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Desde hace ya varios años que la crisis venezolana se ha agudizado a tal punto que se ha vuelto una

realidad tangible para todos los colombianos, sin embargo, desde que Juan Guaidó presidente de la
Asamblea Nacional de Venezuela y parcialmente reconocido como presidente encargado de
Venezuela el pasado 23 de enero, los medios colombianos no han dejado de hablar de esta crisis.

El problema no es que hablen de la crisis, porque es verdad que Colombia ha recibido a miles de
venezolanos y se ve afectado directamente, así como Venezuela realmente vive una crisis
humanitaria. El problema principal es que se difunda solamente una versión de esta crisis y la
versión principal o la que más se difunde es aquella en la que Nicolás maduro es un dictador que
necesita ser completa e inmediatamente apartado de su cargo y Juan Guaidó debe asumir ahora
como presidente legítimo de Venezuela y que, quienes cuestionen la intervención de los Estados
Unidos en esta supuesta transición a la democracia automáticamente serán acusados de apoyar al
régimen de Nicolás Maduro.

Entonces la pregunta es, ¿Por qué los medios colombianos solamente se interesan en una sola
versión de la historia? ¿Y por qué nadie cuestiona los intereses de EEUU en la crisis venezolana?

Para unos el eje central de la crisis es la democracia, el problema es el autoritarismo de maduro,


para otros es el petróleo, pero esas lecturas de la crisis no son del todo exactas porque no explican
las razones por las cuales los Estados Unidos decidieron intervenir AHORA y no antes.

¿Cuál sería entonces la razón de fondo de esta situación? Esto tiene una explicación con un
trasfondo económico y es la GUERRA COMERCIAL entre China y los Estados Unidos.

Como sabemos hay intereses económicos y políticos. Políticos porque se han venido originando
proyectos alternativos en la región que se alejan del dominio de los Estados Unidos y económicos
porque EEUU quiere contrarrestar la influencia cada vez mayor de China y Rusia en América Latina
y así recuperar los mercados que ahora están siendo ocupados por china.

Desde 2011 antes de que Donald Trump fuera candidato a la presidencia de EEUU, ya advertía del
peligro que implicaba que China pudiera remplazar a Estados Unidos como primera economía
mundial, esta nueva realidad política y económica fue usada por Trump en su campaña para mostrar
que los políticos que lo habían precedido se habían equivocado, y que él como negociante
experimentado iría a recuperar ese liderazgo perdido por EEUU.

Esa es la idea detrás del eslogan de su campaña Make America Great Again (Hagamos a América
grande nuevamente), y eso significaba renegociar una serie de tratados comerciales no solo con
China, también con países como Canadá, México y la Unión Europea.

En el caso de China Trump cree que no respeta las reglas del comercio internacional, subvenciona
demasiado a sus empresas y acusa al gobierno chino de robar tecnologías de EEUU.

Cuando las empresas chinas compran empresas extranjeras, estas compañías extranjeras tienen
como obligación asociarse con empresas locales para poder entrar en el mercado chino, esto se
convierte en una presión para que las empresas extranjeras le transfieran su tecnología a china,
como es el caso de la compañía Huawei, a quien se le acusa de robo tecnológico y robo de la
propiedad intelectual de otras compañías de EEUU (Es por esto la detención de la hija del fundador
de la compañía China). Este caso nos demuestra que es un escalón más de esta guerra comercial
entre EEUU y China en la que cualquier empresa China puede ser objeto de persecución penal.

Hablemos ahora del déficit comercial. El déficit comercial o balance comercial negativo se genera
cuando un país importa más de lo que exporta, en este caso EEUU compra a China más de lo que le
vende. Es por este déficit que Donald Trump empezó a aumentar las tasas y aranceles sobre las
importaciones de algunos productos chinos, para volver estos más caros y para que los productos
estadounidenses sean más competitivos, y a su vez se pueda fabricar más en EEUU y así impulsar la
industria y el empleo. Los primeros productos afectados fueron los paneles solares y lavadoras en
enero de 2018, en abril lo fue el acero y el aluminio, alegando razones de seguridad nacional. Ante
esta situación China también subió los aranceles de algunas importaciones provenientes de EEUU
como la soya y el algodón. Esto hizo que los agricultores en EEUU se vieran afectados. En ese sentido
Trump para poder ayudarles tuvo que darles una subvención de 12 mil millones de dólares. En
últimas en esta guerra comercial quien sufre es el consumidor, porque muchos de los productos que
consumimos son importados, además disminuir los intercambios con un país extranjero no significa
que se vayan a desarrollar los trabajos o los empleos en el propio país, porque hay productos que
no se producen en este caso en EEUU. todo esto Trump lo hace con la intención de que las empresas
de EEUU en China vuelvan para su país y empiecen a producir allí, pero este proceso no es tan
automático porque en EEUU, la tasa de desempleo es relativamente baja, lo cual implicaría una
escasez de mano de obra, habría que emplear inmigrantes pero Trump no quiere más en su país,
pero Trump no subió los aranceles a todos los productos, hubo una selección, seleccionaron el 50%
de los productos que hacen parte de un plan llamado Made in china 2025. ¿Qué significa este plan?

Made in China Significa básicamente cambiar la producción barata por innovación y tecnología, es
decir, quiere empezar a competir directamente con EEUU en sectores como la robótica, la
biotecnología o la inteligencia artificial. China quiere pasar de ser un país de mano de obra barata a
uno de ingenieros, quiere dejar de ser la fábrica del mundo que siempre ha sido y convertirse en
una potencia industrial y tecnológica en diversos sectores, convertirse a la vanguardia y la
innovación mundial, y es justamente este progreso tecnológico el que preocupa a los EEUU.

Peter Navarro es el asesor de Trump en temas comerciales de EEUU, aunque en realidad es más un
propagandista que un analista político que confirma los prejuicios de Trump y cree que los EEUU
adhirieron a los principios de libre comercio a costa de la seguridad nacional de ese país. Escribió un
libro muy conocido llamado Death by China, de ahí hizo también un documental con el mismo
nombre en el que muestra el crecimiento chino como la mayor amenaza a los intereses de los EEUU
desde la Alemania nazi. A través de la manipulación de la moneda, políticas comerciales abusivas,
trabajo esclavo según Navarro, China se habría convertido en una amenaza para la vida de los
ciudadanos de todos los países desarrollados y que lo peor de todo según él es que china estaría
exportando este modelo alrededor del mundo, amenazando a sus vecinos y explotando a las
naciones desarrolladas con un nuevo imperialismo, es decir china estaría utilizando un Weapons of
job destruction (armas de destrucción de empleos).

Después de la caída de la Unión Soviética se creyó que China cambiaría su sistema político, mucho
más con la entrada de este país a la OMC en el 2001, ya que la Organización Mundial del Comercio
es la organización económica más grande del mundo. En ese momento se pensó que China dejaría
de ser liderado por el partido comunista y se volvería como cualquier país occidental, es decir un
país más orientado hacia el libre comercio, pero lo que sucedió fue que las exportaciones de China
aumentaron enormemente pero su sistema político permaneció igual.

Pero la subida de estos aranceles se hace bajo el pretexto de protección a la seguridad nacional. En
diciembre de 2017, antes de que empezara esta guerra comercial, la administración Trump publicó
la estrategia de seguridad nacional de su administración en la que afirmó que naciones extranjeras
como Rusia y China han desafiado las ventajas geopolíticas de América, es decir de EEUU intentando
cambiar el orden internacional a su favor, en el contexto de esta guerra comercial EEUU acusa a
China de estar usando la diplomacia de la deuda para expandir su influencia, de haber financiado o
de estar financiando el régimen de Maduro y de haberle tirado un salvavidas con un préstamo de 5
mil millones de dólares. En los últimos años china le ha prestado a Venezuela más de 50 mil millones
de dólares, una suma que Venezuela le devuelve en petróleo.

En el plano global en conclusión esto es lo que está en juego en la crisis con Venezuela. Ahora, habría
que preguntarse ¿Por qué EEUU no le exige a Corea del Norte ELECCIONES LIBRES para sentarse a
dialogar con ese país? ¿Por qué no le exige a Arabia Saudita elecciones libres? Sobre todo después
de saber que este asesinó brutalmente al periodista Jamal Khashoggi. La respuesta es: Porque es el
segundo país con las mayores reservas de petróleo después de Venezuela. A EEUU no le interesa la
democracia, le importa recuperar los mercados que China le ha quitado en América latina, y acude
al tema de la democracia solamente si sirve a sus intereses, allí ya no existen valores éticos y en este
gran tablero de la geopolítica Colombia es tan solo un peón. La pregunta es si la crisis humanitaria
en Venezuela realmente se soluciona apoyando a EEUU, y es realmente preocupante que a los
medios colombianos no les interese los análisis geopolíticos de calidad sobre la realidad mundial o
sobre los mercados y las materias primas. Esta falta de información lo único que causa es difundir
una suerte de historia única sobre la crisis venezolana y al final normaliza una posible intervención
militar de EEUU en Venezuela con el consentimiento por supuesto del gobierno de Iván Duque.

- Este texto lo redacté basado en el análisis del vídeo de la columnista Sara Tufano titulado
‘Venezuela: ¿lucha por la democracia o nueva Guerra Fría?’