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EL PASO DE UNA PROPUESTA EDUCATIVA BASADA EN COMPETENCIAS

La educación secundaria peruana, tal y como se conoce actualmente, se ha ido configurando y


consolidado a lo largo del proceso histórico por el que ha transitado el Estado peruano. En este proceso
se han gestado modelos educativos vinculados con las prioridades del momento histórico.

El enfoque tradicional del aprendizaje está centrado en la transmisión de contenidos, los cuales son
impartidos por el docente, mientras que el alumno se convierte en un mero receptor. Este proceso de
enseñanza-aprendizaje es validado por un sistema de evaluaciones parciales y finales (exámenes), que
miden las capacidades adquiridas en comprensión lectora, matemática y ciencias.

La educación tradicional era meramente conductista porque era dirigida por el docente quien se
caracterizaba por desarrollar los contenidos que estudiantes debían asimilar mecánicamente y que
tenían que reproducir al momento de la evaluación sin importar darle la aplicación a lo aprendido, que
solo debía servir para ingresar a la universidad.

La educación actual busca mayor flexibilidad, espontaneidad y creatividad en los educadores y


promoción del aprendizaje basado en aptitudes, talento y habilidades. El plan curricular busca que
todos los estudiantes desarrollen habilidades interpersonales y dominen de manera básica las
tecnologías de la información y comunicaciones como herramientas o recursos que refuercen el
desarrollo de sus capacidades que lo preparen para solucionar problemas y sobre todo que lo prepare
para enfrentarse en el futuro y aporte al desarrollo de la sociedad.

Con el transcurso del tiempo el enfoque tradicional ha ido cambiando hacia una un aprendizaje activo
y dinámico, analizando qué debería enseñarse y cómo debería ser el proceso de enseñanza-aprendizaje
para que nuestros estudiantes adquieran las habilidades, destrezas y capacidades que los definan como
individuos con el máximo desarrollo humano posible y les permitan ser felizmente competitivos, de
manera que nuestro país sea, en el mediano plazo, un espacio de realización de las aspiraciones de
bienestar, progreso y desarrollo de todos los peruanos y peruanas, sin distinción alguna, y se asegure
de esta manera que el Perú se convierta en un país desarrollado.