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Andrea Vaca Código 11121773

Lina Marcela Chala 11181157


Colombia y su paradoja

Partiendo del Artículo de Carlos Andrés Morales, donde contribuye a la literatura económica al estimar
modelos que permitan determinar las diferencias entre magnitud y efecto, entre variedades específicas
de recursos naturales y diversos planteamientos sobre la economía ecológica. Se puede evidenciar la
paradoja del manejo ecológico en Colombia, al ser un país rico en sus recursos naturales con una economía
dedicada a los hidrocarburos. Pensar en nuevas alternativas podría ser una solución a esta problemática.

El uso interno y la exportación de nuestros recursos naturales, son alternativa en estos años de la
inestabilidad petrolera. Por ello es importante hacer un análisis sobre el comportamiento económico de
estas exportaciones, que tanto han crecido y que herramientas podemos implementar para mejorar estos
procesos económicos.

Según la proyección estadística del DANE al 18 de Febrero de 2018 la población de Colombia es de


49.639.000 habitantes; a su vez, según Colciencias es el segundo país más biodiverso del mundo y se
encuentra entre las 12 naciones más megadiversas del planeta.

En el país hasta la fecha contamos con 54.871 especies registradas, con 3.625 especies exclusivas,
66 aves, 1500 plantas, 367 anfibios endémicos (únicos en Colombia), 115 reptiles, 34 mamíferos
y 1.543 orquídeas con 7.432 especies de vertebrados: 479 mamíferos, 1889 aves, 571 reptiles, 803
anfibios, 2000 peces marinos, 1533 peces dulceacuícolas y 197 aves migratorias, tenemos 30.436
especies de plantas contamos con 32 biomas terrestres y 314 tipos de ecosistemas, los de paramo
representan aproximadamente el 1.7% del territorio colombiano que aportan agua al 70% de la
población. (Colciencias 2016 párr. 5)

Con base a los datos anteriores, se evidencia la importancia de la diversidad de recursos naturales que
Colombia posee, lo enriquecida que esta, y lo poco que hemos hecho sobre ella. Por ello vale la pena
analizar entonces el PIB para distinguir que recursos se están exportando; según el DANE el producto
interno bruto aumento el 1.8% en 2017. La agricultura, ganadería, caza, silvicultura, y pesca corresponden
a un 4.9% del total, según Mauricio Perfetti del Corral (2018) director del DANE: “el comportamiento de
agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca se explica por el crecimiento de los subsectores agrícolas
con 8,1% y animales vivos y productos animales con 4,1%”

Todas estas cifras vale la pena examinarlas más a fondo, si se analiza a Barbier (1999) citado por Morales
(2011), menciona que las economías pobres pueden ser más propensas a especializarse en la extracción
de recursos naturales ya que están privadas de oportunidades económicas en otros sectores. Esto
correspondería a una causal inversa, donde no es la abundancia de recursos lo que impacta en el PIB, sino
es el nivel de desarrollo de cada economía lo que determina la magnitud de la extracción de recursos.

Por ello es importante revisar cual es el comportamiento y la cifra de las exportaciones del país; que, según
el DANE en el año 2017, aumentaron 19.0% es decir pasaron a US$37.800,1 Millones FOB en 2017 además
llama la atención la siguiente cifra que según el DANE las exportaciones del grupo de combustibles y
productos de las industrias extractivas aumentaron 32.4% al 2017 llego a US$ 20.910,7 millones lo que nos
muestra un crecimiento en las ventas externas de hulla, coque y briquetas (59.3%) en petróleo, productos
derivados del petróleo y productos conexos (21,0%) que contribuyen en conjunto a 31.8%. El petróleo uno
de los principales recursos que el Estado está exportando.

Por otro lado para el 2017 las exportaciones del grupo de productos agropecuarios, alimentos y bebidas
según el DANE reflejan un crecimiento de 7.2% es decir US$7.355,6 millones FOB las mayores ventas
fueron de palma de aceite y sus fracciones (55,4%) que sumo dos puntos porcentuales a la variación del
grupo.

Y otro punto relevante que en el informe del DANE aparece al final es las exportaciones del grupo “otros
sectores” (15,7%) especialmente por el aumento en las ventas de oro no monetario que aporta 15,6% a la
variación de grupos.

En ese orden de ideas los productos que más se exportan en Colombia son el Petróleo, la palma de cera y
el oro; Colombia es un país rico en estos recursos pero estos no son infinitos el país corre un riesgo
inminente al dejar extraer estos; el hecho de exportar no necesariamente significa crecimiento económico
y desarrollo económico.

Según el DANE para finales de 2017 el país principal de exportación fue Estados Unidos (27,9%) seguido
por Panamá, China, Países Bajos, México, Ecuador y Turquía. Otro dato que sorprende según el DANE es
el crecimiento de 71.6% en las ventas a China en 2017 las mayores ventas a este país fue el petróleo, crudo
(75,0%), y a su vez hay otras dos cifras importantes las exportaciones del Departamento de Cundinamarca
(23,2%) se explicaron por el aumento de las ventas externas de coque semicoque de carbón (172,1%)y en
el departamento de Caldas se vio reflejado en las exportaciones de café sin tostar descafeinado o no
(47,5%).

Sin hablar de otras exportaciones que se realizan periódicamente como lo son el banano, flores, carbón
entre otros.

El deber del Estado seria regular estas exportaciones y no empezar con síntomas de la enfermedad
holandesa lo cual afecta el bienestar de los colombianos. El Estado a cambio de las exportaciones de
recursos recibe divisas suponemos que con el ingreso de este dinero el gobierno debería invertir en el
agro, educación, salud con el fin de mejorar la calidad de vida del pueblo y generar crecimiento económico
sin embargo esto no siempre se da, según Carlos Morales (2011) incluye tres variables que capturan el
efecto de tres elementos relevantes al explicar el crecimiento económico: la calidad de las políticas de
estabilización de cada país, la de sus condiciones externas y la de las políticas estructurales e instituciones
locales.

El actual gobierno de Colombia debería seguir el ejemplo de países como Noruega que según Lest Wenar
hay una diferencia clara en este país y la clave es que antes de que llegue el dinero por el petróleo, el
gobierno de este país ya funciona; es decir existe un sistema de gobierno que funciona para el pueblo se
invierte en servicios públicos en lugar de ser utilizados para la extorsión.
Al tomar este ejemplo se logra visualizar como el dinero del petróleo que recibe Colombia debería ser
reinvertido en educación pública e investigación lo que generaría nuevas industrias, posiblemente una
solución inminente lo cual generara innovación y fortalecimiento y estarían vendiendo tecnología y
servicios a otros países cambiaría la situación social por tanto el Estado sería más eficiente y democrático.

Para tal efecto “las políticas estructurales y de las institucionales de cada país, se incluyen seis variables.
La primera, la inversión local, captura la sofisticación en la producción y el uso de capital físico en las
actividades productivas” Morales (2011).

Tal como se esperaba, los resultados de dicha estimación muestran que la mayoría de las
variedades de recursos tienen una relación negativa con el crecimiento del PIB. En particular, los
indicadores de abundancia de los recursos pecuarios-pesqueros, agrícolas y mineros tienen signos
negativos (aunque de diferente magnitud), mientras que los recursos forestales son los únicos que
muestran una correlación positiva. (Morales, 2011, p. 34)

De acuerdo a lo anterior se puede concluir dos cosas; la primera es la falta de reconocimiento e


importancia que debe darse a los recursos naturales que posee el país, como se mencionó en el transcurso
de este que escrito la biodiversidad vegetal, animal y mineral con la que se cuenta es bastante amplia,
dando la responsabilidad a nuestro gobierno de garantizar la adecuada utilización y conservación de estos
recursos, no solamente para los Colombianos sino que para el mundo entero, convirtiéndonos en agentes
garantes de acciones ambientalmente sostenible; es decir, se requiere hacer controles normativos que
obliguen a la conservación de los recursos naturales no renovables y a su vez es hacer políticas económicas
que permitan cuantificar el costo de estos recursos y los gastos incurridos para su protección.

En segundo lugar, la falta de oportunidades laborales y condiciones de vida optimas, en especial para las
personas que habitan el área rural del país, son pocas debido a la falta de intervención del Estado quien
es el garante de proveer recursos necesarios para solventar dichas necesidades. Al existir necesidades de
cierto modo se obliga a las personas a ser inconscientes en el uso adecuado de los recursos; ligado también
a las falencias percibidas en la ejecución de control por parte del gobierno.