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ESTRATEGIA #4

LA FAMILIA
Fortalece la vida de aquellos a quienes amas

Texto: Efesios 4:29


Introducción:
Si yo fuera tu enemigo buscaría desintegrar tu familia y destruir a cada uno de
sus miembros. Querría debilitar tu confianza y unidad, haría que el amor de todos
se dirigiera hacia sí mismo. Haría que tu familia no se pareciera en nada a lo que
tendría que ser. Porque entonces las personas mirarían tu familia cristiana, tus
relación sentimental cristiana, que no son más fuertes que otras personas, que
Dios, en el fondo, en realidad no cambia nada.

Mi familia es importante. Hechos 16:31


Toda nuestra familia son un asunto de enorme trascendencia. Todos son valiosos
porque cada uno es una “valla publicitaria” para la historia eterna e inalterable
del amor entre Dios y la humanidad. Cada uno de los éxitos o fracasos de las
familias tienen un enorme significado a los ojos de Dios y por lo tanto a los ojos
de nuestro enemigo.
El enemigo nos tiene en la mira a todos. El tiene en la mira nuestro papel como
hijo(a), enamorado(a), novio(a) y esposo(a). El trae división, tensión, quita el
sentir de paz y provoca desunión.
Porque al final el quiere destruir a nuestra familia. Todos somos llamados a orar,
incluso por un matrimonio y una familia a pesar de ser solteros debemos
proyectarnos al futuro.

El merodea a nuestro alrededor


El enemigo merodea alrededor de tu familia, pero eso no quiere decir que forme
parte de ella. El quiere que tu familia sufra, que tu hogar se convierta en un
campo de batalla. El es el que se ha volcado con mas dedicación para
enviarlos afuera, cada día, vulnerables y propensos a la tentación, necesitados
de amor y aceptación incondicionales que se supone deberían darse y recibir
uno del otro.
El enemigo nos enfrenta uno contra el otro, y los desgarra por la mitad, el
enemigo siempre representará la división. Dondequiera que la discordia esta
presente, el nunca esta demasiado lejos. Y como la mayoría tristemente lo
sabemos basado en las experiencias que cada uno hemos vivido, ninguna
herida corta tan profundo o atraviesa el centro de nuestra existencia como la
que recibimos de parte de la familia. 1 Corintios 1:10

“Cuanto mas oremos por nuestra familia, más el Espíritu Santo iluminará
aquellos lugares en tu propio corazón y aquellas acciones que también
necesitan un poco de trabajo”.
La oración primero obra en nosotros. Proverbios 3:5-6
La oración es el medio como Dios obra a través de nosotros incluso cuando
oramos por nuestra familia. Dios nos convence de que quizás lo que ahora
nuestra familia (papá, mamá, hermanos, etc) necesita es una hijo(a) seguro y
apacible, en vez de ser una fuente molesta y fastidiosa de contienda que
solamente perturba y empeora las cosas.

La familia es uno de los ejes clave de los propósitos de Dios sobre la tierra. Y tu
familia dentro de tu esfera de influencia, es uno de los mayores componentes
de lo que Él esta haciendo exactamente aquí donde vives. A fin de asegurar tu
completa cooperación con Él y con la enorme oportunidad representada en tu
estructura familiar y en las personas que la componen, ellas no necesitan que
les estés encima, fastidiándolas, sino que te pongas de rodilla.

EL LLAMADO A LA ORACIÓN. Romanos 14:19


Los hogares y las familias pueden convertirse fácilmente en zonas de combate.
Es posible que no logres controlar toda la discordia y las decisiones equivocadas
que ocurren en las diversas esquinas de tu casa o entre las personas con las
cuales compartes una familia. Pero puedes asegurarte de que el único lugar
donde tu entablas combate sea en las regiones celestes, en oración, en secreto.
El enemigo que intenta alterar la paz en tu casa no se inmuta cuando tratas de
buscar tus propias soluciones, pero se preocupa cuando un padre, madre,
hermana, sobrinos comienzan a evitar el ruido de la periferia y empiezan hacer
ruido justo afuera del taller del diablo.

Cuando ores por tu familia no lo hagas por cumplir “Señor bendice a mi mamá,
papá, etc.” Nuestra oración debe ser declarando palabras sobre sus vidas.
Efesios 4:29