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LA IGLESIA Y LA POLÌTICA (LIBRO)

Publicado el agosto 19, 2017por unidoscontralaapostasia

Un análisis teológico, ético y jurídico de la


problemática de los ministros y la iglesia en la política. Una guía para
no politizar la iglesia.
Mario E. Fumero
 Autorizada su reproducción siempre y cuando sea para fines formativos, y no
lucrativos.
 Primera Edición. 2005
 Apartado 15134, Suc. Kennedy, Tegucigalpa, Honduras C.A.
 Diseño portado: Yuri Banegas
 Citas Bíblicas tomadas de Reina Varela
INTRODUCCIÓN
La pérdida de una perspectiva bíblica y teológica respecto al quehacer del líder
cristiano, más la ambición de algunos pastores, que no conforme con mercantilizar
el evangelio, buscan el poder y el protagonismo social mediante el involucramiento
en política, esta conduciendo a la iglesia evangélica a la politización.
Tristemente olvidamos la historia, la cual se repite, y caemos en la ilusión de que
involucrando a la iglesia en asuntos políticos podemos detener la avalancha de
inmoralidad que actualmente existe en los países latinoamericanos. Hemos
olvidado el hecho de que con la entrada en política de líderes cristianos como Rios
Mont y Jorge Serrano[1] en Guatemala, y la afrenta que sufrió el evangelio en Perú
cuando fue electo Fuyimori, en donde los evangélicos quedaron mal parado ante la
opinión pública. También ignoramos el daño que en la Edad Media ejecutó el
dominio religioso del Catolicismo Romano en los gobiernos europeos, por lo que la
persecución, inquisición e injusticia se prolifero. Durante la Reforma del siglo XVI
aquellos reformadores que pretendieron mezclar política y religión acabaron en el
más terrible fracaso, por eso, escarmentados de la experiencia, los grupos
anabaptistas enseñaron la doctrina de la separación entra la iglesia y el estado. Fue
la revolución francesa la que rompió el vínculo iglesia-estado, para que el estados
proclamara la libertad de culto, rompiendo la hegemonía del Catolicismo Romano,
y por otro lado, la iglesia se librará de la corrupción política que tantas manchas
había causado a la proclamación del evangelio a lo largo de la Edad Media.
Hoy, la iglesia evangélica, ignorando los errores históricos cometido por la Iglesia
Romano en el pasado, esta incursionando por medio de pastores ambiciosos en
política, de forma tal, que se corre el riesgo de contaminarse con la corrupción
imperante dentro de este mundo plagado de demagogias, mentiras, engaños y
poderes económicos corruptos. Quiero en este libro definir algunos aspectos del
papel de la iglesia en los tiempos politizantes que vivimos, y determinar hasta
donde podemos llegar como pastores en asuntos relacionados con la política, para
influenciar en los sistemas sin contaminarnos con ellos. Es una reflexión que busca
analizar la fe cristiana y la política desde una perspectiva bíblica, ética y jurídica.

Atentamente

Mario E. Fumero

LA POLITIZACION DE LA IGLESIA EVANGELICA


(ETICA CRISTIANA)
El 29 de mayo del 2005 fui invitado por el periodista Edgardo Melgar a su
reconocido programa de televisión 30/30 del canal 3, para discutir con el Pastor
Mario Tomas Barahona mi punto de vista sobre la integración de los ministros
religiosos en la política.

Durante la entrevista el pastor Mario Tomas Barahona


argumentó su derecho de ser pastor y a la vez diputado, mostrando una actitud
mesiánica, al afirmar que a él no lo pueden descalificar nadie pese a lo que dice la
Constitución de la republica de Honduras, porque Dios así lo quiere. Esta idea de
que “Dios quiere pastores políticos” es una corriente que ha prevalecido en varios
lugares y más que bendición, ha traído escarnio al evangelio.
Durante la discusión televisiva tuve que afrontar duras críticas por ser extranjero y
defender un principio ético y teológico. Proclamó fervientemente la neutralidad de
una Iglesia en intervenir en temas políticos, aunque si debe denunciar lo injusto e
incorrecto de cualquier sistema. Creo que los pastores que ejercen una función
ministerial no deben alinearse bajo un partido político, aunque tengan aspiraciones
de grandeza, pues en tal caso deben abdicar su puesto pastoral y actuar como
laicos.

¿Puede una gota de agua dulce cambiar lo salobre del mar? Lo que propone Mario
Tomas Barahona y otros muchos que como él desean ser diputado, es el alcanzar el
poder para sanear y moralizar la sociedad. En este punto hay un tremendo error
teológico que enfocaremos posteriormente.

No se puede regenerar la conducta humana a través de leyes. La moral es un


principio ético, no jurídico, y esta vinculado a los valores espirituales que recibimos
en nuestros hogares. Los males de corrupción son consecuencias del pecado. El
pecado no se puede resolver asumiendo un puesto de diputado en el congreso, sino
en la proclama del arrepentimiento y el conocimiento del Hijo de Dios. La Iglesia
debe ser apolítica y el Estado laico. Ambos principios son garantes de la libertad de
culto y de la opción de conversión. Sin un nuevo nacimiento no hay cambio de
actitud. El ideario marxista era perfecto, proclamaba una sociedad sin
desigualdades, clases o privilegios, pero fracaso. ¿Por qué? Porque no se puede
obligar a dar, amar y producir mediante leyes impositivas. Podemos cambiar de
sistemas, pero si no cambiamos el corazón y la actitud de los seres humanos, nada
estamos haciendo. Una ley seca no resuelve el alcoholismo. Una comisión
anticorrupción no puede eliminar la misma, aunque la presida un santo hombre de
Dios. La idea de algunos pastores de cambiar el futuro es una utopía absurda e
imposible, porque cada vez la raza humana se degrada más y las profecías bíblicas
anuncian que antes del fin de los tiempos, vendría la apostasía y se manifestaría la
iniquidad y reinaría la violencia y corrupción (Mateo 24:37, Génesis 6:11, 2
Tesalonicenses 2:3, 1 Timoteo 4:1,).

La megalomanía de pastores que sin dejar el ministerio quieren ser políticos afecta
el testimonio de la iglesia evangélica, al decir que Dios le ha escogido para cambiar
a Honduras, lo que evidencia un síndrome de iluminado que pone en peligro la
credibilidad del evangelio, y todo aquel que atente contra sus pretensiones de
diputado se le cataloga enemigo de los pastores, hijo del diablo, enemigo de Dios,
un Sanbalat[2] y un ignorante.Sé que aunque mi corazón late por Honduras, mi
origen de extranjero me descalifica para proceder contra actitudes que afectan la
credibilidad de la Iglesia Evangélica, de la cual soy ministro, pero no representante.
Otros deberían hablar por mí, pues al ser nacionales, tienen más peso, pero quedar
callado seria ir contra mis principios ante una acción que destruye la ética
evangélica de mantenernos al margen de política como institución.
Los miembros y líderes laicos de la iglesia deben votar, aspirar a puestos políticos y
cumplir todos los deberes ciudadanos, incluso respetar y orar por los gobernantes,
sin importar que partido rija los destinos de la nación.

Los pastores debemos proteger la sociedad de los antivalores y educar a nuestra


gente a elegir aquellos hombres y mujeres que tengan moral y valores, porque al fin
y al cabo, todos los partidos buscan el bien común. Sé que los que tienen que
defender la apoliticidad de la iglesia son las asociaciones de pastores y la
confraternidad, pero si ellos no lo hacen ¿Deberé quedar callado y dejar que las
iglesias se contaminen en alineamientos políticos y mundanos por medio de
pastores que tienen ambiciones de poder y grandeza? Jamás callare ante aquellos
que atenten contra los principios proclamados por Jesús.
Vamos a analizar las razones, en forma puntual, el porque la iglesia y los ministros
deben ser apolítico y el Estado laico. Tome nota de lo aquí expuesto para no quedar
involucrado en asuntos que nos pueden traer descrédito.

LA POLÍTICA EN LA ÉPOCA DE JESÚS


(ÉTICA CRISTIANA Y TEOLOGICA)
La teoría que esgrimen los que desean involucrar la iglesia en política es la
influenciar que los cristianos puede hace para cambiar el sistema corrupto
imperante conquistando el poder. Sin embargo esta pretensión carece de respaldo
bíblico, y para ello debemos ir a la historia misma de Jesús.
MARCO HISTORICO DEL MINISTERIO DE JESÚS

Los años posteriores al nacimiento de Jesús el territorio


palestino y el pueblo judío sufrio diferentes invasiones, cautiverios y luchas
internas. En el año 198 a.C Siria arrebato el reino judío que estaba en manos de los
egipcios y durante el reinado de Antioco IV llamado “El Loco” (175 a.C.) los lugares
sagrados fueron profanado y este personaje trato de adoctrinar a los judíos a que
aceptaran sus ideas, a lo cual se opusieron, sin embargo quedaron huella de
algunos rasgos de la cultura helenista.
Los Macabeos lucharon fuertemente contra el dominio extranjero y el atropello a
que fue sometida la religión judía (135 d.C), pero, desgraciadamente, las luchas
internas y el afán de poder, abrieron las puertas a la ocupación romana del
territorio palestino.

Para el año 37 a.D. Roma coloca en Palestina un rey títere del pueblo judío llamado
Herodes el Grande, el cual con un sistema represivo y tiránico controlo esa región
hasta la época en que nació Jesús. Con su muerte sus tres hijos heredan el trono,
dividiéndose el territorio en tres partes. Herodes Antipas gobierna Galilea, su hijo
Felipe recibe el territorio noroeste y Arguelao el territorio central que abarcaba
Jerusalén[3].
Varios movimientos rebeldes surgieron en estos periodos. Todos ellos buscaban
cambios polí-ticos y trataban de romper la sojuzgación romana. Ya habían
aparecido anteriormente los “hasideanos” (que significan piadosos) los cuales
resistieron la cultura griega en tiempos de los macabeos. En los días de Jesús
aparecen los Zelotes, grupo guerrillero que luchaba contra el invasor romano y con
el cual trataron de asociar a Jesús, debido a que en algunas ocasiones se expreso
con términos que parecían indicar su simpatía hacia ellos[4]al denunciar ciertos
abusos e injusticia. Los rebeldes Zelotes estaban dispuestos a eliminar a todos los
que estuviesen asociados con Roma, entre ellos los cobradores de impuestos, que
en su mayoría eran judíos. Sin embargo, para neutralizar la creencia de que Jesús
se alineaba con los grupos “independentista” de su época, el Señor escogió entre
sus discípulos a cobradores de impuestos como Mateo y visito algunos de los ricos
que estaban al servicio de Roma como Zaqueo. Además enseño el amor a los
enemigos y la esperanza de un reino que no era terrenal. Entre sus seguidores
habían discípulos que anterior al llamado seguían diferentes corrientes políticas[5].
UN REVOLUCIONARIO APOLÍTICO
Jesús fue un revolucionario pacifico, sin intenciones políticas, pese a la situación
caótica que se vivía en su época dentro de un dominio extranjero. Se enfrento a los
poderes religiosos para desmantelar su legalismo e inflexibilidad frente a la ley. No
busco riqueza, mas bien la condeno, porque las considero causa de las injusticias
imperantes en su época (Lc 6:20-24). Fue duro con los ricos y poderosos, mientras
tuvo misericordia de los pecadores y desposeídos. Condeno la explotación que
hacían los fariseos a los pobres al diezmar más allá de lo legal y llegar hasta exigir el
diezmo de las plantas; el eneldo, la menta y el comino (Mt 23:23), y estrangular a
las pobres viudas con demandas económicas (Mt 23:14). Por otro lado, respeto el
sistema dominante y pago impuesto a Roma, incluso aquellos impuestos injusto
como era el del templo (Mt 17:24-27).Es curioso, jamás condeno la invasión y el
dominio romano, pero si condenó la dureza e incredulidad de los judíos. No se
asocio con ninguno de los dos partidos existente en la política de su época dentro
de los judíos, como era el de los fariseos y los saduceos[6], y en algunos momentos,
arremetió contra ellos por su hipocresía.
LOS DOS PARTIDOS EN LA ÉPOCA DE JESÚS
El partido de los Saduceos era la clase acomodada, rica y noble, de donde proviene
la mayoría de los sacerdotes, establecidos mayormente en Jerusalén. Estaban
vinculados con los intereses del imperio romano, convirtiéndose en los Instr.-
mentos de estos para la sojuzgación de Palestina. Eran escépticos en cuanto a
aceptar la enseñanza oral de los fariseos, y se limitaban a los escritos de Moisés, por
lo que negaban el infierno, la resurrección, la inmortalidad y la vida futura. Eran
liberales y toleraban el divorcio por cualquier causa. El partido de los Fariseos era
el ala rigurosa y radical de los judíos. En cuanto a la Torah eran radicales. No les
interesaba la libertad, sino el sometimiento estricto a la ley oral, estableciendo
reglas de santidad rígidas. Ellos operaban en Jerusalén y en las aldeas de palestina
a través de la Sinagogas, siendo apoyado por los escribas que formaban un grupo
dentro de este partido. Jesús jamás busco protagonismo, ni trato de exhibirse pese
a que tenia todo el poder dado de lo alto, y de forma constante se enfrento a estos
dos grupos que habían viciado la verdad divina al asociarse con la corrompida
Roma y proclamar principios que no vivían en si mismo.

RIQUEZA Y PODER POLITICO


Uno de los factores más influyente en la política es el poder económico. Siempre el
que dominaba lo económico y era rico, podía adquirir puestos políticos. Riqueza y
poder van de la mano, y esta es el arma mas potente que tiene el diablo para
destruir la fe. Recordemos que en la tentación de Jesús, Satanás le ofreció estos dos
ingrediente: “poder y riquezas” (Mt 4:8-9). Jesús sabia que si quería transformar
las estructuras del poder político debía combatir la riqueza como meta, pues los
males de la pobreza proceden de las riquezas injustas. Pero no se puede enseñar el
desprendimiento, ni la dependencia a Dios, si no estamos dispuesto a dejar a un
lado nuestro sentido de tener para ser, esto es desprendernos de nuestra soberbia y
egoísmo. Pese a las aberraciones que proclaman los predicadores de la prosperidad,
Jesús nació, vivió, y murió pobre. Condeno la ambición y sobre todo, el poder
económico como formula de felicidad. No podemos negar lo que afirma Donald B.
Kraybill: “Los factores económicos sí moldean poderosamente la forma en que
vemos las cosas… Así pues, nuestra billetera con demasiada frecuencia mueve
nuestras creencias. Esto contradice el patrón bíblico”[7]. Nadie llega a ocupar un
puesto político en la actualidad si no tiene quien lo financie, y la verdad es que
quien maneja la plata, maneja la política y detrás de los gobernantes existen
poderes económicos terribles y esclavizantes.
Las bases del evangelio descansan en una separación de iglesia-estado porque el
mismo Jesús enseño que debemos esquivar todo aquello que envuelva ambición y
deseo de tener y poder. Nadie puede negar que en el mundo político los intereses
económicos dominen sobre la misma justicia. La riqueza y el dinero ofuscan el
alma de aquellos que alcanzan el poder. Un pastor político corre el riesgo de
contaminarse con un sistema dominado por los intereses creados, porque bien lo
dice la Palabra “raíz de muchos males es el amor al dinero” (1 Tim 6:10) y
debemos apartarnos de ello para evitar que nos corrompa.
JESÚS Y SU POSICIÓN HACIA LAS RIQUEZAS Y EL PODER

El Señor Jesús culpo al poder económico de los males


existente y alabo al pobre (Lc 6:20) mientras rechazo al rico (Lc 6:24, Mt 19:23).
Para Jesús el hecho de tener muchos bienes, posesión y riquezas conduce al ser
humano a la ansiedad y además es un estorbo para lograr vivir una vida
plenamente cristiana (Lc 12:22-34, Mt 6:19-21, 25-33). El sabía que el poder
económico y político corrompía, y fue por ello que se mantuvo al margen de estas
dos situaciones. Sus enseñanzas giraron en torno a estos principios:– No podemos
servir a dos señores, refiriéndose a Dios y las riquezas (o intereses de este mundo)
Mateo 6:24.– Nos mando a no buscar posiciones terrenales de grandeza, política o
dinero, sino las cosas del reino, Lucas 12: 29-31.
 – El ser importante, político o eminente no tiene valor para Dios, si no vivimos
en su Palabra. Lucas 16:15.
 – Las riquezas terrenas no pueden satisfacer las necesidades espirituales y no
da la vida eterna. Mateo 6:20
 – Cada cosa tiene su lugar, y no debemos mezclar el reino de Dios con los reinos
de este mundo, por lo cual hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo
que es de Dios. Lucas 20:25.
 – El cristiano comprometido con la predicación del evangelio no puede, ni debe
hacer pactos o yugo (compromisos) con los incrédulos. 2 Corintio 6:14.
 – Aquel que se alista en el ejercito de Dios no puede ni debe comprometerse con
los negocios de este siglo, a fin de agradar al que lo tomó por soldado. 2 Timoteo
2:4.La lógica de nuestra posición frente a un ministro del evangelio que desea
un puesto político cuando ha sido llamados a predicar el evangelio se hace
evidente cuando el Señor llamó a Mateo, que era cobrador de impuesto del
imperio romano: no se puede servir a Roma y al Señor, y Mateo tuvo que dejar
su puesto político, para ser siervo de Jesucristo que le dijo con voz firme
“sígueme”, sin dar otra opción (Mt 9:9).
UN REINO DENTRO DE OTRO REINO
(TEOLOGIA Y ÉTICA BÍBLICA)
Uno de los principios más importante en la proclamación del evangelio es el
concepto del “REINO”. El contenido teológico de esta proclama establece
claramente que Jesús vino a establecer un reino dentro de otro reino. Esta fue la
clave y centro de su predicación a lo largo de todo el Nuevo Testamento (NT). Era
la proclamación de una luz en medio de las tinieblas (Jn 8:1), por lo que existen
desde el marco doctrinal del evangelio dos reinos:
· El reino de este mundo, cuyo príncipe y gobernador es Satanás (Jn 14:30, Efe
2:2).

· El Reino de Dios, cuyo príncipe y gobernador es Jesucristo a quien Dios ha


hecho Señor <KYRIOS> y Cristo y cuyo reino es eterno y comienza cuando el orden
actual deje de existir (Hch 2:36, 5:13, Fil 2:11).

LA PROCLAMA DEL REINO


Juan el Bautista inicia su ministerio preparando el camino del que habría de
venir (Mt 3:2). Una vez que entre Jesús a escena Juan proclama la llegada del reino
de los cielos a la tierra (Mt 3:2)[8]. Esto representaba el establecimiento de un
gobierno divino en medio de los hombres, por lo que algunos interpretaron que era
un sistema humano que venia a destruir el sojuzgamiento del imperio romano
sobre Palestina. Lentamente Jesús define en que consiste este reino, por lo que
rompe con la idea de proclamar un reino terrenal, razón que frustro a Judas
Iscariote al final de su ministerio, traicionándolo. No solo Judas, incluso algunos de
sus discípulos no entendieron la magnitud de este reino hasta después de su
resurrección y el derramamiento de Pentecostés.
El reino de los cielo se introduce en el do-minio del maligno para deshacer sus
obras y liberar a los oprimidos del diablo, como proclamó Jesús al leer Isaías en la
Sinagoga (Lc 4:18-19). ¿Cuáles son las bases de ese reino? Su proclama, la cual les
revela a los discípulos de Juan que le piden que defina los principios de su reino,
entonces les dice: “Id y hacer saber a Juan las cosas que oís y veis: Los ciegos ven,
los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos
resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio” Mateo 11:4-5. En ningún
momento existe una pretensión política, ni de establecer el reino de los cielos en el
reino terrenal, porque Él venia para preparar en un futuro un nuevo reino en el
cual no cabía el maligno, y cumplir así la esperada profecía de reinar con su pueblo
Israel por mil años, para establecer entonces el verdadero reino celestial en la tierra
como le anuncio a Daniel (Dn 7:13-14) y afirma Apocalipsis (Apo 20:4-6). Es un
error tratar de influir en este reino terrenal para sanearlo desde un puesto político,
en donde la iglesia trate de hacer lo que solo Jesús hará cuando tome el control del
reino, y para ello deberá atar a Satanás (Apo 20:2).
LA PREDICACIÓN DEL REINO (EVANGELIO)
Jesús ordenó a sus discípulos predicar un evangelio del reino <esto es un
nuevo estilo de vida diferente al de este siglo> (Mt 24:14), dejando por
sentado ante el interrogatorio de Poncio Pilato que aunque era rey, y predicaba un
reino, ese reino no era ni político, ni terrenal (Jn18:36) y que no buscaba el poder
humano. Ya en la cena de despedida, Jesús le declaró a sus discípulos que no
probarían mas de la vid hasta que el reino de Dios venga, <lo cual es un
anunciamiento escatológico al reino final después del milenio> (Lc 22:18) el cual se
proclama cada vez que participamos de la Cena del Señor porque: “La muerte del
Señor anunciáis hasta que el venga” (1 Cor 11:26).

Ese reino de Dios, que esta en Cristo y su Palabra, no


esta fundamentado en un cambio de sistema, sino de corazón. No se fundamenta
en palabras demagógicas, como las promesa del político, sino en poder (1 Cor
4:20). No esta fundamentado en comida, bebidas, títulos, espectáculo, sino en
frutos espirituales (Rom 14:17). Vamos forjando un pueblo de toda tribu y lengua
que aspira reinar en el cielo en donde esta nuestro reino final y ciudadanía (Fil
3:20). Allí no podrán entrar los fornicarios, ladrones y corruptos de este sistema
(1Cor 6:9-10). Los principios evangélicos nos obligan a vivir en el mundo con la
conciencia de que no somos del mundo (Jn 17:15-16), por lo que somos peregrinos
y extranjeros (1 Pd 2:11), y toda alianzas o pactos con el mundo nos hace enemigo
de Dios (1 Jn 2:15, 2 Cor 6:14)). Si esto es así, ¿Cómo es posible que aspiremos a ser
ministros del evangelio y a la vez involucrarnos con la corrupción de este mundo
mediante ambiciones políticas? (2 Pd 1:4,11).
LA IGLESIA PRIMITIVAY LA POLITICA. (HISTORIA Y POLÍTICA)
Al estudiar la posición de los apóstoles en la naciente iglesia durante los primeros
300 años de la historia del cristianismo, no encontramos ninguna referencia a que
la iglesia tratará de intervenir en política, mas bien vemos todo lo contrario, mostró
su total rechazo a vincularse con los negocios del mundo secular y mantuvo la
distancia del alinea-miento con el sistema romano. Frente a la realidad de su
tiempo, no hay ninguna referencia en el libro de los Hechos ni en las Epístolas, ni
en los padres de la iglesia que vincule la iglesia a intervención en política, pues para
ellos la única misión era la proclamación del reino de Dios dentro del reino de los
hombres.
ACTITUD DE LA IGLESIA FRENTE AL IMPERIO ROMANO
Los apóstoles San Pablo y San Pedro le piden a los cristianos que oren por los
gobernantes y se sometan a ellos (1 Tim 2:2, 1 Pd 2:13-14) aceptando el hecho de la
justicia romana, incluyendo la pena de muerte como norma jurídica (Rom 13:4).
Aunque se practicaban deportes violentos en los circos romano, en donde
muriendo miles de gladiadores y cristianos para divertir al pueblo mediante una
violencia en vivo, la iglesia se mantuvo al margen de esta terrible realidad
predicando el amor y el perdón. Aunque llegado el tiempo, un cristiano, Telémaco,
se opuso a la pelea entre gladiadores cuando la sociedad aceptaba con la boca los
valores cristianos. Pagó con su vida por ello, pero ganó la batalla. Los cristianos
primitivos respetaron las normas impuestas por la política de Roma, excepto
aquellas que les prohibían la proclamación del evangelio (Hch 5:29) o atentaran
contra el mandato divino, porque en tal caso, debían obedecer a Dios antes que a
los hombres. Todos estos hecho ocurrieron dentro de un imperio esclavizante,
cruel, inhumano, invasor, corrupto y degenerado. Tan solo el Apóstol Pablo ataca la
depravación moral de los romanos al entregarse a acciones contra natura (Rom
1:24-27), pues la homosexualidad y corrupción moral era común denominador
dentro de la elite gobernante en Roma.

No cabe duda que la condición política en la época bíblica del Nuevo Testamento,
bajo el imperio romano, era más depravada e inhumana que la nuestra
actualmente, pese a toda la corrupción existente, sin embargo, los cristianos no
trataron de intervenir en política, ni cambiar desde el senado la degradación del
sistema romano. Su mensaje era dado en las calles y en los circos romanos, siendo
víctimas del sistema injusto que imperaba. Ellos sabian que las leyes no puede
regenerar el corazón si no experimentaba el Nuevo Nacimiento (Jn 3:3-4).

CUANDO LA IGLESIA SE CONTAMINO


Mientras la iglesia no se identifico con el poder dominante, su mensaje fue
poderoso y su moral impactante, pero una vez que fue apoyada por el emperador
Constantino (año 313 d.C) y se mezclo con el poder político y económico romano,
su corrupción fue acelerada y desvirtuante, a tal grado, que después que el imperio
Romano cayó, la iglesia adquirió poderes de imperio, y su degradación en la Edad
Media fue total. Vasta echar un vistazo a la historia para verificar estos hechos. Su
mensaje de perdón, pobreza, humildad y misericordia se torno en guerra,
persecución, inquisición, imposición, riqueza y soberbia[9]. Apareció otro
evangelio diferente, y la Palabra quedo escondida en los sótanos de los conventos.
La Iglesia de Roma controlo la política, la ciencia, la economía y la vida de gran
parte de Europa, y sin embargó la violencia, pobreza y corrupción siguió imperando
combatida por personas aisladas y tan emblemáticas como Francisco de Asís, pero
poco o nada pudieron hacer frente a los poderes religiosos y políticos dominantes.

La Reforma de Martín Lutero (1517) rompe el poder


Papal sobre la política, pero algunos movimientos protestantes repiten la historia.
Entre ello el reformador protestante Juan Calvino (1536), que después de
proclamar el evangelio, regresa a Ginebra en donde ocupa puestos políticos y desde
esa plataforma persigue a los predicadores disidente de su doctrina, matándolos,
entre ellos Miguel Servet, medico español. Esta alianza política-religiosa causo
escándalo en el movimiento protestante, porque trato de repetir la historia de la
Iglesia Romana; usar el poder político para imponer sus ideas religiosas.
REALIDAD DE LA POLÍTICAMUNDIAL. (ETÍCA
POLÍTICA)
La llamada ciencia política abarca el análisis de cómo se debe gobernar los
poblados a través de la creación de órganos locales. Como base de ello surgen
varias teorías sobre como se debe estructurar la autoridad y los deberes ciudadanos
por medio de un gobierno que dan origen a un Estado. Uno de los que estableció el
concepto de Estado y diseño el modelo prevaleciente a lo largo de la historia sobre
una republica fue el filosofo griego Platón (428-347 a.C.).
NACIMIENTO DEL ESTADO RELIGIOSO
Fue en la Edad Media cuando algunos escritos vincularon y unieron la religión a la
política, siguiendo la vieja costumbre que arranca de los mismos albores de la
humanidad: Sumer, e incluso el estado judío, cuando los reyes tenían que ser

ungidos por los profetas y sacerdotes, y aunque Israel tuvo una


teocracia política, el elemento dominante durante el periodo de los reyes judíos fue
la corrupción constante del sistema por las influencias del paganismo vecino. Uno
de los más sobresaliente defensores por el poder entre el Papado y el Sacro Imperio
Romano fue el teólogo italiano santo Tomás de Aquino quien defiende el papel de
la Iglesia frente al Imperio romano en su obra “Summa Theologiae” (1265-
1273). Dante Alighieri, en su obra “De Monarchia” (Sobre la Monarquía, 1313),
aboga por un mundo cristiano unido bajo un emperador y un Papa, cada uno de
ellos con poder absoluto en su ámbito. El político italiano Nicolás Maquiavelo
(1513), superó el tradicional debate Iglesia-Estado al analizar de forma realista los
problemas y las posibilidades de los gobiernos que intentan conservar el poder
mediante la religión y la fuerza.
EL MÉTODO MAQUIAVÉLICO
En sus escritos Maquiavelo establece con astucia, estrategias de engaño
y demagogia, para realizar acciones que justifican el uso de medios incorrectos para
alcanzar el poder político. Según dice la enciclopedia: “En su libro <El príncipe>
(escrito en el1513 y publicada en 1532), describe el método por el cual un
gobernante puede adquirir y mantener el poder político. Este estudio, que con
frecuencia ha sido considerado una defensa del despotismo y la tiranía de
dirigentes como César Borgia, está basado en la creencia de Maquiavelo de que
un gobernante no está atado por las normas éticas: ¿Es mejor ser amado que
temido, o al revés? La respuesta es que sería deseable ser ambas cosas, pero como
es difícil que las dos se den al mismo tiempo, es mucho más seguro para un
príncipe ser temido que ser amado, en caso de tener que renunciar a una de las
dos”[10]. De Ahí nace una expresión muy popular dentro de los medios políticos
que proceden del maquiavelismo, es esa expresión que dice que <el fin justifica los
medios>, lo que hace la política turbia, ambiciosa, mentirosa y algunas veces
corrupta.
REALIDAD POLÍTICA ACTUAL
No podemos ignorar el deterioro moral que ha sufrido el mundo, dominado por los
antivalores que nacen del cinismo político y del afán de riqueza de algunas familias
poderosas. En todos los países del mundo el sistema político ha sufrido un grave
deterioro. Los peores enemigos del político son la ambición, el deseo de poder y la
riqueza fácil. ¿Dígame en donde no ha habido escándalos políticos de corrupción?
Tristemente el mundo de la política se encuentra arropado por la enmarañada
realidad del interés creado, manipulación, engaño, mentira y de convenios y
políticas económicas internacionales inmorales, de la cual no se puede escapar
nadie.

Cuando un líder cristiano llega a un puesto clave en el engranaje gubernamental se


encuentra atado a convenios internacionales que le inhiben de poder hacer los
cambios morales que desea, por lo que ha caído en una trampa sin salida. Muchos
hombres honestos que han alcanzado el poder político con el deseo de hacer
cambios a favor del pueblo, se han encontrado impedido de ejecutarlos porque los
convenios y las presiones de los organismos internacionales se lo han impedido, y
el chantaje y la corrupción institucionalizada ha prevalecido sobre las buenas
intenciones. En la actualidad la globalización ata a los países a pautas rígidas
dentro de una filosofía mercantilista, relativista y materialista que aumenta la
pobreza e impone reglas del juego contraria a la Palabra de Dios. ¿Puede un
cristiano participar en este juego sucio, sin contaminarse? Y un pastor, ¿cómo
puede mantener su voz de profeta si es parte del sistema corrupto?
EL CAMBIAR LO PROFETICOY ALTERAR LA
HISTORIA
(ESCATOLOGÍA)
El pastor, apostos y “doctor” Mario Tomas Barahona y los que siguen la corriente
politizante de la iglesia, y que se hacen llamar apóstoles y profetas, actúan de forma
contradictoria, pues proponen una actitud contraria a toda escatología y enseñanza
bíblica. Ellos afirman que pueden cambiar desde el Congreso de la Nación y a
través de la plataforma política, la decadencia moral, social y económica que vive
Honduras, algo así como que van a establecer un milenio sin Jesús y van a evitar la
degradación que vive la humanidad[11]. ¿Puede un iluminado detener el
cumplimiento profético de la apostasía en los últimos tiempos?
TEORIAS CONTRARIAS A LA PROFECIA
Quiero presentarle las afirmaciones y mensajes que nos tramiten los predicadores
del evangelio de fantasía, y aquellos que buscan el poder económico y político,
adulterando la Palabra de Dios (2 Cor 2:17, 4:2), pero es necesario que según vayan
leyendo las afirmaciones, busquen en su Biblia las citas que desvirtúan tales
afirmaciones.

 – “Vienes tiempos maravillosos y veremos la prosperidad y la abundancia”


Mateo 24:6-8.
 – “La iglesia va a reinan y gobernar nuestra nación y no habrá maldad” Mateo
24:12, 32-38.
 – “Nos espera un futuro glorioso de paz y prosperidad” 1 Tesalonicenses 5:1-3,
Mateo 24:37, y comparar con Génesis 6:11-12
 – “Vamos a sanear la corrupción, detener el pecado y restaurar la fe”. 1
Timoteo 4:1, Mateo 24:22, 2 Tesalonicenses 2:3.
 – “Viene un gran avivamiento, el mundo se convertirá a Jesús, veremos
señales y milagros”. Mateo 24:22,24. , Lucas 18:8
 – “Restauraremos los valores, uniremos las familias, restauraremos el país
bajo un gobierno de Dios” 2 Timoteo 3:1-6.
 – “Seremos ricos, prósperos, bendecidos y andaremos con los poderosos de la
tierra, gobernaremos y reinaremos” Apocalipsis 3:15-19
 – “Te proclamaremos un evangelio de gozo, sin sufrimiento, de prosperidad,
en donde ocuparas puestos eminente con los reyes de la tierra, rico y dejaras de
sufrir” 2 Pedro 2:3, 2 Timoteo 2:3, Juan 17:14, Mateo 10:16. Juan 16:33
Todos estos textos son suficiente para desmantelan la teoría que desde la
plataforma de la política podemos detener el pecado y la injusticia, porque vamos
hacia un gobierno mundial en donde el anticristo se enseñoreara de las naciones,
pero la iglesia tiene una promesa especial de irse con Jesús antes de que tome todo
el control mundial (Jn 14:1-2, 1 Tes 4:13-18)

¿CAMBIO DE SISTEMA O CAMBIO DE CORAZÓN?


En la década del 1960 y 1970 floreció entre
algunos religiosos progresistas de América Latina la “teología de la liberación”. Los
precursores fueron Rubén Alves y Gustavo Gutiérrez, los cuales proclamaron la
idea de que la los cristianos deberían involucrarse en producir cambios políticos
que modificaran el sistema explotador de una sociedad viciada por el capitalismo.
Después se añadió el teólogo brasileño Leonaldo Boff. Ellos fabricaron todo un
andamiaje interpretativo del hecho del Éxodo y la esclavitud de los Hebreos en
Egipto, para promover los cambios revolucionarios adaptando ideal del ideario
marxista a la teología bíblica, lo que dio origen a la “Teología de la Liberación”, que
tomo fuerza en los países pobres de Latinoamérica.
Esta teología proponía un cambio de estructura para modificar la injustita
prevaleciente en muchos países, dominados en aquel entonces por regimenes
militaristas, dictatoriales o corruptos. Se quería cambiar la injusticia por medio de
los cambios revolucionario, o sea, cambiar de sistema sin hacer un cambio de
corazón.

IDEARIO DEL CAMBIO POLÍTICO DE LA TEOLOGIA DE LA


LIBERACIÓN
Rápidamente esta corriente cautivo la atención de muchos cristianos que formaban
comu-nidades de base y muchos pastores y sacerdote se involucraron en esta
corriente. Entre los postulados de esta teología de la liberación figuraban los
conceptos siguientes:

 1- Eliminar la pobreza mediante una justa distribución de las riquezas al estilo


marxista. Para ello la iglesia primitiva fue una man-comunidad de bienes, lo
que era algo semejante al comunismo.
 2- Énfasis al concepto de liberación del Éxodo aplicado a producir cambios
radicales y a veces violentos.
 3- Un concepto del Reino de Dios establecido en la tierra para lograr justicia y
paz por medio del poder político y revolucionario.
 4- Establecer un nuevo cielo y una nueva tierra sin tener que esperar la promesa
escatológica del futuro. Nosotros podemos forjar aquí y ahora ese reino. Así lo
dice la Internacional Comunista “pues nosotros mismos haremos nuestra
propia redención”
Estos principios debían alcanzarse mediante el esfuerzo de la lucha, no solo en el
campo político y democrático, sino por la fuerza, si fuera necesario. En la medida
que fracaso el sistema comunista, base de la dialéctica, el concepto liberacionistas
perdió fuerza, y es que no se puede moralizar y cambiar un sistema con leyes o
fuerzas impositivas si primero no existe un cambio profundo de corazón mediante
el nuevo nacimiento. Podemos cambiar los sistemas, pero mientras no cambiemos
al hombre que forma estos sistemas, los males seguirán existiendo, porque el
pecado no se puede erradicar por medio de una ley ni por revoluciones sociales o
políticas, sino por medio de la conversión y arrepentimiento.

¿Puede un congreso democrático dominado por pastores evangélicos erradicar el


pecado me-diante un decreto legislativo? ¡No! Más bien podemos caer en un
gobierno semejante al de la Edad Media, de inquisición al que no acepte los
postulados de la iglesia, o al de los talibanes, se imponen la ley del Corán como
sistema de estado por medio impositivos. El cristianismo bíblico no se fundamente
en política, ni en moral impositiva, sino en valores concretos que nacen como
producto de una experiencia profunda y personal con Jesucristo. Cuando un pastor
en función decide ser político para sanear la sociedad se esta proclamando un
iluminado, un mesías, un cristo que proclama un contra-evangelio, porque el
cambio bíblico es personal, directo y no político. Dejemos de hacer del evangelio
un negocio. Dejemos de hacer de la iglesia una plataforma para alcanzar un curul
de diputado o alcalde o presidente. Dediquémonos a hacer aquello para lo cual
Jesús nos ha llamado: “Predicar a tiempo y fuera de tiempo” (2 Tim 4:2).

Quiero terminar con una historia de una bella anécdota que obtuve de Internet y
que escribió Don Whitney sobre la cita de un autor cristiano llamado Os Guinness y
que relata el hecho de un hombre de negocios japonés que dijo: “Cada vez que
conozco a un líder budista, conozco un hombre santo. Cada vez que conozco un
líder cristiano, conozco a un administrador”. La ruina de un ministro cristiano al
volverse un simple administrador religioso es talvez rel mal mas grande de la
iglesia en estos tiempos, pero tristemente es inevitable, porque el deseo de
grandeza y poder se ha adueñado de muchos predicadores. No seas un “manager” o
“político, sino un ministro de Jesucristo. Sea un hombre santo. Y para ser un
hombre santo de Dios usted tiene que estar sumergido en las cosas de Dios.
CÓMO DEBE UN PASTOR ACTUAR FRENTE A LA POLITICA
La iglesia es el punto de convergencia del pueblo de Dios dentro de un determinado
contexto cultural y nacional. Los ministros están puestos para proclamar y enseñar
el evangelio de Jesús y proclamar sus verdades sobre todas las cosas. Desde esta
perspectiva ética, cada persona tiene sus gustos, simpatías y responsabilidades
ciudadanas que debe cumplir, y nadie tiene derecho de abusar o manipular el libre
albedrío de los creyentes, salvo en aquellos hechos puntuales en donde
determinada acción o elección atente contra la doctrina y valores de nuestras
creencias.
EL ESTADO ES LAICO, NO PROFANO

Cuando proclamamos un estado laico lo


que estamos aceptando es un sistema de gobierno en donde todas las creencias
tienen el mismo derecho y el gobierno no puede tener preferencias para nadie. Esto
implica que gozamos de libertad de culto y de similares derechos en cuando al
ejercicio de nuestra fe, sin discriminación o preferencia. Cuando el Estado es
confesional las cosas cambian, porque al Estado reconocer una religión, y puede
marginal e incluso perseguir a las otra, anulando la libertad de culto. Sin embarga,
el hecho de que el Estado sea laico no lo hace profano, porque debe respetar su
herencia historia y sus valores espirituales, lo que determina la moral de esa
sociedad.
LA IGLESIA ES APOLÍTICA
Por otro lado, la Iglesia debe ser apolítica, o sea, no identificarse con una
ideología determinada y respetar a sus gobernantes aunque esto no la debe hacer
muda a la hora de condenar aquellas acciones que atenten contra los valores y la
ética cristiana, porque en tal situación la iglesia es profeta que denuncia el
pecado. Los ministros del evangelio son siervos de Dios, guías espirituales que no
deben involucrarse en partidismo. Ellos tienen el deber de orientar a la grey en
valores éticos y no en partidos políticos. Pueden señalar leyes o actitudes de
determinados candidatos que afecten la moral del reino de Dios, como por ejemplo
leyes o políticas abortivas, de liberalidad homosexual, de enseñanzas profanas etc…
Los pastores son líderes religiosos,
como lo son los sacerdotes, los rabinos o los imanes, que guían a una grey como
ordeno el apóstol San Pedro (1 Pd 5:2) según la Palabra de Dios. Es triste que en
Honduras el dictamen de algunos pastores ante el Tribunal Nacional de
Elecciones[12] según dice el diario, haya sido que los pastores son seglares[13], una
realidad completamente falsa pues en su afán ser político, buscan falacias, pese a
que los ministros del evangelio son ordenados para ejercer los sacramentos y que la
Constitución hondureña lo prohíbe tajantemente.
LO QUE UNA IGLESIA PUEDE HACER RESPECTO A LA POLITICA:
 Motivar a sus miembros para que ejerzan el sufragio y voten. Deben recibir
instrucciones respecto a la moral y principios que deben seguir a fin de juzgar a
cada candidato para no votar por partido, sino por hombres. Todos los partidos
políticos buscan el bien común.
 Invitar a los distintos candidatos a asambleas con los líderes en las cuales sean
tratados con imparcialidad los temas de interés para la iglesia y obtener así sus
puntos de vista sobre las normas a seguir, si son electos.
 Publicar noticias neutrales sobre los candidatos políticos, incluyendo el apoyo
público que los candidatos han recibido de una variedad de organizaciones y sus
puntos de vista en temas de interés para la iglesia en el área moral.
 Apoyar a los cristianos laicos que aspiren a puestos políticos sin hacer
campañas partidistas, siempre y cuando tengan buen testimonio.
 Orar por los candidatos para que Dios sea el que dirija las elecciones.
 El pastor debe reservarse de expresar su sim-patía política desde el pulpito o en
público, para no comprometer el testimonio de la iglesia.
 Manifestarse públicamente contra aquellas propuestas de ley que contradigan
los principios morales y éticos de las Sagradas Escrituras.
LO QUE UNA IGLESIA NO PUEDE HACER EN POLITICA
 No puede apoyar a un candidato político desde el pulpito, ni permitir afiches
políticos en el templo. Debe respetar la diversidad de criterios.
 No puede contribuir con fondos para apoyar candidatos políticos o a comités
de acción política.
 No puede darle a un candidato político, en forma de donativo, una lista de
direcciones de los miembros de la iglesia.
 No puede participar en campañas de recolección de fondos para comités de
acción política.
 No puede distribuir declaraciones políticas de los candidatos, salvo cuando
las mismas tengan vinculación con principio éticos de la fe cristiana pero de
forma no involucrativa.
 No puede pagar con fondos de la iglesia a persona para que asista a la
reunión del comité central de un partido en una convención política estatal o
nacional. Tampoco el pastor deberá asistir a actos políticos
comprometedores.
 No puede hacer gastos en especie a favor o en contra de los candidatos.
 No permitir a sus miembros involucrados en política en actuar en este
campo llevando distintivos que lo identifiquen con la iglesia o usar las
influencias religiosas para captar adep-tos políticos. Tampoco deberá
promover candidatos políticos en reuniones de la iglesia.
La salud de la iglesia dependerá del respecto que tengamos al criterio de los demás.
Estamos unidos en la fe y no en ideologías de este siglo. La congregación se
compone de creyentes que han tomado a Jesús como la opción principal en sus
vidas, pero siguen teniendo gustos, opiniones, costumbres y simpatías políticas,
deportivas y seculares diversas y no debemos permitir que estos criterios nos
dividan, porque si permitimos la politización del evangelio causaremos división en
la iglesia.

EL SISTEMA JURÍDICO Y LA IGLESIA


La iglesia dentro de un Estado debe no solo mantener su separación de la política,
sino que debe sujetarse al orden jurídico y Constitucional esta-blecido en el país,
ciñéndose a las leyes vigentes de la convivencia. En Honduras por ejemplo, la
Constitución establece la separación Iglesia y Estado, como en otros muchos países
latinoamericanos. Este principio viene de la revolución francesa y es uno de los
pilares para proclamar la libertad de cultos y evitar la hegemonía de una iglesia o
religión con el gobierno. Sin embargo, en Honduras el junio 9 del 2005 el Tribunal
Nacional de Elecciones violento la Consti-tución cuando dos de los tres miembros
de dicho ente proclamaron la legitimidad de la incursión de pastores en funciones
como candidatos a puestos elección popular, violentando normas constitucionales.
UN ARTÍCULO INTERESANTE
En el diario El Heraldo del 11 de junio del 2005 y en la sección de “Opiniones”, bajo
la firma de Miguel A. Cálix M. apareció el siguiente artículo que deseo
transcribir: “La decisión adoptada por mayoría negociada en el Tribunal
Supremo Electoral, con la que se autoriza la participación de los ministros
religiosos en las elecciones para diputados al Congreso Nacional, tan solo es un
nuevo capítulo en la historia de la ilegalidad institucionalizada del país. Voces
auto-rizadas (y otras no tanto), han opinado a favor y en contra. Los argumentos
en contra se fundamentan prin-cipalmente en que la Carta Magna establece como
requisito para ser elegido diputado “ser del estado seglar”(art. 198) y que el
texto del artículo 77 constitucional de manera específica establece la siguiente
prohibición: “Los ministros de las diversas religiones no podrán ejercer
cargos públicos ni hacer en ninguna forma propaganda política,
invocando motivos de religión o valiéndose, como medio para tal fin,
de las creencias religiosas del pueblo”. Un ministro religioso aspirante a
diputado se convirtió en el principal portavoz de la postura adversa al texto
constitucional. Este sustentó en todo momento que su “derecho a participar” se
basaba en el supuesto mandato que dice ha recibido desde lo alto para ejecutar un
plan divino en Honduras. Consultado sobre una posible contravención de la ley,
expresó que el tema “no tiene nada que ver con la defensa de la Constitución”,
aunque (paradójicamente) invocó a su favor un fragmento de ella que reza así:
“Todos los hondureños son iguales ante la ley. Se declara punible toda
discriminación por motivo de sexo, raza, clase y cualquier otra lesiva a la
dignidad humana” (art.60); posteriormente lo relacionó con otro (art. 45) que
manda a castigar todo acto por el cual se prohíba o limite la participación de los
ciudadanos en la vida política del país (art. 45) y concluyó diciendo que ya se
permitió participar a un ministro en el pasado y “nadie dijo nada”. Curiosa y
convenientemente, este mismo ministro religioso (que meses antes había
justificado la viabilidad de la pena de muerte, ignorando el artículo 66 de la
Constitución y el artículo 4 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, que prohíben la pena de muerte y protegen el derecho a la vida) ahora
se había “convertido” en un furibundo defensor de los derechos civiles y se atrevía
a dar lecciones de legalidad y derechos fundamentales al mismísimo Comisionado
Nacional de los Derechos Humanos. Quienes se han pronunciado en contra, no lo
han hecho antojadizamente ni han acomodado sus palabras y principios de
acuerdo al vaivén oportunista o a la conveniencia política. Lo han hecho porque
es correcto defender la legalidad, preservar el laicismo del Estado y proteger el
Estado de Derecho que legaron los fundadores del país y la Asamblea Nacional
Constituyente.
Al asumir sus cargos, los magistrados Hernández, Escobar y Mejía, prometieron
cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes de la República. Los
magistrados Hernández y Escobar, desafiando el texto constitucional, han
encontrado contradicciones donde no las hay y han hecho interpretaciones que no
era de su competencia hacer. Con sus argu-mentos han demostrado desconocer
un principio esencial en materia de derechos humanos: estos pueden ser objeto de
ciertas limitaciones para garantizar los derechos de los demás y, para seguridad
de todos, estas limitaciones deben estar prescritas por la Ley. Quien sabe un poco
de Historia conoce que esta restricción existe precisamente para protegernos de
los Estados confesionales (de cualquier denominación) y salvaguardar la libertad
de culto de la población. El magistrado Mejía votó como debía hacerse, honrando
así la promesa de Ley que rindió. Su voto disidente y las autorizadas opiniones
acordes con su postura, serán antecedentes a tomar en cuenta por la Sala de lo
Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Señores ministros religiosos: Que
ya se haya violentado la Constitución otras veces, no justifica que deba hacerse de
nuevo”.
¿SON LAICOS LOS MINISTROS?
Aunque todos tienen el mismo derecho, existen situaciones en que por razones
lógicas y de ley, se modifican algunas actuaciones, entre ellas tenemos el caso de
que los miembro de las Fuerzas Armadas no pueden ejercer el derecho al sufragio,
al igual que los miembros de la policía, medida esta que también podría violentar el
articulo 45 y 60, pero en este aspecto nadie dice nada. Otro argumento esgrimido
para que los pastores entre en política es la afirmación que no pertenecen al orden
religioso porque carecen del “Derecho Canónigo” y por lo tanto, son seglares. El
Derecho Canónigo son las normas de la Iglesia Católica Romana respecto al
sacerdocio y nada tiene que ver con las iglesias evangélicas que también tienen sus
normativas al respecto para ordenar y reconocer a un ministro del evangelio que
como religiosos pueden casar, bautizar, dar la cena del Señor (eucaristía) y
ministrar actos litúrgicos pública-mente. Este privilegio que tienen los ministros
del evangelio no lo tienen los laicos, como son los diáconos de la iglesia. Las
normativas y políticas internar de las diferentes religiones no tiene que ver con el
sistema jurídico del Estado, pues son normas internas de cada organización
religiosa. Las denominaciones evangélicas también tienen normativas y reglas
internas para establecer los ministerios en las iglesias.

Otro argumento esgrimido para justificar y afirmar que los pastores no son del
orden religiosa, sino seglar, es el hecho de que se casan, lo que los diferencia de los
sacerdotes católicos, pero esta es otra excusa sin fundamento bíblico. El celibato
católico es una norma interna (dogma) de la Iglesia Católica, pero no es un
principio bíblico porque el apóstol San Pedro era casado y sin embargo, fue apóstol
de Jesús, y según los católicos fue el primer Papa. Recordemos que el Señor le sanó
la suegra (Mt 8:14), lo que revela su estado matrimonial. San Pedro, el apóstol
entonces no era laico, sino un ministro religioso aunque estuvo casado[14]. El
hecho de que la iglesia este separada del Estado obliga a sus ministros o guías
espirituales a mantener una neutralidad en política, por lo que deben abstenerse de
vinculación abierta con partidos o tendencias, a fin de mantener esa neutralidad
que hace valedera su predicación. Los ministros en función no deben ser políticos a
menos que abdique su posición pastoral para actual como laico.
EL PROBLEMA DE LAS IGLESIAS INDEPENDIENTES
Sin embargo, hay que reconocer que dentro del mundo evangélico existen
dos tipos de congregaciones o iglesias:
– Aquellas que forman una estructura denominacional o de misión que agrupa a
nivel nacional o internacional ciertos movimientos que funciona con un sistema de
gobierno congregación, jerárquico, presbiteriano o de sínodo en donde se controla,
reconoce y supervisa la vida de sus ministros, así como la doctrina

– Y las iglesias independientes, que son islas, no se sujeta a ninguna misión o


denominación por lo que el pastor es dueño absoluto de todo y sobre él no
hay autoridad, por lo cual es difícil detenerle en sus ambiciones o desvíos
doctrinales. Estas iglesias independientes muchas veces son el fruto de divisiones
que nacieron dentro de las denominaciones.

LAS IGLESIAS DENOMINACIONALES Y LAS INDEPENDIENTES


Cuando los pastores aspirantes a políticos son de estos grupos independientes,
nada o nadie puede detenerles, pues no hay estructura que regule éticamente sus
ambiciones. Tampoco se puede evitar que hagan de su grupo una secta en donde
ellos ostenten el título de apóstoles o iluminados, llevando a sus seguidores por
caminos que les desvían de la verdad doctrinal.

Si un pastor Bautista, Asamblea de Dios, Iglesia Centro Americana, Santidad,


Iglesia de Dios, Gran Comisión, Brigadas de Amor Cristiano, etc quisiera ser
político, lo más seguro es que la denominación le pida la renuncia. Porque muchas
de estas organizaciones que son serias, no permiten ni aceptan la politización de la
iglesia. Si notamos quienes son los aspirantes a cargos públicos veremos que casi
todo son pastores que proceden de movimientos religiosos indepen-dientes, y es
por ello que sí el Estado no los frena, no habrá quien lo haga porque por arriba de
ellos no hay nadie, son absolutos y desean ocupar dos puestos, con dos intereses
contrarios y dos sueldos, lo que en cierto sentido es incorrecto e inmoral. Si las
organizaciones evangélicas se quedan calladas frente a estos pastores ambiciosos
de poder, y estos fracasen o actúen incorrectamente, no van a decir “el hombre tal”
sino que dirán “el pastor evangélico” y nos meterán a todos en el mismo saco, por
lo que el evangelio sufrirá escarnio, al igual que la iglesia del Señor.

ÉPILOGO
Se hace necesario establecer tres conceptos básicos que definan la posición de la
iglesia cristiana frente al estado y la política, principalmente en estos tiempos
tormentosos, en donde algunos pastores, olvidando su llamamiento divino, tratan
de enrolarse en los negocios de este siglo, sin dejar su función ministerial.

El Estado es el territorio que identifica una nación y establece leyes y políticas


para regular la convivencia ciudadana dentro de un régimen de derecho. En el
Estado convergen todas las ideologías, creencias y costumbres dentro de un marco
legal que regulan la libertad y los deberes del individuo. El diccionario define al
Estado como: “denominación que reciben las entidades políticas soberanas sobre
un determinado territorio, su conjunto de organizaciones de gobierno y, por
extensión, su propio territorio”. Todos los que vivimos en un Estado, por ley,
debemos respetar las autoridades establecidas (Romanos 13:1-5) y estas a su vez,
deben de actuar con igualdad, sin discriminación de raza, sexo o religión.
La Política a su vez es el aglutinamiento de diferentes tendencias o ideologías
dentro de un estado, que por medio electoral, buscan ejercer el gobierno para
implementar su ideario político, el cual a su vez, debe estar sujeto a las normativas
constitucionales y democráticas. El diccionario define el término política o político
como: “Dicho de una persona que interviene en las cosas del gobierno y negocio del
Estado”.
La política crea al político. Este busca llegar al poder del Estado para gobernar o
legislar desde una perspectiva laica. Laico es el término que define a un estado
neutral, en aquellos temas que no sean políticos. En otras palabras, un Estado sin
vínculos o pactos religiosos con tal o cual corriente. Hay que tener cuidado, porque
el Estado laico debe ser respetuoso de las creencias de sus súbditos, y tener valores,
y no convertirse en un Estado profano, que irrespete los principios básicos de su
herencia cristiana.

La Iglesia a su vez es el reino de Dios en la tierra y aunque influye en el Estado y


la política, sus aspiraciones van más allá de reinar aquí, porque su reino no es de
este mundo (Juan 18:36) ya que Jesús enseño que no somos del mundo (Juan
17:16). La Iglesia es por lo tanto (como cuerpo de Cristo), apolítica, o sea, no tiene
una definición teológica a favor o en contra de un partido o ideología, aunque sí
define y señala los principios morales y éticos que deben regir, pero en todo partido
político hay propuestas y hombres buenos y malos.
Un Estado laico y una Iglesia apolítica da libertad a sus miembros para que se
adhieran o abrasen cualquier partido o ideología, siempre y cuando no nieguen la
fe, ni vinculen lo bíblico con lo político, excepto en la moral y valores cristianos (su
estilo de vida). Por otro lado, la Constitución de la Republica del 1982 establece
este principio, tanto para el Estado, como para los que ejercen funciones religiosas.
Al respecto la carta magna dice en el artículo 77: “Se garantiza el ejercicio de todas
las religiones y cultos sin preeminencia alguna, siempre que no contravengan la
ley y el orden público” y después afirma respecto a lo que ejercen funciones
religiosas: “Los ministros de las diversas religiones no podrán ejercer cargos
públicos, ni hacer ninguna forma de propaganda política, invocando motivos de
religión…”.
Un ciudadano normal, aunque profese una determinada fe, puede aspirar a un
puesto político siempre y cuando no politice la iglesia o no sacralice el estado con
una determinada confesión. Si un pastor o ministro del evangelio desea entrar en
política, deberá abdicar sus funciones ministeriales (no su fe), y actuar como civil,
despojándose de la representación eclesial. Entonces podrá obrar como un
ciudadano sin vínculos religiosos, por lo que sus acciones serán personales y no
eclesiásticas, salvando así el testimonio y la neutralidad de la Iglesia. Entonces al
gobernar, o legislar, lo hará para todos los ciudadanos, sin acepción de persona.

Es necesario tomar nota de esto, y entender que las acciones de un pastor o líder
religioso en política pueden afectar a toda la iglesia evangélica. Entonces muchos
podrán señalarnos como una iglesia alineada con tal o cual tendencia ideológica. La
historia revela el peligro que ha causado al evangelio el alineamiento político de
líderes religiosos, lo cual ha traído escándalo al evangelio. Por favor, no repitamos
la historia.

BIBLIOGRAFIA
[1] Asumió el poder en 1991 como presidente (electo) y en 1993 se dio un
Autogolpe, siendo destituido en medio de un gran escándalo. El Lic. Ramiro de
León Carpio fue designado por el Congreso como su sucesor.
[2] -En Nehemías 2:19 aparece un personaje que se opuso a que el profeta
Nehemías reedificara el muro. Es común que los que defienden posiciones anti
bíblicas usen textos fuera del contexto.
[3] -“El Reino al revés”, Donald B. Kraybill. Publicado por Ediciones Clara
Semilla, España 1995.
[4] – Toman el hecho que dijo que vino a traer espada (Mt 10:34) criticó a los reyes
que gobernaban el pueblo (Mr 13:32) y llama a Herodes zorra (Lc 13:32) ordeno a
sus discípulos comprar espadas (Luc 22:36) y expulso a los cambistas del templo
con violencia (Jn 2:15) y uno de sus discípulo era zelote (Lc 6:15).
[5] -Mateo era publicano, Simón celota y Judas Iscariote sicario.
[6]– En el segundo siglo antes de Cristo aparecieron dos partidos políticos
religiosos que mantenían posturas opuesta sobre lo que debía ser la vida dentro del
reino judíos, los fariseos y los saduceos que a su vez desarrollaron dos escuelas de
interpretación bíblica del Talmud.
[7] – “El Reino al Revés” Ediciones Semilla, España 1995, Pagina 96.
[8] -El término reino (del hebreo. malƒk_uÆt_sûaµmayim) se origina con la
expectativa judaica tardía acerca del futuro, en la que denotaba la decisiva
intervención de Dios, ardientemente esperada por Israel, para restablecer la
fortuna de su pueblo y librarlos del poder de sus enemigos. La venida del reino es la
gran perspectiva del futuro, preparada por el Mesías venidero, que allana el camino
para el reino de Dios. Tomado del Nuevo Diccionario Bíblico Certeza.
[9] – Ver el libro “Historia de la Iglesia” de
[10]-Tomado de la Enciclopedia Encarta 1993-2003 Microsoft Corporation.
[11]– El pastor Mario Tomas Barahona declaró en una entrevista en mayo del
2005 en la emisora HRN que si a él no lo inscriben para diputado la iglesia
evangélica se lanzaría a la calle, y en un programa que tiene “decreto que la Iglesia
iba gobernar a Honduras” siendo esto casi una herejía.
[12]– Dice diario La Tribuna el 8 de junio en la pagina política lo siguiente: “Para
complacerlo, dijo Mejía, llamó al presidente de la Confraternidad Evangélica,
Oswaldo Canales, para que les explicase el estatus de los pastores evangélicos y,
además, pidió una opinión a la Secretaría de Gobernación y Justicia. Ambas
opiniones fueron favorables a la inscripción de los pastores en las planillas
electorales para los comicios generales de noviembre próximo”.
[13]– “Seglar” según el diccionario significa “vida, estado o costumbre del mundo”
“Qué no tiene orden clerical”
[14] – La mayoría de las iglesias nacida de la Reforma de Lutero aceptan el
matrimonio de los sacerdotes o religiosos, Ej. Episcopales, Luteranos, Anglicanos
etc.