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REGIÓN PACÍFICA RITUALES FÚNEBRES

Tipos de rituales fúnebres:


1. 1. Ritos fúnebres a un adulto:
2. Ritos fúnebres a un niño:
3. Alabaos y arrullos

RITUAL FÚNEBRE PARA ADULTOS

HECHO

Cuando muere alguien, los familiares de éste y algunos otros comienzan a preparar todo un
conjunto de cosas; tanto al difunto como el lugar que será escenario de diversas manifestaciones
trascendentales, en palabras antropoculturales, “lugar sagrado”.

Es así que lo primero que se hace con el difunto es bañarlo, luego se viste, y mientras se hace esto
se está preparando la tumba o lugar sacro, que hace las veces de un altar, donde estará acostado
o tendido el difunto.

En el arreglo de la tumba se utiliza una mesa, sabanas blancas colgadas alrededor, almohada; una
vez formado el arreglo se le añaden nuevos símbolos: en la parte superior central un moño negro
que hace alusión a una mariposa negra. Debajo de este moño va un crucifijo, esto significa luto, es
decir que ha fallecido alguien de la casa.

También se encuentra en la sala del velorio una cinta con el nombre del difunto, cinco velas a los
lados del ataúd, una imagen de un santo que puede ser san Antonio o también la del Divino Ecce
Homo, en la cabecera de la tumba se coloca un rosario y un cordón; mientras se hace esto va
llegando la gente o acompañantes, que no solo son los familiares sino vecinos, amigos, por no
decir que la comunidad en su mayoría de habitantes. Para atender el personal, los cercanos del
difunto compran y consiguen café, azúcar, vela, viche o aguardiente, leche, cigarrillos, confites,
galletas, panes entre otras cosas.

Para que el difunto no se dañe, echan agua en un balde y dentro de él colocan tres velas. Se utiliza
con el fin de que el difunto no se dañe y aguante hasta la hora del entierro, ya que a veces el
entierro del difunto se retrasa, ya sea por que aun no está hecho el ataúd, o quizá algunos
familiares que se encuentran lejos no han llegado. Sin embargo, se cree que si las tres velas en el
agua se juntan, es por que en el pueblo habrá otro muerto.

Vestido del difunto

Las personas en vida, piden cómo quieren ser vestidas en el momento de su muerte, algunos
solicitan vestir el hábito de la Virgen del Carmen o de algún santo de su devoción, o simplemente
una túnica blanca. Otros prefieren un traje elegante, el vestido de su matrimonio, se les colocan
medias pero sin zapatos refiriéndose al pasaje bíblico del éxodo «Quítate las sandalias, porque el
lugar que pisas es santo» significa que el difunto va a un lugar sagrado. Llevar la ropa nueva
significa que el difunto no debe llevar el olor de esta vida, porque el encuentro con Dios debe ser
muy digno.

El vaso con agua

Debajo del ataúd se coloca un vaso con agua que permanece nueve noches sin cambiarla, para
indicar que si al momento de fallecer la persona murió con sed viene a tomar agua de allí. El agua
va disminuyendo a medida que pasan los días. La que queda en el vaso, después de las nueve
noches tiene una connotación medicinal y se ofrece a las personas que sufren de asma, del
corazón y de los nervios. Se cree que la disminución del agua corresponde a que el difunto, se hizo
presente allí para beberla.

El cordón

Al difunto se le coloca un cordón en la cintura, que lleva siete nudos, significando los siete
escalones para subir al cielo, a la presencia de Dios. El difunto con el cordón va escalando el
camino salvífico al encuentro con Dios. Se hace de cáñamo y según se cree todo difunto debe
llevar su vela, su cordón, su rosario con el cual se presentará a Dios, que según Estefana “hasta
muerto se está rezando”.

No barrer la casa

Cuando el difunto se encuentra todavía en la casa, ésta no se puede barrer, se debe hacer antes
de traerlo a la casa. El difunto es un invitado especial y la persona más importante, todo gira
alrededor suyo. Esto significa que cuando se invita a una persona a casa, no se barre en presencia
de ella porque sería una falta de respeto. El alma del difunto se encuentra en la casa hasta el
último día del novenario. Existe otra creencia sobre esta acción de barrer, si se hace, los familiares
van muriendo en cadena.

VELORIO

Como su nombre lo indica es hacer guardia, acompañar y rendirle homenaje a un difunto y sus
dolientes. El velorio es una “reunión” religiosa en la que se ora por el alma del muerto, se cantan
alabaos y se rezan hasta cinco rosarios.

La noticia de la muerte y su respectivo velorio; hace cambiar el programa de la tarde y de la noche;


entonces, empiezan a llegar los familiares con presentes que puede ser en dinero para ayudar a
los gastos del novenario y del funeral.
En ese momento los rezanderos y rezanderas preparan oraciones a los difuntos y a todos los
santos. Por su parte, los hombres buscan los mejores sitios en el patio o corredores de la casa para
comenzar a beber, juagar naipe, dominó, se hacen comentarios de tipo político entre otros temas,
se echan chistes de todos los colores.

Las mujeres toman asiento junto a la tumba para cantar y rezar. Así en el velorio se ve, y se hace
de todo, se canta y se reza, se estrechan los vínculos de amistad entre los habitantes de la
comunidad y se ahonda en las enemistades, se riegan chismes, se arreglan y desarreglan
matrimonios, se bebe en exceso y hasta es posible que nazca otro velorio.

El velorio comienza poco después que fallece la persona hasta el día siguiente. En el transcurso del
mismo se recitan oraciones pidiendo el perdón de los pecados con el objeto de que el alma llegue
al Padre; se cantan alabaos, se juega dominó, se reparten confites, se brinda alguna comida y
algunas bebidas, para mantener en pie a las personas que acompañan el velorio durante la noche.

NOVENARIO

Es el conjunto de ceremonias y ritos fúnebres que se hacen en honor al difunto. Es la despedida, el


adiós antes de la despedida definitiva, que según creencia será en el aniversario. Como su nombre
lo indica, los actos tienen una duración de nueve días con sus respectivas noches, contadas a partir
del día en que muere la persona. Estos días son celebrados ininterrumpidamente.

Durante todo este tiempo los dolientes se someten o se proponen mantener una estoica vigilia
para recibir abrazos y besos como manifestación de dolor y pesar por parte de los amigos del
difunto y de la familia. Al cabo de esta dura jornada, estos sobrevivientes del dolor y el trasnocho,
lucen un áspero semblante.

Se da la impresión que los novenarios en algunos o por no decir en todo el pacifico colombiano
encierra una connotación especial y de carácter social. Una vez que la persona ha muerto y la
noticia ha sido difundida por las regiones vecinas, empiezan a llegar los amigos y familiares que se
encuentran en lugares remotos al escenario de los hechos. Donde permanecerán algunos días
solidarizándose con el dolor de la familia.

Durante estos días, lo que en vida fue la morada del difunto adquiere las características de
improvisada posada de camino, donde unos llegan y otros se van. Del mismo modo la cocina se
vuelve parte fundamental de toda actividad que tenga que ver con los preparativos de la comida y
la elaboración del café y otras bebidas que se la ha de brindar a los visitantes.

En el patio se instalan sillas y mesas para los juegos de dominó, baraja, parqué, dados, entre otros.

También se presenta que las novenas se vuelven el “medio fortuito” para enamorados y al mismo
tiempo para enamorar, referir chistes, escuchar cuentos de espantos y brujas, hacer comentarios e
intercambiar chismes ocurridos últimamente en el pueblo o la región.

Al ir a un novenario se hace notorio que los jóvenes y particularmente el género masculino, no


entre al recinto o salón donde se está haciendo el velorio o la novena. Que se haga, por decirlo así
“aparte del acontecimiento”; dedicándose más bien a jugar y echar chistes.
¿Cómo o qué se hace en el novenario?

Durante esos nueve días se reza un rosario –según la enseñanza de la iglesia católica- por cada
noche, su responsorio y algunos alabaos. Al rosario le agregan formulas como esta: Dadnos señor
mío Jesucristo de limosna, buen fin, buena vida y buena muerte… Dios te salve hija de Dios Padre,
Madre de Dios Hijo, Dios te salve esposa querida del espíritu santo… finalmente terminado el
rosario se cantan alabaos.

Cumplida las nueve noches se prepara la tumba, que se puede hacer de distintas formas (monte
calvario, en el piso etc.) colocándole distintos elementos ej.: arroz, frijoles. La tumba lleva cinco
gradas; significando las gradas que hay que subir o escalar a la otra vida.

Durante estas noches se hace comida para los acompañantes que vienen de lejos, en atención a
los asistentes, se reparte aguardiente o viche, cigarrillo, panes etc.

Sin embargo, el último día, o sea el noveno día, se reza el rosario por casillas durante toda la
noche, distribuido de la siguiente manera: a las 8 pm se reza una primera casilla del rosario, a las
10 pm la segunda, a las 12 am la tercera, a las 2 am la cuarta, a las 4 am la quinta; y a eso de las 5
am se hace el levantamiento de la tumba, que es según la creencia, el adiós. Ésta se hace con el fin
de despedir el alma y que ésta se vaya en paz al cielo.

Para el levantamiento de la tumba

todos los rezanderos se ponen al pie de la tumba e inician una serie de oraciones que hacen
referencia al levantamiento, luego se entona un alabao de este estilo: Levanten la
tumba,levántenla ya,que el alma se ausentapa´ nunca jamás.Adorar el cuerpo,dorar la cruz,dorar
el cuerpode mi buen Jesús,de mi buen Jesús.

Empiezan a quitar todos los componentes de la tumba, mientras cantan, danzan y se abrazan; una
vez quitado todo se hacen unas oraciones y se despiden con la bendición que da justo al amanecer

Después de haber hecho el levantamiento de la tumba se hace un balance de los gastos, tanto en
el velorio como en el novenario; y así una vez hecho esto, los gastos se reparten entre los inscritos
en una lista que han hecho previamente.

Es necesario anotar que todas estas ceremonias no las dirige una autoridad eclesial, ésta se lleva a
cabo gracias a los llamados “rezanderos y cantadores”, y ¿Quiénes son éstos?

LOS REZANDEROS

Son hombres y mujeres que rezan en los velorios, novenarios, alumbramientos y prestan su
servicio a la comunidad y a las almas de los difuntos, para que puedan estar en paz con Dios.
Aprenden su profesión escuchando en las novenas o velorios, por herencia o enseñanza. Cada uno
tiene su estilo pero sin salirse de lo básico. Son pieza fundamental del velorio y la novena.
Manejan el ritmo de la noche, pues cuando se va a rezar se suspende lo que se esté haciendo. A
veces se reúnen hasta cinco rezanderos en una misma novena o velorio, pero es uno solo quien
dirige. Por tradición no cobran, pero los dolientes, el último día de la novena o al día siguiente le
dan algo de plata como reconocimiento de su trabajo. Además de las oraciones, utilizan el rosario
y las velas para alumbrar la tumba o cuerpo del difunto. Se cree que si una persona va a un velorio
o una novena, no se puede ir sin rezar por lo menos un rosario, por que sino el muerto lo asusta
cuando vaya de camino a la casa.

CABO DE AÑO

Práctica muy difundida en todo el Pacífico Colombiano, en la ceremonia se representaba al difunto


con un ataúd el cual se le cubría con una sabana negra en señal de duelo o luto; y se le coloca los
cuatros cirios encendidos. El Celebrante repite la ceremonia en cuerpo presente y al final se
prodigan los responsos acostumbrados en la iglesia católica.

RITUAL FÚNEBRE PARA NIÑOS

“CHIGUALO O GUALÍ”

Es la ceremonia o actos que se hacen con motivo de la muerte de un niño que muere entre los 7 y
los 14 años de edad, el cual se cree se vuelve angelito y que va derecho al cielo. Por esta razón no
se le hace velorio ni novena, como sí se le hace a los difuntos adultos.

Esta ceremonia tiene lugar la noche anterior al día en que se va a enterrar el niño muerto, es una
ceremonia muy alegre, ya que según la creencia, el niño no ha ofendido a Dios, está limpio de
pecado; como también se cree que su llegada al cielo es con mucho gozo. Del mismo modo, al
niño se le coloca una flor que irá en la boca llamada “la flor del pico” y significa la inocencia del
niño.

Para la ceremonia se baña y se viste al niño de blanco o rosado, colocándole un ramo de flores en
la mano derecha, una corona de papel en la cabeza y algún instrumento de trabajo según el sexo,
si es niño puede llevar un machetico para trabajar, si es niña puede colocársele un rayo. También
se le coloca una vela amarrada con una cinta blanca, con la mecha sin quemar, por que no es
pecador.

La caja debe ser blanca o forrada con tela blanca. Se prepara un altar con una mesa y sobre ésta
un arco adornado con flores de diversos colores y las 3 velas. Debajo del arco, sobre la mesa se
coloca la caja con el niño.

En la noche en lugar de rezar por el niño muerto, se baila alrededor del cadáver cantando los
arrullos que en ocasiones van acompañado de instrumentos musicales (tambor, platillos, requinta;
entre otros).
Los padrinos son muy importantes en este ritual, puesto que son los encargados de dirigir la
celebración, ayudan a vestir o amortajar al niño, y de buscar a los niños que van a llevar el ataúd al
cementerio; del mismo modo son los responsables de cubrir los gastos del entierro. La madrina es
la encargada de bailar al niño. Se le coloca en una silla especial durante toda la noche y una mesa
con velas y flores preparada en forma de altar.

El angelito o niño debe llevar los ojos abiertos, para que así pueda ver –según la creencia- la luz, y
por que pronto va a ver el rostro de Dios; en caso de que al morir se le cierren los ojos, se le
colocan unos palitos para abrírselos.

Para el baile del chigualo las personas se colocan en semicírculo alrededor del altar, la madrina o
padrino coge el cadáver y mientras cantan van pasando la caja o ataúd con el niño de mano en
mano.

El angelito pasa la última noche antes de marcharse al cielo, entre parientes y amigos que le
desean un buen viaje con arrullos, a tiempo que mecen su cuerpo en una sábana blanca mientras
entonan: Que se embarca y se vabuen viaje a la gloria se vatu padrino y tu madrinacanalete te han
de da¡Buen viaje...!

Como habíamos mencionado antes, durante la noche no se reza por el niño muerto, sino que se
baila el «Chigualo» y se le canta arrullos o Salves. En el baile las mujeres forman un semicírculo
alrededor de la mesa y del altar, La Madrina o una persona que ella delegue coge al niño y
mientras cantan lo van ofreciendo a los presentes. En algunos lugares interviene el padrino
acompañando a la madrina en la danza. La madrina entrega el cadáver a una de las mujeres que
están en el semicírculo. Este rito dura toda la noche. Se acompaña la ceremonia con bebidas
típicas de la región.

La madre del niño acompaña el acto sin participar en el semicírculo. Al día siguiente llevan al niño
al cementerio. La procesión es acompañada por muchos cantos que expresan la alegría del nuevo
miembro del coro de los ángeles. Al niño no se le hace novenario, su alma no está penando.

Cuando se trata de despedir a un niño que ha muerto, el ambiente es de entusiasmo y alegría, no


solo en la fuerza y vivacidad de los cantos sino en el colorido de los atuendos y los elementos con
que rodean el féretro. Adelante van los familiares con flores, luego un joven lleva un asta con
cintas que caen y son sostenidas por la punta por otros niños, luego viene el féretro, los demás
familiares y las cantoras.

LOS ALABAOS

Es sagrado. Se cree que son apoyo para acercar el alma más a Dios y contrarrestar el pecado. Hay
alabaos que no se pueden cantar sentados, sino de pie, esto debido a su solemnidad.
Este canto fúnebre posee letras o textos literarios bíblicos y demás cantos religiosos como Ave
María, Santo, Agnus Dei y otros de iniciativa propia que tienen que ver con los caminos del alma al
más allá.

En esencia son aquellos cantos dialogados de alabanza o exaltación religiosa utilizado en el


contexto fúnebre, velorio y novenario para adultos y para la celebración del chigualo; al igual que
en otras ceremonias celebradas en el pacifico colombiano. Los alabaos son memorias. Se cree que
es para que el difunto halle el camino al más allá y se reencuentre con sus ancestros.

En este canto el solista emprende su cantata con fluctuaciones vocales impresionantes, con
terminaciones de frases prolongadas y solfeadas que a veces no se entiende con claridad el
mensaje expresado, el coro de cantores responde de manera enérgica y con diversas voces abordo
aprendidas con la práctica repetitiva e imitativa todo esto produce una sensación de tristeza por la
despedida de un ser, al más allá.

Según se cree, los alabaos son para ayudar que el alma del difunto descanse en paz al lado de Dios,
esto sí, de acuerdo a sus obras. Del mimos modo son para implorarle a Dios por el alma del
difunto, al igual que pidiéndole a Dios por los que quedan vivos, para que les ayude a resistir el
dolor de haber perdido ese ser querido. Los alabaos que se entonan tienen un contenido rico en
espiritualidad y mística. Son por llamarlo así “diálogos entre el mundo del hombre y el mundo
divino”.

LOS ARRULLOS DE GUALI Ó CHIGUALO

Los efectos de estos son reales. En esencia son un estimulo que se le hace al niño. Otro canto
fúnebre que se utiliza en el acompañamiento del niño muerto ó “Angelito” este ritual es alegre y
sus cantos se denominan “bundes” que están integrados por canto y acompañamiento de
instrumentos de percusión de la Región y juegos lúdicos creados por la comunidad campesina ó
rural, en donde se ofrecen estos juegos al angelito que no alcanzo a jugarlos en esta vida y se le
enseñan para que los realice en la otra vida.

Se nota un entusiasmo porque se despide a un ser que no ha cometido faltas ó pecados en este
mundo y con ello se ha ganado la entrada al Cielo, los textos literarios de estos cantos tienen que
ver con situaciones cotidianas que se practican en la comunidad, como juegos con juguetes,
consejos de madre a un niño, consuelo para la madre, bendiciones para un angelito, abundancias
de juegos en la otra vida y permiso a Dios para entrar a los cielos entre otros.

Estilo de arrullos:

Rorro, tu padrino y tu madrina que te echen la bendición

Que te la echen bien echada que te llegue al corazón

Niño lindo niño bello, niño pa donde te vas

Niño si te vas al cielo no te vas a demorar.