You are on page 1of 6

Humildad: es reconocer nuestras debilidades, cualidades y capacidades y aprovecharlas para obrar

en bien de los demás, sin decirlo.

Honestidad: es aquella cualidad humana por la que la persona se determina a elegir actuar siempre
con base en la verdad y en la auténtica justicia (dando a cada quien lo que le corresponde, incluida
ella misma).

Lealtad: sentimiento de fidelidad y respeto a los propios principios o a otra persona.

Compasión: sentimiento de tristeza que produce el ver padecer a alguien y que impulsa a aliviar,
remediar o evitar su dolor o sufrimiento.

Colaboración: contribución a logro de un objetivo.


Respeto: consideración y reconocimiento del valor de una persona o de una cosa.

Responsabilidad: cargo u obligación moral que resulta en cosa o asunto determinado. Necesidad de
responder de un acto concreto y determinado.

Sensibilidad es la capacidad que tenemos los seres humanos para percibir y comprender el estado
de ánimo, el modo de ser y de actuar de las personas, así como la naturaleza, las circunstancias y
los ambientes, para actuar correctamente en beneficio de los demás.

Gratitud se ejerce cuando una persona experimenta aprecio y reconocimiento por otra que le prestó
ayuda. No consiste, necesariamente, en “pagar” ese favor con otro igual, sino en mostrar afecto y
guardar en la memoria ese acto de generosidad.

Prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela, respetando los
sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas
Amor es un sentimiento fuerte y sincero, es entusiasmo positivo, es una necesidad del ser humano,
todo mundo debe y merece sentir amor

Libertad puede entenderse como la capacidad de elegir entre el bien y el mal responsablemente. Esta
responsabilidad implica conocer lo bueno o malo de las cosas y proceder de acuerdo con nuestra
conciencia, de otra manera, se reduce el concepto a una mera expresión de un impulso o del instinto.

.
Justicia es un valor que inclina a obrar y juzgar, teniendo por guía la verdad y dando a cada uno lo que le
pertenece, y lo que le pertenece a cada uno es su realización y su dignidad

Tolerancia si es entendida como respeto y consideración hacia la diferencia, como una disposición a
admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia, o como una actitud de
aceptación del legítimo pluralismo, es a todas luces una virtud de enorme importancia..

Equidad Una de las grandes luchas que combate todos los días el hombre es la abolición de la
discriminación de ambos sexos. Por lo tanto, la tarea fundamental de la equidad de género es
ofrecer a todas las personas
Paz es la capacidad de los seres humanos de vivir en calma, con una sana convivencia
social. También tiene que ver con un adecuado manejo de los conflictos, para no llegar a
situaciones más problemáticas.

Altruismo es desear el bien para todos y al mismo tiempo proveerlo a quienes podamos.

Alegría produce sensaciones de agrado, esperanza y estima. La fuente más común, más profunda y
más grande de la alegría es el amor, por cuanto implica también una relación con los demás. Es una
emoción que tiende a compartirse, a ser expresada, a ser vivida con los otros.

Empatía es esa cualidad que tenemos los seres humanos (al ser inherentemente sociales), de poder
establecer buenas relaciones interpersonales con las demás personas.

Felicidad es un estado anímico de plenitud existencial donde se valora la vida como algo positivo y
digno de ser vivido. Es alcanzar las metas propuestas, y disfrutarlas, no percibiendo la falta de logros
como frustraciones, sino como desafíos.
Franqueza como valor moral sería la capacidad que tiene un individuo de ser sincero y actuar
constantemente apegado a la verdad, con uno mismo y con los demás, con sus pensamientos y con
sus acciones.

La caridad es una actitud personal que implica comprender a los demás, especialmente en relación
al sufrimiento ajeno. Una persona es caritativa si interiormente siente el impulso de ayudar al que
sufre y dicho impulso se traduce en alguna acción concreta ( una limosna, por ejemplo ).
La caridad es una de las tres virtudes teologales,
junto con la fe y la esperanza. La mayoría de
nosotros la entendemos como dar dinero y ayuda
a los pobres, y si éste es en alguna forma su
sentido, pero el valor de la caridad va mucho más
allá.