ni de la configuración que adoptan los nacionalismos exis-
oleadas?" requerirá una teoría distinta que la respuesta
tentes, sino que es transformada por el discurso del naciona-
a la pregunta" ¿Por qué la ideología nacionalista está co-
lismo. Una pregunta en relación a esto es si el nacionalismo
nectada a la sexualidad y el género?". Sin embargo, para
debe ser entendido principalmente como algo heredado o
responder adecuadamente a cada pregunta será necesa-
algo inventado, como una construcción o como algo que
ria una comprensión más general -en parte histórica y en
viene del origen de los tiempos (y cómo deberíamos en-
parte teórica- de la formación discursiva del nacionalis-
tender los modos en que los nacionalismos invocan -y. a
mo, su influencia estructurante y su poder emotivo en el
veces manipulan-la historia). Esta cuestión será examinada mundo moderno.
en el tercer capítulo, donde sostendré que la literatura sobre
el tema nos propone una elección dicotómica innecesaria,
y que la "primordialidad" puede ser constr~ida y rel~tiva-
mente nueva sin perder por eso su fuerza o importancia. El
cuarto capítulo estudiará qué lugar ocupó el nacionalismo
en la formación de un nuevo tipo de comunidad política
ligado al nacimiento del Estado n:odern~. El capítulo ci~1co
se ocupará de la tensión entre motivos universales y partícu-
lares en el nacionalismo, en el contraste entre depender de
concepciones cívicas o étnicas de la pertenencia a la nación,
y la transformación que surge al constituir ,10 local c~mo ín:
dice de un tipo más universal. El sexto capítulo considerará
el nacionalismo en relación con el imperialismo, el colonia-
lismo y la globalización económica, y examinará los modos
en que los nacionalismos "domésticos" dependen de y s?n
moldeados por su situación dentro de un mundo de nacio-
nes y Estados-nación. ,
Bien o mal, este libro no aspira a ofrecer una teona
abarcadora del nacionalismo. El nacionalismo es una re-
CAPíTULO I
La modernidad y los diversos
nacionalismos

No hubo un primer nacionalista. Tampoco ningún momen-


to único en el que gente que no tenía una idea de nación
ni aspiraciones políticas o preferencias ideológicas hacia
su propio país comenzara de pronto a pensar en términos
nacionalistas. Por el contrario, varios hilos diversos de
cambio histórico convergen para producir el nacionalismo
moderno. Es un ejercicio yermo intentar "explicar" el na-
cionalismo (y sus ideas asociadas, como nación e identidad
nacional) buscando el primer ejemplo y estudiando luego
la difusión de terminología o prácticas. El término "na-
ción" es antiguo (aunque "nacionalismo" es relativamente
nuevo) pero antes de la era moderna sólo significaba "gen-
te unida por lugar de nacimiento y cultura:". Nada señala-
ba acerca de la relación de dicha identidad con respecto
a agrupamientos más grandes o más pequeños; tampoco
implicaba connotaciones políticas explícitas. Los primeros
ejemplos de nacionalismo moderno han sido diversamente
identificados en las tensiones que llevaron a la Guerra Civil
Inglesa (Greenfeld, 1992), los movimientos de in dependen-

"Natío en la lengua cotidiana significaba originalmente un grupo de hom-


bres ligados por lugar de nacimiento, en mayor número que una familia,
pero en menor que un clan o un pueblo [...) El término se aplicaba particu-
larmente a una comunidad de extranjeros" (Kedourie, 1993:5).
26 CRAIG CAlHOUN NACIONALISMO 27

cia latinoamericanos (Anderson, 1991),la Revolución Fran- tural de las naciones es importante, no puede explicarlas
cesa (Alter, 1989; Best, 1988) y en la reacción y el Roman- por completo. La formación estatal ha sido el factor más
ticismo Alemán. Estas diferencias no pueden ser resueltas importante en la transformación de la forma y el sentido
en forma empírica; reflejan definiciones que varían sutil- de las variaciones culturales (aunque la extensión de las
mente. Para nuestros propósitos, bastará con indicar que relaciones de producción y de mercado también tomaron
hacia fines del siglo XVIII, durante la Revolución Francesa parte). La formación del Estado trajo aparejada la existen-
y su gestación, la formación discursiva estaba en pleno cia de un ejército formado por ciudadanos, una creciente
uso. Cuánto hacía que esto ocurría continuará siendo un unificación administrativa, la construcción de caminos, la
objeto de disputa, aunque antes de la era moderna no hay estandarización lingüística, los sistemas educativos popu-
punto alguno en que estas dimensiones hayan sido simul- lares, ocasiones para la participación política popular y
táneamente importantes. La mayoría de las dimensiones, o otros muchos cambios que ayudaron a producir una nueva
hilos en la trama del discurso nacionalista, tienen una lar- conciencia de identidad nacional. Pero no basta tener Es-
ga historia propia ~ por supuesto, algunos países moder- tado para crear una nación.
1105 tienen historias previas al discurso del nacionalismo, Sería un error entrar en el debate acerca de si son más
aunque éstas son sólo constituidas retrospectivamente en importantes los factores culturales o los materiales. Ambos
historias nacionales (Armstrong, 1982). La nación inglesa, han sido cruciales y aparecieron de modo indistinto. De
por ejemplo, tiene sus raíces en la historia anglosajona y hecho, como han subrayado [ohn Meyer y sus colegas, la
está moldeada por la conquista normanda. Los conflictos forma moderna del Estado es en sí misma "una institución
entre Inglaterra, Escocia y Gales ayudaron a que cada uno cultural en su.naturaleza" (Thomas y Meyer, 1984:461). In-
de estos pueblos tuviera una identidad distintiva. Pero la novaciones como el ejército de ciudadanos y la educación
Inglaterra (no la Gran Bretaña, a pesar de que los galeses estatal, el sistema de prestaciones sociales o los sistemas
y los escoceses también lucharon) que Enrique V llevó a la impositivos son ideas que pueden ser compartidas en un
guerra con Francia se convirtió en objeto de un discurso flujo cultural global tanto como patrones materiales de ac-
realmente nacionalista con las reivindicaciones posteriores tividad. El discurso nacionalista es uno de los elementos
a la memoria de Agincourt, en nuevos contextos políticos y más importantes de este flujo cultural global y ha transfor-
sociales. Fueron Shakespeare y los historiadores posterio- mado los patrones culturales y la definición de etnicidad
res quienes hicieron del "Rey Enrique" un nacionalista, y así como moldeado el proceso de formación estatal mismo.
aún así lo hicieron de modo incompleto. No es que la identidad nacional, sencillamente, haya es-
El nacionalismo y el sentido moderno de nación no tado disponible para darles a los Estados sus fronteras o
se pueden comprender sólo en términos del carácter cul- ser usada por los líderes políticos. Aunque tiene raíces más
turalmente distintivo de varias naciones, ni de los estados antiguas, fue moldeada por el proceso de formación estatal
modernos que le han dado al nacionalismo su significación -incluyendo las guerras- así como por la infraestructura de
política más característica. Patrones culturales de larga comunicación y transporte y el mercado. Al mismo tiempo,
data han contribuido a la identidad nacional, pero el sen- el desarrollo y la propagación del discurso nacionalista no
tido y la forma de esos patrones culturales han sido trans- es reducible a la formación de Estados o manipulaciones
formados en la era moderna. Aunque el "contenido" cul- políticas. Posee un sentido propio, aparece en arenas cul-
28 CRAIG CALHOUN NACIONALISMO 29

rurales que no están directamente definidas por proyectos estén preocupados por tener un público "nacional", y no
de construcción estatal y a menudo ha orientado la acción por si estos lectores tienen poder estatal. El nacionalismo
popular para reformar o resistir ciertos patrones de cons- de los hinchas de fútbol tiene algunas veces implicancias
trucción estatal. La clave reside en considerar la nación políticas, pero no deriva del todo de fuentes políticas. Los
como una "forma" y no meramente como el "contenido" grupos aborígenes pueden utilizar la retórica nacionalista
de las diversas identidades nacionales. buscando un tipo especial de reconocimiento, pero sin bus-
La cultura de un país en particular puede mostrar una car la formación de un Estado propio o la secesión -de Ca-
mayor o menor continuidad a lo largo del tiempo, y puede nadá, Brasil o Sudáfrica-. ¿Por qué excluirlos? Esta imbri-
ser más o menos integrada y uniforme, pero el nacionalis- cación más general en nuestras vidas le da al nacionalismo
mo es una manera de construir identidades que no interro- parte de su poder político. Somos nacionalistas en nuestro
ga mucho las variaciones, ya que simplemente supone la orgullo y en nuestros deseos motivados sólo parcialmente
profundidad temporal e integración interna. El historiador por cuestiones económicas (mientras nuestro país vende
intelectual Elie Kedourie se acercó a este enfoque con su ya en el exterior). La gente responde al mensaje nacionalis-
clásica definición de nacionalismo: ta -desde banderas y ceremonias hasta convocatorias ex-
plícitas a tomar las armas y matar en nombre de nuestros
El nacionalismo es una doctrina inventada en Europa a comien- países- por razones más profundas que las doctrinas. Esto
zos del siglo XIX. La misma pretende proporcionar un criterio es también porque el nacionalismo no pierde su fuerza -in-
para la determinación de la unidad poblacional apropiada para cluso en los tribunales- sólo porque los investigadores sean
disfrutar de un gobierno exclusivamente propio, para el ejercicio
capaces de mostrar que no cumple adecuadamente como
legitimo de poder en el Estado y la organización justa de una
doctrina las tareas que Kedourie describe, formando y ex-
sociedad de Estados. Esta doctrina, para ser breves, sostiene que
la humanidad está naturalmente dividida entre naciones, que las pandiendo conflictos entre nacionalismos rivales en vez de
mismas pueden conocerse por ciertas características que pueden resolverlos de modo objetivo. El nacionalismo, como modo
ser descubiertas y que el único tipo de gobierno legitimo es el de imaginar comunidades -en palabras de Andersori- y de
auto-gobierno nacional (Kedourie, 1993: 1). dar forma, en consecuencia, a las identidades colectivas,
puede ser problemático o engañoso, pero esto no está bien
Sin embargo, el nacionalismo no es sólo una doctrina, o mal más que lo que pueden estarlo el individualismo, la
sino un modo básico de hablar, pensar y actuar. Limitar el ascendencia bilateral o el uso de dinero. Éstos son los mo-
nacionalismo a una doctrina política -o, como dice Gellner dos de construir la realidad social en la que vivimos, y po-
(1983: 5, 1988: 13) en su conciso resumen, a "un principio demos lamentarnos o compararlos desfavorablemente con
político que sostiene que debe haber congruencia entre la otras posibilidades, o desear cambiarlos, pero no admi ten
unidad nacional y la política"- eslimitar demasiado nuestra la simpleza de los juicios correcto / incorrecto.
visión. No le hace justicia al grado en que el nacionalismo Es cierta la afirmación de Kedourie de que el naciona-
y las identidades nacionales moldean nuestras vidas más lismo es moderno (aunque podríamos argüir acerca de las
allá de las preocupaciones explícitamente políticas -y, en fechas precisas). No sólo es un fenómeno reciente: es una
especial, más allá de la disputa acerca de la estructuración de las características definitorias de la era moderna. Es ésta
de las fronteras del Estado-. Los escritores probablemente una era en la que el discurso del nacionalismo se ha con-
30 CRAIG (ALHOUN NACIONALISMO
~------------------------~.------------------ 31

vertido en casi universal y ha sido ligado al poder práctico nes para los viajeros, mostrando los caminos entre ciudades
y las capacidades administrativas del Estado (tanto como y los mojones naturales, como las montañas; ofrecían una
es la era del capitalismo, la interconexión global y la in- representación mucho más difusa de quién vivía dónde
novación tecnológica). Pero es fundamental reconocer que sin pretender definir las fronteras de modo preciso. Los in-
el nacionalismo funciona, en parte, porque las identidades tentos por representar el mundo como un todo fueron po-
nacionales y toda la retórica del nacionalismo por lo gene- cos, aunqu.e existieron esfuerzos precursores por parte de
ral aparecen como preexistentes, como antiguas o incluso algunos gnegos en la era del Imperio Romano. Los mapas
como algo na tural. tendía_.na mirar hacia las afueras desde los centros de pod-er;
fuera este Roma o la antigua capital china de Xi'ano
El diseño de mapas declinó de forma dramática en
Trazando el mapa de la modernidad' Europa occidental luego de la caída del Imperio Romano.
Bizancio y algunas partes del mundo árabe retuvieron el
La mayor parte del tiempo pensamos a las naciones :onoci~iento de la antigua habilidad de los griegos y la re-
como dadas. Tenemos una imagen del mundo como divi- introdujeron en Europa occidental durante el Renacimien-
dido en distintos pueblos, cada uno de los cuales tiene su to. Los avances en las técnicas cartográficas se renovaron
propia identidad cultural y su propio país (aunque sabe- durante el siglo Xv, incitados por el redescubrimiento de la
mos que alguna gente vive fuera de su país nativo o "na- geometría Ptolomeica y el desarrollo de nuevas técnicas de
tural"). Esta imagen se refuerza cuando viajamos: mostra- pro~ección de curvas en superficies planas. La idea de que
mos pasaportes y cruzamos puestos inmigratorios; cuando la TIerra era redonda ganaba credibilidad. Los mapas del
pagamos en la aduana y completamos los formularios que Renacimiento representaban nuevamente el mundo como
nos preguntan por nuestra nacionalidad. Incluso cuando un todo, comprendiendo mucho mejor las relaciones de
nos quedamos en casa, la idea de naciones es básica para los continentes con los océanos. Ayudados y estimulados
nuestra imagen del mundo como mapa. por los viajes de exploración, los mapas europeos ofrecían
Pero el globo no siempre estuvo dividido en el paich- ~n conoci~íento mejorado, no sólo de la geografía física
toork de países coloreados que hoy vemos en los mapas. ~mo t~mbIén ~e la ubicación de los diferentes pueblos e
Este trazado de mapas, con fronteras marcadas entre países imperios. El diseño de mapas se perfeccionó para ayudar
y el intento de una mirada desde arriba, //a vuelo de pá- a los navegantes y para informar de sus descubrimientos.
jaro", es una práctica moderna", La mayoría de los mapas Pero los mapas modernos también reflejaron una transfor-
solían ser locales -como los planos de la ciudad o los gráfi- mación tanto en la comprensión del mundo como en la or-
cos de la costa- o bien intentaban proporcionar instruccio- ganización social del poder.
En los siglos XVII Y XVIII, los mapas comenzaron a
En el original, el autor juega con el doble sentido del compuesto Mappillg
Modcrnily tanto como una cartografía de la modernidad corno un predica,
representar el mundo como dividido de modo preciso, con
do de la capacidad para realizar mapas del período histórico-cultural (N. terntonos con fronteras claras en vez de limites difusos.
del T.). ~sto reflejaba no sólo la pasión iluminista por la claridad
Para una historia general del trazado de mapas, ver Thrower (1996). Una
breve y estimulante discusión sobre la relación entre mapas y nacionalismo sino también la división creciente del mundo en los diver-
puede encontrarse en Anderson (1991: cap. 10). sos Estados europeos y la consecuente politización, e inclu-
32 CRAIG CAlHOUN NACIONALISMO 33

so militarización, de las fronteras. Fue fundamental para Segundo, estos Estados buscaron complementar su
esta transformación la idea de un mundo dividido natural- poder militar con el desarrollo de la capacidad admi-
mente en naciones discretas, cada una de ellas ligada a un nistrativa en el plano doméstico. Ésta comenzaba por la
estado o una unidad política distintiva. recaudación de impuestos que -entre otras cosas- finan-
Primero y principal, los Estados europeos se hicier- ciaba las guerras e incl uía la conscripción para el servicio
on más fuertes. Fueron ganando poder político y militar, militar'). Los líderes querían información más precisa acer-
y lo usaron en conflictos que tanto unificaban los terri- ca de los países que controlaban. En consecuencia, patro-
torios bajo su control como creaban oposiciones relati- cinaron estudios que apuntaban a obtener un conocimien-
vamente estables con los países vecinos. Aquellos man- to más preciso de la distribución de la tierra y su uso. Los
datarios que movilizaban ejércitos de ciudadanos (en gobiernos británicos fueron pioneros en ello, utilizando
vez de mercenarios) fortalecían el sentimiento de iden- mapas catastrales -diseñados para mostrar patrones de
tidad común así como las distinciones con respecto a los utilización de la tierra y los registros de propiedad, a
países vecinos. La cartografía y el nacionalismo refle- menudo junto a otros factores de relevancia económica
jaron tanto la nueva unidad interna como la precisión en y administrativa- ya en el siglo XVI, para contribuir a la
la demarcación de fronteras. El punto culminante tuvo colonización de Irlanda. Desde el siglo XVIII, especial-
lugar durante las guerras napoleónicas. Napoleón no mente, la integración doméstica de los Estados-nación
intentó adquirir territorio al modo de las dinastías gue- por medio del mercado, el transporte y la intensificación
rreras tradicionales: buscó transformar la organización centralizadora y administrativa del gobierno hizo del uso
política y social de los países conquistados. Al comien- de los mapas catastrales un creciente lugar común. Esta
zo fue un apóstol del Republicanismo de la Revolución iniciativa creció junto al desarrollo del censo y de esfuer-
Francesa. Luego se declaró Emperador, pero aún así con- zos relacionados para contar y describir a los habitantes, y
sideró que su influencia era modernizante y no simple- junto a la construcción de mejores caminos -luego líneas
mente" galianizante". Uno de los temas centrales que la ferroviarias-, y mejores sistemas de comunicación (que,
ideología napoleónica buscó extender fue el de la par- junto a una ampliada educación popular, estimularon la
ticipación ciudadana, no sólo en el ejército napoleónico estandarización de los lenguajes nacionales). Todo esto
sino también en la política y la cultura. Las guerras na- fomentó la integración nacional, haciendo que fuera sig-
poleónicas fueron así cruciales para encender conciencias nificativo para un mapa tratar a, digamos, Francia como
nacionales alrededor de Europa. No sólo unieron muchos
grupos en contra de los franceses, sino que propiciaron El impuesto a las ganancias moderno, por ejemplo, data de la iniciativa del
la construcción tanto de esta oposición como de las insti- primer ministro inglés, William Pitt el Joven, en pos de recaudar t'l dinero
necesario paril construir y modernizar la Armada (y fortalecer el Ejército)
tuciones culturales y políticas de los diversos países bajo para resistir a Napoleón. El impuesto a las ganancias requirió un alto nivel
el modelo "nacional". En los comienzos, los gobiernos se de capacidad admirustrativa e información acerca de la nación como un
todo; también ligó directamente al Estado con cada ciudadano que pagaba.
valieron de los viajes de reconocimiento para recabar una Ésta es sólo una de las formas en que las guerras napoleónicas ayudaron a
mejor información geográfica e intentaron, con renovada consolidar la ideología moderna del Estado-nación y la organización social
energía, que las fronteras aparecieran claramente repre- que le dio sustento. De modo más general, la capacidad fiscal superior de
Gran Bretaña fue una fuente clave de su fuerza a nivel mundial, incluyendo
sentadas en los mapas. el poder militar (Brewer, 1989).
CRAIG CAlHOUN NACIONALISMO
34 35

una sola unidad en vez de concentrarse en las divisiones sión e hicieron avanzar el desarrollo de la idea de territorios
entre los varíos ducados y baronías feudales. clar~mente .divididos, cuyas fronteras distinguían no sólo
Tercero, los europeos dedicaron cada vez más energía gobIernos SInO culturas, cada una presumiblemente discre-
a colonizar el resto del mundo. Esto significó no sólo en- ta. La palabra impresa ayudó a estimular la estandarización
contrar quién y qué estaba en el resto del mundo y cómo interna del lenguaje y, con la lectura de masas durante el
moverse en él, sino establecer, además, poder y derechos siglo XIX, de otras características de culturas crecíentemente
de propiedad. Incluso allí donde el trabajo ,inicial. del im- "nacionales". Gracias a las nuevas técnicas de impresión, los
perialismo fue llevado a cabo en su ~a~ona po~ I.n~entos mapas también se hicieron más fáciles de conseguir y for-
particulares, los Estados pronto les sIgUIeron, dividiendo maron, cada vez más, parte de la construcción de la concien-
al mundo en territorios adjudicados a los diversos po- cia cotidiana tanto del propio país como de su situación en
deres europeos (especialmente, por ejemplo, el revoltijo relación al resto del sistema mundial de Estados-nación.
africano del final del siglo XIX). Algunos de los primeros Los cambios en el oficio cartográfico han continuado
mapas modernos describen la división de Nortearnérica en hasta ~a actualidad -~or ejemplo con la fotografía satelital-.
dominios de los diversos Estados europeos. Los coloniza-
dores europeos organizaron sus posesiones de ultramar en
colonias modeladas parcialmente por los Estados naciona-
les europeos. Así consolidaron principados anteriormente
I Pero este no es un libro sobre cartografía. El ejemplo se
proponía llamar la atención acerca de cómo se llegó a que
los mapas representaran el mundo como un mundo de Es-

dispersos (como hicieron los británicos en la India), esta- 1 tados-nación. Los países delimitados con precisión existen
como creaciones políticas, sociales y culturales. No derivan
blecieron capitales centralizadas y construyeron vías de de la naturaleza física del mundo =como puede verse cuan-
transporte y comunicación (lo que entre otras cosas facilitó
el control militar). Desarrollaron nuevos sistemas educa-
cionales en los que los idiomas europeos (y su aprendiza-
f
~.
do comparamos Un mapa "político" que distingue entre
países y un mapa que utiliza colores y otros medios para
representar patrones de vegetación o lluvia o elevación
je) generalmente unieron países divididos por los idiomas l' en vez de las fronteras entre estados nacionales-. Todos
y dialectos locales. Al expandir su propio idioma europeo ~.•.
los países, en los mapas políticos, obtuvieron sus límites
para propósitos oficiales (y por imperialismo cultural), a través de eventos históricos potencialmente rastreables:
crearon nuevas capacidades para la comunicación a través no son "primordiales" (previos a la historia). Tampoco son
de las fronteras étnicas. históricamente permanentes; aunque su antigüedad pue-
Por último, la cartografía reflejó cambios tecnológicos der ser variable, pueden también cambiar. Igual, tendemos
y el crecimiento de la ciencia. Una mejor geometría ayudó a tratar a estos Estados-nación como parte natural del mun-
a desarrollar representaciones de la Tierra curva sobre pa- do. Están siempre ahí, tomados como condiciones estable-
pel plano. Los telescopios aportaron medidas más precisas. cidas para nuestras preguntas acerca de cómo deberían ser
Quizás, sobre todo, los globos aerostáticos y los aviones les gobernados, la estructura o la solidaridad de sus poblacio-
dieron él los cartógrafos la "mirada de pájaro" desde la cual nes y el carácter de sus culturas. Ellas son las unidades de
representar el mundo como visto desde arriba en vez de des- las cuales las Naciones Unidas recibe representantes, y las
de la perspectiva del viajero en la superficie. Estas nuevas unidades para las cuales el Banco Mundial y otras organi-
tecnologías fueron codo a codo con la búsqueda de preci- zaciones similares reúnen datos estadísticos.
36 . C_R_A_IG_C_Al_H_OU_N NACIONALISMO 37

En la actualidad los mapas representan, en general, al cional en la cual modelar los reclamos, tanto de atención
mundo entero como un mundo conformado por Estados- mundial como de lealtad de los ciudadanos.
nación. Esta técnica era usual ya en el siglo XIX pero, en La mayoría de los mapas han sido formados prepon-
cierto sentido, el mundo entero sólo se ha llenado reciente- deranternente -quizás demasiado- por las experiencias y
mente. La independecía del yugo colonial europeo es par- orientaciones de los europeos. Es por ello que los mapas
te de la historia y -aunque se mantienen algunas excep- tipo ponen a Europa en el centro. La superficie del globo no
ciones- se había completado hacia el final de los sesenta. tiene centro geográfico lógico. Para aquellos que hacen los
Hubo también algunos colonialismos no europeos, como mapas, Europa ha sido el centro social, cultural y político.
Etiopía, que intentó controlar Eritrea hasta 1991. Quizás Muchos de nosotros hemos visto los mapas que critican la
más simbólicamente, la Unión Soviética fue en un senti- mirada eurocéntrica al poner a Australia arriba o a Áfri-
do un "Estado anti-nacional". Los mapas que mostraban la ca en el centro, o representar a los continentes en propor-
población total, economía, salud u otros patrones por lo co- ción a sus áreas geográficas verdaderas (las proyecciones
mún representaban a la Unión Soviética como un espacio convencionales ,hacen aparecer a Europa y Norteamérica
grande y en blanco. Esto reflejaba la falta de datos, así como más grandes de lo que son). Pero necesitamos también
la incertidumbre acerca del estatus de las diversas repúbli- desarrollar un entendimiento crítico respecto de cómo los
cas que la constituían. También simbolizaba el útimo bas- mapas nos incitan a presuponer que la manera obvia de
tión contra la división del mundo en Estados nacionales. A representar el mundo es a través de los Estados-nación. El
pesar de que sus mandatarios intentaban a veces movilizar globo ha estado organizado como un sistema mundial de
los sentimientos nacionalistas para ventaja propia, y aun- Estados-nación supuestamente equivalentes por un par de
que mucho de la política soviética representaba el dominio cientos de años. Antes de esto, muchas de las comunida-
de la nación rusa sobre las otras nacionalidades, la Unión des locales no tenían lazos cercanos o estaban involucradas
Soviética significó un intento por mantener unificado el te- con aquello que ahora entendemos como "sus países". En
rritorio de un imperio multinacional. El comunismo fue, el otro extremo de la escala, los imperios organizaban la
en este sentido (tanto como en el de constituir una econo- vida política más allá de las fronteras de la mayoría de los
mía socialista) una alternativa ideológica a la de Occidente. Estados contemporáneos. Incluso hoy, existen otras bases
Porque Occidente estaba comprometido con una visión del importantes de identidad y solidaridad que no encajan con
capitalismo que involucraba la autonomía política para los el modelo de Estado nacional -la religión, por ejemplo, en
Estados-nación que practicaban un comercio más o menos particular para aquellos que, como varios grupos islámi-
libre, tanto a nivel doméstico como internacional. Luego cos, rechazan la distinción entre la autoridad religiosa y la
del colapso soviético, los representantes de una variedad secular y buscan crear Estados unificados religiosarnente-.
de nacionalidades se apuraron a reclamar autonomía y re- La noción de una cultura nacional compartida puede oscu-
presentación en las Naciones Unidas y en los mapas del recer importantes diferencias internas dentro de los países.
mundo. El ejemplo nos recuerda que, aunque el naciona- En especial con las nuevas migraciones internacionales,
lismo está generalmente enraizado en viejas identidades, hay muchas personas con identidades "nacionales" múlti-
es también causado por nuevas oportunidades y presiones, ples y cruzadas. Como subraya Chris Hann (1995: 123): "La
y facilitado por la disponibilidad de una retórica interna- demarcación de las culturas a través de las líneas precisas
r
CRAIG CALHOUN
I NACIONALISMO
39

,
38

de un mapa es un ejercicio por lo menos extraño, si no im- cada una ~e estas membresías describe prolija y concreta-
posible". No son sólo las culturas las que son difíciles de mente algun aspecto ~e su ser'. En general se da por senta-
demarcar de modo preciso con las líneas de un mapa. Las do que las per~onas VIven en un único mundo, que habitan
relaciones económicas también atraviesan fronteras nacio- u~ modo de VIda,.q~e ~ablan en un solo idioma y que ellas
nales, y -para algunos ciudadanos- lo mismo ocurre con mismas. en ~anto individuos, son seres singulares e íntegros.
las relaciones personales. Aunque estas líneas tienen un Toda.sestas Ideas han surgido de modo claro y central a fines
sentido preciso para ciertos propósitos políticos, son am- del SIglo XIX, y todas parecen presentar problemas.
biguas para otros. . Otr~s dos concepciones, dentro del pensamiento sobre
!a Identidad, que.av~n~an en esta dirección, son las de que,
I~ealmente, los individuos deberían alcanzar una iden-
Esencialismo hda~ lo más integrada posible, y que para eso necesitan
habitar culturas intrínsecamente coherentes y unívocas o
El nacionalismo no fue el todo, pero sí la parte más "mundos de la vida". Ésta es una de las razones por las que
importante del consenso tácito forjado a fines del siglo los líder:s nacionalistas suelen argumentar que, para ser en
XIX acerca de qué elementos conformarían una identidad verdad libre. la gente necesita que su nación sea autónoma.
política pertinente. Tuvo un papel central en el desarrollo Se considera lo normal que la gente viva en una sola cultu-
del pensamiento "esencialista" que sirvió de base al modo ra; por ejemplo, que hable un idioma, abrace un conjunto
en el que raza, género, orientación sexual y otras clases de de ,val?res, adhiera a una comunidad política. Pero, ¿por
identidades colectivas fueron constituidas (Calhoun, 1995: que? SI nos basamos en la evidencia histórica o comparati-
cap. 8). El "esencialismo" refiere a una reducción de la di- va, por el contrario, veremos que a través de la historia, y
versidad en la población hacia un criterio único que se tie- en gran medida en la actualidad, es usual el plurilingüis-
ne como constituyente de la esencia que lo define y de su mo; es usual encontrar gente movilizada simultáneamente
carácter crucial. Esto va generalmente acompañado con la por diferentes visiones del mundo (no hay que descartar la
declaración de que la "esencia" es ineludible, o dada por la ciencia y la religión); encontrar gente dispuesta a compren-
naturaleza. Es común dar por sentado que estas categorías derse como miembros de colectividades organizadas de
culturales se refieren a grupos de gente que en verdad exis- distintas maneras, desde familias a comunidades, Estados
ten, y que son claramente identificables. Más sorprendente o provincias, naciones y organizaciones internacionales, y
aún es el hecho de que mucha gente supone que es posible a reconocerse a través de identidades diversas en distintos
comprender cada categoría -digamos alemanes, o mujeres, momentos o etapas de la vida. La civilización ha florecido
o negros, o gays- haciendo foco en su identificador prima- en los imperios más políglotas y heterogéneos, y en ciu-
rio antes que en el modo en que se cruza con, rechaza o
refuerza otras identificaciones. DuBois ([1903]1989) desafió esta noción tempranamente con su idea de
Puesto de otro modo, ha sido una presunción tácita del "doble conciencia", aunque se concentró en algunas de las dificultades que
pensamiento social y cultural que las personas son, normal- esta "duplicidad" significó para la población norteamericana negra. Para
una ampliación de esta línea de pensamiento, que muestra también cómo
mente, miembros de una y sólo una nación, que pertenecen el pensamiento nacionalista ha moldeado el pensamiento sobre identidad
a una y sólo una raza, a un género, a: una orientación y que racial, ver Gilroy (1993).
40 CRAIG CALHOUN NACIONALISMO
41

dad es cosmopolitas y comerciales. De hecho, las visiones virtudes de un espacio público para que sea posible com-
nacionalistas de las identidades políticas y culturales in- prometerse, atravesando líneas de diferencia, dentro de los
ternan-lente uniformes y claramente demarcadas han sido grupos nacionales tanto como Cll'rC' ellos,:. .,
a menudo producidas o mantenidas por la lucha contra un Al final del siglo XIX,cuando i.l globahzaclOn de la orga-
juego más rico, diverso y promiscuamente cruzado de di- nización económica y política de los flujos mundiales de cul-
ferencias y similitudes. tura habían alcanzado niveles sin precedentes, la necesidad
Es irónico, pero la modernidad ha producido tanto el de organizar la vida social en términos de fronteras p~ec~sas,
intento por" clarificar" y" consolidar" identidades como la identidades nacionales y categorías culturales esencialistas
existencia de un campo enormemente expandido de dife- llegó, del mismo modo, a su apogeo. Fue en este período.
rencias culturales; tanto al ampliar el alcance y la facilidad en Europa, que los nacionalistas comenzaron a pedir con-
de las comunicaciones a través de diferentes líneas como al troles inmigratorios, crearon los ejércitos de ciudadanos que
alentar nuevas libertades en términos de creatividad cultu- pelearon en la Primera Guerra Mundial y se o~usieron. al
ral. Ha sido una era no de simple identidad personal sino socialismo -precisamente, en parte, porque era internacio-
también de tendencias en conflicto. La idea de que lo "na- nalista (Hobsbawm, 1990: 123)-. Fue también durante este
tural" es que la gente se sienta cómoda en una comunidad
internamente homogénea choca con la creación de comu-
I período que el antisemitismo moderno tomó forma, y que
el nacionalismo se identificó, de manera más concluyente,
nidades políticas y campos culturales demasiado grandes
y diferenciados como para ser organizados como una sola
comunidad. El hogar, se dice a menudo, es el lugar donde
It en el contexto europeo, con movimientos por la secesión an-
tes que por el amalgamiento de los Estados existentes (Carr,
1945:24-5). Nunca antes se había enfatizado tanto la autono-
uno siempre será recibido. Es de este sentido de la palabra mía del Estado-nación o la capacidad de la idea de nación
"hogar" del que muchas personas derivan la idea de lo que para definir identidades colectivas a gran escala. Pero esta


es formar parte de una nación. Incluso cuando este sentido reacción nacionalista tuvo lugar, justamente, en un momen-
no esté ligado a ningún proyecto político específicamente to en que el mundo se estaba convirtiendo en internacional.
"nacionalista", tiene el poder de facilitar dicho proyecto; Tal vez aquí residan algunas explicaciones claves para los
despeja el camino para movilizar a la gente en solidaridad
1
con el resto de "sus" naciones, alienta un tipo de identifi- El tema de estar "en casa" fue una de las formas en que la filosofía de Martin
cación con la propia nación que la hace atractiva al pen- Heidegger se hizo eco de los deseos movilizados por el nazismo. El énfasis
\ en el "espacio público" fue una de las maneras con las que Hannah Arendt,
sarla como superior, y pensarse superior en consecuencia. ! una ex alumna de Heidegger, distinguió su filosofía de la de su maestro.
En este sentido, las políticas del nacionalismo son siempre Atento al lado heideggeriano del nacionalismo, Guibernau lo explica afir-
tan domésticas -se trata de adoptar una imagen poderosa mando que "las sociedades modernas producen una clase de inseg~lridad
ontoiógica como consecuencia de la incertidumbre y fragmcntacíón que
y llena de autoridad de la propia nacionalidad- corno in- están en su núcleo" (1996: 134)_El hecho de que las personas necesiten una
ternacionales. ASÍ, permitir que cada persona encuentre el identidad, sinembargo, no nos explica por qué se fijan en alguna definición
de identidad o escala en particular. La gente puede, de hecho, buscar fuen-
grupo dentro del cual se sienta "como en casa" no parece tes de seguridad ontológica cuando se enfrenta a contradicciones sociales
una respuesta adecuada a las diferencias humanas. No hay
ninguna duda de que sentirse como en casa es muy atrac-
tivo. Pero esto necesita por lo menos equilibrarse con las
¡ ya mundos impredecibles, pero a lo largo de la historia ha enfrentado 111-
seguridades y ha encontrado consuelo en las Familias, las comunidades y
las religiones, así como en las naciones; y ha respondido tanto entrando al
I espacio público como buscando sentirse en casa.

_l.
NACIONALISMO 43
CRAIG CALHOUN

Los estudios que enfatizan las variadas "causas" o "va-


tiempos que corren, cuando la aceleración de los procesos riables independientes" específicas pueden ser iluminadores
globales de acumulación de capital, la rápida transferencia pero no ~irven, por sí mismos, para llegar a comprender el
global de tecnología, la distribución casi instantánea de pro- modo mas general en que el nacionalismo da forma al mun-
ductos culturales y las gigantescas oleadas migratorias ha- do ~ode~no,. Aunque parte de su atractivo es su aparente
cen que mucha gente suponga que el Estado-nación pronto parslmoma causal, no desembocan de manera acumulativa
desaparecerá en la sombras de la historia. en una teoría general o en una historia única del nacionalis-
mo'. ~sto es así, ~ásicame~lte, porque se refieren a objetos de
estudio heterogeneos. EXIsten muchos nacionalismos en el
Un fenómeno complejo, múltiples causas nivel de la actividad práctica; la idea de nación es esencial
para muchos aspectos de las maneras en que comprende-
Diversos investigadores han intentado variadas ex- mos el mundo, para los estilos marcadamente contrastan-
plicaciones del nacionalismo. Se lo ha explicado como el tes de política estatal y para las grandes variaciones en los
resultado de identidades étnicas duraderas (Geertz, 1963; movimientos sociales. Las explicaciones de cada caso deben
Smith, 1986; Hutcheson, 1994); de los cambios políticos y
e.xtraerse de ;ariables por lo menos en parte distintas, que
culturales derivados de la industrialización (Gellner, 1964,
tienen sus raices en historias específicas y en otros factores
1983); de las respuestas separatistas al desarrollo económi- causales tales como las ideologías de las élites estatales o las
co desigual por parte de quienes quedan en la periferia de dinámicas de los movimientos sociales. Los factores estruc-
una economía y un Estado integrados (Hechter, 1975); del turales, desde el crecimiento del poder estatal hasta la glo-
deseo de estatus y el resentimiento de las nuevas élites que
b~lización d~l cap.italismo, pueden crear condiciones que el
reclamaban distinguirse de las viejas élites o de sus veci-
discurso nacionalista está acostumbrado a considerar. Pero
nos (Gre:~feld, 1992), y de la invención de una ideología
el uso del discurso nacionalista es parcialmente autónomo
para legItImar Estados dentro de relaciones económicas
~e estas}nstancias específicas y conecta de manera significa-
capitalistas (Hobsbawrn, 1990) o reforzar la centrali;zación
tiva fenomenos que, de no ser aSÍ, estarían desconectados.
y unificación asociada a la construcción del Estado (Tilly,
Un enorme espectro de movimientos, ideologías, políti-
1975, 1990; Mann, 1993, 1995). Todos estos factores yalgu-
cas y conflictos que serían de otro modo diferentes, se cons-
nos otros han contribuido a la creación de los movimientos
nacionalistas, y al valor del discurso nacionalista. Ninguno
de ellos los explica del todo. De hecho, tratar a alguno de Entre las muchas discusiones acerca de la dificultad de teorizar todas las ma-
nifestaciones nacionalistas (en oposición al producción de una taxonomía de
ellos como la "variable maestra" que explica el nacionalis- los nacionalismos y las teorías de las diversas dimensiones del nacionalismo)
mo serí~ reduccionista. Una interpretación de este tipo no ver Hall (1995). Lo mismo puede decirse del marxismo, como disciplina no
académica o campo interdisciplinario. Como sostiene Nairn (1977), el mar-
logra asir todo aquello que podríamos denominar nacio-
xismo no ha logrado producir una teoría seria del nacionalismo a pesar de
nalismo, reduciéndolo arbitrariamente a otra cosa; por 10 que (o quizás porque) el movimiento internacional de la clase trabajadora en-
general a algo más pequeño, más fácilmente mensurable. contró que sus fallas más básicas competían con el atractivo del nacionalismo
a comienzos del siglo XX(ver también Debray, 1977; Connor, 1984). Ander-
Estos factores explican varios contenidos del nacionalismo son (1991: 3) sugiere que "sería mucho más exacto decir que el nacionalismo
o procesos asociados con el nacionalismo, pero no explican ha sido tilla incómoda anomalía para la teoría marxista Yo precisamente por
la forma nación o el discurso nacionalista en sí mismo. esa razón, más elidida que confrontada".
45
44 CRAIG CALHOUN NACIONALISMO

tituyen, en parte, a través del uso de términos tales como evento específico pero ayuda a constituir cada uno de ellos
"nación", 11nacional", Ji nacionalidad", "estado-nación" e a través del marco cultural que provee.
"interés nacional". El denominador común, digamos, en- Gellner (1983:55) reconoce algo del poder desemejante
tre el proteccionismo económico japonés, las "limpiezas" marco cuando subraya que "el nacionalismo engendra las
étnicas serbias, los estadounidenses cantando el himno na- naciones, no a la inversa". La afirmación se acerca a mi suge-
cional antes de los partidos de béisbol y el modo en que el rencia de que tratemos el nacionalismo, ante todo, como una
Banco Mundial consigue sus estadísticas es una modalidad formación discursiva. Gellner se preocupa por argumentar
discursiva que da forma y liga a todos ellos, aunque quizás en contra del determinismo étnico simple: "Por cada nacio-
no pueda ofrecer una explicación causal completa de nin- nalismo efectivo, existen un número n de nacionalismos po-
guno. Así el separatismo bretón, el nacionalismo pan-árabe tenciales, grupos definidos bien por una cultura en común
y las declaraciones de los estudiantes chinos de que esta- heredada del mundo agrario o por otra ligazón [...] que po-
ban dispuestos a morir por el futuro de China surgen en y dría dar esperanza a comunidades industriales homogéneas,
de diferentes trayectorias históricas, pero son unidas por el pero que sin embargo no se preocupan por luchar, que fall.an
uso de una retórica en común. Pueden estar acompañados en activar su nacionalismo potencial, que ni siquiera lo In-
por otros denominadores en común, pero ninguno de ellos tentan" (1983:45). Pero siguiendo esta ruta, debemos cuidar-
en sí mismo los define como "nacionalismos". Están todos nos de no implicar que las naciones son creadas simplemen-
influidos, por consiguiente, por algún sentido de resenti- te para satisfacer el principio político del nacionalismo (d.
miento hacia la capacidad, la riqueza o los privilegios que Hobsbawm y Ranger, 1983).Esto sugeriría que, como se que-
disfrutan otros grupos. El poder de los Estados modernos ja Anderson (1991),las naciones así invocadas son creaciones
le da forma. Pero esto no los define como ejemplos de na- puramente arbitrarias de la ideología, y no complet~Iner:te
cionalismo. reales. Lo que necesitamos es ver el discurso del nacionalis-
Cada vez que un líder político utiliza la retórica del mo como multidimensional. La etnicidad es sólo una de las
nacionalismo -e;n lugar de, por ejemplo, la del internacio- fuentes potenciales de homogeneidad y obligación mutua:
nalismo comunista- esto cobra importancia. Cuando una mientras que la homogeneidad y la obligación mutua carac-
rebelión campesina afirma representar a una nación opri- terizan a muchas naciones (o ideologías nacionalistas), pero
mida, esto es significativamente distinto de apoyarse en el no a todas. La gente se une (y se divide) por el poder estatal
lenguaje de clase, o en el de la religión. Cuando un novelis- y el poderío militar, las políticas participativas y otras forma-
ta (o pintor, o compositor) presenta su trabajo como encar- ciones institucionales. Las naciones tienen múltiples fuentes,
nando el espíritu de la nación, esto es distinto a presentarlo incluyendo el propio discurso nacionalista.
como el trabajo de un genio sin raíces o un ciudadano cos-
mopolita del mundo. Es imposible definir aquello que las
diversas formas de nacionalismo tienen en común a partir Subestimando el nacionalismo
de una sola variable, como la construcción del Estado-na-
ción, la industrialización, el desarrollo económico desigual Hace más de 150 años Karl Marx y Friedrich Engels
o el resentimiento. Lo que es general es el discurso del na- escribieron: "¡Trabajadores del mundo, uníos! ¡No tienen
cionalismo. No explica por completo ninguna actividad o nada que perder más que sus cadenas!". La ocasión era la
'V
1
1\

46 CRAIGCA~HOUN NACIONA~ISMO 47

ola de movimientos revolucionarios que sacudieron Euro-


I
i po) de Kosciusko un nombre famoso. Los sastres alemanes
(
pa cerca ele 1848 luego de una crisis económica extendida. ¡ que vivían en Londres enviaban dinero para ayudar no sólo
Marx y Engels (1848) acuñaron el eslogan como parte del I
1 al Parlamento de Frankfurt sino también a la Asamblea Na-
~
Manifiesto que escribieron para la entonces recién creada I cional francesa. y luego de que la rebelión fuera aplastada
(y rápidamente disuelta) Liga de los Justos: una primera ¡ los Estados Unidos experimentaron su primera gran migra-
Internacional Comunista. "Comunistas de las más diversas I ción alemana.
¡
nacionalidades se han reunido en Londres -escribieron- y Este patrón de oleadas continuó luego de la mitad del
1
han redactado el siguiente Manifiesto, que será publica- siglo XIX, con los movimientos nacionalistas inspirándo-
do en inglés, francés,alemán, italiano, flamenco y danés". se mutuamente en una escala internacional y en muchos
Tanto la crisis económica como la respuesta revolucionaria casos ligados a revoluciones". En la década de 1910 la Pri-
tenían fuertes dimensiones internacionales. mera Guerra Mundial coincidió con la ruptura del Imperio
Pero Marx y Engels se equivocaron al pensar que los tra- Austrohúngaro y ayudó a lanzar tanto la Revolución Rusa
bajadores del mundo no tenían nada que perder más que las como la Liga de las Naciones (con su declaración eminen-
cadenas, y que la mayoría preferiría considerarse miembro temente wilsoniana en favor de la auto-determinación na-
del grupo de proletarios del mundo en lugar de pertenecer cional que reflejaba, tanto como influía, a los movimientos
a naciones y religiones individuales y otros agrupamientos nacionalistas de la época). Fuera de Europa, justo cuando
culturales o étnicos. Las revoluciones de 1848, de hecho, fue- el movimiento por la "Joven Europa" (de la década de
ron la segunda ola de revoluciones en las que los asuntos de 1840) había encontrado un eco instantáneo en "los jóvenes
derechos económicos,la autonomía nacional y la creación de turcos",la guerra y la caída del Imperio Otomano constru-
procesos políticos participativos (no siempre propiamente yeron el exitoso movimiento nacionalista turco que contro-
democráticos) se entremezclaron. La primera había sucedi- ló el Estado en 1923 bajo el mando de Kemal Atattürk. El
do a fines del siglo XVIII, siendo las Revoluciones America- nacionalismo egipcio adoptó su forma moderna en el mis-
na y Francesa SU$ puntos más altos. Vale la pena detenerse a mo período, aunque sufrió bastante antes de conseguir un
enfatizar que en cada caso hubo olas internacionales y que las éxito similar. Fueron aquellos años cruciales también para
revoluciones mismas tenían un carácter internacional, tanto el nacionalismo anticolonialista en la India y Corea y, con
como nacional. En 1776 y 1789 esto puede ser simbolizado menos énfasis en el colonialismo, en China.
por Tom Paine, el gran revolucionario democrático inglés
que escribió su "Defensa de los Derechos del Hombre" en el De hecho, uno de los grandes debates en los círculos socialistas se ocupaba
contexto de la Revolución Norteamericana y que fue elegi- de si los planes revolucionarios debían ser coordinados internacionalmente
o podían suceder mediante levantamientos de masas espontáneos como
do para la Asamblea Nacional de la Francia revolucionaria. Jos predichos por Rosa Luxemburgo y otros teóricos. Luego de la Revolu-
Sesenta años más tarde, los europeos hablaban de una "pri- ción Rusa, los bolcheviques usaron su dominio del movimiento socialista
mavera de las naciones" cuando parecía que todo pueblo internacional para oponerse a la "acción espontánea" y los levantamientos
en masa. Aunque en principio comprometida con el internacionalismo co-
oprimido podía adquirir soberanía y auto-expresión (Kohn munista, la Unión Soviética comenzó (especialmente bajo Stalin y luego de
1929;Meinecke 1970). En 1848, los trabajadores de Europa y la caída de Trotsky) a perseguir el camino de "socialismo en un país" que
las Américas consideraron como propia la lucha de los po- estaba fuertemente conformado por el nacionalismo ruso (y/o soviético),
lo que llevó a Moscú a minimizar la ayuda a los muchos revolucionarios en
lacos por la independencia nacional, haciendo (por un tiem- otras partes del mundo (ver Claudin, 1977).
48 CRAIG CALHOUN NACIONALISMO 49

El colapso del comunismo en 1989 ayudó a estimular micas, políticas o culturales pero no producen insurgencia
otra ola internacional de movimientos nacionales. Estos o movimientos sociales por sí mismos". Los galeses des-
ocurrieron no sólo en países que antes habían sido comu- contentos con el subdesarrollo de su país y de sus propias
nistas, sino en una serie de lugares donde el variable equi- posibilidades materiales pueden elegir dirigir sus quejas
librio internacional de poder creó nuevas aperturas para y perseguir sus fines tanto a través de un movimiento de
los insurgentes (y la inundación de armas post'-1989 les dio clase como de uno nacionalista", De hecho, los movimien-
nuevo poderío militar)", Múltiples factores explican cada tos clasistas han encontrado un fuerte apoyo en parte de
una de estas oleadas. El colapso de los imperios y las mo- la. población galesa, a veces superponiéndose con el pen-
dificaciones en el equilibrio del poder global son quizás los samiento nacionalista, y otras veces bien separado de éste.
más importantes para explicar esta oportunidad de que los Del mismo modo, se podría argumentar que una gran par-
nacionalistas actúen efectivamente (Gellner, 1995:6). El co- te de la expansióndel metodismo galés fue motivada por
lapso imperial también volvió más atractivo al nacionalis- las mismas reivindicaciones y preocupaciones que han ins-
mo al reducir la capacidad de los centros imperiales para pirado también al nacionalismo y lapolítica clasista galesa.
entregar bienes económicos -incluso para proporcionar Por qué el nacionalismo llega a dominar en aquellos esce-
seguridad y paz- a aquellos que gobernaban. Pero la for- narios donde lo hace -para alguna gente y no para otros
ma que toma la oleada está también influida por las comu- dentro de una población ostensiblemente nacional- son
nicaciones internacionales. Ejemplos de insurgencias -y preguntas que sólo pueden ser respondidas de manera ge-
éxitos- nacionales se diseminaron mediante migraciones,
conferencias, libros, diarios, radio y -a finales del siglo XX- 10
El argumento de que las reivindicaciones no alcanzan para producir mo-
televisión y redes informáticas. La existencia de algunos vimientos sociales es uno de los puntos principales de la "teoría de mo-
movimientos nacionalistas, entonces, alienta la emergencia vilización de recursos", que subraya que la gente siempre tiene quejas y
de otros y les proporciona ideas y ejemplos. que la variación en su grado explica menos los movimientos sociales que
la variación en la capacidad de los organizadores de producir una acción
De manera crucial. el discurso del nacionalismo ayuda concertada, comunicarse con los seguidores, asegurarse recursos materia-
a explicar por qué gente con las más variadas reivindica- les, etcétera (ver McCarthy y Zald. 1976; Oberscahall, 1973; Tilly, 1978). El
ciones moldea sus luchas dentro del marco retórico del na- argumento en favor de la movilización de recursos, sin embargo, echa poca
luz sobre la cuestión de por qué los movimientos están organizados con un
cionalismo. Las injusticias pueden surgir de fuentes econó- énfasis en ciertas constelaciones identitarias específicas, reivindicaciones,
valores y demandas. En otras palabras, deja sin tratar los factores cultura-
les. Nos ayuda a comprender por qué ciertos movimientos nacionalistas
Por supuesto muchos movimientos nacionalistns han tenido lugar u lo lar- pueden florecer mientras que otros caen, y por qué suceden en olas en un
go de los siglos XIX y XX; no han estado limitados a estos períodos de tras- momento determinado, pero no por qué son nucionulistüs.
torno y colapso de los imperios. La lucha palestina por un Estado-nación 11 El argumento de Michael Hechter (1975) acerca de cómo el colonialismo
autónomo, por ejemplo, ha continuado con flujos y reflujos desde la crea- interno y el subdesarrollo económico coinciden en producir nacionalismo
ción del moderno Estado judío de Israel. Del mismo modo, la lucha de los en la marginalia celta de Gran Bretaña es potente con respecto a la clase de
nacionalistas afganos, influidos por el reoiua! islámico, precedió a la crisis factores que la teoría de movilización de recursos considera, pero más débil
del comunismo en 1989 y ayudó, de hecho, a debilitar al Estado soviético al explicar por qué el nacionalismo se convirtió en el marco retórico preferi-
(tanto como el movimiento nacionalista eritreano que ganó fuerza como do para apoderarse de las reivindicaciones, perseguir fines y formular que-
oposición a una Etiopía feudal-imperinl continuó en conflicto con Etiopía jas. El segundo tipo de asuntos requiere una comprensión en términos de
cuando ésta se convirtió en un Estado cliente del soviético y ayudó a sen- construcción histórica y diseminación del discurso del nacionalismo (y su
tenciar al gobierno comunista-nacionalista "dergue" liderado por Mengistu encarnación tanto en el Estado británico, dominado por los ingleses, como
Haile Mariam). en ejemplos exitosos de otras partes).

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50 CRAIG CALHOUN NACIONALISMO 51
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neral dentro de contextos específicos, con conocimiento de Los occidentales no sólo subestimaron el potencial para
la historia local, de la naturaleza del poder estatal (y del de un renovado nacionalismo en la Unión Soviética y Europa
otras élites) y de qué otros movimientos potenciales o rea- del este: les gustó imaginar que estaba también desapare-
les compitieron por la lealtad de la gente12• Pero la disponi- ciendo de todo el mundo. Fue éste un patrón que se suce-
bilidad y prominencia del discurso nacionalista es crucial y dió a lo largo del tiempo. Cuando cada oleada temprana
es un asunto tanto de historia local (no sólo de nacionalis- descendía, gran parte de la academia y la opinión pública
mo insurgente potencial sino también del Estado que lo ha dominante emitía un suspiro de alivio figurado y se apura-
dominado) como de comunicación internacional. ba a declarar "transicionales" a los movimientos naciona-
La Unión Soviética ha afirmado, durante mucho tiem- listas recientes, o por lo menos a asegurar que eran los últi-
po, representar un tipo especial de internacionalismo y ha- mos que el mundopresenciaría. El modelo de esta creencia
ber llevado a su fin el nacionalismo y el conflicto histórico se remonta por lo menos hasta el sueño de Imrnanuel Kant
entre las naciones de Europa del este y la Unión Soviética. (1804) de una "paz perpetua". La idea de una paz creciente
Cuando Nenarokov y Proskurin (1983:144)escribieron en la está profundamente enraizada, no sólo en el pensamiento
serie sobre "la experiencia soviética" para la editorial estatal iluminista en general sino, en particular, en las ciencias so-
Novosti, sostuvieron que "al desaparecer el antagonismo so- ciales. Ya existía, por ejemplo, en la mayoría de las grandes
cial bajo el socialismo, también lo hizo el conflicto nacional, síntesis evolucionistas del siglo XIX y el comienzo del XX.
las desigualdades raciales y la opresión en cualquiera de sus Herbert Spencer (1853) describió el movimiento maestro
formas [... ] La cultura socialista multinacional ha sido enri- de la historia moderna como una transición de sociedades
quecida por un intercambio intensivo de valores culturales "militares" a otras "industriales" y predijo confiadamen-
e intelectuales. Las naciones socialistas que han emergido te que los poderes industrializantes buscarían la paz entre
de la URSS han formado una nueva comunidad histórica ellos para no molestar a sus intereses comerciales. El gran
de gente -de gente soviética- [... J No sería una exageración historiador francés Elie Halévy (1930) dijo lo mismo en
decir que hoy el sentimiento de pertenecer a una familia pre- 1930, pensando en la Primera Guerra Mundial (sin antici-
valece entre los soviéticos". La ola post-1989 de movimien- par la Segunda). Al igual que varios grandes analistas del
tos nacionalistas reveló la falsedad de estas reivindicaciones; tema, veía el nacionalismo violento como una excepción
aunque no debemos' ignorar que el conflicto étnico y nacio- a lo que debería haber sido la regla histórica. Presentado
nal disminuyó sobremanera bajo el mandato comunista. . como una interrupción excepcional del crecimiento de la
-----
paz mundial, el nacionalismo fue descartado como un sal-
12 Los movimientos sociales no suceden generalmente en aislamiento. Los to hacia atrás, una cuestión de asuntos inconclusos que ne-
estudios que se centran en un sólo movimiento a la vez -sea éste de cla-
se, religioso, nacionalista o de género- pierden de vista el enraizamiento
cesitaba explicarse según aspectos especiales, y a partir de
de cada movimiento dentro de un campo de movimientos (ver Calhoun, cada caso histórico idiosincrásico".
1993[a]). Las tácticas son compartidas a través del ejemplo y por el involu-
cramiento de individuos en más de un movimiento, tanto simultáneamente
como a lo largo del tiempo. La existencia misma de muchos movimientos, 13
Daniel Patrick Moynihan (1993: 10·11)se queja de esta tendencia de tratar al
si se encuentran incluso con un éxito modesto, alienta la idea de que la ac- nacionalismo - y a la etniciclad en general- como un caso especial o factor
ción colectiva puede de hecho cambiar el mundo y no será necesariamente menor en la historia mundial y escribe: "Existen 8 Estados en el mundo que
recibida con represión. Esta "liberación cognitiva" es importante para los ya existían en 1914 y no han cambiado su forma de gobierno violentamente
movimientos sociales en general (ver McAd arn, 1982, 1986). desde entonces. Ellos son el Reino 'Jnido, cuatro miembros o ex-miembros
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S2 CRAIG CALHOUN j NACIONALISMO 53

I
Ninguno de los otros grandes analistas sociales y po-
líticos ha sido tan castigado por no poder comprender la
I,
fe"
estaban dispuestos a morir por un "interés nacional" ex-
tremadamente ambiguo (interés que, más aún, estaba de-
importancia del nacionalismo como Marx y Engels. Esto I finido en su mayoría en términos de los emprendimientos
es, quizás, porque Marx y Engels estuvieron entre los in- corporativos y colonialistas de las élites económicas). Del
ternacionalistas más porfiados de mediados del siglo XIX. mismo modo no lograron anticipar que, luego de las re-
Al igual que los otros, ellos no supieron ver con claridad voluciones comunistas, podrían formarse regímenes como
que la misma palabra "internacional" no sugería la ausen- los de Stalin en Rusia, que no sólo no podrían establecer
cia de naciones sino su primacía. De todas formas, tanto una sociedad sin clases y convertirían el supuesto paraí-
Marx como Engels llamaron la atención sobre un punto so de los trabajadores en un infierno de represión política
crucial del nacionalismo, aún cuando subestimaron mu- para muchos, sino que además apuntarían a una. política
cho su importancia'<Lo qu~ t::!!.9..~_?_ubrayaron
fue la facili- internacional de superpoder basada en el viejo imperio,
dadconquelas ideas ~nacionalpodían ser ma,ni- denegando autonomía nacional dentro de las fronteras so-
p~l!~9.~or las élites p~guir-queJ.os trahajadores viéticas y abandonando la visión internacionalista en pos
detuvieran la lucha por sus derechos en sus propiDs países de los intereses del Estado soviético.
pari-l-cei1frárse en 1as amenazas del extranjero. Su interna- Marx y Engels fallaron, sobre todo, en considerar que
cioncdísíilcY-fúemoldeado por la1:'xpetienctá de una era en unas pocas personas responderían simplemente como tra-
que los aparatos estatales admitían poca participación po- bajadores a los desafíos materiales reales de la integración
pular y en la que miembros disidentes de la nación -como económica del capitalismo global. En todos los casos, otras
ellos- eran por lo común enviados al exilio, a comulgar con identidades jugaron diversos roles. Los trabajadores su-
colegas similares de otras naciones (Kramer, 1988). Marx frieron las privaciones económicas como jefes de familia,
y Engels mantuvieron una considerable identidad nacio- como miembros de comunidades, como personas religio-
nal alemana, pero en sus escritos revelaron poco acerca de sas, como ciudadanos -no sólo como trabajadores-. Fue un
cuánto se sentían las lealtades nacionalistas y de cómo las desafío, para el movimiento trabajador, conseguir que sus
identidades nacionalistas eran una parte básica del pro- miembros consideraran que su identidad primaria era su
pio sentido del ser de los trabajadores. Tampoco pudieron, identidad "trabajadora"; un desafío que el movimiento ele
de manera acorde, anticipar la Primera Guerra Mundial o trabajadores enfrentó con resultados un tanto ambiguos. De
entender, desde sus teorías, por qué algunos trabajadores. hecho, aún cuando se pensaron como miembros de la cla-
se trabajadora, la mayoría de los trabajadores continuaron
del Cornmonwealth. los Estados Unidos, Suecia y Suiza. De los 170 Estados pensándose primero como miembros de su oficio u ocupa-
contemporáneos restantes, algunos han sido creados demasiado reciente-
mente como para hab.er conocido mucho desorden, pero de aquellos que lo
ción particular -como imprenteros, tejedores de seda, re-
han tenlel?, el factor involucrado más frecuentemente ha sido por lejos el lojeros o estibadores-, no simplemente como trabajadores.
conflicto étnico. Aunque es posible haber estudiado las relaciones interna- Éste fue en especial el caso de los trabajadores calificados
cionales durante todo el siglo XX y apenas haberlo notado".
Erica Bonner (1995) ha desarrollado una descripción compleja de la com- y relativamente privilegiados que podían haber estado en
prensión de Marx y Engels que sugiere cómo habría sido su análisis del el mejor lugar para liderar una movilización amplia de la
nacionalismo si le hubieran dado la importancia que tenía o le hubieran clase trabajadora, pero que a menudo eligieron defender su
prestado atención sostenida. Ver también la amplia revisión que Nimmi
(1991) hizo ele los aportes marxistas. posición en contra de los menos calificados, los inmigrantes
I
¡
~L.
54 CRAIG (ALHOUN

recientes o quienes simplemente no pertenecían al sindicato.


De hecho, fue sólo con el surgimiento de Estados relativa- CAPíTULO 1I
mente integrados, la idea de una pertenencia común a algo Parentesco, etnicidad
llamado nación y la creencia de que la legitimidad guber-
e identidades categóricas
namental deriva del consentimiento del gobernado (todas
ideas bastante modernas) que las desigualdades económi-
cas pudieron ser reflejadas en algo así como las diferencias
de clase modernas. Marx y Engels no reconocieron adecua-
damente que esas otras identidades -comunitarias, religio-
sas, nacionales, laborales- no sólo existían sino que también
moldeaban la respuesta de gente ante el capitalismo global.'
No fueron los únicos en hacer esto; la mayoría de sus primos
en las ciencias sociales cometieron el mismo error y hoy en
día académicos, políticos y periodistas a menudo continúan
Como hemos visto, el nacionalismo es característicamente
pensando que asuntos como la justicia social y la integración
moderno. Es un modo de construir identidades colectivas qUé
económica global están de algún modo separados de proble-
surgió junto a las transformaciones en el poder estatal, el cre-
mas como la insurgencia nacionalista y el fundamentalismo
cimiento de los lazos económicos a larga distancia, las nuevas
religioso. No lo están.
capacidades de transporte y comunicación y los nuevos pro-
yectos políticos. Esto no significa,sin embargo, que todo 10 que
tenga que ver con el nacionalismo sea nuevo. Los proyectos e
identidades nacionales especificas han continuado abrevando
en las identidades étnicas de larga data, en estructuras de pa-
rentesco y redes comunitarias locales y en reivindicadas rela-
ciones con territorios ancestrales. Éstos han sido una fuente
primordial de contenidos culturales, compromiso emocional y
poderío organizacional para dichas identidades y proyectos.
Es sin embargo importante distinguir analíticamente el
nacionalismo, en tanto forma de construir identidades, de la
etnicidad, y ambas de las estructuras de parentesco. La distin-
ción no surge sólo cuando consideramos el contenido, ya que
la etnicidad es presentada a menudo como una extensión del
parentesco y los nacionalistas presentan comúnmente a las
naciones como grandes familias que comparten lazos de cul-
tura y ascendencia. Las cuestiones claves, en cambio, son qué
formas de solidaridad son éstas y cómo se reproducen. Son
cruciales dos distinciones muy relacionadas: entre redes de