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TESORO BÍBLICO PARA HOY

NUEVO TESTAMENTO

Capítulo a capítulo abordado de forma expositiva cada día,


Con Amor en Cristo…Yorley Aleiro Parra Rúa- yorleyparra@gmail.com

Día 1

EMBARAZO DIVINO

Mateo 1:20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le
dijo: José hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es
engendrado, del Espíritu Santo es.

Si alguna vez algún hombre tuvo el derecho de dudar sobre la paternidad del niño que venía
en el vientre de su futura esposa, ese fue José; porque estando él y María en un estado más
serio que el del compromiso matrimonial actual, llamado desposorio, según las leyes Judías
de la época, y no habiendo aún consumado su unión matrimonial, se encontró con que
María estaba embarazada (Mateo 1:18).

Para José debió haber sido un golpe muy duro, una desilusión muy grande, el encontrar que
los planes que se trazó con María no se llevarían a cabo; y que María, la mujer que aún
amaba, podría ser ejecutada, según las leyes del antiguo testamento, por haber caído en
adulterio; por lo cual José quiso dejarla en secreto (Mateo 1:19).

Pero así como cuando un creyente recibe una responsabilidad del Señor, y por ver que no
concuerda con sus expectativas y planes, debe ser reconvenido por Dios; así también José
tuvo que ser advertido con respecto al origen divino del hijo de María (Mateo 1:20), para
que así se cumpliera, no solo la promesa hecha con respecto al nacimiento virginal del
salvador (Mateo 1:21-25), sino también que el Mesías sería descendiente de David; lo cual
se cumplió por medio de José, “hijo de David” o descendiente de David (Mateo 1:1-17).

Como José, nosotros también necesitamos ser convencidos por el Señor, para creer
verdaderamente en la naturaleza divina que Cristo tuvo desde antes de ser concebido, a
pesar de ser un ser humano completo, pero sin pecado. Esto significa que solo Cristo, quien
no recibió la herencia pecaminosa de Adán, y que posee todos los atributos divinos, es
quién nos puede salvar eternamente (Mateo 1:21).

Como Dios embarazó por medio del Espíritu Santo a María, así también necesitó José que
se le implantara la fe en el salvador; y así también usted puede clamar al Señor, por el
milagro de la fe salvadora en su vida, para que pueda concebir a Cristo como su Señor y
pueda servir confiadamente a Dios, a pesar de la incredulidad y el temor que asedian al
corazón humano.
Día 2

NIÑO JUDÍO SALVADOR DE TODOS LOS PUEBLOS

Mateo 2:1-2 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del
oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha
nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Es curioso que el gobernante de esa época en Israel, teniendo un equipo de intérpretes del
Antiguo testamento que indagaba sobre la venida del Mesías, del Salvador (Mateo 2:3-6),
no hubiera conocido del nacimiento de Jesús (Mateo 2:7-8).

Pero un grupo de magos del oriente, de una cultura distinta a la judía, que iban siendo
dirigidos milagrosamente por una estrella, si pudieron encontrar al salvador (Mateo 2:9-11).
Ellos también necesitaban al Mesías; así como hoy todo tipo de persona sigue necesitando a
Cristo como salvador de su vida.

La respuesta del poder político Judío, mezclado con el religioso, no pudo ser más
abominable: Derramaron la sangre de niños inocentes (Mateo 2:16-18), solo por no perder
las posesiones y privilegios que, según creían ellos, estaban amenazados por el Mesías.
Pero la gloria de Dios se manifestó, conforme a la escritura, previniendo a los magos y
guiando a José, para librar la vida de Jesús de sus enemigos (Mateo 2:12-15, 19-23).

Ya ningún gobernante puede perseguir a Cristo para matarlo, porque Jesús ya no es más un
recién nacido, sino que ahora es el varón glorioso sentado a la diestra divina. Pero quienes
no quieren perder el poder político y religioso siguen persiguiendo la correcta enseñanza
del evangelio, así se hagan ver como fieles adoradores del salvador.

El llamado para usted es buscar incesantemente al salvador del mundo, a pesar de la


oposición, y por medio de lo revelado en su Palabra; y habiéndolo hallado, rinda su vida,
sus bienes y todo su ser ante él, y viva en adoración ante el único rey celestial (Mateo 2:11).
Día 3

ARREPENTIMIENTO, SEÑAL INEQUÍVOCA DEL REINO DE LOS CIELOS

Mateo 3:1-2 En aquellos días vino Juan el bautista predicando en el desierto de Judea, y
diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Si un tren, o un gran camión, atropella a alguien, esta persona no puede quedar igual; su
vida reflejará el encuentro violento que tuvo con dicho vehículo. Así mismo, quien se
encuentra de frente con el Reino de los cielos, es afectado por dicho encuentro; su corazón
se desmorona en arrepentimiento, al entender cuan pecaminoso es su ser y cuan santo es
Dios.

El Ministerio de Juan el Bautista fue anunciado desde el antiguo testamento (Mateo 3:3), y
él lo desarrolló en medio de circunstancias y características muy particulares (Mateo 3:4):
Saliendo al río Jordán, hacía que la gente confesara sus pecados (Mateo 3:5-6), los
confrontaba para que entendieran que el arrepentimiento genuino necesita de la confesión
de la culpa, y los que se arrepienten debían mostrar sus frutos a través del cambio de vida
(Mateo3:7-8) sin argumentar ninguna excusa para librarse del juicio divino (Mateo 3:9-10).

La clave del arrepentimiento verdadero está en lo que Juan anunció sobre Jesús (Mateo
3:11-12), y que se pudo observar en forma de paloma durante su bautismo (Mateo 3:13-17):
La obra poderosa del Espíritu Santo. Él (El Espíritu Santo) es quién convence del pecado al
inconverso (Juan 16:8) y lo capacita para dejar sus malos caminos, convirtiéndolo en un
creyente genuino de Cristo (Romanos 8:9-17).

Si no se puede abandonar la vida de pecado, es que no se tiene un arrepentimiento


verdadero; pero la buena noticia es que Cristo, instaurando el Reino de los cielos, impacta a
los suyos con su pureza y santidad, a través del Espíritu Santo. Recuerde que el
arrepentimiento es señal del Reino de Dios en una vida.
Día 4

EL SECRETO DEL MINISTERIO DE CRISTO

Mateo 4:1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el
diablo.

Los superhéroes de ficción deben recibir su poder de la picadura de un animal, o de un


compuesto químico, o de un accidente de la naturaleza; pero Cristo, quien en su humanidad
venció los poderes antagónicos del diablo, lo hizo en el poder del Espíritu Santo.

Los milagros realizados mientras predicaba en Galilea, al igual que la respuesta inmediata
de quienes llamó como discípulos, tienen como base el poder del Espíritu Santo que
operaba en Cristo (Mateo 4:12-25); y esto queda claro por el hecho de haber sido guiado,
en primer lugar, por el mismo Espíritu Santo al desierto, para vencer la tentación del diablo
(Mateo 4:2-11).

Si Jesús no hubiera resistido a Satanás, tanto el poder milagroso, como la capacidad de


atraer las almas, no hubieran servido de nada; porque lo primordial era que cumpliera la
voluntad divina de morir en la Cruz por el pecador, lo cual no habría sucedido si Cristo
hubiera cedido aunque fuera una sola vez a la tentación de Satanás.

Como el Salvador, el creyente en Él, debe apelar al poder glorioso del Espíritu Santo; este
le capacita para vencer la tentación, por medio de la oración y de la meditación continua en
su Palabra.
Día 5

El INICIO DE LA MÁS FAMOSA PREDICACIÓN

Mateo 5:1-2 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus


discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:

Si usted tuviera la atención de una multitud, y deseara proclamar la Palabra de Dios, ¿Qué
les enseñaría? y ¿Cómo empezaría?

Cristo comenzó proclamando repetitivamente la bienaventuranza, o felicidad plena, de


quienes buscan agradar a Dios antes que a sí mismos y antes que al mundo (Mateo 5:3-12);
luego llamó la atención de los creyentes por medio de la exaltación de la magnitud moral y
espiritual de su llamado, refiriéndose a ellos como sal de la tierra y luz del mundo (Mateo
5:13-16); y finalmente entró en materia, ratificando cada doctrina del antiguo testamento,
por medio de la aclaración de la correcta interpretación de las mismas (Mateo 5:17-48).

Esta secuencia en la enseñanza de Cristo tuvo como propósito eliminar de la vida de sus
seguidores tanto la interpretación libertina como la legalista (Mateo 5:17-20), y dirigir
completamente sus almas hacia el centro de la voluntad de Dios. Temas como el enojo, la
infidelidad conyugal, el divorcio, los juramentos a la ligera, y las persecuciones de personas
enemigas, hoy también deben ser entendidos conforme Dios lo revela.

¿Busca a Cristo para comprender correctamente lo que Dios piensa y demanda de usted?
¿O solamente desea que Él complazca sus deseos? Si Cristo se esforzó tanto en el Sermón
del Monte por revelar la verdad de la Palabra de Dios, ¿no merece que usted tenga lo que Él
dijo como lo principal en su vida? ¡Permita que Cristo le enseñe su Palabra hoy!
Día 6

BUSCAR A DIOS, REMEDIO CONTRA LA ANSIEDAD

Mateo 6:33-34 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de
mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

¿Que busca la mayoría de personas cuando tratan de vivir lo más piadosamente posible?
lamentablemente, la respuesta real en la mayoría, sería que buscan las cosas secundarias o
las añadiduras. Buscan esto, antes que lo primordial, que es someterse al reino de Dios y su
justicia, porque solo desean satisfacción terrenal, o humana, y no la complacencia de la
voluntad divina.

En la mitad del sermón del monte, Cristo va confrontando cada práctica piadosa con la
motivación real del practicante: Primero, deja al descubierto la mal llamada generosidad,
cuando es ejercida por el deseo de ostentar (Mateo 6:1-4), y la oración y el ayuno
levantados con el objetivo de ser admirado por otros y de poder manipular la voluntad de
Dios (Mateo 6:5-18); Luego, el Señor examina la costumbre personal de acumular riquezas,
la cual tiene como base un corazón codicioso (Mateo 6:19-24), que se refleja en la forma de
mirar y en un estilo de vida de continuo afán y ansiedad por el sustento (Mateo 6:25-32); y
concluyendo esta parte de su sermón, lanza la respuesta a todo afán humano: “Buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

Si usted vive en afanes y ansiedad, es porque no confía plenamente en Dios, ni busca hacer
solo Su voluntad. No basta con orar, ayunar o dar a los pobres; se debe rendir la vida entera
en las manos del Salvador para poder disfrutar de su Paz.
Día 7

CRISTO, LA ROCA QUE FUNDAMENTA AL CREYENTE

Mateo 7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un
hombre que edificó su casa sobre la roca.

Entre mejor y más profunda sea la base de una edificación, más difícil será hacerla caer; así
es la vida de quien tiene como base sólida a Cristo.

Nadie podía haber encontrado una mejor forma de concluir este maravilloso sermón del
Monte. En su conclusión, el Señor Jesús ilustró la fortaleza de un creyente ante las pruebas
con la resistencia de una casa fundamentada en la Roca (Mateo 7:25-27); porque si la base
de una vida es el mismo salvador, entonces las palabras de Cristo serán la única guía en
todos los aspectos de su existencia (Mateo 7:28-29).

Si un verdadero cristiano juzga algo como indebido, lo hará juzgándose primero a si mismo
según la enseñanza de Cristo y con el deseo de ver a Dios glorificándose en otras vidas
(Mateo 7:1-6); si ora a Dios, lo hará convencido de la bondad y generosidad del Señor a
través de Cristo (Mateo 7:7-12); si cree haber entrado por la puerta de la salvación en Jesús,
se asegurará de estar viviendo en el camino de la salvación, que es el mismo Cristo (Mateo
7:13-14); y si busca ser edificado por medio de otros creyentes, los identificará por la
transformación de su vida (frutos) y no por la grandeza de sus dones o talentos (Mateo
7:15-23).

Al fundamentarse en la enseñanza de Cristo, su vida será estabilizada espiritualmente, ya


que Él mismo se encargará de mantenerlo en pie cuando le azoten las más terribles pruebas;
así como la casa sobre la roca se sostuvo, a pesar de las lluvias, los ríos y los vientos.

El Señor nunca prometió que no pasaríamos por pruebas, pero si comprometió su propia
existencia para guardarnos en medio de ellas; si es que vivimos según su Palabra.
Día 8

AUTORIDAD SUPREMA

Mateo 8:27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los
vientos y el mar le obedecen?

Aún Elías, un profeta tan recordado y admirado por sus milagros en medio del pueblo
judío, cuando hizo cesar la lluvia (1 Reyes 17:1) y cuando hizo que volviera a llover (1
Reyes 18:41-45), lo hizo por medio de su oración ferviente y dependiente de la voluntad de
Dios (Santiago 5:17-18); pero Jesús lo hizo reprendiendo directamente a los vientos y al
mar para que se calmaran, cosa que ningún profeta del antiguo testamento, ni apóstol del
nuevo testamento llegó a realizar.

La reacción de los discípulos ante este hecho fue de asombro, porque aún no entendían
plenamente el origen de la autoridad de Cristo; la misma autoridad que el centurión
identificó en él, al punto de pedirle que solo dijera “la palabra” para que su siervo sanara
(Mateo 8:5-13); la misma autoridad que de forma incipiente el leproso le reconoció, al
pedirle que lo sanara si quería (Mateo 8:1-4); la misma autoridad con la que sanó a la
suegra de Pedro y reprendió a quienes querían ponerle condiciones para seguirlo (Mateo
8:14-22); y la misma autoridad con la que los demonios le obedecían, al punto de solo
poder rogarle que los enviara a los cerdos, en vez de oponerse a salir de los gadarenos
(Mateo 8:28-34). Esta es la autoridad divina de quien sustenta todas las cosas con el poder
de su palabra (Hebreos 1:3), la autoridad del Hijo eterno de Dios hecho carne.

Esta autoridad sigue vigente en Cristo, aunque ya no ande en barcas, ni se le vea poniendo
sus manos sobre enfermos; y estos hechos que Él realizó deben producir más que asombro
en nosotros, deben alimentar nuestra Fe en Él, para que podamos hacer lo que hizo
centurión: Pedirle con la confianza de que Él responderá conforme a Su voluntad.
¡Sometámonos a la autoridad suprema de Cristo!
Día 9

LA RAZÓN DE LA FORMA DE ACTUAR DE CRISTO

Mateo 9:36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban
desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

A pesar del pecado del corazón humano, y de acuerdo a la voluntad del Padre, Cristo hacía
cada milagro y enseñanza con el objetivo de pastorear a las almas perdidas.

¿Por qué le perdonó los pecados al paralítico?: Para demostrar su poder de salvar el alma
(Mateo 9:1-8). ¿Por qué comió con los más pecadores?: Para demostrar su amor por el alma
perdida (Mateo 9:9-13). ¿Por qué no ayunaba con sus discípulos?: Para demostrar que su
pastoreo es lo más importante para el alma humana (Mateo 9:14-17). ¿Por qué levantó de la
muerte a la hija de Jairo y en el camino sanó una mujer enferma de flujo de sangre?: Para
demostrar su cuidado pastoral sobre el alma perdida (Mateo 9:18-26). ¿Por qué devolvió la
vista a los ciegos que clamaron a él?: Para demostrar su capacidad de abrir los ojos
espirituales a quienes son pastoreados por él (Mateo 9:27-31). Y ¿Por qué echó fuera al
demonio que mantenía mudo a un hombre?: Para demostrar su poder sobre los enemigos
espirituales de las almas que él pastorea (Mateo 9:32-34).

No importa su circunstancia, ya sea enfermedad, dolor, soledad, libertinaje, persecución o


ataques espirituales, Cristo puede librarle de todo ello (Mateo 9:35), con el único objetivo
de convertirse en el pastor de su alma. Pero esta alma se debe reconocer como desamparada
y dispersa por el pecado, para así poder experimentar la compasión del Pastor.

Cristo vino para salvar las almas perdidas por el pecado. ¿Lo reconoce como su pastor?
Día 10

EL GRUPO DE CRISTO

Mateo 10:1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los
espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y
toda dolencia.

¿Qué clase de equipo seleccionaría usted, si tuviera la misión de salvar a los pecadores?
¿Qué instrucciones les impartiría y que advertencias les daría? En el capítulo 10 de Mateo,
Cristo contesta plenamente estos interrogantes al escoger a sus discípulos.

El Señor Jesús llama a sus discípulos por nombre propio (Mateo 10:2-4), les da como
objetivo las almas descarriadas (Mateo 10:5-6) y les encarga el mensaje de la venida del
Reino majestuoso de Dios a los hombres pecadores (Mateo 10:7); este mensaje es el
evangelio, que especialmente, en el caso de los apóstoles, debía ser respaldado por
prodigios divinos (Mateo 10:8), para certificar la revelación que a través de ellos Dios
dejaría en la Biblia.

Este mensaje del Evangelio demanda por lógica un arrepentimiento verdadero de quienes
realmente lo reciben; y por ello, a los enviados de Cristo, se les manda a confiar en la
provisión que Dios da a través de quienes él ha rescatado del mundo pecador (Mateo 10:9-
15); y además, se les asegura una dura resistencia del mundo hacia ellos, por ser verdaderos
portavoces del Evangelio; y por esto, Cristo se extiende preparándolos (Mateo 10:16-25,
34-39), consolándolos (Mateo 10:19) y alentándolos (Mateo 10:26-33, 40-42).

Jesús nunca niega la dureza del cristianismo, y menos a quienes están llamados como
misioneros; por lo cual, debemos temer más el repudio divino, que el de los hombres
(Mateo 10:31-33). No importa si usted es una persona tan común como los doce apóstoles,
Dios ha dispuesto todo lo necesario para que se entregue verdaderamente a Cristo y le sirva,
a pesar de lo grande de las adversidades; solo necesita seguirlo realmente a él.
Día 11

SENSIBILIDAD AL RITMO DIVINO

Mateo 11:16-17 Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos
que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, diciendo: Os tocamos
flauta, y no bailasteis, os endechamos, y no lamentasteis.

Nunca habrá un buen pan para quien se niegue a comer; así mismo la melodía del evangelio
nunca podrá llegar al corazón de quién se empeñe en imponer su propio ritmo.

Tanto Juan, por su dieta rigurosa (Mateo 11:18), como Jesús, por su amplitud al alimentarse
(Mateo 11:19), fueron cuestionados y rechazados. Es por ello que el Señor apela a lo
sucedido en las plazas de esa época, para demostrar que el corazón humano no desea
someterse a Dios, sin importar los mecanismos que Él use para acercarse al alma perdida.

Frente a la pregunta que le mandó a hacer Juan el Bautista, Cristo contestó públicamente
citando sus señales divinas como prueba de Su ministerio (Mateo 11:1-6); pero
inmediatamente confrontó a sus oyentes por la falta de aceptación del ministerio de Juan,
debido a su apariencia y costumbres (Mateo 11:7-15); y sabiamente pasó a mostrarles el
rechazo a arrepentirse de quienes más recibieron milagros por medio de Él (Mt. 11:20-24).

Si Juan no recibió el don de hacer milagros, viviendo de forma tan particular y exhortando
fuertemente al arrepentimiento, fue por el plan divino de usarlo como preparador de los
corazones para la venida de Cristo (Mateo 3:1-12); y a su vez, si el salvador si hizo señales
milagrosas, y vivió conforme a sus costumbres, fue para mostrarles su autoridad divina para
salvar al alma de la carga pesada que le impone el pecado en este mundo (Mateo 3:25-30).

Hoy también se puede disfrutar de estar sujeto bajo el yugo o señorío de Cristo, y ser libre
de la carga eterna del pecado; pero para ello, se debe ser sensible al ritmo con el que Dios
nos revele la salvación en su Hijo: Si Dios obra poderosamente en respuesta alguna de sus
necesidades, no se quede solo con la respuesta, corra a someterse a Cristo; y si solo es
llamado a arrepentirse a través de circunstancias poco convencionales y sin ninguna señal
milagrosa del cielo, no espere más, corra a Cristo.

Lo que importa realmente es venir a Jesucristo, sea cual fuere el ritmo circunstancial que
Dios nos imponga para ello.
Día 12

JESÚS ES SUPERIOR A TODO LUGAR, PRÁCTICA Y LÍDER RELIGIOSO

Mateo 12:6 Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.

Ningún sistema religioso, por organizado, bien intencionado, o teológicamente correcto que
sea, podrá superar a Jesús; Él es mayor, porque es el único en quién hay salvación.

Ni los mandamientos más aceptados de la palabra de Dios, como lo era el día de reposo
para los Judíos (Mateo 12:1-13); ni los grupos más celosos en doctrina y comportamiento,
como los escribas y fariseos (Mateo 12:14-45); ni los más cercanos físicamente al salvador,
como su propia familia de sangre (Mateo 12:46-50); Nada podía reemplazar a la persona de
Jesucristo. Y por lógica, tampoco nada podrá nunca desplazarlo del trono del corazón del
creyente, ofreciéndole solo estructuras religiosas que no podrán nunca asegurar el poder de
Dios por medio de ellas.

Cristo, Señor del día de reposo (Mateo 12:8), conocedor del corazón fariseo (Mateo 12:25)
y más poderoso que cualquiera de los hombres de Dios registrados en la Biblia (Mateo
12:41-42), reclama el ser tratado con mayor respeto que un lugar o sistema religioso. El
Señor interpretó como ilógico el reverenciar más al templo de Jerusalén que a Él; siendo
que el templo fue profanado por David sin ser castigado por Dios, y siendo que Jesús era el
tabernáculo, tienda o templo viviente de Dios en medio de las personas (Juan 1:14).

Hoy, no pretenda poner los ojos en un sistema religioso como si este fuera Dios; más bien
proclame a cada sistema religioso que conozca, que debe dejar de confiar en sus lugares,
hombres santos y ceremonias, y debe someterse solo a Cristo.

Congréguese en un lugar donde Cristo sea el centro de la relación con Dios.


Día 13

PARÁBOLAS, MEDIO DE REVELACIÓN O SEÑAL DE JUICIO

Mateo 13:34 Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les
hablaba;

La misma técnica de enseñanza que a unos le clarificaba las verdades divinas reveladas por
Cristo (Mateo 13:16-17, 35), a otros los dejaba sin ver, ni entender a Dios; y esto último, a
causa del pecado del corazón humano.

Es más fácil entender una enseñanza cuando se usan las parábolas, porque en ellas se
recurren a situaciones y elementos de la vida diaria que ilustran el mensaje, como la
siembra (Mateo 13:1-9, 18-23, 31-32), la cosecha (Mateo 13:24-30, 36-43), la cocina
(Mateo 13:33), el comercio (Mateo 13:44-45) y la pesca (Mateo 13:47-50), usadas por
Cristo para enseñar sobre el reino de los cielos por ser actividades cotidianas de su época.
Tan efectivo fue el método, que Cristo comparó a quien así enseña con un padre de familia
que busca nuevas estrategias para transmitir las viejas verdades a los suyos (Mateo 13:51-
52).

Pero cuando el Señor fue interrogado por la causa de su enseñanza por parábolas, citó el
antiguo testamento, dando a entender que ese mismo mecanismo que clarificaba la verdad a
unos, a otros les serviría de juicio; porque revelaría su corazón endurecido a la verdad
divina (Mateo 13:10-17).

Hoy no es distinto; ya sea por el afán de esta vida, como la tierra con espinos (Mateo
13:22); o por las aflicciones de este tiempo, como la tierra con pedregales (Mateo 13:20-
21); o por el entendimiento entenebrecido por la exposición continua a la obra del maligno,
como la tierra de junto al camino y con aves (Mateo 13:19); la mayoría cierra su corazón a
Cristo y a su reino.

Deseche todo lo que le estorba y sea una tierra fértil para la Palabra del Señor (Mateo
13:23).
Día 14

NO TEMÁIS

Mateo 14:27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no
temáis!

Frente a las circunstancias más terribles, es difícil no temer; pero si miramos con
detenimiento, en medio de la prueba más oscura, podremos ver a Cristo acercarse para
salvarnos diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

Los discípulos de Jesús sabían de la muerte injusta que se le propino a Juan por predicar la
verdad (Mateo 14:1-12), y esto era suficiente para fomentar una actitud de cuidado al
predicar el evangelio; tanto, que Cristo, prudentemente, al oír de la muerte de Juan, partió
en una barca a un lugar apartado, seguramente a meditar en oración (Mateo 14:13); pero su
compasión por las almas, al ver la multitud que le siguió, le llevó a sanarlos y a darles
alimento de forma milagrosa (Mateo 14:14-21).

En medio de todas estas emociones encontradas, de tristeza por la muerte de Juan y de


asombro por los milagros del Señor; en su viaje de regreso, los discípulos quedaron
atrapados en el mar, en medio de las fuertes olas (Mateo 14:24); y estando sin el Señor, el
cual se quedó despidiendo la multitud y orando en soledad (Mateo 14:22-23), tuvieron gran
miedo al ver a alguien acercarse a ellos andando sobre el mar (Mateo 14:26); pero
rápidamente el Señor Jesús les habló para que lo identificaran (Mateo 14:27): Era Él, quién
en medio de la madrugada, luego de estar en comunión con el Padre en oración, se acercaba
para socorrer a sus discípulos en medio de su gran dificultad y temor (Mateo 14:25).

Tal efecto tuvo en Pedro este que hizo del Señor, que le impulsó a pedirle que lo hiciera
caminar sobre el agua (Mateo 14:28); lo cual, en efecto, hizo, mientras miró con fe a Cristo
(Mateo 14:29); pero al ver las dificultades alrededor, se hundió (Mateo 14:30). Y a pesar de
los sucedido, en ese momento, Cristo lo rescató con su propia mano (Mateo 14:31).

El resultado de tener la mirada en el Salvador, es libertad del temor a las circunstancias. Por
grandes que sean sus adversidades, por la fe en Cristo podrá caminar sobre ellas; y si duda,
el mismo Cristo lo rescatará con su mano; para que, al igual que los discípulos, usted viva
para adorarle (Mateo 14:31-33) y pueda seguir viendo como Él obra sobre los demás
(Mateo 14:34-36). ¡No temáis!
Día 15

POR DENTRO Y POR FUERA

Mateo 15:11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la
boca, esto contamina al hombre.

Por su convicción de no ser contaminado espiritualmente por las actividades y compañías


físicas, es que Cristo sanó a muchos de diversas enfermedades (Mateo 15:29-31), sació
milagrosamente el hambre de las multitudes (Mateo 15:32-39), y de forma especial,
contestó la petición de una mujer no Judía, la cual clamaba por la sanidad de su hija (Mateo
15:21-28).

Imagine lo que hubiera pasado si Cristo adoptara la misma postura religiosa y rígida que
tenían los judíos fariseos, basados en tradiciones humanas; ¡No hubiera podido redimirnos!

Por el contrario, el Señor reprendió fuertemente a quienes invalidaban la correcta vivencia


de los mandatos bíblicos, y que solo buscaban satisfacer a las autoridades religiosas para no
ir en contra de las costumbres y tradiciones (Mateo 15:1-20).

Cristo fue claro en asegurar que la limpieza del corazón es mejor que la higiene y
purificación religiosa del cuerpo (Mateo 15:15-20), pero porque el cuerpo vive lo que el
corazón cree, siente y decide. Si su corazón sigue en su estado natural de pecado, el
comportamiento de su cuerpo será pecaminoso; pero si usted ha sido purificado en su
corazón por la fe en Cristo, será estimulado, dirigido y corregido por Dios para vivir cada
día más en santidad.

Usted debe servir al Señor desde lo más profundo de su corazón; no para ser aprobado por
una religión, ni por cumplir las costumbres de su cultura, sino para guardarse en pureza y
santidad ante el Señor que lo redimió.
Día 16

LA PREGUNTA MÁS IMPORTANTE

Mateo 16:15 Él les dijo: Y vosotros ¿Quién decís que soy yo?

Si no se nos responde desde el cielo ante nuestras inquietudes personales, es porque no nos
hemos enfocado en dar respuesta a la pregunta más importante, de la cual brotan todas las
respuestas: ¿Quién es Cristo?

Por su falta de entendimiento de quien era Cristo, es que los fariseos pedían señales
milagrosas (Mateo 16:1-4), las cuales no podían clarificar las dudas de su alma; pero al
entender la persona y obra de Jesús, el corazón cansado se sustenta, y se alegra el alma
abatida y confundida por la religiosidad (Mateo 16:5-12).

En vez de vivir preguntando por la razón de todo lo que acontece, y vivir inquieto por el
motivo de nuestra existencia, debo inquietarme por conocer verdaderamente al Salvador, el
cual conoce a la perfección el propósito de mi vida (Mateo 16:13-20).

Una vez que conozca a Cristo, él le guiará a su muerte redentora (Mateo 16:21-28), porque
es la parte de su vida terrenal que nos revela claramente su ministerio y nos enseña el
propósito de nuestra vida: Glorificar a Dios hasta la muerte.

¿Quién es para usted Cristo? Recuerde que de esto depende la salvación de su alma.
Día 17

GRATA PRESENCIA DIVINA

Mateo 17:4 Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos
aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra
para Elías.

Ninguno que haya podido vislumbrar la majestuosa divinidad de Cristo, puede negar lo
grato de la experiencia; tal vez sea atemorizante (Mateo 17:6-7; Marcos 9:6; Lucas 9:33),
porque al estar frente a la santidad divina, se percibe el justo juicio que la propia
pecaminosidad merece; pero aun así, no existen palabras que describan lo acogedor de la
comunión con Dios en Cristo.

El impulso de Pedro fue pedir al Señor que se quedaran allí; pero Jesús sabía que su obra
debía continuar, que aún había gente que sanar (Mateo 17:14-21); y que sobre todo, debía
preparar a sus discípulos para su muerte en la Cruz (Mateo 17:22-23), mientras les
sustentaba espiritual y físicamente (Mateo 17:24-27).

Déjese sostener por Cristo también usted; ya que, así como dio a Pedro para pagar el
impuesto (Mateo 17:24-27), y obró la sanidad en el endemoniado (Mateo 17:14-21); así
también Él tiene el poder para cubrir sus necesidades físicas por completo.

Pero recuerde que, al acceder por medio de la oración y la meditación de la Biblia a la


presencia de Cristo, lo inolvidable será el experimentar Su compañía, que siendo terrible en
magnificencia, es espiritual y gloriosamente reconfortante.

¡Su presencia es la verdadera vida para el alma!


Día 18

LOS NIÑOS DE CRISTO

Mateo 18:2-3 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os
digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Esta situación que Cristo provocó no tuvo como objetivo, aunque muchos así lo
malinterpretan, el demostrar la libertad de condenación divina de un niño, sino ilustrar
ciertas características que debe tener un creyente que hace parte del reino de los cielos.

Al mirar el contexto vemos a Cristo lidiando con el deseo de poder de sus discípulos
(Mateo 18:1), por lo cual Él les enseña que deben mantener un bajo perfil, y humillarse,
para ser más grandes espiritualmente y así demostrar su dependencia de Dios; así como un
niño depende de su padre, o de su hermano mayor.

Pero además de la humildad, los niños espirituales de Cristo, o sus “pequeños”, deben
procurar alejarse de la compañía de personas que los inciten al pecado (simbolizados por la
mano, el pie y el ojo que hacen caer), las cuales serán castigadas duramente por Dios
(Mateo 18:6-9); y también, estos “niños” deben ser valorados así como el Señor los estima,
porque a pesar de sus caídas, son traídos de nuevo al rebaño por él, como ovejas perdidas
(Mateo 18:10-14); y asimismo, necesitan aprender a perdonar a su hermanos espirituales en
Cristo, para mantener la santidad de la familia cristiana que es la Iglesia (Mateo 18:15-22),
evitando la justa reprensión divina por no perdonar, ya que han sido grandemente
perdonados por medio del sacrificio de Jesús en la Cruz (Mateo 18:23-35).

Entonces, ser un niño en Cristo significa depender de la guía y fortaleza divina, para no
caer definitivamente en la necedad, el orgullo y la falta de perdón en que está sumido el
mundo.

Es preferible ser un niño en Cristo, a ser un adulto en las cosas del mundo.
Día 19

CREACIÓN DIVINA Y PATRÓN HUMANO

Mateo 19:4-5 Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al
principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre,
y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

Lo que Dios ha hecho determina el modelo que el hombre debe seguir; Su creación muestra
los principios que deben regir a la humanidad y Su carácter indica el ideal que las personas
se deben trazar.

Al ser interrogado por la legalidad del divorcio, y sabiendo que el antiguo testamento
reglamentaba su aplicación, Cristo contestó con lo que Dios hizo en la creación: “varón y
hembra”. Esto fundamenta el principio de la certificación divina en la unión conyugal; ya
que, como Dios creó una mujer para un hombre, y los mandó a unirse, entonces cada
matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer, debe constituir una unidad familiar
independiente de sus hogares anteriores y debe ser indisoluble (Mateo 19:1-6).

Pero si por adulterio se busca la separación, se podría llevar a cabo; con la salvedad de que
la voluntad real de Dios es que haya perdón y reconciliación, y que el divorcio solo es
reflejo de la dureza del corazón humano (Mateo 19:7-12).

Tal dureza no solo se ve en los divorcios; se pudo ver en los mismos discípulos, que
alejaban a los niños de Jesús, sin entender que ellos mismos eran niños espirituales
dependientes de Él (Mateo 19:13-15); y también se pudo ver en el Joven rico, que pretendía
ser lo suficientemente bueno como para heredar la vida eterna, por lo cual Cristo lo
confrontó mostrándole que la verdadera motivación de sus actos no era Amar a Dios sobre
todas las cosas, sino hacer tesoros en la tierra (Mateo 19:16-30)

Cada acto de Dios lleva implícito principios de vida para el creyente, y cada atributo de
Dios le muestra al creyente cuán lejos está de ser como su Señor; pero al mismo tiempo lo
alienta a aferrarse a Él, confiando en que Él es el único ser verdaderamente bueno, al cual
debe dedicar su vida para poder ser transformado conforme a su imagen.

Confíe en el diseño de Dios para nosotros, y vívalo por la fe en Cristo.


Día 20

BONDAD SOBERANA DE DIOS

Mateo 20:15 ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia,
porque yo soy bueno?

En la mente del hombre actual prima el reclamo de sus derechos, incluso ante Dios, antes
que el agradecimiento por los privilegios recibidos.

En la parábola de los obreros de la viña (Mateo 20:1-16) Jesús dejó al descubierto la


envidia que fundamenta la actitud rebelde ante la soberana bondad de Dios para con los
demás; mostró como Dios, simbolizado por el dueño de la viña, no es injusto con ninguno
de los que le sirven, pero si es soberano para recompensar según la bondad de su corazón.

Luego de que el Señor anunciara su muerte de nuevo (Mateo 20:17-19), también quedó al
descubierto el deseo de poder del corazón humano, cuando la madre de dos de sus
discípulos pidió una posición privilegiada para sus hijos (Mateo 20:20-21); ante lo cual,
Cristo reconoció que están determinados ciertos privilegios para ellos, pero que solo son
adjudicados por la soberana bondad de Dios, y que esto no debe afectar su actitud de
humildad, sino por el contrario impulsarla (Mateo 20:20-28).

Así como los ciegos de Jericó (Mateo 20:29-34), muchos se humillan ante Cristo para
recibir su favor; pero lo que el Señor finalmente busca es que sus vidas estén en continua
rendición a Su voluntad, que reconozcan la bondad de los designios divinos, y que vivan
felices de tener el privilegio de estar sometidos a la soberanía de Dios.

Después de todo ¿quién es el único que tiene todos los derechos de actuar libremente, sino
no es aquel que tiene todas las perfecciones en su ser? Sometámonos agradecidamente a
Dios por la fe en Cristo ¡A él sea la Gloria!
Día 21

LIMPIANDO LA CASA

Mateo 21:13 Y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas
vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

Al entrar en medio de alabanzas a la ciudad de Jerusalén (Mateo 21:1-11), reprender a los


mercaderes del templo (Mateo 21:12-13) y recibir más alabanzas en donde solo Dios debe
ser adorado (Mateo 21:14-17), Cristo estaba confirmando su autoridad divina para purificar
la adoración.

Esta autoridad fue ratificada cuando hizo secar la higuera (Mateo 21:18-19), lo cual sirvió
para fomentar confianza en los adoradores al momento de orar (Mateo 21:20-22); también
se ratificó al confrontar a quienes le cuestionaban (Mateo 21:23-27), mostrando la sabiduría
divina que un verdadero adorador debe contemplar en su Señor; y terminó de ratificarla al
mostrar la desobediencia del gremio religioso judío por medio de parábolas (Mateo 21:28-
6), lo cual conducía al arrepentimiento genuino a quienes adoraran en espíritu y verdad.

Que Jesucristo limpiara el templo, muestra su capacidad de limpiar la adoración,


purificando los corazones de quienes le adoran por medio de una Fe verdadera en su poder
y sabiduría, y a través de un arrepentimiento claro ante su reprensión.

Si como los mercaderes, su cercanía a la adoración solo tiene como fin el lucro personal,
deje que Cristo limpie hoy su corazón; y así su vida será hecha casa de oración.
Día 22

DUDAS CONTRA DE CRISTO

Mateo 22:17-18 Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Pero
Jesús conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?

Detrás de las preguntas que muchos hacen sobre Cristo, o a Cristo, subyace un deseo
enfermizo de hacerlo caer de la posición de único salvador del ser humano.

Algunos de los que dicen ser seguidores de Cristo mantienen una actitud de duda frente a la
persona y obra del salvador, así como en la parábola de la fiesta de bodas un asistente no
tenía el vestido de bodas adecuado (Mateo 22:1-14), siendo que este vestido simboliza la
actitud y comportamiento consecuente de quien se sujeta al Reino de Dios en Cristo.

Los que preguntaron a Jesús por los impuestos, se presentaron como conocedores de Cristo
(Mateo 22:16), pero realmente deseaban encontrar motivos para despojarlo de su autoridad
para señorear y salvar su vida (Mateo 22:15); lo cual era conocido por el Señor (Mateo
22:18), y por ello les respondió mostrándoles que su deber en esta tierra no se contrapone,
ni es superior, a su responsabilidad ante Dios (Mateo 22:19-22).

En la segunda pregunta que le hicieron a Cristo, de las registradas en este capítulo,


intentaron demostrar lo ilógico de ver el poder de Dios fuera de la esfera material y normal
que conocemos, negando la resurrección y la veracidad de las mismas escrituras; pero
Cristo respondió con la lógica divina del eterno dominio de Dios sobre las vidas humanas
que Él crea, especialmente las de Su pueblo (Mateo 22:23-33).

Y en la última pregunta, los fariseos intentaron encontrar contradicciones en la forma en


que Jesús interpretaba las escrituras; pero con dos mandamientos del antiguo testamento,
citados por él, Cristo resumió perfectamente el espíritu de la ley, y la ley divina en si misma
(Mateo 22:34-40).

Si como muchos supuestos cristianos de hoy, usted duda sobre la supuesta contradicción
entre su responsabilidad terrenal y la celestial, o sobre la lógica del poder espiritual divino
sobre su vida, o sobre la coherencia y perfección de las escrituras: Recuerde que más
grande que sus dudas con respecto a Cristo, es la seguridad que Él tiene de su incapacidad
para seguirle; y aun así, por el poder de la fe dada por el Espíritu Santo, Él lo llama hoy a
creerle, confiando en Su sabiduría divina y no en la humana.
Día 23

DEL DICHO AL HECHO

Mateo 23:3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; más no
hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.

La importancia de enseñar la Palabra de Dios no radica simplemente en transmitir


conocimientos correctamente interpretados, sino en poder dar de lo que nos ha
transformado.

Ciertamente, la enseñanza de los Fariseos sobre la ley de Moisés era correcta; pues el
mismo Señor Jesús lo afirmó en Mateo 23:1-3. Pero la gran condena que Cristo levantó
contra ellos fue por sus métodos, los cuales revelaban las motivaciones erróneas de su
corazón; y esas motivaciones dejaban al descubierto que realmente no creían lo que
enseñaban, así lo enseñaran bien.

Sus motivaciones se basaban en complacer sus deseos personales; y por ello, no practicaban
las duras exigencias que les hacían a los demás (Mateo 23:4), sino que solo buscaban tener
una posición importante para ser reconocidos y atendidos por los demás (Mateo 23:5-7). En
cambio Cristo le demanda al creyente en él, y mayormente a los que lideran en la iglesia
cristiana, que su motivación no sea la de tener una posición de reconocimiento o de
privilegios, sino la de servir humildemente a los demás, como hermanos en Cristo.

Los métodos de los fariseos, a pesar de su correcta enseñanza, cerraban la puerta de la


salvación, a ellos y a sus aprendices (Mateo 23:13). Ellos se aprovechaban económicamente
de las viudas, con la excusa de ser sus guías espirituales (Mateo 23:14); se esforzaban
enormemente por conseguir discípulos, solo para someterlos a su régimen religioso egoísta
(Mateo 23:15); daban mayor importancia al dinero para la obra de Dios que a Dios mismo
(Mateo 23:16-23); e invertían a tal punto la importancia de las cosas, que como dijo Cristo:
“colaban el mosquito y se tragaban el camello” (Mateo 23:24), dando más importancia a la
apariencia externa que a la obra interna del espíritu de Dios en el hombre. Por todo esto,
Jesús los comparó con vasos y platos sucios por dentro (Mateo 23:25-26), con sepulcros
blanqueados (Mateo 23:27-28), y hasta con víboras asesinas; porque ellos, como sus
antecesores, matarían a los enviados por el Señor (Mateo 23:29-39).

Debo predicar el Evangelio basándome en la Biblia; pero cuando enseñe la Palabra de Dios,
debo verificar si mis métodos, y las motivaciones de los mismos, reflejan que vivo
conforme lo que enseño; porque eso será lo que finalmente transmita.
Día 24

LO PREDICHO POR CRISTO

Mateo 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

La persona cuya vida está en Cristo, debe examinar los acontecimientos a la luz de la
Palabra de Dios y prestar especial atención a las advertencias, recomendaciones y
expresiones de aliento y seguridad que Cristo nos dejó.

En la mentalidad de los discípulos, la destrucción del templo, el regreso de Cristo y el fin


de la era, o del mundo, como se conoce, estaban relacionados; y por ello lo preguntan al
mismo tiempo (Mateo 24:1-3); y probablemente, por eso mismo, Cristo les contesta sin
diferenciar contundentemente lo uno de lo otro.

El Señor no les respondió realmente para saciar su curiosidad sobre las fechas, sino que,
basado en la realidad de la consumación de esta era, quiso estimular una actitud cuidadosa
ante las herejías oportunistas (Mateo 24:4-5, 11, 23-25), dejar clara la necesidad de
acontecimientos previos antes del fin de la era (Mateo 24:6-8), impulsar una actitud
evangelística en quienes creen en él (Mateo 24:13-14) y clarificar la imposibilidad de
determinar el día de su segunda venida, debido a su carácter sorpresivo (Mateo 24:27, 36,
42, 44).

Solo quién ha entregado su vida a Cristo, arrepentido por su pecado, y ha confiado en su


obra sustitutoria en la Cruz, puede vencer la tentación de dejarse llevar por las corrientes
doctrinales heréticas de hoy en día. Solo el verdadero cristiano puede permanecer confiado
a pesar de los acontecimientos catastróficos, puede perseverar dando testimonio de Cristo
con su vida y predicación, y puede esperar con gozo la segunda venida de su Redentor.

Recuerde, cielo y tierra pasarán, pero lo dicho por Cristo permanecerá (Mateo 24:35).
Día 25

ACTITUD VIGILANTE

Mateo 25:13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el hijo del hombre
ha de venir.

La actitud con la que cada individuo afronta la vida, refleja si cree, o no, en el regreso de
Cristo.

En la parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13), el problema de las insensatas no fue
que no creyeran que el esposo vendría, el cual simboliza a Cristo en su retorno; ni tampoco
que permanecieran despiertas, porque todas se durmieron; el problema fue no haber
considerado importante el estar listas, con el aceite suficiente.

En la parábola de los talentos (Mateo 25:14-30), el gran error del que fue reprendido, no fue
el perder el talento, porque lo escondió para devolverlo igual; su gran error fue no haber
puesto a producir lo que le entregaron, para mostrar a su Señor un fruto de lo que invirtió;
así como Cristo espera ver el fruto de su obra en nuestra vida, cuando él regrese.

Entonces, la gran equivocación de muchos que profesan que formaran parte del reino de
Cristo, cuando Él venga, no radica en su falta de conocimiento con respecto a su regreso, ni
en su debilidad humana mientras esperan, ni en que les falte dones o talentos recibidos del
Señor; sino en que viven como si no tuvieran que presentar cuentas al Señor en su segunda
venida, no viven con actitud vigilante (Mateo 25:41-46).

Una persona que en verdad cree en el retorno de Cristo vive haciendo el bien como una
forma de ratificar que su vida no está centrada en sí mismo, sino en la satisfacción de la
voluntad de su Señor; y lo hace a tal punto, que cada acción suya es realizada como si
directamente Cristo la estuviera recibiendo (Mateo 25:35-40).

Recuerde que es mejor vivir vigilante, para satisfacer la voluntad de aquel que nos salvó,
que dormir con el mundo en el sueño que lleva a la perdición. Así, el día que Cristo regrese,
le escucharemos decir: “Venid benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para
vosotros” (Mateo 25:31-34).
Día 26

¿CUANTO VALE CRISTO?

Mateo 26:15 y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron
treinta piezas de plata.

La cantidad recibida por Judas era lo que podía costar un esclavo; a tal punto desconoció al
salvador con el que anduvo, que le dio el valor más bajo (Mateo 26:14-16, 47-50).

La actitud de los fariseos, al reunirse a planear la captura, ofrecer poco dinero a Judas,
prender a Cristo como a un vil ladrón, darle un juicio injusto y maltratarlo antes de su
crucifixión, también demostró el mínimo valor que le dieron al salvador (Mt.26:1-5, 55-68).

El comportamiento de los discípulos, enojándose con la mujer que derramó un perfume


costoso sobre Cristo, durmiéndose cuando Jesús les pidió compañía mientras oraba,
huyendo cuando lo capturaron, y como en el caso de Pedro, negándolo abiertamente,
también evidencia lo poco que valoraron a Cristo; en ese momento les parecía que valía la
pena vivir con él, pero no morir por él. (Mateo 26: 8-9, 30-46, 56, 69-75).

Todas estas actitudes contrastaron con la de una mujer que derramó lo más valioso que
poseía: un perfume costoso; el cual vació por completo sobre Jesús, como símbolo del valor
incalculable que para ella tenía el salvador (Mateo 26:6-13). Pero el mayor contraste se dio
con Cristo mismo, quien sabía el valor de su propia vida, y por ello proclamó su sangre, su
sacrificio, como base para el perdón de pecados (Mateo 26:26-29). Es por ello que no se
negó a sufrir, porque sabía que solo su vida en la cruz podía redimir a los pecadores (Mateo
26:39) ¡Cuánto amor inmerecido nos doy el único que tiene valor infinito!

¿Cuánto vale Cristo para usted? ¿Vale tanto como para que le rienda toda su vida?
Día 27

EL PESO DE LA CRUZ

Mateo 27:32 Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a
éste obligaron a que llevase la cruz.

La cruz pesaba extraordinariamente para Cristo, no tanto por la tortura que previamente
había recibido, sino por la carga espiritual de servir de receptor del castigo divino sobre el
pecado de quienes serían redimidos a través de su crucifixión.

Judas se suicidó, en vez de ayudar a Cristo con la cruz (Mateo 27:3-10); Pilato no quiso
comprometerse a liberar a Cristo de la cruz, a pesar de reconocerlo inocente (Mateo 27:15-
31); el cireneo, Simón, cargó la cruz, pero no voluntariamente (Mateo 27:32); y los
compañeros de crucifixión del Señor se unieron a la burla que le hacían los que pasaban y
los líderes Judíos, a pesar de estar clavados igualmente a un madero (Mateo 27:33-44).

Nadie entendió el peso sobrenatural de la cruz, sino hasta percatarse de la santidad y


justicia divina que poseía el hombre clavado en ella; como parece haberles sucedido al
centurión y a sus acompañantes, quienes exclamaron: “Verdaderamente éste era Hijo de
Dios.” (Mateo 27:45-54).

Aunque Cristo fue sepultado en un buen lugar, los líderes judíos mandaron a custodiar la
tumba, porque en el fondo suponían que podía cumplir lo que prometió sobre su
resurrección (Mateo 27:57-65). El peso de la Cruz que lo llevó a la muerte, no fue su propio
pecado, sino el muestro; y el poder de su santidad divina lo levantaría de los muertos.

Si como todos los seres humanos, usted no pudo ayudar a Cristo con Su cruz; y si aunque
hubiera tenido la oportunidad, como pasó entonces, usted tampoco habría querido:
Recuerde que usted nunca podrá con el peso de su pecado, pero Él sí pudo; y por ello, para
vivir en paz, arrepiéntase y confíe en la obra perfecta de Cristo en la Cruz.
Día 28

LA TUMBA VACÍA

Mateo 28:6 No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue
puesto el Señor.

Cristo fue puesto por otros en la tumba, pero Él mismo se levantó para dejarla vacía.

Los líderes Judíos de la época quisieron hacer creer a todos que los discípulos habían
levantado el cuerpo de Jesús (Mateo 28:2-4, 11-15); pero los verdaderos seguidores del
Señor, como las mujeres que fueron al sepulcro, al ver la tumba vacía, se convencieron de
que había resucitado conforme lo había predicho (Mateo 28:1, 5-8).

Mientras corrían a avisar a los otros, Cristo salió al encuentro de las mujeres (Mateo 28:9-
10); y al final, se les apareció a todos para darles la gran comisión a cumplir (Mateo 28:16-
20): Predicar y hacer discípulos del único Salvador que murió para redimirnos y que
resucitó para darnos vida eterna.

Tanto usted como yo llevamos a Cristo a la tumba por nuestro pecado; pero ni usted ni yo
le levantamos de los muertos. Es por ello que solo Él tiene el poder de transformar nuestras
vidas; porque así como la tumba no pudo retener su cuerpo muerto, así también nuestras
vidas quedan vacías de toda esclavitud al pecado, y son llenas de Su santidad y justicia, al
creer en Él.

Cristo resucitó para darnos vida.


Día 29

MINISTERIO MULTIFUNCIONAL DE CRISTO

Marcos 1:14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el
evangelio del Reino de Dios.

Lo atractivo de la predicación de Cristo era la gran variedad de sus obras milagrosas y de


sus enseñanzas, las cuales giraban en torno al arrepentimiento y la fe que demandaba el
hecho de que el Reino de los Cielos se hubiera acercado por medio de su persona.

Cristo, en este primer capítulo de Marcos, se muestra recibiéndole y dándole plenitud al


ministerio de la proclamación del Reino de los Cielos que tenía Juan el bautista (Marcos
1:1-8), a través del bautismo (Marcos 1:9-11), la tentación en el desierto (Marcos 1:12-13)
y la muerte del profeta (Marcos 1:14-15).

Además, el Señor Jesús es registrado en todo la expresión de su obra ministerial: Llamando


discípulos (Marcos 1:16-20), expulsando demonios (Marcos 1:21-28), sanado enfermos
(Marcos 1:29-34, 40-45), orando (Marcos 1:35-37) y predicando (Marcos 1:38-39); siendo
estas dos últimas actividades el eje central de su labor, ya que la oración guiaba y mantenía
poderosamente su obra, mientras que la predicación fundamentaba a las personas en Él
como su Salvador.

No importa la variedad de necesidades de cada persona, todas pueden ser suplidas por el
Salvador; y esto será de verdadera bendición si tiene como fundamento Su enseñanza, la
cual nos lleva a ser sus discípulos, y así ser verdaderamente bendecidos por Él.

No se conforme solo con algún beneficio de la obra de Cristo; clame a Él por la plenitud de
Su obra salvadora, y por tenerlo en el centro de su vida, enseñándole Su voluntad.
Día 30

NECESIDAD DE PERDÓN

Marcos 2:5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son
perdonados.

La necesidad más grande del ser humano es experimentar el perdón divino; pues así no se
vea como un pecador, necesita estar en paz con Dios. Esa era la razón de cada obra de
Cristo, brindar el perdón que solo viene a través de Él.

Los religiosos de su época cuestionaban los actos y palabras de Jesús; cuestionaron el que
le dijera al paralítico que perdonaba sus pecados (Marcos 2:1-12), que comiera con
publícanos y pecadores en la casa de Leví (Marcos 2:13-17), que no ayunara con sus
discípulos (Marcos 2:18-22) y que los dejara recoger espigas en el día de reposo (Marcos
2:23-28).

Pero en todas las ocasiones, Cristo buscaba darse a conocer como quién tiene la autoridad
para perdonar; por ello le habló así al paralítico y lo sanó, por ello estaba en compañía de
los pecadores que reconocían su necesidad de perdón, por ello no les permitía a los
discípulos afligirse en ayuno siendo que estaban en la compañía de su redentor, y por ello
les dejaba realizar ciertas labores necesarias en sábado, porque andaban con el Señor del
día de reposo, el único que con su perdón da descanso al alma.

Nuestra mayor necesidad no es ser sanos, andar en buenas compañías, o en buenas prácticas
religiosas; nuestra mayor necesidad es experimentar el perdón divino en Cristo.

Recuerde que el perdón que no viene de Cristo es meramente humano, y apacigua por un
momento nuestra conciencia; pero el perdón de Cristo, llena el alma de paz, por saldar
definitivamente nuestra cuenta pendiente con el autor de la vida.
Día 31

LO LÍCITO Y LO BUENO

Marcos 3:4 Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la
vida, o quitarla? Pero ellos callaban.

Lo legal, o socialmente aceptable, no siempre es lo bueno según la voluntad de Dios; pero


lo espiritualmente bueno, lo que salva vidas, nunca se contrapone a lo lícito; si es que esa
ley viene de Dios, y si ha sido correctamente entendida.

En esto se basó la oposición a Cristo; en buscar en su comportamiento acciones que


estuvieran fuera de la ley Judía de ese tiempo, o fuera del entendimiento judío de la ley
divina. Por ello fue incitado a sanar al hombre de la mano seca en el día de reposo (Marcos
3:1-6); y por ello también fue acusado de ser un instrumento del príncipe de los demonios,
ya que no querían entender su autoridad bíblica sobre todo ser espiritual; lo cual Cristo
diagnóstico como un pecado imperdonable en contra del Espíritu Santo, ya que estaban
totalmente endurecidos ante su obra (Marcos 3:20-30).

La prioridad de Cristo era hacer el bien, así su propia familia de sangre pensara que Él
estaba fuera de sí (Marcos 3:21; 31-35); y por ello también envió a los que escogió como
discípulos a sanar a los enfermos, como lo hacía Él (Marcos 3:7-19).

Siguiendo el ejemplo del Señor, nuestras acciones deben ser impulsadas por lo que Dios en
su buena voluntad desea para las personas. No debemos hacer simplemente lo lícito, o lo
conveniente, sino lo bueno y lo que proclame salvación en Cristo; así el mundo entero nos
persiga por ello.
Día 32

MIRAR LO QUE OÍMOS

Marcos 4:24 Les dijo también: Mirad lo que oís; porque con la medida con que medís,
os será medido, y aún se os añadirá a vosotros los que oís.

Cuando se juntan los sentidos se aprende mejor; y aquí, en su forma de hablar, Cristo une la
visión con la audición, para enfatizar la importancia de prestar mucha atención a su
enseñanza, si es que se desea que ella produzca resultados.

Este llamado de atención se hace en medio de sus enseñanzas por medio de parábolas,
como la del sembrador (Marcos 4:1-20), la de la luz (Marcos 4:21-22), la de la semilla de
trigo (Marcos 4:26-29) y la de la semilla de mostaza (Marcos 4:30-32); todas ellas con la
intención de mostrar la dinámica del Reino de los cielos.

Ante sus enseñanzas, Cristo demandó y aún demanda especial atención, para así tratar con
mayor y mejor cuidado lo que quedó registrado en la Biblia, y tener una vida conforme a su
voluntad, siendo parte del Reino de los cielos.

Curiosamente, hoy en día, muchos ponen mayor atención a las enseñanzas de los hombres
contemporáneos que no son dadas por el Hijo de Dios, ni tienen como objetivo el Reino de
los Cielos, por lo cual tienden a alejarse de Cristo.

Fijémonos como meta el mirar bien lo que oímos, desechando lo que no concuerda con la
enseñanza del Hijo de Dios, y profundizando en sus palabras; para así no engañarnos, sino
tener para su Reino una vida con fruto al treinta, o al sesenta, o al ciento por uno (Mr.4:20).
Día 33

HECHOS PARA PUBLICAR

Marcos 5:20 Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había
hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.

El ejemplo de obediencia y agradecimiento del hombre de este versículo, del gadareno,


debería animarnos a publicar las grandes obras que el Señor Jesucristo ha hecho en
nosotros.

Este Gadareno se encontró en una situación en la que ni podía pedir ayuda, ni lo podían
ayudar, ni tenía alguien que clamara a Cristo por él (Marcos 5:1-5); por el contrario, los
únicos que se dirigieron a Cristo por él, fueron los demonios que lo atormentaban, y eso fue
para que el Señor no los echara de su ser. Pero Cristo lo liberó poderosamente, a pesar de lo
extremo de su caso (Marcos 5:6-13).

Por otra parte, en este mismo capítulo 5 se registran otros dos casos más que si pidieron
ayuda a Cristo; uno es el de Jairo clamando por su hija moribunda; y el otro es el de la
mujer que, en vez de pedir verbalmente la sanidad de su flujo de sangre, se arrastró entre
toda la gente para tocar a Jesús. Ambos sanidades se entrelazan en el mismo curso de
acontecimientos relatados en Marcos 5:21-43.

No importa si usted tuvo quien intercediera ante el Señor, o si usted mismo clamó a él, o si
ni siquiera pudo orar al Señor en medio de sus conflictos, como el Gadareno; lo importante
es que usted reconozca la obra Cristo en su vida, y publique lo grande del salvador; y eso
solo lo logrará, si rinde su vida al Señor, en arrepentimiento y fe.
Día 34

INCREDULIDAD Y FE EN CRISTO

Marcos 6:6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de


alrededor, enseñando.

O se cree en Cristo, o no se cree en él, no hay término medio; y como resultado, o se verá
plenamente la obra del Señor en la vida, o simplemente se recibirá lo poco que en su
misericordia soberana él da al incrédulo.

El asombro de Cristo por la incredulidad de sus coterráneos galileos explica los pocos
milagros que ellos recibieron del Salvador (Marcos 6:1-5); pero aun así, el Señor no dejó de
enseñarles las verdades del reino de los cielos. Y seguramente, en medio de esta situación,
Cristo vio el momento ideal para enviar a sus discípulos a predicar de dos en dos (Marcos
6:7-13); a pesar de la incredulidad generalizada.

Este tipo de incredulidad es la que llevó a Herodes a matar a Juan el Bautista, a pesar de
admirarlo; y luego, llegó a confundirlo con Jesús, creyendo que los poderes milagrosos que
tenía eran una señal de que el Bautista había vuelto de los muertos (Marcos 6:14-29). Aún
los mismos discípulos de Cristo no creían perfectamente, ni cuando el Señor sació
milagrosamente el hambre de las multitudes con lo poco que ellos tenían (Marcos 6:35-44),
ni cuando subió milagrosamente a la barca en que navegaban a viento contrario y calmó el
viento (Marcos 6:45-52).

Como contraste, al finalizar Marcos capítulo 6, vemos a personas que recibieron sanidades
solo con tocar su manto, debido a su fe en Él. Usted y yo podemos esperar que en algún
momento, por su misericordia, el Señor nos brinde su ayuda providencial; pero si queremos
percibir su mano sobre nuestra vida de forma continua y plena, debemos creer en Él más de
lo que creemos en las personas, o en los sistemas religiosos, o en la ciencia.

Recuerde que debemos confiar en Cristo, más de lo que confiamos en nosotros mismos.
¡Qué Cristo quede asombrado, más bien, por nuestra fe genuina y obediente en Él!
Día 35

LIMPIEZA DEL CORAZÓN

Marcos 7:15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero
lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre.

La obsesión por seguir costumbres, religiosas, culturales o filosóficas, para limpiar el alma,
solo demuestra lo contaminado de la misma (Marcos 7:1-23). El pecado es lo que
contamina nuestras costumbres, y no al revés. Y solo Cristo nos limpia de pecado.

De hecho, Cristo sanó a una mujer que según el concepto religioso Judío de la época era
impura por ser extranjera (Marcos 7:24-30); Él sanó a la sirofenicea porque, al igual que los
que trajeron a un sordomudo para que lo sanara (Marcos 7:31-37), ella puso la fe en Él.

La Fe en Jesús, como salvador del pecador por medio de Su vida, muerte y resurrección, no
solo da la seguridad de ser perdonado por Dios, también purifica el alma: Haciéndole caer
en cuenta de su pecado, dándole aborrecimiento hacia la práctica del mismo, e
impulsándole a obedecer al Señor. Por su sangre sacrificial, Cristo logra lo que ningún
ritual de purificación ha podido, ni podrá lograr: La limpieza del corazón.

Es hora de confiar plenamente en Cristo, para ser tan puros por dentro como muchas veces
aparentamos serlo por fuera. Es hora de arrepentiros del pecado que ocultamos detrás de
nuestra limpia apariencia, y de ser purificados en nuestros corazones por la Fe en Jesús.
Día 36

ENSEÑANZAS LEUDADAS

Marcos 8:15 Y les mandó diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de
la levadura de Herodes.

Así como la levadura eleva el Pan, haciéndolo ver más grande y mejor; así también,
muchas enseñanzas, basadas en señales externas y milagrosas, ocultan la perdida de la
esencia del verdadero cristianismo.

El Señor Jesús acababa de multiplicar milagrosamente siete panes y unos pececillos, para
alimentar a cuatro mil (Marcos 8:1-10), y los fariseos le pidieron una señal, o prodigio
milagroso del cielo; tentándolo, o probándolo en su carácter de Mesías salvador (Marcos
8:11-13).

Esta petición emanaba de la mentalidad de los líderes judíos de la época, que daban
preponderancia a las señales milagrosas, antes que a cualquier otra cosa, para certificar si
algo o alguien venía de Dios. Esto se veía sobre todo en medio de los fariseos; y en medio
de los herodianos, que era una facción política judía, seguramente se esperaba una
demostración de poderío militar y libertario de parte del Mesías. Ambas interpretaciones
del salvador contaminaron sus enseñanzas, no permitiéndoles ver a Cristo como Mesías.

¡Qué más señales querían!, si entre tantos milagros sanó a un ciego con el lodo hecho de su
saliva (Marcos 8:22-26); y ¡Qué más libertad!, si liberó poderosamente a quienes estaban
ciegos espiritualmente, a quienes no habían entendido lo que había dicho de la levadura
(Marcos 8:14-21). Fue a ellos, a sus discípulos, a quienes les reveló que Él era el Cristo, el
Mesías, el Salvador (Marcos 8:27-30); y hasta les reveló su plan de salvación, a través de su
muerte sacrificial y su poderosa resurrección (Marcos 8:31-38).

Si Cristo le ha revelado su amor salvador y le ha hecho experimentar el perdón divino y la


nueva vida en él, no exija demostraciones mayores de su poder salvador; viva en
agradecimiento y obediencia a él. Todo lo que él le dé en adición a su salvación, será eso,
una añadidura; pero lo principal seguirá siendo el milagro de su salvación.
Día 37

EL MONTE DE LA TRANSFIGURACIÓN

Marcos 9:2 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte
solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos.

Cuando se sube al monte, se sube a buscar perseverantemente a Dios en oración; y si se


hace con sinceridad, se puede percibir la gloria divina del Hijo de Dios, la cual es
indispensable para vivir cuando se desciende del monte.

Pedro, Jacobo y Juan tuvieron el privilegio de ver el resplandor divino de Cristo (Marcos
9:2-13), el cual los espantó; pero al mismo tiempo los sobrecogió. Esta experiencia se dio
en el monte de la oración; oración que les hizo falta a los discípulos para poder sanar al
muchacho con espíritu sordomudo (Marcos 9:14-29), y que también les hizo falta a los
discípulos para comprender las palabras de Cristo sobre su muerte (Marcos 9:30-32), para
aprender la necesidad de servir humildemente (Marcos 9:33-37), y para servir a Cristo sin
egoísmos (Marcos 9:38-41).

La oración, por medio de la exposición a Dios y a Su voluntad, orienta a cada discípulo de


Cristo para no caer en la influencia tentadora de las personas inconversas. Estas personas
inconversas son identificadas por el Señor como aquellas que hacen tropezar a sus
pequeñitos (Marcos 9:42-50).

Hoy también, por la constante comunión con Dios en oración, exponiéndose al resplandor
divino de Cristo, se obtiene la guía divina para no caer en tentación, para vivir en humildad,
y para ser un verdadero instrumento del poder de Dios.

Subamos al monte de la oración, en el cual seremos impactados, transformados y equipados


por el divino resplandor de nuestro salvador.
Día 38

POR LA DUREZA DEL CORAZÓN

Marcos 10:5 Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os
escribió este mandamiento;

Cuando Dios permitió el divorcio, en el Antiguo Testamento, lo hizo como una forma de
contener la maldad del hombre; pero, como en muchas otras circunstancias, esto fue debido
a la dureza del corazón humano (Marcos 10:1-12).

La dureza de corazón se produce al querer, cada vez más, servir a los deseos personales
pecaminosos, dejando de sujetarse a los principios divinos. El ejemplo inicial de dureza, en
este capítulo, es el divorcio; pero también se puede percibir en la actitud de los apóstoles
para con los niños que se acercaban a Jesús (Marcos 10:13-16), en la incapacidad del joven
rico de renunciar a sus bienes (Marcos 10:17-31), y en la petición de preeminencia que
Santiago y Juan le hicieron al Señor (Marcos 10:35-45).

Por la dureza del corazón el joven rico se alejó de Cristo sin salvación, y los propios
discípulos no entendieron el verdadero carácter de su servicio; así Jesús les hubiera
revelado abiertamente su sacrificio salvador (Marcos 10:32-34) y vieran las consecuencias
de acercarse al Señor con un corazón dócil y humillado, como lo hizo el ciego Bartimeo
(Marcos 10:46-52); aun así, muchos seguían endurecidos en su interior.

No importa que tanto haya usted sufrido, o que tan terribles circunstancias este pasando;
esté alerta de no endurecer su corazón. Si clama por misericordia al Señor, como lo hizo
Bartimeo, el Señor le dará un corazón de carne, sensible a Dios, para que pueda disfrutar la
vida que le regaló a través de la obra de Cristo.
Día 39

FE Y PERDÓN

Marcos 11:24-25 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo
recibiréis, y os vendrá. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra
alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros
vuestras ofensas.

Al orar se debe creer que Dios responderá. Pero solo cree realmente quien ha recibido el
perdón en Cristo; y solo ha sido perdonado quien es capaz de perdonar.

Tal vez muchos de los que recibieron en medio de alabanzas al Señor Jesús, en la entrada a
Jerusalén (Marcos 11:1-11), formaron parte de los que luego gritaron sin clemencia:
¡Crucifícale!

Y es que los fariseos no le pudieron perdonar a Cristo que ejerciera su autoridad divina en
el templo, para purificarlo (Marcos 11:15-19); mientras que él, a través de prodigios, como
el hacer secar la higuera (Marcos 11:12-14, 20-26), y de demostraciones de sabiduría
celestial (Marcos 11:27-33), les confirmaba su señorío sobre todo ser humano.

Que paradójico, aquel que podía perdonarles sus pecados tuvo que aprovechar al sentido de
supervivencia de los líderes judíos para que en cierta forma le perdonaran la vida y lo
dejaran seguir predicando (Marcos 11:31-32). No arremetieron contra Cristo solo porque
temían que el pueblo les hiciera algo.

El hombre no debe ni pude buscar a Cristo, ni esperar una respuesta de él, o profesar que
cree en él, si no se siente necesitado de su perdón.

Por ello, la oración no se trata de creer que todo lo que la mente imagine, sin dudar, Dios lo
hará; se trata de ser perdonado por Él, y vivir perdonando como Él, para que se pueda pedir
confiadamente para la gloria de Él; y así, estaremos seguros de que Él mismo contestará.

Recuerde que no hay verdadera fe sin perdón, y que no hay verdadera oración sin fe en
Cristo.
Día 40

EL HIJO DEL DUEÑO

Marcos 12:6,8 Por último, teniendo aún un hijo suyo, amado, lo envió también a ellos,
diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Y tomándole, le mataron, y le echaron fuera de
la viña.

El respeto y obediencia hacia Dios, el dueño de todo ser humano, fue medido, y aún hoy se
mide, por el respeto y sumisión a su Hijo Jesucristo. A Cristo lo mataron por disfrutar de lo
que es de Dios, pero sin sujetarse a él; y hoy lo rechazan por la misma razón.

Querer disfrutar de los beneficios de la viña del Señor, no significa estar sujetos al Señor de
la viña, ni mucho menos a su Hijo, quien es su legítimo heredero (Marcos 12:7).

Esto quedó demostrado por la continua oposición de los líderes y religiosos de la época de
Jesús; los cuales buscaban la manera de matarlo, poniéndole trampas públicas, con
preguntas sobre los impuestos (Marcos 12:13-17), sobre la resurrección (Marcos 12:18-27),
y sobre los mandamientos (Marcos 12:28-34); ante las cuales Cristo, como buen heredero
de la viña de su Padre, supo contestar con sabiduría celestial.

Es más, Cristo demostró la ignorancia de quienes buscan los beneficios del Reino de Dios
sin rendirse a él, citando la misma escritura (Marcos 12:35-37); y los confrontó haciéndoles
ver su ambición y egoísmo (Marcos 12:38-40); y más bien puso como ejemplo a una viuda
pobre que ofrendaba con lo último que tenía, no buscando recibir sino dar (Mr.12:41-44).

Es cierto que todas las bendiciones de Dios nos son dadas en Cristo; pero si usted viene a él
solo para recibir podría caer en el error de la mayoría, que incluso terminan revelándose a
su dominio, así como lo hizo la generación que lo crucificó.

Ríndase completamente a Cristo, entréguese totalmente y deje que él sea su Señor; porque
solo a quienes lo hacen, se les hace partícipes de la viña de Dios, del Reino celestial.
Día 41

ETERNIDAD EXCLUSIVA DE DIOS

Marcos 13:1-2 Saliendo Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos: Maestro, mira
qué piedras, y qué edificios. Jesús, respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios?
No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada.

En todo lo que la humanidad disfruta, se encuentra la marca de lo temporal, de lo que no


dura para siempre; pero Dios, quien es el creador, y quien determina el final y el comienzo
de todo, si puede brindar verdadera seguridad y satisfacción al ser humano, la de su eterna
salvación en Cristo.

Mientras Jesús dio a sus discípulos un vistazo profético sobre la futura destrucción del
templo y las señales anteriores al fin y a su venida (Marcos 13:3-37), su enseñanza tuvo
como imagen de fondo las maravillas arquitectónicas de la época, dentro de las cuales se
destacaba el templo de Jerusalén.

La tendencia de la naturaleza pecaminosa del hombre le hace deslumbrarse más por todo lo
que percibe a través de sus sentidos, que por aquello que sea revelado por medio de la Fe;
es por ello que todos, incluyendo los primeros discípulos, tendemos a fijarnos en cada
detalle de las señales que Cristo describió en este capítulo 13 de Marcos, y olvidamos que
en el trasfondo el Señor nos está alertando a no confiar en la majestuosidad temporal de lo
que vemos, sino en la magnificencia eterna del que controla todo, la cual nos alienta por
medio de la Fe en Cristo.

Hoy también debemos enfocarnos en vivir por la Fe en Cristo, la cual nos permite participar
de la Eternidad de Dios; ya que todo lo demás no permanecerá para siempre.
Día 42

APROVECHANDO LA COMPAÑÍA DE JESÚS

Marcos 14:7 Siempre tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les podréis
hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis.

Aun cuando Jesús, por medio del Espíritu Santo, está con todos sus siervos; no todos saben
aprovechar su presencia y agradarlo, como lo hizo la mujer que derramó el perfume de
nardo puro sobre él.

En la antesala de su sacrificio, después del cual sus discípulos no podrían continuar


viviendo de la misma forma con él, Jesús disfrutó del sentido común de una mujer; ella
seguramente pensó que, si no tenía otro momento para estar junto al salvador, debería
entregarle todo lo que era y lo que poseía cuando lo viera, y así aprovecharía la compañía
de Jesús (Marcos 14:3-9).

Mientras se acercaba la hora de su muerte, el mismo Señor, planeaba disfrutar el estar con
sus discípulos, ya que había apartado el lugar para la cena de pascua (Marcos 14:12-25);
pero, al mismo tiempo, los sacerdotes y escribas planeaban su muerte (Marcos 14:1-2), y
Judas le ofrecía por dinero (Marcos 14:10-11), mientras los apóstoles se comprometían a la
ligera a estar con Cristo (Marcos 14:26-31); estos últimos no sabían que no serían capaces
de acompañarlo ni en oración (Marcos 14:32-42) ni en la Cruz (Marcos 14:43-52), ni de
confesarlo abiertamente en medio de la persecución (Marcos 14:53-72); no aprovecharon la
compañía del Señor.

Hoy también hay muchas obras buenas por hacer, pero lo que realmente agrada el corazón
del Salvador es que el alma se rinda ante él en oración, por medio de su Palabra y con la
ayuda del Espíritu Santo.

¡Él está vivo, y es más real que todo lo que usted y yo conocemos! Aprovechemos el
tiempo, vengamos ante él en adoración, aprovechemos la compañía de Jesús que se nos
ofrece por medio del arrepentimiento y la fe en Él.
Día 43

EL PESO DE LA CRUZ DE JESÚS

Marcos 15:21 Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de
Rufo, que venía del campo, a que llevase la cruz.

Si nos hubiera tocado ayudar a Cristo con su Cruz, viéndolo sufrir por nuestro pecado, el
peso de aquel madero se habría multiplicado, por la carga pecaminosa de nuestro corazón;
y entenderíamos mejor su obra de salvación.

Se cree que Rufo, el hijo de Simón, el Cireneo, fue un cristiano reconocido; ya que es
incluido dentro de los saludos del apóstol Pablo en su Carta a los romanos (Romanos
16:13). Esto hace suponer que la experiencia vivida por Simón, el día que Cristo fue
crucificado, transformó su corazón, y trajo la salvación a él y a su familia.

Hoy se pueden encontrar películas, libros y diferentes formas de ilustrar el día en que Jesús
fue entregado a Pilato (Marcos 15:1-5), sentenciado a Muerte (Marcos 15:6-20),
crucificado (arcos 15:21-41) y sepultado (Marcos 15:42-47); pero ninguna de ellas
reemplaza la experiencia de Simón, quien caminó llevando la cruz de Cristo, y
seguramente, percibiendo en ella el peso de su propio pecado.

Nada puede reemplazar la obra del Espíritu Santo, quien nos convence de nuestro pecado,
haciéndonos percibir el peso de nuestro castigo; castigo que fue descargado sobre la
humanidad de nuestro salvador. ¡Esto transforma al más incrédulo y pecador de los
hombres! ¡Esto produce verdadera salvación!
Día 44

PIEDRA REMOVIDA

Marcos 16:3 Pero decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada al
sepulcro?

La mayoría de creyentes nos preguntamos por la forma en que Dios nos ayudará, como en
el caso de la piedra que necesitaban mover las mujeres que querían ungir el cuerpo de
Jesús; pero no debemos olvidar que cuando ellas lo hacían, no sabían que Dios había hecho
algo más grande con su poder de resurrección.

María magdalena, María la madre de Jacobo y Salomé, habían comprado especias


aromáticas para ungir a Jesús (Marcos 16:1); y muy temprano, en la mañana del primer día
de la semana (Marcos 16:2), se dirigieron a la tumba donde ellas mismas habían visto poner
el cuerpo del Señor (Marcos 15:47).

Aunque su deseo era muy noble, no contaban con las fuerzas suficientes para remover la
gran piedra que sellaba el sepulcro, y seguramente, además de ir pensando en quién les
ayudaría a moverla (Marcos 16:3), también irían pidiendo a Dios que les enviara a alguien
que las socorriera. Pero no imaginaban la sorpresa que el Señor les tenía preparada: Dios,
no solo había removido la piedra, también había dejado la tumba vacía, porque Cristo había
resucitado (Marcos 16:4-8).

Solo el poder de Divino vence las dificultades que, como la piedra del sepulcro, se
interponen para no permitir el entendimiento de la muerte y resurrección del Señor; y una
vez que se es creyente, el mismo poder de Dios nos sorprende, al contestar nuestras
oraciones de forma mayor a lo que nosotros podamos imaginar, con el único propósito de
afianzar nuestra fe en el Señor Jesús, quién resucitó para darnos vida eterna.
Día 45

VERDAD BÍBLICA

Lucas 1:4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.

A quien conoce la verdad del Evangelio, la Palabra de Dios escrita le sirve de


confirmación, gozo y aliento de su Fe; ya que nadie ha conocido al Salvador sin que se le
presente, al menos oralmente, lo contenido en los Evangelios escritos.

El propósito que el Espíritu Santo colocó y controló en los escritores de los evangelios
quedó claramente expuesto en el evangelio de Lucas: Conocer bien la verdad de las cosas
(Lucas 1:4); y este evangelista lo hizo recurriendo a testigos oculares aprobados por Dios,
como los Apóstoles (Lucas 1:2-3), entendiendo la autoridad de los escritos de los otros
evangelistas como diferentes enfoques, o formas de poner en orden, de los mismos hechos
ciertísimos de la vida de nuestro Señor Jesucristo (Lucas 1:1).

Lucas inicia con detalles no relatados por los otros evangelistas, como el anuncio a Zacarías
del nacimiento milagroso de Juan el Bautista (Lucas 1:5-25); también narra la revelación
dada a María sobre el privilegio de ser tomada como madre del Salvador (Lucas 1:26-38);
luego describe el encuentro entre María e Isabel, durante el sexto mes de embarazo de esta
última (Lucas 1:39-56); y finalizando el primer capítulo, describe el nacimiento de Juan y
la reacción que Dios inspiró en su padre Zacarías (Lucas 1:57-80).

Todos estos acontecimientos, aunque estén llenos de eventos sobrenaturales divinos, deben
ser tomados tal y como son narrados; ya que así son presentados, para ser creídos como
fundamento histórico de la fe en Cristo. ¡Si realmente ha creído que Jesús es el Hijo de
Dios, puede creer la verdad de su concepción virginal como prueba de su naturaleza divina!

No se confíe de las instrucciones de una religión, por grande que sea. ¡Aproveche la Biblia
para conocer bien la verdad de las cosas en las cuales ha sido instruido!
Día 46

NACIDO PARA SALVAR

Lucas 2:50-51 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con
ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas
cosas en su corazón.

Aún desde su niñez, en medio del asombro de sus Padres, Jesús mostró obediencia; a pesar
de saberse llamado por el Padre Celestial a algo mucho mayor.

Cuando tenía doce años, se quedó en Jerusalén conversando y asombrando con su sabiduría
a los doctores de la ley de la época (Lucas 2:41-52); y aunque sus padres realmente no
entendían lo que pasaba, María simplemente guardaba el recuerdo de lo sucedido en su
corazón, así como lo hizo cuando los pastores visitaron al niño recién nacido (Lucas 2:1-
20), o como debió haberlo hecho cuando Simeón y Ana se regocijaron al conocer al niño en
el templo, mientras lo presentaban según la ley (Lucas 2:21-38).

Al vivir durante varios años con Jesús en Nazaret (Lucas 2:39-40), y verlo crecer como un
hijo obediente, sus padres debieron acostumbrarse a su compañía; olvidaron que él había
venido al mundo para estar en los negocios de su Padre Celestial (Lucas 2:49).

Él no nació para llenar de felicidad a su familia, aunque lo hizo; ni nació para asombrarnos
con la humildad de su nacimiento y su ejemplo de vida santa y obediente, aunque lo hizo; el
nació para mostrarnos, con su vida y enseñanza, el pecado de nuestro ser; y al mismo
tiempo nació para revelarnos su amor misericordioso, con el cual nos salvaría en la cruz.

Seguramente los mismos maestros de la ley que se sorprendieron por la sabiduría de Jesús
siendo un niño, lo crucificaron de adulto; porque como niño creció asombrando a quienes
lo conocían, pero de adulto fue aborrecido al revelar el pecado del corazón humano. Él
espera de nosotros más que asombro; debemos reconocer nuestro pecado y someternos por
completo a su señorío; él es el Salvador, Cristo el Señor.
Día 47

CUANDO EL CIELO SE ABRIÓ

Lucas 3:21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue
bautizado; y orando, el cielo se abrió,

La diferencia entre una ceremonia religiosa y una experiencia espiritual, consiste en la


soberana intervención divina; la cual, a su vez, y de forma simultánea, genera una relación
profunda, única y permanente con Dios.

En el caso del salvador, el bautismo confirmó su naturaleza divina como verdadero Hijo
amado de Dios; y certificó la capacitación que el Espíritu Santo le dio en su humanidad
para llevar a cabo la obra salvadora.

El mismo Juan, cuyo ministerio era dirigido por Dios (Lucas 3:1-20), no solo tenía como
suficiente el hecho de que Cristo estuviera dentro de la línea de descendencia de David, la
cual era la línea mesiánica (Lucas 3:23-38); Juan necesitaba ver en el Mesías salvador una
comunión especial y única con el Padre Celestial, y un revestimiento particular del Espíritu
de Dios (Lucas 3:16-17). Juan pudo ver que sobre Jesús el cielo se abrió (Lucas 3:22).

Hoy, el mundo debe ver más que ceremonias; y los verdaderos creyentes, deben anhelar
tener comunión con personas que no sean meramente religiosas. Se necesitan aquellos que
tengan una relación profunda, especial y permanente con Dios, por medio de la fe en Jesús.

Recordando lo acontecido al salvador durante su bautismo como un hecho real en el que


oficialmente fue llamado a ejercer su ministerio, y físicamente fue revelada la trinidad de
personas en Dios, no debemos perder de vista como esto ilustra la necesidad de que seamos
personas sobre los cuales el Señor haya abierto los cielos, y que seamos verdaderos
creyentes en Cristo, llenos del Espíritu Santo y en una relación con Dios Padre en oración.
Día 48

EN EL PODER DEL ESPÍRITU

Lucas 4:14-15 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama
por toda la tierra de alrededor. Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado
por todos.

La gran ventaja del creyente no radica en ser libre de dificultades, sino en que, como Cristo,
sea fortalecido por el Espíritu Santo.

Luego de su bautismo, en el cual el Espíritu Santo confirmó su llamamiento mesiánico,


Jesús fue dirigido por el mismo Espíritu de Dios; fue llevado al desierto para ser probado
(Lucas 4:1-13, 42-44), a las sinagogas para enseñar sobre su obra salvadora (Lucas 4:15-
30), y a la gente necesitada para predicarles, liberarlos y sanarlos (Lucas 4:31-41); todo en
el poder del Espíritu.

Muchos desean tener fama, incluso por medios nobles, como la enseñanza y la ayuda a los
necesitados; pero carecen de la presencia poderosa del Espíritu de Dios. Si el salvador,
siendo Dios hecho carne, venció la tentación, enseñó en medio de quienes querían matarlo,
y ayudó a los necesitados de su época, fue porque en su humanidad estaba totalmente
sometido a la guía poderosa del Espíritu Santo.

Lo primero que el Espíritu Santo hará, en quienes haya de usar con Su poder, será
convencerlos de su pecado, para traerlos a los pies del salvador; y luego, con Su poder, los
capacitará para vivir venciendo la tentación, proclamando la verdad del evangelio en medio
de la oposición, y ayudando a otros por medio de su comunión con el Señor en oración.

¡Anhele vivir bajo el poder del Espíritu!


Día 49

EN SU PALABRA

Lucas 5:5 Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado
trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.

La guía de la Palabra del Señor, aplicada a las circunstancias particulares de cada creyente,
permite ver la obra poderosa de Dios; ya que es en Su palabra que debemos realizar todo
trabajo y actividad.

Por el poder inmerso en la Palabra autoritativa de Cristo, no solo Simón se vio beneficiado;
también el leproso, que fue sanado (Lucas 5:12-16); el paralítico, que fue perdonado y
curado (Lucas 5:17-26); Leví, que fue transformado y redireccionado (Lucas 5:27-32); y
todos los discípulos, los cuales fueron instruidos sin necesidad de los viejos rudimentos
religiosos (Lucas 5:33-39). Todo esto lo hizo Cristo por medio de su poderosa palabra.

Las dificultades que Simón, el que luego llamarían Pedro, sufrió durante toda una noche de
trabajo, no le impidieron echar la red conforme a lo que Cristo le dijo; y por ello, pudo
disfrutar de una pesca milagrosa (Lucas 5:1-11). Ni el trabajo, ni lo incapacitante de una
enfermedad, ni la presión política y religiosa, son impedimentos para que las personas
obedezcan al Señor; y quienes obedecen, siempre pueden disfrutar de Su poder.

La invitación divina para este tiempo sigue siendo la misma: Bogar mar adentro en medio
de las dificultades de este mundo y actuar en obediencia a la Palabra de Cristo.

¡El Señor, no solo quiere darnos pescas milagrosas; lo que realmente quiere, es
convertirnos en pescadores de almas para él! (Lucas 5:10)
Día 50

EL BUEN ARBOL

Lucas 6:43 No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto.

La vida es el reflejo de lo que se cree; y quién realmente ha creído en Cristo, vivirá


conforme a su fe, en obediencia a la Palabra de Dios, produciendo los frutos del cambio que
Dios obró en su Corazón; no podrá producir frutos malos permanentemente, por ser ahora
un buen árbol.

La maldad del corazón se veía en la actitud de los fariseos que juzgaban las buenas obras de
Cristo, como cuando le criticaron el que les dejara recoger espigas en el día de reposo a sus
discípulos (Lucas 6:1-5) y el que sanara a un hombre en el día de reposo (Lucas 6:6-11); los
fariseos no veían la maravillosa gracia del Señor en la elección de sus apóstoles (Lucas
6:12-16), en la atención a las multitudes (Lucas 6:17-19) y en sus enseñanzas consoladoras,
edificantes y transformadoras (Lucas 6:20-49), donde Cristo no hizo más que mostrar la
bondad y santidad de su ser.

Aunque los fariseos supieran mucho del antiguo testamento, aun así no podían producir
buenos frutos sin rendirse al salvador; pues todos necesitamos reconocer la incapacidad
natural de nuestra naturaleza pecaminosa para ser transformados por Cristo, y para así
poder producir verdaderos frutos de santidad.

La tarea que nos queda es examinar nuestra conducta; y determinar, por la Palabra de Dios,
si en nosotros predomina el buen o el mal fruto; y buscar a Cristo, quien es el único que,
por el poder del Espíritu Santo, nos puede transformar en un buen árbol.
Día 51

AYUDA O TROPIEZO EN CRISTO

Lucas 7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.

La felicidad del ser humano se encuentra en hallar al salvador y disfrutar de su salvación y


de su ayuda constante; pero algunos ponen obstáculos, hallan tropiezo en Cristo, por no
querer someterse completamente a él.

El centurión (Lucas 7:1-10) recibió la ayuda de Cristo, la sanidad de su siervo, cuando


reconoció la autoridad del Señor. Igualmente, muchos más fueron beneficiados por Jesús,
como el hijo de la viuda de Naín (Lucas 7:11-17). Esto era para llevar a todos a que se
rindieran ante él, como lo hizo la mujer en la casa de Simón el fariseo (Lucas 7:36-50);
pero lamentablemente, como Simón, gran cantidad de personas rechazaron el Señorío de
Cristo, por no estar de acuerdo con su forma de salvar. Hallaron tropiezo en Cristo.

Hasta el mismo Juan bautista, quién se había rendido ante Cristo, tuvo dudas de su obra
salvadora; pero el recordar lo escrito sobre el Mesías, y ver el cumplimiento en su obra
sobre las personas, Juan fortaleció su fe y tuvo paz en medio de su encarcelamiento (Lucas
7:18-22). Cristo mismo aseguró que, a pesar de haber sido el más grande de los profetas
nacidos de mujer, Juan no sería mayor que el más pequeño de los creyentes en Cristo
(Lucas 7:24-35), los cuales vivimos confiados en la obra del Señor Jesús.

Hoy puede usted confiar en Cristo y recibir su ayuda salvadora, si se rinde plenamente a él;
pero si desconfía de su forma de salvar, o pone en duda su autoridad, terminará
encontrando tropiezo en Cristo.
Día 52

LA FAMILIA DE CRISTO

Lucas 8:21 El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que
oyen la palabra de Dios, y la hacen.

Aunque la mayoría deseen llamarse hijos de Dios, o formar parte de la familia de Cristo,
solo se le concede ese privilegio a quienes oyen realmente la Palabra de Dios y viven
conforme a la misma.

La actitud del Señor Jesús frente al aviso de la llegada de su familia carnal (Lucas 8:19-21),
la cual no pudo acercarse más a causa de la multitud, fue deliberadamente dirigida a
mostrar lo especial de su relación con quienes verdaderamente le siguen.

A quienes le oían y obedecían, a su familia espiritual, Cristo les permitió servirle con sus
bienes (Lucas 8:1-3), les explicó con detalle sus enseñanzas (Lucas 8:4-15), los exhortó a
producir frutos visibles de su fe (Lucas 8:16-18), los socorrió con su poder cuando
flaquearon espiritualmente (Lucas 8:22-25) y los hizo testigos de su poder sobre las
opresiones demoníacas, la enfermedad y la muerte (Lucas 8:26-56).

Viniendo a Cristo, no para que haga lo que pensamos (como seguramente quería su familia
carnal), sino para hacer Su voluntad registrada en la biblia, es como recibiremos el
privilegio de disfrutar una relación familiar con él.
Día 53

SEGUIR INCANSABLEMENTE A CRISTO

Lucas 9:57-58 Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que
vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas
el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.

La realidad del creyente en Cristo, al igual que lo fue la del ministerio terrenal del salvador,
es permanecer activo en el servicio de su Señor.

El ritmo de quienes acompañaban al Señor Jesús debía ser tan agitado como el del mismo
Mesías. Esto se demuestra en este capítulo nueve del Evangelio según Lucas, donde
simultáneamente con la elección de sus apóstoles (Lucas 9:1-6), Cristo los envió a las
ciudades a predicar, los hizo acompañarlo durante sus largas enseñanzas al aire libre (Lucas
9:10-17), los enseñó en privado sobre su identidad y su oficio redentor (Lucas 9:18-27, 44-
45), les permitió vislumbrar su gloria mientras oraba (Lucas 9:28-36), los corrigió
personalmente y de forma continua (Lucas 9:46-62) y los hizo presenciar sus milagros
gloriosos (Lucas 9:37-43). ¡Qué experiencia tan maravillosa y agotadora!

Hoy también debemos seguir a Cristo las 24 horas del día, estando con él en todo lugar, y
frente a todo tipo de compañía. Por agotador que parezca, quién sirve al Señor encuentra
fuerzas en su presencia; y sin faltar a sus compromisos terrenales, quien sigue al Señor es
capaz de dar testimonio de Cristo en todo tiempo.

¡Síguelo incansablemente!
Día 54

OBREROS DEL SEÑOR

Lucas 10:2 Y les decía: La mies a la verdad es mucha, más los obreros pocos; por
tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.

Cristo pide a sus discípulos orar por obreros, y al mismo tiempo los envía a trabajar
recogiendo la cosecha de almas para el Señor; lo cual demuestra que la obra de Dios se
hace por medio del trabajo de sus hijos.

A quienes el Señor llama, a compartir su evangelio, él los equipa espiritualmente de tal


forma que los hace enfocarse en la extensión del Reino más que en su propio sustento
(Lucas 10:4); y él mismo se compromete a castigar a aquellos que los rechacen (Lucas
10:3, 10-16), y a recompensar a quienes sustenten su labor (Lucas 10:5-9), asegurando así
la provisión para sus necesidades.

La alegría de los discípulos, mal enfocada en su poder sobre los demonios en vez de ser por
el privilegio de ser parte del reino de Dios (Lucas 10:17-20), contrasta con el gozo
expresado por Cristo por el hecho de que el Señor se revele a quienes no son sabios según
el mundo (Lucas 10:21-24). De alguna forma este contraste también se presentó en casa de
Marta y María: La una trabajaba por hacer muchas cosas centrada solo en su labor;
mientras la otra ocupaba todas sus fuerzas en escuchar y entender al Señor, se ocupaba en
el reino de Dios (Lucas 10:38-42).

Debido a que el evangelio de Cristo debe ser llevado hasta el prójimo que padece por su
propio pecado en el mundo, se necesita de gente como el buen samaritano de la parábola
para proclamarlo (Lucas 10:25-37); se necesita gente que, sin mirar las diferencias sociales,
raciales o étnicas, invierta su esfuerzo, sus finanzas y su propia vida en servir a los demás.

¡Dios desea que oremos por obreros para su obra, pero también desea que respondamos
efectivamente al llamado a la misma! ¡La mies es mucha y los obreros pocos!
Día 55

EL MEJOR REGALO PARA PEDIR

Lucas 11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,
¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Quien ora convencido de la generosidad de Dios, espera recibir su respuesta; pero si


además, entiende la suprema bendición de ser transformado, consolado, y dirigido por él,
clama por su Santo Espíritu.

Es por el poder del Espíritu Santo, o por el dedo de Dios (Lucas 11:14-23; Mateo 12:28),
que los demonios se sujetaron a Cristo; Es también por la presencia del Espíritu Santo que
se evita que los poderes demoníacos regresen al alma que consideran su hogar (Lucas
11:24-26; Mateo 12:44), cuando Él le da al ser humano la capacidad de oír y guardar la
Palabra de Cristo (Lucas 11:27-28); y es por el nuevo nacimiento, dado por el Espíritu
Santo, que alguien recibe la muerte y resurrección de Cristo como la única señal poderosa
de la salvación divina (Lucas 11:29-32), siendo lleno de la luz divina (Lucas 11:33-36) que
le libera de la ceguera del legalismo religioso y de la auto-justificación (Lucas 11:37-54).

Es apenas lógico que, frente al deseo de aprender a orar de los discípulos, el Señor no
solamente les diera un modelo con los principales aspectos a tener en cuenta en la oración,
sino que también les impulsara a ser persistentes al pedir; teniendo en cuenta que en su
Bondad, lo mejor que podemos recibir de Dios es su Espíritu Santo.

¡Dios nos ayude a ser persistentes en la oración, pero sobre todo a pedir la acción
sobrenatural de su Santo Espíritu en nuestras vidas! ¡Ese es su mejor regalo!
Día 56

TEMOR Y CONFIANZA EN DIOS

Lucas 12:5-6 Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de
haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.
¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está
olvidado delante de Dios.

Quien teme, reverencia. Quien teme bíblicamente a Dios, más que a cualquier otro ser, vive
confiado en Su amor y poder.

El temor es la cara opuesta del amor hacia algo o alguien. Es por ello que Cristo insta a sus
discípulos a no temer a quienes matan el cuerpo (Lucas 12:4), sino a Dios; porque Él no
solo es el ser más poderoso, sino que también es quien realmente valora, ama y sustenta, de
manera especial, a quienes le sirven reverentemente (Lucas 12:7).

Cuando se le teme más a los hombres que a Dios: Se cae en hipocresías (Lucas 12:1-3), por
amor a la posición social; se vuelve difícil confesar a Cristo ante los demás, porque se
confía más en el poder humano que en el del Espíritu de Dios (Lucas 12:8-12); se vive
aferrado a los bienes terrenales y pasajeros, porque no se ama a Dios, quien da un mayor
gozo y determina el final de la vida terrenal (Lucas 12:13-21); se vive en afán y ansiedad,
por no confiar en Dios y su amor proveedor (Lucas 12:22-35); se administra la vida como si
no se tuviera que rendir cuentas algún día al Hijo de Dios (Lucas 12:35-48); se desconoce
la división que produce el reino de los cielos, prefiriendo ignorarla para no padecer en el
mundo (Lucas 12:49-56); y se vive sin perdonar y sin reconciliarse con los demás, porque
no se teme la reprensión divina (Lucas 12:57-59).

Es mejor temer a Dios, para vivir conforme a Su voluntad; y también para poder disfrutar
plenamente de su amoroso cuidado y sustento, en medio de las tribulaciones de esta vida.
¡Tema a Dios!, ¡Confíe en él!
Día 57

PEQUEÑA ENTRADA AL REINO MÁS GRANDE

Lucas 13:23-24 Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo:
Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán
entrar, y no podrán.

Solo hay una puerta: Cristo, y un Camino: Cristo, que da entrada al Reino celestial. Es por
ello que la mayoría, los que prefieren sus propias obras, o su religiosidad, o la
intermediación de otro ser, no podrán entrar al Reino de Dios.

La muerte trágica de algunos de los contemporáneos de Cristo le sirvió para desvirtuar la


falsa creencia de que los que se ven como más pecadores, los que mueren más
terriblemente (Lucas 13:6-9), son los únicos merecedores del castigo divino. Por el
contrario, Cristo llamó a sus oyentes a arrepentirse, por ser igualmente merecedores de
condenación al no producir frutos de arrepentimiento, así como la higuera estéril descrita en
una de sus parábolas (Lucas 13:6-9).

Quienes oían al Señor seguramente pensaban estar participando del Reino de Dios por
seguir ciertas reglas religiosas, como los que cuestionaron a Cristo por sanar a una mujer
encorvada en un día sábado; pero el Señor los confrontó con sus propias costumbres,
recordándoles como permitían desatar a los animales de carga en sábado y se enojaban si se
desataba de su enfermedad a una persona (Lucas 13:10-17). Pensaban haber entrado al
Reino divino a través de sus reglas, y ni siquiera sabían cuál era la puerta de entrada.

Aunque no sean muchos los que entran, el reino celestial crece como la pequeña semilla
que se convierte en un gran árbol (Lucas 13:18-19), o como la levadura que fermenta gran
cantidad de pan (Lucas 13:20-21); por ello, asegurémonos de estar entrando por la única
puerta al cielo: Jesucristo; para que no nos pase como a la mayoría de los judíos, que
pensando haberla hallado, la rechazaron con vehemencia, y llegaron hasta el punto de matar
al salvador, así como lo hicieron con los profetas antiguos (Lucas 13:31-35).

Solo pocos lo reconocieron, y pocos hoy realmente reconocen y se rinden a Cristo como la
única puerta de entrada al reino de Dios; pues pocos lo ven como totalmente divino y
humano, como sacrifico perfecto y sustitutivo por sus pecados, y como Señor de sus vidas.
Día 58

VENTAJAS DE LA HUMILDAD

Lucas 14:11 Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será
enaltecido.

Siempre habrá recompensa para quien no busca el protagonismo, ni la fama; al humilde,


aunque nadie lo valore, y más bien traten de abusar de su humildad, Dios mismo lo
recompensará exaltándolo a su debido tiempo.

Al ver la actitud de quienes buscaban los primeros asientos a la mesa (Lucas 14:7), el Señor
Jesús les refirió una enseñanza sobre la humildad a través de una parábola; en ella,
exhortaba a quienes los invitados a no buscar los mejores puestos, para que luego pudieran
ser recompensados públicamente, al ser promovidos a mejores lugares (Lucas 14:8-10); y a
quien convidó al Señor Él le dijo que no invitara a sus eventos a quienes le recompensarían,
para que así pudiera recibir mejor la recompensa de la mano de Dios (Lucas 14:12-14).

A través de otra parábola, la de la Gran cena (Lucas 14:15-24), Jesús mostró como muchos,
que supuestamente anhelaban participar del reino de Dios rechazaron, y aun rechazan, el
llamado divino por falta de humildad; pues en su orgullo, prefieren entretenerse con sus
posesiones y deleites temporales, sacando excusas para no servir al Señor. Es por ello que
el Señor enseñó claramente a las multitudes que para poder seguirle, pasando sufrimientos
y persecuciones, y poder recibir la recompensa eterna, necesitaban amarlo a Él por encima
de todas las cosas y de todas las personas; se necesita renunciar al deleite egoísta, se
necesita ser humildes (Lucas 14:25-33).

Calculemos hoy también el precio a pagar por disfrutar las recompensas divinas; debemos
renunciar a nuestros deleites por servir a los demás, anteponiendo la voluntad de Dios y no
esperando recompensa de los hombres. Debemos renunciar al orgullo de este mundo, pues
si Cristo realmente es nuestro Señor ¡Él no nos dejará sin recompensa!
Día 59

ALEGRÍA CELESTIAL

Lucas 15:10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que
se arrepiente.

Cuando se busca alegrar el cielo, solo se logra por medio del quebrantamiento del corazón
que entiende, reconoce, aborrece y abandona su pecado. El arrepentimiento es lo que busca
Dios en cada ser humano.

Las tres parábolas citadas en Lucas 15, la de la oveja perdida (Lucas 15:1-7), la de la
moneda perdida (Lucas 15:8-10) y la del hijo pródigo (Lucas 15:11-32), tienen como
objetivo mostrar la condición pecadora o perdida de toda persona, lo indispensable de su
arrepentimiento para agradar a Dios, y la gracia del Señor para perdonar en Cristo.

En las parábolas de la oveja perdida y de la moneda perdida se enfoca la obra de Dios para
encontrar al pecador en arrepentimiento, ya que esto solo se produce por la acción del
Espíritu Santo, al convencerlo de su pecado (Juan 16:8) y al darle la capacidad de cambiar
de vida por medio del nuevo nacimiento (Juan 3:3,5-8; 1 Juan 3:9).

Pero en la parábola del hijo pródigo, se muestra de forma más clara la profundidad del
pecado del corazón del hombre que vive lejos de su padre celestial, desperdiciando su vida
y derrochando los bienes que en su misericordia Dios concede a cada individuo; y al mismo
tiempo, se resalta la actitud humilde y contrita que tiene el pecador al caer en cuenta de la
bondad del Padre celestial, lo cual le lleva a aborrecerse a sí mismo por defraudarlo, y lo
hace abandonar su camino para servir incondicionalmente al único que verdaderamente lo
ama.

Al arrepentirse de su maldad, le aseguro, por la Palabra de Dios, que alegrará al Padre


Celestial; y que verdaderamente podrá disfrutar de su perdón y reconciliación en Cristo.
Día 60

DIOS Y LAS RIQUEZAS

Lucas 16:13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y
amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a
las riquezas.

La forma en que se administran los bienes materiales revela a quién se sirve: A Dios, para
la extensión de su Reino; o a las riquezas, para disfrutar un reino personal en la tierra.

En la parábola del mayordomo infiel (Lucas 16:1-15) el Señor Jesús resalta el deber de
administrar los bienes con el deseo de luego ser recibido en las moradas eternas (Lucas
16:9); y llamando a los bienes materiales “riquezas injustas” (Lucas 16:9,11), “lo muy
poco” (Lucas 16:10), y “lo ajeno” (Lucas 16:12), dio a entender la superioridad de las
bendiciones espirituales en Dios, las cuales constituyen lo que es realmente valioso o
sublime (Lucas 16:14-15).

Frente a la burla de los avaros de su época (Lucas 16:14), Cristo narró otra parábola, la del
rico y Lázaro (Lucas 16:19-31); y lo hizo para mostrar las consecuencias eternas de servir a
las riquezas por el deleite personal (Lucas 16:19-21, 25), para resaltar la imposibilidad de
arrepentimiento luego de esta vida terrenal (Lucas 16:24, 26) y para recalcar la incredulidad
de aquellos que no se someten a Cristo, ni siquiera luego de que Él se levantó de la muerte
(Lucas 16:27-31).

Queda claro, por la enseñanza del salvador, que el corazón incrédulo no se conoce por el
hecho de que una persona se rehúse abiertamente a entrar al reino de Dios, porque muchos
se esfuerzan a entrar en el Reino de Dios, pero sin tener en cuenta los parámetros bíblicos
(Lucas 16:16-18). El incrédulo se conoce porque aunque tiene la intención de acceder a las
riquezas espirituales, no quiere renunciar al dominio de lo material sobre su vida,
pretendiendo así servir a dos Señores: A Dios y a las riquezas.

Ame a Dios y menosprecie las riquezas, para que ellas no lo dominen; y así, por el
contrario, estas se convertirán en un instrumento que el Señor le da para la extensión de Su
Reino, por medio de la proclamación del Evangelio. ¡La recompensa son las moradas
eternas!
Día 61

TROPIEZOS EN EL CAMINO DE LA FE

Lucas 17:1 Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; más ¡ay de
aquel por quien vienen!

Lo más terrible no es caer mientras se camina por la fe en Jesucristo, sino quedar postrado;
o levantarse para volver a caer por no identificar los aspectos que influyeron en la caída; o
peor aún, ocasionar el tropiezo de quien anda en el Señor.

A quien sirve de obstáculo en la vida obediente de un creyente, le espera la reprensión


divina (Lucas 17:2); por ello, Cristo da la reprensión, el arrepentimiento y el perdón como
recursos adecuados para evitar que los hermanos en la fe nos obstaculicemos nuestro andar
en el Señor (Lucas 17:3-4).

Es de notar que la confrontación bíblica con el error, y la respectiva reconciliación entre


creyentes, no está dada simplemente para disfrutar de una vida armoniosa; aunque esta sea
una de sus gratas consecuencias, realmente se enfoca en ayudarnos a caminar con mayor
firmeza por la fe en el salvador.

Cuando caemos y tendemos a permanecer caídos, o a reincidir, muy probablemente sea por
alguna de las siguientes razones: Porque pensamos que nuestra fe no nos alcanza para servir
al Señor, olvidando que la más pequeña fe en Cristo está llena del poder de Dios (Lucas
17:5-6); o porque nos hacemos falsas expectativas de nuestro andar en Cristo, olvidando
que debemos servirle obedientemente según Su voluntad y estar contentos con ella (Lucas
17:7-10); o porque no nos acordamos de lo que Él ha hecho en nuestras vidas, para vivir
agradecidos y felices en Él (Lucas 17:11-19); o porque dejamos de alentarnos con su
segunda venida, olvidando que si el mundo se vuelve más pecaminoso es porque está más
cerca nuestra redención (Lucas 17:20-37).

Levántese, identifique las razones de su tropiezo, y continúe su caminar en la fe. Aún en la


mayor dificultad y tentación ¡Poderoso es el Señor para sostenernos sin caída! Judas 24
Día 62

CLAMOR EN LA ORACIÓN

Lucas 18:7 ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche?
¿Se tardará en responderles?

La oración no solo debe ser dirigida a Dios por medio de la fe en Jesús, también debe ser
sostenida en el tiempo por la misma fe en el salvador, clamando con la confianza de quien
conoce la justicia divina.

En la parábola de la viuda y el juez injusto (Lucas 18:1-8) el Señor enseña sobre como orar
sin desanimarse, o sin desfallecer, esperando la respuesta (Lucas 18:1); esto, según Cristo,
se logra entendiendo el carácter de Dios, el cual le impulsa a hacer justicia a quienes ha
escogido por la fe en el Salvador; desencadenando, finalmente, la respuesta para quienes
prevalecen en oración.

Lamentablemente, como enseña la parábola del fariseo y el publicano (Lucas 18:9-14), hay
muchas oraciones (si es que así se pueden llamar) que se elevan apelando a la justicia
imperfecta del ser humano que ora, y no a la perfecta justicia divina. Es por ello que Cristo
enfatiza el hecho de acercarnos a Él como niños que confían plenamente en el Señor y no
en sí mismos (Lucas 18:15-17).

Al confrontar a un joven rico con su amor a las riquezas (Lucas 18:18-25), aunque parecía
el más santo de los hombres, el Señor Jesús le aclaró que la salvación no puede depender de
la bondad del corazón humano, sino de la divina; lo cual también debe servir como
motivación del creyente cuando ora, ya que todo lo que es imposible para el hombre es
posible para Dios (Lucas 18:26-30), debido a Su infinita bondad y poder derramados en
Cristo y demostrados por su sacrifico en la cruz (Lucas 18:31-34).

¡Que el Espíritu de Dios nos ayude a clamar tan insistentemente como el ciego de Jericó lo
hizo ante el Señor Jesús! (Lucas 18:35-43), no solamente para recibir su respuesta, sino
también para seguir valientemente a Cristo, dándole toda la gloria a Él.
Día 63

SALVACIÓN EN ACCIÓN

Lucas 19:8-9 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de
mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo
cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él
también es hijo de Abraham.

La salvación es más que el conocimiento de Cristo recibido, es la vida transformada por él.

Vidas como la de Zaqueo (Lucas 19:1-10), que al encontrarse con el Señor cambian el
enfoque de su existencia, dándole prioridad al Reino de Dios y demostrándolo por medio de
la correcta y generosa administración de sus bienes, es lo que permite ver la salvación en
acción.

La parábola de las diez minas (Lucas 19:11-27) tiene el objetivo de llamar la atención sobre
la forma de administrar lo que se recibe de Dios; y demuestra que quién sirve
reverentemente al Señor, no solo disfruta de lo que posee, sino que lo pone a producir para
agradar a su Señor.

Hoy, mientras que unos ponen su vida al servicio del Señor, así como los que tendieron
mantos durante la entrada de Cristo a Jerusalén (Lucas 19:28-44), otros solo buscan sacar
provecho de las circunstancias sin querer usar lo que poseen para extender el evangelio, así
como los que Cristo reprendió por comerciar en el templo (Lucas 19:45-48).

¡Que la Salvación recibida en Cristo se refleje en nuestra vida diaria! Esa debe ser nuestra
oración continua, y el parámetro que nos guía en la administración de todo lo que
poseemos: Bienes, dinero, tiempo, salud, trabajo, educación, y todo en la vida.
Día 64

AUTORIDAD IRREFUTABLE DE CRISTO

Lucas 20:8 Entonces Jesús les dijo: Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas
cosas.

La autoridad de Cristo no se puede cuestionar, ni refutar; solo se puede admitir a través del
sometimiento a su Señorío, si es que realmente se ha creído en él.

Temas importantes, como el Bautismo que realizaba Juan (Lucas 20:1-8), el pago de
impuestos al gobierno de turno (Lucas 20:19-26) y la vida después de la resurrección
(Lucas 20:27-40), fueron expuestos ante Cristo por sus opositores; y aunque era una
combinación de temas doctrinales que en la práctica podría dar argumentos para vivir
conforme la voluntad de Dios, solo fueron mencionados para refutar la autoridad del Señor.

Es por ello que Cristo, a través de la parábola de los Labradores malvados (Lucas 20:9-18),
expone la actitud rebelde que se esconde detrás de los cuestionamientos a su autoridad
divina; además, el Señor Jesús, contesta las dudas que se le plantean, inquietando a las
personas sobre lo poco que realmente conocen acerca del Salvador enviado por el Padre
celestial (Lucas 20:41-44).

Hoy también hay una actitud rebelde ante Dios detrás de las dudas, o excusas, que
exponemos para no someternos a Cristo; e igualmente, somos confrontados con nuestro
conocimiento limitado sobre el Salvador; ya que, a pesar de lo mucho que se habla de él
actualmente, no se enseña conforme a lo que él revelo de sí mismo, sino conforme a las
opiniones y conveniencias humanas.

Si desea hacer la voluntad de Dios, no se quede con sus dudas, ni se conforme con lo que el
mundo religioso enseña de Cristo; busque conocerlo por medio de su Palabra, para que
realmente pueda someterse a su amorosa e irrefutable autoridad.
Día 65

BREVEDAD DE LO MATERIAL

Lucas 21:5-6 Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas
piedras y ofrendas votivas, dijo: En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en
que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida.

Por grandes o hermosas que sean las posesiones, un día nos abandonarán, o nosotros las
abandonaremos; por ello debemos apuntar a las riquezas eternas y espirituales que hay en
Cristo.

Por su confianza en sus posesiones, y en sus obras, es que Jesús subestimó las dádivas de
los ricos; y más bien resaltó la ofrenda de una viuda, que no se aferró al dinero que le
quedaba (Lucas 21:1-4).

Precisamente el tema que dio inicio al discurso más largo del Señor Jesús con respecto a los
eventos catastróficos que vendrían sobre Jerusalén, y que apuntaban a los eventos finales
finales (Lucas 21:7-38), fue la pronta destrucción del hermoso templo judío de la época;
siendo que este templo daba una gran sensación de seguridad a los israelitas.

Ninguno de los oyentes que Cristo tenía en ese momento podía imaginar que tan
maravillosa construcción pudiera ser destruida; pero, al igual que hoy, lo único que
permanecería en pie serían las palabras del Señor.

Pongamos nuestra confianza en Dios, sin aferrarnos a lo que él nos ha permitido disfrutar;
porque al final, solo su presencia nos satisface eternamente.
Día 66

CONSECUENCIA DE LA VERDAD

Lucas 22:70-71 Dijeron todos: ¿Luego eres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros
decís que lo soy. Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio necesitamos? porque
nosotros mismos lo hemos oído de su boca.

La verdad más grande y gloriosa que necesitaba el mundo pecador, la de que el Hijo de
Dios se hizo hombre para salvarnos, se convirtió en la excusa perfecta para su más grande
pecado, para matar al salvador.

Quien sostiene la verdad, asume sus consecuencias. Cristo sufrió abnegadamente por no
negar la realidad de su naturaleza divina y de su oficio redentor.

Uno de sus seguidores se confabuló con sus enemigos (Lucas 22:1-6); y con el dolor de
saberse traicionado, cenó por última vez (Lucas 22:7-23). Durante la antesala de su muerte
sus discípulos se peleaban por mayor autoridad (Lucas 22:24-30), se comprometían con él
solo de labios (Lucas 22:31-34), malinterpretaban sus palabras (Lucas 22:35-38), no oraban
junto con él (Lucas 22:39-46), reaccionaban violentamente ante la adversidad (Lucas
22:47-53) y uno de ellos hasta le negó abiertamente (Lucas 22:54-62). Y además, antes de
recibir la descarga del juicio divino por nuestro pecado en la cruz, tuvo que soportar la
burla, los golpes, las injurias e injusticias de quienes debían haber reconocido que él solo
decía la verdad (Lucas 22:63-71).

Si deseamos servir realmente a nuestro salvador, debemos seguir su ejemplo: No temiendo,


ni excusándonos por la adversidad; sino viviendo para proclamar la verdad.
Día 67

IGNORANCIA DEL PECADO

Lucas 23:34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y
repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.

Cada pecado del ser humano refleja su ignorancia espiritual; aunque su conciencia le acuse
y la Palabra de Dios le condene, prefiere vivir sin reconocer que su pecado llevó a la cruz al
único que lo puede perdonar.

Ni Pilato (Lucas 23:1-5, 13-23), ni Herodes (Lucas 23:6-12), encontraron motivos para
crucificar al Señor; pero finalmente, la voluntad de la mayoría, la voluntad de un pueblo
pecador, de un pueblo que ignoraba la majestad del salvador, prevaleció (Lucas 23:24-25);
y crucificaron a Cristo, dando muerte al redentor (Lucas 23:26-56).

Esto mismo hubiera hecho cada pueblo, de cada época, de cada cultura y de cada raza, si se
les hubiera presentado el Hijo de Dios; la razón de sus acciones serían las mismas, la
ignorancia de su propio pecado, a pesar de sufrir las consecuencias del mismo.

Lo maravilloso del único salvador que el ser humano tiene es que no se ensañó en contra de
sus verdugos; por el contrario, oró para que fueran perdonados de su pecado.

Ese cuadro de Cristo, intercediendo en la cruz, solo cobrará valor en nuestra vida si
reconocemos la responsabilidad de nuestro pecado y dejamos de permanecer en la
ignorancia espiritual.

Si así sucede, se nos dirá como a la mujer adúltera de Juan 8:2-11: “Ni yo te condeno, vete,
y no peques más”
Día 68

VICTORIA SOBRE LA ADVERDSIDAD

Lucas 24:5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué
buscáis entre los muertos al que vive?

Cuando el temor por las circunstancias que nos rodean inunda nuestro corazón, debemos
recordar que nuestro salvador resucitó venciendo la muerte; porque al entender, por la
Palabra de Dios, las circunstancias adversas que sufrió el Señor y Su victoria final al
resucitar, seremos alentados por el poder de Su resurrección.

Tanto a las mujeres que fueron al sepulcro (Lucas 24:1-12), como a los que iban por el
camino a Emaús (Lucas 24:13-35), y a los mismos discípulos que estaban reunidos en
Jerusalén (Lucas 24:36-49), lo acontecido a Jesús los tenía apesadumbrados; pero al
reconocer al Señor resucitado sus corazones se llenaron de gozo, olvidando el dolor de lo
que pasó en el Gólgota y alentándose con la maravillosa experiencia de ver a Cristo ser
llevado a los cielos mientras les hablaba (Lucas 24:50-53).

Así mismo, cuando el corazón, por el entendimiento que el Espíritu Santo da de las
Escrituras, se llena de fe en la victoria de Cristo sobre la muerte a través de Su resurrección,
no se dejará apesadumbrar por lo terrible de las circunstancias.

Por difíciles que sean las situaciones que usted esté pasando, nunca podrán superar a lo
sufrido por Cristo; pero usted si podrá tomar aliento, por medio de la fe en Su resurrección,
para no desfallecer en medio de la adversidad.

¡Si Él venció la muerte, lo puede sostener para que usted venza en Su nombre!
Día 69

LA MAYOR REVELACIÓN DE DIOS

Juan 1:18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él
le ha dado a conocer.

La forma más grande en que Dios se ha mostrado a la humanidad, es por medio de nuestro
Señor Jesucristo; en Él se dio a conocer el carácter divino. Por ello, al conocer a Cristo, no
se tiene necesidad de otras revelaciones, él es Dios hecho hombre.

Es tan real la plenitud de la manifestación de Dios en Cristo, que el Apóstol Juan dedica los
primeros versículos de su evangelio (Juan 1:1-18) para aclarar la divinidad del Señor Jesús
(el verbo) y su superioridad sobre las revelaciones de los profetas como Moisés y el mismo
Juan Bautista.

Fue Juan el bautista, a quién luego Jesús llamaría el más grande de los profetas, quien
reconoció la superioridad de Cristo (Juan 1:19-34), aún sobre su propia vida, por ser el
cordero de Dios; y fue el mismo Juan quien propició la llegada de seguidores al ministerio
del salvador, al mostrar a sus discípulos la identidad del Mesías (Juan 1:35-51).

Por todo esto, es que no debemos esperar revelaciones mayores a la que se dio por la vida,
muerte y resurrección de nuestro Señor Jesús; por el contrario, debemos profundizar, por
medio de las escrituras, en el conocimiento de la persona del Salvador.

¡No desperdicie su vida yendo en la búsqueda de revelaciones sobrenaturales! Enfóquese en


conocer al único que ha dado a conocer a Dios, conozca a Jesucristo.
Día 70

DIRIGIDOS POR JESÚS

Juan 2:5 Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.

En la medida en que hagamos la voluntad del Señor Jesús, seremos dirigidos por él; y en la
medida en que nos dejemos dirigir por su voluntad, disfrutaremos de sus bendiciones, las
cuales superan todo lo que el mundo nos pueda dar.

El primer milagro de Cristo (Juan 2:1-12) muestra la superioridad de la bendición divina;


pues al convertir el agua en vino, no solo solventó la necesidad de los recién casados, sino
que sorprendió proporcionando una bebida de mayor calidad. La clave para ver la obra
milagrosa de Cristo estuvo en dar cumplimiento, de forma obediente, a las instrucciones
dadas por Él; ya que cuando se le obedece, él se glorifica poderosamente.

Por no obedecer al mandato divino, de hacer de la casa de Dios una Casa de Oración, es
que Cristo reprendió fuertemente a los comerciantes del templo (Lucas 2:13-17); los cuales
buscaban las bendiciones terrenales desobedeciendo los principios divinos.

Los mismos judíos ansiaban señales de parte de aquel que daría la más grande de todas las
demostraciones del poder divino: Resucitaría luego de tres días de estar sepultado (Juan
2:18-22); pero ni esto convencería el corazón incrédulo. Es por ello que en su sabiduría
divina Cristo identifica a quienes desean realmente hacer su voluntad, sin dejarse engañar
por aquellos que solo buscan bendiciones y cuyo corazón está lejos de Dios (Juan 2:23-25).

¡Antes de buscar las bendiciones, busquemos conocer la voluntad del Señor! Y las
bendiciones vendrán, conforme a su propósito, con la obediencia fiel a él.
Día 71

NACER DE NUEVO

Juan 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de
nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Así como un ser humano no puede ver el mundo hasta que nace; así tampoco podrá ver, ni
mucho menos entrar a ser parte del reino celestial en Cristo, hasta que Dios, por la obra del
Espíritu Santo, le transforme en su ser interior.

Nicodemo no entendió lo que Jesús le decía (Juan 3:1-4); pero aun así, la explicación que el
Señor le dio nos enseña que el nuevo nacimiento: Es obrado por el Espíritu Santo (Juan
3:5), es realizado a nivel espiritual (Juan 3:6), es indispensable para la salvación (Juan 3:7),
y transforma el comportamiento de la persona por la obra del Espíritu Santo (Juan 3:8).

La misma falta de comprensión de la explicación de Cristo, demuestra que Nicodemo no


había nacido de nuevo, y que todo su conocimiento religioso no le sirvió para entender lo
más básico de la obra salvadora de Dios en el hombre (Juan 3:9-12). Es por ello que Jesús
resalta que solo Él, que fue quién descendió del cielo, puede traer la salvación al ser
humano que lo contempla en la Cruz; pero siempre y cuando quien mire a Cristo lo haga
transformado por el poder del Espíritu Santo (Juan 3:13-21).

El mismo Juan Bautista, al saber que sus discípulos seguían a Cristo, tuvo que reconocer
que solo Él podía dar salvación por medio del poder transformador del Espíritu Santo; ya
que solamente el que descendió del cielo puede dar la vida celestial (Juan 3:22-36).

Si no ha entendido el nuevo nacimiento, ni se comporta como alguien guiado por el Espíritu


de Dios, no podrá participar del Reino de los cielos; pero aún puede clamar hoy al Señor,
para que al enfocarse en la obra salvadora de Cristo en la cruz, conforme lo enseña la
escritura, el Espíritu Santo le haga nacer de nuevo.
Día 72

SACIAR LA SED VERDADERA

Juan 4:10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te
dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

Cuando Jesús nos pide algo, no lo hace porque necesita nuestra ayuda, sino para que
caigamos en cuenta que necesitamos de él, a pesar de que no lo reconozcamos.

Jesús, al pasar por Samaria, realmente estaba cansado y verdaderamente tenía sed (Juan
4:1-8); pero al mismo tiempo que le pedía agua a la samaritana tenía el propósito concreto
de encontrarse con ella para salvarla. Esto quedó claro porque al conversar con ella: La
sorprendió con su acercamiento libre de prejuicios sociales, étnicos y religiosos (Juan 4:9),
la confrontó con su necesidad de la vida eterna que solo él da como salvador (Juan 4:10-
15), la llevó a reconocer su vida de pecado (Juan 4:16-19), la desarmó de todo argumento
religioso con que pudiera justificarse a sí misma (Juan 4:20-24), y finalmente se le reveló
claramente como el mesías, como el salvador de su alma (Juan 4:25-26).

Ante este encuentro, a pesar de la falta de entendimiento de los discípulos, y la necesidad


de alimentos físicos, la mujer y Cristo asumieron su nueva relación: Ella dio el fruto de una
recién convertida, predicando a su salvador, y él atendió personalmente a quienes vinieron
en busca del redentor de ella (Juan 4:27-42).

La Palabra de Cristo tiene tanto poder para convertir un alma, como tuvo poder para sanar
al hijo de un oficial del rey en Capernaum (Juan 4:43-54); por ello, si hoy Cristo nos pide
algo por medio de Su Palabra escrita (La Biblia), debemos primeramente reconocer nuestra
necesidad de Él como salvador, arrepentirnos de nuestro pecado y venir a con fe al Señor.
Día 73

JESÚS Y EL PADRE

Juan 5:17-18 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Por
esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de
reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

Cristo, por su naturaleza, es un solo Dios con el Padre; pero al mismo tiempo se relaciona
con él como una persona diferente. ¡Maravilloso Salvador!

Al sanar al paralítico, junto al estanque de Betesda, Cristo ejerció su poder divino


levantándolo de su lecho por medio de la orden poderosa que le dio: “Levántate, toma tu
lecho, y anda” (Juan 5:1-9); pero con esta misma orden, se ganó la persecución de los
Judíos que se oponían a toda labor en el día de reposo, como la hecha por el hombre que era
paralítico al cargar el catre en el que antes estaba postrado (Juan 5:9-16).

La respuesta de Cristo a sus opositores los indignó aún más (Juan 5:17), porque les dio a
entender que él es Dios, al igualarse al Padre celestial (Juan 5:18). Pero el Señor Jesús fue
más allá, dando detalles de su relación con el Padre, al explicar: Que él hace lo que su
Padre le muestra (Juan 5:19); que el Padre le comparte su poder de dar vida, por el amor
que le tiene (Juan 5:20-21); que el Padre le ha dado el juicio sobre todo ser humano, para
que lo honren (Juan 5:22:29); y que el mismo Padre celestial da testimonio de él a través de
las obras que realizó, para que ninguna gloria humana opaque el ministerio salvador de
Cristo (Juan 5:30-47).

Nunca hubo, ha habido, ni habrá otro salvador diferente a él; ya que solo Cristo pudo
confesar todos estos detalles de su relación con el Padre Celestial. ¡O usted le cree y se
rinde ante él, o duda de su divinidad y cae en el mismo error que los judíos de su época!
Día 74

EL PAN DE VIDA

Juan 6:35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá
hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

Toda necesidad de nuestro ser es una demostración de la insuficiencia del mundo; por ello,
solo Cristo, por medio de la fe en él, puede satisfacer nuestra existencia.

Luego del milagro de la multiplicación de los panes (Lucas 6:1-15), y de haber alcanzado a
sus discípulos cuando iban en la barca (Lucas 6:16-21), el Señor fue conseguido por las
multitudes que se habían beneficiado de su poder cuando sació la necesidad de alimentos
que ellos tuvieron (Juan 6:22-27).

Pero cuando el Señor les hizo ver los motivos reales de su devoción a él, ellos optaron por
pedir instrucción sobre la conducta que debían seguir para agradar a Dios (Juan 6:28); y por
su respuesta: “Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado” (Juan 6:29),
Cristo dejó claro que solo la fe plena en él es lo que agrada a Dios y produce saciedad al
corazón humano.

Resulta obvio que en este capítulo 6 del evangelio de Juan el Salvador no hablaba de comer
su carne literalmente, ni mucho menos de forma mística en una ceremonia futura (ya que la
cena del señor aún no había sido ordenada por él); sino que claramente la esencia de su
enseñanza es la comunión espiritual con él (Juan 6:63), ya que esta da una mayor
satisfacción que el maná dado a través de Moisés (Juan 6:29-62).

Además, este llamado a depender de Cristo, por lo radical y contundente, revela también
claramente el grado de responsabilidad en la vida del individuo que viene a Cristo, y puede
generar que muchos abandonen su búsqueda del salvador; pero a su vez, la Palabra de
Cristo afirma la fe de los verdaderamente transformados por Dios (Juan 6:64-71).

Sacie su vida con el único pan capaz de calmar hambre y sed al mismo tiempo, porque llena
el corazón de la presencia amorosa de Dios; este pan de vida es Jesucristo.
Día 75

CONOCER A JESÚS

Juan 7:28-29 Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me


conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es
verdadero, a quien vosotros no conocéis. Pero yo le conozco, porque de él procedo, y
él me envió.

Conocer humanamente a Jesús no es suficiente; se debe querer conocer a Dios para


entender a Cristo, porque Cristo vino a revelarlo.

En ocasión de la tradicional fiesta judía de los tabernáculos que se practicaba en Jerusalén,


los hermanos de Jesús mostraron su ignorancia con respecto al salvador al burlarse de él
por no figurar públicamente en dicha fiesta (Juan 7:1-9). El Señor, finalmente, terminó por
asistir de forma discreta a la fiesta; y a la mitad de la celebración se levantó a enseñar,
sorprendiendo a todos con una sabiduría que no imaginaban que pudiera tener; pues
realmente ni ellos, ni su familia, le conocían (Juan 7:10-31).

Como resultado de la presentación pública de Jesús, los Fariseos enviaron a sus alguaciles a
capturarlo; pero estos se embelesaron escuchándole enseñar sobre su partida y su capacidad
de saciar la sed espiritual del ser humano, y no pudieron prenderle (Juan 7:32-53).

El que hoy se tenga un concepto humanista de Cristo, ha hecho que no se perciba su


divinidad; pero quien preste atención a sus palabras, deseoso de conocer realmente a Dios,
quedará absorbido por la maravillosa persona del salvador, y le seguirá por encima de todo
lo que este mundo le pueda presentar.

¡Conozca al único que usted necesita conocer, a Jesús el Hijo de Dios! Búsquelo en la
Biblia, meditando en Sus palabras; búsquelo en oración, pidiéndole que se le revele; y
búsquelo en una congregación cristiana, donde Él sea el centro de la adoración.
Día 76

VERDADERA LIBERTAD

Juan 8:31-32 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la
verdad, y la verdad os hará libres.

La libertad real del hombre consiste en poder quitarse el yugo del pecado para servir a
Dios; y esto solo se hace por la fe Cristo.

La mujer adúltera quedó libre por medio del perdón de Cristo, ya que él era el único que
por ser libre de pecado podía ejecutarla (Juan 8:1-11). Lamentablemente, muchos de los
que oían a Jesús seguían en la esclavitud de su pecado, el cual les impedía ver a Cristo
como el Salvador; pero otros eran libres de su ceguera espiritual y le seguían (Juan 8:12-30)

El Señor les enseñó a quienes creían en él que solo quien permanece en sus enseñanzas es
verdaderamente libre de la esclavitud del pecado (Juan 8:31-38), y libre de la esclavitud a la
influencia de la rebeldía del diablo (Juan 8:39-47). Tristemente, quienes se oponían al
Señor mostraban que seguían atados al pecado, ya que al escucharlo y sentirse arrinconados
por la grandeza de la preexistencia de Cristo, intentaron matarlo; pero el Salvador salió de
en medio de ellos mostrando su dominio sobre toda circunstancia (Juan 8:48-59).

Antes de procurar nuestra libertad física, para hacer nuestra voluntad, debemos buscar la
libertad espiritual del pecado, haciendo la voluntad del Señor; ¡Entonces seremos
verdaderamente libres!
Día 77

VISIÓN ESPIRITUAL

Juan 9:39 Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven,
vean, y los que ven, sean cegados.

Tener el maravilloso regalo de la visión física no implica que veamos correctamente en lo


espiritual; por ello, debemos reconocer la ceguera que poseemos, a causa de nuestro
pecado, y así Cristo podrá abrirnos los ojos espirituales.

De las sanidades realizadas por Cristo, una de las más dramáticas fue la del ciego de
nacimiento. Mientras los discípulos buscaban el pecado del ciego, o el de su familia, que le
hizo nacer con esta dificultad, Cristo pensaba en glorificar a Dios devolviéndole la visión al
hombre (Juan 9:1-5); y conforme se hizo en el Génesis, cuando se creó al hombre del polvo
de la tierra (Génesis 2:7), el Señor junto su saliva con la tierra, seguramente para crearle
unos nuevos ojos, y sanó al ciego de nacimiento (Juan 9:6-12).

Entonces, la persecución de los fariseos hacia Cristo se trasladó hacia el hombre recién
sanado; el cual mostró mayor claridad en su visión espiritual que aquellos que habían
nacido con los ojos sanos (Juan 9:13-34). Por ello, cuando Cristo lo llevó a confesar si creía
en el Salvador, el hombre inmediatamente pidió que se le dijera quien era el Mesías para
creer en él (Juan 9:35-36); y al revelarse Jesús, cayó ante él en adoración (Juan 9:37-38). La
visión física fue una forma de ilustrar la apertura que el Señor le dio también a los ojos de
su alma, para que viera, adorara y sirviera al Salvador.

A pesar de tan maravilloso milagro, los que veían con sus ojos físicos no reconocieron la
ceguera de su pecado; y por ello, perdieron la oportunidad de ver en Cristo al salvador, y
así poder ser salvos en Él (Juan 9:39-41).

¡Señor, que el precioso don de ver físicamente no me ciegue a mi pecado; para que pueda
ver espiritualmente mi necesidad de salvación, y nunca deje de verte como mi Salvador!
Día 78

CRISTO: PUERTA Y PASTOR

Juan 10:9,11 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y
hallará pastos. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

Quien desee entrar al rebaño de los redimidos, solo lo puede hacer a través de la obra
salvadora de Cristo; y solo está dentro del grupo de los salvados aquel que sigue a Cristo,
así como las ovejas siguen al pastor.

Cuando el Señor Jesús usó la figura de un redil, para enseñar sobre la entrada y
permanencia al grupo de los que Dios salva, sus oyentes no entendieron (Juan 10:1-6); y
por ello se extendió en su explicación sobre la exclusividad de la obra salvadora a través de
él: Él es quien da acceso al pueblo de Dios, y por ello quienes no lo predican, solo causan
daño a sus oyentes (Juan 10:7-10); Él es el único que verdaderamente se sacrifica por las
almas perdidas, sin querer lucrarse materialmente con ellas (Juan 10:11-13); Él es quien
tiene identificado con absoluta claridad a cada creyente, y el único a quien los redimidos
identifican como su guía y su Señor (Juan 10:14-16); y solo Él posee el poder de Dios para
ejecutar la obra salvadora (Juan 10:17-18).

En medio de la división que provocó esta enseñanza, el Señor fue presionado a decir
abiertamente si él era el salvador (Juan 10:19-24); y ante esta situación, Cristo promulgó
claramente la Soberanía, el Poder y la Indestructibilidad de Su obra salvadora en un alma
(Juan 10:25-30); lo cual explica la docilidad y confianza con la que le responden quienes le
sirven como ovejas, y la oposición constante y hasta violenta de quienes se rebelan ante Él
(Juan 10:31-42).

¿Es usted parte del Redil de Cristo?; si es así, solo pudo haber entrado por la fe en Él, y
solo se ha mantenido, y se mantendrá en el redil, en la medida en que identifique la voz de
Cristo escrita en Su Palabra y la obedezca por medio de su Espíritu Santo.

¡No tengo que vivir desorientado si Cristo es mi Pastor!


Día 79

CRISTO GLORIFICADO EN LA AFLICCIÓN

Juan 11:4 Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria
de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

Las aflicciones del creyente son la oportunidad perfecta para ver glorificarse a Cristo:
Siendo librado en esta vida, o siendo fortalecido en medio de la prueba para reflejar el
carácter del salvador, y así recibir la recompensa en la eternidad.

Si Lázaro, que fue de los amigos más queridos por Jesús, cuando cayó en enfermedad, no
fue sanado por Cristo inmediatamente, sino que el Señor espero hasta su muerte para ir a
verlo (Juan 11:1-16); entonces, no deberíamos entristecernos, ni mucho menos enojarnos,
cuando una gran aflicción, como una enfermedad mortal, llegue a nuestra vida; ya que esta
no se da por un descuido que el salvador tenga, sino por su propósito inquebrantable de
glorificarse en sus discípulos.

En Lázaro, a pesar del dolor que como hombre le producía al Señor el fallecimiento de su
amigo (Juan 11:28-37), Cristo demostró su poder sobre la muerte, y su capacidad de dar
vida a quienes creen en Él (Juan 11:17-27). Este poder es para levantarnos, según su
voluntad, de una situación terrible en esta vida; pero más aún, es para darnos vida eterna
luego de su muerte, porque al final todo es con el propósito de que Él sea exaltado.

La resurrección física que Jesús le dio a Lázaro en ese momento, por poderosa que haya
sido (Juan 11:38-44), no fue para vivir eternamente; pero si exasperó a tal punto a sus
enemigos, que empezaron a planear como asesinar al salvador (Juan 11:45-57). Aunque
Lázaro luego volvería a morir, Cristo le daría vida en su presencia eterna.

Debemos confiar en el Señor en medio de la gravedad de la enfermedad o aflicción; ya que,


aunque todos tenemos que morir algún día, la paz con que afrontamos la aflicción,
esperando la sanidad divina, o la eternidad junto a Él, demostrará que el Señor Jesús es
nuestro Salvador.

Dijo Jesús: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”
Día 80

LA HORA DE LA GLORIA

Juan 12:23 Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del
Hombre sea glorificado.

Contrario al pensamiento humanista contemporáneo, Cristo revela que la Gloria viene a


través de la entrega sacrificial y no del goce personal; La Gloria de Cristo brilló de forma
esplendorosa cuando sufrió en la Cruz.

Cualquiera hubiera pensado que la gloria del Salvador ya había llegado a su culmen, pues
una seguidora, María la hermana de Martha y Lázaro, había llegado a tal punto en su
devoción que le ungió con un perfume muy valioso (Juan 12:1-8); y porque a causa de la
resurrección que efectuó en Lázaro, gran multitud se acercó a él y le recibió con alabanzas
(Juan 12:9-19); y porque hasta los extranjeros rogaban para poder conocerlo personalmente
(Juan 12:20-22); pero el Señor, en vez de conformarse con la fama, tomo estos
acontecimientos como señal del momento de su entrega en la Cruz, donde su muerte
produciría vida, así como la semilla al morir produce fruto (Juan 12:24).

Cristo explicó que debemos seguirle y servirle con el mismo esquema de vida gloriosa que
el practicó, en el cual se recibe honra por medio de la negación a sí mismo (Juan 12:25-26),
no se pone de excusa el deseo natural de guardarnos del sufrimiento (Juan 12:27-33), ni se
renuncia ante la oposición egoísta de los hombres al Evangelio (Juan 12:34-50), ya que esta
oposición se da porque el corazón pecaminoso siempre busca la gloria de los hombres y no
la de Dios (Juan 12:42-43), pues no desean sufrir por su fe.

Si entiende la obra gloriosa de Cristo, y acepta las exigencias que Él hace a sus seguidores,
entonces sus dificultades ya no serán parte de un tiempo de sufrimiento, sino de la Hora o
tiempo de glorificar a Dios, siguiendo el ejemplo del Salvador.

¡Glorifique a su Señor!
Día 81

SERVICIO DEL AMOR

Juan 13:14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también
debéis lavaros los pies los unos a los otros.

Aunque se puede servir sin amar, el verdadero amor nunca puede dejar de servir; y esto
quedó demostrado por el único que podía rehusarse a servir, el Señor de la gloria y Maestro
divino, Jesucristo.

El salvador tomó el oficio del esclavo doméstico, lavando los pies de sus discípulos, para
demostrarles como el amor se manifiesta en el servicio a los demás (Juan 13:1-9), y para
impulsarlos a hacer lo mismo (Juan 13:12-17, 20); pero este ejemplo solo tendría efecto en
aquellos que estuvieran limpios de corazón, y que genuinamente estuvieran obedeciendo al
maestro (Juan 13:10-11, 18-19); por ello, aunque Judas participó, no dejó de traicionar al
Señor (Juan 13:21-30).

A pesar de conocer la traición de Judas y de saber que Pedro le negaría (Juan 13:36-38),
antes de partir hacia el Padre celestial (Juan 13:31-33), el Señor Jesús aclaró que la señal
indubitable de sus seguidores sería el amor entre ellos (Juan 13:34-35); y esto lo dijo
habiéndoles dado ejemplo de amor al servirles como esclavo.

¿Es usted discípulo de Cristo?; porque quienes le llamamos Maestro o Señor, debemos
recordar de hacer lo que él hizo; ya que él amó a los demás por medio de su servicio.

Si él lo hizo, nosotros estamos mayormente obligados a hacerlo; ya que “El siervo no es


mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió”
Día 82

COMPAÑÍA ESPIRITUAL

Juan 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre
le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

Aunque el Señor Jesús, después de haber resucitado, ascendió a los cielos al Padre celestial,
no dejó solos a sus discípulos; así como tampoco estamos solos quienes, por su Espíritu
Santo, percibimos el amor del Padre y la guía del Hijo.

Al percibir que los discípulos estaban tristes por su partida (Juan 14:1), Cristo les declaró
que iba al Padre a apartarles lugar (Juan 14:2-3); les recordó que Él mismo es el camino al
Padre y el reflejo de su carácter eterno (Juan 14:4-11), y que estando en los cielos
intercedería ante el Padre por ellos (Juan 14:12-14).

Todo esto también se cumple en nosotros, que a pesar de no haber tenido el privilegio de
ser parte de los apóstoles, si disfrutamos de la presencia del Espíritu Santo en nuestro ser; el
cual, al igual que a los discípulos, nos hace sentir la compañía del Padre y del Hijo, para
que nuestro amor por Dios no mengue, sino que crezca en obediencia a él (Juan 14:15-25).
Y también, a través del Espíritu de Dios, recibimos guía en la comprensión de la verdad
bíblica y experimentamos la paz incomparable del Señor, la cual supera cualquier
adversidad (Juan 14:26-31).

El creyente en Cristo, no debería sentirse solo, ni desorientado, ni en angustia permanente;


ya que por la presencia del Espíritu de Dios, tiene la compañía, la orientación, y la paz del
Señor.

¡Disfrute de su relación con el Señor! Entréguese verdaderamente a Cristo para que perciba
la presencia de Dios en su vida.
Día 83

MIEMBROS DE CRISTO

Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste
lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Así como una rama solo sobrevive y da fruto estando en la planta, el creyente vive
espiritualmente y manifiesta el amor de Dios estando en Cristo.

El ejemplo de la vid (planta de la uva), puesto por Cristo a sus discípulos, tuvo el propósito
de mostrarles las consecuencias naturales de estar unido a Él por la fe: El creyente produce
el fruto de su nueva naturaleza santa en Cristo (Juan 15:1-2a, 6); es limpiado
espiritualmente por medio de la Palabra divina para que lleve más fruto (Juan 15:2b-5, 8);
se le concede lo que pide en oración, porque lo pide conforme a su conexión espiritual con
Cristo (Juan 15:7); el amor de Cristo le impulsa a hacer su voluntad y lo llena de su gozo
(Juan 15:9-13, 16-17); y se relaciona confiadamente con el Señor Jesús (Juan 15:14-15),
aceptando el aborrecimiento del mundo como consecuencia natural (Juan 15:18-27).

Todas estas características están presentes en quien ha rendido su vida al Señor Jesús; de lo
contrario, no se es una rama de la vid de Dios. Si como creyentes no percibimos el fruto de
nuestra conversión, o pensamos que el Señor no oye nuestras oraciones, o que nos ha
abandonado en medio de la persecución de este mundo, es porque no entendemos que cada
uno de estos aspectos es conforme a nuestra conexión espiritual con el Salvador; nuestro
fruto es primeramente para reflejarlo a Él, antes que para impresionar a los hombres;
nuestras oraciones son para que Él haga su voluntad y extienda Su reino, no el nuestro; y
las persecuciones del mundo son para hacernos semejantes a Él, permitiéndonos
experimentar el aborrecimiento que el mundo le tiene, y no para atormentarnos
simplemente.

Todo el éxito de la vida cristiana está en vivir apegados a Cristo, entendiendo que sin Él
nada podemos hacer.
Día 84

DOLOR NECESARIO

Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me


fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré.

Aunque pasemos por desprendimientos dolorosos en esta vida, si estamos en Cristo, nos
ayudarán a aferrarnos a la presencia consoladora del Espíritu Santo; el cual nos fue enviado
a través de la dolorosa partida del Salvador.

Aun cuando Cristo avisó a los discípulos de su partida, para que estuvieran preparados,
estos no se sintieron satisfechos con las advertencias, ni se interesaron en comprender la
manera en que su Señor sería llevado a la gloria con el Padre; ellos simplemente se llenaron
de tristeza (Juan 16:1-6). Es por ello que Cristo tuvo que indicarles los beneficios que
recibirían, a través del Espíritu Santo, cuando él partiera: La transformación de las personas
del mundo a las que ellos les predicarían (Juan 16:7-11), y La continuación de su enseñanza
sobre el reino celestial (Juan 16:12-15).

Como los apóstoles, al perder a un ser muy querido, nosotros también tendemos a
deprimirnos; pero debemos asimilar cada perdida como una circunstancia a través de la
cual seremos consolados, enseñados y ayudados de forma especial por el Espíritu de Dios.
Dicho sea de paso, ninguna persona, ni objeto que nos abandone, llega a ser más importante
que el Salvador; y los discípulos deberían verlo partir a través de su doloroso sacrificio, si
es que deseaban crecer espiritualmente a través de la comunión con el Espíritu de Dios.

Al final, el dolor de la partida de Cristo sería transformado por el gozo de verle resucitado
(Juan 16:16-24); y sus advertencias serían recordadas como aliento en los momentos de
mayor adversidad y oposición que experimentarían los discípulos (Juan 16:25-33).

Por grande y dolorosa que sea nuestra aflicción, servirá como circunstancia ideal para
percibir el maravilloso consuelo del Espíritu Santo, y para esperar con anhelo el regreso de
nuestro Señor Jesús.

¡Un gran dolor, por lo general, antecede a un gran alumbramiento!


Día 85

INTERCESIÓN PERFECTA

Juan 17:15-17 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son
del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es
verdad.

En el Universo, nadie puede interceder por los creyentes mejor que el propio Señor
Jesucristo; y es porque, más que cualquiera, Él conoce la condición de quienes le siguen,
las tentaciones y ataques del mundo que padecen, y la efectividad de la Palabra de Dios
sobre sus vidas.

La oración de Cristo comienza revelando la intimidad de su relación, y de su mutua


glorificación, con el Padre (Juan 17:1-5); luego se enfoca en su obra sobre los discípulos,
confesando el haberles revelado el mensaje divino (Juan 17:7-8) y haberles guardado para
que no se perdieran (Juan 17:9-12), y orando para que dicha obra continúe a pesar de su
partida (Juan 17:13-19). Y finalmente, su intercesión envuelve a quienes creemos por el
testimonio de los apóstoles (Juan 17:20), para que nuestra unidad en la fe refleje la gloria
de Dios (Juan 21-23), y un día podamos disfrutar plenamente del amor divino en el cielo
(Juan 17:24-26).

Esta relación entre Jesús y el Padre continúa, y su intercesión por nosotros tampoco se ha
detenido (Romanos 8:34); lo cual nos debe alentar, al recordar que Él conoce nuestras
debilidades, y sabe de los sufrimientos con los que el mundo nos presiona para que
abandonemos la fe en Él. Pero al mismo tiempo, es necesario que entendamos que Él no ora
para que se nos dé una solución “escapista”, Él no pide por nuestra salida del mundo, sino
que seamos guardados del mal a través de Su Palabra.

¡Si no hemos de partir aún a la presencia del Señor, debemos confiar en su intercesión por
nuestra fortaleza espiritual en medio de este mundo! ¡Aunque nadie orara por el creyente,
éste tiene un Salvador que nunca cesa de pedir al Padre por él!
Día 86

REACCIÓN INDEBIDA

Juan 18:11 Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre
me ha dado, ¿no la he de beber?

En algún momento reaccionaremos como Pedro, guiados por el deseo de luchar ciegamente
en contra de la adversidad; pero entonces, debemos percibir al Señor redarguyéndonos por
no querer aceptar la voluntad de Dios; eso nos apaciguará.

Nadie podía haber tenido más excusas que Cristo para reaccionar de forma violenta en
contra de sus adversarios; porque el Señor Jesús, Dios hecho carne, fue apresado
injustamente por los líderes religiosos judíos (Juan 18:12-14), negado por el mismo
discípulo que reaccionó indebidamente por defenderlo (Juan 18:15-18, 25-27), y juzgado
ligeramente por un pagano con poder militar (Juan 18:28-40); y a pesar de todo esto,
cuando lo fueron a apresar, la fuerza de la reacción del Señor estuvo en su seguridad de su
carácter divino al contestar “Yo Soy” (Juan 18:1-6), y nunca en usar su poderío en contra
de sus adversarios, ya que Él debía aceptar “la copa” de sufrimiento que se le tenía
preparada (Juan 18:7-11).

Cada vez que nos encontremos envueltos en situaciones que lleven al límite la resistencia
de nuestro carácter, debemos recordar la actitud serena de quien sufriría el castigo por el
pecado de todos los creyentes; pues el Señor Jesús nos enseña, a través de su reacción, a
poner en consideración la voluntad de Dios antes de actuar.

¡Que el mismo Señor, a través de la presencia de su Espíritu, nos recuerde en los momentos
difíciles que debemos aceptar la voluntad de Dios!

Si ponemos atención a su voz, más que a las circunstancias adversas, disfrutaremos su paz
en medio de la tormenta.
Día 87

GRADOS DE PECAMINOSIDAD

Juan 19:11 Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada
de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.

Aunque Pilato fue quien entregó a Cristo para ser crucificado, no fue quien mayor grado de
culpabilidad tuvo en su muerte; porque a pesar de que todo pecado es igualmente una
ofensa ante Dios, el grado de profundidad con el que se practica termina por revelar el nivel
de aborrecimiento hacia el Señorío divino.

Es irónico que Pilato estuviera convencido de la inocencia de Cristo y lo hubiera entregado


a la muerte (Juan 19:1-16); y más aún, porque esto lo hizo al malinterpretar su posición
privilegiada en medio de la sociedad de su época. Cada individuo, en cada generación, tiene
cierto nivel de autoridad, o cierto grado de influencia sobre los demás; y si se actúa como
Pilato, sucumbiendo ante las conveniencias políticas, o ante las presiones humanas, se
estará dejando de servir a quien domina sobre el universo, a Dios.

El Señor Jesús, en medio de su aflicción, no renunció a cumplir con su responsabilidad


humana, como si lo hizo Pilato por la presión del momento; y esto se muestra en que, aun
estando en la Cruz, el Señor le comisionó a uno de sus discípulos el cuidado de su madre
(Juan 19:17-30). Otro ejemplo de compromiso fueron José de Arimatea y Nicodemo; pues
cuando fue certificada la muerte del salvador (Juan 19:31-37), no se desentendieron, como
otros, del trabajo de enterrar el cuerpo del Señor (Juan 19:38-42), a pesar del riesgo de ser
perseguidos por los líderes judíos que llevaron a Cristo hasta Pilato para crucificarlo.

El trabajo de estos líderes religiosos del judaísmo era rendirse ante el enviado del cielo y
darlo a conocer a su pueblo; pero, por el contrario, se le opusieron, sobornaron a uno de sus
discípulos, ensañaron a la multitud en contra de Cristo, y presionaron a los gobernantes
para que mataran al Salvador; por ello tuvieron mayor pecado que Pilato.

Recuerde que entre más privilegiada o influyente sea su posición, mayor responsabilidad
tiene ante Dios. ¡No profundice en su pecado, venga a Cristo en rendición!
Día 88

ENCUENTRO CON EL RESUCITADO

Juan 20:15… ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?

A veces, la tristeza no nos permite ver a Cristo resucitado como la prueba indubitable del
Amor victorioso de Dios; y es entonces cuando necesitamos ser confrontados por el Señor
sobre el motivo de nuestra congoja, ¿Realmente le estamos buscando a él?

Al ser avisados por María Magdalena, Pedro y Juan corrieron a corroborar la resurrección
del salvador (Juan 20:1-8), y luego dieron aviso sobre la tumba vacía a los demás discípulos
(Juan 20:9-10); pero sorprendentemente, después que Jesús se les apareció (Juan 20:19-23),
uno de los apóstoles que no estaba presente, Tomás, se rehusó a creer en su resurrección
(Juan 20:24-25); por ello, el Señor se les presentó ocho días después, para convencer a
Tomás de que él estaba vivo nuevamente (Juan 20:26-29).

El propósito del encuentro de Cristo resucitado con sus discípulos es el mismo del
evangelio de Juan (Juan 20:30-31): “Que tengamos vida en su nombre”; es por ello que a la
primera persona de sus seguidores que vio la tumba vacía, a María, el Señor tuvo que
hacerla volver en sí, para que dejara de hundirse en su tristeza y entendiera que no tenía
motivos para deprimirse (Juan 20:11-18).

Igualmente hoy, en cada circunstancia deberíamos recordar que Cristo vino al mundo y
venció la muerte para darnos vida eterna en él; y en vez de deprimirnos cuando no
entendemos lo que pasa a nuestro alrededor, debemos confiar en que el Señor está obrando
su voluntad, así como lo hizo cuando resucitó de entre los muertos.

Como a María, Cristo nos dice hoy: ¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?; y si ya le tienes por
la Fe ¿Por qué te dejas sumir en el quebranto?
Día 89

LLAMADO A LA FIDELIDAD

Juan 21:15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás,
¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo:
Apacienta mis corderos.

El mismo Señor Jesús, luego de ser fiel en sustentarnos, siempre nos recordará que el
objetivo de nuestra vida debe ser responder con fidelidad al servicio del evangelio.

Cristo, habiendo ya resucitado, fue reconocido por un grupo de sus discípulos cuando se
dejaron guiar por él en la búsqueda de peces en el mar (Juan 21:1-8). Al llegar a la orilla,
vieron como el Señor les había alistado lo necesario para asar los peces (Juan 21:9); pero
también lo escucharon pedirles que le entregaran el fruto de la pesca, cuyo número
simboliza a los creyentes que ellos debían traer a los pies del Señor (Juan 21:10-14).

Toda provisión del Señor siempre irá encaminada a incentivarnos en el cumplimiento de


nuestra tarea de proclamar su evangelio; y esto quedó demostrado cuando confrontó a
Pedro luego de haberle dado esa maravillosa cena junto al mar (Juan 21:15-19); tres veces
(las mismas de su negación) Pedro tuvo que contestarle al Señor que le amaba, y las tres
veces el Señor lo exhortó a demostrar su amor sirviéndole por medio del cuidado de los
nuevos creyentes (los corderos).

Hay que dejar claro que ni siquiera lo que nos incomode de nuestros hermanos en la fe debe
ser excusa para no cumplir con nuestro llamado; por ello, como ejemplo, Pedro fue
reconvenido por el Señor debido a que ponía más atención a la actitud de uno de sus
compañeros que en su fidelidad al Salvador (Juan 21:20-25). Así tampoco nosotros
podemos excusarnos en las dificultades con otros siervos de Dios para no proclamar el
evangelio, ni para no cuidar espiritualmente a los nuevos creyentes.

Si soy un verdadero cristiano, cada provisión del Señor me alentará a proclamar su


Evangelio; y pese a las dificultades, discipularé fielmente a otros. Recuerde las palabras de
Cristo: ¡Apacienta mis corderos!
Día 90

TRABAJO EN LA TIERRA

Hechos 1:11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le
habéis visto ir al cielo.

Aunque es maravilloso contemplar el cielo, la obra del Señor necesita que sus obreros la
entiendan como una labor para desarrollarse en la tierra.

Al continuar el relato que inicio con su evangelio, Lucas cita las palabras de Cristo
resucitado antes de partir; las cuales instan a sus discípulos a permanecer juntos, esperando
que el Espíritu Santo los llene con el Poder que necesitan para dar testimonio de la obra de
su Salvador (Hechos 1:1-8). Pero en el momento de la partida del Señor los discípulos se
embelesaron con la forma en que se fue, y se quedaron asombrados mirando al cielo, como
esperando ver algo más; es por ello que tuvieron que ser reconvenidos por unos ángeles
(Hechos 1:9-11), que les recordaron que su misión no es contemplar el cielo hasta que el
Señor regrese, sino dedicarse a propagar Su evangelio, confiando en Su segunda venida.

El resultado de este llamado de atención angelical fue que, a pesar de no haber recibido aún
al Espíritu Santo, los apóstoles se dedicaron a prepararse para su labor misionera, buscando
una persona que llenara el vacío que dejó Judas (Hechos 1:12-26).

Hoy también necesitamos ser reconvenidos, cuando como creyentes nos dedicamos
exclusivamente a la contemplación; ya que nuestra comunión con el Señor, y nuestra
meditación de las verdades celestiales, deben impulsarnos a propagar el evangelio, en vez
de encerrarnos en nuestro pequeño círculo social.

Que no nos pase como al mundo, que entre más medios de comunicación e información
tiene, más individualismo desarrolla. El creyente tiene su cabeza en los cielos, creyendo la
revelación divina; pero camina con sus pies muy bien puestos en la tierra, promoviendo el
Evangelio de Jesucristo en las almas inconversas.
Día 91

PODER PARA TESTIFICAR

Hechos 2:32-33 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así
que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del
Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

La obra sobrenatural del Espíritu Santo en el creyente siempre tiene como objetivo
testificar de Cristo, para llevar el alma al Padre.

Después de la forma tan maravillosa en que se manifestó la aprobación y capacitación que


el Espíritu Santo dio a la iglesia liderada por los apóstoles (Hechos 2:1-6), algunos,
asombrados, buscaban la enseñanza que venía inmersa en estas señales (Hechos 2:7-12);
pero otros, preferían atacar a los creyentes con sus suposiciones burlonas sobre la razón de
estas manifestaciones (Hechos 2:13).

Ante estas reacciones de la gente, Pedro, el mismo que había negado al salvador y que se
había escondido con los demás discípulos por temor a la persecución, levantó su voz para
predicar de Cristo a la multitud; y aunque inicialmente empezó dando un argumento lógico
que rebatiera las burlas de la gente (Hechos 2:14-15), no centró su discurso en los deleites o
beneficios físicos de estas señales, sino que se tornó hacia las escrituras, y mostró como
Dios estaba oficializando a la Iglesia como la Institución que ahora proclamaría su Palabra
al mundo (Hechos 2:16-21); de hecho, la Salvación en Jesucristo fue el centro de su
predicación, y el llamado a arrepentirse y seguir a Cristo en la Iglesia fue su aplicación
práctica (Hechos 22:22-47).

¡Que hoy las enseñanzas y predicaciones giren en torno al Salvador!, es un reclamo que
oiríamos de Pedro, si nos pudiera hablar. Él mismo nos confirmaría que, aun siendo uno de
los apóstoles, no basó su conquista de las almas en las señales apostólicas, sino que
entendió que el Espíritu Santo había descendido con poder para convertir al pecador, y no
para entretenerlo.

Los que somos de Cristo debemos apelar al poder del Espíritu de Dios para testificar de
nuestro salvador.
Día 92

POR LA FE EN CRISTO

Hechos 3:16 Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha


confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en
presencia de todos vosotros.

La Fe en Cristo es la mayor bendición y provisión para la vida que nosotros podemos tener
y compartir.

Siempre que se tenga a Cristo, se tendrá para dar a los demás; así como Pedro y Juan, que
al escuchar al cojo pedirles dinero, le participaron de la obra sanadora de Cristo, por medio
de la Fe en Él (Hechos 3:1-7). Sabemos que fue una verdadera bendición del Salvador,
porque el hombre acompañó a los apóstoles a adorar, y lo hizo con todas sus fuerzas, con
todo su ser (Hechos 3:8-10).

La explicación dada por Pedro a la multitud asombrada se focalizó en presentar claramente


el evangelio; el Apóstol no se extendió en dar detalles sobre la sanidad realizada al cojo,
pero si profundizó en el llamado al arrepentimiento y a la fe en el Señor (Hechos 3:11-26).

Estos acontecimientos deberían alentar al creyente; ya que, por más que no tenga “ni plata
ni oro”, como Pedro y Juan en esa ocasión, el cristiano verdadero posee la gracia salvadora
del Señor, y siempre tendrá para compartir con los más necesitados.

Disfrute de la gran bendición de estar en Cristo y haga todo por la fe en el salvador, y será
de bendición para quienes le rodean.
Día 93

ORACIÓN CORRECTA

Hechos 4:27-28 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo


Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de
Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que
sucediera.

Ante la adversidad, la oración permite identificar el problema y exponerlo ante Dios, pero
sin dejar de confiar en que todo está bajo su control.

Existen confusiones sobre la forma correcta de pedir a Dios en Oración; algunos, en


oración, buscamos detallar a Dios al máximo nuestras necesidades, porque en el fondo
creemos que Él no se ha dado cuenta de nuestra situación; y otros, ni siquiera exponemos la
situación ante el Señor, porque pensamos que Él no quiere que nos quejemos de algo que
ya sabe que nos sucede. Ambos extremos ignoran el verdadero sentido de la oración.

El ejemplo apostólico nos ilustra la forma correcta de orar. Ellos, después de haber sido
amenazados por los mismos líderes judíos que mataron al salvador, y habiéndoles dicho
valientemente que no podían dejar de dar testimonio del Señor Jesús (Hch.4:1-22), se
reunieron a orar con los demás creyentes (Hch.4:23). Fue así como dicha oración inició con
exaltación al Señor (Hch.4:24), luego apeló a la Palabra para encontrar la base escritural de
su clamor (Hch.4:25-26), y finalmente tomaron como referencia el sacrificio del Señor
Jesús en la Cruz para afirmar su confianza en el soberano control de Dios (Hch.4:27-28).

De esta forma, al centrarnos en la obra de Cristo, alcanzamos una perspectiva correcta de la


voluntad del Señor; la cual se obra en sus siervos, a pesar de la persecución, pero sin limitar
su deseo de orar. Porque al entender la soberanía de Dios en medio de las circunstancias, el
creyente es impulsado a apelar ante el único que puede socorrerlo para librarlo de la
aflicción, o para fortalecerlo en medio de la misma.

Ni Cristo, sabiendo de antemano el sufrimiento preparado para él, dejó de apelar ante el
Señor; porque entendía que en medio de la oración sería fortalecido para obrar conforme a
la voluntad del Padre Celestial.

Tan pronto como culminó su oración, pidiendo valor para seguir en medio de la oposición
(Hechos 4:29-30), los discípulos recibieron confirmación del Señor, no solo con un
temblor, sino con la llenura del Espíritu de Dios que aumentó su valentía (Hechos 4:31) y
les dio mayor unidad en medio de la oposición del mundo (Hechos 4:32-37).

No deje de orar; porque aunque no cambien las circunstancias, el Señor cambiará su


corazón, para que se acople a Su voluntad. ¡Dios no deja de responder a sus siervos!
Día 94

RESPETO POR LA IGLESIA

Hechos 5:11 Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas
cosas.

Cuando la prioridad de una congregación cristiana realmente es obedecer la voluntad de


Dios conforme la Escritura, inspirará un temor reverente dentro de sus miembros, y hasta
en quienes se le oponen en el mundo.

La Historia de lo acontecido a Ananías y Safira, cuando cayeron muertos por incumplir la


promesa que hicieron a Dios de dar a la Iglesia el valor completo de una propiedad que
vendieron (Hechos 5:1-11), no quedó registrada para admirar el poder apostólico (aunque a
ellos se le dieron esas señales), sino para demostrar la seriedad del servicio a Dios.

Así como en la inauguración del Tabernáculo de Moisés, y en la del Templo de Salomón,


Dios inició de manera oficial la Iglesia cristiana con una marejada de eventos milagrosos,
presididos por los apóstoles del cordero (Hechos 5:12-16); y todo esto no solo sirvió para
dar a conocer el evangelio, sino que también demostró el carácter celestial de la Institución
conocida como Iglesia. Tan claro fue el mensaje, que generó la oposición de los líderes
religiosos de la época, quienes apresaron a los apóstoles y los amenazaron para que no
predicaran (Hechos 5:17-18, 26-28); pero ante la persecución, los apóstoles confiaron en la
protección divina (Hechos 5:19-25); y ante las amenazas, respondieron valientemente con
la proclamación del evangelio (Hechos 5:29-33).

Finalmente, aconsejados por Gamaliel, maestro del A.T., los líderes Judíos dejaron ir a los
apóstoles para ver si su fe seguía creciendo en medio del pueblo; ya que si prevalecían en el
tiempo, se demostraría el respaldo divino a la Iglesia de Jesucristo (Hch.5:34-42).

Si se ha rendido a Cristo, no debe dejar de congregarse en una Iglesia que proclame


correctamente el evangelio; ya que Dios, con todos los milagros de la Iglesia apostólica,
quiso generar en nuestros corazones el temor reverente necesario para servirle fielmente en
una Iglesia Local; y también lo hizo para que demos testimonio al mundo pecador, por
medio del carácter santo de quienes hemos creído en Cristo.

¡Señor, que en cada congregación cristiana lo reverenciemos al punto de impactar al


mundo! Y que no caigamos en la imitación del mundo para buscar su aprobación.
Día 95

NECESIDAD DE SIERVOS

Hechos 6:2-3 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron:
No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad,
pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del
Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.

El llamado a servir a otros, en medio de la Iglesia, demuestra el carácter humilde que debe
tener quien anhela ser usado por Dios.

Como en cualquier agrupación humana, en la Iglesia primitiva se manifestaron dificultades


debido a las diferencias culturales entre sus miembros; ya que unos venían de los judíos que
hablaban arameo y otros de los judíos dispersos por el mundo, llenos de la cultura griega.
Fue por ello que hubo conflictos en la asistencia social a las viudas necesitadas (Hechos
6:1), y los apóstoles decidieron que se escogiera a siete hombres, llenos del Espíritu Santo,
que se encargaran de la atención a los necesitados. Por los nombres, sabemos que fueron
judíos de cultura griega los que terminaron por ser escogidos (Hechos 6:5-6).

La intención de los Apóstoles fue solucionar el problema sin generar otro; ya que, si ellos
mismos atendían las mesas, no podrían dedicar tiempo a su llamado de proclamar el
evangelio, ni a la oración (Hechos 6:4). Por el contrario, al delegar esta labor, la Iglesia
continuó creciendo en la Palabra del Señor (Hechos 6:7).

Los primeros nombramientos que hicieron los apóstoles fueron para oficios de servidumbre
en medio de la congregación. ¡Qué diferencia con los parámetros del mundo!, en el cual se
buscan puestos de eminencia, donde se pueda influir en las personas y se reciba el
reconocimiento público. Uno de los hombres nombrados, Esteban, estaba tan lleno del
Espíritu de Dios, que generó malestar en medio de los judíos incrédulos; los cuales,
mediante calumnias, terminaron por apresarlo para al final matarlo (Hechos 6:8-15).

Si anhela ser útil en el Señor, debe estar dispuesto a servir a los demás; sin que esto
signifique que usted pueda disminuir su compromiso de comunión personal con Dios.
Día 96

VERDAD DESAFIANTE

Hechos 7:48-50 si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el
profeta: El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me
edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas
estas cosas?

Se deben recordar los atributos divinos, para no quedar atrapados en las maquinarias
religiosas de la época; así se corra el riesgo de ser perseguido.

A Esteban, después de habérsele apresado, se le dio la oportunidad de hablar para saber si


las acusaciones hechas contra él, de hablar contra Moisés, contra Dios, contra el Templo
sagrado y contra La Ley Mosaica, eran ciertas (Hechos 6:11,13; 7:1). A todo esto, Esteban
contestó con un discurso apasionado sobre la historia del pueblo de Israel, desde antes de la
Ley de Moisés (Hechos 7:2-47); y demostró como el Señor intentó corregir al pueblo Judío
en muchas ocasiones, y como este siempre terminó por rechazar y hasta matar a sus
profetas, así como lo hicieron con Jesucristo, con el Salvador (Hechos 7:51-53).

El punto clave del discurso fue la recordación de la omnipresencia y santidad divina


(Hechos 7:48-50), ya que, por muy religioso que sea un pueblo, y por muy elaborado que
sea un templo, esto no se puede comparar con la grandeza y la perfección del Señor; no se
puede encasillar a Dios en un lugar, ni en un parámetro religioso, así este utilice leyes
bíblicas. Esteban, en su discurso, mostró como antes del andamiaje de la Ley de Moisés,
Dios escogió a Abraham para servirle; y como, por aferrarse incorrectamente a esta Ley, los
Judíos rechazaron a quien venía a salvarlos de la condenación que dicha Ley promulga
sobre cada ser humano; y también como, olvidando que Dios es superior a todo culto que se
le rinda, no entendieron la Salvación en Cristo y la rechazaron.

Toda esta aplicación práctica de las características más fundamentales de Dios, le costó a
Esteban la vida (Hechos 7:54-60). La pregunta es, ¿A quiénes imitaremos?: ¿A los que,
como Esteban, predican a Cristo según la correcta interpretación de la naturaleza Divina,
así haya que entregar el alma a Cristo en medio del apedreamiento religioso? ¿O a quienes
se tapan los oídos a todo lo que vaya en contra de su movimiento religioso, y arremeten en
contra de quienes se le opongan?

¡Cristo es digno de morir por él; y su Palabra es la única verdad que merece nuestro
sacrificio al proclamarla!
Día 97

REGALO IMPOSIBLE DE COMPRAR

Hechos 8:20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado
que el don de Dios se obtiene con dinero.

La presencia regeneradora del Espíritu Santo, que da al ser humano la capacidad de


arrepentirse del pecado, y de creer en Cristo, No puede comprarse con nada; porque la
Salvación del alma es, siempre ha sido, y seguirá siendo, un regalo exclusivo de Dios.

En medio de la persecución que se levantó después de la muerte de Esteban, Dios mismo


fue usando las circunstancias para la expansión del evangelio en el mundo conocido
(Hechos 8:1-2). Se empezaron a levantar antagonistas, o perseguidores del evangelio, como
Saulo (Hechos 8:3); pero también se levantaron protagonistas que nadie había previsto,
como Felipe, que comenzaron la evangelización fuera de Jerusalén.

De las personas que siguieron a Felipe, durante su evangelización en Samaria, se destaca


Simón; pues fue un hombre que confundió el poder con el que Dios había investido a los
Apóstoles, para impartir el don del Espíritu Santo, con poderes mágicos o sobrenaturales
que se pueden pagar (Hechos 8:4-25). Conforme Pedro lo dictaminó, este hombre, así
hubiera estado dentro de los bautizados por la Fe en Jesús, y así anduviera en medio de los
creyentes, no era convertido; su corazón no había recibido la transformación que solo puede
obrar de forma soberana el Espíritu Santo.

Paradójicamente, cuando Felipe es enviado por Dios hasta el camino que conducía de
Jerusalén a Gaza para predicarle a un solo hombre, al Etíope que iba leyendo al profeta
Isaías, este no solo entendió la salvación en Cristo sin necesidad de señales sobrenaturales,
sino que además pidió ser bautizado, como señal de su entrega al Salvador (Hech.8:26-40).

El Etíope eunuco podía haber aludido al hecho de ser un religioso piadoso que se esforzaba
yendo hasta Jerusalén para conocer al único Dios; y si era un eunuco (castrado) verdadero,
podía haber usado su abstinencia como virtud para anhelar la salvación; o simplemente
podía haberse apoyado en su estudio diligente del antiguo testamento como una razón para
ser salvo; pero en realidad, nada de eso le podía asegurar la salvación.

¡Ni los logros personales, ni las posesiones materiales, pueden servir para conseguir que
Dios obre nuestra salvación! Ella solo viene como un regalo inmerecido e imposible de
comprar, para que la Gloria sea de Dios.

Quién realmente es creyente en Cristo vivirá eternamente agradecido por el regalo de un


nuevo corazón, un corazón que se arrepiente de su pecado y confía en la obra del Salvador.
Día 98

CONSECUENCIA DE UN GRAN LLAMADO

Hechos 9:15-16 El Señor le dijo: Vé, porque instrumento escogido me es éste, para
llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.

Entre más fuerte sea el llamado de Dios, para servirle en Cristo, mayor debe ser el sacrificio
por amor de Su nombre.

Saulo, el perseguidor judío de la Iglesia de Cristo ((Hechos 9:1-2), no sabía que Dios lo
había escogido para propagar el mensaje del evangelio; y como nadie puede servir a Dios
sin ser transformado por Él, a su debido tiempo, conforme el plan divino, el mismo
Jesucristo se atravesó en su camino para dar un vuelco total a su vida. Aquel que “respiraba
amenazas” fue impactado con el poder soberano del Señor Jesús; el cual le mostró la
insensatez de su lucha contra el evangelio (Hechos 9:3-9); y a través de Ananías, le reveló
su llamado apostólico, marcado por la persecución y el sufrimiento (Hechos 9:10-31).

Aunque, por su llamado apostólico, Dios le daría señales milagrosas como las que hacía
Pedro (Hechos 9:32-43), la Gran señal apostólica del ministerio de Pablo sería el
sufrimiento por amor al Señor; lo cual pudo corroborar tan pronto como fue convertido a
Cristo (Hechos 9:20-31).

El molino de la prueba suele ser el instrumento divino para producir una gran entrega en
sus siervos; y esto no sucede porque Dios simplemente desee ver sufrir a sus seguidores,
sino por la necesidad de depurar su entrega, para que solo Cristo sea su tesoro, su sustento y
su poder. A través del sufrimiento Pablo aprendería a tener por basura todo lo que había
conocido y tenido, al compararlo con el conocimiento de Cristo.

En vez de afligirse por las persecuciones y pruebas, es hora de que cada creyente en Cristo
use su sufrimiento como una maravillosa oportunidad de crecer en la fe y de cumplir la
misión para la cual el Señor lo salvó.
Día 99

COMUNICACIÓN CON EL CIELO

Hechos 10:4 El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo:
Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios.

Tanto el incrédulo al ser transformado por Dios para recibir el mensaje de Salvación, como
el creyente al ser dirigido por Dios para la expansión del evangelio, ambos deben usar el
único mecanismo de comunicación con el Señor: La oración.

A Cornelio la obra de Dios en su corazón lo impulsaba a buscar al Señor, por lo cual


practicaba la religión Judía y tenía un buen testimonio de los Judíos, a pesar de no
pertenecer a ese pueblo (Hechos 10:1-2, 22); y cuando estaba en oración un ángel le
comunicó su necesidad (como la de todo ser humano) de escuchar el mensaje del evangelio
a través de un cristiano. Sucedió así porque solo cuando Pedro le predicara realmente
recibiría vida eterna en Cristo (Hech.10:3-6) y serían totalmente respondidas sus oraciones.

Mientras los mensajeros de Cornelio iban en camino, Pedro también estaba siendo dirigido
a través de la oración (Hechos 10:7-9); Pero en esta ocasión, Dios mismo, a través de una
visión, fue quien le reveló Su voluntad de llevar el evangelio a los no judíos (Hechos 10:10-
29). Dios no le habló a Pedro por medio de un ángel porque el creyente en Cristo tiene
comunión directa con su Padre celestial.

Así como en Pentecostés, dentro de Jerusalén (Hechos 2:1-12); y como en Samaria, con los
discípulos de Felipe (Hechos 8:14-17); en casa de Cornelio, más allá de Samaria, Dios
certificó el mensaje del evangelio por medio de señales milagrosas, al impartir el Espíritu
Santo en presencia de los apóstoles (Hechos 10:30-48). Así quedó oficializada la entrada
del evangelio a Jerusalén, Samaria y al mundo gentil, conforme lo determinó el Señor
(Lucas 24:46-49; Hechos 1:6-8).

Hoy también cada persona que se acerca al Señor, anhelando que el Espíritu Santo obre en
su corazón, debe hacerlo en oración. Quién no se haya rendido a Cristo debe orar, clamando
con fe a Dios para que un verdadero creyente le enseñe el evangelio; y el cristiano debe
orar para ser dirigido conforme la voluntad de Dios, a pesar de sus prejuicios humanos.
Día 100

BUENAS NUEVAS PARA TODOS

Hechos 11:18 Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De
manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!

Tanto los que siempre han tratado de buscar la verdad conforme a la revelación divina,
como los que nunca han conocido, ni entendido lo más mínimo del Dios verdadero; ambos
tipos de personas pueden ser salvadas en Cristo; porque tanto en los unos como en los otros
Dios ha decidido glorificarse.

La discusión en medio de la cual Pedro tuvo que explicar su predicación en un hogar que
no era Judío, que era el hogar de Cornelio (Hechos 11:1-18), mostró la falta de
entendimiento de algunos cristianos judíos; los cuales (incluyendo al mismo Pedro, antes de
ser confrontado por Dios), no entendían que el evangelio de Cristo se dio para alcanzar
almas de toda lengua, pueblo y nación.

Curiosamente, donde más avanzó la identidad particular de la enseñanza cristiana fue en


medio de los pueblos que no eran judíos; esto quedó demostrado por el hecho de que
Antioquía, una ciudad no judía, fue donde los creyentes se identificaron por primera vez
como cristianos (Hechos 11:19-26). Aunque inicialmente Bernabé y Pablo, siendo judíos,
no le predicaron a gentiles, Dios mismo dirigió las circunstancias para que tuvieran que
predicar y enseñar a todo tipo de personas; lo cual terminó por beneficiar a los cristianos
judíos, ya que fueron socorridos en su necesidad por los cristianos de Antioquía (Hechos
11:27-30).

No dejemos llenar nuestro corazón de sectarismos culturales, sociales o raciales; ya que las
buenas nuevas de salvación en Cristo deben ser predicadas a todo tipo de personas. Puede
llegar a suceder que la persona con la que usted menos se trata ahora venga a los pies de
Cristo por medio de su predicación; y solo Dios sabe si luego termine siendo su ayuda en el
Señor.

¡Dios no hace acepción de personas!


Día 101

ORANDO POR PROTECCIÓN

Hechos 12:5 Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin
cesar oración a Dios por él.

La protección de Dios sobre su pueblo es continua; pues a pesar de que las circunstancias se
tornen violentas y opresivas, al punto de ver algunos morir por su fe en Cristo, Dios no
descuida a ninguno de sus siervos. Quienes viven son guardados por la oración, y quienes
mueren son guardados para siempre en la presencia de Dios.

Herodes, al ver el agrado que despertó en el pueblo Judío por haber matado al Apóstol
Jacobo, decidió continuar su persecución en contra de la iglesia, y puso preso a Pedro
(Hechos 12:1-5). Aunque su objetivo era solo amedrentar, y por ello planeaba sacar a Pedro
después de la pascua, Dios lo sorprendió liberando a Pedro de forma milagrosa (Hechos
12:6-11,18-19); y al final, por permitir que se le reverenciara como a un dios, Herodes fue
aniquilado por el Señor (Hechos 12:20-25), haciéndose así justicia al pueblo de Dios
perseguido.

Aún los mismos creyentes que clamaban a Dios por la protección y liberación de Pedro,
quedaron sorprendidos al verlo libre (Hechos 12:12-17); tal vez ya se hacían a la idea de
que le aconteciera lo mismo que a Jacobo. Pero Dios, ni descuidó a Jacobo, ni descuidó a
Pedro; así como tampoco descuida a ninguno de sus siervos. La diferencia entre cada
creyente no radica en otra cosa que en la voluntad de Dios; a unos Dios les permitirá
ofrecer su vida en sacrifico ejemplar por su fe en Cristo; y a otros Dios les preservará hasta
su vejez en medio de la persecución del mundo; pero ambos grupos necesitan de la
protección y ayuda divina para poder cumplir su llamado en Cristo.

No debemos dejar de orar cuando las circunstancias se tornan más conflictivas y peligrosas;
por el contrario, debemos aumentar nuestro clamor por la protección de Dios, ya que solo
así mostraremos total dependencia de la voluntad divina y seremos preservados por el
Señor.

¡Confíe en que Cristo cumplirá su promesa de no descuidar a ninguno de los que el Padre le
ha dado! ¡Él siempre nos dejará gratamente sorprendidos!
Día 102

LLAMADO DEL ESPÍRITU

Hechos 13:2-3 Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo:


Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces,
habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Solo aquel que ha sido llamado por el Espíritu Santo puede soportar las dificultades y
sacrificios que conlleva el servicio a Dios.

Varios años después de la conversión de Pablo, este, junto con Bernabé, se había
establecido como parte del cuerpo de maestros de la Iglesia de Antioquía (Hechos 13:1); y
cumpliendo con los requisitos bíblicos para ser siervo de Dios, ambos fueron certificados
por el Espíritu Santo, a través de la oración de los líderes de la Iglesia, para viajar
predicando el evangelio.

Dios es el que llama y el que trae convicción de su llamado, primeramente al individuo, y


luego a los hermanos en la Fe; y es así para que cada siervo de Dios comience y continúe su
labor con el respaldo del Señor a través de la oración de sus hermanos.

Cuando se es llamado por el Señor, se contará con el respaldo poderoso de Dios; así como
lo tuvieron Pablo y Bernabé cuando se les oponía Barjesús, un falso profeta que procuraba
estorbar la conversión del procónsul Sergio Paulo (Hechos 13:4-12).

El siervo del Señor siempre deberá apelar al poder del Espíritu de Dios que lo llamó, para
poder soportar todas las dificultades propias de su servicio. Como Pablo y Bernabé, por
amor al Señor Jesús, el sirvo de Dios deberá sobrellevar el abandono de quienes no desean
sufrir por causa del evangelio (Hechos 13:13); y también deberá soportar la oposición de
muchos que escucharon maravillados la correcta predicación de Jesucristo (Hechos 13:14-
45,50). Esto será señal de que Dios está dirigiendo a su siervo hacía los corazones que ha
preparado para creer en el Señor Jesús (Hechos 13:46-49,51-52).

¡El mismo Espíritu Santo que convierte al pecador, es quien lo llama a servir a la
predicación del evangelio, y quien lo capacita para soportar toda prueba!
Día 103

DIOS, O LA IDOLATRÍA

Hechos 14:15 y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos
hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os
convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.

Si no se sirve al verdadero Dios, tal como se presenta en la Biblia, se terminará idolatrando


hasta a los ministros que Él ha enviado.

Lo que normalmente pasaba en cada ciudad en que Pablo y Bernabé predicaban, era que la
gente se dividía (Hechos 14:1-7); unos seguían el evangelio de Jesucristo, pero otros,
haciendo de su sistema religioso, o de su comodidad, o de su conveniencia, su propia
divinidad, terminaban oponiéndose a los apóstoles.

En Listra quedó demostrado que las señales milagrosas apostólicas servían para certificar
su llamado a proclamar el evangelio, pero que no transformaban el corazón idólatra del ser
humano. Luego de que Pablo sanara a un cojo de nacimiento, en vez de escuchar
atentamente el evangelio, la gente decidió adorar a Pablo y a Bernabé como si ellos fueran
los dioses que se acostumbraba a adorar en ese lugar (Hechos 14:8-19).

Curiosamente, la misma multitud que idolatró a Pablo, luego de ser influenciados por los
judíos que se oponían al evangelio, terminó por apedrear al apóstol (Hechos 14:19); esto
demuestra lo engañoso que puede ser el corazón humano, el cual siempre necesita depositar
su fe en algo, o en alguien. Lamentablemente, hoy en día, y con los avances de la ciencia, el
hombre ha caído de nuevo en la exaltación de sí mismo, como si él fuera un “dios”; y más
lamentable aún es que esto suceda en medio de las congregaciones cristianas, cuando se
exalta desmedidamente a los líderes más carismáticos o más influyentes.

Los prodigios que reúnen a multitudes no son garantía de que las personas sirvan al
verdadero Dios; es por ello que, comenzando por quienes dirigen en medio de las iglesias,
los creyentes debemos profundizar en el conocimiento y en la relación con el Dios de la
Biblia, para no caer en la confusión que produce el traer los conceptos del mundo al
evangelio.

Fue por ello que Pablo y Bernabé no solo alentaron a los discípulos a soportar todo
sufrimiento por su fe en Cristo, sino que también pasaron confirmando su doctrina y
estableciendo siervos que enseñaran a cada iglesia conforme a la correcta interpretación del
evangelio (Hechos 14:20-23)

¡Asegurémonos de estar sirviendo al Dios de la Biblia, el cual nos salva en Jesucristo!


Día 104

GRACIA LIBERTADORA

Hechos 15:10-11 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los
discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? Antes
creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos.

Para seguir a Cristo solo es efectiva su Gracia; ya que a través de ella se nos libera de la
carga de la ley ceremonial del Antiguo Testamento, para darnos el poder de servir
libremente al Señor.

¡Cuán confundidos están aquellos que pretenden dar a las leyes ceremoniales judías un
sentido salvador para el individuo! Ese fue el error de algunos cristianos de la Iglesia de
Jerusalén, a pesar de que habían creído en Cristo como su salvador (Hechos 15:1,5). Hoy se
pueden diferenciar los movimientos que se autodenominan Cristianos por su concepto del
Antiguo Testamento; ya que al final, o se cree que en Cristo la salvación es por su gracia, o
se cree que es por nuestras obras al enfatizar en las ceremonias y simbologías de la ley
mosaica.

Tanto Pedro, al recordar la experiencia a través de la cual Dios le enseñó de Su obra


salvadora en los no judíos (Hechos 15:6-11), como Pablo y Bernabé, quienes no se
cansaban de narrar las conversiones a Cristo entre los gentiles (Hechos 15:2-4,12); Todos
ellos quedaron convencidos de que no era necesario que los que no habían sido judíos
judaizaran sus ceremonias o sus costumbres.

Jacobo, el pastor de Jerusalén, concluyó sabiamente la discusión sobre el tema; él citó la


Palabra de Dios para demostrar el llamado divino hacia los gentiles, y para ratificar que el
Señor no demanda la aplicación del Judaísmo en el Cristianismo (Hechos 15:13-18, 21).
Jacobo, de forma muy prudente, recomendó una medida que calmaría las inconformidades
de muchos cristianos judíos (Hechos 15:19-20,22-35); sugirió que se apartaran de lo
relacionado con los cultos idolátricos de ese entonces (ceremonias, comidas y prácticas
sexuales), lo cual es apenas obvio para un creyente en Cristo que, por la obra de la gracia
divina, no solo acepta el perdón en Cristo, sino que aborrece el pecado en todas sus formas.

¡No confundamos el llamado a la Santidad con las leyes ceremoniales judías! El cristiano
verdadero se aparta del pecado porque su corazón ya fue apartado por la gracia divina; y
esta gracia es la misma que lo sostiene, por la fe en Cristo, para servir a Dios conforme a Su
voluntad.
Día 105

DIRIGIDOS POR EL ESPÍRITU

Hechos 16:7,10 y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no


se lo permitió. Cuando (Pablo) vio la visión, en seguida procuramos partir para
Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el
evangelio.

La clave del servicio a Dios radica en ser sensibles al impulso del Espíritu Santo.

En cada aspecto de nuestra vida debemos ser organizados; pero por lo general, por el deseo
de planificar cada actividad, tendemos a actuar bajo nuestro propio criterio, olvidando que
un verdadero cristiano debe ser impulsado desde su corazón por el Espíritu de Dios.

El Apóstol Pablo no tenía reparos en ir de ciudad en ciudad predicando el evangelio y


reclutando como colaboradores a cristianos fieles como Timoteo (Hechos 16:1-5); pero, a
pesar de su carácter decidido, Pablo era sensible a la dirección del Espíritu de Dios; ya que
podía percibir cuando este le negaba la autorización a alguno de sus planes (Hechos 16:6-
8); y como en el caso en que tuvo la visión de un varón macedonio (Hechos 16:9-10), Pablo
entendía rápidamente la forma sutil en que lo estaba dirigiendo el Señor.

Ese grado de sensibilidad a la voz del Espíritu Santo capacitaba a Pablo para esperar el
momento en que el mismo Señor abriera los corazones que habrían de creer en Cristo,
como sucedió en el caso de Lida en Filipos (Hechos 16:11-15). Esa acción del Espíritu
Santo también impulsaba a Pablo a discernir la obra demoníaca y a resistirla, como en el
caso de la adivina que les hacía propaganda a los apóstoles (Hechos 16:16-18). Pablo hasta
tenía ánimo para cantar himnos en la prisión (Hechos 16:19-25) y para predicar del señor
Jesucristo a quien había sido su verdugo, como en el caso del carcelero (Hechos 16:26-39).

Cualquiera en el lugar de Pablo, en lo humano, hubiera pasado por alto el deseo del Señor
de dirigirlo a macedonia, hubiera confundido a la adivina con una creyente que impulsaba
la propagación del evangelio, y se hubiera desalentado frente a las pruebas,
menospreciando las conversiones de Lida y del carcelero; pero Pablo era dirigido por el
Espíritu de Dios.

¡El creyente verdadero anhela, clama y espera ser dirigido por el Espíritu Santo! Solo así
sabrá hacer la voluntad de Dios sin confundirse, sin desalentarse y sin desmayar.
Día 106

NOBLEZA DE CORAZÓN

Hechos 17:11 Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues
recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para
ver si estas cosas eran así.

La nobleza del corazón consiste en buscar la verdad en la Palabra de Dios; así se tenga que
abandonar lo que tradicionalmente se venía creyendo y viviendo.

Al predicar en Tesalónica, y ver como el Señor convertía a Cristo a algunos de los judíos
del lugar (Hechos 17:1-4), Pablo y Silas tuvieron que ser enviados a Berea (Hechos 17:10),
Esto se hizo para que no sufrieran la violenta persecución que los judíos incrédulos
emprendieron contra los creyentes en Cristo (Hechos 17:5-9).

La definición que se le da a la forma como los habitantes de Berea recibieron la predicación


del evangelio es: “Y estos eran más nobles” (Hechos 17:11). Su nobleza no consistió en
creer todo lo que se les dijera de forma inmediata; su nobleza radicó en querer sujetarse a la
verdad de la Palabra de Dios, buscando acoplar su fe a ella y no que ella se acoplara a su fe.
Por esta noble actitud muchos fueron convertidos al Señor (Hechos 17:12), a pesar de que
los tesalonicenses llegaron a Berea e hicieron huir a Pablo hasta Atenas (Hechos 17:13-15).

En Atenas, Pablo, enardecido ante la idolatría de los atenienses, predicó con pasión el
evangelio; y lo hizo a tal punto que fue invitado a enseñar en el areópago (Hechos 17:16-
20). Pero una vez allí, al predicar a Cristo con gran sabiduría y elocuencia (Hechos 17:22-
31), quedó en evidencia que la mayoría solo le oía por curiosidad (Hechos 17:21); ya que
no quisieron aceptar la resurrección de Cristo, ni verificaron en la Palabra de Dios para ver
si el mensaje de Pablo era cierto (Hechos 17:32-33). Por su falta de nobleza, solo pocos
creyeron al evangelio (Hechos 17:34).

Nuestra tarea es permanecer con un corazón noble ante Dios, que se doblegue ante la
verdad de su Palabra, para no caer en el engaño de falsos evangelios, ni dejar de creer en el
verdadero evangelio de Jesucristo.
Día 107

VENCIENDO EL TEMOR

Hechos 18:9-10 Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino
habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para
hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

Cuando el temor viene al corazón, se debe recordar el poder protector del Señor; el cual
actúa sobre aquellos que propagan el mensaje del evangelio.

Luego de su llegada a Corinto, el apóstol Pablo pudo experimentar la fuerte oposición del
pueblo judío al mensaje del evangelio; se opusieron en tal magnitud, que el apóstol tuvo
que abandonarlos en su necedad, e ir a los gentiles (Hechos 18:1-6). Pero, a pesar de haber
sido recibido entre los gentiles y de presenciar la conversión del jefe de la sinagoga judía
(Hechos 18:7-8), Pablo quedó tan impresionado con la respuesta hostil de los judíos, que se
llenó de temor en su corazón; y esto lo sabemos porque Dios mismo tuvo que alentarle a
través de una visión para que no temiera sino que confiara en Él (Hechos 18:9-10).

Si se examinan cuidadosamente las Palabras de aliento del Señor, se puede concluir que él
protegería a Pablo de un ataque violento en su contra, no por el simple hecho de guardarlo
de sufrir, sino por su propósito de establecer un gran número de creyentes en Cristo dentro
de esa ciudad. Es por ello que Pablo duró tanto en esta ciudad, a pesar de las reacciones de
los judíos opositores en contra de los creyentes (Hechos 18:11-17).

El ejemplo de Pablo en medio de la adversidad llevó al evangelio a quienes fueron sus


compañeros de trabajo en Corinto, a Priscila y Aquila; los cuales quedaron tan impactados
que viajaron con Pablo a Éfeso y se quedaron allí para edificar la Iglesia. Y estaban tan bien
preparados por el apóstol, que pudieron encaminar en el evangelio a un Judío tan elocuente
como Apolos (Hechos 18:18-28). ¡No fue en vano, el que Pablo dejara su temor y confiara
en el Señor cuando estuvo en Corinto!

Así tampoco es en vano que cada creyente le entregue sus temores más profundos al Señor;
ya que el guarda a sus hijos, por Su propósito de usarlos en medio de este mundo como
propagadores del evangelio.

Cuando el temor venga al corazón, el creyente debe escuchar la voz de Dios en su interior
diciéndole: ¡No temas, aún tengo que cumplir mi propósito a través de ti!
Día 108

PODER PARA SALVAR

Hechos 19:17-18 Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Éfeso, así judíos como
griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús. Y
muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.

Cada manifestación poderosa de Dios tiene como objetivo la transformación del alma; esto
se da a través de un arrepentimiento que conduce a la búsqueda de Salvación en Cristo.

El poder apostólico con el que fue investido el Apóstol Pablo le permitió diferenciar entre
el mero arrepentimiento simbolizado por el bautismo de Juan y la transformación que
realiza el Espíritu Santo para poder creer en Jesús, y que se representa por medio del
bautismo cristiano (Hecho19:1-5); pero también, Pablo pudo administrar el regalo precioso
de una manifestación sobrenatural del Espíritu de Dios a quienes les impusiera las manos
(Hechos 19:6-12). Todo esto tenía como objetivo la conversión del corazón hacia Cristo.

Este poder, solo puede ser usado con el propósito salvador; lo cual quedó claro para quienes
sufrieron intentando imitar a Pablo, pues citaban con sus labios el nombre de Jesús sin ser
ellos mismos verdaderos cristianos (Hechos 19:13-17). Todo esto produjo en Éfeso
cristianos genuinos, que rechazaron sus costumbres y creencias pecaminosas de forma clara
y contundente (Hechos 19:18-22); lo cual, a su vez, atrajo la oposición de quienes se
beneficiaban económicamente con el engaño espiritual de los Efesios (Hechos 19:23-41).

En el día de hoy, el Señor no desea que aguardemos por ver manifestaciones milagrosas,
como las de Pablo, para nuestro entretenimiento; pero Su intención si sigue siendo que el
alma se arrepienta de su maldad y busque la salvación en Cristo.

Recordemos, ¡El Poder de Dios es para salvación, no para distracción!


Día 109

NECESIDAD DE HOMBRES DE DIOS

Hechos 20:36-37 Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos
ellos. Entonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban,

En este tiempo, no son los líderes conforme el mundo los que nos hacen falta; sino hombres
de Dios que, por su apasionada y real entrega al Señor, nos sirvan de modelo elevado de
vida en Cristo. A estos hombres siempre se les recordará.

Luego del alboroto en Éfeso, Pablo y su equipo partieron hacia macedonia (Hechos 20:1-6);
y estando en Troas, durante la reunión dominical, Pablo se extendió en sus enseñanzas
hasta el punto de tener que resucitar a un muchacho que se cayó dormido de un tercer piso;
y a pesar de ello, Pablo, después de resucitarlo, continuó enseñando toda la noche (Hechos
20:7-12). Esto nos recuerda que hombre de Dios verdadero, a pesar de las persecuciones, de
la falta de comodidades y del cansancio, siempre aprovechará el tiempo edificando a los
demás en Cristo.

En su propósito de que los creyentes vivan para glorificar al Señor, el apóstol viajó con el
deseo de hablar una vez más con los ancianos de Éfeso (Hechos 20:13-16); y luego de
llegar a Mileto, los mandó a llamar (Hechos 20:17). Durante su discurso de despedida
Pablo les recordó los sufrimientos que padeció para poder predicarles, y les indicó lo que
estaba dispuesto a seguir sufriendo por causa del evangelio (Hechos 20:18-25). También les
hizo recordar su continua y clara enseñanza del evangelio, y sus amonestaciones fervientes,
las cuales deberían imitar los ancianos de la Iglesia (Hechos 20:26-31). Además, Pablo
proclamó su confianza en el crecimiento espiritual que viene a través de la Palabra de Dios
(Hechos 20:32), y trajo a memoria su comportamiento desinteresado y generoso, el cual
debe inspirar a los creyentes en su ayuda a los necesitados (Hechos 20:33-35).

Al saber que aquel hombre, que mostró a Cristo con su ejemplo hasta el último momento,
no volvería, todos lloraron. ¡Es lógico que se entristecieran! ¡Un hombre de Dios siempre
es añorado por los verdaderos creyentes!

¡Que el Señor nos ayude a ser cada vez más como nuestros hermanos en la fe nos
necesitan! ¡Que Dios nos ayude a reflejar al Señor Jesús y a ser cada día más como Él!
Día 110

PREPARADO PARA LO PEOR

Hechos 21:13 Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el


corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, más aun a morir en
Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.

Quien tiene a Cristo en su corazón ya tiene lo mejor: Su presencia salvadora; por ello, es
capaz de alistarse para las peores circunstancias sin perder la paz que le da su Señor.

Es sorprendente que Pablo no haya sucumbido ante la insistencia de sus discípulos en los
diferentes lugares que visitó mientras viajaba a Jerusalén, ya que todos le pedían que no
fuera porque seguramente intentarían matarlo allí. En Tiro, conforme a la vida de oración
ferviente de los creyentes, ellos intentaron convencerlo “por el Espíritu”, pero terminaron
despidiéndolo de rodillas, en oración, y con todas las familias en la playa (Hechos 21:1-6).

Habiéndose quedado un día en Tolemaida, Pablo y sus acompañantes pasaron a Cesárea a


hospedarse en la casa de Felipe, el evangelista que fue nombrado en Jerusalén por los
apóstoles dentro del grupo de siete diáconos; allí, por ser un hogar dedicado al servicio al
Señor, y seguramente un paso frecuente de los diferentes siervos de Dios, Pablo fue
abordado por un profeta llamado Agabo; este le reveló claramente que sería apresado en
Jerusalén, pero Pablo no rehusó el llamado a sufrir por su Fe en Cristo; y aunque los
hermanos trataron de convencerlo de no continuar su viaje, el apóstol terminó partiendo a
Jerusalén (Hechos 21:7-16).

Finalmente, a pesar de seguir las recomendaciones de participar en ciertas ceremonias


Judías, para no despertar sospechas en medio de los religiosos de Jerusalén (Hechos 21:17-
26), Pablo fue tomado violentamente por una multitud que actuaba bajo el impulso de los
Judíos que le habían perseguido en Asia (Hechos 21:27). La razón que argumentaron para
arremeter contra Pablo, fue su supuesta enseñanza en contra de las leyes y costumbres
Judías, y su supuesta introducción de gentiles en el templo de Jerusalén (Hechos 21:28-29).
Si no hubiese intervenido la autoridad romana de la época, Pablo hubiera sido asesinado
por los mismos judíos que trató con respeto (Hechos 21:30-40), solo por proclamar el
evangelio entre los demás pueblos de la tierra.

Lo sorprendente de todo lo vivido por Pablo fue su seguridad de estar siendo parte de la
voluntad divina, aceptando el sufrimiento como parte de su servicio a Dios; lo cual le dio
una gran paz y le fortaleció en medio de las más terribles circunstancias.

¡Que Dios nos ayude a no huir de nuestro llamado divino por el deseo de no sufrir; sino que
más bien nos prepare para hacer su voluntad en medio de la aflicción!
Día 111

RELATO DE CONVERSIÓN

Hechos 22:4,8 Perseguía yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en


cárceles a hombres y mujeres;…Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo:
Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues.

Lo mínimo que un creyente debe tener para evangelizar es la narración de su conversión; ya


que en ella se identifica como un pecador enemigo del Evangelio que fue alcanzado y
transformado por Jesús.

Entre más claro sea el conocimiento del pecado propio, mayor será la necesidad de
salvación, y más evidente la obra de Cristo en la cruz al morir en reemplazo del pecador;
esto también mostrará el valor de la manifestación del Evangelio en el corazón del
inconverso, al revelarle su redención en Cristo.

Pablo es la clara demostración de un hombre que, teniendo todas las facultades humanas y
la preparación religiosa, no apela a su sabiduría para proclamar el Evangelio, sino que
presenta de forma escueta la obra de Cristo al transformarlo de enemigo a siervo Suyo
(Hechos 22:1-16). Lamentablemente, hoy muchos se dicen convertidos a Cristo, y no
pueden relatar la transformación que Cristo obró en ellos; y esto es porque en muchos casos
realmente no se ha dado verdadera salvación por la maravillosa gracia de Dios.

Pablo usó su testimonio como argumento para demostrar la validez de su llamado para
predicarle a los gentiles, a los que no son Judíos (Hechos 22:17-21); pero el fervor religioso
y nacionalista de la época sirvió de excusa a sus adversarios en su reclamo por acabar con
su vida; por lo cual tuvieron que intervenir las autoridades romanas de la época (Hechos
22:22-30). Curiosamente, muchos de los testimonios de conversiones actuales, no llegan a
causar este efecto; porque no confrontan el pecado del corazón humano con la obra de
gracia de la salvación en Cristo.

No es necesario tener acontecimientos llenos de señales prodigiosas que narrar, ya que el


más grande milagro sucede cuando el corazón lleno de pecado es alumbrado por la gracia
de Dios, dándole a conocer su estado, e induciéndolo a aborrecer su condición pecaminosa
para luego amar la obra salvadora de Cristo y ser un testimonio vivo de Su poder salvador.

Su conversión debe ser el respaldo de su predicación. Si no lo es, o no tiene claro en que


consiste el Evangelio, o no ha sido salvado por el Señor Jesús. ¡Testifique de Cristo hoy!
Día 112

MISIÓN TESTIFICAR

Hechos 23:11 A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo,
pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también
en Roma.

La misión del creyente en Cristo es dar testimonio de su Salvador; por lo cual no se


desalienta en la adversidad, sino que es animado por Dios al saber que Él lo protege para
que predique a Cristo.

Pablo, bajo la protección del tribuno, fue puesto a declarar ante todo el concilio de líderes
religiosos judíos (Hechos 22:30); pero iniciando su discurso, fue golpeado por orden del
sumo sacerdote; ante lo cual, Pablo respondió airadamente. Pero cuando lo reconvinieron,
el apóstol se excusó por hablar indebidamente a una autoridad judía (Hechos 23:1-5).

Sabiamente, Pablo dio un giro a su argumentación, resaltando los puntos doctrinales del
cristianismo que concuerdan con la enseñanza de los fariseos de esa época (Hechos 23:6); y
entonces, sus opositores, en vez de ir contra él, se enfrentaron entre ellos mismos, al punto
de escucharse a algunos exonerar a Pablo de culpa (Hech. 23:7-9). Pero debido al conflicto,
y para proteger la vida de Pablo, tuvo que suspenderse la actividad (Hechos 23:10).

Cuando Dios animó a Pablo (Hechos 23:11), lo hizo para que confiara en su protección, y
para que supiera que aún debía seguir dando testimonio de Cristo de esta misma forma,
hasta llegar a proclamar a su Señor en Roma. Es de notar que Dios mismo estaba dirigiendo
las circunstancias, sin ser el culpable del pecado de los adversarios del evangelio; y el
mismo Señor había determinado que, a través de su encarcelamiento, Pablo pudiera
predicar el evangelio ante los líderes políticos de la época. Hoy en día, muchos se quejan si
son perseguidos por su fe; y nunca permiten que Dios los anime a predicar a Cristo en
medio de la aflicción. Es por ello que no perciben el maravilloso cuidado que el Señor tiene
sobre sus siervos.

Pablo, al cobrar ánimo en el Señor, pudo ver Su mano guardándolo de la muerte cuando
Dios permitió que un sobrino suyo se enterara de un complot para matarlo; y tuvo la
sobriedad de encaminar al joven para que su testimonio le permitiera ser protegido de
forma especial (Hechos 23:12-22). Dios intervino al punto de darle a Pablo tal gracia
delante del tribuno, que este lo sacó de noche con una gran escolta para enviarlo ante el
gobernador Félix. Y así, al llegar a Cesarea, Félix leyó la carta que le envío el tribuno
Claudio lisias; y puso a Pablo en espera de sus adversarios para declarar ante él (Hechos
23:23-35); ¡Dios continuó cumpliendo su objetivo con Pablo! ¡Dar testimonio de Cristo!

¡Ese es el llamado para todo cristiano, dar testimonio de su Salvador!


Día 113

MOTIVACIÓN CORRECTA DE LA CONCIENCIA

Hechos 24:15-16 teniendo esperanza en Dios,…de que ha de haber resurrección de los


muertos, así de justos como de injustos. Y por esto procuro tener siempre una
conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.

La eternidad debe estimular la conciencia; y el creer que Cristo, conforme a la escritura,


pago por mi salvación, me debe estimular a actuar conscientemente de forma correcta.

Cuando llegaran a Cesarea los líderes judíos que acusaban a Pablo, trajeron a un orador
llamado tértulo para que los representara (Hechos 24:1); este hombre acusó a Pablo de ser
promotor de sediciones, líder de una secta y profanador del templo (Hechos 24:2-9); ante lo
cual Pablo argumentó que no lo hallaron provocando a nadie, ni formado grupos
subversivos (Hechos 24:10-13), y que el cristianismo tampoco era una secta herética del
judaísmo, sino la provisión de Dios, a través de Cristo, para alcanzar la resurrección que
tanto anhelaban los mismos judíos (Hechos 24:14-16); y que en vez de profanar el templo
de Jerusalén, Pablo había sido capturado mientras cumplía una ceremonia de purificación
en el mismo (Hechos 24:17-18), por lo cual no se habían presentado testigos oculares en su
contra (Hechos 24:19-21).

Esta defensa produjo en Félix la seguridad de la inocencia de Pablo, lo cual quedó


demostrado con las comodidades que le permitió (Hechos 24:23); pero esto no impidió el
que Félix se excusara con la espera del tribuno (Hechos 24:22) para tener tiempo de visitar
varias veces a Pablo, con la esperanza de sacarle dinero por su completa libertad (Hechos
24:26-27). Esto explica porque Félix se asustó cuando con su mujer oyeron de Pablo las
implicaciones morales prácticas para la persona que cree en Cristo (Hechos 24:24-25).

La conciencia del cristiano ha sido elevada por el Señor para que reconozca en sí mismo lo
que es pecado y lo aborrezca; y para que entienda lo que es santo o bueno, y lo busque con
las fuerzas que da el Señor. La razón para tener una buena conciencia, o hacer lo que es
correcto, debe ser el agradecer obedientemente a Dios el que nos haya dado vida eterna con
el sacrificio de Cristo en la cruz.

Pablo se defendió con tranquilidad porque tenía limpia su conciencia, gracias a la


transformación que Cristo trajo a su Corazón. ¿Lo mismo podría decirse de usted y de mí?
Día 114

RECURSO PROVIDENCIAL

Hechos 25:11 Porque si algún agravio, o cosa alguna digna de muerte he hecho, no
rehúso morir; pero si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede
entregarme a ellos. A César apelo.

En su cuidado providencial, Dios permite a sus hijos usar los mecanismos humanos más
comunes para llevar a cabo Su gloriosa voluntad.

Cuando más difíciles son las circunstancias, cuando es mucha la opresión del mundo, Dios
mismo se complace en dar a sus hijos la forma de aprovechar los mecanismos que el mundo
ha levantado para tratar de gobernarse de forma independiente a la voluntad Divina.

Los romanos, que creían en cualquier “dios” imaginable y no en el Dios verdadero, no


pensaron que su sistema judicial sería la forma en que un Judío escaparía de la muerte; ni
mucho menos pensaron que un apóstol de Jesucristo usaría su sistema de derecho para
como la oportunidad prometida por Dios para predicar el Evangelio ante los gobernantes y
reyes de la época.

El que Pablo haya apelado al tribunal del propio emperador romano (al César) al ser
impelido por Festo (el gobernador que reemplazó a Félix) a ir a Jerusalén para ser juzgado
allá, demuestra la recursividad del apóstol para aprovechar cada recurso en el cumplimiento
de la voluntad de Dios.

Dios había prometido a Pablo llevarlo ante gobernantes y reyes, y hacerlo testificar de
Cristo en Roma; por ello, Pablo no se dejó deprimir por los años que llevaba preso, ni se
dejó cohibir por las influencias que sus enemigos Judíos tenían en la autoridad romana que
lo juzgaba; él aprovechó la oportunidad para usar lo que tenía como mecanismo para ir a
predicar ante el emperador en roma, no importando el que no llegara como invitado de
honor; él solo aprovechó esta forma lícita de cumplir el llamado de Dios.

La recursividad de Pablo despertó curiosidad en Agripa, el rey local que visitaba a Félix;
por lo cual pidió poder escuchar al apóstol (Hechos 25:13-27). Esto demuestra como el
creyente debe ser habilidoso usando los recursos lícitos que tenga a la mano para dar
testimonio de Cristo. Muchos de nosotros, en el lugar de Pablo, nos hubiéramos deprimido
o amedrentado; bloqueando así nuestra capacidad de servir a Cristo en toda situación.

¡Que las más terribles situaciones no lo paralicen espiritualmente!, si usted está en Cristo,
encontrará la forma de aprovechar cada recurso que, por sencillo que parezca, Dios le ha
dejado para que testifique de su glorioso redentor.
Día 115

LOCURA DEL EVANGELIO

Hechos 26:23, 24, 28 Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la


resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles. …Festo a
gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco. …Entonces Agripa
dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.

Aunque la presentación coherente del evangelio sea una locura para el oyente, sigue siendo
la única forma en que Dios aplica la salvación de Cristo a los pecadores. Cuando Festo le
permitió a Pablo presentar su defensa frente Agripa, el apóstol volvió a narrar su
transformación de judío fariseo, celoso y perseguidor de cristianos, a ferviente predicador
del evangelio entre judíos y gentiles (Hechos 26:1-23).

Como Agripa era más conocedor de las costumbres judías, Pablo hizo énfasis en el poder
de Dios para cumplir lo prometido en las profecías del antiguo testamento; por ello
preguntó de forma desafiante si era muy difícil creer que Dios pudiera resucitar a los
muertos (Hech.26:8); lo cual, no solo es un argumento válido para la resurrección de Jesús,
sino que también sirve para sustentar la resurrección prometida a quienes confían en el
Salvador. Y siguiendo la misma estrategia en su discurso, Pablo enfatizó que simplemente
obedecía la visión reveladora que Dios le dio (Hech.26:19-20); y que su predicación acerca
de la salvación por la fe en la muerte y resurrección de Cristo estaba claramente registrada
en los escritos de Moisés y de los profetas del Antiguo testamento (Hech.26:22-23).

Como se suponía que Agripa era devoto de las escrituras proféticas, Pablo lo cercó
preguntándole si realmente creía en lo escrito por los profetas (Hechos 26:27); de tal forma
que si respondía afirmativamente, según lo sustentado por Pablo, debía entonces creer en
Cristo como su Salvador, y debía unirse a Pablo en su fe cristiana. Ante tal presentación del
evangelio muchas personas, que como Agripa se niegan a venir a Cristo, terminan por
decir, o al menos pensar, como él: “Por poco me persuades a ser cristiano” (Hechos 26:28);
y esto es porque a pesar de entender el evangelio, no quieren doblegarse ante el salvador.

A otros les acontece lo de Festo, que ante la misma presentación coherente del evangelio
que escuchó Agripa, lo que hizo fue exclamar su incredulidad tildando de loco a Pablo
(Hechos 26:24-26); y esto también es por la rebeldía del corazón humano ante Dios, que
solo desea ver como lógico aquello que él mismo maneja en este mundo lleno de pecado.

Al final, como con Cristo, los jueces del apóstol Pablo reconocieron su inocencia; pero
debieron continuar su proceso para que compareciera ante el emperador en Roma. Ya sea
admiración sin compromiso, o burla por la supuesta locura; estas reacciones no deben
frenar al cristiano en su proclamación del evangelio; porque Cristo es Sabiduría y Poder de
Dios (1 Corintios 1:24).
Día 116

ANIMADOS POR DIOS

Hechos 27:22-24…os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de
vida entre vosotros, sino solamente de la nave. …esta noche ha estado conmigo el
ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas;…Dios te ha
concedido todos los que navegan contigo.

Dios alienta en oración a quienes, por su amor a Él y a los demás, infundirán aliento en
otros.

Dios le dio gracia a Pablo delante del centurión que lo llevaba a Roma, al punto de
permitirle compartir con sus amigos en Sidón (Hechos 27:1-3); pero a pesar del trato
humanitario que el centurión le brindó a Pablo, no tomó en cuenta su sugerencia de no
continuar la navegación por el riesgo a naufragar. En vez de hacer caso al Apóstol, Julio, el
centurión, confió en el consejo del piloto y en la opinión de la mayoría (Hechos 27:4-12).

Es de suponerse que, mientras tenían algo de viento a favor, navegaron confiados en la


decisión que habían tomado (Hechos 27:13); pero el cambio del tiempo terminó por darle la
razón a Pablo (Hechos 27:14-21); el cual, en vez de hundirse en el desánimo con los demás,
o de enojarse y vivir reclamándoles por su decisión, usó su vida de oración para clamar a
Dios por él mismo y por toda la tripulación; y entonces, el aliento divino no solo le sirvió
para vencer el temor y mantenerse en calma, sino que también lo impulsó a animar a todos
los demás (Hechos 27:22-38).

Aun cuando la nave en que viajaba Pablo encalló, y se iba desbaratando, este hombre de
Dios sirvió de ayuda para que el centurión no mandara a matar a los presos; ya que por
salvar la vida de Pablo, Julio permitió que los presos nadaran libremente (Hech.27:39-44).
Esto es muy importante, ya que si alguno se les escapaba, el imperio romano castigaría a
los soldados con su propia vida; lo cual demuestra que Julio llegó a estimar mucho a Pablo,
y que finalmente confió en sus palabras.

El ejemplo de Pablo debe ser imitado por el creyente, para que, en vez de sumergirse en
angustia cuando sufre adversidades junto con los inconversos, se sumerja en la presencia de
Dios por medio de la oración; y para que busque clamar al Señor por todos aquellos que
sufren, a pesar de que sean sus propios perseguidores.

Solo quien ora a Dios, es librado del temor, animado en Cristo y convertido en una fuente
de ánimo para los demás en medio de la adversidad.
Día 117

TRIUNFO DEL EVANGELIO

Hechos 28:23 Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los


cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde,
persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

Aunque un creyente este envuelto en las peores circunstancias, el Reino de Dios no se


detiene; por lo cual el mensaje del evangelio se propaga libremente.

Es asombroso ver cómo después de sobrevivir al naufragio, llegando a la isla de Malta, una
serpiente venenosa se prendió de la mano de Pablo. La conclusión a la que por lo general
llegaría cualquier ser humano, es la misma que tuvieron los nativos de la Isla: Que la
muerte lo seguía a causa de su maldad (Hechos 28:1-4); pero al no verlo morir, los nativos
siguieron la tendencia del corazón pecador, que es idolatrar a alguien que presenta alguna
característica fuera de lo normal (Hechos 28:5-6). Así mismo, hoy en día, quien juzga la
espiritualidad de una persona por lo que le acontece, se limita a lo que todo el mundo hace;
ignorando que Dios hace crecer su Reino espiritual en medio de la adversidad material.

Pablo demostró como un creyente nunca debe dejar de pensar en los demás, y servirles;
pues la serpiente le saltó encima cuando traía leña para el fuego. Además, los nativos
seguramente incrementaron sus atenciones hacia Pablo cuando él se dedicó a servirles,
sanándoles conforme la voluntad de Dios (Hechos 28:7-10). Esto lo hacía por su convicción
de estar bajo la dirección del propósito divino; por lo cual, luego de culminar su viaje a
Roma (Hechos 28:11-16), continuó predicando el evangelio, aunque estuviera confinado a
estar encadenado bajo la custodia de un soldado romano (Hechos 28:17-31). Aunque para
el ser humano fuera una derrota el estar preso; para Pablo era la señal inequívoca del triunfo
del mensaje del evangelio, que estaba llegado finalmente a la ciudad más concurrida por el
mundo de ese entonces. ¡Aunque estuviera preso, predicaba libremente y sin impedimento!
(Hechos 28:31).

Este es el mejor final para quien anhela ver a Cristo en el corazón de las personas; y es una
demostración del poder del Reino de los cielos, el cual no se detiene por las adversidades
que sufran sus miembros. ¡El triunfo es del evangelio de Jesucristo!

Si Cristo es mi Señor, debo servir a los demás y predicar el evangelio en medio de la


adversidad; ya que soy parte de un Reino que no es afectado por este mundo, y mi rey
Jesucristo es digno de ser servido y proclamado por sus siervos.
Día 118

PODER DEL EVANGELIO

Romanos 1:16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

El poder del evangelio radica en la transformación de un corazón pecador a uno que confía
plenamente en la obra de Cristo para su perdón; y esto se manifiesta en una vida que busca
agradar al Dios que lo salvó.

El deseo de presentar el evangelio a los cristianos en Roma inundaba el corazón de Pablo;


es por ello que al saludar primeramente se presentó como alguien apartado para predicar el
evangelio de Jesucristo (Romanos 1:1-7); y es también por esto que, luego de saludar,
anunció directamente su deseo de ir a Roma (Romanos 1:8-15).

Pero antes de iniciar su exposición del evangelio y de dar sus aplicaciones prácticas para
judíos y gentiles, Pablo, como si estuviera dando un grito de batalla, proclamó su
convicción de que el mensaje del evangelio lleva en sí mismo el poder de Dios para
convertir a cualquier tipo de persona (Romanos 1:16); y dejó que esta transformación, de
principio a fin, se da por fe en el Salvador (Romanos 1:17).

Lamentablemente, muchos de quienes predican la salvación en Jesucristo no están


convencidos del poder del evangelio; y por ello confunden la obra poderosa de
transformación del alma pecadora con las señales prodigiosas que Cristo y los apóstoles
realizaron como certificación de la revelación del mensaje divino.

El poder de Dios se manifiesta en su forma más sublime cuando una persona reconoce y
aborrece su pecaminosidad, y confía plenamente en Cristo como el único que lo salva de su
justo juicio; y esto, sin necesidad de señales externas, solo por fe.

La razón por la cual no se presenta de forma correcta el evangelio, es por desconfianza en


el poder de Dios; porque si el que predica a Cristo confiara en que Dios puede cambiar el
corazón humano, no temería en iniciar su exposición del evangelio como lo hizo Pablo:
Confrontando a la persona con el justo juicio de Dios por su pecado (Romanos 1:18-32).

¡Confíe en el poder de Dios para salvar! Él es el Salvador, no nosotros.


Día 119

JUICIO JUSTO

Romanos 2:12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y
todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;

La mayor bendición que podemos experimentar en Dios, es que se nos muestre nuestra
condición real de pecado; ya que solo de esa manera el ser humano, al ser confrontado con
el justo juicio de Dios, verdaderamente puede recibir la salvación en Cristo.

Luego de describir la pecaminosidad del ser humano, al final del capítulo 1 de su carta a los
Romanos, Pablo comienza el capítulo 2 proclamando la inexcusabilidad de todo ser
humano ante Dios (Romanos 2:1-3). Su intención es mostrar cómo cada individuo, que no
viene al Señor en busca de salvación por su pecado, está menospreciando el carácter
paciente y amable del Señor (Romanos 2:4-10); ya que Su paciencia, en vez de guiarlos al
arrepentimiento, es usada como oportunidad para profundizar en la práctica del pecado.

La idea central que Pablo expone es que Dios no tiene preferencias al juzgar (Romanos
2:11); porque Su ley, que es la regla por la cual es examinado y juzgado el ser humano,
rige tanto a quienes la conocen como a quienes nunca la han oído (Romanos 2:12-13); ya
que todo ser humano la lleva grabada en su conciencia y, aunque trate de excusarse, un día
será juzgado conforme a los secretos de su corazón (Romanos 2:14-16).

Esto debe quedar claro, porque todos tenemos motivaciones para nuestras actitudes y
conductas; y aunque nuestro comportamiento sea correcto, si no se da por amor a Dios y a
Su gloria, y por medio de la fe en Jesucristo, no puede agradar al Señor. De hecho ese era el
engaño que un religioso judío llegaba a tener en su corazón, confiando en la rectitud de su
comportamiento, sin revisar la motivación de su corazón; y esto llegó al punto de producir
una confianza tan superficial que, solo por el hecho de ser Judío, el descendiente de Israel
pensaba que sería aceptado agradablemente por Dios; lo cual llevó a una contradicción,
porque enseñando la ley de Dios, la quebrantaban continuamente (Romanos 2:17-27).

Es judío, según Pablo, el que se consagra en su corazón al Señor, conforme al evangelio de


Jesucristo (Romanos 2:28-29).

¡No se confíe de su rectitud, ni de su conocimiento! Confíe plenamente en Cristo, y Él


transformará la motivación de su corazón, para que Él sea glorificado en Su justo juicio.
Día 120

JUSTIFICACIÓN EN CRISTO

Romanos 3:21-23 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios,


testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en
Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos
pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

Siendo imposible cumplir la ley, solo se puede declarar justo a quién reconoce las
consecuencias de su pecado y confía en la justicia que Cristo ganó para él en la cruz.

Continuando con su argumento del capítulo anterior, Pablo inicia el capítulo 3 de su carta a
los romanos preguntándose acerca de los privilegios de ser judío (Romanos 3:1); y aunque
reconoce que tuvieron la bendición de ser los receptores de la Palabra de Dios (Romanos
3:2), también admite su infidelidad al mensaje divino (Romanos 3:3); lo cual no significa
que Dios también sea infiel, sino que, por el contrario, Dios resalta su justicia a través de la
injusticia del hombre, sin que esto sirva de excusa al pecado de la humanidad (Romanos
3:4-8).

De esta manera, de forma habilidosa, Pablo abre el espectro de su argumento y pasa de


nuevo a mostrar el pecado de toda la humanidad (Romanos 3:9); y lo hace citando los
textos del antiguo testamento que sirven para ratificar su argumentación (Romanos 3:10-
18); y concluye aplicándolos a la realidad de todo individuo, declarando su imposibilidad
para salvarse tratando de cumplir la ley, ya que la ley no tuvo el objetivo de salvar sino de
dar a conocer el pecado (Romanos 3:19-20).

Así, habiendo mostrado la pecaminosidad e injusticia de cada ser humano, Pablo inicia a
mostrar la forma en que Cristo salva; y comienza explicando que quienes han sido salvados
por Cristo, han sido declarados justos (Justificados) por la justicia divina que se había
profetizado desde el antiguo testamento, la cual se cumplió en Cristo, a través de su
sacrifico, y como muestra del carácter misericordioso de Dios (Romanos 3:21-26).

Esto anula todo orgullo del individuo; ya que ni es por su clase religiosa, social o racial, ni
por su buen comportamiento que puede salvar su alma, sino por la obra de Cristo;
demostrando así el Salvador la validez de la ley, al cumplirla para salvarnos y al
capacitarnos para vivirla por medio de la fe en Él (Romanos 3:27-31).

¡Que maravillosa obra del único Dios bueno, que sin dejar de ser justo, pueda justificar a
quién ha rendido su vida a Cristo! ¡Que sin demeritar su ley, nos haya salvado por la fe!
Día 121

LA FE DE ABRAHAM

Romanos 4:3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado
por justicia.

Solo teniendo una confianza plena en lo que Dios nos entregó y prometió en Cristo, es que
podremos disfrutar de las bendiciones de Dios; tanto las temporales, como las eternas.

Llevando a la práctica la justificación por la fe, Pablo toma el ejemplo de Abraham para
demostrar que Dios se glorifica al conceder la bendición de declarar justo (justificar) a
quien le cree; ya que si fuera por lo que una persona hace, por sus obras, entonces la gloria
sería para el que se esforzó en alcanzarla (Romanos 4:1-5). Esta justificación es
principalmente para bendecir con el perdón inmerecido a quien le cree a Dios a través de
Cristo (Romanos 4:6-8).

El apóstol sigue el ejemplo de Abraham para demostrar que la fe del cristiano es suficiente
para su justificación en Cristo; primeramente, porque no necesita del cumplimiento de
leyes ceremoniales (como la circuncisión), ya que Abraham fue justificado antes de ser
circuncidado (Romanos 4:10-12); seguidamente, porque la justificación por fe exhibe la
gracia de Dios como única forma para perdonar las transgresiones de la ley y asegurar el
cumplimiento de sus promesas (Romanos 4:13-16), tal como sucedió con Abraham; y
finalmente, porque la fe fortalece el corazón del creyente, dándole fuerza a su esperanza en
Dios, a través de la seguridad en el poder divino para cumplir lo que promete; porque si no
se cree como Abraham, que Dios pueda dar vida a los muertos y transformar todo por
medio de su mandato, entonces no se cree realmente en la obra salvadora de Cristo
(Romanos 4:17-24).

Realmente solo el que cree como Abraham encuentra justificación en Cristo; ya que cree
que Cristo murió pagando por su pecado, y que resucitó certificando que Dios aceptó el
pago (Ro.4:25); cree que, por la justicia de Cristo, Dios nos declaró justos, al creer en Él.

¿Cree usted en Cristo al punto de no estimar las circunstancias y debilidades que se


experimentan en esta vida como impedimento para ser salvados por Él? Si es así, su
corazón descansará en la justicia del salvador, y se llenará de esperanza en Dios.
Día 122

RESULTADOS DE LA JUSTIFICACIÓN

Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo;

El haber sido exonerado de la culpa del pecado, por la justificación que Cristo nos dio con
su muerte y resurrección, produce una sublime transformación en el corazón, el cual es
fortalecido por medio del amor de Dios.

Luego de presentar la justificación en Cristo como el glorioso mecanismo divino para


liberar de la condenación del pecado, Pablo se enfoca en los resultados de dicha
justificación; esto es muy importante, ya que cada declaración, o proclamación divina sobre
el ser humano, tiene el sello creativo del Señor, el cual transforma a quién justifica.

Lo primero que se produce en el alma es la Paz de Dios (Romanos 5:1), la cual se da como
resultado de que Cristo haya saldado la cuenta de nuestros pecados, liberándonos de la
angustia de la condenación que no permite al individuo vivir en verdadera paz; y además, el
sabernos justificados nos da seguridad de la gracia de poder acceder al Señor ahora en
oración y luego de esta vida en la eterna gloria de su presencia. Este beneficio es esencial,
ya que por medio de él el creyente persevera a pesar de las tribulaciones terrenales,
creciendo en su esperanza de entrada ante el eterno trono celestial (Romanos 5:2-4).

La esperanza del creyente tiene como base el Amor de Dios, debido a lo contundente de la
prueba dada por el Señor: El Sacrifico de Cristo por el pecador (Romanos 5:5-8). Y este
amor sirve de base para el goce de un beneficio más de la justificación: La reconciliación
con Dios (Romanos 5:9-11); porque sin Cristo éramos enemigos de Dios a causa de nuestro
pecado.

Después de describir los maravillosos beneficiosos de la Justificación, el Apóstol contrasta


la obra de Adán con la obra de Cristo para aclarar la justificación; ya que así como Adán,
en representación de la humanidad, introdujo el reino del pecado, Cristo, en representación
de quienes creen en él, introdujo Su justicia como base para la salvación, haciendo que
reine Su gracia (Romanos 5:12-21).

La Paz del Señor, la Esperanza de estar para siempre con él, y la reconciliación con Dios,
son la fortaleza que da la victoria al creyente sobre las tribulaciones de esta vida.

¡Gracias sean a Dios, por declarar justo al que está en Cristo!


Día 123

GRACIA SOBRE EL PECADOR

Romanos 6:14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la


ley, sino bajo la gracia.

En Cristo, el creyente no solo ha sido justificado por la gracia, también vive bajo el poder
de la misma; por lo cual, está capacitado para salir victorioso en su lucha continua contra el
pecado.

Así como sucede hoy en día, los enemigos de la gracia en la época de Pablo apelaban al
supuesto peligro de que alguien continuara profundizando en su vida de pecado debido a su
seguridad de ser justificado en Cristo solo por gracia (Romanos 6:1). Ante este argumento,
el Apóstol explicó claramente que la justificación del pecador en la obra sacrificial de
Cristo va más allá de un concepto legal; ya que esta solo se hace real cuando la misma
gracia de Dios la aplica al alma humana.

A tal punto obra la gracia de Dios que un individuo puede exclamar con Pablo: “los que
hemos muerto al pecado ¿Cómo viviremos aún en él?” (Romanos 6:2). El receptor de la
gracia divina entiende que Cristo lo salvó del pecado por gracia, y lo entiende hasta el
punto de considerarse muerto al pecado y vivo para Dios (Romanos 6:3-11); y además,
acata los mandatos a permanecer en santidad, porque se sabe capacitado por Dios mismo
para servirle (Romanos 6:12-14).

La otra realidad, por la cual un creyente en Cristo no se deja esclavizar por el pecado, es
que ahora es esclavo de la justicia; es decir: Cristo lo compró con su sacrificio para que
sirva obedientemente a la voluntad de Dios (Romanos 6:15-20). Lo interesante es que,
como todo trae sus consecuencias, si al servir al pecado se recibe muerte y condenación, al
servir a Dios por medio de Jesucristo se cosecha una vida santa y eterna (Romanos 6:21-23)

¿A quién sirve hoy con su vida? Recuerde que solo se cosecha una conducta que agrada a
Dios y que conduce a la vida eterna, cuando se vive por medio de la fe en Cristo; porque
solo a través de Jesús es que Dios venció el pecado que nos esclavizaba.
Día 124

LIBERTAD, PECADO Y LEY

Romanos 7:6 Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en
que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no
bajo el régimen viejo de la letra.

El poder del pecado, revelado por la ley, solo es vencido al estar en Cristo, bajo el dominio
del Espíritu de Dios.

El ejemplo del marido, que al morir deja libre de su compromiso a la mujer, es el que Pablo
usa para ilustrar como el cristiano a muerto a la ley para vivir produciendo fruto de su
nueva vida en Cristo (Romanos 7:1-6).

Si alguno quisiera malinterpretar la enseñanza de Pablo, rápidamente sería rebatido por el


mismo Apóstol; ya que él no está enseñando que la ley sea mala o pecaminosa (Romanos
7:7), sino que al revelar el pecado del ser humano, la ley deja ver claramente la
pecaminosidad del individuo (Romanos 7:8- 13). Es por ello que el individuo que entiende
la bondad de los mandamientos divinos queda prisionero de su propio impulso pecaminoso,
y así su conciencia le da testimonio de lo malo de su conducta (Romanos 7:14-24); por lo
cual el pecador solo puede hallar verdadera solución en Cristo (Romanos 7:25).

Solo Cristo cumplió la ley, y venció el pecado, al pagar por él con su muerte en la cruz; es
por ello que quien viene a Cristo, por la obra del Espíritu Santo, posee libertad de la ley; no
para ignorarla, sino para vivirla por el poder que el Espíritu le da para vencer el pecado.

Aunque el cristiano viva luchando en contra del pecado, su carga será liviana; porque no
luchará bajo la letra sin esperanza, sino bajo el poder vencedor del Espíritu de Dios,
permaneciendo sensible a Su guía por medio de la oración y el estudio bíblico.
Día 125

LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO

Romanos 8:2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley
del pecado y de la muerte.

Por la obra del Espíritu Santo es que la salvación se hace real para el creyente en Cristo; y
es por ello que la comunión con Él, en oración y meditación de su Palabra, es vital para
nuestra fortaleza espiritual.

Al iniciar el capítulo 8 de su carta a los romanos, Pablo lanza una frase que concluye toda
su enseñanza anterior sobre la justificación del creyente en Cristo: “ninguna condenación
hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1); y por ello, se enfoca en mostrar
como el creyente en Cristo vive esta libertad de la condenación; y la vive porque ahora es
un ser verdaderamente Espiritual, en el sentido de tener al Espíritu de Dios para liberarlo
del poder del pecado y de la muerte (Romanos 8:2).

La libertad de la condenación del pecado no se da por el simple conocimiento de la ley,


sino por la capacidad que el Espíritu le da al creyente en Cristo de vivir conforme a la
voluntad de Dios (Romanos 8:3-4); este poder espiritual radica en impulsar el corazón
humano a pensar, ocuparse y vivir para agradar a Dios, dando prioridad a lo establecido por
el Señor antes que a la tendencia de la naturaleza pecaminosa denominada “carne”
(Romanos 8:5-9).

Además, al salvarnos, el Espíritu de Dios nos convence de nuestra muerte al pecado por la
fe en Cristo (Romanos 8:10-11); por lo cual, el Espíritu Santo nos compromete a dejarnos
guiar por Él, ya que solo Él nos puede revelar nuestros privilegios y responsabilidades
como hijos de Dios (Romanos 8:12-17).

De esta forma, durante las aflicciones, el Espíritu Santo es el único que nos alienta, al
recordarnos nuestra gloria en la eternidad (Romanos 8:18-25), al ayudarnos a orar como
conviene (Romanos 8:26-27), al aclararnos el proceso de salvación (Romanos 8:28-30), y al
asegurarnos la protección y el amor permanente de Dios en Cristo (Romanos 8:31-39)

Cada vez que se sienta oprimido por el pecado y sus consecuencias, evalué su comunión
con el Santo Espíritu de Dios; ¡Él no solo nos consuela, también nos libera en Cristo!
Día 126

MISERICORDIA SELECTIVA

Romanos 9:15-16 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga
misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del
que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

Aunque Dios sostiene a todo ser humano, Su salvación se manifiesta sobre aquel a quien Él
ha prometido de forma especial Su misericordia; demostrando la efectividad de Su Palabra.

Mientras Pablo va explicando la obra salvadora de Dios, al inicio del capítulo 9 de su carta
a los romanos, se ve obligado a manifestar su dolor por los que, como él, son Israelitas pero
que no han obedecido al evangelio de Jesucristo (Romanos 9:1-5).

Antes de exponer la necedad de su pueblo, el apóstol explica como Dios no ha incumplido


su Palabra, aunque muchos Israelitas (el pueblo del antiguo pacto) no hayan creído en
Jesús. La razón principal es que no todos los descendientes de Israel son israelitas
(Romanos 9:6); es decir, que no todos son del pueblo que sigue a Dios de todo su corazón;
porque para ello se debe ser un hijo prometido por Dios, como lo fue Isaac, el hijo de
Abraham (Romanos 9:7-9); y para ser de la promesa Dios debe haber decretado, en Su
voluntad soberana, elegir de forma individual a la persona para salvarla (Romanos 9:10-13)

Ante el reproche natural del corazón humano que se rebela a aceptar la soberana voluntad
de Dios, y que tiende a catalogar de injusta Su elección (Romanos 9:14), el apóstol no da
explicaciones, sino que profundiza en el derecho de Dios a ejercer Su misericordia
salvadora sobre quién Él escoja; ya que, siendo todos pecadores, Dios simplemente usa el
pecado para mostrar Su gloria al endurecer el corazón pecador por medio de su
misericordia en otros; así como pasó con el faraón, que se endureció en contra del pueblo
elegido por Dios para ser libre (Romanos 9:15-18).

Y ante la posibilidad de que alguien alegue ser víctima del menosprecio de Dios para
salvarlo, el apóstol contesta mostrando que Dios no puede ser cuestionado; ya que, por Su
bondad, Dios ejerce misericordia para salvar a unos y paciencia para soportar a los otros; y
esto es porque ninguno merece ni desea la salvación realmente (Romanos 9:19-29).

Los Israelitas no creyeron en el salvador teniendo todas las bendiciones del antiguo pacto
(Romanos 9:30-33); es por ello que usted debe clamar a Dios por fe en Su Hijo, sin alegar
ningún mérito propio, y sin cuestionar la soberana voluntad de Dios para salvar.
Día 127

CONFIANZA PLENA EN CRISTO

Romanos 10:3-4 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya


propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; porque el fin de la ley es Cristo, para
justicia a todo aquel que cree.

Por bueno que sea nuestro comportamiento, solo podemos confiar en Cristo como nuestra
justicia ante Dios.

Lo que el Espíritu Santo reveló a Pablo, al analizar la actitud de los judíos que rechazaron a
Cristo, es que ellos confiaron en su propia justicia para agradar a Dios (Romanos 10:1-4); y
aunque Cristo se les presentó para que confiaran plenamente en Él, prefirieron seguir
intentando salvarse por medio del cumplimiento de la ley mosaica del Antiguo Testamento
(Romanos 10:5), la cual nadie ha podido ni podrá cumplir a cabalidad, sino solo Jesucristo
el Hijo de Dios.

Es por ello que al confiar plenamente en la obra de justificación que Cristo hizo por
nosotros, cesamos nuestro intento de autojustificarnos; ya que al intentar alcanzar la
salvación por nuestras obras, es como si creyéramos que por nuestra voluntad bajamos a
Cristo del cielo para salvarnos, o como si nosotros le hubiéramos sacado de lo profundo,
resucitándolo para nuestro bien (Romanos 10:6-7).

Al ser justificado por la fe en Cristo, se reconoce la impotencia para lograr lo que solo
Cristo pudo hacer: Vivir en santidad, Morir pagando por nuestros pecados y Resucitar para
darnos la vida eterna. Y esto está tan profundamente arraigado en el corazón del creyente,
que lo confiesa permanentemente a pesar de la oposición del mundo; ya que está seguro de
no quedar avergonzado en el momento de presentarse ante el trono de Dios en el cielo
(Romanos 10:6-11).

Quien cree verdaderamente en Jesús, al escuchar el mensaje maravilloso del evangelio,


clama a Él por su salvación; porque no existe una sola persona que se haya salvado sin
invocar a Cristo para que le justifique por su pecado (Romanos 10:12-13). He aquí la gran
importancia de anunciar sin cesar el evangelio, lo cual es una responsabilidad de todo
creyente en el Señor (Romanos 10:14-15).

Aunque la gente rechace continuamente el evangelio, confiando en sí mismos como lo


hicieron la mayoría de los judíos (Romanos 10:16-21), el cristiano no puede dejar de
confiar en la justicia de Cristo para salvarse; y por ello, es impulsado a ejercer la
proclamación de la salvación en Cristo como lo labor más importante de su vida.
Día 128

REMANENTE ESCOGIDO

Romanos 11:5-6 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido
por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es
gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

Para su gloria, Dios siempre ha preservado como mínimo a un pequeño grupo de personas
escogidas para su reino de gracia.

Por más terrible que fuera la incredulidad de los judíos, incluso en tiempos del profeta
Elías, Dios nunca dejo de guardar para sí a personas fieles a Él (Romanos 11:1-4); y esta
verdad es la que no le permitió a Pablo vivir frustrado, o renegando, por no ver
conversiones multitudinarias a Cristo entre su pueblo.

Este remanente, que Dios se asegura en medio de cada generación, es por Su mera y
maravillosa gracia; lo cual demuestra que el rechazo de los corazones endurecidos por el
pecado nunca toma por sorpresa al Señor (Romanos 11:5-10); por el contrario, el Señor usó
la incredulidad de Israel para atraer personas de los demás pueblos a Cristo, glorificando
simultáneamente Su bondad y Su severidad, y haciendo que los convertidos permanezcan
en humilde agradecimiento ante Él (Romanos 11:11-24).

Y como si fuera poco el profundizar en esta maravillosa verdad de la salvación en Cristo, al


llamar a los gentiles creyentes a no ser arrogantes con los judíos inconversos, Pablo choca
de frente con la maravillosa realidad del uso que Dios le da a la fe del gentil para cumplir
su promesa de salvación a los Judíos (Romanos 11:25-31); y esto lo impacta, según sus
propias palabras inspiradas: “porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener
misericordia de todos” (Romanos 11:32), lo cual es una irrefutable demostración de la
incomparable e inigualable sabiduría divina (Romanos 11:33-34).

Ni la gracia de Dios, ni el mecanismo de su aplicación al creyente, se pueden comprender


con una mente humana acostumbrada a pagar por todo; es por ello que Dios mismo debe
intervenir, primeramente para convencernos de la verdadera e impagable magnitud de
nuestra deuda por el pecado, y luego para persuadirnos efectivamente sobre la adjudicación
del sacrificio de Cristo a nuestra favor; ¡Todo por gracia! ¡Sin poder pagar con nuestras
propias obras! ¡O de lo contrario ya no sería gracia!

No se desespere al no ver a la mayoría de este mundo seguir a Cristo; ¡Bendiga a Dios!


porque guarda a Sus hijos por el mismo mecanismo que los salva: Por su Gracia en Cristo.
Día 129

TRANSFORMACIÓN CONTINUA

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la


renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena
voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Una vez en Cristo, el creyente solo disfruta de la voluntad de Dios si vive amoldando su
comportamiento a su fe y no al mundo.

Luego de explicar detenidamente la condición pecaminosa de todo ser humano y la forma


en que Dios justifica al creyente en Cristo y lo capacita por medio de la acción del Espíritu
Santo, Pablo pone sentido práctico a la misericordia de Dios en el creyente al pedirle que
viva conforme a su fe (Romanos 12:1-2).

En primer lugar, el cristiano debe concientizarse permanentemente del talento con el cual
Dios lo ha capacitado para servir en la iglesia; y además, debe ponerlo en práctica para
fomentar el crecimiento espiritual de su congregación y el suyo propio (Romanos 12:3-8).

Los dones citados por Pablo son profundamente prácticos: profecía (entendida como una
clara exposición de la voluntad revelada de Dios), servicio, enseñanza, exhortación
(entendida como un llamado de atención que anima), liberalidad (que es dar con
generosidad), y misericordia (que es socorrer con compasión a otros). Pero estos estarían
incompletos si no emanaran del amor venido de Dios (Romanos 12:9-10), el cual trae
aversión por el mal y atracción hacia el bien (Romanos 12:9-21); por lo cual, este amor
debe manifestarse en una vida llena de afecto fraternal, diligencia, gozo, paciencia, fervor
espiritual, hospitalidad, y búsqueda de la paz con todo ser humano, tanto dentro, como
fuera de la Iglesia (Romanos 12:11-20).

Imagínese la vida cristiana en pleno ejercicio de todas estas características citadas por
Pablo. Pues bien, si como creyentes no buscamos imitar al mundo para ser aceptados por él,
sino que buscamos imitar a nuestro señor, entonces todo esto será una maravillosa realidad.

El comportarnos cada vez más como nuestro salvador es la mayor evidencia de nuestra fe
en Él.
Día 130

OBEDIENCIA PLENA

Romanos 13:1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay
autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

El cristiano no teme a las autoridades de este mundo, porque les obedece; ya que desea
sujetarse a la autoridad de Dios, y seguir el ejemplo de obediencia de Cristo.

El sometimiento a las autoridades superiores no está basado en el respeto al ser humano,


sino en la obediencia a la voluntad divina; es por ello que Pablo declara que quien se opone
a ellas se opone a Dios (Romanos 13:2), porque a través de ellas Dios castiga la maldad y
estimula la bondad (Romanos 13:3-4).

El mero temor al castigo no debe ser la razón del cristiano para sujetarse a las autoridades
humanas, sino el deseo consciente de obrar siempre bien (Romanos 13:5); y por ello debe
cumplir con todas sus obligaciones para con los demás (Romanos 13:6-7).

Es más, el creyente siempre debe sentirse en deuda de amor con todos (Romanos 13:8);
porque al amar a los demás siempre estará motivado a cumplir de los mandamientos
divinos (Romanos 13:9-10), y estará listo para el encuentro final con su Señor (Romanos
13:11-14).

En obediencia a Dios, Cristo murió por el creyente; y lo hizo para que ahora el creyente
pueda vivir bajo obediencia, motivado por el amor de Dios.
Día 131

EVITANDO EL CONFLICTO

Romanos 14:1 Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.

Cuando se juzga precipitadamente, o se menosprecia apresuradamente a los demás, se corre


el peligro de entrar en conflictos innecesarios; los cuales se pueden evitar si decidimos vivir
sin querer imponer siempre nuestra opinión.

En la práctica, el Apóstol Pablo conocía las diferencias que se generaban entre los
cristianos judíos y los cristianos gentiles, a los cuales llamó “débiles” y “fuertes” en la fe
respectivamente. Estos tenían opiniones diferentes con respecto a la alimentación y a los
días festivos, por lo que muchas veces entraban en controversias innecesarias (Romanos
14:1-2,5).

Pablo hace un llamado de atención por medio de principios divinos que evitan el conflicto
entre hermanos por estos asuntos, que no son fundamentales para la Fe sino que son más
bien de conciencia. Estos principios también son útiles para nosotros hoy en día,
ayudándonos a evitar problemas similares, aunque por circunstancias diferentes.

Dichos principios son: 1°.Solo el Señor es dueño de la vida de sus siervos, por lo cual
debemos aceptar a los demás conforme Dios los ha aceptado (Romanos 14:3-4,6-12); 2°.El
amor debe ser la motivación principal al relacionarnos, lo cual me debe impulsar a no
obstaculizar el crecimiento espiritual de otros con mis costumbres (Romanos 14:13-16); y
3°.El Reino de Dios es espiritual, por lo que no debemos dar transcendencia a lo que nos
divide por medio del apego a deleites materiales (Romanos 14:17-15:6).

No juzgar apresuradamente y no menospreciar a la ligera, deben ser las actitudes que eviten
el conflicto en medio de los creyentes en Cristo.
Día 132

ESPÍRITU MISIONERO

Romanos 15:20 Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo


ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno,

Es por la extensión del Reino de Cristo hasta el último pueblo de la tierra que el creyente
siempre es impulsado a presentar al Salvador a quienes no lo conocen realmente.

Luego de aclarar los principios por medio de los cuales se debe evitar el conflicto entre
hermanos de la Fe (Romanos 15:7), Pablo procede a demostrar que el Evangelio no solo era
para los judíos (Romanos 15:8-12), mostrando su gozo al saber que otros pueblos conocen
a Cristo (Romanos 15:13-14), y aprovechando para sustentar su autoridad como apóstol de
los gentiles (Romanos 15:15-19).

Esta autoridad de Pablo sobre los gentiles estaba corroborada por su esfuerzo para
evangelizarlos; esfuerzo que venía del deseo ferviente por predicar a Cristo donde no era
conocido ni servido (Romanos 15:20-21). Y es por esto mismo, por su predicación de
Cristo a los pueblos gentiles, que Pablo no había podido visitar Roma (Romanos 15:22); y
por ello pide a los creyentes ya establecidos allí que oren para que no le suceda nada malo
en Jerusalén y pueda quedarse un tiempo en Roma, cuando vaya viajando hacia su meta
geográficamente más lejana: España (Romanos 15:23-33).

Es ese espíritu misionero el que debe imperar en el corazón de todo verdadero cristiano,
evitándole sucumbir ante la tentación de la comodidad y seguridad de la vida de hoy, e
impulsándole a predicar a Cristo a quienes no lo tengan como Señor de sus vidas, sin
importar cuanto se haya de padecer, o cuanto se deba invertir en la extensión del Reino de
los cielos.

¡Si usted es creyente, verdaderamente se esforzará en la expansión del evangelio de Cristo


donde Él no esté reinando!
Día 133

SALUDOS DE AMOR

Romanos 16:16 Saludaos los unos a los otros con ósculo (beso) santo. Os saludan todas
las iglesias de Cristo.

En medio de quienes ha recibido el amor misericordioso de Dios en Cristo deben existir


manifestaciones de afecto reales, las cuales se deben percibir tanto en la congregación,
como manifestarse a la distancia; como lo hizo Pablo en sus cartas.

Desde el versículo 1 hasta el 16, en el capítulo final de la carta a los romanos, Pablo saludó
de forma particular a las personas que había conocido en Cristo, y que se encontraban
viviendo en Roma en esos momentos; y en sus saludos buscó resaltar en cada persona las
virtudes de su servicio a Cristo.

Todo esto demuestra que la Fe en Jesús no es una simple profesión doctrinal, ni mucho
menos una mera corriente teológica; pues aun cuando en esta carta Pablo había ahondado
en las doctrinas cristianas de una forma profundamente teológica, en ella misma mostró el
lado práctico del cristianismo por medio de sus cálidos saludos llenos del amor de Dios.

Y es ese mismo amor de Dios el que lleva a Pablo a prevenir a los hermanos en la Fe sobre
las amenazas demoníacas que se van introduciendo con el disfraz de innovaciones
doctrinales, y que solo producen divisiones y tropiezos (Romanos 16:17-20).

Al final, Pablo, en su amor fraternal, incluye a sus acompañantes ministeriales dentro de


sus saludos, y hasta le permite a su secretario Tercio saludar (Romanos 16:21-24); pero no
concluye sin saludar, en forma de alabanza, al Señor que los llamó y los unió en Cristo
(Romanos 16:25-27).

¡Manifestemos el Amor de Dios a los demás!


Día 134

PODER DE LA CRUZ

1 Corintios 1:17-18 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no


con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. Porque la
palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a
nosotros, es poder de Dios.

El evangelio no obtiene su poder de las ceremonias eclesiásticas, sino de Dios mismo, que
es quien transforma con Su poder al ser humano.

Luego de saludar a los Corintios, dando gracias a Dios por su obra en ellos (1 Corintios
1:1-9), el Apóstol Pablo abordó de forma directa el conflicto que vivían los Corintios; su
argumento, al tratar con las divisiones internas de dicha Iglesia, fue recordarles que cada
congregación cristiana le pertenece exclusivamente a Cristo (1 Corintios 1:10-13); de esta
forma, toda exagerada devoción hacia cualquier ministro (como el mismo Pablo) pone en
duda la entrega real al Salvador.

Es por ello que Pablo da gracias a Dios de no haber bautizado a muchos de los Corintios,
para que no lo usaran como excusa al querer dividirse (1 Corintios 1:14-16); ya que, cuando
no hay identificación real con Cristo, muchos apelan a los actos eclesiásticos en busca de
un sentido para su fe.

El remedio a toda la confusión de un creyente, y de una Iglesia entera, es volver a la base


misma de su fe; es reconocer al Señor Jesús como la única fuente de la sabiduría y el poder
divino, para dejar de correr tras líderes que satisfagan con supuestas señales milagrosas o
que cautiven con enseñanzas que aparentan ser profundamente sabias.

Cristo es locura para el inconverso, pero quien cree realmente en él, no solo lo verá como
un boleto de entrada al cielo, sino que vivirá dependiendo de su relación con él como su
única fuente de conocimiento y poder, recordando constantemente el sacrifico de Cristo en
la Cruz (1 Corintios 1:17-31), y evitando el conflicto y la división con los demás creyentes.
Día 135

SABIDURÍA DIVINA

1 Corintios 2:2,5 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a
Jesucristo, y a éste crucificado. …para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría
de los hombres, sino en el poder de Dios.

No se conoce a Cristo por medio de la sabiduría humana, sino por la que da el Espíritu de
Dios.

En la mente de Pablo estaba claro que la sabiduría humana que él poseía nunca lograría
conquistar un alma para Cristo; por lo cual no se apoyaba en ella al predicar (1 Corintios
2:1), sino que se basaba en la expresión máxima de la sabiduría divina a los hombres: La
vida y el sacrificio salvador de Jesucristo (1 Corintios 2:2-5).

Dicha base de la predicación de Pablo solo podía deleitar a quienes fueran sabios en Dios;
es decir, a aquellos a quién el Espíritu Santo les hubiera revelado el misterio escondido
desde los siglos: La encarnación y salvación de Dios en Cristo (1 Corintios 2:6-12).

Pero el Espíritu Santo no solo da la capacidad de entender, sino que también da la


capacidad de explicar la obra de Dios, distinguiéndola de la obra pecaminosa del hombre (1
Corintios 2:13-16); y en esta acción del Espíritu de Dios hubo una manifestación especial
en los Apóstoles, inspirándolos para que nos dejaran la Palabra de Dios escrita.

El cristiano verdadero apela al Espíritu de Dios, por medio de la Palabra que Él mismo
inspiró, para crecer en sabiduría; y por ello, desecha los fundamentos humanos del
conocimiento, y basa su vida y su predicación en la obra salvadora de su Señor.
Día 136

AYUDANTES DE DIOS

1 Corintios 3:5,9 ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los
cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Porque
nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de
Dios.

Ningún individuo es dueño de los creyentes; porque quienes los lideran en la Iglesia han
sido llamados como colaboradores de Dios.

El lenguaje de Pablo se torna muy metafórico, con muchos símbolos, para tratar de orientar
a los cristianos inmaduros (carnales) de Corinto en sus conflictos y divisiones (1 Corintios
3:1); ya que estos problemas se presentaron por actuar de forma meramente humana
(carnal), en vez de dejarse guiar por el Espíritu de Dios (1 Corintios 3:2-3).

Si los creyentes van madurando conforme a su nueva naturaleza, guiada por el Espíritu de
Dios, deben entender que los hombres enviados para liderar la Iglesia no son los
propietarios de la misma; por el contrario, cada uno de ellos es un servidor de Dios que
colabora según el llamado de Dios a servir; y en el caso de los Corintios, Pablo había
sembrado el evangelio y Apolos había regado por medio de su enseñanza posterior, pero el
dueño era Dios, quien había dado el crecimiento (1 Corintios 3:4-10).

De esta forma, sea que se compare la Iglesia con un cultivo (labranza) o con un templo
(edificio), el Señor o dueño (fundamento) debe ser Cristo; y cada creyente debe tratar de
crecer (sobreedificar) en su vida espiritual conforme la guía del Espíritu de Dios, por medio
de su Palabra; porque si se guía por la sabiduría humana, que idolatra a los líderes
carismáticos, sufrirá una decepción segura (1 Corintios 3:11-19).

No perjudiquemos a quienes Dios usa para hacernos crecer en la Fe en Cristo; más bien
valorémoslos, pero sin ponerlos por encima del Salvador y de la guía del Espíritu Santo por
medio de su Palabra; y así dejaremos la inmadurez espiritual.
Día 137

ADMINISTRADORES DE LOS MISTERIOS DE DIOS

1 Corintios 4:1 Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y
administradores de los misterios de Dios.

El ejemplo de los apóstoles, al administrar humildemente la revelación de la Salvación en


Cristo, lo cual era el principal de los misterios de la voluntad de Dios, nos debe impulsar a
imitarlos, sujetándonos a la Palabra del Señor.

No a cualquiera servían los apóstoles, servían a Cristo; y no manejaban cualquier


información, proclamaban los misterios de Dios (1 Corintios 4:1). Por ello debían ser
equipados por Dios con características especiales que, más allá de los dones sobrenaturales,
los mantuvieran firmemente arraigados a la verdad en Cristo.

Los Apóstoles debían ser formados en su carácter; con fidelidad, para estar por encima de
todo juicio humano (1 Corintios 4:2-5); con humildad, para no caer en la vanagloria del
mundo (1 Corintios 4:6-8); con tolerancia al sufrimiento extremo, para no dejar de llevar a
otros a Cristo (1 Corintios 4:9-16); y con seguridad de su llamado, para no permitir
desviaciones del evangelio (1 Corintios 4:17-21).

Así mismo, deberíamos imitar a los apóstoles, y seguir el consejo del apóstol Pablo a los
Corintios: “os ruego que me imitéis” (1 Corintios 4:16); porque solo así demostraremos que
realmente amamos a Cristo, y seremos verdaderamente productivos en Él.
Día 138

ERRADICANDO EL PECADO

1 Corintios 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin
levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por
nosotros.

La conducta pecaminosa, como la levadura en el pan, se expande rápidamente; por lo cual


los creyentes deben erradicarla con diligencia, por amor al Señor que los salvó.

Al saber de una conducta deliberada de pecado (adulterio con la madrastra), que hasta en el
mundo es cuestionada, Pablo reprendió a la Iglesia de Corinto (1 Corinto 5:1); y lo hizo
porque no tomaron medidas correctivas, y porque no se lamentaron debido a su
envanecimiento de tomar el pecado como algo inofensivo (1 Corintios 5:2,6).

La solución que Pablo como autoridad apostólica da, por medio del poder del Señor
delegado a cada Iglesia, es expulsar al que no desea ser corregido (1 Corintios 5:3-5); o
como el mismo Pablo lo simboliza: Limpiar la Iglesia de la vieja levadura del pecado, para
permanecer sirviendo al Señor con sinceridad y verdad (1 Corintios 5:7-8). Pero esto no
significa separarse de la sociedad, porque los que no están en Cristo serán juzgados a su
debido tiempo por Dios (1 Corintios 5:9-13).

El objetivo de la disciplina correctiva es proteger a la congregación del avance del pecado


(1 Corintios 5:5), e impulsar un proceso que termine por restaurar al que persiste en pecar
(1 Corintios 5:6); y todo esto es porque no basta simplemente con profesar que Cristo salva,
pues si alguien verdaderamente es salvado por el Señor debe aborrecer la práctica
deliberada del pecado por el cual Cristo pagó en la cruz.

Tanto el creyente, como cada Iglesia establecida, deben permanecer alerta para no caer en
conductas que Dios desaprueba. ¡Debemos limpiarnos de la vieja levadura!
Día 139

PODER NO ES DEBER

1 Corintios 6:12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las
cosas me son lícitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna.

Lo que diferencia la libertad cristiana de la falsa libertad que ofrece el mundo, es que
pudiendo tomar multitud de decisiones, y asumir infinidad de actitudes y comportamientos,
el creyente solo hace lo que glorifica a Dios como su dueño y Señor.

Ante los conflictos que se vivían dentro de la Iglesia de Corinto, algunos optaron por
recurrir a las leyes civiles, conforme las costumbres de la sociedad de su época; y esto fue
reprendido por Pablo, porque ellos debieron haberse corregido por medio de la disciplina
interna de la Iglesia, la cual se rige por los parámetros bíblicos para restaurar un alma, y no
conforme a las deducciones del mundo pecador (1 Corintios 6:1-11).

Y citando más claramente el mismo principio de hacer lo que se debe, y no lo que se puede
(1 Corintios 6:12), Pablo usó la sabiduría divina para dar argumentos de corrección sobre
quien cae en impureza sexual: Nuestra tendencia natural puede y debe someterse a nuestra
obediencia a Dios (1 Corintios 6:13-14), Nuestra unión con Cristo debe regular nuestra
unión conyugal (1 Corintios 6:15-17), y Nuestro privilegio de ser portadores del Espíritu de
Dios debe estar por encima de cualquier gozo físico (1 Corintios 6:18-20).

En resumen, no glorifica a Dios el hacer lo que se puede, sino hacer lo que se debe;
renunciando a lo que no conviene, y sometiéndonos solamente al dominio de nuestro Señor
Jesús; para así disfrutar plenamente del gozo de su Espíritu.
Día 140

MATRIMONIO SANTIFICADOR

1 Corintios 7:1-2 En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre
no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y
cada una tenga su propio marido.

El matrimonio sirve de instrumento de lucha contra el pecado; por ello, cuando se es fiel, y
se cultiva una relación conyugal armoniosa, Dios es glorificado.

Luego de tratar la impureza sexual, el apóstol Pablo introduce el tema del matrimonio como
un elemento santificador dado por Dios, pero lo hace en respuesta a las inquietudes
presentadas por los cristianos de Corinto; ante lo cual, el apóstol deja ver su deseo de que
todos los creyentes trabajen en el avance del reino de los cielos, y por ello recomienda que
se queden como él, sin compromisos conyugales, para dedicarse más plenamente al servicio
de la obra del Señor (1 Corintios 7:1,7-10,25-39).

Claramente, el matrimonio es mostrado como un mecanismo divino para educar


sexualmente a los creyentes; ya que, no solo les da la oportunidad de satisfacerse
íntimamente bajo la bendición del Señor, sino que también les brinda la posibilidad de
fortalecerse espiritualmente, al acompañarse en la oración durante tiempos de abstinencia
cortos y mutuamente acordados (1 Corintios 7:3-6).

La orden de Dios para el matrimonio es clara: No separarse; y si se separan, que se queden


sin pareja, esperando poder reconciliarse con el cónyuge (1 Corintios 7:10-11). Y en el caso
de matrimonios mixtos (creyente e incrédulo), la fidelidad conyugal también tiene como
objetivo buscar la conversión a Cristo del cónyuge inconverso (1 Corintios 7:12-16).

En conclusión, Pablo, usando como ejemplos la circuncisión y la esclavitud, recomienda


que cada creyente se quede en el estado en que llegó a Cristo (1 Corintios 7:19-24); porque
de esta forma, se mantendrá fiel al llamado de Dios para su vida.

Si está soltero, dedíquese a dar frutos de su vida en Cristo, sin afanarse por pareja; y si está
casado, haga lo mismo, siendo fiel y sirviendo a su pareja, sin pensar en separarse; y de esta
manera Cristo será glorificado.
Día 141

LIBERTAD RESPONSABLE

1 Corintios 8:9 Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para
los débiles.

No se pueden ignorar las consecuencias de nuestros actos, excusándonos en nuestra


libertad; por el contrario, mientras más libertad se experimenta en Cristo, mayor cuidado se
tiene de no estorbar el crecimiento espiritual de los otros.

En los tiempos del apóstol Pablo, muchos de los animales que servían de alimento eran
previamente sacrificados a los ídolos paganos; y aunque Pablo sabía que aquellos ídolos no
eran ni representaban a los “dioses”, porque solo existe un Dios verdadero (1 Corintios 8:4-
6), y aunque entendía que el alimento no tiene el poder de incrementar o disminuir la
comunión con Dios (1 Corintios 8:8), el Apóstol no ejercía su fortaleza en la fe si con ello
estropeaba el caminar con Cristo de los más débiles (1 Corintios 8:9-13).

Aunque hoy en día casi no se da este problema en cuanto a la comida, de muchas otras
actividades sociales si se puede comprobar su origen pagano; y a pesar de no ser malas en
sí mismas, al practicarlas se puede generar confusión en los creyentes más débiles. Es por
ello que el cristiano que comprende profundamente la obra de Dios no hace un uso
descuidado de su libertad en Cristo, si ve que con ello afecta a otro creyente en su
comunión con el Señor (1 Corintios 8:7).

El amor, y no el mero conocimiento, debe ser la base de nuestro comportamiento; para que
así sea Dios quien nos use en la edificación de los demás (1 Corintios 8:1-3).
Día 142

RECOMPENSA QUE SUPERA LOS DERECHOS

1 Corintios 9:18 ¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente


gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio.

Ninguna de las bendiciones que se reciben en Cristo es tan grande como el Señor mismo; y
esto es lo que da valor para renunciar a muchos derechos sin amargura de corazón.

Ante las acusaciones en contra del ministerio apostólico de Pablo, él le contestó a los
corintios recordándoles como conocieron el evangelio por medio suyo (1 Corintios 9:1-2);
y también se defendió recalcándoles el derecho que tenía, por la autoridad que había
recibido de Cristo, de solicitarles el sustento económico y material que necesitara (1
Corintios 9:4-11,13-14); y uso esta verdad para mostrar su integridad como siervo de Dios,
ya que no se aprovechó de este derecho legítimo (1 Corintios 9:12,15), sino que predicó
gratuitamente, impulsado por la responsabilidad que tenía ante el Señor, y buscando
alcanzar al mayor número de creyentes de toda clase social y raza (1 Corintios 9:16-22).

En últimas, Pablo renunció a sus derechos por ser partícipe del más grande de los
galardones del evangelio: Estar eternamente con Cristo; y como él mismo se comparó (1
Corintios 9:23-27), se abstuvo de muchos privilegios como el atleta que piensa en la meta
final; y de esta forma, buscando la eternidad con Cristo, se fue pareciendo cada día más al
salvador, el cual se despojó a sí mismo para morir en una cruz por nuestra salvación.

En un mundo donde todos reclaman por sus derechos, es extraordinario ver a creyentes que,
como Pablo, renuncian a sus privilegios por servir mejor a su Señor. Si esa es su actitud, se
asegurará la recompensa mayor: La eternidad con el Salvador.
Día 143

CUIDANDO DE NO IMITAR LO MALO

1 Corintios 10:11-12 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para
amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Así que, el
que piensa estar firme, mire que no caiga.

Los ejemplos de desobediencia a Dios nos deben alertar sobre la debilidad humana e
impulsar a cuidar nuestra conducta, para así agradar a Dios antes que a nosotros.

Ningún creyente debería ignorar, u olvidar, lo acontecido al pueblo de Israel en el desierto;


ya que sus bendiciones simbolizan nuestra bendición en Cristo (1 Corintios 10:1-4), pero
sus castigos nos recuerdan las terribles consecuencias de desobedecer o desagradar al Señor
(1 Corintios 10:5-12). Algunos de ellos fueron codiciosos, idólatras, impuros sexualmente y
murmuradores; lo cual les produjo muchos males, y al final la mayoría murió en el desierto.

Todo este contexto histórico es aplicado por el apóstol a la idolatría, pues él escribe: “Huid
de la idolatría” (1 Corintios 10:14); pero antes de ello, Pablo recalca la bondad de Dios, al
no permitir tentaciones más allá de la capacidad de resistencia de los creyentes (1 Corintios
10:13); por lo cual no existe excusa al pecar, pues la historia de Israel nos previene, la
bondad de Dios nos capacita para resistir, y el recuerdo de la obra sacrificial de Cristo, a
través de la cena del Señor, nos debe impulsar a aborrecer toda contaminación espiritual (1
Corintios 10:15-22).

Y como si todo esto fuera poco, Pablo vuelve a argumentar que la libertad espiritual en
Cristo no autoriza todo tipo de conducta; ya que siempre debo buscar la edificación de los
más débiles en la fe (1 Corintios 10:23-24). Es por ello que aunque ni el ídolo, ni lo que se
sacrifica a él, ni el mismo demonio que por él esté representado, sean algo, aun así, Pablo
prohíbe participar de alimentos consagrados a dioses paganos, pero para no confundir a los
nuevos creyentes, ni a quienes se esté evangelizando (1 Corintios 10:25-33).

Si usted se sabe firme por la fe en Cristo, puede confiar plenamente en su salvador, pero
debe estar alerta para no ser engañado por su propio corazón; ¡no somos más fuertes que
Dios! (1 Corintios 10:22)
Día 144

IMITAR LO BUENO

1 Corintios 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.

Tanto en circunstancias temporales y culturales, como en aquellas que deben permanecer


en el tiempo, las personas que imitan a Cristo dan un ejemplo digno de imitar.

Pablo alaba a los corintios por seguir sus instrucciones en los temas de comportamiento que
tenían que ver con las costumbres de la época (1 Corintios 11:2). Pero el apóstol no solo
quería que siguieran instrucciones de forma ciega; y por ello, al hablar del atavío femenino,
se basó en principios bíblicos muy claros, y que se ajustan a toda época: La mujer debe
reflejar su aceptación del liderazgo dado por Dios al hombre, al igual que el hombre debe
reflejar su sumisión a la autoridad de Cristo (1 Corintios 11:3-10); El hombre y la mujer
deben aceptar con humildad la mutua dependencia con que Dios los creó (1 Corintios
11:11-12); y se debe aprovechar de forma sensata lo que el Señor proveyó en la naturaleza
misma para adaptar las costumbres sin violar los principios divinos, y ejemplo de esto es la
propuesta del cabello largo en lugar del velo (1 Corintios 11:13-16).

Pero el mismo que alabó a los Corintios, los reprendió por su comportamiento al
congregarse como Iglesia (1 Corintios 11:17); ya que ellos se reunían pero andaban
divididos (1 Corintios 11:18-19), y esto desembocó en una actitud egoísta y descuidada al
compartir la cena del Señor, llegando a menospreciar a la Iglesia de Cristo (1 Corintios
11:20-22). Por todo esto el apóstol tuvo que recordarles el significado de la Cena del Señor
(1 Corintios 11:23-26) y reprenderlos, para que examinaran su corazón antes de reunirse y
no llegaran a caer bajo la disciplina de Dios (1 Corintios 11:27-34).

El creyente usa como modelo final a Cristo; y es por ello que imita a aquellos que, como
Pablo, se sujetan a las costumbres culturales que no violan los principios bíblicos, pero sin
olvidarse de cumplir de corazón con aquello que está por encima de toda moda, como las
ordenanzas para la Iglesia de Cristo, ¡No menospreciemos la Iglesia del Señor!
Día 145

APROVECHANDO LOS DONES

1 Corintios 12:7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para
provecho.

Cada creyente ha sido equipado por el Espíritu Santo con dones que al ser ejercitados
servirán para solidificar la unión en la Iglesia y harán crecer espiritualmente a los demás
hermanos, dando gloria a Dios.

El objetivo de Pablo, al escribir este pasaje a los Corintios, no era revelarles algo que podría
sucederles, sino orientarlos correctamente en lo que ellos ya conocían; ya que ellos habían
sido bendecidos con múltiples manifestaciones del Espíritu Santo (1 Corintios 12:1-3).

Hoy también cada congregación verdadera de cristianos debe recordar lo enseñado a los
corintios con respecto a los dones que Dios derramó sobre ellos: Aunque sean diversidad de
dones (1 Corintios 12:8-10, 28-31), todos son dados por el único Dios (1 Corintios 12:4-6,
11), por lo cual deben fomentar la unidad de la Iglesia (1 Corintios 12:12-13). Además, los
dones deben aprovecharse para orientar hacia el crecimiento espiritual de todos (1 Corintios
12:7), hacia la valoración de cada miembro de la Iglesia (1 Corintios 12:14-25), y hacia la
convivencia fraternal en la congregación (1 Corintios 12:26-27).

Para que el resultado final de considerarnos miembros de un solo cuerpo sea que todos
padezcan con el que padece, y que todos se gocen con el que se goza, los dones no deben
haber sido son usados para el beneficio personal, sino para fomentar la vida congregacional
en el amor de Cristo.

¡No ignoremos los verdaderos objetivos de los dones espirituales!


Día 146

AMOR VERDADERO

1 Corintios 13:1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a


ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

Si solo el amor da sentido a la vida, entonces el amor de Dios, que es el único amor
perfecto, debe llenar mi corazón y dirigir mi existencia.

Los más grandes dones o talentos, y el comportamiento más generoso y sacrificial, no


sirven de nada si el amor de Dios no es la motivación del individuo (1 Corintios 13:1-3).

Esto significa que las circunstancias adversas no generan el amor de Dios, pero que dicho
Amor si es el único y verdadero consuelo en medio de estas situaciones difíciles; porque
quien verdaderamente ama llega a ser: Paciente, humilde, prudente, generoso, perdonador y
sincero (1 Corintios 13:4-7); lo cual contrasta con el egoísmo y materialismo que
caracteriza al mal llamado “amor” que todo el mundo profesa.

Quién madura en la fe da mayor importancia a vivir conforme al amor que Cristo derramó
en la cruz, que a gozar o disfrutar de los dones o regalos que recibió de Él (1 Corintios
13:8-13); porque si no lo hace permanece como un niño espiritual, esperando recibir amor
de los demás, tal como hacen todos los inconversos.

¡Nadie ama como Cristo! por lo cual debemos amar cada día más como Él, sacrificándonos
por los demás ¡Si no tengo amor, nada soy!
Día 147

ORDEN DIVINO

1 Corintios 14:39-40 Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar


lenguas; pero hágase todo decentemente y con orden.

El deseo de ser usados por Dios no debe impedirnos el hacer todo en la Iglesia con la forma
y el propósito que el Señor demanda.

Los Corintios estaban tan entusiasmados con las manifestaciones del Espíritu Santo, y
especialmente con el don de lenguas, que Pablo le dedicó todo el capítulo 14 de su carta. En
este capítulo el apóstol comenzó dándole mayor importancia a la profecía; ya que, a
diferencia del don de lenguas, esta era comprensible para la congregación, y por ello
producía un efecto claro de edificación para la Iglesia (1 Corintios 14:1-13); lo cual
apuntaba a la exposición clara de la verdad revelada en la Palabra de Dios a través de la
predicación en el día de hoy.

Es por ello que Pablo insistió en que una manifestación divina, en este caso las lenguas,
solo debía ser ejercitada públicamente en la congregación si traía una clara enseñanza (1
Corintios 14:14-25); y aun así, debía someterse al discernimiento doctrinal de quienes Dios
había instituido como líderes, porque de esta forma se evita la confusión, y se aprovecha
verdaderamente todo don divino en la paz de Dios (1 Corintios 14:26-40).

No debemos ser dirigidos por la búsqueda de emociones diferentes en la Iglesia, sino por lo
que glorifique verdaderamente al Señor que nos salvó. ¡Tengamos claro que Dios no es un
Dios de confusión, sino de paz! (1 Corintios 14:33)
Día 148

CREER PARA HABLAR

1 Corintios 15:12 Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen
algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?

La verdad del evangelio debe ser creída antes que predicada; pues de lo contrario, al tratar
de profundizar en ella, nuestra incredulidad nos hará decir incoherencias y producirá
confusión.

Al reafirmar los hechos de la vida, la muerte y la resurrección de Cristo como la verdad del
evangelio (1 Corintios 15:1-4), Pablo apeló al testimonio de los testigos oculares que aún
vivían en ese tiempo (1 Corintios 15:5-9), incluyéndose al mismo, por su encuentro con
Cristo resucitado.

De esta manera, dando seguridad de la autoridad apostólica que recibió de Cristo (1


Corintios 15:10-11), Pablo pasó a refutar una falsa enseñanza que se estaba propagando
dentro de la Iglesia de Corinto, la cual sostenía que supuestamente no existía la
resurrección de los muertos. Esto pudo haberse propagado como una duda con respecto al
evento final de resurrección donde todos serán juzgados, o como un rechazo mental a la
posibilidad milagrosa de que un muerto sea resucitado por Dios; pero en ambos casos se
estaba pecando contra el evangelio de Cristo.

Los argumentos a favor de la resurrección son varios: En primer lugar, Cristo mismo
certificó su obra salvadora resucitando de los muertos (1 Corintios 15:12-22), a pesar de
que aún no ha llegado el tiempo de que todos los que creyeran en Él le vean resucitado y
gobernando sobre todos Sus enemigos (1 Corintios 15:23-29). En segundo lugar, el
sacrifico de los apóstoles, al estar dispuestos a morir por el evangelio (1 Corintios 15:30-
32), demuestra la veracidad histórica de la resurrección de Cristo, y por ende la
resurrección de los que sean de Él en el juicio final. Y, finalmente, el poder de Dios para
crear cuerpos de diferentes naturalezas (1 Corintios 15:35-41) certifica la futura
transformación de los cuerpos inertes de los creyentes, o de sus meras cenizas, en cuerpos
gloriosos e incorruptibles que hereden la vida eterna (1 Corintios 15:42-57).

No debemos hablar para pensar (1 Corintios 15:33-34), ya que esto traerá confusión y
desaliento; más bien, debemos buscar respuesta en la Palabra de Dios a cada inquietud, y
así reafirmaremos nuestra Fe en Cristo y bendeciremos a los demás.
Día 149

ESFUERZO DE AMOR

1 Corintios 16:13-14 Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.


Todas vuestras cosas sean hechas con amor.

La mayor manifestación de amor a los demás se da cuando es necesario esforzarse para


poder suplir lo que ellos necesitan.

Pablo le pidió a los corintios esforzarse en las finanzas, para ayudar económicamente a los
hermanos necesitados (1 Corintios 16:1-4); también les pidió esforzarse en la organización
de la Iglesia, para atender correctamente a los siervos de Dios que llegaban a apoyar la obra
(1 Corintios 16:5-12); y además, les pidió esforzarse en la conducta, para obedecer
voluntariamente a quienes deben ser honrados como líderes por su servicio ejemplar (1
Corintios 16:15-18); y todo este esfuerzo, toda esta actitud valiente y varonil, debía ser por
amor a Dios y a Su reino (1 Corintios 16:13-14).

Tan profundo era el amor del apóstol por la obra de Dios, que no podía dejar de enviar
saludos afectuosos al final de sus cartas (1 Corintios 16:19-24); en los cuales, por lo
general, involucraba afectivamente a los hermanos en la fe de ciudades lejanas; y con lo
cual pretendía fomentar un amor servicial en cada congregación y en cada creyente.

Aunque puede hacerse esfuerzos sin amor ¡Nunca habrá verdadero amor sin sacrificio!
¡Debemos dar a conocer el amor de Dios por nuestro esfuerzo en servir a otros!
Día 150

CONSUELO DIVINO

2 Corintios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de
misericordias y Dios de toda consolación,

El consuelo recibido de Dios, a través de la fe en Jesucristo, supera toda aflicción que


podamos sufrir en la vida; es por ello que podemos gozarnos en la tribulación, porque
somos consolados por Dios.

El ser consolado por Dios, como toda bendición divina, tiene objetivos claros que glorifican
al Señor; primero: Impulsarnos como instrumento de consuelo para otros (2 Corintios 1:4-
7); segundo: Dar sentido al sufrimiento como medio para aprender a depender plenamente
del Señor (2 Corintios 1:8-10); y tercero: Estimularnos a cooperar, por medio de la oración,
con aquellos que nos consuelan diligentemente en Dios con una conciencia limpia (2
Corintios 1:11-24).

Hoy también, tanto en los creyentes más maduros, como en el más nuevo de los
convertidos a Cristo, continúa la necesidad de experimentar el maravilloso consuelo de
Dios en medio de la aflicción.

Disfrutemos de este privilegio por medio de la comunión con el Señor; pero acordémonos
de consolar a otros, porque para ello es que Dios nos consuela.
Día 151

PERDÓN RESTAURADOR

2 Corintios 2:6-7 Le basta a tal persona esta reprensión hecha por muchos; así que, al
contrario, vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle, para que no sea
consumido de demasiada tristeza.

El perdón es la herramienta divina que impide el ser consumido por la culpa.

El mismo apóstol Pablo reconoce haber estado triste por las circunstancias que motivaron
su carta anterior a los Corintios, en la cual tuvo que reprender conductas aberrantes de
pecado (2 Corintios 2:1-4); y por ello determina no dejarse consumir por la tristeza, ni dejar
que se consuma aquel que fue reprendido pública y justamente por toda la congregación. Y
para esto, apela a la capacidad más sublime que poseen los que han experimentado el amor
de Cristo: El Perdón (2 Corintios 2:5-10).

Experimentar el perdón es lo único que impide la destrucción que el maligno pretende para
el creyente y para la Iglesia que ha caído en pecado (2 Corintios 2:11); pero esto solo
sucede efectivamente cuando el perdón humano es reflejo del perdón de Dios en Cristo, ya
que nadie puede vendar el alma herida como aquel que la ha quebrantado con la tristeza que
produce arrepentimiento: Dios; pues el mismo Señor es el que busca mantenernos libres de
la práctica del pecado.

Quién busca agradar al Señor, como Pablo durante sus viajes misioneros (2 Corintios 2:12-
17), será sincero consigo mismo y con los demás, permitiendo que Dios corrija el pecado;
pero nunca olvidará que el perdón en Cristo es el que restaura el alma, y por eso perdonará
conforme al amor de Dios.

El perdón de Dios en Cristo, manifestado a través de sus siervos, puede vencer la terrible
depresión que produce la culpa.
Día 152

PRUEBA VIVIENTE

2 Corintios 3:3 siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros,
escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en
tablas de carne del corazón.

La transformación de una vida vale más que mil palabras; es por ello que Dios certifica a
sus siervos por medio del cambio de vida que el Espíritu Santo produce en aquellos a
quienes ellos han servido.

Aunque en ese tiempo se le daba mucha importancia a las recomendaciones escritas que
las Iglesias expedían para sus ministros, Pablo certificó su ministerio por medio de las
almas transformadas en Cristo para Dios (2 Corintios 3:1-3).

Y para obtener este resultado Pablo tuvo que dejar de confiar en sí mismo y confiar
verdaderamente en que, por medio el Espíritu Santo, Dios aplicaría el evangelio en las
personas, dándoles el privilegio de salir de la condenación de la ley de Moisés a la
Justificación de Cristo (2 Corintios 3:4-18).

La prueba de mi servicio a Dios debe ser buscada en el alma de quienes están a mi


alrededor; ya que su testimonio en Cristo supera cualquier carta de recomendación.
Día 153

PODER EN LA DEBILIDAD

2 Corintios 4:7,16 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia
del poder sea de Dios, y no de nosotros,…Por tanto, no desmayamos; antes aunque
este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de
día en día.

La inevitable adversidad revelará lo que está en nuestro interior: Una persona que se aferra
a su humana debilidad, o una que confía en el poder de Dios por la fe en Cristo.

La misericordia de Dios, recibida en Cristo, impulsaba a Pablo y a su equipo a no


desfallecer en su ministerio; por el contrario, ellos se sentían impulsados a guardarse en
santidad, a pesar de ver al mundo oponerse a servir al salvador (2 Corintios 4:1-4). Ellos se
reconocían como iluminados por Dios en medio de un mundo de tinieblas, y por ello
predicaban de aquel que les sacó de las tinieblas, de Cristo, antes que promoverse a ellos
mismos (2 Corintios 4:5-6).

Como ellos, nosotros deberíamos reconocer nuestra incapacidad humana para cumplir el
llamado de Dios; lo cual nos permitiría experimentar el aliento divino para continuar en
medio de las más tremendas tribulaciones, angustias, persecuciones y luchas (2 Corintios
4:7-9). Esto alentó a los apóstoles, ya que estaban claros de su deber de sufrir como Cristo,
para darlo a conocer a los demás (2 Corintios 4:10-12), de su recompensa final de resucitar
con Cristo (2 Corintios 4:13-14) y de su objetivo principal de glorificar a Dios (2 Corintios
4:15); y todo esto les impulsaba a no aferrarse a lo temporal de esta vida, sino a lo eterno
del reino de Cristo, y así no caían en desaliento (2 Corintios 4:16-18).

Mientras más tienda a debilitarse en su humanidad, a causa de los problemas, mayor poder
podrá experimentará en Cristo; si es que usted tiene el evangelio como el más precioso
tesoro de su corazón.
Día 154

RECONCILIADORES

2 Corintios 5:20-21 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios
rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con
Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Habiendo sido reconciliado con Dios a través de Cristo, el cristiano busca la reconciliación
en los demás.

Al sabernos aceptados por Dios, a través de Cristo, anhelamos y esperamos nuestro


encuentro con él en la eternidad; y así encontramos fuerzas para agradar a Dios en medio de
las dificultades terrenales (2 Corintios 5:1-10).

En la era en que la humanidad cuestiona el vivir sin visión, o sin metas, se cuestiona al
creyente porque supuestamente vive sin las motivaciones mundanas normales, llegando a
tildar de locura su fe (2 Corintios 5:11-13); pero se ignora que su meta está por encima de
toda visión terrenal, ya que los verdaderos cristianos se saben reconciliados en la Cruz con
el único que vale la pena agradar, con el creador y dueño del universo (2 Corintios 5:14-
17).

Es por esto que el creyente se siente en la obligación moral de buscar que los demás
conozcan a Cristo, para que experimenten la paz verdadera que solo se vive al estar
reconciliado con Dios (2 Corintios 5:18-21).
Día 155

LLAMADO A LA SANTIDAD

2 Corintios 6:1,14 Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos


también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. No os unáis en yugo desigual con
los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué
comunión la luz con las tinieblas?

Ningún verdadero siervo de Dios tendrá un llamado mayor que el de disfrutar la comunión
con Cristo a través de una vida de santidad.

Si los redimidos entienden la posición espiritual que Cristo ganó para ellos, entonces
valorarán su relación con Él por encima de todo lo que el mundo pecador les pueda ofrecer;
y esto se debe cumplir de manera especial en los ministros que, como Pablo, deben estar
dispuestos a sacrificar todas las comodidades terrenales, con tal de agradar al que los llamó
a servirles y fomentar la santidad en otros creyentes (2 Corintios 1-13).

¿Qué busca usted?, ¿la luz o las tinieblas?, ¿la justicia o la injusticia?, ¿a Cristo o al
diablo?, ¿a los creyentes o a los incrédulos?, ¿la adoración bíblica o la idolatría? Porque su
respuesta debe concordar con su vida, la cual será tan santa como claro sea para usted el
llamado de Dios a ser parte de su pueblo como hijo Suyo por la fe en Cristo (2 Corintios
6:14-7:1).

Definámonos, o somos del Señor o estamos en contra de Él; no hay término medio. Cristo
mismo lo dejó claro al decir: “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no
recoge, desparrama” (Mateo 12:30).
Día 156

TRISTEZA VENIDA DE DIOS

2 Corintios 7:10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para
salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce
muerte.

Si estar triste por haberle fallado a Dios fuera incorrecto, entonces nunca nos
arrepentiríamos verdaderamente; pero, por el contrario, esta tristeza siempre desembocará
en el gozo del perdón de Dios.

En medio de todas las grandes dificultades de sus viajes misioneros, Pablo encontró
consuelo de parte de Dios al recibir a Tito; y esto era porque él había llevado una severa
carta de Pablo a los corintios donde corregía una grave conducta de pecado, pero volvía con
mensajes de amor y afecto desde sus corazones arrepentidos. (2 Corintios 7:1-8).

Es de celebrar que el corazón humano sea quebrantado por la corrección que viene de parte
de Dios, porque a través de ella es que Dios salva al hombre de su pecado y le impulsa a
vivir en santidad y obediencia a su Palabra (2 Corintios 7:9-11).

El valor agregado al arrepentimiento verdadero es el gozo maravilloso de experimentar el


consuelo de Dios, el cual se transforma en cariño hacia los demás, como lo percibieron Tito
y Pablo de parte de los cristianos de Corinto (2 Corintios 7:12-16).

El mundo nos ilusiona con un perdón que no requiere el dolor del verdadero
arrepentimiento; en cambio Dios nos espera con el gozo final de sabernos perdonados por
Él, pero a través de la tristeza que produce el ser confrontados por nuestro pecado.
Día 157

LA GRACIA DE DAR

2 Corintios 8:1-2 Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha


dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la
abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su
generosidad.

Sin excusarse en las circunstancias, el creyente se goza en poder ayudar a sustentar con sus
bienes el sostenimiento de la Iglesia y de los creyentes en dificultad.

Pablo pone a los cristianos de Macedonia como ejemplo a seguir por los de Corinto; ya que
estos, teniendo dificultades financieras, ofrendaron para ayudar a los creyentes de Jerusalén
que pasaban gran necesidad ¡Que obra de la gracia de Dios!; Y no solo dieron, sino que lo
hicieron con agrado y con sacrificio, rogando que se les dejara participar debido al amor a
Cristo que los impulsaba a entregarse a su obra (2 Corintios 8:1-5).

Este ejemplo también debe confrontarnos hoy, cuando ponemos tantas excusas para
responsabilizarnos económicamente del sostenimiento de las Iglesias, y también para
socorrer a nuestros hermanos en necesidad.

Seguramente necesitamos que se nos recuerden los principios que Pablo usó con los
corintios para animarlos a ofrendar: Así como la Gracia de Dios nos llena de otros dones,
también nos capacita para dar (2 Corintios 8:6-7); El amor sincero del cristiano debe
impulsarlo a sacrificarse por otros, así como Cristo lo hizo por él (2 Corintios 8:8-9); No
basta con querer ayudar, hay que hacerlo, ya que Dios siempre nos dará recursos para llevar
a la práctica nuestro deseo y así ver su provisión sobre todos sus hijos (2 Corintios 8:10-
15); Y siempre Dios levantará hermanos de buen testimonio para que sirvan de
administradores de las ofrendas de los creyentes, con lo cual se evitarán las dudas sobre el
manejo del dinero, y más bien se estimulará el dar (2 Corintios 8:16-24).

¡No nos excusemos, más bien gocémonos por el privilegio de poder ser instrumentos de
Dios al ofrendar! ¡No olvidemos que Dios mismo se nos dio en Jesucristo!
Día 158

LISTOS PARA DAR

2 Corintios 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por
necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

El que es generoso siempre prepara su corazón para dar antes de que se le pida, teniendo
como meta el hacer de su responsabilidad de ayudar una alegría, en vez de un simple deber.

El pastor Peter Masters en su estudio sobre el diezmo escribió: “Que nunca seamos
contados entre aquellos que dan solamente porque tienen que hacerlo. Más bien demos,
porque nos hemos propuesto en nuestro corazón dar para la obra de Dios. ¡Cuánto nos
alienta saber que la mayordomía alegre y voluntaria agrada al Dios Todopoderoso del
cielo!”

Enseñarles a los Corintios a estar listos para dar con alegría fue lo que impulsó a Pablo a
enviarles hermanos que les recordasen su promesa de ofrendar (2 Corintios 9:1-5),
haciéndoles saber que el fruto de su ofrenda sería tan grande como la cantidad de la ofrenda
en sí misma; es decir, que quienes recibieran su dádiva se verían más beneficiados entre
mayor fuera la generosidad con que se les diera, porque esto es lo que verdaderamente
significa la frase: “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que
siembra generosamente, generosamente también segará” (2 Corintios 9:6).

En vez de alimentar la codicia humana, que impide que el corazón se alegre simplemente
por dar, debemos recordar que la meta final de las ofrendas es que Dios sea glorificado al
proveer lo suficiente para sus hijos (2 Corintios 9:12-15); por lo cual, toda abundancia de
bienes debería resultar siempre en abundancia de generosidad (2 Corintios 9:8-11).

¿Está listo en su corazón para dar con generosidad?


Día 159

LA GLORIA DE LOS SIERVOS DE DIOS

2 Corintios 10:17-18 Más el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado


el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.

Quien sirve como portavoz del evangelio debe estar preparado para las difamaciones y
malinterpretaciones humanas, porque sabe que la única alabanza que vale es la de su Señor.

A través de las palabras escritas por Pablo, en esta carta a los corintios, se puede concluir
que el apóstol estaba siendo difamado, o al menos malinterpretado, en su servicio como
ministro del evangelio; ya que se había propagado la idea de que Pablo se extralimitaba en
el ejercicio de su autoridad por medio de sus cartas (2 Corintios 10:1-2,10).

Ante esta situación, Pablo argumentó que sus armas no eran carnales, o meramente
humanas, sino divinas; ya que la fuerza de sus argumentos para disciplinar a los creyentes,
radicaba en el conocimiento de Dios, y se hacía efectiva según el grado de obediencia de
los involucrados (2 Corintios 10:3-7); además, su objetivo era la edificación de los
creyentes en Cristo (2 Corintios 10:8-9), sus métodos no buscaban la exaltación de su
ministerio (2 Corintios 10:10-12), y su autoridad estaba precedida por su sacrificio al llevar
el evangelio por primera vez a Corinto (2 Corintios 10:13-18).

Si somos malinterpretados en nuestro servicio a Dios, debemos dejarnos examinar en


nuestras motivaciones y métodos por medio de Su Palabra; para que sea el Señor quien nos
exalte a su debido tiempo.

Espere siempre su recompensa de la mano de Dios, para que no se desaliente en su servicio.


Día 160

EL SACRIFICIO DE LOS SIERVOS DE DIOS

2 Corintios 11:7 ¿Pequé yo humillándome a mí mismo, para que vosotros fueseis


enaltecidos, por cuanto os he predicado el evangelio de Dios de balde?

Los más entregados siervos de Dios no han podido ni podrán evadir la formación de su
carácter por medio del sacrificio que se requiere para predicar el verdadero evangelio.

Deberíamos entender al Apóstol Pablo, porque es muy duro ver a las personas que profesan
creer en Cristo correr confundidas detrás de falsos evangelios, los cuales son predicados por
hombres carismáticos que no conocen realmente a Jesús (2 Corintios 11:1-6); y al mismo
tiempo, es difícil aceptar que algunos cristianos subestimen el gran esfuerzo de quienes les
llevaron la Palabra de Dios sin pedirles ayuda para sus necesidades, y por el contrario,
acepten a quienes toman el evangelio como ganancia deshonesta (2 Corintios 11:7-15) .

La expresión de Pablo que se traduce como “de balde”, significa gratis; lo cual resalta el
conocimiento que el Apóstol tenía de la gracia divina contenida en el evangelio; ya que él
entendía que por ser salvados en Cristo gratuitamente, por medio de Su sacrificio,
deberíamos estar dispuestos a sufrir para que otros conozcan el evangelio, sin caer en el
aprovechamiento y dominio que los falsos ministros ejercen sobre los creyentes (2
Corintios 11:16-33).

¿Está dispuesto a sacrificarse para que otros conozcan al Salvador? ¡Cristo lo hizo por
usted!
Día 161

EL GOZO DE LOS SIERVOS DE DIOS

2 Corintios 12:10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en
afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil,
entonces soy fuerte.

Al entender sus debilidades, el hombre de Dios percibe el gran poder de Cristo que lo
fortalece en medio de ellas; lo cual le llena de una alegría incomparable.

Al querer mirarnos para darnos gloria, si es que entendemos realmente el evangelio, solo
podremos exaltar al Señor por Su obra en nosotros. Eso fue lo que pasó cuando Pablo quiso
exaltarse para reprender a los Corintios, tuvo que reconocer lo que desde su conversión se
le demostró. Que es el poder salvador de Dios el que le da valor al hombre (2 Corintios
12:1-6).

A pesar de su justo enojo (2 Corintios 12:11-21), Pablo tuvo que reconocer que tenía lo que
él mismo llamó un “aguijón en la carne”, el cual le recordaba su frágil humanidad y le
impulsaba a depender siempre de Dios (2 Corintios 12:7-10); y no tuvo reparo en gloriarse
y gozarse de su debilidades, porque lo que realmente pretendía era exaltar el poder de Dios
que lo preservaba y le hacía perseverar conforme a Su santa voluntad.

¿Qué actitud tomamos frente a nuestras debilidades y adversidades? ¿Nos compadecemos


de nosotros mismos? o ¿Nos juzgamos implacablemente? Ambas posibilidades son una
distorsión extrema de la gracia de Dios, la cual nos manda a gozarnos de Su poder en medio
de nuestra debilidad.
Día 162

LA APROBACIÓN DE LOS SIERVOS DE DIOS

2 Corintios 13:7 Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros
aparezcamos aprobados, sino para que vosotros hagáis lo bueno, aunque nosotros
seamos como reprobados.

El criterio humano nunca debe reemplazar la aprobación que Dios da a quienes sirven con
el deseo de ver a los demás en la santidad que agrada al Señor.

Pablo tenía muy claro que para poder corregir a los creyentes, en este caso a los de Corinto
(2 Corintios 13:1-2), debía olvidarse de la aprobación de los hombres; porque hasta en
medio de la Iglesia muchos sucumben ante sus deseos personales y tratan de evitar la
reprensión bíblica, aludiendo falta de autoridad en quienes los corrigen (2 Corintios 13:3-
4). Y, lamentablemente, este suele ser un síntoma de falta de conversión real; por lo cual,
quien actúa de esta forma debe examinarse a la luz de la Palabra de Dios, para saber si es
verdadera su fe en Cristo (2 Corintios 13:5).

No es incorrecto desconfiar del corazón humano, porque como dice Jeremías 17:9:
“Engañoso es… más que todas las cosas”. Por lo cual, es mejor evaluarnos según lo que
enseña la Palabra de Dios y no conforme a nuestros puntos de vista.

Si así hubieran hecho los corintios, hubieran reconocido la aprobación de Dios sobre el
ministerio de Pablo, porque este se regía por la verdad bíblica y no por sus opiniones o
conveniencias (2 Corintios 13:6-10); y, seguramente, hubieran identificado a los
inconversos disfrazados de creyentes, dándoles la oportunidad de la verdadera salvación en
Cristo, para que no murieran engañándose a sí mismos.

¡Busquemos la aprobación de Dios, en vez de la del corazón imperfecto del hombre!


Día 163

LA MALDICIÓN DE UN EVANGELIO FALSO

Gálatas 1:8 Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio
diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

El verdadero evangelio de la gracia salvadora de Dios en Cristo nunca podrá ser


reemplazado, ni por la mejor de las invenciones humanas, ya que estas solo llevan a la
maldición del autoengaño.

Al inicio de su carta a los Gálatas (Gálatas 1:1), durante su saludo (Gálatas 1:2-5), Pablo
dejó claro que no se constituyó a sí mismo como apóstol, sino que Cristo fue quien lo llamó
a servirle (Gálatas 1:1); y de inmediato abordó el tema principal de su carta: La corrección
de errores sobre el evangelio; los cuales producen personas esclavizadas al esfuerzo
humano, y no liberadas por la gracia divina en Cristo (Gálatas 1:6-10).

Por medio de su testimonio personal (Gálatas 1:11-24) el apóstol profundizó su argumento,


mostrando la imposibilidad lógica de que un hombre como él arriesgara su vida por servir a
Cristo con el mismo mensaje salvador que los apóstoles recibieron y que Pablo antes
perseguía; y es que precisamente, por haberlo recibido directamente del Señor, el mismo
Pablo fue aprobado por los apóstoles como Pedro en su predicación del Evangelio.

Las buenas noticias de Cristo, pagando nuestro castigo en la cruz, nunca deben ser
reemplazadas por enseñanzas humanas; porque estas últimas solo buscan hacer el mensaje
salvador más comprensible, menos criticado y más práctico al corazón del hombre
mundano, diluyendo y distorsionando el verdadero evangelio de Jesucristo.

¡Buscar el favor de Dios, y no el de los hombres, es fundamental para evitar caer en


distorsiones del Evangelio de Jesucristo!
Día 164

MUERTO A LA AUTOJUSTIFICACIÓN Y VIVO PARA CRISTO

Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo
en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó
y se entregó a sí mismo por mí.

El morir a si mismo significa renunciar al deseo de autojustificarse; porque las obras no


pueden producir la santidad que da el vivir por la fe en aquel que si cumplió la ley: Cristo.

Luego de culminar el relato de su conversión, y narrando a los cristianos de Galacia lo que


le sucedió al presentarse por primera vez ante los principales líderes cristianos de la época
(Gálatas 2:1-10), Pablo pasó a mencionar el choque que tuvo con el Apóstol Pedro cuando
lo vio menospreciar a los cristianos gentiles para agradar a los cristianos judíos que allí
estaban (Gálatas 2:11-14).

Esto que sucedió nos muestra el deseo generalizado de confiar en las obras humanas antes
que en la obra de Cristo; lo cual nos enseña que el cumplimiento religioso de los
mandamientos divinos no es suficiente para que Dios nos declare justos ante Él, pues hay
que confiar tan plenamente en Cristo que no solo se nos de seguridad de su perdón, sino
que también se nos impulse a vivir para el Señor, agradeciendo su amor y entrega en la cruz
(Gálatas 2:15-20).

No deseche la gracia de Dios, porque si por el cumplimiento estricto de la ley divina


pudiéramos llegar a ser tan justos como para no ser condenados por Dios, entonces “por
demás (sin necesidad) murió cristo” (Gálatas 2:21).
Día 165

FE EN LA PROMESA

Gálatas 3:21-22 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna


manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por
la ley. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por
la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

El creyente, como Abraham, confía en su salvador; porque sabe que la ley, siendo la
medida de la santidad divina, solo fue plenamente cumplida totalmente por Cristo.

Al dejarse llevar por los argumentos judaizantes de quienes veían la salvación en el


cumplimiento de la ley de Moisés, los cristianos de Galacia fueron duramente reprendidos
por Pablo; y la razón argumentada por él era muy simple: Cuando el Espíritu de Dios actuó
en ellos para darles convicción de su salvación en Cristo, no lo hizo porque en su
humanidad cumplieran la ley perfectamente, sino por la fe sencilla en la obra de Cristo en
la cruz (Gálatas 3:1-5).

Ese tipo de enseñanza que fascinó a los Gálatas aún se propaga hoy; su mecanismo de
acción es usar la santa ley de Dios para presentar un sistema religioso a través del cual el
ser humano sienta que puede obtener la salvación con sus propios méritos; y lo hace ver
como si esto fuera una manifestación más elevada de la fe en Cristo.

Es por ello que Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, usa al patriarca de la Fe, a Abraham,
para refutar estos argumentos; contrastando la bendición de su fe sencilla en la promesa de
Dios con la maldición por el incumplimiento de la ley mosaica que vino mucho después de
Abraham (Gálata 3:6-12); y además, revelando que nuestro Señor Jesucristo fue la simiente
de Abraham en quien se cumplió la promesa de salvación divina, porque Él se hizo
maldición para bendecirnos (Gálatas 3:13-18, 29).

Finalmente, no hay que confundir el propósito de la ley, la cual fue dada para revelar la
pecaminosidad del corazón humano y para guiarlo, cual nodriza, al único que cumplió
perfectamente la demanda divina de un vida perfecta, a Cristo (Gálatas 3:19-28).

Ame la ley de Dios, porque ella revela su pecado, pero también revela al salvador; y esto le
impidiera confiar en sí mismo para salvarse, empujándolo a los brazos salvadores de Jesús.
Día 166

HIJOS O ESCLAVOS

Gálatas 4:7,9-10 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de
Dios por medio de Cristo…más ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo
conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres
rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses,
los tiempos y los años.

El hijo de Dios vive bajo el libre impulso santificador del Espíritu Santo, pero el inconverso
vive sometido a rituales que lo esclavizan.

Pablo ilustra la función de la ley como la de un tutor que dirigió a los hombres durante su
inmadurez espiritual en la revelación de Dios, esperando la adopción a través del sacrificio
de Cristo (Gálatas 4:1-5); y recalca que al poseer al Espíritu Santo, que es quien nos revela
la salvación en Cristo, somos hechos hijos de Dios (Gálatas 4:6-7). Por lo tanto, los
cristianos, debemos vivir libres de los principios esclavizantes que se encuentran detrás del
legalismo religioso (Gálatas 4:8-10).

Aunque se alegara que las festividades judías de la ley del Antiguo testamento tenían un
valioso significado simbólico, Pablo veía en ellas un retroceso para la madurez de los
creyentes (Gálatas 4:11); porque estos ya no mostraban entusiasmo en las verdades
sencillas y poderosas del evangelio (Gálatas 4:12-16), sino en las prácticas religiosas que
les enseñaron los que por egoísmo fanático truncaban su verdadero crecimiento espiritual
(Gálatas 4:17-20).

Tal vez usted no guarde como los judíos las fiestas sabáticas, las de lunas nuevas, la pascua,
el pentecostés, los tabernáculos, o los años sabáticos (Gálatas 4:10); pero siempre se verá
tentado a buscar, individual o congregacionalmente, una forma de dar mayor santidad a
unas fechas que a otras, o a unas actividades que a otras, corriendo el riesgo de enfriar su
crecimiento espiritual integral.

Por ello se requiere que cada aspecto de su vida, en cada momento de su existencia, para
todo lugar y circunstancia que atraviese, el cristiano este sometido a la dirección que el
Espíritu Santo da por medio de los principios cristianos contenidos en Su Palabra.

Al final, se trata de asumir la posición de un hijo que se deja formar en su carácter, y no la


de un simple esclavo que cumple órdenes sin ser transformado en su corazón; por ello,
Pablo ilustra esto con la diferencia entre el hijo de Sara, la libre, y el de Agar, la esclava
(Gálatas 4:21-31).
Día 167

ANDAR EN EL ESPÍRITU

Gálatas 5:25-26 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos
hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

La vida espiritual va más allá de las experiencias fugaces de fervor religioso, el cual tiende
a desviar nuestra mirada del verdadero poder del Espíritu Santo. La vida espiritual consiste
en la capacitación dada por el Espíritu Santo para reflejar el carácter santo de Dios.

La circuncisión era la ceremonia establecida en el Antiguo testamento para proclamar la


entrada oficial de un judío al pueblo de Dios; es por ello que Pablo tuvo que corregir la
falsa idea que se propagó en Galacia de que la Iglesia de Cristo necesitaba de ceremonias
de este tipo para acceder a la salvación y comunión con Dios (Gálatas 5:1-4).

Era fundamental la lucha de Pablo en este aspecto, porque podría haberse llegado a desviar
el sentido real de la vida eterna en Cristo, ignorando la maravillosa libertad que el cristiano
tiene al ser impulsado a vivir en santidad por medio del amor de Dios en su corazón, el cual
le fue dado a través de la presencia del Espíritu Santo (Gálatas 5:5-14). Es por ello que las
ordenanzas bíblicas, como el Bautismo y la Cena, no deben ser vistas de forma mística, o
meramente religiosa (como algunos hacen al relacionar el bautismo con la circuncisión
judía); sino que deben representar el nuevo nacimiento y la comunión con el Señor.

Si no tenemos claro que el vivir en el Espíritu es ser impulsado diariamente a ser como
nuestro Señor, terminaremos buscando en las experiencias ceremoniales, o en las
sensacionales, nuestra vida espiritual; y podríamos llegar a caer gradualmente en la vida
carnal que el ser humano práctica por ser pecador (Gálatas 5:15-21, 26).

Andar en el Espíritu sencillamente es vivir, por el poder del Espíritu de Dios, conforme se
espera de todo seguidor de Cristo (Gálatas 5:22-25); porque el que dice permanecer en el
Señor, debe andar como Él anduvo (1 Juan 2:6).
Día 168

SER ESPIRITUAL

Gálatas 6:1 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois
espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no
sea que tú también seas tentado.

El que es verdaderamente espiritual esta tan convencido de que la satisfacción plena está en
Dios, que no puede dejar de ayudar a restaurar la vida espiritual de otros, y se gloría
solamente en la efectividad de la obra de Cristo en la cruz.

Ayudar a llevar las cargas espirituales de otros (Gálatas 6:1-2), no rehusarse a llevar su
propia carga (Gálatas 6:3-5), y colaborar económicamente con las personas y actividades
cristianas por medio de las cuales Dios le hace crecer espiritualmente (Gálatas 6:6-10), son
características del que es verdaderamente espiritual.

Si todo esto se hace para que el sacrificio de Cristo sea recibido por otros, y sea vívido de
forma práctica por uno mismo (Gálatas 6:11-18), entonces se es verdaderamente espiritual.

Que cada uno evalúe su comportamiento: ¿Soy realmente espiritual?


Día 169

TODA BENDICION EN CRISTO

Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con
toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,

Un cristiano verdadero nunca buscará bendiciones a través de alguien, o algo, diferente a


Cristo; porque sabe que las verdaderas bendiciones celestiales solo vienen por medio de Él.

Ser predestinado para ser hijo de Dios desde antes de nacer, ser aceptado por el Señor,
recibir Su perdón por nuestros pecados, entender con claridad Su voluntad para la
humanidad y para la creación entera, y poseer la presencia del Espíritu Santo como anticipo
de la herencia de eterna satisfacción en la presencia de Dios; todas estas maravillosas y
verdaderas bendiciones, solo pueden venir de Dios; y solo pueden ser recibidas por medio
de la fe en Jesucristo (Efesios 1:1-14).

Es por esto que la verdadera oración, dirigida a favor de un creyente, debe ser por un
aumento de su entendimiento de la obra salvadora de Cristo; para que de esta forma pueda
disfrutar plenamente de sus bendiciones, y no las confunda con las satisfacciones carnales
que el mundo le ofrece (Efesios 1:15-23).

¡Bendito sea Dios, por bendecirnos de tal forma en Cristo!


Día 170

SALVACIÓN POR GRACIA

Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros,
pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Solo la gracia, que es el favor inmerecido de Dios sobre el humano, es el único mecanismo
que salva al hombre de su justa condenación; porque no le exige obras para salvarlo, sino
que lo capacita para obrar según la voluntad de Dios; y así toda la gloria se la lleva el
Señor, por medio de la fe en Cristo.

Los pecados de cada persona dejan en evidencia de su estado de muerte espiritual, pues
revelan que es incapaz de obedecer plenamente a Dios, y proporcionan la base para su justa
condenación de parte del Señor (Efesios 2:1-3). Es por ello que solamente el corazón
misericordioso de Dios nos puede salvar (Efesios 2:4), dándonos vida espiritual (Efesios
2:5), cambiando nuestra posición delante de Él (Efesios 2:6) y capacitándonos para obrar
con santidad (Efesios 2:10); y todo esto a través de la fe en la obra salvadora de Jesús, para
que sea un regalo que glorifica al Señor (Efesios 2:7-9).

Pablo le recordó a los creyentes de Éfeso estas verdades sobre la salvación para que
valoraran lo hecho por Dios en su favor; y para que, así mismo, entendieran que por la fe en
Cristo los cristianos judíos y ellos, que no tenían esa nacionalidad, fueron reconciliados con
Dios para vencer sus enemistades (Efesios 2:11-22).

Si entendemos y creemos en la obra de la gracia en Cristo, para salvarnos de nuestra


enemistad con Dios, entonces seremos capaces de vencer toda enemistad con las personas.
¡Gracias a Dios por reconciliarnos en la Cruz! (Efesios 2:16).
Día 171

RIQUEZAS DE CRISTO

Efesios 3:8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada
esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de
Cristo,

Así haya nacido de forma muy humilde, las verdaderas riquezas se encuentran en Jesús; las
cuales solo se dan a conocer por medio del evangelio, por las buenas nuevas de su sacrificio
redentor.

La riqueza de la revelación está en Cristo, ya que su obra salvadora era un misterio


escondido por Dios; no solo para los judíos, sino también para toda raza, pueblo y nación
(Efesios 3:1-9). Así también, la riqueza de la sabiduría, y del acceso a la presencia de Dios
Padre, pertenecen a Cristo; dándonos la bendición de ser fortalecidos a través del poder de
su amor para con nosotros en Cristo Jesús (Efesios 3:10-13).

Es por ello que la oración de Pablo, en favor de los creyentes, va dirigida a pedir fortaleza
espiritual y mayor profundidad de conocimiento del amor de Cristo (Efesios 3:14-19);
porque solo de esta forma es que el poder de Dios actúa en nosotros más abundantemente
de lo que podamos imaginar (Efesios 3:20), exaltando así al salvador en medio de su Iglesia
(Efesios 3:10-13), y no a los esfuerzos meramente humanos de una congregación.

Oremos por las riquezas más puras, y que al mismo tiempo son las que verdaderamente
necesita el alma humana: ¡Las Riquezas inescrutables de Cristo!; ya que incluso toda la
eternidad no es suficiente para alcanzar a disfrutarlas totalmente.
Día 172

LA META ES CRISTO

Efesios 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo
de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

El permanecer eternamente con Cristo es la meta final del creyente, y ser cada día más
como Él es la meta que lo impulsa en el tiempo presente; y esto último solo se logra por
medio de la acción de Dios a través de la Iglesia.

La unidad que se da en cada congregación cristiana, al tener el Espíritu de Dios, debe


producir un comportamiento amoroso, orientado a guardar la paz entre los hermanos
(Efesios 4:1-3); pero también debe asegurar la unidad doctrinal e impulsar a los creyentes a
dejarse capacitar por medio de quienes han sido llamados por Cristo como líderes de la
Iglesia (Efesios 4:4-12). Solo así cada creyente podrá estar firme frente a los ataques
dirigidos al contenido y a la práctica de su fe (Efesios 4:14-16); solo así los creyentes
podrán parecerse más a Cristo (Efesios 4:13).

Esta transformación que Dios obra en el cristiano, por medio de la Iglesia, le dará claridad
con respecto al estado espiritual que guía al ser humano en el mundo (Efesios 4:17-19) y le
impulsará a imitar a Cristo en cada área de su vida práctica (Efesios 4:20-24); de tal forma
que cada costumbre pecaminosa de su vieja naturaleza (Mentira, Irritabilidad, Robo y
Obscenidad al hablar) será reemplazada por una conducta cristiana, como lo es: Hablar con
verdad, tener dominio propio, trabajar diligentemente para compartir con los demás y
hablar exclusivamente para edificar a los oyentes (Efesios 4:25-29).

Si nuestra meta es Cristo, debemos actuar como Él; y no contristar al Espíritu Santo con las
actitudes del ser humano sin Dios. Debemos reflejar en nuestro comportamiento el amor
misericordioso que recibimos al ser perdonados en Cristo (Efesios 4:30-32).
Día 173

LLENOS DEL ESPÍRITU

Efesios 5:18-20 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed
llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos
espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.

El que las actividades que el mundo ofrezca den alguna sensación de bienestar, no significa
que lleguen a satisfacer el alma de la misma forma en que el Espíritu Santo llena a los
cristianos que encuentran su felicidad en Dios.

Para seguir la santidad de Dios, actuando como sus hijos amados, debemos estar seguros de
Su amor manifestado a través del sacrificio de Cristo (Efesios 5:1-2); porque de lo contrario
terminaríamos imitando al mundo, el cual no busca su felicidad en el amor de Dios, sino en
la profundización de sus pecados, los cuales brindan tanta satisfacción al pecador como
desagrado y justa ira a Dios (Efesios 5:3-6).

El cristiano verdadero debe comprobar por la Biblia la conducta que agrada a Dios, la
misma Biblia que le manda a no participar, ni siquiera a meditar, en la vida desenfrenada de
quienes buscan solo su deleite carnal (Efesios 5:7-12); más bien, los cristianos debemos
denunciar el pecado sin temor (Efesios 5:11), mientras aprovechamos el tiempo en la
búsqueda de fortalecimiento espiritual, a través de la vida congregacional, en oración,
cantos espirituales y meditación de la Escritura (Efesios 5:14-20).

Solo de esta forma, al vivir permanentemente satisfechos en Dios, podremos irradiar la luz
divina (Efesios 5:13), empezando en nuestra vida familiar; ya que al vivir conforme a los
mandatos divinos para el hombre y la mujer en el matrimonio, el amor de Cristo se
manifestará en nuestros hogares (Efesios 5:21-33), y los inconversos quedarán sin excusa.

¿Prefiere justificar las tendencias pecaminosas de nuestra sociedad, bajo la excusa de amar
a los demás; o amarlos verdaderamente, mostrándoles su pecado con palabras y actitudes
llenas del Espíritu de Dios?
Día 174

FORTALEZA DIVINA

Efesios 6:10-11 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de


su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra
las asechanzas del diablo.

La lucha del creyente por hacer la voluntad de Dios solo puede ser ganada si toma fuerzas
del mismo Señor, el cual le asegura la victoria a pesar de la oposición espiritual.

Además de hacerlo en su relación matrimonial, los creyentes también deben irradiar el


amor a Dios en los demás roles que desempeñen; siendo hijos o siendo padres, siendo
empleados o siendo patrones, cada hijo de Dios debe desempeñar su función como para el
Señor, esperando de Él la recompensa (Efesios 6:1-9).

Pero para no sucumbir ante los ataques desalentadores que el mismo diablo enfila contra el
creyente, buscando que flaquee en los tiempos difíciles (Efesios 6:10-13), este debe
armarse con la verdad, la justicia, la predicación del evangelio, la fe, la salvación, la
Palabra de Dios, y la Oración, como mecanismos divinos para conseguir la victoria en
medio de la adversidad (Efesios 6:14-18).

El mismo apóstol Pablo apeló a una de esas armas espirituales, a la oración, pidiendo que
rogaran a Dios por su vida, para que su llamado a predicar el evangelio no sucumbiera
frente a los sufrimientos que padecía estando preso (Efesios 6:19-20). Él sabía del poder de
la oración intercesora y por ello comunicaba a través de cartas y de mensajeros sus
experiencias a los demás hermanos en la fe (Efesios 6:21-24).

Como siempre habrá adversidades, es mejor apelar a las armas espirituales que Dios nos
dio en Cristo, para no caer bajo el desaliento de luchar en nuestras fuerzas.
Día 175

RAZÓN DE VIVIR

Filipenses 1:21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.

La vida física es tan fugaz, que solo tiene sentido cuando hay una razón transcendental para
vivirla; y no hay razón más grande, que vivir para el único que dio su vida por nuestra
salvación eterna. Vivir para Cristo y finalmente morir en Él, es no vivir en vano.

Dar gracias a Dios por los demás, al ver el fruto de su relación con Cristo (Filipenses 1:1-
7); pedir en oración, con entrañable amor, para que los hermanos en la fe crezcan cada vez
más en su conocimiento del salvador (Filipenses 1:8-11); y aprovechar aun las
circunstancias más difíciles para predicar el evangelio (Filipenses 1:12-18), alentando con
el ejemplo a otros a hacerlo (Filipenses 1:25-30); Estas son las señales verdaderas de estar
viviendo para Cristo (Filipenses 1:19-24).

Pablo estaba tan seguro del amor de Cristo en su vida, que sabía que por medio de su
oración, y la de los creyentes de Filipos, Dios terminaría por darle la libertad de su prisión.
Si salía libre, seguiría predicando a Cristo por amor a Él y a los creyentes que debía alentar;
y si moría, sería recibido por Cristo, como el fruto de su vida para Él; de cualquier forma,
sería libre.

¿Cuál es la razón de su vida? ¿Vale la pena morir por ella? ¡Solo vivir en Cristo garantiza
que el morir sea ganancia!
Día 176

EL SENTIR DE JESÚS

Filipenses 2:3-5 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con
humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando
cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues,
en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

Si realmente Cristo nos consuela y acompaña, a través del Espíritu Santo, sintámonos como
Él: Comprometidos por el bien de los demás.

Cristo, siendo Dios, se despojó; y siendo hombre, se humilló; lo cual le llevó a morir
obedientemente en la cruz por nosotros, pero al mismo tiempo le permitió ser exaltado por
encima de toda la creación (Filipenses 2:6-11).

Jesús, entonces, es nuestro ejemplo a seguir para obedecer con humildad a quienes nos
orientan correctamente conforme al evangelio (Filipenses 2:12-18), y para llegar a ser
modelos de la verdadera entrega del corazón al servir a los demás así como sirvieron
Timoteo y Epafrodito, colaboradores del Apóstol Pablo (Filipenses 2:19-30).

¡Sentir como Cristo es vivir como Cristo! Y si así se hace, llegaremos a ser ejemplo de
humilde servicio a los demás.
Día 177

GANAR A CRISTO

Filipenses 3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la
excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido
todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

La batalla de la vida tiene el mismo valor que el premio por el cual se lucha; y al querer
ganar el premio mayor, que es Cristo, todo lo demás pierde valor, y se libera de esclavitud
nuestra alma.

Las mismas características que los cristianos judaizantes ostentaban, y por las cuales los
demás cristianos supuestamente les debían obedecer cuando les pedían que se
circuncidasen, son las mismas que Pablo tuvo alguna vez como ganancia; pero al
compararlas con el conocimiento Cristo, Pablo llegó a considerarlas como pérdida
(Filipenses 3:1-8).

Recibir la justicia de Cristo por la fe y experimentar su poder en medio de los


padecimientos de la vida, son las razones por las cuales Pablo olvidó todo lo que en el
pasado era de gran valor para él (Filipenses 3:9-14); y no solo tuvo como meta suprema a
Cristo, sino que invitó a los demás creyentes a imitarlo (Filipenses 3:15-17), para que no
terminaran siendo dirigidos por quienes simplemente buscan la satisfacción de sus deseos
físicos, aquellos “cuyo dios es el vientre”, y “que solo piensan en lo terrenal” (Filipenses
3:18-19); y para que siempre tuvieran presente su ciudadanía celestial, de donde es nuestro
salvador (Filipenses 3:20-21).

Si ganar a Cristo es la meta, no habrá problema de dejar el pasado en el pasado; para que ni
los fracasos, ni los grandes triunfos, estorben nuestro crecimiento espiritual.
Día 178

TODO TERRENO

Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Fortalecidos por el Señor, los creyentes pueden atravesar todo tipo de circunstancias;
porque, en medio de ellas, Dios mismo es quien les da la victoria.

Al pronunciar esta frase el apóstol Pablo no se refería a la complacencia de los deseos de


los creyentes, sino a la fortaleza que Dios les da para vivir en cualquier tipo de
circunstancia; así como Pablo dijo haber aprendido a estar contento tanto en la abundancia,
como en la escasez (Filipenses 4:11-12).

Este contentamiento no es conformismo, sino el reflejo de que la satisfacción plena está en


el Señor; el cual no le permite al creyente maduro estancarse en ninguna situación de su
vida. En el caso del apóstol Pablo, cuando tuvo la oportunidad, trabajó para mejorar su
situación económica; pero siempre oró a Dios por sus necesidades, obteniendo como
resultado la colaboración económica que iglesias amigas, como la de Filipos, que le
aportaron a su ministerio (Filipenses 4:10, 14-20).

Tal como Pablo se desenvolvía en todo terreno, así debe ser el creyente; y en medio de los
conflictos personales no debe huir como la mayoría, sino que debe buscar la reconciliación
bajo la dirección de personas maduras en el evangelio (Filipenses 4:1-3); ya que esto le
ayudará para que el gozo del Señor no disminuya, y que toda ansiedad sea verdaderamente
entregada a Dios en oración (Filipenses 4:4-7). De esta forma sus pensamientos se
purificarán y su corazón será lleno de la paz de Dios (Filipenses 4:8-9).

Sea cual sea su circunstancia o conflicto actual, no tiene que salir huyendo; si ha depositado
su fe en Cristo, puede enfrentar toda adversidad con la convicción de que todo lo puede en
Él, que es quien lo fortalece.
Día 179

MADURAR EN CRISTO

Colosenses 1:28-29…amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda


sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual
también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en
mí.

El poder de Dios tiene el objetivo de ayudar a las personas a madurar en Cristo, y no


simplemente agradarlas.

Aunque es muy agradable saber que alguien ora por nosotros, esa persona lo hace
principalmente para que sigamos creciendo en la fe en Cristo y llevemos cada vez más
frutos de nuestra relación con Él (Colosenses1:1-14), para lo cual también se hace necesario
que nos continúen enseñando, por la palabra de Dios, cada día más aspectos de la persona y
obra del Señor Jesús, y la forma de aplicar todo ello a nuestras vidas (Colosenses 1:15-23).

También es esencial poder presenciar el sacrificio de otros por la fe en Cristo, para ser
alentados y fortalecidos en el Señor (Colosenses 1:24-27); y todo esto no es porque Dios
nos quiera entretener, ocupar, o divertir, sino que su firme propósito es hacernos crecer
espiritualmente, aunque a veces esto no sea tan agradable.

¡Trabajemos por no quedarnos como niños espirituales en Cristo! Ya sea que enseñemos a
otros, o seamos enseñados por otros en la fe, debemos recordar que el propósito principal
de todo es agradar al Señor con nuestra madurez espiritual en Él.
Día 180

CRISTO O LAS TRADICIONES HUMANAS

Colosenses 2:8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas,
según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no
según Cristo.

La sabiduría y conocimiento que vienen por medio de la fe en Cristo no deben confundirse


con las tradiciones filosóficas y religiosas que no pueden vencer el pecado.

Nuestro anhelo diario debería ser el mismo que Pablo expresaba para todos los creyentes,
ser cada vez más arraigados y confirmados en la fe en Cristo, para así andar como Él y vivir
agradecidos con Dios (Colosenses 2:1-7); porque de lo contrario, olvidando que estamos
completos en Él, buscaremos la perfección de nuestras vidas en tradiciones religiosas que
nos den lo que supuestamente nos falta (Colosenses 2:8-15), o en enseñanzas filosóficas
que controlen nuestra naturaleza pecaminosa a través de mandatos estrictos, los cuales no
pueden darnos victoria real sobre el pecado (Colosenses 2:18-23).

Ninguna experiencia mística, o legalismo religioso, reemplaza el poder santificador de Dios


que fluye a través de la comunión diaria con Cristo, en oración y por medio de su Palabra.

¡El mismo que me perdonó con su muerte y me dio vida con su resurrección, es el que me
da victoria sobre el pecado hoy!
Día 181

PONER LA MIRADA ARRIBA

Colosenses 3:1-2 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba,
donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba,
no en las de la tierra.

El que realmente está en Cristo busca vivir conforme a los parámetros divinos, para no
desviar su mirada hacia el mundo lleno de pecado, y así agradar a su salvador.

La explicación espiritual para vivir pendiente de lo divino, más que de lo terrenal, es que el
cristiano ha muerto a su vida pecaminosa para vivir completamente para Dios (Colosenses
3:3); y aunque todavía no se manifieste plenamente su nueva condición, como sucederá en
la segunda venida de Cristo (Colosenses 3:4), si puede experimentar su nueva naturaleza en
la medida en que medite y escudriñe bíblicamente sobre lo que su redentor ganó para él, y
lo lleve a la práctica a través de una vida consagrada a Su voluntad.

Al vivir conforme a lo celestial, haremos morir lo terrenal: el pecado (Colosenses 3:5-7); y


así la ira, la malicia, la obscenidad y la mentira serán reemplazados por amor, perdón,
bondad, humildad, amabilidad y paciencia (Colosenses 3:8-14); y solo entonces la paz de
Dios se manifestará en nuestros corazones (Colosenses 3:15), capacitándonos, a través de
nuestras actividades centradas en Cristo (Colosenses 3:16-17), para cumplir con todas
nuestras obligaciones por amor al Señor; tanto esposas y esposos, como padres e hijos, y
empleados y patrones, viviremos para agradar al que nos recompensa desde el cielo
(Colosenses 3:18-4:1).

¡Si vivimos pendiente de las cosas de arriba, seremos ejemplo en las de acá abajo! y nos
pareceremos cada vez más al que está a la diestra de Dios.
Día 182

PERSEVERAR ORANDO

Colosenses 4:2 Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;

El tiempo más anhelado y protegido por un cristiano debe ser el que dedica diariamente
para fortalecer su relación con Dios en oración.

No debe existir una actividad más necesaria que la oración, ya que con ella se alimenta el
alma de aquel que tiene hambre y sed de Dios. Esta necesidad no termina cuando se rinde la
vida a Cristo, sino que más bien se orienta de forma correcta; ya que antes de ser cristiano,
simplemente se sueltan palabras como quien dispara al aire; pero al ser salvado por el Señor
Jesús, se apunta directamente al corazón de Dios, orando por medio de la fe en el Salvador.

Es tan poderosa la oración perseverante, que Pablo pidió que a través de ella no solo se
diera gracias por el favor de Dios, sino que también se intercediera por él, para que Dios
abriera puertas a su predicación, lo fortaleciera en su encarcelamiento, y le diera sabiduría
para predicar (Colosenses 4:3-4).

Si al mismo tiempo, luego de orar, el creyente usa el resto del día de forma sabia y habla
con palabras que agradan a Dios (Colosenses 4:5-6), será usado poderosamente para la
extensión del Reino de los cielos; así como Dios usaba a los hermanos que Pablo nombra
como ejemplo al mandar sus saludos finales a los colosenses (Colosenses 4:7-18).

¡Dediquemos tiempo a lo que realmente nos hace poderosos en Dios! ¡Perseveremos en


oración!
Día 183

CONVERSIÓN EJEMPLAR

1 Tesalonicenses 1:9-10 porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que


nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y
verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús,
quien nos libra de la ira venidera.

La transformación que viene por una conversión verdadera a Cristo vale más que mil
palabras, especialmente cuando se quiere mostrar la obra del Dios verdadero.

Mostrar un amor constante, una esperanza genuina en Jesucristo (1 Tesalonicenses 1:1-3),


un deleite continuo en el Espíritu Santo, a pesar de las tribulaciones (1 Tesalonicenses 1:4-
6), y un abandono total de la idolatría (1 Tesalonicenses 1:9-10); todo esto impacta tan
fuertemente que sirve de base para evangelizar al inconverso, y de estímulo para la vida de
otros creyentes (1 Tesalonicenses 1:7-8).

Nuestro objetivo debe ser vivir de tal manera que nuestra predicación de Cristo sea
respaldada con nuestro ejemplo, y que el mismo ejemplo aliente a los demás hermanos en
la fe a predicar de Cristo.

¡No esperemos a que nos impulsen, sino más bien seamos de los que impulsan con su
ejemplo!
Día 184

AMOR POR LAS ALMAS

1 Tesalonicenses 2:8 Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos
querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas;
porque habéis llegado a sernos muy queridos.

La vida del que comunica el evangelio debe irradiar el amor que proclama en Cristo.

Hay que estar lleno del amor de Dios para predicar a Cristo en medio de la oposición (1
Tesalonicenses 2:1-2), para no dejarse llevar por motivos egoístas (1 Tesalonicenses 2:3-4),
para no caer en zalamerías ni abusos con las personas (1 Tesalonicenses 2:5-7, 9-10), y para
corregirlas con afecto paternal (1 Tesalonicenses 2:11-12); porque solo así los que escuchan
el mensaje del evangelio lo verán como verdaderamente venido de Dios (1 Tesalonicenses
2:13), y estarán tan seguros del amor de Cristo sobre sus vidas que perseverarán en medio
de la persecución del mundo (1 Tesalonicenses 2:14-16).

A los hijos de Dios debería pasarles lo que a Pablo, que aun estando lejos de los demás
creyentes, los seguía amando con todo su corazón (1 Tesalonicenses 2:17-20); pero
¿realmente pasa eso con los que profesamos creer en Cristo actualmente? No debemos
olvidar las palabras del Señor Jesús: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si
tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35).

No solo debemos entregar a los demás el mensaje del evangelio; junto con él, debemos
entregar nuestro propio corazón.
Día 185

CONSOLADOS POR LA FE DE OTROS

1 Tesalonicenses 3:7-8 por ello, hermanos, en medio de toda nuestra necesidad y


aflicción fuimos consolados de vosotros por medio de vuestra fe; porque ahora
vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.

Así como una madre, que sufre al dar a luz y se olvida de su padecimiento al ver saludable
a su hijo, así el creyente maduro es consolado de sus sufrimientos al ver la vida espiritual
saludable de quienes él evangelizó.

Pablo no podía llegar a todos los lugares donde había establecido Iglesias, y por ello su
amor por los hermanos lo impulsaba a escribirles cartas; y en ocasiones les enviaba a
alguno de sus compañeros de ministerio, como envió a Timoteo a la Iglesia de Tesalónica
(1 Tesalonicenses 3:1-5).

Cuando Timoteo regresó llenó a Pablo de buenas noticias sobre el testimonio espiritual de
los Tesalonicenses, y de sus saludos afectuosos para él (1 Tesalonicenses 3:6); lo cual
sirvió como leña para el fuego espiritual del corazón del Apóstol, quién olvidando sus
circunstancias adversas, no dudó en expresar su alegría, dirigiéndola en acción de gracias a
Dios, y en súplicas por aquellos que permanecen firmes en la fe, para que perseveren en
Cristo, y para poder disfrutar en algún momento de su compañía (1 Tesalonicenses 3:9-13).

Es bueno recordar que la fiesta angelical en los cielos se da por un pecador que se
arrepiente; y por ello el creyente maduro deja de quejarse por sus circunstancias adversas, y
disfruta del gozo celestial, solo con ver a una ovejita volver sobre los brazos del Buen
Pastor, a nuestro Señor Jesucristo.

Dios quiera que nuestro gozo al ver el progreso en la fe de los demás nos sirva de aliento en
medio de nuestras adversidades; ya que esto solo sucede cuando damos mayor importancia
al Reino de los cielos que a los asuntos terrenales.
Día 186

LA ESPERANZA DE LA RESURRECIÓN

1 Tesalonicenses 4:13-14 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los


que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los
que durmieron en él.

Aunque todos vamos a morir, el creyente vive lleno de esperanza; porque un día resucitará
con Cristo para vivir eternamente con Él.

Sería muy triste que todo terminara en la tumba, luego de vivir buscando la santidad que
agrada al Señor (1 Tesalonicenses 4:1-3, 7-8), evitando toda impureza sexual (1
Tesalonicenses 4:5), siendo fiel a la pareja (1 Tesalonicenses 4:4), procurando no agraviar o
dañar a nadie (1 Tesalonicenses 4:6), dando ejemplo al trabajar honrada y tranquilamente (1
Tesalonicenses 4:11-12), y procurando abundar cada vez más en amor hacia los demás (1
Tesalonicenses 4:9-10).

Y para que los tesalonicenses no se deprimieran por la muerte de sus seres queridos antes
del regreso de Cristo, el apóstol fue inspirado a proclamar la Palabra del Señor con respecto
a la transformación de los creyentes que estén vivos, y a la resurrección de los que ya hayan
muerto, cuando el Señor vuelva en Su gloria radiante (1 Tesalonicenses 4:13-18).

No son las personas del mundo las que deben hablar de esperanza, ya que sin Cristo a su
favor solo podrán sentir la vara de su juicio eterno cuando sean resucitados; por el
contrario, es el creyente quien debe vivir con la felicidad del que se proyecta hacia la vida
eterna, al saber que un día resucitará con Cristo, para vivir junto a Él.
Día 187

JESÚS VOLVERÁ

1 Tesalonicenses 5:1-2 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis


necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que
el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;

El verdadero creyente no se obsesiona con la fecha del regreso de Cristo, pero si demuestra
estar convencido de Su retorno al vivir una vida consagrada.

Pablo se rehusó a contemplar posibles fechas para la segunda venida de Cristo; y para ello
apeló al carácter sorpresivo de la misma, lo cual será el instrumento divino para impartir
verdadera justicia sobre el pecado de la humanidad (1 Tesalonicenses 5:1-3). Es por ello
que un verdadero cristiano no debería sentirse amenazado por el regreso del Señor, porque
para él no es una sorpresa desagradable, ya que está seguro de haber sido salvado del
pecado por la obra de Cristo (1 Tesalonicenses 5:4-11).

Más bien, en vez de gastar tiempo en pronosticar lo que el mismo Cristo declaró como
velado a la humanidad, el creyente se debe ejercitar en la salvación que recibió, sujetándose
a los líderes de su congregación y participando en la vida comunitaria de la iglesia a través
de la restauración, el perdón, la bondad, la alegría y la vida de oración que en ella se
fomenta (1 Tesalonicenses 5:12-22); solo así se estará verdaderamente listo para la segunda
venida del salvador, el cual es fiel para preservar en santidad a sus hijos dentro de las
diferentes congregaciones cristianas (1 Tesalonicenses 5:23-28).

¡Cristo vuelve! y lo sorpresivo de su venida es motivo de santificación para sus siervos.


Día 188

JUSTICIA DIVINA

2 Tesalonicenses 1:6-7 Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que
os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se
manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder,

Ninguno de los perseguidores del evangelio quedará sin castigo, así como ninguno de sus
verdaderos seguidores quedará sin recompensa.

Muchos, sin al menos estudiar la biblia, se atreven a cuestionar la justicia de Dios por el
simple hecho de no ver castigos inmediatos por el pecado; pero no tienen en cuenta que ello
no cambia al único que es justo, ya que simplemente aún no ha llegado el día del pleno
ejercicio de la justicia divina, cuando retorne poderosamente el Señor Jesucristo.

Al contemplar la vida de rectitud de los Tesalonicenses, Pablo percibe como Dios lleva a
través de tribulaciones a los que buscan hacer Su voluntad para recompensarlos en la
eternidad con Él (2 Tesalonicenses 1:1-5); pero al mismo tiempo, observa el extremo
contrario en quienes se oponen a rendir su vida a Cristo, oponiéndose al evangelio, y hasta
persiguiendo a los creyentes (2 Tesalonicenses 1:8-9); por lo cual el Apóstol ora a Dios
para que los que profesan ser cristianos sean tenidos por dignos de ser recompensados en la
segunda venida de Cristo, aunque esto signifique padecer la persecución del mundo
pecador (2 Tesalonicenses 1:10-12).

¡No nos confundamos ni nos desalentemos al ver la dicha y el poder de los más pecadores
en este mundo! sino más bien recordemos lo dicho al rico luego de su muerte, en la
parábola narrada por Cristo: “acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro
también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado” (Lucas 16:25).

Dios es el único justo y tiene la eternidad de su lado para demostrarlo.


Día 189

ESCOGIDOS PARA SALVACIÓN

2 Tesalonicenses 2:13-14 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto
a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el
principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la
verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de
nuestro Señor Jesucristo.

Aunque el corazón humano, incluso el del creyente, no sea perfecto, la Salvación de Dios si
lo es.

El mismo mecanismo salvador en Cristo asegura la salvación final en Él, y esto queda
demostrado en la explicación que el apóstol Pablo les dio a los creyentes de Tesalónica con
respecto a nuestra reunión final con el Señor; pues aunque su propósito era evitar
especulaciones con respecto a la fecha de la segunda venida del salvador (2Ts.2:1-2), al
recordarles que esta será antecedida por el desbordamiento supremo del pecado de la
humanidad (2Ts.2:3-12), destacó la perfecta obra de la Salvación en Cristo.

Solo a quienes Dios, por su mero amor, haya escogido y separado espiritualmente, al darles
el testimonio interno de la verdad del evangelio, podrán alcanzar la gloria de nuestro Señor
Jesucristo; porque solo estas personas podrán, y verdaderamente querrán, retener la correcta
doctrina de Cristo, la cual los llenará de la esperanza y consolación necesarias para
perseverar hasta el final de sus vidas.

No necesitamos ver a Cristo viniendo otra vez para creer en Él; necesitamos entender, creer
y vivir conforme a Su evangelio, para que Él mismo nos salve hasta el día de Su regreso.
Día 190

LA BENDICIÓN DEL TRABAJO

2 Tesalonicenses 3:7-8 Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis


imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, ni
comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche,
para no ser gravosos a ninguno de vosotros;

A través de su trabajo el creyente tiene la oportunidad de dar testimonio del Señor, por
medio de su esfuerzo honrado, servicial y diligente.

Al ir finalizando su carta a los tesalonicenses, Pablo sigue exhortándolos a ser obedientes al


Señor (2 Tesalonicenses 3:1-5); y aprovecha para enseñar la importancia del trabajo para el
creyente, poniéndose él mismo de ejemplo; ya que, debiendo ser sostenido por quienes
recibían su labor misionera, Pablo se mantuvo a sí mismo a través de su propio trabajo (2
Tesalonicenses 3:6-9).

El Apóstol luchó contra el error de ese entonces, que consistía en pensar que el trabajo no
era algo espiritual; pues este error se difundía más bajo la excusa de que Cristo ya estaba
por regresar por Su pueblo. Este concepto errado se ha manifestado en diferentes lugares
geográficos, y en diferentes momentos históricos; y ha sido, y seguirá siendo, promovido
por denominaciones religiosas espiritualistas y legalistas, que pretendiendo santificarse para
la venida del Señor caen en el menosprecio del testimonio poderoso que un creyente
trabajador puede dar en medio de los inconversos; o peor aún, proclaman fechas para la
segunda venida del Señor y hacen caer en descrédito la verdad del retorno de Cristo.

La sentencia de Pablo es válida en la actualidad, no debería comer aquel que no quiera


trabajar; debería ser amonestado por la congregación, para que todos recuerden que como
cristianos no debemos cansarnos de hacer el bien (2 Tesalonicenses 3:10-15).

¡Qué la Paz y la Gracia de Dios guarde nuestros corazones! (2 Tesalonicenses 3:16-18),


para no malinterpretar Su bondad, y ser diligentes en todo.
Día 191

ENCARGO PARA EL PASTOR

1 Timoteo 1:3-4 Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para
que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a
fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación
de Dios que es por fe, así te encargo ahora.

La principal tarea del pastor de una Iglesia es cuidar que el alimento espiritual de la
enseñanza no se contamine, para que las ovejas del Señor crezcan espiritualmente
saludables.

Tanto los creyentes de una Iglesia como sus líderes o pastores deben procurar que la tarea
de dirigir o liderar en nombre de Dios repose sobre hombres de buen testimonio en el
Señor; así como Timoteo, que era considerado por Pablo como un verdadero hijo en la fe (1
Timoteo 1:1-2). De igual forma, quienes reciben el privilegio de liderar una congregación
cristiana deben procurar la defensa del evangelio bíblico, por encima de las modas del
mundo y de las tendencias religiosas que se desvían de la sana doctrina de la salvación por
gracia, las cuales apelan a un malinterpretado celo por la ley de Dios, generando
controversias innecesarias y perjudiciales para la Iglesia (1 Timoteo 1:3-7).

El uso legítimo de la ley para el cristiano es el de mostrarle el contraste entre la bondad


divina y la maldad del pecado del ser humano, ratificándole la condenación de los que
rehúsan rendirse a Cristo (1 Timoteo 1:8-11) y exaltando la misericordia ejercida sobre los
creyentes para liberarlos de una vida de pecado; esto debe llevarlos a una consagración total
en santidad, agradeciendo el haber recibido inmerecidamente una salvación tan grande, así
como lo hizo Pablo (1 Timoteo 1:12-17).

El ver como Dios rechaza a quienes pudieran haber sido excelentes líderes, por haber
blasfemado del Evangelio de la Gracia en Cristo, nos estimula a acatar el mandamiento de
mantenernos firmes en la fe verdadera, haciéndolo con buena conciencia (1Tim.1:18-20).

Cada Iglesia necesita líderes que no presten atención a fábulas distractoras y conflictivas,
sino que se dediquen a profundizar en la preciosa fe de Cristo, la cual nos ha sido dada por
el Señor.
Día 192

ORAR POR TODOS

1 Timoteo 2:1 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y
acciones de gracias, por todos los hombres

Orar a Dios por todos los seres humanos es un privilegio y al mismo tiempo una obligación
de todos los creyentes.

A Dios le agrada cuando oramos por el bien de todo tipo de personas, tanto por creyentes
como por inconversos, especialmente por quienes tienen influencia sobre multitudes, como
los gobernantes; y esto satisface al Señor porque su voluntad es salvar a todo tipo de gente,
dándoles a conocer a Jesucristo como el único mediador entre Él y ellos (1 Timoteo 2:1-7).

Es por ello que el Apóstol Pablo exhorta especialmente a los líderes del hogar, a los
varones, a que oren a Dios en todo lugar, pero sin iras ni contiendas que estorben su
oración; y también pide que la mujer se sujete sabiamente a la autoridad del varón, porque
nuestra vida debe ser una demostración viviente de nuestras oraciones (1 Timoteo 2:8-15).

Si yo ruego para que todos conozcan a Cristo, debo mostrarlo a todos con mi vida; pero
también debo recordar que es a mí, y a cada creyente verdadero, a quienes se nos manda a
orar; porque si nosotros no pedimos por el mundo ¿quién lo hará?
Día 193

CONDUCTA DEL PASTOR

1 Timoteo 3:14-15 Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para
que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios
viviente, columna y baluarte de la verdad.

La vida del pastor y de quienes lideran una congregación cristiana debe estar a la altura de
su llamado.

El deseo de ser pastor u obispo de una Iglesia es un noble deseo; pero quien lo tenga debe
saber que los requisitos para el pastorado son principalmente de carácter. Su vida familiar,
laboral, social y congregacional debe ser un buen ejemplo para los demás creyentes y un
seguro divino para no caer en descrédito ante los inconversos; de tal forma que el pastor
primeramente debe gobernar bien su casa, además de no tener ningún vicio, y ser de
carácter amable, tener talento para la enseñanza, no ser codicioso, y lógicamente no ser un
recién convertido. Todo esto asegurará su buen desempeño (1 Timoteo 3:1-7).

Los diáconos, que son quienes bíblicamente acompañan a los pastores en su liderazgo en la
Iglesia, también deben cumplir con requisitos mínimos de carácter cristiano; y junto con
ellos, sus esposas (1 Timoteo 3:8-13). Todo esto es para asegurarnos que el misterio de la
encarnación, vida, muerte, resurrección y glorificación de Cristo, sea correctamente
proclamado y enseñado en cada Iglesia (1 Timoteo 3:14-16).

Si usted anhela ser usado como líder cristiano, buena cosa anhela; y si no aspira a servir
como obispo, o como diácono, de todas formas debe buscar tener una vida cristiana
ejemplar y permanecer en una Iglesia donde se busquen estas características bíblicas en sus
líderes y donde se ore por quienes Dios llamó a tan alto honor.
Día 194

CUIDAR LO QUE SE VIVE Y LO QUE SE ENSEÑA

1 Timoteo 4:16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues


haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.

La importancia de enseñar correctamente el evangelio radica en que es el instrumento


divino para la salvación del alma; ya que solo podrá creer verdaderamente quien oye
claramente el verdadero mensaje del evangelio de Jesucristo.

Esta es la razón por la que Pablo prevenía a Timoteo, el pastor de Éfeso, con respecto a
cada pequeña desviación del evangelio; en este caso, le advirtió de las falsas enseñanzas
que prohibían casarse y comer ciertos alimentos (1Timoteo 4:1-3), lo cual viola el principio
divino de lo bueno que es la creación de Dios, como en el caso de los alimentos, o de lo
bueno que es el plan de Dios para el hombre, como en el caso del matrimonio; ya que todo
esto es santo si se vive en la fe bíblica en Jesucristo, orando en su nombre (1Timoteo 4:4-5)

Siempre habrá ataques, pequeños o grandes, contra la sana doctrina del evangelio; por lo
cual se hace importante que cada pastor y líder cristiano se ejercite en la piedad,
profundizando en las bases bíblicas de la fe y enseñándolas con autoridad (1 Timoteo 4:6-
11). Es por ello que sin importar lo joven que era Timoteo, Pablo lo estimuló a tener una
vida ejemplar; y a su vez, nos dejó un resumen sencillo de la actividad pastoral: “ocúpate
en la lectura, la exhortación y la enseñanza” (1 Timoteo 4:12-13).

Solo haciendo lo que Pablo mandó a Timoteo se podrá responder adecuadamente al


objetivo por el cual Dios estableció pastores en las Iglesias, el cual es la salvación del
pastor y de sus oyentes (1Tim. 4:14-16). Pastores y líderes, ¡Ejercitémonos en la piedad!
Día 195

LÍDERES PUROS GENERAN IGLESIAS SANTAS

1 Timoteo 5:22 No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en


pecados ajenos. Consérvate puro.

La obligación del pastor de permanecer puro ante él Señor lo llevará a corregir


bíblicamente las conductas pecaminosas de los creyentes de la Iglesia; porque de lo
contrario, estaría participando en los pecados de ellos.

Aunque un verdadero líder cristiano nunca obliga a nadie a cambiar, si procura confrontar a
cada hermano en Cristo para que cumpla la voluntad de Dios; y lo hace aunque aún no se
hayan sufrido las consecuencias del pecado (1 Timoteo 5:23-25).

Al corregir, el Pastor debe dirigirse a los demás con el cuidado de alentarlos y no


ofenderlos, cual si fueran su propia familia natural (1 Timoteo 5:1-2); y debe buscar
solucionar las necesidades de los más vulnerables, así como Pablo dirigió a Timoteo a
coordinar la atención a las viudas necesitadas y piadosas de la Iglesia (1 Timoteo 5:3). Pero
esto no significa consentir el pecado de los necesitados, tal como Pablo aconsejo sobre las
“viudas” ociosas a Timoteo (1 Timoteo 5:5-6,9-15); ni tampoco se trata de fomentar la
irresponsabilidad en los cristianos, así como Pablo se lo advirtió a Timoteo sobre los
creyentes que no se hacían cargo de sus familiares ancianas, al quedar ellas en viudez (1
Timoteo 5:4,7-8,16).

Es más, el Pastor que sabiamente corrige por medio de su predicación y enseñanza, no solo
debe ser ayudado económicamente, sino que también debe ser guardado de difamaciones,
exigiendo pruebas antes de admitir una acusación que pueda dañar su ministerio (1 Timoteo
5:17-19). Pero esto no exime a los ancianos, pastores, o líderes de una Iglesia cristiana, de
ser corregidos por sus errores; por el contrario, al procurar la santidad en ellos, se
demostrará que Dios no hace acepción de personas (1 Timoteo 5:22).

Por todo esto, es que no debemos ser negligentes al corregirnos conforme a la Palabra de
Dios; porque tanto a los líderes, como a cada cristiano de una congregación, les debe urgir
el deseo de conservarse en la pureza que Cristo ganó para ellos en la Cruz.
Día 196

LA GANANCIA DE LA PIEDAD

1 Timoteo 6:6-7 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;


porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.

Al vivir en una relación continua con Dios, por medio de la Fe en Cristo y dentro del
ambiente de la Iglesia, siempre seremos recompensados; pero si nuestro corazón se llena de
codicia y no de contentamiento, nunca disfrutaremos de la ganancia de la piedad.

Es bueno recordar que Pablo escribió esta carta a Timoteo cuando este ejercía el pastorado;
por lo cual, le pide que enseñe sobre el comportamiento que deben tener los empleados y
los patrones cristianos, para que su corazones no sean dirigidos por la codicia, sino por el
amor a Dios (1 Timoteo 6:1-2); y al mismo tiempo, Pablo le aclara que muchas de las
controversias doctrinales que hacen que se distorsione el evangelio son impulsadas por
hombres codiciosos que quieren sacar beneficios económicos de la vida de comunión con
Dios (1 Timoteo 6:3-5). Es por ello que el verdadero líder cristiano no solo debe apartarse
de las discusiones con este tipo de personas, sino que también debe evitar caer en el error
de ellos; y para ello debe vivir contento con cualquier situación económica que atraviese (1
Timoteo 6:6-8).

Si se sirve al Señor sin tener abundancia financiera, se comprueba que el corazón vive
alegre con Dios, y que no se ha puesto el amor en el dinero (1 Timoteo 6:9-10); pero
también se puede profesar valientemente el evangelio de Jesucristo cuando los creyentes
ricos no se aferran a sus bienes temporales, sino a la vida eterna; y de esta forma evitamos
caer en el enredo de los argumentos de las falsas doctrinas (1 Timoteo 6:11-21).

Si la ganancia verdadera de la vida piadosa es estar en paz con Dios, y poder relacionarnos
con Él, entonces alegrémonos sea cual sea nuestra situación económica.
Día 197

AVIVAMIENTO ESPIRITUAL

2 Timoteo 1:6-7 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti
por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía,
sino de poder, de amor y de dominio propio.

Todo creyente, y aún más si es un líder cristiano, está llamado a avivar continuamente los
dones que Dios le dio, para no caer en rutina o en adormecimiento espiritual.

Pablo había conocido la integridad y la entrega de Timoteo al servir a Cristo, por lo cual lo
quería como a un hijo en la fe (2 Timoteo 1:1-5); y por ello, no solo oraba por él, también
lo impulsaba a no desfallecer en medio de las padecimientos que el mundo imprime sobre
quienes verdaderamente proclaman el evangelio (2 Timoteo 1:8-12). Él lo animaba a
guardar celosamente el correcto entendimiento de la obra de Cristo como un depósito que
Dios da a sus siervos a través del Espíritu Santo (2 Timoteo 1:13-14), y lo estimulaba a no
huir en medio de la adversidad, como otros lo habían hecho (2 Timoteo 1:15-18).

Pero para lograr todo esto, Timoteo, al igual que los creyentes de hoy, debía avivar el fuego
del don de Dios sobre su vida; y esto solo se logra cuando se conoce al Espíritu Santo y se
es dócil a Su poderosa acción. El don pastoral y evangelístico de Timoteo podría haber
estado enfriándose, como le puede suceder a muchos creyentes que siguen a Dios de forma
rutinaria y hasta ritualista o religiosa; es por ello que Timoteo debía buscar el fuego de la
presencia motivante y capacitadora del Espíritu de Dios (2 Timoteo 1:6-7).

Este avivamiento solo se logra cuando se busca incesantemente al Señor en oración y


meditación de su Palabra, no buscando dádivas ni manifestaciones espectaculares, sino su
amor, su dominio propio, y su poder espiritual.

Cuando estamos cayendo en frialdad para con nuestro Señor, solo el fuego del Espíritu de
Dios nos hará arder con el amor, el dominio propio y el poder que revivirá nuestro servicio
apasionado a él. ¡Avive el fuego de Dios que está en usted por la fe en Jesús!
Día 198

OBRERO APROBADO POR DIOS

2 Timoteo 2:15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que
no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

El obrero de Dios, que es quien trabaja para la extensión del Reino celestial, debe
desarrollar un carácter capaz de resistir las pruebas propias de su labor; y al mismo tiempo,
debe profundizar en las enseñanzas bíblicas, para no caer en vergüenza.

Quien sirve a Dios debe buscar que los otros reproduzcan su servicio en sus vidas, y que
estos a su vez hagan lo mismo en los demás (2 Timoteo 2:1-2); pero para ello, debe estar
dispuesto a sufrir como soldado, por no dejarse enredar en el mundo, agradando a Cristo,
quien lo reclutó para su Reino (2 Timoteo 2:3-4); también debe luchar legítimamente como
el atleta, disciplinando su vida en santidad (2 Timoteo 2:5); y como el labrador debe
trabajar abnegadamente primero, antes de querer ser recompensado (2 Timoteo 2:6). Solo
de esta forma su labor podrá transmitir el carácter amoroso de Cristo (2 Timoteo 2:7-13).

Pero no solo hay que forjar un carácter abnegado, también se debe desarrollar la habilidad
espiritual para presentar las doctrinas del evangelio, interpretando y aplicando
correctamente la Palabra de Dios, para poder descubrir y corregir cualquier distorsión del
evangelio, y a los falsos profetas (2 Timoteo 2:14-21). Aunque suene increíble, por el
descuido de este trabajo es que hoy en día se propagan tantas falsas doctrinas dentro de las
mismas Iglesias, como si fueran el evangelio bíblico.

Solo con un carácter paciente en las pruebas, y con un conocimiento bíblico correcto, es
que se puede corregir a quienes se oponen al evangelio; y hay que hacerlo, porque Dios
puede haberlos escogido para salvarlos a través de nuestra labor (2 Timoteo 2:21-26).

¡Seamos la respuesta a la oración de Cristo!, quien pidió por obreros para su Reino; ¡y
procuremos ser obreros aprobados!, tanto en carácter como en conocimiento bíblico.
Día 199

PIEDAD VERDADERA

2 Timoteo 3:1-2, 5, 12 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán
tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos,… que tendrán
apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. Y también todos
los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;

Entre más avanza el mundo en su pecado, más fácilmente se diferencia al realmente


piadoso del que aparenta; mientras el uno se sacrifica, el otro busca su beneficio.

Por más que se aparente una relación íntima con Dios, como pasa comúnmente en muchos
círculos religiosos, las características egocéntricas y autocomplacientes del hombre impío
lo delatarán (2 Timoteo 3:1-4); y aunque esto debería ser suficiente para revelar la
ineficacia de la falsa piedad que predican, aun así se nos debe recordar que no andemos con
este tipo de personas, porque con su apariencia cautivan y se aprovechan de los que no
maduran en la fe; y porque, como los magos que enfrentaron a Moisés, ellos buscan imitar
la obra de Dios para terminar desviándonos del Señor (2 Timoteo 3:5-9).

Pero quien es verdaderamente piadoso siempre buscará imitar a quienes perseveran siendo
puros en su enseñanza y en su testimonio del evangelio; y esto se hará aunque se tenga que
padecer persecución, como el mismo Señor Jesús tuvo que padecerla (2 Timoteo 3:10-12).
El piadoso verá la decadencia espiritual de quien simplemente aparenta, y en vez de
seguirlo, persistirá en la verdad bíblica; y además, usará la palabra de Dios como el
verdadero instrumento divino para perfeccionar a todo hombre en la fe (2Timoteo 3:13-17).

Evaluemos el objetivo de nuestra relación con Dios ¿es para nuestro deleite egoísta o para
agradarlo a Él aún en la persecución?; porque la respuesta a esta pregunta nos mostrará si es
verdadera piedad lo que vivimos.
Día 200

¡QUE PREDIQUES LA PALABRA!

2 Timoteo 4:1-2 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los
vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que
instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y
doctrina.

Desde el más experimentado ministro del evangelio hasta el más nuevo de los creyentes,
todos debemos permanecer fieles al verdadero mensaje de la Palabra de Dios, si realmente
buscamos predicar a Cristo.

Al escribirle a Timoteo, Pablo nos muestra los aspectos más relevantes de una predicación
verdadera: Es motivada por el sentido de responsabilidad que emana de un corazón que
conoce la majestad del Dios que lo envió a predicar; Esta estrechamente ceñida a una
interpretación correcta del contenido bíblico; No se sujeta a las conveniencias humanas que
pretenden limitar el evangelio solo para ciertos momentos oportunos; Busca la
transformación del corazón del oyente, redarguyéndolo intelectualmente, reprendiéndolo
emocionalmente y exhortándolo a actuar; Y es llevada a cabo con profundas bases
doctrinales, que deben ser expuestas con mucha paciencia. Todo esto está contenido en
estos primeros versículos del capítulo cuarto, en la segunda carta a Timoteo.

La razón para predicar correctamente el evangelio, es la gran facilidad con que cada vez
más se levantan falsos maestros que solo dan gusto a lo que el oído del pecador quiere
escuchar (2 Timoteo 4:3-4). Es por ello que si realmente se desea predicar el evangelio, se
debe ser sobrio y soportar las aflicciones que el mundo imprime sobre quien le muestra su
pecado (2 Timoteo 4:5); porque solo así podremos estar de seguros de recibir recompensa
en los cielos por nuestra labor (2 Timoteo 4:6-8).

En sus saludos finales, Pablo deja ver la facilidad con que se levantaron opositores del
evangelio dentro de su mismo equipo; por lo cual, apela a los hombres que, como Timoteo,
se sujetan a la Biblia, y no a su humano y cambiante corazón (2 Timoteo 4:9-22).

Prediquemos a Cristo, y no doctrinas, mandamientos y entretenimientos meramente


humanos ¡Prediquemos la Palabra! ¡Prediquemos el Evangelio!
Día 201

PUREZA DE CORAZÓN

Tito 1:15 Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e
incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.

La pureza del verdadero creyente contrasta con la corrupción del alma en el inconverso;
mientras el uno ve todo puro y útil, el otro no puede pensar sino en el pecado.

Es por ello que luego de las bendiciones acostumbradas en sus saludos, el apóstol Pablo
mandó a Tito a establecer ancianos que lideraran las Iglesias cristianas del sector (Tito 1:1-
5), porque la pureza del corazón entregado a Dios genera santidad y avance espiritual en los
creyentes; pero por el contrario, cuando quienes gobiernan son simplemente religiosos,
especialistas en criticar y armar polémicas doctrinales, las Iglesias se estancan
espiritualmente y pierden la expresión práctica de la pureza espiritual a la que han sido
llamadas.

Al igual que en su primera carta a Timoteo, Pablo eleva los requisitos para ser pastor a
características principalmente de carácter (Tito 1:6-9); las cuales ratifican la pureza de la
entrega a Dios y sirven de base para poder reprender a quienes pervierten el evangelio con
sus vidas de pecado (Tito 1:10-16)

Un corazón puro, solo busca la pureza de Dios, haciendo Su voluntad; pero cuando se vive
con pensamientos y sentimientos impuros, la verdadera condición del alma llega a revelarse
algún día, haciendo daño a otros.

Debemos cultivar la santidad, en oración y meditación de la Biblia, para no corromper la


obra de Cristo en los demás. Veamos todo con pureza, seamos purificados por el Señor.
Día 202

DEDICADOS A LO BUENO

Tito 2:13-14 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de


nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para
redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas
obras.

Las buenas obras en Cristo no son las que salvan al creyente, pero si es lo que anhela su
corazón agradecido.

Las instrucciones doctrinales a Tito solo podían certificarse si en la práctica los creyentes
vivían deseosos de obrar bien en cada aspecto de sus vidas (Tito 2:1), si los ancianos daban
buen ejemplo con su conducta y sus consejos (Tito 2:2-5), si los jóvenes asumían con una
seriedad ejemplar sus responsabilidades (Tito 2:6-8), y si los empleados, en ese tiempo
esclavos, se sujetaban fielmente a sus patrones (Tito 2:9-10); así todos adornarían con su
conducta las enseñanzas del evangelio, y demostrarían que Dios salva a todo tipo de
personas, para recompensarlas en la eternidad con Cristo (Tito 2:11-14).

Debemos dedicarnos a lo bueno, no solo para obedecer la exhortación de quienes ejercen la


autoridad espiritual en una congregación (Tito 2:15), sino para agradar al Dios que nos
salvó en Cristo, y para no ser un tropiezo en la propagación del evangelio.

Seamos celosos en la práctica de las obras que demuestran nuestra salvación, así como el
Señor Jesucristo nos cela y nos guarda para Él.
Día 203

SALVACIÓN POR OBRA DE DIOS

Tito 3:5-6 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por
su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el
Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro
Salvador,

Como nuestras obras nunca alcanzarán para salvarnos, debemos aferrarnos a la obra de
Cristo; la cual solo puede ser aplicada a nosotros por la acción del Espíritu Santo.

Mientras Pablo estaba escribiendo a Tito sobre los aspectos prácticos que adornan la
doctrina cristiana (Tito 3:1-3), se acordó de aclarar que la salvación no se puede ganar con
buenas obras, ya que nadie alcanza la medida de la bondad y del amor de Dios; por el
contrario, es por la mera misericordia de Dios que una persona puede rendirse a Cristo y ser
salvada de la condenación eterna y de la esclavitud al pecado (Tito 3:4-7); por lo cual,
quienes digan creer en Dios y no procuren ocuparse en buenas obras, terminarán desviando
la sana enseñanza bíblica, y deberán pasar por la disciplina de la congregación cristiana; y
de ser necesario, podrían llegar a ser expulsados de la comunidad (Tito 3:8-11).

Vemos que Pablo, antes de despedirse de Tito (Tito 3:12-15), cerró su carta con la gloriosa
verdad de una salvación obrada por Dios, para que el hombre pueda vivir en santidad.

Si Dios obró en Cristo, pagando por nuestros pecados, y dándonos su justicia, y además nos
dio el poder de vencer el pecado a través del Espíritu Santo, no es para que nos atribuyamos
mérito alguno, sino para que le sirvamos en santidad.
Día 204

INTERCESIÓN POR UN HIJO ESPIRITUAL

Filemón 1:9-10 más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y
ahora, además, prisionero de Jesucristo; te ruego por mi hijo Onésimo, a quien
engendré en mis prisiones,

Si al interceder por otro no se abusa de la autoridad, sino que se apela al corazón,


basándose en el amor, se demuestra que se ama al prójimo como a sí mismo, pero que
también se ama a Dios por sobre todas las cosas.

A Pablo le debían retumbar las exhortaciones que Cristo le hizo a sus discípulos sobre no
enseñorearse de los demás, lo cual no le permitió abusar de su autoridad para obligar a
Filemón (Filemón 1:8-9) a recibir Onésimo, quien era un esclavo que lo había defraudado.

En su saludo, Pablo no apeló a su título de Apóstol, sino que recordó que era un anciano
prisionero y resaltó las virtudes cristianas de Filemón (Filemón 1:1-7); y al pedir por
Onésimo, lo presentó como su hijo espiritual en la fe, refiriendo su nueva condición
espiritual como un motivo para tenerlo al lado (Filemón 1:10-11, 13-16). Pablo llegó a
pedir que trataran a Onésimo como a él mismo (Filemón 1:12, 17-22) ¡Qué manera tan
cristiana de resolver un conflicto!

Seguramente, al estar leyendo los saludos finales y la despedida de la carta de Pablo


(Filemón 1:23-25), Filemón ya había quedado comprometido moralmente a recibir con
afecto a Onésimo, el esclavo que alguna vez lo irrespetó al irse de su casa.

Debemos imitar la forma en que Pablo resolvió este conflicto entre hermanos: No forzando
ni violentado a nadie, sino apelando vehementemente al amor de Dios, el cual abunda en el
corazón de cada cristiano verdadero.
Día 205

CRISTO ES SUPERIOR A LOS ÁNGELES

Hebreos 1:1-2, 4 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro
tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el
Hijo, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que
ellos.

El que Dios haya expresado su mayor y más perfecta revelación al hombre a través de
Jesucristo, no significa que el señor Jesús sea un simple mensajero, como los ángeles; Él es
Dios hecho hombre, por lo cual es superior a todos los ángeles.

El autor de la carta a los Hebreos, luego de recordar que Dios ha enviado su mensaje a
través de profetas, introduce a Cristo como la revelación suprema de Dios (Hebreos 1:1-2);
pero, para que no lo confundan con un ángel mensajero, o con un ser espiritual creado por
Dios, inmediatamente da sus credenciales divinas, describiéndolo como: Dueño o heredero
de la creación, quien motivó y medió para la creación del universo, portador de la gloria y
esencia divina, y quien sostiene todo con su poder; y quien al mismo tiempo, en su
condición humana, por habernos redimido del pecado con su muerte, fue ascendido a la
diestra de Dios, obteniendo mayor autoridad que cualquier ángel. ¡Qué gran salvador
tenemos! (Hebreos 1:2-4)

Luego, el autor de Hebreos, sustenta la superioridad del Hijo de Dios con base bíblica del
Antiguo Testamento; y define la esencia y función servicial de los ángeles como sometida
al Señorío de Cristo (Hebreos 1:5-14).

Todas estas características del salvador deben permanecer vigentes en la fe de los creyentes
para dar sustento verdadero a su devoción y afirmar su certeza de la salvación en Cristo.
Hoy, más que nunca, se debe dejar clara la superioridad de Cristo, debido a las distorsiones
que enseñan muchas denominaciones religiosas que se autodenominan cristianas; algunas
de las cuales llegan a enseñar a Cristo como si fuera un ángel o una creación más de Dios.

Si Cristo es Dios, tiene mayor poder que los ángeles, y puede salvarnos; y si Cristo se hizo
hombre, muriendo en santidad por nuestros pecados, tiene mayor autoridad que los ángeles,
pues hizo lo que ellos no podían hacer, salvarnos al sufrir el castigo por nosotros.

¡No dudemos de la voluntad divina para salvarnos, la prueba definitiva es Jesucristo!


Día 206

SALVADOR PERFECTO DE SERES IMPERFECTOS

Hebreos 2:16 Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a
la descendencia de Abraham.

Es impresionante saber que los Ángeles caídos, siendo más poderosos que el Hombre por
su naturaleza espiritual, no hayan sido por quienes Cristo murió en la Cruz.

Es más, el versículo siguiente muestra la encarnación del Hijo de Dios como consecuencia
lógica de su ministerio hacia la Humanidad caída, para compartir la fragilidad humana y
pagar como hombre por el pecado en la cruz, y para interceder por aquellos que redimió.

Cuando sienta como su humana debilidad quiere vencerlo, a través de las dificultades y
tentaciones de este mundo, recuerde que Cristo las venció por usted en Su humanidad y hoy
intercede ante el Padre para su fortalecimiento espiritual.

¡No desfallezca, pues para ser socorrido por el Señor no hay que ser perfecto como un
ángel, sino dependiente de la ayuda de Dios a través de Cristo!
Día 207

EL FAVOR DEL DUEÑO DE LA CASA

Hebreos 3:3,6 Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste
(Cristo), cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo. pero Cristo como hijo
sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la
confianza y el gloriarnos en la esperanza.

No es igual ser el administrador que el dueño; y como lo dice Pablo: Tiene mayor honra
que la casa el que la hizo. Esto es muy importante, ya que está comparando a Jesús, el que
hizo la casa de Dios, con Moisés, el que la administró bajo la Ley del Antiguo testamento.

Hoy muchos caen en la tentación de fijarse en el sistema religioso sin asegurarse de estar
confiando su vida al dueño y verdadero administrador de la casa de Dios, a Jesucristo.

Si en medio de las dificultades de esta vida desea vivir reposado, bajo la ayuda y el favor
divino, confíe plenamente a Cristo su vida y ponga todas sus esperanzas en Él.

Todo sistema religioso tiene fallas, pero el dueño de la casa de Dios es fiel para traer paz a
quienes son Su casa, al pueblo que confía en Cristo.
Día 208

LA RECOMPENSA DE LA OBEDIENCIA

Hebreos 4:9-11 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha
entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.
Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante
ejemplo de desobediencia.

El mal ejemplo del pueblo de Israel, que desobedeció a Dios mientras peregrinaba en el
desierto, y no disfrutó del reposo prometido por él, sirve de base para demostrar que la
bendición de Dios, cuando se le obedece, no se obtiene por lo mucho que se haga para él,
sino por confiar plenamente en Su voluntad hasta el punto de hacer exclusivamente lo que
agrade Su corazón.

En Lucas 10:38-42 se narra la ocasión en que Cristo tuvo que aclarar a Marta que lo hecho
por ella para agradarlo era producto de su afán y preocupación por muchas cosas, mientras
que su hermana María había escogido lo mejor: Oír atentamente a su Señor, para hacer solo
lo que Él deseara.

Como a la Marta que atendió a Cristo, y sobre todo como a los Judíos que salieron con
Moisés al Desierto, la carta a los Hebreos tiene la intención de impedir que sus lectores se
dejen engañar por las muchas ocupaciones y evitar que lleguen a pensar que sirven a Dios
cuando no lo hacen realmente.

Esto es vital en nuestros días, ya que gran cantidad de quienes creen hacer mucho para la
gloria de Dios solo están endurecidos en su corazón a la voluntad del Señor.

Por ello, la invitación es clara, para que en oración sincera preguntemos a Dios si lo que
hacemos, por bueno que sea, es lo que Él nos ha mandado; y que su Palabra, la Biblia, sea
la que deje al descubierto la verdad sobre nuestros pensamientos e intenciones (Hebreos
4.12); ya que solo así, en todo lo que hagamos, sea mucho o poco, estaremos seguros de
disfrutar el descanso que Dios da por medio de la obra Salvadora de Cristo.
Día 209

EL VERDADERO INTERCESOR

Hebreos 5:10 y (Cristo) fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de
Melquisedec.

El sacerdocio es un tema muy importante para cada religión sobre la tierra, porque quién lo
ejerce debe ponerse delante de Dios por el pueblo. En algunos sistemas religiosos esta
intercesión ante Dios se le asigna a seres que ya fallecieron, y en otros hasta se le atribuye a
seres angelicales. Al final, todo esto ratifica la necesidad de cada persona de tener un
verdadero intercesor delante de Dios por ella.

A Cristo se le atribuye un sacerdocio según el orden de Melquisedec, porque dicho


personaje del Antiguo testamento no era de la familia sacerdotal que luego fue establecida a
través de Aarón, el hermano de Moisés. De tal forma que, no siendo de la misma familia
sacerdotal, ni siquiera de la misma tribu Judía dedicada a servir en el templo, la tribu de
Leví, Cristo se constituyó como el gran sumo sacerdote de todo aquel que se sabe pecador,
que reconoce estar necesitado del favor de Dios, y que entiende que ningún ser humano,
por bueno que parezca, puede cumplir con las características únicas del Señor Jesús.

El autor de los Hebreos deja claro que el gran y único Sumo sacerdote traspasó los cielos
para ejercer su oficio intercesor (Hebreos 4:14), luego de haber sido tentado en la tierra sin
caer en pecado (Hebreos 4:15), de haber clamado con lágrimas al Padre antes de su muerte
(Hebreos 5:7) y haberse entregado a padecer obedientemente en la cruz como ofrenda por
la salvación del pecador (Hebreos 5:7-9).

La gran pregunta es: ¿Por qué después de tener a Cristo a nuestro favor, confiamos más en
las personas que en el Salvador para darnos paz con Dios?; o peor aún: ¿Por qué la
mayoría, sufriendo diariamente las consecuencias de su pecado, no viene a Cristo para ser
librado de la culpa y alcanzar verdadera misericordia de parte del Señor?

Aunque no podamos obligar a otros a depender solamente de Cristo para acceder a Dios, si
podemos venir en oración al Salvador y acercarnos confiados ante Dios; ya que, por la obra
de Jesús en el calvario, el trono del Juicio para todo ser humano pecador se convierte en el
trono de la Gracia para alcanzar misericordia.

Debiendo recibir Juicio por nuestro pecado, en Cristo recibimos misericordia y socorro para
hacer la voluntad del Señor. ¿Quién más, sino Cristo, podría interceder por mí ante Dios?
Día 210

CORREGIDOS POR AMOR

Hebreos 6:11-12 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud
hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos,
sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.

La mayoría cree que si alguien le llama la atención solo lo hace por hacerlo sentir mal; y en
muchos de los casos esto es cierto, porque aun siendo la reprensión por algo válido, no
lleva implícito buenos deseos para el reprendido; pero no es así cuando Dios lanza una
advertencia a su pueblo, ya que Él siempre obra por el bien de los suyos.

Dios inspiró de tal forma al autor de los Hebreos que, para asegurarse que vieran a Cristo
como el centro de las promesas divinas, y como el Sumo sacerdote de la Fe, introdujo una
severa advertencia en contra de quienes volvieran la espalda al salvador (Hebreos 6:4-8).

La convicción final del escritor de Hebreos era que ninguno de los verdaderos creyentes iba
a volver a atrás (Hebreos 6:9), y esto era ratificado por los destinatarios de la carta a través
de su amor por el Señor y por Su obra (Hebreos 6:10); pero el deseo de no dejar decaer la
entrega de los hijos de Dios, la cual les ayuda a certificar que Dios los ha llamado (Hebreos
6:11), es lo que motivó esta reprensión preventiva de la pereza espiritual (Hebreos 6:12).

Hoy en día muchos podemos caer en el conformismo en la fe, y nos puede pasar lo que a
los receptores esta carta, que debiendo ser maestros, por el tiempo, las experiencias, y la
nutrición espiritual en la Palabra de Dios, todavía se comportaban como bebés espirituales
en la fe Cristiana (Hebreos 5:11-6:3).

En Cristo nunca hay estancamiento, ya que si Dios mismo ha comprometido Su carácter


inmutable para cumplir Su promesa de llevarnos hasta Su presencia eterna (Hebreos 6:13-
20), es para que nuestro carácter sea mejorado todos los días por medio de la comunión con
Él. ¡Si eres un hijo de Dios, sus fuertes advertencias no son para destruirte, sino para
levantarte de la comodidad del mundo y hacerte crecer en el Señor!
Día 211

PERFECCIÓN DE CRISTO

Hebreos 7:28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la
palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Gran cantidad de personas que en este tiempo ponen en tela de juicio la perfección de
Jesucristo, paradójicamente, dicen usar sus enseñanzas, seguir su ejemplo, y hasta orar a Él.

El apóstol Pedro refiere en una de sus cartas (2 Pedro 1:16-18) la experiencia inolvidable de
vislumbrar momentáneamente la grandeza de la perfección del Salvador (Mateo 17:1-5),
quién se transfiguró ante sus ojos, a quién vieron conversar con las grandes figuras del
Antiguo testamento, y de quién oyeron al Padre celestial decir que era su Hijo amado, en
quién Él se complace. Esto fue presenciado por algunos discípulos para que entendieran y
proclamaran lo que se les fue ordenado en ese momento: “a él oíd”.

Si yo sigo las enseñanzas de Cristo, y lo tengo como mi salvador, debo entender por qué
realmente debo oírlo, servirle, y confiar en Él para siempre. La razón es que Cristo posee
una vida indestructible (Hebreos 7:16), permanece para siempre (Hebreos 7:24), es santo,
inocente, sin mancha, apartado de los pecadores y más sublime que los cielos (Hebreos
7.26); y por todo esto, no teniendo que pagar constantemente por los pecados de los suyos,
como en el sacerdocio del Antiguo testamento (Hebreos 7:27), pudo salvarme con un solo
sacrifico (su muerte en la Cruz) que tiene efectividad eterna; y además, me salva
perpetuamente, porque vive eternamente intercediendo por mí ante el Padre (Hebreos 7:25).

Actualmente, a través de su único sacrifico en la cruz, Cristo sigue salvando; y puedo


confiar en Él para guardarme en este tiempo, y para que cuando toda mi vida terrenal pase,
por su sacerdocio eterno, me lleve ante el Padre celestial a vivir eternamente con Él.
Día 212

LAS MEJORES PROMESAS ESTÁN EN CRISTO

Hebreos 8:6 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un
mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.

A cada uno de nosotros, de forma directa o indirecta, muchas personas nos han prometido
algo sin llegar a cumplirlo; pero como Dios no es como nosotros, Él si cumple todo lo que
promete; y lo más grande de Él, es que en Cristo, sin dejar de ser fiel, y sin nosotros
merecerlo, nos ha dado mejores promesas que las establecidas por medio de la Ley
ceremonial revelada a Moisés.

No es que Dios a través de Moisés no les haya revelado su perfecta voluntad para que le
sirvieran, sino que en el Nuevo Pacto tenemos en Cristo al más excelso Sumo Sacerdote y
en el Cielo al verdadero tabernáculo divino al cual debemos anhelar ser conducidos
(Hebreos 8:1-5).

Es por esto que lo prometido a través de los profetas al pueblo del Antiguo Pacto solo
puede ser cumplido en quienes viven en Cristo bajo el Nuevo Pacto (Hebreos 8:8-12), ya
que la superioridad del ministerio del Salvador requiere la aplicación de las mejores
promesas: Los preceptos divinos grabados en el alma y no en un escrito (Hebreos 8:10), La
convicción profunda de ser parte del pueblo de Dios sin necesidad de señales ceremoniales
o religiosas, y La capacidad de conocer personalmente a Dios por medio de la relación
continua con Él (Hebreos 8:11).

Si estás características no se cumplen en alguien, al menos de forma incipiente, es porque


no ha entendido realmente que estas excelentes promesas solo se han logrado por medio del
apaciguamiento del justo juicio de Dios por nuestro pecado a través del sacrificio de Cristo.

Lo mejor que Dios ha podido prometer, no es algo que desaparezca con el uso o con el
tiempo, sino la capacidad de agradarle y estar junto a Él por toda la eternidad; y esto solo se
puede disfrutar si realmente se confía en que el juicio por nuestros pecados fue llevado por
Cristo en la Cruz.
Día 213

EL SACRIFICIO PERFECTO DE CRISTO

Hebreos 9:27-28 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran
una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez
para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el
pecado, para salvar a los que le esperan.

¿Realmente fue suficiente con la muerte de Cristo en la Cruz para pagar por el pecado de
los que confían en Él? La respuesta se encuentra en boca de nuestro salvador, cuando
colgaba del madero, instantes antes de morir, Él dijo: “Consumado es” (Juan 19:30).

Y como si esto no fuera suficiente, los textos del Nuevo testamento continuamente resaltan
la efectividad de la obra salvadora de Cristo. Es así como a través de la carta a los Hebreos
se revela la superioridad del Sacrifico de Cristo (representado por su sangre), al mostrar
como su obra salvadoras era representada con el de sacrificio de animales en el viejo pacto
(Hebreos 9:13-14). Además, en Hebreos se deja claro que la muerte de Cristo es la que nos
hereda la vida eterna, aprovechando el hecho de que la misma palabra en el griego de
entonces significaba pacto y testamento (Hebreos 9:15-17); y se confirma que Su sacrificio,
realizado una sola vez, da entrada definitiva al trono celestial, y que esto estaba
representado por el rociamiento de sangre sobre los utensilios del tabernáculo construido
por Moisés (Hebreos 9:8-12).

Hoy en día, en muchos cultos religiosos se dice que Cristo vuelve a morir para darnos
salvación; o peor aún, se realizan ceremonias donde supuestamente se vuelve a entregar su
cuerpo y sangre para salvarnos. Esto contradice la doble naturaleza de Cristo; ya que como
hombre, sujeto al tiempo, murió en la Cruz y se sentó una vez en el trono celestial (Hebreos
9:26; 10:12); pero por su naturaleza divina, desligada del tiempo (ya que Dios es eterno),
tanto su sacrificio como su trono celestial tienen vigencia para siempre (Heb.9:26; 10:12).

No hay que añadir nada a la obra de Cristo para agradar a Dios; por el contrario, mientras
más añado obras, menos agrado a Dios. Pero si confío en la obra completa de Cristo, tendré
la ayuda del cielo para obrar conforme a Su voluntad y continuamente creceré en la
santidad que Él ganó para mí, apartándome para Él en agradecimiento por santificarme con
Su muerte en la Cruz (Hebreos 10:10,14).
Día 214

LOS QUE NO RETROCEDEN EN CRISTO

Hebreos 10:39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de
los que tienen fe para preservación del alma.

Fue el mismo Señor Jesús quién dijo: ninguno que poniendo su mano en el arado mira
hacia atrás, es apto para el reino de Dios (Lucas 9:62). Esto lo dijo a un hombre que
deseaba volver para despedirse de su familia; y si se lo dijo a él, para mostrarle el grado de
entrega que el Salvador demanda. ¿Qué le diría entonces a aquellos que vacilan en su
servicio a Dios por contemplar el volver a vivir en el pecado del cual entienden haber sido
rescatados por el Señor?

En este capítulo 10 de Hebreos, desde el versículo 26 hasta el 31, se encuentra una de las
advertencias divinas más fuertes del Nuevo testamento; esta tiene como objetivo el mostrar
de forma hipotética lo que acontecería si un verdadero hijo de Dios volviera atrás, lo cual le
sirve como impulso para seguir al Señor, así como le sirvieron a Pedro las palabras más
duras de Cristo (Juan 6.60-69) para reafirmar su fe. Al mismo tiempo, esta porción de
Hebreos ilustra lo que pasa con muchos que profesan su fe en Cristo, habiendo
comprendido de forma meramente intelectual el sacrificio del Hijo de Dios, y continúan
deliberadamente en una vida de pecado (Hebreos 10:26) ¡Qué terrible futuro les espera, al
encontrarse en la eternidad con Dios! (Hebreos 10:31).

Si hemos confiado en Cristo, si verdaderamente creemos que nos salvó, Él mismo nos
preservará de caer en una vida de pecado deliberado; pero esto lo hará a través de nuestra
perseverancia en medio de las dificultades de esta vida (Hebreos 10:32-34) y de nuestra
confianza en que su recompensa eterna pronto vendrá (Hebreos 10:35-38).

Asegúrese en el Señor de no ser de los que retroceden para perdición.


Día 215

LA FE ENTIENDE Y ALCANZA

Hebreos 11:1-3 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no


se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos
haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue
hecho de lo que no se veía.

El entendimiento, las emociones y la voluntad, son las características que


fundamentalmente constituyen el alma humana; y las tres son totalmente saturadas por
medio de la fe con la que Dios bendice los corazones de cada uno de sus siervos.

La fe en Cristo hace comprender lo que Dios ha revelado en la Biblia acerca de Él, del
hombre y de toda su creación; es por ello, que al creyente no le es imposible aceptar que
Dios con su orden verbal haya creado todo el universo (Hebreos 11:3), ni que sea capaz de
facultar con dones particulares a cada siervo suyo para que cumpla con todos sus mandatos,
tal como sucedió con todos los hombres y mujeres que son citados en Hebreos 11, desde el
versículo 4 en adelante.

Simultáneamente, conforme la fe da convicción de Dios y de Su voluntad, también sirve de


prueba o garantía interna de lo que Dios ha hablado y prometido en su Palabra; el alma se
siente cada vez más satisfecha y plena del gozo de servir al único Dios; se incrementa el
anhelo de vivir en Su presencia; y todo lo demás ocupa un segundo plano (Salmo 42:1-2),
así las circunstancias empeoren al ser fiel al llamado de Dios en Cristo.

Y como el ser humano no puede dejar de tomar decisiones y actuar conforme a sus
prioridades personales, la misma fe que le ha dado entendimiento, y que le ha llenado
emocionalmente, lo impulsa a realizar lo que Dios le demanda, al punto de hacerle desear
hacer la voluntad de Dios y de llevarla a cabo a través del poder espiritual que Dios le da.

Si usted ha venido a Dios, por la obra salvadora de Cristo, no será la persona más libre de
dificultades en esta vida (de hecho el mundo siempre aumenta su persecución sobre quien
se convierte al Señor), pero estará capacitado para vencer las tentaciones y pruebas que se
le presenten; porque posee la fe de Dios, la cual le hace entender la voluntad divina, le da
satisfacción a su alma, y lo capacita para serle fiel al Señor que lo salvó.

Busque primeramente el reino de Dios y su justicia (Mateo 6:33) y Dios le dará lo necesario
para que sea un valiente de la fe.
Día 216

SEGUIR EN CRISTO SIN DESMAYAR

Hebreos 12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí
mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

La mejor ilustración de lo que acontece cuando dejamos de poner los ojos en Cristo, tal
como se nos enseña en Hebreos 12:1-3, está registrada en Mateo 14:30, donde quedó
constancia de cómo Pedro, al ver el fuerte viento, dudó y empezó a hundirse, sin recordar
que instantes atrás estaba caminando sobre el agua por orden del Señor y con la mirada
puesta en Él.

Como Pedro, nosotros también somos tentados a dejar de servir a Dios cuando miramos las
dificultades, los vientos tormentosos que azotan nuestra vida; y pensamos que no podremos
seguir cuando estamos más hundidos en problemas; pero al mirar al salvador y darnos
cuenta que nunca sufriremos lo que Él padeció por nosotros (Hebreos 12:3-4), cobraremos
ánimo en el Señor, y experimentaremos como Él nos tiende su mano a través de la
presencia del Espíritu Santo.

El otro mecanismo dado por Dios para superar dificultades, es entender cada una de ellas
como una prueba enviada por Dios para disciplinarnos y para corregir cualquier área de
nuestra vida que no sea conforme a Su voluntad (Hebreos 12:5-14). Esto nos da ánimo, ya
que nos muestra que Él no nos ha abandonado, sino que cada aspecto de nuestra existencia
está planeado para nuestro crecimiento espiritual; y que, como buen Padre, el Señor nos
dará los recursos necesarios para superar toda adversidad.

Al final de Hebreos 12, desde el versículo 15 hasta el 29, se vuelve a usar uno de los
recursos más nobles y extremos del Señor, su reprensión; y lo usa con el único objetivo de
alimentar en el cristiano su temor reverente, el cual le impedirá alejar totalmente la mirada
de su Salvador.

Siga caminando sin dejar de mirar al Señor.


Día 217

LO QUE ES DIGNO DE IMITAR

Hebreos 13:7 Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios;


considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.

Por el contrario de lo que muchos piensan, Dios está interesado en que nos volvamos
imitadores de otros; pero solo en aquello que se sujeta a Su voluntad. Pablo exhortó a la
Iglesia de Filipos a que imitaran lo que vieron en su servicio ministerial (Filipenses 3:17;
4:9), a los Corintios a que repitieran aquello en lo que él imitaba a Cristo (1 Corintios 11:1),
y a los Efesios a que imitaran a Dios Padre en su amor misericordioso (Efesios 5.1).

La exhortación del autor, en Hebreos 13, se da dentro de una lista de deberes cristianos, que
por lógica bíblica debían ser cumplidos por los pastores que lideraban la congregación:
Hospitalidad (Hebreos 13:1), Compasión (Hebreos 13:2,16), Fidelidad conyugal (Hebreos
13:3), Contentamiento (Hebreos 13:5-6), Fidelidad a la doctrina y a la forma de adorar
establecida para la Iglesia en el Nuevo testamento (Hebreos 13:8-15), Sujeción a la
autoridad establecida por Dios (Hebreos 13:17), y Oración intercesora continua.

Cada una de las características citadas debe ser fomentada en nuestra vida a través de la
relación con Dios, y aplicadas en todos los contextos, especialmente en la Iglesia en que
nos congregamos.

Si usted imita lo que es conforme la voluntad de Dios, verá cumplida sobre su vida la
oración del autor de la carta a los Hebreos: “el Dios de paz…os haga aptos en toda obra
buena”. (Hebreos 13:20-21).
Día 218

VIVOS POR LA PALABRA

Santiago 1:17-18 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del
Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. El, de su
voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus
criaturas.

De todos los regalos de Dios, que podemos enumerar, Su Palabra se destaca como el más
excelso; ya que a través de ella es que el Espíritu Santo transforma al pecador más rebelde
en el cristiano más devoto.

Si usted es una persona que ha recibido el regalo divino de nacer de nuevo. por medio de la
Palabra de Verdad, ahora hace parte del pueblo considerado por Dios como lo más valioso
de toda su Creación (primicias de sus criaturas), y su conducta diaria ahora debe amoldarse
a la misma Palabra que lo hizo nacer (Santiago 1:20-25), haciéndolo: Paciente en medio de
las pruebas (Santiago 1:2-4), Humilde ante Dios para que Él sea quién lo exalte (Santiago
1:9-11), Capaz de soportar la tentación sin culpar por ella a Dios (Santiago 1:12-16),
Controlado en su temperamento (Santiago 1:19-20), y Colaborador en silencio de aquel que
está necesidad (Santiago 1:21-25).

Si en algún aspecto no está reflejando la vida de Cristo, es porque seguramente no ha sido


constante en el estudio de la Palabra de Dios; ya que esta solo puede ser entendida y vivida
por medio de la sabiduría que Dios mismo derrama en quienes se acercan a pedírsela, pero
convencidos de Su generosidad abundantemente y sin reproche (Santiago 1:5-8).

Si Dios lo hizo renacer por su Palabra, ¿Cómo no va a darle entendimiento para que la
comprenda y la viva conforme a Su voluntad? ¡Pida sabiduría a Dios!
Día 219

LA LEY REAL

Santiago 2:8 Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu


prójimo como a ti mismo, bien hacéis;

La mayoría de las personas reconoce que se debe cumplir la ley de Dios, pero pocos
entienden que la ley real, o suprema, detrás de cada mandamiento bíblico es el Amor.

Cuando Jesús da el famoso Sermón del Monte, registrado en los capítulos 5, 6 y 7 del
Evangelio de San Mateo, no invalida ningún mandamiento antiguo, sino que muestra el
sentido supremo de la ley de Dios que se basa en el amor; y la forma en que lo hace es
citando el precepto antiguo a través de la frase “oísteis que fue dicho” y dando la aplicación
del mismo por medio de la expresión “pero yo os digo” (Mateo 5:21-22; 27-28; 31-32; 33-
34; 38-39; 43-44).

Del mismo modo Santiago, guiado por el Espíritu Santo, exhorta a los creyentes a cumplir
realmente la ley de Dios; lo cual consiste simplemente en expresar de forma práctica el
Amor. Primeramente, el Amor no mira la condición económica del otro para poder servirle
con agrado (Santiago 2:1-9); además, el Amor encuentra en cada mandamiento de la Ley la
posibilidad de expresar misericordia para con los demás (Santiago 2:10-13); y por último,
el Amor es el motor que pone en acción la Fe en Dios (Santiago 2:14-26).

Al final, solo cumplo realmente la Ley de Dios cuando el Amor al Señor y a los demás me
motiva, me dirige y me sustenta. ¡Aproveche hoy cada mandamiento del Señor para
expresarle su Amor a Él y para ser instrumento del Amor de Dios para con los demás!
Día 220

EL HABLAR SABIAMENTE

Santiago 3:17-18 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después


pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre
ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.

Alguna vez, un sabio y su discípulo presenciaron una discusión entre dos hombres que
hablaban un idioma desconocido; y al terminar la disputa, el sabio refirió a su discípulo
quién había sido el ganador; a lo cual, este replicó: Pero si no conocemos su idioma, ¿cómo
sabe usted quién ganó? El maestro contestó: El que no levantó la voz, ni se exaltó al hablar,
y presentó paciente y pacíficamente sus argumentos, ese fue el ganador.

Efectivamente, la Palabra de Dios deja en claro que la sabiduría divina se manifiesta en la


conducta y en la forma de expresarse de quién la posee. Lo primero que debe notarse en un
creyente en Cristo es su progreso en el dominio de las palabras que salen de su boca
(Santiago 3:1-2), como cuando se usa el freno en la boca del caballo (Santiago 3:3); ya que
la boca, y específicamente la lengua, es comparada con el timón de los barcos (Santiago
3:4), con un pequeño fuego en el bosque (Santiago 3:5-6) y con una bestia indomable
(Santiago 3:7-8), que por pequeños que sean, terminan por generar grandes estragos.

Lo tremendo de ser chismoso, mentiroso, calumniador, difamador, blasfemo u obsceno al


hablar no consiste simplemente en emitir palabras que Dios aborrece, sino en que revela lo
que realmente se anida en el corazón. Lo peor que puede pasar es pretender ser sabio para
hablar en unas circunstancias y proferir palabras indecentes o malintencionadas en otras, lo
cual revela una doble actitud, o hipocresía, que Dios también aborrece (Santiago 3:9-12).

Finalmente, debemos analizar nuestro corazón, ya que nuestra actitud, incluyendo el


contenido y la forma de nuestras palabras, revelarán si somos guiados por la sabiduría del
mundo (Santiago 3:14-16), o por la de Dios; ya que esta última tiene características
preciosas, derivadas del amor de Dios y de un temor reverente por hacer Su voluntad, que
en últimas terminará por llenar de paz a quién la practique y a su oyentes.

Si es cierto lo que dijo el Señor: de la abundancia del corazón habla la boca (Lucas 6:45);
entonces debo aplicar a mi vida el consejo dado en proverbios: Sobre toda cosa guardada,
guarda tu corazón; porque de él mana la vida (Proverbios 4:23).
Día 221

HUMILLACIÓN Y HUMILDAD

Santiago 4:10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

Dentro de los atributos, o valores, promovidos por el Cristianismo se encuentra la


Humildad. Desde la antigüedad, el ser humilde, lejos de ser una virtud, era considerado más
bien una debilidad de carácter; pero al venir Cristo al mundo, nos dio ejemplo de
Humildad, porque estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte y muerte de Cruz (Filipenses 2:8); Por lo cual Dios también lo
exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre (Filipenses 2:9).

La Humildad es de lo más complejo para describir, porque solo el hablar de ella nos tienta a
caer en el orgullo; por ello, la solución bíblica, no es buscar ser más humildes, sino
combatir cada vez más el orgullo de nuestro corazón; y la mejor forma de hacerlo es por
medio de la Humillación. Aunque sea algo que no cuadre con esta era llena de humanismo
y amor propio, Dios nos manda a humillarnos delante de Él y a esperar que Él mismo nos
exalte, así como nos enseñó a hacerlo nuestro salvador. Lo primero que enseña Santiago, en
este capítulo 4 de su carta, es que para recibir algo de Dios debemos humillarnos a
pedírselo y no pretender conseguirlo del mundo por medio del uso de los mecanismos que
el mismo mundo nos enseña; ya que al hacerlo, nos constituimos enemigos de Dios
(Santiago 4:1-4).

Lo segundo que se nos enseña es el motivo para acercarnos a Dios. Nos acercamos a Él
porque Él nos anhela, porque Él nos busca; lo cual nos revela que nosotros no podríamos
buscarle, a menos que Él nos de la Gracia, y nos conceda el grandísimo honor de
Humillarnos delante de Él (Santiago 4:5-6).

Lo tercero que se nos revela es como acercarnos a Dios. Nos acercamos a Él:
1. Sometiéndonos a su voluntad y resistiendo al diablo, el cual desea que nos
rebelemos ante la soberanía de divina (Santiago 4:7).
2. Examinándonos y renunciando al pecado anidado y practicado en nuestro corazón y
en nuestra vida (Santiago 4:8).
3. Afligiéndonos con sinceridad por nuestra rebeldía ante Él (Santiago 4:9).

Finalmente se nos enseña a humillarnos ante Dios aceptando su voluntad en nuestra vida, al
punto de que le dejemos a Él el juzgar a las personas que nos rodean, lo cual nos impedirá
murmurar de ellas (Santiago 4:11-12); y también se nos enseña a humillarnos ante la
soberanía divina por medio de la entrega completa de nuestros planes personales a Él, lo
cual nos impedirá caer en la vanagloria cuando tengamos éxito, y nos brindará consuelo
cuando nuestros planes no se realicen (Santiago 4:11-12). Si Dios es el más Grande, ante Él
debo humillarme; ya que Él es el único que realmente puede exaltarme.
Día 222

LA PACIENCIA DE JOB

Santiago 5:11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la
paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y
compasivo.

En nuestra cultura, cuando alguien tiene problemas, es común escuchar a la gente comentar
sobre la paciencia de Job. Al final de su carta, Santiago aprovecha lo vivido por este
personaje bíblico para ilustrar el Amor misericordioso de Dios, derramado sobre quienes
aprenden a regocijarse (bienaventurados) en el Señor cuando padecen algún sufrimiento.

Aunque Dios no puede ser culpado por el sufrimiento que padece el ser humano a
consecuencia del pecado, Él si puede fortalecer a quienes le sirven, para exaltar Su carácter
misericordioso y compasivo. El mismo Job nos sirve de ejemplo de alguien que sufría
adversidades, habiéndose esforzado por bendecir a los demás con las riquezas que Dios le
permitió administrar (Job 29:11-12). Caso contrario es lo sucedido a los destinatarios de la
carta de Santiago, quienes estaban sufriendo a manos de los ricos opresores, los cuales
acumulaban tesoros con los salarios que no cancelaban (Santiago 5:4) y que despilfarraban
en deleites personales (Santiago 5:5). Esto trajo como consecuencia el padecimiento de los
justos (Santiago 5:6) y certificaba la futura condena sobre quienes confían en los riquezas
como la fuente de su satisfacción (Santiago 5:1-3).

Tanto el rico como el pobre pueden llegar a sufrir como consecuencia de la adquisición de
compromisos a la ligera (Santiago 5:12), o por una de tantas enfermedades que abundan
como resultado de la caída en pecado de la humanidad (Santiago 5:14), o por no confesar
sus pecados ante Dios o ante alguien que lo oriente hacia el perdón divino (Santiago 5:16),
o por dejarse confundir acerca de la verdad revelada por Dios en Su palabra (Santiago
5:19), o simplemente por ser oprimido física, emocional o económicamente por otros.

Ante cualquier tipo de sufrimiento, el creyente encontrará alivio en:


1. Esperar pacientemente su encuentro final con el Salvador (Santiago 5:7-8), ya sea
que Él regrese o que el creyente sea llevado a Su presencia.
2. Hablar con Dios en medio de su dificultad (Santiago 5:13).
3. Buscar oración y consejo en personas maduras y sabias en los caminos del Señor
(Santiago 5:14-20).

Si usamos los recursos que Dios ha provisto para soportar todo tipo de sufrimiento,
podremos ver como Job “el fin del Señor”; y disfrutar de la expresión real de la
misericordia y compasión divinas.
Día 223

PRUEBA DE FUEGO

1 Pedro 1:7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el
cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra
cuando sea manifestado Jesucristo,

En la orfebrería es muy común el uso del fuego para refinar el oro; este proceso, al ser
repetido varias veces, produce un oro más libre de contaminación y que por ende se hace
cada vez más valioso. Igualmente, la Fe en Cristo debe ser probada por el fuego de la
aflicción (1 Pedro 1:6) para revelar el valor de la misma, el cual radica principalmente en la
convicción de haber sido elegidos por Dios (1 Pedro 1:2) para tener una esperanza viva (1
Pedro 1:3) de heredar la entrada a la incorruptibilidad del cielo (1 Pedro 1:4) por medio del
poder de Dios (1 Pedro 1:5).

Siendo probada nuestra Fe en esta vida, debe revelar al menos dos características que la
certifiquen como “más preciosa que el oro”:
1. Alimenta el Amor constante por el salvador, a pesar de no haberle conocido durante su
ministerio terrenal. Cristo no fue visto por los profetas del antiguo testamento; sin
embargo, ellos creyeron en su venida sin conocer los detalles de la misma, y esperaron
ver el fruto de Su obra en nosotros, anunciándolo por revelación del Espíritu Santo (1
Pedro 1:10-12). Así mismo, el Creyente actual se convence cada día más de la salvación
que Cristo obtuvo para él en Su primera venida; y aunque no lo vea, el creyente se
alegra cada vez más en Él, mientras pasa por cada prueba o aflicción (1 Pedro 1:8-9).
2. Impulsa una actitud Sobria y Santa en la vida, fundamentada en la esperanza de recibir
la recompensa futura a través de la manifestación del salvador en Su segunda venida (1
Pedro 1:13). El cristiano esta tan convencido de la realidad de su salvador, que anhela
vivir como Él, e imita su comportamiento santo en medio de las dificultades del mundo
actual (1 Pedro 1:14-16); y también, es consciente de su estado de peregrinación, o viaje
en esta vida (1 Pedro 1:17), el cual le conducirá al encuentro con su salvador; y por ello
su conducta se vuelve un reflejo de la pureza a la cual está destinado, sabiendo que para
ello Cristo pago con Su sangre (1 Pedro 1:19), fue destinado a sufrir por amor a él (1
Pedro 1:20), resucitó para certificar su salvación (1 Pedro 1:21), y lo hizo renacer por
medio de la obra del Espíritu Santo a través del mensaje del evangelio (1Pe.1:22-25)

Si usted toma cada dificultad que vive como una flama que viene para purificar su fe en
Cristo, tendrá como resultado una confianza cada vez mayor en su salvador y se alegrará en
Él; y conforme se incremente su amor hacia el Señor, encontrará argumentos y energía para
vivir conforme a Su voluntad. Deje que el fuego de la prueba exalte lo valioso de su Fe.
Día 224

HONRAR, AMAR Y TEMER

1 Pedro 2:17 Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.

En toda relación debe haber valores, o principios, que permitan el buen funcionamiento de
la misma; y para el creyente, que debe relacionarse primeramente con Dios, luego con sus
hermanos en la fe y finalmente con todo tipo de persona, existen parámetros bíblicos
específicos que le ayudarán al buen funcionamiento de su vida social.

Primeramente, como lo enseña el autor de proverbios, quién escribió para mostrar la forma
más sabia de vivir, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová” (Proverbios 1:7). Un
temor reverente a Dios, hará que Su voluntad sea lo primero a satisfacer en nuestras vidas;
y si Él es el Señor de toda la creación, y quién determina la salvación y el juicio sobre cada
ser humano (Lucas 12:4-7), el temerle reverentemente me librará del temor a los hombres y
me permitirá relacionarme correctamente con todo tipo de persona. Como siervo de Dios (1
Pedro 2:16) amaré y honraré a los demás por causa del Señor (1 Pedro 2:13), para satisfacer
Su voluntad (1 Pedro 2:15), y para que Él sea glorificado (1 Pedro 2:12).

El Amor hacia los hermanos en la Fe debe brotar de forma natural por el simple hecho de
pertenecer a la misma familia espiritual; ya que compartimos la dicha de ser como niños en
el deseo de la leche espiritual de la Palabra de Dios (1 Pedro 2:1-3), de ser edificados como
piedras vivas sobre la roca eterna de Cristo (1 Pedro 2:4-8) y de pertenecer a una nación
cuya identidad espiritual sobrepasa cualquier sentido de patriotismo terrenal (1 Pedro 2:9-
10); por ello el amor entre nosotros debe caracterizar nuestras relaciones.

Finalmente, si tememos a Dios y amamos a nuestros hermanos, honraremos a todo tipo de


personas; glorificando al Señor y permitiendo que por nuestro ejemplo de vida muchos
también lleguen a pertenecer a Su pueblo por medio de la fe en Cristo (1 Pedro 2:11-12; 15-
16). A todas las personas que sean autoridades, tanto gubernamentales, como laborales y
familiares, debemos honrarlas a través del respeto y la sujeción a ellas (1 Pedro 2:13-14;
18); no importando si no lo merecen como individuos, o si se aprovechan de su posición
para afligirnos; pues si servimos correctamente al Señor Jesús, seguiremos su ejemplo a
pesar de ser perseguidos sin causa justa, y recibiremos la recompensa de aquel que es
nuestro verdadero Señor y Rey (1 Pedro 2:19-25).

Honre a todos, Ame a sus hermanos y Tema reverentemente a su Señor.


Día 225

LIBRES DE ESTORBO

1 Pedro 3:7 Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a
la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para
que vuestras oraciones no tengan estorbo.

Cada vez que oramos al Señor, deseamos que nada, ni nadie, interfiera nuestra comunión
con Él; pero por lo general encontramos que nuestra negligencia en el cumplimiento de
nuestras responsabilidades nos impide acercarnos debidamente al Señor; y así, Él mismo,
aunque nos escuche, no manifiesta interés en respondernos como quisiéramos. Es por ello
que nuestro Señor Jesucristo, conociendo nuestra debilidad, al dar el modelo de oración,
enseñó que debemos eliminar estorbos, pidiendo: “perdónanos nuestras deudas” (Mt.6:12).

Si anhelamos estar en comunión con el Señor, y que nuestras oraciones fluyan libremente,
debemos vigilar diariamente el cumplimiento de nuestras responsabilidades en todas las
áreas de nuestra vida: Las Esposas deben cerciorarse de estar sujetas a la autoridad de su
esposo, y serles ejemplo, al tener una belleza interior que supere la exterior (1 Pedro 3:1-6);
Los Esposos deben asegurarse de tratar a sus cónyuges con sabiduría, ternura y respeto, al
ejercer su liderazgo familiar (1 Pedro 3:7); y todo cristiano debe fijarse que su
comportamiento sea compasivo (1 Pedro 3:8), no devolviendo mal por mal (1 Pedro 3:9-
13), presentando con mansedumbre el evangelio ante su opositores (1 Pedro 3:15), y
procurando tener limpia su conciencia al ser perseguido sin justa causa (1 Pedro 3:14,16-
17), así como lo hizo nuestro señor Jesucristo (1 Pedro 3:18-19); y entonces, así, se podrá
recibir la recompensa del Señor, como la recibió Noé y su Familia (1 Pedro 3:20-22).

Quite sus estorbos al orar, pidiendo perdón al Señor; pero también, asegúrese de estar
eliminando de su vida todo escombro que estorbe su relación con Dios.
Día 226

AMOR QUE CUBRE

1 Pedro 4:8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá
multitud de pecados.

Cuando Adán y Eva cayeron en pecado, no solo fueron reprendidos por la Justicia divina;
en su Gran Amor, Dios cubrió su cuerpo desnudo con la piel de un ser vivo (Génesis 3:21).
El Señor sacrificó un animal de su creación para menguar la primera consecuencia del
pecado humano: Saberse desnudos delante de Dios (Génesis 3:7-11).

En la primera carta de Pedro se cita Proverbios 4:13 para mostrar la aplicación práctica del
amor entre los hermanos de la Fe: Cubrir multitud de pecados. Esto quiere decir que donde
se manifiesta abundantemente el Amor que viene del Salvador, se podrán perdonar más
fácilmente las faltas; se tendrá el valor suficiente para sepultar en el pasado los pecados
cometidos cuando no se conocía realmente a Cristo (1 Pedro 4:1-7); habrá disposición para
servir a los otros en sus debilidades, por medio de los dones recibidos en Cristo (1 Pedro
4:9-11); y se tendrá la capacidad de sepultar bajo el gozo divino los padecimientos vividos
por servir al salvador, sabiendo que el mismo Dios que nos cubre con su perdón en Cristo,
depura nuestro Amor y entrega a Él por medio de la aflicción (1 Pedro 4:12-19).

Siguiendo el ejemplo divino de Génesis 3:21, y el mandato de 1 de Pedro 4:8, alimentemos


en nuestra vida el Amor de Dios hacia nuestros hermanos; dispongámonos a perdonar sus
faltas, a no recordar su errores pasados, a servirles con lo que Dios nos ha dado, y a
alentarnos mutuamente con el gozo de Dios en medio de las pruebas y aflicciones.
Día 227

DIOS PERFECCIONADOR

1 Pedro 5:10 Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo,
después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme,
fortalezca y establezca.

Como el Padre que suelta a su pequeño y se aleja de él, para que empiece a caminar, pero
que calcula cuidadosamente las circunstancias y los movimientos, para que se perfeccionen
sus capacidades motoras; así también Dios permite el padecimiento sobre sus hijos con el
objetivo de perfeccionarlos, afirmarlos, fortalecerlos y establecerlos.

La ventaja del creyente es que Dios ha levantado en la Iglesia un grupo de personas


llamadas ancianos, pastores u obispos, con dones especiales, a los cuales exhorta para que
sirvan con integridad en el crecimiento espiritual de cada cristiano (1 Pedro 5:1-4); y el
mismo Dios establece que la forma para madurar en la fe es sujetarse humildemente a los
líderes espirituales (1 Pedro 5:5-6), entregarle en oración nuestras luchas al Señor (1 Pedro
5:7) y resistir por medio de una vida sobria los ataques del enemigo (1 Pedro 5:8-9).

Si usted ha sido seleccionado por Dios como anciano en una congregación, debe disponerse
para ser usado en la edificación de otros; y si es un creyente sin responsabilidades oficiales
en la Iglesia, debe tomar como responsabilidad el dejarse guiar en la Palabra para crecer
espiritualmente.

Que el mismo Dios lo perfeccione, afirme, fortalezca y establezca en Cristo Jesús; y a Él


sea la gloria por la eternidad (1 Pedro 5:11).
Día 228

NATURALEZA DIVINA

2 Pedro 1:4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas,
para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo
huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

Cuando Pedro escribe sobre participar de la naturaleza divina, no tiene en mente la idea de
la nueva era de llegar a ser “dios”; por el contrario, Pedro resalta la santidad del carácter
divino como aquello de lo que nos ha hecho participar el Señor, por medio del
cumplimiento de sus promesas con Su sacrificio en la Cruz. Esta naturaleza divina nos hace
huir de la naturaleza humana caída o pecaminosa, de la concupiscencia que se alimenta con
la corrupción del mundo.

A quien se le da esta nueva naturaleza, por la Fe en Cristo, se le estimula a ejercitarla por


medio la puesta en práctica de la virtud, el conocimiento, el dominio propio, la paciencia, la
piedad, el afecto fraternal, y el Amor (2 Pedro 1:5-7); de tal forma que al escalar en el
ejercicio de su nueva naturaleza, el Cristiano evita dejar en el olvido el sacrificio de su
salvador (2 Pedro 1:8-9), afirma su llamado evitando volver al mundo pecaminoso (2 Pedro
1:10), y certifica ante sí mismo y ante el mundo que va camino a la salvación eterna en el
Reino de Cristo (2 Pedro 1:11-15).

Al final de este capítulo, Pedro apela a la experiencia vivida por él, junto con otros
discípulos, de haber visto la transfiguración de Jesús mientras oraba (2 Pedro 1:16-18). Esto
le sirve de ilustración perfecta de la santidad de la naturaleza divina, reflejada en el rostro
de Cristo iluminado como el sol y en sus vestiduras tan blancas como la luz, o como la
nieve (Mateo 17:2; Marcos 9:3). Así como las vestiduras de Cristo tenían una blancura que
“ningún lavador en la tierra” puede obtener; así también, por medio de la Fe en Cristo, a
través de la Palabra inspirada por el Espíritu Santo en sus apóstoles (2 Pedro 1:19-21), se
nos lleva a un nivel creciente de santidad que ningún ser humano puede producir por sus
propias fuerzas.

Si usted verdaderamente confía en la obra salvadora de Cristo, no desfallezca al luchar


contra el pecado; ya que ha sido dotado de una nueva naturaleza que lo impulsará a crecer
en santidad, porque usted ha llegado a ser participante de la naturaleza divina.
Día 229

AYUDA DE DIOS EN EL PRESENTE O CASTIGO DIVINO FUTURO

2 Pedro 2:9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos
para ser castigados en el día del juicio;

Cuentan que una vez un borracho llegó a una iglesia mientras un predicador llamaba a la
gente a resistir la tentación por medio de la fe en Cristo, para no padecer su castigo cuando
Él vuelva; y el borracho interrumpía diciendo “ese no viene”. Haciendo lo mismo varias
veces, el predicador decidió amenazarlo con llamar a la Policía si seguía interrumpiendo; a
lo que el borracho contestó mientras salía del lugar: “me voy porque ellos si vienen”.

La gran mayoría menosprecia la ayuda de Dios para su vida actual porque no le dan
credibilidad al juicio divino; piensan que, por no padecer mayores dificultades en el
presente, no necesitan prepararse en su corazón, y en su vida práctica, para la segunda
venida de Cristo.

Pedro describe con ejemplos históricos como las falsas enseñanzas y la mala conducta
siempre se han infiltrado para pervertir la sana doctrina (2 Pedro 2:1-3,10-22); y contrasta
la vida de los que prefieren el auxilio de Dios para resistir la tentación con la vida de los
que finalmente reciben el juicio merecido por dejarse llevar por el pecado:
 Los ángeles obedientes versus los que fueron arrojados (2 Pedro 2:4)
 Noé versus el mundo antiguo que pereció en el diluvio (2 Pedro 2:5; Gn. 6-7)
 Lot versus Sodoma y Gomorra reducidas a ceniza (2 Pedro 2:6-8; Gn.19:1-16)

Estos eventos también fueron citados por el Señor Jesús como hechos históricos (Lucas
17:26-33), y los usó con el mismo propósito: Recordarnos que es mejor entregarnos a Él
para vivir conforme a Su voluntad, que vivir aferrados a los deleites presentes para terminar
cayendo en la tentación de desobedecerle.

Siempre habrá falsos profetas, o falsos maestros, que pueden identificarse como tales por su
conducta; pero yo debo seguir a Cristo conforme a Su voluntad y esperar Su regreso.
Día 230

LA PACIENCIA DE DIOS

2 Pedro 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino
que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento.

Al escuchar a alguien hablar sobre el regreso de Cristo, para salvar a quienes lo esperan,
para juzgar a la humanidad, y para establecer su Reino, la mayoría contestará con burla:
¿Dónde está la promesa de su advenimiento? (2 Pe.3:4), o ¿Cuándo se ha visto algo así?

El mismo apóstol Pedro, inspirado por el Espíritu Santo, nos revela que al recordar las
promesas bíblicas, los creyentes no solo deberán traerlas a memoria (2 Pedro 3:1-2),
también deberán entender que el inconverso se burlará a causa del pecado que hay su
corazón (2 Pedro 3:3), por su pensamiento ligado a la forma en que los acontecimientos
ocurren en la actualidad (2 Pedro 3:5), y debido a su deliberada ignorancia del poder y
autoridad de Dios para hacer de forma distinta todas las cosas, como lo hizo en la Creación
(2 Pedro 3:5-7).

Es importante recordar que la naturaleza misma de Dios sustenta la promesa de la segunda


venida de Cristo, pues su eternidad lo desliga del tiempo que Él mismo creó para regir su
creación; por ello, a Él nunca se le hace tarde para hacer Su voluntad (2 Pedro 3:8). Pero
además, la humanidad toma Su promesa como demora porque no quiere reconocer Su
paciencia para esperar que todos los que van a ser salvos se arrepientan de sus pecados y se
rindan ante Él como su salvador (2 Pedro 3:9).

Lo cierto es que nadie puede determinar el día de su venida; así que los movimientos
religiosos y las personas que vaticinan fechas del regreso de Cristo olvidan el principio
divino aplicado en este evento: “vendrá como ladrón en la noche” (2 Pedro 3:10). Será
cuando menos se espere, para que así todos seamos sorprendidos en nuestra real condición,
unos adorándolo y esperándolo, y otros menospreciándolo y sirviendo a sus propios
deleites (2 Pedro 3:11-18).

Piense en lo que todo esto implica, pues si todo lo que conocemos va a cambiar cuando
Cristo vuelva (2 Pedro 3:11), entonces ¿valdrá la pena haberme olvidado de servirle al
Señor solo por alcanzar mi satisfacción en esta vida? Es hora de volvernos a Él; porque así
parezca tarde o no, Él si volverá.
Día 231

COMUNIÓN VERDADERA

1 Juan 1:3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros
tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre,
y con su Hijo Jesucristo.

Los Apóstoles mantuvieron comunión, que significa compañerismo o unión común; pero
giraba en torno a la persona de Jesucristo (1 Juan 1:1-2). Es bueno meditar en que hubiera
pasado si los discípulos se hubieran unido para servir a Dios, y lidiado con sus propias
personalidades, pero sin tener al Mesías viviendo con ellos; seguramente sus vidas no
hubieran sido transformadas, como en el caso de Juan, que pasó de ser uno de los llamados
“hijos del trueno”, por su carácter volátil, a ser el apóstol que más enfatizó y dio ejemplo
del amor paciente entre hermanos (1 Juan 4:7-9).

Juan retoma las palabras usadas desde el inicio del Cristianismo; y en esta ocasión liga la
palabra Luz, que define el carácter santo o perfecto e incontaminado de Dios (1 Juan 4:5),
con el compañerismo puro y libre de pecado que se debe dar entre hermanos en la Fe de
Jesucristo.

Hoy también se corre el peligro de reunirse con otras personas que proclamen ser cristianas,
y no estar en verdadera comunión entre hermanos; esto sucede cuando el objetivo deja de
ser la persona del salvador, y se manifiesta por medio de la dificultad para reconocer el
pecado propio y para confesarlo con verdadero arrepentimiento al Señor (1 Juan 4:8,10).

No se trata de reunirnos simplemente; la comunión entre hermanos debe tener el propósito


de moldearnos conforme al carácter de nuestro Salvador; y para ello, por estar en medio de
personas imperfectas, debemos reconocer continuamente nuestras fallas y apelar al carácter
misericordioso del Señor (1 Juan 4:8).

Busque a Cristo al reunirse con los demás cristianos; y así estarán en verdadera comunión.
Día 232

VICTORIA SOBRE EL PECADO

1 Juan 2:1-2 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno
hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la
propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por
los de todo el mundo.

Los siglos pasarán, y las generaciones también; pero en medio de cada época, solo quienes
hayan rendido su vida ante el Salvador podrán disfrutar la victoria que Él obtuvo sobre el
pecado.

Dicha victoria es la que impulsa a vivir conforme a sus mandamientos, lo que además
certifica si alguien ha sido librado de la esclavitud del pecado (1 Juan 2:3-6). En otro texto
se expone de la siguiente manera: “Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del
pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis
entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia” (Romanos 6:17-
18). Pero este sometimiento voluntario a la Justa Palabra de Dios, se da a través del amor
hacia los demás, por ser el reflejo natural del amor de Dios recibido en Cristo (1 Juan 2:7-
11); y tan es así, que, en medio de su exhortación, Juan mismo usa un lenguaje tierno para
motivar a los creyentes de cada edad física y espiritual; los llama a aborrecer los deseos del
mundo que se contraponen a su Amor hacia Dios (1 Juan 2:12-17).

Pero también es revelado por la Palabra de Dios que muchos no recibirán la misericordia de
Dios en Cristo, la cual aplaca la Ira divina por nuestro pecado, y nos fortalece cuando
caemos, para no vivir esclavizados al mundo y a sus deseos. Quienes la rechazan, incluso
estando dentro de una denominación cristiana, por ir en contra del ministerio de Cristo, se
tipifican como “anticristos”; ya que elaboran argumentos filosóficos y doctrinales que les
sirvan de excusa para no reconocer su pecado y no tener que venir humillados ante el
Salvador en busca de su perdón (1 Juan 2:18-23).

Si desea hacer la voluntad de Dios, y lucha por guardar sus mandamientos, no deje que el
enemigo, a través de los prejuicios humanos, le estorbe en su caminar con Dios. Jesús
recibió el castigo por su pecado; y si ha caído en tentación, Él puede levantarlo y
fortalecerlo en Santidad. ¡Cristo venció el pecado en la Cruz! ¡Él es su abogado!
Día 233

HIJOS DE DIOS

1 Juan 3:1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de
Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

Muchos proclaman que todos somos hijos de Dios; pero, aunque Dios ejerza un cuidado
paternal sobre la humanidad, así como lo hace sobre toda Su creación, esto no significa que
todo ser humano tenga el privilegio de llamarse Su hijo.

El apóstol Juan, inspirado por el Espíritu Santo, se esfuerza por aclarar las diferencias entre
los Hijos de Dios y los Hijos del Diablo (1 Juan 3:8,10); siendo esta última expresión
empleada por el mismo señor Jesucristo en Juan 8:44.

La primera característica de un verdadero hijo de Dios es que, aunque caiga ocasionalmente


en tentación (1 Juan 1:8-10), no lleva una vida deliberada de pecado (1 Juan 3:6-7); porque
sabe que el pecado es rebelión en contra de la voluntad de Dios expresada en Sus
mandamientos (1 Juan 3:4-5); porque desea ser cada vez más puro, como su salvador, el
cual lo convertirá a su imagen en Su segunda venida (1 Juan 3:2-3); y porque el haber
recibido una nueva naturaleza, que anhela la santidad, le impide permanecer en una vida de
pecado (1 Juan 3:9).

La segunda característica resaltada por Juan es el amor cristiano, el cual contrasta con el
aborrecimiento, u odio, que experimenta aquel que no es hijo de Dios (1 Juan 3:11-15); y
este amor tiene como fuente el amor recibido del Padre (1 Juan 3:1), como modelo el amor
de Cristo en la Cruz (1 Juan 3:16), y como objetivo el suplir las necesidades de los demás
(1 Juan 3:17-18).

Por último, el hijo de Dios experimenta una relación continua con su Señor; en su corazón
percibe la reprensión o la aprobación divina (1 Juan 3:19-21), y desarrolla la confianza y
sabiduría necesarias para pedirle lo que es conforme a Su voluntad (1 Juan 3:22).

Pero todo esto de Creer en Cristo, Amar a los demás y Guardar los mandamientos, solo es
posible para el hijo de Dios, porque posee la presencia del Espíritu Santo morando en su
corazón (1 Juan 3:23-24); ¡Así que recurra a Él!, ya que Su guía, poder y corrección están a
disposición de los verdaderos hijos de Dios.
Día 234

CONOCER A DIOS

1 Juan 4:8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

Los integrantes de toda religión desean profundizar en el conocimiento de quién creen ser
su dios; pero esos mismos deseos, al basarse en prejuicios, experiencias y filosofías
meramente humanas, son los que terminan por impedir el conocimiento del Dios verdadero.

El conocer a Dios, no solo implica aprender y entender determinada información sobre Él;
sino más bien relacionarse con Él, descubriendo su carácter a través de sus actos, y
entendiendo así, cada vez más, lo que impulsa su ser.

El tener como base su Amor inmerecido por pecadores que se han enemistado
voluntariamente en contra de Él, es lo único que puede explicar que Cristo haya venido a
morir para salvarnos de la Justa Ira divina. El más grande conflicto era que Dios pudiera
salvar a pecadores de su condena eterna, impulsado por su Amor pero sin transgredir su
propia Justicia; y para ello, desde la eternidad, Dios determinó enviarnos a Su propio Hijo
para sufrir nuestro castigo y así poder hacernos beneficiaros de su Amor.

Es por esto que toda persona, por religiosa, moral o intelectual que sea, que a través de sus
razonamientos llega a negar la humanidad de Cristo (1 Juan 4:1-3), a rechazar la
predicación del evangelio de Jesucristo (1 Juan 4:4-6), o a negar la Divinidad del Señor
Jesús (1 Juan 4:15), no ha conocido realmente el Amor de Dios; y por ende no conoce a
Dios. Pero, por otro lado, quién realmente conoce a Dios, es impulsado por su Amor
infinito (1 Juan 4:7); su relación con el Dios de Amor no le permite quedarse en la simple
meditación de la verdad divina revelada en Cristo (1 Juan 4:14-16); y ama a los demás sin
esperar que ellos lo amen, porque comprende que así lo hizo el Señor para salvarlo a él (1
Juan 4:9-10, 17-18), y entiende que de esta manera puede expresar verdaderamente su
relación espiritual con Dios (1 Juan 4:11-13, 19-21).

No se trata de un mero sentimentalismo humano, se trata del Amor de Dios en Cristo, se


trata del Dios de Amor. ¡Conózcalo a través de su Hijo y usted será conocido por ser
portador de su Amor!
Día 235

FE VICTORIOSA

1 Juan 5:5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de
Dios?

La verdadera vida victoriosa no consiste en tener el éxito que el mundo demanda a quienes
se deleitan en él.

Alguna vez, un joven pastor caminaba por un sector residencial de mansiones lujosas; y al
ver al propietario de una de ellas en la entrada, fue impulsado por Dios a preguntarle: ¿Es
usted feliz?; a lo que el hombre respondió: Claro, tengo una gran mansión, una gran
empresa, una buena familia y grandes lujos; pero el siervo de Dios le volvió a preguntar:
¿Es usted feliz? Y el hombre contestó igual. Después de preguntarle varias veces, el gran
hombre de mundo tuvo que reconocer: ¡No soy feliz!; y desde allí, el joven pastor empezó a
predicarle el evangelio de Jesucristo.

El mundo tiene la facilidad de deslumbrarnos con lo que nos ofrece, mientras que al mismo
tiempo va venciéndonos bajo su yugo; es por ello que quién realmente ha creído en Cristo,
rindiendo su vida al salvador y viviendo conforme a su fe, ha obtenido una victoria rotunda
sobre el mundo y sus deseos.

No es que el hijo de Dios no necesite de los bienes materiales, o que deba vivir
obligatoriamente de forma miserable; sino que la motivación de sus anhelos viene de
satisfacer la voluntad del Señor, porque ha nacido de Dios (1 Juan 5:1-4); la satisfacción de
su vida está basada en la obra de Cristo para salvarlo, la cual ha sido revelada a su corazón
por medio del Espíritu Santo (1 Juan 5:6-12); y su conocimiento de Dios a través de Cristo
es la base de su confianza para suplir sus necesidades en esta vida, y para priorizar y suplir
también las necesidades de quienes le acompañan (1 Juan 5:13-17).

Finalmente, quien vive según el mundo es vencido por el maligno, ya que el mundo yace
bajo el engaño pecaminoso del “príncipe” de maldad; pero sabemos que en Cristo servimos
al verdadero Dios y tenemos la mejor vida: La vida eterna (1 Juan 5:18-21).

¡Ríndase a Cristo y vencerá al mundo, por medio de su fe!


Día 236

DOCTRINA DE CRISTO

2 Juan 9 Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a


Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése si tiene al Padre y al Hijo.

La expresión “se extravía”, que aparece en este versículo, ha sido traducida en otras
versiones bíblicas como “se descarría” o “se aventura más allá”. Extraviarse de la doctrina
de Cristo es descarriarse o ir más allá de lo que Cristo realmente es y realmente hizo.

Cuando la enseñanza, o doctrina que enseñamos, y sobre la cual basamos nuestra vida, está
fundamentada en la vida de un ser humano como nosotros, no importa demasiado si la
transformamos con el pasar del tiempo, así sea muy importante el personaje; pero si la
misma ha sido dada con base en la vida del Unigénito Hijo de Dios, entonces debemos
cuidarnos de no ir más allá de lo que la Biblia enseña sobre el Salvador, y lo que ella misma
registra como enseñado por Él; así nos aseguraremos de recibir la recompensa completa de
nuestro trabajo en Cristo (2 Juan 8).

Lo primero que debemos asegurarnos de enseñar correctamente de Cristo es su completa


humanidad (2 Juan 7), la cual se dio por medio del milagro de la encarnación; ya que en
ella el verbo divino, Dios mismo, se hizo carne (Evangelio de Juan 1:1,14), y esta es la base
nuestra redención. Dios podía perdonar nuestro pecado, pero solo haciéndose hombre podía
pagar por la maldad humana; por ello debemos certificar nuestra fe creyendo y viviendo
conforme al ejemplo y mandato de nuestro señor Jesús: En Amor (2 Juan 4-6).

Si evaluamos nuestro conocimiento de Cristo conforme a la correcta enseñanza de la Biblia


podremos diferenciar entre quienes son integrantes de una Iglesia, verdaderos hijos de la
Señora elegida (2 Juan 1-3,12-13), y diferenciarlos de quienes solo son engañadores
religiosos, o falsos profetas (2 Juan 7,10-11) que simplemente usan para su propio
provecho el nombre del Señor Jesús sin conocer realmente quien es Él y sin mostrar el
carácter amoroso de Cristo en sus vidas.

Lo más importante es asegurarnos de conocer a Cristo conforme a lo revelado en la Biblia,


y vivir según su enseñanza. Entonces, ¿Cuánto tiempo, esfuerzo y dedicación emplea usted
en estudiar la Biblia para conocer a Cristo? Su respuesta revelará su capacidad de vivir
según la correcta enseñanza bíblica, y de no dejarse confundir por engañadores religiosos.
Día 237

PROSPERIDAD EN TODO

3 Juan 2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud,
así como prospera tu alma.

Al hablar de prosperidad nuestro pensamiento vuela hacia una vida de lujos y placeres, pero
en el deseo del Apóstol Juan para la vida de Gayo existe una escala de prioridades muy
distinta sobre cómo debemos prosperar.

Lo primero que debemos tener para ser realmente prósperos es un avance continuo en la
comprensión, testimonio y propagación de la verdad del evangelio (3 Juan 1, 3-4); lo cual
quedó demostrado en la vida de Gayo, por el apoyo financiero que brindaba a los hermanos
que venían predicando la verdad del evangelio (3 Juan 1, 3-4). Dichos hermanos, que eran
verdaderos ministros del evangelio, andaban predicando por amor al Señor de forma
correcta la verdad de Cristo, y no eran como los descritos en 2 Juan 7, 10-11; por lo cual
debían ser sostenidos, para así cooperar con la propagación de la verdad.

En este mundo lleno de avaricia siempre se tiende a distorsionar los motivos correctos para
la financiación de la predicación del evangelio; se mal interpretan textos como este, dando
a entender que lo sembrado en el avance del Reino de los cielos es una inversión rentable
por los intereses que se obtienen, como en cualquier otra empresa, o como en un banco. La
verdad es que Dios si quiere prosperar económicamente a quienes aportan para la
proclamación de su Palabra (2 Corintios 9:8-11), pero para asegurar los recursos para la
enseñanza y predicación del evangelio, y no para que alguien levante su propia fortuna.

Juan estaba convencido de que si Dios daba salud y prosperidad en el ámbito material a
Gayo, éste lo revertiría sobre el bien de la Iglesia, sin querer manipular, o sacar provecho
de la congregación como lo hizo Diótrefes (3 Juan 9-10); sino más bien imitando el buen
testimonio de Demetrio (3 Juan 11-12).

Quien entiende los motivos de Dios para prosperar a una persona, se despoja de toda
avaricia, y con alegría espera ver el fruto de lo sembrado (2 Corintios 9:6-7) en el mismo
terreno donde lo sembró, en este caso en la Iglesia. Así, como el buen agricultor, el
creyente verdadero toma lo necesario para su sustento, pero apartando recursos para invertir
en la Iglesia, para ver el aumento de la conversión y edificación de las almas como cosecha.

El que tenga un corazón generoso, como el de Gayo, será prosperado en todo; pero lo será
por causa del evangelio, y para la Gloria de Dios (2 Corintios 9:12-15).
Día 238

BATALLA POR LA FE

Judas 3 Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común
salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis
ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

El tono de la carta de Judas es el de una persona que ve su hogar en llamas, y que aunque
tenga muchas cosas para compartir con los suyos, debe enfocarse en preservarlos de ser
consumidos, debe actuar rápidamente.

La Iglesia, la Familia de Dios, según Judas, está siendo amenazada desde dentro por
personas que usan la gracia de Dios como pretexto para vivir en libertinaje (Judas 4), que
deliran de rebeldía en contra de la autoridad divina (Judas 8-10), que usan para su propio
deleite la comunión entre los hermanos de la congregación (Judas 12), y que utilizan sus
palabras para causar discordias y sacar provecho de los demás (Judas 16); por ello, Judas
insta apasionadamente a contender ardientemente por la Fe.

La pelea santa es para librar a la Iglesia de personas a las que Judas compara con los que
murieron en Egipto (Judas 5), con los Ángeles rebeldes (Judas 6), con los habitantes de
Sodoma y Gomorra (Judas 7), con Caín, Balaam y Coré (Judas 11), y hasta con las fieras
ondas del mar y las estrellas errantes (Judas 13-15). Pero en esta batalla no se debe agredir
a nadie; por el contrario, como toda la Biblia enseña, se debe vencer el mal con el bien
(Romanos 12:21); se debe recordar que todo esto ha sido anunciado por la Palabra de Dios,
confiando en que nada se le sale de las manos al Señor (Judas 17-19; 2 Pedro 3:3); se debe
reforzar la vida de oración, para ser fortalecidos en la Fe (Judas 20); y se debe actuar
conforme al amor misericordioso del Señor, convenciendo a los que dudan, tratando de
rescatar a los que reconozcan su pecado, y compadeciéndose de los que se rebelan en contra
de la Palabra del Señor, pero sin contaminarse con el pecado de ellos (Judas 21-23).

Al final, debemos alegrarnos en Dios; porque, aunque muchos caen en una vida de pecado,
Dios es poderoso para guardarnos sin caída. A Él sea la gloria. (Judas 24-25).
Día 239

REVELACIÓN DE JESUCRISTO

Apocalipsis 1:1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus
siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su
ángel a su siervo Juan,

El Apocalipsis es una revelación que el mismo Jesucristo da, a través de lo escrito por Juan,
para darnos consuelo y felicidad (“Bienaventurado”) en Él hasta el día de Su regreso
(Apocalipsis 1:2-3).

Apocalipsis está dirigido primariamente a siete iglesias que existieron en el primer siglo
(Apocalipsis 1:4); iglesias que, como las de hoy en día, necesitaban vivir conscientes de la
excelencia de Cristo y de Su obra salvadora (Apocalipsis 1:5), conscientes de la posición
espiritual que Cristo ganó para ellos (Apocalipsis 1:6), y conscientes de su regreso futuro
para recompensar a su pueblo y juzgar a quienes no le tuvieron como su Señor (Ap.1:7-8).

En este primer capítulo del libro Juan relata cómo, desde su exilio en Patmos por predicar
el evangelio (Apocalipsis 1:9), en un día dominical (Apocalipsis 1:10), la voz del Señor lo
llamó a escribir su mensaje (Apocalipsis 1:11); y también detalla cada aspecto de su visión
gloriosa de Cristo (Apocalipsis 1:12-16), y de la explicación personal que el Señor le dio
(Apocalipsis 1:17-29) cuando el apóstol cayó rendido a sus pies (Apocalipsis 1:17).

Las palabras aclaratorias de Cristo, sobre la visión que Juan tuvo de Él, nos enseñan que
cada aspecto de lo revelado a Juan puede y debe tener una enseñanza simbólica del carácter
y obra del salvador; pero, además, nos aclaran que el Señor demanda rendición total a Él
para poder aplicar efectivamente Su revelación a nuestra vida práctica.

En vez de huir de lo escrito en el Apocalipsis, siga el ejemplo de Juan; ¡Caiga a los pies del
que lo reveló! ¡Ríndase a Cristo!
Día 240

A CORAZÓN ABIERTO

Apocalipsis 2:23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy
el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.

En este capítulo 2 de Apocalipsis se encuentran las cartas dirigidas a cuatro Iglesias, las
cuales presentan una misma estructura: primero, Cristo se presenta con una de sus
características espirituales que necesita conocer la congregación; luego, Él hace un
reconocimiento de la labor de la Iglesia, iniciando con un “Yo conozco tus obras”; después
(exceptuando a Esmirna), les muestra su desobediencia a través de un “pero tengo contra
ti”; y finalmente, después de increpar al arrepentimiento y a la perseverancia en Él, les
lanza una promesa que va ligada a la comunión con Él en la eternidad.

Lo precioso de todo esto es que Cristo conoce cada congregación, y cada vida en particular;
y Su conocimiento es tal, que nada de lo que pensamos o sentimos, aun cuando lo
disimulemos con nuestros actos, escapa de los ojos del Señor. Esto debe inspirarnos un
temor reverente, y al mismo tiempo consolarnos; ya que así como Él conoce en que nos
debe corregir, también valora la entrega sincera con que le servimos; y finalmente, nos
recompensará con Su compañía eterna por perseverar en Él, a pesar de la oposición del
mundo y de nuestra propia carne.

Si mi corazón está abierto ante Sus ojos, dejaré que Cristo me corrija con Su Palabra; para
también seré alentado y consolado por Él.
Día 241

CRISTO A LA PUERTA

Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la
puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

¡Que alguien le abra la puerta al dueño de la casa! Eso sería lo que cualquier persona
sensata reclamaría al ver al jefe del hogar sin poder participar de la compañía de los suyos.
Este caso podría darse en una congregación que se proclama como cristiana, al ir
desplazando al Señor Jesús de la iglesia; y al darle más importancia a los planes, eventos y
demás actividades de la congregación, que a la compañía y guía del Salvador.

Lo que pasó a la Iglesia de Laodicea es la expresión extrema de lo que iba ocurriendo en


otras Iglesias; así como ellos dejaron de confiar y servir al Señor, por confiar en sus
riquezas y bendiciones materiales (Apocalipsis 3:17), Efeso había dejado su conducta
apasionada hacia el Señor (Apocalipsis 2:4), Pérgamo y Tiatira permitían que falsos
profetas enseñaran en medio de ellos (Apocalipsis 2:14,20), y Sardis solo aparentaba un
avivamiento que no era de Dios (Apocalipsis 3:1).

Es cierto que no hay congregación perfecta, pero ¡Que Dios nos libre de desplazar al
Salvador por servirnos a nosotros mismos! Tal vez por ello, ni Esmirna, ni Filadelfia
recibieron reprensión; porque la tribulación que la una experimentaba (Apocalipsis 2:9) y la
poca membresía (“poca fuerza”Ap.3:8) que la otra tenía, las impulsaba a vivir dependiendo
de la dulce compañía y poderosa guía de su Salvador.

Aunque el Señor habla a la congregación, al decir que está a la puerta, deliberadamente


individualiza la respuesta hacia alguno que lo oiga y le abra; alguno que, como usted, o
como yo, decida vivir con lo más importante, que es la preciosa compañía y señorío del
Salvador (“entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”). La recompensa final será disfrutar
eternamente del estar con Él, así como Él disfruta estar con su Padre (Apocalipsis 3:21).

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias (Apocalipsis 3.22).
Día 242

ADORACIÓN CELESTIAL

Apocalipsis 4:11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú
creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

Cuando se tiene la oportunidad de viajar, se pueden conocer otras culturas; se conocen


diferentes sistemas de vida, que giran en torno a determinados productos que sirven de
sustento a los pobladores; en zonas costeras se vive en torno a los productos marítimos, en
zonas petroleras en torno a la explotación y refinación del crudo; y así sucesivamente. Pero
al ser llevado a través de una visión espiritual (“en el espíritu” Ap. 4:1-2), Juan descubre
que en el cielo todo gira en torno a Dios y Su gloria; que todo ser vive por y para adorar al
Señor.

En su visión celestial, Juan ve a cuatro seres vivientes, que al adorar al señor, sirven de
impulso a los ancianos para arrojar sus coronas delante del trono de Dios y postrarse ante
Él, reconociendo la grandeza del creador. Pero, si detallamos lo exclamado en Apocalipsis
4:11, la razón de la adoración no radica en que Dios complazca o satisfaga los caprichos de
quienes le adoran; lo que verdaderamente debe motivar la adoración, es el reconocimiento
de la grandeza del Señor al crear y sustentar todas las cosas.

Quien no sigue el patrón celestial termina adorando a la creación y no al creador (Romanos


1:21-23), porque pone su mirada en lo que conoce como la fuente de su sustento; pero el
cristiano verdadero reconoce a Dios como quien creó y quien sostiene su vida y todo lo que
existe (Mateo 6:25-34), y por ello se rinde a Su voluntad revelada en la Biblia, y aparta de
su tiempo para arrodillarse ante su creador y decirle “digno eres de recibir la gloria y la
honra y el poder”.

Aparte diariamente de su tiempo para adorar a Dios, si verdaderamente cree que Él lo creó,
que lo salvó en Cristo, y que le sustenta hasta el día de hoy.
Día 243

LEÓN VENCIENDO COMO CORDERO

Apocalipsis 5:9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y
de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para
Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación.

La dignidad para abrir un documento cerrado con sello, en la antigüedad, consistía en ser la
persona legalmente autorizada. Un escrito no venía en forma de libro, sino de rollo; y en
este caso, era tanto y tan importante lo escrito, que venía escrito por ambos lados, el interno
y el externo (Apocalipsis 5:1).

Siendo está visión la representación de lo destinado por Dios para su creación, el único
Digno de abrir el rollo debía pertenecer a la raza humana, porque ella había sido delegada
por Dios para sojuzgar la tierra (Génesis 1:28); pero como todo ser humano había caído en
pecado, solo el Hijo de Dios hecho hombre, Jesucristo, pudo ser hallado digno (Apocalipsis
5:2:5).

Todos los seres que figuran en la visión se inclinan ante el Señor porque Él ha vencido
como un León, como el Rey descendiente de la tribu Israelita Judá (Génesis 49:9-10); y
que, según lo profetizado, vendría de la línea familiar del gran rey Judío David (Isaías
11:1). Pero este León, este gran vencedor, no venció como un Rey guerrero al estilo
davídico; sino que derrotó el pecado muriendo en sacrificio por nosotros, teniendo la
actitud del cordero que es llevado al sacrificio (Isaías 53:7-8), y ratificándose a sí mismo
como el único salvador de la humanidad (Hechos 8:32-33); y por ende, se ha constituido
como el único Rey de toda la creación (Filipenses 2:9-11).

Medite hoy en esto: ¡Un León venciendo como un Cordero!; El soberano del universo
sometiéndose al sacrificio para pagar por mi pecado. Esto no solo debe conmoverme, debe
llevarme a sus pies; y como consecuencia lógica, me debe impulsar a ser como Él, a servir
con un amor sacrificial a los demás (Filipenses 2:3-8).

Según el ejemplo de Cristo, mi gran victoria está en la entrega de mi vida por amor a otros
y conforme a la voluntad de Dios.
Día 244

CRISTO AL CONTROL

Apocalipsis 6:1 Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro
seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira.

Que no quepa duda de que todo, en los cielos y en la tierra, está dirigido, o autorizado, por
el Cordero de Dios, nuestro Señor Jesucristo.

La apertura de cada sello del rollo se relaciona con acontecimientos catastróficos: Guerras
(Apocalipsis 6:2-4), hambrunas (Apocalipsis 6:5-6), enfermedades mortales (Apocalipsis
6:7-8) y desastres en la naturaleza (Apocalipsis 6:12-17); pero en medio de todo esto se
revela una realidad aún más terrible: los mismos seres humanos que no quieren sufrir a
manos de un Dios soberano son los que han perseguido hasta la muerte a quienes predican
la salvación por medio de su Hijo Jesucristo (Apocalipsis 6:9-11).

Ni el sufrimiento de Sus siervos escapa del control soberano del Señor. Esto debería
reconfortar nuestra alma, antes de asustar nuestro corazón. Si Cristo hubiera prometido que
nunca tendríamos dificultades, que es lo que muchos al malinterpretar el evangelio
proclaman, no hubiera profetizado: “en el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he
vencido al mundo” (Juan 16:33).

Ya sea el inconverso, como consecuencia de su vida pecaminosa y renuente ante Dios; o el


creyente en Cristo, como consecuencia del aborrecimiento que el mundo pecador le
propina; todos pasaremos aflicciones. Pero la gran diferencia radica en que al creyente se le
persigue injustamente; porque a pesar de no ser perfecto, Cristo ya pagó por él en la cruz
con su perfección; y además, el siervo de Dios disfruta del consuelo de su Señor, que le
anima a esperar la recompensa eterna que le está reservada; la cual recibirá, junto con los
demás creyentes, de la mano de su salvador (Apocalipsis 6:11).

Si usted está rendido al señorío de Cristo, no dude frente a las dificultades que vive en este
mundo; recuerde, Cristo está al control.
Día 245

MARCADOS POR DIOS

Apocalipsis 7:3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta
que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.

Cuando alguien quiere dar a conocer que algo es de su propiedad, lo marca de forma
particular; y es tan claro el simbolismo del sello sobre una vida, que la enamorada pide a su
amado que la lleve como un sello en su corazón y como una marca en su brazo (Cantares
8:6). Esto último no quiere decir que debe tatuarse la piel, ni mucho menos el músculo
cardíaco, sino que simplemente, con todo su ser exterior y con todos sus actos, se debe
mostrar el compromiso que tiene para con su ser amado. Así mismo, quien sea sellado
como siervo de Dios no debería afanarse por experimentar algún grabado en su piel, sino en
vivir en obediencia a la voluntad divina, conforme a la naturaleza de su llamado, el cual lo
diferencia de quienes han de recibir el castigo de Dios.

Los “144000 sellados” (Apocalipsis 7:1-8; 14:1-5) comparten características fundamentales


con la “multitud vestida de ropas blancas y con palmas en las manos” (Apocalipsis 7:9-17);
primordialmente tienen una vida de santidad dedicada a Dios (Apocalipsis 7:13-14; 14:4-5),
que es lo que simbolizan las vestiduras blancas (Apocalipsis 3:4-5); pero, además, lideran
la adoración ante el trono celestial (Apocalipsis 7:9-12; 14:1-3). Esto debe estimularnos a
divulgar los atributos de nuestro salvador, a través de la adoración comunitaria; y también,
a tener una vida que refleje la santidad divina, a través de nuestra obediencia a la voluntad
de Dios.

En últimas, no debemos obsesionarnos con tener en nuestras frentes una marca física que
refleje que pertenecemos a Cristo, ni tampoco con rechazar una marca física que
supuestamente nos comprometa como pertenencia del enemigo de Dios; lo que debemos
hacer es asegurarnos de estar reflejando, con nuestra vida y adoración, que somos
propiedad de nuestro amado salvador, que fuimos sellados con el Espíritu Santo (Ef.1:13).
Día 246

OLOR FRAGANTE DE LA ORACIÓN

Apocalipsis 8:4 Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del
incienso con las oraciones de los santos.

Ya en Apocalipsis 5:8 se había aclarado que el incienso representa las oraciones que los
santos hijos de Dios elevan ante su Señor; es más, esta comparación viene del antiguo
testamento (Salmo 141:2) y está basada en el culto Judío, que fue establecido sobre la ley
de Moisés.

Pero se debe tener especial cuidado de no confundir la función de los ángeles con la de los
creyentes; ya que, aunque por todo el Apocalipsis se encuentra a los seres angelicales
sirviendo de mensajeros divinos que ejecutan lo establecido por Dios sobre su creación, en
ningún pasaje bíblico se ordena, ni siquiera se sugiere, que los creyentes deban dejar de
orar directamente al Señor por buscar a los ángeles para que intercedan por ellos
(Apocalipsis 19:10). Dios solo permitió adoración hacia “El Ángel de Jehová”, quien era
más que un mensajero, pues no era un ser cread sino una manifestación visible de Él
mismo; y esto ocurrió con Abraham (Génesis 22:11-16), Gedeón (Génesis 6:12-24) y
demás líderes usados por el Señor en el Antiguo Testamento.

Aunque todos los Juicios divinos, desatados a través de la apertura del séptimo sello, sean
terribles (Apocalipsis 8:1-2,6-13), no debemos perder de vista que la acción de los ángeles
y la oración de los creyentes están tan sincronizadas a la voluntad de Dios que,
simbólicamente, sirven de instrumento para la ejecución de sus designios (Ap. 8:3-5).

Si en su oración usted busca la voluntad de Dios revelada en Su Palabra, ya sea para su vida
o para los demás, esta será tan bien recibida como el grato olor de un incienso. ¡No busque
más a intermediarios que Dios nunca estableció, acérquese a Él por medio de la obra de su
Hijo Jesucristo y Él le oirá!
Día 247

SUFRIMIENTO PARA EL INCONVERSO

Apocalipsis 9:4 Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde
alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de
Dios en sus frentes.

En este capítulo se describen acontecimientos que no afectan a la naturaleza, sino que están
dirigidos directamente a los hombres inconversos, a aquellos “que no tuviesen el sello de
Dios en sus frentes”; estos son primero atormentados sin poder morir (Apocalipsis 9:1-12),
y luego son muertos en gran número por medio de determinadas plagas (Apocalipsis 9:13-
21). Su corazón rebelde ante Dios queda al descubierto por medio de estos terribles
acontecimientos: Primero, antes de buscar al Dios que han ofendido, prefieren usurpar la
autoridad divina sobre la vida y la muerte, y tratan de suicidarse (Apocalipsis 9:6); y luego,
cuando están muriendo en gran cantidad, en vez de mirar al creador, siguen contemplando
los dioses que ellos mismos han creado, y continúan en todo tipo de pecados espirituales,
sexuales y sociales (Apocalipsis 9:20-21).

El creyente verdadero se distingue del inconverso, en medio de las circunstancias difíciles,


porque él toma el sufrimiento como un instrumento puesto a su servicio para poder crecer
en comunión con Dios, y en santidad y dominio propio delante de Él (Romanos 8.28-30).

Por grandes que sean las tribulaciones, el cristiano verdadero entiende que ellas no le
separan del Amor de Dios, sino que por el contrario, en medio de todas ellas, el Amor de
Dios en Cristo lo sostiene, consuela, dirige y alienta, haciéndole más que vencedor por
medio de aquél que le amó (Romanos 8:31-39).

Es por ello que no estar en Cristo asegura el sufrimiento verdadero, pero vivir rendido al
Salvador nos da la victoria en medio del sufrimiento. ¿A qué grupo pertenece usted?
Día 248

DULCE Y AMARGA PALABRA DE DIOS

Apocalipsis 10:10 Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce
en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre.

Dentro del arte culinario, donde se ha puesto de moda la variedad de sabores en un mismo
plato, son muy apetecidas las ensaladas agridulces porque le dan al paladar la posibilidad
de experimentar un espectro más amplio de sensaciones con el mismo alimento. Esto nos
sirve de ilustración de como Dios, en su infinita sabiduría, ha hecho que Su palabra tenga
un doble efecto en nuestra alma: Que sea dulce a nuestro gusto, pero amarga al ser digerida.

El librito que le es dado a Juan (Apocalipsis 10:8-9) por el ángel que había visto descender
sobre la tierra y el mar (Apocalipsis 10:1-4) proclamando el cumplimiento de los tiempos
(Apocalipsis 10:5-7), se lo dio para que lo comiera; pues este librito no es otra cosa que la
recopilación de las palabras proféticas de Dios para los pueblos y naciones (Apocalipsis
10:11). Estos designios divinos, representados por el librito de la visión, son dulces por
venir del mismo corazón de Dios; pero se perciben como amargos al saber su condena
sobre el pecado de la humanidad.

De igual forma cada porción de la escritura, que es la Palabra de Dios revelada a todos los
hombres, cumple con esa doble función de deleitar el alma humana con la salvación divina
y de producir tristeza en el corazón arrepentido por su pecado. La Palabra de Dios es viva y
eficaz al penetrar el corazón humano (Hebreos 4:12-13), destruye lo que no es conforme a
la voluntad divina y edifica en obediencia a Dios (Jeremías 1:9-10); sirve de instrumento
del Señor, el cual mata y da vida (1 Samuel 2:6) para la gloria de Su nombre.

Deléitese hoy en la Palabra de Dios, pero sin olvidar que ella misma condena el pecado de
su corazón; solo así usted realmente vivirá la Salvación en Cristo, a través de la dulzura de
la fe en Él y la amargura del arrepentimiento por haberle llevado a la Cruz por su pecado.
Día 249

MEDIDA DEL ADORADOR

Apocalipsis 11:11 Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se
me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él.

Si se nos dijera, como a Juan en esta visión, que midiéramos los elementos que constituyen
la verdadera adoración; y que, por lógica, juzgáramos si quienes dicen servir al Señor lo
hacen conforme a Su voluntad, para agradarlo a Él y no a sí mismos; ¿Cuánto medirían?

Sin que alcance a responder el Apóstol, en su visión, aparecen dos hombres; son dos
verdaderos testigos de Dios, que predican a pesar de la oposición del mundo entero; y por
ello son guardados por el Señor, y al mismo tiempo están respaldados con señales
milagrosas que solo Dios puede dar (Apocalipsis 11:3-6).

Estos testigos solo mueren cuando han terminado su testimonio (Apocalipsis 11:7); y a
pesar del alivio que los demás sienten por su muerte (Apocalipsis 11:8-10), ellos son
levantados por el Señor, para subir a Él, frente a la vista de todos sus perseguidores
(Apocalipsis 11:11-12). Y luego de todo esto, vienen más tormentos para quienes
rechazaron a los dos testigos que llenaban la medida de un verdadero adorador.

Siendo franco, ninguno de nosotros llegará en esta vida a la medida del varón perfecto que
es Cristo; pero al menos debemos seguir el ejemplo de los dos testigos de esta visión:
Predicando el evangelio a pesar de la oposición, y dejándonos usar por el poder de Dios; y
si es necesario, muriendo por causa de la fe en Cristo.

¡Dios quiera que, al ser medida, nuestra vida sea aprobada por Él como la vida de un
verdadero adorador que es testigo fiel de Jesucristo!
Día 250

ENEMISTAD HEREDADA, VICTORIA SEGURA

Apocalipsis 12:17 Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer
guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos
de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

En todo el capítulo 12 de Apocalipsis se describe la oposición que el diablo, “el dragón”,


realiza contra la venida del salvador al mundo (Apocalipsis 12:1-9); y queda registrada la
victoria de Cristo y sus seguidores por medio de la muerte del Salvador en la cruz
(Apocalipsis 12:1-9).

Y siendo la figura de la mujer parte de la visión, seguramente esta simboliza al pueblo judío
del cual viene el Mesías; pueblo que es perseguido por ello (Apocalipsis 12:13-16). Pero al
mismo tiempo, a esta mujer se le representa como predecesora de la Iglesia; por ser esta
última la que ahora lleva la responsabilidad de guardar los mandamientos y de dar
testimonio de Cristo, lo cual le hace heredar la persecución del archienemigo de Dios
(Apocalipsis 12:17).

No piense que las persecuciones en contra de los creyentes terminaron; mientras más fieles
seamos a los mandamientos bíblicos y al testimonio de Cristo, más nos aborrecerá el
mundo; el cual, alentado por el odio del dragón, intentará abortar la obra de Dios en
nosotros.

Pero así como con el nacimiento de nuestro Salvador, así sucederá con nosotros; tendremos
siempre la persecución asegurada, pero también la victoria final en Él. ¡No desmaye, Él nos
dio la victoria!
Día 251

FE EN CRISTO, ÚNICA VACUNA CONTRA LA BESTIA

Apocalipsis 13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no


estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio
del mundo.

Las imágenes con las cuales se describen a las bestias de Apocalipsis tienen como objetivo
representar detalles de la personalidad de quienes serán dirigidos por el mismo diablo para
conquistar el mundo, con el único objetivo de llevar a la humanidad lejos del verdadero
Dios (Apocalipsis 13:1-6) y en contra de Su pueblo santo (Apocalipsis 13:7).

Lo significativo de estas descripciones no está en esperar que bestias con cuernos y


coronas, que hablan como dragones, intenten tatuar alguna parte de nuestro cuerpo
(Apocalipsis 13:11,16); esto va más allá. Porque mientras se esperan todas estas
apariciones, la segunda bestia va engañando la gente con milagros que deleitan los deseos
humanos, y que terminan por promover el sistema propuesto por la primera bestia como la
tabla de salvación para el mundo (Apocalipsis 13:12-18).

¡Despertemos! No es una marca externa la que nos obligará a abandonar el servicio a Dios;
al contrario, el no estar en Cristo (en el libro de la vida del Cordero) es lo que asegura el
reclutamiento en las filas del ejército diabólico que se rebela contra el Señor.

Que el temor verdadero sea el que invada nuestro corazón, aquel temor reverente que nos
guía al arrepentimiento ante Dios y nos deja a merced de la obra salvadora de Cristo. Esto
nos inmunizará contra el engaño de toda bestia apocalíptica.
Día 252

LA COSECHA DE CRISTO

Apocalipsis 14:15 Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba
sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues
la mies de la tierra está madura.

Si Cristo es el dueño de la humanidad, ante Él es que tendremos que comparecer al final de


todo; unos para vida eterna, y otros para condenación eterna (Filip.2:10-11; Juan5:26-29).

El que estaba sentado en la nube, durante esta parte de la visión de Juan, es el Señor
Jesucristo (Apocalipsis 14:14); por ello, luego que unos ángeles proclaman la obligación de
temer a Dios, y luego del acontecimiento de la caída de “Babilonia” y la condenación
eterna para quienes adoran a la “Bestia” (Apocalipsis 14:6-11), otros ángeles vienen en esta
visión para ayudar en la recolección de las almas que han de ser llevadas al Señor para su
castigo eterno; y esto último es simbolizado por la recolección de uvas para ser pisoteadas
durante la obtención del vino (Apocalipsis 14:16-20).

Al final, el Señor es el dueño del “viñedo” que simboliza a una humanidad que está a la
espera de que Cristo venga a “vendimiarla”. Es por ello que toda vida depende de su
relación con Cristo; y esta es la razón de ser de cada plaga, catástrofe o sufrimiento
registrado en el Apocalipsis: Recordar que un día el Señor cosechará nuestras almas; y solo
siendo hallados en Él podremos disfrutar de Su eterna salvación.
Día 257

ADORANDO LA MANIFESTACIÓN DE LA IRA DIVINA

Apocalipsis 15:4 ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues solo tú


eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus Juicios
se han manifestado.

Por lo general, cada vez que nosotros nos enojamos pecamos; y lo hacemos porque aunque
el enojo es un mecanismo natural de reacción en contra de lo que no es correcto, nos
enojamos o por el motivo incorrecto, o en el momento incorrecto, o con la persona
incorrecta, o de la forma incorrecta. Por ello, la única Ira digna de ser alabada (Apocalipsis
15:3-4) es la de Dios; porque Su perfección y santidad es justa, y se ejecuta como
manifestación de Sus justos juicios sobre la humanidad.

Esta exaltación de un atributo de Dios tan temido solo puede ser elevada por quienes han
vencido el sistema pecaminoso del mundo por medio de la fe en Cristo (Apocalipsis 15:2).
Por ello, ante la plenitud del juicio de Dios sobre la tierra, simbolizado por los siete ángeles
con siete plagas que reciben las siete copas de la ira de Dios (Apocalipsis 15:5-8), solo
podrán adorar plenamente al Señor quienes por el sacrificio de Cristo en la cruz se
reconozcan como libres del castigo por sus pecados.

Le tememos a muchas cosas sin razón, pero a un Dios perfectamente justo muchos no le
temen; y aunque Dios sea el único verdaderamente digno de temer, también es el único que
ha sacrificado a Su Hijo por nosotros para perdonarnos. ¡Qué milagro tan maravilloso que
hoy usted puede experimentar!: Ser libre de todo temor, por medio del amor de Dios
derramado a través de Su Hijo, al punto de capacitarlo para que lo alabe por Sus tremendos
y justos juicios sobre la humanidad pecadora.

¡Grandes y maravillosas son Sus obras!


Día 253

LA FELICIDAD DEL QUE ESPERA AL SEÑOR

Apocalipsis 16:15 He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y


guarda sus ropas, para que no ande desnudo y vean su vergüenza.

Aún en las circunstancias más catastróficas, se puede ser dichoso por medio de la Fe en
Cristo.

En medio de las más terribles plagas: Peste (Apocalipsis 16:2), muerte de seres marinos
(Apocalipsis 16:3), agua de los ríos convertida en sangre (Apocalipsis 16:4), fuego venido
desde el sol (Apocalipsis 16:8-9), oscuridad y sufrimiento sobre los inconversos
(Apocalipsis 16:10-11), cambios en la naturaleza que facilitan una gran guerra
(Apocalipsis 16:12-14,16), y grandes terremotos con granizo (Apocalipsis 16:17-21); y
siendo todas estas plagas producto del justo juicio de la ira de Dios sobre la humanidad
(Apocalipsis 16:1,5-7); podemos ver como brilla una bienaventuranza para quienes guarden
sus ropas, o cuiden que sus actos sean conforme a la voluntad de Dios. Solo estos
bienaventurados no quedaran en vergüenza cuando vuelva el Señor.

Entre más difíciles se tornen las circunstancias, el creyente más descansa en su Señor;
porque sabe que estas circunstancias son señal del pronto regreso de su salvador. El retorno
sorpresivo de Cristo le impulsa a vivir en santidad, sabiendo que cuando esto suceda no
quedará avergonzado.

Si usted hoy vive en medio de adversidades, esta frase del Señor debería hacerlo dichoso:
He aquí, yo vengo como ladrón. El viene como una terrible sorpresa para quienes no le
sirven; pero también viene como una sorpresa grata, que recompensará a sus siervos. ¡He
aquí el viene!
Día 254

LA CONDENACIÓN DE TODO SISTEMA POLÍTICO

Apocalipsis 17:18 Y la mujer que has visto (la gran ramera) es la gran ciudad que
reina sobre los reyes de la tierra.

Un buen cristiano cumplirá y colaborará con los gobiernos humanos hasta donde no violen
los mandatos divinos (Romanos 13:1-7; Hechos 4:19; 5:29), pero tendrá su confianza
puesta finalmente en el Salvador.

Los versículos finales del capítulo 17 de Apocalipsis dan una interpretación muy general de
los símbolos usados en el transcurso del mismo. Las cabezas de la bestia representan siete
reyes, o siete tipos de gobierno en el transcurso del tiempo (Apocalipsis 17:1-3,7-11); los
diez cuernos simbolizan a los líderes del sistema de gobierno que se opone a Cristo y a sus
seguidores (Apocalipsis 17:3-6,12-14), los cuales finalmente cederán ante el gobierno de un
personaje que encarne la maldad en la tierra (Apocalipsis 17:16-17); y la misma “Gran
ramera” es una gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

Ante esta aseveración, muchos interpretan que la Gran Ramera es Roma, ciudad asentada
sobre siete montes (Apocalipsis 17:9); pero debemos recordar que el gobierno romano,
además de ser el que perseguía en ese entonces a los creyentes, también prefigura a todo
tipo de gobierno humano que se opone al evangelio de Jesucristo.

Al final, este capítulo revela la imposibilidad de todo sistema de gobierno humano de


librarse de la contaminación del mundo (Apocalipsis 17:1,15) para hacer la voluntad de
Dios; y nos alerta a no poner nuestra esperanza de redención en los sistemas políticos, ni en
los gobernantes.

No ponga su esperanza en el mundo, ni en quienes lo lideran o quienes estén a su cargo;


confíe en el Señor Jesucristo, quien es su salvador.
Día 255

LA CAÍDA DE TODO SISTEMA FINANCIERO

Apocalipsis 18:14 Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las
cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás.

Desde que el hombre inventó la forma de hacer transacciones financieras, el comercio ha


sido el motor que ha impulsado a grandes ciudades, e incluso a países, como potencias
económicas. Hoy, para muchos en el mundo, es difícil concebir la vida sin tarjetas de
crédito, sin bancos, sin cheques, sin billetes ni monedas; pero esto no solo se debe a la
practicidad que estos mecanismos ofrecen, sino a la codicia del corazón humano que nunca
se sacia de tener posesiones, porque de esa manera, a través del poder económico, apacigua
la necesidad de Dios que hay en su alma.

En este capítulo se enfatiza a Babilonia como la contaminante espiritual del mundo por
medio de su poder económico (Apocalipsis 18:1-3), el cuál le ha servido para sumergirse
cada vez más en pecado (Apocalipsis 18:4-8). Pero lejos de haber un arrepentimiento de los
grandes gobernantes ante Dios, por confiar en el poder económico que los sostenía, su
lamento se basa en la pérdida de todos su deleites terrenales (Apocalipsis 18:9-13, 15-19); y
a su vez, en esta visión, viene desde el cielo una voz alegre que proclama que se hará
justicia, ya que los bienes usados para complacer al mundo servían de engaño al alma
humana para que se mantuviera en oposición al evangelio de Jesucristo (Ap.18:20-24).

Vale la pena hacernos el examen espiritual de una posible pérdida de todos nuestros bienes;
¿Qué pasaría si dejáramos de tener todo a lo que estamos acostumbrados?, ¿daríamos
gracias a Dios por permitirnos disfrutar nuestras posesiones hasta ese día, y le seguiríamos
sirviendo con amor y agradecimiento, porque Él padeció el despojo de su Gloria para morir
por nosotros en la Cruz?, ¿o nos ahogaría el dolor de no tener los deleites terrenales que
verdaderamente adoramos?

Si su deleite está en Dios (Salmo 37:4), entonces sus necesidades serán cubiertas por Él; y
sus dificultades serán una oportunidad de deleitarse aún más en Su gracia y amor.
Día 256

ENCUENTRO CON EL SALVADOR

Apocalipsis 19:7 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las
bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.

En la antigüedad las bodas eran festejadas durante varios días; como es lógico, los
familiares y amigos, que venían desde muy lejos, no estaban dispuestos a regresar después
de una corta ceremonia; y durante su estadía se regocijaban al ver a la nueva pareja iniciar
su vida matrimonial.

Esta figura es la que Juan usa para describir el encuentro gozoso de los hijos de Dios, que
ataviados por medio de su testimonio cristiano (Apocalipsis 19:8), y en medio de las
alabanzas por los justos juicios divinos, son llamados a la intimidad y alegría de unirse
plenamente con su salvador, lo cual se representa como la cena de las bodas del Cordero
(Apocalipsis 19:9-10).

En esta visión el cordero, Cristo aparece como un Jinete reluciente, cual príncipe vencedor
(Apocalipsis 19:11-12); el cual tiene señales específicas que lo identifican como el
Salvador: Su nombre es el Verbo de Dios, y su ropa, que simboliza sus obras, está teñida
con su sangre redentora (Apocalipsis 19:13; Juan 1:1-4,14-18; Hebreos 9:12); pisa el lagar
de la Ira de Dios, lo cual representa que Él tiene la autoridad divina para juzgar
(Apocalipsis 19:14-15; Juan 5:22,26-27); y en su vestidura y en su muslo se revela que es el
Rey de Reyes y Señor de Señores (Apocalipsis 19:16), por lo cual preside la destrucción de
los ejércitos humanos que se levantaron contra Él (Apocalipsis 19:17-21)

Ahora solo queda saber dentro de cual grupo se encontrará usted cuando Cristo regrese
triunfante: ¿Será de los que disfrute de la alegría de estar con el Señor?, representada por la
cena de las bodas del cordero; o ¿Será de los servidos como parte de la Gran cena de Dios?
(Apocalipsis 19:17), que representa el juicio final sobre la humanidad pecadora.

Asegúrese hoy, rindiendo su vida a Cristo, y desestimando la alegría del mundo por
disfrutar de la intimidad con Él.
Día 258

LA FELICIDAD DE SER LIBRE DE LA CONDENACIÓN ETERNA

Apocalipsis 20:6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera


resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán
sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

En la actualidad son muchos los mecanismos que la humanidad ha investigado para poder
prolongar la vida, y todo esto es por el temor que se tiene a la muerte; pero lo paradójico
del asunto es que la Biblia resalta que lo que se debe evitar es “la segunda muerte”, la cual
es claramente definida como el ser lanzado por la eternidad a un lugar, o a un estado, de
condenación eterna, donde solo se experimente el juicio de Dios (Apocalipsis 2:10-11;
20:14-15; 21:8).

A pesar de las diferentes interpretaciones de lo que significa “el milenio”, y por el mismo
hecho de que esta figura solo aparezca en este capítulo de la Biblia, se debe resaltar lo que
aparece como más evidente: Que quienes se sujetan a la voluntad de Dios, resistiéndose a
vivir conforme a la actitud pecaminosa del mundo (Apocalipsis 20:4), disfrutan de una
limitación impuesta por Dios a la obra de Satanás en su contra (Apocalipsis 20:1-3), son
capacitados para reinar con Cristo (Apocalipsis 20:4), y se benefician de la vida eterna que
garantiza su libertad de la condenación (Apocalipsis 20:5); ya sea que el término primera
resurrección se interprete espiritual o físicamente.

En lo que sí coinciden las diferentes posturas interpretativas de este capítulo es que, antes
de la venida definitiva de Cristo, el diablo incitará a las naciones a una batalla final en
contra del gobierno divino (Apocalipsis 20:7-10); y luego de la victoria contundente del
Señor, los muertos serán juzgados según lo registrado por Dios con respecto a sus obras
(Apocalipsis 20:11-13).

Finalmente, solo los registrados en el libro de la vida (Apocalipsis 20:14-15), los que hayan
rendido sus vidas al señorío de Cristo, haciendo de ellas un testimonio vivo de la gracia
salvadora del Señor (Filipenses 4:3), son los que serán librados de condenación eterna.

¡Sométase al señorío de Cristo hoy y disfrute desde ya de la felicidad de la vida eterna que
solo Dios puede dar!
Día 259

DIOS DE NUEVAS CREACIONES

Apocalipsis 21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas
todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.

Una nueva relación con Dios por medio de Cristo, que sea conforme a lo que Él demanda
en la Biblia, asegura la participación de una nueva realidad en la eternidad.

Con las nuevas invenciones y tecnologías desarrolladas por el ser humano se ha llegado a
pensar, de forma generalizada, que Dios es anticuado y que lo revelado por Él en su
Palabra, o el simple hecho de creer en Él, esta pasado de moda. Muchos llegan a burlarse de
quienes buscan vivir para agradar a Dios, comparándolos con las personas de la época del
oscurantismo religioso; desconociendo que por medio de la iluminación de la Palabra de
Dios, a los creyentes, es que la humanidad pudo salir de tanto misticismo y religiosidad.

Que Dios es el que tiene el monopolio de la verdadera innovación, queda claro en toda la
Biblia, y especialmente en este capítulo 21 de Apocalipsis, donde se le permite a Juan ver
una representación del establecimiento divino de un nuevo sistema de cosas (Apocalipsis
21:1), donde el pueblo de Dios (Llamado la esposa del cordero y por lógica simbólica la
Jerusalén celestial, según Apocalipsis 21:2, 9-11; Hebreos 12:22-24 y Gálatas 4:26-28), que
había recibido una nueva creación en su corazón (2 Corintios 5:17), podrá disfrutar de la
manifestación externa y continua de su relación con el Señor; y esto llegará a ser a tal
punto, que se constituirá en el centro de la creación divina, siéndole quitada al cristiano
toda la aflicción que vivió durante su vida terrenal (Apocalipsis 21:3-4, 6-7).

Esta realidad futura que disfrutará el creyente en Cristo, de infinitos beneficios espirituales
en la presencia de Dios, está representada por medio de los hermosos e innovadores
acabados de la Jerusalén celestial y del ambiente sublime que la rodea (Ap. 21:12-22:5).
¡Cuán gloriosamente viviremos los que nacimos de nuevo en Cristo! en Cielo nuevo y tierra
nueva, donde la gloria de Dios resplandecerá en todo su fulgor para nuestra satisfacción.
Día 260

EL SECRETO DE LA FELICIDAD

Apocalipsis 22:7 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las
palabras de la profecía de este libro.

La palabra bienaventurado, en las versiones bíblicas modernas, es traducida como dichoso


o feliz; y en este versículo, esta dicha eterna está ligada a la capacidad de guardar lo
revelado por Dios en la Biblia. Y es porque hasta las revelaciones más tremendas del
Apocalipsis, al ser recibidas, entendidas, amadas y aplicadas a la vida práctica, a través de
la fe en Cristo, producen la felicidad que solo Dios puede dar.

El secreto de esta felicidad consiste primeramente en recibir el privilegio de conocer la


voluntad de Dios (Apocalipsis 22:6); lo cual genera una abrumadora y continua necesidad
de rendirse en adoración ante el Señor (Apocalipsis 22:8-10). Pero seguidamente, la
recompensa divina (Apocalipsis 22:6), que consiste en disfrutar la compañía plena y eterna
del salvador (Apocalipsis 22:13-17), es la que mantiene el gozo de guardarse en santidad
para el Señor (Apocalipsis 22:11,14).

Y finalmente, al buscar en humilde oración que nuestra interpretación de la Biblia sea


conforme a lo que el Señor realmente reveló (Apocalipsis 22:18-19), seremos los seres más
felices de la creación; porque el mismo Espíritu de Dios que inspiró las sagradas escrituras,
nos llenará e iluminará con su entendimiento y presencia; y nos convencerá de haber sido
librados, por su gracia, de la justa condenación que merecíamos recibir cuando el Señor
vuelva para juzgar a vivos y a muertos (Apocalipsis 22:20-21).

Si anhela la bienaventurada felicidad divina, su gozo debe depender de conocer la voluntad


de Dios a través de la Biblia, de ser recompensado a través de la comunión con el Señor y
de poder recibir a Cristo cuando regrese, por medio de la salvación que Él mismo le
compró con Su muerte en la cruz. Este es ¡El secreto de la Felicidad!