You are on page 1of 18

SE PRESENTA- DENUNCIA HECHOS- OFRECE PRUEBA -SOLICITA

SER TENIDO COMO PARTE QUERELLANTE

Señor Juez:
EDUARDO FÉLIX VALDÉS, T.63 F.654, (C.P.A.C.F.), T.XVlll Fº330
(C.A.L.Z.) por derecho propio, CUIT: 20-11640899-7, (teléfono: XXXXXXXX),
denunciando domicilio en la calle XXXXXXXXXX, CABA, y domicilio
electrónico en “20116408997”, mail: XXXXXXXXX, causa Nº 88/2019,
caratulada “IMPUTADO: D’ALESSIO, MARCELO SEBASTIAN
S/ASOCIACION ILÍCITA Y EXTORSION QUERELLANTE:
ETCHEBEST, PEDRO Y OTROS”, a V.S. digo:

l.- OBJETO.
a)Que, habiendo sido victima de maniobras delictivas de espionaje político
con motivo de la difusión mediática de transcripciones ilegales de escuchas
telefónicas, las que incluso fueron utilizadas para sustentar una denuncia judicial
en contra del suscripto, como así también, habiendo tomado conocimiento, a
través del sitio informático CIJ, de la resolución del día 25 de febrero de 2019 en
la que, en el marco de la presente causa, V.S. dictara el procesamiento del Sr.
Marcelo D’Alessio, y resultando en particular que dicha investigación tiene
relación directa con mi persona en razón de haber sido presunta victima de la
asociación ilícita investigada en estos autos, vengo con esta presentación en los
términos del art. 82 del Código Procesal Penal de la Nación, y de conformidad
con la ley 27.372, a solicitar se me confiera la calidad de querellante en estos
actuados contra el Sr. Marcelo D’Alessio, y a denunciar y solicitar se impute a
las diputadas nacionales Elisa CARRIO y Paula OLIVETO, y a la diputada del
Parlasur, Mariana ZUVIC, y a toda otra persona que resulte penalmente
responsable a la luz de la pesquisa a desarrollarse, por la presunta comisión de
los siguientes delitos: violación de la Ley de Inteligencia Nacional (Ley 25.520)
en particular Art. 4 inc.2,3 y 4, Art.5, Art. 15 bis, Art.16 quater, Art. 16
quinquies, Art. 16 sexies, en función de los Arts.42, 43, 43 bis y 43 ter de dicha
ley, “Asociación Ilícita”, art.210 Código Penal, “Encubrimiento Agravado”
arts.277 inc.1 a), c), d) y e), agravado por el inc.3 d), y art.279 inc.3 del Código
Penal “Violación de secretos y la Privacidad”: en particular, los artículos 153,
153 bis, 155, 156, 157, 157 bis del Código Penal.

1
b) Para el caso hipotético de que durante el desarrollo de la pesquisa no
pueda establecerse vinculación alguna entre la Asociacion ilícita que se investiga
en esta causa con las señoras Elisa Carrio, Paula Oliveto y Mariana Zuvic, no
obstante, y previo a resolver la cuestión de competencia, deberá investigarse sì
las conductas de las aquí denunciadas se encuentran alcanzadas por los arts.277
inc.1 a), c), d) y e), agravado por el inc.3 d), y art.279 inc.3 del Código Penal
(“Encubrimiento Agravado”) y por los los artículos 153, 153 bis, 155, 156, 157,
157 bis del Código Penal (“Violación de secretos y la Privacidad”).
c) Por ultimo, y sòlo en subsidio para el hipotético caso en que del
desarrollo de la pesquisa surgiera que los hechos que me damnificaron NO se
sustentaron, ni respaldaron, en la utilización de transcripciones ilegales de
escuchas telefónicas originadas en violación a la Ley de Inteligencia Nacional,
deberá entonces investigarse si la maniobra delictiva iniciada a partir de las
manifestaciones mediáticas y el consiguiente impulso de la denuncia judicial
contra el suscripto, fue pergeñada sobre la base de prueba inventada y elaborada
por las propias diputadas denunciadas. En ésta hipótesis, se impulsa la acción
penal y solicita a V.S. se les impute a las aquí denunciadas la comisión de los
delitos de “Falsa Denuncia”, art.245 Código Penal, “Estafa Procesal”, arts. 172 y
173 Código Penal y “Calumnias” art.109 Código Penal, de acuerdo a las
consideraciones de hecho y de derecho que seguidamente procedo a exponer.

II.- ME CONSTITUYO EN PARTE QUERELLANTE

En mi calidad de victima de los delitos denunciados, y de conformidad con


lo dispuesto por el Art.82 del CPPN, me vengo a constituir en parte querellante a
fin de hacer valer los derechos que en tal carácter me corresponden.

Ill.- HECHOS.

Con motivo del conocimiento publico que adquirió una denuncia judicial
por el delito de extorsión, efectuada por el empresario agropecuario Pedro
Etchebest contra el señor Marcelo D´Alessio y el Fiscal Federal Carlos Stornelli,
las diputadas Elisa Carrio, Paula Oliveto y Mariana Zuvic, utilizando presuntos
elementos de prueba ilegales –los cuales aun en el caso de ser ciertos, serían a
todas luces ilegales por cuanto los mismos habrían sido obtenidos en virtud de

2
una maniobra delictiva-, difundieron ante la opinión publica y presentaron una
denuncia judicial que, según sus propias manifestaciones mediáticas,
involucrarían al suscripto y a otras personas que actualmente se encuentran
detenidas en la cárcel de Ezeiza. Los hechos que habrían motivado a las
diputadas a adoptar ese temperamento, consistirían, según su insólita versión, en
que la denuncia por el delito de extorsión efectuada por el empresario Etchebest
obedecería, no a que el mismo fue victima de delitos gravísimos, sino a que
detrás de ello habría una “operación K” para implicar al Fiscal Carlos Stornelli y,
de ese modo, impactar en distintas causas penales que son investigadas por dicho
magistrado. El argumento esbozado para sostener la teoría de una supuesta
“operación K” -al menos es lo que surge de las distintas manifestaciones publicas
efectuadas por las aquí denunciadas-, consistiría, NO en desacreditar la copiosa
prueba de cargo presentada por el empresario extorsionado o la posterior prueba -
no contaminada- obtenida a partir de los allanamientos realizados en el marco de
esta causa -en cuyo merito se decretó el procesamiento con prisión preventiva del
principal acusado-, sino en que las personas espiadas y escuchadas
ilegítimamente estaban al tanto de que había una denuncia presentada por el
empresario (sic!).
Ese solo hecho!!! -el presunto conocimiento de la denuncia de extorsión
presentada por el empresario-, fue suficiente para que, con una imprudencia
inusitada atento la gravedad institucional de los hechos denunciados por el
empresario –sobre todo teniendo en cuenta que con posterioridad a la denuncia, y
de la propia investigación judicial en esta causa se han recabado una cantidad de
testimonios y elementos de prueba significativos que darían cuenta de una
organización criminal de espionaje que habría damnificado a muchísimas
personas más-, la Dra. Elisa Avelina CARRIO, Mariana ZUVIC y Paula
OLIVETO emprendieran un raid mediático, desacreditando al empresario
victima del delito, y tildando todo como una “operación K”, la cual motivó que
efectuaran una denuncia penal contra el suscripto y otros. Las inescrupulosas
conductas de las aquí denunciadas deberán investigarse, e inexorablemente
condenarse penalmente, a la luz de alguna de las siguientes hipótesis.

A) Primer Hipótesis Delictiva: “Asociación Ilícita”, art.210 Código Penal,


Violación de la Ley de Inteligencia Nacional (Ley 25.520), “Encubrimiento
Agravado” (arts.277 inc.1 a), c), d) y e), agravado por el inc.3 d), y art.279
inc.3 del Código Penal) “Violación de secretos y la Privacidad” (art.153 y

3
sgtes. Código Penal). Imputados/as: Marcelo D`ALESSIO y otros, Elisa
CARRIO, Paula OLIVETO y Mariana ZUVIC.

Sin entrar en apreciaciones o reproches morales, por no ser el Poder


Judicial el ámbito para dirimirlos, la conducta delictual enrostrada a los/las aquí
denunciados/as, como de todos los implicados que posibilitaron las presuntas
maniobras criminales que me damnificaron -los cuales deberán responder
penalmente por la figura penal que corresponda a cada uno conforme los
distintos tipos penales mencionados en el OBJETO de esta denuncia-, consiste en
que, para sustentar la imputación de la llamada “operación K”, la Dra. Elisa
CARRIO, Mariana ZUVIC y Paula OLIVETO se habrían valido de espionaje
ilegal, utilizando elementos de prueba ilegítimos, los cuales a la postre
inexorablemente deberán ser declarados nulos de nulidad absoluta, en razón de
haber sido presuntamente obtenidos como consecuencia de una actividad
delictiva a la luz de lo dispuesto por la Ley de Inteligencia Nacional (Ley
25.520). Es menester puntualizar que esta hipótesis delictiva –violación de la Ley
25.520- que es solo una de las conjeturas que deberán investigarse en el sub
judice conforme se desarrollará infra, surge a partir de las propias
manifestaciones efectuadas por las aquí denunciadas.
En efecto, como la Dra. Elisa CARRIO, en su carácter de abogada, tenìa
pleno conocimiento de que los elementos de prueba qué ella detentaba para
efectuar la denuncia- político/mediática/judicial- eran producto de una palmaria y
flagrante violación a la Ley de Inteligencia Nacional, o en su defecto, de una
indudable actividad delictiva, y a fin de encubrir los delitos que tal conducta
implicaban, argumentó que las transcripciones de las escuchas telefónicas a los
presos de Ezeiza le llegaron en forma anónima y le fueron dejadas en un sobre
por debajo de su puerta (sic!), cfr. Nota Diario Clarín:
(https://www.clarin.com/politica/coalicion-civica-denuncio-operacion-stornelli-
armada-presos_0_r6ZBqGrrK.html).
Lo inaudito e insólito de la cuestión ocurrió cuando las aquí denunciadas,
en su carácter de diputadas, en vez de efectuar una denuncia penal para que se
investigue la comisión de los delitos de violación de la Ley de Inteligencia
Nacional por parte de quien le había acercado dicho sobre, y de ese modo
defender los principios y valores democráticos y republicanos que se encuentran
gravemente comprometidos cuando se realizan actividades de espionaje a
dirigentes partidarios opositores, se valieron de esa espuria maniobra delictiva y,

4
no solo la encubrieron, sino que la utilizan en pos de, como se dice vulgarmente,
“embarrar la cancha” respecto a esta causa, la cual tuvo su origen en la seria y
grave denuncia realizada por el empresario Pedro Etchebest.
Esa presunta prueba, que habría sido obtenida ilegalmente –transcripciones
ilegales de escuchas telefónicas- que, aunque no prueba ilícito ni delito
alguno, y solo refleja una palmaria violación de derechos constitucionales tales
como el derecho a la intimidad del suscripto y de todos los escuchados, fue
utilizada políticamente, difundida ante la opinión publica y, ya en forma
asombrosa, sobre todo si se tiene en cuenta el carácter de abogadas de la señora
Elisa Carrio y Paula Oliveto, fue y es utilizada como medio de prueba para
sustentar el impulso de una denuncia a todas luces inviable. Es indubitable que
las declaraciones ante los medios de comunicación, y la denuncia promovida por
las diputadas de la Coalición Cívica, sólo tienen el claro y principal propósito de
lograr un efecto político de neutralización de la investigación judicial iniciada a
partir de la denuncia de extorsión promovida por la victima, el empresario Pedro
Etchebest.
Las transcripciones ilegales, ¿y/o falsas?, de las escuchas que la Dra. Elisa
Carrio, Paula Oliveto y Mariana Zuvic dicen que le llagaron “en forma anónima”
habrían sido realizadas en el marco una causa de narcotráfico que investiga el
Juzgado Federal Criminal y Correccional Nº2 de Lomas de Zamora, a cargo del
Dr. Federico Villena. Pero esa supuesta orden judicial no pudo haber habilitado
jamás la transcripción de escuchas que nada tienen que ver con el objeto de la
investigación de su causa. Menos aun, la posterior entrega de las escuchas o
transcripciones a terceros ajenos al juzgado y/o a la dependencia encargada de las
escuchas.
En este sentido, una de las hipótesis delictuales que V.S. deberá investigar a
partir del impulso de ésta denuncia, es si la comisión de los delitos que
posibilitaron la obtención de esas transcripciones ilegales de las escuchas
telefónicas, habría sido producto de una relación o asociación promiscua e
ilícita entre el procesado Marcelo D’Alessio y las Dras. Elisa Carrio, Paula
Oliveto y Mariana Zuvic.
Esta hipótesis criminal tiene asidero en que el día 13 de marzo de 2019, en
oportunidad en que exponía ante la Comisión de Libertad de Expresión de la
Cámara de Diputados de la Nación, V.S. dio a conocer unos audios telefónicos
en los cuales el Sr. Marcelo D´Alessio, con posterioridad al allanamiento
efectuado en su domicilio, se dirigía a la diputada Paula Oliveto –se dirige a ella

5
como “Pau”, expresión que, sin hesitación, denota un trato de mutuo afecto y
confianza- refiriéndole que la denuncia del empresario Etchebest es producto de
una interna de la AFI y “el que armó esto es un AFI que es de la línea de
Angelici puro, yo ya no entiendo como es esta interna de la interna de la interna
donde se vincula un tipo de Angelici con un operador CFK (…) de esto yo no
entiendo, pero se quien es.”
O sea, el procesado Marcelo D´Alessio le dice a Paula Oliveto que él sabía
quien era el operador CFK que estaba atrás de lo que ellos luego denominarían
“operación K”.
Es dable puntualizar que en sus declaraciones, ante los medios masivos de
comunicación, las diputadas refirieron que el “operador K” era el suscripto.
Y como para que no queden dudas de la seriedad y asidero que tiene esta
hipótesis delictiva, en el segundo audio enviado a la diputada Paula Oliveto –no
puede soslayarse el trato cariñoso que le dispensaba: “Pau”, “negrita”-, el
procesado D´Alessio, en una actitud desesperada en razón de presumir su
inminente detención, le refiere que había obtenido una hora y media de toda la
información, que él sabía como se “había planificado la cama”, y que al día
siguiente le iban a dar una cámara y un audio más, el cual lo estaría enviando a
una persona de confianza a desgrabar.
Pero, y aquí la prueba de cargo categórica que robustece esta hipótesis
sobre el accionar delictivo del procesado y de diputada PAULA OLIVETO,
en la parte final del audio, el señor D´Alessio le dice que había descubierto todo
y que “valía la pena por la causa de los cuadernos”, que tenia 164 megas, y que le
enviaría eso en un pendrive en un sobre a nombre de Martin Catalano.
Como para que no queden dudas acerca de la gravedad de las
manifestaciones efectuadas por D´Alessio, las cuales constituyen un elemento de
prueba de convicción determinante e irrefutable para la hipótesis delictiva
desarrollada en esta parte de la denuncia, se transcribe textualmente la parte
pertinente del audio enviado a la diputada Paula Oliveto: “..son 164 megas,
decime que carajo hago con eso, te lo mando en un pendrive en un sobre con
alguien a nombre de Martin Catalano para que te lo den, no se, hay que
desgrabarlo, no se, olvídate que este tipo me lleva en cana así sea por extorsión,
en grado de tentativa o lo que sea, pero quiero dárselo a alguien para que lo
vea”.
Advierta V.S. lo que ocurre: estos audios, y la conducta posterior de las
diputadas, las cuales fueron consecuentes con lo manifestado por D´Alessio en el

6
audio y efectuaron un raid mediático afirmando que la denuncia del empresario
Etchebest había sido armada y que todo obedecía a una “operación K”,
valiéndose y, admitiendo, que les había llegado un sobre con las desgrabaciones
de las escuchas. Como ejemplo de lo dicho, en el programa “El diario de
Mariana” de CANAL 13, que conduce Mariana Fabiani, emitido el 21 de marzo
de 2019, la Dra. Elisa Carrio reiteró que todo obedecía a una “operación”, al
reafirmar que había recibido un sobre donde había una “especie de escucha yo
no sabia si era legal o no donde se decía claramente que venia una operación
contra Storneli….”
Los dos extremos, por un lado el audio enviado por D´Alessio a Paula
Oliveto, y por otro, la conducta de las tres diputadas en plena sintonía y dirección
con lo afirmado en dicho audio, inclusive mencionando el sobre referido por
D´Alessio, dan plena verosimilitud, por no decir absoluta certeza, a la hipótesis
delictiva aquí desarrollada.
En otras palabras, en el audio transcripto, el procesado Marcelo
D´Alessio le dijo a Oliveto que le iba a enviar un SOBRE con las
desgrabaciones de las escuchas, en las cuales supuestamente se comprobaba
que todo había sido “armado” y, posterior e inmediatamente, las diputadas
comienzan el raid mediático afirmando que habían recibido un SOBRE
“anónimo” en el cual se probaba que “todo había sido “armado” por una
operación K”.
Por eso, V.S. deberá investigar si las Dras. Elisa CARRIO, Paula
OLIVETO y Mariana ZUVIC, quienes serían usuarias o consumidoras de
material de espionaje clandestino, todo con el mezquino propósito de obtener
cualquier tipo de ventaja o rédito político, son, por tal motivo, penalmente
responsables por integrar una asociación ilícita, ser autores, cómplices y/o
encubridoras (arts.277 inc.1 a), c), d) y e), agravado por el inc.3 d), y art.279
inc.3 del Código Penal) de los delitos que contempla la Ley 25.520, o cualquier
otro delito que corresponda de acuerdo al ulterior desarrollo de la investigación.
En efecto, y de comprobarse la pertenencia y/o vinculación de D´Alessio
con organismos de inteligencia estatales, quienes presuntamente acercaron la
transcripción ilegal de las escuchas telefónicas a las diputadas han cometido, y
sin perjuicio de la figura de asociación ilícita en el caso de una organización
criminal estatal o paraestatal, delitos penales previstos en la Ley de Inteligencia
Nacional (LEY 25.520). Dicha ley, que regula el funcionamiento del sistema de
inteligencia nacional, establece que el mismo debe ajustarse a las previsiones

7
contenidas en la primera parte de los capítulos I y II de la Constitución Nacional,
relativos a los derechos, principios y garantías de todos los ciudadanos. En ese
orden, y en lo que aquí interesa, el art.4 inc.2 prohíbe la obtención y producción
de inteligencia o almacenamiento de datos sobre personas “por el solo hecho de
su (…) opinión política o de adhesión o pertenencia a organizaciones
partidarias, sociales, sindicales, comunitarias, cooperativas, asistenciales,
culturales o laborales, así como por la actividad lícita que desarrollen en
cualquier esfera de acción.”
El inciso 3 del mencionado Art.4 establece, también transcribiendo los
supuestos de hecho que justifican el impulso de esta denuncia, la prohibición de:
“Influir de cualquier modo en la situación institucional, política,(…) en la
opinión pública, en personas, en medios de difusión…”
Como para que no queden dudas de los bienes tutelados en la preceptiva
mencionada -Derechos fundamentales de las personas consagrados en la
Constitución Nacional y los tratados de Derechos Humanos con rango
constitucional (Art.75 inc.22), el Art.4 inc.4 PROHIBE: “Revelar o divulgar
cualquier tipo de información adquirida en ejercicio de sus funciones relativa
a cualquier habitante o a personas jurídicas, ya sean públicas o privadas, salvo
que mediare orden o dispensa judicial”.
El incumplimiento de lo estipulado en esta ley, además de configurar casos
de gravedad institucional por poner en peligro concreto el derecho constitucional
a la intimidad y la honra de los ciudadanos, también constituyen conductas
delictivas previstas en la Ley en cuestión, que deben ser investigadas y castigadas
penalmente a fin de restablecer y subrayar la plena vigencia del Estado
constitucional de Derecho.
En efecto, el Art. 15 bis de la Ley de Inteligencia Nacional reza: “Toda
relación o actuación entre la Agencia Federal de Inteligencia, y funcionarios o
empleados de cualquiera de los poderes públicos federales, provinciales o
locales, vinculados a las actividades reguladas por la presente ley sólo podrán
ser ejercidas por el Director General o el Subdirector General o por el
funcionario a quien se autorice expresamente a realizar dicha actividad. El
incumplimiento de este artículo conllevará la nulidad de lo actuado y hará
pasible de responsabilidad disciplinaria, penal y civil a todos quienes
incurrieran en dicho incumplimiento.”
Asimismo, el Art.16 quater dispone que los organismos de inteligencia
deben ajustar su actuación, en forma inexcusable, a las directivas emanadas de la

8
Ley de Protección de los Datos Personales (Ley 25.326) y que,
consecuentemente, “La revelación o divulgación de información respecto de
habitantes o personas jurídicas, públicas o privadas, adquirida por los
organismos de inteligencia con motivo del ejercicio de sus funciones, requerirá
sin excepción de una orden o dispensa judicial.”
En el caso que me tiene como damnificado, no solo NO hubo dispensa
judicial alguna, sino que, aun eventualmente, jamás podría haber ocurrido dicha
autorización judicial. En efecto, del párrafo transcripto se desprende que la previa
dispensa judicial sólo sería procedente para la divulgación de información
relativa a la causa que motivó la orden judicial de las escuchas telefónicas, pero
el magistrado en ningún supuesto podría autorizar la divulgación de información
que nada tiene que ver con las hipótesis delictivas investigadas en la causa que
tramitan ante su juzgado.
La Dra. Elisa Avelina CARRIO confesó, y admitió, que la obtención de la
transcripción de las escuchas telefónicas, que sin duda alguna violaban la Ley de
inteligencia, no llegaron a ella por intermedio del Director o subdirector General
de la Agencia Federal de Investigación (AFI), conforme lo ordena el art. 15 bis
transcripto en el párrafo anterior, sino que, y conforme ¡lo manifestó ella misma!,
fueron dejadas en un sobre en forma anónima por debajo de su puerta. La Dra.
Carrio, aun a sabiendas de la flagrante violación al mentado artículo 15 bis, como
del resto de las preceptivas citadas supra, en una actitud abiertamente
antirrepublicana, antidemocrática y violatoria del Estado constitucional de
derecho, recibió –al menos eso es lo que ella dice- y difundió en distintos medios
de comunicación la prueba ilícita, y ya en el terreno de lo insólito, las utilizó para
impulsar una descabellada denuncia judicial en contra del suscripto y otros.
Con el propósito de garantizar el correcto funcionamiento del sistema
democrático y republicano de gobierno, como la plena vigencia de los derechos y
garantías de los ciudadanos, el legislador de la Ley 25.520 ha considerado de
suma gravedad los delitos cometidos en infracción a dicha ley, lo cual se aprecia
con el fuerte reproche penal que acarrean los tipos penales regulados.
En efecto, el Art. 42 establece una pena de tres(3) a diez (10) años de
prisión e inhabilitación especial por el doble de tiempo para “el que participando
en forma permanente o transitoria de las tareas reguladas en la presente ley,
indebidamente interceptare, captare o desviare comunicaciones telefónicas,
postales, de telégrafo o facsímil, o cualquier otro sistema de envío de objetos o
transmisión de imágenes, voces o paquetes de datos, así como cualquier otro

9
tipo de información, archivo, registros y/o documentos privados o de entrada o
lectura no autorizada o no accesible al público que no le estuvieren dirigidos.”
Asimismo, el Art.43 bis de la mentada Ley de Inteligencia Nacional
dispone que “Será reprimido con prisión de seis (6) meses a tres (3) años e
inhabilitación especial por doble tiempo, si no resultase otro delito más
severamente penado, todo funcionario o empleado público que incumpla con el
artículo 15 bis de la presente ley.”
Como puede observarse, este articulo tipifica, no ya la interceptación,
captación de llamadas, documentación, etc., sino que se pena el mero contacto o
relación entre agentes de inteligencia distintos del Director general o subdirector
o por autorizado expresamente con funcionarios o empleados de otros poderes
(cfr. Art. 15 bis citado supra).
Por ello, la actitud de utilizar los elementos del delito (transcripciones
ilegales de escuchas telefónica), permiten sospechar que las mismas no fueron
recibidas en forma anónima, sino por el contrario, fueron directamente
entregadas a las diputadas por agentes de servicios de inteligencia estatal,
orgánicos o inorgánicos, a quienes corresponde que se les impute los delitos
previstos y reprimidos en el artículo 42 y 43 bis de la Ley 25.520.
En suma, y como ya se desarrolló supra, una de las hipótesis delictivas que
debe dilucidarse con el impulso de ésta denuncia, es si la Dra. Elisa CARRIO,
Mariana ZUVIC y Paula OLIVETO, contrariamente a lo que ellas afirman, no
recibieron en forma anónima el sobre con las transcripciones ilegales de las
escuchas telefónicas, sino que, lo habrían recibido directamente de manos de
agentes de inteligencia, orgánicos o inorgánicos de la AFI, o de cualquier otro
organismo de seguridad estatal o paraestatal.
Ello así, por cuanto, en las propias manifestaciones publicas efectuadas por
la diputada Elisa Carrio y la diputada Paula Oliveto, no sólo reconocen haberse
reunido y conversado telefónicamente con el hoy procesado y en prisión
preventiva Marcelo D´Alessio, sino que, y en una muestra más de la gravedad
institucional de los hechos que se van conociendo –y que ponen al descubierto la
organización ilícita de espionaje y persecución política y judicial que afectan la
salud de la Republica-, reconocen que hay jueces federales de la fuerza
política de Cambiemos. (Ver: https://ar.radiocut.fm/audiocut/paula-oliveto-
reconoce-su-relacion-con-dalessio-y-reconoce-que-hay-jueces-de-cambiemos/).
Como para que no queden dudas respecto a la hipótesis delictiva de
connivencia entre Marcelo D`Alessio, y/o otros agentes de inteligencia, con la

10
Dra. Elisa Carrio, el 21 de marzo de 2019, en el programa “El diario de Mariana”
de CANAL 13, que conduce Mariana Fabiani, la diputada expresó que “Yo hago
contrainteligencia”. (https://youtu.be/49ly9kr3mVY).
(https://www.eldestapeweb.com/las-coimas-stornelli/carrio-se-confeso-y-
admitio-que-realiza-tareas-contrainteligencia-n57629)
Por ello, y de ser ello así, las diputadas serían cómplices o participes de las
maniobras delictivas efectuadas por Marcelo D`Alessio y de todos aquellos
agentes integrantes de la AFI, orgánicos o inorgánicos, que cometieron los
delitos tipificados en la Ley de Inteligencia Nacional, y por tal motivo estarían
incursas en el delito de encubrimiento agravado previsto en los Art. arts.277
inc.1 a), c), d) y e), agravado por el inc.3 d), y art.279 inc.3 del Código Penal,
entre otros delitos mencionados en esta presentación.
También es menester poner de resalto que en oportunidad en que V.S.
exponía ante la comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados
de la Nación, se hizo referencia, entre los elementos de prueba colectados a partir
del allanamiento efectuado en el domicilio del encartado Marcelo D´Alessio, a
una carpeta denominada “Operación Fantino”, la cual, presumiblemente, habría
tenido origen a partir de maniobras de espionaje ilegal respecto de una cena,
efectuada en el domicilio del suscripto, entre la ex presidenta Cristina Fernández
de Kirchner y el periodista Alejandro Fantino.
Además de los tipos penales descriptos en este acápite, las conductas de las
diputadas también es abarcada por los tipos penales previstos en los arts. 153,
153 bis, 155, 156, 157, 157 bis del Código Penal (Violación de Secreto y
Privacidad), sin perjuicio de lo cual, la fundamentación de la procedencia de esta
figura penal se desarrollará en el acápite siguiente, como una hipótesis autónoma
ante la eventualidad de que no se pudiera comprobar las vinculaciones con
agentes de inteligencia, orgánicos o inorgánicos, referidas en la hipótesis
contenida en este sub punto.

B) Segunda Hipótesis Delictiva: “Violación de Secreto y Privacidad”.


Imputadas: Elisa Carrio, Paula Oliveto y Mariana Zuvic.

Para el caso de que no se pudiera comprobar sí el sobre con las


transcripciones ilegales, y/o audios o escuchas ilegales, le fue llegado a las aquí
denunciadas por Marcelo D´Alessio o cualquier otra persona de su confianza u
otro agente de inteligencia, orgánico o inorgánico, o inclusive, para el caso de

11
que las diputadas pudieran demostrar que, efectivamente, el sobre fue recibido en
forma anónima como ellas afirman, aun en ese caso, además del reproche moral
que merece la posterior utilización y difusión de material delictivo, la conducta
de las diputadas sigue siendo ilícita y pasible, no solo de reproche moral, sino
también, del consiguiente reproche penal.
En efecto, las conductas de las diputadas también se encuentran abarcadas
por los tipos penales descriptos en el Capitulo III de la Parte Especial del Código
Penal, referido a la Violación de secretos y la Privacidad, en particular, los
artículos 153, 153 bis, 155, 156, 157, 157 bis.
Al respecto, la doctrina ha sostenido que el bien jurídico protegido en ese
capitulo es la esfera de intimidad o reserva de los individuos: “Se trata de
proteger aquella manifestación de la libertad individual, prohibiendo la
intromisión de terceros en la intimidad del sujeto pasivo o la comunicación de
sus secretos a otros por parte de quienes- si bien tienen derecho a conocerlos o
los han conocido lícitamente- carecen del derecho de comunicarlos, ya sea
porque efectivamente violan la esfera de reserva o porque crean peligro para
ella.” (cfr. CODIGO PENAL, comentado y anotado, Parte Especial, Andrés
José D’alessio y Mauro A.Divito, 1ra edición, LA LEY, 2004, pag.358).
Advierta V.S. que, de conformidad con la cita doctrinaria transcripta,
inclusive frente a la hipótesis de que el secreto materia de difusión hubiese sido
obtenido de modo licito, ello no obsta para que, quienes desarrollen dicha
conducta -lesiva para el derecho constitucional a la intimidad del sujeto pasivo-,
queden incursos en los delitos tipificados en este capitulo del Código Penal.
Pero en el caso de las aquí denunciadas, sin lugar a dudas la transcripción
de las escuchas telefónicas habrían sido obtenidas de modo ilícito; por tal
motivo, la difusión del contenido de las escuchas subsume esa conducta en el art.
157 del Código Penal, preceptiva que dispone que: “ Será reprimido con prisión
de un (1) mes a dos (2) años e inhabilitación especial de un (1) a cuatro (4)
años, el funcionario público que revelare hechos, actuaciones, documentos o
datos, que por ley deben ser secretos.”
La conducta de las diputadas también se subsume en lo dispuesto en el Art.
157 bis que dispone, en lo que aquí interesa: Será reprimido con la pena de
prisión de un (1) mes a dos (2) años el que:1. A sabiendas e ilegítimamente, o
violando sistemas de confidencialidad y seguridad de datos, accediere, de
cualquier forma, a un banco de datos personales;2. Ilegítimamente
proporcionare o revelare a otro información registrada en un archivo o en un

12
banco de datos personales cuyo secreto estuviere obligado a preservar por
disposición de la ley.

C) Tercera Hipótesis Delictiva: “Falsa Denuncia”, art.245 Código


Penal, “Estafa Procesal”, arts. 172 y 173 Código Penal y “Calumnias”
art.109 Código Penal y “Encubrimiento Agravado” (arts.277 inc.1 a), b) c),
d) y e), agravado por el inc.3 a) y d), y art.279 inc.3 del Código Penal.
Imputadas: Elisa CARRIO, Paula OLIVETO y Mariana ZUVIC.

Por último, y ante la eventual falta de pruebas que sustenten las hipótesis
anteriores, deberá investigarse sí la maniobra delictiva fue originada a partir de
mentiras y falsedades inventadas por las diputadas, las cuales fueron escritas en
un documento elaborado por ellas mismas, al cual designaron como
“transcripciones de escuchas de los presos K”.
En efecto, y para el caso de que no existan los audios de las conversaciones
telefónicas que sirvan para certificar la veracidad y coincidencia con las
transcripciones supuestamente acompañadas a la denuncia judicial promovida
por Elisa Carrio, Paula Oliveto y Mariana Zuvic, o, peor aun!!!, que no existan
las transcripciones oficiales de las escuchas que fueron difundidas
mediáticamente –las cuales habrían sido el sustento de la denuncia en mi contra-
en ese caso la conducta penalmente reprochable se encuentra subsumida en los
tipos penales previstos en el artículo 245 (“Falsa Denuncia”), art. 172 y 173
(“Estafa Procesal”), art. 109 (“Calumnias”) y art.277 y sgtes., todos del Código
Penal.
En efecto, en esta hipótesis, “las transcripciones de las escuchas” no son
tales y son producto de una presentación plagada de mentiras y falsedades
efectuadas por las diputadas aquí denunciadas, que fueron articuladas con el
propósito, no solo de afectar y dañar al suscripto, sino, y mucho mas grave aún,
para encubrir o enlodar la investigación efectuada en esta causa. En este caso las
diputadas realizaron un ardid (estafa procesal) para realizar una falsa denuncia.
Robustece lo afirmado en el párrafo anterior, las propias manifestaciones -a
esta altura autoincriminaciones!!!- de la diputada y abogada Elisa Carrio en el
programa “El diario de Mariana” de CANAL 13, que conduce Mariana Fabiani,
emitido el 21 de marzo de 2019, en donde la diputada afirmó que modificó las
transcripciones de las escuchas telefónicas. Dijo textualmente: “recibo un sobre y

13
lo hago abrir. (…) saqué párrafos que involucraban a Lorenzetti… lo saque para
que no se confunda así que corté…”
En consecuencia, a esta altura de los acontecimientos ya no sabemos si las
supuestas “transcripciones” las diputadas las han alterado y/o modificado, o,
como ya lo dije supra, ellas mismas las han inventado, ambos extremos, de una
gravedad que no puede soslayarse y merecedores de un inexorable reproche
penal.
A su vez, respecto al delito de Calumnias previsto en el art. 109 CP, el
mismo reza: “La calumnia o falsa imputación a una persona física determinada
de la comisión de un delito concreto y circunstanciado que dé lugar a la acción
pública, será reprimida con multa de pesos tres mil ($ 3.000.-) a pesos treinta
mil ($ 30.000.-). En ningún caso configurarán delito de calumnia las expresiones
referidas a asuntos de interés público o las que no sean asertivas.”
En el caso de la hipótesis delictiva descripta en este acápite, los hechos
enrostrados no quedan exentos de reproche penal al amparo del segundo párrafo
del mentado art. 109 del Código de fondo. Ello así, por cuanto las diputadas no
hicieron meras “expresiones referidas a asuntos de interés publico o las que no
sean asertivas”. En el caso no hubo “expresiones” sino una concreta imputación
de delitos y, ellas mismas, –las aquí denunciadas- promovieron la “acción
publica” de conformidad con el primer párrafo de la preceptiva en cuestión.
Asimismo, y siempre en el caso de demostrarse que las “transcripciones” fueron
elaboradas por las propias diputadas, tampoco se configuraría el caso de interés
publico, por cuanto una denuncia basada en mentiras y falsedades nunca pueden
configurar un caso de interés publico que exima del reproche penal previsto en el
primer párrafo de la misma norma.
Por ultimo, y de configurarse los extremos de hecho desarrollados en esta
hipótesis, también deberá investigarse si la promoción de las calumnias, falsa
denuncia y estafa procesal obedecieron a un plan criminal mas grave aun, cuyo
propósito central consistía en encubrir los gravísimos delitos que se investigan en
la causa Nº 88/2019, caratulada “Imputado: D’Alessio, Marcelo Sebastián s/
Asociación ilícita y extorsión querellante: Etchebest, Pedro y otros” radicada
en el Juzgado Federal de Dolores, y por tal motivo, las conductas de las
diputadas también deben ser alcanzadas por el tipo penal de Encubrimiento
Agravado” (arts.277 inc.1 a), b) c), d) y e), agravado por el inc.3 a) y d), y
art.279 inc.3 del Código Penal.

14
lV.-COLOFON:
En síntesis, V.S. deberá investigar las siguientes hipótesis:

1) En el caso de que en la denuncia efectuada en contra del suscripto, la


cual tramita en el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº11, obren
transcripciones ilegales de escuchas telefónicas, se determine la autoría y
participación que eventualmente le cupo a los agentes de inteligencia, orgánicos
e inorgánicos, de la AFI, organización paraestatal, o de cualquier otro organismo
de seguridad que realice tareas de inteligencia u organizaciones delictivas
paraestatales, en la materialidad delictiva denunciada en infracción a la Ley
25.520.
2)En función del punto anterior, V.S. deberá determinar sí las conductas de
las diputadas se encuentran alcanzadas por los delitos penales previstos en los
siguientes artículos del Código Penal: “Asociación Ilicita” (art. 210), “Violación
de Secreto” (arts.153, 153 bis, 155, 156, 157, 157 bis), “Encubrimiento
Agravado” (arts.277 inc.1 a), c), d) y e), agravado por el inc.3 d), y art.279 inc.3)
del Código Penal y/o cualquier otra figura penal que abarque las conductas
denunciadas.
3) En el caso en que de la pesquisa realizada a partir de la denuncia contra
el suscripto y otros, efectuada por las diputadas Elisa Carrio, Paula Oliveto y
Mariana Zuvic, y que tramita ente el juzgado Criminal y Correccional Nº11,
V.S. llegue a la conclusión que los elementos de prueba no responden a una
transcripción ilegal de escuchas telefónicas, en cuyo caso se trataría del impulso
de una denuncia basada en falsedades y mentiras armadas por las propias
diputadas, se deberá dilucidar si esas conductas son merecedoras de reproche
penal en virtud de los art. 109, 172, 173 y 245 del Código Penal. Asimismo, y de
configurarse los extremos de hecho desarrollados en esta hipótesis, también
deberá investigarse si la promoción de las calumnias, falsa denuncia y estafa
procesal obedecieron al propósito de encubrir los delitos que se investigan en la
causa Nº 88/2019 radicada en el Juzgado Federal de Dolores, y por tal motivo,
las conductas de las diputadas también serán alcanzadas por el tipo penal de
Encubrimiento Agravado (arts.277 inc.1 a), b) c), d) y e), agravado por el inc.3
a) y d), y art.279 inc.3 del Código Penal.

4) Conclusión y Manifestación: el fin perseguido con esta denuncia no


responde a un animo exclusivo de promover la vindicta publica y la consiguiente

15
respuesta punitiva a las aquí denunciadas, sino que, a partir de lograr la no
impunidad de tan reprochables conductas, y aplicando un postulado trascendental
para la historia de nuestra Republica, NUNCA MAS alguien se atreva a violar
las reglas de juego de la Democracia y del Estado de Derecho, utilizando
mecanismos de espionaje ilegal que afectan derechos y garantías constitucionales
de los argentinos. Esos mecanismos, utilizados con el deleznable propósito de
obtener alguna ventaja o réditos políticos o, peor aun, con el propósito de
encubrir delitos gravísimos como los que se investigan en el Juzgado Federal de
Dolores - en donde casualmente se investigan las mismas o similares practicas a
las aquí denunciadas-, han pasado limites intolerables para el correcto
funcionamiento del sistema democrático y del Estado de Derecho.

V.-PRUEBA.

En ese marco, y a fin de determinar la existencia del hecho y la


responsabilidad de los autores, y sin perjuicio de la producción de otras medidas
que V.S. considere pertinente, se propone:

a)Documental:
1) Acompaña copia simple de distintas notas periodísticas en las cuales las aquí
denunciadas manifiestan haber recibido el sobre de forma anónima.

b) Secuestro:
1) Se solicita se ordene el secuestro de los teléfonos de las diputadas denunciadas
a fin de que, por el perito correspondiente, se extraiga el intercambio de
llamadas, contenido y transcripción de las mismas, como de todos los mensajes
de texto y audios de WhatsApp y Telegram, ocurridos entre los días 1 de febrero
y 7 de marzo del 2019, a fin de pesquisar los vínculos que acreditan las
maniobras delictivas de espionaje ilegal.

c) Informativa:
1) Al Juzgado Criminal y Correccional Federal N°11, a cargo del Dr. Claudio
Bonadío, a fin de que remita copia certificada de la causa en la cual fue
denunciado el suscripto y todos los que fueron objeto de las escuchas ilegales por
la pretendida “operación K”, la cual habría sido presentada el 11/02/2019, Expte.
CFP.1374/2019.

16
2) Al Juzgado Criminal y Correccional Federal N°10, a cargo del Dr. Julián
Ercolini, a fin de que remita copia certificada la causa en la cual fue denunciado
el suscripto.

3) Se solicite se informe si existe domo, cámaras o filmación de la entrada al


Congreso Nacional y/o en las inmediaciones del ingreso a los despachos de las
Dras. Elisa Carrio, Paula Oliveto y Mariana Zuvic, y en caso afirmativo, que
remitan la correspondiente al día en que dijo haber recibido el sobre con la
prueba ilícita, como así también, el día anterior y posterior, esto es, los días 6, 7 y
8 de febrero de 2019.

4) Se libre oficio a la dirección de seguridad del Congreso de la Nación para que


informe los nombres y Apellido de la totalidad de las visitas que recibieron las
diputadas Elisa Carrio y Paula Oliveto los días 6, 7 y 8 de febrero de 2019, y que
informe si entre el 1 de enero de 2018 y 1 de marzo de 2019 ingresó al Congreso
de la Nación una persona individualizada como Martín Catalano.

5) En el caso de que en la declaración indagatoria la Dra. Elisa Carrio y/o Paula


Oliveto y/o Mariana Zuvic manifiesten que el sobre anónimo (materialidad
delictiva) fue dejado por debajo de la puerta del despacho de alguna de las
diputadas, y una vez precisada la fecha y la banda horaria en que presuntamente
habría sido dejado dicho sobre, se solicita se libre oficio al Congreso de la
Nación para que informe si hay cámaras de seguridad en la puerta de entrada de
su despacho, y en caso afirmativo, que remitan la filmación correspondiente a
dicho día.

6) Se libre oficio a la Dirección de Observaciones Judiciales (DOJ) a fin de


requerir remitan copia certificada del oficio remitido por el Juez de Lomas de
Zamora de conformidad con la obligación impuesta por el artículo 22 de la Ley
de Inteligencia Nº 25.520.

7) Se libre oficio a Radio Nacional AM 870, sita en Maipú 545, CABA a fin de
solicitarle se remita copia de la grabación o desgrabación de la entrevista radial
efectuada por la periodista Romina Manguel a la diputada Paula Oliveto, en el
programa “Va de vuelta” del día 25 de febrero de 2019, medida de prueba que
permite acreditar la relación de la diputada con Marcelo D’Alessio.

17
8) Se libre oficio a Radio Metro 95.1, a fin de solicitarle se remita copia de la
grabación o desgrabación de la entrevista radial efectuada por la periodista María
O’Donell a la diputada Elisa Carrio, en el programa “De acá en mas” del día 12
de febrero de 2019.

9) Se libre oficio a Todo Noticias (TN) a fin de solicitarle se remita copia de la


grabación de la entrevista televisiva efectuada a la diputada Elisa Carrio en el
programa “Desde el Llano”, el día 11 de marzo de 2019, en la cual admite y se
refiere al modo de recepción del instrumento del delito aquí denunciado.

10) Se libre oficio a CANAL 13 a fin de solicitarle se remita copia de la


grabación de la entrevista televisiva efectuada a la diputada Elisa Carrio en el
programa “El diario de Mariana”, que conduce Mariana Fabiani, emitido el 21 de
marzo de 2019.

d) Soporte electrónico CD/Pendrive

Vl.- PETITORIO.
En este orden a V.S. solicito:

1) Se de trámite a la denuncia
2) Se practiquen las diligencias solicitadas y otras pertinentes para
determinar la existencia y distintas responsabilidades penales por los
hechos denunciados.
3) Se me tenga por presentado como parte querellante.
4) Se me notifique al domicilio constituido de todo lo pertinente con
relación a estas actuaciones.
5) Oportunamente, se decrete el procesamiento de las aquí denunciadas y
de todos los autores de los delitos cometidos y, posteriormente se eleve
la causa a juicio

Proveer de Conformidad
Será Justicia

18