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7.

CANTO PARA VIACRUCIS


Por mí también lo mataron Por mí también lo mataron
y hoy lo matamos también. entre lloros y lamentos
En cada hermano que sufre varias mujeres seguían
sigue muriendo otra vez (2) compadeciéndose de él,
sin ver por quien sufría
Jesús se llamaba el preso y les dijo “vean bien,
que a la muerte condenaron, las causas de mi agonía” (2)
por andar haciendo el bien
y hablar al pueblo muy claro; Por mí también lo mataron
los poderosos de siempre Una y dos y hasta tres veces,
al inocente mataron. (2) la cruz lo sembró por tierra.
Por mí también lo mataron Si no se entrega la vida
como agitador del pueblo el grano jamás se entierra,
una gran cruz le cargaron, nunca dará la cosecha,
por predicar la libertad que en la semilla se encierra.
y la igualdad entre hermanos.
Porque clamaba justicia Por mí también lo mataron
entre patrones y mozos No contentos con matarlo,
de sus ropas lo despojaron,
Por mí también lo mataron como siempre se despoja
y cayó por vez primera al que está más despojado, …tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber,
siempre la cruz es pesada. y se explota y oprime
Y seguiremos caídos al pueblo necesitado (2) era migrante y me hospedaste…
si el otro no importa nada; Mt 25, 35

CANTOS
si no nos damos la mano, Por mí también lo mataron
para andar nuestra jornada. (2) Como dan de este calvario
a Jesús crucificaron,
Por mí también lo mataron
en aquel duro camino,
maneándolo al madero
sus manos y pies clavaron.
1. PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR
con la madre se encontró,
que se juntaba al destino,
Hoy maneando y sin fierros PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
todo un pueblo sufre esclavo (2)
de nuestra liberación. PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Desde entonces hijo
Por mí también lo mataron
y madre son nuestro ejemplo mejor. (2)
Después de tantos atropellos, No estés eternamente enojado,
Por mí también lo mataron Jesús en la cruz moría,
en esa tarea inmensa, perdonando a sus verdugos, no estés eternamente enojado, perdónale, Señor.
le acompañó Cirineo, dando por todos la vida,
que echando mano a la cruz, para que entre nosotros Por tus profundas llagas crueles,
lo ayudó por el sendero. la muerte quede vencida (2)
Con lo que se unió a Jesús por tus espinas y por tus hieles, perdónale, Señor.
para liberar a su pueblo. (2) Por mí también lo mataron
Para olvidar aquel crimen Por las heridas de pies y manos,
Por mí también lo mataron de la cruz al muerto apean,
nos cuenta que una Verónica, ninguno sus injusticias por los azotes tan inhumanos, perdónale, Señor.
en calle se plantó tener delante desea.
y haciendo cara a la plebe, Hoy en la cruz sigue un pueblo
al preso el sudor limpio; Por los tres clavos que te clavaron,
Aunque alguno no lo vean.
es modelo de mujer y las espinas que te clavaron, perdónale, Señor.
en nuestra liberación (2) Por mí también lo mataron
Solo a fin unos varones
Por mí también lo mataron
Dan a Jesús sepultura.
Por las tres horas de tu agonía,
Jesús de tanta fatiga,
cae por segunda vez, Muchos por no correr riesgos en que por Madre diste a María, perdónale, Señor.
pero no queda oprimido, Cuando ya es tarde se apuntan,
sino que se pone de pié. Con miedo cuando hay remedio,
Cuando ya no hay amarguras (2) Por la abertura de tu costado,
Feliz aquel que en la vida
Ya no quiere ser esclavo (2) no estés eternamente enojado, perdónale, Señor.
2. CON NOSOTROS ESTÁ 3. UN PUEBLO QUE CAMINA 4. EL PUEBLO DE DIOS 5. DANOS UN CORAZÓN
Con nosotros está y no le conocemos Somos un pueblo que camina, El pueblo de Dios en el desierto andaba Danos un corazón grande para amar.
Con nosotros está su nombre es el Señor y juntos caminando podremos alcanzar pero frente a él Alguien caminaba. Danos un corazón fuerte para luchar.
Con nosotros está y no le conocemos otra ciudad que no se acaba, El pueblo de Dios era rico de nada Pueblos nuevos creadores de la
Con nosotros está su nombre es el Señor sin penas ni tristezas ciudad de la hermandad. sólo tenía esperanza en la obra empezada. historia,
constructores de nueva humanidad.
Somos un pueblo que camina, También soy del pueblo, Señor, Pueblos nuevos que viven la existencia
Su nombre es “El Señor” y pasa hambre
que marcha por el mundo buscando otra ciudad. y estoy caminando,
y clama por la boca del hambriento como riesgo de un largo caminar.
solamente tu gracia me basta y más nada
Somos errantes peregrinos en busca de un destino,
y muchos que lo ven pasan de largo,
destino de unidad. Pueblos nuevos luchando en esperanza,
acaso por llegar temprano al templo. El pueblo de Dios también vacilaba
Siempre seremos caminantes, caminantes sedientos de verdad.
también les costaba vivir en el amor
pues sólo caminando podremos alcanzar Pueblos nuevos sin frenos ni cadenas,
Su nombre es “El Señor” y sed soporta El pueblo de Dios llorando rezaba, Pueblos nuevos que exigen libertad.
otra ciudad que no se acaba,
y está en quien de justicia va sediento pedía perdón y recomenzaba.
sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.
y muchos que lo ven pasan de largo Pueblos nuevos amando sin fronteras,
También soy del pueblo, Señor,
a veces ocupados en sus rezos. Sufren los hombres, mis hermanos, por encima de razas y lugar;
y estoy caminando,
buscando entre las piedras la parte de su pan. perdona si a veces, no creo en más nada. Pueblos nuevos al lado de los pobres,
Sufren los hombres oprimidos, compartiendo con ellos techo y pan.
Su nombre es “El Señor” y está desnudo
la ausencia del amor hiela sus huesos los hombres que no tienen ni paz ni libertad. El pueblo de Dios también tuvo hambre
y muchos que lo ven pasan de largo
Sufren los hombres, mis hermanos,
y Tú le mandaste un pan especial. 6. PERDÓN ¡OH DIOS MÍO!
seguros y al calor de su dinero. El pueblo de Dios cantando dio gracias,
Perdón, ¡oh Dios mío!
mas Tú vienes con ellos y en Ti alcanzarán probó tu amor, tu amor que no pasa Perdón e indulgencia,
otra ciudad que no se acaba, perdón y clemencia,
Su nombre es “El Señor” y enfermo vive
sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad. También soy del pueblo, Señor, perdón y piedad,
y su agonía es la del enfermo y estoy caminando, perdón y piedad.
y muchos que lo saben no hacen caso Danos valor para luchar, tú eres alimento en la larga jornada.
tal vez no frecuentaba mucho el templo. Pequé, ya mi alma su culpa confiesa:
valor en las tristezas, valor en nuestro afán.
El pueblo de Dios miró a lo lejos mil veces me pesa de tanta maldad.
Danos la luz de tu palabra,
la tierra querida que tu amor preparó.
Su nombre es “El Señor” y está en la cárcel que guíe nuestros pasos en este caminar. Mil veces me pesa de haber, obstinado,
El pueblo de Dios corría y cantaba
está en la soledad de cada preso tu pecho rasgado, ¡oh suma Bondad!
Marcha, Señor, junto a nosotros, y en sus alabanzas Tu poder proclamaba.
y nadie lo visita y hasta dicen:
pues sólo en tu presencia podremos alcanzar Yo fui quien del duro,
“tal vez ése no era de los nuestros”. También soy del pueblo, Señor, madero inclemente,
otra ciudad que no se acaba,
y estoy caminando, te puso pendiente con vil impiedad.
sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.
Su nombre es “El Señor” el que sed tiene, cada día más cerca de la tierra esperada.
Por mí en el tormento
Él pide por la boca del hambriento; Dura se hace nuestra marcha tu sangre vertiste
está preso, está enfermo, está desnudo andando entre las sombras de tanta oscuridad. y prenda me diste de amor y humildad.
pero Él nos va a juzgar por todo eso. Todos los cuerpos desgastados
Y yo en recompensa, pecado a pecado,
ya sienten el cansancio de tanto caminar. la copa he llenado de iniquidad.
Pero tenemos la esperanza Mas, ya arrepentido, te busco lloroso,
de que nuestras fatigas al fin alcanzarán ¡Oh Padre amoroso!
otra ciudad que no se acaba ¡Oh Dios de bondad!
sin penas ni tristezas, ciudad de la hermandad.