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Su nacimiento fue cuando el emperador Teodosio, al darse cuenta de los


costoso y realmente difícil que resultaba mantener seguras las fronteras del
imperio romano, tomo la decisión en el año 395 de dividirlo en dos: El imperio
de Oriente y el de Occidente.

Veamos un poco más a fondo…

Desde el siglo IV, cuando los hijos del emperador Teodosio heredaron las dos
mitades del Imperio Romano, la parte situada al este y con capital en
Constantinopla prosperó.

El auge de este imperio fue alcanzado durante el reinado del emperador


Justiniano, que pretendía reconquistar el poder que el Imperio Romano había
perdido en occidente. Él terminó siendo un legislador que ordena las leyes
romanas se compilan de la República al Imperio. Ese mismo año, se publicó
Institutos, a los principios fundamentales del Derecho Romano y al año
siguiente completó el Código de Justiniano.

En el siglo IV, bajo el gobierno del emperador romano Constantino, la ciudad


fue reformada y recibió el nombre de Constantinopla.
Actualmente pertenece al territorio de Turquía y se llama Estambul.

Su máximo esplendor surgió durante el gobierno del emperador Justiniano.


 Imperio tenían varios idiomas que eran influyentes en su población, el latín, que
era el idioma oficial que después fue cambiado por el griego.
 La Sociedad estaba fuertemente Jerarquizada.
 La religión oficial fue el Cristianismo, la Unificación de varias religiones ligadas
al cristianismo llevaron al progreso del imperio.
 El emperador era muy poderoso y considerado un representante de Dios en la
tierra
 La economía se caracterizó principalmente por el desarrollo comercial gracias a
su ubicación estratégica comercializaban productos como sedas, especias y
marfil, entre otros. Y la artesanía también tuvo su lugar.
 El Imperio tuvo un amplio desarrollo cultural y una participación fundamental
en la conservación y transmisión del pensamiento clásico.
 Dejaron un gran legado en la arquitectura con un estilo naturalista y usando
técnicas del imperio griego y romano, mezclado con temas del critianismo.
Situada en una posición privilegiada, entre el Mar Negro y el mar
Mármara, facilitaba mucho el comercio en la región. La ubicación de
Bizancio, entre Asia y Europa, le ha permitido un intenso desarrollo
comercial.
Constantinopla se convirtió en la «capital de Oriente», abriendo una
enorme población, aunque el Imperio poseía otras grandes ciudades,
como Nicea, Antioquía, Salónica o Alejandría.

La estabilidad del Imperio estuvo por algún tiempo amenazada por dificultades
financieras. En el auge del gobierno Justiniano, en el siglo VI, siguió un largo período
de decadencia.
Con la muerte de Justiniano en 565, las dificultades crecieron. El predominio
económico de las ciudades italianas amplió el debilitamiento Bizantino, que llegó al fin
en 1453, cuando el imperio Otomano conquisto
Constantinopla.

La religión fue fundamental para el mantenimiento del Imperio, pues las doctrinas
dirigidas a esta sociedad eran las mismas de la sociedad romana. Los monjes,
además de ganar mucho dinero con la venta de iconos, también tenían fuerte poder de
manipulación sobre la sociedad. Despreciaban las imágenes, podían adorar a Dios,
cuya imagen tampoco podía ser reproducida.