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La lectura en voz alta (Rua.

2006)

Tradicionalmente, en la escuela la lectura en voz alta ha funcionado como una


práctica que los niños realizan para mostrar al docente cómo leen. La postura, la
dicción perfecta y la entonación adecuada constituían sus requisitos, que cuando
podían cumplirse a primera vista eran signos de que se era un muy buen lector. La
lectura se daba para estudiar, y estudiarla era ser capaz de "decirla" bien. Más tarde,
la escuela descubrió que oralizar bien no era necesariamente sinónimo de entender
mucho y entonces dio lugar a la lectura "silenciosa" que, por otra parte, es la que
más se usa en la vida.

Sin embargo, hay algunas circunstancias en las que la lectura en voz alta es
pertinente: leerle a alguien que aún no lee convencionalmente, leerle a una
audiencia que desconoce el contenido del escrito, leerle a un compañero que no
tiene el texto que el lector posee. Éstas son situaciones pertinentes de lectura en
voz alta. Leer "bien" en voz alta significa hacerlo de manera que el que escucha
pueda entender y seguir la lectura. Para lograrlo, el lector tiene que ensayarla varias
veces hasta estar seguro de que esto va a ser así: tiene que entenderla porque si
no le resultará imposible entonar, detenerse o enfatizar algo, y tiene que pronunciar
con precisión para no confundir a su audiencia. En definitiva, tiene que atrapar a
quien escucha.

Es necesario que la lectura en voz alta, al igual que la copia o el dictado, sean
rescatados por la escuela y puestos en el lugar que les corresponde, no como
prácticas privilegiadas por sobre otras ausentes, sino como una de las tantas
posibilidades de práctica social de la lectura. Pero para ello tienen que cumplir con
la condición de constituirse en prácticas significativas, con sentido para sus
usuarios, con propósitos y destinatarios reales, en situaciones de comunicación
posibles.

La lectura en voz alta es una actividad social que permite a través de la entonación
la de las mejores estrategias para formar lectores. El objetivo es contagiar el gusto
por la lectura y los libros, más que buscar una lectura de comprensión, sin embargo
es casi seguro que cuando se proyecta esa emoción en los oyentes, la comprensión
vendrá como un agregado. Lo anterior conlleva enormes beneficios tantos para
quien lee, como para quien escucha. Para niños, leer en voz alta es especialmente
significativo, porque los inspira a explorar los libros y a convertirse en lectores por
sí mismos.

Además, existen otros beneficios que la lectura en voz alta proporciona a los niños:

 Ejercita la imaginación, introduciendo a los niños “la magia de la mente.”


 Imparte conocimientos conceptuales (colores, formas, sonidos, letras, números).
 Despierta en los niños ideas nuevas y conceptos culturales, permitiendo que se
desenvuelvan los sentidos de curiosidad y la destreza de capacidad crítica, así
como sus propios intereses e identidad.
 Proporciona a los niños información y comprensión del mundo.
 Elimina los lapsos de concentración, mientras aumenta la comprensión al
escuchar.
 Mejora la capacidad de auto expresión.
 Aprender vocabulario nuevo que le permite una mejor expresión de las ideas y
sentimientos. Dichas habilidades son cruciales para el éxito en la vida.
 Aumenta el nivel de uso del lenguaje, lo que le será de gran utilidad cuando
empiece a tener un comportamiento lector propio.
 Descubre el verdadero valor y uso de los signos de puntuación así como algunas
normas gramaticales y ortográficas.
 Permite una mejor percepción de lo escrito.
 Surge un espacio de confraternidad y complicidad a favor de la lectura (afecto).
 Permite al niño descubrir que el libro en un objeto que tiene encantos
desconocidos.
 En la medida que se le lee al niño, su nivel de comprensión lectora aumenta y
se afianza su relación con la estructura gramatical del lenguaje escrito, asunto
esencial para formarse como verdadero lector y disfrutar la lectura.
 Leer de manera constante y bien hecha frente a los estudiantes contribuye a que
este comportamiento se afiance y consolide.
Algunas recomendaciones para la lectura en voz alta (Rua. 2006)

Desde el punto de vista de quien practica la lectura en voz alta, es importante tener
en cuenta las siguientes situaciones para el desarrollo eficaz de la misma:

 Procurar una buena dicción y vocalización.


 Estar atentos a los acentos y a las pausas durante la lectura.
 Identificar el tono y el ritmo de la historia para llevarlos a escena durante la
lectura en voz alta, de esta forma cautivar al público.
 El lector en voz alta debe reconocerle a cada palabra, el valor que posee dentro
del texto.

Desde el punto de vista de la promoción y animación de lectura como actividad


lúdica, es importante tener en cuenta:

 Léale a los niños desde muy temprana edad.


 Use romas y canciones para estimular el aprendizaje de la lengua y la escucha.
Los libros de ilustraciones incentivan la curiosidad y el sentido visual de los
niños.
 Lea con tanta frecuencia como pueda (a sus hijos y a sus alumnos)
 Trate de leer en un horario habitual
 Recuerde que el arte de escuchar es una habilidad que se desarrolla con el
tiempo.
 Los libros-albumes se pueden leer fácilmente a todas las edades. Una novela
no.
 Empiece con libros- albumes y continúe con cuentos cortos y novelas.
 Varíe la extensión, la temática y el género de las lecturas.
 Termine cada lectura que empiece.
 Evite los pasajes con descripciones largas.
 En la próxima sesión, invierta unos cuantos minutos para que los lectores
recuerden la historia anterior.
 Toda lectura que se haga, se debe planear, debe tener un objetivo claro del
porqué se hace.
 Si hay un libro con ilustraciones, asegúrese que cada niño pueda verlas con
facilidad.
 Buscar una posición cómoda tanto para usted como para la audiencia.
 Recuerde que incluso los estudiantes de bachillerato disfrutan un buen libro de
ilustraciones.
 Proporcione un tiempo de discusión después de cada lectura.
 Utilice su expresión cuando lea. Si es posible cambie su todo de voz en los
diálogos.
 Lea el libro con anterioridad.
 Hable sobre el autor.
 Siempre cargue un libro.
 No relacionar siempre los libros con el trabajo de clase.
 No lea por encima del nivel emocional de los niños y jóvenes
 No seleccione y libro que muchos niños ya han oído o visto por la televisión.
 No dejarse impresionar por los premios.
 No empiece una lectura si no tiene tiempo suficiente para terminarla.
 No se salga de casillas con las preguntas que hagan los niños.
 Permita que la audiencia tenga sus propias interpretaciones.
 Recuerde que la cantidad es diferente a la calidad.
 Evite hacer negocios. La lectura es libre u autónoma, no vinculada a premios o
castigos.