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El Siglo de Oro español fue un periodo de florecimiento del arte y la literatura en España, que coincidió con el auge

político y posterior declive de la dinastía de los Austrias o Habsburgo españoles. El Siglo de Oro no supone fechas
precisas y generalmente se considera que duró más de un siglo. Su inicio no sería antes de 1492, con el fin de la
Reconquista, los viajes de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo, y la publicación de la Gramática castellana de Antonio de
Nebrija. Políticamente terminó en 1659, con el Tratado de los Pirineos, ratificado entre Francia y España. El último
gran escritor Pedro Calderón de la Barca, falleció en 1681, y su muerte es generalmente considerada como el fin del
Siglo de Oro español de las artes y las letras.

El término 'Siglo de Oro' fue concebido por el erudito y anticuario dieciochesco Luis José Velázquez, marqués de
Valdeflores (1722-1772), quien lo empleó por primera vez en 1754, en su obra crítica pionera Orígenes de la poesía
castellana, aunque para referirse exclusivamente al siglo XVI. Posteriormente la definición se amplió, entendiendo
toda la época clásica o de apogeo de la cultura española, esencialmente el Renacimiento del siglo XVI y el Barroco
del siglo XVII. Para la historiografía y los teóricos modernos, pues, y ciñéndose a fechas concretas de
acontecimientos clave, el Siglo de Oro abarca desde la publicación de la Gramática castellana de Nebrija en 1492
hasta la muerte de Calderón en 1681.

Es una época de gran creación literaria produciendo algunas de las obras y escritores más destacados de la literatura
española.

Don Quijote de la Mancha. Es la obra maestra de Cervantes y la más célebre de la literatura española.

Lazarillo de Tormes. De autoría desconocida, se considera la primera novela picaresca.

La vida es sueño. Esta obra de teatro de Calderón de la Barca es una de las más representativas de la literatura
barroca.

La Celestina. Esta obra de Fernando de Rojas abarca la lucha ideológica y moral de una sociedad en transición entre
la Edad Media y el Renacimiento.

Fuente Ovejuna. Resaltan la corrupción y el desencanto, temas muy barrocos, en esta tragicomedia de Lope de Vega.

Inundación castálida. Este libro incluye algunas de las obras más importantes de la poeta mexicana Sor Juana Inés de
la Cruz.

Es una época de gran creación literaria produciendo algunas de las obras y escritores más
destacados de la literatura española.
 Don Quijote de la Mancha. Es la obra maestra de Cervantes y la más célebre de la literatura
española.
 Lazarillo de Tormes. De autoría desconocida, se considera la primera novela picaresca.
 La vida es sueño. Esta obra de teatro de Calderón de la Barca es una de las más
representativas de la literatura barroca.
 La Celestina. Esta obra de Fernando de Rojas abarca la lucha ideológica y moral de una
sociedad en transición entre la Edad Media y el Renacimiento.
 Fuente Ovejuna. Resaltan la corrupción y el desencanto, temas muy barrocos, en esta
tragicomedia de Lope de Vega.
 Inundación castálida. Este libro incluye algunas de las obras más importantes de la poeta
mexicana Sor Juana Inés de la Cruz.

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Escritores del Siglo de Oro


Miguel de Cervantes por Frederick Mackenzie. Wikimedia
 Garcilaso de la Vega. Fue caballero de la Orden de Santiago y también un gran poeta.

 Miguel de Cervantes. Pese a ser el autor del Quijote, encaró muchas dificultades en su vida y
no llegó a gozar del respeto y de la fama que ahora tiene.
 Lope de Vega Carpio. Prolífico como escritor y amante, se conoce por sus comedias, poemas y
una larga cadena de mujeres e hijos.

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Géneros, tópicos y escuelas literarias del Siglo de Oro


Francisco de Quevedo.
 La novela picaresca. Este género nació del derrumbamiento de la caballería y de los mitos
épicos.
 Libro de caballerías. Género del principio del siglo XVI parodiado por Cervantes en el Quijote.
 Soneto. Esta composición poética de origen italiano fue una de las preferidas de los poetas del
Siglo de Oro.
 Conceptismo. La cultivaron esta escuela barroca Quevedo, Góngora y Gracián.
 Culteranismo. Góngora es el mayor exponente de esta escuela literaria derivada del
conceptismo.
En efecto, la lengua literaria del siglo XVII se enrarece con las estéticas del Conceptismo y del Culteranismo, cuyo fin
era elevar lo noble sobre lo vulgar, intelectualizando el arte de la palabra; la literatura se transforma en una especie
de escolástica, en un juego o un espectáculo cortesano, aunque las producciones moralizantes y por extremo
ingeniosas de un Francisco de Quevedo y un Baltasar Gracián distorsionan la lengua, aportándole más flexibilidad
expresiva y una nueva cantera de vocablos (cultismos). El lúcido Calderón crea la fórmula del auto sacramental, que
supone la vulgarización antipopular y esplendorosa de la Teología, en deliberada antítesis con el entremés, que, sin
embargo, todavía sigue teniendo curso; pues estos autores todavía son deudores y admiradores de los autores del
XVI, a los que imitan conscientemente, aunque para no repetirse refinan sus fórmulas y estilizan cortesanamente lo
que otros ya crearon, de forma que se perfeccionan temas y fórmulas dramáticas ya usadas por otros autores
anteriores. La escuela de Pedro Calderón de la Barca (Francisco de Rojas Zorrilla, Agustín Moreto, Antonio de Solís y
Rivadeneyra, Juan Bautista Diamante, Agustín de Salazar, Álvaro Cubillo de Aragón y Francisco Bances Candamo
entre otros) proseguirá con este modelo, que continuarán y cerrarán definitivamente a comienzos del siglo XVIII José
de Cañizares y Antonio de Zamora.

Miguel de Cervantes:
Miguel de Cervantes Saavedra(Alcalá de Henares,29 de septiembre de 1547-Madrid, 22 de abril de
1616) fue un soldado, novelista, poeta y dramaturgo español.
Está considerado la máxima figura de la literatura española y es universalmente conocido por haber escrito El
ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha (conocida habitualmente como el Quijote), que muchos críticos han
descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal, además de ser el libro
más editado y traducido de la historia, solo superado por la Biblia.6 Se le ha dado el sobrenombre de «Príncipe de los
Ingenios».
Cuarto hijo de un modesto médico, Rodrigo de Cervantes, y de Leonor de Cortinas, vivió una infancia marcada por los
acuciantes problemas económicos de su familia, que en 1551 se trasladó a Valladolid, a la sazón sede de la corte, en
busca de mejor fortuna. Allí inició el joven Miguel sus estudios, probablemente en un colegio de jesuitas.
En 1569 salió de España, probablemente a causa de algún problema con la justicia, y se instaló en Roma, donde
ingresó en la milicia, en la compañía de don Diego de Urbina, con la que participó en la batalla de Lepanto (1571). En
este combate naval contra los turcos fue herido de un arcabuzazo en la mano izquierda, que le quedó anquilosada.
Cuando regresaba de vuelta a España tras varios años de vida de guarnición en Cerdeña, Lombardía, Nápoles y Sicilia
(donde había adquirido un gran conocimiento de la literatura italiana), la nave en que viajaba fue abordada por piratas
turcos (1575), que lo apresaron y vendieron como esclavo, junto a su hermano Rodrigo, en Argel. Allí permaneció hasta
que, en 1580, un emisario de su familia logró pagar el rescate exigido por sus captores.
Ya en España, tras once años de ausencia, encontró a su familia en una situación aún más penosa, por lo que se
dedicó a realizar encargos para la corte durante unos años. En 1584 casó con Catalina Salazar de Palacios, y al año
siguiente se publicó su novela pastoril La Galatea. En 1587 aceptó un puesto de comisario real de abastos que, si bien
le acarreó más de un problema con los campesinos, le permitió entrar en contacto con el abigarrado y pintoresco
mundo del campo que tan bien reflejaría en su obra maestra, el Quijote.
Las dos partes de Don Quijote de la Mancha ofrecen, en cuanto a técnica novelística, notables diferencias. De ambas,
la segunda (de la que se publicó en Tarragona una versión apócrifa, conocida como el Quijote de Avellaneda, que
Cervantes tuvo tiempo de rechazar y criticar por escrito) es, por muchos motivos, más perfecta que la primera,
publicada diez años antes. Su estilo revela mayor cuidado, y el efecto cómico deja de buscarse en lo grotesco y se
consigue con recursos más depurados.
La Numancia (1582)
El trato de Argel (1582)
La Galatea (1585)
El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha (Primera parte editada en 1605, segunda parte en 1615)
Novelas Ejemplares (1613)
Novela del Casamiento Engañoso
La Gitanilla
El amante liberal
La española inglesa
Riconete y Cortadillo
Licenciado Vidriera
La fuerza de la la sangre
El celoso extremeño
La ilustre fregona
La de los perros Cipón y Berganza
Novela de la Señora Cornelia
Novela de las Dos Doncellas
Viaje al Parnaso (1614)
Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados (1615)
Comedias:
El gallardo español
Los baños de Argel
La gran sultana doña Catalina de Oviedo
La casa de los celos
El laberinto de amor
La entretenida
El rufián dichoso
Pedro de Urdemales
Entremeses:
El juez de los divorcios
El rufián viudo llamado Trampagos
La elección de los alcaldes de Daganzo
La guarda cuidadosa
El vizcaíno fingido
El retablo de las maravillas
La cueva de Salamanca
El viejo celoso
Los trabajos de Persiles y Segismunda, historia septentrional (1617, obra póstuma)

Poema épico: De acuerdo con la historia de la literatura, los poemas épicos son relatos (escritos por lo general
en verso) que cuentan una historia heroica, ya que en ella el personaje o protagonista es un héroe que lleva a cabo
hazañas o cumple una misión de interés colectivo o nacional. La épica propiamente dicha se refiere a textos literarios
de la antigüedad y de la época medieval. "La épica se propone exaltar sentimientos de tipo colectivo, patrióticos y
religiosos sobre todo.", leemos en Teoría y técnica de la literatura. El centro de la épica es el héroe y el cumplimiento
de su misión que le lleva a enfrentar fuertes obstáculos; el héroe encarna las cualidades, atributos y habilidades más
apreciadas de su comunidad (por ejemplo, la habilidad guerrera, la astucia, la compasión o la fidelidad, entre otras),
esos atributos hacen del héroe un modelo a seguir. Las culturas de la antigüedad se distinguen por un pensamiento
mágico donde la religión tenía mucha más relevancia que en la actualidad y el mito proporcionaba explicaciones
aceptadas sobre el mundo, explicaciones que hoy en día da, principalmente, la ciencia. En los poemas épicos la
intervención divina y las explicaciones mitológicas se manifiestan a través de elementos sobrenaturales o maravillosos,
artificio artístico que se conoce como deus ex machina o máquina; así, por ejemplo, los dioses, personajes mitológicos
o magos que ayudan u obstaculizan al héroe, las espadas invencibles o las corazas mágicas, la invulnerabilidad o la
invisibilidad, la fuerza sobrehumana, los filtros milagrosos y un largo etcétera.
En la épica hay un héroe que tiene una misión o ideal y para alcanzarlo tiene que vencer obstáculos, a veces con la
ayuda de los dioses o seres con poderes sobrenaturales (deus ex machina).
El héroe épico encarna las cualidades y atributos más apreciados de su comunidad o nación y se expresan a través de
sus acciones y de las descripciones del cantor.
La épica emplea el estilo sublime que trata de asuntos elevados en los que intervienen personajes de relevancia social,
usa una versificación majestuosa y figuras retóricas que adornan las descripciones.

Barroco: El término Barroco se refiere a un periodo artístico y literario del siglo XVII, que contrasta
en varios aspectos con el Renacimiento del siglo anterior. Juntos constituyen el Siglo (o Siglos) de
Oro, que generalmente se considera la época más fecunda y gloriosa de la historia literaria de
España. Comienza a principios del siglo XVII o en los últimos años del XVI (no hay un consenso entre
los críticos), tras un periodo de transición llamada Manierismo, y abarca todo el siglo XVII.

Contexto histórico y características generales


Durante este periodo, en que reinan Felipe II, Felipe III, Felipe IV y Carlos II, España está en un
declive, debido a guerras constantes, crisis económica, el despilfarro de la corte, división entre
cristianos viejos y cristianos nuevos, y la Inquisición, entre otros factores. Es una época de
inestabilidad, inquietud, pesimismo y, sobre todo, desengaño.
Hay un rechazo de las expresiones de ideología moderna que se producen en otros países europeos,
de ahí que el país se cierra a todo contacto cultural con el resto del continente. En vez de seguir
desarrollando la labor intelectual, la filosofía racional y las investigaciones científicas, hay una vuelta
hacia el teocentrismo. La Contrarreforma juega un papel clave en esta desvalorización de la vida
terrenal y en el abandono de la cosmovisión humanista del Renacimiento. Por ende, se agudiza la
preocupación por la muerte y la religión.

El mundo es falaz, y la verdad, que suele ser triste y dura, se esconde detrás de una superficie
resplandeciente e ilusoria.
En la literatura y en el arte, este nuevo clima se manifiesta en el exceso de artificios y adornos, la
inestabilidad, la disonancia, los contrastes (el claroscuro) y la desmesura, a diferencia del equilibrio y
la armonía que caracterizaron el Renacimiento.

Aparecen los contrastes en la confluencia de lo sagrado con lo profano, lo trágico con lo cómico y lo
grotesco con lo sublime. Entre los tópicos más emblemáticos del barroco figuran el ubi sunt y el
beatus ille, pero otros del Renacimiento, como el carpe diem, aún se conservan.

Poesía
La producción poética es enorme durante este siglo. El lenguaje es complejo y artificioso, en contraste con la
naturalidad y la sencillez de la lírica renacentista. Todavía se emplean las mismas métricas del siglo anterior, con una
preferencia marcada por el soneto, y se resucitan los romances y las canciones con versos de arte menor y de carácter
popular, imitando el estilo de la poesía medieval. Surgen dos modalidades estilísticas: el conceptismo y el culteranismo.
La religión, la moralidad, el amor, y la sátira son los grandes temas de la poesía de esta época.
Prosa
En la prosa, se cultivan intensamente la novela picaresca, como La vida del Buscón, de Quevedo, y la novela corta,
como las Novelas ejemplares de Cervantes. Hay menos interés por la novela pastoril, sentimental y morisca, pero
surge la novela cortesana, que trata de historias de amor en palacios y ambientes distinguidos.
No obstante, la obra más importante del Barroco, y de toda la narrativa española, es El Quijote, en el que el desengaño
tan representativo de este periodo resalta sobre todo en la segunda parte cuando el mundo caballeresco de su
protagonista comienza a desmoronarse, lo trágico se yuxtapone a lo cómico y los personajes reflejan la realidad del
declive de la sociedad del siglo XVII. Baltasar Gracián se dedica a la prosa didáctica que tiene un fin moralizador. Sus
obras más conocidas incluyen El Criticón y el Oráculo manual y arte de prudencia.
Teatro
El teatro vive un momento de esplendor, y aparecen grandes obras como Fuente Ovejuna, La vida es sueño y El
Burlador de Sevilla. Lope de Vega defiende la nueva comedia en Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, y sus
propuestas muy alejadas de los viejos conceptos dejan una huella en el teatro Barroco ya que son varios los
dramaturgos que las siguen.
Entre los rasgos de la nueva comedia destacan el mezclar lo trágico con lo cómico, romper las unidades de tiempo y
lugar para crear más dinamismo en la acción, buscar variedad estilística y métrica, y dividir las obras en tres actos en
vez de cinco, como se solía hacer a principios del siglo XVI. Los temas de estas comedias son muy variados, pero el
principal es, sin duda, el honor, y hay comedias de todo tipo, incluyendo las de capa y espada, de enredo, mitológicas,
etc. Otro gran cambio es que la representación de la comedia pasa de un tablado desmontable a un corral, que es el
patio interior de una casa particular. Este nuevo formato tiene mucho éxito con el público español, de ahí que el número
de corrales aumenta rápidamente y el teatro se convierte en un negocio lucrativo.
A finales del siglo XVI llegan a España las compañías italianas que aportan numerosas innovaciones al teatro nacional,
entre las que figuran las representaciones más técnicas y sofisticadas y la presencia de la mujer actriz en escena.
Después del idealismo del renacimiento (1400-1530) y la naturaleza del manierismo (1530-1600), el arte barroco refleja
sobre todo las tensiones religiosas de la época. En particular el deseo de la iglesia católica en Roma (ya anunciada en
el Consejo de Trento, 1545-63), de reafirmarse en la raíz de la reforma protestante. Por lo tanto, es casi sinónimo del
arte católico de la Contrarreforma de la época el arte barroco de inspiración católica solía ser de grandes obras de arte
público, tales como pinturas murales monumentales y enormes frescos en los techos y bóvedas de iglesias y palacios.
Así, la pintura barroca ilustra los elementos fundamentales del dogma católico, ya sea directamente en obras bíblicas, o
indirectamente en composiciones mitológicas o alegóricas. Junto con este enfoque monumental, magnánimo, los
pintores retratan típicamente un fuerte sentido del movimiento, usando remolinos espirales y diagonales ascendentes y
fuertes colores suntuosos, para deslumbrar y sorprender.
Muchas historias designadas bajo el enfoque de la literatura barroca son conocidas por ser descripciones ricamente
detalladas de caracteres y valores que reflejan la vida realista en lugar de mundos de fantasía. Cuentos y novelas de la
época barroca, por lo tanto, caen en la categoría del realismo. Las Metáforas también llegaron a ser más prominentes
en el barroco, escritas bajo la inspiración del pensamiento imaginativo y especulativo en las mentes de los lectores.
Varios trabajos de la literatura barroca, estuvieron dirigidos a diversas ideas religiosas debido a que algunos escritores
barrocos trabajaban bajo el patrocinio de la iglesia como lo hicieron otros tipos de artistas.

Renacimiento: El término renacimiento se refiere al periodo artístico que se inicia en la Edad Moderna y
surgió por la obra de Giorgio Vasari “Vida de arquitectos, escultores y pintores famosos” que fue sacada a la luz en
1570 pero no fue hasta el siglo XIX cuando el término obtiene una interpretación artística- histórica.
El Renacimiento surgió en la ciudad de Florencia, y fue una consecuencia de la progresiva apertura de las ciudades al
comercio, donde nacieron nuevos grupos sociales conocidos como burgueses que invertían su capital en la compra de
obras de arte. Esto permitió al hombre de la época comenzar a dejar de lado el teocentrismo que lo ponía al completo
servicio de Dios para pasar a observar la naturaleza, todo lo que lo rodeaba y, especialmente, a sí mismo. Es por ello,
que en el Renacimiento se rompen las tradiciones artísticas que había en la Edad Media. Según los artistas del
renacimiento a esas tradiciones artísticas la califican con mucho desprecio y dirigiéndose a ellas como un arte hecho
por godos y bárbaros. También con el mismo pensamiento se enfrenta al arte contemporáneo que había en el Norte de
Europa. Desde el punto de vida del desarrollo artístico en general que encuentra Europa, el Renacimiento significó una
ruptura con la entidad estilística que hasta ese instante fue supranacional.
En el Renacimiento, surgieron los grandes genios, el artista trabajaba en solitario, con más libertad creativa, y gozaban
de más consideración social, no solo por ser artesanos, sino que se convierten en inventores. Igualmente, las grandes
familias de los distintos estados de Italia fueron las protectoras de estos artistas, y se disputaban por la obra con mayor
esplendor, que encargaban a los grandes genios. Florencia fue una de las primeras ciudades italianas donde surge el
pensamiento humanista. Tanto los Médicis que fueron los mecenas de los artistas del Renacimiento en Florencia, como
los Papas que lo fueron en Roma, ayudaron al renacer de esta época. -Se recuperó la cultura clásica, es decir, la
cultura romana y griega.
-Apareció una concepción de los seres humanos, el antropocentrismo.
-Se buscó la belleza en la simetría, la perspectiva, la proporción humana como base de todas las estructuras. Así cómo
también, se buscó el equilibrio de las formas, y la mesura de las expresiones.
-Se manifestaron los tratadistas y también se manifiestan los humanistas, estos últimos se dedicaron a diferentes
medios culturales.
-Apareció una nueva característica, la cual tuvo como objetivo fundamental, la renovación que estaba relacionada con
todas las estructuras de las Iglesias.
-Una característica muy importante del Renacimiento y que se puede considerar que está por encima de todas las
otras, es que el cuerpo humano recupera su importancia.
-Se creó una imitación en la escultura y la arquitectura realizada en Roma y Grecia.
-Se buscó hacer representaciones de una belleza ideal.
-Se Busca el equilibrio, la armonía y la tranquilidad para crear una obra armónica.
-Se crearon obras cuya perfección y claridad fueron dirigidas por la razón universal.
-Su interés principal fue el cuerpo humano y en particular, el desnudo.
-El Renacimiento se consideró realista ya que las obras creadas fueron realizadas con sumo cuidado y con la máxima
realidad posible.
-Las pinturas fueron creadas con una vista geométrica y se buscó lograr una ilusión de profundidad.
-Se recuperó la escultura exenta y entre los principales materiales que se usaron destacan el mármol y el bronce.
-Se recuperaron los temas mitológicos y aunque en menor medida que en el gótico, también encontramos temas
religiosos.
-También apareció la figura del mecenas que eran los que patrocinaban las obras, fomentando el arte.
-Apareció un arte que produjo la ruptura de los cánones formales y se buscaron nuevos métodos de expresión,
naciendo el Manierismo, que se caracterizó por la distorsión de las figuras, la creación de espacios irreales y la
utilización de colores muy claros o muy vivos. Existen dos períodos diferentes del renacimiento que marcaron su
desarrollo, estos son:
El Quattrocento
Este período se origina en el siglo XV y principalmente abarca el Renacimiento primario que se inicia en Italia. En este
periodo se busca un nuevo lenguaje, la arquitectura civil adquiere gran importancia, buscando espacios racionales y
organizados con unas reglas esenciales, como una distribución organizada de los espacios públicos. Por lo tanto, las
áreas residenciales, centros comerciales, y los palacios dejan de ser concebidos como fortalezas dando una nueva
imagen al nuevo poder ciudadano. La decoración de las fachadas se basa en la utilización del almohadillado, que son
sillares con aristas rehundidas, y se utilizan elementos puramente arquitectónicos con un toque clásico. Uno de los
ejemplos más notables es el Palacio Medici-Ricardi de Florencia, construido por Michelozzo en 1444. Otras obras
importantes son las de Brunelleschi, de la “Iglesia de San Lorenzo”, la “iglesia del Santo Spirito”, el “Palacio Pitti”, y la
“Capilla Pazzi”. Igualmente, los grandes maestros del Quattrocento fueron Filippo Brunelleschi y Leon Battista Alberti.
El Cinquecento
Este período se establece en el siglo XV en Florencia, que fue el centro creador y difusor de la arquitectura
renacentista y en el siglo XVI será Roma el centro de la cultura. Los Papas Julio II y León X se convirtieron en grandes
mecenas, y los artistas van a Roma atraídos por su rico pasado clásico. En estos dos períodos aparecieron artistas
cuyas obras se hicieron famosas a lo largo de los siglos. Es por ello que, es muy importante diferenciar una etapa de la
otra y los artistas que hay en cada etapa. En este periodo surgen artistas como Sangallo, arquitecto del Palacio
Franesio, el modelo de palacio del cinquecento con el que nos vamos acercando a lo que serán los palacios barrocos,
más estéticos, más ornamentales y menos defensivos.
Palladio, por su parte, busca la perspectiva en sus construcciones, creando las villas de recreo próximas a las
ciudades. Igualmente, Bramante recoge los avances teóricos y prácticos anteriores logrando un estilo armónico,
equilibrado, con sentido del ritmo y la proporción y se caracteriza por la simplicidad arquitectónica y el clasicismo. No
obstante, Miguel Ángel es el gran artista que rompe con los principios clásicos, creando un estilo personal. Vignola y
Della Porta pertenecen a la orden de los Jesuitas, cronológicamente pertenecen al Renacimiento, pero sus
construcciones son barrocas, siendo los arquitectos de la Iglesia de Gesú, cuya fachada corresponde a Della Porta y el
interior a Vignola. La arquitectura del Renacimiento
En la Arquitectura del Renacimiento, vuelven a representarse las estructuras romanas y griegas, sus elementos
principales son:
-La preocupación por la perfección y el equilibrio.
-Se vuelven a originar las columnas y las pilastras.
-Se construyeron los arcos de medio punto.
-Se crearon las cúpulas, que fueron decoradas por casetones.
-Las bóvedas de cañón también llevaban los casetones.
-Surge de nuevo el frontón griego.
Características de la Escultura en el Renacimiento
Las características principales que se pueden observar en la escultura del Renacimiento son:
-El sumo interés por las proporciones.
-La búsqueda de una nueva visión: La belleza que se quiso siempre conseguir en el cuerpo desnudo.
-Surgió un nuevo interés: representar las pasiones ocultas.
-Se le dio un nuevo valor al cuerpo humano.
-Igualmente, se le otorgó un nuevo valor a la escultura ecuestre.
-Se vuelven a crear temas mitológicos y profanos.
-Los artistas destacados de la escultura del Renacimiento son: Ghibarti, Miguel Ángel y Donatello.
La Pintura en el Renacimiento
En la pintura del Renacimiento no veremos ninguna referencia de la pintura romana ya que comienza desde cero. Sus
características principales son:
-Se crean obras tridimensionales, es decir, volumen, color y luz.
-La pintura Tiene una visión lineal y aérea.
-La técnica más usada fue la pintura al óleo.
-Se solían representar temas humanos, mitológicos y religioso.
-Se introdujeron los fondos arquitectónicos.
-Los artistas destacados en la pintura del Renacimiento son: Frangelico, Botticelli, Rafael, Alberto Durero y Doménico
Theotocopoulos más conocido como el Greco.

La prosa del Renacimiento


Durante esta etapa abundan varios subgéneros narrativos, como la novela pastoril, la novela bizantina, la novela
morisca y el libro de caballerías. Este último fue parodiado por Miguel de Cervantes Saavedra cuando escribió su obra
maestra Don Quijote de la Mancha (1605 y 1615), la primera novela moderna y un claro ejemplo del Humanismo
renacentista, pero con rasgos barrocos. De este periodo, también destaca Lazarillo de Tormes, la primera novela
picaresca.

La poesía del Renacimiento


Garcilaso de la Vega encarna el ideal hombre renacentista por ser soldado y también poeta. En sus poemas aparecen
carpe diem, el amor idealizado,y una clara influencia del poeta italiano Petrarca. Otro caballero poeta influido por la
lírica italiana es Juan Boscán. Como Garcilaso, Boscán emplea el endecasílabo, tan característico del siglo XVI. La
poesía ascética y mística es otra corriente de la poesía renacentista. Sus exponentes principales son Santa Teresa de
Jesús, San Juan de la Cruz y Fray Luis de León.

El teatro del Renacimiento


Si bien generalmente se considera prerrenacentista, La Celestina (1499) de Fernado de Rojas es una de las obras más
importantes de la literatura española.
Esta tragicomedia humanística, que tiene sus raíces en la comedia latina, refleja la transición de la Edad Media al
Renacimiento, dado que sus personajes viven en un mundo en crisis, donde los valores medievales se están
desintegrando. Otro dramaturgo importante de esta época es Lope de Rueda, quien además de ser actor profesional,
escribió comedias, farsas y entremeses.

Literatura del renacimiento.


Las nuevas formas literarias: El humanismo triunfante repercute en la literatura en algunas obras maestras desde la
Edad Media, y son muchos los humanistas (Petrarca el primero) que escriben tanto en latín como en romance.
Principalmente, surgen nuevas formas literarias en la literatura vernácula, como resultado del humanismo y del clima
cultural que crea. Algunas de estas formas continúan algún género medieval, pero modificadas. Otras son
adaptaciones de géneros ya usados en latín o derivados.

Literatura renacentista

La renovación general en el conocimiento que comenzó en Europa tras el descubrimiento del «mundo nuevo» en 1492
trajo consigo una nueva concepción de la ciencia y la investigación y formas distintas de hacer arte.

Surgió por entonces una forma literaria que luego desembocaría en la novela, que cobró renombre en los siglos
posteriores. Una de las más conocidas de esta primera época es la Utopía de Tomás Moro.

Las obras dramáticas de entretenimiento (opuestas al propósito moralizante) volvieron al escenario. William
Shakespeare es el dramaturgo más notable, pero hubo muchos más, como Christopher Marlowe, Molière, y Ben
Jonson.

Temas

El poeta renacentista se preocupa por encontrar nuevas formas para expresar la belleza, y por renovar los temas de
sus obras. El poeta desea crear un mundo de belleza mediante un estilo sencillo. Los temas más frecuentes son:

* El amor. Se idealiza a la mujer de tal modo que llega a considerarse como un reflejo de la belleza divina. Este amor
idealizado se conoce con el nombre de amor platónico.
* La naturaleza. Se concibe como un símbolo de la perfección divina. Se describe como un remanso de paz, sosiego y
armonía donde se desarrolla la acción amorosa.
* La mitología. Se utilizan los mitos y leyendas de los dioses grecolatinos como fuente de inspiración poética; sirviendo
a la vez para dar belleza a la obra.

Nuevas formas:
los sonetos:
Un soneto es una composición poética de origen italiano, que consta de catorce versos endecasílabos (es decir 11
silabas cada uno) o Alejandrinos (catorce sílabas), distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. En el siglo XIV son muy
importantes los sonetos amorosos de Dante Alighieri, dedicados a su amada Beatrice Portinari, y recogidos en su libro
Vita Nuova. Pero el sonetista más influyente de la centuria es, sin duda, el poeta de Arezzo Francesco Petrarca, en cuyo
Cancionero, el soneto se revela como la estructura más adecuada para la expresión del sentimiento amoroso. A través
de la influencia de Petrarca, el soneto se extiende al resto de literaturas europeas.

Prosa:
Se presenta la prosa doctrinal (leyes del Estado), la prosa y e ensayo por parte de Michel Montaigne, que permitió
expresar la opinión subjetiva sobre algo.
Carpe diem es una locución latina que literalmente significa "aprovecha el día", lo que quiere decir es «aprovecha el
momento, no lo malgastes». Fue acuñada por el poeta romano Horacio
Carpe diem quam minimum credula postero
Aprovecha el día, no confíes en mañana
Se puede entender como "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". O igual "vive cada momento de tu vida
como si fuese el último de tu existencia"
Es un tópico literario, un tema recurrente en la literatura universal como una exhortación a no dejar pasar el tiempo que
se nos ha brindado; o bien, para disfrutar los placeres de la vida dejando a un lado el futuro, que es incierto. Cobra
especial importancia en el renacimiento, en el barroco y en el romanticismo.
Este tópico respecto a las diferentes épocas literarias ha ido variando en la forma de entenderlo. Durante el periodo de
la Edad Media era entendido como: "vive el momento porque vas a morir pronto". Posteriormente durante el
Renacimiento, los ideales de belleza y perfección hicieron entenderlo de la siguiente forma: "vive el momento porque
vas a envejecer pronto". Finalmente, en la época Barroca este tema se volvió a interpretar de la misma forma que en la
Edad Media, pero con bastante más intensidad en cuanto a la muerte. También es el último momento cuerdo que se
tiene cuando se va a morir.
Así puede representar síntomas de irresponsabilidad, así como falta de consciencia en el ser. Pero también la actitud
de vivir intensamente cada instante, de afrontar la vida con optimismo y alegría
Locus amoenus
En latin, "lugar placentero" o, más cercano al original, "lugar ameno") es un término literario que generalmente refiere a
un lugar idealizado de seguridad o de confort. Un locus amoenus es usualmente un terreno bello, sombreado, de
bosque abierto, a veces con connotaciones de Eden.
En el Decamerón de Bocaccio, el jardín en el que los diez narradores cuentan sus historias es un locus amoenus.
En las obras de Wlliam Shakespare el locus amoenus es el espacio que se encuentra fuera de los límites de la ciudad.
Es allí donde las pasiones eróticas pueden ser libremente exploradas, fuera de la civilización y de esta manera, ocultos
del orden social que tiende a suprimir y regular el comportamiento sexual. Es misterioso y oscuro, un lugar femenino,
opuesto a la rígida estructura civil masculina. Se pueden encontrar ejemplos en Sueño de una Noche de Verano.

Teatro isabelino:

El teatro isabelino (1558-1625) es una denominación que se refiere a las obras


dramáticas escritas e interpretadas durante el reinado de Isabel de Inglaterra([reina
desde 1558 hasta]-1603), y se asocia tradicionalmente a la figura de William
Shakespeare (1564-1616).
características de esta representación:

-Las representaciones tenían lugar en los nuevos locales abiertos para los espectáculos teatrales. A finales de siglo
XVI Londres poseía al menos ocho teatros, lo que indica la popularidad del teatro.

-Los teatros eran edificios circulares o hexagonales, con una platea descubierta y
rodeada de galerías.

-Las piezas teatrales se representaban a primera hora de la tarde para aprovechar


la luz del sol.

-El escenario tenía dos niveles y la escenografía era muy pobre: casi todo corría a
cargo de la palabra en escena y a la imaginación del público. El vestuario, sin
embargo, era más elaborado

-El público, en función de lo que había pagado, se sentaba en las galerías o veía
la obra de pie en el patio.

-Los personajes femeninos eran representados por hombres.