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1.

8 CONCILIACIÓN

1.8.1 DEFINICIÓN.

El vocablo conciliación deriva del latín conciliato, conciliatonis, y es la


acción y efecto de conciliar. A su vez, “conciliar” también proviene del latín
conciliare y significa componer y ajustar los ánimos de los que estaban
opuestos entre sí. En una segunda acepción hace referencia al hecho de
conformar dos o más proposiciones o doctrinas al parecer contrarias.

Al igual que el arbitraje, la literatura nos presenta una copiosa


información sobre las diversas definiciones que han esgrimido los estudiosos
de esta institución. A través de ellas podemos apreciar la orientación de la
conciliación en relación a la solución de los conflictos mediante la justicia
ordinaria –como el proceso civil– o por medios alternos de solución no
jurisdiccionales.

José Junco define a la conciliación como “... el acto jurídico o


instrumento por medio del cual las partes en conflicto, antes de un proceso o
en el transcurso de éste, se someten a un trámite conciliatorio para llegar a un
convenio de todo aquello que es susceptible de transacción y que lo permita la
ley, teniendo como intermediario efectivo e imparcial, la autoridad del juez otro
funcionario o particular debidamente autorizado para ello, quien, previo
conocimiento del caso, debe procurar por las fórmulas justas de arreglo
expuestas por las partes o en su defecto proponerlas y desarrollarlas, a fin que
se llegue a un acuerdo, el que contiene derechos constituidos y reconocidos
con carácter de cosa juzgada”. 15

La conciliación es considerada por Rafael Gallinal16 como el acto judicial


que se celebra previamente a los juicios contenciosos, ante la autoridad pública
entre el actor y el demandado, con el objeto de arreglar y transigir
amigablemente sus respectivas pretensiones o diferencias.
Iván Ormachea17 dice que la conciliaciòn es un medio alternativo de
resolución de conflictos –alternativo al procedimiento judicial– que por la vía
consensual busca solucionar un conflicto. Su base de apoyo se encuentra en la

satisfacción de los intereses y necesidades de las partes con la ayuda de un


tercero facilitador o conciliador.

José Rodríguez anota que la conciliación es un medio de evitar el litigio.


Su objeto es estimular a las partes para que decidan amigablemente sus
diferencias, sin empeñarse en el proceso contencioso, pesado y lento, no
exento de obstáculos y generalmente costoso.18

Juan Montero Aroca19 señala que la conciliación es “... la comparencia,


obligatoria o facultativa de las partes ante una autoridad estatal para que en su
presencia traten de solucionar amistosamente el conflicto de intereses que las
separa, regulada por el ordenamiento jurídico que atribuye determinados
efectos jurídicos a lo en ella convenido”.

Eduardo Couture20 perfiló el ámbito conceptual de la conciliación a


través de la siguiente definición: “acuerdo o avenencia de partes que, mediante
renuncia, allanamiento o transacción, hacen innecesario el litigio pendiente o
evita el litigio eventual”.

Como se advierte, la conciliación, desde el punto de vista jurídico es una


forma de solucionar el litigio. Así mismo la conciliación extrajudicial, es una
institución netamente consensual, es decir que todos los acuerdos, pactos,
alianzas o convenios adoptados, son el resultado de la voluntad de las partes,
no constituyendo así ningún acto jurisdiccional, sino todo lo contrario, es
preciso recalcar que toda conciliación extrajudicial es una institución que se
erige como un mecanismo alternativo para la solución de conflictos, por el cual
las partes acuden ante un Centro de Conciliación o al Juzgado de Paz Letrado
a fin de que les apoye en la búsqueda de una solución consensual, firmándose
al final de ella un acta de conciliación que posee sin lugar a dudas mérito de
ejecución.

1.8.2 CARACTERÍSTICAS

La conciliación presenta las siguientes características:

- Autonomía de la voluntad; por el cual las partes adoptan un acuerdo


determinado.
Sin embargo, tal autonomía no se ejerce irrestrictamente. Las partes
pueden disponer de sus derechos, siempre y cuando no afecten con ello
normas de carácter imperativo ni contraríen el orden público, ni las buenas
costumbres.
- Voluntariedad; las partes participan de un proceso conciliatorio y exploran
diversas alternativas de solución de conflicto.
- Informalidad; la conciliación no requiere de mayor formalidad para el logro de
un acuerdo, se requiere justamente evitar que el proceso sea complicado y lento.
- Idoneidad del Tercero; a nivel institucionalizado el conciliador es una persona
especializada en técnicas de conciliación y resolución de conflictos.
Las partes, con la gestión del tercero conciliador, buscan un acuerdo
mutuamente satisfactorio. Para facilitar esta gestión, el conciliador tiene la
facultad de proponer varias alternativas de solución.
- Privacidad; la conciliación es un acto esencialmente privado donde se
encuentran los directamente involucrados en el conflicto. Esta privacidad está
relacionada con la confidencialidad.
- Puede darse a nivel extrajudicial y judicial; las partes pueden resolver su
conflicto antes de accionar su pretensión ante el Órgano Jurisdiccional, y/o resolver su
conflicto en la etapa conciliatoria dentro del proceso judicial.
1.8.3 OBJETIVO

La conciliación, busca la solución de un conflicto de intereses con la


ayuda de un tercero llamado conciliador.

Son objetivos específicos de la conciliación:

- La conciliación previa, está orientada a evitar la judicialización del conflicto;


esto es, a prevenir los litigios, intentando resolver un conflicto sin recurrir a la
tradicional decisión judicial.
- La conciliación judicial, está orientada a evitar la decisión del tercero
heterocompositivo; esto es, evitar que concluya el proceso por la decisión de un
tercero heterocompositor (juez) sino, por la voluntad de las propias partes, esto es
bajo el sistema autocompositivo.

La doctrina y la legislación comparada y nacional es uniforme en el


sentido de que solamente puede ser objeto de conciliación los derechos
disponibles.

1.8.4 NATURALEZA JURÍDICA

Para determinar la naturaleza jurídica de la conciliación, debemos


dilucidar su carácter jurisdiccional o no jurisdiccional, y su pertenencia al ámbito
de la auto o heterocomposición.

- Respecto a su carácter jurisdiccional o no jurisdiccional.


La conciliación que se realiza ante el Juez antes de iniciarse el proceso
o dentro del proceso en forma facultativa o como etapa procesal, es un acto
judicial no jurisdiccional, por cuanto interviene el Juez tratando de que las
partes concilien sus intereses en conflicto, pero no imponiendo su punto de
vista ni resolviendo el conflicto; carácter no jurisdiccional que es nítido
tratándose de la conciliación previa al proceso.

- Respecto a su pertenencia al campo de la auto o


heterocomposición.
No hay acuerdo en la doctrina acerca de que si la conciliación pertenece

al campo de la autocomposición o de la heterocomposición, aunque es


mayoritaria la corriente que la ubica dentro de la autocomposición; esto es que

la solución del conflicto, se produce por obra de las partes sin la intervención de
terceros.

1.8.5 CLASIFICACIÓN

1.8.5.1 Por la oportunidad en la que se lleva a cabo, la conciliación


puede ser:

- Pre–procesal. Es la que se practica con antelación a la procesalización


del litigio. Se orienta a intentar resolver los conflictos sin recurrir a la decisión
del órgano jurisdiccional.
Algunos autores la denominan, conciliación privada, libre o extrajudicial,
su contenido es contractual y su forma es escrita, de acuerdo a los actos
jurídicos que son objeto de la misma.

Carnelutti llama a esta conciliación privada o libre, porque no está


regulada, por consiguiente el acuerdo a que lleguen las partes habrá de constar
por escrito.
- Intra–procesal. Es la que se desarrolla al interior de un proceso judicial,
donde las partes a través de un procedimiento obligatorio y bajo la dirección del
juez van a intercambiar sus puntos de vista sobre sus pretensiones y
propuestas de composición, atribuyendo a los acuerdos que logren, los efectos
de la cosa juzgada y sancionando pecuniariamente a quienes se resisten a ello.

La conciliación que se realiza ante el Juez, o conciliación judicial, tanto la


que se efectúa antes del proceso, en forma obligatoria o facultativa, como la
que se lleva a cabo dentro del proceso como etapa del mismo, o en cualquier
estado, debe constar en acta suscrita por las partes, el Juez y el secretario.

Cuando se produce la conciliación, el acta debe contener todos los


acuerdos a que hayan llegado las partes. Si es total y versa sobre derechos
disponibles, el Juez la aprobará y dará por terminado el proceso. Si es parcial y
versa sobre derechos disponibles, el Juez la aprueba y continúa el proceso
respecto a los puntos no conciliados.
Los actos que puede contener el acuerdo conciliatorio, puede ser el
allanamiento, desistimiento o la transacción.

- Post–procesal. Es una conciliación que no deviene en exigibles las


pretensiones a las que hubieran arribado las partes, porque no genera cosa
juzgada, no resuelve ningún conflicto, sino concilia la ejecución de éste; parte
de dos presupuestos: un conflicto ya resuelto y la seguridad jurídica que ello
implica.

1.8.5.2. La conciliación, atendiendo a la condición del tercero puede


ser:

Judicial, administrativa, fiscal, comunitaria, arbitral, privada.

1.8.5.3. Por el resultado del acuerdo

La conciliación puede ser total, parcial o fracasada.

1.8.5.4. Por la iniciativa de las partes

Ésta puede ser obligatoria o facultativa.

1.8.6. IMPORTANCIA

En la legislación procesal moderna se otorga gran importancia a la


conciliación como forma especial de conclusión de los procesos, por constituir
la modalidad más pacifica, efectiva y económica de poner término a los
conflictos.

Se dice que es pacífica, porque las partes involucradas se sienten


satisfechas por su resultado, desapareciendo la enemistad y evitando las
rencillas, perjuicios y traumas que genera todo proceso; la paz queda así
auténticamente reconstruida como se dan en los Juzgados de Paz Letrado.
Es efectiva, porque bien utilizada permite alcanzar el óptimo resultado
en la reconstrucción de la paz perdida.

Económica, porque se ha comprendido que en el más breve plazo y sin


mayor intervención de tiempo y dinero por las partes, el órgano jurisdiccional
pone fin al conflicto, y con mayor incidencia, si se le utiliza en forma previa al
surgimiento del proceso. Esto es importante, ya que se está empezando a
transitar por el camino correcto, que es el de crear una conciencia generalizada
de descongestionar los despachos judiciales.

Taramona Hernández, afirma: “la verdadera conciliación es aquella que


le costó a las partes conseguir, que la vivieron como propia y que dejaron, y
obtuvieron luego de arduas negociaciones”.21

1.8.7. EFECTOS

La conciliación libre, privada o extrajudicial tiene forma contractual,


cualquiera sea su contenido (concesiones recíprocas, reconocimiento o
renuncia), tiene los efectos que acuerda el Código Civil a la transacción; en
nuestro caso, el de cosa juzgada (Art. 1302° del Código Civil).

La conciliación judicial previa al proceso evita que éste se promueva, o


la que se realiza dentro del proceso como etapa del mismo o en cualquier
estado, da por concluido el proceso y surte los efectos de la sentencia con
autoridad de cosa juzgada (Arts. 327° y 328° del Código Procesal Civil).

Sobre éstos efectos de la conciliación hay uniformidad doctrinaria y


legislativa, estableciéndose que el acuerdo de las partes sea aprobada por el
Juez (Art. 325 del Código Procesal Civil).