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INTRODUCCIÓN

El ser humano a lo largo de su existencia, experimenta diversos procesos que le


permiten crecer y desarrollarse en la vida, inicia en la etapa de la infancia, luego
transita a vivir nuevas experiencias en la adolescencia y finalmente la adultez en
sus tres etapas, la adultez temprana, la adultez media y la adultez tardía o también
conocida como la vejez.
El objetivo del presente trabajo es indagar sobre el proceso evolutivo de una de las
etapas más importantes “la adultez”. La etapa adulta se caracteriza por que el ser
humano pasa a la auto dependencia, sus cambios físicos (crecimiento, aumento de
masa muscular) empiezan a terminar, su personalidad está bien definida y
empiezan a adquirir roles que utilizaran en su vida diaria. La importancia de este
período y de su estudio radica en que es uno de los procesos más extensos de la
vida humana. Para esta indagación se han tenido en cuenta el Desarrollo biológico
y físico, Desarrollo social, Desarrollo Psicológico y emocional y El Desarrollo
cognitivo.
Es de mencionar que, debido al impacto de los cambios socioculturales, las
personas que han llegado a la adultez han sufrido grandes cambios en su vida en
relación a las décadas pasadas; las dificultades para superar las distintas crisis de
tipo normativo como idiosincráticas podrían llevar a desajustes en las áreas
personal, laboral y social de considerable importancia. Es labor de la psicología
estudiar estos cambios en la vida del individuo, para entregarles herramientas
adecuadas para lograr la adaptación a todo nivel.
DESARROLLO
La psicología del desarrollo se ocupa de todos los cambios del pensamiento,
vivencias y conductas durante todo el ciclo vital de la persona. Por tanto, nadie duda
de que pueda hablarse de una psicología del desarrollo de la edad adulta. Los
procesos de cambio, sin embargo, ofrecen características distintas en unas y otras
edades, aún a pesar de que puedan existir causas comunes. El desarrollo en la
edad adulta se ve marcado por acontecimientos típicos, propios de la edad: la
jubilación, enfermedades crónicas, nuevos roles, como el de abuelos, pérdidas
familiares o la proximidad de la muerte. El desarrollo de la edad adulta es, por tanto,
cualitativamente distinto al de épocas anteriores.
- DESARROLLO BIOLÓGICAS Y SOCIAL
En primer lugar, en el presente ensayo se enfatiza en las características y
cambios físicos y biológicos a los que se enfrenta una persona en la etapa de la
adultez.
El envejecimiento es un proceso gradual que conduce a una pérdida de función del
organismo, comienza a partir de la 3º- 4º década de la vida y se manifiesta por una
disminución progresiva de la capacidad de reserva del organismo para restaurar su
homeostasia interna ante el daño producido por agentes externos.
No se conoce actualmente con precisión cuáles son las causas del envejecimiento
en los seres vivos. Se sabe que la duración de la vida de cada especie está en
relación directa con el tiempo que tarda en alcanzar la madurez reproductora.
El envejecimiento trae consigo cambios en los diferentes sistemas, los cuales son
importantes de tener en consideración.
En el sistema cardiovascular hay una disminución del gasto cardiaco debido a la
rigidez de las arterias y por el estasis que se produce en todo el sistema venoso. La
sangre almacenada eleva la presión capilar y hace que aumente la cantidad de
líquido que pasa hacia el tejido intersticial, formándose edema. De igual manera, en
el Sistema Muscoloesqueletico la pérdida de masa ósea y muscular relacionada con
la edad es un fenómeno universal y parece asociado inevitablemente al
envejecimiento, conduciendo en muchas personas a la osteoporosis y a la
disminución de la masa muscular con la consiguiente disminución de fuerza.
Otro sistema de afectación es el Sistema Respiratorio; a lo largo de todo el ciclo
vital, el aparato respiratorio es vulnerable a las lesiones provocadas por múltiples
infecciones, contaminantes ambientales y reacciones alérgicas. Estos factores son
aún más nocivos que el proceso de declinación funcional, el cual es parte normal
del proceso de envejecimiento
Entre los principales cambios Físicos se pueden destacar la piel, con el paso de los
años, sufre una degeneración progresiva e irrecuperable, tanto en su morfología
como en su funcionalidad, es el envejecimiento cutáneo. Estas alteraciones se
hacen más evidentes a partir de los 30 años, observándose arrugas, sequedad,
manchas, etc., propias de las pieles seniles.
El proceso de envejecimiento que afecta a la piel no ocurre de forma gradual y
homogénea, depende de la raza, condiciones atmosféricas y es diferente en las
distintas zonas de la piel de una misma persona.
Por otro lado, Desde el aspecto biológico, se puede decir que el adulto joven no
desarrolla ninguna habilidad nueva, sino que ha llegado al máximo esplendor de las
capacidades físicas que ya posee: sus órganos están funcionando mejor que nunca
(ya que están más grandes y maduros), hay un control absoluto del cuerpo y hay
mucha energía, fortaleza y resistencia al correr o realizar otro tipo de actividades
(Gobierno Bolivariano de Venezuela, 2008). El cerebro está creciendo aún, pero el
proceso de regeneración de nuevas neuronas es mucho más lento o nulo. (Zurko)
Según Mariela y Bárbara Aguayo (2012) “Los sistemas tienen en esta edad una
notable capacidad compensatoria, así el adulto joven es capaz de conservar la salud
en forma casi continua, por esta razón presentan poca o ninguna preocupación por
su salud”. Regularmente el peso va en aumento, ya que hay un cambio en la vida
del adulto joven. Se empieza a comer comida rápida por el trabajo, comer a
destiempo, causando un desequilibro alimenticio (Zurko, s/f). La autora Elena Lara
dice que la mejor respuesta y contraataque a este fenómeno es la actividad física,
la cual ayuda al mantenimiento del peso, tonificación de los músculos,
fortalecimiento del corazón y pulmones, protege contra ataques cardíacos, cáncer
y osteoporosis, alivia ansiedad y depresión.
Sin embargo, también hay que tener en cuenta que la adultez joven dura alrededor
de dos décadas, por lo que los aspectos físicos pueden variar mucho de persona
en persona. Normalmente es en torno a los 30 años que algunas capacidades
físicas comienzan a declinar dependiendo de qué tanto se haya abusado de ellas
durante la niñez y adolescencia (como es la vista o el oído). También es importante
establecer que tanto las enfermedades de transmisión sexual como el cáncer llegan
a ser un grave peligro para los adultos.
Teniendo en cuenta lo anterior, Al menos una cuarta parte de la población adulta
del mundo, unos 1.400 millones de personas, se encuentra en peligro de sufrir
enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, demencia y cáncer debido a sus
hábitos sedentarios, según refleja en un estudio la Organización Mundial de la Salud
(OMS). Además, el sedentarismo es uno de los principales factores de muerte
prematura.
- DESARROLLO SOCIAL:
Bronfen brenner resalta que en el desarrollo (intelectual, emocional, social y moral)
es tremendamente importante en la interacción vital con el contexto más próximo a
través de los procesos proximales, un tema esencial actualmente en su teoría.
Desde una perspectiva evolutiva del ciclo vital, (Rodríguez y Castellano, 1995;
Firgerman Bertrand, 1999) la vejez se sitúa como una etapa más del desarrollo en
la que el sujeto está expuesto a estrés y tensiones, al igual que en otras etapas del
desarrollo, con la salvedad de que el individuo tiene más años y unas características
específicas determinadas de esta fase. Desde esta visión bio-psicosocial del
individuo, la vejez no sólo se caracteriza por la edad cronológica, sino también por
factores biográficos, ambientales y ecológicos.
Entre las situaciones críticas propias de esta etapa, algunas son intrínsecas al
propio desarrollo de la ancianidad, como la pérdida de seres queridos. Y otras
vienen determinadas por la sociedad, como la jubilación, la pérdida de status e
ingresos. Las personas reaccionan diferencialmente ante estos eventos críticos, así
unas se adaptan mejor que otras. Como variables moduladoras de los efectos
negativos que pueden traer estos cambios destacan, además de la calidad o
cantidad de redes de comunicación, la capacidad de la persona de manejar
situaciones sociales, sus posibilidades de entrenamiento o de resolución positiva de
cambios o pérdidas (Fernández Ballesteros, 1998).
Por tanto, con respecto al ámbito social, nos detenemos en un contexto relevante
en el cuál la persona mayor se desenvuelve: el familiar. Las relaciones sociales de
la persona mayor cambian cualitativamente (al no tener, por ejemplo, una vida
laboral cuando se jubilan), estableciendo y cuidando una vida familiar (con sus hijos
y nietos). Además, pueden analizar y participar más en problemáticas sociales de
su contexto
Continuando con esta última idea, la tercera edad es una etapa que coincide con la
jubilación, y que puede interpretarse de modos diversos, como: un merecido
descanso, un tiempo para realizar aquello que por motivos de trabajo o crianza no
pudo realizar en su vida, viajes, estudios, cambio de residencia hacia un lugar más
apetecible, etc., y no percibirla como un mal inevitable, preparación y tránsito hacia
la muerte (Beaver y Miller, 1998). También en la percepción de la jubilación pueden
estar presentes perspectivas de tipo religioso, creencias que implican satisfacción,
calidad de vida y bienestar social. La calidad de vida entendida como algo más que
el adecuado bienestar material, incluyendo las percepciones de autoestima (George
y Bearon, 1980). Vidal (2000) define la calidad de vida como la combinación entre
cuatro deseos cardinales: autonomía, atención, normalidad y especificidad. Este
cuarteto está basado en dos componentes: objetivos (conformados por recursos
propios- la familia, el patrimonio, la salud...- y de la sociedad en la que habita) y
subjetivos (constituidos por la percepción individual de los sujetos mayores y por la
manera en que el contexto social, según el momento histórico, que rodea a dicho
sujeto percibe la vejez).
En resumen, una serie de estudios sobre gerontología social se han centrado en el
concepto de satisfacción de la vida.
Neugarten (1987) define este concepto de una forma global, señalando los cinco
componentes de la satisfacción vital positiva:
1. Se complazca de cualquier tipo de actividades que constituyan su vida diaria.
2. Considere significativa su vida y acepte la responsabilidad de lo que ha sido.
3. Crea que ha tenido éxito en la consecución de sus principales objetivos en la vida.
4. Mantenga una autoimagen positiva y se considere como una persona que merece
la pena, sin importarle sus debilidades presentes.
5. Mantenga actitudes y humor positivos.

Aspectos importantes
La vida laboral
El mundo laboral es un entorno que ayuda a formar nuestra propia identidad. Esto
se transparenta claramente en la vida cotidiana en la que es fácil identificarse con
la profesión que se ejerce.

En busca de un trabajo
Uno de los principales objetivos del adulto joven es encontrar un trabajo que permita
la generatividad y suficiente dinero para vivir independientemente de los padres.
Los adultos jóvenes escogen puestos de trabajo bien remunerados, relegando a un
segundo lugar la satisfacción con el mismo.
Los adultos mayores prefieren ocupar puestos menos remunerados pero que les
permitan mayor satisfacción laboral.

Jubilación
La jubilación es una transición que se da poco a poco. Se pasa por 5 fases (no son
secuenciales ni es necesario que todos los adultos pasen por ellas):
Fase de prejubilación: período previo a la jubilación real. Se preparan para el retiro
labora, y se preguntan cómo será su vida de jubilados.
Fase de jubilación: Puede materializarse de 3 formas diferentes o Luna de miel: los
que con la jubilación empiezan a realizar las actividades que llevan tiempo
queriendo hacer pero que las obligaciones laborales no le permitían. Es
característica de quienes se jubilan voluntariamente y tienen suficientes recursos
económicos.
Descanso y relajación: aprovecha la jubilación para descansar de las obligaciones
que ha sobrellevado durante su vida activa.
Continuidad: los que continúan realizando algunas de las actividades que realizaban
cuando aún trabajaban.
Fase de desencanto: cuando descubre que las fantasías asociadas a la jubilación
no se cumplen.
Fase de reorientación: abandona las expectativas previas a la jubilación (tanto
positivas como negativas), explora nuevas posibilidades, toma decisiones y logra
organizar una rutina nueva dentro del retiro.
Fase de estabilidad: el jubilado consigue una rutina estable y satisfactoria.

El paso por el cambio normativo asociado a la edad que supone la jubilación estará
relacionado con cambios normativos asociados a la historia (ej: prejubilación a los
55 años, gobiernos que aumenten la edad de jubilación, la diferencia de adaptación
a la jubilación de las mujeres actuales, etc.)
Pueden aparecer los trabajos puente: trabajo parcial remunerado que realizan las
personas jubiladas a tiempo parcial. Tienen un efecto positivo en las personas
mayores, ya que les proporciona satisfacción laboral y personal y un aumento de su
calidad de vida.
DESARROLLO PSICOLOGICO Y EMOCIONAL
En esta etapa de la vida el adulto se replantea frente a lo vivido. Los posibles
cambios que debe de enfrentar pueden afectar el matrimonio y la estructura familiar.
Es una etapa importante en la que la relación con los hijos, los padres y de pareja
deben de considerarse.
Los hijos tratan de diferenciarse de los padres, comienzan a polarizarse y eso será
difícil cuando el rol parental es rígido y no evoluciona. La madre debe aceptar el
desarrollo de sus hijos hacia la individualidad y establecer una relación más distante.
Esta relación se dificulta cuando la mujer ha formado su propia identidad en
términos de su rol maternal. La mujer debe de redefinir su autoestima en función de
los logros que los hijos alcanzan en esta etapa.
En su mayoría las mujeres, en la mediana edad se vuelven más asertivas y
orientadas al logro, la autoestima se centra en el trabajo y en el sentido de
productividad.
Los adultos medios con sus padres alcanzan una mayor cercanía, ya que la brecha
generacional no es tan notoria, a su vez experimentan un deterioro físico y viven la
incertidumbre por el futuro y la vejez, al mismo tiempo se produce un sentimiento
de superioridad debido a que sus padres se ven débiles, hay preocupación por la
vulnerabilidad que ellos presentan frente a las enfermedades y al mayor riesgo de
muerte.
Ocurre un cambio de roles, transformándose también, además de cuidar a sus hijos,
en cuidadores de sus propios padres.
En la adultez temprana hay una pérdida de la intimidad en la pareja, sin embargo,
en la adultez media al tener hijos adolescentes se produce un reencuentro,
redefiniendose como pareja en función de logros obtenidos.
Las personas en los 40 años tienden a pensar que el futuro es infinito mientras que
en los 50 empiezan a pensar, más bien, en el tiempo que les queda por vivir y en lo
inevitable de su propia muerte, lo que a muchos los lleva a empezar a estructurar
sus vidas en términos de prioridades.
Aspectos importantes
Enfrentamiento a la muerte
Las personas son el producto singular de su biografía y tiene una permanente
vocación de felicidad y plenitud. (Bayés): la persona es el conjunto de situaciones
que ha experimentado a los largo de la vida, de las decisiones que ha tomado, de
las relaciones personales que ha tenido, todo ello dentro de un entorno específico y
en busca de una felicidad constante que, a veces, se escapa.
Factores que afectan la forma de enfrentar la muerte
Momento evolutivo:
Cuando el fallecimiento ocurre en un momento no normativo (a edades tempranas),
la familia del fallecido sufre más y es más difícil la recuperación.
Adolescentes y adultos jóvenes: la muerte no preocupa, ya que es cosa que ocurre
a otros y a ancianos (fábula personal). Las conductas de riesgo son frecuentes y la
accidentalidad con resultados mortales elevada.
Adultos: con el matrimonio y la llegada de hijos comienzan a preocuparse por su
salud física por ellos mismos y por el sentido de responsabilidad de tener que estar
ahí para los otros (ser queridos)
A partir de la década de los 30: la experiencia real con la muerte aumenta (sufren
pérdidas de familiares o amigos) Entre los 30 y los 60 años el principal temor de las
personas es fallecer dejando cuestiones inconclusas.
Ancianos: piensan más en la muerte pero la temen menos, sintiendo menos
ansiedad que los jóvenes ante la misma. Prefieren (al igual que otras personas de
otras edades que tiene cerca la muerte) estar cerca de los seres queridos, resolver
antiguas rencillas y recordar la importancia que las personas queridas han tenido a
lo largo de la vida.
La Longevidad
Longevidad. (también se dice esperanza de vida) es un concepto que corresponde
a los estudios demográficos, pero no se trata sólo de dicho aspecto sociológico. En
general tiene que ver con la duración de vida de un ser humano o de un organismo
biológico y se utiliza con más frecuencia en referencia a la ancianidad o la edad de
un ser vivo.
La longevidad trae consigo una serie de consecuencias que la llevan a constituirse
en un fenómeno de interés disciplinario que va más allá de la realidad crono-
biológica de vivir más años; es una nueva realidad que conlleva la creación de
nuevos modelos de vejez y de expectativas frente a la edad avanzada. Se constituye
así, al interior del proceso de envejecimiento, en un fenómeno con importantes
implicancias socioculturales, y por lo tanto, de interés para las ciencias sociales.
DESARROLLO COGNITIVO
Tal como el adulto joven, el medio, posee un pensamiento formal (Piaget). Sin
embargo éste tiene una particularidad que determinaría cierto grado de rigidez
haciéndole difícil enfrentar el cambio y la novedad de las diversas situaciones que
vive.
Se plantea entonces, que el adulto tendría un pensamiento "Postformal" en el que
se integra el pensamiento objetivo y analítico con el subjetivo y simbólico, siendo
menos literal y más interpretativo.
Entre las características que tiene este pensamiento (Kramer, 1983), se encuentran
el "Relativismo", es decir, el adulto observa y analiza desde diferentes perspectivas,
es capaz de hacer "Sintesis", replanteando las situaciones y planificando
constantemente.
Existe temor en relación con pérdida de habilidades mentales debido a que puede
haber una disminución de memoria, mayor tiempo en terminar una tarea o
solucionar un problema porque se distraen con mayor facilidad. Estos son cambios
comunes en las destrezas intelectuales.
En las personas sanas, sus habilidades verbales y razonamiento tienden a ser
mejores, así como la habilidad para organizar y procesar información visual. Existe
un aumento de las destrezas del pensamiento, comprensión e información, mientras
sus habilidades motoras disminuyen (lentitud de respuesta).
El grado de motivación para aprender o recordar, el interés o significatividad de la
información, el tiempo de la experiencia educacional que se ha tenido, tienden a ser
más importantes en esta edad que la modificación de las habilidades de aprendizaje
y memoria. Son igualmente creativos que los adultos jóvenes.
CONCLUSIONES.

- La edad, por tanto, no solo es cuestión de cronología, sino que está llena de
significados, estructuras, obligaciones, relaciones, etc., que marcan el ritmo de vida
de cada uno.
- El interés de esta exposición ha sido la persona adulta que llegará a envejecer,
sus recursos, metas, contextos de su desarrollo y procesos que le acompañan.
Quedan todavía temas tan intensos en la edad adulta como las teorías sobre las
emociones, las relaciones sociales, la personalidad, la salud mental o los propios
campos de aplicación de la misma psicología del desarrollo de la edad adulta.
REFERENCIAS

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