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Coleccion: Gaceta Civil - Tomo 21 - Numero 16 - Mes-Ano: 3_2015

Cónyuges solo tienen derechos expectaticios sobre bienes de


la sociedad de gananciales

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SUMILLA

Los cónyuges solo tienen derechos expectaticios mientras no fenezca o sea sustituida
la sociedad de gananciales por la de separación de patrimonios, por lo que no es
posible la transferencia de dichos bienes por uno de los cónyuges, toda vez que estos
representan un patrimonio autónomo en estado de indivisión donde, además, no es
viable una situación de copropiedad hasta que se produzca la liquidación de la
sociedad conyugal, y consecuentemente la división y/o partición de los bienes.

JURISPRUDENCIA

EXPEDIENTE Nº 2005-1559-0-1401-JR-CI-05

Ica, dieciséis de agosto de dos mil doce

QUINTO JUZGADO CIVIL TRANSITORIO – ICA

I. VISTOS

Observándose las formalidades previstas por el artículo ciento treinta y ocho del Texto
Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial; con los expedientes
acompañados, procesos penales Nº 740-95 seguido contra Félix Fernando JhongYi
por el delito de estafa y otras defraudaciones; Expediente Nº 33-96 seguido contra
Félix Fernando JhongYi por el delito contra la fé pública, en agravio de Dora Rosa
Candelaria Prado de Madueño, que se tiene a la vista. Asimismo con las copias del
Expediente Civil Nº 385-96 seguido por estas partes sobre Nulidad de Cosa Juzgada
Fraudulenta, que corren de fojas trescientos uno a trescientos diecinueve y con las
copias del Expediente Civil Nº 187-95 seguido por estas partes sobre división y
partición, que corren de fojas cuatrocientos diecisiete a cuatrocientos setenta.
Asimismo, el Cuaderno de Medida Cautelar dentro del proceso derivado de estos
autos; interviene como ponente la señora Jueza Superior Justa Riega Rondón; y,

II. CONSIDERANDO:

Primero: Materia de apelación

Lo es la sentencia contenida en la resolución número noventa y dos, de fecha veinte


de enero del presente año, corriente de fojas novecientos catorce a novecientos treinta
y cuatro, que declara FUNDADA en parte la demanda de fojas setenta y nueve y
siguientes, interpuesta por Luis Máximo JhongYi en representación de Félix Fernando
JhongYi contra don Isaac Felipe Madueño Dura y Dora Rosa Candelaria Prado de
Madueño sobre pago de frutos e indemnización por daños y perjuicios, entendiéndose
que es FUNDADA en el extremo que se demanda pago de frutos y en cuanto se
demanda indemnización por daños y perjuicios derivados de denuncia calumniosa por
haber iniciado la codemandada dos procesos penales en contra del demandante; en
consecuencia ORDENO: Que los cónyuges demandados paguen a favor del
poderdante del demandante, la suma de SEIS MIL SEISCIENTOS y 00/100 DÓLARES
AMERICANOS (US$ 6,600.00) más intereses legales, por concepto de pago de frutos.
Asimismo; ORDENO: Que doña Dora Rosa Candelaria Prado de Madueño pague al
demandante con la suma de CINCO MIL Y 00/100 NUEVOS SOLES (S/. 5,000.00),
más intereses legales a computarse desde el mes de julio de 1996, por concepto de
indemnización por daños y perjuicios; INFUNDADA la demanda en el extremo que se
acciona pago de indemnización de daños y perjuicios contra Isaac Felipe Madueño
Dura, con costas y costos a favor del demandante que será pagado por los cónyuges
demandados, con todo lo demás que contiene.

Segundo: Fundamentos del recurso de apelación

La abogada de la parte demandante mediante escrito de fojas novecientos treinta y


ocho a novecientos cuarenta apela indicando que lo hace en el extremo que declara
infundada la demanda contra Isaac Felipe Madueño, indicando que en forma clara se
afecta los principios de legalidad y congruencia, con lo cual se contraviene el derecho
a la tutela jurisdiccional efectiva que implica la afectación de mi patrimonio por
pretender convalidar hechos realizados por el codemandado Isaac Madueño Dura,
como es la limitación del derecho de propiedad y ejercicio abusivo de derecho de
acción que me ha afectado tanto económica y moralmente.

Asimismo, Dacio Aurelio Flores Donayre, por su poderdante Isaac Felipe Madueño
Dura mediante escrito de fojas novecientos sesenta y uno a novecientos noventa y
nueve apela indicando como agravio económico que origina a su poderdante, la
sentencia agravia sus derechos constitucionales a la legalidad o seguridad jurídica, a
la plena tutela jurisdiccional y al debido proceso, y además sus derechos reconocidos
en las normas sustantivas indicadas, al haber contravenido el a quo normas
procesales imperativas, que garantizan el derecho a un debido proceso incluso, con
infracción de las normas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

Y por último Raúl Augusto Mendoza Loyola, en su condición de curador procesal de la


codemandada Dora Candelaria Prado de Madueño, mediante su recurso de fojas mil
uno y siguientes fundamenta su recurso indicando que la sentencia es extra petita,
violenta el derecho de defensa, protegido por el inciso 14 del artículo 139 de nuestra
Constitución, por la sencilla razón de que al no constituir una pretensión accesoria
independiente, conforme se ha precisado anteriormente, no había necesidad de
invocar que la acción indemnizatoria por responsabilidad extracontractual prescribe a
los 2 años, subsumida en la nomenclatura del inciso 4 del artículo 2001 del Código
Civil.

Tercero: Finalidad de la apelación

El recurso de apelación, es aquel recurso ordinario y vertical o de alzada formulado por


quien se considera agraviado con una resolución judicial (auto o sentencia) que
adolece de vicio o error, y encaminado a lograr que el órgano jurisdiccional superior en
grado al que la emitió la revise y proceda a anularla o revocarla, ya sea total o
parcialmente, dictando otra en su lugar u ordenando al juez que expida una nueva
resolución de acuerdo a los considerandos de la decisión emanada del órgano revisor,
conforme lo establece el artículo 364 del Código Procesal Civil.

Cuarto: De la pretensión

Mediante escrito número uno de fojas setenta y nueve y siguientes, subsanada por
escrito de fojas noventa y cuatro don Luis Máximo JhongYi, en representación de don
Félix Fernando JhongYi interpone como demanda principal el pago de frutos y,
accesoriamente, indemnización por daños y perjuicios, y la dirige contra los esposos
Dora Candelaria Prado de Madueño e Isaac Felipe Madueño Dura, a efectos que por
sentencia ordene que se le pague la cantidad de veintiún mil dólares Americanos o su
equivalente en moneda nacional que asciende a sesenta y ocho mil doscientos
cincuenta nuevos soles (por concepto de frutos), y la suma de setenta mil nuevos soles
por concepto de (indemnización por daños y perjuicios), más intereses legales, costas
y costos del proceso.

Quinto: Análisis y conclusiones de la controversia principal

5.1. Con arreglo al artículo 923 del Código Civil: “La propiedad es el poder jurídico que
permite usar, disfrutar, disponer y reivindicar un bien. Debe ejercerse en armonía con
el interés social y dentro de los límites de la ley”. El texto legal transcrito como es
obvio, es resultado de la evolución histórica respecto del concepto de propiedad,
desde la etapa en que era considerado derecho absoluto incluso sobre las personas
dependientes –los esclavos–, para luego imprimirle un carácter social sustentada en la
doctrina preconizada por el francés León Duguit, que perdura hasta nuestros días.

5.2. El artículo 315 del Código Civil señala que: “Para disponer de los bienes sociales o
gravarlos, se requiere de la intervención del marido y la mujer. Empero, cualquiera de
ellos puede ejercitar tal facultad, si tiene poder especial del otro (…)”.

5.3. En el caso de autos, el actor indica que su poderdante mediante remate judicial
adquirió en propiedad el 50% de las acciones y derechos del inmueble ubicado en la
avenida Grau Nº 112-Ica, la cual se encuentra acreditado su derecho de copropietario
con el acta de remate de fecha quince de noviembre de mil novecientos noventa y
cuatro, que en copia aparece a fojas quince y siguientes, la misma que fue expedida
en la tramitación del expediente Civil signado con el Nº 418-1993 seguido por el hoy
demandante contra doña Dora Prado de Madueño sobre pago de dólares, a través del
cual al demandante Félix Fernando JhongYi se le adjudicó el cincuenta por ciento de
las acciones y derechos del inmueble ubicado en la Avenida Grau número ciento doce
Ica, por el valor ascendente a la cantidad de dieciocho mil nuevos soles.

5.4. Es decir la pretensión del actor es que se le pague a su poderdante un monto


dinerario (Pago de Frutos) por el uso indebido que han efectuado ambos demandados
del 50% de derechos y acciones del inmueble del cual es propietario, al no habérsele
permitido usufructuar tal porcentaje por el periodo comprendido entre el 15 de
noviembre del año 1994 hasta el 5 de julio del año 2000, es decir por 5 años y 6
meses, siendo el principal sustento que los demandados se sirvieron de la totalidad del
inmueble, desconociendo sus derechos y acciones, en el tantas veces citado
porcentaje del 50%.

5.5. De la copia legalizada de la Partida Registral número 10107864 que obra de folios
dieciocho a veintiuno; se colige que el predio ubicado en la Oficina 112 primer piso de
la calle Grau Nº 112 de la ciudad de Ica es de propiedad de la sociedad conyugal
conformada por los demandados Isaac Felipe Madueño Dura y Dora Cornejo Prado,
por haberlo adquirido en compraventa por escritura pública el 23 de mayo de 1991, por
tanto se trata de un bien de la sociedad conyugal.

5.6. Si la sociedad conyugal se encuentra sujeta al régimen de la sociedad de


gananciales, los cónyuges solo tienen derechos expectaticios mientras no fenezca o
sea sustituido dicho régimen por el de separación de patrimonios, luego de la
liquidación correspondiente, por lo que no es posible la inscripción de la transferencia
de derechos expectaticios de uno de los cónyuges, toda vez que dichos bienes
representan un patrimonio autónomo en estado de indivisión.

El régimen de sociedad de gananciales, tiene un carácter supletorio, es un régimen sui


géneris del régimen patrimonial, el cual es el de ser un patrimonio autónomo, es decir
una propiedad indivisa, en el cual los cónyuges en forma conjunta son los titulares de
los bienes que lo integran, sin que ninguno de ellos tenga en forma individual derechos
y acciones sobre los mismos.

Conforme al artículo 315 del Código Civil para disponer de los bienes sociales o
gravarlos se requiere la intervención del marido y la mujer. Por tanto, dado a que el
cónyuge o enajenante no tiene derechos sobre el bien común, denota la imposibilidad
de transferirlos, salvo que en forma posterior los adquiera conforme al artículo 1538.

Para una interpretación correcta del artículo 315 del Código Civil, se debe considerar
que los bienes sociales de la sociedad de gananciales son de naturaleza autónoma
con garantía institucional, por cuanto sus normas son de orden público sin que pueda
modificarse por la sola voluntad de los cónyuges; consecuentemente, no existe una
situación de copropiedad sobre ellos, es decir, los cónyuges no tienen derechos o
acciones sobre tales bienes, hasta que se produzca la liquidación de dicha sociedad
(Cas. Nº 2029-2005-La Merced - Junín, publicada el 30/11/2007).

5.7. En el caso materia de autos es que, en ejecución forzada la de la parte que le


corresponde a la cónyuge DORA ROSA CALENDARIA PRADO MADUEÑO del predio
conyugal- se embargó y ejecutó parte del predio conyugal en el Expediente Nº 1993-
418, sin el asentimiento ni defensa del otro cónyuge y en tanto no fue cuestionado no
hay problemas de validez y el derecho de propiedad de la parte demandante rige;
empero los efectos jurídicos de la adjudicación no le son eficaces a la sociedad
conyugal.

5.8. La legitimación del predio que es materia de litis la ostenta la sociedad de


gananciales en su calidad de patrimonio autónomo, así lo regula el artículo 65 del
Código Procesal Civil. De tal manera que los cónyuges tienen un interés común
respecto de los bienes que conforman dicho patrimonio social, sin constituir una
persona jurídica. El artículo 315 que hemos citado resulta de aplicación al caso de
autos en forma extensiva, pues regula la titularidad de los bienes de la sociedad de
gananciales. Por tanto se debe admitir que por ausencia de interés para obrar –porque
uno de los cónyuges no intervino en el proceso 1993-418– donde se adjudicó el predio
de la sociedad conyugal; el acto por el cual el tercero adquiere parte del predio de la
sociedad de gananciales, no le será oponible a la sociedad conyugal, tanto más que
dicho bien no fue defendido por ambos cónyuges; en consecuencia el derecho de
propiedad que le asiste al demandante solo tiene efectos una vez que se dé por
fenecida, liquidada, dividido y partido el bien de la sociedad conyugal; pues el
accionante oportunamente tuvo conocimiento que el bien sublitis pertenecía a la
sociedad conyugal pues así constaba en la Ficha Registral.

5.9. No cabe en el presente proceso dilucidar ni el origen de la deuda ni el derecho de


propiedad del actor, sin embargo si cabe precisarse que el ejercicio de su derecho de
propiedad sobre el predio sublitis se encuentra supeditado al fenecimiento de la
sociedad de gananciales de conformidad con el artículo 318 del Código Civil, liquidada
y luego partida, es recién en esta oportunidad que el actor puede ejecutar su derecho
de propiedad, por lo tanto queda en suspenso su derecho a usar y disfrutar del bien
materia de litis hasta dicha oportunidad, siendo ello así no le asiste al demandante el
derecho a los frutos producidos por el bien ubicado en la Oficina 112 primer piso de la
calle Grau Nº 112 de la ciudad de Ica al ser este un patrimonio autónomo de la
sociedad conyugal conformada por los demandados Isaac Felipe Madueño Dura y
Dora Cornejo Prado, ello no implica que se niegue el derecho de propiedad del actor,
pero si cabe precisarse que el mismo debe ejercerse en armonía con el interés social y
dentro de los límites de la ley. Debe precisarse que en este mismo sentido se ha
pronunciado la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia en la Casación Nº 95-96-Ica
en los seguidos por Félix Fernando JhongYi con Isaac Madueño Dura y otra sobre
división y partición que en su tercer considerando ha señalado: “Que es necesario
precisar que el régimen de la sociedad de gananciales está regulada por normas
denominadas de orden público, estableciéndose limitaciones de orden contractual
entre los cónyuges, como se desprende del artículo trescientos doce del Código Civil,
es por eso que a dicho régimen no le son aplicables las reglas de la copropiedad o del
condominio, por cuanto los cónyuges no tienen participación de derechos y acciones
predeterminados (...)”; por lo que cabe revocar la recurrida en este extremo, pues la
pretensión incoada deviene en improcedente.

5.10. En cuanto a la pretensión de indemnización por daños y perjuicios, advirtiéndose


del escrito de demanda que la misma ha sido interpuesta como una pretensión
acumulativa, originaria, objetiva y accesoria y siendo ello así en aplicación del artículo
87 del Código Procesal Civil, sigue la suerte de la principal, por tanto también deviene
en improcedente.

POR ESTAS CONSIDERACIONES:

REVOCARON la sentencia apelada contenida en la resolución número noventa y dos,


de fecha veinte de enero del presente año, corriente de fojas novecientos catorce a
novecientos treinta y cuatro, que declara FUNDADA en parte la demanda de fojas
setenta y nueve y siguientes, interpuesta por Luis Máximo JhongYi en representación
de Félix Fernando JhongYi contra don Isaac Felipe Madueño Dura y Dora Rosa
Candelaria Prado de Madueño sobre pago de frutos e indemnización por daños y
perjuicios, REFORMÁNDOLA: Declararon IMPROCEDENTE la demanda en todos sus
extremos, con todo lo demás que contiene; y los devolvieron.

S.S. MALPARTIDA CASTILLO / GUTIÉRREZ REMÓN / RIEGA RONDÓN

VOTO SINGULAR: LUIS GUTIÉRREZ REMÓN


I. VISTOS: Compartiendo el sentido de la resolución, me permito además esbozar los
argumentos que sustentan además mi posición, de conformidad con el artículo 143 del
Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial; y,

II. CONSIDERANDO:

Primero: Que, por la naturaleza jurídica de la sociedad de gananciales debe


precisarse que los bienes sociales no constituyen copropiedad de los cónyuges, sino
un patrimonio autónomo previsto y regulado por el artículo 651 del Código Procesal
Civil, el que sin constituirse en persona jurídica es distinto de los sujetos que la
integran, por lo que las reglas aplicables a los bienes sociales no pueden confundirse
con la que corresponde a la copropiedad y en este sentido debe entenderse que
respecto de los bienes sociales, o de la sociedad conyugal, cada uno de los cónyuges
no es titular de derechos y acciones como los reconocidos para la copropiedad en el
Código Civil, que puedan ser dispuestas o gravados por cada uno de los partícipes de
la sociedad conyugal, sino que la propiedad de los cónyuges respecto de los bienes,
no es actual, sino virtual y solo se concretiza, fenecida la sociedad conyugal, previa
liquidación, no siendo, en consecuencia, posible asignar porcentaje alguno de
propiedad, respecto de los bienes sociales, a cada cónyuge pues este se asignará solo
cuando hayan quedado establecidas las gananciales, toda vez que el Derecho de
Familia no permite que se establezca porcentajes respecto de los bienes sociales
mientras no se extinga la sociedad de gananciales.

Segundo.- Que en tales linderos de razonabilidad, resulta evidente que al disponerse


la adjudicación del precio materia de litis en un cincuenta por ciento para el accionante
y en otro cincuenta por ciento para el cónyuge, se están desconociendo los alcances
de los artículos 3182 y 3223 del Código Civil, toda vez que la mencionada situación
conllevaría en la práctica a la liquidación de la sociedad de gananciales conformada
por los demandados sin que esta (remate y adjudicación de derechos y acciones) sea
una de las formas de liquidación establecidas en la ley, aspecto este que ya fue
advertido por la Corte Suprema en la Casación N° 95-96-Ica seguido entre las mismas
partes.

Tercero.- No está demás precisar que la titularidad que invoca el demandante respecto
al porcentaje de un bien de una sociedad conyugal se ha dado transgrediendo normas
de orden público, por lo que atendiendo a la vigencia de la sociedad de gananciales,
es evidente que por ahora no puede exigir pago de fruto alguno a sus miembros.

III. DECISIÓN

Por tales consideraciones ME ADHIERO al voto emitido por mis colegas.

1 Artículo 65 del CPC.- Representación procesal del patrimonio autónomo.- Existe


patrimonio autónomo cuando dos o más personas tienen un derecho o interés común
respecto de un bien, sin constituir una persona jurídica.
La sociedad conyugal y otros patrimonios autónomos son representados por
cualquiera de sus partícipes, si son demandantes. Si son demandados, la
representación recae en la totalidad de los que la conforman, siendo de aplicación, en
este caso, el artículo 93.

Si se desconociera a uno o más de los integrantes del patrimonio autónomo, se estará


a lo dispuesto en el artículo 435.

El que comparece como demandado y oculta que el derecho discutido pertenece a un


patrimonio autónomo del que forma parte, se le impondrá una multa no menor de diez
ni mayor de cincuenta Unidades de Referencia Procesal, sin perjuicio de lo dispuesto
por el artículo 4.

2 Fin de la sociedad de gananciales

Artículo 318 del Código Civil.- Fenece el régimen de la sociedad de gananciales:

1.- Por invalidación del matrimonio.

2.- Por separación de cuerpos.

3.- Por divorcio.

4.- Por declaración de ausencia.

5.- Por muerte de uno de los cónyuges.

6.- Por cambio de régimen patrimonial.

3 Liquidación de la sociedad de gananciales

Artículo 322 del CC.- Realizado el inventario, se pagan las obligaciones sociales y las
cargas y después se reintegra a cada cónyuge los bienes propios que quedaren.

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