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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

ESCUELA NACIONAL PREPARATORIA


PLANTEL N° 8, “MIGUEL E. SCHULZ”
México, D.F.

PONENCIA:
EL ARTE COMO MEDIADOR EN EL DESARROLLO DE HABILIDADES
DE COMUNICACIÓN DOCENTE

AUTOR:
PROFRA. CYNTHIA INÉS SILVA ARGUETA
• Ejecutante Profesional de Danza Folklórica por el INBA-SEP.
• Licenciada en Traducción, por la Universidad Intercontinental.
• Candidata a Maestría en Educación por la Universidad Marista.
ÁREA DE DESEMPEÑO PROFESIONAL:
• Profra. de Tiempo Completo en el área de Educación Estética y Artística, ENP-UNAM.
• Profra. de Historia de la Danza en la ENDCC, CONACULTA-INBA.
EL ARTE COMO MEDIADOR EN EL DESARROLLO DE HABILIDADES
DE COMINICACIÓN DOCENTE

Introducción

Históricamente, en el diseño curricular, a la educación artística se le ha considerado un área de


formación periférica en relación a las áreas de conocimiento consideradas como centrales. En
algunos casos, al arte se le ha atribuido la función única de esparcimiento, ocio u apoyo
terapéutico. Lo real es que no existe otro campo disciplinario más apto para desarrollar la
creatividad, la sensibilidad y la libre expresión que en el arte.
En este sentido, es que he considerado indispensable promover entre los profesores de
todas las áreas disciplinarias el reconocimiento, valoración y aplicación didáctica de los
elementos esenciales de las actividades artísticas en su quehacer docente cotidiano.
Por mi área de formación y por el nivel escolar en el que actualmente laboro, este
proyecto está dirigido a los profesores de enseñanza media superior.
Dicha propuesta la he diseñado en formato de curso–taller particularmente para los
profesores de la Escuela Nacional Preparatoria, con el objetivo de ofrecerles la oportunidad de
acercarse a los fundamentos teóricos que defienden al arte como canal de comunicación y
como mediador en la estructuración del pensamiento; a la vez que puedan diseñar y poner en
práctica estrategias de aprendizaje utilizando los elementos expresivos de la danza, el teatro, la
música y las artes plásticas.
Sin embargo, en esta ponencia he venido a plantearles los enfoques teóricos que
sustentan mi propuesta, así como poner a su consideración algunas estrategias didácticas con
el fin de diagnosticar su pertinencia y viabilidad aplicativa en el sistema de educación media
superior.
Con lo anterior, no pretendo que el profesor enseñe arte, sino que construya
integralmente, a partir del arte, su perfil como docente que trabaja bajo el enfoque de la
educación por competencias; específicamente, en las de tipo social.
Fundamentación de la propuesta.

¿Para qué sirve el arte?


Herbert Read, filósofo, historiador y poeta inglés propone, como principio en su obra
Educación por el arte, “no hacer de todos los individuos unos artistas, sino acercarlos a una
disciplina que les permita nuevos y distintos modos de comunicación y expresión,
competencias individuales que se interrelacionan con lo social a través de la sensibilización, la
experimentación, imaginación y creatividad”.1
Lo dicho por Read plantea claramente que el lenguaje artístico, además de enaltecer el
espíritu creativo y sensible del individuo, contribuye a desarrollar competencias sociales,
entendidas éstas, en palabras de Ángel Antonio Marcuello, como “aptitudes necesarias para
tener un comportamiento adecuado y positivo que permita afrontar eficazmente los retos de la
vida diaria”.2
La función del profesor, en el caso concreto del curso-taller propuesto, sería identificar los
elementos básicos constitutivos del arte para utilizarlos como mediadores en la construcción de
estrategias creativas y lúdicas que generen ambientes pedagógicos de comunicación eficaz.
En este sentido, el enfoque psicopedagógico que sustenta dicha propuesta es el
constructivista ya que, por su carácter afectivo, fomenta la interacción social y el intercambio de
ideas para construir un conocimiento significativo a la realidad o contexto de los participantes
en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Dicho de otro modo, a la enseñanza se le concibe
como la tarea facilitadora y al aprendizaje como el proceso creativo.
Ellen Dissanayake, investigadora de la Universidad de Washington en Seattle y
especialista en la exploración antropológica del arte y la cultura, identifica ocho funciones
generales puestas de manifiesto por el arte: 1. El arte refleja el mundo natural del que forma
parte. 2. Es terapéutico porque integra sentimientos, evita el tedio y promueve las emociones.
3. Posibilita la experiencia natural directa. 4. Entrena y ejercita nuestra percepción de la
realidad. 5. Contribuye al orden del mundo. 6. Opta por formas inusuales y no habituales del
mundo. 7. Ofrece un sentido de trascendencia o intensidad a la vida humana; y 8. Es un medio
de comunión y comunicación a la vez.3
Para Elliot W. Eisner, profesor de arte y educación de la Universidad de Stanford, la
enseñanza del arte y el arte en la educación debe estar contextualizada en función de las
necesidades y características de la población al que está dirigido, del momento histórico en el
que se enseña y de la disciplina que lo utiliza como medio.

1
Read, Herbert. (1991) Educación por el arte. Buenos Aires: Paidós Educador.
2
Marcuello García, Angel Antonio. Las competencias sociales. Concepto y técnicas para su desarrollo.
www.psicología-online.com
3
Chalmers Graeme, F. (2003). Arte, educación y diversidad cultural. España: Paidós., p.77
Rudolf Arheim, psicólogo e historiador de arte alemán, por su parte plantea que la percepción
visual, cultivada por la creación artística, es esencial en el desarrollo de la mente. Arnheim
estima que el pensamiento siempre se origina en la percepción sensorial y que la intuición y el
intelecto, así como el sistema sensorial y el conocimiento siempre están relacionados; por lo
que el valor de la educación artística es fundamental como forma de individualización,
aprendizaje y comunicación en todos los niveles de enseñanza.
Asimismo, desde la perspectiva pedagógica, John Dewey también plantea el valor social
que tiene el arte para fomentar la educación y subraya que los valores instrumentales del arte
fomentan el aprendizaje en cualquier campo del conocimiento; lo que introduce nuevas
perspectivas al proceso de la enseñanza y del aprendizaje.
Al igual que los autores mencionados, muchos intelectuales han estudiado científicamente
el valor social del arte en el desarrollo humano. Las teorías de Susanne Langer, Howard
Gardner, Juan Acha, Humberto Eco, Ángel I. Pérez Gómez entre otros, son, a mi criterio, las
que más se adaptan a la concepción del arte como generador de experiencias y competencias
sociales.
Por consiguiente, la intención de la propuesta aquí planteada no es formar profesores
artistas, ni tampoco se pretende concebir al arte como el único medio para generar actitudes y
habilidades de comunicación. Simplemente deseo que los docentes de todas las áreas del
conocimiento, se acerquen al arte, lo valoren y lo usen como medio para interactuar
socialmente con sus alumnos; lo que, en la cotidianidad, generará competencias sociales
sólidas para ambos.

Planteamiento de la propuesta.
Para valorar socialmente a las artes dentro del proceso educativo, es indispensable que los
profesores cambiemos paradigmas y estilos de enseñanza. Normalmente, solemos adoptar
formas de enseñar de nuestros profesores; o bien establecemos una brecha disciplinaria y no
nos permitimos abordar los contenidos de nuestra asignatura desde otras perspectivas del
conocimiento.
Del mismo modo, nos han hecho creer que el arte y la ciencia no tienen relación. Sin
embargo, convergen en un punto en común: el arte es la representación y la ciencia la
explicación de la realidad.
Bajo esta premisa es que planteo la necesidad de que los profesores de las materias
científicas y humanísticas recurran a los elementos constitutivos del arte para generar tanto
estrategias de enseñanza y aprendizaje creativas, lúdicas y significativas, como espacios de
interacción. Sin duda, esto desarrollaría las cualidades necesarias para que el profesor sea un
ser socialmente competente.
El curso-taller estaría dividido en 4 módulos de experimentación; a saber, uno para danza,
teatro, música y artes plásticas, respectivamente.
Los propósitos a cubrir abarcarían desde la definición y concepto del arte dentro del
proceso de aprendizaje, a través del intercambio de conocimientos previos y experiencias
profesionales, hasta la identificación y aplicación didáctica de los elementos expresivos de las
artes en la práctica docente cotidiana.
Todo lo anterior, con la intención de estimular algunos de los elementos constitutivos del
arte que son:
• La sensibilidad, entendida como la capacidad de experimentar y reconocer una amplia
gama de sensaciones, emociones y sentimientos.
• La creatividad, capacidad de generar ideas y significados originales.
• La percepción, habilidad que permite reflexionar en torno a los modos de ver u
observar.
• La apreciación, capacidad de respetar, valorar o emitir un juicio; y
• La expresión, como habilidad comunicativa.

De la interacción y praxis de los elementos antes mencionados dependerá la variedad,


originalidad y significatividad de su práctica educativa. A continuación mencionaré sólo algunas
ideas de aplicación didáctica que pueden generarse a partir de las actividades artísticas.

Desde la perspectiva del arte coreográfico o danza abordaríamos, primeramente, la


importancia del lenguaje y la postura corporal en el proceso de enseñanza. A nivel educativo,
pocos son los estudios que se han hecho respecto a la educación postural. “… la postura es
un asunto psicomotor. Es la forma anatómica que adquiere nuestro cuerpo como resultado de
nuestra imagen corporal, la cual refleja nuestro temperamento, carácter y estado de ánimo.
Dicha postura también se ve influenciada por factores externos como la moda, la práctica de la
danza o de algún deporte. En otras palabras, la actitud postural no sólo está determinada por el
tono y la fuerza muscular de la espalda, sino por la personalidad o impulso psíquico que
determina la forma en la que nos presentamos hacia los demás”.4
La cita deja en claro que nuestro cuerpo es el medio de comunicación más importante.
Sin duda, la forma en la que caminamos, nos paramos, nos sentamos o movemos en el salón
de clases va a ser determinante para atraer la atención de nuestros alumnos. Por ello, a través
de la danza se pretende enseñar a los profesores a reconocer su cuerpo como instrumento
expresivo, de tal forma que su simple presencia impacte socialmente al otro.

4
Silva Argueta, Cynthia Inés. Revista M,exicana de Pedagogía. 2007-Año XVII, N° 96, julio-agosto, pág.22.
De la misma manera, se propone la estructuración de estrategias para que se genere el
conocimiento a través del movimiento corporal. Algunos ejercicios de coordinación psicomotriz
como los propuestos por las teorías de la gimnasia cerebral podrían estimular la conexión
neuronal de los alumnos y, por tanto, su atención y comprensión. Se me ocurre también que los
profesores de historia o de literatura podrían ubicar una época histórica determinada con la
ejecución sencilla de algunas danzas o bailes representativos del momento del que se trate. De
igual forma, la danza les permitiría manejar los recursos expresivos del cuerpo como son el
gesto, la mímica y el baile. Los profesores de física y matemáticas podrían analizar las
trayectorias, el peso, la energía, etc., aplicados en los movimientos dancísticos. Los de química
y biología, quizás podrían analizar los procesos bioquímicos que genera el cuerpo al bailar.
Desde la perspectiva del teatro, el conocimiento sobre el uso del espacio es básico. Si
consideramos que nuestro salón de clase es como un escenario, en donde interactúan
espectadores y actores, entonces es importante saber que cada área de ese espacio tiene una
fuerza comunicativa distinta. El lugar del profesor no debería limitarse a estar detrás del
escritorio o frente al pizarrón.
Conocer las partes y zonas de un teatro es indispensable si se pretende realizar alguna
representación o evento académico en el mismo. No saber para qué sirve el proscenio, la zona
de afore, los telones o cómo usar las luces, provocaría que su evento no generara el impacto
esperado.
Otra herramienta que el teatro nos ofrece y de la cual podemos echar mano para
comunicarnos mejor es el uso de la voz. En un escenario, el actor debe lograr que el
espectador de la última fila lo escuche tan claramente como el de la primera. Sin embargo, en
nuestro salón de clases a veces sucede que los alumnos de las últimas butacas no nos
escuchan y por ello perdemos su atención. O por el contrario, los aturdimos con nuestros
gritos. El uso correcto del tono, timbre, volumen, intensidad y ritmo de la voz garantizará una
comunicación eficaz.
La elaboración de máscaras, el uso del maquillaje y la caracterización de personajes son
otros elementos que también pedimos cotidianamente a nuestros alumnos para que
representen o expongan algún contenido de nuestra materia. No decirles cómo hacerlo porque
carecemos las técnicas de actuación o desconocemos el tipo de materiales y pinturas
adecuadas, arriesgaría el cumplimiento de los objetivos planteados.
La música, por su parte, nos brinda sus herramientas técnicas para incluir el ritmo en las
nociones que normalmente deben aprenderse memorísticamente. Los profesores de
preescolar recurren mucho a ello: enseñan letras, números o hábitos a través de canciones.
¿No creen que sus alumnos se divertirían más y aprenderían mejor si estudian los elementos
de la tabla periódica, las fórmulas matemáticas, los hechos históricos, los autores o géneros
literarios de tal o cual siglo, a través de canciones que ellos mismos pueden crear o adaptar?
De forma semejante, las artes plásticas ofrecen una gama infinita de posibilidades
creativas para abordar los contenidos temáticos de otras asignaturas. Es común que ustedes
soliciten la elaboración de carteles, periódicos murales, tarjetas, montaje de exposiciones,
etcétera. Por ello, resulta interesante conocer las técnicas para manufacturar creativamente
objetos con materiales de reciclaje, para usar las nuevas tecnologías en la creación de
montajes multimedia, para echar mano de la fotografía como herramienta de expresión visual, o
para adaptar o combinar todo lo anterior en un performance didáctico.
Sin duda, las posibilidades de creación que nos brindan las artes son infinitas. Su
aportación como docentes será la voluntad de cambiar, de experimentar y de adaptar su
conocimiento a la realidad del alumno, siempre de forma creativa. Les aseguro que con ello su
capacidad de comunicación estará garantizada.

Conclusión

La propuesta planteada deja en claro que la intención no es formar artistas ni profesores de


arte. Simplemente se invita a los profesores de todas las áreas disciplinarias a que se
acerquen al arte y tomen de él lo que significativamente les sirva para generar ambientes
efectivos, afectivos y oportunos de comunicación docente.
La pertinencia de la misma reside en la falta de una instrucción pedagógica por parte de
las instituciones de educación media superior, que pondere la educación artística como
herramienta didáctica. Generalmente, a los profesionales que ingresan al sector educativo del
nivel medio superior se les forma en didáctica, en el conocimiento y evaluación del currículo y
cotidianamente se les ofrecen cursos de actualización. Sin embargo, al menos en la Escuela
Nacional Preparatoria, aún no se les ha ofrecido un curso en el que desarrollen su capacidad
comunicativa a través del diseño de estrategias creativas y lúdicas de enseñanza, utilizando al
arte como mediador.
Por tal motivo, la importancia y utilidad práctica de dicha propuesta se basa en la
participación activa de los profesores en su propio proceso de formación; pues les permite no
sólo diseñar las estrategias, sino aplicarlas frente al resto de los compañeros profesores para
recibir una retroalimentación.
Compañeros profesores, no me cabe la menor duda de que los modos de enseñar están
cambiando. Y por ello los invito a promover la interdisciplinariedad en nuestro más puro y
desinteresado quehacer: la educación.

Muchas gracias.
Referencias bibliográficas

• Acha, Juan. (2001). Educación artística. Escolar y profesional. México: Trillas.


• Arnheim, Rudolf. (1993) Consideraciones sobre la educación artística. España: Paidós
estética.
• Eisner, Elliot W. (1972). Educar la visión artística. España: Paidós Educador.
• Gardner, Howard. (1998). Educación artística y desarrollo humano. México: Paidós.
• Graeme Chalmers, F. (2003). Arte, educación y diversidad cultural. España: Paidós.
• Marcuello García, Angel Antonio. Las competencias sociales. Concepto y técnicas para su
desarrollo. www.psicología-online.com
• Read, Herbert. (1991) Educación por el arte. Buenos Aires: Paidós Educador.
• Tobón, Sergio. (2004). Formación basada en competencias. Colombia: ECOE Ediciones.
• Valle Flores, Ma. De los Ángeles. (2002). Formación en competencias y certificación
profesional. México: UNAM, Centro de Estudios sobre la Universidad.