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iversidad de Cambridge exhibe “Suvigofensu 800 ye URBANISMO MADRID DF + entonces la construccidn de 508.165 viviendas en el Madrid metropolita- ‘no, 172.893 en la capital. Ni una mis nniuna menos. La Comunidad de Madrid decidié entonar entonces el cielo esté enladrillado. ¥ también prescindié de sus servicios. Ricardo ‘Vergués habla con rabia: “La politica ‘especulativa ha provocado un desastre urbano de individuos aislados en barrios fantasmas y una economia no productiva”. Construir io donde lo publico no existe. Somos 27000 veeinos, pero no hay servicios. ‘Niambulatorio ni colegios suficien- tes’, matiza Lorenzo. Lorenzo denuncia que enel laboratorio ‘Madrid lo privado manda. “sPara qué construir un colegio pablico sile han cedido un terreno al Opus Dei?” afirma, Javier Arenas ~camisa azulada, semblante pulero-se acerca, Pide un whisky. “Soy el director de Rina SA. Pasé de vender En Montecarmelo, el 60% de las viviendas estan vaclas, y en Arroyo del Fresnose ven eallles sin edificios sembradas de farolas y pasos de cebra. Tiene parada de metro, pero no hay vecinos ‘més de 25000 casas porafio,en palabras de Pedro Ortiz, es‘tle~ srochar recursos en un sector superfiuo”. Pero el cielo/suelo de “Madrid siguié enladrillindose. En el 2006, se constrayeron 75.263 viviendas, segin el Ministerio de Vivienda. Para Josep Maria Llop, director del Programa sobre Ciudades Tntermedias de la Unidn Internacio- nal de Arquitectos, Madrid “ha jugado al modelo de economia de aglomeraci6n”. A mis poblacién, masmercado. ¥ mis sedes de ‘compafiias multinacionales. La capital, matiza, noha tenido en. ‘cuenta que ‘ciudades dormitorio desvinculadas del trabajo s6lo producen especulacion y contaminaci (MADRID NORTE Gincoy media dela tarde. Bar Muus, Las Tablas, uno de los nuevos planes de actuacién urbanistica (PAU) del norte del municipio de Madrid. Lorenzo Alvarez, presidente dela asociacién de veeinos, hace una radiografa tétrica. “Es un aborato- casas a construirlas.Peroun dia la bolsabajay el ladrillosube..”, dice. Para Javier Arenas, el barrio “va para arriba’. Hay hasta una iglesita entre losandamios. Ambos alaban a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. Confianen él, asfen la tierra/césped como en las griias/ cielo, Cogesa lel grupo ACS de Florentino) “tiene parte del pastel de Las Tablas”, matiza Lorenzo. Los nuevos barrios del norte (Las ‘Tablas, Montecarmelo y San. CChinarro) representan “la ciudad de las persianas bajadas” de aque habla cl sociélogo Carlos Lles, profesor en a Universidad Carlos III de Madrid. Edificios cerradas, bajos comerciales vacios. Para Carlos, el plan urbanisti- codel PP, donde “las infraestructuras van por delante, ha producido una especulacién terrible”. De Las Tablas arranca un flaman- te metro ligero (por superficie) hacia, San Chinarro. Ocho paradas, 310 millones de euros de inversién, 18768 usuarios diarios, segiinel Ayuntamiento, ien el modelo de 1996 se aprovechaba el transporte ppiiblico existente, en a eradel Pelotazo merengue primer pelotaro merengue, la recalificacén dela antigua Gudad Deportiva del Real Mae, dondese ceificaronlas Cuatro ‘TorresBusiness zea, hatenido continu dadenel Parquede Valdebebss, “una ‘uevaforma de hacer sdudad’, queyase levantajuntoa Barajas.Dondeibaa situaselaCasade (Campo delEst, el RealMadridvaa construirsunueva cdudaddeportinay tunaespedede Disneyland del smadridismo, Contos sivdendosde quella reali. ‘én, el Real Madrid ‘compré en Valdebebassuelo stio quese ha revalrizado por ‘ocho, Lamayor ‘operaciénurbanstica dela Comunidadde Madrid ncuyela Giudaddela usta, la Gudad eropor- tuaria,oficnas, un centro comercial, 12.600 vviendasy parada decorcanas. Madrid DF el metro llega antes que elvecino. Entre Las Tablas y Alvarez de Villamil los vagones estén casi vactos. Elmetro aéreo atraviesa siete Kilémetros de edificios, La parada de ‘Maria Tudor, en a puertade El Corte Inglés. “El metro ligero es Iento, y hay pocos’,afirma Carlos Sanz, presidente de la asociacién de vecinos de San Chinarro. El barrio esti'a medio gas, “20.000 habitan- tes", matiza. El edifcio Mirador (@podado el Bin Laden por su agujero ‘en medio) daun toque fashion a San Chinarro, Carlos Sanz critica el concepto urbanistico: “Somos una {sla rodeada de carreteras,la M-40, TAA la M1”. José Maria Ezquiaga, premio Nacional de Urbanismo en el 2008, ataca sin piedad los PAU ruuevos de Madrid. “Nacieron obsoletos. Est.n aislados. Se fomenta ‘una vida no urbana” Ezquiaga critica el “desastroso disefio de manzana ccerradas, verjas y patios con pis nas”. El centro comercial, se lament ‘Ezquiaga, “como en los suburbios ‘americanos, es el tinico espacio de encuentro”, Belinda Tato, arquitecta yurbanista de Ecosistemas Urbanos, ‘cuestiona, por su parte las avenidas “inmensas pensadas para los coches”. Enel experimento de “convertir ‘elterritorio en mereado”, en palabras de Ana Méndez de Anaés, urbanista del Observatorio Metropo- Jitano, han pasado cosas raras. Las calles de Montecarmelo, otra joya del norte de Madrid, por ejemplo, son desoladoras. “El 60% de las vivien- das estin vacias”, segin Alberto ‘Navazo, presidente de la asociacién devvecinos.Y enel verdadero PAU ‘maldito-fantasma del norte, Arroyo del Fresno, lasituacién es peor: calles sin edificios sembradas de farolas, sefialesy pasos de cebra. Tiene parada de metro. Pero:no hay ‘vecinos. Curiosamente, delas 2754 vviviendas programadas, 1500 son de proteccién oficial, erry | pe | a (MADRID GLOBAL Restaurante Volvoreta. Piso 29 del edificio Torre SyV de las Cuatro Torres Business Area, en a prolon- gacién del paseo de la Castellana, futuro corazén financiero de la urbe/ pais. Desde los 120 metros de su Iujoso restaurante, Madrid, ese “mar dealquitrin, feudo estatal” contra el que despotricaba el grupo deheavy ‘Bardn Rojo en los ochenta, muestra ssunuevo sky line:las torres Kio (hijas del desarrollo de losnoventa) 1a letania de griias paradas de Arroyo del Fresno, Aras de suelo, un hueco conexcavadoras el futuro Centro Internacional de Convenciones de Madrid, de talla/aspiraciones XL. El ‘Madrid-tras-la-ventana sintetiza, en palabras del sociélogo Emilio Pee area eer ‘Ontiveras, “toda la Peninsula”. Un pais que pasé de la agricultura alos servicios “casi sin pasar porla industria”. Madrid comandé la revolucién del seiscientos de los setenta, la explosién de centros comerciales delos ochenta (ya hay 92enla Comunidad de Madrid) yla cera multinacional (23 delas30 principales empresas espaitolas